lunes, 17 de octubre de 2016

Por qué lo llaman quinoa cuando se ve que es quinua

Hasta el diccionario de la Real Academia lo llama quinua. En origen, Bolivia y el Perú, también lo llaman así, tomándolo del nombre quechua, kinowa.
Que, en las Españas, "quinoa" haya terminado imponíendose en prensa, productos y anuncios televisivos creo que tiene una explicación sencilla. La más sencilla es que su nombre científico incluye dicha grafía y no la original. Pero hasta eso abona la mía: fue un europeo a finales del siglo XVIII el que le dio su nombre científico que incluía la palabra "quinoa".
Andino durante bastantes años de mi vida, hablaba de la quinua (acento prosódico en la i) y era recibido con cierto desdén madrileño que no creo fuera efecto de su vieja prohibición en la Colonia por relacionarla con "rituales paganos" sino, simplemente, por neofobia y un cierto desdén hacia lo que comen "los de abajo" (que comparten o compartían muchos criollos andinos, todo sea dicho).
La actitud del "desprecia cuanto ignora", que Machado encontraba en algunos castellanos, comenzó a cambiar cuando la reina Sofía, vegetariana, introdujo un plato de quinua en el banquete de la boda de una de sus hijas (no recuerdo de cuál de ellas, si la de Mapfre o la de la Caixa).
Pero el empujón vino de otro sitio. Los vegetarianos estadounidenses habían descubierto las propiedades de la planta y se lanzaron a comprarla y también a producirla. La llamaron quinoa. Y, buenos imitadores de lo que suceda y se etiquete made in USA, la descubrieron en España importándola y acabando produciéndola. También importaron el nombre, pero de los Estados Unidos, no de los Andes.
Así que ahora hay aperitivos con quinoa, quinoa para el microondas, quinoa hinchada para el desayuno, quinoa "ecológica" (vaya usted a saber) para sopas, rosquilletas de quinoa y algún producto más que se me olvida.
La ventaja es que ya no tengo que pedir a mis amigos andinos que me visitan que me traigan quinua (acento en la i). Puedo comprar quinoa de todas sus presentaciones (aunque no de todas sus variedades) en comercios no solo dietéticos (no tiene gluten) y ecológicos sino también en grandes y medianas superficies (de Mercadona a Carrefour y, localmente, en Consum). Eso sí: he renunciado (cosas de la edad) a reivindicar su nombre original y ya pido quinoa para no pecar de todavía más pedante.
(En mi contra (me ha recordado un amigo boliviano) hay que decir que el quechua solo tiene tres vocales a i u (las e se convierten en i y las o en u y viceversa, como la r y la l para los japoneses). Teófilo se escucha como Tiujilu (odian las esdrújulas), así que "Únete a la UDP" se convierte en  Oniti a la ODIPI). Quínua, quinoa, qué mas da. Mi amigo me aconseja no hacer problema de ello)
(Otro amigo me recuerda cómo se llevan a cabo algunas transliteraciones del árabe al castellano: a través del inglés. Al Jazeera tendría que ser Al Yacira, La Península, sin ir más lejos. Sería como llamar, tomando la escritura del inglés, Alzeera a la valenciana ciudad de Alzira -en castellano Alcira, La Isla, toponimia árabe como la de mi pueblo, Albaida, La Blanca-. Y lo mismo pasa con las transliteraciones del mandarín -putonhua- al castellano)

1 comentario:

  1. Asi que los culpables de introducir el cereal como QUNOA, son los gringos. Pues ni modo.

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