lunes, 30 de marzo de 2020

Calcular sin datos

Son intentos bienintencionados o malévolos. Por ejemplo, el intentar hacer un modelo matemático que permita comparar países diferentes, puede ser interesante si lo que se quiere es predecir desarrollos posteriores según el modelo o factores que retrasan o adelantan el ritmo de contagio, siempre según el modelo. Para eso hace falta buena matemática que simplifique la realidad pero mostrando sus enlaces y buenos datos, comparables por supuesto.
Después están las comparaciones entre lo "nuestro" y lo "de ellos" en las que se ve que lo "nuestro" está tan mal por culpa del gobierno (o de los capitalistas, o del imperialismo), mientras que "ellos" están mejor porque sus gobiernos lo hicieron antes, son mejores gestores y no son de los nuestros. He leído una comparación entre el buen funcionamiento de Alemania comparado con el mal funcionamiento de España que va en esta línea.
¿Dónde está mi problema? Pues en que la comparación se hace entre datos obtenidos de manera diferente, es decir, que no son comparables. No es lo mismo contar muertos previamente diagnosticados que contar muertos supuestamente enfermos de esta causa o muertos en contextos dominados por el coronavirus. Lo mismo se puede decir de los oficialmente diagnosticados. Y es obvio: si los datos han sido recogidos con criterios dispares, la comparación entre ellos es muy problemática. Los bienintencionados harán lo imposible por comparar lo incomparable y los malévolos lo tendrán más fácil y buscarán los datos que les permiten criticar a quienes quieren criticar y por los motivos que ellos tienen para hacerlo. 
El Financial Times habla hoy del "misterio" (sic) de las tasas de mortalidad a causa del coronavirus. Vox (el medio, no el partido español), por su parte, se refería a las discrepancias, en el caso de Alemania, entre número de enfermos (muy alto) y número de fallecidos (muy bajo), todo ello en términos relativos y que no permitían comparaciones apresuradas. El británico Daily Mail se preguntaba por cuál era la tasa real de mortalidad. NewsHub insistía en el "misterio" (sic) de la tasa de mortalidad. Dicen en El País que cada uno calcula a su manera y, tal vez exagerando, que ninguno lo hace bien. Lo cual no quita que las noticias por televisión que veo por la noche (dos emisoras) inicien sus noticias con cifras rotundas y nada problemáticas de enfermos, muertos y curados en el día.
Interesantes las comparaciones "antes" y "después" y las que se hacen entre países como si estuviéramos contando vacas en un establo. Una ojeada a este artículo del NewStateman, viendo las comparaciones de Alemania y Austria muestra lo problemáticos que son estos datos y, por tanto, los todavía más problemáticas que son sus predicciones y comparaciones. Mi dispiace, la vita è così.
Después de lo cual, puede entretenerse viendo y comparando las curvas de desarrollo de la enfermedad en distintos países que presenta Le Monde. Usted verá que, aun así, se deducen interesantes conclusiones... problemáticas, pero es que la vita è così. Non l'ho inventata io.
(Ah, y los que critican aguantando la risa a su gobierno por haberse dejado engañar por empresas chinas proveedoras de defectuosas mascarillas o tests, sepan que eso ha pasado, por lo menos, en España, Turquía y Holanda, que se sepa. Las urgencias son fuente de error)

sábado, 28 de marzo de 2020

Destrucción ¿creativa?

Desde restaurantes a aerolíneas, se sabe de empresas que no reabrirán si esto se acaba, es decir, los confinamientos y la pandemia (o la pandemia y los confinamientos). Tal vez convenga echar una mirada a las ideas de Sombart y de Schumpeter (cap. VII) al respecto. Ambos veían la destrucción creativa como un proceso normal en el capitalismo, sistema en el que vivimos por lo menos los últimos 500 años (Andre Gunder Frank decía que 5.000). Este dinamismo capitalista se muestra cuando aparece, según Schumpeter:
  1. Un nuevo producto.
  2. Una nueva forma de producir o comercializar bienes existentes.
  3. Nuevas materias primas.
  4. Nuevos mercados.
  5. Destrucción de monopolios o su sustitución por nuevos.
No hace falta creerse la lista, pero tomándola como simple herramienta y no siendo emprendedor, no tengo ni idea con los puntos 1, 2  y 3. Me parece, en cambio, que el punto 4 va a ser problemático o se podría pensar en África y América Latina (por este orden) como nuevos espacios "interesantes" o nuevos sectores de la población. Pero es el punto 5 el que me da qué pensar cuando se considera la posibilidad de los que van a ganar con esta crisis (me refiero a la crisis económica que está comenzando con la crisis sanitaria). Siempre queda la posibilidad de que esta vez (como con el "que viene el lobo"), la destrucción no sea creativa.

viernes, 27 de marzo de 2020

Expertos

Para unos, son una fuente de legitimación de lo que uno ha hecho o dejado de hacer: "hicimos lo que nos dijeron los expertos". Para otros, un engorro para lo que uno ya he decidido que había que hacer, cosa propia, dicen, de tendencias autoritarias constatables o, por lo menos, de derechas populistas. Finalmente, los hay que recurren a ellos como fuente de soluciones desesperadas para problemas graves y urgentes. O los que lo hacen para criticar a su propio gobierno. En mis variados chats cotidianos (participo poco, pero leo mucho) y en lecturas aquí en pantalla, he seguido con mucha atención las discusiones entre "mi experto" y  "tu experto" a propósito de la causa de la pandemia, las posibles vacunas, los posibles tratamientos, incluso los posibles contenidos y, no digamos, la previsible evolución de la pandemia. Normalmente, estas discusiones se producen entre no-expertos, con lo que la cosa se hace todavía más interesante sobre todo, como ha sucedido con las posibles vacunas, cuando el argumento deriva a detalles irrelevantes como la "raza" del experto o los intereses comerciales que pueda tener el mismo o cuestiones que tienen poco que ver con la validez de los resultados.
No vendrá mal recordar al viejo Popper y su idea de que las proposiciones científicas (las de los expertos, los de verdad, no los autonombrados u oportunistas) no son verdaderas sino "todavía no falsadas". Es decir, que todas (todas) las proposiciones científicas son provisionales hasta que no se demuestre lo contrario y, por tanto, están sujetas a la discusión sobre recogida de datos, relevancia de los mismos, tratamiento adecuado y conclusiones corrrectas. Mi profesor de metodología lo resumía en dos palabras "coherencia" interna y "correspondencia" con la realidad (el noumenon kantiano). Los modelos matemáticos en sus infinitas posibilidades y supuestos, aplicados a datos de mala calidad (como son todos los de la pandemia), pueden ser sugestivos aunque se tome como "año cero" comparativo el año en que los respectivos gobiernos comenzaron los confinamientos, decisión metodológica harto discutible. Me fío más de los que dicen que todavía falta tiempo para aceptar una vacuna (it takes time) que los que dicen "la hemos encontrado". Cuestión de cómo se ha verificado tal proposición. En todo caso, cuidado con el recurso legitimador, o el no recurso autoritario, a los expertos.

jueves, 26 de marzo de 2020

Irak, ¿recuerda?

Se trata de un ataque menor. Dos misiles alcanzando la Zona Amarilla de Bagdad, cerca de la embajada estadounidense, y lanzados desde la periferia por parte, probablemente, de las milicias apoyadas por Irán. 
Pero recuérdese que la tensión Irán-USA estaba, en la lista de riesgos mundiales, por encima de los anuncios de coronavirus hace unos pocos meses
Y tómese nota de que la pandemia ha servido para que Francia justifique la retirada de sus tropas de Irak y España retire a una parte de ellas en un contexto que no solo incluye al coronavirus.

Más problemas nacionalistas

Ahí va una lista de problemas para los cuales no hay solución local, sea estatal o sub-estatal; lo digo por los dos tipos de nacionalismo, a saber, Estados a la búsqueda de su nación perdida, que son los nacionalismos estatales, y naciones a la búsqueda de su estado perdido, que son los sub-estatales. Como se sabe, si algo no tiene solución, no es un problema: es cualquier otra cosa, un lío, un desastre, una tragedia. Pero la lista es de problemas que piden solución mundial, ya que afectan a la Humanidad toda, que dejan de ser problemas, en el sentido de tener solución, si bajamos a la escala estatal o a la sub-estatal.
  1. CO2 and methane emissions 
  2. • Exhaustion of the oceans
  3. • Species extinction 
  4. • Decreasing bio-diversity
  5. • Air and water pollution 
  6. • Deforestation
  7. • Terrorism 
  8. • Nuclear proliferation
  9. • Drug-resistant diseases 
  10. • Global pandemics
  11. • Overuse of fertilizers 
  12. • Loss of arable land
  13. • Religious intolerance 
  14. • Biological weapons
  15. • Torture 
  16. • Sexual trafficking and abuse
  17. • Genocide 
  18. • “Ethnic cleansing”
  19. • Prejudice and intolerance 
  20. • Cyclical economic crises
  21. • Narcotics smuggling 
  22. • Organized crime
  23. • Vaccinations for diseases 
  24. • Over population
  25. • Unregulated currency trading 
  26. • Destructive technologies
Se publicó en 2018 y he añadido números para poder enviar al amable lector a los puntos 9, 10, 14 y 23 que seguro que vienen hoy en los medios y también que la solución tendría que ser mundial. Los otros han pasado a segundo plano, pero siguen siendo problemas mundiales sin solución local y estos de la pandemia de forma explícita. Añado que para algunos elementos de esta lista hay, en algunos casos, creo, soluciones locales. Por ejemplo, el 13, 15, 18 y 19.  Pero aun así.
Resumiendo: hay cosas que no se resuelven a escala local y que tendrían que resolverse a nivel mundial. Esto último parece ser poco previsible, aunque hay casos, ya que los nacionalismos llevan, en la mejor de las hipótesis, a intentar arreglarlo, inútilmente, desde lo local. Así que la tenemos clara.
(Cita completa: Kenneth Cloke, Politics, Dialogue and the Evolution of Democracy: How to Discuss Race, Abortion, Immigration Gun Control, Climate Change, Same Sex Marriage and Other Hot Topics, GoodMedia Press, 2018)
(Añadido el 27: un ejemplo más de nacionalismo, en este caso estatal)
(Añadido el 28: un filósofo profundiza en la necesidad de superar los nacionalismos estatales y no precisamente fomentando los sub-estatales)

