viernes, 31 de enero de 2014

Historias nacionalistas

El pasado encuentro sobre "España contra Cataluña"  tiene algo en común con algunos comentarios sobre los contenidos previstos por la nueva ley de educación (española, por supuesto) para Ciencias Sociales en el apartado "La Historia":«España en la Prehistoria: Paleolítico y Neolítico», «España en la Edad Antigua: Características generales de la época. La romanización. El legado cultural romano» o «España en la Edad Media: El reino visigodo». A saber: suponer que Cataluña / España (táchese lo que no proceda) ya existía desde la noche de los tiempos.
La defensa españolista de tales despropósitos es clara: "lo único que pretende el temario es explicar las diferentes etapas históricas 'en el territorio que hoy es España'". Como supongo que diría la defensa catalanista en la misma dirección. Lo que tienen en común es extrapolar las fronteras del presente "hacia atrás".
Cierto que tal propósito tiene sus dificultades: las fronteras actuales son tan arbitrarias como lo fueron las antiguas, y tomarlas como punto de partida es muy problemático para los que se encuentran en tales fronteras. Pienso en el Valle de Arán para Cataluña o en Cataluña para España. O, sin salir del Estado español, los municipios que han sido adscritos a una región/nación o a otra en la primitiva demarcación de Javier de Burgos y, posteriormente, han sido cambiados de adscripción o se está trabajando en que tal cambio se produzca. O el curioso caso del condado de Treviño, por no hablar de las fronteras con Portugal: Olivenza / Olivença.
Pero es que se pueden llegar a decir curiosas barbaridades. Hace algunos años, mis estudiantes ecuatorianos me preguntaban "Doctor, usted que conoce bien el Perú, ¿qué piensan ellos de nuestro inca?". La lógica era clara: extrapolaban hacia atrás las actuales fronteras entre ambos países (problemáticas, por cierto, hasta haber provocado más de un enfrenamiento armado) y encontraban una vieja guerra civil entre dos pretendientes al incanato en el Cusco. ¿"Nuestro" inca?. Nonsense. Efectivamente, no existía ni el Ecuador ni el Perú.
He leído el texto de FAES con sus 20 preguntas sobre la secesión de Cataluña y sus tajantes respuestas. De su segunda parte, concluyo que si no se cambia la Constitución española es porque no se quiere. No quiere su gobierno, vanos. De la tercera, son los catalanes los que tienen que evaluar si les conviene o no la separación y si asumen sus costes en función de sus beneficios. La idea manifestada por Esquerra Republicana de que es España la que perdería con la secesión no es considerada en el documento. Pero es la primera parte la que me interesa porque es la que hace al caso. En ella hay un punto que vale la pena subrayar a propósito de la última Guerra Civil Española (ha habido varias) que tuvo a españoles en un lado y en otro (y a españoles españolistas también) del mismo modo que hubo catalanes en un lado y en otro y hasta, si me apuran aunque creo que no está en el texto, catalanes catalanistas en un lado y en otro.
Entiendo por qué se recurre a plantear este problema "a banderazos", lo diga Agamenón o su porquero. Sin paralelismo alguno, lo digan  unos u otros.  Se rata de intereses electorales ya que mucha gente reacciona visceralmente a las viscerales banderas. Sin embargo, creo que es un ejercicio higiénico el reconocer el poco fundamento empírico que tienen tales intentos o los intentos de desmontarlos desde la otra orilla, tipo FAES, asumiendo que "nosotros" sí que existimos desde la noche de los tiempos. Algunos vascos lo han pretendido. Los mitos son muy sufridos. Como el de Guillermo Tell. Pero la historia, para ser tal, ha de ser intersubjetiva, no basada en esa fraudulenta extrapolación.

miércoles, 29 de enero de 2014

"Brotes verdes" redux

Las campanas se han puesto a sonar porque el presidente Rajoy y, con él, el FMI (o viceversa), anuncian que el crecimiento podría aumentar unas décimas en los próximos años, cerrando así la etapa de decrecimiento. Es un tanto ridículo argumentar basándose en unas décimas de un dato tan problemático como el PIB. Además, conociendo los fallos en las predicciones por lo menos del FMI, incluso una alegría tan chusca como esa ha de ser tomada con cautela, a no ser que se pretenda que los “mercados” sean absolutamente idiotas y se dejen llevar por las alegrías, equivocadas o mendaces, que intentan cambiar las decisiones de compra e inversión, muchas de ellas enloquecidas (hay casos de pánico y de absurdas burbujas), pero no por ello sistemáticamente estúpidas.
Ya en 2009 y, que yo sepa, hasta 2011, corrieron, como dejé constancia, varias versiones sobre cómo podría acabar la crisis que se incubó largos años, se hinchó en 2007 y reventó en 2008. La más optimista anticipaba una crisis en V: caída y recuperación rápida. Algo menos optimista era la que lo hacía en U: caída, estancamiento y recuperación “a su debido retraso”. Después venían los agoreros de las crisis cíclicas con una W: auge y caída, auge y caída y así sucesivamente. Finalmente, los más pesimistas, los de una evolución en L: una caída para no levantarse. Había, de todos modos, una quinta opción que tomaba la forma de algo parecido al signo de raíz cuadrada (si es que alguien se acuerda de cómo era). A saber: caída, un tiempo hundidos y una recuperación que, a diferencia de la forma en U, ya nunca llegaría a los niveles previos a la crisis. Esta última se publicó en el Financial Times, no en Granma ni en Aporrea o Rebelión.

Coincidiendo con aquello, la OIT divulgaba su informe “Tendencias globales del empleo 2014”. Por un lado, sus datos mostraban que, en esta etapa 2007-2012, el desempleo había bajado en el Sureste Asiático y en América Latina mientras subía en los países de la crisis. La crisis, en efecto, no es igual para todos, dentro y fuera. Pero, por otro, su subtítulo era expresivo: “¿Riesgo de una recuperación sin empleos?”. Eso, claro, en la hipótesis de que haya recuperación y el dibujo de marras no sea el correcto.
Esta semana, además de las alegrías del FMI y del presidente Rajoy, ha habido algunas intervenciones que me han hecho recordar aquellas letras. La primera es del gurú Nouriel Roubini. Su visión de lo que podría suceder es sombría para los países hasta ahora centrales, las “economías más avanzadas” como él las llama. No descarta un estancamiento “secular”, algo así como una mezcla de las “salidas” de la crisis L y “raíz cuadrada”. Estados Unidos, la Eurozona, Japón, Australia y Canadá estarían en esas y estarían repitiendo el error de no invertir en capital físico y, sobre todo, en capital humano. Invertir en educación, para entendernos.
Va en una línea parecida Klaus Schwab, presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial: estancamiento que puede durar por varios años, incertidumbre, debilidad de los países hasta ahora centrales y ralentización de los emergentes hasta, como dice, que “el mundo tenga que vivir con menos”.
Y del Davos de estos días viene un mensaje para algunos inesperado: el papel de la desigualdad. Lo tuvo, aunque menor, en la aparición de esta crisis: desigualdad entre países y entre grupos o clases sociales. Pero hay razones de peso para pensar que esa desigualdad se está convirtiendo en un obstáculo para la recuperación. El papa Francisco, en su mensaje a los de Davos, se ha referido al tema aunque, fiel a su papel, ha subrayado el elemento inmoral de la desigualdad. Pero es que desde el FMI a Krugman pasando por Stiglitz, el argumento se repite: si no se aborda la cuestión de la desigualdad, se dificulta la recuperación. Una treintena de economistas entrevistados por Associated Press a finales de diciembre iba, mayoritariamente, en la misma línea.
Sin embargo, no se perciben decisiones políticas locales e internacionales que intenten reducir esa barrera que condena al estancamiento y al desempleo. Razones: los que se benefician de la desigualdad tienen poder suficiente para mantener la situación, mientras que los perdedores en la desigualdad no tienen capacidad para hacerse oír, por más que griten y, encima, teniendo sindicatos amordazados. Verosímil. Hasta el poco sospechoso The Economist titulaba, también la semana pasada, “¿Por qué los pobres no toman las barricadas?”. Curiosamente, esas barricadas serían un factor de recuperación.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

State of the Union 2014

Una entretenida página del Washington Post con la evolución del uso de determinadas palabras en los 116 discursos rituales estadounidenses sobre el "Estado de la Unión" desde 1900. Situando el ratón sobre el punto que interese se obtiene información adicional sobre cuántas veces dijo quién una determinada palabra.
Con mi interés renovado sobre cuestiones de nacionalismo, se entenderá mi sonrisa ante algunos de los resultados de este análisis de contenido, sobre todo sabiendo que se trata de una unión por aluvión (como la de Argentina o el Uruguay, pero no como la de Bolivia o Paraguay): los pueblos originarios fueron marginados desde un principio, cuando no masacrados.

lunes, 27 de enero de 2014

Qué hacer con los sentimientos (nacionalistas, claro)

