miércoles, 31 de diciembre de 2014

Mis buenos deseos

Mi espontaneidad o mi alarma me llevan a desear que, en el terreno del medioambiente, la reunión de Addis Abeba del próximo julio, la de Naciones Unidas de septiembre y la de París de diciembre lleven a algo más eficiente que la pasada de Lima. En esa línea, fui ingenuo al pensar que el precio del petróleo seguiría bajando al tiempo que sus efectos sobre el medioambiente se reducían. Absurdo ¿no? Pues tengo muchos más buenos deseos para este 2015. Optimistas a fuer de sarcásticos.
Espero una solución confederal para el conflicto ucraniano oriental. Algo así como Andorra: dos co-príncipes, el de Kiev y el de Moscú, que se reparten la responsabilidad y la gestión de las diferencias y desigualdades, con particular atención al sector industrial y energético, sin injerencias de la clase política estadounidense y su resurgir de la “guerra fría” (o nuclear).
Doy por hecho que el gobierno de Israel y, en particular, sus sectores más fundamentalistas, entenderán lo de la separación entre religión y política, dejarán de creer que su Dios hizo a la Eretz Yisrael su Tierra Prometida en la que instaurar un estado-nación para el pueblo judío con fronteras entre el Éufrates y el Nilo y aceptarán la idea de dos estados con fronteras seguras para ambos y respetando los derechos de aquellos palestinos que tienen la ciudadanía israelí aunque no la nacionalidad.
“Occidente” entenderá que si la irracionalidad actual de varias potencias nucleares no ha producido todavía un enfrentamiento nuclear, Irán puede acceder a tal tecnología sin que por ello aumente el riesgo de un invierno nuclear, ya suficientemente elevado por las tensiones entre la India y Paquistán o Rusia y los Estados Unidos (ver lo dicho sobre Ucrania).
Es difícil negociar con el Estado Islámico (Irak y Siria) si ninguno de los implicados está dispuesto a comprender las razones y motivaciones de los otros. Sin embargo, no es imposible. Una mesa redonda o cuadrada (recordando la que hubo en el caso de Vietnam) sentaría a las partes implicadas, estando todos dispuestos a ceder en algo con tal de ganar la paz.
Esto último también puede decirse para el caso de los enfrentamientos raciales dentro de los Estados Unidos sentándose para abordar el problema, con un buen diagnóstico previo, comunidades organizadas, policías, gobernantes de diverso pelaje pensando en las siguientes elecciones, comerciantes y movimientos sociales, todos ellos igualmente, dispuestos a ceder algo por bien de paz.
Ese mismo país puede revisar su política respecto a México. Cierto que este último atraviesa, internamente, una seria crisis de corrupción e impunidad y de violencia que genera violencia. Se puede solucionar de manera igualmente interna, pero se avanzará mucho más cuando los Estados Unidos tomen en serio su propia demanda de drogas (parte muy importante del problema, como dijo Hillary Clinton cuando estaba en el gobierno), dejen de exportar armas a unos y otros y renuncien a ayudar a unos cárteles para obtener así información sobre otros (también en esa “guerra” todo vale) y cambien el escaso interés que demuestran por esos derechos humanos que tanto les preocupan en otros lugares. No es imposible.
La crisis de la Eurozona se termina en el momento en que se reconoce que tanto las políticas neoliberales (“reformas”, austericidio) como las keynesianas (inversión pública) no son la solución sino parte del problema, y los economistas (y/o los políticos) encuentran una alternativa viable y aceptable para los intereses que defienden las primeras (los ricos más ricos) y para los que defienden las segundas (los pobres más pobres).
Obvio que, a pesar del comienzo de esta colaboración, mi perspectiva es eurocéntrica. No digo nada sobre lo bien que superarán el bache países exportadores de petróleo como Irán, México y Rusia ya citados o los bolivarianos Venezuela, Ecuador y Bolivia, que seguro son capaces de hacerlo aunque los ingresos del petróleo se hayan reducido coyunturalmente. A nadie se le ocurre que el precio del mismo llegue a cero y no es imposible imaginar que volverá a sus niveles altos para bien de ellos, aunque no tanto para la Eurozona.
Más que eurocéntrico, localista: ¿Y las Españas? Pues unas elecciones marcadas por la “elección racional” que se extenderá al contencioso catalán. Si soy ingenuo esperando lo anterior, en este caso lo soy de manera incuestionable. Pero no es mal deseo para 2015 que la oferta electoral sea racional (no sentimental) y la decisión de los electores sea igualmente racional. Mejor le iría al bienestar social peninsular (incluyendo a Cataluña).

Feliz 2015. Que nos sea leve.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

martes, 30 de diciembre de 2014

Caballero Blanco y gasto militar

Divertida sátira sobre el gasto de armamento de los Estados Unidos (aplicable al Reino Unido y, claro, a las Españas -excluyendo a Cataluña, que excluye en su proyecto constitucional el tener ese tipo de gastos-). Se compara tal gasto con las excentricidades del Caballero Blanco en Alicia en el Pais de las Maravillas: se gastan miles de millones en armamento "por si" fuese necesario y no se afrontan las necesidades reales de defensa (o, incluso, de ataque). Están locos estos humanos.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Conservador

El que cree que "seamos realistas, pidamos lo imposible" es una frase sin sentido en política: es sobre lo posible sobre lo que hay que discutir. El resto es charlatanería.
El que cree que "all politics is local", que toda política es local o, a lo más, que hay que "pensar localmente y actuar localmente" porque es en lo local donde está el ámbito de la acción posible. Hay que rechazar el "pensar globalmente, actuar localmente" porque eso sería reconocer que lo posible es menor de lo que se proclama: lo global tiene sus efectos sobre lo local aunque no sea más que limitando el campo de la acción posible.
El que cree que "pensar globalmente, actuar globalmente" es una forma de perder el tiempo. El mundo es como es y no se puede cambiar. Cambia, sí, pero no por lo que hagamos nosotros.
El que cree que solo actuando localmente se puede cambiar el mundo.
El que cree que el "narcisismo de las pequeñas diferencias" es algo a aconsejar a y a promover en los adversarios. Las discusiones típicas de la izquierda sobre matices o, peor, palabras, tienen un efecto importante: dividir a la izquierda, así que, bienvenidas sean.
Eso sí: hay conservadores de derechas y de izquierdas, ocupados en el crecimiento y ocupados en la igualdad, defensores de unos intereses y defensores de otros (cuáles sean y si son de clases sociales "clásicas" o "renovadas" es otra cuestión). Y no todos cumplen con todas estas características. Yo mismo me veo reflejado en algunas sí y en otras no. Lo que no tengo, a diferencia de muchos conservadores, es la retórica de estar trabajando por el "bien común".

Más allá de las sanciones

Algunos gobiernos, como aquellos pistoleros del Far West que tenían el gatillo fácil, están dispuestos, si no pueden invadir, a sancionar a los países "malos", es decir, a países con sistemas parecidos a algunos aliados de tales gobiernos, pero que tienen la mala idea de no ser aliados sino de ser respondones. Vaya por delante este ejercicio de doble moral.
Pero voy a lo de las sanciones. Por ejemplo a Corea del Norte. 
Lo primero, es que conviene saber si castigo es proporcionado al delito y, sobre todo, si el delito se ha cometido. Hay quien duda de que Corea del Norte esté detrás del "ataque informático" a Sony (de paso: ya ha habido contraataque, venga de quien venga). Otros casos sonados de ciberataque ya ha habido.
Lo segundo, es que he usado Corea del Norte sin mucha atención. Corea del Norte no es un actor que hace esto o lo otro. Para lo que aquí se discute, puede haber sido el gobierno de Kim o algún sector asilvestrado del mismo (poco creíble que existan tales asilvestrados, dado el nivel de control existente). Digamos, entonces, que se trate de un castigo al gobierno de Corea del Norte por algo llevado a cabo por dicho gobierno.
Lo tercero, es que el castigo, en realidad, no afecta al gobierno de Corea del Norte sino mayoritariamente a sus súbditos. Véase lo que dice este ciudadano estadounidense:
In my visits to targeted countries, I have seen how this strategy can be cruel to innocent people who know nothing about international disputes and are already suffering under dictatorial leaders
Por lo visto, ha visitado otros países "castigados" y ha visto que esa estrategia es especialmente crual con gente inocente que no sabe nada de peleas internacionales y que ya tiene bastante sufriendo la dictadura de sus gobernantes. Piensa, también, en el embargo a Cuba.
Algo debe de saber sobre el asunto. Se trata del ex-presidente Jimmy Carter  y en el Washington Post. Lo que resulta lacerante en todo ese asunto es que, encima, esos castigos, embargos, sanciones ¡no funcionan! Por lo menos, no consiguen el fin para el que se dice han sido impuestos. Siempre pagan el pato los mismos. Ya pasó con el "cierre de embajadas" al gobierno de Franco al terminar la II Guerra Mundial: yo sufrí el racionamiento (generado, también, por la destrucción causada por la última guerra civil española), pero el régimen duró muchos años. Hay quien dice que hasta ahora. Pero, en todo caso, Franco murió en la cama como "responsable ante Dios y ante la Historia" y fue llorado por muchos de sus súbditos que hicieron cola para despedir su ataúd.

viernes, 26 de diciembre de 2014

La nación como argumento

Oí hablar de internet por primera vez en 1982 aunque no recuerdo si se utilizó ese nombre. Uno de los miembros de aquel equipo (hablo de un proyecto de la Universidad de Naciones Unidas), propuso que nos conectásemos todos y tuviésemos nuestras discusiones a través del ordenador/computadora. Se trataba de un australiano afincado en Bélgica. Hubo una oposición frontal: la de un argentino. Su argumento era muy sencillo: eso iba a dar a la policía de su país todavía más facilidades para vigilarle.
Me he tenido que acordar de aquella situación al leer este texto sobre las reticencias que algunos cubanos de hoy en día manifiestan hacia el acceso a internet. Son exactamente las que usaba el colega y, a pesar de ello amigo, argentino.
Ya puestos, una más. Recuerdo la fecha porque el colega había sido muy crítico hacia la dictadura militar que azotaba a su país en aquellos años, cosa que cambió drásticamente cuando otro de los miembros del equipo, inglés en este caso, entró en la sala dando la noticia de la toma de las Malvinas por parte del gobierno argentino o, como se suele decir, por parte de Argentina. A partir de ese momento, nuestro amigo se envolvió en la bandera blnnquiazul y se le encendió el nacionalismo hasta niveles inesperados en quien había sido tan crítico con su gobierno. 
El inglés intentaba, inútilmente, hacerle ver que se trataba de un truco de la Junta para distraer la atención y generar precisamente el tipo de reacción que estaba mostrando el argentino: olvidar la represión y dejarse llevar por ese sentimiento tan primario como es la "identidad nacional" (la sra. Thatcher suscitó el mismo tipo de sentimiento para volver a ganar, contra todo pronóstico, las siguientes elecciones). Casi como los que salieron a gritar "Cuba, Cuba" en La Habana después de los respectivos y sinronizados discursos de Castro y Obana. 
La nación es lo primero. Supongo que los que tenían reticencias ante el uso de internet por parte de la policía cubana las habrán olvidado ante el triunfo de su país frente al imperialismo yanqui, según se les ha explicado en la isla. Los británicos que criticaban a la después lady Thatcher se olvidaron de tales críticas y, envueltos en la Union Jack, corrieron como una sola persona a defender la sagrada unidad de la patria puesta en peligro en las Falklands. Lo de Escocia es otra historia.
De todas formas, eso, en los Estados Unidos, no pasa ;-)

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Paz en la Tierra

"Desde 2008 por lo menos, el mundo se está haciendo cada vez menos pacífico. De ahí la importancia de entender mejor los conflictos y el riesgo de violencia". Así se expresa el Global Peace Index 2014 que publica el Institute for Economics and Peace. Este deterioro de condiciones mundiales se produce por el empeoramiento de cuatro factores: el incremento de la actividad terrorista (a lo que ya me he referí la semana pasada), el aumento de conflictos armados entre Estados y dentro de los Estados con el consiguiente aumento de muertes sobre todo en los conflictos internos y el porcentaje de desplazados por tales conflictos (El Instituto Interuniversitario de Desarrollo Social y Paz de la Universidad de Alicante viene editando la revista Migraciones Forzosas que documenta esta última cuestión).
Lo de la importancia de comprender estos asuntos se deriva, entre otras razones, del hecho de que el impacto de dichas violencias "costó" 9,8 billones de dólares (11,3 por ciento del producto mundial) en 2013. Adicionalmente, "más de 500 millones de personas que viven en 16 países (...) tienen una alta probabilidad de experimentar un deterioro en lo que a la paz se refiere en los próximos dos años. De esos 500 millones, unos 200 millones viven con menos de 2 dólares al día, lo cual les hace muy vulnerables si tal deterioro se produjese".
El informe clasifica a los distintos países en tres grupos en lo que a la paz se refiere. Los mejor situados son los nórdicos con Austria, Canadá, Japón o Bélgica y llegan hasta España que ocupa el puesto 26. Viene después un grupo intermedio y en él se encuentra Estados Unidos (puesto 101, entre Benín y Angola) y, en el puesto 108, la China. Finalmente, está el grupo de los peor situados, con Rusia en el puesto 152 y con Corea del Norte, Sudán, Irak, Sudán del Sur y Afganistán en los últimos puestos, es decir, los que presentan peores índices.
Esta clasificación se obtiene combinando una serie de indicadores ya que, con buen sentido, los autores del informe no creen que la "paz" se reduzca a "ausencia de violencia" ni, mucho menos, a "ausencia de guerra". Tales indicadores están agrupados en tres grandes bloques. Primero, por supuesto, el de los conflictos armados, faltaría más. Una cosa es no reducir paz a no-guerra y otra es olvidarse de que la mayor no-paz es precisamente la guerra.
Después, está el de la militarización de la sociedad con indicadores que van desde el acceso a armas cortas por parte de la población al peso que tiene en la respectiva economía la exportación e importación de armas. El gasto militar tiene, obviamente, su peso en este bloque y el Centre Delàs d'Estudis per a la Pau publica periódicamente el dato para España rebuscando en los presupuestos generales del Estado y sin quedarse en el del Ministerio de Defensa únicamente -hay, en efecto, gasto militar en otras partidas del presupuesto-.
El tercer bloque incluye diversos indicadores bajo un título general de "seguridad". Están, ahí, los datos disponibles sobre criminalidad, inestabilidad política o violencia en las calles (manifestaciones violentas y su frecuencia y efectos).
Subrayo estos dos últimos bloques ya que cuando se trata de "cultura de defensa", los planteamientos se quedan en el bloque 1 y porque son una buena indicación de lo erróneo del planteamiento "si vis pacem, para bellum" si quieres la paz, prepara la guerra. El informe, sin ser un alegato en una dirección u otra, y quedándose en la constatación a partir de los datos disponibles, sí permite relativizar esos propósitos. No los niega: no se trata de un discurso antimilitarista. Pero sí permite uno de tipo "investigación para la paz", es decir, de investigación en las causas complejas de la misma y su ausencia.
¿Qué falta? Algo que esas estadísticas no pueden proporcionar. Las estadísticas son útiles, pero son limitadas. Falta el "análisis concreto de situaciones concretas" en el que se pongan sobre el tapete conflictos (desde intra-psíquicos a inter-estatales) que están en el origen de las violencias en cada contexto geográfico. La paz, efectivamente, es algo más que disuasión militar. La semana pasada aparecía México entre los países en riesgo de terrorismo: análisis concretos exigirían introducir a los Estados Unidos (consumidor de drogas, vendedor de armas, apoyo a unos cárteles contra otros) si se quiere entender ese riesgo.
Pido disculpas por esta colaboración tan poco navideña, pero no viene mal ver la otra cara de la moneda en estas “entrañables fiestas”. Feliz Navidad.
(Publicado hoy en el diario información -Alicante-)

martes, 23 de diciembre de 2014

Más cosas sobre Cuba

Esta vez desde la experiencia directa de Johan Galtung visitando La Habana en 1960 y entrevistando a Fidel. Muchos puntos dignos de ser tenidos en cuenta y que no aparecen en los reportajes convencionales. Y una lista de más pasos que el gobierno de los Estados Unidos podría dar en el mundo.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Todo lo que quisiste saber sobre el cambio climático

Es una más que excelente página del Banco Mundial, en castellano, sobre el cambio climático. Datos, enlaces, mapas. (Casi) todo lo que quisiste saber sobre dicho tema.
Lo que yo preguntaría es por qué hay quienes niegan sistemáticamente tal eventualidad. Gente seria, no fkikis de radios vocingleras. Sin ir más lejos, la mayoría de congresistas y senadores republicanos son negacionistas y hablan de los que financian a los que defienden la posibilidad de tal cambio climático. Como es de suponer, también hay que preguntarse, frente a una página tan poco sospechosa de antisistema como la del Banco Mundial,  por quiénes financian a los negacionistas .

