viernes, 16 de diciembre de 2016

Lecciones de democracia

Los Estados Unidos son especialistas en "democracy building", es decir, en invadir países para instaurar la democracia, "the best system money can buy". Me da pereza poner los enlaces, pero esto es lo que está pasando con su propia democracia.
Primero, no está claro lo del voto universal. Hay dificultades para que determinados colectivos (sobre todo si no son de seguro apoyo a quien esté gobernando) consigan registrarse para votar.
Segundo, el porcentaje de votantes efectivos suele ser ridículo como para suponer que esos resultados representan "al pueblo".
Tercero, el recuento es bastante desastroso, sea porque hay serias dudas sobre el funcionamiento de los ordenadores encargados de hacer el recuento, sea porque, a estas alturas, todavía no se ha terminado el tal recuento, en especial en zonas en las que las diferencias entre los dos contendientes principales son muy pequeñas, relativamente hablando. A estas alturas, todavía no ha terminado el recuento: ni el original ni el exigido, previo pago de fianza, en tres estados en los que hay dudas de pucherazo.
Cuarto, hay demasiadas "October surprises", hechos espectaculares producidos durante el mes de las elecciones que pueden cambiar o modificar el voto efectivo. La intervención no solo del pirateo extranjero (encabezado por Putin probablemente) sino de agencias de "inteligencia" locales que sueltan "noticias" en el momento "apropiado". 
Quinto, la diferencia entre voto popular y voto electoral puede ser aceptable. No es la primera vez que sucede y, en este caso, la diferencia en voto popular entre uno y otro candidato es de dos millones y medio a favor de la perdedora. Pero ya se sabe que no hay sistema electoral perfecto.
Sexto, pero es que los grandes electores pueden saltarse a la torera el mandato de sus estados. Alguien nombrado por una mayoría demócrata puede votar después por el candidato republciano  (y viceversa) cuando se reúnan en Washington el próximo día 19. No llegan de momento  a los 37 que harían falta para que el electo dejara de serlo  efectivamente, pero sí se acerca peligrosamente  a tal cifra a medida que se avecina el día 19.
En estos tres días todavía pueden producirse novedades interesantes. Como para ir dando lecciones de democracia, todo ello sin entrar en la "business politics", en el papel del dinero en las mentirosas campañas sea mediante donaciones (Clinton habría obtenido más que Trump, que, sin embargo, habría usado más de sus propios fondos) sea mediante "apoyos".
(Hoy,17, se habla de "December surprise", la que todavía podría caer en estos dos días previos al 19. Fastuoso)

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada