martes, 30 de septiembre de 2014

Muertos al emigrar

Este es el mapa que proporciona la Organización Mundial para las Migraciones sobre los muertos producidos al intentar emigrar este año:



Obsérvese el peso que el Mediterráneo (Italia y España, pero no solo) tiene sobre el total, la importancia de Asia y el relativo papel que juega Estados Unidos en el conjunto.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Droga antiterrorista

No hace mucho, Juan Carlos Monedero, uno de los líderes del nuevo partido Podemos, dijo en una charla que determinadas drogas habían sido introducidas consciente y voluntariamente en el País Vasco precisamente para reducir el ímpetu revolucionario de sus jóvenes. No era la primera vez que yo escuchaba tal teoría (la del uso de la droga, por parte de los poderes fácticos -policía, CIA, gobiernos en general- para "distraer" a los jóvenes y conseguir que no se dedicasen a lo que "no debían"). La escuché, a principios de los 90, en Inglaterra y de labios de un colega español que vivía y trabajaba allí. Como es sabido, afirmar no es probar. Ni siquiera si son varios los que lo afirman.
Ahora encuentro la misma discusión respecto al uso de las drogas, por parte de la CIA, en el contexto de lo que fue la Contra nicaragüense y el declive de la expresión política del descontento de los negros en los Estados Unidos. Aquí se narra una parte importante: la del fin que tuvo el periodista que escribió un libro sobre el asunto (con sus limitaciones, como todo libro, incluido Das Kapital), fin (suicidio) provocado (no producido) por la CIA.
No tengo datos ni a favor ni en contra de ambas proposiciones que se reducen a una: el papel de la droga, a manos de los servicios secretos o policiales,  en la emasculación de los movimientos alternativos. O, si se prefiere, el papel de la droga como agente "pacificador", tranquilizador y distractor. Pero el paralelismo me da que pensar. ¿Supusieron los de aquí que lo que contaba este libro de Gary Webb se podía aplicar, sin datos, a la situación vasca?
dark_alliance_540
¿Tenían datos? Pero, ampliando, ¿el libro de Webb lo probaba sin fisuras? No se preocupe, ya hay una película ("Kill the  Messenger", matar al mensajero) que seguro que le da una respuesta definitiva. Una imagen vale más que cien palabras. Es decir, se puede engañar mejor con las imágenes (incluidas las metáforas) que con las palabras desnudas. Con Ionesco: 

Les paroles seules comptent. Le reste est bavardage.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Ahora le toca a Qatar

Antes de decir quién es "nuestro" enemigo, piénseselo dos veces, porque igual, en un abrir y cerrar de ojos, el enemigo de ayer se convierte en el amigo de hoy. Porque no hay amistades: hay alianzas y estas son transitorias. Bueno, casi todas, excepto las que dedican fuertes sumas de dinero a movilizar la opinión pública en una determinada dirección (cosa casi irrelevante) y a "convencer" a los que toman decisiones para que lo hagan en la dirección "correcta", caiga quien caiga.
Glenn Greenwald cuelga esta pieza que comienza explicando por qué Qatar es ahora el malo (aunque está en la nueva "coalición de los voluntariosos" y obtiene sus ganancias por ello, que no es el único):
The tiny and very rich Persian Gulf emirate of Qatar has become a hostile target for two nations with significant influence in the U.S.: Israel and the United Arab Emirates. Israel is furious over Qatar’s support for Palestinians generally and (allegedly) Hamas specifically, while the UAE is upset that Qatar supports the Muslim Brotherhood in Egypt (UAE supports the leaders of the military coup) and that Qatar funds Islamist rebels in Libya (UAE supports forces aligned with Ghadaffi (see update))
De todas formas, lo fascinante del texto que cito no está ahí, sino en cómo documenta el modo con que estos dos grandes productores de cabildeo (lobby) han alquilado (hay gente que no se vende: solo se alquila) a determinados personajes (políticos ex-cargos públicos) para que muevan a periodistas en la dirección apropiada y generen el estado de opinión deseable para ellos.
Aquí hay una sátira: los que apoyan los bombardeos en Siria no han leído ni un solo artículo sobre el asunto. Es, obviamente, una broma, pero que esconde, como toda caricatura, una realidad; las imágenes cuentan; las palabras, mucho menos.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Cuba: diplomacia clandestina

No hace mucho Obama y Castro (Raúl) han hablado de reducir (si no hacer desaparecer) las hostilidades entre sus respectivos países, enfrentados, sobre todo, por la presencia de votantes, en Miami y otros lugares, de exiliados cubanos, organizados, que han alcanzado cargos públicos relevantes y que mantienen su hostilidad hacia el régimen que les hizo salir de su país. Sabiendo que las elecciones en los Estados Unidos se ganan por muy pocos votos, no se puede despreciar a una comunidad como esa, del mismo modo que no se puede despreciar a la comunidad judía (seis millones, probablemente, aunque no tan bien organizados como los cubanos, pero sí con más medios).
El reciente cambio de tono en las respectivas invectivas contra el otro esconde una realidad: el hecho de que ambos gobiernos han estado negociando por lo menos desde julio de 1975. Ahora hay detalles, que publica el National Security Archive, sobre aquella reunión en la habitación 727 del hotel Pierre de Nueva York.
El vocabulario público podía seguir siendo el mismo y lo ha seguido hasta hace muy poco y hasta ahí no más. El gobierno de los Estados Unidos (es decir, sus cargos electos que necesitan el voto cubano) luchaba ardientemente para conseguir un cambio de régimen y el gobierno cubano mantenía su campaña contra el "imperio" en general y el bloqueo en particular. El bloqueo, cierto, ha influido en la renqueante economía cubana. Pero más ha influido la desaparición de la URSS y su "ayuda fraternal", que dio paso al "periodo especial". Y, sin negar los logros de la "revolución", que son evidentes también, queda por achacar una parte de los problemas a la mala gestión y a la corrupción (no lo digo yo, sospechoso de amigo de "gusanos": lo dicen sus líderes, empezando por Fidel).
La incompatibilidad absoluta entre ambos gobiernos corría en paralelo con las conversaciones, iniciadas en tiempos de Kissinger, que se han mantenido discretamente hasta la actualidad. Una razón más para no dejarse entusiasmar por las soflamas de unos y otros. No viene mal, en aras del conocimiento, aunque tal vez no de la movilización, mantener una discreta duda metódica ante tales entusiasmos. Si se opta por uno u otro, mejor hacerlo sin tales entusiasmos, que, si no, más dura será la caída.
(Añadido el 2 de octubre: Las negociaciones iniciadas bajo Kissinger no excluían que, al mismo tiempo y siempre según los documentos desclasificados que publica el NSA -no confundir: National Security Archive-, el que el gobierno de los Estados Unidos estuviese considerando la posibilidad de un ataque militar directo)

viernes, 26 de septiembre de 2014

Matar a distancia

Matar a un montañero en Argelia por decapitación a manos de "una franquicia de Al Qaeda", como ya antes sucedió con dos estadounidenses y uno británico a manos del Estado Islámico, es una salvajada. Los medios oscilan entre atribuirlo a Al Qaeda directamente, a una franquicia de la misma o a una franquicia de EI (se trata, si entiendo bien, de un grupo salafista que existía antes que Al Qaeda y que ha ido cambiando nombre según cambiaban las circunstancias, como ha cambiado su uso para demonizar a quien corresponda en cada momento). Pero no deja de ser una salvajada.
"Salvajada" es una palabra demasiado etnocéntrica (nosotros, los civilizados; ellos, los salvajes). Tampoco encaja lo de "animalada": la mayoría de animales tienen muchas dificultades en matar a un semejante (hay curiosas excepciones, como la mantis religiosa, pero el canibalismo es otra historia). También los animales humanos tienen dificultades, así que hay que entrenarlos para que lo hagan. Eso son, al fin y al cabo, los objetivos del entrenamiento militar: obedecer sin pensarlo a la orden de matar, etiquetar como "no-humanos" -es decir, "no como nosotros"- a la(s) víctima(s) y encontrar en el propio grupo una absolución por el acto de matar. Lo explica muy bien un teniente coronel, nada sospechoso de antimilitarismo, aquí y la imagen que lo resumen es esta, tomada del libro:

Hay un punto que es relevante para lo que está sucediendo: la distancia entre la víctima y el victimario. A más distancia, más facilidad para matar. La distancia puede ser moral (como he dicho, que no se les considere "humanos") pero también física. Del mismo libro tomo este gráfico:


A más distancia, menor resistencia a matar (coeteris paribus). Para las decapitaciones colgadas en internet, hacen falta muchos otros factores (ideología, autoridad, grupo, etiquetado, temperamento etc.) para que un humano llegue a tal punto.  
Al revés, si la distancia es grande, la resistencia a matar es menor. Y si se mata mediante "drones" dirigidos desde miles de kilómetros, coeteris paribus la resistencia será mínima, en particular para matar de manera salvaje a los "efectos colaterales" abstractos que nadie ve porque nadie los cuelga en internet. Bueno, siempre hay alguien que plantea el problema de los muertos civiles en los actuales bombardeos en Siria contra objetivos militares de EI. Es el caso de Los Angeles Times. Los "drones" (o los bombarderos) han matado inhumanamente a mucha más gente que la de los inhumanamente decapitados. Salvajes ambos que nada tienen que ver con "nuestra" civilización. Era Gandhi el que decía que la civilización occidental era una excelente idea. Pero no una práctica generalizada.
El problema es que esos muertos civiles se convierten en un argumento más para que los que no mataban, maten ahora a corta distancia. Y así no hay quien pare. Como bien saben los musulmanes europeos, esto no tiene nada que ver con la religión.
Termino con una cita:
"Terrorists must be defeated -- but we must do so in a way that avoids the deliberate acts of provocation that they set for us -- victimization, further radicalization and more civilian deaths."
Es Ban Ki-moon hace un par de días. Efectivamente, ni matar cerca ni matar a distancia son la solución del problema de esos terrorismos. En todo caso, las bombas no solucionan el problema creado por las bombas.
(Añadido el 30: Aquí hay más material sobre los muertos producidos por los bombardeos estadounidenses en Siria e Irak)
(Añadido el 1º de octubre: Aquí más reflexiones sobre por qué los estadounidenses se horrorizan ante las decapitaciones y apoyan el ataque mediante "drones")

jueves, 25 de septiembre de 2014

Violencia terrorista

Entre 2000 y 2013 han muerto o han sido heridas más de 1.000 personas en 160 ataques conocidos. La tendencia general es hacia el aumento de tales casos. Es obvio que algo habría que hacer. Sí: estoy hablando de los Estados Unidos, los datos son del FBI y no se trata de ataques yihadistas, sino balaseras producidas en centros comerciales e instituciones educativas (universidades y escuelas) sobre todo, aunque también en otras partes, como lugares de culto o de salud. Poco que ver con el Islam y algo que ver con la disponibilidad de armas en el país. Es previsible que, en el año en curso, haya una mayor incidencia de tales crímenes que de los que provengan de la amenaza islamista. Sin embargo, es este segundo problema (real, claro, faltaría más) el que recibe mayor atención y no el otro que ya casi es cotidiano.

Guerra y dinero

En las guerras, en todas las guerras, y, por tanto, también en la actual de la nueva coalición liderada por el gobierno de los Estados Unidos contra el Estado Islámico (porque se trata de una guerra), conviene preguntarse quién paga y quién gana. No en términos de muertos, derrotas y victorias, sino en términos monetarios. Y en esta todavía con más razón ya que, por un lado, dicen que no tiene victoria militar posible (hay otras) y, por otro, como dijo ayer Obama en Naciones Unidas, "el único lenguaje que entienden -los del EI- es el de la fuerza".
Quién financia al EI no deja de ser curioso: sus fuentes están en los mismos países árabes que participan en la coalición. Las refinerías y el petróleo son fruto de sus conquistas y problema para los "coaligados" (Por cierto, ¿quién compra ese petróleo califal?). Quién financia a la coalición es todavía más claro: el contribuyente de manera directa a través de sus impuestos o indirectamente a través de los ingresos de su gobierno que provienen, por ejemplo, del petróleo.
Por qué lo financian (por qué pagan) ya es más complicado. Están los (des)equilibrios de Oriente Medio que lleva a los gobiernos a meterse en tal embrollo y están las manipulaciones con las que los gobernantes engañan a sus contribuyentes.
Pero lo importante es saber quién gana qué. Para algunos, el líder de la coalición -EE.UU.- gana la (falsa) impresión de que todavía manda. De hecho, le obedecen. Pero parece que, como con el "que viene el lobo", esta vez sí que se trata de la Armada Invencible que marca el ocaso de la hegemonía de quien la pone en marcha, como sucedió con los Austrias, con Felipe II, que no fue a luchar contra los elementos pero que vio el principio del fin de su Imperio, mal llamado "español" como efecto de proyectar "hacia atrás" realidades contemporáneas: se trataba de territorios de propiedad familiar que se ganaban, perdían, heredaban o regalaban.
Hay, de todas maneras, interpretaciones disponibles algo más pedestres que este "ocaso de los dioses" wagneriano: es la economía, estúpido. Aquí se describen las empresas estadounidenses que hacen caja con esta guerra como la han hecho en las anteriores (Afganistán, Irak). "Contractors", fruto de la privatización de la violencia y del espionaje, ganan y ganan mucho dinero con este asunto.
Claro que no es "la" causa, ni todavía menos para entender al EI y su remonte hasta Sykes-Picot o a haber sido financiados por los Estados Unidos. Pero sí es un detalle que conviene considerar para esta "coalición". También en la última guerra civil española (esa sí "española") hubo quien se hizo de oro y no precisamente "el de Moscú", sino en el bando vencedor.
Añado: me gustaría saber quién pagó y quién ganó (en dinero) en la guerra de Sucesión que incluye el mitificado 1714 y que, como su nombre indica, no se trató de una guerra "nacional" sino una guerra por ver quién era el dueño de unos u otros territorios y que fue aprovechada para reivindicaciones sociales, no nacionales: tal vez hubiesen pueblos, pero no parece que ya existiesen las naciones como ahora se las entiende). Pero, como en todas, seguro que fue aprovechada para hacer caja. No sé por parte de quién. Por lo visto, es de mal gusto hablar de esas cosas. Es preferible, parece, hablar sobre héroes y mitos.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Petróleo y cambio climático

Excelente idea la de Juncker de incluir a Arias Cañete entre sus comisarios y darle esa nueva cartera que resulta fruto de la unificación de competencias anteriores, energía y acción por el clima, pero bajo la de “Unión Energética”. Escuché por radio, al día en que fue propuesto para tal cargo, las consabidas discusiones tertulianas sobre el rango mayor o menor de la cartera, la importancia que tenía para España o la exhumación de la metedura de pata más o menos machista por parte del político, metedura que poco tiene que ver con las competencias a las que tendrá que dedicarse. Todo previsible: alto rango según los suyos, marginal según los otros; importancia de su machismo según unos, aunque carácter secundario según otros.
La discusión sobre la importancia que el nombramiento tenía para España se convertía en un indicador más de que la Unión Europea es un amasijo de países que defienden sus cosillas por encima del interés del conjunto, si es que tal cosa existe. Porque había un cierto consenso: uno va a Bruselas no a trabajar por la Unión Europea sino a defender los intereses de España, si es que eso de los “intereses del país” no exige alguna ulterior especificación: los intereses ¿de qué parte del país? ¿de todos sus habitantes? (raro me resulta) ¿de algunos de sus habitantes, tengan donde tengan sus capitales –Andorra, Suiza, Liechtenstein, Islas Cayman etc-? ¿de algunas de sus grandes empresas, es decir, de sus empresarios, banqueros incluidos? Dejémoslo. Porque lo que más me intrigó fue que, en una de las tertulias (radiofónicas) que seguí devotamente (es decir, saltando de unas a otras de vez en cuando) apareció un tema contra el que hacía tiempo no escuchaba hablar, aunque algo había leído: cambio climático.
El argumento no era tal. Era, simplemente, un comentario desdeñoso sobre esa “creencia” que había estado tan difundida hasta hacía poco, a saber, que se estaba produciendo un cambio climático, que era efecto de la actividad humana, que podríamos estar acercándonos al punto de no-retorno para la supervivencia de la especie, que había que tomar decisiones ya y que incluían decisiones sobre la energía en general, el carbón en particular y, claro, el petróleo sobre todo, optando por energías limpias y renovables y evitando todo aquello que pudiese acelerar un proceso que, visto lo que estaba sucediendo en el Ártico, podía ser muy peligroso. Paparruchas, decía el tertuliano. Ideas de ONG, ecologistas fundamentalistas, algunos pocos científicos y asumidas por unos pocos partidos políticos irrelevantes.
¿A qué venía el cuento? Evidente: al hecho de la existencia de intereses contrapuestos entre las empresas petroleras y los intentos de supervivencia de algunas organizaciones ecologistas. Si se está en otra onda, al hecho de la contradicción entre los intereses a corto plazo de las grandes empresas (la próxima asamblea de accionistas), el medio plazo de las organizaciones políticas (las próximas elecciones) y el largo plazo del Planeta en riesgo de sufrir lo que Lovelock llamó “La venganza de Gaia”, la reacción del Planeta ante las agresiones de esta especie dañina y cancerosa llamada Humanidad. Sin irse por las ramas: venía a cuento a propósito de los intereses contrapuestos en el candidato a comisario entre sus empresas en el sector energético y la defensa del medioambiente en peligro por el cambio climático. El tertuliano, optando políticamente, prefería resolver la contradicción negando el problema del cambio climático mientras que la portavoz socialista española en el Parlamento Europea la resolvía negando la idoneidad de Arias Cañete para resolver la contradicción entre una industria con claros riesgos mediambientales y dicho medio ambiente.
No entraron en el controvertido tema del “fracking” y de la inyección de gas, puestos a hablar de España y no de la UE. Los casos de Canarias y los posibles riesgos de las prospecciones y el caso de Castellón y la relación encontrada entre los terremotos y la inyección de gas hacen pensar que sí que hay un problema si se quieren las dos cosas a la vez: más energía no-renovable y, en concreto, más petróleo por un lado y, por otro, un medio ambiente saludable. Los “beneficios” producidos por tales actividades tal vez sean a corto plazo para unos. Lo que ya no está tan claro es que lo vayan a ser para todos incluso a medio plazo. Si se asume el riesgo es porque hay otros intereses(¿empresariales?), en cuyo caso, mejor que esté de guardia uno de los “nuestros” y, si puede, plantee las cosas y decida a “nuestro” favor.

martes, 23 de septiembre de 2014

Bienestar y etnocentrismo

El etnocentrismo es esa curiosa tendencia que tenemos los humanos (no sé si otros animales, por supuesto) a pensar que nuestro mundo es el mundo, que lo que vemos desde nuestro grupo, país, nación, religión es lo único posible y que el resto o no valen la pena, o están equivocados o son despreciables o mejor nos olvidamos de ellos. Nosotros somos el centro (hasta del Universo, si me apuran). Muchos pueblos son más honrados que los de "occidente" y se dan a sí mismos un nombre que coincide con el nombre del ser humano: nosotros somos seres humanos, los demás, a lo más, son Untermenschen, subhumanos, que es como los nazis catalogaban a los judíos y ahora parece que el gobierno de Israel cataloga a los palestinos. De hecho, cuando en "occidente" se habla de "la civilización", se entiende que se trata de "nuestra" civilización. Lo que no es la "nuestra" son salvajes, bárbaros, subdesarrollados, primitivos, incultos.
Abro mi google en el hemisferio Norte y encuentro un divertido dibujo animado que refleja el hecho de que el verano ha terminado y comienza el otoño con la caída de la hoja... pero solo en ese hemisferio. No sé si Google tiene otra apertura para el hemisferio Sur donde ahora comienza la primavera.
Todo esto para advertir del riesgo de etnocentrismo que puede haber en estudios como este de Gallup sobre el bienestar. Un magnífico estudio comparativo de 135 países sobre dicho tema. Bienestar que, obviamente, es una variable compuesta a partir de cinco indicadores sobre los cuales se pregunta al entrevistado.
No dudo que la "civilización occidental", es decir, el capitalismo, se ha extendido por todo el Planeta, ocupando espacios antes ocupados por otras civilizaciones. Pero la ocupación no es total (¿todavía?) y no acabo de entender cómo se pueden comparar cosas incomparables ya que incomparables son sus culturas. Incluso sus respectivas lenguas. Hay palabras que no tienen traducción a otra lengua o que precisas de un largo circunloquio para expresarlas. Hay palabras en una lengua que, en otra, son varias palabras. Y estamos ante un cuestionario traducido. No me fío de los resultados, aunque algunos sean chocantes. Como este:
Highest Purpose Well-Being % Thriving Countries
¿Qué hace Dinamarca en un sitio como ese en el que la cultura más o menos común explica las respuestas?
Peor es cuando proporciona los datos a "escala mundial" para ver qué factores parecen más asociados con ese "bienestar":
Highest Purpose Well-Being % Thriving Demographics Globally
Y los que están menos asociados:
Lowest Purpose Well-Being % Thriving Demographics Globally
Etnocentrismo es suponerlo.

De "podemos" a "lo intenté"

Un artículo en The Guardian que podría traducirse como "una cosa es prometer y otra dar trigo". En campaña electoral, todo vale, a lo que parece. Se puede prometer la Luna si se tercia. El electorado, cargado de frustraciones e inseguridades, se aferrará a esas promesas encontrando un medio de superar su amargura con el entusiasmo que produce la esperanza. Y más si todo ello sucede en el contexto de un encuentro de enfervorizados seguidores que comparten, por un momento, esa "omnipotencia de las ideas" de que hablaba Freud. Ahora, ese creer que basta desear algo intensamente para que se produzca (que es muy propio de la mentalidad infantil) puede trasmitirse en mítines y entusiastas encuentros en los que uno sabe que está en lo correcto porque el de al lado piensa lo mismo (y no sabe que el de al lado está creyendo estar en lo correcto porque lo comparte con él). El fundamento de la fe es el grupo, que ahora puede ser virtual y no solo presencial.
Desempleados, desahuciados, irritados por la corrupción, temerosos de un futuro incierto, menospreciados, venidos a menos encuentran en el "yes, we can" un alivio a su situación. Alivio falso cuando el que les conduce tiene que tomar decisiones y demuestra que no "podemos" y se tiene que contentar con un "at last, I tried" (por lo menos lo intenté). Obvio: el artículo se refiere a Obama. Y obsérvese, de paso, que la primera frase tiene como sujeto a la primera persona del plural (nosotros) mientras que la segunda, no pronunciada pero aplicable al caso, tiene como sujeto la primera persona del singular (yo). Así es la política: nos entusiasmamos para que "él" (o ella) puedan demostrar que no era para tanto.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Separatistas de todos los países, uníos

Reuters publica este suelto con un mapamundi que vale la pena ver, porque muestra la inmensa presencia de movimientos separatistas en el mundo, más o menos violentos, con más o menos cobertura mediática. El hecho es que, como se muestra en el gráfico que lo acompaña, el número de países miembros de Naciones Unidas no ha hecho más que aumentar, sobre todo entre 1945 y 1995.
Interesante también ver qué países no tienen ningún movimiento secesionista. Algunos, por ser muy homogéneos culturalmente hablando y, por tanto, sin proporcionar una bandera identitaria a los secesionistas. Otros, porque tienen políticas de "melting pot". Otros, porque son dictaduras que no permiten que se mueva una hoja del árbol. 
En todo caso, la mayoría de estados en el mundo son muy recientes y sí parece que habría llegado el momento de pensar en alternativas al mito del Estado-nación o Estado nacional. Pero es obvio que eso que llamaron "globalización" era, al mismo tiempo, un proceso centrífugo y centrípeto a escala mundial. La "crisis" y la chapucería de la Unión Europea solo han acelerado los movimientos centrípetos (Por cierto, son partidos nacionales los que se quieren ir de la UE, tipo UKIP o Front National, mientras que los separatistas escoceses o catalanes quieren seguir cediendo su soberanía a Bruselas).

sábado, 20 de septiembre de 2014

Economia: el surf y la ola

No creo que hagan falta muchos masters para distinguir, como se hace aquí,  entre lo que ha sido efecto de un tsunami exterior a la Unión Europea y lo que es efecto del austericidio, también llamado "reformas".

1, Public Investment

Pues nada, nada: sostenella y no enmendalla. Que para algo todos los países, dentro de la Unión, son iguales, pero unos son más iguales que otros, es decir, mandan, es decir, someten a sus intereses los intereses de los demás.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Urgente o importante

Así es la política: tienen que ir apagando los fuegos que se presentan. Estos días, el referéndum en Escocia y sus coletazos en Cataluña se llevan primeras páginas y, seguro, reunión tras reunión al más alto nivel. Comprensible. Es urgente.
El problema se presenta cuando estas cuestiones urgentes (de importancia, qué duda cabe) sobre la supervivencia de Estados tal y como los conocemos nos impide percatarnos de que hay cuestiones importantes sobre la supervivencia de la especie tal y como la conocemos. Hay convocadas manifestaciones en muchas partes del mundo. Razones no faltan y señales ominosas tampoco: nieve negra, burbujas de metano, agujeros siberianos, incendios extraordinarios... Claro, el cambio climático y la invasión de la geoingeniería (que podría ser peor el remedio que la enfermedad). Para algunos, no solo son cuestiones importantes sino sumamente urgentes, más que esos asuntos que tanto preocupan a los políticos del mundo, incluidos los más "progres"entre los "progres". Pero no. Las abundantes y populares películas en los Estados Unidos sobre el "fin de los tiempos" (rapture) y segunda venida de Cristo son un síntoma más.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Escocia independiente y más

Stiglitz lo resume en estos cuatro puntos que, una vez más, vienen a demostrar las diferencias con Cataluña, Córcega, "Padania" sin detenernos en Gales, País Vasco, Flamencos-Valones, Bretaña y alguno más que sin duda ahora se me escapa.
The Scottish pro-independence campaign is based on four claims. 
The first is cultural: to protect and strengthen the identity of the Scottish people.  Las señas de identidad, ese curioso invento, pueden convertirse en un argumento movilizador y emocional. No resiste un análisis empírico ya que sea cual sea el rasgo cultural que se elija, seguro que se distribuye según la curva noval y nunca, nunca jamás, se distribuye uniformemente entre todos los componentes del supuesto grupo identitario. Si esto de la identidad fuera tan fuerte, los escoceses que viven fuera de Escocia podrían votar y algunos (no todos) los no-escoceses que viven (y quizás trabajan) en Escocia no podrían votar. Obvio que la identidad no es la variable independiente
The second is ideological: to move Scotland toward a Scandinavian-style social democracy. Si lo anterior podría ser común con Cataluña, me temo que esto no. Un descontento con el modelo (no con las prácticas, que ese es otro argumento) que simboliza el gobierno central se puede expresar diciendo "nos vamos para montar otro modelo". En este caso del tipo escandinavo (aunque ya no está claro, después de los resultados de las elecciones suecas del domingo pasado, de qué va ese modelo). No oigo a los voceros catalanes algo parecido. Más parece un "nos vamos para mantener un modelo como el que tenemos", nada "nórdico"  y si neoliberal de manera continuista. 
En cualquier caso, la independencia no garantiza un gobierno con unas políticas parecidas o deferentes de las actuales, ni en un caso ni en el otro.  Cuando, en Cataluña, gobierne IRC con apoyo de CUP o CiU con apoyo del PP, no me parece que, habiéndose quedado en el euro y pidiendo amablemente ser admitidos en la chapuza de la Unión Europea, lo que vayan a hacer sera muy "escandinavo". Ni en un caso ni en otro. La humilde petición, vetada sin duda por el gobierno de Madrid, no va a ser factor de mucha "escandinavia"
The third is political: to bring democratic governance closer to the people. No recuerdo si ese es el principio de subsidiariedad: hacer depender de decisiones locales lo que pueda hacerse a escala local (parques y jardines, aunque no red de carreteras) y dejar las otras decisiones a nivel más alto (la moneda, el ejército, el trasporte internacional, las grandes instalaciones energéticas). No aparece en este contexto el argumento de la corrupción tal vez porque es inútil: hay corrupción -me consta- en pueblitos de 500 habitantes y la ha habido (y seguro que la hay) en Naciones Unidas. Pero, bueno, aceptemos que esa cercanía permite poder cruzarse en la calle con el corrupto o corrupta de turno.
And the fourth is economic: to lay claim to a larger share of North Sea oil and gas. Y es que el petróleo es "mío" y para mí ha de quedar. Mi "dinamismo" económico es "mío" y sus resultados no tengo por qué repartirlos solidariamente con otras regiones perezosas, atrasadas, subsidiadas y subvencionadas (si eso generaba demanda para los productos del "dinamismo", eso no se discute). El principio general es muy sencillo: egoísmo. El mismo que las élites manifiestan cuando evaden impuestos, se llevan sus dineros a Andorra y a lo más que acceden es a dar limosna (voluntariamente) a los pobres para así garantizarse la difícil entrada en el Reino de los Cielos (todo aquello del camello pasando por el ojo de la aguja y todas las interpretaciones tan chuscas que ha tenido el dicho a lo largo de la historia y según quién estuviese financiando al interpretador).
Mi opinión es muy banal, pero no tengo otra: se trata de una maniobra de élites políticas, no siempre de acuerdo con las élites económicas, que han sido capaces de suscitar ese sentimiento tan primario que es la identidad consiguiendo que de la identidad personal se pasase a algo tan artificial -y tan real en sus consecuencias- como es la identidad colectiva -recuérdese lo dicho sobre la curva normal-
No sé si ganará el sí (y entonces vendrá la parte importante: la negociación entre el SNP y los Tory con resultados que han estado ausentes en la campaña electoral) o ganará el no (como ya pasó en Quebec, aunque no sé si aquí se puede repetir como se repitió en Canadá y con el suflé deshinchándose). Intuyo que gana el no y holgadamente. La otra opción es que gane el sí y por los pelos. En cualquier caso, sin efectos en la lista de secesionistas que dicen que hay. Porque secesiones, las ha habido: más de una docena de nuevos miembros de Naciones Unidas en estos últimos años (a reseñar Sudán del Sur -at their risk-, ¿Kosovo?, ¿Crimea?). Pero me cuesta creer que sea lo que suceda hoy en Escocia influya más o menos que lo que sucedió en Quebec o en Sudán del Sur (o en Timor Este), distintos, distantes y en otros momentos de eso que llaman "crisis" que vino para quedarse más rato que el que dicen los políticos que necesitan que se vaya par poder convocar elecciones.
Nota simpática, impensable en Cataluña: los pubs tienen permiso hoy para cerrar un poco más tarde y el domingo hay previsto un ceremonial de reconciliación por parte de la Iglesia de Escocia a celebrar en la catedral de Sant Giles en Edimburgo.
Menos simpático: es obvio que las condiciones locales y ambientales cambian de caso a caso, pero todo parece indicar que nos encontramos ante un malestar de fondo del que no es fácil hacerse cargo ni encontrar analgésicos y, en su caso, antibióticos apropiados. 39 nuevos países en Naciones Unidas desde 1980. Tampoco se puede atribuir todo a la "crisis".

Convertirse en yihadista

Aquí está la confesión de quien casi se convirtió en yihadista. Vivía en una cultura de la violencia y en un contexto en el que eso era precisamente lo que se valoraba. En su país predominada la idea de que tenían derecho a transformar a otros países a su imagen y semejanza movidos por un destino que Dios había trazado para ello. Para tal propósito, la violencia era el medio más adecuado. Nada de enterarse de las condiciones previas de los países. Lo importante era trasformarlos por la fuerza para que fuesen como nosotros: Dios lo quería.
Cuidado: el autor está hablando de los Estados Unidos y su destino manifiesto, su cultura de la violencia y las armas y el convencimiento de que tienen derecho divino para intervenir en otros países que parecen diferentes. Nada de intentar resolver pacíficamente los posibles conflictos: no hay camino para la violencia, la violencia es el camino.
Sus súbditos (la OTAN, por ejemplo,, que se inventa enemigos o los encuentra fuera de su ámbito de "influencia) les siguen obedientes, seguros de estar bajo la protección del profeta de dios que son los Estados Unidos. Amén.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Independència es esdrújula

Con el 11-S todavía humeante y en vísperas del referéndum escocés, creo que es posible empezar a extraer lecciones de ambos procesos, sobre todo sobre los argumentos que se han usado. El último número de Política Exterior proporciona un buen abanico de ellos, pero los medios están viniendo igualmente cargados de argumentos. No me interesan tanto los que únicamente tienen como objetivo la pura movilización electoral. Pienso que si el voto es fruto del engaño, estamos lejos del ideal democrático que todas las partes dicen defender. Me refiero a los argumentos que se han usado para legitimar la propia posición o deslegitimar la del contrario, cosa que viene en varios tipos.
En primer lugar, la inútil contraposición de sentimientos. Inútil porque es muy difícil convencer a alguien de que su sentimiento está equivocado. “Me siento X” (catalán, español) o “Me siento tanto una cosa como la otra” o “más una que otra”, queda bien en las encuestas del CIS, pero no dan más de sí. Muchos escoceses se pueden sentir diferentes, pero el argumento no ha tenido mucho peso en su proceso, excepto al final.
Después, la no tan inútil aunque estéril contraposición de legalidades: lo legislado “aquí” y lo legislado “allí”, suponiendo que uno está por encima del otro cuando el otro piensa lo contrario. La Constitución puede estar por encima de lo legislado por el Parlament, como Maastricht está por encima de la Constitución. Pero ciertos principios de derechos humanos o el de autodeterminación, están por encima de la Constitución. No es verdad revelada que tengan razón unos u otros. Salmond fue explícito la semana pasada al afirmar la gran diferencia: el proceso escocés ha sido consensuado con el gobierno de Londres, cosa que aquí está lejos de suceder.
Viene a continuación la contraposición de historia(s). El pasado es muy sufrido y la incorporación de Escocia no es la de una nación a otra sino la de los territorios propiedad de un rey (por la gracia de Dios) que se unen bajo un solo soberano (en él reside la soberanía). 1714, por su parte, puede tener otras lecturas no necesariamente nacionales y sí sociales. Pero se puede ir más atrás o comenzar la historia más recientemente. Por muchos congresos que se hagan al respecto, su capacidad legitimadora es, cuanto menos, discutible.
Se pueden contraponer, también, costes o beneficios. Primero, los actuales. Es la cuestión del déficit fiscal que Ángel de la Fuente, en la revista citada, considera que la Comunidad Valenciana “tiene más motivos de queja”. Después, de cara al futuro. En Escocia ha sido espectacular lo que RBS, Lloyds o Credit Suisse han dicho sobre qué sucedería si triunfase el Sí. Hasta Mark Carney, gobernador de Banco de Inglaterra, ha descendido a la arena política para evaluar qué sucedería con la moneda escocesa “unida” a la libra. Esto último tiene un cierto sentido allí, pero aquí, si los secesionistas quieren seguir bajo el euro, la cosa cambia notablemente: siguen igual que estaban. En general, en este capítulo lo que predomina son evaluaciones sobre el “qué sucedería si…”, es decir, apuestas sobre lo que podría suceder, para unos u otros, de producirse (o no) la secesión. 
Se puede generalizar. Se trata de contraponer futuros: juntos/separados, estaremos mejor/estarán peor. Ambos gobiernos centrales coinciden: juntos estaremos mejor, aunque no dicen quiénes, mientras “ellos” estarán peor. Los secesionistas, también: separados estaremos mejor (aunque haya que pagar algún pequeño peaje por ello) mientras “ellos” estarán peor (pérdida de PIB y fiscalidad en ambos casos, petróleo y “dinamismo” respectivamente). Vistas las diferencias entre Escocia y Cataluña respecto a la Unión Europea, es comprensible que los respectivos secesionistas difieran también en este campo, sobre todo sabiendo que Cameron planteó la posibilidad de un referéndum para que el Reino (todavía) Unido saliese de la Unión, cosa que ni se le ocurre al gobierno de Madrid, carente de una City que compense lo que el petróleo puede compensar a Escocia (por supuesto: ya se ha dicho que no hay tanto ni queda para mucho).
La revista que he citado al principio incluye artículos sobre Alemania, su unificación reciente y su desconfianza hacia el nacionalismo de los demás, sobre Canadá y las peculiaridades del Quebec y, claro, sobre Escocia. Pero, volviendo al tema, no deja de ser curioso que el argumento del miedo también haya sido usado ahora: si cae Escocia, seguirá Cataluña, Córcega, “Padania”… añadiendo un factor más a la profunda crisis que atraviesa la renqueante Unión Europea. Que ese sí que es un problema grave.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-. Aquí hay una guía sobre lo que se decide mañana en Escocia y cómo está planteado que puede servir para ver hasta qué punto hay muchas cosas que NO se están planteando en España/Cataluña)

martes, 16 de septiembre de 2014

Empresarios ladrones

No hace falta recurrir a textos marxistas que pretenden explicar el funcionamiento de la "explotación del hombre por el hombre (y la mujer)". En el informe que aquí se cita se dan ejemplos, sin recurrir a complicadas disquisiciones, del modo con que empresarios actuales roban a sus empleados actuales, legal e ilegalmente. No en el "Tercer Mundo" sino en el "Primero entre los Primeros", es decir, en los Estados Unidos.
Para las Españas, y sobre las noticias sobre la muerte de los Grandes Anunciantes (Banco Santander y El Corte Inglés), es posible desintoxicarse de tanto comentario adulador leyendo (en papel o para subscriptores) el comparativo de Matías Vallés en Información o el más directo de Jordi Borja o los de Juan Torres en los "Otros blogs" que sigo y aparecen en el margen. Se pueden ver, en particular, las referencias al comportamiento de algunos sindicatos y, viceversa, el seguido hacia los mismos por parte de estos dos fallecidos. Unos santos todos. Y algunos en el Cielo.

lunes, 15 de septiembre de 2014

III Guerra (del Golfo, de Irak, Mundial)

El Papa ha hablado de la III Guerra Mundial. Pero como lo de "mundial" siempre ha sido pretencioso por parte de los países centrales que daban por mundial lo que era local y asunto de ellos, lo podemos dejar en III Guerra de Iraq o del Golfo. Aquí hay lo que me parece una buena descripción de los factores que están llevando a tal Guerra y los elementos a introducir para intentar entenderla (dinero, petróleo, territorio). Entre los factores que han llevado a la susodicha está, claro, la chapucería de las dos anteriores, irresuelta la primera (la de Bush I) y gasolina al fuego la segunda (la de Bush II y su corte). Y, en particular, está el apoyo inicial al ahora EI (el antiguo Estado Islámico de Irak y Siria -o Levante-), como en su día hubo apoyo anglo-sajón a Al Qaeda. Es cosa de familia, parece que el padre de Bush I (abuelo de Bush II) ayudó al auge de Hitler. Al final, resulta que hubo una relación entre Bush 0 y la II Guerra Mundial.
Me quedo ahí. No más historia. Me basta con las noticias puestas en contexto, pero aprendiendo de la historia.
(Añadido el 16 de octubre: se insiste aquí sobre la III Guerra Mundial y se insiste en la cuestión del petróleo)

Trucos para gobernantes

El hábil político pone en práctica, aunque sin reconocerlo, estos tres principios (se disfrutará, al respecto, la buena voluntad de Kant en su La paz perpetua) y alguno más.
Fac et excusa (hay que buscar excusas a lo que uno hace), Si fecisti, nega (si has hecho algo gordo, niégalo) y Divide et impera (divide y vencerás).
Entre las excusas, hay dos muy utilizadas en todos los tiempos y más en estos que nos toca vivir, a saber, "la culpa es del gobierno anterior" (la herencia recibida siempre es mala, a no ser que sea del propio partido, en cuyo caso hay que remontarse al anterior) y "los males vienen de fuera" (lo malo que pueda estar pasando es efecto de instancias externas que pueden ser desde "el imperio" (para gobernantes venezolanos) o el "boicot" (para gobernantes cubanos) a "la Unión Europea" (para euro-escépticos) pasando por "Madrid" (para los nacionalistas catalanes). El actual gobierno español es maestro en ambas excusas: "todo lo malo viene del gobierno anterior -el de Zapatero-, pero nunca del previo -el de Aznar-" y "todo lo malo viene de Bruselas, del Ecofin o quien sea de la UE, razón por la que tendría que hacer 'autocrítica' por su mala política". En ningún momento se plantea la remotísima posibilidad de hacer autocrítica por lo que se ha hecho después del gobierno de Zapatero y como resultado de decisiones locales.
Si fecisti, nega o, si se prefiere, "yo no he sido, a mí no me mire". La corrupción, por ejemplo, es cosa de "manzanas podridas" y no del funcionamiento del partido (sea EREs, sea Bárcenas, sea Pujol). Es una buena forma. Todo menos reconocer el papel jugado en la debacle de Irak, antes en Afganistán, después en Libia y ahora en Siria. "Yo no he sido".
Divide et impera. Es clásico y lo han aplicado todos los imperios que en el mundo han sido. El inglés fue particularmente eficiente en su aplicación: importar tamiles a Sri Lanka, enfrentarlos a los cingaleses y presentarse como garante de la paz. No tan lejano a lo llevado a cabo por los gobiernos estadounidenses y su "special relatioship" inglesa fomentando el fundamentalismo de los taliban afgano. No es el caso de "dividir a España" (no es tan importante) con los secesionismos, pero sí parece que es el caso, dentro de la misma, dividiendo a la izquierda lo más posible (amigos de IU creen que Podemos es una criatura del PSOE para destruir a IU y, en público, dirigentes del PSOE aseguran, no sin desavenencias internas,  que es una criatura del PP para destruir al PSOE. Todo ello acaba siendo un caso del principio anterior: una bonita forma de no asumir los propios errores).
Il Duce non si sbaglia mai, decían los fascistas italianos y los falangistas españoles traducían con "los jefes no se equivocan", cosa lejana al "centralismo democrático" practicado desde el otro extremo. O no tan lejana. El exceso de asambleas lleva a la ineficacia aunque sea un máximo de democracia, los excesos de liderazgos carismáticos tal vez sean más eficaces pero a riesgo de un mínimo de democracia. Para ocultarlo, están los principios de los que ya  hablaba Kant hace un par de siglos.
Con su permiso, añadiría un cuarto principio: la doble moral (si lo hago yo, está bien; si lo hacen mis amigos, también; si lo hacen otros, se discute; y si lo hacen los enemigos, se critica duramente).
Me han pasado una de esas presentaciones que terminan con frases con abundantes signos de exclamación. Es el segundo en pocos días. Se trata de demostrar que los musulmanes son muy malos y la prueba es lo que el Japón hace con ellos (que no sé si lo hace, pero sí sé que lo hace con los coreanos incluso que viven mucho tiempo en el Japón) y, sobre todo, lo que hacen contra "occidente": violencias, fanatismos, machismos... Cosas que me intrigan: que se tome a la parte por el todo, es decir, que los comportamientos aberrantes de algunas personas que se adscriben al Islam se tomen como prueba de que todos los musulmanes son iguales de "bárbaros", es decir, no "occidentales". No se dice nada sobre los líderes religiosos que han rechazado tales salvajadas (opuestas a "civilizadas"), los creyentes que las rechazan igualmente (las encuestas son claras al respecto: son mayoría los que rechazan tales comportamientos) y las diferencias dentro del Islam de tipo geográfico (Indonesia, por ejemplo), cultural (el sufismo, por ejemplo) o social (los ejemplos son, sobre todo, de países pobres; Arabia Saudita aparece fugazmente y como si no tuviera nada que ver su wahabismo con, por ejemplo, Al Qaeda). Pero, como ejemplo de doble moral, nada se dice sobre lo que han hecho algunos cristianos a lo largo de la historia entre ellos (la noche de San Bartolomé, por ejemplo), contra otros grupos (pogramos anti-judíos) o contra los árabes (no por musulmanes, como fue Sykes-Picot que tanto preocupa al EI) o contra quien se pusiese por delante como Hiroshima, Nagasaki, Dresde que, por supuesto, no fueron actos motivados religiosamente (tampoco muchos de los asesinatos a manos de estos yihadistas lo han sido), pero sí por "cruzados" cristianos que habías destrozado las mezquitas que se habían construido sobre templos visigodos que se habían construido sobre templos romanos.
El titular de un diario de hoy es claro: "Varios países árabes aceptan atacar al Estado Islámico". Curioso ¿no era que todos los árabes eran musulmanes y viceversa, y que todos ellos eran una sarta de fundamentalistas violentos? ¿Hubo un motivo religioso en los asesinatos cometidos por ETA  o las FARC como para decir que todos los cristianos son asesinos? ¿"Promover la democracia" -democracy building-, "Promover el libre mercado", "Misión civilizadora" son argumentos religiosos? Lo que puede entenderse como religioso fue la "actividad evangelizadora" llevada a cabo por los posteriormente españoles en la posteriormente llamada  América Latina (es decir, extremeños, vascos, andaluces, castellanos, súbditos de reyes,  soberanos en varios territorios del continente europeo, en cuyo nombre "colonizaban" territorios de incas y aztecas).
Aunque la sra. Merkel haya hecho encendido ataque contra los "antisemitas" (es decir, anti-judíos), el hecho es que Europa se está volviendo islamófoba. Por lo menos, eso está sucediendo con sus extremas derechas que son capaces de olvidarse de su tradicional anti-judaísmo y pasar a defender las tropelías del gobierno de Israel con tal de atacar así a los ¿musulmanes? ¿árabes? ¿inmigrantes de clase baja? ¿moros? El enemigo de mi enemigo es mi amigo, haga lo que haga.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Israel nuclear

Tendemos a ver las actuaciones de los países como si fuesen realmente actores. Algo más cercano a la realidad de cómo funcionan políticamente es hablar de sus gobiernos, no de sus países o naciones. El "imperio" es una gran generalización, pero también lo es decir, por ejemplo, "lo que pretenden los Estados Unidos". Claro que ambas generalizaciones ayudan a no perderse en la maraña de relaciones que se producen dentro de los gobiernos que, ciertamente, nunca son homogéneos ni actúan como una sola persona. Desgraciadamente, las discusiones internas no siempre se conocen y, en el mejor de los casos, se conocen a toro pasado. Pero están detrás de las decisiones de los gobiernos y acabamos viéndolas como actuaciones del país.
Este es un buen ejemplo proporcionado por el National Security Archive con documentos ahora desclasificados que recogen las discusiones dentro del gobierno de los Estados Unidos, que se conocen a muchos años (se produjeron en 1969) y que llevarían a decisiones del gobierno o de su presidente. Se trata del apoyo o rechazo al programa nuclear israelí que, desde el Departamento de Defensa, Paul Warnke Warned  tachaba como  "the single most dangerous phenomenon in an area dangerous enough without nuclear weapons". Peligroso, sí. 
En la misma onda estaba el vicesecretario (viceministro) de Defensa (y cofundador de Hewlett-Packard) David Packard firmando un memorando al secretario (ministro) Melvin Larid sobre la necesidad de ejercer presiones sobre el gobierno de Israel para que abandonase su nuclarización y diciendo que si no se hacía tal presión ello  "would involve us in a conspiracy with Israel which would leave matters dangerous to our security in their hands". La conspiración con Israel dejaría algunos peligrosos temas de seguridad en manos del gobierno israelí.
Pero no todos estaban en la misma onda. Y fue Kissinger, con su acento yidish, el que medió entre ambos extremos. Como Asesor para la Seguridad Nacional planteó que, aunque estos contrarios al programa podían tener razón en algunos de sus argumentos, podría ser suficiente para los intereses de los Estados Unidos el que el programa se mantuviese secreto. En un memorandum dirigido al presidente Nixon venía a decir que  "public knowledge is almost as dangerous as possession itself". Muchas de estas cosas ya se sabían. Los detalles son nuevos.
Al final, Nixon, que se oponía a la presión sobre el gobierno de Israel para que dejase su nuclearización, decidió tolerar la existencia de armas nucleares israelíes con tal de que se mantuviesen en secreto. Lo cual, todo sea dicho, supera mi capacidad de entendimiento: las armas nucleares, si son instrumentos de disuasión, son útiles mientras se sepa que las tienes. De hecho, su existencia fue revelada por Mordejái Vanunu mucho después (en 1986) aparentemente contra los deseos de su gobierno, por lo que fue castigado convenientemente.
Israel, como la India, Pakistan y Corea del Norte no ha firmado el Tratado de No-Proliferación Nuclear, no se conoce cuántas armas nucleares posee ni se sabe si ha hecho pruebas con las mismas y, en su caso, el lugar.

sábado, 13 de septiembre de 2014

"Rajoy fuera"

He visto esa frase escrita en un paso subterráneo durante mi paseo matutino por el pueblo. Lo traigo como ejemplo de los que proponen soluciones. No tengo muy claro que lo sea, sobre todo si no va a compañada por la propuesta de alternativa. 
Es igualmente ejemplo de esas soluciones que no lo son porque se quedan en lo expresivo. El autor de la pintada expresa de esa forma su descontento con el gobierno actual de Madrid, pero decir "Rajoy fuera" se queda en eso, en pura expresividad sin que aparezca por ninguna parte la instrumentalidad de tal propuesta (instrumental: medio que lleva a un fin).
Incluso suponiendo que esa fuese una solución, que la alternativa estuviese clara y que quedase igualmente claro que la propuesta era un medio para alcanzar un determinado fin, queda una pregunta por responder:  quién escucha y con qué efecto. Si somos cuatro gatos los que hemos visto la "proclama" y el mayor efecto que se conoce a la misma es este post, queda, de nuevo, reconocido su carácter puramente expresivo (el que lo ha escrito se queda satisfecho con su obra) y escasamente instrumental.
Traduciendo a lo personal: me leen una veintena de personas regularmente, menos que los que leen la "pintada" de la pared; algunos, como mi amigo Manolo, dicen que tendría que proponer soluciones; la verdad es que, para muchos de los casos que reseño, no tengo la más mínima idea sobre sus soluciones posibles y viables y me niego a tomar como propuesta de "solución" lo que se reduce a un "hay que ser buenos" o "hay que ser racionales" o "hay que pensar en la supervivencia de la especie" traducido de inmediato a algo que se queda en lo expresivo y no sirve para otra cosa que para dejar satisfecho al que lo propone; para ese viaje no hacen falta alforjas. Aquí hay un buen ejemplo de soluciones no-militares para el supuesto problema del EI: son soluciones razonables que no van a ser aplicadas.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Contra los engaños en política

Dani Rodrik comenta aquí un trabajo de dos colegas que han recogido, para los Estados Unidos pero con validez para otros lugares, una larga sucesión de encuestas sobre las preferencias de los ciudadanos y las han contrastado con las decisiones de los sucesivos gobiernos.
El resultado inmediato es que los gobiernos gobiernan, más o menos, de acuerdo con las preferencias medias. Gobiernan, como se dice por las Españas, a golpe de encuestas. Sin embargo, el trabajo que comenta Rodrik constata otra cosa: cierto que cuando hay acuerdo, la encuesta manda, pero ¿qué sucede si el 10 por ciento más rico quiere una cosa y el resto de la población quiere otra? El resultado publicado es que los gobiernos acaban haciendo lo que quiere el 10 por ciento (no solo en USA, también en España) y se olvidan de lo que quiere el resto de la gente. La cuestión tiene sus ramificaciones.
En primer lugar, reconocer el carácter (parcialmente) oligárquico de esa (y de otras) democracias. Ya me referí al asunto aquí.
Y, en segundo lugar, saber cómo es que esos gobernantes no solo son elegidos sino incluso re-elegidos aunque no hayan seguido los deseos de la mayoría de sus votantes sino que hayan hecho caso a los de la minoría, ese 10 por ciento de las rentas más altas que, en el estudio, se toman como representantes del 1 por ciento (que es más difícil de analizar al faltar datos). Y dan dos razones.
La segunda (que yo pongo la primera) es la de producir maniobras distractivas y ocultar esos puntos en los que el gobierno está de acuerdo con el 10 por ciento y no con el resto bajo una hojarasca de identidades, problemas culturales, nacionalismos, religiones, sistemas educativos, es decir (citan ellos), la "religión" (en el sentido de lo simbólico) como opio del pueblo.
Pero la primera en el texto y que pongo segunda por lo que viene a continuación, es otra: que la mayoría de la gente es fácil de engañar, no acaba de entender cómo funcionan las cosas, es vulnerable a los "circenses" cuando no hay "panem" y se le han complicado las cosas suficientemente como para que renuncie a buscar las claves para interpretar la política.
Ahí entra lo de mi egoteca. Amigos y colegas han observado que en estos posts (como en el resto de lo que he publicado en mi vida) hay un exceso de diagnóstico, muy poco de pronóstico (y, encima, equivocado muchas veces) y prácticamente nada de terapia. Intento explicar las cosas pero no digo qué es lo que habría ¿qué hacer? con ellas. Hay dos razones.
La primera y más evidente es que no vale la pena devanarse los sesos buscando soluciones que nadie va a tener en cuenta. Pero, como lo mismo se puede decir de los diagnósticos y pronósticos, debe de haber otra razón.
La hay. Mi forma de hacer política es precisamente la de afrontar esa segunda razón de la facilidad que tienen los gobiernos de gobernar para unos pocos y que nadie se entere, a saber, el engaño, la manipulación, las "certezas" aseguradoras y gratificantes con las que se distrae al personal. No doy para más y sé que mis "dudas metódicas" no van a difundirse en toda la población. Pero con que un par de personas se liberen de la tiranía de la manipulación o, por lo menos, sepan que es posible intentar liberarse (otra cosa es que se consiga), para mí es suficiente. Dos votos conscientes basados en análisis concretos de situaciones concretas sin caer en el academicismo de separar la sociedad (sociología) de la política (ciencia política) y ambas de la economía (económicas) o la cultura (antropología) ya me dan por satisfecho. No es muy revolucionario, pero tal vez más que el dar recetas que nadie va a aplicar o engañar al personal desde la oposición perpetua prometiendo paraísos que nunca se van a alcanzar. Si alguien dice "esto lo arreglaba yo en dos días" o incluso "esto lo arreglaba yo si me dejaran", o miente o se engaña. Y no es de recibo achacar el carácter mendaz solo a los gobiernos. También las oposiciones se las traen, estén o no en la "casta". Y, claro, los opinadores que siguen a unos y otros, y no viceversa.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Desafíos: autocomentarios

Vuelvo al asunto de ayer, aunque con otras fuentes y centrándome en los problemas del crecimiento que estas fuentes dan como el problema principal. Como dije, para otros el problema principal es cómo cambiar el modelo que lleva a tal crecimiento o, mejor, cómo conseguir un decrecimiento que responda mejor a los riesgos mediambientales. Pero estas fuentes "internacionales" (es decir, bajo el modelo dominante y bajo los países dominantes) tiene como problema principal el problema del crecimiento económico. Ahí van dos fuentes adicionales:
La primera es el Fondo Monetario Internacional que reconoce (en español) que "ahora", el crecimiento económico mundial se está ralentizando (aunque esperan -la petite espérance s'avance- que se recupere de inmediato -la foi que j'aime le mieux, dit Dieu, c'est l'Espérance-), pero que hay diferencias entre "economías avanzadas" que crecen menos en conjunto que las "economías de mercados emergentes y en desarrollo" (sutil distinción). Todas se ralentizan y, como dios manda, se recuperan, pero las primeras siempre por debajo del "producto mundial" y las segundas casi siempre por encima, con los casos extremos de la China y, por el otro lado, de las "economías emergentes y en desarrollo de Europa".
Pido disculpas por el uso irónico que hago de mi admirado Péguy, que me retrotrae a mis años limeños, pero lo que hay que añadir es que en esa "recuperación" (el caso español es patético tal y como lo presenta el gobierno si se compara con lo que dice el FMI) intervienen las expectativas que tengan los ciudadanos y, en concreto, los actores económicos locales para que tal "recuperación" comience. No desciende del Cielo, traída por los ángeles, sino que tiene que ver con decisiones concretas de actores concretos. En ese caso, lo más cercano que encuentro es una encuesta del Pew Research Center sobre tales actitudes y expectativas. 
Primero, cómo lo ven y este es el gráfico que, razonablemente y a diferencia con el FMI, distingue entre "economías avanzadas", "emergentes" y "en desarrollo":
Economic Mood Glum in Advanced and Emerging Economies
Los "avanzados" juzgan mayoritariamente que la situación económica es mala y lo mismo sucede con los "emergentes" aunque su porcentaje sea inferior al de los "avanzados". En cambio, los "en desarrollo" dan ligeramente una mayor presencia de los que ven la situación como buena, aunque la diferencia es muy baja y acaba coincidiendo con el error muestral. Dejémoslo en empate, pero reconozcamos que, por primera vez, encuentro un dato que sí que da razón del hasta ahora ofensivo nombre de "en desarrollo" (algo mejor, todo sea dicho, que el de "subdesarrollados"). 
Pero lo de las expectativas es más interesante (además de que la etiqueta de "emergente" se aplica a países que no siempre son vistos como tales y que, sin embargo, la encuesta sí que los daría como tales):
Global Public Wary of Economy's Future
Algunas observaciones. Entre los "avanzados" no hay ninguno que presente respuestas mayoritarias en el sentido de que su situación económica va a mejorar. Incluso en el caso del Reino (todavía) Unido, país con mayor porcentaje de respuestas en tal sentido, no se consigue la mayoría y supongo que, de hacerse la encuestas estos días (y no en la primavera pasada), tales respuestas todavía serían menos frecuentes.
Entre los BRICS (los emergentes convencionales que se reúnen como tales), destaca el bajo porcentaje de Rusia, entre Jordania y Egipto. 
También es digno de mención el Perú, entre la China (los más optimistas) y Vietnam, ambos bajo régimen llamado comunista. Que Alan García tenga posibilidades de repetir como presidente en las próximas elecciones no creo que sea la causa de tal porcentaje.
Item más: la diferencia entre Israel y los Territorios Palestinos  en cuanto a perspectivas de mejora son evidentes, pero mucho más en lo que respecta a las perspectivas de empeoramiento: Palestina se encuentra en el pelotón de cabeza en lo que respecta a dicho empeoramiento junto con Grecia, Francia y el Líbano, que son los que superan el 40 por ciento de pesimistas y, obviamente, por razones muy diferentes de un caso a otro.
No hay que darle mayor importancia a estas expectativas, pero creo que hacen ver las diferencias que, en el campo del crecimiento económico, se dan entre países aunque la economía mundial vaya en una dirección u otra. Repitiendo la metáfora de Mao que recogía André Gunder Frank, hay una gran diferencia entre un huevo y una piedra en cuanto a sus posibilidades de ser empollados (mayores en el huevo, nulas en la piedra), pero si no se añade el calor del sol (economía mundial), no hay huevo que quede empollado a la intemperie.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Desafíos para el mundo

