jueves, 21 de junio de 2018

Creciente xenofobia

En muchos países europeos ya está organizada en partidos políticos, algunos incluso en el gobierno o con buenas perspectivas electorales. La lista es larga y el futuro incierto.
Pero incluso en países en los que no hay todavía una organización explícitamente xenófoba, como sucede con España, comienzan a notarse los síntomas de la epidemia. He escuchado (y seguro que si se busca en determinados medios también se encuentra) opiniones claramente xenófobas a propósito del episodio de Aquarius llegando a España cargado de emigrantes, exiliados, desplazados. No hay grandes distinciones entre los tres tipos de huida: efecto de crisis económica, efecto de persecución política o resultado de conflictos armados o de catástrofes medioambientales que mueven a millones de personas que huyen de la violencia humana o natural.
La verdad es que algunos de esos comentarios me han avergonzado por su simplismo y su inquina. Mucho "efecto llamada", nada de "efecto expulsión". Mucho "vienen a quitarnos nuestros empleos", nada de "cubren un espacio demográfico que estamos despoblando". Mucho "no ayudan a los nativos", nada de "respuesta humanitaria ante situaciones extremas". Y mucho centrarse en el Aquarius y nada de percatarse que el problema es mucho más grave en ese cementerio en que se está convirtiendo el Mare Nostrum, cuna de la civilización y todo eso. El sarcasmo de un comentario incluía el decir que estaba dispuesto a irse en barca a alta mar y dejarse caer al agua para recibir la ayuda del gobierno que, de otra forma, no iba a recibir (primero, no la necesita y, segundo, lo que reciben los recién llegados no es, precisamente, un hotel de primer clase a perpetuidad). Si esto es así (con ligeros toques ya en algunos partidos políticos  como Europa 2000, pero sin llegar a un Salvini italiano o un AfD alemán), la epidemia se extiende.
No me extraña que haya quien se preocupa por el auge de esas opiniones, movimientos y partidos recordando lo que sucedió a principios del siglo pasado con judíos, gitanos y homosexuales. Y pida que los demócratas europeos se unan para evitar pasar a mayores.

miércoles, 20 de junio de 2018

Expertos con causa

La crisis, la económica, claro, la última, la que dicen que comenzó en 2008, hizo de nosotros avezados economistas. Seguímos con sumo interés las evoluciones de una cosa que llaman "prima de riesgo" sin saber cómo se calcula ni qué significa exactamente. Sabemos, eso sí, que es malo si sube y bueno si baja, sin entrar en sutilezas de si hay un techo o un suelo que no debe ser traspasado. En esas seguimos. Para ser sincero, en esas sigo, como sigo sin entender bien las variedades de deuda (pública, exterior, autonómica, total, empresarial) ni con qué hay que compararlas para saber si las cosas van bien o mal y, por supuesto, sin tener claro cómo se calculan tales cifras o si son inventadas. Algunas de las cuales alcanzan niveles de fetichismo, como sucede con el Producto Interno Bruto (PIB) del que tampoco sabemos en qué consiste exactamente aunque sí sabemos que es bueno que aumente y malo que disminuya, sin entrar en sutilezas como el peso que la prostitución y el narcotráfico (estimados, no observados) pueden tener en tal exaltada cifra. O el peso “positivo” que puede tener una guerra, para exagerarlo del todo.
Ahora pasa algo parecido con la crisis judicial que atravesamos y que, como todas estas crisis, tuvo su día de referencia: el pasado día 23 de mayo con la huelga de todas las asociaciones de jueces y fiscales como la de las pensiones lo había tenido el 17-M y el feminismo el 8-M. Esta compleja mezcla de noticias, datos, ideologías e intereses políticos es lo que ha llevado a lo que puede considerarse como crisis del sistema judicial con también, como la otra, muchos factores que la han producido (como el del intervencionismo de los gobiernos) y una proliferación de “expertos” que, con mayor o menor pericia, han intervenido en las discusiones que las noticias planteaban. Supongo que en las llamadas "redes sociales" la discusión habrá sido todavía más acalorada, pero ahí confieso que solo supongo, ya que no sigo ninguna de ellas. Me di de baja hace años.
Un caso claro fue lo producido en torno a la primera sentencia llamémosle "de La Manada". Expertos todos, discutimos sobre la interpretación correcta que había que dar a algunas palabras de las leyes vigentes o, mucho mejor, discutimos sobre la palabra que había que usar, dijera lo que dijera la ley (violación, abuso, maltrato, agresión etcétera). En vano los realmente expertos en la materia intentaron introducir un mínimo de racionalidad en la discusión: la ideología lo arrasaba todo y llevaba a interpretaciones de lo más pintorescas tanto en un sentido como en el otro. Pues de bandos iba la cosa.
Los expertos a la vinagreta se han multiplicado también en torno al procés, a las complejas relaciones entre el gobierno de Madrid (incluyendo parlamento y senado) y el de Barcelona (también parte de su parlamento) de confusa evolución predecible como se ha encargado de exponer hasta la llamada “CIA en la sombra”, la Agencia Stratfor. De entrada, ambas partes se reclaman portadoras del cumplimiento de la ley y del comportamiento democrático. Casi por definición, lo que cada una hace es correctamente democrático, característica que, cada una de ellas, niega a su contraria. Obvio que por lo menos una de las partes, si no las dos, tendría que estar equivocada. Y ahí entran los exegetas de leyes que no habían leído (como tampoco habían leído la sentencia de “La Manada” muchos de aquellos “expertos”). Esta era la cuestión de fondo, pero cuyas ramificaciones llegaron hasta la toma de posesión del gobierno del presidente Torra. Los ”expertos” en derecho (y siempre que escribo "experto" me refiero a los que se auto-adjudican el título, no a los profesionales, a los que respeto igualmente) salieron en defensa de uno y otro bando de manera que se notaba que sus opciones previas era determinantes de su supuesta exégesis de los textos legales que muchas veces desconocían.
Cierto, siguiendo con el procés, que tampoco los verdaderos expertos conseguían ponerse de acuerdo en un tema tan particular que acababa incluyendo a los tribunales (que se suponen que no están formados por falsos expertos) de otros países como Alemania o Bélgica. 
Es comprensible esta proliferación de enterados, sobre todo si están guiados por una determinada ideología (conservadora, progresista, feminista, nacionalista -estatal o subestatal-, anticapitalista o lo que sea en cada caso). Al final, "todo es según el color del cristal -ideológico- con que se mira". Respetable, pero no por eso creíble a pie juntillas.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(La juez Alaya denunciando el control político del poder judicial, nada que ver con la separación de poderes)
(Artículo de Branko Milanovic sobre las diferencias entre incrementos del PIB e incrementos de las rentas de capital, y la importancia que tienen estos para aumentar la desigualdad mientras el PIB sigue aumentando)

Separar padres e hijos

La política del gobierno Trump al respecto es tachada de monstruosa: separar padres e hijos por razones, en este caso, migratorias. En ese contexto, la foto de Ivanka Trump abrazando a su hijo generó más de una crítica por publicarse precisamente cuando su padre estaba procurando lo contrario. Y los intentos de justificarla recurriendo a la Biblia, penosos. Han tenido que ser algunas grabaciones magnetofónicas para que se reaccionara como se ha hecho como si fuera una absoluta novedad.
Pero no es el único caso en la historia reciente en el que un dictador ha separado padres e hijos por diversas razones. La lista la proporciona Juan Cole. Trump tendría, por lo menos, seis modelos.
A notar, para españolitos, el caso español bajo Franco.
En el fondo, late la idea de que "ellos" son como animales y, por tanto, no pasa nada si se les separa de sus crías. Su raza, origen, religión, ideología, clase social los declara "subhumanos", Untermenschen que decían los nazis alemanes.
(Añadido el 21: Trump ha firmado la orden para detener estas separaciones familiares. Hay límites)

