jueves, 31 de diciembre de 2015

Libertad vs seguridad

Hay datos sobre los Estados Unidos que muestran el predominio de los que prefieren sentirse seguros aunque para ello tengan que aceptar que el gobierno les recorte las libertades y los que, en cambio, ponen la libertad por encima de otros valores. Los primeros dirán lo de "primum vivere, deinde philosophari" y los segundos, más prolijos, dirán con Don Quijote:
La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.
Por lo visto, hay que optar. Y muchos gobiernos han optado, para esta noche de fin de año, por la seguridad a costa de la libertad. El acceso a determinadas plazas (como la Plaza Mayor del gobierno progresista de Madrid) ha sido limitado y será, en muchos casos, precedido por el cacheo de bolsas y mochilas, prohibidas en varias ciudades. Bruselas, París, Madrid, Nueva York...
Es un mal presagio (voy a consultar al I Ching) para este 2016 en que podría ganar las elecciones estadounidenses Donald Trump (me preocupan los Estados Unidos porque son la potencia hegemónica y lo que sucede allí dentro, positivo o negativo, puede afectar al resto), podrían producirse varias salidas o comienzos de salidas de la Unión Europea y otros asuntillos algunos de los cuales guardan relación con las prácticas terroristas de organizados, asilvestrados o lobos solitarios, que lo que sean, a las víctimas, no les importa mucho. Prácticas que explican estas reducciones menores de la libertad y que se usan para legitimar las mayores.
Esto me dice el I Ching sobre este futuro:


EL DICTAMEN
La Preponderancia de lo Grande.
La viga maestra se dobla por el medio.
Es propicio tener a donde ir.
Logro.
LA IMAGEN
El lago pasa por encima de los árboles:
La imagen de la Preponderancia de lo Grande.
Así el noble, cuando permanece solo, no se aflige, y si debe renunciar al mundo, no se desespera.
No me extraña que haya quien esté pensando en el exilio interior, como el que practicaron algunos vencidos en España durante la dictadura de Franco. Pero si la viga maestra se dobla por el medio, de nada les servirá y más si el lago pasa por encima de los árboles en una inundación.
Feliz 2016

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Inocentadas

El lunes, día de los Inocentes, hubo varias noticias que me hicieron pensar que se trataba de una inocentada.
La primera mereció el titular de “Patochada” en algún periódico. Daba para pensar que se trataba, efectivamente, de una inocentada. Pero no: eran varios los medios que daban la noticia de ese 1.515 frente a 1.515 que dividía a la asamblea de cupaires entre los que querían apoyar a Mas y los que no querían hacerlo. Sí hubo el calificativo de “pucherazo” para tal situación y no era de descartar que fuese o una forma de soltar un nuevo “payo, dame argo” hacia el extinto JxS o una estratagema para abandonar el asambleísmo y pasar al confortable “centralismo democrático” o, sencillamente, a que el que manda, manda, como se verá el próximo día 2 mientras el reloj de nuevas elecciones ha iniciado su tic-tac. Para mí, la “patochada” no era tanto el resultado de las votaciones sino el planteamiento mismo del problema: una parte prefería la independencia frente a Madrid al coste social que fuese y otra no podía aceptar la dependencia frente a Bruselas, que es lo que Democràcia i Llibertad han llevado en su programa electoral para el gobierno de Madrid.
Porque ese ha sido otro asunto que pensé que era una inocentada. La división, en el PSOE, entre los que quieren pasar a ser oposición directamente y los que quieren llegar a tal estatus pasando por la presentación de Pedro Sánchez como candidato a la presidencia, siempre, eso sí, que Podemos deje de lado su pretensión de convocar un referéndum de autodeterminación, cosa que, obviamente, solo puede hacer si está en el gobierno, visto lo visto. El tic-tac para nuevas elecciones suena de forma diferente a lo que pasa en Cataluña, pero sonar, suena. Pero ahora con la música de la diferencia entre secesionistas, independentistas, soberanistas, federalistas, nacionalistas (culturales, por supuesto) y algún adjetivo más que se me olvida.
Siempre se puede pensar que, en ambos casos, se trata de una sutil forma de inocentada: la que nos gastan haciéndonos creer que es exactamente eso lo que está en discusión y, por supuesto, por nuestro bien. Hay, desgraciadamente, otras versiones menos flamantes y más cutres: poder. Poder dentro de la organización ya que el poder fuera de la organización parece que se da por perdido. Arreglos de familia que se presentan como si fuesen arreglos para todos y con todos.
Había más inocentadas, aunque esta no acabo de saber si lo era realmente. Me refiero a la pretensión del Consell de quitar la condición de ser titulado superior para disfrutar del cargo de asesor gubernamental. No es cosa de ponerse elitista, vistos los titulados superiores que son analfabetos funcionales. Es, sencillamente, ver qué dice la norma y si esa norma se aplica a los que les contratan. Claro que el político que les contrata como asesores, con o sin título él/ella a él/ella, no tiene por qué ser titulado superior porque le basta y le sobra con la voluntad popular que, con su voto, le ha colocado en tal puesto. ¿Seguro? No lo estoy tanto: han sido puestos a dedo en un lugar de la lista que sea “seguro”, ese sí, aunque ciertos rituales aparentemente democráticos se han puesto en práctica en el mejor de los casos, que no en todos. Y, una vez elegidos (primero por el redactor de la lista cerrada y bloqueada y después por el voto más o menos consciente de lo que estaba haciendo y de lo que estaba votando), han sido puestos en ese cargo no por la voluntad divina ni, mucho menos, por la voluntad popular, sino por arreglos y enjuagues entre familias propias y ajenas sin que la titulación (cosa que me parece bien) haya sido tenida en cuenta. Si no importa para unos, no sé por qué importa para otros.
Pero no nos pongamos trascendentes y pensemos en la posibilidad de repetir una “cremá” de Hogueras en Navidad. No es mala idea el buscar la simetría entre el solsticio de verano (San Juan) y el de invierno (Navidad). De hecho, la base astronómica del nacimiento de Jesús y de su precursor (“es necesario que Él crezca para que yo disminuya”, que diría el Bautista) es la misma que la de algunos rituales masónicos. Pero no sé por qué no añaden el equinoccio de septiembre y, sobre todo, el de marzo (ay, no, ahí no, que coincidiría con San José y eso no lo permite ningún defensor de nuestra inocencia)
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Atrapados