Hay dos tipos de sentimiento que me han interesado desde hace mucho: los sentimientos nacionalistas y los religiosos. Obvio que en estos días estoy pensando más en los primeros que en los segundos, a pesar de las similitudes que guardan unos con los otros. Los primeros, porque me llegan andanadas españolistas y andanadas catalanistas justo cuando estoy esperando para saber qué fallo produce La Haya sobre el deferendo Chile-Perú y las reacciones de los respectivos nacionalistas.
No vale la pena volver al hecho de que unos nacionalismos y otros serán utilizados por políticos de distinto signo y en distinta posición para ver de mejorar sus perspectivas electorales pronto o tarde. De nuevo: es el sentimiento lo que me interesa, no el uso que otros hagan del mismo.
Dando un salto, un enamorado o enamorada verá como absurda e impertinente la pregunta sobre la legitimación de su sentimiento. Dirá que es y punto.
Sin embargo, los sentimientos a los que ahora me estoy refiriendo parece que, tarde o temprano, sienten la necesidad de justificarse. Vienen a decir "tenemos razón en estar enamorados de nuestra nación -o de nuestro Dios-". Aunque, como eso puede ser excesivo, la cosa se queda en un "tenemos razones para ello".
Para muchas religiones la razón está en el Libro. Pero es un argumento circular: el Libro dice que tenemos razón los que creemos en que el Libro tiene razón al darnos la razón. Mutatis mutandis, los nacionalismos pueden recurrir a la Historia. Desgraciadamente, no a la Historia (lo que sucedió realmente, que es un intento tan vano como el de producir un mapa a escala 1:1) sino a las narraciones, a la selección de hechos (incluso ficticios) que muestran que los que tienen ese sentimiento tienen razones (históricas) para tenerlo. En el caso que sufro estos días, vale tanto para separatistas catalanistas como para españolistas unionistas.
Una legitimación que me resulta curiosa es la del "ladran, luego cabalgamos" o, mejor, "si nos atacan es que tenemos razón". Para las religiones, los mártires y esa vana porfía por presentarse como religión perseguida en el mundo contemporáneo. Para los nacionalismos, esa curiosa función que tiene el conflicto (real o inventado) de unificar a los propios. Claro: si nos atacan es que existimos. Obvio. Desgraciadamente, no tan obvio como ya he intentado describir en otras ocasiones a propósito del abusivo uso del "nosotros" hasta el punto de que es porque nos atacan que existimos nosotros.
Pero la más fascinante para mi gusto es la de la comunidad. Las proposiciones religiosas o nacionalistas difícilmente pueden ser sometidas a criterios intersubjetivos: otros creen en otros dioses, otros tienen naciones que no coinciden con las "nuestras". La forma más eficiente de darles legitimidad es compartirlas con otros, anclar esas creencias en un grupo sea este formal (una parroquia, una célula), informal (encuentros como una procesión o un baile público) o masivo, que, a lo que parece, es el mejor: sumergirse en una masa de creyentes en la misma fe es algo que transforma al individuo ya que, por fin, tiene la confirmación de su creencia. La peregrinación a la Meca es, tal vez, el caso extremo. Pero una manifestación como la Via Catalana ha transformado a algunos amigos "confirmándoles en la fe". 
Claro que esos sentimientos tiene efectos observables: independencia / dependencia con frustraciones respectivas de los contrarios a las mismas (y la frustración genera agresividad, no se olvide), prácticas religiosas que pueden ser mal vistas por los de otras religiones, y más si son mayoritarias en ese contexto concreto (musulmanes en Myanmar, cristianos en Arabia Saudita o Egipto). Y que, como tales sentimientos, es inútil intentar razonar sobre ellos. A los ojos del enamorado, todo es hermoso en ella, aunque los amigos intenten convencerle de que no no hay tal. 
La gestión del sentimiento religioso podría ir en la dirección de la tolerancia mutua y el mutuo respeto. Para la del sentimiento nacionalista solo se me ocurre una cosa: el voto. Pero ahí entra otra dificultad: por un lado, se dirá que en Cataluña llevan votando desde el fin del franquismo; que sigan, pues y que no pidan más. Pero, por otro, se dirá, ante el derecho a la autodeterminación, que los que tienen que votar están también fuera de Cataluña (ya puestos, no solo en España sino en la Unión Europea). El primer argumento va para los catalanistas que no tienen mayoría suficiente y quieren recurrir a un referéndum para lograr el fin de todo partido nacionalista: gobernar en un Estado propio. El segundo, para los españolistas que temen que los catalanistas sí la tengan y se rompa la "sagrada unidad de España" con lo que se vería que el Estado-nación era Estado, pero no nación. Si se observa con tranquilidad la lógica de estos argumentos, creo que puede verse que, en su raíz, hay sentimientos. Sentimientos incompatibles en su expresión. Y eso es lo que se entiende por un conflicto.
Por volver por un momento al deferendo Chile-Perú y a la sentencia de La Haya, este es un buen ejemplo de racionalizar el conflicto sin remontarse demasiado. Me lo envía un viejo amigo peruano. Pero las reacciones me temo que no serán tan racionales. Como repito, siempre habrá quien quiera pescar a río revuelto, con lo que tendrá que revolver el río arrimando el ascua a la propia sardina.
(Añadido al final del día con las reacciones oficiales tanto chilenas como peruanas. Las peruanas parecen más nacionalistas y las chilenas más "economicistas" aunque no les guste tanto como al presidente peruano. Eso sí, el entusiasmo del presidente peruano obvia el dato de dónde está la parte más jugosa de la pesca, que es lo que esgrime el chileno)

domingo, 26 de enero de 2014

Democracia y primarias

El mito que subyace a las elecciones es parecido al del "mercado con competencia perfecta" que explican los manuales. Varias ofertas (nada de bipartidismo), innumerables demandantes todos ellos con información completa y adecuada y con capacidad para optar libremente entre las ofertas políticas que se les hacen. La información completa incluye: relación entre el programa que se presenta -la oferta- y los intereses personales o colectivos del votante por un lado y, por otro, convencimiento de que el candidato -el envoltorio- lo puede/quiere  llevar a cabo o, por lo menos, defenderá aquellos intereses cuando esté en minoría y no pueda tomar más decisiones que oponerse.
La competencia perfecta, en el terreno económico, es un mito. Las grandes empresas toman acuerdos para "alterar el precio de las cosas" en todos los terrenos y, en particular, en los más sensibles: el financiero y el energético. Al mismo tiempo, el márketing más convencional no consiste en "informar" al consumidor de las bondades del producto (su adecuación a las necesidades del consumidor) sino en desinformarle motivándole a comprarlo por las razones más disparatadas (sexismo, clasismo, omnipotencia de las ideas, bobaliconería).
En el terreno político sucede algo parecido. Por supuesto, los programas no son un contrato con el elector sino un elemento más en la campaña. El cumplimiento del programa no está garantizado por nada. Las coaliciones, la "realidad", su falsedad inicial son factores que llevan a ese incumplimiento y solo se recurrirá a "cumplirlo" cuando convenga, como es el caso español con el aborto y no con el resto del programa del partido en el gobierno. 
Además, los "proyectos ilusionantes" en los que trabajan duramente los marketineros de los distintos partidos son bastante indicativos del recurso a la emoción y no a la evaluación racional del "producto". Mas, ay de ti como pretendas salirte de esa lógica del "mercado" real: estás perdido y no te comerás más rosca que la que dé de sí el entusiasmo previo de los que están identificados con una "marca" (partido, líder) y la votarán, con fidelidad de marca, sin entrar en mayores análisis.
La elección del candidato-envoltorio no suele ser muy democrática que digamos. En algunos partidos, es el "dedazo" el que designa al sucesor, aunque después la cosa se maquille con ceremonias rituales de acatamiento real y elección aparente. Frente a ello aparece el modelo estadounidense de las primarias: los ciudadanos -inscritos, eso sí- tienen capacidad de votar y comprar (perdón, elegir) a los (sus) candidatos. Es más democrático que el "dedazo", por supuesto, pero no exento de problemas con el censo de votantes, plazos, presentación de candidatos -con avales o sin avales- y demás requisitos que, aun así, no desvirtúan la mejora... incluso cuando se remite la primaria a un voto a mano alzada en asamblea (caucus), que es de lo más manipulable que se puede pensar.
Es, sí, una mejora hasta que volvemos al modelo del mercado y vemos cómo se puede invertir dinero para "orientar" el voto en las primarias (o reventar una asamblea). Es el caso de los hermanos Koch en los Estados Unidos cuyas andanzas pasadas y futuras se pueden leer aquí. No son omnipotentes. Tampoco las grandes empresas lo son en el terreno económico. Por suerte ni manipuladores políticos ni económicos son "divinos" (según el modelo de las religiones del Libro: omnipotentes, omniscientes, omnipresentes). El artículo que cito incluye la constatación de los sonados fracasos de estos muñidores de votos. 
Total: la democracia es el peor de los sistemas... exceptuando todos los demás. Eso sí: es un terreno manifiestamente mejorable. Aunque no sea más que introduciendo alguito de participación, referendum, derechos a decidir y esas cosas. Por lo menos en el terreno político ya que en el terreno económico no acaba de estar claro que sea posible o, por lo menos, viable. Ay, Mondragón.

sábado, 25 de enero de 2014

Rejudeizando Israel

Muy interesante el artículo de Uri Avnery en CounterPunch. Se tarda un poco en llegar a la cuestión, pero el camino no es irrelevante viendo los intentos que ha habido a lo largo de la historia para cambiar profundamente una situación sea política, económica, cultural o social o todas a la vez. La Grand Révolution, la Revolución de Octubre, la de Ataturk permiten encontrar curiosas semejanzas entre lo que hubo "antes" y lo que ha habido "después". Por eso, dice el autor que cito, es tan fascinante lo que está sucediendo en Israel, alejándose de los ideales sionistas del Estado Hebreo y entrando de lleno en las prácticas hacia un Estado Judío, lejos, sí, del laicismo de los padres fundadores del sionismo.
(Añadido el 28: una traducción al castellano que prescinde del título original, aquí)

