miércoles, 30 de septiembre de 2015

Ciencia y religión

Aconsejo la lectura de este texto de T.S. Elliot comentando (es una recensión que ahora reproduce The New York Review of Books) dos libros de Whitehead. He aprendido mucho de sus distinciones, primero sobre las dos palabras del título de este post y, segundo, sobre el trabajo del antropólogo interesado en estudiar las religiones (desde fuera) y el teólogo interesado en estudiar la verdad de su propia religión (desde dentro, casi por definición).

Cataluña: La cosa sigue complicada

No hubo modo. Hubiera sido deseable embridar los encendidos sentimientos nacionalistas con el prudente ejercicio de la razón, pero la cosa es que ahora siguen desbocados varios caballos, no uno.
Aunque hay quien duda de los legítimos sentimientos nacionalistas de los que salen a la calle en la Diada,  Rajoy acaba reconociéndolos a su debido retraso. Pero tampoco es objeto de duda la difusión de los legítimos sentimientos nacionalistas españolistas, desde los que han salido con banderas nacionales (roja y gualda, por supuesto) hasta los que, dentro de Cataluña, han votado por opciones diferentes al Sí de la lista única, que, por cierto, única no era ya que estaba la de la CUP.
Cuando de sentimientos se trata, y aunque siempre es difícil saber quién fue primero, las ofensas son respondidas con ofensas. Y si el vocabulario parece excesivo, digamos que se da el conocido esquema, que ETA conocía bien respecto a la violencia, de acción-reacción, por suerte sin intervención de Terra Lliure que, afortunadamente para los habitantes de la Península, dejó de existir hace tiempo.
Pero los sentimientos, en política, y más en esta, no nacen por generación espontánea: se provocan y se facilita su difusión y expansión por parte de quienes los comparten o, sencillamente, por parte de los que encuentran beneficios (electorales, económicos, geopolíticos -poder, al fin y al cabo-) en esa propagación. No hace falta buscar ONG voluntariosas y entusiastas que exaltan esos sentimientos o medios de comunicación que hacen lo propio, en cualquiera de las direcciones posibles en el tema que nos ocupa. Si en las viejas historias se hacía la pregunta retórica de “cherchez la femme”, busquen a la mujer causante del desaguisado, aquí hay que hacer una pregunta bien poco sentimental: “cherchez l’argent”, de dónde viene el dinero que permite compras masivas de símbolos, pago de dietas, personal organizativo estable y demás gastos en el caso catalán y, sin llegar a tales extremos pero no por ello inexistentes, el material de propaganda televisiva e impresa con que se han regalado oídos y ojos de los que han descubierto sus propios sentimientos (contrarios a los anteriores, por supuesto).
Se decía “Cataluña frente a España” (o, mejor, “frente al Estado Español”) y producía extrañas dificultades lingüísticas para decir que algo afectaba a Cataluña y “a España” o “al resto de España”, que no es lo mismo. Pero el juego estaba en otra parte: eran los respectivos partidos políticos que pretendían sacar ganancia electoral o evitar pérdidas, que también es razonable (porque aquí sí que hay racionalidad de medios que buscan fines concretos).
Pero a lo que iba: los intereses. Por parte del PP, arañar votos “en el resto de España”, que (¡ay!) no en Cataluña, mediante la exaltación patria que, de paso, hiciese olvidar los diversos pecadillos que viene arrastrando. Nada como un buen sentimiento... que es lo que han podido intentar los gobernantes de Cataluña. Porque, realmente, no se trataba de “Cataluña frente a España -o al Estado Español” sino de “gobierno de Barcelona frente a gobierno de Madrid”, cada cual con sus correspondientes aliados, compañeros de viaje o ideologizados hasta el punto de creer, con/sin mala fe, que “esto” podía ser el primer paso de un gran cambio revolucionario.
Con independencia de los resultados (los del exterior, menos sujetos a exaltaciones sentimentales -y poco analizados-, han sido particularmente interesantes  al votar “a distancia”, imagino que en embajadas y consulados ¿españoles? Esa es otra). Pero, para mí, no es lo más importante saber quién haya ganado en escaños o en votos o en porcentaje sobre el censo (que, previsiblemente, han sido los tres argumentos “racionales” con los que se intentan suavizar los sentimientos). Como es sabido, no hay dato que, convenientemente torturado, no acabe confesando lo que desea el torturador. Lo que me importa es saber que, en cualquier hipótesis, el problema no está zanjado, las espadas siguen en alto y que el paso siguiente entre dos inmovilismos es muy difícil de predecir, cuando, encima, ya se está mirando hacia las elecciones generales y reorientándolas en función de esos resultados.
Doy mi opinión sin más historias: respeto ambos sentimientos nacionalistas aunque no comparta ninguno (como Trueba), pero lo que realmente me interesa es saber qué quieren los que, racionalmente (medios-fines), han montado este embrollo, a saber, la clase política que quiere mandar más o no quiere mandar menos respectivamente y a base de intransigencia mutua. Si eso tiene que ver con sus relativos 3 por ciento, eso se me escapa. Ojalá no sea eso.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(La Vanguardia publica los datos de modo que se pueden torturar a voluntad. Pero los datos son esos. Completitos)
(Vistos los resultados, la CUP rechaza la declaración unilateral de independencia. Un sector de Catalunya sí que es pot se reconoce independentista, pero Errejón -Podemos- lo descarta. Las divisiones internas en las coaliciones hacen difícil la aritmética y facilitan la tortura de los datos. Con claridad, solo queda Junts pel sí como partidario inequívoco de la independencia... y aún ahí)

Democracia y relaciones entre Estados

Ahora ya lo entiendo: democracia es el sistema de un país que apoya las políticas de los Estados Unidos. Aquí viene detallado.
Por fin entiendo que Gadafi fuera un dictador, un demócrata y un dictador sin que su régimen cambiase. Lo que cambió fue su relación con los Estados Unidos. Entiendo que Al Asad sea un dictador y que la familia Saud sea una sucesión de demócratas. Mira que era fácil entenderlo. Y yo, mientras, buscando características internas del sistema. 
Cuidado, Mas: Obama ha dicho que prefiere una España unida. Usted verá.
(Añadido el 1º de octubre: el gobierno del Reino Unido, cuenta The Guardian, mantuvo negociaciones con el de Arabia Saudí para lograr sus respectivos puestos en el Consejo de Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos. Si no me equivoco, lo preside ahora este último país que, hace poco, condenaba a ser decapitado y posteriormente crucificado un joven por no recuerdo qué horrendo crimen: tal vez por haber participado en una manifestación o algo así)

lunes, 28 de septiembre de 2015

Money politics

Jimmy Carter, pocos días antes de anunciar su melanoma, concedió una entrevista que se emitió el domingo. No es la primera vez que me asombra con lo que dice ahora. Me recuerda aquel discurso de despedida de Eisenhower denunciando el "Complejo Militar-Industrial" que tomada decisiones al margen de los intereses del país. Algo debía de saber el hombre ya que había sido militar y su discurso era de despedida de la Presidencia de los Estados Unidos.
Carter ya había hablado (cito de memoria) del daño que su país había hecho a determinados países, en política, economía y violencia militar. Ahora, habla de la actualidad: las campañas pre-elecoraales de cara a las respectivas primarias y el dinero que cuestan (¿200? ¿300 millones mínimo?).. Con la candidez que da la edad añade que él, ahora, sería incapaz de salir a buscar tales fondos que corrompen el sistema político estadounidense, sobre todo por la presencia de los super PAC, el dinero prácticamente ilimitado que estos comités de acción política pueden verter en la campaña que deseen (y, es de suponer, con algo a cambio).. Con cuatrocientas familias ricas ya se tiene la mitad de los fondos que manejan los candidatos. En general, el "dinero oscuro" (es decir, el de la super PAC) ha aumentado en cifras absolutas y en porcentaje respecto a 2912.
El reportaje que he citado al principio anunciando la entrevista, tiene un enlace a cómo está yendo la campaña en términos de dinero recogido por pre-candidatos. Aqui está. Me ha extrañado que no aparezca, entre los republicanos, Donald Trump (no lo necesita) ni, entre los demócratas, Bernie Sanders (que igual "no tiene quien le escriba"). Pero si el dinero mandase, la contienda final sería entre mis favoritos: Jeb Bush y Hillary Clinton.
Ay, cómo me gustaría tener esos datos, tipo OpenSecrets, para España en general y para esta campaña en Cataluña en particular. Porque de algún sitio tiene que salir el dinero de la campaña y a cambio de algo, a no ser que el candidato huya con la caja a Luxemburgo, bajo la mirada benevolente de Juncker.
(Añadido el 2 de octubre: habrá que ver las diferencias entre Clinton y Sanders en lo que se refiere al origen de sus respectivos fondos y su uso. Aquí algunos datos y reflexiones al respecto. Algo está cambiando en el mundo)

domingo, 27 de septiembre de 2015

Cataluña: dos versiones

Curioso cómo se ve el asunto desde perspectivas no-peninsulares. 
Esta es la de Le Monde, donde se observa que hay en su venas gotas de sangre jacobina.
No es el caso de The Guardian, donde lo que hay latente es un referéndum sobre la permanencia en la Unión Europea y un pasado referéndum en Escocia sobre su independencia.
Claro que ambos hablan de la misma cosa, pero no hay que ser muy malpensado para encontrar el color del cristal con que lo miran.
(Añadido el 5 de octubre: The Guardian, de todos modos, publica hoy un artículo de Artur Mas, presidente en funciones de Cataluña y candidato a repetir cargo, con su versión de los resultados. A destacar el uso que hace de los números. En todo caso, no encaja con lo dicho más arriba sobre lo que podría estar latente en la política informativa de dicho periódico)

Arabia democrática

En mi distraído seguimiento de las radios madrileñas es frecuente la crítica al sistema político de determinados países. Sabemos, sí, que el Papa "debería" haber dicho algo sobre los derechos humanos y la democracia en Cuba. Sabemos, sí, que se critica a determinados partidos en España porque defienden al indefendible Maduro y su sistema, "una dictadura al fin y al cabo", dicen (repito, no invento) sobre todo si se tiene en cuenta cómo está tratando a la disidencia (también en Cuba hay que hablar de los disidentes). Y siempre hay alguna referencia (crítica, por supuesto), al "régimen de los ayatolás", es decir, al poco democrático Irán, fundamentalista y todo eso, aunque últimamente las críticas han amainado, sobre todo después del principio de acuerdo con los Estados Unidos.
Hay alguno más, diana de las críticas de estos demócratas de toda la vida. Y tienen razón. Pero me gustaría escucharles decir algo sobre otros países sobre los que se guarda un respetuoso silencio:
Primero, Arabia Saudita. Aquí una larga lista de los pequeños fallos de su democracia, por otro lado inexistente. Sistema político, leyes tomadas de la sharia, prácticas penales extremas, separación entre los propios y los inmigrantes, posición de la mujer y otras menudencias. ¿Qué dicen nuestros tertulianos? Tal vez hayan dicho algo alguna vez, pero yo no lo he oído en mi muestreo de tertulias.
Después, Israel, formalmente democrático pero con el proyecto de convertirse en un Estado Étnico, es decir, un Estado Judío, con mayor exclusión de los no-judíos que viven dentro de sus actuales y crecientes fronteras.
¿Diferencias entre unos y otros? Estados Unidos, naturalmente. Volvemos al dicho de Franklin Delano Roosvelt: "Será un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta". Pero a diferencia de dicha adscripción (se es puta o no se es), los Estados Unidos admiten no tanto grados en ser hijos de puta, sino en el de ser "nuestro" hijo de puta. Si alguien es claramente "nuestro" (dentro de un orden, nadie es totalmente nuestro, como lo muestra Arabia Saudita o Israel), deja, automáticamente, de ser hijo de puta. Si alguien se acerca a ser "nuestro", su hijoputez se reduce, como está pasando con Cuba e Irán. ¿Y Venezuela? De momento, sigue siendo el cuarto proveedor de petróleo a los Estados Unidos. Business is business, así que mantenemos la retórica pública del hijoputismo, para uso de incautos, y seguimos con nuestros negocios... a no ser que los Estados Unidos dejen de necesitar el petróleo venezolano, cosa harto probable. En ese caso, Venezuela entrará en la categoría de malo-malísimo como acabó Gadafi o Sadam Husein, que habían sido amigos de los Estados Unidos antes (y después) de ser unos simples "hijos de puta" ya que habían dejado de ser "nuestros hijos de puta".
La retórica es gratuita. Por ambas partes. Lo que no es gratuito son las 135 guerras, de mayor o menor intensidad, de los Estados Unidos.
(Añadido el 5 de octubre: Notas sobre la condena a decapitación y posterior crucifixión de un manifestante en Arabia Saudí)

sábado, 26 de septiembre de 2015

Desarrollo: no hay terapia sin diagnóstico

Los nuevos objetivos internacionales para el "desarrollo" (Objetivos de Desarrollo Sostenible) tienen el mismo defecto básico que sus antecesores (los Objetivos de Desarrollo del Milenio), silenciosamente fenecidos, aunque logrados en algún caso cuando el objetivo tenía truco estadístico. (el porcentaje de pobres, por ejemplo).  Cierto que menos da una piedra, pero reconozcamos que no se cambia una situación con buenos propósitos y mejores palabras sino empezando por reconocer qué es lo que causa tal situación. De lo contrario, se está condenando, en la mejor de las hipótesis, a poner parches que no curan y solo, en el mejor de los casos, alivian el dolor. Se reconoce aquí haciendo un recuerdo a lo que fue la propuesta, en 1974, del Nuevo Orden Económico Internacional, también de Naciones Unidas. Por lo menos, allí se reconocía que:
"the remaining vestiges of alien and colonial domination, foreign occupation, racial discrimination, apartheid and neo-colonialism in all its forms continue to be among the greatest obstacles to… full emancipation and progress".
La lista, cuarenta años más tarde, podría especificarse algo más y añadir algún que otro elemento que produce la necesidad de "Objetivos de Desarrollo", sean del Milenio o Sostenible, palabritas ambas que hacen sospechar el peso de las modas y oportunidades. Efectivamente, ¿Desarrollo en un Planeta en el que ha desaparecido la especie humana

viernes, 25 de septiembre de 2015

Presidente musulmán

Se ha dicho y repetido, desde el campo del Partido Republicano, que Obama era musulmán. Y, obviamente, se decía para desprestigiarle. Y los racistas añadirían: "como si no fuese bastante el ser negro".
Yo no sé qué pensarían los españoles (con o sin catalanes), alemanes, italianos, ingleses y demás adscritos a la "civilización europea" que, seguro, incluye a Grecia. Pero sí sé lo que dice Gallup sobre las respuestas que recieben en USA cuando preguntan lo mismo. 60 por ciento dicen que no tendrían ningún problema.
Hasta ahí, ningún problema: es una sociedad abierta frente a las cerrazones europeas. Mi problema comienza cuando veo quiénes apoyarían más a un presidente musulmán y quiénes menos. Este es el resultado de Galup:
CandidateCharacteristics1
Como se ve, los mayores apoyos los obtendría de católicos, mujeres, negros, hispanos y judíos: más del 90 por ciento de dichas categorías lo votarían si su partido lo presentase como candidato. Puede ser que su identificación con el partido es muy fuerte o puede ser que el que sea musulmán no esté entre los criterios para rechazar a un candidato.
Lo que me ha llamado la atención son los cinco grupos que se encuentran al otro extremo: gays y lesbianas, cristianos evangélicos (se comprende: puede haber algún que otro fundamentalista) musulmanes (!!!!), ateos y socialistas que, en este último caso, superarían los No a los ya relativamente bajos Sí.
Curioso ¿no? Por pensar bien, se podría suponer que distinguen muy bien lo de "el Islam, amenaza a Occidente" (comparando la caída de Roma a manos de los bárbaros con la caída de Occidente a manos de los musulmanes) y la pertenencia de un individuo concreto a tal religión. También es verdad que había un fuerte prejuicio contra una presidencia católica y Kennedy no se diferenció tanto de anteriores y posteriores. No parece que la religión sea el motor de una maquinaria tan pesada y lenta como el gobierno de los Estados Unidos.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Irán nuclear gracias a USA

Aquí viene la historia de cómo los primeros escarceos iraníes con la energía nuclear fueron gracias a los Estados Unidos (que también los tuvo con la India, Paquistán e Israel). Eran otros tiempos. La cosa es saber qué es lo que ha cambiado para que, primero, fuera bueno, después malo-malísimo y ahora aceptable. Cierto que del Sha a Joneini hay un trecho, pero no parece que esa haya sido la razón para el cambio, ni el paso a Jamenei.  Tampoco debió de cambiar Gadafi de malo-malísimo, bueno (regalando caballos a Aznar y recibiendo visitas de Moratinos) y, de nuevo, malo-malísimo. Todo ello, en un caso y en el otro, sin grandes cambios internos. Lo que cambiaba estaba fuera. Como para pensar que "lo de dentro" es determinante en última instancia.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Cambio climático para católicos

El papa Francisco ha tomado posiciones muy claras sobre el cambio climático y sobre el deber de enfrentarse a dicha posibilidad por el bien de la Humanidad. Pero hay problemas.
El que cuenta Reuters es peculiar y es el que tienen algunas diócesis estadounidenses para aceptar tales directrices. Por supuesto que, no siendo "ex cathedra", no caen bajo el muy reciente dogma de la infalibilidad pontificia. Pero un mínimo de atención a lo que dice el Sumo Pontífice sí que tendría que ser esperable. Sin embargo, no hay tal.
¿Razones? Cherchez l'argent. Se trata, como detalla Reuters, de las inversiones de algunas diócesis en la industria petrolera o, si se quiere algo más genérico, en empresas interesadas en que no se discuta el cambio climático ya que les haría perder ingresos al corto plazo, que es el que importa. Los gestores económicos de tales diócesis temen que mantener el cambio climático como riesgo para la especie humana les suponga una reducción de los dividentos que obtienen de sus inversiones en tales empresas. 
Humano, demasiado humano.

