domingo, 16 de octubre de 2016

Ética empresarial bancaria

La ética es fácilmente predicable: "hay que ser buenos", se les dirá a cada grupo social desde los mindundis a los líderes de la gran banca pasando por empresarios, políticos y funcionarios. 
Me he referido varias veces al caso de Wells Fargo ahora en las noticias (más estadounidenses que europeas). Unas veces de manera marginal (en el contexto de los bancos que recibían ayudas del gobierno a pesar de sus beneficios, por aquello de "menos estado, más mercado"... excepto para los bancos too big to fail), otras más en directo.
Encuentro ahora un artículo sobre la abrumadora falta de ética en el susodicho, desde arriba abajo. Es como si su "cultura de empresa" fuera precisamente la de la amoralidad. Tal vez se hayan pasado o hayan perdido los apoyos necesarios, pero están bajo la lupa.
El caso puede generalizarse y encontrar que lo de Wells Fargo puede ser un ejemplo o un caso de un asunto más general: el fraude sistemático por parte de las grandes empresas. Piénsese, si no, aunque a una escala menor, en el caso de Bankia en las Españas. O la presencia de Bancos en los llamados "papeles de Panamá", asunto menos noticiable que el de personajes en los mismos, pero no por ello menos significativo.
No hay ética que valga: lo que tendría que entrar es el peso de la ley... si es que la ley no les protege por aquello de too big to jail, demasiado grandes como para acabar en la cárcel. Sus ejecutivos, claro.
Todo eso en el contexto económico mundial en el que los bancos algo han tenido y tienen que ver.
(Añadido el 18: Oscar Ugarteche y Jorge Zaldívar presentan aquí las multas más importantes aplicadas a esos bancos to big to jail. Gran banca = ¿crimen organizado? Si así lo fuera, no se olvide que la mafia clásica también tiene su código ético propio. Si así fuere, no se olvide la omertà, la lealtad, la solidaridad y la obediencia a la autoridad)

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