viernes, 30 de septiembre de 2016

Reacciones ante el cambio

Varios estudios, citados aquí, muestran o creen mostrar los efectos que el cambio climático tendría sobre las cosechas de productos tan básicos como el arroz, el trigo y el maíz (metáforas de Asia, Europa y América). La cuestión, dicen, no es el cambio en sí, sino la rapidez con que se están produciendo cambios climáticos frente a los cuales dichos productos no tienen capacidad de adaptarse. Necesitarían otro ritmo. El producto queda "dépassé par les évènements".
¿Que por qué etiqueto este post como "Spain is (not so) different"?. Pues porque es una metáfora de la dificultad que están teniendo los partidos políticos viejos y nuevos e intermedios para adaptarse a un contexto social que ha cambiado gracias a las "alegrías" de los bancos y a la visión a corto plazo (inevitable) de los políticos con cargos de responsabilidad (en la oposición, todo lo que se diga es gratis mientras no se tenga la posibilidad de trasformar esas ideas -"paridas" muchas veces, como la de Colón- en acciones concretas).
No es impensable que el partido más antiguo que había en España, el PSOE (casi 140 años de exsitencia), vaya a desaparecer. Peleas internas, se dice. Y las hay. De lo más impresentable. Pero creo que, como ya he indicado a propósito de otros partidos socialdemócratas como el británico o el francés, es también dificultad para adaptarse a un mundo que ha cambiado y en el que, si copias las recetas de los contrarios, solo empeoras tu propia situación electoral (empezó González dejando el marxismo -que creo que hizo bien-, quedándose en la OTAN, entrando a malas en la CEE y disfrutando de un dorado retiro empresarial y siguió Rodríguez Zapatero cambiando la Constitución -con ayuda del PP, claro- para hacer obligatorio el austericidio).
No sé si lo que hay a su izquierda vaya a ser una alternativa real. Sobre todo si lo que hay es un exceso de palabrería, citas eruditas a autores afines y uso ritual de determinadas frases "chic" (o sexy).
De alguna forma, ya pasó con el PCE, difuminado en Izquierda Unida y fagocitado por Podemos. Pero el PCE ya había sido una escisión guerracivilista a partir del PSOE.
Sic transit gloria mundi, comenta un viejo amigo y viejo militante del PSOE.
¿Qué queda? Partido único con algunas moscas alrededor. Moscas no necesariamente cojoneras.
País en vías de subdesarrollo, pero que no lo sabe.
(Añadido el 1º de octubre: puede leerse aquí el Comentario nº 434 de Wallerstein sobre los cambios en el sistema mundial, las reacciones desde la derecha y la izquierda y qué podría hacer la izquierda)

jueves, 29 de septiembre de 2016

Las cosas cambian

Usar los viejos clichés para analizar situaciones actuales es asegurarse o que se va a quedar uno pegado a los viejos clichés (la fe no mueve montañas) o que no se va a entender mucho de lo que está sucediendo. Todavía hay quien piensa el mundo en términos de Guerra Fría (Este y Occidente, o, mejor, URSS y USA) o, por seguir con la geografía, en términos Norte-Sur (con un Sur Global y todo) o desarrollados y subdesarrollados o en vías de desarrollo. Los emergentes han venido a trastocar esa simplicidad y resulta curioso llamar a una relación como la del Ecuador y la China (su primer acreedor) como si fuera "cooperación Sur-Sur". Pero, sobre todo, han venido a trastocarla los casos en los que se puede pensar en términos de "países en vías de subdesarrollo". Me he referido a España en tales términos y los hecho políticos recientes (caos, corrupción, confusión, contiendas) parecen abundar en dicha hipótesis, cosa que los que lloran por el papel de España en el "concierto internacional" parecen obviar hasta el punto de suponer que se trata de pequeños ajustes en la política exterior.
Los políticos, en estos momentos de cambio, no son los mejores guías para el análisis. Manfred Max-Neef ya se había referido a los Estados Unidos como "país en vías de subdesarrollo" e indicadores en tal dirección no faltan. Por eso es curioso que una de las conclusiones que algunos sacan del espectáculo circense del debate Clinton-Trump es que ambos mantienen la ilusión (en el doble sentido de error de percepción y de deseo) de una hegemonía estadounidense que durará para siempre. Sus antecesores (España, Inglaterra) también tuvieron esa ilusión y ya se ve en qué ha quedado la cosa. 
No sugiero con esto que los Estados Unidos han llegado a ser irrelevantes en "Occidente" o, si se quiere, en el mundo. Tienen poder y tienen fuerza. Pero están a la baja y ya no tienen la capacidad que tuvieron en sus días de esplendor de "rule the waves". Buscarlos detrás de cualquier problema interno (en Venezuela, México, Bolivia, Ecuador, España, Italia, Turquía) podría ser ya problemático. Pueden, pero ya no tanto. Aferrarse a los términos del "imperio" es o una parte del engaño político (como el que han podido intentar Clinton y Trump) o un desconocimiento de por dónde van los tiros. Y nunca mejor dicho. 

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Las otras violencias

Dí las buenas noticias la semana pasada. Ahora vienen las malas. Como decía Moisés Naïm “la tasa promedio de homicidios en todo el mundo en 2014 fue de 6,24 muertos por cada 100.000 habitantes, mientras que los muertos por terrorismo fueron 0,47 por 100.000. Esto quiere decir que, ese año, por cada 13 homicidios hubo una persona asesinada por un terrorista. Los números del terrorismo son relativamente bajos cuando los comparamos con otras causas de muerte”. Lo peor: aumentan recientemente, sobre todo desde la invasión a Irak y, antes, a Afganistán.
Más: Si buscamos el número de actos terroristas desde 2001 a 2015 en Europa The Economist distinguía entre los causados por islamistas o asimilados y los causados por otros agentes. Saltaba a la vista el peso que en el total tenían en primer lugar las muertes de Atocha (2004)  y, en segundo, las ocasionadas por el noruego Breivik (2011). Si le hiciéramos caso a los negacionistas (el último, Eduardo Zaplana) y atribuyésemos lo de Atocha a ETA o, en cualquier caso, a no-islamistas, la abrumadora mayoría de muertes por terrorismo en Europa habría sido producida por no-islamistas.
Para el caso de los “lobos solitarios”, un reciente estudio del Royal United Services Institute for Defence and Security Studies muestra que, entre 2000 y 2014, un 38% del total fueron de extrema derecha y 33% se clasifican como islamistas. Pero son mucho más diferentes en cuanto a su letalidad: los de extrema derecha habrían producido 260 heridos y 94 muertos mientras que los de adscripción yihadista habría herido a 65 personas y matado a 15.  El caso estadounidense es extremo: el terrorismo de extrema derecha supera con mucho en incidentes y víctimas al islamista.
Un punto más. Con datos del Global Terrorism Database  y del Departamento de Estado estadounidense sabemos que más del 50%  de todos los ataques de 2015 se han producido en cinco países, Irak, Afganistán, Pakistán, India y Filipinas, mientras que el 69% de todas las muertes producidas por tales ataques se concentran en cinco países: Irak, Afganistán, Nigeria, Siria y Yemen.
Vayamos a esa pequeña fracción de ataques que son llevados a cabo por islamistas o asimilados en Europa. El papa Francisco y la revista conservadora The Economist han coincidido en el enfoque, aunque pensando en campos diferentes. El Papa expresaba sus opiniones sobre el asunto del terrorismo y afirmaba que ninguna religión tiene el monopolio de tener miembros violentos (también hay cristianos que practican la violencia) añadiendo que el problema actual no es una “guerra de religiones” (entre el Islam y el Cristianismo) y que es preciso considerar otros factores cuando se afronta el problema de la violencia en Europa. A este respecto, decía: “Me pregunto cuántos jóvenes a los que nosotros los europeos hemos dejado desprovistos de ideales, no tienen trabajo. Entonces caen en las drogas y el alcohol o se alistan en el [Estado Islámico]”. Algo parecido a lo que sucede en el mundo árabe. The Economist lo resumía diciendo que “La suerte de los jóvenes árabes está empeorando: se ha hecho más difícil encontrar un trabajo y más fácil acabar en una celda. Sus opciones son, típicamente, la pobreza, la emigración y, para una minoría, la yihad”. Violencia estructural que lleva a la violencia directa.
The Economist dedicaba uno de sus "leaders" a lo que titulaba "The war within".  La revista vendría a decir que el problema de los árabes puede atribuirse al colonialismo europeo o al intervencionismo estadounidense. Cierto. Pero no será mala idea buscar las raíces locales antes de lanzarse a respuestas fáciles y simples.
Curiosamente, el fondo era el mismo que el de un artículo de Shlomo Ben Ami por las mismas fechas sobre el "euroyihadismo", a saber, que hay que tener cuidado con las respuestas fáciles y sencillas y no hay que atribuirlo todo al "exterior" (financiadores, reclutadores y demás). Por lo que se refiere al euroyihadismo, el ex-embajador de Israel era claro: hay que buscar los elementos "euro" antes de lanzarse a echarle toda la culpa el Islam o los árabes (subrayo el “toda”).
En ambos casos aparecen grupos de odio, barbarie en las redes sociales, violencia policial, exclusión, marginación, explotación y nuevas y viejas formas de violencia estructural y cultural además de la violencia directa y ¡el cambio climático!.
En resumen: pongamos las cosas en su sitio y reconozcamos que hay violencias más graves, crecientes, que hay terrorismos tanto yihadistas como no-yihadistas  y ambos con raíces internas además de externas. Son esas raíces las que aumentan.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Los datos desde noviembre de 2014, para los Estados Unidos, son claros: más ataques, menos islamistas, aunque los islamistas -Orlando- han sido particularmente mortíferos:
Los “aparentemente no-políticos” son mayoría, apoyando la hipótesis de raíces comunes, expresiones diversas. Otra versión en la misma fuente es esta y solo para 2015 incluyendo los casos en los que solo ha habido heridos:


