sábado, 24 de noviembre de 2012

Muyahidines - frankenstein

Un excelente artículo resumiendo los antecedentes de este "monstruo" creado por la CIA con "inestimables" ayudas "musulmanas" e "infieles" (todo lo entrecomillado es mío) y planteando su resurgir en Afganistán, con perspectivas de futuro más bien poco halagüeñas. 
Nunca se insistirá suficientemente: Al Qaeda (y Ben Laden) fueron una  creación de los "anglosajones" que se les fue de las manos. No es exactamente lo mismo que Hamás (apoyado en su momento para debilitar a la OLP y a Al Fatah), pero comparte el complejo frankenstein, el monstruo que se escapa de las manos de su creador/favorecedor. ¿Dónde se equivocaron? En su creación.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Gaza: no siempre gana mi equipo

Porque se trata de dos cosas distintas. Una es de parte de quién puede estar uno. El modo de describir a las varias partes que tiene el conflicto ya indica una opción previa como puede ser "los judíos amenazados" o "los palestinos 'encarcelados' (en Gaza)". Abundan las evaluaciones de lo sucedido en términos de dar la razón a los que uno está de su parte. Siempre hay algún razonamiento (en casi todos ellos) que vale la pena tener en cuenta, pero, desgraciadamente, ni siquiera la enumeración de sucesos acaecidos es definitiva. Los partidarios de unos eligen unos datos  y los partidarios de los otros eligen otros datos, por ejemplo, cuándo iniciar la narración y hay quien se remonta a Moisés o quienes prefieren comenzar con la última serie de misiles gazatíes y la lógica respuesta israelí.
Esta toma de partido puede ser algo más sinuosa, en particular cuando se recurre a generalizaciones del tipo "judíos y musulmanes" (como si los que componen cada una de las partes fuesen adeptos a las respectivas religiones y no hubiese "judíos" ateos o palestinos cristianos) o incluso "israelíes y palestinos" (hay israelíes árabes y hay palestinos de Hamás y de Fatah, y esto último es importante incluso históricamente, no solo coyunturalmente). Estas generalizaciones son las que, después, permiten la acusación de "equidistancia", es decir, de una actitud que intenta entender lo sucedido sin elegir los datos que encajan con el propio "parti pris".
De todos modos, hay generalizaciones peores: la de encontrar al "imperialismo" también en estos sucesos. Que se encuentre al "sionismo", pase. Pero al "imperialismo" ya es un poco exagerado, sin querer decir por ello que el gobierno de los Estados Unidos y el lobby judío estadounidense no tenga que ser introducido en el esquema general si quiere entenderse qué ha pasado.
Sin embargo, debería de ser posible responder a esta simple pregunta: quién ha salido beneficiado con esta violencia última, muertes y destrucción incluidas. Para ello no hace falta preguntarse por quién tenía o tiene razón y quién es culpable de qué, sino, sencillamente, se trata de ver qué implicados en el conflicto están ahora mejor o peor que antes en los términos de los objetivos buscados por cada uno de ellos. 
Y resulta que la respuesta no es tan fácil. Ni siquiera con respecto a Hamás hay unanimidad y ahí es donde se ve la necesidad de huir de generalizaciones y preguntarse si Hamás ha salido reforzado (incluso frente a Fatah), si Fatah ha perdido (en su porfía ante la ONU), si el gobierno de Natanyahu (y su alianza con Lieberman) ha mejorado sus perspectivas electorales o si el gobierno de Egipto ha logrado un reconocimiento. Y qué ha sucedido con la política de los Estados Unidos (la Unión Europea, "ni está ni se la espera"). Los muertos, ciertamente, no han ganado. Sus familias tampoco. Pero sí tiene sentido ver qué ha sucedido con cada una de las partes implicadas en el asunto. 
Pues bien, ahí van tres intentos que pretenden ser equilibrados de evaluar lo sucedido. Si se tiene la paciencia de leerlos (y, con mucha más razón, de darles un vistazo) y se leen sin pensar "cuál es mi equipo" al que tengo que defender, se verá que tampoco es tan fácil establecer ganadores y perdedores (excepto, como digo, las víctimas). 
El primero viene de Ha'aretz, el periódico israelí ("progre", eso sí) que suelo seguir. Es de admirar el intento de dar las distintas versiones del asunto, y presentar la perspectiva palestina, la de los inmigrantes (en Israel) o la de los Estados Unidos. Según algunos de los que intervienen, la situación de Hamás ha mejorado.
El otro es el Foreign Policy , revista estadounidense (no tan "progre") que también sigo. En particular un artículo, escrito por persona con nombre y apellidos "judíos", en el que establece que Hamás se equivocó y que ha empeorado.
Y el tercero es un artículo en Le Monde, matizando a la manera de "on the one hand / on the other hand", escrito en buen francés como corresponde.
Claro que me gustaría saber quién tiene razón en estas evaluaciones. Pero me resulta imposible ya que los datos de que puedo disponer nunca serán directos, sino que vendrán filtrados hasta por los que quieren presentar la complejidad del asunto y, como los tres anteriores, no caen en simplismos. ¿Qué me queda? Pues el piradeliano "Così è (se vi pare)", una pieza de teatro que debería ser de obligada visión (o lectura) para los que llegan rápidamente a conclusiones después de haber accedido a una sola fuente: la del propio equipo, por supuesto.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Fronteras de muerte

El mapa es antiguo, pero todavía sirve de antídoto para las exageraciones sobre la globalización: son las fronteras más importantes en el mundo, las que separan, como se ve, a las ciudades con mayor calidad de vida del resto de los mortales y nunca mejor dicho. El 14 por ciento de la población mundial con el 73 por ciento de la renta mundial en un lado y el resto en el otro.

Se puede completar/compaginar con cinco, según se acaba de publicar, subrayando su particular peligrosidad para la vida humana, a saber, Siria-Turquía, Afganistán-Paquistán, las dos Coreas (la coincidencia más clara), Sudán-Sudán del Sur, Estados Unidos-México y, por supuesto, Israel-Palestina, la más complicada de todas por su carácter cambiante gracias al expansionismo de Israel.
Muchas fronteras son para un mundo sin fronteras.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Inconsciencia del subdesarrollo


Salí caminando hacia el ambulatorio, lo cual me hizo atravesar el pueblo de punta a punta. Quedé impresionado por el número de establecimientos cerrados con letreros de “se alquila” o “se traspasa”. Bares, peluquería, tiendas de “complementos”, hogar o ropa. Cierto que, en algunos casos, se trataba del resultado de una mala planificación: pensar que poniendo ese negocio, las cosas iban a ir necesariamente bien, con independencia de cómo les fuese a los demás y de cuánta competencia hubiese en el pueblo. Pero, en general, se trataba de una más que evidente contracción de la demanda que también se observa en los restaurantes: la facilidad para despedir tanto en el sector público como en el privado no se ha traducido en un aumento del empleo como se prometió, sino en su contrario y eso significa menos dinero para gastar, es decir, menos demanda. Y esas tiendas cerradas suponen un desempleo adicional en el caso de que sus dependientes estuviesen dados de alta y los dueños fuesen autónomos. Si había economía sumergida, peor que peor. Si hace unos años, atravesar el pueblo a esas horas era encontrar jubilados y amas de casa, ahora se añadían los parados. Lo grave es que más desempleo, a estas alturas, significa más desempleo.
Llegué al ambulatorio y había un cierto revuelo entre los que esperaban la consulta. Los retrasos eran poco habituales hasta que se supo la razón de la consulta de al lado de la que yo esperaba: el ordenador no funcionaba. En mi caso, el sustituto (probablemente temporal) tenía una lista en papel que usaba para llamar por su nombre a los que allí se encontraban. Lo curioso es que muchos de los llamados no estaban allí, mientras una de las presentes, que aseguraba tener cita previa, no estaba en la lista. Dos cosas a resaltar: recortes y desorganización.
Tuve que pensar en lo que mis amigos ingleses me comentaban entonces a propósito de lo que hacía la hoy Lady Thatcher por ideología: reducir la inversión sanitaria, privatizar los trenes y privatizar los autobuses urbanos con el previsible efecto (y así me lo hacían notar) de un deterioro del servicio público sanitario y un encarecimiento y desmejora del trasporte urbano e interurbano. Me he tenido que preguntar si los recortes actuales son también ideológicos, aunque ahora son más presentables gracias a la “troika”.
Terminada la consulta volví por donde había llegado y me encontré con una amiga, viuda, mayor que yo, que me comentó sobre los hijos (en plural) que tenía en el paro. Mezcla de pesimismo y resignación: “qué le vamos a hacer”. Pero bajada de consumo adicional por el miedo a lo que pueda venir. Y me fui a la peluquería.
El peluquero me contó lo que, a su vez, le había contado un amigo suyo, empleado en banca, a propósito de cómo se daban los préstamos durante la burbuja inmobiliaria. El empleado se había negado a dar un préstamo hipotecario “subprime” con el aval de una nómina de empleo temporal. El que lo solicitaba  regresó al cabo de unos días para decirle que los de la competencia, insensatos, sí que se lo habían dado.
Seguí hasta mi casa encontrándome con un antiguo estudiante y actual amigo con el que me detuve a conversar. Me contó que, en tiempos de la tal burbuja, se había tenido que ir a vivir a 40 kilómetros de la ciudad en la que trabaja  porque los precios eran excesivos para su salario. Eso sí, ahora, por su ocupación, se le va un dineral en diesel, producto que seguía subiendo y que, obviamente, influía en su presupuesto.
Había colas en la farmacia de guardia: huelga de farmacéuticos y bancarrota del gobierno autonómico.
Ampliando: crisis bancaria en los Estados Unidos; reventón de la burbuja inmobiliaria española; problemas de los bancos que habían prestado irresponsablemente; reducción de los préstamos; presurosos rescates gubernamentales; mengua de la recaudación fiscal; desempleo; crisis fiscal del estado; recortes y más recortes por la línea del gasto público sin tocar los ingresos altos; recurso facilón de los recortes contra los más débiles (jubilados, dependientes) y los más a mano (funcionarios); ulterior disminución del consumo y, por tanto, de los impuestos y de la demanda; impacto sobre mayor desempleo que produce menos consumo; y ahí ya en círculo vicioso hasta la imagen que he recibido de mi pueblo.
Hay, en lo que antecede, un uso del recurso que utilizó José Luis Sampedro en su “Conciencia del subdesarrollo”. Subdesarrollo de los otros, claro. Cambiaron las tornas.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