Otoño caliente

Crisis migratoria, colapso de las clases medias y xenofobia se han dado cita este verano. Venían de procesos sociales diferentes, pero han empezado a relacionarse de manera preocupante.
La crisis migratoria está en los medios de forma machacona. Emigrantes en busca de trabajo, desplazados por conflictos domésticos y refugiados políticos se han presentado como si fuesen una única cuestión cuando, detrás, se encontraban muchas diferencias. Guerra, sí, pero también gobiernos despóticos y corruptos, situaciones de extrema pobreza por cuestiones ambientales y mala gestión interna y neocolonial y, finalmente, invasiones chapuceras han estado presentes en los que huían de Siria, Afganistán, Eritrea, Nigeria o Somalia y/o elegían como principal puerto de salida la Libia en franco proceso de descomposición. No es la primera vez que se producen estas oleadas, pero sí parece que las cifras se han disparado incluso comparando con meses anteriores. No es nuevo, pues, pero sí puede pensarse que su incremento es reciente.
Por otro lado, determinadas políticas económicas y sociales puestas de moda desde los tiempos de Reagan y Thatcher han tenido como efecto fortalecer a lo que los estadounidenses llaman “el 1%” y reducir el tamaño de las clases medias. Estas habían sido antes un factor de estabilidad en el sistema: estaban a gusto con la democracia realmente existente (incluso la popular), no discutían al “1%” y sabían que sus pensiones llegarían y que el mundo que vivirían sus hijos sería, por lo menos, igual que el que ellos vivían. Las políticas que he citado acabaron con esa situación y, entre las clases medias, cundió una mezcla de desánimo, indignación e inseguridad sintiendo que muchos de ellos estaban “cayendo” socialmente, es decir, se estaban empobreciendo y que la democracia en la que confiaban había dejado de ser un garante del futuro propio y de sus hijos.
Finalmente, la xenofobia había sido y es una constante en el comportamiento animal de los humanos que, como otros animales, recelan del diferente y del extraño ya que lo ven como impredecible. La diferencia puede ser religiosa (islamofobia o cristianofobia), sexual (la homofobia) o racial (racismo puro) y ahí es donde estas cuestiones comienzan a relacionarse.
En tiempos de crisis, los que llegan son vistos con particular desconfianza: vienen a quitarnos nuestro trabajo, amenazan nuestra identidad y pueden llevar el germen de la violencia terrorista. No extrañe que tenga el apoyo social (27%) que tiene la propuesta de Donald Trump de deportar a los 11 millones de extranjeros “sinpapeles” que hay en los Estados Unidos. Quizás apoyo no suficiente como para que llegue ni siquiera a candidato oficial, pero no por eso inexistente. Rompiendo el esquema derecha-izquierda, no tiene que extrañar el apoyo que en España, también según encuestas, las “sufridas clases medias” dan a Podemos. Y no extrañe que las propuestas (y las prácticas violentas) de tipo xenófobo estén creciendo en los países “centrales” o “del Norte” y los excomunistas.
Para colmo, las dichas clases medias están perdiendo su confianza tradicional en la democracia realmente existente (algunos ya la perdieron totalmente ante un Estado austero y privatizador) y apoyan propuestas (derecha o izquierda indiferentemente) que respondan a su inseguridad y proporcionen un buen objeto sobre el que descargar la agresividad que sus frustraciones producen. Pueden ser los inmigrantes (sin mayores distingos) o pueden ser, mejor todavía si se quiere tener éxito en la propuesta, cuestiones abstractas como “la casta” (de la que ya no se habla, vista la perspectiva de pertenecer a ella) o el Estado Español que nos roba. Entiendo que entre las clases medias haya la aceptación que parece haber ante tales propuestas.
Todo eso podría ser gestionable con mayor facilidad si no se produjese en un doble contexto. Por un lado, la inestabilidad económica (es decir, financiera) y energética (es decir, petrolera) del sistema mundial de manera que pequeños cambios en cualquiera de sus componentes (pongamos: China) pueden tener efectos globales. Por otro, la inestabilidad política (es decir, de gobernanza) y económica (es decir, monetaria) de la renqueante Unión Europea en la que ya no está claro con cuántos miembros contará en unos pocos años (Grecia, pero también Inglaterra y, con el triunfo de Le Pen, Francia -¿y Cataluña independiente?-) ni si su moneda casi común seguirá siendo el euro.
En esa maraña es donde hay que situar la dificultad de los gobernantes de la Unión (es decir, de sus países todavía dominantes -Alemania-) para afrontar la crisis migratoria: parches en destino y ceguera (¿involuntaria?) sobre las causas y su propio papel. Queda la solidaridad privada.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Para el caso de los sirios, puede verse el excelente artículo de Ignacio Alvarez-Osorio en el vecino blog. Y para el caso de Podemos y las clases medias, cuyo apoyo parecería estar perdiendo, el post en el blog de Fermín Bouza, también vecino de mi blog)

Los que se van del EI (Daesh)

Vale la pena darle un vistazo a este informe sobre qué dicen los que han dejado la organización del Estado Islámico (Daesh) sobre las razones que les llevaron a desertar y cómo razonan su deserción. En el Apéndice A están los nombres y las nacionalidades de los desertores entrevistados, cosa que me extraña. Nótese la presencia de saudíes y, sí, de sirios, dos países que alimentan la organización y no solo con personal.
No es la primera vez que se documentan estos asuntos, pero no dejan de llamar la atención al ver qué dicen los que se fueron ilusionados con una perspectiva apocalíptica y mesiánica, angelical si se me apura, y se encuentran corrupción (¡corrupción?) y brutalidad, prácticas ajenas al Islam. Algo así como si el Islam fuese banderín de enganche, pero que de eso no pasase. Como si fuesen otros los orígenes de esa actividad violenta.
Me cuesta creer que una religión sea la "causa" de tal barbarie. Ni esta religión ni cualquiera de las otras con que se etiquetan violencias y se han etiquetado en el pasado, incluyendo la "civilizada" Europa cristiana.

martes, 22 de septiembre de 2015

Renovables

Greenpeace ha publicado un informe, Energy Revolution 2015. en el que, de cada a la cumbre de París recurre, implícitamente, al esquema de la medicina clínica: diagnóstico, pronóstico, terapia.
El diagnóstico está resumido en los cuatro gráficos de la página 19: anomalías en la temperatura, emisiones antropogénicas de CO2 y demás.
El pronóstico es, evidentemente, grave.
Pero hace una serie de propuestas que podrían revertir esas tendencias para 2050. Se puede llamar (r)evolución.
Mi problema: 1. largo me lo fiáis y 2. salvar a la Humanidad y ganar las próximas elecciones pueden ser objetivos incompatibles. Añado: viendo las últimas campañas electorales y sus correspondientes pre-campañas, el tema está, por no exagerar, muy ausente, por no decir totalmente ausente. Para resolver el dilema del punto 2, me temo que los políticos, de cualquier signo, se inclinan por la segunda de las opciones, dejando la energía y el medioambiente en un discreto segundo plano cuando no dejándolos fuera totalmente de la discusión. Las grandes empresas, cortoplacistas (que se lo digan a la Volkswagen, ver también aquí), añaden leña a ese fuego de mirar hacia otra parte, sean cuales sean los efectos económicos a medio plazo. Ese es mi particular diagnóstico, cuyo pronóstico mantengo reservado. Pero sin diagnóstico no hay terapia.
El problema es planetario y, por tanto, exigiría soluciones a su nivel, es decir, a escala planetaria. Lo habitual, a escala local, es algo como lo que está sucediendo en Bolivia según Eduardo Gudynas: la retórica va por un lado (se incluye la de Obama) y las prácticas observables van por otro. Siempre nos quedará París... no como recuerdo sino como esperanza.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Compasión hacia los refugiados

Se me cruza la portada de The Economist que me llega hoy en papel a su debido retraso y un artículo de Almudena Grandes en El País. El The Economist subitutula "Refugiados, compasión y democracia". El artículo de El País se queda en un "Refugiados".
Grandes subraya un hecho curioso: la compasión es hacia los refugiados "visibles", pero no hacia los efectos del austericidio en Gracia. 
Así somos los humanos: la compasión, la empatía, la sentimos hacia lo que vemos. Las estadísticas no generan compasión, aunque sean mucho más brutales que muchas cosas que vemos. Así es la vida, amigos míos.
El reportaje de The Economist que cito incluye un gráfico sobre refugiados en el mundo, que siento no poder reproducir. En él se ve que en el siglo pasado hubo oleadas de refugiados mucho más importantes que la actual de Siria (la de Europa después de la II Guerra Mundial, la de la India con la partición y la de Bangladesh) y que el "stock" de refugiados (incluidos los desplazados internos)  fue creciendo durante los 80 hasta alcanzar un máximo histórico entre el 90 y el 92, decreciendo o estabilizándose después, con un repunte en 2014, importante históricamente, pero inferior a las cantidades de principios de los 90. Pero eso son estadísicas, no casos concretos como el de Aylan.
Y no se olvide el drama de los centroamericanos que intentan entrar en los Estados Unidos. Las prácticas de sus "agentes del orden" y de las llamadas "mafias" no parecen ser muy diferentes de las europeas actuales (en particular, las observables en Hungría). Solo que las vienen aplicando desde mucho antes.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Sanders y los Bancos

En un país como los Estados Unidos donde se escriben cosas como esta sobre el servilismo de los políticos hacia los ricos (si no son ricos ya de partida, como es el caso del pre-candidato Trump), me comienza a interesar la figura de otro pre-candidato, por el Partido Demócrata, Bernie Sanders.
Los "izquierdistas radicales" no acaban de verle con buenos ojos, razón por la que hay llamadas a que dejen su purismo ideológico y le apoyen. La verdad es que, comparado con la retórica de Tsipras que hoy se juega el puesto en las urnas o con el agónico triunfo de Corbyn en la convención laborista inglesa (un comentario sobre algunas reacciones, aquí), Sanders no es un "izquierdista". Lo que sucede, como se constata leyendo los discursos del  presidente Carter, es que en un país cada vez más "derechizado", Sanders aparece a la "izquierda".
Es un senador, lo cual ya lo hace sospechoso de pertenecer a la "casta" que necesita de mucho dinero (propio o prestado) para afrontar los gastos de una campaña (y más para las presidenciales). De momento, ha conseguido dinero para seguir adelante. Y qué dinero. ¿De los bancos? ¿De los mil-millonarios?
Escuché anoche a Pablo Iglesias (Podemos) afirmar que no van a pedir préstamos a los bancos para sus campañas porque eso genera dependencia y, como se dice en el primer artículo que he citado, servilismo. Y en Cataluña, después de la toma de posición de algunos Bancos sobre los riesgos de la independencia -es decir, de votar a Junts pel Sí- ha habido una serie de reacciones interesantes: Raül Romeva, cabeza de lista,  ("que se vayan") y, sobre todo, de Artur Mas, del "centro-derecha" y candidato a la presidencia.
Pues bien, en ese doble contexto "peninsular" y trasatlántico, me ha interesado la toma de posición de Sanders sobre los bancos o su "evangelio" que incluye "disciplinar a los mil-millonarios.
Hace tiempo pensé que esta campaña sería de Clinton frente a Bush, nada original. Veremos.
Y una observación marginal: la llamada a los "izquierdistas radicales" para que le voten puede tener efectos secundarios, a saber, que los "derechistas de toda la vida" (que no suelen votar) al oír "que viene el lobo", acudan a votar en las primarias por Clinton y, si se produjese el evento, en las presidenciales por los republicanos. Algo parecido puede suceder con la encuesta de Metroscopia que comenta mi vecino de blog, Fermín Bouza, a saber, que los "unionistas de toda la vida" (que no suelen votar) al oír "que viene el lobo", acaben votando por "sus" unionistas. Todo ello al margen de que las encuestas no "miden" escaños sino intención de voto. Lejos de mí la funesta manía de buscar intenciones aviesas en la "cocina" de las encuestas para "orientar" el voto en una dirección u otra. También ahí, veremos. Pero primero, Tsipras. Y sus Bancos, claro.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Corrupción, por supuesto

Gallup titula con un "75 por ciento en los Estados Unidos ve muy extendida la corrupción gubernamental". Y, encima, dicha percepción ha estado aumentando, por lo menos desde 2007, en casi diez puntos. Por supuesto, dicho espinoso asunto no aparece en las discusiones de la clase política estadounidense en estas entretenidas primarias. Lógico: no van a hablar de sí mismos cuando se acusan mutuamente de cosas más o menos verosímiles. Además, es sabido que el tema de la corrupción no suele influir en el voto de los electores, así que, miel sobre hojuelas: a mí no me interesa hablar de ese tema y a mis votantes no les afecta; pues no se hable más.
Una vez más, en lo que acabo de decir, hay trampa. Y la trampa es la tabla que acompaña la noticia que acabo de comentar. Es esta y, como se ve, la percepción de la corrupción es mucho mayor en otros países. Véase:
Is corruption widespread throughout the government in this country, or not?
 Supongo que se ve dónde está Portugal, España, Costa Rica (¿la suiza centroamericana?) o Polonia y cuáles son los países en los que tal percepción no alcanza a la mitad de los encuestados o, incluso, está en o por debajo del tercio de los mismos: Luxemburgo (de donde procede el actual presidente de la Comisión Europea y con un brumoso pasado en sus anteriores cargos en lo que respecta a grandes empresas), Suiza (¿la costa rica europea?), total, dos reconocidos paraísos fiscales y, sí, Dinamarca y Suiza que, estos sí, son países por encima de toda (o casi toda) sospecha.
Cuidado: es percepción, no realidad. Puede haber gobiernos ferozmente corruptos, pero que saben disimularlo o impedir que lleguen a los medios (o los medios son cómplices). 
Pero hay una cosa que sí me queda clara: que la corrupción, en algunos países y en algunas de sus elecciones -como las generales españolas del próximo diciembre o las inminentes en Cataluña este 27-, la corrupción, digo, no afecta al previsible resultado de las votaciones. Pero haberla, hayla.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Para creer que uno comprende

Pienso como el personaje de Shakespeare: (Life) is a tale / told by an idiot, full of sound and fury,/ signifying nothing. Lo tengo puesto en un margen de este blog. La vida es solo confusión, pero, para sobrevivirla, no tenemos otra que intentar buscar sentido, significado, aunque sea forzando los datos.
Lo dicho es particularmente apropiado para aplicarlo al sistema mundial: una historieta contada por un imbécil, llena de ruido y furia, que no significa nada. Y ahí entran los intentos de encontrarle sentido. Intentos de aclararse entre tanto ruido y furia.
Un intento que tuvo su efímero éxito fue lo del "fin de la historia" (mundial): el sistema mundial había funcionado bajo el conflicto entre dos ideas, capitalismo y comunismo, y, al vencer el primero, se había terminado la historia. Ninguna novedad. Hegel y Marx también lo habían dicho. Para el primero, la Historia de la Humanidad había sido la historia de la lucha de ideas, de modo que cuando triunfase una, se terminaría la Historia. Claro, Marx y Engels: la Historia de la Humanidad es la historia de la lucha de clases, de modo que cuando triunfe el proletariado, se habrá terminado la Historia (ya no habrá necesidad de Estado y todo eso). De momento, el que ha triunfado no ha sido la clase obrera sino el "1 %" como lo llaman en los Estados Unidos y no sé si eso sirve para decir que la Historia ha terminado.
Es un medio excesivo. Los hay más útiles y sencillos: recurrir a los ciclos. Aquí es más sencillo y no hacen falta tantas abstracciones: se toman unos cuantos datos que encajan con la idea de que todo lo que sube baja y todo lo que baja sube o, si se prefiere, que la historia de la humanidad (más modesto que los anteriores) es la historia de sus sucesivas "vacas gordas" y "vacas flacas". Los autores son más recientes que aquellos clásicos: Kondratiev, Schumpeter y hasta Amando de Miguel (véase su excelente La España cíclica). Los datos que no encajan en esta descripción de los ciclos, se dejan de lado o se etiquetan como "errores de medición" sometidos a la "navaja de Ockham". Estos ciclos son un instrumento excelente para introducir algo de sentido en el pasado, pero son un desastre si se pretende que lo sean para predecir el futuro.
Acabo de encontrar un buen artículo, en este caso sobre ciclos políticos en América Latina, publicado por Emir Sader; "¿El final del ciclo (que no hubo)?". Trata de los supuestos ciclos de gobiernos derechistas e izquierdistas en la reciente América Latina. Vale la pena leerlo. También este, de Alfredo Serrano.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Sociedad civil, pero menos

Nunca he entendido bien a qué se refieren los que hablan de la sociedad civil. Me suena que ya Marx andaba a la greña con Hegel sobre el concepto que ambos relacionaban con el Estado, es decir que la sociedad civil es lo que quedaba cuando quitabas el Estado. La cosa se complicó cuando aparecieron las grandes empresas y junto al Príncipe y al Ciudadano apareció el Mercader. En general, siempre mejor analizar con tríadas que con dicotomías, pero esa es otra historia.
La de ahora viene a propósito de un informe sobre la situación de la sociedad civil en la actualidad. que contiene algunos muy interesantes análisis de casos. Como tengo prejuicios, causados, probablemente, por mi ignorancia del concepto, me ha parecido entender que "sociedad civil" no se refiere al conjunto desorganizado de personas que no están en la política ni en la toma de decisiones económicas sino que, cuando están organizadas, forman lo que se llaman Organizaciones No Gubernamentales (ONG) que, como se ve, se definen con un negativo: es lo que no es Estado. Las realaciones entre las ONG (sociedad civil) y las Organizaciones Gubernamentales (el Estado) reflejarían las visiones opuestas de los viejos Hegel y Marx, cuando el mundo no se parecía en mucho al de ahora.
Visto el informe que cito, hay un punto que me ha fascinado: el tema de la financiación de la "sociedad civil" que, obviamente, viene de los gobiernos o de las empresas, con los problemas que cada una de estas opciones trae para la supuesta independencia de la "sociedad civil". Se critican, por ejemplo en Bolivia o en Rusia, a las ONG financiadas por gobiernos extranjeros. Y hay quien critica a las ONG financiadas por la Fundación de Bill y Melinda Gates. La frontera entre "sociedad civil" (el ciudadano) y el poder político (el Estado y sus organizaciones gubernamentales) o el económico (sus multinacionales con cifras de ventas superiores al presupuesto general de muchos Estados) son muy difusas.
Siempre hay alternativas: crowdfunding. Pero está claro que, sin dinero, la "sociedad civil" no existe.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Cataluña: discusiones inútiles

