martes, 12 de julio de 2016

Venezuela otra vez

Venezuela dejó de ser noticia en las Españas una vez terminada la campaña electoral de este junio. Se utilizaba como argumento contra alguno de los contendientes. Estos días ha reaparecido gracias a la apertura de algunos pasos fronterizos con Colombia, por donde han primado las imágenes de venezolanos pasando al otro lado para comprar, sean para consumo o para reventa, y gracias al nuevo intento de diversos mandatarios (entre ellos un ex-presidente español) para mediar en los diversos enfrentamientos políticos del país, cosa que también proporciona imágenes para la televisión, que es la fuente de realidad absoluta. Pero hay otras opciones.
Hubo una, de una monjita (no de toda su orden religiosa y, menos todavía, con carácter "oficial"), dando su versión "desde abajo" y ya la comenté junto a la de otro académico y un ex-ministro. Ahora es el turno de un excelente artículo del colega Edgardo Lander cubriendo y enlazando los diferentes aspectos que tiene aquella realidad y que vale la pena leer. Petróleo, claro, pero también políticas concretas, cultura insolidaria, anomía, presencia del ejército, corrupción, riesgo de "intervencionismo humanitario" y algunos elementos más. Poco que ver con panegíricos o propaganda electoral pasada o futura y sí con un buen análisis concreto de una situación igualmente concreta.
(Añadido el 13: más sobre el uso del ejército)
(Añadido el 14: una versión sobre la conspiración imperialista contra el pueblo venezolano etc.)
(Añadido el 26 de julio: si las encuestas sirven para algo y reflejan la realidad, estos son los resultados de una de ellas según EFE)

1 comentario:

  1. El artículo de Edgardo Lander me ha parecido lo mejor que he leido sobre el tema. Hace poco, tuve una conversación sobre Venezuela con un grupo de amigos de izquierda, y sin embrago, aunque estaba de acuerdo en que parte del problema venía del exterior y que el gobierno había podido, hablo en pasado, disminuir la pobreza, no estuve de acurdo en temas como la corrupción o la falta de un cambio de modelo económico y democrático. Sin caer, en egocentrismos por mi parte al final decidí no seguir mucho con el tema. Ahora, por lo menos veo que el problema es mucho más complejo, y dejando de lado vínculos emocionales, entiendo que existen tanto problemas endógenos, como exógenos. Sin ir más lejos ya la economista venezolana Carlota Pérez señala la equivocación de seguir en el modelo extrativista y no profundizar en los cambios de modelo necesarios. Sólo, por hacer un apunte, Noruega, la que fue durante decadas la prima pobre de los paísas escandinavos, pudo a través de una democracia consolidad (ver datos anuales the economits sobre calidad democrática), o por ejemplo sus puntuaciones en los rankings de transparencia internacional sobre corrupción, además de haber sabido llevar a cabo una política fiscal progresiva, creo recordar que la presión fiscal es una de las más altas del mundo y que los impuestos sobre las empresas tb lo son, al menos en lo que a petróleo se refiere. Todo esto, desde mi humilde opinión, posibilito huir de la maldición de la abundancia. Lo que no queda tan claro, es hasta cuando será rentable la energía basada en los combustibles fósiles (http://www.publico.es/internacional/ttip-servira-pase-vip-multinacionales.html), tal y como lo explica la teoría del pico de Hubbert (https://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_del_pico_de_Hubbert). Sin embargo, lo imprescindible sería algo así como un new deal, basado en las renovables (http://www.energias-renovables.com/articulo/las-energias-renovables-dan-empleo-a-8-20160525), aunque ésto por ahora es totalmente improbable.

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