domingo, 30 de septiembre de 2012

Solo para feministas selectivas

Me refiero a las que se rasgaron las vestiduras por las cosas que los talibán hacían en su país. Con razón. Pero me hubiera gustado lo hiciesen también cuando estos mismos misóginos eran aliados de los Estados Unidos contra el Ejército Rojo que corría en socorro de sus camaradas en el gobierno de Kabul y su particular versión de la yihad era fomentada por los anglosajones haciendoles  ver  a los dichos tabibán que los comunistas eran ateos y, por tanto, infieles.
Al Yacira (AlJazeera escrito en inglés para decir lo que en árabe significa "La Península", como el pueblo valenciano Alcira -Alzira- significa La Isla) publica que se han suspendido los vuelos de Nigeria a Arabia Saudita a propósito de la Peregrinación a la Meca (Hajj). La razón es que han sido cientos las mujeres nigerianas que han sido devueltas a su origen por no llegar acompañadas por un varón.
Obviamente, seguiremos protestando, feministas incluidas, contra los musulmanes enemigos de los Estados Unidos (o, para ser exactos, declarados como tales por los Estados Unidos). Pero si son aliados, tienen bula pontificia.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Va ganando Obama

A estas alturas, es irrelevante el porcentaje de votos que tenga cada uno de los candidatos en los Estados Unidos. Son los llamados "votos populares" que hay que transformar en "votos electorales", los representantes de cada estado que son los que, al final, votan por quien creen que debe ser el presidente (y que ha habido casos en los que estos "electores" no han votado lo que había salido por mayoría en su respectivo estado). A día de hoy vamos así:


En "votos electorales" (y, por cierto, también en los populares) va ganando Obama y si se ve la parte superior del gráfico de Los Angeles Times, sería muy raro que Romney pegara una remontada para llegar a esos 270 electores necesarios para ganar. Es más que visible que Obama está mucho más cerca. 
Pero quedan los "swing states", los que no están tan claros como los azules (que probablemente enviarán electores demócratas) y los rojos (que, con perdón, enviarán probablemente electores republicanos).  La cosa se complica porque en algunos estados, los electores se nombran en proporción al voto popular emitido mientras que en otros, el partido que obtiene la mayoría se lleva todos los electores.
El telón todavía no ha caído y todavía son posibles maniobras fraudulentas para que los posibles votantes al Partido Demócrata se queden sin poder votar ("disenfranchisement"). Los Angeles Times cuenta, precisamente, de algunas sospechosas maniobras y tenían que ser en Florida, el estado que, en su día, dio el triunfo a Bush después de una victoria de Al Gore en voto popular y un arreglo en el estado de Florida, donde, casualidades de la vida, era gobernados Jeb Bush (Bush III en mi visión) y su sistema judicial muy adicto a la causa.
Y un detalle más: según Ha'aretz Netanyahu y Romney comparten ideología y... donantes.

El diferente como problema

A finales de agosto vi en una televisión española una serie de reportajes  sobre inmigrantes que se encontraban en España y se habían integrado bien. Ahora me encuentro unos datos sobre los lugares de los Estados Unidos en los que está habiendo problemas con la construcción de una mezquita. Se trata de un informe de Pew Research Center que muestra el mapa con los puntos problemáticos para el incremento de mezquitas que ha habido en dicho país (1.200 en 2000 y 2.100 en 2011). Los problemas se concentran en California, Nueva York e Illinois, a ojo de buen cubero.
Si yo entiendo bien, y a expensas de su correspondiente verificación empírica, la integración del diferente (costumbres, lenga o acento, religión, color de la piel y cosas parecidas) tiene que ver con los siguientes factores:
1. Cuántos son los diferentes. Pocos efectivos es más fácil que se adapten con facilidad. Muchos efectivos es más fácil que se agrupen y refuercen sus "señas de identidad", yendo, por ejemplo, a parques públicos para encontrarse, divertirse, ligar, bailar y, eventualmente, comer.
2. Cuántos son los receptores. En centros grandes, los diferentes se difuminan, mientras que en centros pequeños adquieren una más que evidente visibilidad.
3. Qué proporción hay entre 1 y 2. Un centro grande con grupos grandes puede producir guetos o grupos identitarios y rechazo por parte de los receptores. Un centro pequeño con grupos pequeños no suele producir los mismos fenómenos: los grupos son, por definición, inexistentes y el rechazo es nulo. Conozco un pueblo de 400 habitantes con una familia de rumanos perfectamente integrada (y hay que oír hablar el hijo, ahora ya preadolescente que llegó de niño).
4. Esa es otra variable: cuánto tiempo llevan los diferentes entre los receptores y cuánto ha variado la composición numérica de los diferentes o, mejor, su visibilidad.
5. Mentalidades: hay receptores demasiado conscientes de su superioridad cultural como para reconocer que pueda haber otras culturas con derecho a la existencia (los inferiores no tienen derechos, piensan).
6. Mentalidades II: hay diferentes demasiado conscientes de su diferencia como para dar pasos hacia la adaptación. La "adaptación" fue una de las palabras que más usamos los compañeros que fuimos diferentes en un país distinto al nuestro de origen (hablo de los años 60).
7. Tendencias y coyunturas: no todo es estructura; hay también historia del tipo dinámicas acción-reacción, hechos muy manifiestos (un asesinato, una violación, un atentado, un robo que pueda etiquetarse como que proviene de los "otros"), incrementos notables de los contingentes, son elementos que pueden cambiar el problema.
8. Pregunta sobre la clase social: Es curioso (véase punto 5) que los que se creen superiores rechacen el uso del burka por aquello de país laico y esas cosas, y no tengan problemas con el kipah o las cruces al cuello.
En general, los diferentes escandinavos que viven en la costa Este española, que no hablan español, que leen prensa de su país, que se reúnen entre ellos, que algunos crean algunos problemas con sus borracheras, que viven aislados del resto de receptores, rompen con todos estos puntos. No suele haber problemas con las colonias importantes en localidades relativamente pequeñas, que llevan tiempo, que algunos votan, conscientes de su diferencia, pero con estatus social que se juzga alto por ambas partes. Seguro que todas esas variables llevarían a situaciones problemáticas si su estatus social se juzgara bajo y fuesen "moros" o "sudacas"... de clase baja. ¿Por qué le llaman cultura cuando es clase social?

viernes, 28 de septiembre de 2012

Extremo Sur

Gallup, en su estudio de los que se declaran boyantes, peleando o sufriendo, proporciona esta tabla.

Thriving, Struggling, and Suffering workers in developed Asia.gif

Obsérvese que Australia y Nueva Zelanda, en el extremo Sur del mapa (pero en el Norte de eso que llaman "Norte-Sur" y Gallup llama "Asia desarrollada") proporcionan respuestas muy positivas y práctica o real ausencia de negativas. Una vez más: habría que revisar algunas percepciones del mundo y algunos automatismos mentales.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Agitación en España

El Financial Times publica un resumen de las peripecias españolas, internas y externas. El New York Times es más parco, pero lo intenta.
Las externas primero, a saber, Holanda-Finlandia-Alemania, el Norte triunfante aunque sea a corto plazo, y aunque ya empiecen a notar los efectos de los recortes del Sur en la demanda de productos del Norte. Pero defienden sus intereses inmediatos.
Después, el euro balbuciente frente al dólar triunfante y en campaña electoral.
Finalmente, los avatares de los valores europeos en sus Bolsas.
Spanish equities
Después las internas, las manifestaciones en Madrid y las propuestas secesionistas en Barcelona, alimentadas, según dice dicho periódico, por la crisis de la eurozona. Aunque si se mira con detenimiento lo que pone el gráfico (deuda, PIB y renta per cápita), el asunto tiene que matizarse.

Spanish GDP graphic

Después están las dudas del presidente Rajoy respecto al programa propuesto por Draghi para intervenir masivamente en el mercado de la deuda.
Y una interna más: la petición de Rajoy de que se olviden "los intereses inmediatos" en aras del interés general. No hubiera estado de más que su partido hubiese hecho lo mismo con el entonces gobierno socialista. Tal vez olvidan que sus intereses electorales estuvieron por encima del interés general aunque decían que, cuando ellos llegaran, iban a resolver la confusión. Ahora piden que los socialistas en la oposición hagan lo que el PP no hizo antes. Pero así es la clase política, esa que dicen que no existe.

Más sobre la campaña USA

Ya me referí a la opinión de Jimmy Carter sobre "el peor proceso electoral del mundo". Añado dos notas al asunto.
En primer lugar, el peso que en estas elecciones va a tener el dinero. Ya lo dice Carter. Pero hay cálculos bastante precisos del dinero que gestionan las respectivas campañas y sus orígenes, pero, sobre todo, el dinero que gastan los "super PAC", los diversos comités de acción política que ponen anuncios y pagan spots y hasta salarios. De hecho, dicen, el total de estos fondos ya supone más que el coste de toda la campaña de 2010.
Pelillos a la mar. Pero es que lo más grave, en mi opinión y según medios estadounidenses, es el proceso de evitar que voten los que pueden votar por el contrario. Es un truco que practican los gobiernos de los estados: "disenfranchisment" de los posibles votantes del contrario. Así, si se cree que los hispanos van a votar por Obama, lo que hacen esos gobiernos es evitar que voten. De hecho, según Reuters, las leyes electorales en 23 de los 50 estados podrían evitar que votasen 10 millones de hispanos. 
Se armó la marimorena con la compra de votos en las últimas elecciones mexicanas. De estos asuntos estadounidenses, no hay tanta información en los medios españoles donde también hay dinero externo en las campañas y donde también puede ser que se compren votos (voto cautivo, caciquismo (sic) o clientelismo). 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Política emocional


Entiendo, aunque no comparto, el entusiasmo por los triunfos del propio equipo de fútbol del mismo modo que la desilusión que acompaña a sus derrotas. Tanto da uno u otra por más que los futbolistas no cumplan con sus deberes con Hacienda (con lo cual todos perdemos) y que sus directivas se embarquen en complicadas operaciones urbanísticas como las que he visto en Madrid o en Valencia y con derivas muy distintas. Lo que importa es tener un objeto de identificación y disfrutar de él, con las bromas (y, a veces, más que bromas) con los que tienen como "propio" a otro equipo, y las celebraciones con los que comparten esa identidad que, obviamente, cuantos más sean, mejor.
Peor lo tengo con los entusiasmos y desilusiones en política. Entiendo, sí, pero me encuentro muy incómodo cuando contemplo comportamientos en esa línea. Como las manifestaciones "islamistas" o las manifestaciones nacionalistas. Doy siempre por supuesto (aunque después procuro contrastarlo) que los entusiastas están siendo vulgarmente manipulados y siempre preferiría un mínimo de racionalidad ante los problemas que manifiestan. Tal vez me equivoque y no haya tal manipulación, pero lo que creo percibir es lo contrario.
Entiendo a los gestores de revistas humorísticas que consiguen, mediante su provocación, una publicidad y un aumento de ventas realmente importante. Entiendo a los políticos que utilizan tal ocurrencia para dirimir sus diferencias respecto al poder, es decir, responder al simple "quién manda aquí". Y entiendo, aunque me produce lástima, las reacciones emocionales de los que salen a las calles a defender su religión cuando lo que realmente están haciendo es ser pasto de mercaderes y políticos. Un engaño que la emocionalidad del acto impide percibir y más si va acompañado de una larga historia de agresiones y desprecios hacia los que se manifiestan, normalmente de clase media o clase baja. Pero la “ummah”, la comunidad de los creyentes, no sabe de distinciones internas: todos somos iguales ante Dios.
Entiendo a los que ponen su identidad nacional por encima de cualquier otro criterio, por ejemplo el de las clases sociales, y se lanzan a las calles a reivindicar su derecho a la independencia de todos, ricos y pobres, es decir, a seguir siendo gobernados por los políticos que, también entiendo, utilizan esos argumentos emocionales para conseguir sus objetivos, no siempre transparentes. Un mínimo de racionalidad exigiría que los que manipulan explicaran los detalles del proyecto: qué hacer con la deuda existente, el comercio exterior y la moneda, qué tipo de impuestos sustituiría a los actuales, cómo superar los obstáculos legales tanto españoles como comunitarios para el proyecto entusiasmante. También aquí la nación, como antes la “ummah”, oculta las diferencias sociales y los casos (como ha sucedido en Francia) de hiper-ricos que dejan “su” nación buscando cobijos fiscales más benévolos. Todos somos iguales ante la nación, pero una cosa son los valores nacionalistas y otra los intereses económicos.
En general, me siento incómodo cuando oigo a un político abogar precisamente por un proyecto entusiasmante. Lo que necesita la política no es entusiasmo futbolero, sino racionalidad, saber cuáles son los objetivos, de qué medios de dispone, quién le pondrá el cascabel al gato y quién gana y quién pierde cuando se termina el entusiasmo y hay que enfrentarse a la "rugosa realidad". La pasada campaña electoral del PP fue un buen ejemplo de entusiasmo frustrado para muchos de “sus” votantes.
Hay un caso de entusiasmo muy particular, que es el de los indignados. Su entusiasmo viene, en primer lugar, del subidón que proporciona el sumergirse en un colectivo, en este caso inmediato. Es un subidón parecido al de los manifestantes de los que acabo de hablar, pero con una característica propia, a saber, que el grupo es inmediato, asambleario, aunque, al final, igualmente entusiasmante: el colectivo sirve para “confirmar en la fe” emocional, no para hacer mejores análisis.
En medio de ese entusiasmo nacen algunas "propuestas", como las que he visto recientemente, que más se parecen a una carta a los Reyes Magos que a una propuesta de fines, medios, estrategias y tácticas. Y es comprensible: los islamistas y los nacionalistas tienen quien les manipule. La manipulación a los diversos indignados es mucho más problemática y no acaban de generar liderazgos, sobre todo cuando, como sucedió en un primer momento, las decisiones las tomaban los presentes y bajo la regla de la unanimidad.
Sería preferible exigir más racionalidad y reducir al máximo la expresión de sentimientos heridos o de intereses mancillados y su impacto. Aunque es más fácil dejarse llevar.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

martes, 25 de septiembre de 2012

Árabes frente a USA

Antes de que se produjesen los desórdenes (muy minoritarios, aunque hechos espectáculo de masas por los medios de comunicación) a propósito de la especie de película sobre Mahoma y la especie de caricaturas (a cual más estúpida) en un semanario francés, Gallup había hecho una encuesta en algunos países árabes. Una de las cosas que preguntaban era el apoyo al liderazgo de los Estados Unidos. Vaya por delante que no está muy claro quién le ha dado derecho a los Estados Unidos a ejercer tal liderazgo. Supongo que habrá sido algún otro Dios. Pero los resultados eran curiosos. Ahí va una de sus tablas:
2012 U.S. leadership approval and disapproval.gif
Algunos comentarios, alguno de los cuales demasiado obvio, pero no me resisto a hacerlo y es el primero de ellos: obsérvese que el único país en el que se aprueba el liderazgo de los Estados Unidos es en Libia... precisamente donde se asesinó a su embajador y a algún funcionario más en una operación que no tenía mucho que ver con películas y caricaturas sino con asesinatos producidos anteriormente a manos del líder (estadounidense, por supuesto).
La segunda, y con razón, creo, es el lugar en el que el porcentaje de desaprobación de tal liderazgo alcanza porcentajes más altos: los Territorios Palestinos. Con razón, digo, porque la percepción allí es que se debe al dicho liderazgo buena parte de su tremenda situación (hasta el Banco Mundial ha levantado acta del nivel de insatisfacción de necesidades básicas causado por el bloqueo y, añado, es previsible que empeore sobre todo en Gaza).
La tercera es Irán: donde la aprobación del liderazgo estadounidense existe, sí, pero su porcentaje es el menor entre los países encuestados.
En Iraq, tampoco andan muy contentos con el liderazgo que han sufrido en sus carnes.
En Marruecos parece que muchos no saben de qué va el asunto: muchos "no sabe - no contesta" que no quiero pensar que se deban al miedo a contestar a tal pregunta.
Y ése es mi comentario más inocente: ¿Por qué no se añadió en el estudio alguna muestra de Afganistán, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes, Pakistán?