Aquí van algunos consejos para discutir sobre el tema impidiendo que se pueda llegar a ningún buen término, a no ser que lo que se pretenda es que se enfríe el café o que lleguen a la barra los calamares a la andaluza, es decir, si lo que se pretende es una charla de café.
1. Discuta sobre cuestiones de fe (fe es creer en lo que no se ve). Por ejemplo, contraponga que “España es una unidad de destino en lo universal” o la sagrada unidad de la patria (España, por supuesto, como única nación) al “Catalunya triomfant tornarà a ser rica i plena” o, si prefiere, “.Som una nació. Nosaltres decidim” (y dedicimos ser un Estado). Es como discutir entre protestantes y católicos sobre dogmas de estos últimos sobre la Virgen o el Papa. Esa discusión no lleva a ningún lado. Las naciones claro que existen: en las mentes de sus creyentes pero sin criterios para saber cuál es la verdadera.
2. Evite la racionalidad e insista en los sentimientos. Es como decirle a una hija, que está enamoradísima, que “ese chico no te conviene”. Es obvio que la atas al pie de la cama o seguirá poniendo sus sentimientos (legítimos) por encima de cualquier otro razonamiento. El “sentimiento nacional” está por encima de cualquier otro razonamiento (comercio, moneda, pensiones, orden público, Unión Europea etc.). Son sentimientos legítimos, pero es inútil discutir sobre ellos, sean españolistas o catalanistas.
3. Plantee el problema en términos dicotómicos. Por ejemplo el pueblo catalán y sus representantes (o viceversa) frente a Estado (español, por supuesto). Es una de las mejores maneras de evitar la realidad. Por ejemplo, olvidar las notables diferencias dentro del electorado catalán y dentro del electorado general (con o sin Cataluña, que esa es otra). Temas posibles: derecho de autodeterminación (no vale presentar textos manipulados del Tribunal de La Haya), independencia (con o sin “troika”), estado federal, estado confederal, estado libre asociado son cosas que se defienden a un lado y otro de la “frontera”.
4. Vea la cosa como una pelea derecha-izquierda. Así se condena a no entender nada. Las CUP, supuestamente de izquierdas, son independentistas, Unió no se sabe bien qué son, pero son de derechas y no están por el “proceso” tal y como se ha planteado. Sin ir tan lejos, “la lista de Mas” incluye a gente de su partido (Convergència, de derechas) y de Esquerra Republicana de Catalunya, con etiqueta por lo menos de izquierdas. Es decir, que hay gente de derechas, a un lado y otro de la “frontera”, que piensan cosas diferentes y lo mismo puede decirse de lo que sucede dentro de las izquierdas que mantienen su tradición de andar a la greña (léase el Homenaje a Cataluña, de Orwell). En general, hay gente de izquierdas, dentro y fuera de Cataluña, que defienden la autodeterminación y, en su caso, la independencia, Otros de izquierdas, en cambio, están en contra.
5. Recurra a argumentos históricos. En realidad, lo que impide llegar a acuerdos no es el uso de la disciplina académica llamada historia sino la “toilette historique” o “historical lifting” que cada cual practica para justificar y legitimar sus propuestas y pretensiones, Puede remontarse a Adán y Eva o quedarse en la Guerra de Sucesión o hablar de los Reyes Católicos y las sutilezas de reinos, principados, condados etc. en los que el “pueblo” no contaba nada, sino que la soberanía residía, como su mismo nombre indica, en el Soberano que hacía y deshacía territorios con absoluta tranquilidad (esa es mi particular “toilette”).
6. En ningún momento plantee el tema en términos de intereses: qué intereses defiende quién y por qué. Hágalo en términos de grandes valores: libertad, nación, patria, identidad, liberación, pueblo, respeto a las leyes (si utiliza el argumento de que la Constitución no permite cosas, recuerde que se ha cambiado “de tapadillo” un par de veces y que, por tanto, es cambiable. Como decían los escolásticos; “vale pasar del hecho a la posibilidad”). Si esos valores se quedan en palabras nunca definidas, mejor para que la discusión sea eterna e inútil.
7. Super-aconsejable: caricaturice a su contrario. Eso le enrabietará, responderá con sus propias caricaturas que a usted no le harán ninguna gracia y ya no hay quien pare.

Si yo fuera catalán, me pensaría muy mucho mi voto. Como no lo soy, de eso que me he librado. Como me he librado de responder a una simple pregunta: ¿son suficientes 68 escaños, contando o sin contar la abstención?
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

¿También los animales marinos?

Hace unos días me hacía eco de un informe sobre la reducción de árboles a escala mundial y su posible impacto en el clima. Ahora encuentro referencia  a otro informe que habla de la reducción en la población de animales mrinos en estos últimos años en un 49 por ciento. Pues eso, agua dulce, agua salá. La tenemos clara.

Derecho a la Resistencia, según.

Solo para los que quieran nota. Se trata de comparar estos dos artículos.
El primero, de Kintto Lucas, cuenta algunos detalles sobre cómo se llegó a introducir en la última Constitución ecuatoriana lo que está en otras constituciones latinoamericanas o europeas. Se trata del derecho de los ciudadanos a oponerse frontalmente a decisiones que consideran injustas o abusivas. De alguna forma, contrarresta algunos excesos verbales del actual presidente de la República, Rafael Correa, que se arrepiente de que tal derecho esté reconocido en la Constitución de su país. La demoledora entrevista de Alberto Acosta no va para examen.
El segundo, de Juan Carlos Monedero, compara cómo se ha reaccionado en España ante las actuaciones del ahora condenado Leopoldo López con la manera como se habría reaccionado si hubiera sucedido algo parecido en las Españas.
Ahora para matrícula: imagine que se discute en Venezuela el derecho a la resistencia y en el Ecuador se encarcela o se expulsa del país a quienes consideran que el gobierno sufre una deriva caudillista o autoritaria. Compárese y disfrútese lo que se pueda.

martes, 15 de septiembre de 2015

Abusos en la frontera

Por lo visto es epidemia. Nada que ver con el maltrato que mi compañero boliviano de origen japonés sufrió a nuestra entrada en los Estados Unidos por Nueva York allá por los 70. Ambos habíamos sacado el visado juntos en el consulado de Barcelona donde fuimos interrogados covenientemente por el cónsul que no hablaba castellano, preguntó si yo sabía inglés, dije que no, trajo un intérprete con lo que el cónsul preguntaba  en inglés,  yo contesaba sin esperar la traducción en castellano y le tuvieron que traducir mi castellano a su inglés. Yo pasé el control de pasaportes sin mayor problema, pero mi compañero fue, primero, insultado y, después, llevado a una habitación separada para ulteriores interrogatorios mientras yo esperaba fuera.
Ahora en Hungría contra los sirios que llegan por Serbia o en España contra los subsaharianos que llegan por Ceuta, Melilla o directamente en pateras. Por supuesto, está la frontera entre los Estados Unidos y México que el pre-candidato Trump pretende asegurar con una valla que sería costeada por el gobierno mexicano, según dice en su campaña. En España se contentan con concertinas, alambradas "mejoradas" con cuchillas y "devoluciones en caliente". En Alemania, con sus vaivenes, vuelven a ponerse "serios"
Poco llega a los medios que manejo sobre los abusos en la frontera entre México y Guatemala. Según se cuenta aquí,  son notables los abusos mexicanos contra los guatemaltecos y demás centroamericanos que intentan pasar por México hacia los Estados Unidos. Como contaba aquí hace un par de días, son órdenes que vienen de "arriba" y hay que cumplirlas a no ser que no estés al alcance del castigo inmediato o tengas intereses explícitos en mantener buenas relaciones comerciales con ese "superior". Ya se sabe que el argumento de los Estados Unidos sobre los derechos humanos es retórico. "Si eres obediente, no importa cómo y cuánto violes los derechos humanos; si eres desobediente, incluso podré invadirte para cambiar el régimen y hacer respetar, de una vez, los derechos humanos -aunque después no se respeten-".
Total: los factores de producción son materia prima, energía, fuerza de trabajo, gestión, capital y  tecnología. Que el capital se mueve sin problemas y algo parecido sucede con la energía y las materias primas, está claro. De la gestión se encargan las escuelas de negocios que aplican la misma pedagogía "all over the world" (en inglés, si es posible). Con la tecnología hay problemas con las patentes, pero los tratados de los gobiernos que trabajan para las correspondientes multinacionales ya se encargan de que lo de las patentes funcione como debe funcionar, es decir, que el que paga, manda. Ese conjunto es lo que llaman globalización. ¿Fuerza de trabajo? ¿Globalizada? De eso nada, monada. Proteccionismo para emigrantes, desplazados, demandantes de asilo (en este último caso, según dicen los sabios del derecho internacional público, contra tratados y acuerdos internacinales). 
Si los Estados Unidos defienden los derechos humanos en la práctica cuando les interesa, los restantes gobiernos defienden la globalización cuando les interesa. Cave canem.

lunes, 14 de septiembre de 2015

La otra cara de la crisis de refugiados

Efectivamente, han muerto en Siria más de 200.000 personas por causa de esta guerra y se han visto desplazados de su domicilio habitual 12 millones, dentro y fuera del país (en los países limítrofes, como ya conté, 4 millones).
Que algo tienen que ver las brillantes intervenciones de la autodenominada "comunidad internacional", es decir, los que mandan obedeciendo a los Estados Unidos, en Afganistán o Libia, está fuera de discusión. Basta ver cómo han quedado esos países y cómo se convierten en emisores de emigrantes o lugar de paso hacia Europa. Pero hay más.
Aquí se recuerda un informe del SIPRI  en el que se establece que el comercio de armas en 2010-2014 ha aumentado un 16 por ciento respecto al de 2005-2009. También establece quiénes son los grandes exportadores de armas en el mundo: los Estados Unidos, Rusia, China, Alemania y Francia.
Los primeros receptores son Arabia Saudita y los Emiratos Árabes que no solo tienen algo que ver en las muertes en el Yemen sino que han estado apoyando al autodenominado "Estado Islámico" (DAESH en árabe, aunque parece que eso no es "autodenominado") mienras Rusia apoyaba y va a apoyar a Asad, cosa que los Estados Unidos están intentando evitar. Al diablo se le ocurre pensar que esa oposición a la ayuda a lo que queda del gobierno de Siria es para favorecer al "Estado Islámico" o a Al Qaeda. Supongo que es para favorecer...¡a Israel!. Demasiado complicado para mí, o demasiado insensatos los que nos gobiernan desde la "comunidad internacional" Encima, los ataques estadounidenses al EI producen suficientes muertes civiles como para pensar que sus familiares van a convertirse en fieles y entusiastas pro-estadounidenses o pro-"comunidad internacional". El ministro de asuntos exteriores español, que se caracteriza por decir las obviedades que su partido niega posteriormente (ver una), ya dijo que había que negociar con Asad. Perdónales, Señor, porque no saben lo que se hacen. De acuerdo, pero los muertos muertos están, sus familias destrozadas y sigue habiendo no un "efecto llamada" sino un "efecto salida".

domingo, 13 de septiembre de 2015

Cajas chinas, nuñecas rusas

Comienzo por lo que iría a mi egoteca. 
1. El Gran Jefe (GJ) me citó para las 8:30 y me recibió a las 13:30. Nada que objetar. Supuse que persona de su posición podía tener miles de compromisos y urgencias, así que no dije nada. Entré en su despacho y me recibió con un comentario despectivo hacia mis gafas. Sea. De ahí pasó a echarme en cara el que yo hubiese pedido audiencia aprovechando una ley que, obviamente, no fui yo el que la promulgó. Insistió y callé. En tono no pertinente (es decir, impertinente) me propuso una disyuntiva para que yo resolviese, pero en un tema en el que, a pesar de que soy un generalista, no tengo la más mínima idea. Sugería que la opción caía en su especialidad, no en mi competencia e insistió. Transigí. 
La pregunta es ¿por qué aguanté tanta impertinencia? Pues muy sencillo: GJ controla un bien, para mí importante, para cuya satisfacción dependo de él. Estoy en sus manos y tengo que aguantarme. Es lo que sucede con algunas profesiones  como jueces, médicos o enseñantes que controlan algo importante para el sujeto. Respectivamente, inocencia, salud o aprobado. Cierto que, en este último caso, han aparecido instituciones como la de "defensor del estudiante" que puede reducir la impertinencia del docente, pero, aun así, conozco casos de estudiantes que han tenido que aguantar carros y carretas y, pasados los años, mantienen la espina clavada de la prepotencia del que controla el aprobado. Supongo que podría denunciar al GJ por su mala práctica, pero, infelizmente, el que quedaría desprotegido sería yo, así que me comí mi orgullo y me sometí al maltrato verbal al que fui sometido.
2. Subamos ahora un escalón en ese juego de cajas chinas o muñecas rusas. Hay, en cualquier sociedad, instituciones que tienen poder sobre otras. Por ejemplo (imagino) entre bancos y partidos políticos. Los primeros controlan un bien escaso para los segundos: los préstamos para su funcionamiento y sus campañas. ¿Qué pueden hacer los partidos? Transigir, aguantarse, pasar por el aro. Y seguro que hay más instituciones que pueden permitirse el lujo de ser impertinentes respecto a otras dado el control que pueden tener de bienes muy importantes para estas últimas.
3. Un escalón más: el sistema mundial. La relación entre el gobierno de España y el de Alemania, por ejemplo. No es por maldad, seguro. Es, sencillamente, que cada uno de ellos tiene sus problemas en el escalón anterior (Alemania  con sus bancos y sus empresas multinacionales por un lado y sus partidos por otro). Pero hay un caso que me resulta mucho más interesante: la creciente desobediencia hacia los Estados Unidos. No me refiero a la desobediencia retórica (hablar contra el "imperio" es gratis, sobre todo si se siguen cumpliendo a rajatabla los contratos con el mismo), me refiero, sencillamente, a lo que sucede cuando comparamos la impertinencia que solían tener los gobiernos de dicho país y cómo eran obedecidos "perinde ac cadaver" (que es como Ignacio de Loyola quería que se obedeciese en la Orden que fundó, aunque él no lo cumpliese tan a rajatabla con los papas impertinentes que le ponían trabas) y ahora aparecen más y más desobedientes que se atreven a levantarle la voz como yo, de no haber estado sometido por el GJ, habría deseado hacer y no hice.
Siempre hay alternativas y voy a ver si encuentro una para el GJ. No se trataría de cambiar de GJ sino de hacerle entender al impertinente de ahora que no es los Estados Unidos de los viejos tiempos sino unos Estados Unidos como los de ahora. Que manda, sí, pero ya no pueden permitirse todos los abusos de otros tiempos. Algunos sí, claro. Pero ya no todos.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Esperanza de vida

Este es el mapa que ofrece el Banco Mundial. A más oscuro el país, mayor esperanza de vida (los datos, país por país, están en la página que cito). Nótese el caso de África y la anomalía de los Estados Unidos, en una categoría inferior a Canadá, Australia y a la mayoría de países europeos. Hay dos buenos indicadores de cómo funciona un país: la esperanza de vida y la mortalidad infantil que, para funcionar bien, tienen que ser compensado por la desigualdad. De hecho, la mortalidad infantil en algunas zonas de países ricos es igual o superior a la de algunos países periféricos.



viernes, 11 de septiembre de 2015

Hace catorce años

"Fourteen years later"  es el sombrío resumen que Tom Engelhardt entona pensando en el aniversario del 11-S. Parece que el gobierno sabía, parece que fueron saudíes y es obvio que la reacción ha traído más males que bienes. Parece que no fue "causa" de lo que ha seguido, pero sí parece que fue el Pearl Harbor que sirvió de precipitante de la opinión pública para lanzar operaciones imperiales cuyos efectos se sufren todavía. Claro que esas operaciones tenía antecedentes, como lo de Al Qaeda los tenía. Lo que sí sé es que yo volvía de un curso en Santander y en Barajas vi por la pantalla de televisión cómo se estrellaba el segundo avión. Hace catorce años.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Deforestación y clima

Hace unos días hubo noticias sobre el recuento de árboles a escala mundial y la constatación de cómo y cuánto habían disminuido en los últimos tiempos. Cosas que pasan, se dirá. Ahora encuentro la referencia a un estudio sobre los efectos que hace mil años tuvo la deforestación en territorio maya sobre el clima local, uno de los factores que llevaron al colapso de tan fabulosa civilización, como probablemente sucedió con Monte Albán, cerca de Oaxaca de Juárez. Algo así está pasando en la Amazonía. Claro que el ocaso maya no se debió únicamente a la cuestión medioambiental, pero sí parece que se ha constatado el impacto que la tal deforestación tuvo sobre el clima... con la advertencia de que la ahora producida a escala mundial podría tener para el clima planetario. Cambio climático si se prefiere.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Razas, dioses, naciones (y 2)

Unas pocas reacciones recibidas me hacen volver sobre esos mitos. Lo primero que hay que recordar es que del hecho de que sean mitos (es decir, su base empírica es escasa, no inexistente) no se deduce que sean irrelevantes. Ya lo dije y lo repito ahora.
El mito de la raza sirve ahora para tener objetos sobre los que descargar las frustraciones de las clases medias (sobre todo la parte inferior de dichas clases). Pero sirvió para otras cosas. Por ejemplo, y bajo Franco, para mostrar lo cercano que el régimen estaba del nazismo que dividía las razas en “superiores” (los arios, la “raza ibera” para los falangistas) e “inferiores” (incluso “subhumanos” como se clasificaba a los judíos, raza inferior junto a los gitanos). El efecto inmediato era que los “superiores” tenían derechos sobre los “inferiores”: podían hacer con ellos lo que quisieran, desde la shoah o porraimos (para judíos y gitanos respectivamente), hasta el uso del oro de los dientes para hacer lingotes y esconderlos en un tren en Polonia. No había novedad: la invención del racismo se produjo cuando en Europa (Inglaterra, Portugal, España) hizo falta algo que legitimase la esclavitud en masa, la de los negros que en horribles condiciones eran trasportados a las Américas. No pasaba nada: eran “inferiores”, casi como animales, y los “superiores” tenían derechos sobre los “inferiores”. Digan lo que digan, se puede funcionar socialmente sin razas. Mito descartable, entonces.
La nación es un invento posterior y no tan fácilmente descartable. Se construye primero en la Inglaterra de Cromwell, después en la Francia de la Gran Revolución y finalmente en la Alemania romántica de la unificación, para legitimar al Estado que antes estaba legitimado por el Soberano, es decir, el Rey. Decapitado o guillotinado el susodicho, la legitimación de la estructura política llamada Estado se consigue trasfiriendo la soberanía al pueblo, la gente, la ciudadanía y, finalmente, al elector en el mejor de los casos. Todo Estado, pensarán, tiene que ser una nación y así tendremos un Estado-nación o Estado Nacional. Total, que la nación es el principio legitimador del Estado... mientras pueda, ya que, según algunos cálculos, si hay 200 Estados en el mundo, hay también 2.000 naciones. Si toda nación debe tener su Estado, la cosa se pone complicada. Aún así, no hay disponible un principio legitimador del Estado que funcione tan bien como el mito de la nación. Indispensable. Claro que, como todo mito (y la semana pasada ya me referí al de la raza a este respecto), no todos lo comparten de la misma forma. Si los Païssos Catalans lo son por compartir una lengua (no por la historia, ya que habría que incluir a todo Aragón), no sé qué habrá que hacer con la “francofonie”, la comunidad de hablantes del francés, en América, África y Europa.
Deos fecit metus, el miedo hizo a los dioses. Nace del miedo ancestral a las inclemencias del tiempo, al futuro y a la muerte y de la necesidad de encontrar un entorno de relaciones “fraternales” cuando se vive en un mundo de relaciones darvinistas. Como decía el desaparecido humorista Perich, “la religión es aquello que resuelve los problemas causados por la religión”. Algo hay de eso, pero es obvio que no es todo. Hay problemas que resuelve como digo, de forma que no puedo imaginar un mundo sin ningún tipo de religión (en algunos casos, el nacionalismo adquiere tintes religiosos: hay religiones -“religan” con lo trascendente- seculares y este puede ser uno de ellos)
A pesar de lo dicho, ninguno de los tres mitos puede asumirse como “la” causa de determinados fenómenos contemporáneos. Cierto que hay problemas de violencia racista en muchas partes del mundo, empezando por los Estados Unidos. Y hay igualmente problemas de violencia religiosa (aparecen cristianos ortodoxos contra católicos o católicos contra protestantes que recuerdan “guerras de religión” pasadas o musulmanes contra cristianos o budistas contra musulmanes). Y, sí, hay violencia nacionalista y doy por supuesto que va a aumentar en los próximos tiempos.
Pero en ninguno de los tres casos la raza, la religión o la nación son “la” causa de dicha violencia: se usa el mito para legitimar determinadas acciones o como banderín de enganche o como acompañamiento a un plato principal de intereses de otro tipo (poder, voto, geopolítica, economía, hegemonía etcétera). No se me ocurre pensar que lo de Cataluña está causado por el nacionalismo únicamente o que lo del Estado Islámico está causado solo por el Islam. Se usa como truco, pero yo no.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-. Además de las 2.000 naciones, disponemos de unos 4.000 dioses -entre pasados y presentes: mucha gente ha matado y ha muerto por algunos de ellos- y es imposible saber cuántas razas hay -pero sí si esas supuestas razas se mezclan entre sí, como lo muestran los cuadros del Museo Arqueológico de Madrid: fantástico que cada mezcla tenga un nombre: racismo a la enésima potencia-) 

