martes, 31 de mayo de 2016

El fin del mundo

El presidente del país que posee el mayor arsenal militar de todo el mundo, aunque seguido de cerca por otros no menos peligrosos, ha hecho un llamado a favor del desarme nuclear. De los demás, supongo. No del propio y mucho menos bajo cualquiera de los presidentes que salgan de la actual campaña presidencial.
Las armas nucleares están hechas para amenazar y, si hace falta, ser usadas voluntariamente, como respuesta, como equivocación o como accidente. El problema con un accidente nuclear de este tipo sería que podría producir un "omnicidio", aunque no fuera más que cubriendo el Sol suficiente tiempo como para producir un "invierno nuclear". Algo así como lo que produjo la extinción de los dinosaurios por culpa de un meteorito que levantó suficiente polvareda suficiente tiempo como para que aquello se produjese.
¿Impensable? Aquí se recogen las veces en que el Planeta estuvo a punto de perder por lo menos a una parte importante de su especie más preciada, la de los racionales seres humanos. Eran los tiempos de MAD (loco en inglés y acrónimo, también en inglés, de Destrucción Mutua Asegurada). No viene mal recordar aquellos riesgos extremos que documentó Carl Sagan.
¿Irrepetible? El hecho es que en lugar de tomar decisiones que vayan más allá de la retórica como la de Obama en Hiroshima, se están tomando decisiones guerreras aumentando la tensión entre las potencias nucleares en una especie de Guerra Fría redux, solo que ahora no se trata de dos guerreros sino que el número de "usuarios" ha aumentado y sus conflictos también (¿India-Paquistán, por ejemplo?).
Si el Planeta ha estado a punto de reducir e incluso quedarse sin especie humana, todo hace pensar que esa especie es cualquier cosa menos racional. A no ser que arriesgarse al suicidio colectivo se considere racional. Ronald Reagan, fiel creyente, sabía que la batalla final, el Armagedón, se produciría necesariamente (mensaje divino, al fin y al cabo). Él añadía un elemento que los escritores de la Biblia no conocían: el que el fin del mundo lo produjesen las armas nucleares.
Predicar en el desierto. Como en la película "Juegos de guerra", se trata de un extraño juego en el que la única forma de ganar es no jugar. Pero cada vez hay más jugadores, algunos de los cuales dicen que los demás tienen que reducir sus instrumentos de juego. O predican lo que no practican.
(Nota: para los que piensen que esto que digo es derrotista, solo una pregunta: ¿las cosas que describo son efectivamente así? Porque la cuestión no es saber si uno es derrotista o no, sino saber si la realidad nos lleva a la derrota final o no).
(Añadido el 20 de junio: Referencias actuales al MAD y al inicio de esta nueva locura, algo exageradas interesadamente, pero no despreciables)

lunes, 30 de mayo de 2016

Técnicas para evitar la realidad

Se enumeran diez maneras de arrimar el ascua a la propia sardina, sobre todo cuando se hace a través del etiquetado del que tiene una sardina diferente. Traduzco: 
1. es obvio que nadie es perfectamente neutral en temas políticos y que hay tomas de posición previas a los análisis supuestamente concretos de situaciones supuestamente concretas;
2. en esa no-neutralidad es frecuente encontrar a quienes defienden, con mayor o menor ahínco, posiciones contrarias;
3. esa posible disonancia entre lo que dice un no-neutral (uno mismo que, por definición, tiene razón) y un no-neutral contrario es evitar sistemáticamente a estos últimos y rodearse de quienes practican una no-neutralidad en la misma dirección que la propia (por ejemplo, leyendo solo los periódicos no-neutrales que encajan con la propia no-neutralidad -recuérdese que no hay periódicos neutrales-);
4. lo que describe el artículo que cito es otro camino para resolver el choque entre una no-neutralidad y otra y es la de "demonizar" al contrario.
Como lo hacemos todos, no vendrá mal pensar hasta qué punto el artículo podría ser objeto de un análisis como el que sugiera hacer a los otros no-neutrales, es decir, a los contrarios. Así que
5. "demonizando" a los contrarios se convierte en una técnica de confirmarse en la propia fe, a saber, la que demoniza a los demonizadores. 
6. No se olvide la posibilidad de que los "demonizadores" tengan razón y estén en lo cierto.
Lo siento, ya sé que la vida es complicada. Mejor nos dedicaremos a leer los tuits de "nuestros amados líderes" y a insultar con otro tuit a los contrarios. 

domingo, 29 de mayo de 2016

Austeridad, desigualdad, estancamiento

Escuché la otra noche, en una de las peculiares tertulias radiofónicas que sigo, una encendida defensa de una mayor desregulación del sector bancario español. Era a propósito del caso del Banco Popular y sus problemas. Efectivamente, decía el especialista, si no hubiese tanta regulación, mejor nos iría a todos, la economía crecería etcétera.
Encuentro ahora un trabajo publicado por el FMI (¡por el FMI!) que pretende demostrar que esa desregulación, unida a las políticas de austeridad, produce desigualdad que resulta ser uno de los factores que dificultan el crecimiento. 
Alguno de sus ejecutivos va afirmando que hay demasiados bancos en la zona euro y que son demasiado débiles, así que no vendrá mal que se apoyen entre sí internacionalmente y que acepten la benévola ayuda del Estado, esa entidad que dicen que no les debe regular, pero sí socorrer. Porque, si entiendo bien, la cuestión no es tanto de crecimiento (que lo es) sino de nuevo crash bancario y no sé si el tertuliano en cuestión demostraba ignorancia o exceso de ideología.

sábado, 28 de mayo de 2016

Neoliberales vs neoconservadores

El artículo de James Petras que aconsejo se puede resumir en pocas palabras, aunque los detalles que aporta Petras son fundamentales. Los estadounidenses van a tener que elegir entre guatemala y guatepeor sin que se sepa bien quién es quien. 
Por un lado, dice, la ultramilitarista Clinton. Su trayectoria se repasa con detenimiento y se llega (o se parte) de este resumen:
Hay una fuerte probabilidad de que la elección de la ultramilitarista Hillary Clinton conduzca al mundo a una catastrófica guerra nuclear global.
Por el otro,
el ascenso de Trump a la presidencia posiblemente provocaría una oposición económica global sin precedentes por parte del establishment empresarial, que llevaría la economía de EE.UU. a una profunda depresión
No me gustan esas etiquetas, pero, por una vez y sin que sirva de precedente, hay que reconocer que son útiles para diferenciar a la neoconservadora Clinton del neoliberal Trump. Aparentemente, "les jeux sont faits". Pero todavía puede haber sorpresas, aunque así están las cartas en este momento.  

viernes, 27 de mayo de 2016

Irak: y mataron por eso

Las declaraciones de Tony Blair de hace unos días producen una mezcla de asombro y de indignación. Extraña línea de defensa ante los anuncios de Corbyn y la publicación del informe Chilcot el 6 de julio. El resumen es que ahora tiene una mejor comprensión del Medio Oriente que la que tenía cuando formó parte del "cuarteto de las Azores" (ya sabe, con Bush II, Aznar I y Barroso). Nada nuevo. También Aznar había dicho algo sobre lo que sabía entonces, por ejemplo sobre las inexistentes armas de destrucción masiva que afirmó solemnemente en televisión que sí existían y que después ha reconocido que no lo sabía. Excusas de mal pagador.
Pero no para los que han muerto por decisiones cuyo fundamento real desconocemos aunque sepamos que lo que se presentó como cierto era falso, todo ello con suficientes dosis de ignorancia del asunto como para que aquello, que cambió el mundo, tenga justificación oficial creíble.
Pasarán a la historia como arriesgados ignorantes que pudieron cometer un crimen. Los muertos, incluido el ingenuo Sadam Husein que se creyó lo que le decía una embajadora estadounidense, los muertos, digo, no pasarán a la historia. Se quedarán en el dolor de viudos, viudas, huérfanos y amigos que los perdieron por culpa de estos egregios ignorantes. Lo de ignorante lo dicen ellos. Mi temor reverencial me impide afirmarlo.
Me encanta Inglaterra. En las Españas, el asunto se reduce a un tonto espectáculo entre Rajoy (presidente en funciones) y Aznar (ex-presidente que tiene que recortar la Fundación que preside y desde la que pontifica) sobre quién recortó más y mejor durante sus respectivos mandatos. Bonito tema. Nada nuevo y siempre entretenido.
Sobre Irak: ¿qué hacía un país como este último en un sitio como aquel?

jueves, 26 de mayo de 2016

Bayer Monsanto

Un amigo, más enterao que yo, me lo comentó el martes pasado y me quedé boquiabierto. Hoy lo veo en mi pantalla: la estadounidense Monsanto y la alemana Bayer están en tratos para fusionarse. Una vez más, se observa que la tendencia "natural" del mercado y de la llamada "libre competencia" es hacia el monopolio, y más si se predican sus capacidades taumatúrgicas, que es el argumento que se utiliza para defender lo poco que se sabe del secreto TTIP, alguna de cuyas cláusulas secretas ya son innecesarias ya que, de producirse la fusión, Monsanto será tan europea como Bayer estadounidense y no necesitarán de cláusulas que permitan exportaciones e importaciones ya que serán "intra-empresa" no "inter-nacionales".
Para hacerse una idea, el artículo que leo hace un poco la historia de estos dos gigantes antes de la fusión. Después de ella:
Combined, the new mega-chemical/seed company would control 29 percent of the world’s seed market and 24 percent of the pesticide market.
Como para hacerse vegano. 