Discordancias excepto en un punto: los ataques por parte de presuntos islamistas son minoritarios.
Por otro lado, los asesinatos están en evidente aumento)


Democracia entre Estados

Hay casos en los que es difícil sustraerse a la impresión de que la democracia (gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo, y bajo el imperio de la ley) se aplica "hacia abajo", pero no "hacia arriba". Quiero decir que a medida que subimos por la escala del poder, los supuestos ideales democráticos se van desdibujando, desaparece el principio "una persona, un voto" y entran en tromba los trucos sucios, las trampas, las mentiras y los "amagar y no dar", amén de operaciones distractivas para evitar que el voto funcione de forma igualitaria. Libertad, tal vez; igualdad, poquita; fraternidad, para nada: competencia del todo vale.
No creo estar exagerando. Basta leer esta crónica de The Guardian para ver hasta qué punto la elección del secretario general de Naciones Unidas tiene algo que ver con la democracia esa de los "valores occidentales". Votan gobiernos y, supongo, que algunos de ellos ya han sido "tocados" por la mano del Altísimo y representan no a sus electores (que ni se enteran de qué va el asunto) sino a sus aliados naturales, sean quienes sean.
Seguro que no hay un solo twit al respecto ni que el asunto se convierta viral en las redes. Hay cosas mucho más importantes que discutir, como la boda de no-sé-quién con no-sé-quién, el fichaje de no-sé-qué-más por no-sé-cuál y las peleas de patio de vecinas (llegando a tirarse de los pelos) entre "compañeros de partido" que más bien habría que llamar "enemigos de partido". Además, es un asunto complejo que no permite ser resumido en 140 caracteres que sí permiten banalidades, insolencias, "paridas" y "gracietas" de las que, después, los otros medios se hacen eco, sobre todo con los "trending topics", aunque para banalidades, insolencias, "paridas" y "gracietas", este comentario del ministro de asuntos exteriores británico intentando reconstuir puentes diplomáticos con Turquía. Merecería un twit.
Hay una situación extrema: cuando un gobierno decide democratizar a otro, cosa muy propia de países "occidentales" con democracias de dudosa calidad, pero que se sienten llamados por Dios para que instauren democracias donde les interese. No van a instaurar la democracia en Arabia Saudita (gobierno de una familia bajo principios teocráticos), pero sí lo intentaron en Libia, aunque ahora dicen (y me parece verosímil, aunque no he leído el correo en cuestión) que
[L]os correos electrónicos de Hillary Clinton, posteriormente revelados, demuestran cuál fue el verdadero objetivo de la guerra contra Libia: impedir el proyecto de creación de organismos financieros autónomos de la Unión Africana y de una moneda africana alternativa al dólar y al franco CFA, que Kadhafi pensaba concretar gracias a los multimillonarios fondos soberanos de Libia.
Imperio de la ley, se llama. 

martes, 27 de septiembre de 2016

Teatro electoral

De acuerdo, me puedo creer que Clinton estuvo más serena y que Trump perdió los estribos e interrumpió a Clinton 51 veces, en plan sexista. Me puedo creer que para muchos europeos ganó Clinton, aunque en Rusia y la China las opiniones no sean tan claras. 
No me importa nada quién ganó ni quién "dió" mejor ante las cámaras o quién demostró mejor talante en el debate. Lo que me importa es qué dijeron, qué propusieron como acción de gobierno. Pero, por lo visto, eso no interesa a nadie más. La prueba es que los medios no lo están trasmitiendo. Las descalificaciones mutuas, sí

Mundo orwelliano

Dice Chomsky que
Las actuales políticas están pensadas para proteger la autoridad estatal y los poderes nacionales concentrados en unos pocos grupos, defendiéndolos contra un enemigo muy temido: su propia población, que, claro, puede convertirse en un gran peligro si no se controla debidamente.
Ese es el cometido, añado, del Gran Hermano que te está mirando y que quiere que tú sepas que te está mirando. O te hace saber que te están hackeando, como pasó con los millones de usuarios de yahoo, para que te sientas inseguro y te pliegues a lo que te dicen los que saben más que tú, los del "partido interior". 
El artículo entra en lo de Snowden, Greenwald y demás. Y termina añadiendo otra nota owelliana: la necesidad de tener un enemigo exterior que haga todavía más aceptables las decisiones del Estado. En el caso USA 
Desde ese día en adelante, para exportar la violencia y la subversión al extranjero, o aplicar la represión y la violación de garantías individuales dentro de su propio país, el poder del Estado ha buscado crear la impresión errónea de que lo que estamos en realidad combatiendo es el terrorismo, aunque hay otras opciones: capos de la droga, ulemas locos empeñados en tener armas nucleares y otros ogros que, se nos dice una y otra vez, quieren atacarnos y destruirnos.
"Guerra es paz", será uno de los lemas del ingsoc en la novela.
Me pregunto si no será también esa la tarea de las potencias menores (Chomsky piensa en los Estados Unidos) y no habrá también vigilancia orwelliana en un país como España que también busca desesperadamente un enemigo del que defenderse. Otros países europeos ya lo han encontrado: el Islam que ataca a Occidente. Los políticos nacionalistas catalanes del "partido interior" lo tienen más fácil. Y los ministros del interior españoles, en connivencia con agencias catalanas, también saben escuchar y ser escuchados.