Capitalismo nacional, burguesía nacional

Atrapados. Después de leer este artículo escrito desde Argentina sobre su situación económico-político-social local, me lo confirma. Se puede predicar (que no practicar) todo el voluntarismo que se quiera, pero, al final, el juego es entre unos gobiernos locales y un sistema mundial. Es evidente que los gobiernos tienen capacidad de maniobra, que, además, pretenden que es mayor de lo que realmente es: al fin y al cabo, tienen que legitimar su posición y sus "proyectos ilusionantes" para que les voten. Pero son igualmente evidentes las limitaciones que impone un sistema financiero mundial (dicen que las Bolsas europeas cayeron ayer por "culpa" de lo sucedido en Argentina), las conexiones empresariales internacionales (las empresas más castigadas en dichas Bolsas supongo que fueron las que tienen inversiones en Argentina, de donde tienen que repatriar beneficios) y grupos sociales que solo predican el nacionalismo cuando les conviene, pero cuyas prácticas son de "el capital (no los proletarios) no tiene patria" (los proletarios sí que la tienen y se les predica en tal sentido sistemáticamente).
El artículo que cito da a entender que hay dos salidas contra esa dificultad de construir "el socialismo en un solo país": salirse del capitalismo e integrarse en una entidad superior a la nación que allí se llama "Nuestramérica".
Salirse del capitalismo es muy fácil en el terreno teórico. Mucho más fácil de lo que ha sido salirse del comunismo en la Europa del Este, para lo cual no había andamiaje teórico alguno. Pero resulta mucho más fácil, en la práctica, integrarse en el capitalismo realmente existente que salirse de él. A no ser que se siga creyendo en la "crisis terminal del capitalismo" que puede ser real en términos medioambientales pero no lo es en términos de los grupos que se benefician de él y que detentan el poder como para beneficiarse también de la devaluación argentina.
Integrarse en una entidad superior a la nación tiene también sus dificultades. Que se lo digan, dentro de la Eurozona, a los GIPSI, grupo al que se le van uniendo otros países como Francia. Y que se lo digan a los partidos que predican la independencia de su zona (escoceses, catalanes, vascos, galeses, "padanos" -lo de flamencos y valones es demasiado complicado para mí-) aun a costa de "perder" los beneficios de aquella integración..
En el caso latinoamericano, integrarse en tal entidad supondría que los distintos proyectos de integración son convergentes, lo cual no es el caso sino todo lo contrario. Precisamente, uno de los obstáculos para tal integración son los respectivos nacionalismos estatales de sus pretendidos integrantes, en particular el de los temerosos de que una "hegemonía" regional (cuando no foránea) impida una integración sin centro y periferia... como ha sido la de la UE, con centro y periferia muy marcados.
El "capitalismo nacional" que predicó Kirchner tiene, pues, sus dificultades. El capitalismo es el sistema mundial en el que están inmersos esos ámbitos reales de decisión que son los Estados pero cuyas capacidades son muy limitadas llegado el momento. 
La "burguesía nacional" es internacional. Si algo hay "nacional" es la tendencia al "poujadismo", esa defensa de los empresarios de pequeñas y medianas empresas que permite entender los votos nacionalistas de clases medias.
Cierto que otro gobierno lo habría hecho de otra manera. No necesariamente mejor ni habría tenido autonomía suficiente si es que de autonomía (aka soberanía) se trata. Pero sí diferente.  Esa es, al fin y al cabo, la lucha política local. Tiene sentido: a quiénes defiende realmente, cómo lo hace y a qué precio (véase Bolivia). Pero sin exagerar su margen de maniobra. El capitalismo mundial y la burguesía mundial impone sus rebajas a las pretensiones de omnipotencia por parte de los gobiernos locales que bregan con su capitalismo local y su burguesía local, pero que tienen a los otros por encima.
El problema, al final, no es (solo) Argentina y su moneda. Es la China, y el empleo en el Reino Unido, y las ganancias en los Estados Unidos y varias más que hacen que decisiones locales (esas sí) tengan efectos financieros mundiales. Pero me confieso dépassé par les événements cuando leo que la cosa está siendo causada por
a massive unwinding of levered bets in the hedge fund community that were placed on views which have become de rigeur to the point that the market has become very one-sided lately.
Lo poco que alcanzo a entender me indica que el capitalismo mundial, en manos de los especuladores mundiales, ha de ser tenido en cuenta si queremos reducir nuestra ignorancia sobre qué está sucediendo. 

viernes, 24 de enero de 2014

Alasita

Compra y vende. Hoy comienza en La Paz, Bolivia, la Feria de Alasita, de origen aymara-tiahuanacota, solar (se celebraba el 21 de diciembre, solsticio de verano), convertida con el tiempo en una feria de las miniaturas de lo que uno desea. 
El personaje central es el Ekeko (Iqiqu), en la actualidad portador de bienestar, fecundidad y prosperidad. Por suerte, tengo uno y lo conservo en una vitrina en la parte principal de mi casa aunque confieso que no le doy de fumar, con lo que la prosperidad que me ha traído hasta ahora es la del funcionario primero y la del jubilado después. Tampoco está tan mal. He intentado convencerle de que hiciese que me tocase la lotería, pero por lo visto este dios, como tantos otros, no tiene jurisdicción en mi pueblo. 
Como se puede ver en la fotografía que adjunto (pido disculpas por la mala calidad, pero mi tableta android no da para más), su rostro no es muy "indígena" aunque lleve un ch'ullu (kastilla simipi -kastellanopi- chullo) y calce ushuta (ojota).  Más parece el rostro de un q'ara, un blanco, criollo, hacendado tal vez. Chapetón en todo caso y, encima, panzón. Igual tiene alguna relación con la fiesta de San Isidro que analicé someramente hace muchísimos años en la Cochabamba de mi tesis doctoral. Origen pre-hispánico, sí. Pero el tiempo todo lo borra y ahora es colonial en el mejor de los casos. El peruano José María Arguedas ya encontró (y de él aprendí) que pretender encontrar pre-hispánicos era desconocer lo profundo que fue el enculturamiento durante la colonia y la república. No necesariamente más en una que en otra. Para colmo, encontrar ekekos en tiendas de la avenida Río Amazonas, en Quito, Ecuador, hace pensar que tiene el mismo papel que los "san pancracios" en las tiendas de mi pueblo, que, por cierto, están siento sustituidos lentamente por esos gatos chinos que mueven una mano o pata anterior interminablemente.



jueves, 23 de enero de 2014

Vida después de la crisis

En 2009, las salidas de la crisis (con independencia de que afecta a unos más que a otros... de momento), se discutían según las letras L, U, V y W, aunque muy pronto hubo (siguiendo a un columnista del Financial Times) hubo que incluir esta especie de raíz cuadrada: descenso, estancia en los infiernos y recuperación pero ya nunca a los niveles conocidos anteriormente. Volví al asunto en 2011 con las mismas letras y el dibujo que vuelvo a reproducir:

Bank

Nouriel Roubini plantea ahora algo parecido a lo que simboliza el dibujo, aunque casi acaba hablando en lo que, en 2009, se llamaría una L, es decir, una caída para no levantarse. Probablemente, el artículo que cito esté entre uno y otro modelo (siempre simplificadores) y sus razones parecen de más peso que las alegrías, supongo que fingidas, del FMI y las casi seguro que fingidas del presidente español. Parece exagerado y forzado alegrarse por un incremento de décimas en el PIB previsto y más conociendo la trayectoria de errores de estimación producido anteriormente, consciente o involuntariamente. Lo que Roubini dice es que:
Indeed, there is a looming risk of secular stagnation in many advanced economies, owing to the adverse effect on productivity growth of years of underinvestment in human and physical capital. And the structural reforms that these economies need to boost their potential growth will be implemented too slowly.
Klaus Schwab viene a decir cosas parecidas desde Davos sobre la "recuperación".
Los teóricos del "decrecimiento" se lo van a encontrar hecho, solo que sin el respeto al medio ambiente en que se basaba tal propuesta, sino todo lo contrario. Básicamente, desinversión en el capital físico y humano. Es decir, cornudos y apaleados por los que se benefician de tal situación. Y mejor sería, en lugar de alegrías que esperan generar alegrías, inversión y consumo, prepararse para algo bien diferente de lo que se conocía. Hablo de países centrales y semiperiféricos. De momento. Pero la OIT en sus Global employment trends 2014 que acaba de publicar tiene la mala idea de subtitularlo: Risk of a jobless recovery? Riesgo de una recuperación sin empleos? Pues eso.

miércoles, 22 de enero de 2014

Fútbol es fútbol

Leo todos los días los titulares de la edición elecrónica de un periódico inglés (aunque también en su edición para los Estados Unidos): noticias bien tratadas, cobertura no excesivamente localista, comentarios esclarecedores y colaboradores (actuales o pasados -Glenn Greenwald entre ellos-) atrevidos. La sección "most viewed" me suele dejar pensativo. Porque entre el conjunto de noticias del mundo mundial hay una que ocupa habitualmente el primer puesto: fútbol en general y Chelsea y Manchester United en particular. Eso es lo que interesa a los internautas que aterrizan en esa página. Bueno, hoy no. Hoy la noticia más seguida ha sido Nadal-Dimitrov, en el Open de Australia, aunque, eso sí, seguido por el ritual tema del Manchester United y el Chelsea. Ese es su mundo mayoritario.

Peleas entre políticos

El dicho de que “hay enemigos, enemigos mortales y compañeros de partido” lo he visto atribuido a Adenauer y a Andreotti. No importa de quién sea, aunque encaja mejor con este último. Lo que importa es que pretende reflejar una situación propia de la política en la que lo peor no viene de los partidos con los que se está compitiendo, sino de los propios compañeros, de los conmilitones. Sin embargo, ni se puede aplicar a todos los partidos ni su lógica es solo la de la política partidista.
Viendo la que está cayendo en el interior de los partidos populares (porque hay varios) y los partidos socialistas (ídem), se podría pensar que la frasecita se les aplica correctamente: peleas internas poco edificantes negando el pan y la sal y terminando en los juzgados. No lo acabo de ver, aunque el caso es más que evidente. Creo que lo que hay es que “donde no hay harina, todo es mohína”. Es decir, que el dicho inicial se aplica a los partidos que se encuentran en condiciones de retroceso. Los partidos que crecen, como UPyD y, encima, son jóvenes -aunque su dirigente lleve en política toda la vida y no se le conozca otra ocupación- , no presentan esas divisiones internas cainitas que tanto entretienen a una ciudadanía asombrada de cómo son capaces de insultarse a través de los medios, lo cual todavía tendría una cierta lógica humana: la de la antipatía personal, que no siempre se puede controlar. Pero es que no es solo insulto: es tomar decisiones contra los otros que ponen en riesgo los objetivos comunes.
El que tengan buenas perspectivas que repartir no basta: viene bien que ya lleven un tiempo de funcionamiento. Miel sobre hojuelas si además tienen pruritos ideológicos de pureza y ortodoxia que siempre han ayudado al PCE-IU-EU-ETC en todas sus subdivisiones y reagrupamientos, independientemente de sus perspectivas electorales inmediatas. Al final, se dedican más energías a criticar al cercano que al lejano (ideológicamente hablando). Lógico: la competencia se establece con el cercano, sea del propio partido sea el adyacente.
Y ahí está, en mi opinión, la razón de fondo de ese “compañeros de partido” que supera a “enemigos”: la competencia por los puestos. El caso extremo que he conocido fue el de un partido, a muchos kilómetros de aquí, que, con sus militantes, no alcanzaba a cubrir todos los puestos en las listas. Ningún conflicto. Si, logrado el poder (como fue el caso),  hay más puestos a repartir que militantes, no hay enemistad que valga. Agrupémonos todos. Incluso aparecerán amigos debajo de las piedras. Pero si los puestos escasean y, parece, van a escasear más, la lucha puede ser encarnizada... dentro del partido, claro. Alguna situación recuerdo en la que, con tal de quedar en puestos “seguros”, no se dudó en reducir las perspectivas electorales de los propios.
Por ahí iría mi explicación: por un lado, el interés personal por encima del colectivo y, por otro, el cálculo a corto plazo por encima de cálculo a medio plazo (a largo plazo, todos calvos o incinerados, así que dicha perspectiva temporal es irrelevante). Lo he escuchado hace poco en un contexto algo diferente: el de la política del gobierno alemán, que responde a intereses (electorales, por supuesto) inmediatos mientras se corre el riesgo, a medio plazo, de producir males importantes a esos mismos electores que ahora piden esas políticas concretas.
Si ahora juntamos ambos criterios tenemos que ir más allá de la política. Interés individual a corto plazo en un extremo y, en el otro, interés colectivo a medio.(o a largo) plazo. El ejemplo que mejor sirve para entenderlo es la cuestión del medio ambiente.
No voy a discutir si hay riesgo inminente de cambio climático o ya es tarde para evitarlo. Ni idea. Sí sé que se ha alcanzado el arriesgado nivel de concentración de CO2 de los 400 ppm, que la situación del Ártico es muy problemática y que el calentamiento de estos últimos años es innegable. No, no me vengan con que en los Estados Unidos han tenido un invierno particularmente frío: el Planeta es un poco más grande -por ejemplo, incluye a Argentina y a Australia-, una golondrina no hace verano -invierno en este caso-, y que lo que  hay que ver son tendencias, en todo caso, de temperaturas medias. Pues bien: mi interés personal en el asunto, a corto plazo, tendrá prioridad sobre el interés colectivo a medio plazo. Y, el que venga detrás, que arree. Como en política.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-. 
El "lejano país" es el Ecuador y el partido  el hoy gubernamental Alianza País. La primera vez que se presentaron no pudieron cubrir todas las listas, con lo que hicieron la "machada" de no presentar ninguna, cosa que, por cierto, no coincide, como era de esperar, con la versión oficial del asunto..
El caso que recuerdo en Alicante fue, hace bastantes años, el de una candidata del PSOE que, aunque su partido perdió las elecciones, pudo decir "hemos ganado", es decir que había conseguido el escaño aunque la pelea interna hubiese sido uno de los factores que llevaron a la derrota de su partido en aquel momento)

Carrera de armamentos

Un artículo que produce asombro, sobre la carrera de armamentos (nucleares, por supuesto) en este mundo loco e hipócrita. 
Loco porque entre las 17.000 armas nucleares (95 por ciento de las cuales entre los Estados Unidos -7.700- y Rusia) hay como para destruir la vida humana en el Planeta (por lo menos en su hemisferio Norte) por lo menos más de una vez. 
Hipócrita porque el tratado de no-proliferación (a 44 años de su firma) es de obligado cumplimiento para los demás, no para los jefes (los jefes no se equivocan nunca) mientras, por ejemplo, los Estados Unidos van a dedicar un billón (billón, lo que ellos llaman "trillion") de dólares en los próximos 30 años para "actualizar" ("upgrade") su arsenal nuclear o la China, que "solo" dispone de 250 armas nucleares, ha trabajado en vehículos hipersónicos capaces de hacerlas llegar a cualquier lugar del mundo y de forma prácticamente imposible de detener.
Es decir, que, además de los varios "upgrade" en marcha,  ya hay una carrera para ir contra esos misiles con unos misiles contra los que se crearán misiles anti-misiles que puedan detener a los misiles.... o sea, la locura MAD que hubo en la Guerra Fría. Y MAD, además de loco, es el acrónimo de "destrucción mutua asegurada". Lo racional sería prohibirlas, tout court.
Curiosa especie esta de los humanos capaz de ver la locura de los demás desde el convencimiento de que uno está cargado de la más absoluta de las razones. Y no solo en este campo.

martes, 21 de enero de 2014

Razones y sentimientos

Se me cruzan argumentos sobre dos casos distintos y distantes: la situación en Cataluña y las expectativas sobre el fallo de La Haya sobre el conflicto entre el Perú y Chile. Podría añadir el anterior enfrentamiento entre el Perú y el Ecuador por cuestiones igualmente territoriales.
Claro que son distintos. Por un lado, el conflicto se da entre los que dicen "somos parte de España" y los que afirman "no queremos formar parte de España". Como siempre, hay otras posiciones dentro y fuera de Cataluña, pero no voy a entrar en esos mundos. Me basta levantar acta de que, bajo la apariencia de exposición de razones (que es lo que he visto estos días entre dos viejos amigos independentista y no-independentista respectivamente), de lo que se trata es de sentimientos. El nacionalismo es, en efecto, un sentimiento que después las élites políticas manejan, manipulan y orientan en función de sus objetivos políticos a corto plazo en el mejor de los casos y a cortísimo plazo en el peor. Junto al sentimiento popular (catalanista o españolista, dentro de Cataluña y fuera de Cataluña, es decir, que hay cuatro tipos posibles aunque el catalanismo fuera de Cataluña sea más bien raro) están los intereses políticos organizados en partidos y movimientos. Pero hay más: hay grupos sociales: "los de arriba", "los de abajo" y "los de enmedio", por seguir con la terminología que el supuesto Emmanuel Goldstein utiliza en la novela 1984, de Orwell. Por lo general, "los de arriba" intentan arrimar el ascua a su sardina pero sin opciones previas: apoyarán la que, en cada momento, mejor les sirva a sus intereses; un día dirán "menos Estado, más mercado" y al día siguiente dirán "Estado de Bienestar para Ricos" según les convenga, unos días librecambistas, otros días proteccionistas -el caso de las élites catalanas me parece digno de mención a este respecto-. 
Un conflicto sobre secesionistas y unionistas no es un conflicto sobre "de quién es esto": este espacio marino (Perú-Chile) o esta zona amazónica (Perú-Ecuador). Pero vuelven a aparecer elementos comunes. En primer lugar, los sentimientos nacionalistas-territoriales, la "sagrada unidad de la patria" que dirán los españolistas de España (no los españolistas de Cataluña que, como las meigas, haberlos háylos). Después, los intereses de los grupos políticos que pueden usar esos sentimientos como maniobra distractiva o como elemento movilizador en cada momento, poniendo en sordina el asunto cuando así les convenga. Finalmente, los grupos sociales. "Los de abajo" y, sobre todo, "los de en medio" son particularmente vulnerables ante ofensivas propagandísticas de tipo nacionalista (en un sentido u otro, insisto) y creen que sus vidas mejoran y, en todo caso, su autoestima colectiva, si consiguen mantener/recuperar una determinada franja del Planeta que, según todos los datos disponibles, es "nuestra". En el caso Perú-Ecuador, recuerdo el interés que había por parte de unos y otros de "demostrar" lo fundado de las propias posiciones. Pero "los de arriba" tienen otras perspectivas (como en el caso catalán). Por ejemplo, convendrá preguntarse qué grupos económicos (y si tiene sentido hablar de su "nacionalidad") controlan la mayor parte de la pesca en el trozo de mar de la porfía. 
Insisto en el caso Perú-Ecuador aunque sea agua pasada (de momento: en cualquier momento puede resucitarse a partir de los sentimientos heridos de los peruanos que han "cedido" Tiwinza o de los ecuatorianos que han visto mermadas las expectativas históricas). Lo hago porque la solución (provisional, como todo en esta vida) fue creativa y, al mismo tiempo, se basó en cesiones mutuas. 
Lo de Cataluña (vistos los intercambios postales entre estos dos amigos catalanes y sufriendo las posiciones españolistas-españolas) tiene peor arreglo ya que no parece que haya posibilidades de que los respectivos políticos (más de dos, no solo gobierno de Madrid y gobierno de Barcelona) practiquen el pactismo, con lo que, incluso para los españolistas-españoles, tendrán que "conllevar" el problema catalán mucho más tiempo (por usar la frase de Ortega en su discurso en las Cortes de 1932), dando, de nuevo, pie a que los líderes políticos lo utilicen en beneficio propio y las élites económicas naveguen según el viento cambiante de sus constantes intereses económicos que son los del beneficio y, sobre todo y por encima, el poder.
Lo del Perú y Chile, habrá que ver qué dice la La Haya. Si son capaces de un veredicto que NO guste a ninguna de las partes, tal vez se haya dado un paso adelante. Que guste a ambos sentimientos, me temo que no va a ser posible. Encima, no conviene olvidar que en la zona queda abierto otro frente que, en su día relativamente reciente, estuvo a punto de solucionarse pero que las élites políticas abortaron. Me refiero al asunto de la salida al mar por parte de Bolivia.
A lo que voy: los sentimientos son muy respetables, las razones que se basan en sentimientos y arriman el ascua empírica a la sardina sentimental también, pero menos. Pero mala cosa es quedarse atrapados en tal maraña y no ver que hay otros elementos que pueden tener tanta o más importancia que los sentimientos y las razones (históricas, jurídicas) y son los intereses de grupos políticos y sociales. Lo que no acabo de ver es que se diga "nosotros" para hablar de intereses y ese "nosotros" sea toda la nación, estado-nación, nación-sin-estado, estado. Nosotros los catalanes, nosotros los españoles, nosotros los peruanos, nosotros los chilenos es una generalización excesiva para mi gusto.