miércoles, 25 de marzo de 2020

El retorno del Estado

El dicho era "menos Estado, más mercado". Los anarcocapitalistas (conozco a alguno y es amigo mío) deseaban todavía menos Estado. Ayn Rand fue uno de los que mejor articularon esa propuesta: ruso de origen, sabía de qué iba la cosa cuando el Estado lo era todo. Los autores neoliberales hicieron el resto.
Vale. Dicho lo cual, no vendrá mal darle un vistazo a este artículo del poco sospechoso Financial Times que termina así:
Lucy Neville-Rolfe, a Conservative peer and City grandee, puts it like this: “When plague broke out in ancient Athens, it enabled Sparta, which was more disciplined, to become dominant.” No prizes for guessing, as China seeks to emerge from its own coronavirus lockdown, who might be Sparta this time.
¿Cuba? ¿Quién ha dicho Cuba? Y ¿la China?. Es que la pandemia necesita del Estado en dosis mayores a las previas. Desde el Ecuador al Reino Unido pasando por los Estados Unidos. Y no te digo en las Españas privatizadas. No es comunismo, ciertamente. Pero sí es algo radicalmente opuesto al neoliberalismo. No sé si llamarlo socialdemocracia. Por lo menos hasta que esta tormenta pase. "Más Estado, menos mercado", pues. No sea cosa que los monopolios farmacéuticos se salgan con la suya con el inestimable apoyo del presidente de los Estados Unidos.
En todo caso, no es fácil si se tiene que combinar salud pública (pública) y crecimiento económico, dicen. Y menos si se trata de un juego de suma-cero: si uno aumenta, el otro disminuye y viceversa. Bolsonaro lo tiene claro: elige crecimiento.
(Añadido el 26: más reflexiones sobre el retorno del Estado. Posición socialdemócrata)

martes, 24 de marzo de 2020

De la politique avant toute chose

Versión estadounidense
Rather than being a respite from political power struggles, the coronavirus emergency is greatly intensifying them. 
Versión española
En una palabra, la conveniencia política prima, incluso en ocasiones tan graves como esta, sobre la protección de la ciudadanía.
Item más (y en editorial):
La razón técnica cedió ante la agenda política
Y más aquí:
En el caso español, muchas de las críticas aspiran al indisimulado deseo de tumbar al Gobierno español o, al menos, la coalición. La ferocidad y sesgo, manipulación incluso, con las que se sirven no dejan lugar a dudas.
Versión en Israel (algo más complicada, con intereses muy personales de por medio)
Netanyahu’s Extortion-by-coronavirus Is by Far His Most Shameful and Least Forgivable Offense
The prime minister cites a national emergency to prove the need for unity but will never relinquish his main goal: Avoiding criminal trial
Otra versión
 Democracy resumes as the Knesset reopens, but the political crisis is deepening
After one of the most rancorous political moments in Israeli memory, the long game of ‘chicken’ between Gantz and Netanyahu now heads towards its climax
(Cuidado, igual es la economía lo que cuenta en la Unión Europea o en los  Estados Unidos. En este último caso, con "perspectiva de clase". En España lo que se observa es el funcionamiento especulativo del mercado, muy racional desde el punto de vista del beneficio, no tanto respecto a la salud pública)
(La cita original de Verlaine habla de musique, no de politique: no hay nadie perfecto)
(Añadido el 26: un análisis del contenido político de algunas discusiones, sobre todo en Francia, sobre el coronavirus y sus antídotos. Y una advertencia: que la política "mande" no quiere decir que sólo lo haga en su propio beneficio -poder, votos, financiación-. También puede que lo esté haciendo, desde una perspectiva de clase, a favor de "los de arriba")
(Añadido el 28: El gobierno de los Estados Unidos rechaza la ayuda de Cuba. La Unión Europea es una agrupación de 27 mercados, no de 446 millones de ciudadanos, según un presidente autonómico español. Una más: en las Españas (que incluyen a Torra) en lugar de "Cómo la pandemia afecta a la política", tal vez habría que decir lo contrario)