lunes, 26 de septiembre de 2016

El declinar de la socialdemocracia

Escrito por un ex-parlamentario y ministro laborista, esta es una historia de la decadencia del Partido Laborista británico y de la trasformación británica en un sistema de partido único (el Conservador) si no fuera por los nacionalistas escoceses.
Hay una fugaz referencia a España y Grecia donde encuentra las mismas causas, pero que, al tener un sistema electoral proporcional y no mayoritario como el británico, sí ha podido dar paso a fenómenos como Podemos y Syriza respectivamente.
Para el caso laborista, claro que el actual liderazgo de Corbyn, recientemente renovado, tiene algo que ver en esa decadencia: es más un predicador, dice, que un político. Pero sería injusto atribuirle todo el peso cuando la tendencia es más general en Europa (véase Francia) y sus predecesores han tenido algo que ver en esa decadencia con sus más que evidentes fallos y posteriores decisiones (son el caso de Tony Blair y de Gordon Brown con sus aventuras económicas y políticas y posteriores acomodos en la vida política y civil).
Obvio que yo también he tenido que pensar en el caso español, semejante y diferente al mismo tiempo, y en el papel de Pedro Sánchez en esa decadencia.
Primero, insisto, no es el único en Europa ni es el primero en su partido (el caso de Felipe González es central, pero también Rodríguez Zapatero)
Segundo, su situación final ha sido la de tener que optar entre guatemala y guatepeor, sin saber cuál era cada cual. Apoyar el Partido Popular era malquistarse a sus militantes y a muchos de sus electores, intentar formar gobierno era condenarse a un nuevo fracaso, votar contra el PP era aparecer como irresponsable condenando al país, como si solo fuera él, a unas terceras elecciones. "Pobre del pobre que al cielo no va, lo chingan aquí, lo chingan allá".
Tercero, lo dijera Adenauer o Andreotti, el caso es que hay "enemigos, enemigos mortales y compañeros de partido". Estos últimos aprovechan los evidentes fallos del líder para intentar sustituirle por otro. Tienen sus problemas locales (presupuestos, alianzas), pero, en términos de partido, están en un "quítate tú que ya pongo yo a otro" o a otra. Han demostrado públicamente su oposición y, por tanto, la división interna, en el momento más inoportuno: las elecciones autonómicas en Galicia y País Vasco.
Cuarto, los resultados de estas elecciones no están claros para lo que ahora estoy discutiendo. Cierto que los socialistas caen en ambos casos y sufren un ligero "sorpasso" (en votos, no en escaños, en Galicia) por parte de las alianzas de Podemos presentadas como si fueran solo de Podemos (olvidando los problemas para montar su lista en Galicia). Pero tampoco tanto: en el País Vasco podrían entrar en un gobierno de coalición con el Partido Nacionalista Vasco. En todo caso, no alteran sustancialmente (más allá del previsible arrimar el ascua a la propia sardina que practicará cada cual) los puntos dos y tres. Y la situación sigue siendo inestable.
Quinto, no es de descartar una movida como la de Corbyn y conseguir Pedro Sánchez mantenerse en la secretaría general (con el 62 por ciento de los votos como el laborista, pero eso es ganar el puesto), en congreso o en primarias, donde los llamados "barones" críticos tendrían las de perder. Pero eso es darle más alas todavía al PP, como lo de Corbyn a los Conservadores. 
¿Alternativa? Viable, no se me ocurre ninguna. Imaginables, muchas. Pero es obvio que hace mucho tiempo que no se practica lo de "la imaginación al poder".

The best democracy

El dicho continúa con un "money can buy", pero no voy por ahí. Voy por los resultados de esta encuesta del Pew Research Center preguntando en USA por qué apoyan a un determinado candidato. Y estas son las respuestas:
Obsérvese que, en números redondos y redondeando mucho, una cuarta parte de los encuestados se interesan por las propuestas de los candidatos que dicen apoyar. Pero un tercio declara que le apoya sencillamente porque no es el otro/otra, es decir, votarán en negativo. Lo del respectivo temperamento o si se trata de un "outsider" del sistema político estadounidenses o de una mujer con experiencia en el mismo, podría tener algún sentido en el caso de Clinton. Pero, sinceramente, no me parecen razones de peso para tales decisiones. Me pregunto qué contestarían los españolitos que vienen al mundo (les guarde Dios) y a los que una de las dos Españas ha de helarles el corazón, como diría Machado. Igual hay muchos que votarán a quien no quieren que salga. O, como en los Estados Unidos, tendrán que elegir entre el más malo y el más peor, sin saber cuál es cual.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Desplazados en el mundo

En 2015 ha habido 60 millones de personas desplazadas dentro y fuera de su país. Con un aumento inicial en los años 70 que duraría hasta mitad de los 90 y con un crecimiento casi explosivo en los últimos cinco años hasta alcanzar a un 0,8 por ciento de la población mundial. Estos y otros datos en el informe del Pew Research Center que se acaba de poner al día.
El caso de Siria sigue siendo impresionante. Este es el gráfico que copio de dicho informe:

Como se ve, el mayor problema lo suponen los desplazados dentro de Siria. Después, los refugiados en Turquía, Líbano, Jordania, Irak y el Norte de África. Y muy a lo lejos, aunque aumentando y mucho, los que buscan asilo en Europa. Para los europeos, es obvio que el problema es el de los que buscan asilo allí y, según el informe, el del poco aprecio que los ciudadanos tienen hacia lo que están haciendo sus gobiernos al respecto, pero también es obvio que el problema más grave, desde el punto de vista humanitario, está en otro lugar (Ya puestos, aconsejo la lectura del artículo de Alberto Piris sobre el oscuro embrollo sirio y el artículo de Pere Ortega sobre el papel del petróleo aquí).
El informe, con más asuntos y más gráficos, es, por definición, frío. Cuando se intenta poner cara a esos 60 millones de personas, sus sufrimientos y sus desesperaciones es cuando el asunto cambia de color. O hace cambiar el color del que lo lee. Y más cuando se añade la entrada a este otro informe:
One year after the surge of 1.3 million refugees who entered Europe in 2015 was at its peak, the number of new arrivals this summer has declined sharply compared with last year. But at the same time, the backlog of unprocessed asylum applications has reached more than 1 million and continues to grow
De nuevo Europa: han aumentado los refugiados y siguen acumulándose las demandas de asilo no respondidas.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Las otras puertas giratorias

Se suele criticar el hecho de que algunos políticos (no todos), cuando dejan esa actividad, acaban en empresas, consejos de administración o puestos importantes. Obvio, han tenido que ser políticos importantes que, si no, no serían útiles para las empresas que los podrían contratar. Barroso es el caso más reciente.
La dirección opuesta es igualmente interesante. Y no me refiero a los casos más vistosos como Ross Perot, Tyminski, Noboa, Berlusconi o Trump. Me refiero a ministros que llegan al cargo desde la empresa. El caso que ahora está en los medios es el de la ministra británica del interior, pero un repaso a los ministros del actual gobierno en funciones español ya da una idea de qué sucede: altos ejecutivos del sector armamentístico, después ministros de Defensa, o del financiero, después ministros de Economía, ocupan su cargo. Ministros (o comisarios europeos, no solo españoles) con negocios propios son también conocidos. Su pasado empresarial no siempre ha sido totalmente limpio (para eso han estado los papeles de Panamá y los Bahamas leaks), así que es posible que ahora, desde una posición aparentemente diferente, tengan querencias o necesiten ocultarlo. 
Los simplismos que yo también uso de "los de arriba" (de origen orwelliano), o clase dirigente (de origen marxista, en versiones catequéticas) son útiles hasta cierto punto. Cuando se trata de hacer "análisis concretos de situaciones concretas" hasta El 18 Brumario de Luis Bonaparte tiene que dejarlos y darse cuenta de que los simplismos necesarios no son todo ni el todo Un mapamundi es importante, pero no tiene sentido reducir toda la realidad a esa perspectiva. Para ir de mi casa a la estación de tren, necesito un callejero. Y para arreglar los fusibles fundidos necesito conocer cómo está la instalación eléctrica de la casa.
Nequid nimis, nada en demasía. El mapamundi de ayer sobre la UE y sus problemas financieros ayuda a entender los casi 3.000 despidos que planea el Banco Popular español, pero no explica por qué otros bancos no han hecho lo mismo. Lo de ayer no es un callejero ni un análisis de la instalación eléctrica. Es eso, un mapamundi.