La paz perpetua

Como es sabido, es la de los cementerios. Fue la ironía de Kant, en su libro del mismo título.
Volviendo a Gaza, un argumento más a favor de que nos encontramos ante una paz imposible se puede obtener leyendo el vecino blog de Ignacio Álvarez-Osorio, pero al completo, es decir, con los comentarios. También puede leerse este florilegio de citas y contracitas de Chomsky y el artículo del mismo con otros autores aquí.  De momento, no hay tregua, por encima de la crisis humanitaria
Una observación previa: cuando digo Israel no me refiero al conjunto de sus habitantes -algunos de los cuales son palestinos e incluso con representación en el Knesset- ni siquiera a los judíos que viven en dicho estado; me refiero a su actual gobierno y a buena parte de su clase política, interesados, además, en que no se discutan las razones por las que sus "indignados" se han echado a los bulevares -al Rotschild en particular- y que tienen que ver con las malas políticas sociales de dicha clase política. Por eso prefiero hablar del "gobierno de Israel" por un lado y de Hamás (no "los palestinos") por otro. En este último caso, sus enfrentamientos (que llegaron a ser violentos) con la Autoridad Palestina basada en Cisjordania, aconsejan distinguir entre dos grupos políticos diferenciados dentro de la clase política palestina (con el agravante de que Hamás fue apoyado por el gobierno de Israel para debilitar al de la OLP hasta que sucedió algo parecido con lo que había sucedido con Ben Laden en Afganistán: que se le apoyó para que luchase contra el Ejército Rojo, infiel y cruzado, hasta que se produjo el síndrome Frankenstein).
La paz perpetua puede conseguirse de dos maneras. Una, destruyendo definitivamente al contrario. Es obvio que Hamás no tiene capacidad para ello y que Israel sí. Hamás puede disparar sus cohetes, pero el gobierno de Israel puede seguir reduciendo los territorios bajo autoridad palestina (ver lo que dice Jimmy Carter)  y condenando a Gaza a, como ha dicho Chomsky (y vuelvo a citar a Chomsky porque es judío), la mayor cárcel a cielo abierto del mundo. Que esa progresiva frustración genere agresividad, no es de extrañar. Pero, en todo caso, hacer desaparecer (aniquilar) al contrario física, territorial y socialmente es una estrategia comprensible que el gobierno de Israel tiene capacidad de poner en práctica (con aliados externos importantes) y que Hamás, a pesar del apoyo árabe en general y de algunos árabes o musulmanes en particular, no puede poner en práctica al carecer de medios.
La otra es llegando a acuerdos de convivencia entre los objetivos de ambas partes. Israel quiere fronteras seguras y Hamás quiere sencillamente existir como entidad política para organizar sus propios asuntos. Hasta ahí, habría posibilidades: los dos Estados con las fronteras de los 60. Pero, para desgracia de ambos, ambos tienen otros objetivos: En Israel, la ideología sionista promueve la ocupación total del Eretz Israel y su conversión en un estado étnico, sin palestinos, solo para judíos (hay judíos, haredim, que lo consideran una abominación ya que el Mesías todavía no ha llegado, pero ésa es otra historia). En Palestina (y en Oriente Medio) hay un fuerte rechazo a la mera existencia del Estado de Israel, al que se ve como efecto de la nakba, de la catástrofe de lo que muchos ven como una usurpación de territorio por parte de estos invasores apoyados desde el exterior (primero URSS, después USA). Y es obvio que estos segundos objetivos son absolutamente incompatibles: no hay posible "vía media" o "tercera vía" ya que ambos se plantean en términos absolutos.
El recurso a la historia (a "cuándo comenzó el problema") es interesante desde el punto de vista "académico", pero resulta poco práctico ya que cada cual comenzará la historia en el punto que más le conviene, cosa que es común con los demás nacionalismos. Empezar con Moisés lleva a planteamientos diferentes a empezar con la nakba. Pero es que incluso la actual confrontación tiene "inicios" que cada parte arrima a su planteamientos previos: es inútil discutir eternamente quién disparó primero a quién y, por tanto, dio razones al otro para contraatacar. La razón es que volverá a discutirse, como ya se hizo con "Plomo Derretido". 
También es interesante intentar entender la lógica de las partes, pero resulta igualmente descorazonador de cara a la paz posible. Hamás, junto a sus problemas con Fatah, la Autoridad Palestina de Cisjordania, puede tener la agresividad producida por la continua frustración incluso de sus necesidades básicas (bueno, no las de los líderes, aunque parecen ser menos corruptos que los de Cisjordania) y, en todo caso, la agresividad producida por esa "cárcel a cielo abierto". El gobierno de Israel, junto a sus intereses electorales inmediatos, no ve las condiciones de vida en Gaza sino que subraya el hecho de lo duro que es vivir bajo la continua amenaza de los misiles que, encima, no son fácilmente dirigidos y caen en cualquier sitio (todo hay que decirlo: los misiles israelíes, de mejor calidad, también se "equivocan" y matan a familias enteras "suponiendo" que se trata de un cuartel general enemigo).
Es cierto que hay experiencia de paz en sociedades altamente divididas (ver pág. 129 y sigs. para Israel-Palestina) con ejemplos, cada uno con sus problemas, que van de Bosnia a Irlanda del Norte. Pero hay razones para el pesimismo con las propuestas que pueden hacerse al respecto:
· peace building through constitutional design
· power sharing governance
· disarming combatants, post-accord security and refugee return
· transitional justice (truth and reconciliation commissions, war crimes tribunals)
· economic and social reconstruction in a multiethnic society
Por no hablar de la propuesta, la mejor en mi opinión y la más improbable también, de "diluir" el conflicto en una especie de Mercado Común de Oriente Medio. Estas disoluciones, como se ven en la Europa actual (Córcega, Escocia, Flandes, Padania, Cataluña, País Vasco) no siempre funcionan en términos de "disolución" ni en términos de reducir la violencia.
En un libro que se está imprimiendo estos días expreso mi pesimismo por las salidas del conflicto de fondo, al margen de las erupciones periódicas de violencia. Ahí va la autocita:
[Las dificultades] que tienen las distintas salidas al conflicto[1] [...] serían:
a. un único Estado, el palestino, impensable mientras los Estados Unidos sean potencia hegemónica, el lobby judío siga acusando de “antisemita” a quien defienda esta opción y se siga temiendo la “amenaza islámica” en capas importantes de la población “occidental”;
b. dos Estados, para los que la dificultad es básicamente interna: los conflictos intra-palestinos (violentos sobre todo en 2006) y la fragmentación de los partidos israelíes que, aunque en su mayoría sionistas, tienen que pactar y aceptar las propuestas de los pequeños partidos integristas con el agravante de que hasta esta solución, no inalcanzable[2], puede ser tachada de “antisemita” y a la que el reconocimiento de Palestina como Estado por parte de Naciones Unidas no añade probabilidad a pesar de su valor simbólico;
c. un único Estado, judío (más o menos étnico), altamente problemático dados los apoyos realmente existentes y, sobre todo, las débiles pero reales oposiciones de un mundo árabe muy heterogéneo y de un mundo islámico todavía más heterogéneo. De todos modos,  las fronteras de dicho Estado pueden seguir creciendo mediante sucesivos “asentamientos”, hostigamiento sistemático a los palestinos y ocupación total de Jerusalén. Tal vez sea lo menos improbable.

Las soluciones creativas para el conflicto que consisten en “disolverlo” en una especie de aplicación del modelo de la Unión Europea no están en ningún programa realmente existente. Sí podrían estarlo las iniciativas para que cada parte intente comprender a la otra de forma que se pueda llegar a un entendimiento[3]. Pero es difícil porque, al fin y al cabo, el determinante en última instancia en el ámbito relativamente exterior son los Estados Unidos como se ha visto a propósito de la aceptación de la Autoridad Palestina en la Unesco. Pero el problema para la paz mundial no viene del Islam o del judaísmo sino de la dificultad de resolver el conflicto palestino-israelí que poco tiene de religioso: no es básicamente islamo-judío.