De la epistemología a la práctica

Un brillante artículo de Johan Galtung sobre las epistemologías disponibles (Descartes, Vico, daoísmo, es decir, trocear, totalizar, dialectizar con todas las especificaciones). Quedarse atrapado en una de ellas (mi riesgo es el cartesiano) lleva a dificultades para plantear una investigación para la paz que funcione. Me ha interesado, en particular, ver los riesgos que conlleva la perspectiva a lo Vico, definiendo la paz incesantemente y no bajando a pie de tierra. 
Galtung se propone combinar las tres y lo muestra aplicado a la Europa contemporánea. Vale la pena leerlo.

martes, 8 de septiembre de 2015

Contradicciones aparentes

Por un lado, crece la compasión hacia los exiliados, desplazados y emigrantes sirios que llaman a las puertas de Europa. Gobiernos como el alemán, van a dedicar 6.000 millones de euros a afrontar el problema. Y la sra. Merkel es abucheada cuando visita a un centro de refugiados. Hay compasión y hay islamofobia como si los exiliados fuesen budistas. En Londres los ataques islamófobos han aumentado un 70 por ciento. En España son las denuncias las que han aumentado de esa forma.
Es evidente que los compasivos no son los de Amanecer Dorado atacando a los recién llegados (el apoyo a Amanecer Dorado crece entre los jóvenes griegos). Unos son compasivos, otros son islamófobos. Conviene distinguirlos. También en estos gráficos de hace un par de años (la pregunta no la ha vuelto a hacer Gallup en ediciones posteriores -la de este año se anunciará en diciembre-)


Los Estados Unidos son percibidos, con mucho, como la mayor amenaza a la paz mundial en esta encuesta que cito y que abarca a 60 países. Chomsky la ha citado con frecuencia. La última que yo sepa, aquí.
Sin embargo, y aunque los porcentajes sean muy distantes de los anteriores, la misma encuesta arroja el dato de que sería el primer país en el que, si no hubiese barreras, le gustaría ir a vivir.
Efectivamente, hay gente pa' to' (no está claro quién fue quien lo dijo y sobre quién. A mí me dijeron mis amigos cordobeses en la taberna en la que se solía reunir el Gerra -torero, "Guerrita"- que era este el que lo había dicho cuando le presentaron a Ortega y Gasset como filósofo. Me fío de mis amigos. De quién si no)

lunes, 7 de septiembre de 2015

Asambleismo y democracia

Un buen artículo de Manuel Cruz haciendo ver las aporías en que se incurre cuando un partido dice "apoyaremos lo que diga la gente". Primero, porque se evitan el engorroso trabajo de elaborar un programa. Segundo, porque, al no especificar, no queda claro cuánta gente hace falta para que el partido la apoye. Tercero, porque la gente puede querer auténticas barbaridades desde el punto de vista (derecha, izquierda, secesionista, unionista, populista) del partido en cuestión. Total: o están mintiendo o no saben lo que dicen. Mala disyuntiva, sobre todo cuando se trata de decidir sobre circunscripciones en las que no puede haber una asamblea dado su tamaño (¿una asamblea de 100.000 personas? Difícil me lo pones). Vale la pena leer el artículo. Se entiende todo. Y también el de Fermín Bouza, aquí al lado, matizando.

Gaza inhabitable

Lo trae Al Yazira y no es el único medio que, tímidamente, lo ha anunciado. En el caso que cito, las fuentes del artículo son Naciones Unidas en diversos informes. 
¿Factores que llevan a tal anuncio? Como siempre, una mezcla de ellos: internos (la corrupción de las autoridades palestinas), externos (el gobierno de Israel interesado en "recuperar" esa parte de la Tierra Prometida y limpiarla de terroristas -la segunda parte es la versión oficial, la primera es la habitual-) e internacionales (la ayuda no llega de manera suficiente).
Entiendo que los medios visuales españoles estén obsesionados con los refugiados sirios. Es, en efecto, una catástrofe humanitaria. Pero no es la única. De Gaza, parece que piensan que mejor no hablar a no ser que haya una operación militar en curso para los objetivos arriba indicados. Eso sí, la construcción del palacio presidencial en Cisjordania (13 millones de dólares) clama al cielo. Y sospecho que también ahí hay un "3 por ciento" que va a otros bolsillos.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Solo para economistas

Un texto interesante, de un economista que juega en el terreno de la academia y de la política. Comienza describiendo el panorama sombrío de la economía mundial y como el FMI ha tenido que revisar a la baja sus predicciones. En ese contexto, hay algunos puntos brillantes, dice, la India, España y el Reino Unido, pero lo más visible es el estancamiento general (y no vendría mal que explicase por qué son excepciones).
Lo que me resulta interesante es cómo contrapone dos teorías que intentan explicar dicha situación poco halagüeña. No entiendo casi nada de lo que dice cada una de ellas. Solo hay una cosa que sí percibo: que solo se trata de variables económicas, excepto una pequeña digresión sobre las preferencias de la gente (preferirían aire limpio, dice, cosa que dudo) y sobre las opciones que tienen los gobernantes frente a dichas preferencias. No hay empresas, desigualdad, estafadores, peleas por el poder mediante los instrumentos que haga falta, hegemonías, medioambiente (excepto en esa referencia al "aire limpio"), ideologías (tal vez podrían servir mejor para explicar las diferencias entre las dos teorías), cuestiones energéticas futuras -inmediatas incluso- y cosas parecidas. Variables económicas encerradas en un mundo que es solo económico. Está bien para optar a unas oposiciones académicas, como decía Condoleezza Rice, pero no parece que sean útiles para entender el mundo realmente existente y que se resiste a quedar encerrado en el corsé de una disciplina únicamente.
Igual hace bien y lo contrario es caer en descripciones caóticas del caos. No añade mucho decir que todo es muy complejo y que, encima, está la "complexité de la complexité". Pero probablemente se acerca más a lo que las cosas son.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Crisis política, no tanto humanitaria

La crisis política, más que humanitaria, que preocupa tanto a los gobernantes europeos que se encargan de que sus ciudadanos se preocupen también, eso sí, con la ayuda de los partidos políticos correspondientes, es puesta en perspectiva aquí: qué significa esa cantidad de demandantes de asilo e inmigrantes comparada con la que se da en los Estados Unidos (los 11 millones de "ilegales" que quiere expulsar Trump), el impacto previsible (no el imaginado) que tendría su aceptación sobre la pirámide de edades en sociedades envejecidas como las europeas y las mandangas sobre identidades culturales, terrorismo, robo de empleos y demás con que se asusta a los niños por las noches. Intentar resolverlo con cuotas o pensando que se trata de un problema europeo, no parece que vaya a llevar a algún tipo de solución. Y las "guerras de imágenes" menos todavía.
(Añadido el 10: Aquí se argumenta que la "crisis europea"  es resultado de la desestabilización que los neocon perpetraron en Oriente Medio y África. No parece que esa sea la única causa (nunca hay una única causa para asuntos complicados como este), pero sí es razonable pensar que lo que ahí se cuenta refleja una parte importante de las causas).

viernes, 4 de septiembre de 2015

Aylan

Dudo de las reacciones emocionales y mucho más si son unánimes y todavía más si están en las portadas de casi todos los periódicos del mundo (más aquí). No veo una conspiración (eso lo dejo para los conspiranoides y para los que se agarran a esa palabrita para cubrir sus vengüenzas), pero sí veo un indicador de cómo se terminan planteando los problemas. Por lo visto, pasa algo parecido en el terreno económico. Por lo que respecta a la "crisis humanitaria" (la de los refugiados), la fotografía sirve para no ver algunas facetas del problema aunque, eso sí, es útil para generar respetables y admirables reacciones de solidaridad individual, que no gubernamental. Algunos gobiernos sacan el argumento de la intolerable invasión musulmana a un territorio cristiano (sic).
Con mucho, prefiero la frase de otro niño sirio. La escuché anoche por la televisión y no sé si tendrá el eco que ha tenido la muerte de Aylan, de su hermano y su madre y la desesperación de un padre que quiere regresar ahora a Siria para sentarse junto a las tumbas de lo que fue su familia -4.000 euros le ha costado la aventura. De momento-.
El niño, en inglés, venía a decir  que la cuestión no era que ellos quería ir a Alemania (en realidad, no quieren): la cuestión es que los receptores de esa "emigración" pueden parar la guerra y, con ello, se acabaría la presión de los exiliados y desplazados.
Pienso en quiénes han apoyado esa guerra civil, quiénes han vendido armas a unos y a otros y quiénes llevan a ese territorio conflictos que nada tienen que ver con Siria: se pegan patadas en el culo de los sirios que ya tienen bastante con su situación interna.
(Añadido el 7: Casi como si fuera una disculpa de Le Monde por haber publicado en primera página la foto en cuestión)
(Añadido el 9: Aquí una sucinta enumeración de los factores que llevaron a la muerte del tan llorado niño, desde los traficantes de fugitivos a la financiación inicial del Estado Islámico por parte de Arabia Saudita seguida por el uso del EI (como de Al Qaeda) por parte de los Estados Unidos contra el entonces enemigo Asad -con el que ahora se dice que hay que negociar-. Pero no solo).