Las elecciones son para saber quién va a gobernar y quién no. Por eso las lecturas que se hacen de los resultados van directamente a ese punto: quién ha mejorado, quién se ha adecuado a las expectativas, quién puede gobernar con quién y, por supuesto, quién no. Hay, sin embargo, algunos datos que suelen pasar tan a segundo plano que casi ni se comentan. Me refiero a las abstenciones y, en particular, a los votos en blanco o nulos y solo hay referencias a tales asuntos si el cambio ha sido muy notable respecto a elecciones anteriores ya que se convierte en un indicador no se sabe bien de qué, más allá de la “abstención técnica” (enfermos, transeúntes, viajes imprevistos, etcétera). Aunque su significado político es nulo (a efectos de lo que se pretende con unas elecciones), sí pueden aportar elementos para entender qué es lo que sucede. Así que he ido buscando a personas que hayan votado en blanco y esto es lo que resumo de una parte de los 187.766 (0,75%) que han votado en blanco porque no encuentran respuesta práctica y fiable para los problemas que les preocupan. Solo una parte.
Comenzando de lo general a lo particular, estos “blanquistas” saben que estamos atrapados por la cuestión mediambiental y que la COP21 lo ha puesto de manifiesto: es imposible responder simultáneamente a la urgencia de crecimiento económico, a la de reducir la desigualdad entre y dentro de países y a los problemas del medioambiente (sin entrar en el inminente Súper El Niño y sus probables 50 millones de damnificados en el mundo o los impredecibles efectos del enfriamiento del Atlántico Norte que podrían traer -sí- un invierno extremadamente frío). El gobierno que salga, poco podrá hacer en este campo, estando, como estamos, atrapados sin poder responder a los tres puntos señalados y sabiendo que al optar por dos de ellos, los efectos son todavía peores. En el caso hipotético de un gobierno “ecologista”, basta que varios gobiernos extranjeros no lo sean para que lo que haga el de aquí sea casi irrelevante.
Pero gobierno atrapado también por la Unión Europea de la que unos se quieren salir: el “Brexit”, con o sin Escocia, tiene partidarios cada vez más numerosos; el “Franxit”, igual si gana en las próximas presidenciales el Front Nacional; y lo mismo los euroescépticos de varios países comunitarios. Pero otros quieren quedarse, por ejemplo para evitar el “Catalexit” ya que la política internacional que iba en el programa de Democràcia i Llibertat consistía en convencer a la UE de que Cataluña independiente tendría que seguir siendo parte de dicha Unión... cosa que rechaza frontalmente la CUP. Mientras se siga dentro, las políticas de fondo las marcan Bruselas/BCE/FMI, es decir, la “troika” que puede amenazar con castigos inenarrables si no les haces caso y, así, Tsipras está preparando privatizaciones -de aeropuertos, por ejemplo- que le exigían los que detentan la soberanía griega (¿). Salirse no es fácil y puede ser doloroso; quedarse no es fácil y puede ser doloroso. Por eso el próximo gobierno seguirá atrapado en esas cuestiones de fondo.
Añádanse los innumerables elementos que determinan la acción del gobierno ausentes en los mítines: los tipos de interés estadounidenses, los precios del petróleo,  la inestabilidad financiera mundial, la insoportable deuda externa amén de guerras, terrorismos, refugiados e inmigrantes. Y tropas desplegapas.
Pero podemos bajar a asuntos más inmediatos: los que sí aparecían en los programas electorales. Muchos de ellos eran anecdóticos o puramente estéticos. Otros eran imposibles de llevar a cabo. De otros, se decía el objetivo pero no los medios para alcanzarlo. Y en todos latía el que una cosa es predicar y otra dar trigo, razón por la cual los “blanquistas” (gato escaldado, del agua fría huye) veían con escepticismo tales promesas y, en todo caso, sabían que las hipotéticas coaliciones de gobierno o de oposición (que también las habrá) iban a tener que transigir en numerosos elementos de dichos programas. Al fin y al cabo, si hubiera coalición, es a base de que cada cual acepte dejar algunos puntos del propio programa: no tiene sentido pretender cumplir con todo el programa propio si se está en un menos o más peculiar tripartito, cuatripartito, pentapartido.
Los “blanquistas” que conozco y que no se arrogan la representación de todos los que han votado en blanco, han querido votar (están por la democracia representativa), pero, atrapados en estos dilemas, no han podido hacerlo a favor de ninguno y menos después de los “shows” televisivos habitualmente llamados “debates”.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

(El último sondeo del Periòdic d’Andorra daba mayor porcentaje a los votos nulos y en blanco que a los de Ciudadanos. No ha sido así.
Newsweek explicaba aquí, en envío del día 20, por qué era casi imposible predecir los resultados en términos de posible gobierno: las coaliciones previsibles, se decía, eran todas minoritarias, es decir, que no llevaban a mayorías gubernamentales o impensables, dadas las diferencias programáticas .-o personales- en algún caso puestas de manifiesto en la campaña-. Parece que acertó. Me parece poco productiva la discusión sobre si el bipartidismo ha terminado, está boqueante o va a sobrevivir en las elecciones anticipadas si no hay alianzas posibles. Pero confieso que he caído en ella con alguno de mis buenos amigos del otro lado del Atlántico
No todo está en manos del gobierno, como proclama Renzi en Italia. Además, la situación española se parece a la italiana, solo que sin italianos -Felipe González dixit-)
(Vale la pena leer este artículo en The Guardian de ayer, en particular lo que se refiere a qué tiene en común esta situación española con la de otros países de Europa en los que derecha-izquierda ya no significa tanto y sí el que se respeten las aspiraciones de los ciudadanos concretos realmente existentes)
(Aquí, en cambio, se anuncia un invierno particularmente cálido en Europa, nada de particularmente frío como citaba más arriba)
(Refugiados, terrorismo y Brexit están entre los retos... de Europa, luego también de España, supongo)

Cultura de muerte

No es una noticia muy navideña de "paz a los hombres de buena voluntad", pero es ahora cuando me llega este post del National Security Archive con los documentos recientemente desclasificados que muestran los objetivos nucleares que el gobierno estadounidense "tuvo". Ciudades, centros neurálgicos, industrial, todo lo que hiciese falta para vencer y, ya de paso, saltarse la legislación internacional, bello adorno para cátedras y bibliotecas, pero irrelevante para el que manda. Que para algo manda: para estar por encima de la ley.
Puedo suponer sin temor a equivocarme, que los soviéticos de entonces también tenían su lista, con lo que se conseguía aquel enternecedor MAD, que no solo significa "loco" sino también "destrucción mutua asegurada", que es una de las definiciones de la victoria más cretina que conozco.
Y me pregunto quién está haciendo ahora qué listas contra quien y, de nuevo, saltándose alegramente todo el derecho internacional público. Seguro que existen y seguro que a sus autores no les preocupa para nada la vida de las posibles víctimas, "efectos colaterales" de la estupidez humana que, por suerte, parece que ningún otro animal comparte. Pero debe de ser porque los otros no son "racionales" como nosotros.
¿Decadencia de los estudios internacionales? Lo comprendo: no hace falta comprender al "otro": basta con matarle en el peor de los casos o, sencillamente, ignorarlo como si no formásemos parte del mismo barco. Que, por cierto, se hunde.

martes, 22 de diciembre de 2015

Bipartidismo

Tal vez estemos asistiendo al declinar de tal sistema en Europa, pero no me parece una noticia ni buena ni mala. No me preocupa el número de partidos que logren escaño ni si, entre ellos, hay dos mayores que el resto. Son cosas que dependen de la ley electoral (Duverger dixit) y de las preferencias del electorado.
He citado varias veces en estas páginas los estudios que muestran que las crisis económicas (financieras sobre todo) continuadas llevan a una fragmentación de partidos en sistema que antes fueron bipartidistas o bipartidistas imperfectos (de dos y medio, para entendernos). Además, en tiempos de desolación es cuando se pueden hacer mudanzas.
De los partidos me preocupa no su número sino su autismo, su maquiavelismo, su tacticismo, su cortoplacismo. Tanto si son dos como cuatro o seis, me preocupa si me mienten, si toleran la corrupción en sus filas, si mantienen estructuras autoritarias (incluido el "centralismo democrático" o el asambleismo retórico y la verticalidad en la práctica -i capi non si sbagliano mai-.
Es posible que en las Españas (incluida Cataluña) el sistema bipartidista imperfecto que ha habido hasta ahora esté o agonizando o desaparecido en combate o dispuesto a recuperarse gracias a unas próximas elecciones generales. No sé. Hay para todos los gustos. Lo que es probable es que las características que acabo de describir en el párrafo anterior y que me preocupan, se muestren en todo su esplendosr en TODOS los partidos que van a negociar cómo rascar poder. Mucha diplomacia subterránea  por un lado mientras, por otro, mucho griterío cara a la galería, lo cual se traduce en insultos a la inteligencia de la ciudadanía o, lo que sería peor, en un intento de embrutecer al electorado mediante manipulaciones, miedos, entusiasmos, adhesiones inquebrantables, hooliganismo y demás características de lo que NO es una democracia.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Primeras noticias

Abro "feedly" y me encuentro con las siguientes noticias, por orden de aparición en mi pantalla:
1. Militares en Níger son acusados de preparar un golpe de estado. La oposición dice que no hay pruebas. Suele pasar. Los gobiernos es que son así.
2. Otra balasera en los Estados Unidos con el resultado de un sospechoso muerto por la policía. Que fuera dentro de un hospital, es anecdótico. El nivel de violencia cotidiana, no.
3. El visado de Tashfeen Malik, atacante en San Bernardino, se le dio sin fijarse mucho en los detalles. Violencia cotidiana aparte, resulta curioso que, con toda la parafernalia represora en marcha, se le escapara a la policía de inmigración algún que otro dato relevante.
4. Insultos entre candidatos. No se trata de candidatos de partidos diferentes sino del mismo partido (la campaña para las elecciones españolas de hoy han abundado en ello, pero no, que yo sepa, entre candidatos del mismo partido). Se trata de Jeb Bush llamando a Trump "gilipollas" o "patán" (jerk). No voy a ser yo quien le dé o le quite la razón.
5. Posible ataque terrorista según el Departamento de Estado que avisa a los estadounidenses... en Pakistán, no se crea. Que en casa están las noticias 2 y 3 para evitarlo. La 4 no afecta en nada a este punto.
6. Más sobre Trump: se trata de Clinton diciendo que el candidato republicano es el mejor reclutador de ISIS. Eso encaja más con la campaña electoral que la noticia 4.
7. Cine, familia y deporte ocuparon a los candidatos españoles ayer. Lo cuenta Reuters como gran noticia. Hoy votarán (votaremos) y ya veremos qué pasa.
Y hasta aquí puedo leer, aunque no puedo resistirme a añadir otra noticia: Gandhi (Sonia) y su hijo (Rahul), del Partido del Congreso en la oposición, comparecen ante un tribunal para responder de acusaciones de corrupción. Y esta a no olvidar: según algunos residentes, el lugar más seguro en Siria es el frente. Ojalá la "hora de ruta" funcione.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Diplomacia secreta

La publicación de un libro en castellano sobre la diplomacia secreta que ha habido entre los gobiernos de Washington y La Habana mientras en público seguían "detestándose", me ha hecho recordar casos extremos de engaño producido al predicar una cosa mientras se estaba haciendo la contraria. Pasa en las mejores familias.
Un caso, tal vez extremo, fue el acuerdo entre Reagan, candidato a la presidencia de los Estados Unidos, y los ayatolás iraníes para mantener a los estadounidenses secuestrados en Teherán mientras duraba la campaña electoral que llevaría a la derrota de Carter. Evidentemente, el bando de Reagan acusaba a Carter de blandengue frente a los secuestradores cuando dicha blendenguería estaba siendo apoyada por los acusadores. Fue una época de ir diciendo una cosa mientras se estaba haciendo otra. Recuérdese: Irán-conta, Ollie North y todo aquello.
Sin irse tan lejos de donde escribo, la legalización del partido comunista español fue fruto de una complicada diplomacia secreta entre el presidente Adolfo Suárez y el entonces secretario general del partido, Santiago Carrillo, con la intermediación de un tercero, Lagunero, que hizo de puente entre ambos. El referéndum sobre la reforma política fue fruto también de esa diplomacia secreta en la que hasta las críticas mutuas estaban pactadas y llevaba a que los ingenuos se creyeran que había que votar SÍ o NO según le fuera en la engañifa que le estaban soltando.
Ahora le llega el momento a la coalición anti-terrorista liderada por Arabia Saudita. Vaya por delante que parece que, aunque haya habido dinero saudita para los del Estado Islámico, el dinero no ha sido gubernamental sino privado, aunque las fronteras entre uno y otro no siempre están claras en ese y en muchos otros países. Item más, el wahabismo saudita, salafista, no parece ser la "causa" de las decapitaciones y secuestros por parte del EI: el wahabismo es otra cosa y el EI se cuida muy mucho de malquistarse con los "infieles" que trabajan en sus pozos de petróleo.. Para redondearlo, hay países que habían sido incluidos en la lista de la coalición y que se han apresurado, como Indonesia, a pedir aclaraciones sobre la coalición en la que se afirmaba estaban incluidos. Pero sí parece que si Arabia Saudita realmente quiere luchar contra el terrorismo, tiene muchos otros caminos para hacerlo como cuenta Juan Cole aquí.
Se observará, en el párrafo anterior, un exceso de "parece". Sencillamente porque gato escaldado del agua fría huye. No sé por qué, pero me da que también aquí hay diplomacia secreta, como estoy seguro que la hay entre los partidos españoles que se aprestan a afrontar los resultados de las elecciones de mañana.
Una mera constatación sobre las futuras alianzas y la retórica que las acompaña. Si uno se cree lo que dice el PP, hay diplomacia secreta entre el PSOE y Podemos para llegar al gobierno, así que hay que votar al PP. Si uno se cree lo que dice el PSOE, hay diplomacia secreta entre PP y Podemos para desbancar al PSOE, así que hay que votar al PSOE. Y si uno se cree lo que dice Podemos, hay diplomacia secreta entre el PP y el PSOE para formar una "gran coalición" al estilo alemán, así que,  para evitar la continuidad del "bipartidismo", hay que votar Podemos. ¿Y Ciudadanos? Pues se sale del esquema y dice que gobierne el partido más votado (como dice el PP) y que si es otro, se abstendrán para favorecer que se constituya un gobierno, pero que si son ellos, que se abstengan otros (supongo que el PP) para que Ciudadanos pueda gobernar. Hay quien dice que hay diplomacia secreta entre el PP y Ciudadanos para montar la coalición. La diferencia entre las otras diplomacias que he citado, es que estas son evidentemente parte de la propaganda electoral y solo tendrían efecto si los resultados inciertos de mañana fueran los que cada uno supone. Yo sigo pensando en el 20-20-20-20, es decir, una situación muy inestable. No es la única. Por lo menos aparentemente.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Patriotismo racial