sábado, 20 de diciembre de 2014

Inestabilidad política

En este artículo de Taleb y Treverton en Foreign Affairs se enumeran los cinco factores que llevan a la inestabilidad profunda de un sistema político. Parten de una constatación: hace años, Siria parecía estable y el Líbano era un desastre. Ahora los muertos causados por los enfrentamientos armados del año pasado en Siria superan los 100.000 mientras que la tasa de homicidios del Líbano es inferior a la de Washington DC (así, cualquiera, dicho sea de paso). Los enumero y comento:
1. Centralización. Un gobierno que quiera estabilidad tendría que descentralizar (eso pretendieron en las Españas con el "café para todos" del Estado de las Autonomías, casi federal). En cambio, pretender controlarlo todo es mal consejero. (Nota: los autores no pretenden que uno de los factores, aislado, sea el causante de la inestabilidad; tampoco que la combinación de los cinco lo sea; pero tutto fa brodo)
2. Homogeneización económica, contraria a la diversificación. Es lo que Putin reconoce ahora como error: el haber dependido tanto de un solo sector, en su caso el energético. Como Venezuela. Sin llegar a tanto,  las Españas con su dependencia del turismo de sol y playas y la construcción. Aun así, están lejos de países africanos cuyas exportaciones son, básicamente, de dos o tres productos cuyos precios, encima, no controlan.
3. Deuda elevada hasta el punto de ser impagable. Es lo que sucede cuando Deuda y PIB tienen el mismo monto: por mucho crecimiento que haya y muchos sacrificios que se impongan a los ciudadanos paganos ("austericidio" hacia abajo, nunca hacia arriba), nunca se podrá pagar. Los intentos para capear tal temporal tienen efectos sociales y, a poco, políticos.
4. Falta de variabilidad política. Su contrario es la rotación o circulación de las élites políticas. Gobiernos del mismo partido, con o sin elecciones, durante mucho tiempo, no son una buena situación para la estabilidad. De nuevo: un solo factor (como este en concreto) no está en el origen de las inestabilidades, pero ayuda.
5. Falta de experiencia en la gestión de "shocks" relativamente importantes anteriores. El nuevo puede ser un precipitante de consideración.
El artículo propone numerosos ejemplos para cada uno de estos factores. Los ejemplos (hay que repetirlo) no son prueba de nada sino que son únicamente un medio para mejor entender el razonamiento o argumento, que es lo que cuenta.
Hace unos días, hubo un comentario a un blog mío. No pude responder porque este programa no me dejaba hacerlo, no sé por qué. Su autora llamaba a reaccionar contra el carácter de desequilibrados que tienen los gobernantes del mundo. No creo que todos lo sean (mis amigos y conocidos en gobiernos de cinco países diferentes prueban que no todos lo son). Pero sí creo que introduce un factor a tener en cuenta: la psicopatología (el clásico Psicopatología y política de Lasswell). Pero, a la viceversa, solo con psicopatología no se entiende qué está sucediendo en muchos sitios. No hay dilema entre estructura (estos cinco factores y otros más) y actor (la psicología de los gobernantes y de los que les votan) sino que se complementan. En todo caso, que hay gobernantes desequilibrados es algo que creo; que todos lo estén me parece totalmente falso. Pero que esos desequilibrados pueden crear apariencia de estabilidad, es constatable. Si solo es apariencia (y después del líder, ¿qué?) se verá con el tiempo.
Entretenimientos de fin de semana:
1. Repasar estos cinco factores (y especular sobre psicopatología) en el caso español-Madrid y en el caso catalán-Barcelona.
2. Curiosas las reacciones ante lo sucedido ayer ante la sede central del Partido Popular en Madrid. Trivialización, histeria anti-terrorista, utilización del tema para ajustes de cuentas, la doctrina del shock e così via, A lo que voy: el que conducía el coche con la bomba casera era de la opinión de que "todos los partidos son iguales". Pues se equivoca: ni todos los partidos son iguales ni todos los políticos lo son. ¿Tiene algo que ver con los cinco factores que cito?

viernes, 19 de diciembre de 2014

Candidatos presidenciales

Aquí podría estar el futuro:
Former presidents Bill Clinton and George W. Bush. (photo: Jacquelyn Martin/AP)
Bueno, para ser exactos, la esposa de uno y el hermano de otro, siendo estos hermanos hijos de otro. Hillary y Jeb  como posibles candidatos a la Presidencia muestra, a decir, de Glenn Greenwald, el nivel de meritocracia y movilidad social de un país. 
Ya eran mis candidatos favoritos en lugar de Obama, pero no pudo ser entonces. A ver si ahora se produce esta novedad de apellidos. A su lado, el que la alcaldesa de Madrid sea la esposa de un ex-presidente es cosa de aficionados. Mucho mejor la presidenta de Argentina: el cargo queda más claramente en la familia. Claro que donde estén los Kim...
Hay quien lo ve peor.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Más sobre Cuba

Hay una cierta tendencia a ver lo de Cuba como "el último muro", es decir, como el fin de un enfrentamiento ideológico entre el capitalismo y el comunismo. Como se ve ahora en las relaciones USA-Rusia, la cosa no iba de ideología sino de geopolítica. Y sigue yendo.
¿Qué se puede decir de Cuba? Cierto que como instrumento para producir un cambio de régimen, el embargo (y la Helms-Burton) no ha funcionado sino que ha fortalecido al régimen cubano. Razón por la cual los USA estarían dispuestos a repetir el error con Venezuela. 
Pero hay diferencias: la política USA hacia Cuba tiene otras raíces: Miami y sus votantes. Con los republicanos divididos al respecto y los demócratas también, Obama, como "pato cojo", puede permitirse ese lujo como se ha permitido el de los inmigrantes. Se embargaba (el bloqueo fue por corto tiempo, digan lo que digan en Cuba) para tener contentos a los votantes cubano-estadounidenses. Son las raíces internas de la política exterior estadounidense, como ya contaba Samuel Huntington..

Locos o terroristas

Lo de Australia (muchos secuestrados, tres muertos) ha sido cosa de un terrorista, por cierto abatido por las fuerzas del orden. Un poco desquiciado el secuestrador, pero terrorista. Basta ver las banderas con el "Allah es grande" para saberlo. Autoridades, medios y público están de acuerdo.
En los Estados Unidos hay, de vez en cuando, masacres mucho mayores. La de la maratón de Boston (tres muertos, casi dos centenares de heridos) también lo fue. Dos terroristas, para ser exactos, con algún que otro cómplice. Todas las demás masacres (exceptuando la del 11-S, obviamente) son cosa de enfermos mentales.
Mi problema es que la frontera entre "terrorista" y "enfermo mental" es muy borrosa. Para el caso de los "enfermos mentales" estadounidenses, hay más problemas aquí y en los estudios que se citan. Es demasiado fácil hablar de enfermos mentales aunque autoridades, medios y público estén de acuerdo en que tienen que serlo ya que, si no, no habrían perpetrado tal matanza.
Evidentemente, falta una tercera variable. ¿Frustración severa, tal vez? Es posible. Marginación, exclusión, desempleo, abandono, divorcio no-querido, sexualidad reprimida son las primeras que se me ocurren. Seguro que hay más. Pero, una vez más, la ecuación "frustración lleva a agresividad y agresividad lleva -no siempre- a agresión" se puede cumplir añadiendo que tal agresión puede ser contra uno mismo. Se llama depresión y puede llevar al suicidio, causa muy importante de muerte en el mundo. Casi un millón de personas al año (800.000, pero sin duda "under-reported"), más que homicidios y más que muertes por ataque terrorista, como contaba ayer. De todas formas (y siempre según The Lancet) los accidentes de tráfico se llevan la palma.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

La amenaza terrorista

2013 fue un mal año para el terrorismo y hacen bien los gobiernos en tomar medidas preventivas para evitar ser objeto de tales ataques. Los ministros europeos del ramo las están anunciando, comenzando por la “home secretary” británica (“La amenaza terrorista, mayor que nunca”, dijo a finales de noviembre). No vendría mal que también las tomaran para reducir, si no atajar, los factores que llevan a tal desatino, pero no hay nadie perfecto. Lo podrían saber bien los habitantes de esta Península y tendrían que saberlo los gobernantes que dicen estar preocupados por tal problema mundial. Porque es mundial.
En efecto: 11.133 muertes producidas por el terrorismo en 2012 y 17.958 en 2013. Tomando como referencia las muertes en 2000, estas se habrían multiplicado por cinco en estos años. Son datos del Global Terrorism Index 2014  que ha publicado recientemente el Institute for Economics and Peace.
Lo comento, sobre todo, porque creo que poner esta cuestión en perspectiva ayuda a evitar temores por parte de los islamófobos, lo cual no impide que el riesgo sea real para cualquier habitante de este Planeta. También le puede caer una cornisa paseando por la calle principal de su pueblo. Pero volvamos al caso.
 Primero, dónde está el foco principal del aumento de muertes por terrorismo. No es "Occidente" sino Irak, donde ha aumentado un 164 por ciento (en Colombia, donde también hay terrorismo aunque no yihadista, se redujo en un 50 por ciento en el mismo periodo -¿conversaciones de paz, tal vez?-). "Occidente" no es tan importante. El 82 por ciento de las muertes se produjeron entre Irak, Afganistán, Paquistán, Nigeria y Siria. De momento, los países de la OCDE ("Occidente", para entendernos), solo reciben el 5 por ciento de atentados y van a Turquía, México, Grecia, Israel y los Estados Unidos. Algunos son comprensibles. España queda fuera.
 ¿Quiénes eran los perpetradores de tales muertes? Con cuatro grupos se lograba el 66 por ciento: Estado Islámico, Boko Haram, los Talibán y Al Qaeda y sus franquicias. "Ya estamos", dirá el islamófobo, "Se trata del Islam".
Tal vez, aunque, como he dicho, sus objetivos son países de mayoría musulmana, no países de "Occidente", de “cruzados”. Pero es que, además, el informe reconoce que, aunque la ideología común sea la versión wahabita del Islam (hay, pues, otras versiones desde los sufíes a los peleados sunitas y chiítas), los objetivos estratégicos de cada uno de esos grupos son tan divergentes entre sí, que cuesta incluirlos a todos en una misma categoría. Con el añadido de que Al Qaeda ya no es una organización jerárquica (si es que alguna vez lo fue) sino una red con células independientes o "asilvestradas". Eso sí, hay motivos para preocuparse por el creciente número de yihadistas franceses, ingleses, turcos, españoles... que engrosan las filas de un ejército como el del Estado Islámico con efectivos que podrían alcanzar entre 200.000 soldados según unos y 30.000 según otros.
 Hay, como he insinuado, otros terrorismos. El separatista, prosigue el informe, sigue siendo una constante desde el 2000. Menor que el anterior, pero no por ello despreciable.
El problema del terrorismo no termina ahí, y el informe habla de riesgos futuros inmediatos para 13 países que incluyen a Irán, Israel, México, Sri Lanka, Mali y Uganda, entre otros.
No exageremos: el homicidio se lleva por delante 40 veces más vidas que el terrorismo (437.000 frente a 11.000). A mayor abundamiento, el 50 por ciento de los ataques no han producido ninguna muerte.
Pero lo importante no es tanto el regodearse con estas cifras, sino plantear cuáles son los factores que llevan a tales actividades, si lo que se quiere en prevenir y no solo defender. Tres son los factores detectados y que “producen”, combinados, terrorismo: que haya hostilidad entre grupos en el país con alguna tradición previa de enfrentamientos (suníes y chiítas por ejemplo, kurdos y no-kurdos sería el otro), que haya antecedentes de violencia por parte del Estado incluyendo el llamado "terrorismo de Estado" y, finalmente, que se trate de un contexto en el que se dan otras violencias (criminalidad, alteraciones violentas del orden público, enfrentamientos callejeros etc.).
 En general (no fue, pues, una originalidad la intervención reciente de un militar español en el mismo sentido) la debilidad del sistema político está entre los factores importantes en la aparición del terrorismo. También su falta de legitimidad o su "violencia estructural". Son factores mucho más importantes, siempre según el informe, que los económicos. Y habría que incluir el “torturismo occidental” tipo CIA.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-. Sobre la última frase, véase aquí qué se supone que ha dicho un líder del Estado Islámico sobre el papel de los Estados Unidos)

