miércoles, 31 de octubre de 2012

El huevo de la serpiente

Comparto con algunos amigos la preocupación por el posible retorno de un viejo tiempo lleno de  fanatismos y  violencias. La crisis del 29 estuvo acompañada, efectivamente, por el auge del nazismo y se produjo entre las dos Guerras Mundiales, la del 14 y la del 39.
Ante todo, hay que decir que la historia no se repite ni en comedia ni en tragedia. La actual crisis no ha estado precedida por una “guerra mundial” ni la crisis de entonces fue tan complicada como la actual en la que a los problemas financieros primero, y económicos después, se añaden asuntos que en el 29 no se tomaban en consideración: el aumento desaforado de los precios de los alimentos con la consiguiente hambre en muchas partes del mundo, incluidos los países hasta ahora ricos; la preocupación, más retórica que práctica, por el medio ambiente, aunque sabiendo que el riesgo de catástrofe climática es muy elevado; y, finalmente, la cercanía (si no se ha llegado ya) del “pico del petróleo” que no significa que éste se vaya a terminar, sino que hay que ir planteándose el complicado y quizá violento paso a una civilización post-petrolera.
A pesar de todo, hay dos puntos que fomentan aquella preocupación. A primera vista, y a pesar de algunas oscilaciones locales, se está dando en Europa un claro auge de los partidos de extrema derecha, xenófobos, y “anti-partido”, al tiempo que se radicalizan hacia esas posiciones algunos partidos que hasta ahora habían ocupado el “extremo centro”. Otros partidos de centro como el PSOE, desnortados como la barquilla “sin velas desvelada y entre las olas sola”. Simultáneamente, los partidos de izquierda-izquierda se están radicalizando de forma parecida a la radicalización hacia la derecha. El resultado, evidente: creciente polarización política. Hitler tenía muy claro que sus enemigos políticos eran los socialdemócratas y los comunistas y sus enemigos sociales los judíos, gitanos -roma- y homosexuales (los tres grupos que fueron objeto posteriormente  de shoah, porrajmos y homocausto). Ahora hemos añadido la islamofobia, pero no hay tanta diferencia como parecería.
Lo de las guerras es más complicado. Ante todo, aceptemos resignadamente que se llamen guerras “mundiales” a las guerras entre países centrales que consiguen arrastrar a algunos semiperiféricos y a muy pocos países periféricos. Hemos tenido algunas guerras de países centrales contra otros menos centrales (Afganistán, Irak) y una sucesión de guerras entre países periféricos, pero ninguna afectando a países centrales entre sí. No ha habido, pues, una guerra “mundial”, por mantener el vocabulario etnocéntrico. Pero es que el mundo está cambiando: México va a ayudar a España, Mozambique y Brasil a Portugal (no excluyo que acabemos recibiendo “cooperación al desarrollo” en la dirección opuesta a la que hemos tenido hasta ahora y con el mismo grado de generosidad y la misma ausencia de segundas intenciones y agendas ocultas, si se me disculpa la ironía), así que no busquemos guerras “mundiales” al viejo estilo. Las “mundiales” de ahora son las que podrían implicar a potencias nucleares dispuestas a utilizar el arma atómica capaz de producir efectos en “todo el mundo”.
En primer lugar, está el asunto Israel-Irán. Como toda guerra, sería resultado de múltiples factores: desde la necesidad de Netanyahu de ser reelegido a la de Ahmadineyad de mantenerse en el poder, pasando por las complicadas alianzas Netanyahu-Romney (viejos amigos) y el uso electoral de un conflicto de tales características en el contexto de estas próximas elecciones estadounidenses. Irán, cierto, podría llegar a ser potencia nuclear. No lo es. Niega querer serlo, aunque siempre es bueno dudar de cualquier afirmación de cualquier político. Pero Israel sí que lo es y no ha firmado el Tratado de No-Proliferación Nuclear. Irán sí.
Después está el clásico de pesadilla: India-Pakistán por cuestiones fronterizas que podrían tener traducciones religiosas y, sin duda, las tienen políticas hacia el interior. Son dos potencias nucleares y un enfrentamiento entre ellos sería el más peligroso escalón hacia el “invierno nuclear” para el Planeta.
Un incipiente problema es el de las islas Senkaku-Diauyu (que es como decir Malvinas argentinas, Falklands inglesas), un complicado conflicto entre el Japón y la China, esta última nuclear y de creciente militarismo que a los paranoides nos recordará el de la Alemania de otros tiempos aunque su situación económica no sea la misma que la de aquel entonces. Una escalada a partir de algo parecido a una reivindicación del pasillo de Danzig-Gdansk y ya la tenemos montada.
Queda lo peor: la de los Estados Unidos hipermilitarizados, con o sin Mitt Romney. Pero ésa es otra historia.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

Observadores electorales

Las próximas elecciones estadounidenses pueden tener sus fallos. Primero, de censo electoral con los casos conocidos de exclusión del mismo a los que un gobierno republicano (demócrata) sospecha que pueden ser votantes de los demócratas (republicanos). Es el llamado "disenfranchisement" del que ya he hablado en otros posts.
Después, como ya pasó con la empresa Diebold en las votaciones hacia Bush II, hay sospechas sobre la fiabilidad de los ordenadores que "suman" los votos emitidos a través del mismo. Ahora el caso es de empresas relacionadas con Romney y cuyos ordenadores electorales pueden ser hackeados o de cuyas "sumas" se puede sospechar que no van a ser "exactas".
Finalmente, están los problemas de dificultar el acceso al colegio electoral a aquellos que se sospecha que pueden votar por el contrario. Ambos partidos parece que lo han hecho alguna vez.
Son motivos suficientes para que desde la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (a la que también pertenecen los Estados Unidos) se haya pedido que se acepten observadores para que lleven a cabo tareas parecidas a las que se realizan en otros países velando por la pureza de los votos y el recuento. Y algunos altos cargos rusos han propuesto al Parlamento Europeo que aplique a los Estados Unidos el mismo criterio que aplica a Rusia y, por tanto, envíe observadores electorales. Lo que ha irritado particularmente a esos rusos ha sido que el fiscal general de Texas haya dicho que la actividad de dichos observadores sería considerada ilegal y, por tanto, denunciable y castigable penalmente. Obviamente, estas últimas noticias vienen en The Moscow Times, no en otros periódicos que suelo seguir.

martes, 30 de octubre de 2012

Facilidad para hacer negocios

Este "mapa", recién publicado por el Banco Mundial, me ha dejado perplejo:


Los países están ordenados, a grandes rasgos, según la solidez de sus instituciones legales y según la complejidad de sus regulaciones. Casi parece dar la razón a los "institucionalistas" que dan un fuerte papel a las instituciones económicas en el asunto del crecimiento económico. Visto país por país, la cosa es un poco más complicada

Como se ve muy mal (la captura no ha tenido mucho éxito), el interesado puede ir al original. Sorry. 
Por principios, dudo de estas clasificaciones que acaban diciendo que "para ir la cielo hay que ser buenos" y que "ser buenos es hacer lo que hacen los que mandan". Me pasa también con el índice de competitividad que publica el Foro Económico Mundial (Davos).
Además, los criterios que se utilizan para agregar las variables que componen el índice, no siempre son "perfectos". No pueden serlo. Además (ver la figura 1.2, que me resisto a reproducir visto el éxito con la anterior) la dispersión dentro de cada una puede ser tan grande que no se acabe sabiendo a qué se debe el valor alcanzado.
Item más, en realidad lo que pretende comparar son las facilidades regulatorias para las pequeñas y medianas empresas locales. Nada que ver con las facilidades para las grandes empresas extranjeras, de lo cual ya se encarga Transparencia Internacional cuando estudia la corrupción... y encuentra (seguro) un mapa parecido al primero.
En general, y en la línea de esto último, no me impresionan (aunque los uso) estos "rankings" que convierten el problema en una especie de olimpiada con su "number one, two, three etc" sin considerar para nada las relaciones entre países: quién manda, quién impone reglas, quién controla precios internacionales y cosas por el estilo.
Lejos de mí la funesta manía de echarle toda la culpa al imperialismo. La tiene, pero no es la única y tiene que ser compensada por una consideración de las condiciones internas (institucionalistas si se quiere). Al revés: estos ejercicios de olimpiadas para las condiciones internas vienen mejor entendidas si se introduce la consideración sobre las relaciones entre los países (y con empresas que van más allá de los países, multinacionales o transnacionales).
(Añadido el 5 de noviembre: Algunos sarcasmos fundados publicados en The Guardian al respecto)

lunes, 29 de octubre de 2012

Desconfíe de las encuestas

Ayer leí un raro reportaje sobre las "leyendas urbanas" en torno a la universidad española. Muchas palabras biensonantes como "científico", "empírico" y cosas por el estilo. No sé quién ha hecho la encuesta a la que se hace referencia ni sé si el periodista recoge acertadamente lo que de verdad se dice en dicho estudio.
Tomar como "realidad" lo que dicen los encuestados no es un buen principio. Una vez más: si en tiempos de Galileo hubiesen hecho una encuesta sobre quién daba vueltas y quién estaba quieto si la Tierra o el Sol, más del 99 por ciento habría dicho que el Sol se mueve y la Tierra está quieta: basta verlo. Preguntar a un universitario si cree que los "enchufes" sirven para abrirse paso en la vida (cosa que, por cierto, creo que es así) lo que contesten mayoritariamente no es una prueba de que dichos "enchufes" sirven, sino, simplemente, de que eso es lo que creen mayoritariamente los universitarios encuestados. ¿Estudiar lo que se prefiere mejora el rendimiento? Creo que sí, pero preguntarlo a los universitarios no es prueba de que así sea. En ese caso, habría que comparar el rendimiento (no las opiniones) de los que estudian lo que prefieren y los que han tenido que elegir otra carrera porque su nota no daba para elegir la primera, en cuyo caso se puede dudar si el rendimiento es por no haber podido hacer lo que querían o porque no tienen una preparación previa como para obtener una nota por encima de la nota de corte.
Copio el final del reportaje, que me ha dejado con los ojos a cuadros:
Los resultados ponen de manifiesto, según sus autores, la necesidad de cuidar la orientación de los planes de estudio a la realidad del mercado laboral, la importancia de participar en actividades de formación complementarias de formación de las universidades o que la participación en el programa Erasmus no suponga un obstáculo en la nota media del expediente académico. Se señala de forma categórica que deben modificarse ciertas características del mercado laboral para lograr una mayor accesibilidad en igualdad de condiciones para las universitarias.
Insisto en que no he visto el estudio, pero me extrañaría mucho que de las dos mil y pico encuestas realizadas en seis universidades se puedan extraer tales asertos, algunos de los cuales o son muy discutibles o son una obviedad para la que no hacía falta una costosa encuesta.
Pero es que ni siquiera se puede tomar como "realidad" una determinada intención de voto (cambio de país y de tema). La intención de voto es eso: intención. No es voto, que ése sí será realidad (dentro de un orden). La ventaja, aquí, es doble. Primero, que se pueden comparar estudios parecidos llevados a cabo por empresas diferentes. Aquí hay un buen ejemplo a propósito de las elecciones estadounidenses del mes que viene. Y, sobre todo, que el 7 de noviembre se sabrá qué empresa ha logrado mejores estimaciones de voto a partir de las intenciones, previa "cocina" de los indecisos y los "no contesta" que sí van a votar pero que no han respondido al encuestador.
Las encuestas prueban muy pocas cosas, siendo optimista. Mejor tomarlas con cautela y, como los anuncios de alcohol, bajo su responsabilidad. Y lo digo como usuario sistemático de las mismas.
Caso particular: nunca se podrá saber si la unión electoral de Netanyahu y Lieberman (Likud y Yisrael Beiteinu) de cara a las elecciones de enero producirá mejores resultados que si fueran separados. Una encuesta dice que obtendrían, juntos, 35 escaños, siete menos que los que tienen ahora. Pero es obvio que, para responder "científicamente" y "empíricamente" (como dicen los de la primera noticia) necesitaríamos un imposible: hacer las elecciones en esa alianza Likud-Beiteinu y repetirlas, tal cual, pero con ambos partidos por separado. Como eso no es posible, no hay más remedio que aguantarse y saber que vamos a tientas y que, igual que en las encuestas estadounidenses que critica la segunda noticia, igual hay aviesas intenciones en esa predicción. El que también se anticipe que los laboristas podrían obtener 23 escaños es un argumento para no desconfiar tanto. Pero aquí no se produce lo del "condenado por desconfiando". Mejor desconfiar.
Dicho lo cual, no deja de ser interesante saber que, según otra encuesta, los israelíes judíos preferirían que ganase Romney mientras que los israelíes árabes preferirían que ganara Obama. Curioso ¿no?

domingo, 28 de octubre de 2012

Más sobre Menos

Si se leyó el artículo que citaba ayer y con el que, fuera de algunos detalles, yo estaba de acuerdo, no vendrá mal ver este video sobre la situación de una zona de Barcelona. Interesantes los acentos de los que intervienen y, mucho más interesante, percatarse de qué asuntos NO son tratados.

sábado, 27 de octubre de 2012

Más sobre Mas

Un artículo con mucho sentido común sobre los planteamientos del presidente de la Generalidad de Cataluña de cara a sus elecciones. Es imposible subscribir todo de algo, pero, en este caso, me acerco notablemente.

viernes, 26 de octubre de 2012

Abusos

Ahora ya puede saberse para qué han servido las sucesivas "reformas laborales": para permitir que los dispuestos a abusar, abusen. No han hecho sino facilitarles la tarea.
También podría saberse que la "austeridad" impuesta por la "troika" es más sobre los fines y no tanto sobre los medios y que los medios aplicados están permitiendo privatizaciones encubiertas y no tan encubiertas a precio de saldo. Otro abuso. Y, claro, los "recortes" son sobre los más débiles (dependientes, desempleados, jubilados, empleados públicos de nivel medio y bajo). Lucha de clases "desde arriba".
Pero no son los únicos que abusan. Esta mañana, la panadera me contaba que han tenido que llamar al servicio técnico porque se les había estropeado una pieza del horno. La pieza cuesta unos 40 euros, pero la panadería ha tenido que pagar como 240. ¿De dónde aparecen esos 200? Algunos son comprensibles: desplazamiento, tiempo empleado, sabiduría del técnico para hacer el cambio. Otros (100 euros) son impresentables: "disponibilidad de servicio" o algo así. Es decir, que casi la mitad del precio viene de que la empresa se dedica a dar ese servicio. Por el mero hecho de existir. He visto la factura y es un abuso.
¿Qué tienen en común estas tres cosas? Pues que entre el desempleo (que ya llega al 25 por ciento oficial, es decir, que es más que eso y menos que eso), los "recortes" y los "pufos" se consigue contraer la demanda (o el consumo, si se prefiere), con lo que las ventas disminuyen, con lo que el desempleo aumenta, con lo que la demanda disminuye y así hasta la victoria final. Un poco de "demand side economics" no vendría mal, pero no se la ve ni se la espera. Y ése es el mayor abuso.
(Añadido el 29: mi panadera añade una información importante y es que sus averías son de medianoche o de madrugada y que la "disponibilidad de servicio" es de empresa especializada a la que se puede recurrir a las cuatro de la madrugada. También añade que a ella no le pagan "disponibilidad de servicio")

jueves, 25 de octubre de 2012

Días de penitencia

Creía que los días de arrepentimiento y penitencia eran particulares de las religiones del Libro (Kitab), es decir, de la familia judío-cristiano-musulmán. El Yom Kipur, la Cuaresma y el Ramadán tienen en común la idea de penitencia, expiación y purificación. Incluyen normas sobre el comer y el beber y, en algún caso -no en el cristiano-, sobre las relaciones sexuales. Las tres parten de la idea de que hay una culpa originaria que hay que purgar y cada cual adapta la penitencia a sus peculiaridades (añado que, en algunos monasterios cristianos medievales, los monjes, que no podían comer carne en Cuaresma, echaban vacas al estanque para, una vez "pescadas", poderlas comer ya que dejaban de ser carne y pasaban a ser "pescado").


Estas fotos están tomadas del People's Daily Online y se refiere al festival de los Nueve Emperadores Divinos, nueve días en los que, los taoistas tailandeses, se convierten en vegetarianos, se abstienen de determinados entretenimientos, se infligen daños como los que se ven en la foto y, en esa particular forma sincretista muy frecuente en Oriente, se acercan a los templos budistas para pedir por la paz, la felicidad y la suerte de la familia. En dichos templos de la isla de Phuket se produjo el descenso de los dioses que vinieron a la Tierra para sufrir por la gente y traerles felicidad y buena suerte (ni el taoísmo ni el budismo tienen dioses, dicho sea de paso. Buda decía que discutir si existen o no, no ayuda para nada para llegar al Nirvana). Eso sí, no hay sentido de la culpa original.
He tenido que recordar la perahera de Kandy (Sri Lanka) en la que, en la luna de agosto, se saca en procesión un diente de Buda, aunque, eso sí, acompañado de elementos hinduístas. O el templo budista-shintoísta-taoísta que visité con algunas estudiantes en Nagoya, Japón, después de haberme purificado y oyendo después que "los japoneses no somos un pueblo muy religioso". Algo tendrían que aprender los de la religión del Kitab. Por lo menos, podrían reconocer que pertenecen a la misma familia: Issa y su madre (Jesús de Nazaret) aparecen en el Corán, los cristianos tienen como su "antiguo testamento" a lo que los judíos tienen como Torah y todos tienen a Abraham como fundador.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Endiosamiento

Supongamos el siguiente razonamiento: 1. si una mujer es violada y queda embarazada es porque Dios lo ha querido igual que cualquier otra mujer que ha tenido sexo consentido; 2. luego hay que respetar la voluntad de Dios y no interrumpir ese embarazo como tampoco hay que interrumpir ninguno de los demás embarazos.
Suena rarísimo y, sin embargo, es lo que ha dicho un candidato al senado de los Estados Unidos y con probabilidades de ser elegido. No es broma.
Lo que no consigo entender es cómo sabe que ésa es la voluntad de Dios, lo cual le da derecho a hablar en su nombre. Mi impresión es que atribuyen a Dios (sin tener comunicación directa con Él) lo que creen con mucha firmeza, pero saben que no hay forma de probarlo. No tomar el santo nombre de Dios en vano, que decía uno de los mandamientos traducidos al cristianismo (en el original, probablemente decía "no usar el nombre de Dios bajo ninguna circunstancia", pero ésa es otra historia).
Los que hablan en nombre de Dios sin poder tener constancia de lo que ese Dios (no digo los demás dioses, que eso ya es complicar la cosa mucho) se parecen a los que hablan en nombre del pueblo. Y si lo de estos últimos ya resulta impresentable, no te digo los anteriores: hablar en nombre de Dios sin haber hablado con Él es un caso de endiosamiento: el que habla se cree Dios. Y, en ese caso, sí podemos estar seguros de que no lo es.

martes, 23 de octubre de 2012

Entre crecimiento y decrecimiento

La especie humana no se caracteriza, precisamente, por su racionalidad. Por eso me ha extrañado siempre el dicho de Hegel según el cual "si es racional, será real", que es una de las versiones, porque la otra (si es real es racional) me parece una barbaridad que nada tiene que ver con la rugosa realidad.
Es posible que lo racional, desde un punto de vista medioambiental, sea el decrecimiento. Obvio: el Planeta no puede aguantar un crecimiento indefinido con las actuales reglas del juego. Pero ¿a quién la preocupa el Planeta, es decir, a quién le preocupa que la especie humana pueda seguir viviendo en el mismo, depredándolo y destruyendo las condiciones de posibilidad para la existencia de esa especie destructora y en metástasis?
Lo que preocupa a destacados miembros de la llamada derecha como a conspicuos miembros de la llamada izuierda es exactamente lo contrario: si no crecemos, esto se va al diablo, luego hay que crecer y resolver los problemas inmediatos del empleo, la satisfacción de necesidades básicas y la estabilidad. Cierto que estos últimos tienen algo de wishful thinking o carta a los reyes magos en común con los anteriores. Los del decrecimiento lo "desean" (sin explicar cómo conseguirlo más allá de "influir en las conciencias") y estos del crecimiento, también. Porque hablan de crecer... aunque con distribución, con equidad. Cosa que suena a viejas propuestas (no aplicadas) de las viejas ideas sobre el desarrollo.
Algunos amigos (el último, un peruano) me escriben preguntándose por la necesidad de que los países hasta ahora ricos entren en el decrecimiento (los países hasta ahora empobrecidos quedarían exentos). Vaya a decírselo usted a alguno de sus gobernantes que incluso cuando están provocando el decrecimiento con sus políticas devastadoras de austeridad lo hacen bajo el supuesto (sincero o engañoso) de que así llegarán al crecimiento. Y dígaselo usted no a los teóricos del Buen Vivir  sino a a sus prácticas observables, bien poco respetuosas de la Pacha Mama, y que poco se diferencian de los objetivos y, en su caso, logros, de los países enriquecidos. El caso del TIPNIS es Bolivia es paradigmático como lo acabará siendo el del Yasuní-ITT en el Ecuador (el Perú solo tiene políticas extractivistas con mayor o menor oposición indígenas -el perro del hortelano, según el ex-presidente Alan García-)
Un cambio de sistema, dicen. Cierto. Pero ¿quién le pondrá el cascabel al gato? ¿Qué político en qué parte del mundo y con la que está cayendo va a presentarse a unas elecciones bajo la bandera del decrecimiento, es decir, bajo la bandera de más de lo mismo, menos empleo, menos consumo, menos demanda y menos empleo?

lunes, 22 de octubre de 2012

Campañas, votaciones, resultados

Voy a empezar con los Estados Unidos, donde, desde el New York Times, se recuerda que estarían llamados al fracaso electoral los candidatos que dijesen la verdad sobre su país: primeros en PIB y gasto militar, pero con pobreza infantil, tasas de encarcelamiento, movilidad social, resultados escolares, obesidad y otras muchas variables que lo dejan a un nivel deplorable y preocupante. 
Normal. En las recientes campañas españolas un partido independentista vasco hablaba de dejar de depender de Madrid, pero no decía que "en Europa" se depende, y mucho más, de Berlín y Bruselas (por ese orden). Lo interesante, en las campañas, no es lo que se dice sino lo que no se dice. Y vale para todos.
Vaya por delante que, en estos últimos años, he votado por tres partidos diferentes según las circunstancias, lo que me apetecía expresar (disgusto, simpatía, rechazo), lo que intentaba conseguir (uniendo mis votos a otros para conseguir que ganase uno o que no ganase otro) y a lo que me llevaba la pereza intelectual. Como todo el mundo, excepto los forofos-forofos.
Quiero decir que, para analizar los resultados de unas elecciones como las de ayer en Galicia y el País Vasco (el País Vasco español o las Vascongadas, según denominaciones extremas), habría que saber cuántos electores se clasifican en los grupos en los que me he autoclasificado en el párrafo anterior: expresivos, racionales con respecto a fines, racionales con respecto a valores o identificados con un partido de manera consistente a lo largo del tiempo. No tengo esos datos y supongo que alguien los tiene. Que los disfrute.
Lo que sí tenemos (y abundan en la prensa de hoy) son análisis en términos de poder: quién gana como para formar gobierno aunque haya perdido escaños, como sucede con el PNV en el País Vasco y quién va a seguir gobernando, el PP en Galicia solo que con mayor comodidad parlamentaria.
Y abundan las habituales arrimadas del ascua de los resultados a la sardina de sus intereses partidistas. El PP, por ejemplo, no considera una disminución de escaños en el País Vasco como rechazo a su política del gobierno central y sí considera la mejora en escaños de su partido en Galicia como un signo evidente de que el pueblo (español) aprueba su gestión. Añado que ya publiqué hace meses que, en España, hay PP para rato.
Y una de las razones es el hundimiento del PSOE ("pobre barquilla mía, sin velas desvelada y entre las olas sola"). Ahí no ha habido modo de que, desde sus sedes centrales, se arrimase la habitual ascua a la habitual sardina. Su irrelevancia crece.
¿Izquierda Unida? Pues desunida o difuminada en una coalición.
¿Qué queda? Nacionalismos sub-estatales tanto en un sitio como en el otro y, por tanto, no extrapolables excepto a Cataluña donde no es aventurado predecir un incremento del voto a CiU en las próximas elecciones autonómicas donde, como es de esperar, no se hablará de algunas cosas y sí de otras.
Pero ¿qué me falta? Pues ver la cuestión no tanto en términos de poder sino en términos de sociedad. No encuentro una comparación entre el número absoluto de votos recibidos por cada partido ahora por un lado y, por otro,  los obtenidos en las anteriores elecciones. En el periódico que ya he visto en papel a estas horas ese dato aparece municipio por municipio, pero no para el conjunto ni, en el caso vasco, para las provincias (que su sistema electoral se las trae).
Volviendo a los Estados Unidos y recordando lo dicho al principio sobre sus silencios, la campaña sigue con aparente empate de votos, aunque, como siempre digo, esos porcentajes hay que verlos estado por estado, dado un sistema electoral que también se las trae. Y puedo avanzar otra predicción: sabremos quién gana (no siempre es así, como sucedió con la primera vez del segundo Bush, cuando Al Gore ganó en votos y perdió... en la corte de Florida), pero no las cifras absolutas. Saber cuántos han votado a uno o a otro no es tan importante a la hora del análisis, pero sí saber cuántos son, en total, respecto a los votantes potenciales (registrados) y respecto a la población en edad de votar. Se puede ser presidente de los Estados Unidos con menos de una cuarta parte de los votos posibles.
(Añadido más tarde, después de búsquedas trabajosas y tontas:
El que pierde, se mire como se mire, es el partido socialista: como 200.000 votos en Galicia y 100.00 en el País Vasco. Pero el PP ha perdido 100.000 en Galicia y casi 20.000 en el País Vasco y el PNV ha perdido 10.000 en el País Vasco. Los cálculos con otros partidos nacionalistas  son más complicados, dada la división gallega y la unificación vasca, así que renuncio. Pero levanto acta de que las pérdidas de voto en Galicia son generalizadas (excepto el nuevo partido de Beiras que, por definición, aumenta). Y habría que ver el voto nulo y en blanco, pero ya lo dejo para los expertos. Yo hago de notario, pero me parece aceptable la idea de que lo que dicen los partidos, excepto el socialista que reconoce su debacle, ha de ser matizado o incluso rechazado por mentiroso, sobre todo si lo que se pretende es "escuchar la voz del pueblo").

jueves, 18 de octubre de 2012

Boyantes en la UE

Estos son los datos de Gallup comparando el porcentaje de los que se declaraban "boyantes" (Gallup clasifica las respuestas en "boyantes", "peleando" y "sufriendo") entre 2008 y 2012:

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Tres grupos en cuanto al cambio: los que se han deteriorado más (los GIPSI, menos Portugal, y algunos nórdicos, a ojo de buen cubero, más Francia, República Checa y Holanda), los que incluso han mejorado (Austria y Alemania, básicamente) y los que no han proporcionado cambios significativos en las respuestas (no se olvide que el margen de error es de 2 puntos, así que se puede dar como "estadísticamente estables"). 
Aun así, los países en los que siguen apareciendo notables mayorías de "boyantes" son Austria (que mejora), Suecia (estable), Países Bajos (que empeora) y Dinamarca (que sigue siendo la que da porcentajes más altos, pero que empeoran).
Los que tienen porcentajes menores de "boyantes" son Hungría (estable) y Grecia, que empeora en 30 puntos. Como España.


miércoles, 17 de octubre de 2012

Si me hubieran preguntado


Los comentarios sobre el último Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas han ido, mayoritariamente, por la línea de levantar acta y buscar significado al hecho de que “la clase política / los partidos políticos” se había convertido en el tercer problema considerado importante para España. Iba detrás del paro y de la situación económica y había irrumpido en la lista ya en 2009, cuando obtuvo un 13 por ciento de las respuestas y ocupaba el cuarto puesto. Ahora, como se ha dicho, lleva tres años en el tercer puesto y el porcentaje alcanzado un 27 por ciento de los que lo sitúan entre los tres problemas más importantes del país. Si me hubiesen preguntado, no habría negado que se trata de un problema, pero, sinceramente, habría dicho que no creo que merezca un puesto tan relevante. Hay, sin embargo, otros asuntos en ese barómetro que me parecen dignos de mención y, también para ellos, diré lo que yo habría contestado. Se trata de los temas medioambientales y, en concreto, a la pregunta 12 en la que se proponen tres frases y se pregunta al entrevistado si está de acuerdo o en desacuerdo o ni fu ni fa.
Primera frase. “Para poder proteger el medio ambiente se necesita que haya crecimiento económico en España”. El 51,8 por ciento está de acuerdo o muy de acuerdo con la frase. Yo tengo mis dudas. Porque uno de los problemas de más difícil solución no solo en España es que, al mismo tiempo, necesitamos crecimiento económico y decrecimiento económico. Hace falta el crecimiento económico para resolver la primera de las preocupaciones de los encuestados: el paro. Sin crecimiento no hay empleo si se mantienen las actuales reglas del juego. Esperar a un reparto del trabajo es esperar a Papá Noel. Pero con crecimiento, de nuevo siempre bajo las actuales reglas del juego, el problema medioambiental no solo no se soluciona sino que se agrava. En el modelo en que vivimos, crecer es agredir, de una forma u otra, a la Naturaleza y con efectos que van desde la simple contaminación al agotamiento de los recursos. Definitivamente, habría contestado que no.
Segunda frase. “El crecimiento económico es siempre perjudicial para el medio ambiente”. Aquí el grupo más numeroso (46 por ciento de las respuestas) es el de los que están en desacuerdo. Planteado así, hasta yo, a pesar de lo dicho, tampoco estaría de acuerdo. El crecimiento económico no tiene por qué ser perjudicial “siempre” para el medioambiente. Se puede crecer sin agredir a la Naturaleza de manera irreversible. Es uno de los significados de la palabreja “desarrollo sostenible”. Es decir, “otro desarrollo es posible”. Otra cosa es que sea probable y, ahí, temo que sea bien poco probable y que las numerosas poblaciones del mundo estén dedicadas irresponsablemente al suicidio colectivo que, obviamente, no es practicado con el mismo entusiasmo por los distintos componentes de la jerarquía de países (los Estados Unidos y la China va a la cabeza de la agresión) ni por los diferentes grupos sociales, aunque en este último caso la correlación no es tan clara como en el anterior: hay en “los de abajo” comportamientos muy agresivos contra el medioambiente, pequeños pero muy numerosos, que podrían compararse en sus efectos con los comportamientos agresivos de “los de arriba”, mayores y no tan numerosos.
Tercera frase. “La Tierra no podrá aguantar indefinidamente el ritmo actual de crecimiento de la población”. De acuerdo el 61,5 por ciento. Si me hubiesen preguntado habría dudado, como en las dos anteriores. Primero, porque ese sujeto, “la Tierra”, es problemático y no sé si se refiere a la pervivencia de la especie humana en el Planeta o a algún tipo de cataclismo que la convierta en algo como Marte. Segundo, porque es evidente que nada es indefinido en este mundo. El economista Kenneth Boulding decía que solo los estúpidos y algunos economistas son capaces de creer en un crecimiento indefinido. No: todo tiene límites y es limitada la capacidad de la Tierra para sustentar a este cáncer que le ha salido y que se llama especie humana. Cierto también que hay Planeta más que suficiente para alimentar a esta población y a mucha más y hacerlo sin deterioro del medioambiente, reproduciendo las condiciones para “aguantar” a tanta gente. No, no podrá hacerlo ni inmediata ni indefinidamente porque no queremos o porque estamos atrapados en la lógica del crecimiento sin saber resolver sus dilemas medioambientales.
Pero no se preocupe: igual nos equivocamos tanto los encuestados como yo.

Las barbas del vecino

Me han preguntado por qué me ocupo tanto de los Estados Unidos. Mi respuesta va en el título del post: cuando las barbas de tu vecino veas afeitar, pon las tuyas a remojar. Por eso me ha interesado este artículo de un psicólogo clínico estadounidense: por qué los estadounidenses son tan fáciles de manipular.
Lo que viene a decir es que la clase dirigente/dominante en aquel país está interesada en los métodos para generar "consenso"  a partir de la "obediencia a la autoridad" (la suya, claro). La literatura es abundante. El autor se remonta a las polémicas, en los años 70, entre Skinner (Más allá de la libertad y la dignidad) y Chomsky (“The Case Against B.F. Skinner”). Un buen autoritario estaría encantado con el libro de Skinner que, por cierto, disfruté cuando estudiante aunque no estuviese de acuerdo con su credo. Yo añadiría a Milgram, Sherif, Ash y algunos más, en esa manía profesoril de citar bibliografía.
Hace un par de días vi por una televisión española un breve reportaje sobre las campañas electorales y los sentimientos, que es lo que, a decir de los expertos entrevistados, hay que suscitar en las campañas. Es una corriente que se retroalimenta: en la medida en que se promueve tal propósito, se genera una demanda del mismo que genera mayores promociones que llevarán a mayores demandas de "pan y circo". Si los métodos que encantan a las élites estadounidenses son, en opinión del autor que cito, una amenaza a la democracia, estas propuestas de irracionalismo por encima de todo son igualmente amenazadoras. No parece, no haría falta decirlo, que la pura racionalidad sea humana. Pero el trasformar las campañas en sentimientos sí puede serlo... y, como digo, peligrosamente. 
Cómo votan los españoles indica que no estamos tan lejos de aquella manipulación. Queda todavía camino por recorrer, no sabemos a dónde vamos, pero vamos a toda velocidad.

martes, 16 de octubre de 2012

Cataluña independiente

Ahí va una serie de citas tomadas de un libro de 1996:
No es trágico, como puede suceder si no remonta el ciclo económico y la burguesía catalana vuelve a encontrar rentable el Estat Espanyol, que en el 2020 haya tres Estados en la península:  un Portugal monolingüe, una España plurilingüe y una Cataluña bilingüe. Lo trágico sería que no se hubiera dado una solución negociada al caso vasco y la violencia pueda seguir existiendo y cobrándose víctimas, inocentes o culpables, pero siempre víctimas.
Hay como una veintena de litigios que podrían terminar en separa­ción efectiva de ese territorio y su constitución en nuevo Estado: Cataluña, Córcega, Italia del Norte, Quebec, Escocia, Tamil Eelam (de Sri Lanka), Zanzíbar (de Tanza­nia), Aceh (de Indonesia) o Flandes y Valonia a partir de la actual Bélgica. Junto a éstos, hay otros secesionismos cuyas probabilidades de éxito parecen menores: los vascos, el galés, el tibetano o Irian Jaya (Papúa Occidental). Es realmente difícil saber hasta qué punto va a ser esto así, pero sí es claro que las probabilidades de éxito de los secesionismos dependen de los medios puestos para conseguirlo, de los grupos sociales que lo apoyan o lo rechazan, de las reacciones de la población del Estado del que se quieren separar en general y de sus grupos sociales y políticos en particular. La ayuda internacional es también un argumento importante. Que se lo digan a los Estados bálticos.
El dogma 4 tiene un importante corolario: todos los Estados deberían acabar siendo una nación. Es decir, que no sólo la nación tiene derecho a formar su Estado (secesionismo, nacionalismo sub-estatal) sino que el Estado debe comportarse de forma que consiga llegar a ser una nación (nacionalismo estatal), con una sola lengua si fuese posible. Suiza es siempre excepcional. Lo normal es el franquismo luchando por una sola lengua en España o el nacionalismo catalán luchando por una sola lengua en Cataluña.
España pasa en 1996 de los "jóvenes nacionalistas", como llamó la prensa estadounidense a los socialistas de 1982, a los nacionalistas del Partido Popular, acentuando la posibilidad de dar la razón al "spot" electoral del Esquerra Republicana de Catalunya en las elecciones autonómicas de 1995: independencia para Cataluña en el año 2010, más probable en el 2020, y con independencia de las oscilaciones coyunturales. Desde el punto de vista de las clases dominantes a escala mundial, no es muy importante que Cataluña se independice. Nada en contra y, a favor, el "divide y vencerás" que permite negociar mejor las inversiones. Desde el punto de vista de las clases dominantes a escala española, la cosa no es tan sencilla y son de prever resistencias muy enconadas por parte de los españolistas de viejo y nuevo cuño.
El futuro inmediato parece claro: en los países del Norte tal vez vaya a haber algunos estados nuevos (Quebec, Cataluña, Escocia, Lombardía) y no necesariamente a través de la violencia. De hecho, el mayor obstáculo para la independencia vasca, además de su contenido de clase y, por supuesto, del nacionalismo españolista, viene, probablemente, del uso de la violencia: se aplica en un lugar equivocado dentro del sistema mundial.
Cataluña es diferente: el apoyo a la independencia es mayor y el modelo no es el de las guerras de liberación nacional, sino el proceso lituano que se basa en el colapso del Estado en el que estaban incluidos anteriormente y que va debilitándose hasta la crisis final o el referéndum quebequense, perdido por segunda vez, pero que podrá ser ganado a la tercera. En otras palabras, el modelo es la debilidad del Estado y/o la fuerza de los votos a medio plazo. Su base social también es diferente: la hegemonía de la burguesía catalana produce un consenso que podría aumentar en el futuro si los gobiernos españoles hicieran que los nacionalistas catalanes estuvieran todavía más incómodos con lo que el victimisno propio de todos los nacionalismos encontraría un argumento adicional. De todas maneras, nada de violencia, como corresponde, sino una "revolución tranquila" como ha estado siendo la del Quebec.
Son de capítulos diferentes dentro de El patio de mi casa. El nacionalismo en los límites de la mera razón. Ahí insistí, como insisto, en las analogías entre el pensamiento religioso y el pensamiento nacionalista (si es que, en ambos casos, no se trata de un oxímoron). Del mismo modo que el creyente en un Dios, da por evidentísimo que los demás dioses son falsos, el creyente en una nación, como el ministro Wert en Madrid, da por supuestísimo que las demás naciones son falsas. Eso sí: hay que reconocer que en el planteamiento del nacionalismo catalán se puede aceptar una España plurinacional, sea o no por táctica, pero no hay nacionalista que, si ya tiene un Estado no quiera convertirlo en estado-nación, o que, si todavía no lo tiene, no quiera convertir su nación en estado-nación. Respectivamente, el Estado a la búsqueda de su nación perdida y la nación a la búsqueda de su Estado perdido. Y, por supuesto, tildarán de traidor y vendepatrias al librepensador que no acepte ni una religión ni la otra.
De la misma forma que la religión necesita de catequesis en la infancia, el nacionalismo también y lo hace a través de héroes, próceres, artistas y paisajes. En general, la historia y el arte. Orwell, Orwell: «Si quien controla el pasado, controla el futuro, ¿Quien controla el presente, controla el pasado?». Efectivamente, hace falta controlar el pasado y enseñarlo a las nuevas generaciones: españolizarlas o catalanizarlas, según quien controle el presente.
Si de mí se tratase y fuera catalán, defendería el derecho a convocar un referéndum, diga lo que diga la Constitución española. Que se cambie si hace falta para reconocer el derecho de autodeterminación que está por encima de la dicha Constitucion, cuyo famoso título dicen que fue impuesto manu militari. Y no me gustaría que los españolistas pudiesen votar/vetar lo que es mío. En Escocia votarán los escoceses y en el Quebec han votado (y volverán a votar) los quebequenses. Eso sí, una vez convocado el referéndum, votaría que NO a la secesión. No soy tan irresponsable.

lunes, 15 de octubre de 2012

Plagio de tesis doctorales

Conozco dos casos. Uno, que se hizo traducir una tesis del alemán y la presentó como propia. No le pillaron. Y otra, que se la hizo escribir a un negro y, pimpante, la defendió como si fuese suya. La diferencia entre uno y otra es que el primero sigue su vida tranquilamente mientras que la segunda va repartiendo certificados de honradez e izquierdismo.
Me he acordado de estas perlas al ver que la ministra de educación (sic!) en Alemania está siendo investigada porque parece que plagió su tesis de filosofía. Parece que hay epidemia en el gobierno Merkel y la ministra se une al ya ex-ministro de defensa que también plagió su tesis y tuvo que dimitir.
Dobles parejas. Tan lejos y tan cerca.

Comercio o sanciones

Como es sabido, el antiimperialismo del gobierno venezolano no excluye ser el cuarto proveedor de petróleo para el "imperio", ése que "huele a azufre". Nada original.
Los Estados Unidos es uno de los promotores, junto a la laureada Nobel de la Paz Unión Europea, de sanciones, boicot y embargo contra Irán, lo cual no excluye que las exportaciones de cereales estadounidenses a Irán haya aumentado un 32 por ciento en lo que va de 2012 con respecto al mismo periodo de 2011.  Efectivamente, business is business.
Creo recordar que cuando en 1980 el entonces presidente Carter declaró un embargo de cereales a Rusia por su invasión a Afganistán (o, por plantear la versión contraria, cuando el Ejército Rojo corrió en ayuda fraternal del gobierno comunista de Kabul acosado por los talibán, que eran amantes de la democracia, la tolerancia religiosa y el feminismo como decían los estadounidenses entonces) los agricultores (los terratenientes, las grandes empresas de la agroindustria) se le pusieron levantiscos y achacaron al embargo su mala coyuntura económica. Cuando llegó Reagan a la presidencia dejó de hablar del asunto como si tuviera que ver con los "rojos" y se refirió a ellos como "our clients". El embargo que, por ciento, no había funcionado para nada excepto para la retórica de los agricultores, fue levantado. Business is business.

Religiones heterogéneas

Todas las religiones son heterogéneas si se practican en sociedades heterogéneas o, con más razón, en sociedades diferentes entre sí. Véase, para el caso del Islam, el artículo publicado en El Correo por el vecino Álvarez-Osorio, sobre la heterogenediad de dicha religión. Destaco este párrafo:
No obstante, debe tenerse en cuenta que estos partidos islamistas moderados no tienen el monopolio del islam político. De hecho existen diferentes sensibilidades dentro de este amplio y heterogéneo movimiento que van desde las posiciones extremas de los salafistas hasta los islamodemócratas pasando por el islamismo tradicional. Tampoco debemos olvidarnos del islam oficialista próximo a los gobernantes, el islam popular representado por los movimientos sufíes o el reciente fenómeno de los telepredicadores, cuya audiencia se ha multiplicado en el curso de la última década. Como hemos podido comprobar en las recientes manifestaciones ni unos ni otros comparten el mismo proyecto político ni tampoco coinciden plenamente en cuáles deben ser las prioridades durante esta fase de transición.
Es un buen ejemplo de lo poco que se puede "deducir" sobre el comportamiento de los musulmanes a partir de la lectura del Corán. 

Acoso escolar

Ya lo había en el colegio donde hice el bachillerato, allá por los años 50. Por suerte, algunos pudimos evitar que la cosa fuese in crescendo y, muchos años después, he vuelto a charlar con el agredido. Los dos sabíamos lo que había pasado, pero ninguno de los dos lo comentó más allá de "recuerdo algunos momentos muy particulares de aquel entonces". Es de las pocas cosas de las que me siento profundamente satisfecho. Y mi profunda admiración por el compañero que lo sufrió y, años después, había compartido mesa con algunos de sus acosadores que los dos podíamos recordar.
Ahora youtube permite que los acosados denuncien su situación... o avisen que se van a suicidar y se suiciden. Varios casos en los Estados Unidos han tenido suficiente eco como para que "famosos" hayan intervenido pidiendo leyes punitivas para los acosadores. Los videos son desoladores y hacen temer que, con el tiempo, esos salvajes no mejoren necesariamente.

domingo, 14 de octubre de 2012

Venezuela y Estados Unidos

Algunos temas que sirven para comparar las recientes elecciones en Venezuela con las que se producirán en los Estados Unidos después de esta campaña. Supongo que el autor, un sindicalista estadounidense, no será expulsado por "antiamericano" (unamerican) por haberse atrevido a hacer una comparación en la que son los Estados Unidos los que quedan peor parados. Algunos puntos me he han chocado:
En Venezuela se presentaron dos modelos de sociedad (había más candidatos, pero eran irrelevantes). En los Estados Unidos se presentan dos tácticas dentro del mismo modelo (había más candidatos, pero eran irrelevantes).
En Venezuela el ganador lo ha sido enfrentado al 1 por ciento (ahí tengo mis dudas, pero no dejan de ser eso: dudas). En los Estados Unidos ambos candidatos pelean por ganarse los favores del 1 por ciento.
Añado: en Venezuela se hizo una campaña para que pudieran votar todos los ciudadanos (vuelvo a sospechar: "los de abajo" que votarían a Chávez). En los Estados Unidos ya he comentado los pasos para queno puedan votar (disenfranchisement) determinadas personas que pudieran votar el contrario. Es oportunismo en ambos casos, pero el primero encaja mejor con los dogmas de la democracia contemporánea (no con la griega, donde no votaban mujeres, esclavos e ilotas).
En Venezuela, la participación electoral fue muy alta (más alta que en pasadas votaciones) y no es comparable con el bajo porcentaje, comparativamente hablando, que se observará en las elecciones de noviembre.
En Venezuela se ha reducido la desigualdad. En los Estados Unidos se ha incrementado (y la desigualdad es un obstáculo para la democracia; eso no lo dice el artículo, pero lo explica Stiglitz en El precio de la desigualdad).
Obsérvese, de paso, que procuro distinguir lo mejor que puedo lo que son datos contrastables y lo que son opiniones o dudas o interpretaciones. Las valoraciones, las mínimas.
(Añadido el 15: la versión en español, aquí)

Composición religiosa USA España


Esta es la composición religiosa de los españolitos que resulta del último Barómetro del CIS:
Católico/a 72.3
Creyente de otra religión 2.3
No creyente 15.2
Ateo/a 7.9
N.C. 2.3
(N) (2472)
Se puede comparar con un último estudio sobre los Estados Unidos. Ahí va:

nones-exec-6

Tomando los grandes números, son más semejantes de lo que parece si se olvidan las diferencias entre cristianos en los Estados Unidos y se comparan con el porcentaje de católicos en España. Más curioso es lo que se parecen en cuanto a ateos-agnósticos y los no creyentes.
Pero una llamada de atención para estas comparaciones: no es lo mismo, en un país y en otro, contestar sobre la propia religión a un desconocido que te hace la encuesta.  Unos pensarán que es una cuestión importante como para comentarla con un extraño y otros juzgarán el tema como intrascendente o, por lo menos, como no problemático. Y es obvio que la pregunta no era la misma. Así que: diferente estímulo (la pregunta) y diferente contexto. Válido para toda encuesta comparada y más si está hecha por empresas diferentes.

sábado, 13 de octubre de 2012

Extraño Nobel

Alfred Nobel dejó establecido, en 1895, un fondo para premiar a la "persona que habrá hecho el mayor o mejor trabajo a favor de la fraternidad entre las naciones, por la abolición o la reducción de los ejércitos existentes y por la convocatoria y promoción de congresos de paz". Si lo de Obama ya se las traía y, antes, lo de Kissinger o Arafat, el premio Nobel de la Paz para la Unión Europea mantiene la línea que, seguro, habrá hecho a Nobel removerse en su tumba. Algunos se preguntan si este premio no será un chiste. De mal gusto, pero chiste.
La Unión no lo merece. De entrada, no es una persona y no ha hecho un gran trabajo en Libia, Siria, Afganistán, Irak o internamente a favor de la fraternidad. Sus dirigentes no han pensado ni por un momento reducir sus ejércitos y las conferencias de paz quedan para algunas iniciativas... ¡noruegas!, pero no, ciertamente, para los bruselianos en general o para los países miembros en particular. La pacífica Albión, o la no menos pacífica Alemania marcan el camino. En las Españas, los presupuestos generales del estado hablan no precisamente de una reducción del presupuesto militar (llamado "de defensa", aunque no se sabe bien de quién hay que defenderse).
Mejor no prestarle más atención a tal premio. Nunca más. Il troppo è troppo.

viernes, 12 de octubre de 2012

Crisis: así no.

