domingo, 12 de febrero de 2017

Tercera generación

Los coreanos que vivían por generaciones en el Japón, tenía difícil el acceso a la nacionalidad japonesa, al margen de la literatura sobre dicha nación (raza, cultura, lengua), nihonjinron que encaja con la existencia de nikkeijin, nacidos en otros lugares pero con antepasados japoneses (tengo un amigo boliviano que encaja en esa categoría y que era de tercera generación). No sé cómo están ahora las leyes y costumbres al respecto, pero cuando me las encontré por primera vez, hace muchos años, tenían un aroma racista y supremacista unido a la idea shintoísta de un país-territorio elegido por la diosa Amaterasu antes de crear el mundo (mucho más previsora que YHWH, que tardó bastante en elegir al pueblo judío y a sus sucesores).
Hoy es Suiza la que, en referéndum eso sí, decide si facilitar la nacionalidad suiza a musulmanes viviendo en Suiza y que resulten ser de tercera generación. No sé más que esta noticia y doy por hecho de que la primera y segunda generación tienen las mismas dificultades que los coreanos tenían (¿tienen?) en el Japón. De todos modos, la pregunta es sobre los nietos de inmigrantes, vengan estos de donde vengan y tengan la religión que tengan.
Hay nacionalidades tan elevadas que no están disponibles para cualquiera, y mucho menos musulmanes, dicho esto en el contexto de la polémica legal estadounidense sobre la prohibición anti-musulmana (de siete países, no de todos -Arabia Saudita es intocable y eso que ha producido a más de un Ben Laden-) de ingresar al país, no te digo de nacionalizarse. Y eso que los Estados Unidos han sido históricamente facilitadores de nacionalidad desde que invadieron los territorios de sus pueblos originarios.
Supongo que se mantiene la definición de catalán que dio el ahora acusado Jordi Pujol padre: "Es catalán quien vive y trabaja en Cataluña y quiere serlo". No todas las definiciones son tan aperturistas (véanse las que aparecen en el enlace citado atribuidas al mismo personaje), pero habrá que ver cómo se define, primero, quién tenga derecho a votar en un referéndum secesionista y, segundo, en el caso de independencia, cómo se define la nacionalidad (lo de los apellidos vascos de tinte racista atribuido a Sabino Arana, fundador del nacionalismo vasco, es otra historia).
Eso sí: si eres "malo", el gobierno te puede quitar la nacionalidad a no ser que la tengas "desde siempre". Si eres de tercera generación y te portas mal, te la pueden quitar. En Australia.
Añadido al final del día: el referéndum sobre facilitar la nacionalidad suiza a "los nietos de inmigrantes" (nada de "tercera generación") ha dado la victoria a los que tal cosa apoyan. Nada, pues, de dificultarla. Será "un país por encima de toda sospecha" (Ziegler), pero hay que reconocer que de vez en cuando son admirables. Otra cosa es el otro resultado del referéndum de hoy sobre la fiscalidad a las multinacionales. Nadie es perfecto.

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