viernes, 17 de enero de 2020

Política profunda

Se ha discutido recientemente sobre el significado de "deep state", estado profundo.  Trump lo usa para referirse a los sectores de su propia Administración que son contrarios a sus decisiones. Otros prefieren dedicar la palabra al hecho de la relativa inercia de las maquinarias burocráticas estatales que se mantiene a pesar de los cambios en sus cumbres y que se convierten en rémoras o acicates que el político no esperaba. 
Sea. Pero hay algo más ramplón y son los manejos subterráneos que se producen en todos los niveles de la política, desde lo local a lo internacional, trapicheos, do ut des, chantajillos o auténticos chantajes para conseguir un puesto, mantenerse en él o lograr que una determinada política salga adelante. El caso de Ucrania que ha llevado al "impeachment" de Trump es un buen ejemplo. Léase, si quiere, el artículo del Washington Post que cito (recuerde que el WP está enfrentado a Trump) y verá los complicados manejos de un equipo de abogados (alguno de ellos candidato ahora en lo local), una embajadora, un "mediador" y un "padrino" y tendrá un ejemplo de alto nivel. Pero no es muy diferente de lo que a veces he oído, en boca de conocedores de la materia, en terrenos más cercanos a mi vivienda habitual. O lo leído sobre el Estado VaticanoO sobre los congresos de los partidos políticos

jueves, 16 de enero de 2020

Diversidad lingüística europea

El Pew Research Center ha publicado un trabajo sobre la lengua que hablan en casa los europeos. El cuadro, con dos pequeñas salvedades, está ordenado por el porcentaje que habla la lengua principal del país. España queda hacia el final, pero por encima de los Estados Unidos que, por cierto, tienen como segunda lengua doméstica el español.
Many European countries have linguistic diversity
La tabla se encarga de subrayar los puntos más notables: la presencia del ruso en Lituania y, claro, en Ucrania, como segunda lengua más hablada en casa. La presencia del árabe en tres países (Francia, Holanda y Alemania) y del romaní en cuatro (Hungría, República Checa, Eslovaquia y Bulgaria) también la subraya con razón.
Los autores distinguen, en España, entre catalán y valenciano, cosa que muchos lingüistas verán como muy discutible y algunos valencianistas leerán con alegría.

miércoles, 15 de enero de 2020

Cita incorrecta

De Voltaire:
«Je ne suis pas d’accord avec ce que vous dites mais je me battrai jusqu’à la mort pour que vous ayez le droit de le dire»
 Pues no. No es de Voltaire aunque lo cite como tal Ségolène Royal. Tanto da. Es todo un programa que no parece cumplirse en ningún sitio. Tampoco, casi por definición, en el Vaticano, con lo de la ordenación sacerdotal de casados.

Cómo mueren las democracias

Un artículo comparando la situación en la que se produjo el auge, respectivamente, del fascismo y el nazismo en Italia y Alemania con lo que está sucediendo en los Estados Unidos antes de Trump y con Trump. La historia, efectivamente, no se repite, pero lo que sucedió entonces lleva a hacerse preguntas sobre lo que ahora está sucediendo allí y, sí, lo que está sucediendo, a distintos niveles y velocidades, en Europa, ya que no es lo mismo Hungría que España, pero los elementos comunes son dignos de atención. Me resulta digno de mención el auge de la violencia nihilista, como la llama el articulista, de atentados, ataques a minorías, peleas por el "gusto" de pelear y cosas por el estilo que acompañan a parlamentos polarizados y poco eficaces, propagandas extremas y exageradas y demás rasgos económicos, políticos, sociales y culturales que pueden encontrarse comunes sin grandes esfuerzos.

martes, 14 de enero de 2020

Más inmigrantes

Vienen a robarnos y a alterar nuestra cultura cuando no a destruirla. No creo lo primero y distingo en lo segundo: claro que la alteran ya que no hay culturas eternas e inamovibles, pero no tiene sentido hacer un caso sobre la destrucción de esa supuesta identidad eterna e inamovible.
En todo caso, repásense estos cuadros que presenta el Financial Times sobre el envejecimiento de Europa, su nivel, las proyecciones, el gasto que suponen y lo que puede esperarse. La conclusión es conocida (y olvidada por los que ponen la xenofobia irracional por encima de la constatación empírica): hace falta inmigración.
Chart showing median age of population by continent. Europe is the oldest.
Chart showing how Europe is the only continent with a declining population
Chart showing decline of Europe's working age population
Chart showing the proportion of the population aged 65 and over, by continent. In the early 1960, fewer than 1 in 10 Europeans were aged 65 or over. By 2020, that figure had risen to nearly 1 in 5
Qui potest capere, capiat.

Más que un club

No me interesa el fútbol. Pero sí sus negocios. Estos son los datos de la "liga del dinero" de los cinco primeros clubes mundiales que sigue Deloitte. Se trata de sus ingresos. Lo reproduce el Financial Times. Naturalmente, eso no afectará a los fans, tifosi, hooligans, partidarios o como se llame ese particular tipo de identificación con un equipo "manque pierda".
Chart showing revenue of top 5 football clubs. Barcelona are now ranked number one globally
Conozco a varios de esos partidarios y me fascinan las conversaciones entre fanáticos de uno y fanáticos de otro. No tanto cuando ese fanatismo entra en la epidemia de nihilismo violento: quedadas para tanganas.
No suelo encontrar reflexiones sobre este aspecto económico, nada irrelevante, del funcionamiento de los clubes-empresa. Pero, sí, una vez más se demuestra que el Barça es "más que un club". Es un negocio. Uno más. Eso sí, con una importante "crisis de identidad" según Le Monde.

Verdad y noticia

Esto es una confesión.
Creo que era Salvador de Madariaga el que decía que un especialista es aquel que cada vez sabe más cosas sobre un tema cada vez más concreto hasta que al final lo sabe todo sobre nada. Es, por ejemplo absurdo, el del historiador que al final lo sabe todo sobre las doce horas del 2 de mayo de 1808 en Chueca, Madrid. Y solo sabe eso. Más que nadie.
La versión para un generalista es: aquel que cada vez sabe menos sobre más y más temas hasta llegar a no saber nada sobre el todo. En esas estoy.
Viene esto a cuento a propósito de este artículo sobre la sutil frontera entre noticias y propaganda, propaganda que puede ser igualmente sutil (no como los memes de VOX -el partido español-  que me llegan a diario) o de lo más grosero. Es obvio que lo que cuentan los periódicos no suele ser lo que ellos han visto sino lo que les dicen que han dicho que otros dicen. La cadena queda clara. Demasiado clara en mi opinión, pero no por ello rechazable en su realidad. 
¿A dónde quiero llegar a parar? Pues a algo muy simple: mis comentarios se basan en noticias e informes a los que reacciono por lo general en cuanto los recibo. No tengo la más mínima posibilidad de verificarlas. Lo sé. Pero la alternativa no es el silencio. Lo que yo diga no pesa nada en el mar infinito del ciberespacio. Pero es ante mí ante quien respondo: la búsqueda de lo que las cosas son, la defensa de ciertos valores tendentes a libertarios -incluyendo la cartesiana duda metódica- y la auto-obligación de seguir leyendo-escribiendo para no quedar totalmente momificado. Así lo veo.