viernes, 23 de septiembre de 2016

UE: recordar no es malo

Cuando se le pregunta en público a Wolfgang Schäuble sobre la situación del Deutsche Bank, suele salir por peteneras y, en particular, incidir en la situación que atraviesa Portugal. Usted pregunte lo que quiera, que yo contestaré lo que me dé la gana. Un reciente artículo intenta poner las cosas en su sitio. De él tomo el segundo párrafo y voy comentando sus frases:

1. With the financial crisis of 2008, German banks lost a lot of money on the other side of the Atlantic, because of investments in financial assets that proved toxic. 
No está de más recordar que la situación europea (y no solo europea) actual tiene su inicio visible con una crisis financiera simbolizada con la quiebra de Lehman Brothers y con el destape de productos financieros tóxicos que se habían puesto en circulación en el contexto de diversas burbujas simultáneas (inmobiliaria, sí, pero también energética y, claro, financiera). Los sabios bancos europeos habían comprado peligrosas cantidades de tan peligrosos productos que resultaron ser humo. Así que perdieron mucho, muchísimo dinero (y se encargaron de que no se supiera con claridad). 

2. These investments were supported by the rating agencies, which classified the assets as AAA until the eve of that crisis. 
Los bancos que compraron tales productos tóxicos eran suficientemente sabios como para hacer caso a las agencias de "rating" que hasta poco antes de que se destapara el fiasco estuvieron valorando dichos productos con la triple A (AAA, que algunos argentinos tal vez recuerden pero por otros motivos). Eran productos seguros y rentables.

3.Since 2010, with the Greek crisis and the support of the former president of the European Central Bank (ECB), Jean-Claude Trichet, Schäuble has found a solution to solve German banks’ problems: impose austerity across the European continent, tighten European budgetary rules, and throw ‘cohesion’ Member States such as Portugal – the PIIGS – to the wolves and/or moods of financial markets.
La solución para los problemas de los bancos alemanes castigados por su impericia al comprar productos tóxicos y por su credulidad la hacer caso de las agencias de "rating", fue imponer la austeridad (recortes en el gasto social, sanitario y educativo, pero no en la ayuda a los bancos con problemas -ver punto 2-, que incluyen a los españoles), imponer nuevas medidas presupuestarias (incluso reformando constituciones, como la española) y abandonar a los GIPSI -Grecia, Italia, Portugal, España e Irlanda, olvidémonos de Francia- a merced de los vientos que soplaran en cada momento.

Añado: estas medidas agudizaron una tendencia observable en casi todos los países "occidentales" que habían sufrido el crash y se habían hiper-financiarizado: la fragmentación de su sistema político, haciendo falso lo dicho por un ministro español hace un par de días, a saber, que la peor crisis económica es la que tiene causas políticas. Es al revés: no hay peor crisis política que la que tiene causas económicas (el caso español, aquí). Que se lo digan a la Alemania de los años 30 y al resto de Europa en aquellos tiempos.
Esta sumisión a las finanzas ha debilitado los vínculos sociales, cosa que ha hecho que los ciudadanos busquen medios para afrontar su falta de referentes y o se han hecho fundamentalistas (ojo: fundamentalista se puede ser de cualquier religión o ideología) o han encontrado chivos expiatorios sobre los que descargar sus frustraciones y miedos. No extrañe, pues, el auge de AfD xenófobo y el del fundamentalismo de la austeridad de Schäuble.
Estas parecen ser (eso creo) las líneas generales de lo que está sucediendo por aquí. Sobre esas líneas aparecen las noticias diarias, los eventos, los casos que llenan periódicos, radios y televisiones, cosa que entretiene mucho al personal pero que ayuda a olvidar qué es lo que realmente está pasando. 

jueves, 22 de septiembre de 2016

Mentiras, enormes mentiras y... noticias

Una impresionante lista de creación de noticias para "orientar" a la opinión pública y legitimar las acciones de un gobierno. Se trata, en general, de "falsos positivos", de hechos violentos atribuidos a un determinado actor pero perpetrados por quien quiere atacar o, por lo menos, denigrar a dicho actor. La lista, con sus fuentes, incluye más de 60 casos. Algunos, sinceramente, me parecen dudosos vistas sus fuentes (afirmar algo es gratis). Pero hay, seguro, más casos parecidos (¿Maine? ¿Tonkin?). No importa. Con que nos quedemos con una docena de grandes mentiras fabricadas desde los gobiernos a partir de hechos espectaculares (sangrientos por lo general) y achacados a contrarios da dichos gobiernos, me basta para mantener ni actitud paranoide ante ese tipo de hechos... y ante hechos de menor volumen y dramatismo.
Los gobiernos engañan. No siempre y no solo cuando están en campaña electoral. Pero sí de vez en cuando. Por eso, lo primero que hice cuando "encontraron" al "culpable" (presunto, por supuesto) del último ataque terrorista (Chelsea, New York, New Jersey, tanto da: es terrorista porque tiene apellidos árabes), tuve que recordar lo de los "sospechosos habituales" con que, antes de anunciar el comienzo de una hermosa amistad, termina la película Casablanca (1942).
(Añadido por la noche: un amigo me hace notar mi error al suponer apellidos árabes al presunto culpable de las bombas. Sería pastún, no árabe. Comparto mi ignorancia). 

