viernes, 12 de agosto de 2016

La guerra de Libia

Se recordará que Gadafi fue el malo, después fue el bueno y terminó siendo el malo. Así mantienen su coherencia los de la "comunidad internacional". La cosa no terminó y la intervención "occidental" pareció que había sido un caso en el que el remedio había sido peor que la enfermedad, dejando el país sumido en el caos, desguazado y centrífugo. No me quedó claro por qué intervinieron los "occidentales" en aquel momento: divisas, petróleo, alianzas, juegos de influencias (o de tronos), llegada de nuevos actores (yihadistas, por supuesto). Tampoco me queda claro por qué esta nueva ofensiva. En particular, por qué se hace sin tener en cuenta las leyes locales que piden que los presidentes pregunten a sus parlamentos antes de enviar tropas sobre el terreno. Estados Unidos e Italia son los casos conocidos, pero me pregunto si otros países han enviado tropas sin avisar a sus parlamentos. Y, sobre todo, me pregunto por qué estos lo han hecho de tapadillo y para qué realmente al margen de lo afirmado de detener al Estado Islámico, por supuesto. ¿Petróleo otra vez? Porque ahora lo de las divisas ya no cuela.

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