lunes, 20 de enero de 2014

El fascismo que viene

Lo comenté en un librito de hace diez años y lo vuelvo a encontrar ahora. El fascismo que podría venir o está viniendo no vendría con la parafernalia con que apareció hace cien años (camisas, escuadras, literatura). Por eso hay que tener cuidado con las palabras ya que lo que unos llamarán fascismo (malo), otros llamarán "ley y orden" (bueno). Es el juicio sobre la situación lo que cuenta y el consiguiente juicio sobre las alternativas. La ventaja, ahora, es que la "ley y orden" no tiene que luchar contra los comunistas (aunque algunos comunistas sigan luchando contra el fascismo... de ayer). Puede luchar contra los radicales, antisistema, violentos. O contra el terrorismo. No hace falta que añada que me estoy refiriendo a los Estados Unidos con ambas citas, que podrían jugar ahora el papel que jugaron Alemania y/o Italia en el ciclo anterior. Los que copian, entonces, iban desde los "camisas blancas" de la Falange Socialista Boliviana a los "camisas azules" de la Falange Española (a la que después se le añadiría la coletilla, fruto de fusiones impuestas, de Tradicionalista y de las JONS). Habría que ver quiénes están copiando ahora. ¿Los "populistas"? No me gusta la palabra porque también sirve para un roto y un descosido, siempre enemigos de quien la pronuncie. El caso de Israel es especial, obviamente, y se refiere más a la palabra "nazi" que a la palabra "fascista".

domingo, 19 de enero de 2014

Niño sirio durmiendo entre dos tumbas

Esta es la foto:

Tweeted picture of 'Syrian boy sleeping between parents' grave'

Un niño duerme en Siria entre la tumbas de sus padres, muertos a manos de las fuerzas de al-Assad. Terrible. Lástima que el niño no esté dormido, que no sean tumbas (y, por tanto, no son de sus padres) y no se trata de Siria, sino de Arabia Saudita. Se trata de un "hoax" y el periódico israelí Ha'aretz se encarga de mostrarlo poniendo la foto en contexto temporal.
¿Reduce eso en un ápice el horror de la tragedia siria? No.

El apocalipsis según la prensa

Portadas caricaturizando cómo diversos periódicos anglosajones darían la noticia del fin del mundo por caída de meteoritos y aparición de zombis. Se puede decir "cada loco con su tema" desde los que aprovechan para echar la culpa a la inmigración, los gays, los "islamofascistas" y los búlgaros a los que siguen emperrados en la verdadera causa de la muerte de la princesa Diana. La broma se pone seria cuando uno se pone a pensar que es así como están viendo lo que está pasando. De te fabula narratur. Haciendo broma de cómo verían el apocalipsis, están describiendo desde qué prisma están viendo la actualidad.

134 países en guerra

Para ser exactos, según fuentes poco sospechosas,  134 son los países en los que los Estados Unidos tienen fuerzas armadas desplegadas, con independencia de que algunos también son objeto de "drones" y, casi todos, visto lo visto,  objeto de vigilancia por parte de la NSA o de quien corresponda, que por agencias de espionaje que no quede. Es la gran fuerza que mantienen los Estados Unidos para seguir siendo potencia hegemónica: la militar.

sábado, 18 de enero de 2014

Hablar del tiempo para hablar del clima

Ya he comentado el intento de desautorizar la visión popular del calentamiento global aduciendo el tremendo invierno que padece los Estados Unidos, donde un sistema de relaciones públicas aprovecha cualquier ocasión para hacerlo y evitar reacciones populares ante los efectos de determinadas prácticas empresariales. El asunto llega hasta aconsejar, entre "calentamiento global" y "cambio climático" (que son dos cosas diferentes), que se use la que menos alarma suscite entre la población cautiva y desarmada.
Como aquellos dicen que los que hablan de calentamiento global están sometidos a otro sistema de relaciones públicas (esta vez de ecologistas infantiles y "progres" trasnochados), será mejor no hacer demasiado ruido a propósito de la suspensión tamporal de algunos partidos en el Open de Australia debido a las temperaturas extremas, esta vez en calor.
Argumentar con el tiempo que hace para ver si el clima funciona de una manera u otra me parece poco defendible. Una golondrina no hace ni verano ni invierno. Es la tendencia la que cuenta y esa parece clara según una fuente tan poco sospechosa como el Banco Mundial, que tiene en su página web un apartado dedicado al asunto y con el nombre de "cambio climático". Que el Ártico tiene problemas y que las emisiones de CO2 siguen imparables (como tendencia), me parecen más importantes que el frío estadounidense o el calor australiano. Hablar del tiempo no es hablar del clima.

viernes, 17 de enero de 2014

Estados fallidos

Siempre tuve mis reticencias hacia esa forma de clasificar Estados, excepto cuando Chomsky decía que los Estados Unidos eran uno de ellos. En ese caso, el concepto me encajaba. Pero cuando lo escuché a un catedrático de derecho internacional que no me merece ninguna confianza sino todo lo contrario, pensé que la palabrita tenía trampa y que mejor no usarla. Ahora encuentro un artículo en Foreign Affairs que me hace pensar que no estaba yo tan desencaminado. Quiero decir en mi desconfianza ante el uso de la palabrita en general y por parte del prócer en particular. La palabrita, además, tenía la desventaja de que no quedaba claro qué es lo que quedaba fuera de lo cubierto por la misma: Estados ¿qué?
Una moda más que se va, pero que ha dado para muchas historias.

Enemigos cambiantes

Los talibanes, en Afganistán, eran aliados de los anglosajones contra el Ejército Rojo que acudía a apoyar al gobierno comunista de Kabul en aquel tiempo. Después resultaron ser enemigos fundamentalistas, machistas y retrógrados. Entre los que luchaban contra los ateos comunistas estaba La Base, Al Qaeda, como ya se ha comentado hasta la saciedad y olvidado inmediatamente. Es decir, fue aliado para pasar a enemigo.
Ahora se ha dado un nuevo paso. Grupos vinculados a Al Qaeda han sido aliados de los anglosajones contra el gobierno sirio. Después, han resultado enemigos, con lo que el gobierno de Al-Assad ha pasado a ser visto con otros ojos. Tal vez no amigo, pero sí puesto en su lugar ya que Al Qaeda (o los grupos vinculados, como franquicias, a La Base) ha vuelto a ser percibida como riesgo importante. Más importante incluso que el riesgo que suponía el gobierno de Al-Assad.
Aliado-enemigo a batir-aliado- riesgo a considerar. Obvio: no hay amigos o enemigos sino aliados coyunturales. Ninguna novedad. Pero sí una llamada de atención ante los esfuerzos propagandísticos en cada una de las coyunturas, esfuerzos llamados al éxito dada la dificultad que tiene el proyecto de aclararse en tal galimatías. Por ejemplo, si no se introduce el papel de Israel y sus cabildeos en los Estados Unidos o el acercamiento entre Arabia Saudita e Israel (y no se olvide el papel que los saudíes han tenido en todo este embrollo, no solo proporcionando wahabitas dispuestos a morir por la causa, sino también aportando apoyos económicos para la extensión de tal versión política).
La próxima vez, cuando se intente que usted se crea que hay enemigos por cuestiones de contenido ideológico (que incluye la religión), tómeselo con calma.

