miércoles, 29 de marzo de 2017

Crisis ambiental y LaMia

Un excelente artículo de Eduardo Gudynas comparando la situación medioambiental (latinoamericana) con los pilotos de aquel avión de la empresa LaMia que se estrelló en Colombia llevando, entre sus pasajeros, a todo un equipo de fútbol brasileño.
Claro que ahora, allí, hay pilotos del Estado que conducen por la derecha mientras otros lo hacen por la izquierda, pero las condiciones meteorológicas son las mismas, empeoradas, se dice al final, por la irrupción de Trump que ha hecho avanzar el "reloj del fin del mundo" que publican anualmente los del Bulletin of the Atomic Scientists y que, siguiendo su metáfora, situaría al mundo (no solo a América Latina) a "dos minutos y medio" de la catástrofe de medianoche.
Sin necesidad de citar los enlaces (algunos ya los he publicado), el vocabulario que se encuentra en otras fuentes es igualmente sombrío: Organización Meteorológica Mundial (el mundo, con sus 2ºC, entrando en "territorios desconocidos", es decir, impredecibles), EcoWatch (con el CO2, "punto de no retorno"), Paleoworld (a propósito del metano en el Ártico: escenario "apocalíptico"), Banco Mundial (inseguridad hídrica, "multiplicador de riesgos"), Organización Mundial de la Salud (el medio ambiente degradado mata a 1,7 millones de niños al año), Ecological Footprint (haría falta un Planeta y medio para proporcionar los recursos y absorber los deshechos), Living Planet Index (caída de la biodiversidad a un "ritmo alarmante"). 
Menos mal que uno de los países más contaminantes y depredadores del mundo (USA) tiene ahora un gobierno dispuesto a aumentar sus políticas contaminantes y depredadoras, política en la que es seguido por los responsables de más de la mitad de la contaminación mundial, a saber, la China y la India.
Los pilotos y pasajeros de este vuelo son como son. Y, como me diría Leonardo Sciascia paseando por Alicante, "non è che io sia pessimista; è la realtà che è pessima", con permiso de los que se irritan por el abuso del catastrofismo y los sentimientos que suscita. De acuerdo: falta racionalidad, sobran sentimientos.

1 comentario:

  1. Sobre el abuso del catastrofismo, en un artículo de los filósofos Reyes Mate y Juan Mayorga "Los avisadores del fuego": Rosenzweig, Benjamin, Kafka", parten de la idea que "Los “avisadores del fuego” apelan a la capacidad analítica en tiempos de debilidad anamnética, en el sentido en el que Metz insiste en el contenido racional de la tradición de Israel; concibe la fuerza de la rememoración histórica como un elemento de la razón: «Esta razón anamnética se resiste al olvido, incluso al olvido
    del olvido que anida en toda simple historización del pasados, en éste sentido Reyes Mates apunta el potencial semántico de esa tradición, a saber, la autoridad del sufrimiento y la demanda de una justicia universal. Además, en el resumen del mismo se afirma que "Hubo pensadores que supieron leer en su tiempo signos de la catástrofe venidera. No eran profetas sino finos analistas. Nos referimos a Rosenzweig, Benjamin y Kafka. Rosenzweig denunció en el "idealismo" de la filosofía que viene desde Jonia y llega hasta Jena la tendencia a un totalitarismo que la convertía en potencialmente en una "ontología de la guerra". Benjamin dejó constancia de la ambigüedad radical del concepto de progreso, tan fundamental para el pensamiento ilustrado. La barbarie, en general, y el fascismo, en particular, no son lo opuesto al progreso sino una de sus posibilidades. Esa fatal posibilidad es, para la víctima, la norma. Kafka capta anticipadamente la reducción fascista del hombre a nuda vida en la recurrente animalización de sus personajes, así como la negación del otro en sus personajes víctimas de la incomunicación." Lo curioso, dejando paralelismos históricos aparte, es que éstos pendsadores no tuvieron lugar dentro de los ámbitos académicos de su tiempo, e incluso podríamos tacharlos de outsiders. Con lo que no estoy deacuerdo con que falte racionalidad, sino de hacer un análisi crítico de la racionalidad actual, cómo totalitaria, calculadora y dominante. Aquí el artículo: http://isegoria.revistas.csic.es/index.php/isegoria/article/viewArticle/535.

    ResponderEliminar