jueves, 10 de noviembre de 2016

Si uno no quiere, dos no se pelean

Sucedió con Gorbachov respecto a Reagan. No fue, exactamente, como lo habría hecho Arquiloco, pero le mereció un premio nobel de la paz. Ahora dicen que los atisbos de Guerra Fría podrían desaparecer si Trump pone en práctica sus propuestas y hay acercamiento con Putin. La cosa será saber si los colaboradores que podría tener están por la cuestión (más de lo mismo aquí) y si la pesada máquina del gobierno va a permitir esas alegrías pacifistas. Sería irónico haber hecho campaña contra el establishment y acabar atrapado en su tela de araña. Hay varias listas con sus propuestas para los primeros 100 días. Anoche escuché una por la radio, en boca de un informado tertuliano. Hoy he visto otra algo diferente. Nada sobre Rusia.
Canta Arquíloco:
Un sayo ostenta hoy el brillante escudo
que abandoné a pesar mío junto a un florecido arbusto.
Pero salvé la vida. ¿Qué me interesa ese escudo?
Peor para él. Uno mejor me consigo
(Añadido el 11: se habla aquí de la gran perdedora, Ucrania, a la que Trump podría sacrificar con tal de llegar a acuerdos con Putin sobre las respectivas áreas de influencia. Para algunos desde los antiguos países del Este, eso supondrá un cambio radical en el orden internacional. ¿Más pacífico? El de Mil novecientos ochenta y cuatro no lo era)

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