Encuentro esas palabras en esta recensión en la New York Review of Books que me ha interesado particularmente por la historia que traza de la identificación con una u otra raza en los Estados Unidos (y que podría extenderse a otros países "multirraciales"). La cuestión, en su caso, comienza con la importación de africanos a los Estados Unidos como esclavos y la codicia sexual que aqueja a algunos de sus "propietarios" que desean y consiguen compañeras negras en su cama más o menos adúltera. El problema eran los hijos: ¿eran "blancos" como el padre o "negros" como la madre? 
La cosa no era metafísica: tenía que ver con la herencia una vez fallecido el progenitor. La regla fue que "una gota de sangre" bastaba para que la criatura fuera declarada de "raza" negra. Así sigue siendo: Obama es "negro" aunque su madre sea "blanca". Pero con el tiempo, alguno de estos "negros", generación tras generación, mezcla tras mezcla, acabó con piel que, sin mayores discusiones, sería considerada "blanca".
En un país racista, prosigue la recensión, ser "blanco" es mejor que ser "negro", así que algunos prefieren ocultar "su gota de sangre" por antigua o reciente que sea y llamarse "blancos", mientras que otros, por cuestiones menos materiales y más ideológicas (aunque con sus más y sus menos), prefieren declararse "negros". 
De alguna forma, y con razón, muchos están en condiciones de elegir su identificación racial. Y digo "con razón" porque eso de la raza es una construcción social más (como los dioses y las naciones) y, por tanto, es y puede ser objeto de versiones de lo más variopinto. 
Sin salir de las "razas", en algunos países (como en los Andes) van asociadas con un determinado tipo de vestido (a eso dediqué mi tesina de licenciatura). Pero, claro, uno (y más "una") puede cambiar de vestido y cambia entonces de "raza". Fue el caso de la esposa de un vicepresidente boliviano, que había vestido como "blanca" (criolla, q'ara) y que, al salir elegido su esposo, por cuestiones de márketing "racial" cambió de vestido y se vistió de "india" o de "chola" (mestiza), que eso ya no recuerdo. "De pollera", en cualquier caso.
Lo contrario es igualmente posible y muestra que nos encontramos, para el caso de las "razas", con un problema de desigualdad social (estratificación que la llaman): hay razas "de arriba" y razas "de abajo". Los negros, en USA, son "de abajo" (lo cual no quiere decir que TODOS estén en tal posición, como lo demuestra Obama). Los "indios" en Bolivia también son "de abajo" aunque el presidente Morales haya jugado la carta de presentarse como "indio" por motivos electorales.
Eso sí, si juntas dioses, naciones y razas, la cosa pinta fea. Que se lo digan a los nazis.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Inmigrantes europeos en Europa

Los datos básicos de este informe sobre la movilidad geográfica intra-Unión Europea son, primero, los que muestran cuántos inmigrantes europeos hay en la "Europa de los 10" (barras azules) y qué porcentaje suponen sobre el total de las respectivas poblaciones (cuadraditos rojos)

Reino Unido, Alemania, España e Italia destacan por la cantidad de inmigrantes comunitarios que reciben, aunque el porcentaje de Irlanda y Austria sea mucho más alto. El informe se preocupa del acceso a los servicios públicos de estos inmigrantes. 
Otro dato es el de las principales nacionalidades de esos inmigrantes en sus países de destino:

Obsérvense las procedencias más frecuentes en estos países de destino: rumanos, polacos, búlgaros, lituanos... Aquí la reflexión tendría que ir hacia los países de origen, pero también a las dificultades en los países de llegada.
Y todo esto no tiene nada que ver con asilados e inmigrantes extra-comunitarios. 


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Las barbas de tu vecino

Se ha discutido y se discute en América Latina el cambio de legislación para que los presidentes puedan ser reelegidos de manera indefinida. Por lo general, las respectivas constituciones lo han prohibido, pero hay casos en que, por vericuetos diferentes, se está buscando el cambio en las diversas legislaciones para que presidentes como Correa en el Ecuador o Morales en Bolivia puedan renovar su mandato si deciden presentarse y obtienen el correspondiente respaldo en las urnas. En un caso, la ley se cambia utilizando para ello la mayoría de que dispone el actual presidente en su Parlamento aunque una disposición transitoria dificulte la permanencia de Correa en el cargo aunque no en el poder. En el otro, se recurre a la voluntad popular directa, es decir, mediante un referéndum. Todavía hay clases.
Le comento a un viejo amigo ecuatoriano que aquí lo de la reelección no es una rareza histórica y que algunos mandatarios llevan muchos años en el cargo. En el caso de ayuntamientos, hay alcaldes en España que se mantienen desde antes de que muriese Franco. En el caso de primeros ministros o presidentes, la sra. Merkel es vista por algunos como la salvación de una renqueante Unión Europea precisamente por su continuidad en el cargo. Ni Hollande, ni Renzi, ni Cameron están a su altura. Y por aterrizar, lejos de mí el pensar que si Rajoy deja la Moncloa se va a producir una hecatombe de consecuencias incalculables. Pero tampoco pienso lo contrario: que su continuidad vaya a ser tan horrorosa como para suponer que esto es el principio del fin.
Mi amigo me hace ver la diferencia. En el caso europeo, se trata de sistemas parlamentarios (el francés es peculiar: encima, demasiados quesos, como decía De Gaulle) mientras que los americanos son presidenciales. Cada uno con sus ventajas e inconvenientes.
El sistema parlamentario europeo en el que el ejecutivo "depende" del legislativo, tiene el problema de que no se da la separación de poderes que predicaba Montesquieu. El líder del partido mayoritario en el legislativo es el que ocupa el puesto principal del ejecutivo y "manda" en uno y otro poder sin separación alguna. ¿Desventaja? Pues la que se puede dar si el 20-D se obtuviese un resultado de un 20 por ciento para cada uno de los "grandes" (PP, PSOE, C's y Podemos) quedando el restante 20 por ciento para nacionalistas y lo que quede de UPyD, IU/UP. El lío de las candidaturas de Podemos (solo o con otros) no añadiría más inestabilidad a la que se podría producir en el caso del empate a 20: no veo mayorías estables para que el legislativo apoye a un ejecutivo. Todo hay que decirlo, antes de las europeas pensaba en ese escenario pero con IU y UPyD, así que no tiene por qué fiarse ahora de esta predicción.
 Los sistemas americanos diferencian entre elecciones parlamentarias y elecciones presidenciales con la peculiaridad de que los presidentes no pueden superar un determinado número de mandatos (dos en los Estados Unidos, por ejemplo). Si el ejecutivo y el legislativo están dominados por partidos diferentes, puede haber sus inestabilidades (le pasó a Allende y así pasa con Maduro), pero el presidente no tiene que responder ante un parlamento ni tampoco sus ministros excepto en casos excepcionales (el "impeachment" por ejemplo a la estadounidense o a la brasileña, como bien ha sabido Dilma Rousseff y podrá saber Maduro en su posible”revocatorio”). Por eso, mejor que no se puedan perpetuar en el cargo. Mis amigos de allá y que son contrarios a ese cambio constitucional temen, tal vez con razón, que aumente el cesarismo que ya detectan en los actuales mandatarios. Enternecedor, a este respecto, el suplemento “La nueva Bolivia” en el Financial Times de hace unas semanas, pagado “a mayor gloria de Evo”.
Nos queda algo lejos, pero pienso en el riesgo autoritario que acecha tras un sistema y otro. Estudios históricos muestran que las crisis financieras que se han dado en Europa en el último siglo y medio han producido, por regla general, una fragmentación de partidos, una oscilación hacia la derecha autoritaria y un incremento de la xenofobia (sí, sí, hay excepciones, pero mejor que no nos toque esa regla general). Si la fragmentación va acompañada por una "epidemia" de autoritarismo o cesarismo y racismo, tanto da quién gane, quién pierda o en qué se diferencien unos de otros. Para colmo, siempre estará Bruselas/Franfurt, como bien ha sabido Tsipras en Grecia, para indicar suavemente cuál es el camino aceptable.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(El estudio histórico-econométrico se puede leer aquí. Y más madera sobre el asunto de la “reelección indefinida” en el Ecuador aquí y aquí. Angela Merkel, "Person of the Year" para el Financial Times y para la revista Time. Con problemas para su reelección, pero con reelección probable)
(Añádido el 19: más material aquí sobre los efectos de las crisis duraderas -no las cortas- sobre los extremismos)
(Añadido el 28: Razones que da Wallerstein para la fragmentación y las oscilaciones políticas actuales)
(Añadido el 20 de enero: Aquí la referencia de Le Monde al aumento de actos anti-musulmanes y al mantenimiento relativamente alto de los actos anti-judíos)

