lunes, 3 de abril de 2017

Manipulación

Esta larga reseña en el New York Review of Books muestra un par de cosas. La primera y más importante, que cosas que, más o menos, ya se sabían, ahora gozan de un apoyo empírico importante. La segunda, que estos nuevos campos de investigación están siendo útiles para que empresas y partidos manipulen las emociones de otros humanos y lo hagan de manera sistemática y fundamentada. La tercera, que estas perspectivas echan por tierra algunos supuestos por ejemplo de los economistas que creen que lo de la "elección racional" tiene base real importante y que con ella se pueden explicar muchas más cosas de las que aparentemente explican (Inermedio: se encontrará en el texto que cito la idea de que usar frecuentemente, como yo suelo hacer, el vocablo "aparentemente", es signo de tendencia a la neurosis cuando no ya neurosis sin más). Y la cuarta, que no está todo perdido para ese aparentemente ;-) fracaso del "animal racional". Cierto que somos animales y, por tanto, disponemos de reacciones primarias que pueden ser fácilmente manipuladas. Pero que todavía es posible defenderse de tal manipulación. Tal vez mediante el comportamiento "aparentemente" neurótico de la "duda metódica", algo bien lejano del contagio de emociones que acompaña a comportamientos políticos, religiosos, deportivos y así.
Los instrumentos para manipular ya están a la venta y, por ejemplo, el gobierno israelí está dispuesto a comprarlos y aplicarlos. Lo cuenta Ha'aretz (texto completo que no precisa suscripción aquí)

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