miércoles, 20 de julio de 2016

Crisis de refugiados

Tal vez (volveré sobre ese tema) el mundo sea ahora menos violento de lo que lo fue en el pasado, pero eso no quita para que los enfrentamientos armados actuales como los de Siria, Burundi, República de África Central, Irak, Nigeria, Sudán del Sur y Yemen hayan producido una oleada de desplazados que se unen a los emigrantes por cuestiones económicas, mediambientales o políticas (Afganistán, sí). Ayer me referí a las actitudes frente a dicho problema. Pero añadamos algunos datos.
ACNUR calculaba en su informe sobre tendencias mundiales del año pasado que había 65 millones de desplazados, la mayoría (40,8 millones) dentro de su propio país. Pero 21,3 millones de refugiados y 3,2 millones de personas esperando asilo en países industrializados no deja de ser un “trofeo” del que los “occidentales” pueden sentirse orgullosos por su parte en el problema. Todo ello sin olvidar el papelón jugado por la Unión Europea en la llamada “crisis de los refugiados”, en particular en lo referente a Grecia y Turquía.
Claro que “Occidente” no es el único factor a tener en cuenta, por muy importante que sea, por ejemplo en países invadidos para "democratizarlos" (Afganistán entre ellos). Hay también cuestiones internas de desigualdad extrema, corrupción, codicia, explotación y conflictos entre grupos sociales y culturales que tienen un peso determinante en la explosión de enfrentamientos armados en unos lugares y no en otros.
Y claro que ese “Occidente” que algo tiene que ver en esas tragedias es también el que hace caja aunque no sea más que mediante la exportación de armas para esas guerras y guerrillas. El negocio de las armas, sobre todo con Oriente Medio y el Norte de África, de donde huye la mayoría de los refugiados, está en aumento. “Las exportaciones de armas a Oriente Medio han aumentado en un 61% entre 2006-2010 y 2011-2015. Entre 2005 y 2014, los Estados miembros de la UE otorgaron licencias de exportación de armas a Oriente Medio y al Norte de África por un valor de más de 82.000 millones de euros", según un informe de diversas instituciones entre las que está el catalán Centre Delàs.
Pero volviendo a la llamada “crisis de los refugiados” no vendrá mal, según cuenta Oxfam, reconocer que los países ricos (algo más que “occidentales”) no son los que más sufren esa supuesta “crisis”. Como se ha dicho más arriba, la mayoría queda dentro de su propio país en condiciones de mayor inseguridad y menor satisfacción de sus necesidades básicas. Pero a los países que componen el 56,6 por ciento del Producto Interno Bruto mundial, es decir, a los Estados Unidos, la China, el Japón, Alemania, Francia y el Reino Unido, solo llega el 8,9 del total mundial, 2,1 millón de refugiados, de los cuales un tercio va a Alemania y el resto se reparte entre los otros cinco países. Por el contrario, más de la mitad de esos refugiados, casi 12 millones de personas, viven en Jordania, Turquía, Palestina, Paquistán, Líbano y Sudáfrica que, por su parte, suman el 2 por ciento del PIB mundial.
Conclusión: la tal "crisis" no es de "refugiados" ni de los efectos que su presencia puede tener sobre las "civilizadas" sociedades de acogida "occidental", sino de algo más. Se explica aquí: es "Occidente" el que está en crisis y hay quien usa lo de los "refugiados" para avanzar en sus propuestas y tácticas.

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