sábado, 7 de enero de 2017

Paz judío/israelí

Con los pocos datos de que dispongo este sábado, la acusación a Netanyahu, primer ministro israelí, de haber recibido coimas y ser, por tanto, un político corrupto entre tantos no parece un asunto de particular trascendencia. Sucede hasta en las mejores familias y supongo que hasta en los que tienen ascensores de oro en su casa.
Lo que sí tiene efectos sobre la paz mundial es el asunto de "los dos estados", es decir, una de las salidas posibles al hecho de la presencia de judíos en territorio que no lo fue, pero que ahora es israelí. El asunto de los asentamientos legales/ilegales (táchese lo que no proceda) que siguen sobre la mesa en estos días que preceden a la toma de posesión de Trump y en los que Kerry ha introducido algunos elementos dignos de consideración y las votaciones en el Consejo de Seguridad de la ONU han jugado un papel nada despreciable.
Claro que se trata de una pelea de poder e intereses: quién consigue apoyos de quién para apoyar o rechazar tales asentamientos. Pero hay dos datos que me han hecho pensar gracias a una encuesta del Pew Research Center.
El primero es buscar una respuesta razonable a esta pregunta: los asentamientos ¿favorecen la paz en la zona o no?. Los palestinos que se ven desposeídos de lo que ha sido su territorio histórico para que allí se construyan casas para judíos, parece que lo tienen claro: les están robando y mediante la violencia legal/ilegal (táchese lo que no proceda). Los fundamentalistas judíos que saben que ese terreno les fue entregado por YHWH para su disfrute y propiedad, saben que mientras no consigan todo el terreno que su Dios les donó, no habrá paz. Como en tantas otras cosas, los que piensan una cosa u otra no son siempre los mismos: cambian de opinión, mueren los de una determinada línea, hay acuerdos. Este es el primer resultado. Se ha preguntado a estos últimos (no tanto a los primeros) si creen que los asentamientos serán un medio para lograr la paz en dicho territorio:
Bien vamos: los judíos que creen que los asentamientos fomentan la paz, aumentan. Casi llegan a la mayoría, razón por la que es comprensible que un gobierno, de corruptos o no, los apoye. 
La otra cuestión es qué tipo de razonamiento hay detrás de tales opiniones (porque supongo que el derecho a la propiedad es una opinión y que la donación divina es otra).
Es la ideología, estúpido. Cierto que son mayoritarios los judíos que piensan que los asentamientos judíos en tierra israelí (palestina, dirían otros) fomentan la paz. Pero resulta espectacular la diferencia entre derecha (la fomentan) y la izquierda (la dificultan).
Recuérdese: la ideología no es una forma de conocer la verdad (no hay ideologías que contengan elementos que las hagan "verdaderas" o "falsas" por el mero hecho de ser "la mía" o "la de los otros"). Pero una vez más, este dato sirve para darse cuenta de lo simplista que es hablar de "lo que los israelíes" demandan a su gobierno: hay muy notables diferencias entre ellos y no solo entre azkenazis, sefardíes, falashas, haredíes y demás clasificaciones posibles.
La cuestión está en la regla de la mayoría: qué piensan los más y qué piensan los menos. Y ahí entran otros criterios que se me escapan y tienen que ver, probablemente, con los elementos internacionales del asunto. 
Pero pesimista, lo sigo siendo.  Y más si estamos hablando de medio millón de casas destruidas.


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