Jesús en la Tierra

El mejor relato, en mi opinión, de ese hipotético retorno de Jesús a la Tierra (al margen del que esperan los milenaristas) está en el "Discurso del Gran Inquisidor" que forma parte de Los hermanos Karamazov y cuya edición italiana ha tenido una introducción  ("Sudditanza e fratellanza") de Paolo Tufari, mi maestro principal. El Jesús de esa narración, después de oír cómo el Gran Inquisidor ha prostituido su mensaje y lo ha hecho "por el bien del pueblo" ya que es lo que el pueblo quiere, le da un beso y se va. Punto.
Encuentro ahora una puesta al día (la foto es de Reuters/BBC): Far more likely the real thing. Don't be scared, Trump voter.
¿Qué sucedería si el Jesús histórico -no el del Vaticano o de la Conferencia Mundial de las Iglesias o de las Iglesias Ortodoxas Acéfalas- regresara a la Tierra, en concreto a los Estados Unidos con su apariencia histórica y con el mensaje que aparece en los evangelios canónicos? Lo que en este texto se imagina el autor es que la recepción sería peor que la que le da el Gran Inquisidor de Dostoyevsky:  recibiría los efectos de la xenofobia dominante y del conservadurismo igualmente dominante. Ahí sí que se podría decir que volvería a ser crucificado o, mejor, primero marginado, después excluido, finalmente objeto de vigilancia policial para terminar condenado por sospechoso de terrorismo o, al menos, de sedición. È ben trovato, anche se, evidentemente, non è vero. Una distopía con base empírica, entonces.

Mercado de muerte

Otros lo llaman mercado de defensa, sobre todo los que piensan que no hay mejor defensa que un ataque. Pero el caso es que entre los Estados Unidos y la Europa Occidental se tiene el 80 por ciento del comercio de armas mundial, según cuenta el SIPRI (se puede leer en Spanish y en Catalan). A dicha escala, se trata de un sector en alza, lo cual se convierte en un feo indicador no solo por aquello de "si vis pacem para bellum", que no parece razonable (tendría que ser "si quieres la paz, prepara la paz"), sino, en particular, porque las armas se compran para ser usadas, no para ser expuestas en un "museo de la paz", "de la guerra" o "del ejército" (táchese lo que no proceda). Bueno, o, por parte de determinados estados, se usan o se re-exportan a grupos armadas subestatales cuyas actividades justificarán nuevas compras por parte de esos estados que las fabrican, las venden, las usan y trafican con ellas.

martes, 15 de diciembre de 2015

Dificultades insuperables de la Convención

Una buena formulación de dónde reside el núcleo de las dificultades para alcanzar un acuerdo significativo en París es esta de Honty y Gudynas:
El problema es que desde su creación la Convención no logra conciliar sus tres principales objetivos: reducir emisiones, hacerlo con equidad y no detener el crecimiento económico.  Lo que muestra la historia de las negociaciones es que las tres cosas a la vez no se pueden lograr.  Puede haber crecimiento económico y sostenibilidad ambiental, pero no será con equidad pues el planeta no alcanza para que seamos todos ricos.  Puede haber sostenibilidad ambiental y equidad, pero para eso debe detenerse el crecimiento y repartir mejor la riqueza actual.  Y finalmente puede haber crecimiento económico y equidad pero eso solo se logrará devastando el planeta.
No hay gobierno que afronte cualquiera de las tres posibilidades, a no ser que sea país con poder para hacer lo que le venga en gana. Lo que el que tiene poder seguro que piensa es que si el Planeta no alcanza para que seamos todos ricos, mejor estar en el lado de los ricos que en el de los pobres.  Y "el que venga detrás, que arree".
Para complicarlo, los problemas mediambientales no son para 2030 sino para principios de 2016, si el Súper El Niño cumple con sus propósitos.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Corrupción made in USA

El autor lo llama aquí corrupción y proporciona diez campos en los que los Estados Unidos pueden considerarse corruptos. Como cada uno de dichos campos va acompañado por el correspondiente enlace, se puede leer el texto y el enlace y ver si lo que ahí se describe encaja con cualquiera de las definiciones disponibles de "corrupción". Creo que la mayoría no encaja, lo cual no quita para que, leído uno detrás de otro, no lleve a la admiración ante la bajeza moral de un sistema que extiende certificados de limpieza moral a diestro y siniestro. 

sábado, 12 de diciembre de 2015

Mediambiente: parole, parole, parole

Para Monbiot son promesas que se las lleva el viento. Peor es para Hansen: un fraude. Como me esperaba muy poco de esta cumbre de París, no me extrañan estas dos opiniones tan negativas. 
Y me esperaba poco por el hecho de que sé lo que supone estar atrapados en el corto plazo. La tentación de dejar la solución ad kalendas graecas, cuando los signatarios ya estén todos calvos o convenientemente convertidos en cenizas de la incineradora, es muy grande. Bernie Sanders va en esa dirección.
Daba por supuesto que las tentaciones están para caer en ellas. ¿Para qué si no? La razón para las tentaciones intrascendentes es que siempre queda el temor de que no se vuelvan a presentar, así que "caigamos en ellas". Pero esta tentación de dejar para mañana lo que no puedes hacer hoy era más que previsible que iba a llevar a caer en ella. Solo que esta lleva a asuntos realmente trascendentes si no estamos ya en ellos.
Hay, de todas maneras, una solución más sencilla y es la de muchos republicanos estadounidenses: negar el problema. Trump lo hace y, en Francia, lo hace, a su manera, Le Pen. Pero cuando se despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
(Añadido el 14: aquí las buenas noticias al respecto y aquí un balance. También el del Financial Times. Aquí, en cambio y con algún punto en común con el anterior, un "where is the beef", cómo es que no se abalanzan a actuar después de tales declaraciones: "At the moment the world has no real plan to do any of those things. It continues to pretend that merely setting the goal has been work enough for the last two decades. Its “training plan” – the text that negotiators agreed on in Paris – is a go-slow regimen that aims for a world 3.5C warmer. Its governments are still listening mostly to the fossil fuel industry, which is the coaching equivalent of Bingham".
Le Monde recoge las dudas de que se trate de algo realmente vinculante y recuerda las condiciones de número de países firmantes que debe cumplir para que sea un tratado internacional, todo en el contexto del "debe" o "debería" que estuvo a punto de impedir la firma por parte de los Estados Unidos, cuyo gobierno sabe la que le espera en su Congreso. El que avisa no es traidor).

viernes, 11 de diciembre de 2015

Democracia made in USA

Participé hace poco en un acto público al final del cual se me acercó una estudiante contenta de haberle puesto cara al autor de un libro que le habían hecho leer en su facultad. Se trataba del que da título a este post. Me extrañó que un libro tan antiguo (2004) todavía se diese a la lectura de las clases de ahora, así que me fui a verlo, ya que no recordaba cómo había ido la cosa con él (los libros, como los hijos, lo que tienen más bonito es hacerlos. La diferencia es que uno no se olvida de los hijos, pero de los libros sí, como ha sido el caso).
Me encontré un un índice que había puesto como si fuese una frase: 1. Para empezar, II por qué escribo III a favor de los americanos IV fundamentalistas V bajo un gobierno "neocon" VI y con riesgo de fascismo. VI Porque algo hay que hacer.
Me leí el capítulo VI sobre el riesgo de fascismo en dicho país, tomando las definiciones dadas allí sobre fascismo y sus textos clásicos sobre cómo podría venir, al tiempo que veía qué iban diciendo los periódicos del lugar a los que había tenido ocasión de recurrir. Me asombró que se pudiera leer como si fuera hoy. Claro, habría que añadir los datos recientes y, por supuesto, alguna referencia no tanto al pre-candidato republicano Donald Trump y sus ideas fascistoides según dicen algunos en aquel país, sino, sobre todo, por el constatable apoyo que tienen en la opinión pública estadounidnese. Como un tercio de los encuestados estaban de acuerdo con dichas ideas, según Gallup.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Me confieso

En varios mensajes entre amigos se me ha cruzado el asunto de Venezuela con el de Cataluña, presentes, tangencialmente, en la campaña electoral española actual. Lo primero contra Podemos y lo segundo a favor (sí, a favor) de Ciudadanos, con un pequeño ramalazo a favor de Podemos y su prometido referéndum.
Obvio que tengo mis preferencias en los tres temas, pero van por detrás de mi deseo de entender a las partes (empatía se llama, que no necesariamente simpatía ni, por supuesto, legitimación). Para los evangélicos de "el que no está conmigo, está contra mí", les resulto o incompresible o ambiguo o traidor o tercera columna. Me la trae al viento. Ya me pasó cuando ETA estaba en el principio del fin y perdí amigos por esa, como ellos decían, "equidistancia". 
Pero me niego a ver el mundo en blanco y negro: toda la verdad en Maduro o toda en Capriles (fea cosa es personalizar, porque impide enterarse de qué va el asunto) y todo el horror, falsedad, intereses espurios, vendepatrias en el otro (táchese lo que no proceda). Una mayor confrontación (probable) a dos (sin olvidar las confrontaciones DENTRO del PSUV y de la CUP -ay, perdón, quería decir MUD-) y con el barril de PEDEVESA a 40 $, si no se cuenta con lo que se pueda estar barruntando en el ejército, son ganas de llenar páginas de periódico. Entiendo los entusiasmos (que no comparto) en esta carnavalera campaña electoral española basada en shows televisivos en los que lo importante es saber "quién gana", mientras no se dice ni mu sobre "qué propone y para cuándo y cómo y a qué precio" y si "Bruselas" les dejaría (que se lo digan a Tsipras). También entiendo los entusiasmos en Venezuela y en Cataluña. Y en España a propósito, sobre todo, de este último tema, aunque parece que este suflé se esté deshinchando por ahora.
Me aburre discutir, así que no he aprendido a hacerlo (y eso que los jesuitas intentaron enseñarme). Al contrario, cuando encuentro una opinión distinta de la mía, intento ver qué puede haber de verdad o de aceptable en la contraria. Por eso suelo contestar con un "de acuerdo" que tanto extraña a los que prefieren discusiones entre gladiadores, morituri te salutant y vae victis. Eso sí: cuando me encuentro ante un poseedor, en plan monopolista, de la Verdad Absoluta, huyo como de la peste, porque sé que ahí tengo poco que aprender, y menos si ese monopolio va acompañado por insultos a los que no gozan de esa visión beatífica del Absoluto.
Descansadito que me he quedado

miércoles, 9 de diciembre de 2015

"Nuestros" yihadistas

Tres son los contextos en los que, parece, se produce el paso desde el “islamismo sociológico” a la radicalización. Uso “islamismo sociológico” en el mismo sentido en que se usa “catolicismo sociológico” en las Españas: no hay práctica religiosa, las creencias son difusas si es que las hay y la relación con los centros de culto suele reducirse a los entierros, ahora que las bodas parecen ir de capa caída. Pues bien: los tres contextos parecen ser el de la cárcel, las redes sociales y los centros de culto, y los pongo en orden de mayor a menor eficacia en conseguir radicalizar al futuro terrorista (el terrorista no nace: se hace). Vamos a imaginar cómo puede producirse dicho proceso. Hay una parte que proviene de investigaciones realizadas por otros y otra que es pura especulación por lo que a mí respecta.
El caso de las cárceles ha sido estudiado sobre todo en Inglaterra, pero es conocida la existencia de “reclutadores” también en Francia, Bélgica y España. El individuo con una mera adhesión ambiental al Islam comete un pequeño delito y va a la cárcel (los que cometen grandesdelitos tardan mucho más, como es sabido). Se encuentra solo, inseguro, temeroso de un ambiente nuevo percibido como hostil. Y en ese momento aparece un compañero que le ofrece, simultáneamente, varias cosas que para el individuo son muy valiosas: primero, protección frente a las violencias internas; segundo, un grupo en el que integrarse, pasear, fumar, hacer deporte y lo que sea; y un sentido a su vida compartido con el grupo que le protege: la versión radical (salafista, wahabita o lo que corresponda) del Islam. A eso se le llama conversión con la consiguiente obediencia a la autoridad y aceptación de los mitos propios de esa religión (cada religión tiene los suyos, no se vaya a creer que el Islam es un caso raro).
Las redes sociales tienen una dinámica diferente. Se trata de individuos aislados que “navegan” por internet creyendo que así se relacionan con la gente (craso error: la relación humana sigue siendo cara a cara y la pantalla solo es un mal menor). Buscan, pasean, caen tal vez en páginas que el Islam convencional rechaza (rechaza los comportamientos que reflejan o los que provocan; hablo, claro está, del sexo) y de repente encuentra temas que le recuerdan su infancia (sus padres eran creyentes devotos, pero él se emancipó rechazando lo que veía como tradición y no le ayudaba a integrarse en la nueva sociedad), comienza a relacionarse más con esas páginas, aparecen personas que le dan sentido a su vida de marginado y desempleado y le proponen pasar de ser un mindundi a ser un guerrero, un héroe, qué héroe: un superhombre capaz de las más grandes hazañas que se hayan podido cometer. Claro, eso viene envuelto progresivamente con elementos trascendentales, y trascendental significa superar la situación de marginación presente. Y se da la conversión. Por supuesto que no todos  los posibles candidatos caen en esas redes, redes a las que no accedemos los que no parece que estemos por la cuestión. De hecho, el porcentaje de yihadistas “occidentales” respecto a la población en la que se originan es muy bajo y probablemente no llegue al 5 por ciento. Eso sí: ese cinco por ciento es capaz de matar.
Las mezquitas, como el culto para algunos cristianos o las parroquias para algunos católicos, no son un lugar de conversión. Me extrañaría que alguien se hubiese convertido en un centro de ese tipo. Se asiste por “islamismo sociológico”, familiar, “lo que hay que hacer” en el día correspondiente y es una forma de sociabilidad, muy evidente en grupos marginales de “catolicismo sociológico” que se convierten al culto como forma de recuperar las relaciones sociales cotidianas. Para el caso musulmán es posible que suceda algo parecido: se asiste, ahí se escucha una predicación que, como tantas predicaciones, entra por un oído y sale por el otro, pero que va calando si va acompañada de apoyo en el propio grupo, el de la familia, el de los amigos. Cuando lo que se oye se puede “anclar” en un grupo, adquiere un valor de verdad que no tendría si uno lo escuchase en la más absoluta soledad. Y, sí, puede haber un imam que, convenientemente financiado por países petroleros, insista en las versiones más radicales del Islam y que eso vaya calando en grupos que, con el correspondiente “reclutador” al acecho, den el paso hacia el martirio como forma suprema de expresión religiosa.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-. Vale la pena leer este artículo en Foreign Affairs sobre los que deciden ir como brigadistas internacionales a luchar en Irak y Siria. Primero, no soy muchos, comparados con la población de la que salen. Segundo, son muchos los que no vuelven o porque han muerto o porque temen lo peor si regresan. Tercero, de los que vuelven, no todos vuelven  dispuestos a practicar el terrorismo -porque una cosa es ser un "luchador" y otra ser un "terrorista"-. Y, cuarto, los que vuelven dispuestos a tal práctica, son relativamente fáciles de localizar. Aun así, el artículo termina con recomendaciones sobre lo que habría que hacer para evitar que cumplan con su propósito esos pocos que deciden matar en "occidente")
(Añadido el 10: Un reportaje del National Catholic Reporter presenta el resultado de las entrevistas llevadas a cabo con militantes del Estado Islámico de Irak y Siria  hechos prisioneros. Es curioso que entre las motivaciones que les llevaron a tomar las armas, la religión no ocupe ningún puesto relevante, en el caso de que ocupe alguno. Por otro lado, las opiniones sobre el EI recogidas por el Pew Research Center en países de mayoría musulmana o con una población musulmana como Israel, indican claramente que no goza de fuerte apoyo en tales países. Todo lo contrario.