[1] Una lista no exhaustiva de propuestas de paz se puede consultar en http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_Middle_East_peace_proposals. Véase también: The Palestine Strategy Group, “Towards new strategies for Palestinian national liberation. Options for achieving Palestinian strategic objectives in the light of the breakdown of bilateral negotiations”, Oxford Research Group, agosto de 2011, accesible en http://www.oxfordresearchgroup.org.uk/sites/default/files/Towards_New_Strategies_For_Palestinian_National_Liberation_FINAL_8-2011_(English).pdf
[2] Lo reconoce, para 2007, Condoleezza Rice, ex-secretaria de Estado, en sus memorias (No Higher Honor) según la agencia de noticias palestina Ma’an (“In memoir, Rice says 'historic peace' nearly reached”,  26 de octubre de 2011, accesible en http://www.maannews.net/eng/ViewDetails.aspx?ID=432399). Más dificultades para la solución de dos estados en Aaron David Miller, “Five Reasons Why the Two-State Solution Just Won't Die. For Middle East peace, it's the only game in town”, Foreign Policy, 16 de julio de 2012, accesible en http://www.foreignpolicy.com/articles/2012/07/16/five_reasons_why_the_two_state_solution_won_t_die
[3] Tansa George Massoud, “Fair Division, Adjusted Winner Procedure (AW), and the Israeli-Palestinian Conflict”, Journal of Conflict Resolution,  XLIV, 3(2000) 333-358.


martes, 20 de noviembre de 2012

La paz imposible

Associated Press publica una sucinta narración de los hechos de Gaza partiendo del supuesto de que la cosa se estaba preparando desde hace mucho tiempo por parte israelí. Sin necesidad de ser "antisemita" (o sea, antijudío), que es el chantaje habitual, pero sí marcando las distancias frente al gobierno de Israel, parece que todo empezó esta vez o con un misterioso ataque contra Israel que algunos atribuyen al Mossad o con el hiper-publicitado asesinato de un líder de Hamás por parte del gobierno de Israel. Acción y reacción, cuando las cosas están tensas e inestables, pueden producirse por las causas más inesperadas. Pero, desde el punto de vista de la alianza electoral Netanyahu-Lieberman, el ataque da votos.
Lo fascinante es que sea también la Associated Press la que anuncie que están a punto de terminar los ataques entre ambas partes y el gobierno de Israel detendría los bombardeos y Hamás dejaría de lanzar cohetes contra el territorio bajo el gobierno de Israel. El alto al fuego ha sido, después, pospuesto. Y, claro, cuatro muertos más (en Gaza, por supuesto, y no israelíes)
Se pueden soñar paces para ese territorio, pero resulta prácticamente imposible observar factores reales que lleven hacia las mismas.
"De lo que no se puede hablar, mejor callarse", que concluía Wittgenstein. Pero cuánto dolor inútil.
El primer artículo citado termina sombríamente con estas cifras:
—More than 100 Palestinians, half of them civilians, have been killed, according to Palestinian medical officials. Three Israeli civilians have died from rocket fire.
—Israel has attacked more than 1,350 targets in the current offensive, according to the Israeli army. Hamas and smaller armed groups have responded with nearly 600 rockets, the army says.
—Israel says its new "Iron Dome" rocket-defense system has shot down more than 300 incoming projectiles.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Cambio climático: causantes y afectados

Cuando una institución internacional publica datos que van en contra de lo que se supone que son sus intereses creados, hay razones para tomarlos en serio, cosa que, cuando dicen lo que se supone que tienen que decir, hay motivos para ser todavía más escépticos.
El World Energy Outlook de este año tiene una conclusión casi enternecedora que copio:
Successive editions of this report have shown that the climate goal of limiting warming to 2 °C is becoming more difficult and more costly with each year that passes
O sea, que el modesto objetivo de "limitar el objetivo climático de un calentamiento de 2 ºC" se hace cada vez más difícil de alcanzar.  
Más explícito y sin circunloquios es el Banco Mundial en su Informe sobre el desarrollo mundial, también de este año, dedicado a "Desarrollo y cambio climático" y en términos más claros que los de la Agencia Internacional de la Energía (que, por cierto, también reconoce que hay problemas con las sostenibilidad de la actual demanda de petróleo). Si la temperatura media aumenta 4 ºC, el mundo afrontaría una "cascada de cataclismos" ya en 2060.
Lo que me ha llamado la atención de este último informe es la comparación entre estos dos gráficos. Primero, quiénes son los causantes de uno de los factores que afectan al cambio climático, a saber, la emisión de CO2:

Emisiones per cápita según el nivel de renta de los países. Fuera de discusión que los "países de ingresos altos" emiten, por habitante, más del doble que todos los demás juntos.
Pero, ahora, quiénes son los más afectados por lo que estas emisiones parece que ya hay un cierto consenso que pueden producir.

Entiendo que algunos países (los que están en verde y son los que saldrán beneficiados por el cambio climático según esas fuentes) miren hacia otro lado al hablar de cambio climático: les irá bien (pienso en la Siberia convertida en un vergel -y lo digo después de haberla atravesado en tren durante 6 días y 7 noches-) aunque hayan sido parte importante de su creación. Entiendo también que muchos países de la periferia (en el otro color, entre rojo y marrón -que uno es varón y no tiene habilidades cromáticas-) levanten la voz contra un cambio climático al que han contribuido con poco y, sin embargo, van a sufrir sus efectos con más dureza que los anteriores. Lo que no puedo entender es que algunos de los causantes más importantes (los Estados Unidos, ¿España?) y que van a sufrir más sus efectos, no hagan nada por evitarlo.
El caso estadounidense es particular: tienen la opinión pública más indiferente ante el asunto, la clase política más militante contra su consideración y las empresas petroleras más interesadas en que la opinión pública no cambie de ídem y la clase política no altere su sumisión. Eso sí: según el World Energy Outlook citado más arriba es que la cosa energética está cambiando y
By around 2020, the United States is projected to become the largest global oil producer (overtaking Saudi Arabia until the mid-2020s) and starts to see the impact of new fuel-efficiency measures in transport. The result is a continued fall in US oil imports, to the extent that North America becomes a net oil exporter around 2030.
En pocos años, dice la Agencia, los Estados Unidos serán el primer productor de petróleo del mundo y en pocos años podría ser un exportador neto. Y el que venga detrás, que arree.
(La parte positiva es que ya no me preocupa tanto que el ejército de los Estados Unidos invada el Ecuador para hacerse con sus pozos de petróleo del Yasuní. Primero, porque, para entonces, ya se habrá encargado el gobierno ecuatoriano bajo Rafael Correa de explotarlo. Y, en todo caso, porque no les va a hacer falta en un tiempo inmediato).

domingo, 18 de noviembre de 2012

Ejércitos inútiles o peligrosos

Cuando los imperios se vienen abajo (no hay nada eterno), suelen cometer tonterías o atrocidades que van desde la Armada Invencible (1588, la Grande y Felicísima Armada de Felipe II) para evitar el ascenso hegemónico de Inglaterra, hasta las matanzas inglesas de Amritsar (1919 en la India Británica) o del bazar de Qissa Khwani (1930 en la entonces India Británica, hoy Pakistán), para evitar la independencia de la "joya en la corona", la India.
Comparando lo llevado a cabo por los Estados Unidos en Irak y lo que está sucediendo en Siria, se ha usado la metáfora de la granada de mano cuya espoleta se quita irresponsablemente (la espoleta que se quitó en Irak fue Sadam Husein) llevando a consecuencias catastróficas. Ha habido, incluso, una competición para ver quién comentaba mejor dicha metáfora para una situación mezcla de las dos anteriores: mantener la hegemonía, evitar independencias.
En los tres casos que apunto, se trataba (o, en su caso, se trata) de los ejércitos más poderosos del mundo en su momento. Para hacerse una idea del poder presente, baste este gráfico, obviamente una estimación:


El problema con esos gastos, al margen de los erráticos comportamientos de sus altos mandos, es que, por muy sofisticados que sean sus medios ("drones" teledirigidos incluidos y sus asesinatos a distancia), acaban necesitando pisar el terreno.


sábado, 17 de noviembre de 2012

Falacia ecológica

Nada que ver con la ecología. Se trata de un argumento como el siguiente, evidentemente interesado: los super-ricos estadounidenses apoyaron a Obama y la prueba es que los estados con mayor presencia de tales super-ricos apoyaron claramente su candidatura. 
Es parecido al contrario: si los barrios obreros votan a la izquierda es una prueba de que los obreros votan a la izquierda. No necesariamente en ninguno de los dos casos. Tomados individualmente, los super-ricos estadounidenses han dado dinero abundante a Romney directamente y han dado todavía más abundante dinero a los PAC y Super PAC que han hecho campaña por Romney. Lucha de clases hay quien se ha atrevido a llamarlo escribiendo en los Estados Unidos. Exageradamente. 
Pero, a lo que iba, no se puede atribuir a todos los componentes el comportamiento observado en el colectivo. El caso electoral obrero es más sencillo: se sabe que, suceda lo que suceda en los barrios, entre los obreros hay una tendencia importate a votar a la derecha y se sabe desde hace tiempo
El caso de los hiper-ricos es más complicado ya que nunca responden a una encuesta, así que no sabemos nada directamente (como sí se sabe de los obreros). Así que hay que suponerlo indirectamente: sabiendo su comportamiento en otros campos, como (ya lo he dicho) el de las donaciones públicas a las campañas electorales.
No se puede atribuir ese error a la sencilla pereza intelectual: hay intereses. En el caso de los hiper-ricos, la empresa que da la información y que "vende" información sobre ese mercado. En el de los obreros, los intereses de los partidos de la llamada izquierda que precisan de legitimación social coherente con sus siglas y orígenes.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Susceptibilidades nacionalistas