No es para creérselas a pie juntillas, pero ésta parece la constatación más verosímil:
1. La actual política de austeridades y recortes no lleva a la recuperación sino a todo lo contrario. Lo dicen desde el FMI, pero es de sentido común y de constatación empírica diaria.
2. La recuperación tendría que venir, según el poco sospechoso Banco Mundial, de la creación, por parte del sector privado, de empleos y no de su destrucción tanto del público como del privado.
3. La reforma laboral no ha producido más empleo privado y las propuestas de FEDEA de abaratar el despido, reducir los salarios y entrar a saco en las pensiones lleva al punto número 1. 
Y vuelta a empezar mientras el objetivo sea reducir el déficit y, si cuela, conseguir el imposible crecimiento con esas premisas. 
Mi esquema sería el siguiente:

¿Rescate para los bancos?¿Impuestos para los ricos aunque, poco nacionalistas, huyan de su nación?¿Nuevos sectores económicos que no necesiten mucha inversión inicial pero que generen beneficios y, después, empleo?

jueves, 11 de octubre de 2012

Pre-muerte y religión

Un caso más de experiencia de contacto con un más-allá en personas en riesgo inminente de muerte o en coma. Éste es de un científico.
El que sea un científico no me impresiona ya que su actitud de duda metódica ante su objeto de estudio no tiene por qué extenderse a todos los ámbitos de su vida. Por ejemplo, se enamoran tan tontamente como el resto de los mortales. Además, algunas personas, con carreras y profesiones muy técnicas y en países muy serios, cometieron un suicidio colectivo porque creían que una nave espacial les estaba esperando al otro lado del cometa. Recuerdo el caso, aunque no los detalles sobre el nombre de la secta, el lugar y alguna cosa más.
Pero lo que me hace falta para aceptar esas visiones como visiones de algo real es la parte religiosa del asunto. Empezaré a tomarme en serio estas visiones cuando un budista vea a Jesucristo o un cristiano se encuentre con Mahoma o un ateo vea ángeles. Me da que cada cual "ve" según su religión o, mejor, según la religión dominante en su sociedad, dominante hasta convertirse en la cultura dominante. Y cultura es el conjunto de símbolos, ideas, creencias, actitudes compartidas en una sociedad determinada.
Me interesarían, sobre todo, las experiencias pre-muerte de los budistas, ya que, para ellos, no hay "otra vida" sino la maldición de volver a reencarnarse, maldición de la que uno puede liberarse y entrar en el nirvana, en la nada.
También sería interesante conocer experiencias de ese tipo entre personas que viven en un contexto iconoclasta, es decir, que prohíben la figuración de seres celestiales, como sucede con algunas corrientes musulmanas, aunque no en todas.
No he leído ninguno de los libros dedicados al tema. Los he visto, porque los he visto en la mesa de algunos amigos cercanos. Pero tengo la impresión de que estas "pre-muertes" son en contexto cultural cristiano (en sus diferentes variantes y me temo que solo en algunas). Igual es que su religión es la verdadera y se encuentran con una confirmación adicional. O igual es que, al ser de países centrales, tenemos datos solo de ellos.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Indignados varios


Las personas que componen lo que primero fue 15M y ahora es 25S son heterogéneas, más allá de la diferencia entre violentos y noviolentos y la sospechable presencia de infiltrados. También son heterogéneas en cuanto al futuro: unos prefieren seguir siendo asamblearios, otros quieren un mínimo de organización vertical, con portavoces e incluso con representantes, y hay quienes quieren ser el “brazo secular” de partidos ya existentes. También hay quien les ha dicho que si quieren hacer política, que se conviertan en partido político convencional, pero es propuesta descabellada. Hay otro elemento que los hace heterogéneos y son las motivaciones que subyacen a esa movilización. Se me ocurren varios tipos.
En primer lugar, están los que no discuten los objetivos socialmente aceptables: consumo, bienestar, seguridad. Tampoco discuten los medios para lograr esos objetivos: empleo, protección, participación e, incluso, Estado. El problema de este primer grupo es que se encuentran particularmente frustrados por las políticas de recortes y ajustes. La frustración genera agresividad, no se olvide. Pero lo que acaban pidiendo es que esos medios se (les) apliquen para que puedan lograr aquellos objetivos. Se podrían llamar “conformistas frustrados”. Su expresión es la de “poco pan para tanto chorizo”. Con reformas menos brutales que las actuales, probablemente se contentarían.
En segundo lugar, están los que tampoco discuten esos objetivos, pero sí los medios para alcanzarlos. Aceptan menos el statu quo. Proponen “otra política”, “otra economía”, siempre bajo el supuesto de que “otro mundo es posible”. Son, a lo que me parece, herederos del Foro Social o resultado de la transformación que la crisis ha impuesto al Foro. No hace falta que estén frustrados como los anteriores como para dar el paso de ir a la movilización. Saben que la política, tal como la conocemos, no va a producir cambios en la dirección que ellos desean y corean el “no nos representan”. Como ya sucedió con el 15M, acaban votando y en la dirección previsible.
En tercer lugar, están los que rechazan tanto los objetivos convencionales como los medios disponibles. En este caso, el “otro mundo es posible” va más allá de los medios y discute directamente los objetivos: por ejemplo, introducen la idea de decrecimiento. Mientras los anteriores, especialmente los primeros, aceptarán que hace falta crecer para que vuelva el empleo, estos no. Ponen en discusión esa idea y la supeditan a objetivos medioambientales e igualitarios que no habían aparecido en los dos primeros grupos. En política, muy claros: “El 25S el pueblo será soberano”. El voto, en las actuales circunstancias, es una pérdida de tiempo y, a lo más, dirán algunos, no hay más remedio que “votar tapándose la nariz”. Este grupo es más difícil de contentar que los anteriores, pero tiene un problema: la adecuación entre los fines y los medios que ellos proponen. ¿Qué sucedería, por ejemplo, con una Asamblea Constituyente? Pues que su composición vendría a ser, más o menos, la de las actuales Cortes.
Queda un grupo más (y me parece que el orden en que los he presentado es de más a menos numeroso, aunque no haya datos sobre el asunto). No se trata de los que rechazan objetivos sociales y medios convencionales como el grupo anterior que se queda en el rechazo o en la propuesta de alternativas sin decir cómo conseguirlas, es decir, se queda en “carta a los Reyes Magos” (que es frase que utilizó para autoclasificarse, en conversación privada, uno de sus “intelectuales orgánicos”, profesor y amigo como para hablar así). Se trata de los que quieren cambiarlos y tienen una estrategia precedida por tácticas concretas. Digamos que ahí sí que están los “revolucionarios” y, eso sí, pueden quedarse en un argentino “que se vayan todos” (que, por cierto, se quedaron).
Porque una cosa es apuntar con el dedo, y certeramente, a qué está mal y otra cosa muy diferente es proponer instrumentos viables para cambiarlo y no solo “propuestas” para ver si alguien las recoge. No se excluye lo que Susan George, en su trabajo sobre la OMC, llamó el “efecto Drácula”, a saber, el efecto que se produce cuando determinados asuntos se sacan a la luz del sol. Es el síndrome de “el rey está desnudo”. Si es cierto que “mayo del 68”, en su complejidad y heterogeneidad, cambió por lo menos la percepción de muchas cosas, los movimientos actuales podrían hacer algo parecido, aunque sea difícil pronosticar un resultado u otro y más con su contradicción de fondo con los sindicatos y su referéndum de la Cumbre Social.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

Candidatos USA


Hay quien lo plantea como si Romney simbolizase (o, incluso, representase) a ese mítico 1 %, "los de más arriba entre los de arriba".  Está implícito que, entonces, el candidato del 99 % (tan mítico como el anterior) es Obama que, por cierto, parece empezar a perder por culpa, tal y como he supuesto, de la crisis económica que azota al país. Hay partido.
Viendo de dónde vienen los fondos y donaciones para la campaña, es lícito dudar de estas clasificaciones maniqueas (los "buenos", sin mezcla de mal alguno, a un lado y los "malos", sin mezcla de bien alguno, al otro lado y, por supuesto, los "buenos" son los nuestros). Claro que cuando uno vota, niega por eso mismo todas las demás opciones. Actuar es siempre negar algo: si voy a Bolivia es porque no estoy yendo a otros sitios. Pensar o analizar es (debería ser) inclusivo: si planifico un viaje tengo que considerar cuantas más alternativas mejor (por Miami, por Bogotá, pero no solo). En política es igual: si voto a alguien es porque no voto a otro. Pero si intento analizar una situación política, tengo (o debería tener) en cuenta las diferentes opciones, sus pros y sus contras desde mi particular punto de vista ciudadano. Lo malo es que el voto determina el análisis y no viceversa. Y el análisis se convierte en buscar argumentos para defender mi decisión o mi simpatía o a "mi equipo" (de fútbol, claro). Y los forofos y fundamentalistas me producen inquietud.
¿Romney con el 1 % y Obama con el 99 %? Puedo creer que Romney será votado por más de uno de "los de abajo", como sucede con todos los partidos llamados de derechas o conservadores en todo el mundo, América Latina incluida, por definición. Con ello, lo de que representan o simbolizan a uno o a otro pierde un poco de sentido.
Pero como el perro que no ladró según la historia de Sherlock Holmes, lo que es curioso es lo que no se dice, sobre todo después de una mediática disputa a dos ante las cámaras. No son solo dos candidatos. Hay hasta una docena más (socialistas varios, verdes, prohibicionistas, "libertarians" -que no significa "libertarios", sino "anarcocapitalistas", de todo). Decir que Romney representa o simboliza al 1 % es parte de la propaganda pro-Obama: atraerse el voto de los Occupy Wall Street. En ese mercado, los votos hay que buscarlos donde estén.
No es mala cosa hacerse alguna pregunta alternativa cuando las respuestas parecen prefabricadas. En mi opinión, es singo de salud democrática. Si no la hay, es que algo anda mal y podría ir peor.
No me resisto a copiar y pegar estas viñetas de Doonesbury

martes, 9 de octubre de 2012

La guerra del hombre civilizado

Hombre, por supuesto. Me refiero a los carteles que han aparecido en el metro y en autobuses de Nueva York llamando a que "en el caso de una guerra entre el hombre -sic- civilizado y el salvaje, se apoye el civilizado. Se apoye a Israel y se esté en contra de la yihad". Adjunto las fotos de Al Yacira (de Qatar)