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Hay menos violencia

Es un asunto del que se pueden sacar lecciones para el momento que atravesamos.
Primero, por lo que se refiere a esa violencia organizada en forma de guerra que afecta a los Estados, peleando entre sí o enzarzándose en guerras civiles, hubo, sí, un pico en los años 90, pero desde entonces el número de tales eventos ha venido disminuyendo paulatinamente.
Guerra es una cosa, se dirá, y muertos en guerra es otra. Cierto. Pero la paradoja consiste en que el máximo de muertos por 100.000 habitantes en el campo de batalla se obtuvo en los años 40-50, es decir, en la monstruosa Guerra (llamada) Mundial y asimiladas, pero que fueron, básicamente, europeas o, si se prefiere, “occidentales” (sí, ya sé que el Eje incluía a países “orientales”, pero eso no hace al caso).
¿Y el genocidio? ¿Ese espinoso tema que todavía reverbera por ejemplo en el parlamento alemán al tratar de los armenios bajo el imperio otomano? Pues la tasa más alta se obtuvo a mitad de los 90 y, a partir de ahí, han sido comparativamente inexistentes, con ligeros aumentos circunstanciales pero sin llegar a aquel nivel de muerte.
Esa es la violencia, digamos organizada (recuérdese cómo intervinieron los medios de comunicación -la Radio de las Mil Colinas en concreto- en el genocidio de los tutsis a mano de los hutus). ¿Qué hay de la “otra” violencia? Obviamente se trata del homicidio sin más y ahí, con una serie temporal más limitada, se pasa, siempre a escala mundial, de los 9 por 100.000 en el año 2000 a los 6 en el 2012.
Problema con los datos disponibles: es también el caso de las violaciones para las que no hay datos mundiales, pero sí para los Estados Unidos donde habría alcanzado un máximo, de nuevo en los repetidos años 90, para reducirse de forma constatable con posterioridad.
Para completarlo: ha aumentado, desde esos mismos años, el número de democracias en el mundo (la democracia es, entre otras cosas, un medio de resolver conflictos de manera no-violenta) como ha aumentado el número de países que han abolido la pena de muerte, violencia al fin y al cabo aunque pueda llamarse “asesinato judicial” o “violencia legal”.
Para muchos, entre los que me incluyo, estos datos no coinciden con la opinión que extraemos de los medios (escritos, hablados y televisivos). La impresión que no podemos evitar es que la violencia aumenta o está aumentando. Es posible, pero entonces hay que revisar los datos para que encajen con nuestro prejuicio. Y es verdad que muchos de estos datos son problemáticos: cómo se definen (no hay acuerdo sobre qué clasificar como “guerra”), cómo se recogen (son estadísticas, es decir, vienen de los Estados y estos no siempre son de fiar, vista la tendencia a maquillar y manipular) y cómo se suman a veces peras con manzanas. Y en algunos casos, hasta el Banco Mundial los desmiente.
Pero démoslos como razonablemente buenos (ya se sabe que no hay nada perfecto). La cuestión, entonces, es la de explicar por qué los datos van por un lado y nuestra impresión por otro. Viene en nuestra ayuda Steven Pinker poniendo al día en 2016 su libro Los ángeles que llevamos dentro de 2002 y de quien he tomado estos datos. Traduzco: “Si basas tus opiniones sobre el estado del mundo en lo que lees en las noticias, tus opiniones serán incorrectas. Pero no porque haya una especie de conspiración entre los periodistas para ocultar o distorsionar la verdad sino porque hay una interacción entre la naturaleza de las noticias -tratan de las cosas que suceden, particularmente de las malas- y la naturaleza del conocimiento humano”. Sucede lo que llaman “sesgo de la disponibilidad”, es decir, que el hecho de disponer de datos en una determinada dirección (hay violencia, está pasando, la estás viendo) hace que nos vengan a la mente cuando intentamos evaluar un riesgo. El riesgo de la violencia en este caso. Como bien sabían los viejos ilustrados, ver no es conocer. Y lo que vemos, si no lo sometemos a la criba del porcentaje y la tendencia, nos puede llevar a errores bastante de bulto. Yo he sido el primero en caer en ellos pero, de momento, no me he quedado atrapado en esa percepción. Sobre la violencia terrorista/yihadista, tal vez se dé el “availability bias” que se autoreproduce, y la abundancia de noticias sobre ella nos haga pensar que es el asunto más importante (casi único) en tal terreno. Volveré sobre el tema.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Desde 1950 ha habido en el mundo 475 golpes de Estado, 236 de los cuales con éxito. La tendencia, en particular desde 1966 o, si se prefiere, desde 1980, es decreciente. Pero... ¿y el terrorismo?
Johan Galtung sobre el Día de la Paz, aquí.



Sobre el libre mercado

The Economist de esta semana dedica su portada a las super-grandes empresas que están emergiendo y que están cambiando el mundo. Del reportaje tomo este gráfico que me parece sintomático.



Hace diez años, el mundo de las 10 empresas más grandes era, en primer lugar, petrolero y, en segundo lugar, bancario. Ahora, aunque Microsoft, Exxon Mobil y General Electric sigan apareciendo entre las más grandes, ese mundo es ahora de las empresas dedicadas a las tecnologías de la información en sus distintas acepciones. 
Pero también es interesante que el tamaño de estas grandes es mayor que el que tuvieron hace diez años, mostrando la tendencia a que los grandes sean más grandes simbolizado, de alguna manera, por la propuesta de compra de Monsanto por parte de Bayer por 66 millardos (billion) de dólares, convirtiendo a los dos gigantes en un mega-gigante en sus sectores. Fusiones y crecimiento parece ser la tendencia.
La revista plantea los dos problemas que se derivan de esta tendencia. Por un lado, la reducción de la competencia que se supone rige en el libre mercado. Se trata de un mercado algo menos libre y con sus tendencias congénitas hacia el monopolio llevadas casi a la exageración y con consecuencias preocupantes en el sector de la agroalimentación. Por otro lado (insisto que es la revista, nada revolucionaria como se sabe, la que lo dice), la progresiva pérdida de legitimidad de ese recurso al "mercado".
Que en mi compra sabatina en el mercadillo del pueblo no me rija por la mitología de la oferta y la demanda (no me pongo a comparar los precios de un tenderete a otro, y compro por confianza y familiaridad), es aceptable. No soy un "actor racional" en ese mundo económico del mercadillo. Pero es obvio que, igual que no puedo optar entre dos aeropuertos para salir de mi provincia -se llama monopolio- y, por tanto, no hay mercado que valga, el mundo se está pareciendo más a esta última situación que a la de mis pequeñas compras de aceitunas, semillas, pan y patatas fritas donde sí es posible que los tenderetes compitan en precios y calidad o en ambos criterios a la vez. Mi aeropuerto no compite en nada. Simplemente está ahí. Y, si no te gusta, te aguantas.
Pido disculpas si vuelvo a la orwelliana 1984. Tecnologías de la información, ¿vale?
(Añadido el 8 de octubre: reflexiones sobre la concentración de poder en el caso de las farmacéuticas y sus efectos sobre la salud de las personas, no del mercado)
(Añadido el 23 de octubre: AT&T compra Time Warner, concentración de poder en el caso de la información y el entretenimiento y muchas más cosas)
(añadido el 24: más sobre las mega-fusiones y sus efectos sobre la alimentación, el agua y el clima aquí)
(Añadido el 17 de noviembre: papel de los economistas de a 1.350 $ la hora justificando las mega-fusiones aquí y cómo se ha concentrado bajo Obama el sector del aerotransporte aquí)

martes, 20 de septiembre de 2016

Aritmética en Oriente Medio

Hay una aritmética sencilla: más por más es más; menos por menos es más; y más por menos es menos. Es decir, el amigo de mi amigo es mi amigo; el enemigo de mi enemigo es mi amigo; y el enemigo de mi amigo o el amigo de mi enemigo es mi enemigo. Demasiado sencilla.
Si se intenta aplicar a Oriente Medio y a este breve y claro artículo en castellano se ve, al pensar en las alianzas y enfrentamientos del gobierno de Israel, que hay algunos matices a introducir. Primero, el grado de enemistad (y de amistad). No es suficiente saber si son amigos o enemigos: hace falta saber cuánto y hasta qué punto. Y, segundo, la posibilidad de crear enemigos a mi enemigo aunque estos no sean muy amigos míos o incluso que sean "algo" enemigos.
Lo que ahí se dice al final del primer artículo tal vez sea exagerado. Yo no lo veo tan claro, pero, desde mi ignorancia de observador sin acceso a espías, no lo descartaría.
Y un terrible final para un artículo sobre la cooperación USA-Israel en el terreno de las armas:
The new military package was not designed to protect Israeli citizens in their “dangerous neighborhood,” nor is it a signal of the American appreciation for democracy. It serves to enable Israeli aggression, and project US power in the region and the global arms trade.
La aritmética salta por los aires. 