Cuando un periódico o revista extranjero publica un reportaje en el que el propio país no acaba de quedar bien del todo o, peor, queda rematadamente mal, es frecuente que los indígenas levanten su grito al cielo quejándose del perjuicio que tal periódico o revista causa a la imagen del país. Mejor harían, dicen, resaltando las cosas buenas que sin duda tiene el tal país y así colaborarían con la recuperación económica del mismo ya que, como todo el mundo sabe, la imagen es más importante que la realidad y los "mercados" son tan cretinos que solo se fijan en las imágenes y no en las realidades.
De nuevo. Una vez más. ¿Estoy hablando de las Españas y las quejas tertulianas sobre reportajes sobre el aumento de la pobreza y la desigualdad en las Españas que han aparecido en la prensa estadounidenses? Pues no. Estoy hablando de una publicación francesa, Le Monde, quejosa de un número especial del The Economist levantando dudas sobre el futuro económico de Francia. Imperdonable. Para los franceses de Le Monde, claro.

La couverture de "The Economist" du 17 novembre.

Iguales ante la ley

Una petrolera ha sido multada, después del correspondiente juicio, por el derrame catastrófico de petróleo y residuos en el mar, con el consiguiente perjuicio de los habitantes de las costas cercanas y el daño causado al medioambiente marino y costero. No sé si la multa es proporcional al daño. Sí sé que en otros lugares en lo que ha sucedido algo parecido, la petrolera "fuese y no hubo nada".¿La diferencia? Que en este caso el daño alcanzó las costas de los Estados Unidos. Si hubiese sido en Nigeria o en el Ecuador, el litigio sería interminable o inexistente. Así funciona la justicia: depende si estás arriba o estás abajo. ¿Iguales ante la ley? Me extraña.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Sobre las violencias en el País Vasco

Gesto por la Paz acaba de hacer público un documento "Por una memoria básica deslegitimadora de la violencia" que vale la pena leer.

Huelga a escala 1:1

Saltando de radio en radio he escuchado numerosos tertulianos e implicados(gobierno, sindicatos, partidos, patronales y sus corifeos) en el asunto de ayer. He tenido que recordar la fábula de Borges sobre "El rigor en la ciencia". Decía así:

En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal Perfección que el Mapa de una sola Provincia ocupaba toda una Ciudad, y el Mapa del Imperio, toda una Provincia. Con el tiempo, estos Mapas Desmesurados no satisficieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio, que tenía el Tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos Adictas al Estudio de la Cartografía, las Generaciones Siguientes entendieron que ese dilatado Mapa era Inútil y no sin Impiedad lo entregaron a las Inclemencias del Sol y los Inviernos. En los Desiertos del Oeste perduran despedazadas Ruinas del Mapa, habitadas por Animales y por Mendigos; en todo el País no hay otra reliquia de las Disciplinas Geográficas.

Suárez Miranda: Viajes de varones prudentes, libro cuarto, cap. XLV, Lérida, 1658.
Es inútil, en efecto, intentar un mapa a escala 1:1 como es inútil intentar reproducir todo lo sucedido ayer y su posible significado, es decir, sus posibles causas, sus previsibles consecuencias y las relaciones previsibles entre estas últimas. Nadie, entonces, ha sido capaz de pretender la desmesura de aquellos mapas de los viejos cartógrafos. Todos han seleccionado unos datos u otros, suponiendo que todos han reflejado lo realmente sucedido y no han inventado por su cuenta y riesgo antes de que las cosas sucediesen, como es el caso de algunas "editoriales" televisivas preparadas antes de que se produjesen los acontecimientos de referencia.
La cuestión es la de saber por qué se eligen unos aspectos y no otros. Y la respuesta más inmediata es la del síndrome del ascua y la sardina: era fácil esperar que cada cual arrime el dato al ascua de los propios intereses corporativos o políticos o de la propia ideología (propia o de alquiler).
Por ponerlo al contrario: por qué se dejan fuera unos aspectos y no otros. 
Hay uno previo: el "todo" no cabe en un artículo de 750 palabras (como es mi caso en el periódico, que reproduje aquí y que, casi por definición, fue escrito con anterioridad al martes de la huelga general). Se puede elegir, entonces, aquello que llama más la atención del cronista.
Encima, según la fábula de Borges, el reproducir el "todo" sería imposible y, de ser posible, inútil, como imposible e inútil es un mapa del mismo tamaño que la realidad física (no digamos la social, mucho más liosa). Se selecciona para mejor entender el caos de lo sucedido, siempre hiper-complejo, y que no admite otro sistema que el de la simplificación.
Pero, y ahí viene el problema, se selecciona aquello que mejor encaja con el pre-juicio propio, para lo cual la necesidad de simplificación se puede convertir en un artero simplismo, fácil de entender, pero engañoso.
Ya expliqué, hace muchos meses y siguiendo a Orwell,  "por qué escribo". Claro que yo también dejo muchas cosas fuera del texto, como la violencia practicada por piquetes coactivos o por empresarios amenazando a sus precarios súbditos. Eso: no puede hablarse de la huelga a escala 1:1, así que, sin caer en el simplismo, no hay más remedio que simplificar. ¿Para qué? Para intentar entender qué ha pasado y para colaborar (según la propia ideología) en un mínimo de intento de comprender a los que no la comparten.
Encima, el fenómeno en cuestión no se produce en todas las Españas (hubo sindicatos que no apoyaron la huelga por ser de tendencia contraria a la de los convocantes o por provenir del "centralismo madrileño"). Además, afectó a más partes de Europa. A algunos GIPSI, evidente. Pero también a los que ven el problema de manera semejante a estos últimos, aunque lo ven desde territorios mejor tratados por la "austeridad". En ese sentido, no tiene mucho fundamento afirmar que la huelga atenta contra la imagen de España: la comparte, la huelga, con otros países. Funesta manía de pensar que el propio país es único: se reduce demasiado la escala y se pierde perspectiva. De hecho, hubo reacciones de diverso tipo (desde la huelga a las manifestaciones) en 23 países europeos. 

¿Aumenta la estupidez?

Una estimulante recogida de opiniones (mejor que ésta) a partir de un artículo publicado en Trends in Genetics. La tesis de este último es que la inteligencia humana fue aumentando progresivamente, pero hace ya tiempo que está disminuyendo y, correlativamente, la estupidez está aumentando. Los retos del hombre (y la mujer) primitivos se lo imponían y a medida que los retos han disminuido, la selección natural no ha ido en la dirección de los más aptos necesariamente.
Obviamente, tal hipótesis no puede probarse: no hay modo de construir un test de inteligencia que se pueda aplicar a todos los hombres (y mujeres, ausentes por cierto) del gráfico. Luego algunos la rechazan, falta de datos y más propia de las Facultades de Humanidades que de las de Ciencias.
La disyuntiva, cuando se carece de datos verificables que puedan mostrar que la hipótesis es falsa, es clara: o se rechaza el tema porque no hay datos para trabajar con él por más que sea interesante e incluso importante o se busca una vía alternativa a ese empirismo. Por ejemplo, y ya que no se puede demostrar con datos, ver hasta qué punto la hipótesis es verosímil. Sus resultados exigen mayor humildad que la arrogancia del "científico", pero plantea problemas importantes.
Personalmente, creo que la hipótesis tampoco es verosímil y, simplemente, porque no distingue coherentemente (la coherencia interna es también un criterio) entre ser listo y ser inteligente. Pido disculpas por el ejemplo que voy a poner, que no demuestra nada, pero sí explica mi posición: hace unas semanas, comentando con unos amigos empresarios el comportamiento de un determinado político, estos explicaban la dificultad que tuvieron para hacerle entender un tema concreto. El tal político, decían, no era inteligente ni siguiera, añado, al nivel mínimo que creo era Huarte de Sanjuan el que establecía en un "bene dicenti oboedit" (si se lo explicas bien, lo entiende; el máximo nivel era el de "omnia per se intellegit", es capaz de entenderlo todo con sus propias fuerzas). Pero sí era listo, y la prueba empírica era el modo en que se había enriquecido en el cargo y cómo se había blindado como para no resultar condenado por algo que los dichos empresarios conocían de primera mano. 
Hay, pues, tipos diferentes de inteligencia y niveles diferentes de cada una de ellas. Fea generalización la que se discute ya que, paralelamente, debe de haber tipos diferentes de estupidez (conozco los míos) y, también paralelamente, niveles diferentes de estupidez (soy suficientemente inteligente como para saber lo estúpido que soy). Estupidez como la de escribir sobre estos asuntos con la que está cayendo.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Túnel del tiempo

Algo está pasando en España. Mi argumento no es de los consistentes, pero es lo que he sentido en la manifestación que ha recorrido Alicante. No tanto por la gente, que era mucha. Ni por su heterogeneidad, que era evidente. Ni, sobre todo, porque, por primera vez desde que participo en esas manifestaciones, las banderas iban mezcladas, es decir, no había un grupo para los de tal bandera y otro grupo para los de la otra, sino que UGT, CC.OO., CGT, independentistas, comunistas y socialistas iban mezclados. Por primera vez no me he visto extraño al no pertenecer a ningún colectivo con bandera.
Pero lo que me ha impresionado son las canciones. Entiendo que algunos hayan cantado la Internacional y he visto lágrimas en los ojos de algunos viejos de mi edad. Pero lo más curioso ha sido  que se cantasen canciones que tuvieron que ver con el tardo-franquismo y el anhelo de democracia, como L'estaca de Lluis Llach. Obvio que los más jóvenes la desconocen, como desconocen canciones de Labrodeta que también se han cantado. Pero los de mi edad recordamos que fue uno de los "himnos" de los años 70 junto a La Gallineta. Lo máximo ha sido cuando se ha empezado a cantar La huelga, que es mucho más antigua (me imagino que de antes de la última guerra civil española y, supongo, de origen no español). "A la huelga cien, a la huelga mil" cantaba la mujer con la que me he cruzado y yo también la cantaba: nos hemos mirado y hemos entendido nuestra singularidad: pocos sabían cantarla. Pero que se estén recuperando esas canciones me deja perplejo. No puede ser que se haya retrocedido tanto. Pero igual es que sí.

Las caras de la huelga


Se podía prever mucho antes de su convocatoria oficial el mes pasado. De hecho, el anuncio de la correspondiente huelga general portuguesa ya me hizo revisar mis planes de viaje a Bolivia, viaje que, después, se abortó cuando se supo que el próximo día 21 es allí  día del censo nacional, cosa que paraliza al país todavía más que una huelga general como la de hoy.
Los interesados en esa área, supongo que disfrutarán comparando la cobertura que le vayan a dar los medios gubernamentales, pro-gubernamentales y para-gubernamentales, y más ahora en que estamos volviendo a los tiempos de aquel Urdaci que tuvo que leer tan a desgana el fallo del tribunal como para decir aquello de “Ce-Ce-O-O” para referirse a Comisiones Obreras. Los no interesados, bastante tendremos con la disparidad de estimaciones “científicas” del seguimiento, que oscilarán, tendencialmente, entre el 100 por ciento según los convocantes y el 0 por ciento según el gobierno, sin que sirva para nada la media aritmética entre ambas estimaciones y sin que lleve a nada la discusión sobre los servicios mínimos: que si fueron excesivos, que si fueron seguidos “religiosamente” y demás temas que adornan estas convocatorias. El tema, entonces, tiene dos caras. O, para ser exactos, tres.
La primera es la de los sindicatos que convocan esta huelga “europea” para protestar por unas políticas con las que no están de acuerdo. Es la parte expresiva del asunto. Hay gente cabreada, indignada, inquieta, asustada y menguada en sus posibilidades y quieren expresarlo sea en la huelga si todavía no están desempleados, sea en la correspondiente manifestación si ya lo están. Las explicaciones del tipo “hacemos lo necesario”, “nos importa el interés general” o “no hay alternativa” (esto último citando a la después Lady Thatcher) no les impresionan. Quieren detalles y solo encuentran la estrategia del miedo: “si no lo hacemos, será peor”.
Pero los sindicatos también plantean objetivos. Es decir, según algunas convocatorias, la huelga es para conseguir algo, no solo para mostrar descontento. Ese algo ya se planteó en manifestaciones anteriores: un referéndum sobre las políticas de austeridad y el ajuste que exige la “troika”. Es el modelo islandés, si se prefiere, pero ha tenido que ser puesto en solfa después de que el gobierno, desde Bucarest, dijese el mes pasado que la austeridad iba a acabar y había que seguir a Hollande (socialista) y bregar hacia el crecimiento. Sinceramente, no creo que tenga mucho sentido plantear un referéndum precisamente ahora con la que está cayendo (ni éste, ni el catalán, dicho sea de paso, aunque ya he dicho que a este último sí le veo sentido, pero no para mañana). Los acontecimientos se aceleran y no veo para qué serviría un referéndum fuesen los que fuesen sus resultados: si gana el SÍ al gobierno, estamos donde estábamos, pero con un interregno de campaña de por medio; y si gana el NO, el interregno puede ser mayor porque o el gobierno hace oídos sordos y se escuda en su cómoda mayoría absoluta o el gobierno dimite con lo que el interregno es todavía mayor y no parece que la cosa esté como para no ir tomando decisiones sobre un entorno cambiante, entorno que resulta estar fuera del país y muy lejos del alcance de cualquier gobierno que, en la mejor de las hipótesis, lo más que puede es intentar adaptarse con el menor daño posible y, entre ese daño, está el daño electoral que es uno de los objetivos de todo partido que se precie como se vio con los presupuestos y las elecciones andaluzas y pareció verse con el rescate y las elecciones vascas y gallegas y estamos viendo con los enredos previos a las catalanas.
La otra cara es la de los medios del entorno gubernamental (propios o asociados o simpatizantes). No se les ocurre llamar irresponsable a un gobierno que antepone sus intereses electorales a los  “intereses generales”. Los irresponsables, según estos medios, son los convocantes. Ninguna referencia a los millones de desempleados, ni al creciente número de personas condenadas a la caridad porque sus derechos (a la salud, a la educación, al trabajo) no se respetan. Lo que dicen que tendrían que hacer los sindicatos es  no tener liberados vagos ni subvenciones: autodisolverse. Aunque eso no se dice de las patronales y su tradición de cargos problemáticos, hay que acabar con aquellas organizaciones imprudentes que solo saben derrochar y, ahora, ser irresponsables. En una crisis económica como la actual, dicen, lo que hay que hacer es trabajar. Ojalá.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

martes, 13 de noviembre de 2012

Secesionistas de todos los países, uníos

Muchos portorriqueños desean que acabe su situación colonial y, en consecuencia, quieren formar parte de los Estados Unidos como un estado más. El asunto es algo más complicado que eso, pero, de ser así y desear ser un estado más, hay que reconocer que son excepcionales. Lo "normal", a partir de dichas elecciones del 6 de noviembre, es pedir separarse: en la página de la Casa Blanca, según cuentan otras fuentes aquí y aquí, aunque no he podido encontrarlo dentro de las relaciones públicas de su gobierno, se registran una veintena de peticiones para separarse de los Estados Unidos. Las peticiones vienen avaladas por sus correspondientes firmas cuya cifra, no muy alta, aparece en las fuentes que cito más arriba. La petición que viene de Texas es lacónica, pero ha superado las 25.000 firmas necesarias para ser por lo menos respondida por la Casa Blanca. Dice así:
Peacefully grant the State of Texas to withdraw from the United States of America and create its own NEW government.
 Permanezcan atentos a sus pantallas. De momento, no vendría mal que los secesionistas del mundo entero se uniesen en una ONG que podría llamarse "secesionistas sin fronteras". Lástima que la OG de su correspondiente estado no se lo permita.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Oil-Qaeda

El artículo empieza personal y acaba general. Al principio, su autor cuenta que, después de todo, el huracán Sandy no le trató tan mal como a algunos de sus conocidos neoyorquinos cuyas historias narra rápidamente. Pero de ahí da un salto y pasa al cambio climático a partir de la portada del Businessweek y el apoyo dado por alcalde Bloomberg al candidato Obama. 
Las pasadas elecciones han podido costar 8.000 millones de dólares para llegar a donde ya estaban los estadounidenses: el mismo presidente, la misma correlación de fuerzas en el Congreso y el Senado y la misma inminencia del "fiscal cliff", el acantilado fiscal o como se llame a esa situación extrema de un gobierno haciendo suspensión de pagos. 
No se sabe cuándo dinero se ha empleado en financiar a los que niegan el cambio climático (sí, sí, también los que lo afirman reciben fondos para la investigación, una investigación que difícilmente se puede autofinanciar). Pero los que tal cosa han hecho, dice el autor que cito, pueden ser considerados como terroristas al mismo nivel (si no peor) que los que hicieron la barbaridad del 11-S. 
Si las alteraciones climáticas de estos años tienen que ver con la acción humana y el negarlo ha retrasado la toma de decisiones para aliviar su impacto (no digo suprimir ese impacto), y si las catástrofes relacionadas con el clima pasan de ser un asunto de países "tercermundistas" y comienzan a afectar a los países centrales, algunos de los habitantes de estos últimos países pueden empezar a preguntarse por qué se ha dedicado tanto dinero en la "guerra contra el terrorismo" y tan poco en la "guerra contra las catástrofes relacionadas con el clima".
Si fue otra barbarie el asesinato extrajudicial de Ben Laden, justificada por su relación con Al Qaeda, no sería una barbarie llevar ante los tribunales a Oil Qaeda, a los responsables de retrasar decisiones que tendrán impacto futuro, retraso motivado por consideraciones presentistas: el beneficio inmediato.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Peinetas y cortes de manga