jueves, 16 de enero de 2014

USA for Israel

No me cansaré de decirlo: envidio la transparencia del sistema político estadounidense. No es que sea totalmente transparente (véanse sus servicios secretos, por definición no-transparentes... incluso para los interinos en la Casa Blanca, dicen), pero es muchísimo más transparente que el español y aquellos que, por afecto biográfico, sigo con más detenimiento. Por ejemplo, es relativamente fácil hacerse una idea del dinero y las presiones que el conjunto del "lobby israelí" está poniendo en juego entre congresistas y senadores para que se mantengan actitudes intransigentes y, mejor, belicistas hacia Irán, su gobierno, su programa nuclear y sus supuestas derivas hacia la construcción de bombas atómicas. El presidente Obama ha sido bastante contemporizador y eso no gusta mucho al gobierno de Israel, que, entre otras cosas, quiere ser la única potencia nuclear de la zona, razón por la que apoya (y promueve) la iniciativa del Senado (apoyada por una cincuentena de senadores) para un "Irán libre de armas nucleares". No da para una mayoría que detenga un posible veto presidencial, pero no quita que su composición sea todo menos irrelevante.
Hay manifestaciones y movimientos sociales a favor de la paz con Irán, pero el dinero cuenta y es tan necesario para mantener campañas muy costosas y equipos igualmente costosos -amén de lo que se pueda quedar en el camino desde el donante al objetivo, camino que pasa por el bolsillo de recipiente-.
Hasta ahí, política como la que se puede suponer en cualquier lado, desde el fin de la iniciativa Yasuní-ITT en el Ecuador al salvataje de los bancos españoles o el apoyo gubernamental español a Sacyr (y su posible contribución a campañas electorales españolas y posible participación en la trama Gürtel). Mi envidia aparece cuando pueden verse los datos de las contribuciones públicas de los distintos lobbies (cabildeos, en buen castellano) pro-Israel. No se trata de AIPAC (el comité de acción política "América"-Israel), que no hace contribuciones directamente (y, aun así, es considerado el lobby pro-Israel más importante). Se trata de muchos otros que OpenSecrets ha publicado. Reproduzco los diez primeros contribuyentes en este 2013-2014:
En la página de OpenSecrets que cito, también están las tendencias de dichas contribuciones los últimos años sea en monto, sea en destinatarios (más demócratas que republicanos) y los nombres de los principales receptores junto a la cantidad recibida por cada uno de ellos. Todo esto es público y es de suponer (aunque no tengan la tradición católica) que lo "sumergido" también será real. En países "católicos" casi todo es "sumergido" y, cuando se ponen retóricos, amenazan con prohibir que se produzcan tales aportaciones... en público.
Lo que es asombroso es que el presidente Obama (con Kerry) estén llevando la política que están llevando y que tan poco gusta al actual gobierno de Israel y, en concreto, a su ministro de defensa, que no es, precisamente, una paloma, sino un halcón-halcón. Casi en la línea del recientemente fallecido Ariel Sharon, el de Sabra y Chatila.
Sigo sin ver la viabilidad de un proceso de paz en la zona que vaya más allá de la retórica o de la "victoria final", judía, por supuesto. Lo planteé en el último capitulo de mi último "último libro", q.v.

miércoles, 15 de enero de 2014

Preguntas sobre el paro

Comencemos por la más sencilla: El paro, ¿es bueno o malo? Juan Torres López enseña a sus estudiantes a responder, ante preguntas de ese tipo, con un “depende”. No se trata de escurrir el bulto, sino de darse cuenta de que, en este caso, el desempleo es malo para el que lo sufre. Sin duda alguna. Pero, como ha explicado dicho autor en un reciente artículo, es bueno para los que se aprovecharán de él para bajar salarios, aumentar la precariedad, imponer condiciones de trabajo denigrantes o, sencillamente, utilizar el miedo al paro para crear obediencia ciega.
Ahora demos un paso más y preguntemos si el paro se reducirá cuando haya crecimiento económico o, si se prefiere, si el empleo aumentará con el aumento del Producto Interno Bruto, razón por la que, los que quieran luchar contra el paro tendrían que procurar fomentar el crecimiento económico. Pues bien, un igualmente reciente artículo, esta vez de Jared Bernstein, aporta algunas matizaciones. El trabajo en cuestión indaga sobre el impacto que la desigualdad puede tener en el crecimiento y viceversa. El tema es relevante ya que, dentro de la desigualdad o relacionado con la misma, está, dice, la educación y el empleo. Trata sobre todo de los Estados Unidos, pero sus conclusiones podrían aplicarse igualmente a España. Pero no es eso lo que quiero subrayar, sino su punto de partida y es que, aunque, en el terreno de la teoría, las relaciones puedan estar claras (aunque hay teorías contrapuestas a rajatable), el autor reconoce que no son cosas fáciles de medir al ser realidades mucho más opacas de lo que se pretende y, en todo caso, que no se puede generalizar de un país a otro. Ni siquiera se puede generalizar, dentro de un país, de una momento histórico a otro. Por ejemplo, y sin salirse de los Estados Unidos, la propensión al consumo puede depender del crecimiento económico, sí, pero también, independientemente, del acceso al crédito fácil.
Así que nos queda una pregunta más complicada: ¿sabe alguien por dónde salir de esta? O, en términos menos directos, ¿hay alguna teoría que explique por dónde superar la “crisis” de manera clara y definitiva? Porque teorías, las hay, pero contradictorias. Mi tercer autor es Yanis Varoufakis que, aunque, como tantos otros, tiene sus respuestas positivas a estas preguntas, o sea, propuestas a seguir, sin embargo proporciona elementos para dudar también de lo que él receta. Obsérvese, de paso, que estoy hablando de académicos, no de políticos, en cuyo caso la propensión a parecer cargados de razón es mucho mayor y, probablemente, con mucho menor fundamento.
Sin embargo, unos y otros se han equivocado numerosas veces tanto en su pronóstico como en las políticas a aplicar. Varoufakis se pregunta, entonces, cómo es posible que, después de tantos fallos, mantengan su aceptación entre el público no iniciado. La respuesta la encuentra en Evans-Pritchard que también se la había planteado respecto a los sacerdotes y adivinos entre los azande, un pueblo africano. Lo que encontró fue que “la contradicción entre experiencia y noción mística se explica refiriéndose a otras nociones místicas“. Varoufakis dice que algo así sucede en nuestro caso: “Por ejemplo, la noción de desempleo natural se creó en los años 80 para explicar el fracaso del mercado para producir pleno empleo y de la economía para explicar tal fracaso. Más en general, el desempleo es una ‘prueba’ de que no hay suficiente competencia, con lo que tendrá que recurrirse a la magia de la desregulación. Cuando la desregulación no funciona, una poción extra de privatización hará el hechizo. Si esto falla,  tendrá que atribuirse a un mercado de trabajo que no está suficientemente liberado del maleficio de los sindicatos y los encantamientos de la seguridad social gubernamental. Y así sucesivamente”. En otras palabras, mucha superstición cuyo choque con la realidad es solucionado con más superstición.
¿Que a dónde quiero llegar? A que, en situaciones dramáticas como las que vive mucha gente ahora, es comprensible que se busquen respuestas fáciles, rápidas y claras y se ande a la caza de mitos que den sentido al más que evidente caos circundante. No pretendo añadir respuestas a las muchas disponibles ni, mucho menos, mitos a los que venerar estén entre los contemporáneos o entre los clásicos. Creo que es preferible, tanto en términos personales como colectivos, introducir la “duda metódica” con la pretensión de no volver a ser engañados. No es un alegato en pro de la no-acción, sino de lo que fue la Ilustración q.e.p.d.
(Publicado hoy en el diario Información Alicante)

Entretenimiento electoral

Estos son los resultados de una encuesta en el Reino Unido, con el porcentaje de votos que obtiene cada partido (UKIP es el Partido por la Independencia del Reino Unido) y su cambio respecto al mes anterior:
ICM_VOTING
 Los laboristas pierden fuelle y el periódico (The Guardian) lo atribuye a la percepción que tiene el electorado de que la recuperación económica está a la vuelta de la esquina. Es posible. Esa ha sido desde hace tiempo mi idea sobre el futuro triunfo del Partido Popular en las elecciones de dentro de dos años: basta con que la mejora de la economía la adjudiquen a su gobierno y, al gobierno anterior, los males que se arrastran. La perspectiva local tiene eso.
Esta era la situación en diciembre:
State of the parties
Y este el de noviembre:
Tres meses no dan pie a montar una tendencia. Pero es que, encima, el sistema electoral inglés (mayoritario con distritos uninominales) permitiría que, bien situados los candidatos frente a sus contendientes, un partido con 30-35 por ciento de los votos obtuviese la mayoría de los escaños. Así que esto hay que tomarlo como estados de opinión y no como conjetura sobre futuros gobiernos. 
Las reflexiones comparativas son variadas y van desde la constatación del bipartidismo votado y forzado por el sistema electoral (y sus ventajas de estabilidad a costa de la representatividad, Duverger dixit hace lustros) a las oscilaciones que las cambiantes coyunturas producen en dichas opiniones. Queda mucho partido todavía como para anunciar quién se llevará el balón de oro del poder gubernamental, amén de que, en medio, está el referéndum escocés. Pero sí parece que las condiciones económicas influyen (obvio) por encima de los suelos y techos de cada partido. Personalmente, y al margen del balón de oro, me interesa ver qué sucede con UKIP también en las próximas elecciones "europeas", es decir, a la pomposa y falsamente llamada Unión (?) Europea de la que, en casi todos los países, hay partidos contrarios a la misma, situados como estos a la derecha, pero también a la izquierda. La izquierda la veo estable. Lo que hay que ver es si la derecha xenófoba sigue aumentando.

martes, 14 de enero de 2014

El canal de Nicaragua

El nuevo de Panamá ha tenido sus más y sus menos con los sobrecostes de Sacyr y asociados. Habrá que ver qué sucede con el canal de Nicaragua que comenzará a construirse un año antes de lo previsto y que se llevará a cabo por el Grupo HKND, liderado por el multimillonario chino Wang Jing, que no sé si es miembro del Partido Comunista Chino o incluso de su comité central. El gobierno nicaragüense (Daniel Ortega, el sandinista, ¿recuerdan?)  ya ha dado su luz verde a las obras afrontando la oposición de ambientalistas y defensores de los derechos humanos (en realidad, para prevenir futuros pleitos sobre el trayecto).  El canal tendría que estar terminado en 2019, pero todavía no se conoce por dónde se construirá, qué impacto tendrá sobre el medioambiente y qué intereses de propietarios de terrenos afectará (para bien o para mal). 