Views of ISIS Overwhelmingly Negative
Me extrañan los resultados de Pakistán: porcentaje demasiado alto de "no sabe"  que invalidan las otras respuestas y hacen pensar que esos otros "ns" de más de un 10 por ciento significan algo diferente a "no sabe")

¿Qué es noticia?

Ha sucedido en las Españas ahora en campaña para unas elecciones generales. Las cadenas de televisión (parte, como se sabe, de conglomerados mediáticos más amplios) han competido y compiten por organizar espectáculos a los que llaman "debates", a la estadounidense. Los partidos se eligen por su impacto en la audiencia y no por su mayor o menor presencia en el Parlamento ahora durmiente. 
De momento, ha habido dos de ellas. En la primera, intervinieron los cabezas de lista por Madrid del PSOE, Ciudadanos y Podemos, que fueron presentados como candidatos a la presidencia del gobierno. En la segunda, se añadió, a los anteriores, la segunda de la lista madrileña del Partido Popular. Algunas emisoras lo retransmitieron en directo, alcanzando esta última hornada una cifra superior a los 8 millones de personas que lo siguieron (cosa que me extraña, pero ese es el dato proporcionado por la emisora de televisión. Bueno, ellos daban más de 9, lo cual me parece todavía menos creíble a no ser que en el recuento se incluyan a los que, al hacer el correspondiente zapeo -zapping- cayeron inadvertidamente en dicha emisora y pasaron rápidamente a otra para evitar ese espectáculo ya que preferían otros espectáculos menos ordinarios)). No estoy ni entre los que siguieron el primero ni entra los que siguieron el segundo.
Mi sonrisa apareció cuando, al día siguiente del segundo debate, se produjo algo parecido a lo sucedido después del primero, a saber, que los periódicos ajenos a la organización del espectáculo guardaron un clamoroso silencio ante lo que era noticia: los millones de personas que habían seguido el respectivo debate. Viceversa, los periódicos de las cadenas organizadoras dedicaron páginas y páginas al asunto.
Pase. Pero eso indica qué es exactamente noticia para cada uno de los medios y es algo que no tiene que ver con lo sucedido sino con los intereses (o manías) de los medios. Silencio absoluto frente a cobertura amplísima para un mismo suceso dependiendo no del suceso sino, como digo, del pie con que cojea cada medio.
Y si eso sucede en un asunto tan intrascendente (aunque se presentó como el debate "decisivo" -faltan varios debates igualmente "decisivos"-), qué no sucederá con asuntos importantes que tienen que ver con el dinero y el poder, tanto local como internacional. Clamorosos silencios por parte de unos y algarabía por parte de otros, en particular cuando se introducen los medios electrónicos.
Ejercicio para clase: compárese esta versión de lo sucedido en Venezuela con esta otra (ambas en castellano) y véase de qué NO hablan unos mientras otros lo subrayan y viceversa. En estos casos, los dos se refieren al mismo hecho (los resultados electorales en dicho país), pero lo interesante es ver los silencios de cada cual, comparados con lo prolijo del otro. Lo que se inventa o parece inventarse cada uno de ellos, no va para examen.
(Elzo me corrige el penúltimo enlace que, efectivametne, era defectuoso. Llevaba a la fuente pero no al texto. Gracias, Elzo).

martes, 8 de diciembre de 2015

País que se democratiza

No me refiero a las invasiones "occidentales" para quitar de en medio a dictadores y sustituirlos por democracia, que es la forma de referirse al caos de Irak o de Libia.
Tampoco me refiero a las elecciones del domingo en Venezuela. El país ya era democrático, la limpieza del recuento estaba garantizada, tal vez había algunos problemas con la propaganda electoral, pero nada de que avergonzarse y menos sabiendo cómo se las gastan en algunos países "occidentales" que han visto la paja en el ojo ajeno y no han visto la viga en el propio, por citar el Evangelio. Que el presidente Maduro prometiera recurrir a las calles si el parlamento acababa en mayoría de la oposición no es más que un ejemplo de lo que sucede con los que "saben" que poseen la Verdad Absoluta y, por tanto, tienen derecho a defenderla ya que la Razón está de su parte. Su publicidad, que tanto irritó a algunos españoles, no era nada original: tener un enemigo exterior, verdadero o inventado, es uno de los trucos más usados para mejorar posiciones electorales o justificar derrotas. Hollande lo entendíó perfectamente y aprovechó los asesinatos del "viernes 13" para intentar recortar (inútilmente como se ha visto) las posibilidades del Front National. Por lo que respecta a Venezuela, no sé qué dirán ahora los que la tildaban de dictadura.
El país al que me refiero con el título de este post ha sido y es amigo de los "occidentales" sin que se hayan levantado críticas sobre su falta de democracia, a nadie se le haya ocurrido invadirlo para "democratizarlo" y ha podido hacer cosas en el Yemen que no le habrían permitido a Sadam Husein en Kuwait. Evidente: me refiero a Arabia Saudita cuyo sistema es bien conocido hasta el punto de que está descrito en el Factbook de la CIA. Se democratiza (algo es algo) porque el próximo día 12, en las elecciones municipales, las mujeres podrán ser elegidas para cargos a ese nivel (se presentan unas 900) y, ¡por primera vez!, las mujeres van a poder votar a esa escala (a escala superior o no pueden o, sencillamente, no hay elecciones -de nuevo, véase lo que dice la CIA que, se supone, habrá informado a las autoridades políticas competentes).
Insisto en lo de "algo es algo" porque, viendo lo que dice el Factbook de la CIA, el país sigue estando muy lejos de lo que se entiende por democracia, amén del peso que la sharia y las enseñanzas del Profeta tiene en la constitución y las leyes (integrismo se le llama a eso). Celebrémoslo, pues, y sigamos asombrándonos por el clamoroso silencio que ha acompañado a este sistema frente al griterío (por otro lado con fundamento) con que se acompaña al venezolano, amén de cómo se mira hacia otro lado cuando se habla de la "democracia" en Irak y en Libia. Porque ahí el problema del que se habla es de la falta de democracia que ha habido en Siria antes de la guerra civil.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Se acabó el "mundo en desarrollo"