Tres son los grandes desafíos que afronta el mundo a largo plazo: el de conseguir un crecimiento económico que pueda mantenerse, el de ponerle remedio al exceso de desigualdad entre personas y países y, finalmente, aunque tendría que ser el primero, el de remediar los problemas del medioambiente que está causando el cambio climático. Eso dice, por lo menos, un informe de la OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico que agrupa a los principales países centrales. Fue publicado en julio pasado. Está disponible en su página web y en inglés. Su título traducido vendría a ser “Desafíos para los próximos 50 años”.
Hay dos cosas que no se discuten en él. Una, que el crecimiento tenga que ser el objetivo prioritario. A su favor está que sin tal crecimiento, el fantasma del desempleo no se va a ahuyentar. Pero a su contra está que el tal crecimiento, tal como lo conocemos, se puede convertir y, de hecho, se convierte en un obstáculo para el objetivo medioambiental. El informe es explícito en su toma de posición: si no se reducen las emisiones de CO2, el cambio climático puede reducir el crecimiento. Queda claro qué es importante.
Lo mismo sucede con la desigualdad: ya que esta bloquea el crecimiento al bloquear las oportunidades, se precisa una reducción de la desigualdad para lograr el objetivo del crecimiento económico. En este sentido, se encuentra en una línea de argumentación muy anterior al ahora traducido libro de Piketty, éxito de ventas a escala mundial, sobre el papel de la desigualdad en el crecimiento económico. Los datos disponibles, negados desde perspectivas interesadas en mantener la desigualdad -interesadas porque defienden a un extremo de la escala social-, mostraban, antes que Piketty pero sin su éxito e impacto, que una política de fomento del crecimiento a través del aumento de la desigualdad (ricos más ricos, pobres más pobres ya que la austeridad va contra estos), es una política que se vuelve contra sí misma: produce más decrecimiento (cosa que, supongo, tendría que entusiasmar a los partidarios de tal decrecimiento):
El diagnóstico del informe comienza afirmando que, de no aplicarse nuevas políticas, el crecimiento del PIB se va a reducir como ya se está reduciendo. En unos países más que en otros (en concreto, en los “avanzados” más que en los “emergentes”) pero que, en todo caso, no parece que el mundo se dirija a las tasas de crecimiento de hace unos años. Eso sí (y también en este caso en contra de las ideologías del tipo neoliberal), habrá más globalización que, al contrario de lo que suponen esas ideologías, no producirá más crecimiento aunque el comercio internacional alcance niveles nunca logrados previamente. Una posible razón, insinúan, es que este aumento de la globalización va a ser multipolar, es decir, muy diferente al proceso actual bajo una sola potencia hegemónica, los Estados Unidos. Pero, al ser multipolar (los BRICS, los G-20/77, USA, UE, el Japón y alguno más), esta globalización se producirá bajo un déficit de cooperación, necesaria, suponen, para una superación de los obstáculos del crecimiento.
El informe añade un punto aparentemente ajeno a la geoeconomía y a la geopolítica que acabo de resumir. Se trata del proceso de envejecimiento de la población a escala mundial. Si en la actualidad hay tres países en los que la población mayor de 65 años supera al  20 por ciento del total de población, en los próximos años serán trece los países que se encuentran en tal situación, casi todos países “avanzados” (por mantener el vocabulario de la OCDE) pero con la aparición de nuevos miembros de este club de países envejecidos. Los problemas sociales, políticos y económicos que supone este envejecimiento ya fueron expuestos por Alfred Sauvy hace cuarenta años en la Revue Française de Sociologie. El que se generalice al mundo es lo que preocupa a la OCDE como también les preocupa que, al producirse diferencias en el crecimiento y una cierta difusión de tecnologías entre países, la inmigración deje de cubrir el déficit de población activa (desempleo al margen) producido por un excesivo porcentaje de viejos. De hecho, la inmigración ha jugado ese papel los últimos años en países como España. 
Siempre se podrá decir que ¨”largo me lo fiáis” o que “el que venga detrás, que arree”. También se puede decir que de aquí allá pueden pasar muchas cosas que alteren los desafíos señalados. Desafortunadamente, a lo que decía la OCDE la semana pasada, no parece que se estén tomando las
decisiones apropiadas.
(Publicado hoy en el diario Información - Alicante - )

Emigración a Israel

Uno de los efectos de un tipo de antisemitismo realmente existente (anti-judíos militante y violento) es el de provocar mayor emigración de judíos a Israel acogiéndose a las leyes de tal Estado que lo aceptan, si no promueven. No hace falta recordar al grupo anti-judío ruso Pámiat, aunque sí levantar acta de que sus acciones contra los judíos (sinagogas, cementerios, domicilios, tiendas, manifestaciones en las calles) provocaron una salida de judíos rusos (un grupo muy particular por su heterogenedidad en el actual Israel) en su momento. Ahora aparece en titular de un periódico no precisamente anti-judío, el español El País: 
Crece el número de judíos de Francia que decide marcharse a Israel
Las comunidades hebreas perciben un aumento del antisemitismo en Europa
Pase que, en titular, confunda hebreo (una lengua) con judío (una religión y/o un pueblo), pero el dato es claro: 
En Francia, con la comunidad judía más amplia del continente (600.000 ciudadanos), las expatriaciones con destino a Israel se han disparado hasta convertirse en el país que más ciudadanos envía este año. En 2012 apenas 2.000 judíos franceses se marcharon a Israel. Ya en 2013 aumentaron a 3.280. En los ocho primeros meses de este año se han ido 4.566, según el Ministerio Israelí de Integración. Casi el doble de los que han partido de Rusia o Estados Unidos.
 Ahora pasemos al lugar de destino. Lo cuenta Reuters
Last week, Israel announced that it was appropriating nearly 1,000 acres of private Palestinian land near Bethlehem. The seizure, which one anti-settlement group called the largest in 30 years, was condemned by Palestinians, the United Nations, and criticized by the United States.
 Nueva ocupación de territorio por parte del gobierno de Israel que puede ser para mejorar su seguridad o puede ser para construir nuevos asentamientos para esta nueva presión demográfica producida por los nuevos inmigrantes. La razón oficial es la de dar respuesta adicional al secuestro y asesinato de tres estudiantes, que daría paso a la operación de castigo contra Gaza. También podría ser la de mantener el proyecto de rehacer el Eretz Israel (la Tierra de Israel, Eretz Israel Hashlemah, el Gran Israel) que YHWH dio a Abraham según consta en Génesis 15:18-21, desde el "río de Egipto" (el Nilo) hasta el Eúfrates. Elegir entre las opciones resulta difícil datos en la mano. Es más fácil si se tiene una idea preconcebida como la mía, que estoy dispuesto a cambiar si los datos me lo provocan.

Guerras: es la economía, estúpido

Lo encuentro ahora sobre el Estado Islámico, pero es válido para cualquier otro enfrentamiento armado, sea guerra asimétrica, guerra civil o guerra entre estados. 
Primero, ¿quién paga? Es decir, de dónde sale el dinero necesario para comprar armas (¡y municiones!), avituallamiento y movilidad de los contendientes. Es particularmente importante para las guerrillas o las insurgencias que no tienen el acceso a los impuestos a no ser el "impuesto revolucionario" (ETA) sobre empresarios de la zona o "ayudas fraternales" desde el exterior. En este último caso, la ayuda soviética desapareció (aunque sigue la estadounidenses y la saudí) y dejó a los guerrilleros ante la opción de convertirse en narco-guerrillas (FARC) o traficar con los minerales, piedras preciosas (Sierra Leona) o petróleo que se encuentre en su zona de influencia.
Después, y como una sub-pregunta, ¿de dónde vienen las armas? No hace falta mucha mala idea para darse cuenta de que los primeros beneficiados por las guerras son las empresas (públicas o privadas) que fabrican el armamento. Las públicas pueden buscar el beneficio sin más o pueden trasvasar armas a los ejércitos o guerrillas que están siendo apoyados por el gobierno "propietario" de dichas fábricas. Las empresas privadas solo buscan el beneficio, a veces por encima de la ley o por encima de los planteamientos del gobierno del país en el que fabrican. Hay, por lo visto, un complicado mundo de exportadores legales, traficantes, intermediarios semi-legales, contrabandistas que hacen el trabajo del mercado: unir la oferta con la demanda, con los consabidos efectos sobre el precio final, los porcentajes del comerciante y las comisiones del intermediario (que no suelen ser pequeñas, luego mayores tienen que ser los beneficios del fabricante).
En este informe  se intenta responder a la pregunta más sencilla (y que ya es sumamente complicada), a saber, ¿de dónde provienen las armas del EI? Evitan pronunciarse sobre el modo en que han llegado dichas armas a los insurgentes aunque, en algunos casos, parece claro que son heredadas de grupos que fueron armados por los Estados Unidos en Afganistán cuando el gobierno de Kabul era comunista, recibía la "ayuda fraternal" del Ejército Rojo y había que fomentar (como se hizo) el yihadismo de los taliban contra aquellos infieles, ateos y comunistas. Pero el informe no se pronuncia sobre esos tortuosos caminos. Simplemente constata que las armas del EI son estadounidenses, saudíes y de la insurgencia siria (que ha recibido armas de los Estados Unidos y la UE).
Podemos seguir viendo el asunto como religioso, cultural o simbólico (táchese lo que no proceda: yo tacho las tres o, mejor, las reduzco al mínimo, es decir, a banderín de enganche, no a causa). Pero tiene componentes muy materiales. Materiales, demasiado materiales. Por eso tiene sentido plantear una pregunta más: ¿A quién le conviene la guerra sin fin, mal explicada y con envoltorios evidentes de manipulación? Nunca se recordará suficientemente el papelón de Colin Powell ante Naciones Unidas "explicando" la amenaza iraquí. O el papel menor de José María Aznar en la televisión española diciendo "créanme". O el de Tony Blair afirmando que Sadam Husein podía atacar al Reino (todavía) Unido en 45 minutos. Barroso (el cuarto en las Azores, calló). Berlusconi, ni asistió. Nadie es perfecto. Pobre Kant y su La paz perpetua: ni una, tío, ni una.

