sábado, 8 de abril de 2017

Los BRICS

Me reúno, una vez al año, con un grupo de antiguos alumnos, algunos ya con nietos, y que se dedican casi todos al mundo de la empresa, sea como propietarios, como gestores o como asesores. Es gente que sabe lo que vale un peine.
En la última reunión, uno de ellos, con buen sentido, sacó a relucir los errores que yo había cometido en mis apreciaciones expresadas en sesiones anteriores. Tenía razón en todas. No me duelen prendas reconocer que me equivoco, aunque siempre puedo defenderme diciendo que lo que se equivoca es la fuente en la que me he basado y en la que he (por lo visto equivocadamente) confiado. Esto es válido, por supuesto, para este blog en su conjunto. Por eso mi interés en que quedan claras las fuentes mediante el correspondiente enlace o link.
Hubo un punto, en su crítica, que no sé si fue acertado o nos situamos en un terreno ambiguo. Se trataba de una vieja charla mía en la que habían aparecido los BRICS. No recuerdo lo que dije. Pero según mi antiguo alumno y, a pesar de ello, amigo, mi error había sido atribuirles una capacidad de crecimiento que el tiempo ha demostrado que no era la misma para todos ellos: el Brasil, efectivamente, era el mejor ejemplo.
Lo que sí recuerdo es que subrayé el carácter de "grupo", de "organización" en que se había convertido una mera agrupación de países por parte de un economista, Jim O'Neill, de Goldman Sachs. Los aludidos se la tomaron en serio y comenzaron a reunirse y a tomar decisiones, entre ellas la de incluir a Sudáfrica, al parecer ("aparentemente") por motivos geopolíticos: necesitaban un país africano. Pero también dieron pasos para organizar un "banco mundial" alternativo al Banco Mundial y demás decisiones que la wikipedia recoge, sobre todo en el terreno económico.
No voy a ser yo quien niegue el papel de la economía, aunque dude que sea el determinante en última instancia en todos los casos posibles. Pero creo que entender a los BRICS (con o sin Sudáfrica, con o sin crisis económicas y políticas internas complicadas como las del Brasil y, si me apuran, las de Rusia) solo en tales términos en no darse cuenta de su importancia geopolítica, cosa que aquí se subraya con tino.
De los diez temas que, según el CIDOB a principios de 2017 , podrían marcar el futuro, estaba, en formulación poco afortunada, el de ¿Deconstruir el orden mundial o cambiarlo de manos?. Es un punto (no es el único) que hacen al sistema mundial particularmente impredecible. Ah, qué tiempos aquellos en que ya se sabía que todo era Guerra Fría entre dos superpotencias con ideologías contrapuestas...

1 comentario:

  1. A mi últimamente no se me va de la cabeza un párrafo del manifiesto comunista "Todo lo sólido se desvanece en el aire; todo lo sagrado es profano, y los hombres, al fin, se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas."Mi punto de vista tiene se basa en la entropía como desorden de un sistema, aunque el mismo pueda mostrar cierto orden en periodos cortos de tiempo, tenemos la imposibilidad de hacer pronósticos a largo plazo, también es lo que afirma la teoría del caos. Pero lo que no podemos olvidar es que el sistema capitalista a tenido varias veces crisis a las que a sobrevivido. Lo único que queda claro que dentro de 30 años el mundo habrá cambiado significativamente.

    ResponderEliminar