martes, 19 de junio de 2018

Ojos que no ven

Junto a la proliferación (nada nueva, por cierto) de noticias falsas, se multiplican también los intentos gubernamentales de conseguir no-noticias. Está pasando y no lo estás viendo, luego no está pasando. Corto y pego del diario israelí Ha'aretz sobre una nueva ley que ya ha pasado el escalón de la Comision Ministerial de Legislación y que seguirá su camino hasta ser efectiva:
The version of the law approved by the Ministerial Committee for Legislation calls for a five-year prison term for anyone filming or distributing footage on social media that documents confrontations between Israeli soldiers and Palestinians, with the intent to “break the spirit of Israeli soldiers and inhabitants.”
Anyone who documents such activities and disseminates the information with an intent to harm national security could face up to 10 years in prison.
Para no poner en riesgo la moral de la tropa (y de los habitantes -israelíes judíos, ya que también hay israelíes palestinos-) se castigará con 10 años de cárcel los que tomen imagen y las distribuyan en medios sociales que documenten las confrontaciones entre palestinos y soldados israelíes. Si no lo ves, no existe. 
Tampoco es novedad.
Que, según el secretario general de Naciones Unidas, Gaza esté al borde de la guerra, no importa. Lo que importa es que no se vea.

lunes, 18 de junio de 2018

Judíos no-sionistas

Una muy interesante recensión de dos libros sobre el tema publicada en The New York Review of Books que muestra, una vez más, que se puede ser anti-sionista sin por ello ser "anti-semita" (es decir, anti-judío). Y no solo porque libros y recensión están escritos por judíos que se distancian explícitamente del sionismo, sino porque la historia y la lógica de una y otra adscripción así lo muestran. Algunas citas de sionistas tienen que impresionar a judíos defensores de los derechos humanos. Y no digamos las políticas puestas en práctica en los territorios ocupados.

domingo, 17 de junio de 2018

BDS

Acabo de leer tres periódicos españoles en papel. No he encontrado ninguna referencia a la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) contra Israel, pero gracias a un periódico israelí, Ha'aretz (esa aspiración ' la añado yo para recordar que se titula La Tierra), me he enterado de los pasos dados por el gobierno de Navarra (que el periódico israelí llama "estado") y la ciudad de Valencia para adherirse a la campaña. Cierto que Ha'aretz recuerda que tal vez esas declaraciones podrían haber ido acompañadas por alguna referencia a determinadas prácticas de Hamás. No sé si es una defensa de la "equidistancia", pero sí creo, con el Evangelio, que "haec oportet facere, illa non omittere" para no caer en el fariseismo. De todos modos, entiendo que los periódicos españoles que he leído tengan asuntos más importantes que contar, pero una nota no habría venido mal, a no ser que su accionariado no se lo permita.
(Añadido el 18: El ayuntamiento de Valencia acusado,  por una asociación "pro-Israel", de antisemita (anti-judío) y xenófobo por plantear esa adhesión. Por lo visto, es inútil intentar que se distinga entre anti-judío, anti-israelí y anti-sionista. El gobierno sionista de Israel, gobierno israelí por tanto, suele llamar a todo ello anti-judío, y eso que los árabes también son semitas. Da por supuesto que antisemita suena a nazi)

sábado, 16 de junio de 2018

Clases de exégesis bíblica

Como lectura de sábado, pero con textos que no pertenecen a la Torah ya que son posteriores, pueden verse estas disquisiciones a partir de Romanos 13 (y si hay que leerlo después del 12) y Tesalonicenses 2 ("el que no trabaje, que no coma" está en el 3:10, no en el 2). Este último, bien poco apto para trabajadores sociales y defensores de las políticas sociales es menos interesante que el anterior, que sirve, dicen, para legitimar la esclavitud. La separación de familias inmigrantes también aparece como tema.
Que la cosa venga de la boca del Fiscal General de los Estados Unidos, añade morbo al asunto.

(Tomado de The New Yorker)
(Añadido el 19: Expertos en los Textos lo tildan de herético, contraponen su interpretación y añaden este otro texto: Jeremias 22:3: “This is what the Lord says: Do what is just and right. Rescue from the hand of the oppressor the one who has been robbed. Do no wrong or violence to the foreigner, the fatherless, or the widow, and do not shed innocent blood.”)