Ya traje aquí  la aparente universalidad de la "peineta" que unía a un policía de Sichuán, China, con el ex-presidente español, Aznar, ambos compartiendo gesto. A esa mínima colección se añaden ahora las cinco, entre peinetas, cortes de manga y cuernos, por parte de políticos estadounidenses, italianos y franceses. Como diría una diputada española, ejemplo del buen decir (le viene de familia), "que se jodan". Si es universal es que es humano. Y si no, puede que también.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Tercermundizar

En cuatro cómodos pasos:
Primero, destruir la propia manufactura. Hay muchos medios, pero el mejor es evitar una mano de obra bien educada y producir mercancías de peor calidad y a mayor precio que la competencia. Se puede provocar desde fuera (y así se creó el "Tercer Mundo" de otros tiempos), pero siempre hace falta la cooperación y, a veces, la iniciativa de las élites locales.
Segundo, reducir la clase media. O, si se prefiere, polarizar la sociedad haciendo que los ricos sean más ricos (y tengan el "Estado de Bienestar para ricos") y los pobres más pobres (reduciendo la intervención del Estado y dejando la "de subventione pauperum" que decía Luís Vives a las obras caritativas de las ONG y las iglesias). El Estado deja de ser un elemento de reducción del carácter desigualitario que tiene el mercado (Adam Smith ya lo decía: el mercado se nutre y produce desigualdad) y se convierte en un factor más de desigualdad dejando de intervenir en la educación, la sanidad y los servicios sociales y, de hacerlo, haciéndolo a favor de los ricos (por ejemplo, cediéndoles la gestión de los servicios públicos cuyas infraestructuras han sido pagadas con dinero público).
Tercero, exportar la propia riqueza. Básicamente se trata de tolerar (si no provocar) la huida de capitales sea en fondos que se van a los bancos de reconocida discreción (paraísos fiscales) sea fomentando la inversión en el extranjero. es decir, fomentando la deslocalización de las propias empresas con lo que volvemos al punto primero.
Y cuarto, aceptando casi con entusiasmo el ser colonizados (o recolonizados en su caso). Fomentando la compra de activos propios por parte de extranjeros, aceptando gustosos la inversión extranjera y buscando afanosamente que los extranjeros compren la deuda (y, como ya he citado, el que controla el futuro, controla el presente).
No, no estoy hablando de España o, si me apuran, del Ecuador. Estoy siguiendo, punto por punto, un artículo estadounidense dedicado a la tercermundialización de los Estados Unidos.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Migrantes y orden de picoteo

Hace algún tiempo, un pariente mío ecuatoriano me escribió quejándose del maltrato que se infligía a sus compatriotas en las Españas. Le pregunté, a mi vez, qué pasaba en el Ecuador con los inmigrantes colombianos (y algunos cubanos). Por lo que respecta a España, obvio que no lo negué, aunque añadí los consabidos matices que van desde el hecho de que, hasta hace muy poco, mi médico de familia era ecuatoriano (aunque no compartíamos tendencias políticas respecto al país) y, sobre todo, que no tiene sentido hablar de "los españoles" y sus comportamientos hacia "los ecuatorianos". Hay de todo en ambas categorías. 
Ahora encuentro una noticia sobre el maltrato a los inmigrantes subsaharianos en Marruecos. Las consabidas matizaciones.
Pero en ambos casos se pone de manifiesto el "orden de picoteo" que se establece, casi como un automatismo, entre los nacionales de un país y otro que se difumina cuando se introduce la perspectiva de las clases sociales. Cierto que algunos subsaharianos pueden recibir mal trato en Marruecos como algunos marroquíes pueden recibir mal trato en España... siempre que sean de clase baja. Currantillos, vamos. Si son de clase alta dejan de ser "moros" y pasan a ser "visitantes", "invitados" o "residentes". Mejor no negarlo. Como tampoco tiene sentido negar el maltrato realmente observable o negar la tendencia a culpar al maltratado del mal trato que recibe.

jueves, 8 de noviembre de 2012

USA: números cantan

A estas horas, me faltan los datos de Florida (Florida otra vez, como en 2000 y los pocos cientos de votos que marcaron la supuesta diferencia entre Gore y Bush II). El recuento es automático cuando se producen determinadas disparidades. Pero las líneas generales (con oscilaciones en los datos que me molestan) son las siguientes, al margen de lo que cuentan los medios y ya se sabe (quién ha ganado, de qué iban vestidas las respectivas mujeres, las fiestas en un centro y otro, los discursos de circunstancias y todo eso; en general, cuentan quién ha ganado pero no cuentan los goles de cada cual y cuántos "metieron" en el partido anterior):
1. Ha votado menos gente que en 2008. Entonces los votantes fueron 131 millones, ahora han sido 117. La población total de los Estados Unidos actuales es de 313 millones, pero no encuentro las cifras de la "población en edad de votar" (están en el censo, pero no es muy "user friendly") ni la de los "registrados". 
2. En todo caso, eso quiere decir que la participación ha bajado en torno al 9 por ciento: del 57-58 que fue en 2008 al escaso 50 por ciento de este año. O sea que el porcentaje de los que votan por Obama, calculado sobre esa posible "población en edad de votar" (y no digamos sobre la población general) es muy pequeño.
3. Obama pierde casi 9 millones de votos (de 69 a los 60 actuales) y de McCain a Romney hay una caída menor: de 59 millones a los 57 de este año.
Como en otros lugares que ya he comentado, como fue el caso de las elecciones autonómicas en Galicia, el énfasis público es en quién ha ganado y por cuánto: obvio, ganó Obama por más de 2 millones de votos populares y con toda esa historia de los "votos electorales". Pero, aquí como allí, el ganador es a pesar de que el número de votos se ha reducido de manera notable. Deducir de eso que "los Estados Unidos aprueban sus políticas" es una barbaridad, como lo fue en las Españas decir que por el triunfo del Partido Popular y su pérdida de votos se podía deducir que "España aprobaba las políticas del gobierno central, PP". Y tampoco puede decirse que "el pueblo 'americano' ha rechazado a Romney".
Las encuestas a pie de urna parecen indicar que las mujeres han votado significativamente a favor de Obama (los varones por Romney) y algunas minorías (hispanos, negros) también (Lo de la juventud, es una enfermedad que se cura con el tiempo). La reacción de algunos conspicuos republicanos como Gingrich ha sido no la de revisar el propio proyecto sino, usando la lógica del mercado, exponer la necesidad de adaptarlo a los cambios demográficos producidos en el electorado estadounidenses que explican mejor estos resultados que no otras historias.
Espero dejar este tema de una vez.
(Añádido el 11: pero lo que importa es quién gana y eso es lo que hay que predecir. Que haya "malestar en la democracia" es, a lo que parece, irrelevante)

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Silencios políticos


Siempre aposté (y aquí hay constancia) por que Obama iba a perder. Mi argumento era sencillo: los gobernantes de países centrales, es decir, azotados por la crisis, pierden en las elecciones que sus electores usan como medio para castigar al gobernante al que culpan de la dicha crisis o de la mala gestión de la misma. Los argumentos en contra de Romney iban en otra dirección: mormón, continuas meteduras de pata, problemáticamente rico y cosas parecidas. Algunas encuestas han ido dando como ganador a Obama excepto en los días posteriores al primer debate, cosa poco importante porque se trata de una reacción superficial ante un espectáculo igualmente superficial. Pasado el entusiasmo futbolístico, Obama volvía a ganar y, sobre todo, ganaba -por lo menos así lo vi la semana pasada, cuando estuve mirando encuestas- en los llamados “swing states”, estados de la Unión que no siempre votan al candidato de la misma marca.
El complicado sistema electoral estadounidense hace difícil la predicción a partir de encuestas que dan porcentajes para todo el país ya que cada estado tiene sus propias normas para elegir a los “grandes electores” que son los que, finalmente, elegirán al presidente. Ha habido casos (el de Al Gore frente a Bush fue extremo) en que un candidato ha ganado en voto popular (que es lo que dicen las encuestas “a escala nacional”) y ha perdido en voto electoral y, por tanto, no ha sido presidente.
Antes he usado la palabra “superficial”. De hecho, hubo comentarios en los Estados Unidos sobre esos debates que nunca trataban de determinados asuntos que iban desde la pobreza infantil a la tasa de encarcelamiento o al hipermilitarismo pasando por el aumento de la obesidad en las capas bajas, racismo, la creciente desaparición de las clases medias y la diminución de la movilidad social asociada con el “sueño americano”.
Suele ser interesante fijarse en lo que no se dice. En estas votaciones hay dos temas de los que tampoco se va a hablar o de los que ha habido escaso reflejo en los medios. El primero es la cifra absoluta de votos recibidos por cada uno de los candidatos. En los Estados Unidos, para votar hay que registrarse (y no todos los que están en edad electoral se registran y algunos que quieren registrarse son rechazados por razones políticas, es decir, por temor a que voten por el contrario). Después, no todos los que se registran acaban votando, con lo que lo importante es ver cuántos han votado por cada cual (como tendría que haber sucedido en los análisis de las elecciones de Galicia y País Vasco donde el PP perdió 100.000 votos en el primer caso y 20.000 en el segundo y los socialistas 200.000 y 100.000 respectivamente). Claro que el que gana, gana, y lo que importa es mandar, pero no significa lo mismo una votación en la que con un cuarto de los votos posibles (registrados y no registrados) se llega a presidente. Y que Ohio no sea otra Florida.
El otro asunto es qué ha sucedido con los votos al Congreso. Se habló de que los Republicanos, cuando temieron perder, concentraron sus fuerzas (no se olvide que el coste total de este ciclo electoral habría alcanzado los 5.800 millones de dólares) en controlar el Congreso para “atar las manos al presidente”. El problema, ahí, es que, para lograrlo, tal vez hayan conseguido el Congreso más polarizado de los últimos tiempos, con candidatos muy “locales” y, en el caso Republicano, muy escorados hacia el Tea Party y sus ideas extremistas.
Es lo habitual. Está pasando algo parecido de cara a las elecciones en Ecuador para febrero. La lucha por la presidencia (que probablemente, en contra de lo que sucede en países centrales, se gane desde el gobierno) no deja ver que la cuestión es ver quién ocupa mayores cotas en el Congreso. El número de escaños que vaya a tener cada partido es muy importante y llama la atención que algunos partidos, allí, concentren sus votos para una presidencia que difícilmente van a ganar y los dispersen para el congreso que es desde donde podrían llevar adelante sus planteamientos políticos.
Si en el caso del Ecuador hay diferencias entre Correa, Lasso y Acosta (los mejor situados en las encuestas) y no es lo mismo un Congreso con grupos parlamentarios de unos u otros, en los Estados Unidos, más allá de lo que el marketing político construye y los medios reflejan, el silencio es sobre las semejanzas. Que podrían ser evidentes.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

