jueves, 23 de marzo de 2017

Londres: lo que no se sabe

Esta madrugada The Guardian publicaba lo que se sabía sobre los asesinatos en Londres, incluyendo la declaración ante televisión del alcalde musulmán de Londres.
No se sabía la identidad del asesino. Enternecedoras las opiniones de algunos tertulianos españoles ayer ante las imágenes del supuesto autor, ya abatido a disparos, en concreto sobre el hecho de que llevara tal tipo de barba. Y curioso el periódico italiano que ya atribuía al asesino el calificativo de clérigo o predicador (musulmán, por supuesto), cosa poco frecuente. Creo recordar que hubo un caso en Australia, pero no estoy seguro (he mirado una lista, pero no me aparece). El tal periódico ya daba el nombre del asesino, Abu Izzadeen.
Ni, de momento, se saben sus motivaciones, antes de entrar en sus correos electrónicos (si no se había entrado ya, cosa probable, antes del atentado). Que el asesino vaya contra "nuestros valores", como ha dicho la primera ministra May, parece improbable. Desconozco cuáles son esos valores europeos, porque podrían ser los de Hitler, Kisling, Franco, Musolini, Petain o, en nuestros días, todos los nacionalistas "euroescépticos" como Le Pen, Farage, Wilders, Salvini y compañía)
Ni se sabe de su trayectoria, a saber, sus antecedentes penales (demasiados pequeños delincuentes en otros ataques de tibios musulmanes) ni su estado físico (como el de Orly, con el poco islámico alcohol en su sangre amén de otras drogas, estas ilegales). El uso del coche para matar a otros no solo tiene los antecedentes de Berlín o Niza sino también los de Heilderberg y Nueva Orleáns, con un enfoque diferente estos dos últimos respecto a los anteriores.
(Horas después ya se sabía que se trataba de una persona nacida en el Reino Unido aunque no se le ponía nombre, pero que había sido investigado con anterioridad, y se suponía que su acto había estado "inspirado" (sic) por el terrorismo internacional. Es alta la proporción de terroristas nacidos en el país en el que atentan. El problema de la inmigración es mínimo desde este punto de vista)
(Añadido por la noche: Ya tiene nombre y no es el avanzado por el periódico italiano ni tampoco se trata de un clérigo. Eso sí: la versión oficial habla de antecedentes delictivos, pero no en el terreno del terrorismo, y, como otros muchos casos, "radicalizado" en la cárcel. El Estado Islámico se apunta, aunque parece dudoso)
(Añadido el 25: los valores de Nigel Farage, del UKIP,  aquí)
(Añadido el 26: Una pregunta necesaria: ¿cómo distinguir la violencia motivada por la ideología -religión incluida- de la violencia del sociópata? Mi impresión es que las fronteras son imprecisas y que parece relativamente frecuente que el posible sociópata reciba, en la cárcel, el apoyo de la ideología como para encontrar una forma de dar rienda suelta a su agresividad. Le he dado vueltas al asunto en mi escrito, que está en la columna de la derecha de este blog con el título de
EL ISLAM, ¿ENEMIGO DE OCCIDENTE? (SOBRE EL TERRORISMO EN EUROPA)
(Añadido el 27: Tarea para examen: Comparar este comentario sobre el asunto -en castellano de España- con este otro en inglés de Inglaterra. En el primero, con la habitual verborrea carpetovetónica se denuesta a los que subrayan lo del "lobo solitario" y no ven la trayectoria del -supuesto- asesino y su carácter yihadista islámico -el alcalde musulmán de Londres no entra en ese grupo, luego no todos los musulmanes son "peligrosos" -¿o sí?-. El peligro acecha: hay que prepararse.  En el segundo, con la habitual distancia británica se exponen las diferencias entre las reacciones de las "derechas" y de las "izquierdas" ante estos hechos, en especial las de las "derechas" islamófobas. No hace falta añadir que esa islamofobia es uno de los factores que influyen en  el yihadismo europeo más o menos "inspirado" por el wahabismo saudí. Se puede leer primero el segundo comentario y, después, el primero, aunque yo lo haya hecho en el sentido inverso. Exagerando, se podría que decir que artículos como el primero intervienen, fomentándolo, en el problema que pretenden atacar y evitar. Como postre, este artículo en castellano comparando la facilidad con que se atribuye el carácter islamista a un atentado y se niega el carácter racista o fóbico de otro que, encima, igual se silencia. Bon profit)

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