Primarias problemáticas

La pregunta de Gallup es:
Does the way the presidential campaign is being conducted make you feel as though the election process is working as it should, or not?
O sea que si la campaña presidencial está siendo llevada como debería ser (la pregunta se hace en el contexto de frecuentes denuncias de tongo, votos robados, malas prácticas en el recuento, trucos para reducir los votos del contrario en general). Uno podría pensar que los demócratas tienen más la mosca detrás de la oreja que los republicanos, pero estas son las respuestas que dan los estadounidenses encuestados:
Claras mayorías piensan que las cosas no van como deberían (dichosa pregunta como de puntillas), incluso para los republicanos que ya tienen un único candidato. En el caso de los demócratas, incluso los partidarios de Clinton (a la que los de Sanders acusan de tramposa) dan porcentajes altos en ese mismo sentido. Y, lo más curiosos, es que el porcentaje de los que creen que las cosas marchan como deberían sigue cayendo en lo que va de año:
Trend: Monthly Trend in Public Perceptions That 2016 Election Process Is Working as It Should
No sé si tomarlo como un elemento más a favor del sistema estadounidense (trasparencia, plantearse los problemas sin tapujos) o en contra (pues vaya democracia, como para ir predicándola evangélicamente por el mundo). 
Y no parece que las convenciones del mes que viene vayan a arreglar el asunto, sobre todo cuando los "superdelegados" demócratas hagan su faena y den la vuelta al ruedo.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Malo es hacerlo, peor contarlo

Todas las instituciones humanas, casi por definición, tienen defectos. Desde la Iglesia a los medios de comunicación pasando por los partidos políticos. No importa que hayan sido bendecidas por su Fundador, por sus lectores o por sus electores. Están formadas por humanos que, sin duda alguna, tienen defectos que trasmiten al funcionamiento de dichas instituciones. Pero sin exagerar: pederastias, manipulaciones y corruptelas no pueden atribuirse al conjunto por el mismo motivo que se les reconocen los defectos, a saber, que también tienen virtudes aunque, para su desgracia, son menos noticiables.
Se sabe qué es una noticia: algo dramático o insólito o, en general, negativo. Lo que dicen los políticos no es más que un relleno entre anuncios, sin ningún interés a no ser que su discurso encaje con alguna de esas características que lo convierte en noticia. Y, mucho más, si, encima, lo que se sabe del político es exactamente lo contrario de lo que ha ido predicando a lo largo de su trayectoria. Hay, como siempre, ejemplos extremos, como el de las corruptelas de un pseudo-sindicato dedicado aparentemente a la lucha contra la corrupción, pero que es pillado delinquiendo con todo entusiasmo.
En este caso, como en el del director de cine que aparece en los “papeles de Panamá”, no hay puesta en práctica de la táctica conocida como “matar al mensajero”. A ninguno de ellos se le ha corrido decir que son los medios los que están llevando a cabo una torticera campaña de desprestigio. Los hechos son tozudos, pero no para todos.
Pongamos el caso de un ex-presidente, azote de corruptos en su día antes de ser presidente, y que es pillado con truquillos que su partido había echado en cara a un exlíder de otro partido. ¿Qué hacer? Muy sencillo: denunciar a quien tenía el monopolio de ese secreto mientras corría la versión de que se trataba de un ajuste de cuentas mafioso en el interior de su partido. ¿Reconocer el hecho? Ah, no, eso sí que no. El hecho, según esta versión, es irrelevante. Y, por supuesto, son los medios los que han magnificado el asunto y han acabado dando más importancia a los elementos, en mi opinión, menos importantes antes que al hecho en sí mismo: el uso de trucos fiscales para evadir impuestos y la necesidad que tuvo, una vez descubierto, de regularizar la situación y sufrir la consiguiente multa.
Ha habido otros dos casos, estos, de nuevo, relacionados con los dichosos “papeles de Panamá” y su lento, sistemático e interesado goteo de personajes, que me han llamado la atención. Se trata de las esposas o ex-esposas de determinados personajes, un ex-presidente (no es el defraudador que acabo de citar) y un periodista, académico y ejecutivo de una conocida empresa de comunicación y aledaños. El primero de ellos, que yo sepa, ha guardado respetuoso silencio: la parienta aparece en los “papeles” antes del emparejamiento, así que, pelillos a la mar. El otro tuvo una reacción más digna de atención: denunció a los que lo habían publicado y, en su opinión, habían añadido insinuaciones a partir de malévolas intenciones.
Me detengo un momento en este último ejemplo. Como es sabido, el “juicio de intenciones” es un truco demasiado manido como para ser tomado en serio. Pero la sobrerreacción es lo que hacía el caso más interesante. Claro que el personaje no aparecía ¡inicialmente! en los “papeles”, pero lo informativo (que él, evidentemente, conoce) es precisamente que la señora haya sido su esposa. ¿Daba con eso un aviso a navegantes en el sentido de tratarse de un intocable aunque no precisamente como lo son los “dalit” en la India? Tal vez. Hacerse respetar es más importante que reconocer los hechos.
Pero ahí están los hechos y de eso es de lo que habría que hablar. Son evasores fiscales, legales o no, y, por tanto, nos están quitando dinero a los contribuyentes, cosa particularmente sangrante en plena campaña del IRPF. Por lo general, los implicados reaccionan mintiendo (por ejemplo, como ha hecho una política, diciendo que todo era IRPF y, después, diciendo que había IVA) o echando balones fuera o proyectando la culpa en quien lo cuenta.
“Lo siento mucho, la vida es así, no la he inventado yo”, como decía una vieja canción italiana hoy convertida en fondo de anuncio televisivo. Y, ya que estamos, dejándome muy satisfecho por haber conseguido evitar cualquier nombre propio que aparecería en negrita en este artículo. ¿Y lo de la Iglesia? Ah, bueno, eso nada: un simple relleno ornamental.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

A mis 33 seguidores

Rajoy o Iglesias, reconocidos políticos españoles, tienen en twitter más de un millón de seguidores. Por lo que me dice este blogger, yo tengo 33. A algunos de ellos, amigos desde antiguo, ya se lo he contado, pero aquí lo amplío: he escrito un panfleto que inicialmente pretendí que fuera un libro, pero que me di cuenta de que "si no tiene nada que decir, no venga a decirlo aquí", así que dije lo que tenía que decir y no lo hinché hasta conseguir el número de páginas que me habría permitido recorrer editoriales buscando cobijo de publicación. A estas alturas, con el ridiculum vitae ya completado, no me compensaba desde ningún punto de vista. Así que lo he colgado en el blog: está debajo de la foto de "ponerle puertas al campo", con la puerta que se veía en el camino de Malcocinado a Azuaga, Badajoz (la puerta sigue, pero ya hay cerca). Cartas fraternales. Escéptico, creyente, activista y basta con pinchar en el correspondiente "aquí" que aparece "allí".
Cuento, más abajo de las Cartas,"¿por qué escribo", siguiendo el ejemplo de Orwell. Y, cada vez más, escribo para mantener la mente despierta dentro de lo que cabe. Agradezco esas 200-300 visitas diarias que tienen las entradas del blog sabiendo que algunas no duran más de 3 segundos. Pero agradezco a los que por amistad, curiosidad o por haber sido alumnos míos mantienen una cierta fidelidad hacia este blog en el que todo es copyleft, incluidas las Cartas o lo que pueda seguirle (que ya estoy pensando qué).
Gracias a todos.

martes, 24 de mayo de 2016

Votos robados

Hay quien dice que se están robando votos en las primarias estadounidenses, hay quien dice que quien diga eso está aplicando una "teoría de la conspiración" y hay quien dice que determinadas prácticas estadounidenses no se aceptarían en países como Ucrania o El Salvador ya que permitirían sospechar, por lo menos, que el fraude es posible y que las "exit polls" (encuestas a pie de urna) pondrían de manifiesto por lo menos la verosimilitud de la sospecha.
En este último caso, se aportan elementos para desconfiar del voto electrónico que tan "moderno" hace aparecer al que lo aprueba, pero que tan sospechoso resulta si, por ejemplo, no deja huella en papel que permita contrastar lo que dice la pantalla y lo que ha quedado impreso como voto efectivo. Mala cosa para la limpieza también de las elecciones presidenciales.
Si, como ya dijo Manfred Max Neef, los Estados Unidos comienzan a tener características de país "subdesarrollado", razón de más para sospechar lo que se sospecha con tanta facilidad cuando se trata de países "subdesarrollados".
(Añadido el 30: un artículo sobre los elementos no-democráticos en la democracia estadounidense)

lunes, 23 de mayo de 2016

Plantas en peligro

El Banco Mundial reproduce este mapa con los países en los que hay más de 200 especies de plantas en peligro de extinción. Conviene ir al original para pinchar sobre los diferentes países y ver el número de plantas en peligro en cada caso. La China, siendo tan grande en extensión, puede entenderse. Pero el Ecuador ("un pequeño país" como algunos de mis amigos ecuatorianos se refieren al mismo) o incluso Malaysia son preocupantes. ¿España? España va bien.