Entender al otro

Un profe de Berkeley que estuvo en cargos públicos constata la polarización de su país: geográfica y socialmente, la política les separa. Dice rechazar determinadas ideas, pero no a las personas que las profesan y reconoce que no es lo más frecuente: se rechaza también al que tiene ideas diferentes a las propias, de origen oscuro pero remachadas por los medios de comunicación afines con la propia ideología. Se pregunta por el origen de esta polarización y lo encuentra en la pérdida de estatus por parte de capas importantes de la sociedad estadounidense y en la frustración que tal pérdida genera sobre todo, dice, entre varones blancos de clase obrera. Y para la frustración, nada "mejor" que un chivo expiatorio proporcionado, de manera oportunista, por los políticos que pescan a río revuelto. Razas (si son inferiores es que yo soy superior), sexualidades (atacando a los homosexuales me evito el plantearme si no lo seré yo también), sexos (las mujeres nos están comiendo el terreno), orígenes (la culpa de todo la tienen los inmigrantes -legales e ilegales-), religiones (el país se está islamizando y hay que defenderse de esta "yihad cultural" que acabará colonizándonos -este asunto es particularmente útil ya que proporciona una fuente adicional de inseguridad y una necesidad adicional de chivo expiatorio).
No es tan diferente de lo que observo en las Españas, de ahí mi interés en entender las posiciones diferentes a la mía sin por ello abandonar mis propias ideas. Por suerte, pertenezco a una organización, los rotarios, que hace que tenga amigos con los que comparto mesa y mantel pero no determinadas ideas con todos ellos. Entender al otro es todo un proyecto en un mundo que se está polarizando a medida que la crisis afecta a los países centrales y cuya crisis "gotea" hacia los restantes, incluidos los emergentes. Y entender al otro, sin por ello abjurar de los propios principios, es una necesidad en países que se polarizan. En la vieja tradición católica se decía algo así como "estar contra el pecado, pero no contra el pecador". Supone una forma de superioridad autoadjudicada por parte de quien lo hace. Algo es algo: mejor que enviarlo a la hoguera de una Inquisición que cumplía con funciones parecidas a las indicadas más arriba respecto a los chivos expiatorios (brujas, herejes, homosexuales, falsos conversos).

martes, 6 de noviembre de 2012

De lo que no se puede hablar

Mañana publico un artículo (que reproduciré aquí) sobre los silencios en esta ruidosa campaña electoral. Silencios de los que levantan acta los que los sufren directamente, es decir, los estadounidenses. Ahora encuentro una lista digna de mención sobre asuntos que debieron, deberían o deberán ser debatidos en los Estados Unidos, a saber:
to debate, for example, whether drone strikes might be creating as many terrorists as they are killing; or to ask whether Americans truly believe that their president should have “the unreviewable power to kill anyone, anywhere, at any time” with no judicial oversight whatever; or even to inquire of their leaders, actual or prospective, how many thousands will need to be killed in this manner before the war on terror could finally be declared at an end—if in fact it ever can be
No son malas preguntas: 1. a cuántos terroristas se está matando mediante los ataques de los "drones" (aviones no tripulados"  en comparación con los terroristas que tales ataques producen. Parece más que probable que estas matanzas indiscriminadas, aunque con objetivo posible, generan un fuerte resentimiento en las poblaciones, que puede trasformarse en dar el paso y alistarse en las fuerzas contra-insurgentes, anti-occidentales, jihadistas o como se les quiera llamar. Terroristas, incluso. Sucede en otros países con la tortura: a más torturados, más torturables.
2. si los estadounidenses creen realmente que su presidente debería tener el derecho de matar a quien sea, donde sea y cuando sea. El caso del Ben Laden es paradigmático, pero los drones del punto anterior, también. Que haya jefes de estado, como el rey de España, que están por encima de la ley no deja de ser un anacronismo pre-democrático.
3. cuántos miles han de ser matados en esa peculiar guerra contra el terror como para declararla terminada. Es un misterio. Por mi parte, soy de los que creen que con esa "guerra contra el terrorismo" los militaristas estadounidenses han encontrado la justificación perfecta para sus gastos militares (y consiguientes beneficios privados): un enemigo elusivo, fácilmente reproducible, eterno. Ya no les hace falta el "comunismo" de la URSS. Han encontrado uno mejor.

Ohio, Florida y los abogados

Hay quien espera en las elecciones estadounidenses de hoy un lío parecido al que hubo, en 2000, en Florida que, para algunos, dio el triunfo fraudulento a Bush II frente a Al Gore. Esta vez en Ohio. El Financial Times da los detalles.
Ya se ha comentado que estamos ante "the best democracy money can buy" (la mejor democracia que el dinero puede comprar) y, a día de ayer, los dineros habían intentado de todo. Después,  el caso es que las dificultades para votar han sido notables. Y, sobre todo, hay fundadas sospechas sobre el recuento que, en todo caso, si es con diferencias muy ajustadas suele ser voluntariamente chapucero. Todo ello puede hacer que el asunto pueda quedar, como entonces, primero en manos de los abogados y, después, en manos de los jueces.
No vendrá mal recordar Florida y las excesivas disparidades entre los resultados proclamados y las encuestas a pie de urna. Estas son falibles. Como toda encuesta. Pero cuando las diferencias son tan abultadas y sistemáticas, hay para sospechar, como ahora lo hay (y ya he contado) sobre las "máquinas" para el voto a través de ordenador, que entonces no hubo modo de "abrir" los ordenadores para ver el programa para el recuento y ahora puede pasar lo mismo.
Y que quien dio el triunfo a Bush II fue un tribunal "dependiente" de su hermano Jebb, entonces gobernador de Florida, y próximo candidato republicano si ahora no gana Romney.
Les jeux son faits. Bueno, en realidad, la bola está corriendo en la ruleta.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Promoción de la democracia

"Democracy building", "democracy promoting" (en el extranjero, por supuesto), han sido eslogan de sucesivos presidentes estadounidenses como si no lo necesitasen en su propio país. Sin embargo, el tema no aparece situado muy alto en las preferencias de los estadounidenses que, antes que dedicarse a tales tareas, prefieren que su gobierno se dedique a trabajar por conseguir empleos para los estadounidenses, defenderles del terrorismo y conseguirles acceso barato a la energía. El orden entre estos tres ha cambiado a lo largo de los años, pero ahí están. Lo de la democracia, en cambio, ocupa un honroso último puesto en prácticamente todas las encuestas de este simpático enlace interactivo. En estos tediosos días en que se mira con tanta atención a los Estados Unidos (ni yo me escapo), no vendrá mal fijarse cómo miran los estadounidenses hacia el mundo. En el enlace hay más temas. Diviértase.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Los que rompen España