Estado de Bienestar para ricos

Mediante diez cómodos medios. En Estados Unidos, claro. No es una novedad. Se viene hablando de eso, y en esos términos, por lo menos desde comienzos de este milenio. Conviene tenerlos en cuenta. No todos se aplican en todas partes del mundo, pero muchos sí. También en España (y en Cataluña). Los gobiernos ponen en marcha medidas para ayudar a los ricos a seguir siendo ricos, mientras los corifeos de estos últimos se lamentan de las ayudas gubernamentales a los pobres para... ¿seguir siendo pobres? No. Peor: para sobrevivir. Cuando se aplican a estas generosas ayudas a los ricos los criterios que se usan para criticar las ayudas a los pobres (que van desde descalificaciones de la "mamandurria" hasta sesudas disquisiciones sobre el carácter retardatario que tiene para lo colectividad que se malgaste el dinero en tales dádivas), uno se da cuenta de hasta qué punto puede pesar la ideología. Nos pesa a todos, dicho sea de paso. Pero los que defienden la libertad y critican el "de subventione pauperum" de que ya hablaba Luis Vives, no lo llaman ideología sino sentido común o liberalismo. No critico dicha "subventione", pero sí defiendo la libertad que incluye procurar liberarse de las vendas que impiden ver las cosas y que no son otra cosa que la ideología.

lunes, 13 de enero de 2014

Suicidarse por la patria

A la guerra se va a morir por la patria. Eso dicen los que, seguros en sus bunkers,  envían a los soldados a morir. El caso de los Estados Unidos (fuentes poco sospechosas) es especial porque allí el problema es el del suicidio de los veteranos de guerra que cometen una vez regresados a la patria a la que han defendido en las numerosas circunstancias violentas, sean o no "guerras", a las que se les envía con alegría y de las que se les recibe con indiferencia.
Cierto que, respecto a la población general, los veteranos habían presentado tasas decrecientes de suicidio entre 2009 y 2011 -último año disponible- mientras que en la población general, tal vez efecto de la crisis como ya indicó un artículo de The Lancet en 2011 para Europa, había aumentado. En cambio, el incremento de los jóvenes veteranos ha sido espectacular en estos últimos años. Eso sí, las tasas (no el incremento) siguen siendo superiores entre los veteranos que entre el resto de los estadounidenses.

domingo, 12 de enero de 2014

Cherchez le pétrole

El Ecuador no es solo un país andino. Es también un país amazónico. Y en esa Amazonía suceden cosas. Enfrentamientos entre pueblos no-contactados (es decir, grupos humanos que no desean relacionarse con el resto del mundo y que se oponen con rotundidad a ello), intervenciones del gobierno central a través de medios diversos (desde el ejército a la televisión estatal que da pantalla a algunos de esos grupos ya no tan no-contactados) y... petróleo. Ahí está la reserva natural del parque Yasuní y ahí están los posibles yacimientos ITT que se pretendió dejar en tierra (la iniciativa Yasuní-ITT) para defender a dichos pueblos, defender la biodiversidad y evitar la contaminación. La decisión reciente del gobierno de abrir dichos pozos ha estado en los medios. También en los españoles. Pero una corta historia de lo sucedido allí puede encontrarse aquí y un libro más extenso sobre la "tragedia ocultada" (tan ocultada que estuvo prohibido un tiempo) se puede leer aquí. Al libro y al asunto ya me he referido en otras ocasiones.
Lo traigo ahora a colación no solo porque muestra los dilemas de gobiernos llamados "progresistas" cuando se enfrentan al tema de la extraccción de petróleo y minerales al tener que elegir entre "crecimiento económico" y bienestar inmediato de personas concretas, sino que se convierte un ejemplo de cómo la cuestión del petróleo afecta a decisiones aparentemente alejadas del mismo. Cuando se ve, por ejemplo, la localización de pozos de petróleo y gas en el mar frente a la franja de Gaza, se entiende algo mejor el problema que tiene la zona respecto al gobierno de Israel. Ahí va el mapa de 2010 según el United Stated Geological Survey (si no se ve bien, mejor ir al original).

La historia de lo sucedido se puede encontrar aquí con algunos mapas interesantes, incluido uno parecido al que acabo de subir del USGS.
En las viejas novelas y casos escabrosos se planteaba aquel cherchez la femme, "busquen a la mujer". Ahora hay que decir "busquen el petróleo", cherchez le pétrole,  y encontrarán la clave. Y supongo que cada vez más, en la medida en que podamos estar cercanos al "pico del petróleo" y antes de que los Estados Unidos se conviertan en el primer exportador del mismo, cosa que, obviamente, procurarán retrasar al máximo. Mientras, cherchez pétrole aunque sea con "fracking". En España también. Y sin necesidad de gobiernos llamados "progresistas".

viernes, 10 de enero de 2014

Desigualdad y democracia

La mayoría de legisladores estadounidenses tienen una fortuna superior al millón de dólares. De los 534 miembros del Congreso, por lo menos 268 se encuentran en tal situación. Más datos al respecto, aquí. Pero sí quiero levantar acta de los problemas que la creciente desigualdad genera para un funcionamiento aceptable de un sistema democrático como aquel. En teoría, la democracia, al proponer "una persona, un voto", reduce las desigualdades de género, edad, clase y "raza", de forma que los grupos inferiorizados pueden hacer oír su voz mediante el voto y sus representantes, sobre todo si son mayoritarios. Ya se ve. Negros, mujeres y pobres están correctamente representados por estos  varones blancos y millonarios que es lógico que actúen en consecuencia.
Así es la vida:

Wealth in Congress

miércoles, 8 de enero de 2014

El empleo como problema

Vamos a suponer que “el mundo es un solo país y los humanos somos sus ciudadanos”. Algo hay de eso si se ve cómo se mueve el dinero: en un solo mundo que permite que el estadounidense Bill Gates, el húngaro-estadounidense George Soros o el mexicano Carlos Slim inviertan en la “región autonómica” llamada España o que Sacyr incurra en calatraveños sobrecostes en Panamá. Por otro lado, si no hubiese un solo mundo para la energía, no nos podríamos ni mover. Y no digamos nada del ámbito en que se produce el calentamiento global y su posible secuela de cambio climático: que no conocen fronteras. Pero incluso para el menos mundial de los factores de producción, la mano de obra, hay elementos mundiales: si en 1990 emigraron 154 millones de personas a escala mundial, el año pasado llegaron a 232 millones, con todos los dramatismos de la migración ilegal incluidos.
A nadie se le escapa que esas “regiones autonómicas” a las que llamamos “estados” mantienen capacidad de decisión y, por tanto, de destrozar o salvar a su país de algunos de los efectos del viento general. Y, con la que está cayendo, que dentro de esos “estados” hay numerosos casos de movimientos políticos que también quieren ser “estado”. En cuatro continentes por lo menos. Pero como es imposible hacer un mapa a escala 1:1, me voy a concretar en un aspecto de ese viento general: el que tiene que ver con el empleo.
Para ello voy a usar un informe que hizo Gallup el año pasado en el que exponía los principales “hallazgos” de sus encuestas a lo largo de aquel tiempo y aplicada a unos 140 países. Y me quedo con el tema del empleo.
1. Lo primero que llama la atención es que el empleo ha disminuido a escala mundial. En 2012, solo un 26 por ciento de la población adulta estaba empleado a tiempo completo por un empleador, un punto menos que en 2011. Puede que se trate de una disminución coyuntural o, sencillamente, de un error de muestreo.
2. Lo segundo que me ha impresionado es que solo un 13 por ciento de estos empleados se siente a gusto con su trabajo. El 63 por ciento no se sienten involucrados: les falta motivación y no se identifican con la empresa para nada. Pero hay más: el 25 por ciento de los empleados entrevistados se clasificaban como “activamente desimplicados”: desgraciados, improductivos y portadores de negatividad.  
3. Si se trata de “buenos empleos” (que haberlos, háylos), se encontrará al doble de varones que de mujeres en los mismos.
4. Desgraciadamente, las perspectivas de encontrar tales trabajos no son muy halagadoras. 57 por ciento de los adultos cree que es mala época para encontrar un empleo. Porcentaje que no cambió respecto al año anterior y que segue tieniendo a la “región autonómica” llamada Unión Europea como espacio con mayores dosis de pesimismo.
5. Derivado de lo anterior, en torno al 20 por ciento de los hogares vive en la pobreza extrema. Es decir, que, según estas encuestas de Gallup, un 22 por ciento de los habitantes de la Tierra viviría con el equivalente de 1,25 dólares al día a paridad de poder adquisitivo.
En breve y a escala mundial, la mayoría de gente que tiene un empleo no se siente a gusto con él. Eso sí: el número de empleados disminuyó (siempre a escala mundial), pero es que, encima, la mayoría de encuestados piensa que es un mal momento para encontrar empleo en su entorno. No extrañe que una quinta parte de encuestados viva por debajo de la línea de la pobreza. Y, añado, con reducciones drásticas, en muchos países, de las ayudas para paliar tales situaciones.
Paul Krugman, refiriéndose a los Estados Unidos también sobre el empleo, hablaba de una “economía del miedo”: miedo a perderlo, miedo a quedarse sin ayudas, miedo a la pobreza. Si lo constatado por Gallup es correcto, ese miedo puede suponerse en muchas más capas de la población mundial, con independencia de las fluctuaciones que pueda haber en sus “regiones autonómicas” llamadas “estados”. Y el miedo es mal consejero. Se trata de un problema mundial al que se le podrán poner parches localmente, pero que tendría que ser abordado mundialmente. Como el otro asunto, el del calentamiento global constatado que puede transformarse en cambio climático mundial. Sin embargo, ni para un tema ni para otro se observan adelantos importantes en las “cumbres mundiales”. Lo que importa es lo local.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicanta- añadiendo aquí los enlaces a las fuentes de Gallup y el New York Times)