lunes, 19 de septiembre de 2016

Comillas internacionales

Se sabía y se dijo, pero ahora hay confirmación por parte de informes producidos desde los parlamentos. Los "occidentales" y sus "coaliciones" "humanitarias" (vaya exceso de comillas) mintieron, es decir, sus políticos, representantes de las respectivas soberanías nacionales. 
Pase que lo hagan con las habituales mentirijillas que ellos llaman "política", que incluye los teatrillos de las campañas electorales, donde se puede prometer hasta la abolición de la ley de la gravedad. Pase que se equivoquen en sus diagnósticos internacionales ya que nadie es perfecto ni nadie posee unos servicios de "inteligencia" que se igualen a la omnisciencia, omnipresencia y omnipotencia divina. Son humanos, demasiado humanos. Pase que en su intervención "humanitaria" dejen al "intervenido" en peores condiciones que antes de la "intervención" (es decir, antes del ataque y la invasión). Pero no estaría de más que pidiesen disculpas por el desaguisado creado por motivos falsos y ocultando los verdaderos.
Son los casos de Afganistán, Irak y Libia, estos dos últimos objeto de los informes a los que se hace referencia al principio del post. Mintieron y se equivocaron en una mezcla terrible para el caos en que han quedado sumidos esos países finalmente "democratizados".
Lo malo del artículo que cito (de Robert Parry, uno de los que "levantó" el escándalo del Iran-contra) es que encuentra semejanzas entre el uso de "información" en esas dos últimas invasiones y lo que están haciendo con Rusia desde los medios de comunicación y los políticos en el poder (y en la oposición). La diferencia es que Rusia sí que tiene "armas de destrucción masiva".

domingo, 18 de septiembre de 2016

El poder de los algoritmos

Son anécdotas. Primero fue Facebook borrando la fotografía de aquella niña vietnamita huyendo desnuda de un ataque con napalm. No creo que ese borrado fuese una decisión humana (aunque pudo serlo) sino efecto del algoritmo que analiza todo lo que pasa por sus tentáculos y tiene normas muy estrictas sobre el desnudo femenino.
South Vietnamese forces follow after terrified children, including 9-year-old Kim Phuc, center, as they run down Route 1 near Trang Bang after an aerial napalm attack on suspected Vietcong hiding places on June 8, 1972.
Si fue el algoritmo que gobierna la decencia de esa red la borró por desnuda. En línea de máxima, si quieres colgar un video explicando cómo hacer la exploración mamaria en busca de cáncer de mama, tienes que poner a un peludo varón tentándose sus propias tetas. Siendo, como es, una fotografía muy significativa de una época y de su horror y ante las protestas que suscitó, Facebook la ha restituido.
Ahora ha sido Street View que ha emborronado la cara de una vaca para así respetar la privacidad de la persona encontrada accidentalmente en su recorrido recogiendo vistas.
The blurred cow, pictured in Google Street View by the river Cam in Cambridge.
Anécdotas con moraleja: hasta dónde llega la capacidad de esos sistemas para tomar decisiones de manera autónoma. Ya casi se equivocan como los humanos...
...pero los humanos los utilizan para que los del "partido interior" vigilen a los del "partido exterior" y a los "proles", según la terminología de 1984, esa crónica de la actualidad escrita en 1948.
(Añadido el 24: recuérdese que, en España, las primeras decisiones después de una denuncia de malos tratos las toma también un algoritmo)
(Añadido el 7 de octubre: un según el Financial Times, un "algoritmo asilvestrado" -rogue automated algorithm- pudo ser el "responsable" de la caída de la libra esterlina en un 6 por ciento en dos minutos. Claro que lo del Brexit algo tuvo que ver. No exageremos)

sábado, 17 de septiembre de 2016

Mercados vs economistas

Interesante artículo del Financial Times (hay que darse de alta para leerlo) comparando las predicciones que hicieron los economistas sobre los efectos del Brexit sobre la economía británica y lo que, hasta el momento, ha sucedido realmente.
He tenido que acordarme de la broma del político que quería escuchar a economistas mancos que no dijeran "on the one hand" y "on the other hand", que en castellano no funciona ya que sería "por un lado" y "por otro". Me refiero al periódico, no a los economistas a los que se hace referencia en el artículo que cito.
Trucos evidentes: el primero, los plazos. Se puede decir, por ejemplo, que la caída de la libra ha sido a corto plazo y que se recuperará a medio plazo pero, por otro lado (nótese), que a corto plazo no se ven aquellos efectos incluso en las opiniones de los empresarios (la "confianza").
El segundo, el paso de una "economía" (cuantitativa, financiera) a otra (cualitativa, "social"). La primera permite modelos matemáticos, la segunda, la behavioural economics, más ciencia social que no tiene a la física como modelo a seguir sino a las reacciones no siempre racionales (ay, la elección racional) de actores muy diversos.
Tercero, el dar a entender que, al final, ganarán los mercados ya que los economistas podrán explicar, a toro pasado, por qué no acertaron o, mejor, por qué no fueron entendidos correctamente por la gente vulgar de los mercados. Por otro lado, los economistas son personas con nombres y apellidos, los mercados son una enorme abstracción que incluye la mítica oferta-demanda y la no tan mítica manipulación de precios en pro de la ganancia. No sería de extrañar que los mercados no tan malos sean un efecto precisamente de las predicciones pesimistas previas.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Así funcionan "los de arriba"

Me refiero a los que antes los marxistas llamaban "clase dirigente" (en política) para distinguirla de la "clase dominante" (en economía y sociedad). Sobre esto último, el caso de cómo el Congreso USA ha tratado los asuntos de la Exxon, pasando por alto lo que la Exxon sabía sobre el cambio climático y cómo no solo lo ocultó sino que, además, luchó denodadamente a favor de los negacionistas. Business is business y el que venga detrás, que arree.
Sobre los políticos, es instructivo este reportaje con mails "hackeados" entre Powell, ex-secretario de Estado en USA, y Straw, ex-secretario de Asuntos Exteriores británico, que habían ostentado esos cargos cuando comenzó la aventura de Irak. Son e-mails de este año y comentan la inminente publicación del informe Chilcot que ahora ya se conoce. Algunos comentarios.
Primero, que el ministro va a conocer el informe tres horas antes de que se publique. Supongo que para preparar la estrategia política y mediática al respecto.
Segundo, el papel que se le atribuye a la cambiante opinión pública que se supone estará más entretenida con el Brexit que con lo de Irak y que, además, dejará de estar interesada en lo de Irak ante la avalancha de noticias sobre el Brexit.
Tercero, que el "arte de la mentira" ha incrementado lo que siempre ha sido habitual entre los "dirigentes" y que ahora se llama "política de la post-verdad". Lo comentaba The Economist en un reciente número.
Y, cuarto, que aunque internet sea responsable en parte del aumento de la superficialidad (cualquiera, como yo, puede escribir de estas cosas) y de las mentiras en las redes sociales convertidas en virales, también permite un acceso (en este caso no sé si ilegal o solo ilegítimo) a información que antes quedaba "entre los dirigentes".

jueves, 15 de septiembre de 2016

El interés general

Para los que se toman en serio la afirmación de un político de que trabaja para "el interés general" o se toman en serio lo de "somos una nación", se aconseja darle un vistazo a este análisis de hasta qué punto el "we, the people" con que comienza la Constitución de los Estados Unidos se refiere a una realidad o es, sencillamente, un recurso retórico para ocultarla. 
No niego que sean afirmaciones serias y no mendaces. Simplemente sugiero la posibilidad de que lo sean, de que oculten intereses bien poco generales en un caso o divisiones profundas dentro de la colectividad llamada "nación" en la que no habría otra cosa que un "interés general", el de la "nación". Preguntarse quién gana y quién pierde en las sucesivas (y anteriores) jugadas puede ser más significativo y llevar a mejor conocimiento de qué es lo que sucede que dar por supuesto que estamos en un caso de juego limpio.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