Déjese de banderas, himnos, historia, lenguas, arte y demás elementos del nacionalismo. Tanto da un trozo de trapo que otro, los himnos suelen ser bastante ridículos, la historia está manipulada "ad usum delphini", las lenguas también (ningún nacionalista sabe qué hacer con las "lenguas de transición") y, si es arte, es universal. Las "madres patrias" (bonita familia) de cada cual son resultado de decisiones que nada tienen que que con uno mismo: uno no nace sino que lo nacen y sin pedirle opinión sobre el hecho y sobre el lugar al que quedará vinculado por el "ius soli" que se añade al "ius sanguinis".
Pero existen. Son defendidas con uñas y dientes ya que, como diría el himno colombiano, "morir por la patria no es morir: es vivir". Dividen el mundo en un "nosotros" y "los otros". Generan una fuerte identificación mediante banderas, himnos, historia, lengua y arte "propios" que los distinguen de las banderas, himnos, historia, lengua y arte de "los otros". Y si no estás conmigo, estás, so traidor, contra mí.
Y a veces hay patrias que desaparecen porque son invadidas por otras. Y patrias que quieren salirse de la patria en la que estaban antes. Y ahí se monta el lío con la "sagrada unidad de España", el "papel constitucional del ejército como garante de la unidad de España" mientras los separatistas quieren tener su propio estado por las malas (como intentó inútilmente ETA en el País Vasco) o por las menos malas (como dice intentar el actuar presidente de Cataluña, creo que de forma igualmente inútil ya que, para "salirse" necesita hacerlo con la benevolencia del gobierno de Madrid, cosa que ni uno ni otro están dispuestos a practicar por motivos que parecen más electorales a corto plazo que políticos a medio). 
La verdad es que todo eso me preocupa poco. Más me preocupa los que sí pueden romper la unidad de España: primero, los "no residentes"  (extranjeros, vamos) que son tenedores de deuda española y cuyo porcentaje está aumentando (35 por ciento hasta un total de algo más de 200.000 millones de euros) y ya se sabe que el que controla el futuro controla el presente. Pero, sobre todo, los españoles-españolistas-patriotas que han sacado del país mucho más de 300.000 millones de euros en los últimos 14 meses (250.000 en lo que va de año). Estoy convencido de que las estimaciones de Banco de España han de ser leídas al alza: conocen mucho menos de la realidad económica que aquello de lo que alardean. Probablemente, la fuga de capitales de patriotas españolistas ha llegado a una cifra todavía mayor. Y ahí sí que hay un ataque frontal a España. La maltratan, la rompen, la desprecian, la ningunean etc. etc. etc. 
No importándome mucho la unidad de España, mi pregunta es: ¿por qué tanta alharaca con los separatistas políticos y la pasada como gato sobre brasas con los separatistas económicos?

sábado, 3 de noviembre de 2012

ONG

Ahora toca Rusia. Antes fue Bolivia y el interesante "oenegismo, enfermedad infantil del derechismo" que publicó su vicepresidente (mucho antes de que el presidente recibiese a la reina de España, representando a los donantes). Unos los ven como derechistas y otros como izquierdistas, así que habrá que intentar ver qué sucede ahí. Enumero alguno de los elementos a considerar, algunos ya reseñados en el prólogo de Compasión y cálculo que se publicó en el 98 (1998, no 1898)
Que haya gente que crea que, por estar en una ONG, ya puede ir repartiendo certificados de "buena conducta", no quiere decir que todos lo hagan. Es cierto que la petulancia de algunos oenegeros es molesta por falta de fundamento (generalmente, como toda petulancia), pero no todos se sienten tocados por el dedo de la divinidad como para sentirse por encima de todos los demás.
Que haya gente que haya utilizado las ONG para el lucro personal  y la corrupción y hasta para el narcotráfico, no significa que no haya voluntarios generosos, entregados y hasta heroicos.
Que haya oenegeros que, conscientes de su superioridad civilizatoria, van por el mundo trasmitiendo sus propios valores y forzando su aceptación mediante la "ayuda" que prestan, no excluye que los haya sumamente respetuosos con lo que se encuentran y puedo añadir que hasta misioneros católicos he conocido que se acercaban a los "misionados" con el mínimo de etnocentrismo posible (la ausencia de etnocentrismo es imposible) y se planteaban aprender de ellos más que enseñarles la verdad de importación.
Que haya ONG que sustituyen al estado y trasforman lo que es un derecho (a la educación, a la sanidad, a los servicios sociales básicos) en un resultado de la caridad, la solidaridad o cualquier otro valor del "donante", no significa que, desde el punto de vista del "receptor", le tenga sin cuidado si es un derecho o es un regalo ya que lo que le importa es tener esa necesidad satisfecha.
Hasta ahí, los gobiernos están tranquilos, sobre todo en este último punto, sobre todo si sucede que la cooperación es "el dinero de los pobres de los países ricos que acaba en manos de los ricos de los países pobres" aunque no sea más que porque responde a necesidades cuyo coste el estado se ahorra y puede así dedicar esos dineros a otras cosas.
Lo que irrita particularmente a los gobiernos es que las ONG añadan a su labor humanitaria un trabajo de denuncia. Y eso sí que no.
Es obvio que es imposible ver el mundo con ojos distintos de los propios y es casi inevitable que los propios valores se cuelen subrepticiamente en la actividad cotidiana. Es comprensible y los gobiernos podrían entenderlo. Lo que no están dispuestos a entender y menos a tolerar es que se pongan a criticar lo que hacen esos gobiernos. Cierto que los extranjeros, como mejor están es calladitos. Pero no es fácil ni ese silencio y, cuando se rompe, que los gobiernos se queden tan tranquilos. Los españolitos harán bien recordando cómo han reaccionado diversos gobiernos de diversos partidos en las Españas cuando ONG han denunciado la tortura en las cárceles o los excesos policiales contra los manifestantes, asunto éste común con otras familias, solo que éstas, como en Israel o en Francia, lo reconocen y persiguen a los presuntos culpables.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Catástrofes clasistas

Ya pasó en Haití y y se vio con Katrina: las catástrofes distinguen entre "los de arriba" y "los de abajo" y se ceban en "los de abajo", que viven en barrios más vulnerables, en casas de peor calidad y con necesidades mayores. Ahora se ve en este reportaje que Sandy no ha sido una excepción, antes, durante y después del paso del huracán. La desigualdad social se ha manifestado.

Si el mundo votara

Si cada uno de los países encuestados fuese un "estado de la Unión", ¿quién ganaría? Olvidemos que cada uno de ellos, como sucede en los Estados Unidos, podría tener sus propias leyes electorales a la hora de elegir a los "grandes electores", pero el mapa del mundo que resulta es sugestivo:



Ganaría Obama. Pero las diferencias de país a país que recoge Foreign Policy los clasifica en "pro-Romney" (solo uno: Israel), fuertemente a favor de Obama (los azules oscuros, como el Brasil), a favor de Obama, pero sin tanto entusiasmo (azul claro, como España) y los "swing states" (los morados como el Ecuador) en los que el entusiasmo es menor. No hay datos para el resto de paises, por ejemplo para Noruega.

No hubo"October surprise"

Era una posibilidad: que no hubiese este año una "sorpresa de octubre" para orientar el voto hacia el presidente que busca la reelección. Pero había otras posibilidades. Por ejemplo, Israel contra Irán. Los presuntos implicados tienen más información que yo, faltaría más, pero me puedo permitir especular.
¿Por qué el gobierno de Israel no ha atacado a Irán? Ha'aretz también especula al respecto. Y su primera razón es la historia: han aprendido que repetir lo de Suez puede ser desastroso para las relaciones entre Israel y los Estados Unidos, es decir, entre sus gobiernos. En realidad, parece que, al estar los resultados tan empatados, los gobernantes israelíes no se acaban de decidir entre un ataque que sería bien visto por Romney, amigo personal de Netanyahu, y no sería bien visto por Obama. La opción "atacar-no atacar" se cruza con el empate "Romney-Obama". 
Sí parece claro que el asunto Irán es un asunto israelí y no estadounidense, a pesar del lobby judío en Washington y su potente AIPAC. Y también parece que, en términos electorales internos, un ataque a Irán no daría los resultados deseables para el binomio Netanyahu-Lieberman que parecen dar por supuesto que ganan, pero que no parece que vayan a obtener más escaños ni parece que puedan arriesgar primar al "halcón" Lieberman sobre el "menos halcón" (que ya es decir) Netanyahu.
Tal vez la "sorpresa de Octubre" haya sido Sandy. Pero no planificada y sin que sus efectos electorales sean perceptibles.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Participación electoral

Un estudio de Gallup, antes del huracán Sandy, sobre la posible participación electoral en los Estados Unidos la semana que viene:
Gallup Turnout Indicators and Voter Turnout, Recent Presidential Elections
Obsérvese que la participación, sobre el total de la población en edad de votar, no hay llegado nunca, desde que se tienen estos datos, al 60 por ciento. Añádase que para votar hay que haberse registrado y se tendrá una idea de cómo funciona el sistema.
Llegada la supertormenta Sandy, Gallup no se atreve a pronosticar qué efectos tendrá sobre las votaciones del día 6 en una campaña que ha despertado menos interés que algunas de las anteriores, en particular las dos previas. Ni qué efecto tendrá sobre la participación ni, mucho más importante para los medios (y en la práctica, aunque no en el análisis), quién podría ganar. Porque la participación es clasista, racista y sexista  (menor en clase baja, negros y mujeres) y tiene efectos sobre los resultados. De hecho, el intento, por parte de ambos candidatos, de seducir al electorado "latino" tenía un motivo evidente: este año los "latinos" están particularmente movilizados para votar. Y por Obama.
Otra encuesta de Gallup da estos resultados comparando las opiniones del conjunto de ciudadanos en edad de votar y las de los ciudadanos registrados para votar:
Gallup "Scalometer" Favorable Trends for Barack Obama