Historias de Al Qaeda

Al Qaeda  fue "La Base" (de datos) en la que, dicen, ben Laden anotaba los ingresos que provenían de la CIA para luchar contra el ejército rojo en Afganistán en tiempos de un gobierno comunista contra el que luchaban los talibanes que entonces eran de los "nuestros" y cuyo fundamentalismo fue fomentado por los anglosajones para mejor luchar contra los soviéticos. 
Como Frankenstein, prosigue la historia, los yijadistas se rebelaron contra sus creadores o, para no exagerar, contra los que los azuzaban y Arabia Saudita, cuya nacionalidad tenía ben Laden y la mayoría de los acusados de los atentados del 11-S, apoyó también con dinero y medios hasta que, también en este caso, La Base llevó a sus últimas consecuencias el wahabismo saudita y se revolvió  contra la presencia de ejércitos extranjeros (y tan poco islámicos como lo habían sido los soviéticos) en dicho país.
El apoyo que hasta entonces daban las encuestas a La Base era escaso. Sunitas y chiítas no acababan de ver claro el fundamentalismo wahabita de alguno de sus portavoces. Y entonces llegó la invasión primero de Afganistán (ahora por los ejércitos cristianos) y después la de Irak (con argumentos que hasta los menos informados veíamos como exagerados por no decir falso -y eran falsos y así lo veían muchas personas en la zona-). 
A partir de ese momento Al Qaeda se convirtió no tanto en una organización que el segundo Bush pretendía jerárquica y, por tanto, descabezable, sino en una idea, una franquicia a la que los diversos insurgentes de la zona podían adscribirse recibiendo lo que internet proporciona: redes, información, apoyo, sugerencias, y, sí, medios o instrumentos para lograrlos. Por ejemplo, los viejos islamistas argelinos del FIS cambiaron de nombre y se convirtieron en Al Qaeda en el Magreb Islámico aunque su existencia es muy anterior a la de La Base. Este carácter de "idea" se vio igualmente con los asilvestrados que cometieron los atentados en España y en Inglaterra.
Para completarlo, Arabia Saudita encuentra en Israel un mejor aliado para resolver sus problemas en la zona, con lo que los movimientos rebeldes vuelven con más razón sus ojos hacia Al Qaeda. Es decir, se reduce la financiación de la islamofobia y aumenta la financiación del "anti-terrorismo" mientras se fomenta, de hecho, ese terrorismo.
No se puede negar el papel de los anglosajones en general y de los Estados Unidos en particular no solo en el origen del movimiento sino, sobre todo, en su evolución a partir de las invasiones de Afganistán e Irak. La camarilla de Bush II tuvo, sí, su responsabilidad en la difusión de la idea. Pero la historia continúa.

martes, 7 de enero de 2014

Primum vivere

Este es un caso interesante que muestra hasta qué punto valen las creencias y la fe cuando se contraponen a los intereses inmediatos, mucho más fuertes que las tales creencias. El dicho era "primum vivere, deinde philosophari", vivir va antes que filosofar. Y es el caso de multimillonarios católicos, molestos con algunas intervenciones del papa actual, ajenas a lo que dijeron sus antecesores, sobre mercado, capitalismo, explotación, pobreza y demás asuntos que hacen el "vivere" de dichos multimillonarios y que les hace revisar su "philosophari" y, en la práctica, sus limosnas a la iglesia a la que dicen pertenecer... mientras no obstruya su larga marcha. 
No es el primer caso que me encuentro, pero he perdido el enlace. Y me hace pensar que mientras esa Iglesia ha servido para legitimar sus comportamientos y les ha permitido descargar sus conciencias con la limosna, han sido devotos y fervientes, pero cuando la legitimación se ha reducido un poquito (que tampoco es que este papa sea un comunista de barricada o un marxista), seguro que buscan otros medios para ejercer la filantropía y descargar sus conciencias de modo que, de paso, sus donaciones sean "tax deductible". 
Lo que cuentan los evangelios sobre el fundador de dicha Iglesia parece que era otra cosa. Todo aquello de que los ricos iban a tener difícil lo de entrar en el Reino de los Cielos y que, en todo caso, serían precedidos por prostitutas y "publicanos" (recaudadores de impuestos, nuestro actual Ministerio de Hacienda). Cierto que por delante de los fariseos.

lunes, 6 de enero de 2014

Economía para no-economistas

Esta es una divertida descripción de las diferentes escuelas económicas. Divertida porque plantea cómo verían las "Navidades" cada una de ellas (genial la de los neoclásicos). Pero interesante porque permite que los no iniciados nos demos cuenta de las profundas diferencias entre las distintas escuelas, dominantes o marginales, que van contando "cómo salir de la crisis", "cómo sacar provecho de la crisis" o "cómo agudizar las contradicciones para acabar con el sistema que las causa". Se agradece.

Tercera República

A los que creen que la solución de todos los problemas españoles reside en la proclamación de la Tercera República, les recuerdo que el presidente de la tal República bien podría ser el ex-presidente  del gobierno don José María Aznar, marido de la actual alcaldesa de Madrid, doña Ana Botella. No sé, no sé.

domingo, 5 de enero de 2014

Su tío

La muerte de Kim Jong-un puede darse como un hecho. No podemos constatarlo, pero sería demasiado conspiranoide negarlo. Es un buen caso para ver la diferencia entre hechos más o menos verificables y las interpretaciones que suscita. La interpretación es "teórica", es decir, intenta responder a "por qué se ha producido", "qué significa" -es decir, cómo se relaciona con otros hechos verificables-. "para qué se ha producido". Génesis, causa, contexto, finalidad. En esos casos, que tales argumentos sean verificables suele ser una excepción. Lo más frecuente es que se pretendan verosímiles y para ello se puede echar mano hasta de complejos modelos matemáticos que, como digo, no son una verificación de la interpretación sino que añaden verosimilitud a la interpretación propuesta. Sin llegar a tales extremos, aquí viene una lista de interpretaciones de dicha muerte. Como dice el titular, desde las más a las menos enloquecidas. Pero no se crea que si hubiese una sarta de fórmulas matemáticas la verificabilidad de la teoría aumentaría significativamente. A lo más el encandilamiento de los que no las entendemos. ¿Desprecia cuanto ignora? Tal vez. Pero no afirmo con tanta rotundidad como "verdadero" lo que solo es "verosimil".
Otro ejemplo sobre la diferencia entre hechos constatables y teorías explicativas, en este caso referidas a la desigualdad en los Estados Unidos, aquí.

sábado, 4 de enero de 2014

Tamiflu, ¿recuerda?

El fármaco, ahora de Roche, estuvo en las noticias durante una de aquellas problemáticas pestes o gripes que asustaron al mundo con la connivencia de la OMS. La amenaza estuvo en primeras páginas, pero no tanto el que un destacado miembro del gobierno de Bush II fuera accionista de la entonces propietaria de la patente, cosa que los malpensados supusimos que tuvo que ver con la diligente y masiva compra del supuesto remedio por parte de gobiernos amigos y serviles del estadounidense. El tal prócer se hizo rico y los gobiernos previsores tuvieron que tirar a la basura los excedentes de su compra.
Ahora vuelve a las noticias debido a discusiones en el Parlamento inglés o, si se prefiere, británico, sobre la manera con la que las empresas farmacéuticas, en el mejor de los casos, ocultan y, en el peor, falsifican los resultados de las pruebas a las que someten sus productos antes de lanzarlos al mercado, 
Porque ahí reside la raíz: no es extraño que el consumidor NO tenga información veraz -ni tampoco el médico, para el caso- ni que la decisión de compra se deba a motivos que no tengan nada que ver con precio y calidad -y utilidad, y expectativas racionales-, sino con PODER, puro y desnudo poder. Y en este caso lo que está en juego es la salud, y mi abuela decía que con la salud no se juega.