La independencia no es un paraíso

Independizarse era muy sencillo: se votaba, se decidía y se alcanzaba el paraíso (o el orgasmo). Después han venido las rebajas porque independizarse, como el divorcio, es cosa de dos. No te puedes independizar solo, sino que tienes que hacerlo ante/bajo/cabe/con/contra otro (u otra). Y ahí surgen problemas. Primero, saber si es de mutuo acuerdo o a las malas. Después, en cualquier caso, mediante cuál de los muchos procedimientos, leyes, normas y supuestos disponibles. Encima, teniendo en cuenta qué puede estar pretendiendo la contraparte que, si te descuidas, puede tener su agenda oculta. Y, para rematarlo, percatándote de que no es cierto eso de que independizarse es cosa de dos. Es de muchos más. Si ya en el divorcio cuentan hijos, parientes, amigos y socios, no te digo si de lo que se trata es de independizarse políticamente. Es el caso  de Hong Kong si se “desindependiza” y, sobre todo, el del Brexit, incluyendo ese toque de atención de 15 páginas que el gobierno japonés ha entregado al británico a propósito de dicha independencia. Y ahora empiezan a llegar  las rebajas.
Los partidarios de la independencia frente a la ineficiente y molestosa Bruselas (“Bruselas nos roba”, según UKIP) hicieron una campaña de manual: no plantearon en ningún momento los costes de tal eventualidad mientras fomentaban los sentimientos de orgullo nacional, de rechazo a los extranjeros que vienen a robarnos nuestros empleos (“British jobs for British people”) y abusan de nuestros servicios sociales y sanitarios, y fomentaban el convencimiento anti-socialdemócrata de que el que más tiene es el que más debe tener (nada de compartir en aras de un mínimo de estabilidad). Sentimientos frente a razones.
Obvio: estoy pensando en Cataluña y, antes de seguir, repito lo que allí he dicho en público, a saber, que quisiera que se votara su independencia, pero que, si fuera catalán, votaría radicalmente en contra y por una razón muy sencilla: porque creo que perderían mucho más de lo que podrían ganar. Que sean nación o no, no me preocupa: Qüestió de noms.
Pongámoslo en los términos retóricos en que lo plantean algunos independentistas: el RUI, referéndum unilateral de independencia. Es decir, independencia a las malas y en el sistema más alejado posible del mutuo acuerdo. Irse dando un portazo. Una machada. Sea.
El problema es qué queda al otro lado de la puerta. En el catalán es obvio: la gloria de ser independiente, de que se reconozca que han tenido razón cuando decían “som una nació” y, si son una nación, es de cajón que tienen que tener su Estado. Estado-nación o Estado nacional, por supuesto. Lo malo es que el Estado, el Leviatán, no es solo himnos y banderas. Tiene muchas minucias a las que hay que responder y los informes existentes a favor y en contra no me han acabado de convencer en algunos de sus puntos, por lo menos para los tres primeros años de ese glorioso paraíso orgásmico.
Cataluña tiene un alto porcentaje de jubilados y ancianos (no es lo mismo, pero si van juntos es algo costoso ya que no solo han de afrontar las pensiones de los jubilados sino también el mayor gasto sanitario de los ancianos). A nadie se le escapa que la gestión de la “hucha de las pensiones” española ha sido todo menos un éxito y que sin crecimiento económico y del empleo (son cosas diferentes aunque se nos engañe identificándolas) suficientes, va a haber problemas en muy poco tiempo. Pues bien. Imagine que Cataluña da un portazo: “Adéu siau”. El gobierno central puede responder diciendo que cada palo aguante su vela, que “Madrit” ya se organizará como pueda con sus viejos y que Cataluña haga lo propio... pero sin transferirle ni un céntimo de la moneda europea a la nueva moneda catalana (porque estaría por ver que mantuviese el euro). Claro que en poco tiempo (¿tres años?) las arcas catalanas podrían (eso piensan) tener su “hucha” a punto. Pero ¿y mientras?
Funcionarios. A las malas, en la hipótesis del portazo, del “no els tenim por”, “Madrit” (siempre con t final) podría responder (eso sí, en castellano, pero traduzco para que lo entiendan los que no sean bilingües): “El que es meu, es meu”, y retirada de burócratas, militares, profesores de cuerpos “nacionales” a los que se les daría la opción de irse o quedarse, pero...
No he dicho nada de impuestos. Cierto que para el RUI haría falta una Hacienda propia. Todo ello sin hablar de la UE. A todo esto: España ¿es independiente?¿De Bruselas?
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Este mapa lo proporcionaba El País con la suma de las declaraciones sobre el impuesto de patrimonio por comunidades autónomas -que difieren en sus respectivas legislaciones-, pero no deja de ser sugestivo:




El caso de Escocia va por otros caminos. Primero, por la presencia del petróleo que lo distorsiona todo. Y, segundo, porque el segundo referéndum que plantea su primera ministra se llevaría a cabo, muy probablemente, con acuerdos con el gobierno de Londres)
(Añadido el 19 de octubre: la "hucha de las pensiones" de España (en la que, de momento, está Cataluña) tiene para un año, según admite el gobierno de Madrid ante Bruselas, es decir diciembre -no septiembre, fecha de un referéndum anunciado- de 2017)

Más islamofobia, más musulmanes (o viceversa)

Se trata de los Estados Unidos donde ambos datos están en ascenso: aumentan las conversiones al Islam y, al mismo tiempo, aumentan los sentimientos contrarios a los musulmanes. Probablemente se podría obtener un buen coeficiente de correlación, pero es sabido que correlación no es causalidad y menos en este caso en el que la dirección es problemática: o el aumento de musulmanes hace crecer la islamofobia o el aumento de la islamofobia hace crecer las conversiones al Islam. Para desgracia de quienes quieren respuestas fáciles, hay todavía una tercera posibilidad, a saber, que ambos fenómenos se deban a un tercer factor: la inseguridad asociada con las políticas neoliberales imperantes. Unos inseguros buscan la seguridad en una religión fraternal y otros inseguros buscan en un chivo expiatorio (los musulmanes) un alivio a sus cuitas. Me inclino por esta opción y recuerdo lo que sucedía en la España de los años 50, cuando el número de cigüeñas en los municipios se correlacionaba con la tasa de natalidad: a más cigüeñas, más nacimientos. ¿Era que los niños los traían las cigüeñas o era que la abundancia de niños atraía a las cigüeñas? Nada de eso, había un tercer factor muy claro: urbano-rural. En las ciudades, menos cigüeñas (son animales pero no estúpidos) y menor natalidad (los niños como bienes de consumo: o hacer un niño o comprarse un coche), mientras que en el campo había más cigüeñas y se producían más niños, bienes de equipo al fin y al cabo. Pero, cuidado, el argumento mediante comparación no vale nada. Para el caso USA hay que detenerse en los detalles específicos del lugar.

martes, 13 de septiembre de 2016

Catástrofes clasistas

Las catástrofes parece que saben sociología y distinguen a sus víctimas según su clase social, ensañándose particularmente con las de clase baja. La metáfora sigue siendo el Titanic: el porcentaje de víctimas de primera clase fue muy  inferior al de la clase "turística" (ojo: digo porcentaje, no cantidad ya que es obvio que había más gente en la clase "turística" que en la primera clase).
El otro caso paradigmático fue el terremoto de Haití, distinguiendo cuidadosamente los barrios populares de los barrios acomodados. Mejores casas, mejor preparadas para tales eventualidades, en mejores terrenos. 
Y así sucesivamente.
Lo que me faltaba: ahora dicen que el "cambio climático" también es clasista, feroz en sus consecuencias con los países periféricos y, en todo caso, con las minorías vulnerables que, como su mismo nombre indica, son más vulnerables que el resto. Y vulnerable quiere decir "clase baja".
Obvio, no son las catástrofes como tales sino que estas tienen efectos sobre lo que ya la sociedad ha preparado en una dirección u otra. Ni siquiera ante la Naturaleza todos somos igualmente iguales: algunos son más iguales que otros.

