viernes, 3 de febrero de 2017

Gobernante y empresario

Son dos lógicas diferentes. No es lo mismo ser presidente de una comunidad de propietarios o de un club rotario o de un país que ser empresario. Se actúa de forma diferente. Jorge Majfud lo explica aquí a partir de la idea de las "externalidades", esos elementos que el empresario no considera pero que son efecto de sus decisiones. Pongamos un trato entre dos actores: el empresario buscará el beneficio y no se preocupará por los efectos que tal trato pueda tener en otros campos que no son los del trato en cuestión. O si despide a alguien, no se preocupará de qué seguro de desempleo tiene el despedido ya que eso es cosa del Estado y no del problema que él tiene en ese momento (sea el que sea, falta de productividad, rebeldía, no acceder a sus caprichos -incluidos los sexuales-, incompetencia, exceso de carga salarial en el precio final del producto etc.). 
Obvio que se refiere a las actuaciones de Trump en esos sus primeros días de presidente en los que actúa con mentalidad de empresario para nada ocupado por las posibles "externalidades" sean temáticas o temporales (asuntos que el empresario no toma en consideración o plazos que le resultan indiferentes). Pero, como digo, se puede extender a otros campos, algunos de los cuales los he visto con mis propios ojos y no hace tanto tiempo. El artículo que cito al principio me ha resultado esclarecedor. Y su aplicación al Comentario de Immanuel Wallerstein nº 442  también ya que trata de algunas de las actuaciones de Trump. En Reuters están preparados.

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