domingo, 10 de agosto de 2008

Revocatorios en Bolivia

No sé cómo terminará la cosa de hoy, aunque los resultados electorales de los diversos revocatorios parecen cantados en su mayoría. Planteados como una forma de desempate y de desatascar el impasse en que se encuentra el país, polarizado una vez más, todo parece indicar que van a mantener el empate porque cada parte interpretará lo que más le convenga y, una vez más, dirán que quieren negociar pero entendiendo por negociar que la otra parte ceda totalmente y acepte integralmente las propias propuestas, entre ellas, la de la desaparición política de Evo Morales. Este último tampoco es que haya jugado todas sus cartas con limpieza, pero ése no es un argumento ni a favor ni en contra.
Mi interés por Bolivia, además de los elementos biográficos, es por lo paradigmático que resulta el tema. Evo Morales, que no fue indigenista sino líder sindical -de los cocaleros-, ha jugado la carta indigenista probablemente influido por su vicepresidente, García Linera, que es q'ara (no indígena), pero sí indigenista. El caso es que tenemos a un indígena (en sentido amplio, pues exigir pureza de sangre es cosa de españoles del siglo XV) en el gobierno y varios indígenas en los ministerios. El caso curioso es que si el ministro o ministra autoproclamado como indígena no sabe mucho sobre el tema de su ministerio, hay como un movimiento de cabeza de los racistas diciendo que hay que ver, estos ignorantes, indios de mierda etcétera. Cuando un ministro o ministra q'ara no sabe mucho sobre el tema de su ministerio, no pasa nada y nada se atribye a su "raza". Es, simplemente, un inútil más metido a político. Ya me pasó hace algunos años con un amigo cubano -vive en Miami- que intentaba convencerme que los males de América Latina se derivaban de que los políticos ocupaban sus cargos sin cualificación para la tarea que les encomendaban. Le repasé la lista de ministros y ministras españoles de aquel entonces para que viera que el mal es más frecuente. Indígenas y q'aras preparados, los hay. Obviamente, si lo que cuenta es la clase social y no la "raza", los q'aras tendrán mayores porcentajes de gente con titulación universitaria que, como profesor universitario, sé lo que significan. Pero el porcentaje de impresentables que se meten en política no tiene nada que ver con la "raza" y, si tiene que ver con la clase, será menos probable entre los indígenas.
Total, que, quitando a Benito Juárez y a un vicepresidente anterior en Bolivia (con el Goni en su primer mandato, no recuerdo el nombre, creo que Guzmán), los indígenas (autoproclamados o heteroproclamados) han estado fuera de los puestos de poder en los Andes. Fuera de Bolivia, siguen estando fuera, quitando el breve paso de Pachakutik en el Ecuador que fue desastroso, pero no porque fuesen indígenas sino por juntarse con malas compañías y, en algún que otro caso, por dejarse tentar y sucumbir por los vicios de la política llamados corrupción. Pasa en todos los grupos, sea cual sea su ideología. En el caso de Morales, supone un estilo diferente y una reparación histórica. Mi viejo amigo Xavier Albó escribe hoy en La Razón (periódico de Prisa editado en La Paz). Debo estar de acuerdo con él.
Pero no lo ha hecho bien ni le han dejado simplemente hacerlo. Por eso la cosa está tan complicada sea cual sea el resultado de la consulta de hoy. La versión oficial se puede ver aquí. Lo que temo son los periódicos chapetones de mañana lunes 11 de agosto. No es que yo entienda más que ellos pero, por lo menos, no tengo intereses políticos ni económicos allí ni aquí. Y no tengo información más allá que el destilado de noticias y reportajes sesgados por un lado y otro en el que intento aclararme en algo importante para mí e importante, creo, para el subcontinente.

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