domingo, 7 de agosto de 2016

Política y política

Una larga conversación telefónica con un respetado y querido colega que me llama de allende los mares (aunque se puede ir por tierra a donde se encuentra: lo he hecho alguna vez). Me hace una encendida defensa de la vida local a partir de su fascinación por algunas experiencias en su país de origen en el que se han organizado comunidades a partir de la propiedad de la tierra. No puede negar su fascinación por Marinaleda que, por principios. no comparto. Desdeña la política que vaya más allá de lo local como "política sucia". 
Mi respuesta es sencilla:. mi pensión, mis impuestos, el sistema sanitario (desde la formación de los médicos a el trato con la industria farmacéutica), la educación (más allá de la primaria de leer y escribir y las cuatro reglas), el trasporte entre mi casa en un extremo de la Península y el otro (tren, coche, autobús, taxi -no hay avión posible-) son asuntos que no se resuelven a escala local.
Le recuerdo su propio dicho a propósito del Small is beautiful de Schumacher y es que "lo pequeño es hermoso", pero "se precisa algo de grande". Su juego entonces, con sus clásicas tablas 2x2 que yo seguía era más o menos este (yo lo utilicé para intentar entender lo que se estaba discutiendo cuando se trató de la adhesión de España a la Comunidad Económica Europea de entonces
Cuando escribí El "canbio" y la modernización mi problema era qué iba a suceder en cada una de esas casillas una vez dentro de la CEE y, sobre todo, antes, es decir qué habría que sacrificar en aras de qué. Un escenario era el del dominio todavía mayor de las multinacionales en detrimento de las PYME, un desmantelamiento de la empresa pública y un apoyo verbal a las cooperativas (de propiedad pública aunque no gubernamental).
Pero el caso es que el cuadro permitía no quedarse atrapado en el "menosprecio de Corte y alabanza de aldea", cosa que confirmé esa misma noche en una distendida charla en torno a unas cervezas con destacados miembros de un partido de izquierdas muy activos a escala local. Me pusieron al día de los triunfos, esjuagues, marrullerías, logros, vulnerabilidad, dependencia del exterior de su partido, bien lejos de la idealización de mi amigo extranjero sobre la idílica vida local. 
Claro que "lo pequeño es hermoso", pero sin exagerar. El paraíso, de existir, existió por poco tiempo en esta Tierra hasta que se produjo (como dicen los del Libro, Kitab, Torah) el pecado original. Más bien yin y yang, mezcla de bueno y malo en cada una de las casillas. Sin idolatrías. Son instrumentos que sirven para unas cosas sí y para otras no. Y la política a cada uno de esos niveles no puede olvidar los otros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada