lunes, 30 de noviembre de 2015

Por pedir que no quede

Paul Krugman, haciendo una recensión de un libro de Robert Reich en el New York Review of Books plantea estas preguntas:
Anyone hoping for a reversal of the spiral of inequality has to answer two questions. First, what policies do you think would do the trick? Second, how would you get the political power to make those policies happen?
Me parecen pertinentes: si estás en contra de algo (en este caso, de la creciente desigualdad), convendría que respondiese a estas dos preguntas. La primera, qué políticas habría que aplicar. La segunda, cómo conseguir poder suficiente como para ponerlas en práctica.
Sea. Pero ahora ponga en lugar de "creciente desigualdad" otros problemas que se le ocurran. Por ejemplo, la cuestión mediambiental (por no decir cambio climático). Y esa vuelve a ser mi perplejidad. Por un lado, suponiendo que el dicho cambio sea un riesgo real, no veo descripciones de las políticas que habría que poner en práctica (por cierto, tampoco las veo entre los negacionistas, que se quedan con un "dejemos las cosas como están"). Por otro, y ahí sí que la cosa se pone marinera, no queda claro cómo conseguir poder suficiente como para ponerlas en práctica, sobre todo, como  sucede con los republicanos estadounidenses ya en el poder, cuando, para conservarlo, tienen que irse al negacionismo so pena de perder las siguientes elecciones (que es lo peor que le puede pasar a un político con poder). De ahí que yo siga temiendo declaraciones vacías en la cumbre de París o, en el mejor de los casos, incumplimientos sistemáticos de las políticas formuladas, incumplimientos por parte de los que tienen poder para ponerlas en práctica. Y es que o no están por la cuestión (no creen que el asunto sea grave) o tienen intereses creados a corto plazo (que es el plazo político por excelencia) que les impiden ponerlas en práctica aunque tengan poder para, eventualmente, tomarse en serio el asunto.
Pero lo mismo se puede decir de los que están en contra del sistema capitalista o, más modestos, contra el euro o contra la pertenencia a la Unión Europea. Cómo hacerlo y cómo conseguir poder para hacerlo son las preguntas.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Estado Cristiano

Por supuesto, se trata del Vaticano y, como estado, tiene los problemas de corrupción que aquejan a la mayoría de ellos. Si el estado (no digo la democracia) es la peor de las soluciones, exceptuando todas las demás, el Estado Vaticano tiene las lacras "necesarias" en su carácter estatal. Que sea cristiano es otra cuestión en la que no voy a entrar. Pero en lo de estado, basta dar un vistazo a los protagonistas del Vatileaks que aparecen al final de este artículo de La Repubblica para reconocerlo.
Y si eso pasa con el Estado Cristiano, qué no pasará con el Estado Islámico.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Kunduz: un trágico pero evitable accidente

Así califica el Pentágono el bombardeo de un hospital gestionado por Médicos Sin Fronteras: 30 muertos y 37 heridos el pasado 3 de octubre. La narración de los hechos viene en el enlace que cito.
La actual es la enésima explicación de la masacre (asesinato para otros, terrorismo para los de más allá, crimen de guerra para muchos). Una docena de implicados han sido objeto de diverso tipo de sanción
La lista de factores que llevaron a este suceso es curiosa. Copio y pego:
Team inadequately briefed
Communications equipment malfunctioning
Location misidentified and unverified
Contradicting information disregarded
Delay in ground response once notified

El texto del que tomo estas notas (citado el principio del post) mantiene serias dudas sobre qué es lo que sucedió realmente. No excluyo, dejándome llevar por mi anti-estadounidismo reprimido, que también aquí se diese lo que se ha dicho de los asesinos de París el "viernes 13" y se dijo de algunos pilotos en la invasión de Irak: que no iban en perfecto estado, es decir, que habían consumido previamente algún tipo de droga, legal o ilegal, que les permitiera rebajar la repugnancia natural a matar semejantes, sean soldados o civiles. No es de excluir, pero es imposible afirmar. Nótese que en el gráfico del militar Grossman que reproduje hace poco, el uso de drogas está entre los factores que consiguen precisamente que el ser humano se atreva a matar a otros humanos. ¿Por qué no aquí también? De todas formas, la lista que he reproducido parece cargar la responsabilidad sobre la base, no sobre los que bombardearon el hospital.
Trágico, sí, pero ¿evitable? ¿cómo?
(añadido el 15 de febrero: Ahora parece ser que son los rusos los que han bombardeado un hospital de Médicos Sin Fronteras en el noroeste de Siria. Cualquier interpretación es posible también. Incluso que no hayan sido los rusos)

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Mitos de ahora

Los mitos suelen tener una base real y otra imaginaria. No son pura invención, pero pueden resultar engañosos si sirven para impedir “análisis concretos de situaciones concretas”. Vayan algunos ejemplos y mis reticencias.
La Francia unida después del ataque. Llega a emocionar esa salida del estadio cantando La Marsellesa como emociona en la sesión parlamentaria conjunta en Versalles. Sí, pero se olvida que a los pocos días hubo pitadas y pateos en el parlamento, una vez olvidada la unión y regresando a la cruda realidad de un país en campaña electoral.
Pero es que se trataba de la mayor masacre cometida en Francia después de la II Guerra Mundial. Hay quien dice que no, y cita el 17 de octubre de 1961 en “territorio francés” (Argelia) o, si se prefiere, el 8 de mayo de 1945 en “suelo francés”.
En todo caso, se entiende la reacción de Hollande al encontrarse “en una guerra”. No hace falta recurrir a la campaña electoral y a los avances del Front National. Basta hacer un paralelismo con la reacción de Bush II ante el 11-S y plantearse si no se trata de un aprovechar que “el Pisuerga pasa por Valladolid” o una búsqueda rápida de un objeto externo sobre el que descargar la agresividad producida por los atentados. Bush lo encontró en Afganistán aduciendo que allí estaba Bin Laden. Habría sido igualmente extremo invadir Bélgica aduciendo que allí se había generado la masacre. Al fin y al cabo, los bombarderos ya conocían el camino hacia Siria-Irak.
Pero es que lo que está en cuestión son “nuestros valores”. No sé cuáles son y los que se citan no son creíbles. El de la paz no deja de ser un sarcasmo, vista la práctica “occidental” del intervencionismo y el despliegue de ejércitos en todas direcciones. Pero peor es decir que nuestros valores son los de libertad (menguante por represión creciente), igualdad (decreciente) y fraternidad (ni está ni se la espera en desahucios, precariedades, violencias domésticas, austeridad, xenofobia,,,).
Eso sí: hay que reconocer que el terrorismo está atacando a Occidente, convirtiéndose en su mayor problema. Vuelvo de inmediato añadiendo antes que los cinco países con más muertos por terrorismo en 2014 fueron Irak (el primero de todos), Nigeria (donde más había aumentado), Afganistán, Pakistán y Siria. En ellos se produjeron el 78 por ciento de las muertes atribuibles al terrorismo. ¿Actores? Sí: el 51 por ciento de esas muertes fueron a manos del Estado Islámico y Boko Haram. Al Qaeda aparte.
Efectivamente, el mayor problema para Occidente, que era el de la austeridad, ha pasado a ser el de la seguridad, de modo que, en aras de esta, se aceptan “pecadillos” en aquella. Si se aumenta la inversión en armamento (incluyendo los “drones” que va a comprar el gobierno español) y el gasto en policía y eso va en contra de los objetivos de austeridad, ahora se explica que eso producirá más crecimiento que lo que se esperaba que produjese la austeridad. En este caso, creo que el mito era el de los poderes milagrosos de la austeridad. Dejemos a los keynesianos que disfruten ante las perspectivas de esta inversión pública. Keynesiana invertida y pervertida, pero keynesiana.
Eso sí, hay que salvar al mundo al coste que sea. Mi problema es lo de “mundo”. Además no está claro que “ellos” (los malos) vayan en esa dirección. Ni que pudieran hacerlo. No solo: hay quien argumenta que estos últimos “avances” de este yihadismo marcan el principio de su fin por aquello de que no se pueden dar los pasos más largos que las piernas y si lo intentas, te caes.
¿Qué quieren entonces? La lista de sus posibles objetivos es confusa, pero hay algo que sí me parece claro: su intención al atacar en Occidente es que ahí se difunda la idea de que todos los musulmanes son iguales y son “enemigos de Occidente”. Se trata, se dice, de evitar que se difunda la idea de una “zona gris” entre unos y otros que, al presentarse como buenos (nosotros según nosotros) y malos (ellos según ellos) impida la coexistencia, la libertad, igualdad y fraternidad. Curiosa paradoja: el presentar el problema como con solo dos actores, se está haciendo el juego al contrario.
¿Musulmanes? Pues algo más que decir que Aum Shinrikyo era budista y ETA “nació en un seminario”. Claro que son musulmanes aunque de una variante muy minoritaria y nada piadosa, vista su violación de algunos preceptos islámicos nada ambiguos. Tampoco los gobiernos occidentales son piamente cristianos. 
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-. Cada uno de los mitos venía con su enlace a textos correspondientes. Desgraciadamente, me confundí de icono -la vista, compañero, la vista- y los borré al borrar el texto que, por suerte, tenía en copia pero sin los enlaces. Me da una pereza infinita ponerme ahora a reconstruir el "aparato crítico" al que tan aficionado parezco ser).

Matar no es agradable

Están, por supuesto, los psicópatas. Pero son una minoría. La mayoría de los que matan lo hacen superando lo desagradable que resulta. Es una reacción que tenemos en común con otros animales. Así que, para matar, disponemos de diversos trucos que minimicen lo desagradable del asunto (Grossman los enumera).
Añadir leyenda

Uno es declarar a la víctima no-humano, sub-humano (Untermenschen. como los nazis llamaban a los judíos). Otra es hacerlo parte de un esquema de una vengativa "ley del Talión" (La Marsellesa llama a regar los surcos con la sangre impura de los invasores que vienen a matar -o han matado- a nuestros hijos y compañeras). 
Pero la más frecuente, a lo que parece, es el consumo de drogas sean legales (el alcohol) o ilegales. Es probable que los asesinos del viernes 13 consumieran alguna de ellas. Por lo que cuentan, los secuestradores de la discoteca fueron cambiando el tono de sus respuestas al mediador probablemente a medida que se acababan los efectos de las probables drogas ingeridas. Aquí puede leerse una caracterización de los implicados: desde los fríos líderes que deciden desde la distancia a los heterogéneos que lo llevan a la práctica, desde los devotos a los "pecadores" (según las reglas que dicen seguir).
Matar con drones es una manera más sencilla de asesinar. De hecho, como ya mostraron los experimentos de Milgram, es más fácil matar a distancia que hacerlo a una distancia, digamos al alcance de la mano. Sin embargo, antiguos "funcionarios" de los drones asesinos estadounidenses reconocen haber caído en el alohol y las drogas creo yo que en el mismo sentido que los secuestradores de la discoteca. Es muy duro matar sabiendo que se está matando a los inocentes que, en el mejor de los casos, acompañan a los culpables (digo en el mejor de los casos, porque los hay de asesinatos sin "culpables", si es que la palabra culpables tiene sentido en esta guerra no declarada).
Como animales, somos de la especie a la que repugna matar a sus semejantes. Como civilizados, disponemos de trucos para hacerlo con la menor repugnancia posible y, como el borracho de El Principito, beberán para olvidar, olvidar que tienen vergüenza, vergüenza de beber. Peor: de asesinar.

martes, 24 de noviembre de 2015

Más madera: es la guerra

Comienzan a sonar los tambores de guerra. Me refiero no a los de los políticos sino a los de escribidores como Carlin (en castellano) o Reich (en inglés). Este último plantea algunas preguntas que habría que hacerse antes de entrar en ella, pero la conclusión es la misma que la de Carlin. Por eso me resulta particularmente interesante este post  de un militar, Javier Jiménez, que, por profesión, sabe más que los dos anteriores sobre qué es eso de la guerra.
El "ardor guerrero" de los civiles incluye calificativos para los que ven como contrarios (el que no está conmigo, está contra mí, como ya cité en un post anterior) como buenismo, progresismo, pacifismo, tontos útiles y, claro, equidistantes.
Claro que lo contrario a dichos calificativos también se las trae: guerristas (mejor que belicistas), malistas, retardatistas, tontos útiles y escorados.
Lo de "tontos útiles" que aparece en las listas de unos y otros ha de ser subrayado: los guerristas (con perdón) no harían mal si, como los pacifistas, se preguntaran el clásico cui bonum, a quién beneficia. Después se podrá hacer un sofisticado análisis coste-beneficio para ver si el beneficio de esos beneficiados vale el coste que se puede suponer. 
Es cosa de equidistantes que quieren salvar la paz a costa de no ponerse de parte de unos sino preocuparse por que ambos bandos bajen las armas, cosa no impensable: reducir el armamentismo (los que se benefician de inmediato), las "ayudas" a unos y a otros, los bombardeos que solo generan enemigos y no favorecen la propia causa (eso es válido para el EI y para "Occidente"), 
Su buenismo (frente al malismo de la opresión, represión, explotación, marginación de poblaciones en un lado y otro de la inexistente trinchera) les hace pensar que algo habría que hacer no solo en policía (preventiva) sino en trabajo social (todavía más preventivo).
Creo que fue el ataque de Irak el que pretendía devolver al país al medioevo (no recuerdo la frase exacta y no sé si fue Rumsfeld o Cheney el que la soltó; además, creo que no fue la primera vez que se planteó tal política tan poco "progresista"). La guerra a la que ahora se convoca podría hacer lo mismo: arrasar hasta llegar a la Edad de Piedra (todo ello sin contar con el medioambiente, claro).
Es bien sabido: en una guerra, la primera baja es la información (y ya no hay más remedio que no creer nada y no creerlo por principios) y la racionalidad. Véase, si no, el texto de La Marsellesa.
Solo para buenistas, progresistas, pacifistas y ecologistas infantiles y bobalicones: en este informe vienen los grandes financiadores de la cumbre del clima en París. Resultan ser también grandes contaminadores y, en general, creadores del problema que la cumbre intenta atajar.. Como buenista que soy y algo ingenuo, supongo que este patronazgo, caso de ser cierto, no tendrá nada que ver con los resultados de la cumbre. Estamos salvados.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Sionismo y clase social

Muchas ideologías (en particular las nacionalistas, pero también otras como el feminismo) tienden a evitar la perspectiva de clase, como si todos/todas fuésemos iguales bajo el paraguas de la nación o el género. 
Aquí hay otro ejemplo, con un interesante análisis de clase sobre el origen del sionismo, las diferencias dentro de los judíos estadounidenses (tema que no aparece en un estudio que se cita del Pew Research Center sobre los judíos de dicho país y que aparece indirectamente en uno de Gallup) y las diferencias entre judíos dentro del estado de Israel, "una de las sociedades más desiguales del mundo occidental", cuya fuente también se cita.
Me ha hecho pensar la referencia al contenido de clase entre los judíos de hace años y los actuales en los Estados Unidos. Ha habido un fenómeno de movilidad ascendente del conjunto, pero las distancias permanecen.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Socialismo en USA

Hace años, cuando daba clases sobre "Spanish society" a un grupo de estudiantes estadounidenses que cada año se renovaban en la universidad en la que yo trabajaba, hubo una reacción de lenguaje corporal en uno de los estudiantes que me hizo sonreír interiormente. Había gobierno socialista en Madrid (y creo que también en Valencia y Alicante) y el muchacho, que llegaba a las Españas (su Spain iba en singular) con una ignorancia enciclopédica sobre la misma, me preguntó, antes de que llegáramos al tema en la clase, qué gobierno había en la nación (España, por supuesto). Le dije que socialista. El pobre, horrorizado, dio un respingo como si le hubiese mentado la bicha. 
Ahora se trata de Bernie Sanders, uno de los pre-candidatos demócratas a la presidencia de los Estados Unidos y hablando en una conferencia precisamente en la Georgetown University, la de los jesuitas, (esa en la que José María Aznar dio algunas charlas supongo que en spanglish y en la que yo dormí unos días, mucho antes, en la noche de los tiempos). El pre-candidato explicó en dicha conferencia las características que tendría el socialismo en los Estados Unidos. No creo que sea el truco chino de "socialismo con rostro chino" o "con características chinas". Lo que plantea son cuestiones que la socialdemocracia europea olvidó hace tiempo, cuando fue engullida por las nuevas políticas y las nuevas realidades bruselianas.
Hace muchos años que no piso aquel país, así que no sé si tomar los dos párrafos anteriores como prueba del cambio social producido allí o como resultado de obtener los datos desde dos perspectivas diferentes: la del niño bien que tiene dólares para pagarse un curso en Alicante y la del político que sabe que tiene demanda para esos planteamientos, pero en grupos sociales diferentes al de mi antiguo alumno. No se excluyen. Pueden ser las dos cosas.
En todo caso, las posiciones de Sanders sobre Wall Street, las grandes fortunas, la financiación de las campañas, la sanidad (pública), la educación (pública), los refugiados, el Estado Islámico y algunas más, le hacen merecedor de la etiqueta de socialdemócrata y hasta de socialista en su país. Otra cosa es que tenga probabilidades de desbancar a Clinton en la carrera hacia la nominación y, todavía menos probable, que pudiera desbancar al candidato republicano que tuviese en frente (que no creo que sea Trump, pero sigo sin tener una imagen clara de quién sería).
No hay día en que las páginas estadounidenses "progres" que leo no den noticias sobre este personaje. Y laudatorias, por supuesto. Esa parte, claro, me la salto. Y sus entrevistas, también (por principios, no leo entrevistas a políticos y asimilados). Pero no deja de intrigarme el fenómeno de alguien predicando el socialismo en los Estados Unidos. Puestos a asombrarme, también me intrigan los whatsapp islamófobos y, por tanto, conservadores, que ensalzan al hasta hace poco malo-malísimo Putin como el gran islamófobo exitoso. Que se lo digan a los chechenos. Pero esa es otra historia.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Otoño en primera persona

Ahora sí me llegó el otoño y voy a dejar de leer los periódicos frente a estas vistas desde mi terraza

Me vienen a la memoria algunas canciones que me dicen mucho.
Esta es una (versión de Gigli). Días fríos, noches amargas, porque Ninetta no le escribe ni una sola palabra. Bien es verdad que ya ha pasado tiempo (un año en la canción) sin recibir ni una sola palabra de la amada de la que el cantante no sabe si está triste o melancólica. Pero el melancólico es él: tal vez sea el otoño el que le hace sentir esa melancolía.
Les feulles mortes, versión Montand o, si se prefiere, Greco, es casi obligada. Nostalgia, los amantes desunidos, todo pasa.
Escuché la Ballata d'autunno cantada por Mina antes de conocer la de Serrat, que supongo que es la original. Hay pequeñas diferencias entre un texto y otro, pero vuelve a los temas de la estación: melancolía, lluvia, amor perdido y que no volverá.
Hay que añadir, aunque no sea exactamente otoñal, el Acuérdate de abril de Amaury Pérez, de la nueva trova cubana. 
Y me falta una, que recuerdo como las anteriores unida a situaciones concretas, pero que no consigo encontrar en ninguna versión (ni siquiera recuerdo quién la cantaba). Cito algunos de sus versículos:
Me gusta caminar solo en la tarde
cuando la noche cae sobre las casas
y entonces recordar tu tibia boca
y el profundo marrón de tu mirada
(Estribillo)
No sé por qué será que siento pena
Será la negra suerte del otoño
Me basta recordarte así como eres
Si el otoño se duerme, no se muere
Muchacha, en esta tarde, como un árbol,
mi sangre se deshoja en tu recuerdo.
Siempre frío fuera y dentro.
Por una vez que me dedique a mis canciones, no creo que me genere hábito. Y, como está en la egoteca, me excuso de no dar informaciones adicionales sobre los lugares que cada una de ellas me evoca y las situaciones que las acompañaban. Valencia, Roma, La Paz, Nápoles, Sant Cugat, Alicante, Dublín, Granada, Barcelona. No está Quito ni Lima, lo sé. No había otoño. Tampoco en La Paz, pero está dentro.
(Añadido el 22: he encontrado la letra de la zamba argentina "Nostalgia mía" que, al citarla de memoria, lo he hecho con algunos errores: no "me gusta caminar solo en la tarde" sino que lo hago "solo en las calles". La memoria tiene eso. Y, sí, eran Inti Illimani, no esta versión que no me gusta. Puede que la escuchara cantada en pequeño grupo, trago mediante, por René Noda, de "Los caballeros del folklore" en La Paz, allá por el 69 o el 70, pero no estoy seguro).


viernes, 20 de noviembre de 2015

Más seguridad, menos austeridad

En un contexto en el que parece que el tema de la seguridad va a sustituir al de la austeridad, y para eso basta ver que Francia podrá saltarse la "obligación" de mantener un déficit público "decente", en ese contexto, digo, Krugman plantea aquí la posibilidad de que ese abandono de la austeridad y esta obsesión por la seguridad vaya a producir más crecimiento que el no-crecimiento que estaba produciendo la austeridad. 
Mis reticencias o, si se prefiere (para que no suene a arrogante), mis comentarios: se podría sacar de esa predicción (en el caso de que se cumpla) un nuevo argumento a favor de las políticas keynesianas de demanda, solo que la obsesión por la seguridad supone un ingreso de dinero público ¡en el sector del armamento! Es keynesianismo invertido y pervertido. Pero nada que escape del sentido común, el menos común de los sentidos visto el modo con que se defienden unas y otras políticas: con un supuesto sentido común al que se le llama erróneamente sentido común.

Contra el dólar

Un think tank estadounidense ha publicado un informe sobre la alianza entre los gobiernos de Rusia, la China y el Ecuador para desbancar al dólar de su cómoda posición internacional (un resumen en castellano, aquí). Este último país tiene al dólar como moneda propia, pero no tiene la comodidad de los Estados Unidos que puede imprimir moneda sin efectos inflacionarios, dada la demanda mundial... y la del Ecuador, que no puede, como no puede España, imprimir libremente la moneda que utiliza. 
Debilitar el papel internacional de dólar es debilitar la hegemonía de los Estados Unidos como, en su día, debilitar la moneda española de reserva (el real de a 8) era debilitar la hegemonía de sus monarcas soberanos. No hay divisa eterna cuyo papel de referencia sea eterno.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Barbari ad portas

He escuchado y leído el argumento de que el Islam es a "Occidente" lo que los vándalos y los visigodos fueron al imperio romano. Los musulmanes "nos" invaden y la culpa la tenemos nosotros, decadentes, laicistas, multiculturalistas, "progres", buenistas y demás calificativos al uso, si es que lo somos en la práctica (¿A que queda bien primera persona del plural?).
Faltan dos puntos para que la comparación funcione, y los tomo (primera persona del singular) de este texto. Lo que se dice sobre Roma no incluye nada sobre por qué funcionó Constantinopla tanto tiempo. Y, viniendo a nuestros días, no parece que los romanos estuviesen financiando a los "bárbaros" que acabaron invadiéndoles como "Occidente", bajo su líder Estados Unidos, ha estado financiando a los yihadistas (no al Islam, sino a esta versión "bárbara" que pone bombas en países musulmanes y en países cristianos) hasta el punto de que, en buena medida, fueron creación occidental, por lo menos desde la financiación de Ben Laden o, si se prefiere, desde lo de Lawrence de Arabia. No es el único factor que ha llevado a la reciente aparición del Estado Islámico, pero nunca se repetirá suficientemente el mea culpa de Tony Blair. Así que la solución del problema no es la intervención militar, sino que la intervención militar ha sido parte del problema. Y afirmar el "choque de civilizaciones" es lo que el Estado Islámico espera de nosotros (de nuevo en plural).
(Añadido el 24: la analogía entre la "decadencia de Occidente" y la "caída de Roma" tiene que verse mirando no solo a los "bárbaros" que vienen, sino también a los bárbaros que ya vivían y viven dentro. Primero, quod non fecerunt barbari, fecerunt Barbenini, la familia pontificia que desmanteló media Roma clásica. Y, segundo, la clase alta, su estilo de vida y los problemas de la menguante clase media que se convierte en clase baja. Ahora)

Preocupaciones mundiales

En la primavera de este año el Pew Research Center hacía una encuesta en una cuarentena de países y una de las preguntas se refería a qué preocupaba al entrevistado en el ámbito mundial. Estos eran los resultados para el conjunto (en la página que cito están también por regiones y por países):
Cambio climático, inestabilidad económica, el Estado Islámico, el programa nuclear iraní y los ciberataques  a gobiernos, bancos y empresas. Me extrañó el peso de lo de Irán, tal vez debido al peso que determinados países tenían en la mediana mundial. Pero, entre tanto, el programa nuclear iraní se detuvo gracias al acuerdo con el gobierno de los Estados Unidos, acuerdo que tan poco gustó al gobierno de Israel y que ha sido recibido positivamente por la opinión pública iraní, según Gallup y su encuesta de este septiembre.  El acuerdo, con razón, puede mejorar las perspectivas económicas del país. Piénsese, aunque no sea en otra cosa, en el petróleo. Pero estas son las respuestas:
Majority of Iranians Think Deal Will Help Economic Situation
Con un aspecto curioso cuando se les pregunta si el acuerdo mejorará las relaciones con los USA y la opinión de los encuestados se separa por grupos de edad. Es esta:
Half of Iranians Think Deal Will Improve U.S. Relations

Como se ve, mayoría piensa que sí, pero el porcentaje disminuye con la edad al tiempo que aumentan los que no saben qué responder. ¿Ignorancia propia de la edad o gato escaldado que del agua fría huye? Los viejos pueden recordar asuntos pasados.
Volviendo a las preocupaciones, no se olvide que los atentados del viernes 13 pueden influir en la cumbre sobre el cambio climático que se llevará a cabo en París y cuyo gobierno ya ha dicho que reduce los fastos de la misma. En todo caso, sí influyen, según el Financial Times, en la inestabilidad económica mundial. Lo de los ciberataques se puede dejar para Anonimous y las páginas del EI (que no es algo nuevo) o, mejor, para los gobiernos que espían en la red.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Sexo en la red

Las páginas que, en internet, tienen que ver con el sexo dan algunas sorpresas en el terreno de las cifras.
Comencemos por Ashley Madison, la página que proporciona contactos adúlteros y que tiene (o tenía antes de que se “hackease” y se publicasen sus usuarios) un 90 por ciento de usuarios varones y un 10 por ciento de mujeres.
Un aviso a navegantes: la lista de usuarios está en tantos sitios diferentes que el conseguir borrar una de ellas son ganas de perder el tiempo ya que la lista sigue “viva” en otros. No me he puesto a buscarlas porque tampoco me interesa saber quiénes han usado estos servicios. Me quedo con las cifras que otros se han tomado la molestia de construir.
En España, la proporción de usuarios de esta página (adúlteros por este medio) respecto a la población total es prácticamente la misma en Madrid y Barcelona. Ambas ciudades obtienen la proporción más alta en las Españas.
Los mapamundi que se han hecho con la proporción de estos usuarios se parece mucho al mapa que podría hacerse con proporción de usuarios de internet. Si estos son los lugares más industrializados o con mayor presencia del sector terciario, no parece relevante. El medio es lo que cuenta. Si hay más acceso, habrá más usuarios.
Tal vez convenga recordar que cuando comenzó internet, las páginas de sexo eran las más buscadas por los internautas. Ahora ya no es así. Pero no porque haya disminuido el interés por dichas páginas, sino porque ha aumentado el interés y los servicios de otro tipo, desde lo comercial a lo informativo o recreativo. Los aficionados a sitios de contenido sexual parece ser que se mantienen constantes.
Para hacerse una idea: PornHub, una de las más visitadas, asegura haber tenido más de 18 millardos (miles de millones) de visitas en 2014. Pero es que, en el mundo, hay unas 800.000 páginas dedicadas a dicho tema (un 60 por ciento de las mismas en los Estados Unidos con casi una cuarta parte de usuarios mujeres allí, proporción mucho mayor que la que se da a escala mundial).
Lo que me ha resultado curioso ha sido la comparación de una veintena de países al respecto. Me refiero a páginas de PornHub. Y, de nuevo, aviso: debe de ser muy fácil ver quiénes las usan y sus páginas preferidas. Si cree que, yendo de “incógnito”, nadie se va a enterar, la tiene clara. Que se lo digan a la policía dedicada a vigilar tales preferencias, sobre todo cuando son directamente delictivas como la pederastia.
Los datos que proporciona aquella empresa (porque de empresas se trata) son curiosos. Como era de esperar, los estadounidenses son el grupo que más la visita: casi un 40 por ciento. Gran Bretaña, Canadá, la India, Alemania, Francia, Italia, Australia, Brasil, México, España (¡por fin!), Rusia, Holanda y así, por orden de más a menos, hasta completar los veinte primeros países en cuanto a “visitantes” de dicha página (Argentina y Egipto ocupan el último lugar).
Pero lo curioso, por lo menos desde mi punto de vista, son las preferencias dominantes en cada uno de esos países. Las páginas con lesbianas son las preferidas de estadounidenses, británicos y australianos. Las que tienen como protagonistas a jóvenes (“teens”) son especialmente visitadas desde Canadá, Alemania y México. Las “morenitas” son las preferidas de los franceses. Rusia destaca por sus visitas a páginas de sexo anal. ¿Y las Españas? Pues, como Egipto -fíjese usted- por el interés de sus porno-videntes por una categoría que no acabo de entender: “mom”. Literalmente significa “madres”, pero su significado en ese mundillo, como digo, se me escapa, sobre todo cuando veo que hay otra categoría (“milf”, "Mother I'd Like to Fuck", madre con la que quisiera copular), que es lo que, siempre según PornHub, es lo que prefieren italianos, holandeses y suecos.
Hay otras listas. Según unas, entre los diez primeros países consumidores de esas páginas, seis son de mayoría musulmana. Otra, que me creo más, da a Polonia y Pakistán (presentes en la lista anterior) junto a la China, Brasil y USA (países muy poblados). Resulta difícil saber más.
No son temas banales, triviales o intrascendentes. De hecho, algunos de estos datos los he tomado de un reciente ejemplar de The Economist en el que, aunque la portada estuviese dedicada a la otra pornografía (la de la industria automovilística en general y de la VolksWagen en particular), había un editorial con ese tema y cinco páginas ampliando información. Business is business.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Para más pornografía, véase el comunicado  de hace un par de dias sobre la aprobación, por parte del Departamento -ministerio- de Defensa estadounidense, de una venta de armas a Arabia Saudí por valor de más de 1.000 millones de dólares. Los detalles son de lo más excitante, en especial para los habitantes del Yemen. Es de esperar que ninguna de estas armas acabe en manos de los "enemigos de Occidente", pero Boeing y Raytheon, las empresas que hacen caja al respecto, también tienen su corazoncito)

Terrorismo en el mundo

Se acaba de publicar el informe sobre el Índice de Terrorismo Mundial. Copio y pego algunos datos a tener en cuenta en estos días.
The number of countries to experience at least one or more deaths from terrorist activity has increased from 59 in 2013 to 67 in 2014. This includes OECD countries such as Austria, Australia, Belgium, Canada and France.
Despite this, just fiive countries Afghanistan, Iraq, Nigeria, Pakistan and Syria - account for 78% of all deaths in 2014. It is important to note that over 60% of the countries ranked by the Index experienced no deaths from terrorism.
Este es el mapa del índice:


Un 60 por ciento de países no han tenido ninguna muerte por terrorismo, aunque la actividad ha aumentado en el año de referencia (2014). La enorme cantidad de muertos se ha producido en países de mayoría musulmana, pero los países de la OCDE no están exentos. Irak es el país con más muertes por terrorismo y Nigeria el país donde más han aumentado (entre el Estado Islámico y Boko Haram, ya se obtiene el 51 por ciento de las muertes de 2014, razón para buscar de dónde venía el 49 por ciento restante).
Este es el mapa de casos:

De alguno de los índices atribuidos no estoy tan seguro, pero eso debe de ser paranoia del que está cansado de que le engañen con datos como si las cifras fuesen garantía de verdad absoluta. Eso sí: me creo que, a escala mundial, muere más gente por homicidio que por terrorismo (trece veces más según el informe).


martes, 17 de noviembre de 2015

París: comentarios colaterales

Primero, que con este atentado del viernes las empresas de armamento (la industria bélica) han visto mejoradas sus posiciones en las Bolsas del lunes. Para entender este mundo no solo hay que mirar hacia el sector financiero sino también al sector del armamento.
Segundo, que el petróleo ha aparecido donde menos se esperaba: en un convoy del Estado Islámico que trasportaba petróleo (no tengo claro quién sería el comprador) y que ha sido bombardeado por aviones estadounidenses. Para entender este mundo no solo hay que mirar al armamento sino, sobre todo, al petróleo y sus adláteres (automoción, por ejemplo).
Tercero, que las divisiones "occidentales" sobre el qué hacer con el EI se deben a cuestiones internas de cada uno de los países que no excluyen las groseramente electorales (no se olvide que las perspectivas del Front National han mejorado gracias al atentado como ya referí ayer). Para entender este mundo no solo hay que mirar al sistema mundial sino al interior de sus componentes. Además, los gobiernos deciden, los ciudadanos pagan las consecuencias. Sin comentarios.
Y, cuarto, no se olvide el atentado del Estado Islámico en Beirut dirigido contra objetivos chiíes, desmontando así la tesis de que se trata del "Islam contra Occidente". También hay que entender las "matanzas de San Bartolomé" (protestantes -hugonotes- y católicos franceses) para entender las relaciones entre chiítas y sunitas. Para entender este mundo no solo hay que mirar dentro de sus componentes sino que hay que evitar versiones simplistas que los medios no pueden hacer otra cosa que trasmitir.
(Añadido por la tarde: Si tan dispuestos están los "occidentales" a acabar con el EI, no estaría de más -en la línea de lo dicho en el punto tercero- que respondiesen a estas sencillas preguntas que acabo de ver en Le Monde diplomatique, a saber:
Avec ou sans la Russie ? Avec ou sans l'Iran ? Avec ou sans le gouvernement syrien ?
El artículo de John Pilger publicado en CounterPunch rompe con estos dilemas y compara la creación del Estado Islámico con la de Pol Pot en Camboya.
Aconsejo leer el artículo de Paul Krugman publicado ayer en el New York Times llamando a no obsesionarse con el tema porque eso es precisamente lo que quieren los terroristas y sugiriendo que no se le llame "guerra" ya que eso es dignificar dichos actos -cosa que no tengo tan clara-, pero sí comparto esta idea:
The point is not to minimize the horror. It is, instead, to emphasize that the biggest danger terrorism poses to our society comes not from the direct harm inflicted, but from the wrong-headed responses it can inspire.
 Y hay muchas formas de equivocarse aunque no esté claro cuál es la que garantiza el acierto. Pilger, en el artículo que acabo de citar propone esta respuesta:
A truce – however difficult to negotiate and achieve – is the only way out of this maze; otherwise, the atrocities in Paris and Beirut will be repeated. Together with a truce, the leading perpetrators and overseers of violence in the Middle East — the Americans and Europeans – must themselves “de-radicalise” and demonstrate a good faith to alienated Muslim communities everywhere, including those at home. There should be an immediate cessation of all shipments of war materials to Israel and recognition of the State of Palestine. The issue of Palestine is the region’s most festering open wound, and the oft-stated justification for the rise of Islamic extremism. Osama bin Laden made that clear. Palestine also offers hope. Give justice to the Palestinians and you begin to change the world around them.
Tregua, "des-radicalización de los "occidentales" que tendrían que demostrar buena fe hacia las alienadas comunidades islámicas dentro y fuera, fin de los envíos de equipamiento militar a Israel -sí, a Israel- y resolver el tema de Palestina)
(Añadido el 19: El Financial Times explica el papel de petróleo en la financiación del EI, vendido, sobre todo, a las comunidades locales. No es la única fuente. Añade este mapa sobre el territorio controlado -más o menos- por EI. Obsérvese, de paso, que los kurdos de Irak tienen su "comunidad autónoma"
Syria Isis map
Nótese la localización de los campos petrolíferos.
Le Monde da las fuentes de financiación del EI) y hace esta comparación:
Il peut également revendiquer des revenus annuels de 2,9 milliards de dollars (2,7 milliards d’euros). A titre de comparaison, le budget des talibans par exemple est évalué entre 53 millions et 320 millions de dollars, et celui du Hezbollah entre 160 millions et 363 millions de dollars.
Según algunas fuentes que el periódico cita, el petróleo vendría a ser una tercera parte del origen de esa financiación
 Voir l'image sur Twitter
Obsérvese que otra tercera parte viene, como en todo buen Estado, de los impuestos y el pillaje -la corrupción, que parece que también la hay, es otra historia-. El papel de la financiación extranjera parece menor de lo que se dice a veces)
(Añadido el 30 de noviembre: más información sobre el papel del petróleo en la financiación del EI aquí)

Los otros kurdos

Debe de ser un pueblo muy peculiar. Consiguió trato de favor por parte de los invasores "occidentales" en Irak. No lo consiguen en Turquía, cuyo gobierno aprovecha cualquier ocasión para recordarles que "no son una nación".  Y consiguen sobrevivir en Siria sin que el ejército de Al Asad les ataque, ni el Estado Islámico les moleste ni cualquiera de las varias facciones en guerra allí les bombardee (tampoco lo hacen los rusos ni los "occidentales"). Lo de los peshmergas que luchan contra el EI aparte. Y se supone que son el mismo pueblo, la misma nación, con su lengua, su territorio (dividido entre varios estados, como queda expuesto), sus tradiciones, su sentimiento de pertenencia y su deseo de tener su propio estado. Curioso.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Integración, conversión, equidistancia

En uno de mis chats un buen amigo se plantea si va a ser posible integrar a gente como los asesinos de París. Responde que no y añade que, encima, es gente que quiere llevarnos a vivir como ellos. Por partes.
Integrar a delincuentes de clase baja en la sociedad de clases medias es muy difícil. Prácticamente imposible. Y estos son delincuentes. Como los que matan mujeres, violan niños o maltratan ancianos. O los que roban carteras en los trasportes públicos. Otra cosa es los que, clase alta, roban en delitos de cuello blanco (grandes estafas, grandes casos de corrupción, grandes manipulaciones de euribor y cosas por el estilo). En ese caso, los delincuentes no solo están "integrados" sino que pueden llegar a ser un modelo a seguir por parte de la sociedad de clases medias. Los asesinos del tipo mostrado el viernes pasado, no. No se pueden integrar. Además, han llegado al terrorismo después de haber estado marginados de esa sociedad, como comenté ayer. Acabar con ellos lo veo también complicado (como acabar con la violencia contra las mujeres, por más que aumenten las penas y se ayude a la denuncia). Prevenir, vigilar, educar, sí. Pero esto último sabiendo que el asimilacionismo funciona tan mal como el multiculturalismo. Estoy, pues, de acuerdo con mi amigo, aunque por motivos diferentes.
En cambio no creo que estos asesinos tengan planteado el convertirnos al Islam. Eso es lo que han hecho los conquistadores que en el mundo han sido y los misioneros que en el mundo sigue habiendo. Cierto que hay misioneros (que conozco personalmente) sumamente respetuosos con las costumbres locales y que no desean "europeizar" a la gente con la que tratan. Pero también conozco a misioneros que han "occidentalizado" a sus feligreses (católicos o protestantes, que de todo hay) consiguiendo con ello una evidente mejora de las condiciones de vida locales. Pero estos de ahora no quieren convertirnos al Islam. Entre otras razonas, como comentaba ayer, porque es dudoso que sean realmente musulmanes. Es una guerra muy particular en la que no se quiere conquistar al otro. Pienso en Beirut y sus más de 40 muertos pocos días antes de París.
"Occidente", como decía ayer el ministro de asuntos exteriores español, lo que tiene que querer es destruirlos. "Ellos" no tienen ese objetivo ni el de conquistar "Occidente" para obligarles a la conversión (novelas como la de Houellebecq son otra cuestión). Es algo más complicado. Además, no pueden. Ni siquiera llevan a cabo labor de proselitismo como pueden hacer los Testigos de Jehová que pasean por mi pueblo dispuestos a mostrarme la verdadera verdad.
Lo que parecen querer (según sus propias páginas citadas aquí) es acabar con esa visión del mundo que no lo ve en blanco y negro sino en tonos grises. Quieren que se vea el asunto como una lucha entre dos bandos y solo dos bandos: ellos (representando al Islam, sí) y los otros (los cruzados). En blanco y negro. Y con "Occidente" rechazando a los musulmanes que viven en "Occidente".
No hay solo dos bandos, repito. Eso es caer en lo que varios desean por motivos no siempre claros, que no excluyen los electorales y en eso están de acuerdo con el EI: a más xenofobia e islamofobia, con objetivos electorales, mejor se alcanzan los objetivos del EI.
Pero todos vienen envueltos en algo común que derivan de su común antepasado judaico. Primero, la ley del Talión: ojo por ojo, diente por diente. Y, al final, como decía Gandhi, todos ciegos, que es lo más probable dada la espiral acción-reacción en la que andan metidos unos y otros. Y, después, la idea de que "el que no está conmigo, está contra mí", que es lo que supongo me acabará salpicando.
Ya me pasó cuando ETA, el grupo armado vasco, estaba en activo: que no podía intentar entender a unos y a otros. El resultado era que me tachasen de "equidistante", que es lo peor que se puede ser cuando "el que no está conmigo etc.". Ahora me puede pasar con DAESH (el Estado Islámico en sus siglas árabes que los medios utilizan para no tener que decir "el auto denominado Estado Islámico", como si los demás estados del mundo no fuesen autodenominados). Cierto que unos y otros aplican este precepto talmúdico y cierto también que tengo algún amigo que pretende estar a favor de unos y otros ofreciéndoles alternativas a su situación actual que serían mutuamente beneficiosas. Pero no doy para tanto y me quedo en un sencillo estar contra las prácticas violentas de todos ellos aunque no sea más que porque estoy convencido de que no llevan a los objetivos que dicen perseguir. Todo ello al margen de la repugnancia que me produce la violencia del Estado Islámico y la de los "occidentales". 
Dixi, et salvavi animam meam.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Acto de guerra en París

Así lo ha llamado el presidente Hollande y así parece que lo consideraban los que lo han perpetrado, es decir, respuesta a los ataques franceses a los territorios del Estado Islámico que, a lo que parece, el presidente Hollande había iniciado anticipándose a un posible ataque del EI a Francia. Es, sí, una guerra pero con más actores.
La primera cuestión es cuándo se inició. Para algunos, ahora, con estos ataques. Para otros, con los ataques franceses. Pero como hay más actores, hay que retrotraerse a la aparición del Estado Islámico como parte de los efectos de la invasión de Irak, como reconoció Blair. Esta invasión fue etiquetada inicialmente por Bush como "cruzada", dando una pista de por dónde había que buscar su inicio: en las intervenciones "occidentales" en Oriente Medio. Creo que el inicio, visto con ojos del EI, hay que ponerlo en los acuerdos Sykes-Picot (anglo-franceses) para dividir el territorio y controlar el petróleo (porque el petróleo, tarde o temprano, aparece en estos asuntos).
Sykes-picot.png
La siguiente cuestión es cuándo y cómo terminará. Una guerra termina cuando una de las partes (vencedores) consigue que la otra parte (vencidos) haga lo que el vencedor quiere y el vencido no quería. Por supuesto que hay otra forma de terminarla: la aniquilación total del vencido, pero no parece que sea el caso. El problema es cómo conseguir esa victoria y ahí no tengo la más mínima idea para ninguna de las partes implicadas aunque sus líderes digan lo contrario.
Después están los actores. Por supuesto, están los estados "occidentales", en el presente caso, Francia y, por otro, se supone que el EI (aunque Obama todavía no da el paso de afirmarlo). EI que, como ya sucedió en el 11-S, se deja pasaportes por los suelos para mejor identificación de los perpetradores. El que ahora se dice conocer resulta ser un "sospechoso habitual" (como ya pasó con lo de Charlie Hebdo): un muchacho, delincuente habitual, que habría dado un paso hacia el terrorismo. Y no falta, en tales pasaportes, la alusión a los sirios que están entrando en Europa por Grecia, asunto que tanto preocupa a las autoridades de la Unión Europea.
El esquema de este tipo de sospechoso es claro: marginación, segregación, frustración, agresividad y presentación, por parte de reclutadores, de un objeto sobre el que descargar esa agresividad. En las cárceles, en las redes sociales y en las mezquitas, por orden de importancia.
Una observación sobre el EI. Es obvio que no es un estado. A lo más, es una nación que busca su estado, cosa nada original. Y se puede dudar que sea islámico. Por lo menos, no es reconocido como tal por diferentes autoridades musulmanas tanto chiíes como suníes. Pero sí es un caso de terrorismo internacional con base territorial, a diferencia de Al Qaeda cuando era "enemigo de Occidente" y que ahora colabora con "Occidente" en la lucha contra Al Asad. Territorial significa que tiene sus propias instituciones, financiación (interna por el petróleo y externa por "ayudas" de diversos orígenes) y políticas de control del territorio (fronteras que se pretende que crezcan).
Hay varias estimaciones del número de franceses que se han unido a las filas del EI y también de los que han regresado. En todo caso, no llegan al 5 por ciento del total de población de "origen" musulmán que vive en Francia (muchos de los cuales no son practicantes). Haría falta conocer cuántos de esos regresados lo hacen desengañados por lo que han visto de corrupción, crueldad y escaso islamismo en el EI.
Sabemos, eso sí, las cifras de muertos y heridos de diversa gravedad por los atentados del viernes. Y conocemos multitud de casos personales, reacciones, comentarios en el París en estado de shock. Pero nos faltan datos sobre lo que está sucediendo en Siria. Tal vez su guerra ha producido más de 200.000 muertos en estos cuatro años y medio. 10.000 niños tal vez.  O igual han sido 30.000. Nadie lo sabe y puede ser que porque son muertos sin importancia. Civiles que nada tienen que ver ni con la guerra civil que se libra en el país ni con su internacionalización ("Occidente", Rusia, EI y los apoyos de diversa índole por parte de Arabia Saudí e Irán). Son tan inocentes como los asesinados en París, pero no sabemos cuántos son. Ni sabemos cuántos civiles han sido "daños colaterales" de los bombardeos estadounidenses (¿dos, doscientos? no se sabe). Pero por lo menos hay estimaciones. No las hay para los bombardeos franceses. Y no tienen rostro ni se escucha su voz.
Es una guerra asimétrica, sí. No sé por qué se asombran de lo pertrechados y entrenados que fueron los que produjeron estos ataques. Es una guerra. Decir que "no nos vencerán" es parte de la retórica esperable. Lo que es de temer es que sea la guerra interminable. Porque ahora el gobierno francés puede bombardear más, con lo que genera más damnificados y más argumentos para los reclutadores y ya no hay quien pare. Tal vez el enemigo sea el EI. Lo que no está tan claro es de quiénes. Porque lo que hay al otro lado es desorden. Y eso no es buena táctica militar.
(Añadido el 16: Veo en el Financial Times los siguientes datos sobre Francia: hay 571 franceses luchando en el EI; han muerto en Siria 141 y han regresado 246; podría haber 2.000 en células yihadistas y más de 3.800 con signos de radicalización. El artículo insiste en los antecedentes penales de uno de los atacantes y apunta a que se radicalizó en una determinada mezquita, aunque pueden concebirse dudas sobre tal dato
Un trabajo en castellano situando al EI en su contexto histórico local necesario para buscar una solución al problema)
(Añadido el 17: Alberto Piris, general en la reserva, explica aquí el error que supone hablar de este acto de delincuencia como si fuese guerra, repitiendo Hollande, así, el de Bush II)
(Añadido el 18: Este comentario en FAIR concluye con un
Such willful avoidance of history helps perpetuate the illusion that Western violence is the solution to ISIS’s terror—rather than one of its main causes.
 Como se suele hacer en FAIR, se trata de una revisión de cómo algunos medios están presentando el problema. Porque problema es)

sábado, 14 de noviembre de 2015

Ideología y cambio climático

Ya comenté aquí el poco sentido que tiene "creer" o "no creer" en la probabilidad del cambio climático si se alcanzase un determinado nivel de temperatura en el Planeta. La fe (creer en lo que no se ve) o el descreimiento se dejan para otros asuntos. En este sí que nos jugamos algo. Sin ir tan lejos, el creciente colapso del glaciar de Groenlandia que ha comenzado a venirse abajo, de seguir a ese ritmo, podría hacer subir el nivel del mar medio metro, cosa que afectaría a las discusiones que hay en mi pueblo sobre un posible paseo a lo largo de la playa.
De todas formas, sí se observan curiosas relaciones entre la fe en el tal cambio climático o su negación por un lado y la ideología del creyente o descreído por otro. Para los países de los que se tienen datos, el resultado es claro: si eres de derechas negarás la probabilidad del cambio climático y si eres de izquierdas, lo afirmarás y, mucho más, si eres ecologista. De este modo, basta ver si alguien es de derechas para saber que hay cierta probabilidad de que no crea en la probabilidad del cambio climático en las condiciones a las que me he referido más arriba.
Estos son los datos del Pew Research Center (también ahí se pueden ver los datos para los Estados Unidos)
Significant Partisan Divides in Other Major Economies
Nótese el dato curioso: creer más o menos que "el cambio climático global es un problema muy serio" está a un nivel muy por debajo de las respuestas de los que apoyarían "limitar las emisiones de gas de efecto invernadero en su país", aunque también ahí sigue habiendo diferencias entre conservadores y progresistas (liberales en el sentido anglosajón o laboristas).
Ideologías aparte, no deja de llamar la atención que científicos de postín -de la NASA-, ante los posibles efectos del posible cambio en la absorción del carbono del CO2 por las plantas -la fotosíntesis-, no sepan qué es lo que podría suceder. Y cuando no se sabe lo que podría suceder, la ideología entra a raudales.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Grexit, ¿recuerda?

Los prestamistas insisten en que quieren recuperar sus dineros y, ya puestos, hacerse con el botín (por ejemplo, los privatizados aeropuestos griegos que caen en manos alemanas). El partido Syriza hace un llamamiento para que la gente proteste contra la austeridad que el gobierno (por cierto, del partido Syriza) no tiene más remedio que imponer. La narración completa aquí. Y los catastróficos efectos de la austeridad en la sociedad griega aquí. Y, más en general, el "ya lo dije yo" (y otros) de Krugman, aquí (lo cito del New York Times; supongo que lo traducirán en El País).
Un amigo boliviano se extraña de que los independentistas catalanes quieran salirse de España pero quedándose en la Unión Europea. La explico que una parte de dichos independentistas así lo prefieren, pero que la parte minoritaria que, como tal, puede hacer reyes con su voto, es contraria a dicha pertenencia. Junts pel Sí y CUP respectivamente. Lo que está implícito en las perplejidades de mi amigo (economista: nadie es perfecto) es que la pertenencia a la UE es algo deseable y que seguir dentro de la misma no es la mejor forma de conseguir la independencia. 
Le contesto a mi amigo que la pertenencia a la UE ya no es algo tan evidentemente deseable. En Inglaterra puede que sometan a referéndum dicha pertenencia y se vayan (tal vez quedándose los independentistas escoceses dentro de la UE, pero fuera del United Kingdom, ya no tan United). Si gana Le Pen en las próximas elecciones francesas, no es de descartar algo parecido a lo que ahora baraja Cameron. 
En general, los euroescépticos siguen ganando terreno en la llamada "Unión" europea, azotada, además, por la incapacidad de actuar "unidos" frente al problema de los exiliados de diversos países y, en particular, de Siria. Vuelve a haber fronteras (¿alguien se acuerda de Schengen?), exaltación de los valores propios, defensa feroz de los intereses particulares, xenofobia y etnocentrismo (el etnocentrismo no es "eurocéntrico" sino centrado en el propio país). En breve: hay una difusión generalizada de la ideología nacionalista, sea estatal o sub-estatal. Basta que alguien tenga suficiente poder y capacidad de contar de manera creíble tal ideología para que se piense en un "Alemania primero" o "Cataluña primero". 
No hay free lunch, así que alguien tiene que pagar las facturas. Y en este sistema darvinista con oropeles de "civilización" y "cultura", los que pagan son los vulnerables, los débiles. ¿Entiende ahora el problema de Grecia? Una vez exprimida, que se vayan.
(Añadido el 2 de febrero: Todavía es posible un Grexit)

jueves, 12 de noviembre de 2015

Brasil: cuando no hay harina

Dicen que Francisco de Borja (de los Borja de toda la vida, escrito así en valenciano y escrito Borgia en italiano) dijo aquello de "no serviré a señor que se me pueda morir". No estaría de más que lo practicasen los gobernantes que se aferran a los bienes de ahora sin pensar que esos bienes pueden venirse abajo. Para mi región de resodemcoa, pienso en el turismo, que puede venirse abajo en cualquier comento. Y tendrían que haber pensado en la construcción y su burbuja que tan estrepitosamente se vino abajo en su momento y todavía hay quien sueña y desea que vuelva pronto la susodicha burbuja.
El Brasil está sufriendo los efectos de haber servido a un rey (el petróleo) que se ha venido abajo. Cierto que puede remontar, aunque no eternamente (véase el World Energy Outlook que acaba de publicar la Agencia Internacional de la Energía). Pero el caso es que Petrobras ya no proporciona los ricos dividendos que proporcionó cuando el barril pasaba de los 100 dólares. 
Una economía basada en un producto "que se puede morir", hace verdadero el dicho de que "cuando no hay harina, todo es mohína". Y la mohína, con sus características locales propias, se puede observar en el Ecuador, Venezuela o Rusia (Bolivia lo está disimulando mejor). Varios temas en el artículo que cito sobre el Brasil se pueden aplicar a las otras repúblicas ya no bananeras sino petroleras. 
En España seguirán diciendo que el turismo lo arregla todo.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Es fácil que te vigilen

Se trata de un caso de hackeador hackeado. Hace unas semanas, unos jovencitos confesaban, no sin candor, cómo habían entrado en el correo privado del director de la CIA, agencia conocida por su capacidad de espionaje, por lo menos desde que el Patriot Act dio carta blanca, como ahora se ha hecho en el Reino Unido, para que los espías estadounidenses espíen lo que quieran. No es que antes se cortasen, pero ahora lo tienen más fácil.
Esas entradas en correos y páginas ajenas parecen frecuentes. Los Bancos hacen como si fuese imposible romper sus inexpugnables cortafuegos, pero de tanto en tanto se sabe de clamorosas entradas y manipulaciones.
Lo mismo puede decirse del espionaje industrial. Ahora el gobierno chino ha asegurado al estadounidense que va a poner fin a tales prácticas, supongo que con la boca pequeña ya que es rutina bastante difundida a lo que parece.
Participé en facebook hace tiempo, pero me aburrí y lo dejé, no sin antes avisar a una de las participantes de lo inconveniente que podía ser expresar críticas hacia los jefes de la empresa en la que entonces trabajaba la muchacha. Es sabido que hay empresas capaces de hacer un perfil del candidato usando para ello sus aportaciones a redes como la de facebook y sin necesidad de recurrir a ”big data”, para lo cual ya haría falta algo más de utillaje informático.
Los gobiernos, a lo que resulta, suelen ser los primeros actores en tal cacería y no hay que ir tan lejos para darse cuenta de cómo son ”pescados” algunos pederastas o, por lo menos, que almacenan ficheros de pornografía infantil en sus ordenadores. “Alguien”” ha tenido que tener la capacidad de buscarlos y encontrarlos, porque no creo que se anuncien en la prensa escrita. Los casos de muchachas españolas que sufren una conversión al Islam que evoluciona hacia el yihadismo y son pilladas cuando viajan o quieren viajar a Turquía camino de Siria para integrarse en el Estado Islámico son también sintomáticos: se dice que dicha evolución se produjo a través de las redes sociales y es obvio que “alguien” ha estado mirando en dichas redes aunque no sea más que poniendo una palabra clave en el buscador apropiado. La justificación es conocida: la seguridad (nacional, por supuesto) tiene prioridad frente a cualquier otra consideración, por ejemplo el derecho a la intimidad.
No me extraña que tanta gente pueda husmear en ordenadores ajenos. No hay celebrity, en concreto, que no haya sido ”visitada” por el oportuno hacker que después ha aireado desnudeces, pecadillos y malas artes o errores de la tal celebrity y, sin ir tan arriba, concejales cuyos correos han salido a la luz o penosas conversaciones entre políticas y empresarios igualmente aireadas.
No se trata, como puede entender, de esas apps que permiten que mis hijos sepan, en cada momento, dónde estoy (y viceversa, no se vaya a creer). El único problema son los martes, que suelo ir a comer a un restaurante que queda cerca de un conocido burdel y la app dice dónde estoy, pero con un margen de error que permite algunas bromas a mis hijos sobre mi comportamiento de persona en nada apta para tales desahogos.
Me ha tenido que suceder para que me diera cuenta de lo fácil que es ser vigilado contra su voluntad. Suelo ir los lunes a un “bar de tapes” cercano porque es cuando hacen, como plato del día, una rica olleta. El restaurante tiene wifi y suelo conectarme también desde allí. Pero resultó que un lunes, contra mi costumbre, no fui y entonces google maps, diligentemente, me indicó cuál era el camino exacto que me llevaría desde mi casa a dicho bar y el tiempo que tardaría yendo a pie. Yo no había pedido tal información: el ordenador me la daba gentilmente. Y un lunes precisamente. En otras palabras: el programa no solo conoce mis costumbres sino que es capaz de “ver” que me he despistado y no la he seguido ese día. Cierto: no hay peor paranoide que aquel al que persiguen realmente, pero es que, comentándolo por ahí, he visto que no soy el único caso. Ha habido quien ha recibido de su iphone la nota sobre el camino a seguir entre un apartamento en la playa al que acude de vez en cuando y la casa de comidas a la que suele recurrir a mediodía. Por si no lo sabe, google maps lo sabe.
Big Brother is watching you, diría Orwell. Pero son varios.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-. La "vigilancia" también la ejerce Facebook)

Qué me preocupa

Veo con interés los periódicos y me doy cuenta de que lo que me preocupa está (si está) en rincones sin importancia o, simplemente, no está, a saber:
- los gases de efecto invernadero siguen aumentando y eso parece que es malo malísimo
- la deuda mundial sobrepasa de manera exagerada al producto mundial generando la consiguiente inestabilidad financiera
- los informes de instituciones internacionales dicen que, bueno, que la cosa no va tan mal... a no ser que leas la letra pequeña y aparezcan sospechas por ejemplo sobre estancamiento general (y estancamiento quiere decir desempleo, aunque el informe no lo diga).
- se sabe cada vez más de empresas ladronas y mentirosas, pero grandes (too big to jail hasta hace poco): sector energético, trasporte, alimentación y, claro, bancos.
- hay demasiados informes basados en el condicional: "si se consigue tal cosa, el asunto no se pondrá tan feo como parece". Pero sin poner bajo qué condiciones se podría conseguir tal cosa, que es, a todas luces, altamente improbable.
- todo ello en el contexto del auge de movimientos etnocéntricos y xenófobos (algunos ya han logrado el gobierno de su país). Cierto que los partidos no pueden ser internacionalistas si su circunscripción es local, pero eso no tendría que impedirles reconocer que el centro de una esfera nunca está en su superficie. Y sobre la xenofobia, tampoco vendría mal reconocer que todos venimos de un mismo origen (África) o, a lo más, de dos (África y China).
Discúlpenme si no me preocupa que se mantenga la sagrada unidad de la nación española ni que la igualmente sagrada nación catalana no consiga ejercer su derecho a la autodeterminación y, por tanto, que no pueda ser independiente si así lo votaran sus ciudadanos, no los españoles o los europeos.
Es la especie humana la que me preocupa y las condiciones de posibilidad económicas para una vida decente, sin esos 100 millones de hambrientos adicionales que traería el cambio climático según el último informe del relativamente sospechoso Banco Mundial.

martes, 10 de noviembre de 2015

Cuidado con el sujeto

Esto era del Financial Times
Catalan MPs to vote on break with Spain
Y esto de CBS News
 Catalonia makes it official: They want out of Spain by 2017
 Los titulares se pueden poner de muchas maneras, siempre respetando la necesidad de ser breve, conciso y llamativo. Así que no serán de extrañar los siguientes titulares que me invento:
España mantiene su deseo de unidad frente a Cataluña
O, en su caso,
El gobierno español reacciona ante el voto de los parlamentarios catalanes
Atribuir al conjunto lo que es propio de una de sus partes tal vez sea práctico, pero es engañoso. No es Cataluña ni España los que actúan, sino determinados actores dentro de las mismas: parlamentarios, gobiernos, partidos, sindicatos, patronales y hasta opinión pública (mayoritaria) si me apuran. Pero Cataluña no está por la independencia sino una parte de sus electores y sus elegidos (la imagen del parlamento catalán hablaba por sí sola: aplaudía la parte izquierda mientras que la de la derecha no lo hacía). Si me apuran, no son los MPs (los parlamentarios) los que lo deciden, sino una parte de los mismos. Y lo mismo sucede con los catalanes, vivan o no en Cataluña: que unos se sienten parte de un proceso de independencia y otros no. Generalizar es para la propaganda.
Lo mismo puede decirse sobre España: que no actúa. Es su gobierno que abandona su tancredismo, la oposición que se divide (unos con el gobierno, otros buscando su propio espacio electoral), los españoles españolistas (algunos de los cuales viven en Cataluña y son catalanes) que se manifiestan y una opinión pública dividida entre los indiferentes, los nacionalistas (españolistas) y los respetuosos del "derecho a decidir", es decir, la autodeterminación.
Dicho lo cual, me voy a leer los periódicos de hoy, dispuesto s disfrutar de titulares engañosos con los que se trasmite propaganda. Con cuidado, pues.
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Copio y pego sendos titulares de los periódicos que he leído después en papel y a los que puedo acceder vía internet para pegarlos. El País:
La mitad de Cataluña rompe con la democracia española
Ahora Información que trascribo ya que no puedo copiar y pegar:
Los independentistas aprueban iniciar la ruptura de España
He buscado otros titulares en periódicos desde La Vanguardia al Avui o Público pasando por el ABC, pero ya están dedicados al paso informativo siguiente. Y lo mismo sucede con el Información que he trascrito, pero cuyo texto ya no me aparece en pantalla. Como para fiarse.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Auge y caída de las petroleras