De Ha'aretz (de Israel)

Cyrus McGoldrick, advocacy director for the Council on American-Islamic Relations

Y del Guardian (de Inglaterra) donde puede verse en un youtube a una activista egipcia (detenida por ello) poniendo spray en uno de los carteles neoyorkinos.
Para los que se dedican a analizar las imágenes, éste puede ser un buen ejercicio de comparación. Pero, en todo caso, el asunto ha producido reacciones contrarias por parte de judíos (derecho al lenguaje del odio, obligación de rechazarlo) como de cristianos.
Se puede estar a favor o en contra de la existencia del estado de Israel (personalmente, creo que es una insensatez estar en contra, aunque entiendo que los que fueron invadidos en la nakba tengan sus razones evidentes) y se puede estar a favor o en contra de las políticas aplicadas (o toleradas) por el gobierno del Israel (que no es lo mismo que lo anterior y hay muchos judíos que están en contra de dichas políticas y muchos más árabes que tienen que estar en contra de ocupaciones, asentamientos, arbitrariedades, violencias cotidianas y vejaciones continuas). Lo que no tiene mucho sentido es llamar salvajes a los que están en contra de lo primero (ya he dicho que no estoy en contra, aunque comprendo a los que lo están) y a los que estamos en contra de lo segundo, sea cual sea nuestra religión, si es que tenemos alguna. Israel es un estado y, como tal, tiene sus derechos. Su gobierno puede ser más o menos civilizado. 
Pero no tiene sentido esa burda generalización sobre una guerra entre la "yihad" y (el estado de) Israel transformada en un enfrentamiento entre los salvajes y el hombre civilizado. Es decir, que, según el cartel, apoyar a Israel es apoyar a la civilización contra la barbarie. Como algunos de sus defensores dirá, eso no es "islamofobia" sino "islamorrealismo".
La guerra de los seres humanos civilizados es por lograr la paz por medios noviolentos. En otras palabras, es la guerra contra la propia barbarie, no la del "otro".
Y es más fácil la fusión del átomo que la de un prejuicio.

lunes, 8 de octubre de 2012

Perplejidades con Al Qaeda

La Base es, para mí, fuente inagotable de sorpresas. Por un lado, RT (en español), los presenta como aliados de los Estados Unidos en Siria contra Assad. Por otro, en Foreign Policy se habla de tres afiliados a Al Qaeda (lo de "affiliate" nunca se sabe si es como sucursal o como franquicia): al-Shabab en Somalia, Al Qaeda en la Península Arábiga  (AQAP en inglés) y Al Qaeda en el Magreb Islámico  (AQIM en inglés, de quien los españolitos tal vez recuerden algún hecho llamativo hace algún tiempo). Cada cual va por su cuenta y riesgo.
Sigo pensando que se trata más de una franquicia que de una organización jerárquica y estructurada en la que, si la descabezas, has terminado con ella, que es lo que pensaba la National Strategy for Combating Terrorism de 2003, de cuando Bush II. Dicha proyección (cree el ladrón que todos son de su condición) tuvo que ser modificada en la versión de 2006
Pero la idea de un Al Qaeda tremendo tiene una doble función. Por un lado, proporciona un enemigo al gobierno de los Estados Unidos que legitime alguna de las fechorías de éste, enemigo que, para ser creíble, tiene que tener altibajos, éxitos de "nuestra" política de contención y recuperaciones del enemigo para volver a empezar. Por otro lado, proporciona al mundo islámico un banderín de enganche para canalizar la agresividad que producen sucesivas frustraciones por parte de los Cruzados (por cierto, en estos días se ha conmemorado en Egipto la victoria de Saladino sobre los cruzados recuperando Jerusalén en 1187 de la ocupación por parte de los cruzados, no de los judíos)

domingo, 7 de octubre de 2012

Entre votar y defender

Doy por supuesto que en Venezuela gana Chávez aunque su apoyo se haya reducido. Tengo amigos en el país de los tres grupos principales a la hora de clasificar a los votantes (y de los que he recibido mails últimamente): 
1. los hartos de Chávez, de sus histrionadas y de sus escasos éxitos y, muy en particular, del auge incontrolado de la violencia y la delincuencia. Obviamente, habrán votado por Capriles.
2. los horrorizados por la posibilidad de que ganara Capriles y entusiasmados por lo que Chávez ha hecho por "los de abajo". Pueden reconocer que hay corrupción, pero "más había antes". Y pueden reconocer la excrecencia de la "boliburguesía", pero la compensa la mejora de las condiciones de las capas populares, la reducción de la pobreza, las misiones y la atención a "los de abajo". Obvio: se vota por Chávez y con entusiasmo.
3. los que, considerándose de izquierdas, no pueden votar por Capriles (saben lo que es la derecha) y tienen problemas para votar por Chávez (que no es de izquierdas, que sigue vendiendo petróleo a los Estados Unidos, que se entrega al Brasil y ha perdido liderazgo en el Continente mientras apoya a Gadafi y Assad). Votarán... por Chávez. Es el mal menor. Lo harán tapándose la nariz (como confiesan haberlo hecho ya antes) no porque consideren a Chávez "de los nuestros", sino porque Capriles es "todavía menos de los nuestros".
Bien. Así ha sido la cosa. Pero una cosa es votar y otra es apoyar incondicionalmente al régimen. Algunos esribidores (y, a pesar de ello, amigos) lo han hecho repetidas veces desde esta Europa decadente y, autoproclamados de izquierdas, desde sus perspectivas más cercanas a 2 que a 3. No entra en su panegírico el problemático socialismo en el que el sector privado aumenta su participación en el PIB o en el que las relaciones con los sindicatos obreros son como son, es decir, muy problemáticas cuando no represivas. Un votante de la izquierda francesa, que conoce bien a la izquierda latinoamericana en general y a la venezolana en particular (por seguir confesando, también amigo), hace una lista aquí de las razones por las que esa defensa a ultranza del régimen no acaba de encajar con los supuestos ideológicos de quienes se declaran de izquierdas.

sábado, 6 de octubre de 2012

De indígenas y mestizos

Tomo de un artículo pensado para Bolivia pero aplicable, aunque en menor medida, al resto de países andinos. 
la (falsa) disyuntiva entre si “somos todos mestizos” (lo que a menudo encubre las discriminaciones y desigualdades de matriz colonial aún no erradicadas) y la búsqueda de indígenas ideales e idealizados
Esto último me inquieta por falto de fundamentos empíricos. Son, como las naciones, "comunidades imaginadas"  y casi con sus mismas características (ver el texto introductorio de Anderson en castellano aquí). Respetable, tal vez, por el uso que se hace de ellas, pero falso. Pero lo del mestizaje para encubrir las discriminaciones y desigualdades realmente existentes es todavía más rechazable. 
La búsqueda de "raíces" es una tarea que consiste en magnificar algunos pequeños detalles (algunos inventados, dicho sea de paso) y ocultar otros que no encajan con el pre-juicio. Pero el mestizaje puede ser un intento, como dice Stefanoni en el texto citado, de ocultar un dato importante: la discriminación histórica (colonial y republicana, bajo la conquista española y bajo el dominio criollo). Como la cuestión de la identidad no me preocupa mucho y la de la libertad y la igualdad sí, no me queda más que rechazar ambos extremos y encontrarme a gusto con los que luchan contra discriminaciones y desigualdades y que no son, necesariamente, los que buscan al indígena ideal e idealizado. No llegan al mito del "buen salvaje", pero la cultura hacer perder un tiempo que vendría bien dedicarlo a evitar algunos males de esos que, como decía Erasmo, el hombre causa al hombre, no el capitalismo o el neoliberalismo.

viernes, 5 de octubre de 2012

Debate o partido de fútbol

Hay acuerdo en que Obama perdió el debate con Romney: estuvo cansino, sin reflejos, como agotado. Pero un debate electoral no es un partido de fútbol con ganador, perdedor o, en su caso, empate (cosa que no suele suceder ya que los árbitros, en esos casos, pitan a favor del candidato que defienden y, así, desempatan aunque sea "por los pelos"). Como ya he dicho lo que pienso de esos debates, me interesa mucho más la lista de temas que no salieron en el espectáculo y que puede verse en The Guardian de ayer bajo un sugestivo título que hace referencia al duopolio en la política estadounidense  en general y en la electoral en particular y que no es republicano-demócrata sino gobierno del dinero y manipulación mediática. Los temas espinosos para los grandes donantes y para los "super-PACs" estuvieron ausentes: quiénes han causado la crisis y qué hacer con ellos, es decir, qué hacer con el sector financiero; qué hacer con el aumento de la desigualdad en campos que incluyen la renta y también la educación y la salud; la eliminación de empleos, en particular por la "deslocalización" de las grandes empresas que escapan a otros países; el déficit presupuestario y, ya que está, lo añado, el cambio climático, siendo como son el primer emisor (o el segundo, según se mienta) en emisiones de gases de efecto invernadero.
Si lo dicho influirá en los votos de noviembre, está por ver. Personalmente, no lo creo. Pero los datos parecen decir lo contrario. Veremos por cuánto tiempo.
(Añadido el 18 de octubre: Aquí está el acuerdo entre ambos candidatos para que el debate sea debate pero no demasiado. Atado y bien atado. Hasta que el moderador suprima las intervenciones del público que habrá conocido por anticipado y que no "encajen")