Siempre nos quedará París

Pues no. No parece que nos vaya a quedar. Aunque los amantes, siguiendo a los protagonistas de Casablanca, puedan recordar los buenos momentos pasados que seguro que no van a volver, ahora los habitantes del plantea puede preocuparse por los malos momentos futuros que, si no hay contraorden, se van a producir a partir de las pacatas decisiones de la cumbre de París.
Cierto que los gobernantes harán una pomposa declaración que no quisieron hacer (los muy marketineros) en Lima (no hubiera quedado bien "la declaración de Lima" frente a lo que será "la declaración de París"). 
Pero aquí hay varios enlaces a investigadores que ponen en duda que lo que se vaya a decir consiga impedir el  2ª C de reducción del calentamiento global. Tal vez, ni siquiera al 1,5.
Mis amigos negacionistas (los tengo) dicen que estos apocalípticos están pagados por (y aquí añaden nombres de ONG sobre todo). Más creíble parece que es un negacionismo pagado por empresas cuyo corto plazo (el que venga detrás, que arree) necesita, de cara al beneficio a presentar ante los accionistas, que no se tomen medidas drásticas sobre el mediambiente. 
Pues eso, recordaremos París. En la ficción, lugar, casi orwelliano pero del Homenaje a Cataluña, en el que el chico es abandonado por la chica. Y ya se sabe lo que resulta cuando el chico se queda lamiéndose las heridas. Duran mucho. No hay vuelta atrás.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Inesperada esperable causas del cambio climático

No se me había ocurrido pero, una vez visto el informe, y como el huevo de Colón, era de esperar: una de las causas del cambio climático son los sueldos que los altos ejecutivos de empresas del petróleo, el gas o el carbón. Los altos sueldos, los incentivos, el cortoplacismo que imponen y más que les dificultan tomar otras decisiones que no sean las de mantener el status quo, es decir, la tendencia actual. Lo cuenta un informe del Institute for Policy Studies (no parece que estos estadounidenses sean unos rojos despendolados ni ecologistas infantiles; por lo menos, uno de sus viejos miembros con el que almorcé en Madrid hace ya algunos años no lo parecía).
(Añadido el 3 de octubre: Aquí van algunos casos del interés de algunas empresas en desprestigiar a los científicos que hablan del cambio climático como posibilidad real).

Incoherencia u homofobia

Una funcionaria, en Kentucky, se negó a inscribir como matrimonio a una pareja de varones que así lo solicitaba. En los Estados Unidos el "same-sex marriage" está permitido hasta por una sentencia del Tribunal Supremo. El argumento de la señora era claro:
“I never imagined a day like this would come, where I would be asked to violate a central teaching of Scripture and of Jesus Himself regarding marriage”
“To issue a marriage license which conflicts with God’s definition of marriage, with my name affixed to the certificate, would violate my conscience”
No podía hacer algo contra una ley que está por encima de la ley humana, a saber, la ley de Dios.
Solo un pequeño problema: esta señora se ha casado cuatro veces (es decir, se ha divorciado tres veces) contraviniento el dicho de Jesús mismo respecto al matrimonio ("central teaching of Scriptura and of Jesus Himself regarding marriage"), a saber, que "lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre" (o la mujer). Mateo, 19:6.
¿Es incoherente la señora o utiliza un argumento religioso para legitimar otro tipo de actitudes? No lo sé, pero se puede sospechar.
(De momento, la funcionaria ha sido detenida por saltarse la legislación vigente)

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Razas, dioses, naciones

Hace unas semanas una conocida líder de los derechos de los negros en los Estados Unidos resultó ser blanca. La foto actual, por lo visto, engaña, y han sido  sus padres biológicos los que han publicado su foto juvenil, rubia  y de ojos azules. El asunto ha armado el escándalo que podía esperarse en una sociedad que lo suele armar con las mentiras públicas (como la de Monica Lewinsky). Las posiciones expresadas se pueden clasificar en tres grupos básicamente, dejando de lado los esperables tuits cargados de sinrazones (en eso no somos originales).
El primer grupo incluye a la interesada. Está formado por  los que reivindican el derecho a identificarse con lo que consideren oportuno. Si quiere identificarse como negra, pues se identifica como tal y punto.
El segundo grupo, formado mayoritariamente por negros, es de los que dicen que esa identificación “desde fuera” no solo es muy cómoda frente a los que sufren el ser negros sino que, encima, consigue ayudas, becas, cuotas que estarían reservadas a los negros “de verdad”.
Finalmente, está el grupo de los que dicen que no pasa nada si se identifica como negra ya que, a fin de cuentas, la raza es un mito sin ninguna base científica, lo cual parece ser cierto: es una invención.
No puedo negar mis simpatías por esta tercera opción. Claro que hay diferencias físicas entre los humanos, pero, dada su larga historia, la realidad es que esas diferencias forman un continuo sin que haya un punto de corte que, en este caso, separe a blancos de negros. Y si lo hay, es social como lo muestra el mismo Obama, negro para los estadounidenses, mulato fuera de los Estados Unidos.
Pero no.  El hecho de que haya racistas muestra que, aunque ADN mediante, las razas sean construcciones sociales, sin embargo tienen consecuencias prácticas muy concretas que hacen que sean mitos que “gozan de buena salud”. Sin salir de los Estados Unidos, y cuando se trata de los homicidios cometidos por policías, es más probable que el muerto sea negro a que sea blanco: el doble. Y no solo eso: de los homicidios policiales contra personas desarmadas los cometidos contra negros siguen siendo el doble de los cometidos contra blancos. Sin llegar a esos extremos, si un negro se baña en una piscina “de blancos”, estos podrán llamar a la policía para que los echen (un caso ha habido de particular violencia policial contra estos inocentes bañistas). Pues si es un mito, vaya mito.
Pero es que sucede lo mismo que con los dioses y las naciones: existen, claro que existen, pero en las mentes de los racistas, creyentes y nacionalistas respectivamente. Pongan a discutir a un españolista con un catalanista y verán cómo pierden el tiempo. Es evidente que ambos no pueden tener razón a la vez: si España es una  nación indivisible, Cataluña no puede ser una nación “dentro” de España y, viceversa, si Cataluña es una nación, España no puede serlo (excepto bajo ese otro invento de “nación de naciones”, todavía más absurdo).
O los dioses. Cuál es el verdadero, ¿el tuyo o el mío? Difícilmente ambos. Y cada cual aportará sus “pruebas” (como los diferentes nacionalistas) para convencer al otro de que el propio es el verdadero.  En el caso nacionalista, hay un atajo: el voto y se hace lo que diga la mayoría. En el caso de  la religión, no parece que votando se arregle el asunto. Pero, en todo caso, es innegable que ambos mitos (los de los demás, por supuesto, no los propios, que son verdades absolutas) tienen efectos directos/indirectos incluida la violencia directa extrema (pienso en las Cruzadas y pienso en el Estado Islámico).
¿Con la raza? Claro que hay violencia: la del racismo desde el desprecio hacia el “inferior” (negrata, panchito, payo, q’ara -en aymara para referirse a los no aymaras-,  etcétera) por parte del que se “sabe” superior (hay chinos “han” confucianos en este epígrafe) hasta la violencia física por el mero hecho de haber sido etiquetado como “diferente”. Nota: uno puede sentirse superior y, sin embargo, ser objeto de persecución por parte de los que se saben “realmente” superiores. Pues, de nuevo, vaya mito.
No creo que se puedan abolir las religiones y las naciones. Cumplen un papel difícilmente sustituible. Acabado el esclavismo generalizado (quedan todavía muchos casos de tal aberración), que es para lo que servía originariamente (no confundir con la xenofobia, que tenemos en común con otros animales), solo queda la primera opción: reconocer que es arbitrario.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Sobre los diversos racismos y lejos de las versiones "blanco o negro", aquí hay comentarios sobre Trump y otros racistas y cripto-racistas en los Estados Unidos. A no perderse la discusión que sigue al texto. Sentimientos, no razones)
(Más de 20 millones de personas sufren el tráfico de personas en el mundo)
(Añadido el 7: La fiscal general de California habla de "claras disparidades raciales" en los homicidios cometidos por policías en los últimos 10 años, a saber, ocho veces más negros que blancos)