sábado, 9 de julio de 2016

Breve historia de esta crisis

Aprovechando la recensión en el New York Review of Books de un par de libros escritos por altos cargos de la Reserva Federal y del Banco de Inglaterra, que, al fin y al cabo, forman parte de la "mano visible", no de la invisible de Smith, Paul Krugman hace un rápido recorrido por los factores que llevaron a la crisis que se visualizó con lo de Lehman Brothers y en la que todavía estamos. Jugando con el Brave New World (Un mundo feliz) de Huxley, Krugman habla de la Brave New Uncertainty , y, para lo que me ocupa, de las Brave New Economics que, como él reconoce, no solo no supieron preverlo sino que con sus recetas la aceleraron y, a toro pasado, se quedaron con un "¿y cómo no me di cuenta de tal y tal detalle? (menor, por supuesto)".
Añado un elemento en esta crisis que el texto que cito y los que allí se citan representan: el economicismo, la idea de que el problema se enmarca dentro de una disciplina académica (que tiene sus facultades, sus departamentos, sus cátedras y sus revistas "profesionales") y que mezclarse con otras disciplinas son ganas de no hacer carrera y no ser juzgado convenientemente por los "pares", "referees" en las revistas de impacto primer cuartil, JCR y demás mitologías contemporáneas. Ningún interés por lo que pueda decir la llamada "ciencia política", no digamos la ecología o la psicología. Pongo al final la sociología porque es lo que estudié y lo que me hizo desconfiar del sociologismo.
No afrontan un problema real sino el encuadre limitado y sesgado que su disciplina permite sin salirse de sus limites autodefinidos. Claro que el asunto está cambiando y la interdisciplinaridad o incluso la transdisciplinaridad van ganando camino. Pero los "gurus" no están por la cuestión y eso que el enfoque trans o inter tiene, por lo menos 20 años. Pero, ya se sabe: cultural lag, ese desfase entre el modo de ver las cosas y las cosas mismas cuando estas cambian y no son seguidas por modos correspondientes de dar cuenta de ellas. Todo llegará. Espero.
Para compensarlo, un artículo sobre el mismo tema, escrito en castellano, por un economista que no desdeña reconocer que el enfoque económico tiene que ser completado por otros enfoques si se quiere entender qué está sucediendo.

1 comentario:

  1. Interesante el artículo de Jorge Beinstein, con el que estoy bastante de acuerdo. Por otro lado, sobre las ciencias sociales y su apertura dejo un artículo "¿Estamos presenciando un nuevo “paradigma sobre la desigualdad” en las Ciencias Sociales?" (http://www.sinpermiso.info/textos/estamos-presenciando-un-nuevo-paradigma-sobre-la-desigualdad-en-las-ciencias-sociales). Aunque creo que éste enfoque ha sido minoritario si ha estadoo presente en disciplinas mal llamadas menores, ya que en la Historia del Trabajo Social, que es lo que yo estudie, figuras como Jane Addams son ejemplo de ello (https://sociedadsiglo21.wordpress.com/2013/01/21/jane-addams-sociologa/), sin embargo también en el trabajo social ésta postura ha sido minoritaria. La economía como tal no creo que sea el problema, sino su posicionamiento por parte de la élite como disciplina superior, claro me refiero a la economía ortodoxa, aquí tb una crítica de Federiko Aguilera Klink sobre éste enfoque (http://www.publicacionescajamar.es/pdf/publicaciones-periodicas/mediterraneo-economico/23/23-594.pdf)

    ResponderEliminar