domingo, 22 de mayo de 2016

Bienvenidos refugiados

Amnistía Internacional ha publicado un índice de aceptación de refugiados en varios países. Este es el resultado, de los más abiertos a dar la bienvenida (arriba) a los más cerrados a hacerlo (abajo).
Algún comentarista ha titulado contrastando la aceptación que genera en algunos países y el rechazo que muestran los respectivos gobiernos. Puede ser porque los gobiernos no están preocupados por lo que aceptan sus electores (les basta saber lo que rechazan) o porque el asunto es tan complejo que escapa a la comprensión del ciudadano medio, ignorante, desinformado e irrelevante y, por tanto, los gobiernos (todo para el pueblo, pero sin el pueblo) no tienen más remedio que actuar según su mejor conocimiento e información sobre el tema. Pero los gobiernos no salen bien parados.
Todo hay que decirlo: una cosa es mostrarse benevolente respondiendo a un cuestionario planteado por simpáticos encuestadores y otra cosa es practicar tal benevolencia en la vida cotidiana. Una cosa es predicar y otra dar trigo. Igual de lo que hay que desconfiar es de los encuestados.

Aceptación de líderes políticos

Que los líderes, es decir, candidatos a mandar, tengan valoraciones tan bajas me resulta sorprendente ya que doy por supuesto que todos ellos tienen asesores de RP que les explican cómo ser simpáticos y cómo ser aceptados por los votantes. Tal vez no les preocupa eso y sí se concentran en explicar lo mal que lo hacen los restantes partidos para así quedar como única salvación posible. Pero lo de "salvación" me mosquea. No tendrían que hacer falta los salvadores sino los buenos gestores de la cosa pública. 
Que ninguno de los líderes (nombrados como tales) alcance el aprobado, no deja de ser curioso. En las Españas, me refiero. Solo uno se acerca al aprobadillo (0 es nada y 10 es el máximo, así que si no llegan al 5, en el viejo sistema de calificar los exámenes, no llegan al aprobado). Estos son los resultados de la última encuesta del CIS, la de abril (faltaría Puigdemont, el presidente de la Generalidad catalana). Veremos qué dice su barómetro de mayo a medida que se acercan las elecciones de junio.
Mal de muchos, consuelo de tontos. Véase cómo estaban los dos principales candidatos estadounidenses (faltaría Sanders, pero no entro a valorar si hay ya una toma de posición por parte del periódico). Las respuestas no son de la ciudadanía en general sino ya de los ciudadanos que se han registrado para votar (de los cuales habría que extraer los que no votarán a pesar de haberse registrado. Cosas de aquel sistema)
La impresión mayoritaria es la de los que los ven de manara desfavorable.
Desgraciadamente no tengo acceso a encuestas sobre la aceptacíón de los líderes en Corea del Norte, la China, Vietnam, Arabia Saudita, Emiratos, Qatar, Palestina, Israel. O, en otro grupo, Venezuela, Ecuador, Bolivia. ¿Y los candidatos en el Perú? Recorrer los Hollande, Cameron, Merkel, Renzi no es un camino de rosas. O Putin. O Erdogan. 
Como para entusiasmarse. Mejor razonar.


sábado, 21 de mayo de 2016

Migraciones internacionales

Se trata de esta página del Pew Research Center sobre el origen y destino de los emigrantes internacionales. No se trata de flujos sino del total de habitantes en un país que han nacido en otro y el total de nacidos en un país que viven en otro (esa es su definición de emigrante). Se pueden ver los datos y los mapas (interactivos) para 1990, 2000, 2010 y 2015. Y es entretenido porque reserva algunas sorpresas... que no lo son tanto si se tiene en cuenta que los nacidos en un país han podido ser hijos de emigrantes que regresan a su país de origen y, por tanto, son contados como "nacidos en otro país", cosa que, efectivamente, son. Y las viejas colonias pesan mucho. Y cosas por el estilo.

viernes, 20 de mayo de 2016

El peso de la deuda

Vuelvo a la cita que hice hace poco del libro de Susan Woodward sobre el caso yugoslavo. Lo que los bancos prestamistas preferían era una centralización del país para que el gobierno central, y no las repúblicas federadas, respondieran a su deuda que variaba entre repúblicas ricas y pobres. Deuda y centralización, tomen nota los valencianos que protestan de que se esté dando esa tendencia en las Españas con una deuda que alcanza al 100 por ciento del PIB. Es decir, impagable, incluso imprimiendo moneda por parte del Banco Central Europeo. En otras palabras, esta deuda pone en marcha procesos centrífugos y centrípetos. Los bancos quieren mandar, pero no hay nada divino en este mundo: nada es omnipotente; ni siquiera los bancos. Y los políticos locales también quieren que el que tenga que pagar sea el gobierno central mientras ellos se siguen endeudando. Tanto va el cántaro a la fuente que al fin se rompe. Pasó en la extinta Yugoslavia, "los eslavos del sur"; podría pasar en las Españas aunque Merkel no es Kohl, es decir, que la intromisión exterior es diferente. Pero en las Españas podría pasar sobre todo cuando se ve que los partidos están en otro juego, más vistoso probablemente, pero muy irresponsable. No conozco la China como para saber qué efectos puede tener su crisis de la deuda.
Mi problema es otro y, en parte, tiene que ver con esto último: el mundo. Si el proceso generado por la deuda yugoslava ahora perceptible en las Españas se intenta ver a escala mundial, vuelve a aparecer esa tendencia bifronte: centralización y fragmentación del sistema mundial.
¿Destrucción creativa, entonces? Tal vez, mientras en las Españas discutimos sobre quién está más a la derecha o a la izquierda, quién va más a la raíz y quien va menos, si es mejor el bipartidismo o el multipartidismo, en resumidas cuentas si son galgos o son podencos. 
Encantadísimo si me equivoco. Lo prefiero a estar en lo cierto.

jueves, 19 de mayo de 2016

Yihadistas árabes, europeos, estadounidenses

El The Economist de esta semana que acaba dedica uno de sus "leaders" a lo que titula "The war within". Curiosamente, el fondo es el mismo que el del artículo de Shlomo Ben Ami de hace un par de días sobre el "euroyihadismo", a saber, que hay que tener cuidado con las respuestas fáciles y sencillas y que no hay que atribuirlo todo al "exterior" (como parece que está haciendo el presidente Maduro en Venezuela, donde todo es culpa del "imperio" y del "colonialismo español" y su "basura colonialista").
Por lo que se refiere al euroyihadismo, el ex-embajador es claro: hay que buscar los elementos "euro" antes de lanzarse a echarle toda la culpa el Islam o, en concreto, a los árabes (hay que repetirlo siempre: hay musulmanes que no son árabes -los iraníes, por ejemplo- y árabes que no son musulmanes -aunque algunos tengan problemas internos como en Arabia Saudita-). Nota: hay, sí, yihadistas estadounidenses pero en cantidad muy, pero que muy inferior a los europeos. 
Por el otro lado, dirá The Economist en su "leader" (que, como casi toda la revista, viene sin firma, es decir, que viene a ser como una editorial -eso sí, el especial  sobre el mundo árabe sí viene firmado-) que el problema de los árabes puede atribuirse a Sykes-Picot (al colonialismo europeo) o al intervencionismo estadounidense. Pero no vendrá mal buscar las raíces locales antes de lanzarse a respuestas fáciles y simples. Beware of easy answers, recordará en un epígrafe.
Cierto que, como dice el artículo, la situación posterior a las "primaveras árabes" no es muy halagadora. Incluyendo al Egipto de al-Sisi, peor que Mubarak para muchos, y centrándose en Irak, Siria, Libia, Yemen. Que ha habido intervención extranjera está fuera de discusión, pero se entiende esa retirada al refugio de la identidad cuando las condiciones generales empeoran sensiblemente (ya pasó en Argelia con el FIS). Además, en lugar del hablar de "choque de civilizaciones", más convendría hablar de "choque dentro de la civilización árabe". Hay problemas que no se entienden sin entender rivalidades, algunas soprepasando dicha civilización, como el conflicto entre Arabia Saudita e Irán.
Ambos artículos coinciden en reducir el papel que el Islam tiene en esta situación. Condiciones de desarraigo, desempleo, vulnerabilidad, rechazo, marginación o pobreza de determinadas comunidades en Europa y en el mundo árabe explican mejor la aparición del yihadismo que, como es sabido y constatado, es rechazado por la mayoría de dichas comunidades. 
¿Qué puede hacer "Occidente"? Primero, lo que tiene más a mano: barrer su propia casa, políticas sociales, plantearse, sí, la cuestión de la cultura. Y, después, intentar influir en el mundo árabe. Como dice The Economist a propósito de la trasformación que, a su entender, precisa el mundo árabe, "America and Europe cannot impose such a transformation. But the West has influence". Desgraciadamente, en Europa aumenta la islamofobia como en los Estados Unidos representados por Trump y se mantiene la idea de que "hay que democratizarlos" (aunque sea a bombazos). 
Esa parte de "culpa" por parte de "Occidente" ("the West", que dice The Economist para referirse a USA-Europa) al no hacer sus deberes dentro y fuera corre en paralelo con la de los países árabes, aunque lo que hacen "fuera" sea de menor cuantía que lo que ha hecho "the West". En todo caso, primero mirar dentro.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Frases para la histeria (solo para españoles)