Búsquedas en internet

Estas fueron, según se dice aquí, las diez búsquedas más frecuentes en este 2014 que termina. En la página que cito también están las que se buscaron más en los Estados Unidos.
Global Trending Searches:
  1. Robin Williams
  2. World Cup
  3. Ebola
  4. Malaysia Airlines
  5. ALS Ice Bucket Challenge
  6. Flappy Bird
  7. Conchita Wurst
  8. ISIS
  9. Frozen
  10. Sochi Olympics
Mis comentarios: 
- las listas "mundiales" (en inglés, supongo) y las de los Estados Unidos no se diferencian mucho. Algo falla.
- he tenido que pinchar en cinco de los 10 puntos para saber de qué se trataba
- de los 10 puntos solo hice búsquedas sobre uno: ébola. De los otros cuatro, supe por periódicos.

Desigualdad y crecimiento

Durante algunos años di clase de una curiosa asignatura titulada "Sociología de las desigualdades". El tema, entonces, no se llevaba en las pasarelas académicas. Ahora, sobre todo entre economistas, es casi obligatorio hablar de ello. Los sociólogos no sé qué estarán haciendo.
El primer problema está en la componente ideológica de las palabritas del título que he puesto. Igualdad/desigualdad tienen de inmediato resonancias de izquierda-derecha en la medida en que los primeros pueden abrazar el igualitarismo y los segundos lo suelen rechazar... como obstáculo al crecimiento. Pero también "crecimiento" (y "decrecimiento") llevan carga ideológica: son objetivos a lograr y en cuyo altar se puede sacrificar lo que haga falta (medioambiente incluido). Hace ya muchos años que Dumond publicó Homo Aequalis mostrando la componente "civilizatoria" que tenía la iguldad, valorada en unas civilizaciones, rechazada en otras.
El segundo problema está en la tendencia a huir de la complejidad y el riesgo que se corre en tal huida: caer en el simplismo. Un simpático artículo de Dani Rodrik muestra los riesgos de respuestas demasiado simples sobre la relación entre una variable y la otra. Países como Bolivia han introducido políticas contra la desigualdad y les ha ido bien, cosa que no ha sucedido en Venezuela. ¿Por qué? Pues porque la relación entre ambas variables sigue, como termina el artículo de Rodrik, una ley general: depende. Depende de muchas otras variables, de modo que los análisis, por muy sofisticados que sean, sobre la relación estadística entre una y otro nunca acaba de hacer justicia a la complejidad y corre, como he dicho, el riesgo de ser simplista.
Entre uno y otro problema aparece un artículo de Yanis Varoufakis (este sí en castellano) criticando al tan citado libro de Piketty recientemente traducido al español. Si los modelos del FMI al respecto (a los que se refiere Rodrik) no solucionan el problema con más matemáticas, las "leyes" de Piketty y sus conclusiones sobre la necesidad de mayor igualitarismo para lograr mayor crecimiento económico no se prueban, dirá Vanoufakis, añadiendo un gran aparato estadístico (por otro lado, incompleto).
Por ideología se puede estar contra el exceso de desigualdad; hay casos en que tal exceso se convierte en un obstáculo empírico al crecimiento, pero no siempre ni mecánicamente; el crecimiento, como meta irrenunciable, es ecológicamente discutible. Y su contrario: por ideología se puede estar en contra del igualitarismo; hay casos en los que el tal igualitarismo (la antigua URSS, a la que se refiere Rodrik) se convierte en un obstáculo empírico al crecimiento, pero no siempre ni mecánicamente; el decrecmiento, como meta irrenunciable, es socialmente (no ecológicamente) discutible si no se quiere ser simplista.
"Lo siento mucho, la vida es así: no la he inventado yo". El resto de la canción no es pertinente. Pero igual ni siquiera la frase lo es: no es que la vida sea así: es que así la veo. Così è se vi pare.

martes, 16 de diciembre de 2014

Hacia la Guerra Fría

Un sombrío artículo del político estadounidense Dennis Kucinich (un "insider", no un antisistema) que vale la pena leer para:
1. ver cómo funciona el Congreso de los Estados Unidos
2. ver cómo han sido aprobadas las sanciones contra Rusia
3. cómo está evolucionando el sistema político ucraniano
4. cómo 2 y 3 están relacionadas
5. hasta qué punto importan poco las vidas y la vida cotidiana de los ucranianos cuando de lo que se trata es de llevar las fronteras de la OTAN hasta Rusia y poner a su gobierno contra las cuerdas 
Cómo está evolucionando la economía rusa, añado, no es una buena noticia al respecto: es cuando se está contra las cuerdas cuando se pueden cometer los mayores errores, cosa válida para el gobierno de Putin y para el de Obama -ver cuatro puntos anteriores-. El de la UE ni está ni se le espera, excepto para echar marcha atrás en legislación favorable al medioambiente, no sé si con la ayuda del comisario español del ramo.

Dinero en política

Con independencia del dinero que va ilegalmente a los bolsillos de los políticos, hay un tipo de dinero que es "comprensible": el dedicado a las cada vez más caras campañas electorales. Una parte del dinero legal proviene de las subvenciones que los gobiernos dan a los partidos, pero hay otra parte que viene de fondos privados que, en muchos países, son fondos legales. 
Cuando el sistema electoral es como el español (listas cerradas y bloqueadas dictadas por la cúpula de partido directa o indirectamente), el dinero que va a las campañas puede provenir de donaciones públicas, del trabajo y donaciones de los militantes y de sencilla corrupción. 
El caso Gürtel expresa bastante bien cómo funciona esa industria: "alguien" entra en contacto con la cúpula del partido (o con el comité electoral local) y propone pagar directamente las facturas o, también, entrega dinero "negro" al partido para que este pague las facturas. Ha habido casos menos sonados: el del militante que hizo en su empresa y gratuitamente encargos de papelería, megafonía, viajes o lo que fuese pero que, entrado en crisis empresarial, ha pedido a su partido que le pague lo que les entregó supongo que a cambio de algo (puesto en las listas, cargo o similares).
Cuando las elecciones se llevan a cabo mediante distritos uninominales (tipo inglés o estadounidense o japonés), el dinero puede venir del partido, pero la parte más importante es la que gasta el comité electoral del candidato único en cada circunscripción. Las donaciones que recibe pueden ser estrictamente legales bajo las circunstancias que marque la ley en su país o pueden ser, como en el caso de las listas, entregadas directa o indirectamente a cambio de ulteriores favores. Por eso las "buenas" empresas, en caso de previsión de empate, hacen donaciones a los dos contendientes mejor situados: hay que ser previsores.
Vuelvo a declarar mi admiración por el sistema estadounidense, no por el peso que tienen esas donaciones (y esa irrupción en las campañas por parte de empresarios como Adelson o los hermanos Koch) hasta el punto de que se trate de "business politics" que habría que traducir como "politica en manos de los negocios", sino por la transparencia con que se lleva a cabo una parte importante de dichas transacciones "do ut des". Seguro que hay dinero "clandestino", pero una parte importante del dinero recibido por cada congresista o senador es público y publicado. Resulta entretenido navegar por OpenSecrets y ver quién ha dado cuánto a quién. Con la mitad de transparencia ya me contentaría yo en las Españas (incluida Cataluña). 
El hecho es que con los datos de OpenSecret se puede saber (se cuenta, después de haberse tomado el trabajo, en el Washington Post, no Granma o Rebelión) que los Demócratas que votaron por la ley sobre el gasto aprovada el martes pasado habían recibido el doble de "donaciones" por parte de la industria financiera/aseguradora/inmobiliaria que los Demócratas que habían votado en contra. ¿Causa y efecto? Tal vez no fuese ese el único factor que les llevó a votar en tal sentido (habría que ver qué sucedía en sus respectivas circunscripciones), pero parece razonable pensar que algo debió de pesar en su decisión (el voto "de partido" no es obligatorio como en las Españas -incluida Cataluña-).
Y ahora, la pregunta: si eso ha sido así ¿qué puede suceder con las "donaciones" que reciben los partidos políticos en las Españas -etc- incluso las que lo son en forma de "condonación de préstamos asumidos para pagar las costosas campañas electorales"? Como para que los tertulianos radiofónicos y televisivos digan eso de "eso,fuera de España, no pasa". Pasa, pasa.