Hicieron y deshicieron, quitaron gobernantes y pusieron gobernantes, fomentaron unos resultados de investigación y ocultaron otros. Eran los tiempos de las "Siete Hermanas", las omnipotentes siete grandes empresas petroleras. 
Sin embargo, algo está cambiando. Una lectura a este artículo de The New York Times hace pensar que las cosas ya no son como eran y los "gobiernos han dejado de ser el consejo de administración de los negocios de las petroleras". Los pleitos ecuatorianos contra una de ellas marca, en mi opinión, un antes y un después. Ahora son las petroleras que, sin salir de los Estados Unidos, están siendo llevadas ante el tribunal por manejos turbios, ocultación de información e irresponsabilidad ante los intereses de los ciudadanos de a pie. Contaminan, agotan, mienten, ¿yo qué sé?
Pero tampoco sé qué es lo que está pasando para que hayan perdido (o estén perdiendo) el poder que tuvieron. 
Tal vez se han diversificado territorialmente, aunque Arabia Saudí sigue siendo la primera exportadora y su aristocracia quiera seguir siendo la primera. Tal vez han aparecido nuevas empresas energéticas con alternativas interesantes. Tal vez han errado en su compra de políticos. O tal vez su impacto sobre el clima, tan celosamente ocultado por ellas mismas, ya no puede ser escondido por más tiempo. 
Las guerras no se terminan hasta que se ha jugado la última partida o batalla. Pero no puedo menos que constatar que algo está cambiando y reconocer que viejos y apolillados esquemas han dejado de ser útiles para entender qué está pasando. Lo malo es que no dispongo de esquemas alternativos fehacientes. 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

El peligro de los 2ºC

No es cuestión de fe. Y cuando digo eso, no me refiero a la encíclica papal Lodato si’ sino a que la probabilidad del cambio climático no tiene que ver con la fe (creer en lo que no se ve) sino con la ciencia. Que Jeb Bush, pre-candidato a la presidencia de los Estados Unidos, desdeñe los puntos de vista del Papa porque este no es un científico para hablar de tal asunto solo tiene una respuesta: el hermano e hijo de presidentes tampoco lo es para negarlo. No tiene sentido, en efecto, que te pregunten “¿tú (no) crees en el cambio climático?”.
Aceptar la probabilidad de tal evento es más cuestión de confianza: en quién confío que sí sabe del asunto y es capaz de trasmitírmelo de forma convincente. Pero es un argumento problemático aunque vaya acompañado por un “el 95 por ciento de los científicos del ramo están de acuerdo en que el cambio climático se podría producir si las temperaturas del Planeta aumentan 2ºC”. En tiempos de Galileo, el 99 por ciento de los científicos del ramo (en su caso, astronomía) estaban de acuerdo en que era el Sol el que se movía en torno a la Tierra y no viceversa. Pero, sí, uno puede confiar más en el Panel Internacional sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas que en los negacionistas, que también tienen sus argumentos. Pero es confiar y nada más, ya que, por lo menos yo, carezco de capacidad profesional para evaluar a unos y a otros (no solo a uno de los bandos).
Las anteriores discusiones de fe y de confianza pueden ocultar algo que creo más importante y es que también es cuestión de intereses. Un caso curioso: algunas diócesis estadounidenses han tenido dificultades en aceptar los puntos de vista de la citada encíclica. La razón era sencilla y profunda: se trataba de diócesis que tenían inversiones significativas en empresas cuyas actividades podrían estar influyendo en el (supuesto) cambio climático y que no tenían muchas ganas de perder sus dividendos si las tales empresas tenían problemas al generalizarse la aceptación del dicho cambio. Intereses, pues. Como los de donantes del Partido Republicano y que tan bien documenta OpenSecrets, la página en que pueden verse los dineros que han ido de tales empresas a determinados políticos, pre-candidatos presidenciales incluidos. Todo hay que decirlo: los negacionistas argumentan, en este capítulo, diciendo que los “creyentes” lo son porque están “pagados” por determinadas ONG que necesitan que la gente se lo crea para seguir estando legitimadas para continuar existiendo. De todos modos, el paralelismo puede ser engañoso: no son comparables las cantidades dedicadas por los interesados de un lado y otro en esta contienda. Solo los hermanos Koch superan al posible de las ONG.
Pero para mí es más cuestión de cálculo. Es conocido el argumento de Pascal sobre la existencia de Dios. Decía el filósofo que puede que exista o no, pero que lo sensato es creer en su existencia ya que, con independencia de que la probabilidad sea alta o baja, la ganancia que proporciona el creer es muchísimo mayor que la del no creer. Con el cambio climático sucede lo contrario en esa “esperanza matemática”: si se produce, por no controlar esos 2ºC, sería algo irreversible con enormes pérdidas para la especie humana que incluirían su desaparición sobre la Tierra. La pérdida es tan grande que lo sensato es actuar como si fuera a producirse ya que, así, se evita un mal mayor que el que se evitaría no haciendo nada al respecto. No hay plan B, diría Ban Ki-moon, porque no hay planeta B.
La primera y segunda de las cuestiones que aquí planteo pueden ser de menor relevancia. Pero entre la tercera y la cuarta se juega el resultado de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) que se celebrará en Paris a partir del día 30. Lo sucedido con el 0,7 de feliz memoria y los “éxitos” de las sucesivas Conferencias no permiten ser muy optimistas. Los intereses podrán, otra vez, ser los dominantes y, entre esos intereses, están no solo los de las empresas que contribuyen al problema sino también los estrictamente electorales de los gobernantes que han participado en dichas conferencias y que no se atreven a tomar las decisiones que serían necesarias para evitar la catástrofe y que sus electorados, que también son parte del problema, no están dispuestos a aceptar más allá de la retórica. Dicho una vez más: estaría encantado de equivocarme.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-. Un argumento adicional para no esperar mucho de los gobiernos en este campo es que cuesta mucho dinero enfrentarse a la posibilidad del cambio climático -entre 4 y 6  billones de dólares al año por lo menos en los Estados Unidos para protegerse de él-. Demasiado como para que el contribuyente lo acepte, aunque cosas más absurdas ha aceptado en España y, encima, para nada: elefantes blancos. Un informe sobre lo que se puede esperar de los países centrales, que son más responsables del desaguisado y que, encima, echan las cargas sobre las espaldas de los países periféricos. Y aquí una breve historia del negacionismo)
(Añadido el 12: Otro pesimista, pero informado)
(Añadido el 13: no sé si es para pesimistas, pero Kerry ya ha dicho en el Financial Times que no se esperen acuerdos como el de Kyoto ni nada que obligue legalmente a los países a cumplir)

Son una nación

Hace bastante años asistí, en la University of Hawaii at Manoa, a una clase de ciencia politica dictada por una conocida y jovencísima líder independentista hawaiana. Hermosa e inteligente o viceversa.
No voy a entrar en los detalles  que recuerdo de aquella exposición, pero sí en la consabida estructura de estos planteamientos nacionalistas.
Primero, tuvimos un pasado glorioso de paz y prosperidad. Como era de esperar, se obviaban detalles sobre esperanza de vida y sobre violencia. Sobre las desigualdades, mejor no entramos.
Segundo, llegaron "estos", los "haole" (blancos), nos invadieron, nos quitaron nuestras tierras y dificultaron al máximo el aprendizaje de nuestra lengua. Aquí se obviaba el papel que jugó su reina pidiendo ayuda exterior para solucionar cuestiones internas. También se obvia que la ocupación trajo consigo un evidente aumento de sobrepeso entre hawaianos sedentarizados (no era el caso de la profesora, todo sea dicho).
Tercero, luchamos por la independencia como forma de recuperar nuestra libertad y nuestro pasado. Lo de la libertad podemos aceptarlo, pero poner al pasado como modelo del futuro es, por lo menos, problemático.
El Congreso estadounidense, en 1993, pidió disculpas por el segundo punto aquí citado. Algo así como en Australia con sus aborígenes, pero no en ningún lugar de América latina que yo sepa (está bien que lo hagan los españoles, pero no vendría mal que lo hiciesen los criollos, actores y beneficiarios del segundo punto). Y ahora, se dice, podrían cambiar las cosas. En Hawái, claro.