sábado, 28 de enero de 2017

Drones asesinos

Cuanto menos ves a la víctima, mayor probabilidad de que no tengas problemas en matarla si es eso lo que te ordenan. Es el clásico experimento de Milgram. Matar a alguien a quien no ves es más fácil que matar a alguien a quien estás viendo a una distancia mínima, al alcance de la mano. Para eso hacen falta otros factores externos (apoyo del grupo como el caso de la muchacha agredida en Murcia, etiquetado de la víctima como subhumano -que fue el caso de los nazis hitlerianos con los judíos de entonces-) y, claro, factores personales del tipo de la sociopatía o psicopatía, incapacidad de empatía, odio de quien aplica la ley del Talión y demás. Pero, en general, al ser humano le cuesta matar a sus semejantes así como así. Hacen falta elementos particulares para que supere la repugnancia a matar a otro. Y el no ver al otro es uno que que funciona muy bien.
Véase este texto:
Now Donald Trump is a war criminal just like his predecessors. That didn’t take long. Over the inaugural weekend, while the president was obsessing about the size of his crowd, his government also let loose two drone strikes against defenseless Yemen, reportedly killing an estimated 10 people, some of whom could possibly have been terrorists about to strike somewhere in Yemen. Three of these people were on a motorcycle hit by one drone, the other seven were in a vehicle hit by the other drone.
The United States is not formally at war with Yemen but strikes the country with drones whenever it feels like it. The U.S. also maintains a naval blockade of Yemen, contributing to near-famine in the region’s poorest country, which has never been able to produce enough food to feed its 25 million people. And since March 2015, the U.S. has supported and participated in the undeclared, illegal war of aggression launched by Saudi Arabia and its allies with U.S. blessings.
Tenemos una guerra en el Yemen y un bloqueo que genera hambrunas en su población. Los atacantes están liderados por Arabia Saudí con el apoyo de los Estados Unidos en el bloqueo y, a lo que voy, con los drones. Alguien, desde un lugar lejano, dirige el artefacto hacia el lugar indicado (por otros artefactos o por infiltrados o por aliados) y dispara sin mayor problema a lo que encuentra como diana que la autoridad le ordena, el grupo al que pertenece le apoya y cuyas víctimas casi ni las ve. Son como cositas que se mueven en la pantalla a las que hay que derribar como en un videojuego. 
El artículo que cito comienza recordando el interés del presidente de los Estados Unidos en mostrar cuántos asistieron a su coronación (porque se trata de un rey) y así demostrar que la prensa que proporciona cifras inferiores está mintiendo. La búsqueda de "hechos alternativos" forma parte de este juego de engaños y manipulaciones. Mientras, 10 personas mueren en el Yemen. Tal vez algunos fuesen terroristas, pero eso no se sabe si no hay un juicio previo, es decir, que estamos ante un asesinato puro y duro. Pero eso no tiene importancia, comparado con el problema de saber cuántos asistieron a la ceremonia de cambio de presidente. El que apretó el botón para hacer el disparo contra aquello que se movía en la pantalla no estaba preocupado por ese asunto distinto y distante. Un gesto casi mecánico por parte del funcionario que cumple con su deber de obediencia a la autoridad y que, en todo caso, si siente algo de culpa, recibe el perdón por parte del grupo al que pertenece. Ni siquiera se plantea si eso MAGA "Make America Great Again". Se trata, más bien, de "current events". 
Es un caso aislado. Hay muchos más drones dando vueltas por el mundo y no solo estadounidenses. Ejecutan sin juicio previo y, en todo caso, matan a inocentes junto a los "culpables" y atacan objetivos de guerra sin haberla declarado. En el caso del Yemen, desde marzo de 2015. Y, anécdota, los yemeníes están entre los siete países musulmanes (es decir, de mayoría musulmana) a los que, según la orden del presidente, no pueden entrar en los Estados Unidos.
Y si los que mandan los drones se trata de criminales de guerra, la respuesta no depende de mí, sino del tribunal competente para juzgar tales actos. No sé cuál es. El de La Haya no creo que sea ni reconocido por el acusado, así que no les veo entrando en el juzgado de mi pueblo. Y de ahí hacia arriba. El artículo cuyo texto cito ya avisa, al final, que tal vez todavía no haya base para acusar a Trump. Pero a sus antecesores...
(Añadido el 29: primera baja estadounidense en Yemen, con tres heridos más, ahora ya bajo gobierno Trump sin duda. Las bajas yemeníes serían 57 personas,  de las cuales ocho mujeres y ocho niños, el resto militantes de Al-Qaeda)
(Añadido el 30: hay más países de mayoría musulmana, algunos de los cuales han proporcionado yihadistas en abundancia o sus nacionales han tenido que ver con grandes atentados como el de 11S. Pero resulta que tienen relaciones comerciales con el Complejo Trump, así que han quedado fuera de los excluidos. Primer conflicto de intereses)
(Añadido el 31: Me he referido a los drones -al fin y al cabo, una novedad- unas 300 veces en este blog. Vaya eso por delante. Y los "daños coletarales" son propios de los drones como de cualquier otra arma. Los misiles, como me dice el amigo que razonablemente me critica en algo en lo que estoy de acuerdo, comparten con los drones la lejanía y el anonimato y, por tanto, la probabilidad de tener "daños colaterales". La diferencia está en que los drones pueden ser mejor dirigidos que los misiles y, por tanto, sus errores son menos "perdonables". Claro que ninguno de los dos es comparable con una bomba atómica como la de Hiroshima o con un bombardeo masivo como el de Dresde. Los drones son menos monstruosos, más sutiles y más asequibles para cualquier contendiente con dinero suficiente como para acceder a ellos)

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