Son de hace nada, del mes pasado o incluso de mucho antes, pero no me las quito de la cabeza. La primera es la del “puedo prometer y prometo” que quedó asociada al presidente Adolfo Suárez y que un candidato a ídem creyó que, utilizándola, ganaría votos centristas. La relación causa-efecto se deja para el pensamiento mágico del tal candidato o de sus escribidores, aunque igual no tiene quien le escriba. Suponer que con una frase se ganan votos es, cuanto menos, fantasioso.
La siguiente es la de un presidente autonómico, en aparente  y sospechable rabieta con sus jefes de Madrid, que no asiste a una comisión de su partido debido, según dice, a su “dedicación” a las gentes de su comunidad autónoma como si su presencia en las listas dependiera de dichas gentes y no de la gente de Madrid (o de complejas negociaciones con la susodicha) o  como si la tal “dedicación” fuese ajena al partido de cuyos órganos de dirección forma parte. O no tiene quien le escriba o le escriben desde otros partidos, cosa algo probable, por no exagerar.
Otras más: “trasnochados”, “aburridos”, “perdedores”, “marxistas dogmáticos”, “paleocomunistas”, “de lenguaje y pensamiento obsoletos”, practicantes de la “vieja política” y demás calificativos que los hoy socios dedicaron en su día a los que entonces no se avenían a las (¿aviesas?) intenciones de aquellos. Ahora se abrazan y toman una cerveza electoral ante las cámaras para que se vea lo poco que son practicantes de la “vieja política”. De contradicciones también se vive. Son las ventajas de decir lo que a uno se le ocurre según sople el viento. No parece que haya escribidores que aporten un mínimo de coherencia.
Y para completar el entusiasmante panorama, nada como repetir lo de “España va bien” gracias a las “políticas correctas” y recordar que “desde el sectarismo, la negación a hablar, a dialogar y a intentar a acuerdos no se construye absolutamente nada". A fuerza de repetirlo  hasta la Comisión Europea se lo acaba creyendo (y aquí sí que hay escribidores cuyos nombres y apellidos se conocen). Que haya estadísticas que no van precisamente en esa dirección, no importa. No hay estadística que, convenientemente torturada, no acabe confesando lo que quiere el torturador. Y las hemerotecas son muy sufridas.
Es un conjunto bastante heterogéneo ya que hay desde frases desafortunadas a intentos desesperados de justificar lo injustificable pasando por la tranquilidad con la que se cambia de opinión o el convencimiento de que no hay mejor manera de hacer creer algo falso que repetirlo hasta la saciedad. Hubo un señor alemán del siglo pasado, ministro de Ilustración Pública  o Ilustración del Pueblo (Volksaufklärung según la Wikipedia), que ya lo decía entonces y creó escuela y no precisamente como el maestro Ciruela.
No hay por qué extrañarse. Como no extrañan las exclusiones de unos respecto a otros. Tengo un amigo extranjero, residente en la provincia desde hace años y seguidor interesado de la actualidad del país, que no oculta sus simpatías podemitas. Me comentaba hace poco lo poco aceptable que era el rechazo frontal que manifestaban otros partidos al susodicho. Le contesté que era el mismo que el que mostraba este a las idas y venidas de otros. Desde ese punto de vista, hermosas simetrías y, para histeria de muchos, canto colectivo del “no hay novedad, señora baronesa, no hay novedad, no hay novedad” que se inventó en 1941, traduciendo del francés.
Bueno, sí que hay novedad, afortunadamente, respecto a 1941: la situación política y la económica son bien diferentes. Pero no hay tanta novedad respecto al 20-D. Pregunté en la campaña anterior y en público a quien encabezaba una de las listas electorales por la provincia que qué pensaban sobre las posibles alianzas. Respuesta estándar: “Vamos a ganar y no nos planteamos alianzas”. Efectivamente, la frase podría haberla dicho cualquier cabeza de lista de cualquiera de los partidos en liza. Después vino aquella cadena que mostraba al PP responsabilizando del fracaso al PSOE responsabilizando a Podemos responsabilizando a Ciudadanos responsabilizando a Rajoy (no al PP, con lo que la cadena se habría roto). Obsérvese que IU no aparecía y ahora... bueno, ahora aparece con los “unidos”, que es otra novedad. La de las posibles alianzas, lo veremos. Y, si no, otra vez el “sainete”, según dijo la presidente andaluza, o el “teatrillo”, según dijo el ocupante de la Moncloa en funciones. Y eso sí que fue no histórico sino histerizante. Que se lo digan a los que ya no los aguantan.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-. Leído desde fuera es un galimatías incomprensible. También desde dentro).

Económicas no es política

La entrevista al presidente en funciones español que publica hoy el Financial Times comienza así:
[Rajoy] is promising a fresh round of tax cuts if he is re-elected prime minister next month, risking a showdown with Brussels over Madrid’s chronic budget deficits as he courts voters eager to shrug off a long era of austerity.
“We raised taxes at the start of our term in office, and we lowered both income and corporate tax in 2015. If tax revenues continue to rise, as they are doing now, we can plan another tax cut,” Mr Rajoy told the FT in an interview. Spain’s leader added that he was once again eyeing a cut to both corporate and income tax.
No voy a entrar en el argumento electoral ("Porque, como [las comedias] las paga el vulgo, es justo / hablarle al vulgo en necio para darle gusto", que decía Lope de Vega a propósito de las suyas) ni en el político (Bruselas manda mucho en España). Lo que me hace pensar es el argumento de supuesta "ciencia" económica que late bajo tales propósitos.
Joseph Stiglitz viene en mi ayuda describiendo las dos escuelas de pensamiento económico que han dominado hasta ahora sobre el tema de cómo funciona la economía y qué hay que hacer para que funcione bien: promover la competitividad con más competencia por un lado o, por otro, reducir o controlar la tendencia de los mercados a suicidarse, es decir, a generar monopolios y, por tanto, alta desigualdad. Cada una de ellas (véase en el texto que cito o en este otro) propone respuestas diferentes al "qué hacer" y eso que, aparentemente, ambas pretenden lo mismo. ¿Lo mismo?
La pregunta que hay que añadir al clásico "qué hacer" es "para quién hacerlo" ya que las respuestas son muy variadas. Así, a vuelapluma o a vuelateclado, tenemos que podemos hacerlo para el país, el PIB, el crecimiento, la UE, los bancos, los vulnerables, la gente, el proletariado, los corruptos (corruptores y corrompidos), la nación. 
Insisto en que no entro en el argumento electoral. Me quedo en lo lejanos que aparecen los dos textos que acabo de citar: el del político en funciones de tal y el economista en funciones de tal. Lo que uno responde, el otro lo obvia y viceversa. 
Personalmente, lo que me pregunto es "para quién" se dicen tomar las decisiones del "qué hacer". Y me gustaría tener buenas respuestas más allá de la retórica. Los economistas podrían ser de gran ayuda siempre que olviden la tentación platónica que subyace a bastantes de sus modelos cuya utilidad con más trascendencia es la de demostrar que la propia escuela tiene razón.

¿Presidente Mattis?

Solo lo he encontrado aquí, en América Latina en Movimiento, pero me parece razonable. Las primarias, como también se supo en su día en las Españas, son muy vistosas y caras, pero las carga el diablo y pueden proporcionar candidatos que el partido teme que no van a ser votados por el resto del electorado o que, lo que es peor, suponen un ataque frontal al "aparato" del partido.
Usar los "superdelegados" para "orientar" la convención que nombra finalmente a los candidatos o presentar un tercer candidato son ejercicios igualmente arriesgados ya que pueden dividir las propias fuerzas en un sistema bipartidista casi puro (hay más partidos, pero no busque reportajes sobre ellos, por ejemplo sobre el Partido Libertario, el Verde o el de la Constitución, que también tienen sus convenciones -esos y otros datos oficiales, aquí).
Pero al dicho de "de ahogados al río", ambas cosas son posibles si Sanders sigue subiendo y el "aparato" demócrata encuentra útil echar mano de los superdelegados y si Trump sigue generando tantas reticencias en el Republicano y hechan mano del general Mattis como alternativa a Trump. Ya digo que solo lo he visto en una fuente, pero la historia no está escrita todavía. La convención republicana es el 18 de julio (bonita fecha para algunos españoles) y la de los demócratas el 25 de ducho mes. Vivir para ver.

martes, 17 de mayo de 2016

Otra vez "populismo"

Cuando ya creía que sabía qué querían decir los políticos cuando usaban la palabra "populista", sale en la BBC el sr. Dearlove, ex-director de la agencia británica de espionaje MI6 y con lazos con las universidades, diciendo que si la Unión Europea no controla el flujo de inmigrantes (que podrían superar el millón) son de temer levantamientos populistas (populist uprising) provocados por tales entradas. Como lo que le preocupa al ex-jefe de espías parece ser que es lo del pasaporte turco que se convertiría en un coladero de indeseables, no acabo de entender su sutileza.
Pero que tales levantamientos se están dando, creo que ya los hay si por "populista" entendemos movimientos que se legitiman por su recurso al pueblo, la nación, la gente, los ciudadanos de los que el movimiento se "sabe" representante legítimo y conocedor de cuáles son los igualmente legítimos intereses del pueblo, nación, gente, paisanos correspondientes.
No sé si sr. Strangelove (perdón, Dearlove) se refiere al auge de los movimientos xenófobos que defienden su identidad frente a las amenazas del "exterior", en cuyo caso le comprendo algo mejor: si hay más excusas para ser xenófobo, lógico que controlar esas excusas (los "diferentes" que llegan) es un remedio.
Pero vuelvo a lo del otro día sobre las clases medias: sus desventuras en la UE son el caldo de cultivo en el que pueden germinar esos "populismos" de diverso pelaje ( de derechas, de izquierdas, nacionalistas, culturalistas, religiosos, ateos etc., que de todo hay en la viña del señor). Que tengan más o menos "excusas" o incluso precipitantes no quita que el problema no sean las "excusas" sino las causas de fondo, incluidas las causas de esa emigración supuestamente masiva.

lunes, 16 de mayo de 2016

Tres clases medias

En este caso, aumentan espectacularmente en estos últimos años. Caso A.
En este otro, las clases medias disminuyen, en particular en las áreas metropolitanas, aunque por dos razones diversas: unos van "para arriba" y otros van "para abajo", hacia la pobreza. Caso B
Finalmente, se sabe que la crisis expulsa a millones de personas de las clases medias, pero porque van "para abajo". Caso C. Si se prefiere, es la clase baja la que aumenta. Caso C'.
Atención, pregunta: ¿de qué países estamos hablando?
Respuestas para los que tengan pereza de pinchar en los enlaces:
Caso A, Bolivia según el PNUD y en coherencia con la CEPAL. Políticas sociales redistributivas durante la bonanza del gas y el petróleo. No es una defensa del "evismo", pero sí una constatación que no excluye defectos. Eso sí, habrá que ver los datos en cinco años cuando se constaten los efectos de la caída de precios de gas y petróleo. No hay nada eterno, y cuando no hay harina, todo es mohína, incluso con políticas bienintencionadas.
Caso B. Los Estados Unidos, de fuerte movilidad social de toda la vida, pero con el impacto de su crisis (escondida en la medida de lo posible) que genera pobreza ante la falta de políticas protectoras y cinturón de seguridad. Es la desigualdad, estúpido. Polarización se llama. Y que se puede agudizar en cinco años si la hegemonía del país y el papel del dólar cambian a su contra, todo ello sin contar los efectos que puede tener el posible triunfo (que hace poco veíamos como poco probable) de Trump.
Caso C. Las Españas. Sin tanta polarización, pero efecto de las no-políticas o, si se prefiere, del "austericidio" que pone el salvamento del problemático sector financiero por encima de los intereses de los vulnerables. Tampoco hay nada eterno, pero sí puede haber un suelo en la caída que no vendrá mal recordar qué sucedió con Yugoslavia con las deudas públicas contraídas por las repúblicas federadas (que aquí se llaman "autonomías" o "comunidades autónomas"), a saber, que se descompuso.
No todo dato es tan claro y distinto. Estos son los de Bolivia:
   Estrato alto,  disminuyó de 6.5% a 4.9%.
   Estrato medio, aumentó de 9.2% a 22.2%.
   Estrato medio vulnerable, subió de 21.6% a 33.9%.
   Estrato bajo, disminuyó de 62.8% a 39%.
Se puede calcular con facilidad de dónde vienen y a dónde van aumentos y disminuciones. Y pido disculpas a los marxistas fundamentalistas por usar en nefando nombre de "clases medias" (que no encaja con "burgueses y proletarios", pero sí con El 18 Brumario de Luis Bonaparte) y por aceptar el vocabulario de la sociología estadounidense sobre los "estratos". Personalmente, creo que ambos vocabularios son útiles. Cada uno para lo suyo, claro. No se excluyen.
(Añadido el 19: la alternativa para el futuro gobierno de las Españas -y, por tanto, para sus comunidades autónomas- es muy sencilla: o reducir el déficit o reducir el déficit que, traducido, significa o más austeridad o más austeridad. Eso dicen los verdaderos detentadores de la soberanía nacional  -la catalana también- desde Bruselas. Sobre la cuestión de la deuda en Yugoslavia aquí esp. págs. 154-155)

domingo, 15 de mayo de 2016

Corrupción desglosada

Un informe del Banco Mundial sobre la corrupción. Para mi gusto, da excesivo énfasis al papel corruptor que tiene el político o el funcionario público y no dice mucho (por decir algo) sobre el papel que juega el "corrompido" que resulta corruptor. Una vez más: la corrupción, como el tango, es cosa de dos, y el funcionario puede decir "si no me das el 3 por ciento, no te concedo la obra pública", pero el empresario también puede decir o haber dicho "qué te parece el 3 por ciento si se me concede la obra". Quién comienza esta seducción, eso ya es más complicado. 
Pero los datos del BM son sugestivos y el nacionalista estatal que se precie podrá acceder a los datos de la encuesta en su país. Desgraciadamente, no hay datos para entidades sub-estatales. Las encuestas se realizaron a más de 130.000 empresarios. Me pregunto cuántos de los que tienen sus fondos en paraísos fiscales respondieron a las preguntas. Pero esa es otra historia, no por ello menos relevante ya que relativiza la muestra. Pero ahí van las dos, a pesar de todo, sabrosas tablas (si no se ven bien, acudir al original o pinchar sobre la tabla).
Vuelvo a lo de los paraísos fiscales: obsérvese el bajísimo porcentaje de respuestas afirmativas a la primera pregunta en el caso de los países más ricos de la OCDE que es, probablemente, donde se origina una parte importante de los sobornos a funcionarios de otros países.

Siempre he dicho que más vale saber algo, aunque no sea de excelente calidad, que no saber nada. Por lo menos, sabemos que no se trata de mentiras. O lo podemos suponer.

sábado, 14 de mayo de 2016

Explicaciones delirantes

Dos hechos se me mezclan en la cabeza. El primero, el impeachment de la presidente brasileña, Dilma Rousseff que me llega en primer lugar por el Washington Post. El segundo, los últimos "desubrimientos" a partir de los "papeles de Panamá", por ejemplo las problemáticas apariciones del apellido Trump en tales papeles. Ambos hechos han sido objeto de constantes noticias casi diarias. Como también han sido constantes las interpretaciones, es decir, a teorías para explicar los hechos brutos dándoles un sentido que permita una mejor comprensión de los mismos.
Hay interpretaciones sencillas. Descontento social utilizado por la oposición (con independencia de lo corrupta que esté esta) o, sencillamente, deseo de la oposición de recuperar el poder en un caso y, en el otro, hartazgo de un "John Doe" filtrando los papeles al periódico primero y al consorcio después. Lo de la parsimonia sería una razón para aceptarlas, es decir, entre una interpretación complicada y una sencilla, siempre es mejor aceptar la sencilla.
Pero también las hay muy complicadas como reacción a las sencillas o temiendo que en realidad estén ocultando lo realmente sucedido. Algunas sirven para explicar (que no describir) ambos hechos, a saber, el imperialismo estadounidense a través de sus agencias especializadas y sus asociadas. Ahí el camino ya comienza a hacerse tortuoso. Como ya lo era reducir los "papeles" a una maniobra contra Putin o, incluso, contra Maduro (sic). 
Pero algo de sentido tiene, desde el punto de vista de quien no quiere perder su hegemonía, el intentar debilitar al bloque emergente, los BRICS en este caso, atacando al eslabón más débil, Brasil. O Rusia.
También tiene sentido suponer que, vistos los patrocinadores del Consorcio, lo que se pretende con los "papeles" sea atraer al tímido y temeroso capital internacional (al que, por cierto, en otros contextos se lo tilda de casi omnipotente) a los paraísos fiscales que hay en la Unión Europea y, cómo no, en los Estados Unidos (este enlace es el mismo que el anterior: que se repita en varias páginas no es garantía de que acierte).
La navaja de Ockham aconsejaría aceptar las explicaciones más sencillas. El síndrome del gato escaldado que ya ha sido engañado muchas veces aconsejaría dar por lo menos un vistazo a las más complicadas pero aplicando la duda en los dos sentido: por un lado, dudar de la versión más sencilla como pretenden y, por otro, dudar de la versión más complicada como procuran evitar. 
Lo malo es que, sobre todo para los "papeles de Panamá" las explicaciones delirantes (que alguna puede ser cierta) se han multiplicado. Pero lo que sí sabemos es que no pueden ser todas ciertas. Algunas son totalmente incompatibles. Otras no, pero entonces el nivel de complejidad impide entender aquello que se pretende explicar. 
Un caso evidente de lo falso que es eso de que "los hechos hablan por sí mismos".
(América Latina en Movimiento ha publicado una serie de artículos explicando lo de Rousseff. Hay que rebuscar un poco en la página, pero son abundantes. Más o menos en la misma dirección casi todos ellos: cherchez les États Unis, también según TeleSur. Como era de suponer, la situación venezolana también  se debe a los Estados Unidos)

viernes, 13 de mayo de 2016

De Sykes-Picot al Estado Islámico

Antes de caer en supuestos choques de civilizaciones y, en concreto, en la amenaza del Islam para la civilización occidental (judeo-cristiana, por cierto), no vendrá mal leer este artículo de Antoni Segura en Política Exterior. Puesto el asunto en esta corta perspectiva histórica creo que se entienden muchas más cosas que con las simplezas oficiales de unos y otros. Desgraciadamente, esas respectivas simplezas llevan a juzgar que sus respectivos medios violentos llevan a sus respectivos fines imaginados. Como se dice en el artículo, la historia no se repite; los errores sí. Porque los fines existen. Claro que existen. Y la historia ayuda a entenderlos. Por lo menos los de una de las partes.
David Petraeus afirma rotundo que la islamofobia (no es su frase, de todos modos) es uno de los factores que fomentan el extremismo islámico.