El Banco Mundial analiza aquí las diferentes formas de clasificar (o no clasificar) a los países del mundo. Entretenidos los mapas con que acompaña la discusión. La conclusión es la de abandonar ese "developing countries", "mundo en desarrollo" y, supongo, la de "mundo desarrollado", "developed countries". 
El mundo, en efecto, es más complicado que esas dicotomías e incluso que algunas de las clasificaciones de las que pasa revista el artículo que cito (en castellano). Y, en concreto, "en desarrollo" supone que se está produciendo en esos países determinados procesos positivos (generalmente, crecimiento del PIB, como si eso significase algo) sin considerar sus costes y, por el otro lado, que los países desarrollados han llegado a una Endzustand sin que pueda haber "retrocesos" y aparecer "países en vías de subdesarrollo" como Max-Neef calificó a los Estados Unidos y como yo pienso que podrían ser las Españas (citas aquí en el capítulo 1)

domingo, 6 de diciembre de 2015

Hay alternativas

Claro que hay alternativas, para la cuestión climática -la más grave- como para la cuestión del Estado Islámico- la más dramática- pasando por todas las cuestiones que aquejan a la política mundial y, en general, al Planeta: nueva Guerra Fría, hambre en el mundo, Palestina-Israel, nuevas enfermedades.
Y claro que hay que plantearlas "con ocasión y sin ella", aunque no me dedique a ello ya que el impacto que pueden tener mis propuestas se acerca a cero.
¿Qué queda? Primero, intentar hacer buenos diagnósticos de la enfermedad, desvelando los intentos de ocultarla bajo interpretaciones interesadas de sus síntomas, incluso inventado síntomas para que el diagnóstico encaje con los intereses del "diagnosticador".
Segundo, preguntar, como hacía Krugman hace unos días, quién va a tener poder suficiente como para llevar a la práctica esas propuestas alternativas. El poder es una de las condiciones de posibilidad. Y, por supuesto, su posibilidad misma ha de ser planteada (el suprimir, a todos los efectos,  la ley de la gravedad puede ser una excelente alternativa, solo que es imposible de todas todas, con poder y sin él, aunque, eso sí, los hiper-ricos pueden volar con más facilidad que los hiper-pobres -el informe de Forbes sobre los 400 más ricos  en USA se ha presentado, precisamente, con un avión-)
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En la actual camapaña electoral española abundan las alternativas. Incluso el partido gobernante las plantea ahora que, dicen, "sí se puede". Como "sí se puede" es el canto de partidos con todavía más alternativas que el del actual gobierno. Incluso ganando y formando gobierno, es lícito preguntarse si van a tener poder suficiente como para llevar a la práctica algunas de esas alternativas, sea porque la ley exige determinados requisitos de los que los ganadores carecerían, sea, sobre todo, porque las decisiones "a escala española" vienen sobredetminadas por la Eurozona primero y por la Unión Europea después hasta llegar a la tambaleante economía mundial sobre la cual dudo que alguien tenga realmente poder para intervenir en ella. Aprovecharse, sí. Pero moverla en una u otra dirección supondría poner de acuerdo a tan heterogéneos actores que la alternativa se queda en eso. Curiosamente, las alternativas "se" producen. No "las" producen. Y se producen por juegos, a veces inesperados, entre factores diversos.
¿Puede el ayuntamiento de mi pueblo luchar eficazmente contra el calentamiento global? No. Aunque hubiese estado en el programa electoral de alguno de los partidos que forman la coalición de gobierno. Puede, eso sí, poner su granito de arena esperando que otros hagan lo mismo. Si otros no lo hacen, es un brindis al sol (y nunca mejor dicho). Lo más probable es que acaben haciendo de gorrón: no harán nada, que es lo mismo que sucede con el ayuntamiento de al lado.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Siria en perspectiva



The Economist (23 noviembre-4 diciembre) proporcionaba esta imagen de la guerra en Siria de todos contra todos. Uno de los espectadores afirma que Turquía y Rusia se están preparando para enfrentarse. El otro le contesta que cómo puede saberlo. Si no hubiera tanto muerto, desplazado y exiliado, daría para sonreírse.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Desigualdad estadounidense

La fuente es poco sospechosa. Se trata de Forbes y el dato que llama la atención es que los 20 más ricos tienen allí lo que el 50 por ciento "de abajo" posee.
He escuchado a amigos economistas explicar que la desigualdad era un obstáculo para el crecimiento de los países periféricos (o pobres, o empobrecidos, o del Sur, o subdesarrollados o como se llamen). Me pregunto si lo dicho se aplica a los Estados Unidos donde sí parece que esta riqueza extrema se convierte en una dificultad para el funcionamiento convencional de las democracias (un hombre, un voto).
La lista de los 20 principales incluye a bieintencionados ambientalistas como Gates o Zuckerberg, defensores de una política fiscal más justa como Buffett (el que reconoció que había lucha de clases y que era la suya, la de los ricos, la que la estaba ganando), pero también reconocidos muñidores de votos y financiadores de lobbies como los hermanos Koch o reconocidos fautores de políticas de personal justas como los de Wal-Mart.
ForbesTop20
El informe que cito también incluye las diferencias entre blancos y negros, pero esa es otra historia.
La cuestión es: si esta es la situación de un país relativamente igualitario ¿cuál será la situación de los países claramente desigualitarios? Según una fuente algo sospechosa (el Factbook de la CIA), son estos con su Gini (índice de la concentración de la renta) y el año de obtención del dato:

1LESOTHO63.21995
2BOTSWANA63.01993
3SIERRA LEONE62.91989
4SOUTH AFRICA62.52013 EST.
5CENTRAL AFRICAN REPUBLIC61.31993
6MICRONESIA, FEDERATED STATES OF61.12013 EST.
7NAMIBIA59.72010
8HAITI59.22001
9HONDURAS57.72007
10ZAMBIA57.52010

Los Estados Unidos ocupan el puesto 43 (relativamente desigual), España el 96 (algo menos desigual) y estos son los 10 menos desiguales, siempre según la CIA:

135AUSTRIA26.32007
136MONTENEGRO26.22013 EST.
137BELGIUM25.92013 EST.
138SLOVAKIA25.32012
139NETHERLANDS25.12013 EST.
140CZECH REPUBLIC24.92012
141SWEDEN24.92013
142DENMARK24.82011 EST.
143HUNGARY24.72009
144SLOVENIA23.72012
El que tuvo, retuvo.