Armagedón

Ronald Reagan dijo en algún momento que esa lucha final entre el bien y el mal que cuenta la Biblia que sucederá en Armagedón (Palestina-Israel) tenía connotaciones nucleares si uno leía atentamente lo que dice el profeta Zacarías y se une a lo que dice el Apocalipsis. Cosas suyas que le llevaban, entre otras razones, a buscar la eliminación de dichas armas. Pero es que el arma nuclear no es broma. El National Security Archive ha lanzado una serie sobre el Armagedón al que pudo llevar el conflicto de los misiles entre Kennedy y Jruschov hace cincuenta años. Las conclusiones de lo que ahora se sabe sobre lo que dijeron estos dos más Fidel Castro, son aplicables a la actualidad:
1. Armagedón es posible y se llevaría por delante no solo a los implicados sino a muchos países más. A la Humanidad incluso, de producirse el invierno nuclear descrito ya en tiempos de la Guerra Fría.
2. Incluso si nadie lo quiere, como sucede en "Teléfono Rojo, volamos hacia Moscú". El caso es que nadie lo quería en octubre de 1962 y estuvo a punto de producirse: malentendidos, acción-reacción, fallos técnicos -sí, sí, son conocidos-, y mala percepción por parte de líderes que no se encuentran en sus mejores momentos.
3. Luego habría que intentar evitarlo, sea actuando sobre las causas -los conflictos en escalada- sea reduciendo los medios -desarme nuclear general-. 
Pues eso. 

jueves, 4 de octubre de 2012

Ascuas nacionalistas

He recibido, por varios conductos, el mapa que adjunto:


Forma parte de un powerpoint tomando ese trozo de un mapa que, dice, es de 1225. La finalidad del mapa y su powerpoint, como puede verse por la pregunta de arriba a la izquierda y en su respuesta, en texto invertido, abajo y en rojo, es demostrar que Cataluña no existía entonces y que, por tanto, las pretensiones nacionalistas de ser una nación de orígenes que se pierden en la noche de los tiempos son pretensiones sin fundamento.
La respuesta nacionalista sería que las naciones son proyectos en los que se embarcan pueblos con historia y rasgos distintivos. La nación se construye. Es un plebiscito cotidiano. Sea. Pero la historia, en este caso, tiene sus fallos. Las cuatro barras son las de Aragón y ningún territorio coincide exactamente con las pretensiones de los que, dentro del artificial territorio de la Comunidad Autónoma, creen que Cataluña es una nación, a saber, las de pasar de nación sin estado a estado-nación. Sea. Y que solucionen el asunto del Valle de Arán como quieran.
Pero los españolistas que hacen circular el mapa no se dan cuenta de un pequeño detalle: España tampoco existía. España y las Españas habría sido un término posterior (Hispania es anterior, evidentemente, y no habría sido un término "nacional" sino geográfico). En todo caso, si el mapa demuestra que las pretensiones de Cataluña carecen de fundamento, también tendría que demostrar que las pretensiones de España (las Españas) carecen de fundamento.
Como se ve, lo que importa no son los datos sino el pre-juicio, la opción previa a los datos, que hace que se arrime el ascua del mapa a la respectiva sardina ideológica. Respetable por cierto, pero no por ello menos ideológica.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Debates electorales

Dos actores, cada cual cumpliendo escrupulosamente con un papel que vienen ensayando desde hace tiempo, harán como si se tratase de un "reality show" y debatirán sobre cualquier asunto menos aquellos que realmente cuentan y que tienen que ver con la posibilidad de salvar la sanidad pública, elevar los impuestos, reducir un enorme sistema militar no muy útil para defender realmente al país y conseguir el milagro de una recuperación económica mediante la reducción del déficit. Lo desmenuza Mattea Kramer en este Tomgram.
Como todo espectáculo cuidadosamente preparado y "marketinizado", tendrá un notable eco y hasta hay gente que espera ese día para asistir y ver jugar a su equipo en una ficticia cancha de fútbol. Es claro que vuelvo a hablar de los Estados Unidos, pero podría haber hablado de la campaña electoral española del pasado noviembre. Me invitaron del periódico a asistir junto a gente conocida al debate entre los candidatos de los dos partidos mayoritarios, comentarlo después y que el periódico trasformase nuestra tertulia en un reportaje de un par de páginas. Me negué y la razón que di es la que ahora encuentro para los Estados Unidos: no me interesan esos espectáculos que, encima, son de peor calidad que los estadounidenses, que saben más de medios de comunicación "fabricando el consenso" aunque aparentemente se trate de un debate.

martes, 2 de octubre de 2012

Extremismo judío

No de todos los judíos, sino de los movimientos ultra-nacionalistas, xenófobos y racistas, que haberlos, háylos. Ya había habido casos (los comenté aquí) de incidentes graves contra palestinos (al margen de muros, operaciones y demás elementos habituales). Ahora los destinatarios han sido los cristianos (franciscanos para ser exactos) con pintadas insultantes para incluso para un conspicuo judío: Jesús de Nazaret.



La traducción de las pintadas en el artículo citado.

Quién manda en la Eurozona

Una prueba más de la chapuza que ha sido la "construcción de Europa", o sea, la creación de un espacio económico asimétrico con oropeles culturales y políticos, reside en responder a la pregunta que hago en el título. Hay un presidente de la Comisión, y un presidente del Consejo, y una Comisión con todos los gobiernos, y, en general, Bruselas y, en particular y en Fránfurt, un Banco Central Europeo "independiente". Y lobby va y lobby viene.
Pero cuando el gobierno español se plantea si pide el rescate o no, a quien pide permiso es al gobierno de Alemania que, como está en vísperas electorales y tiene fuerte oposición en el Bundestag, tiene que buscar su reelección aunque lo paguen otros. Esos otros, encuentro ahora, tienen que sufrir para que Alemania no tenga inflación que es, por lo visto, la bestia negra histórica en dicho país, caiga quien caiga. Algo se ha simplificado: antes eran Sarkozy y Merkel los que mandaban. Ahora parece que solo queda Merkel, mientras Hollande tiene que arreglar algunos asuntos domésticos mediante ¡austeridad!

El catastrofismo como argumento

Un interesante artículo en Le Monde sobre la obra de Jared Diamond y sus catástrofes. De entrada, es un caso más (arrimo el ascua a mi sardina) de lo infundado que es el mito del "buen salvaje", respetuoso del medioambiente y pacífico. Ecocidios y genocidios los ha habido en toda la historia de la Humanidad, por lo menos desde la introducción de la agricultura hace 12.000 años.
Me han interesado las críticas de las que se hace eco el texto que cito. Por un lado, la de los que discuten algunos de sus datos, por ejemplo a propósito del colapso de los mayas. Es posible (tampoco tengo capacidad ni información para entrar en tal disputa). Y es posible porque una de las tentaciones de los que usan una determinada etiqueta para todo lo que encuentran es precisamente el forzar los datos para que encajen con su etiqueta. Puede que Diamond haya caído en dicho peligro. No hay dato que, convenientemente torturado, no acabe confesando lo que el investigador quiere. Y más en temas como estos. Son, pues, críticas bienvenidas (no creo que por Diamond, pero sí para los que lo vemos desde fuera: un enamorado de su etiqueta la defenderá por encima de todo -hay varios, en las disciplinas sociales, que lo hacen -sociedad líquida, choque de civilizaciones, globalización, sociedad red, sociedad posindustrial, no logo, doctrina del shock etcétera).
También hay críticas que lo que hacen es proponer variables que Diamond no tiene en cuenta. Políticas, demográficas, culturales. Es cierto que atribuir a alguna de ellas EL papel dominante (determinante en última instancia, si se prefiere) puede llevar a errores, como sucede entre los culturalistas weberianos y los materialistas marxistas: en cada una de estas escuelas faltan los elementos de la otra. Pero también es cierto que el ideal del mapa a escala 1:1 (considerar TODAS las variables posibles, dejando espacio para las desconocidas) es de imposible realización y, si fuese posible, sería inútil: comprendemos mediante simplificación y dejamos de comprender en los dos extremos, el del simplismo -una variable, como las clases sociales, lo explica todo- y el de la complexité de la complexité que a veces solo sirve para hablar de sí misma. No es fácil establecer las fronteras, pero el simplismo de Diamond sí que es un argumento a discutir.
Por otro lado, hay críticas que lo que rechazan es el catastrofismo y la falta de confianza en la capacidad del ser humano para superar sus problemas. Ahí sí que me siento incómodo. Rechazar propuestas no por su contenido sino por la psicología de quien las hace, no me parece un argumento serio. Los que, en el Titanic, dijeron "esto se hunde", usaron un argumento correcto empíricamente. El acusarles de catastrofistas habría carecido de sentido. También ahora. Si, en la actualidad, la especie humana está poniendo en riesgo su propia supervivencia (no la egocéntrica "supervivencia del Planeta" que confunde el todo -el planeta- con la parte -la especie humana-) eso no es catastrofismo. Se trata de ver si, efectivamente, estamos al borde de una catástrofe o no. Esas acusaciones carecen de sentido excepto en un punto: las predicciones tipo Casandra tienen más impacto mediático que las de Pollyanna. "No news, good news", es decir, que si son noticias es porque son negativas. Pero eso no implica que sean verdaderas o falsas, que es lo que hay que discutir.