jueves, 12 de mayo de 2016

El negocio del terrorismo

Esta lectura es algo depresiva. Comienza con una larga cita del general Eisenhower sobre el negocio de la guerra. Recuérdese que, además de general, fue presidente de los Estados Unidos y que en su discurso de despedida habló del Complejo Militar-Industrial (CMI) que tomaba decisiones por encima de los intereses del país. Militares que pasaban a la industria del armamento y gestores de dicha industria que ocupaban puestos importantes en el Pentágono.
Cosa conocida. Pero después, el artículo que cito entra a ver quién y cómo está ganando, en los Estados Unidos, en su "guerra contra el terror". Ganando no militarmente sino económicamente. Habría que ser muy malvado para suponer que ese CMI (que sigue existiendo) está interesado en que siga existiendo el terrorismo y la paranoia al respecto. Es suficiente suponer que los buenos empresarios encuentran ocasiones de negocio allí donde se dan tales ocasiones. Se trata de aprovechar de las circunstancias para hacer caja. Es legal. Y hasta es posible que sea legítimo. Pero queda feo. Dicho lo cual, se puede releer el texto de Eisenhower y ver hasta qué punto el mundo no ha cambiado mucho desde 1953 a nuestros días. 

miércoles, 11 de mayo de 2016

Machismo discursivo

Paso de una tertulia nocturna a otra esta última noche del viernes al sábado y me encuentro con dos especímenes que no me resultan nuevos sino que ya los había conocido gracias a referencias a un viejo libro (¡Claro! An Essay on Discursive Machismo -1998-). Los tertulianos a los que me refiero discutían dos asuntos “levantados” aquel día a propósito de los gastos de Camps desde la Generalidad Valenciana y el triunfo de Khan para la alcaldía de Londres. Cada cual, como es de rigor, arrimaba el ascua a su sardina. Pero no es eso lo que me llamó la atención, ya que eso es normal.
Vayamos a Camps. Uno de los tertulianos casi gritaba una encendida defensa del político y sus actuaciones en el campo de los gastos en restaurantes y similares. “300 euros al día”, decía, “Eso es ridículo. No es nada. Pasa en cualquier empresa pública y privada”. Y repetía: “Ridículo”, sobre todo cuando se introducía un corte de una consellera denunciando el hecho y afirmando que, aunque fuese legal, no dejaba de ser inmoral sobre todo teniendo en cuenta las fechas en las que se habían producido tales gastos. “Ridículo”, recalcaba. Y no solo le aplicaba la presunción de inocencia ya que el asunto no estaba bajo escrutinio legal sino político. Su gran argumento en contra era demoledor: “Nadie le ha ganado nunca unas elecciones a Camps en Valencia”, es decir, el voto ciudadano estaba con él. Solo que el tertuliano pensaba en Francisco Camps cuando el problema se planteaba para Gerardo Camps. Algo más de información no le habría venido mal cuando sacaba la inocencia en el caso de los pantalones de un Camps sin saber que se estaba hablando de otro Camps. Pero su entusiasmo era inmarcesible.
El caso con Khan era otro. Los tertulianos se enzarzaban con la religión del vencedor de aquellas elecciones, el uso que se había hecho en campaña de su no negada adscripción al Islam y el significado que podía tener “el primer alcalde musulmán en una ciudad europea importante”. Y dale con esa religión. Los tertulianos, siempre cargados de razón, iban y venían con ese tema y, a lo más, introducían algo sobre la relativa derrota del laborismo en Escocia que hacía palidecer a la victoria en Londres y, si se les apuraba, a la condición social y política del vencedor. Nada sobre su oponente conservador, judío. Y nada, absolutamente nada, sobre los respectivos programas electorales. No eran los únicos, como se vio al día siguiente en los periódicos, cosa que hizo que alguno de los británicos titulara, no sin sorna, sobre la mezcla de asombro e ignorancia que había acompañado la reacción europea ante ese asunto como si fuera el único y significase solo eso.
Vayamos, entonces, al “machismo discursivo” al que se refieren los Elster, Gambetta o Hirschmann. Lo primero que hay que decir es que puede a afectar tanto a machos como a hembras y tanto a derechosos como a izquierdosos, “progres”, “carcas” o “fachas”. Lo practican los intelectuales prepotentes, abusando de afirmaciones contundentes, que argumentan ridiculizando y descalificando al “contrario” (real o inventado, no importa), con opiniones firmes y sin mostrar la más mínima duda, inflexibles, autoritarios, que tienen algo que decir sobre todos los temas (con tal de aplicar lo del ascua y la sardina a lo que ya me he referido), que se lanzan a opinar sin haberse parado a pensar, que intentan socavar la relevancia del argumento contrario con eso de “no es novedad”, “ya lo dije” o con citas de autoridad (esas que aparecen en negrita en las colaboraciones en el periódico), con argumentos basados en el orgullo antes que en la razón y más predispuestos a la política autoritaria que a la democrática. Fin de un resumen.
Volvamos al caso de Camps (Gerardo) o de Khan (Sadiq). Mis tertulianos podían haber esperado un tiempo antes de lanzarse a la arena, pero, a diferencia de los que escribimos en los periódicos, que podemos elegir el tema y el enfoque (sobre todo en los periódicos como este que no “obligan” a adoptar determinadas líneas de opinión), los tertulianos radiofónicos reaccionan a lo que se les presenta en el día, con lo que casi están obligados por la necesidad de ese medio de comunicación a opinar sin pararse a pensar y con la obligación de nunca decir “no lo sé”.
Y ahora el final: en esta campaña en la que seguimos va a continuar abundando el “machismo discursivo”. Paciencia, pues, amigos míos.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

Migraciones y crisis

Se habla de "crisis de las migraciones". Innegable. Pero puede resultar interesante darle un vistazo a este breve informe de Global Justice Now que se ocupa de mostrar lo que hay detrás de dicha crisis, a saber, una crisis de justicia, de desigualdad, pobreza, mediambiental y de guerra de la que habría que hablar cuando se habla de aquella crisis. Cierto que los europeos no han quedado a la altura de las espectativas que podrían esperarse de territorios tan civilizados. Pero quedarse en ese punto es condenarse a no entender qué está pasando.

martes, 10 de mayo de 2016

Datos y decisiones

Por lo visto, hay toda una especie dentro de los economistas que estudia cuántos datos hacen falta para tomar una decisión. O, si se prefiere, cuánta información hace falta para dar el paso. Hubo un Nobel de Economía (si es que es un nobel) en 2010 para unos economistas que han contribuido a clarificar el tema, fórmulas mediante, que sin fórmulas no hay paraíso.
Su mundo platónico de las ideas puras, para los que estamos dentro de la caverna y solo vemos las sombras que aquellas dejan sobre la pared, tiene sus dificultades. Y es que mientras ellos buscan la fórmula matemática "esencial" para dar respuesta a lo de los datos y las decisiones, hay quien toma decisiones en la "rugosa realidad" sin haber aplicado la fórmula que, además, desconoce. 
Que se lo digan a Guido Menzio, joven economista italiano que se dirigía de los Estados Unidos donde trabaja a Canadá donde iba a dar un seminario precisamente sobre esa teoría y esas fórmulas. El dr. Menzio se encontraba ya sentado en el avión y se puso, concentrado él, a desarrollar fórmula tras fórmula, cosa que asustó a su vecina de asiento que avisó a las azafatas que avisaron al piloto que tomó la decisión de hacer bajar a quien hacía aquellas cosas tan raras y someterlo a interrogatorio, no fuese a ser un terrorista. Aquí una narración más completa.
Es obvio que el piloto no aplicó la fórmula ya que los datos de que disponía eran escasos. Probablemente lo que hizo fue algo más sencillo y no por ello menos matemático, a saber, aplicar un caso de esperanza matemática: multiplicó la escasa probabilidad de que aquel tipo fuese un terrorista por el enorme daño que produciría de haberlo sido y punto. 
Moraleja: no escribir cosas incomprensibles cuando uno está sentado en un avión y pueden malinterpretarlas alguien asustadizo que no sabe que es más probable que haya un atentado de extrema derecha que de yihadista. En el caso que comento, le faltan datos también a ella (y al piloto) que reducirían todavía más la probabilidad de que se tratase de un peligroso terrorista escribiendo en árabe (que es lo más parecido a escribir matemáticas, según pensamos algunos ignorantes como yo).