Ucrania: cambios en la opinión

Las encuestas se han hecho cara a cara, aunque no acabo de ver cómo han sido escogidos los encuestados. Son diferentes los tamaños de las muestras en los dos años (2013 y 2014) en que se han llevado a cabo (y es problemática la recogida de datos en las ciudades bajo la violencia -Crimea no está incluida-). El nivel de confianza no es el más elevado y el margen de error no da para muchas alegrías. 
A pesar de todo, no deja de ser impresionante el cambio que muestran estas encuestas de Gallup sobre la aceptación del papel de Rusia en Ucrania.
Ukrainian Approval of Russia's Leadership Disappears
Me cuesta creer esta caída tan espectacular (38 puntos en un año) en la aprobación del liderazgo ruso. Pero esa es la tabla. ¿Esperaban a Skywalker y se han encontrado con Darth Vader? Es posible. Últimamente parece difundida la idea de que la Arcadia feliz está al alcance de nuestras manos: basta cambiar de gobierno o lograr la independencia sin cambiar de gobierno o salirse del euro para que todo vaya bien. Inmejorablemente bien. Pero la "rugosa realidad" tiene eso: que es rugosa.
Moi ! moi qui me suis dit mage ou ange, dispensé de toute morale, je suis rendu au sol, avec un devoir à chercher, et la réalité rugueuse à étreindre ! Paysan !
No se olvide: se trata del "adiós" en "une saison en enfer".  Rimbaud, por supuesto.

¿Atacar al Estado Islámico?

La revista Foreing Relations le preguntó a un grupo de expertos si los Estados Unidos debían dar un paso más frente a ISIS en Siria e Irak y este es el resumen de sus respuestas:



Quiénes son y qué ha dicho cada uno, puede verse aquí. La pregunta ya es interesante. Porque no preguntan si Naciones Unidas debería dar pasos para encontrar un alto al fuego o incluso la paz. O si la OTAN debería hacerlo. No. Preguntan si los Estados Unidos, indispensable bajo su "destino manifiesto" de potencia hegemónica, debe aumentar su implicación en esa violencia. Pensar si esa violencia llevará a más violencia está fuera del paradigma. Ah, ¿y para qué van a preguntar sobre los orígenes de tal organización?

lunes, 15 de diciembre de 2014

Guerras costosas

Cuando el ministro de Defensa español anuncia que las tropas españolas seguirán en Afganistán hasta 2016, en el Finacial Times se publica un artículo con un par de observaciones que hacen pensar en la decisión española:
Primero, el coste de estos 13 años: 1 billón de dólares de los contribuyentes estadounidenses, un 80 por ciento de los cuales bajo Obama y una previsión de gastos de centenares de millardos (la guerra de Irak ha sido algo más costosa: entre 1,7 y 2 billones de dólares).
Segundo, y en consecuencia, aceleración de la ya iniciada retirada estadounidense.
Dos preguntas:
Primera, ¿quién ha hecho caja en ese inmenso mar de dólares? (recuérdese que una parte importante de las torturas de la CIA fueron "externalizadas" a una empresa privada que, a lo que parece, no tenía mucha idea de esas cuestiones pero sí cobró. 81 millones; eso sí: había quien sí tenía idea)
Segunda, ¿qué pintan las tropas españolas en Afganistán?  Recuérdese que ha costado unos 3,5 millardos de euros a los contribuyentes españoles y no conozco quién ha hecho caja en este caso, al margen de los sueldos y dietas de los desplazados.

Efectos del fracking

El argumento a favor del fracking es económico. En el caso de las Españas, país dependiente en el terreno de los hidrocarburos -no de la energía eólica, solar y similares-, el argumento dice que sería una irresponsabilidad no aplicar todas las técnicas conocidas (con todas las cautelas necesarias, por supuesto) para reducir tal dependencia y tal rubro en la balanza comercial. Como siempre habrá quien diga que lo que se consigue es que mejores los beneficios de empresas petroleras supuestamente españolas como si tal cosa tuviese algún sentido cuando se constata la composición de muchos accionariados, el paso siguiente ha sido crear un impuesto que revertirá en las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos más cercanos a la prospección y eventual extracción y en los dueños de los terrenos si es que no se trata de actividad en el mar. Se compran así las voluntades de los posibles "ecologistas infantiles" (que diría el presidente ecuatoriano Correa). Siempre habrá, eso sí, gobernantes locales, incluso del mismo partido que el del gobierno central, que se opongan a tales propósitos o, por lo menos, muestren sus reticencias.
El argumento en contra tiene que ver con el medio ambiente en general y con la salud de los habitantes cercanos en particular. Aquí  se citan y comentan dos estudios en esa dirección. 
Siempre se podrá decir que los legos no podemos opinar sobre estos estudios. Cierto. Pero como tampoco, como legos, podemos discutir de los argumentos económicos, parece que estamos condenados a dejar en manos de los gobernantes (¿cuáles? ¿los del gobierno central o los de los periféricos afectados?) la decisión final que, evidentemente, tomarán para nuestro bien tal vez económico pero, probablemente, no tan claro para nuestro bienestar en términos sanitarios. Hace algunos años el economista Alberto Acosta, que ahora preside el Tribunal Internacional por los Derechos de la Naturaleza, publicó un libro (La maldición de la abundancia que puede leerse aquí) en el que ponía en duda los pretendidos bienes económicos del extractivismo.
Cuestión de esperanza matemática: probabilidad del bien frente a probabilidad del mal y nivel del bien frente a nivel del mal. Y cuestión de plazos: el "oro negro" se ve enseguida; los males ambientales y de enfermedades tardan en aparecer. Y cuestión de poder en estas democracias en las que los asuntos son demasiado complicados para dejarlos en manos de los ciudadanos y suficientemente sencillos para dejarlos en manos de las grandes empresas.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Empresas mentirosillas

Hay un cierto revuelo en las Españas respecto a cómo Bankia mintió sobre su situación económica real ante su salida a Bolsa y cómo los auditores ni se enteraron (o no quisieron enterarse, que eso nunca se sabrá). Engañaron a inversores (los que compraron sus "preferentes") y queda por ver si engañaron también al Banco de España y a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, amén de lo sucedido con su auditora, Deloitte.
Una lectura rápida a este artículo de The Economist (nada sospechoso de anticapitalista) hace ver que es un caso más (el de Bankia) en un mar de casos en los que los gestores han engañado a los accionistas y ambos han engañado a los auditores (algunos tal vez en connivencia con los gestores) y los tres (o los dos) han engañado a los inversores y, claro, a los gobiernos dispuestos a ingresar algunos céntimos en impuestos. En contrapartida, también es posible engañar a los grandes bancos, como sucedió con el Banco Santander, engañado por Madoff
No es novedad desde que el capitalismo es capitalismo: la "mano invisible" de los "sentimientos morales" ha quedado para los libros de historia del pensamiento económico. La "rugosa realidad" es la de la mentira relativamente frecuente y ante la cual los auditores (a los que nadie audita, y menos a los cuatro grandes) solo pueden responder en términos de su "prestigio" y, sí, de sus "sentimientos morales". Y si no, que venga Adam Smith y Milton Friedman y lo vean.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Líder, sí ¿y después?

No es de interés únicamente para bolivarianos, sino que puede ampliarse el campo. Se trata de dos excelentes textos, uno de Edgardo Lander y otro de Javier Biardeau, publicados en Aporrea y que tratan de la Venezuela después de Chávez. Casi se puede decir que uno se dedica a la estructura y el otro a la superestructura, pero, en todo caso, se complementan extraordinariamente bien, mostrando, de paso, que las "res gestae" pueden verse desde perspectivas muy diversas.
Simplificando mucho tanto a uno como a otro, se puede decir que el de Biardeau, al comparar el legado de Lenin con el de Chávez, muestra las complejidades y dificultades que tiene el recurso a la "herencia" recibida, en este caso, positiva, pero de complicada gestión dado que tal herencia no se trasmite en un terreno en el que no hay otro tipo de disputas por el poder que el de la ortodoxia (ortodoxia, además, respecto a textos heterogéneos, ambiguos, contradictorios y más relacionados con el contexto en que se producen que con una supuesta continuidad ideológica).
El de Lander, por su parte, menos preocupado por las cuestiones filosóficas elaboradas por Biardeau, parte de un reconocimiento de los logros del chavismo... y de sus errores que ahora se están pagando al ser difícil mantener un modelo rentista con precios del petróleo cayendo de manera inmisericorde (para ellos, no para los españoles, cuyo gobierno lo celebra como si se tratase de un triunfo propio).
Dos textos que vale la pena leer y que hacen ver hasta qué punto son complicadas las herencias y las sucesiones cuando se trata de líderes carismáticos (no tradicionales, no "legales", como clasificaba Weber los liderazgos). El caso de Lenin ya ha sido aportado, pero habría que añadir a Tito y hasta a Salazar o Franco (los españoles de una cierta edad recordarán aquella propuesta de "franquismo sin Franco" que duró lo que tardó este en ser sepultado en el Valle de los Caídos). 
La limitación de mandatos, dominante hasta hace poco en América Latina y en funciones en los Estados Unidos, era una buena forma de reducir las tentaciones carismáticas y promover las democráticas ("legales" que diría Weber). Por contra, los casos de Bolivia y el Ecuador parecen ir en la dirección opuesta subrayando el carácter insustituible del Amado Líder (Morales y Correa respectivamente, si se me perdona la alusión a los Kim coreanos). Sin embargo, para el común de los mortales hay dos cosas incuestionables: la muerte y los impuestos (para "los de arriba" esto último parece que no se les aplica). Quiero decir que, como Lenin o Chávez, morirán. No deseo su muerte, pero sé que es inevitable. Y esa muerte, en circunstancias adversas como las venezolanas de estos meses, genera más problemas de los que han resuelto en vida. Cierto que podrán decir "après moi le déluge", después de mí el diluvio, frase atribuida al francés Luis XV -su sucesor, Luis XVI sufriría el diluvio de la Grand Révolution y, personalmente, la guillotina-. Las cosas del poder son así. El carisma es una forma como otra de legitimarse en el mando. Y el que venga detrás, que arree.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Syriza Podemos

Un ejercicio interesante para los anglófonos:
1. léase este artículo en The Telegraph sobre Grecia, las políticas austericidas impuestas por la Unión Europea como castigo y en pleno pánico por el euro, las alternativas de Tsipras (y del posible mentor de sus políticas económicas, Yanis Varoufakis), sus perspectivas electorales, el pánico (real o teatral) de las Bolsas y el juego de un posible gobierno de coalición liderado por Syriza frente al de Alemania y de la Unión. Syriza puede dulcificar sus propuestas, visto el contexto.
2. piénsese en las Españas, las políticas austericidas impuestas por la Unión Europea en pleno pánico (no era castigo, solo autoritarismo por parte de "los que mandan"), las alternativas de Iglesias (y de sus posibles mentores de sus políticas económicas, Torres y Navarro) y sus perspectivas electorales. Llegado el momento, las reacciones de las Bolsas y el juego de un posible gobierno de coalición liderado por Podemos frente al de Alemania y de la Unión. También Podemos puede dulcificar sus propuestas de cara a las elecciones. "Maquillar", lo llaman desde Izquierda Anticapitalista.
3. subráyense semejanzas y diferencias (ambas se dan) y constátense los complicados juegos entre lo local (los Estados-miembro) y su contexto inmediato (la Eurozona y, en general, la Unión Europea). Hay políticas gubernamentales y hay sobredeterminación bruseliana-francfurtiana-berlinesa (sin olvidar al FMI)
4. ahora añádase el no menos relevante hecho de que la Unión (con su euro) no es una isla en medio del océano sino que está conectada con Rusia y otros proveedores de combustibles, China y sus productos, los Estados Unidos y sus órdenes y, en general, con un complicado equilibrio monetario dólar-yuan (renminbi)-euro-divisas alternativas de los BRICS, y se tendrá una imagen simplificada del lío que se presenta para 2015.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Accountability y democracia

Que, en democracia, los gobiernos tienen que rendir cuentas ante sus electores, es algo razonable si se quiere seguir llamándose "democracia" y no autocracia u oligocracia. Los ciudadanos, en efecto, tienen que tener información completa para que la rendición de cuentas sea real y no un engaño. Los dictadores, "responsables ante Dios y ante la Historia" como era Francisco Franco, no rinden cuentas ante sus súbditos. Los reyes absolutistas, tampoco lo hacían. Los gobiernos, en democracia, sí tienen que hacerlo. Aunque no lo hagan con mucho entusiasmo.
La versión reducida (algo más de 500 páginas) de informe del Comité de Seguridad del Senado estadounidense sobre las prácticas de tortura por parte de la CIA a partir del ominoso 11 de Septiembre, es un buen ejemplo, admirable y ejemplar. Los efectos son enormes sobre las relaciones internacionales, sobre los yihadistas y sobre los aliados (Polonia, por ejemplo) cuya colaboración queda al descubierto. Un modelo, pues, a seguir: eso es rendir cuentas.
Cierto que este resumen del informe ha sido fuertemente "editado". Se han suprimido personas y asuntos y, sobre todo, habla de la tortura por parte de la CIA y no dice nada sobre el "torturismo" de otras agencias gubernamentales. Aquí se recuerda tal carencia y se levanta acta de la información de la que ya se disponía, fotos incluidas.
Contrasta con la baraúnda montada en España a partir de la publicación, en página web, de numerosos datos sobre el funcionamiento del gobierno, muchos de los cuales ya eran públicos. Precisamente aquellos que más ruido han causado: los sueldos de los políticos del gobierno central, que ya estaban publicados en los presupuestos generales del estado y en el boletín oficial del estado (BOE). 
Cierto que España, en algunos "rankings" de transparencia, ocupa el puesto 64 (de 100), por debajo del 44 que ocupa Estados Unidos. Pero no se puede comparar un caso con el otro. Los datos españoles dejan y dejarán fuera cosas mucho más importantes para la rendición de cuentas que no esos salarios ya conocidos. El acceso a la información es limitado. No llega a dictadura, por supuesto. Pero, comparando un caso con el otro, el español deja mucho que desear. Tal vez falta de experiencia democrática o miedo a la ciudadanía, pero la comparación no solo de estos dos casos (informe del Senado estadounidense y página web del gobierno español) sino la de los respectivos puestos en el "ranking" y respectivas prácticas, indican el largo camino que le queda a las Españas (no hay todavía datos de las Comunidades Autónomas) para alcanzar el ya de por sí insuficiente nivel de transparencia, acceso a la información y rendición de cuentas de los Estados Unidos.
Queda por ver si los distintos niveles de la administración del Estado español (desde el gobierno central a los ayuntamientos, pasando por todas las Comunidades Autónomas) están dispuestos a mejorar su transparencia. Me consta que hay ayuntamientos que se niegan a proporcionar sus datos a las modestas instituciones de control de cuentas que existen en las Españas. Si se niegan a eso, no te digo a qué nivel de transparencia están dispuestos a llegar. Muy democráticos no parecen. Pero tampoco si la tal "transparencia" no tiene absolutamente ningún efecto sobre los responsables de los desaguisados.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Dejen a Dios en paz

Jerusalén ha sido ocupada, a lo largo de la historia, por babilonios, persas, griegos, romanos (en tiempos de Jesús de Nazaret sin ir más lejos), mamelucos, turcos, ingleses y jordanos. Los últimos ocupantes han sido isralíes que la conquistaron y anexionaron en 1967. Durante siglos, la ciudad y sus alrededores ha sido objeto de masacres, muchas veces contra los filisteos (pilistines, palestinos) que la habitaron originariamente y contra los que lucharon cruentamente los judíos que aquellos míticos años habían vagado por el desierto bajo Josué (y, antes, Moisés). Muchas de esas muertes fueron llevadas a cabo en el nombre de (su) Dios y hoy en día la “explanada de las mezquitas” o “monte del templo” (táchese lo que no proceda) sigue siendo el desencadenante de sucesivas provocaciones y violencia consiguientes.
Dentro del Islam, chiítas y suníes se enfrentan sobre todo en los territorios que separan ambas variantes. Aunque las decapitaciones llevadas a cabo por los suníes del Ejército Islámico son presentadas espectacularmente en los medios cuando se trata de “occidentales” asesinados, el hecho es que, en sus movimientos por Irak y Siria, sus mayores “enemigos” son los chiítas, herejes desde su punto de vista.
Los rohingyas, una comunidad que practica el Islam y habla una lengua indoeuropea, sufren una particular opresión por parte del gobierno de Myanmar y las matanzas de 2012 les tuvo por objeto a manos de budistas, una curiosa religión “sin dioses” y pacifista, lo cual no les impide ser particularmente violentos cuando se trata del “ojo por ojo” de las emparentadas religiones del Libro (por orden de aparición, judíos, cristianos y musulmanes).
A los europeos no tendría que extrañarnos. Se conocen abundantes guerras de religión “contra el infiel” (cruzadas, reconquistas) y dentro del cristianismo mismo, que son las que son clasificadas como “guerras de religión”, como si las otras no lo hubiesen sido. ¿Lo fueron? ¿Lo están siendo? No lo tengo claro.
Las guerras de religión intra-cristianos fueron guerras entre reyes bajo el rótulo de “cuius regio, eius religio”, la religión del país será la del soberano (que no era el pueblo, sino el rey). La religión servía para etiquetar al enemigo y para enfervorizar a los soldados que sabían que estaban luchando por la Verdad y contra el Error (la herejía, la religión falsa). Anteriormente, las cruzadas (“Dios lo quiere”) tenían más que ver con presiones demográficas, crisis económicas y agendas de los reyes que con la lucha contra el infiel.
Creo que algo semejante está sucediendo ahora. Se trata de grupos con agendas políticas concretas, muchas veces extremadamente localistas, que utilizan la religión como medio, no como causa. Al fin y al cabo, generalmente uno no elige su religión. Es nacido en una u otra y tiene que ver, por tanto, con pertenencia a grupos sociales concretos, definidos según los criterios habituales de lengua, “raza”, renta, poder y, sí, religión, aunque la mayor parte de las veces ocupe un lugar secundario.
En la sociología de las religiones que estudié de joven (sociología de tipo estadounidense, como casi siempre), se analizaba el caso de sociedades multi-religiosas (la de los Estados Unidos, por supuesto) y se constataba el hecho de que había una cierta correlación entre “clase social” y “religión” de forma que si alguien ascendía en la escala social, era frecuente que cambiase de religión para acomodarla a su nuevo estatus social.
Hay otros casos que también se estudiaban y ahora se constatan: el de la adscripción a religiones o a variantes de las mismas que generan fuertes lazos colectivos. Es fenómeno propio de grupos sociales que sufren procesos de descomposición por cambios, por ejemplo, en su estilo de vida, pasando de nómadas a sedentarios. Para ellos, el “culto” (las variantes evangélicas del cristianismo) cumple la función de recomponer la comunidad en una sociedad que podría aislarles.
No puedo negar el papel de las religiones en aquellos enfrentamientos del principio. Por más que me cueste atribuir a las religiones el papel de “causa” de los tales enfrentamientos, no puedo negar que, como formas de ver el mundo, tienen efectos en el comportamiento de sus fieles o, para mejor decirlo, en el comportamiento de los que han recibido tales pautas culturales. Pero poco más, aunque con una observación adicional: una vez se introduce la religión en la contienda, resulta mucho más difícil resolver el conflicto que subyace a la violencia. El caso Palestina-Israel es palmario y TheEconomist, el mes pasado, titulaba un reportaje sobre el asunto con las mismas palabras que he usado yo ahora.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

Omnipresentes

Encuentro a Lazard, la empresa financiera francoestadounidense, en dos contextos diferentes.
Por un lado, por el rechazo de una senadora estadounidense a apoyar el nombramiento de un nuevo subsecretario en el departamento del Tesoro porque el nominado habría estado vinculado a tal empresa, "an asset management company that has taken the lead in structuring corporate inversions, the practice of relocating a corporation’s headquarters abroad to escape U.S. taxes", experta en ayudar a evadir impuestos en USA.
Por otro, complejas relaciones entre Rodrigo Rato que, al dejar el FMI, pasó a trabajar para Lazard y, ya desde la Caja que llegó a dirigir en España, entró en nuevas relaciones. "El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ha solicitado a la banca Lazard, para la que trabajó Rodrigo Rato como asesor tras abandonar la dirección del Fondo Monetario Internacional (FMI), todos los detalles sobre el supuesto pago de 6,2 millones de euros a Rato en 2011". Se había dicho: "Se trata de los seis millones de euros que Rato percibió en 2011 del banco de inversión francoestadounidense en un momento en que Bankia -y antes Caja Madrid- estaba adjudicando contratos precisamente a esta entidad. Rato fue director gerente de inversiones en Lazard durante los años 2008 y 2009. En enero de 2010 dejó el grupo para ser nombrado presidente de Caja Madrid y, un año después, de Bankia".
Las antiguas "cajas de ahorros" siguen dando sorpresas sobre falsificaciones documentales por parte de sus ex-directivos. Las cuentas de Bankia también podrían haber sido falseadas, sin que el auditor privado lo detectase. Me pregunto si los grandes bancos no habrán hecho lo mismo en las Españas, solo que son suficientemente fuertes para no dejarlo ver y los políticos españoles alejados de una reacción como la de la senadora estadounidense.

martes, 9 de diciembre de 2014

Misterios político-económicos

Una rápida lectura a las conclusiones de un encuentro de reputados economistas me deja algunas preguntas después de saber que el gobierno español se encuentra muy satisfecho por las "reformas estructurales" que ha aplicado y que hacen que el país destaque por su crecimiento superior a la media europea. Mis preguntas:
1. Si los economistas partidarios de la austeridad, preguntados por cuáles serían las "reformas estructurales" necesarias en España para superar el enorme nivel de desempleo, no supieron nombrar ni una sola, ¿de qué "reformas" habla el gobierno español? ¿De las pasadas?
2. Si el consenso en el encuentro es que las políticas son impuestas a los gobiernos de la periferia de la Eurozona, ¿de qué habla el gobierno español cuando habla de los efectos tan positivos que han tenido las políticas aplicadas por ellos? ¿de las políticas impuestas o de las aplicadas al margen de lo impuesto?
3. Los críticos a los coqueteos del partido Podemos con el asunto de la deuda externa española, pueden leer en las conclusiones que cito qué piensan muchos economistas al respecto. En caso de dudas, se puede leer también este post de Yanis Varoufakis sobre las opciones posibles para gestionar la deuda griega (y española).
4. Se puede seguir hablando de crecimiento (del PIB, of course), del Ibex y de mejora de la prima de riesgo. Pero, ¿por qué no se habla de lo que está sufriendo mucha gente de la calle? ¿Son irrelevantes? ¿No votan? ¿No financian campañas electorales?
Misterios que la llamada "ciencia económica" o la llamada "ciencia política" (si no es ciencia, por lo visto no existe -de hecho, no existe "ciencia sociológica"-) tiene dificultades en resolver y que seguirá teniendo mientras sean disciplinas que solo se miran el propio ombligo. Empresarios y políticos realmente existentes, son otra cosa.
Encima, dice Ugarteche (y él sí que sabe), la economía mundial entra en una etapa delicada.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Malos vientos para la democracia

Política: Desconfianza hacia los políticos en general, agudizada por la mala gestión del presidente; Mucha gente se siente sin posibilidad alguna de influir en la política y por eso no votan (o votan y sienten lo mismo); Pesimismo sobre la marcha del país; Dudas sobre la viabilidad de un Estado democrático.
Sociedad: Ricos cada vez más ricos; Hundimiento de las clases medias; Dificultad para entender el contexto en el que se mueve el país.
Preguntas: ¿Las Españas ? No exactamente. ¿Cataluña? De ninguna manera. Tampoco de México.
Respuesta: ¡Los Estados Unidos! Que no tiene ni a Podemos ni a la independencia para reparar sus percepciones y reconducirlas hacia el optimismo suponiendo que la Arcadia feliz está a la vuelta de la esquina. En el caso USA agravado, desde el punto de vista del ciudadano (no de la industria armamentística), por las guerras en las que está involucrado (ataúdes que regresan) y por las abundantes bases militares en todo el mundo.
Propuestas: En el artículo que cito se dan opciones para que las cosas cambien en los Estados Unidos. Muchas aplicables a las Españas sin necesidad de engaños sino, precisamente, evitándolos. 
Pronóstico: Nada cambiará. No piensan cambiar. Todo igual. Pero eso es casi seguro que hará que las cosas cambien de manera dramática (para bien o para mal, eso ya no lo sé).

domingo, 7 de diciembre de 2014

La otra corrupción

Ya me he referido aquí a la corrupción "dinosaurio" (la de las grandes empresas) y la corrupción "mosquito" (la de las coimas, "untes" y jeitinhos de funcionarios menores). Ahora la OCDE publica un informe sobre la corrupción menos mediática y cuantitativamente más importante, en mi opinión: las internacional, la que se produce entre un corruptor de un país y un funcionario o empleado de empresa pública de otro país. No es, necesariamente, "corrupción Norte-Sur" en el sentido convencional de dichas palabras. Puede ser corrupción de multinacional de país emergente o incluso periférico y funcionario de país central.
No me impresiona este gráfico (el informe dice que sus datos son la punta del iceberg):
Los optimistas verán que algo se está haciendo cuando en los dos últimos años el número de pleitos concluidos ha bajado. Los pesimistas verán que, después de esa bajada, todavía estamos muy lejos de los niveles de antes de la llamada "crisis". Los cínicos dirán que si lo de la punta del iceberg es cierto (y lo es), no sabemos si esa disminución es real o es puro efecto del conocimiento que se tiene de casos concretos. ¿Los casos son más complejos? ¿Los corruptores -y los corrompidos- han aprendido nuevos trucos? ¿La policía, la fiscalía y los jueces tienen ahora menos capacidad de acción? Ni idea, pero temo que sean las tres cosas a la vez.
Lo que me impresiona, en esa misma línea, es este otro gráfico:
Lo que muestra el gráfico es que, con el paso del tiempo, se tarda más y más entre el inicio del proceso y su conclusión. Vuelvo a mis tres preguntas de antes: ¿Complejidad, curva de aprendizaje, falta de medios? 
(Nota: la corrupción no es un fenómeno exclusivo del capitalismo ni de esta particular etapa que está atravesando, pero sí recibe de uno y otra su particular coloración coyuntural).


sábado, 6 de diciembre de 2014

Otra incógnita petrolera

 Previsiones de la Agencia Internacional de la Energía de hace algunos años fueron superadas por ellos mismos ante la irrupción del "fracking" en los Estados Unidos y la posibilidad de que, gracias a tal técnica, dicho país sustituyese a Arabia Saudita como primer exportador. De hecho, USA ya produce más combustibles (en ascenso) que los que importa (en retroceso).
Ya he comentado en otras ocasiones los textos de los que ven complicados manejos geopoliticos (no solo económicos) en la actual (y transitoria) caída del precio del barril de Brent. De momento, suponía que el margen de beneficio de aquella técnica comenzaba a reducirse hasta el punto de que lsu producción dejaba de ser rentable (nota para las zonas españolas en las que se plantea en tales términos, no para las que pretenden explotar el combustible con las perforaciones convencionales).
Y ahora viene mi sorpresa: Se analiza en Nature la posibilidad de que tal auge de los Estados Unidos no sea más que un bluf.
Un amigo, ex-ministro de Energía en su país, comentaba en una de sus publicaciones el carácter mendaz que tiene el sector. Se miente sobre producción, reservas, recursos, técnicas, consumo y precios (añado). Lo de Nature lo confirma. Tal vez alguien (o "alguienes") tenga información completa sobre oferta y demanda y sus posibilidades (geopolíticas) futuras. Yo no. Obvio. Pero, por lo menos, quedo abierto a ulteriores modificaciones de lo que ahora leo.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Globalización y corrupción

Política Exterior hace un curioso ejercicio: compara el índice de presencia global que fabrica el Instituto Elcano con el de percepción de la corrupción que publica Transparencia Internacional. Nunca se insistirá suficientemente en lo problemáticos que son estos índices ni, sobre todo, en que el de TI es de percepción, no de nivel de la corrupción y que se basa en encuestas, guste o no, a potenciales corruptores (empresarios) o a sufridos sufridores (pueblo llano) con resultados no necesariamente convergentes (el corruptor se dedica a la "corrupción dinosaurio" -armas, equipamientos, infraestructuras- mientras que el sufridor lo es de la "corrupción mosquito" -mordidas a policías y funcionarios en la vida cotidiana básicamente-).
De todas formas, la simple comparación de los respectivos mapas llama la atención: los países con mayor presencia global son también -con la excepción de la China y Rusia- los que menor percepción de la corrupción presentan. Aceptémoslo como un hecho (con las salvedades indicadas en el párrafo anterior). Y ahí vienen las preguntas:
1. ¿Es que la tal presencia evita la percepción?
2. ¿Es que la percepción mejora la presencia?
Ahora olvidemos lo dicho en el primer párrafo:
1. ¿Es que mandar en el mundo no deja ver que los que mandan suelen ser los mayores corruptores, aunque tal vez su "corrupción mosquito" sea menor?
2. ¿Es que evitar la corrupción es una forma de mejorar la posición del país en el "orden de picoteo" -pecking orden- mundial o, si se prefiere, en su jerarquía?
3. ¿Es que mandar -es decir, imponer las reglas del juego que más les favorecen- hace innecesaria la corrupcíón ya que su Estado del Bienestar proporciona lo que, en otros casos, proporcionan las mordidas?
Se puede argumentar con estos datos sabiendo que son problemáticos o se puede argumentar aduciendo ejemplos de una cosa u otra. Esto último es todavía más problemático que lo de los datos. Eso sí: si los datos son buenos para unos países y de muy dudosa calidad en otro ¿de qué estamos hablando?

jueves, 4 de diciembre de 2014

Timeo "post-" et dona ferentes

Por más que resulten simpáticos, los "post-" me resultan incómodos. Me refiero, por ejemplo, a "post-moderno" y su énfasis en narrativas, discurso, sentimientos, estética. Siempre me pregunté qué quedaba fuera y, sobre todo, a quién se aplicaba ese "post-" de la postmodernidad. Si ya tenía problemas con la modernidad (algo eurocéntrica, algo universalista, algo cegata), no te digo los que tenía con la "postmodernidad".
Ahora encuentro otro post-, el de la post-racialidad. No me han preocupado las supuestas "razas" ni creo haber caído en el racismo de suponer que esas supuestas "razas" pueden jerarquizarse en superiores e inferiores haciendo superiores e inferiores, respectivamente, a todos sus supuestos componentes. Vista la violencia de los "blancos" organizados en tribus futbolísticas, no sé por qué los "negros" van a estar en la misma categoría. Es fácilmente constatable que el racismo se aprende (no la xenofobia, que es una reacción animal -común con otros animales- ante el percibido como extraño y, por tanto, impredecible-, pero que puede ser educada sin demasiado esfuerzo, de modo que la amígdala primitiva dé paso al neocórtex post-animal -sí, post, porque va después en la cadena evolutiva constatable-).
Aquí se enumeran las razones para dudar de la post-racialidad estadounidense en particular en el contexto de Ferguson y siguientes. Ya no hay raza, ya no hay racismo, se afirma. Sin embargo, en las mentes de los ciudadanos sigue habiendo racismo y, por tanto, razas: grupos humanos estigmatizados aparentemente por sus características físicas y, por tanto, condenados a la violencia estructural de la segregación y la marginación de las que algunos se escapan (Obama es el ejemplo visible, pero hay muchos más), pero que se aplica a la mayoría de los así clasificados. Aquí un caso chusco.
No hay tal post-racialidad. No hay tal post-modernidad. La diferencia es que las razas no existen excepto en las mentes. Muy numerosas, por cierto. La modernidad tampoco existe, pero son pocos los que creen en ella. Queda para académicos. El racismo, no. Queda para los que lo sufren.
Total: desconfianza hacia esos "post-" o por lo que, sin querer, ocultan o por lo que, programadamente, intentan ocultar.
Sin comentarios sobre el gráfico del Pew Research Center sobre cómo ven los "blancos" y los "negros" el uso de excesiva violencia por parte de la policía:
Whites, blacks consistently hold different views of police use of excessive force.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

De gatos y cascabeles

La semana pasada abundaron los comentarios sobre programas electorales aunque lo de Vicenç Navarro y Juan Torres no eraexactamente un programa, sino un diagnóstico previo con algunas posibles líneas de acción que Podemos “modulará” según su conveniencia. Encima, es que hay varios tipos de programa electoral.
El primero sería el que incluyese puntos como estos: “No a los terremotos: son demasiado dañinos; Por un reparto equitativo de la lluvia: es injusto que en unos sitios sobre el agua y en otros estén en la peor sequía en 150 años (el sector reformista había propuesto “agua para todos”); Estabilidad climática: no son de recibo los vaivenes de temperaturas y lluvias, en cambio la estabilidad permitiría tomar decisiones sin sobresaltos”. Es, a todas luces, un programa imposible de llevar a cabo, pero de ellos haberlos haylos.
Después estaría un programa que, entre otras cosas, dijese lo siguiente: “No a la pobreza: es un insulto a la decencia nacional; Por un reparto equitativo de las rentas y los empleos: no hablemos de igualdad, pero sí de justicia; Estabilidad económica, pero con crecimiento (el sector radical había propuesto el decrecimiento)”. No es tan imposible como el anterior, pero aquí se trataría de capacidad de llevarlo a cabo superando los evidentes obstáculos que aparecen por la mera inclusión en la Eurozona.
También hay programas redactados para no ser cumplidos. Ejemplos: por hacer memoria personal, los 800.000 puestos de trabajo del PSOE en el 82, incumplidos porque no sabían de qué iba el país o por pura estrategia electoralista; el programa del PP para las últimas generales incumplido sistemáticamente (aborto incluido), con los mismos problemas que el anterior del PSOE; y el programa presentado por Podemos para las europeas como si fuese para las generales, un engaño a fin de cuentas.
Supongamos, ingenuamente, que se tratara de un programa serio, redactado para ser cumplido y no para ganar votos. Mi problema es saber quién le pondría el cascabel al gato. Hacer un brindis al sol y recibir aplausos de quienes estaban esperando escucharlo, no es una buena respuesta. Hacer programas poco realistas puede resultar gratificante para autores y audiencia, pero, para ser serios, hace falta añadir cómo se puede llegar a tal objetivo una vez alcanzada la posibilidad de perseguirlos, es decir, llegar al poder. En democracia, eso se produce mediante la obtención de votos suficientes que permitan llevar a cabo tal programa que (se supone) ya se sabe cómo aplicar. Si ya sabemos que no vamos a tocar poder, es gratis poner un elemento u otro en el programa. Hasta lo de “no a los terremotos”.
En democracia también, se alcanzan objetivos comprando o alquilando a los que pueden incumplir el programa. Dicha tarea se realiza mediante grupos de presión o mediante generosos donativos personales o a las campañas electorales, cosa esta última que tiene poco que ver con la ideología y sí mucho con los intereses del donante, sea persona, empresa o país (recuérdese que Pámiat, partido ruso ferozmente antijudío, recibía donaciones de Israel o piénsese en a quiénes estáfinanciando Putin actualmente). En este sentido, el donante deberá  tocar las puertas apropiadas y nunca se comunicará al elector, no vaya a tomar decisiones “equivocadas”, es decir, contrarias a los intereses del partido, que son los votos, no los elementos del programa.
Un programa, para ser bueno, debería ir precedido de un buen diagnóstico. Mi punto de vista ha sido, desde tiempo, este: si hay tos, mejor saber de qué enfermedad se trata antes de proponer una medicina. Ya que tose un bronquítico crónico o un enfermo con cáncer de pulmón, no será mala idea que un diagnóstico preceda al tratamiento no sea cosa que, tomándolo como una vulgar faringitis, se le proporcionen remedios que no van a servir para nada a la hora de resolver el problema real.
Encuentro una cierta insuficiencia, probablemente voluntaria, en los diagnósticos de la mayoría de partidos. Sobre todo si están gobernando y no tienen que ser molestados por la “rugosa realidad” ya que, desde el poder (y más si es con mayoría absoluta) se puede prescindir de esos molestos detalles que traería consigo el diagnóstico. A lo más, toda la culpa se atribuirá a los anteriores o a la Eurozona o a la “crisis” o a la oposición y punto. Desde el poder, haremos lo que queramos y después lo “envolveremos” de la manera más abrillantadora posible. Si no hay poder ni lo va a haber o va a haber coaliciones entre heterogéneos, ancha es Castilla.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-  Sobre las relaciones del Front National francés y Rusia, véase The Moscow Times o aquí)