lunes, 5 de diciembre de 2016

Calumnia que algo queda

Supongamos que usted es de los que cree lo que encuentra en internet como antes, en las Españas franquistas, se creía lo que decía la radio o la televisión ("Menos viajar y más leer la prensa" se bromeaba atribuyendo a Franco esa respuesta a quien le decía que había viajado y no había encontrado las inauguraciones de las que se vanagloriaba el Caudillo). Y, crédulo que es, se horroriza ante un tuit que se ha hecho viral en el que se informa de una banda de explotadores sexuales de niños que tiene su centro de operaciones en un determinado restaurante y que está dirigido por gente de la política. Horrorizado como está, se percata de que en dicho restaurante no hay el más mínimo movimiento de la policía y que, siendo como es verdad lo de la banda, esos seres despreciables siguen por sus anchas. Buen ciudadano como es usted, defensor de las buenas costumbres en general y de los niños en particular, decide actuar por su cuenta y, convenientemente pertrechado, irrumpe en el restaurante para poner fin a tamaño desatino. Hay muertos, porque usted va, más o menos legalmente, armado. Y resulta que ni hay tal cartel ni, obviamente, está dirigido por gente de la política. Fin de la historia que, insisto, comienza con la credulidad ante lo que uno encuentra en las redes y termina en tragedia.
Sin embargo es real, excepto en lo de las muertes. Se trata de una pizzería en los Estados Unidos que había estado en las redes como sospechosa de tales delitos y que habían producido en un crédulo de tales despropósitos el deseo de "auto-investigar" convenientemente armado. La cosa venía de la reciente campaña electora y fue una de tantas mentiras que circularon entonces: en el delito se incluía a Hillary Clinton y a alguno de sus más directos colaboradores.
Lo curioso es que se sabe quién inició la noticia falsa: el hijo del que va a ser asesor de seguridad nacional en el gobierno Trump. ¿Será verdad?
Estoy convencido de que, sin llegar a tales extremos, las campañas austriaca e italiana que finalizaron ayer, también han estado plagadas de mentiras, como lo estuvieron las del Brexit y las del referéndum colombiano. Si, además de mentiras, son calumnias contra personas concretas, mejor que mejor: son más eficaces.
(Añadido el 7: Flynn hijo ha sido apartado del equipo de transición por ese motivo. Algo habría de verdad, sea quien sea su padre)

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