lunes, 9 de mayo de 2016

Matar a distancia

Los experimentos de Milgram incluían esta variable, además de lo que a él le interesaba en aquel momento que era la obediencia a la autoridad, a saber, la de la distancia entre la víctima y el victimario. A mayor distancia física y/o emocional entre ambos, había más probabilidades coeteris paribus de que se produjera la violencia. Si el victimario considera a la víctima como de baja estofa, Untermenschen, subhumanos, como consideraban los nazis a los judíos, enemigos peligrosísimos y, encima, no hay contacto ni siquiera visual, la probabilidad de la violencia aumenta considerablemente. Entre la distancia sexual entre dos personas y la distancia entre la base y los drones, hay multitud de situaciones intermedias.
He dicho drones y es ahí donde quería ir. Al libro The Assassination Complex que acaban de presentar Scahill y el equipo de The Intercept con prólogo de Snowden. Hasta los que ponen en marcha tales instrumentos de matar saben que son poco precisos, que matan a más gente de la prevista y... bueno, esta gente son de baja estofa, subhumanos, enemigos peligrosísimos en potencia (y, gracias al absurdo ataque, prontos a pasar de la potencia al acto, que dirían los escolásticos). Alguien, desde la base, dirige estos drones para matar a personas lejanas, desconocidas y prácticamente invisibles.
Sáquense las consecuencias pertinentes.

domingo, 8 de mayo de 2016

El machismo discursivo (lectura dominical)

Entretenido artículo de Zarria en la revista quiteña Plan V a partir de trabajos anglosajones. Describe a un tipo de personaje (tertuliano, columnista, barrista -en la barra del bar-, catedrático etc.) que quien más quien menos reconocerá en su entorno: el que todo lo sabe, no duda en nada, usa abundantemente el argumento de autoridad (la suya, básicamente), reacciona rápidamente ante cualquier asunto sin que medie reflexión previa, está más predispuesto a la cultura autoritaria que a la democrática (es indiferente que sea de "derechas" o de "izquierdas"), desdeña al adversario ya que sabe que no puede tener razón (la razón la tiene él/ella) y así sucesivamente. Cuidado: no tiene por qué estar de acuerdo con todo lo que dice. Cuanto tal cosa sucede, es que se está sustituyendo el análisis por la devoción, muy respetable sin duda, pero poco apta para que discutan los fundamentalistas entre sí.

sábado, 7 de mayo de 2016

¿Musulmanes contra judíos?

La campaña recién terminada en el Reino Unido ha tenido un titular: Khan, por primera vez un alcalde musulmán en una ciudad importante europea. Y una campaña, para el caso de la ciudad de Londres, digna de mención. Como seguro que los islamófobos han visto el hecho como una primera parte (inglesa) de la novela (francesa) Sumisión.
Cosas curiosas: en el caso de haber perdido, el titular nunca habría sido: Goldsmith, un alcalde judío para la ciudad de Londres. No me sé la historia, pero estoy convencido de que ya ha habido alcaldes judíos en algunas ciudades europeas importantes. 
Y otras posibles dicotomías tal vez más pertinentes: los de arriba (que han perdido) y los de abajo (que han ganado). Es un poco exagerada. Conservadores (que han perdido) y laboristas (que han ganado). Vale para Londres, pero no para Escocia. Si me apuran, el poder del dinero frente al poder del aparato de partido. En todo caso, no es una cuestión de religiones.
Y una observación interesante: la victoria de Khan se anunciaba como un duro golpe al yihadismo que amenaza a Londres. No es mala idea. A lo que parece, uno de los objetivos del Estado Islámico es hacer creer que, en Europa, hay una lucha entre (todos los) musulmanes y (todos los) cristianos, que los cristianos abusan de su poder y que los musulmanes tienen que levantarse contra esa opresión. Cierto que una golondrina no hace verano, pero ayuda. Como ayuda a lo contrario el plantear el asunto como una cuestión únicamente de religión (o religiones). Las religiones cuentan, pero no tanto.
¿Y de la abstención? ¿Qué me dicen de la abstención? ¿Y sobre las respectivas propuestas concretas?
(Añadido el día 10: Lo siguiente hace pensar que no estamos hablando de religiones sino de "arriba" y "abajo", a saber, que Donald Trump ya ha dicho que Khan será considerado una excpeción en su propuesta política de rechazar a los musulmanes que quieran ingresar en los Estados Unidos)
(Añadido el día 13 de mayo: Más aquí sobre el uso del anti-semitismo en la campaña a la alcaldía de Londres. Interesante la referencia a los que son anti-semitas respecto a los judíos londinenses y miran hacia otro lado cuando se trata de actuaciones "discutibles" por parte del gobierno de Israe. Es obvio que lo que está sobre la mesa no es anti-judaísmo sino política y sociedad en otras combinaciones algo ajenas al racismo).

viernes, 6 de mayo de 2016

Progres hasta ahí no más

Vienen en dos tipos, aunque a veces las fronteras no estén claras. Por un lado, están los que visten "informal", evitando chaquetas/sacos y corbatas, llevando zapatos deportivos y dispuestos a adoptar cuantas modas definan, en cada momento, al "progresista". Por otro lado, están los que son capaces de formular propuestas alternativas cuando pueden llevarlas a la práctica (los que las formulan cuando no pueden llevarlas a la práctica están en el grupo anterior).
Ahora vienen estas tres intervenciones públicas de un determinado personaje estadounidense.
1. De entrada, es curioso lo que el personaje ha dicho sobre la existencia de la lucha de clases y sobre el hecho de que es su clase, la de los ricos, la que la va ganando.
2. También es curioso constatar los efectos que podría haber tenido la "Buffett Rule" basada en su afirmación de que las clases medias pagan, proporcionalmente, más impuestos que él, que está entre los cinco más ricos del mundo, razón por la que propuso, y Obama escuchó -aunque después vinieron las rebajas-, un aumento de los impuestos para los ricos.
3. Pero il troppo è troppo. En una última asamblea de accionistas de una de sus más conocidas empresas, estos votaron por no tener en cuenta la cuestión del cambio climático en la línea del jefe que tampoco cree que dicho cambio vaya a afectar a la industria de los seguros, en la línea de casi la mitad de los 500 primeros inversores a escala mundial en el terreno de los seguros y que no están haciendo nada para afrontarlo, reaccionar, mitigarlo, evitarlo o, por lo menos, hacerlo respecto a sus consecuencias sobre asegurados por tales aseguradoras.
Ellos sabrán. Seguro que más que yo. Pero, de todas maneras, muestra hasta qué punto hay "líneas rojas" que los "progres" no cruzan. Y no te digo los "no-progres".
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Lo que antecede era un test de ideología
Tipo A, Clasistas clásicos, para quienes Warren Buffett nunca será un "progre" siendo, como detentador de la propiedad de los medios de producción, un explotador, es decir, un ratardatario de la inminente revolución a escala mundial. No tienen ningún interés por ninguno de los tres puntos que anteceden, visto quién los ha proferido.
Tipo B. Acepta/rechaza algo, pero no todo. Le puede parecer que diga lo que dice en 1 y 2, pero no le parece bien lo de 3. O, viceversa, le encanta saber que alguien tan inteligente como WB pase de cambio climático mientras que le parece una tontería lo de 1 y 2.  Centristas de diverso pelo aunque no acepten ser clasificados en este grupo.
Tipo C. No le preocupa qué de verdad haya en 1, 2 y 3. Lo que le interesa es preguntarse por qué WB ha hecho esas tres afirmaciones. La 3 es la más fácil: el beneficio a corto plazo que se puede ir al garete si se le ocurre decir que las aseguradoras van a tener un montón de problemas debido al cambio climático. La 1 puede ser una simple boutade o un arrogante "usted no sabe con quién está hablando". Y la 2 puede ser una propuesta que sabe que no se va a poner en práctica pero que se convierte en ornamento del que la hace y no tiene capacidad de aplicarla (no está en el gobierno).
Seguro que hay Tipo D, pero no se me ocurre.

jueves, 5 de mayo de 2016

Riesgos de catástrofes mundiales

No es una lectura aconsejable para los defensores del "pensamiento positivo a ultranza", pero es de avestruces negarse a ver que el Planeta, es decir, la especie humana, corre graves riesgos. La Global Challenges Foundation (GChF) ha publicado su Global Catastrophic Risk 2016 no apto para los que no lo quieran ver (resumen y comentarios aquí)
En realidad, nada nuevo, como lo muestra este cuadro tomado del informe. Arriba, los más probables y a la izquierda aquellos a los que no se les proporciona suficiente atención (cosa obvia en el caso de los "riesgos desconocidos", arriba -¿probable?- y a la izquierda -objeto de poca atención, claro-):
Para completarlo, las preocupaciones del Banco Mundial sobre el futuro de la escasez de agua, que considera situación crítica.
El informe del GChF, además de las sonrisas en las fotos de su fundador y del co-fundador del Future of Life Institute -profe en el MIT, no se crea-, aporta numerosos datos con amplia perspectiva temporal sobre estos riesgos. Y está tan bien presentado que no da mal humor ver todas esas posibilidades-probabilidades.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Pintando en las paredes

Los “tags”, esa especie de firma con la que anónimos -bonita contradicción- dejan su huella en las paredes, aparecieron por Alicante no hace tanto. Me interesó entonces el fenómeno y conseguí encontrarme con algunos “bombers”, que es el nombre de los que usan el “spray” a tal efecto. Me resultó curioso: jovencísimos, varones y en grupo, aunque era evidente que uno de ellos, R., ejercía como líder y era, además, el que tenía más información sobre el fenómeno tanto como para poder aconsejarme dónde encontrar buenos “tags” en el viaje que entonces yo planeaba a París. Y no iba de farol: los encontré donde el muchacho me había dicho.
Esas pintadas, que después se han sofisticado, podían tener una interpretación inmediata: se trataba de “marcar territorio” de la misma manera que lo hacen otros animales que dejan “recuerdos” propios para informar a los congéneres de dónde está cada cual. Sin embargo, si les entendí bien, el asunto tenía otras componentes menos individualistas.
Por ejemplo, el hecho de que mis interlocutores fueran un grupo que se reunía periódicamente en aquella plazuela tenía que hacer pensar en que la componente colectiva también estaba presente. Y, sí, los “tags” eran mensajes que cada uno de los miembros enviaba al resto del grupo, casi como si se tratase de competencia y de ver quién había sido capaz de dejar su “recuerdo” en más paredes.
Obvio, entonces: se trataba (y probablemente se siga tratando) de un comportamiento a la vez expresivo (como un grito) e instrumental (como un mensaje que se envía a otros). Algo así como las pintadas que sigo encontrando en mis paseos por el pueblo, hechas con el mismo material que los “tags”, pero con características propias: el de tener relación directa con la política.
Las pintadas llevan un largo tiempo entre nosotros y siguen vigentes. Las había en tiempos de Franco, las hubo en los primeros años de la Transición y las sigue habiendo ahora. Pero han cambiado en la medida en que el contexto ha cambiado. Si con Franco tenían que ver con la clandestinidad y era una forma de comunicarse con la gente, casi como si no hubiese otro canal posible, ahora tiene que ver con ser un grupo o partido minoritario, ya no clandestino. Tal vez esto nos sirva para entender aquello.
Las he visto de todos los colores. “Contra el Islam, tocino y pan” (“Islam” sustituido después por “paro” aunque no rime), “la crisi que la pague els capitalistes” (sintaxis dudosa), “antifascistas siempre” o “putos nazis” (si los encuentran) y “aplastar el capitalismo” (algo ambicioso como programa electoral, pero no son los únicos ambiciosos).
Hay, sí, un elemento de compensación. Estas pintadas se hacen para suplir la poca cobertura que, como constatan sus autores, los medios convencionales como este están dando al grupo o partido en cuestión, demasiado minoritario y, ay, irrelevante como para prestarle mayor atención. Sus miembros, entonces, recurren a este instrumento para hacerse oír y, exigencias del medio (vaya por dios: el medio es el mensaje), tienen que recurrir a frases cortas, concretas y chocantes. Es la parte instrumental: quieren trasmitir información, aunque no sea más que sobre la propia existencia.
También hay un elemento de reacción ante la frustración de no verse seguidos por la gente, las masas, el pueblo, la nación, la patria (táchese el que no proceda) de la que ellos se saben representantes o, por lo menos, cuyos intereses objetivos conocen, proclaman y defienden.
“Bombers”, grafiteros y autores de pintadas políticas son muy diferentes entre sí. Los grafiteros tienen una pretensión estética que no aparece en los primeros ni en estos últimos. Sin embargo, tienen algo en común: el rechazo de los dueños o inquilinos de las casas que han sido “decoradas” con cualquiera de esos “recuerdos” aunque las pintadas necesitan de mayores espacios que los “tags”, a veces más parecido al de los grafiteros. De hecho, hay muros en los que coinciden ambos. Los “tags”, en cambio, pueden aparecer en cualquier fachada o muro.
Aunque “bombers” y grafiteros pertenecen a grupos en los que todos se conocen, están muy lejos del fenómeno de las pintadas a través de las que se informa o expresa en nombre de un colectivo que suele aparecer con firma, es decir, con anagrama o siglas.
Todo ello al margen de felicitaciones a “imen” (sin hache -sic-), dibujos más o menos pornográficos o declaraciones de amor eterno. Un conjunto demasiado heterogéneo como para pontificar sobre todos ellos como si fuesen una sola cosa. Pero hablan.

De judíos y anti-judíos

1. "'Us' and 'Them'" es una impresionante columna de Uri Avnery en Gush Shalom, 30 de abril. En el contexto de lo que él, judío, ve en los sionistas, recuerda una frase de Yitzhak Herzog, líder del Partido Laborista, que tal vez se le escapó.
2. Esta es otra. Un periodista estadounidense, que resulta ser judío, hace un reportaje sobre la actual esposa de Trump que, como este, cambió su nombre esteeuropeo por uno más aceptable centroeuropeo. El reportaje parece que no gustó al líder máximo, y el periodista comienza a recibir tuits y comentarios anti-judíos (no anti-sionistas).
3. Aquí una narración de los comportamientos anti-semitas (es decir, anti-judíos) en el Partido Laborista inglés y acusaciones de tales, algunos de los cuales no lo son tanto. Por ejemplo, no es lógico afirmar que "estar a favor de los palestinos es ser anti-judío" (recuérdese que los árabes también hablan una lengua semítica, tan semítica como el hebreo). Anti-sionista, sí.
4. Más complicado aún a partir de una frase de Ken Livingston relacionando a Hitler con el sionismo, diciendo que Hitler daba, como solución a la "cuestión judía", el deportarlos al hoy Israel. No es la primera vez que me suena ese argumento, pero hay que dar muchas vueltas para que acabe de tener sentido. Estos dos últimos puntos (3 y 4), narrados en castellano, aquí.
Conviene repetirlo: ser anti-judío es ser contrario a todo el que se declare tal, haga lo que haga; ser anti-sionista es ser contrario a las políticas expansionistas basadas en la ideología del mismo nombre (sionismo) y defendida por algunos partidos políticos y puesta en práctica o bendecida por algunos gobiernos de Israel. Es obvio que son cosas diferentes y que ser anti-sionista no comporta necesariamente ser anti-judío (aunque haberlos haylos) ni que ser anti-judío comporta necesariamente ser anti-sionista (hay evangélicos estadounidenses, algunos de ellos racistas anti-judíos, que defienden las políticas sionistas porque creen que así se acelera la Segunda Venida de Cristo).
(Añadido el 9: Claro y documentado y nada sospechoso el texto de la entrevista a Moshé Machover. De la traducción al castellano que cito tomo este cartel

martes, 3 de mayo de 2016

Búsqueda trabajosa de lo obvio

Hay quien define así a la sociología, aunque no creo que se aplique a todas sus ramas, variantes y metodologías (la vieja distinción entre Erklären y Verstehen que ya estaba en contemporáneos de Weber: Dilthey sin ir más lejos). Pero hay veces en que uno se encuentra casos chocantes, y no parecen de sociología y, sin embargo, son un buen ejemplo de lo anunciado en el título del blog.
Este es uno de ellos. Se (com)prueba que, en los Estados Unidos, el anuncio de medidas de vigilancia sobre el tráfico en internet influye en dicho tráfico ya que hay gente que se retrae o evita determinados temas que teme puedan caer en la búsqueda de la NSA (estamos hablando de lo sucedido post-Snowden). 
Para probarlo, se redacta un "paper" que seguro contiene todas las características para ser JCR y ser aceptado en las ridículas evaluaciones ahora al uso. Primero, casi tiene más citas a pie de página que texto. Segundo, hay alguna fórmula más o menos arcana. Tercero, hay muchos números en el texto y los apéndices, amén de los correspondientes gráficos (bastante discutibles por cierto). 
Los datos provienen de usuarios de la Wikipedia, asunto al que se dedica algo de espacio probando que es una decisión acertada dadas las características de la Wiki, su popularidad y su impacto en otras expresiones en internet (que ya me dirá usted qué tiene que ver eso con lo que se quiere mostrar). 
Pues claro: eso pasa hasta en las partículas subatómicas y su principio de incertidumbre (Heisemberg). Y fueron demostrados, entre los clásicos, en lo que se conoce como "efecto Hawthorne" (Elton Mayo, 1923). A saber: observar una realidad se convierte en parte de esa realidad y, por tanto, la observación produce cambios en lo observado. Como en las empeladas de la fábrica Hawrhorne, el saberse observadas hacía que cambiasen su comportamiento. Los usuarios de la Wiki estudiados en el meticuloso estudio que cito, también. Para ese viaje no hacían falta alforjas. Pero seguro que les dará puntos para su promoción académica. Que la disfruten.