martes, 9 de septiembre de 2014

Invasión o nazis

Es un lugar común que vuelve a estar de actualidad: en una guerra, la primera baja es la verdad. Y más, añado, si las superpotencias en general y los Estados Unidos en particular intervienen en ella. Está pasando en Ucrania y las palabras que usan los medios "de referencia" son indicativos de que el lugar común sigue siendo común. Aquí se discute hasta qué punto tienen razón los medios "de referencia" siguiendo los pasos de Obama y Merkel al referirse a la invasión rusa, pero también se toma nota del cuidado que tienen, a la hora de enfervorizar a las masas, con la palabra "nazi" nunca referida al gobierno de Kiev o, por lo menos, a algunos de sus componentes. Probablemente ambas palabras sean una exageración en esta guerra de palabras. Que hay una intervención rusa es innegable y, de hecho, el presidente de Ucrania habla con Putin sobre el ¿qué hacer?. Pero intervención no es invasión. Y que hay un fuerte derechismo en Ucrania también parece innegable. Los "pro-rusos" les llaman "fascistas". Como para hablar de "invasión" y de "nazis", no lo sé. Pero, de todas formas, es un caso más de la necesidad de tomar con mucha cautela lo que dicen unos y otros. 
Una vez más, se trataría no de estar a favor de unos u otros sino a favor de las víctimas que nada tienen que ver con la geopolítica ni la geoeconomía del petróleo pero que ven sus casas destruidas y sus familias destrozadas por unos u otros o por ambos. Pero, nada. Se podrá gritar desde los rincones del Planeta, pero ese grito no va a conseguir reducir la barbarie de los dirigentes invasores, nazis o imperialistas.

lunes, 8 de septiembre de 2014

No viajan solos

Se anunciaba un meteorito a miles de kilómetros por encima de Nueva Zelanda. Se vio otro en Barcelona, Cataluña y otras zonas de la Península llamada Hispania por los romanos. Aterrizó otro en Managua, Nicaragua. Un solo mundo. Cada lugar con sus características propias y cada lugar creyendo que es único, distinto y distante. Pero todos a la intemperie.

(file, Reuters)

Captan la imagen de un bólido sobrevolando el cielo de Barcelona

Son cratère fait 12 mètres de diamètre.

(Añadido el 9: Si eso está claro, si se reconoce que un posible "ataque" de meteorito podría producir algo parecido a la desaparición de los dinosaurios, con más razón tendría que reconocerse que los efectos del probable cambio climático no conocen fronteras. Aquí se citan y se da paso mediante el oportuno enlace una serie de trabajos recientes sobre el asunto. La diferencia es que en este caso, puede haber "gorrones" que piensen que enfrentarse al problema es cosa de todos, pero no de ellos. Aquí hay un caso. Estamos atrapados y los políticos también)

Prevenir más muertes

La supuesta racionalidad dominante, muy poco de racionalidad y mucho de supuesta, tuvo reacciones despectivas ante el proyecto de "Alianza de Civilizaciones" que propuso el presidente Zapatero, fue seguido por Erdogan y asumido por Naciones Unidas. El proyecto era bienintencionado: ante los problemas crecientes en la zona eran posibles dos opciones: el Choque de Civilizaciones (por culpa de los otros, no por "nuestra" culpa) o el intento de enfrentarse a las causas del problema y buscarle soluciones que no fuesen necesariamente las militares.
Ahora, al enfrentarse al problema del Estado Islámico y su extrema violencia, estamos en las mismas. Se puede intentar resolver el conflicto, yendo a sus causas y proponiendo soluciones que sean noviolentas o, como sucede, se puede ir directamente al ataque por parte de los "voluntariosos". 
Dennis Kucinich, que ha sido congresista en los Estados Unidos, piensa que el camino escogido es de muy corto plazo y no solo no resuelve el problema sino que lo agrava. Nada que hacer. La racionalidad de buscar el medio que mejor lleve al fin propuesto se deja para otros asuntos, si es que para alguno, y el medio (la guerra) se aplica venga o no venga a cuento. Ya otros han dicho que lo del EI no tiene solución militar y que lo militar solo añade un grado a la escalada de violencia que el video estadounidense se encarga de mostrar: violencia extrema por parte de EI que se pretende afrontar con otra violencia (drones indiscriminados con "efectos colaterales" incluidos) que puede producir aumento de violencia a la que "occidente" puede responder con violencia adicional... hasta llegar a un enfrentamiento nuclear y todos vencedores en la paz perpetua de los cementerios.
La propuesta de Kucinich es otra:
  • Stop creating wars.
  • Stop funding and arming mercenaries.
  • Stop causing abject chaos by "liberating" countries and delivering them to illegitimate non-state actors, i.e. terrorists.
  • Stop NATO and other Western front groups from promoting neo-conservative agendas which lust for empire, for control of oil and gas resources, and which bait countries into conflict to cause an increase in arms trade.
  • Stop playing the naïve fool and falling for the theater of propaganda while interest groups and arms dealers stand at the cash register.
Pero volvamos a Zapatero. Estos "stop" tienen mucho sentido, como tiene sentido el reconocer el papel que los carburantes y la industria del armamento tiene en estas agendas extremistas. Pero no es suficiente. Hace falta, una vez detenida la escalada, reconocer que hay un conflicto, que hay que enfrentarlo no solo a corto plazo, que una estrategia de choque o enfrentamiento no lleva a mucho y que hace falta tender  puentes (Más elaborado y ampliado por Johan Galtung aquí)
A riesgo de que se vea como equidistancia, parece claro que a tanto a unos como a otros las muertes les tienen sin cuidado. Son, efectivamente, "efectos colaterales" en su lucha por un mundo mejor, es decir, hecho a su medida y sin mezcla de mal alguno.
(Añadido el 9: Aquí se informa de los puntos de vista de quien podría ser ministro de asuntos exteriores de Francia de ganar el Front National, como parece que podría suceder. Si hay Choque de Civilizaciones, tenemos derecho a defender la nuestra a cualquier precio, "efectos colaterales" incluidos que, al fin y al cabo, pagan otros) 

domingo, 7 de septiembre de 2014

Crear empleo

En El País de hoy, hay una columna en la que se la emprende contra la 'agnotología' (citando la fuente), es decir, contra el abuso de la duda como herramienta para salir con la propia. Dice que esa mala costumbre ha entrado en el comportamiento de los economistas. Como ferviente practicante de la duda metódica, he tenido que dar un salto en mi asiento (estaba leyendo en papel). Pero aceptemos que el uso de la duda para salir con la propia no es de recibo. Decir que no conocemos lo que se puede realmente hacer para cambiar algo y conseguir de esa forma que nada cambie, no parece que sea decente. 
En el otro diario que leo en papel (Información), en cambio, encuentro una entrevista a un economista. El titular no es nada "agnotológico". Dice lo siguiente: "La única forma de crear empleo es bajar los salarios". No viene mal subrayar lo de 'única'. No es malintencionado pensar que se plantea la cosa de esa forma no para que todo siga igual, sino para que siga a más, visto que las rebajas producidas hasta ahora no han servido para crear empleo.
Si en el primer caso se puede pensar que la duda es un medio para arrimar el ascua a la propia sardina, algo parecido se puede pensar de la segunda y con mayor motivo cuando se ve, al lado de esa entrevista, lo que dice un empresario que ha aumentado en un 30% su plantilla: "Innovar para cercer y crecer para seguir innovando". Parece que hay otras manera de crear empleo. 
Pero no todo acaba con esta alternativa. En el mismo diario (aunque para subscriptores o para quienes lo compramos en papel) se narran los problemas del alcalde de mi pueblo con su apuesta por apoyar la creación en el pueblo de una universidad católica, cosa que se ha dicho y repetido que crearía numerosos empleos en el pueblo. Algo parecido a lo que se dijo en su momento sobre el "Bienvenido Mr. Sheldon Adelson" en Madrid y el aterrizaje de EuroVegas. Nadie dijo nada sobre bajar los salarios.
Todo ello sin hablar de políticas fiscales que permiten que quien tiene mucho dinero en Andorra tenga una declaración de su renta que le dé negativa, es decir, que Hacienda le tenga que devolver unos miles de euros. Ingresar más por parte del Estado podría ser una buena forma de no tener que bajar salarios como "única" solución.
No hay dudas, pues, sobre la variedad de instrumentos para crear empleo, desde la iniciativa pública a la privada. Es algo que tiene que ver con la realidad de las cosas constatables en la historia reciente y desde una perspectiva comparada.
De acuerdo en que algunas dudas pueden servir a intereses no confesados. Y lo mismo puede decirse de algunas certezas. De este modo, estamos condenados a enfrentarnos a cada caso desde la duda, pero sin instalarnos en ella, al tiempo que desconfiamos de certezas muy evidentes, como la de bajar los salarios para aumentar... ¡los beneficios!
(Añadido el 8: La OCDE publica un informe sobre el empleo en España que pone en duda que la "única" manera de crearlo sea bajando los salarios. Los efectos negativos de ulteriores bajadas -que es probable que se estén produciendo a pie de obra, no en los despachos de estadísticas económicas- también se plantean. Pero desde la OCDE dicen que tal vez se haya llegado al límite y que bajarlos más sería peligroso, es decir, lo que recomiendan algunos suponiendo que es la "única" manera de crear empleo)