Especulación sobre piscinas


Leyendo este artículo del Scientific American sobre la proliferación de algas este verano del hemisferio Norte y sus posibles efectos, no he podido menos que recordar el problema inesperado con las algas que ha habido en tres piscinas que conozco, una de ellas separada muchos kilómetros de las otras dos. Si las causas a las que se refiere el artículo son correctas (carezco de competencias también en ese campo), me pregunto si lo que sucede en estas piscinas es que se siguen tratando como si tales causas no se estuvieran produciendo. Los remedios para viejas situaciones no necesariamente funcionan para las nuevas. El hecho es que los "técnicos", en los casos que conozco, no se explicaban por qué se había producido tal problema cuando el tratamiento había sido el habitual. Pero es que igual la situación ya no es la habitual. Especulo, obviamente.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Contaminación y sus costes

El informe del Banco Mundial y del IHME calcula que el coste de la contaminación del aire para la economía mundial puede ascender a 5 billones (trillion en inglés) de dólares. Tienen que ver con muertes prematuras y su prevención y, para hacerse una idea, tal monto es comparable al PIB de México, Canadá y la India juntos. Tales costes se reparten de manera desigual, según la lógica del sistema, es decir, la mayor parte cae sobre las espaldas de los países periféricos donde, además, la situación está empeorando debido, entre otros factores, a la urbanización.
Y ahí viene mi pregunta y es muy sencilla: a cuánto ascienden los beneficios de dicha contaminación y cómo se reparten entre los diversos países y entre las diversas clases sociales dentro de cada uno de ellos. Ni idea, pero esto segundo me lo imagino.
(Añadido el 14: casi 5 billones (trillion) de dólares es lo que se calcula que han costado las intervenciones militares estadounidenses post 11-S. Se han detraído de otras inversiones públicas y han producido muertes y desolación. También aquí se puede imaginar quiénes han sido los beneficiados: el Complejo Militar-Industrial como lo llamó el presidente -y general- Eisenhower  ya en 1961)

domingo, 11 de septiembre de 2016

11-S: ellos y nosotros

A los 15 años de los sucesos de las Torres Gemelas, el Pentágono y Pennsylvania, Tom Engelhardt publica una retrospectiva comparando la precisión de "ellos" con la "nuestra", "su" fanatismo con el "nuestro" y los respectivos costes económicos y en vidas humanas de esta guerra aérea que no parece ir a menos. Curioso animal este humano al que harían bien los animalistas defendiéndolo de sí mismo.
Por su parte Jan Oberg proporciona una colección de artículos publicados en TFF mostrando hasta qué punto eran previsibles estos efectos y cómo se podrían haber evitado si se hubiera partido de un diagnóstico más acertado y una mejor idea del "qué hacer después". Lo hace con estos artículos publicados todos ellos en 2001 (menos uno, de Johan Galtung, publicado en 2002 pero escrito en 2001, con su "diagnóstico, pronóstico y terapia" que vale la pena leer ahora). Nadie diga que nadie lo vio.

sábado, 10 de septiembre de 2016

Xenofobia: otro diagnóstico

Lo resume así a propósito de la creciente xenofobia en Alemania (y en más sitios, como dice). No son las políticas de acogida, ni la cantidad de refugiados, ni sus supuestas religiones, ni su uso de bienes públicos, ni racismo puro y duro. El diagnóstico va por otro lado:
"Social connections are getting more tenuous, It's harder to accept outsiders if you yourself are insecure. The cement holding society together is getting thinner. That's a general trend in Europe."
Si te sientes inseguro porque tus relaciones sociales se han debilitado, tiene su lógica que te resulte difícil aceptar a los extraños. La tendencia general en Europa es al debilitamiento del cemento que mantiene unidas a sus sociedades. En ese río revuelto, los partidos xenófobos tienen ganancia asegurada. Pero ¿por qué en España -Cataluña incluida- con los mismos problemas de debilitamiento de los lazos sociales no tiene un partido xenófobo tipo Front National, UKIP, Lega Nord, AfD? Xenofobia a la holandesa, la austriaca o a la Europa del Este?
Puede que por la misma razón que en USA no se habla de xenofobia sino de racismo. En las Españas habría que buscar un nombre entre xenofobia y racismo, pero haberlo haylo. Y no es nacionalismo.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Chile: qué supo el presidente y cuándo lo supo

A los 43 años del golpe que derrocó a Allende y "entronizó" a Pinochet, el National Security Archive sigue peleando por conseguir la información completa sobre el papel jugado por los Estados Unidos en general y la CIA en particular en aquel suceso. Que hubo contactos y apoyos, ya no se discute. Lo que se discute es quién supo qué cuándo y qué hizo al respecto. Del apoyo explícito  de Kissinger  (otro premio nobel de la paz) tampoco hay dudas (We are sympathetic with what you are trying to do here”). Pero suponer que un gobierno (el de USA también) es una entidad homogénea en la que todos van al mismo paso es no entender cómo funciona la política (piénsese en las peleas actuales dentro del gobierno español en funciones mientras agencias varias van a la suya -o a la de sus dirigentes- y aparecen instancias de poder que oficialmente no existen). Una vez más, la pregunta va para Nixon, porque un presidente (también uno español) debe estar enterado de lo que sucede a su alrededor, sobre todo cuando son cosas del calado de un golpe de estado tan sangriento como aquel. Lo de los españoles no es comparable: es un sainete. O un circo.
Hablar del "imperio" puede ser útil para no llenar demasiados folios, pero es engañoso si se da como si se tratase de un todo homogéneo. No lo es. Sigue habiendo contradicciones.
  
Resultado de imagen de tao

La contradicción se reproduce dentro de cada punto que representa al contrario.

La que se viene

Bajo la presidencia de Carter era frecuente leer cosas made in USA sobre el fin de la hegemonía estadounidense. El bueno de Carter (que, además, mejoraría con el tiempo) intentaba gestionar la decadencia de la mejor manera posible. La menos dañina en cualquier caso. El resultado fue la presidencia de Reagan (It's morning in America; America standing tall again). 
Ahora estamos en las mismas bajo Obama aunque sin el elemento bondadoso del cacahuetero. ¿Paralelo? Trump y su make America great again. La distancia entre sus votos y los de Clinton es problemática porque problemáticas son las encuestas que se publican pensando más en los medios de comunicación que en su reflejo de la realidad, amén de lo difícil que es hacerlas cuando cada estado tiene reglas diferentes para elegir a los grandes electores que son los que, en definitiva, eligen al presidente. Encima, es preciso distinguir entre los que se han registrado para votar y el resto de la población (a alguno de los cuales no se les deja votar con procedimientos dudosos). Sea como sea, entiendo la reacción del estadounidense medio, que cree en su excepcionalismo y que no quiere perderlo porque sería una forma de perder parte de su autoestima, así que votará por Trump mientras que los "liberals" se abstendrán al no poder aceptar a Clinton ni, mucho menos, a Trump.