lunes, 24 de septiembre de 2012

Alianza de civilizaciones

No me interesó cuando fue tan profesionalmente promocionada. El choque de civilizaciones, digo. El modo con que se hizo importante un argumento manipulador recordaba el lanzamiento del "pensamiento único" del que habló Susan George, hasta conseguir que todo el mundo hablase de la necesidad que tenían los judeo-cristianos de prepararse para el ataque de los islamo-confucianos, que ahí es na.
Todavía se usa el término, todo hay que decirlo, pero lejos ya de la intención original que parece que fue la de legitimar el armamentismo estadounidense una vez desaparecido el enemigo que lo legitimaba: la URSS. Había, pues, que buscar otro enemigo y los intelectuales orgánicos como Huntington lo encontraron de manera inmediata: una alianza Corea del Norte y Libia convertida en un acuerdo confuciano-islámico para acabar con "occidente", es decir, con los judeocristianos (Israel y los Estados Unidos, vaya).
Hay demasiados ejemplos (y hace poco he citado uno, referido al Brasil) que muestran el papel relativo que tienen las religiones (incluso elevadas al rango de "civilizaciones") a la hora de determinar el comportamiento. Y no hace falta decir que esas "civilizaciones" resultan ser religiosamente muy heterogéneas, de modo que tal caracterización religiosa pierde todo su posible sentido. Un despropósito.
Frente a tamaño despropósito (despropósito aunque abusase, como yo suelo hacer, de las notas a pie de página en un intento parecido de darle seriedad a lo que se escribe) el gobierno español (país cristiano, aunque su gobernante no fuese muy creyente en aquel momento) y el gobierno turco (islamista moderado) montaron otro despropósito: la alianza de las civilizaciones. Por lo menos, el despropósito de Huntington era comprensible. El de la "alianza", no. Porque se trataba de un programa o proyecto o propuesta. Pero se desconocían los fines, los medios, los plazos, los actores... nada, nada de nada.
En España fue recibido con un cierto cachondeo, ciertamente fundamentado, por la oposición del Partido Popular y alguno de sus voceros más sonoros. Pero, oh maravilla, la ONU hizo suyo el programa en 2007 y la cosa comenzó a andar como andan las cosas en la ONU: reunión tras reunión, cobro de dieta tras cobro de dieta.
Nada. Una vez en el gobierno, el Partido Popular decidió acabar con tamaña tontería que tanto dinero había costado inútilmente. Porque, para el PP, la Alianza de Civilizaciones era "la de Zapatero", el sistemáticamente demonizado ex-presidente.
Más hete aquí que ese mismo gobierno, en su afán de notoriedad mundial, decide postularse para miembro (no-permanente, claro) del Consejo de Seguridad en competencia con Turquía y se encuentra con que en la ONU hay un encuentro sobre la tan denostada y ridiculizada Alianza de Civilizaciones. Feo dilema: si se mantiene la posición contra algo que la ONU ha hecho suyo, pierde puntos frente a quien sigue apoyando la tal Alianza, es decir, Turquía; y si no mantiene su posición contra tal Alianza, demuestra su incoherencia, el no estar motivado por principios y sí por circunstancias. No hace falta que diga por qué han optado. Lo dice La Gaceta. Como si no les cayese simpático Rajoy y prefiriesen otro líder o lideresa.

Hechos tozudos

Un excelente artículo explicando por qué el cristianismo en general y la Teología de la Liberación en particular están de capa caída relativamente en el Brasil mientras que los pentecostales están en auge. Es un caso más en el que se ve que la religión no determina de forma mecánica los comportamientos de las personas, sino que las religiones se adaptan a las circunstancias o se encuentran con competidores que ocupan los espacios dejados por la anterior forma de entender aquella religión. Los curas, antaño, participaban en los movimientos. Los predicadores, ahora, se limitan a la oración inicial o a la bendición. Antaño era lucha colectiva, hogaño es consumismo individualista. El antiguo catolicismo ya no les sirve. 
Pero es lo mismo que uno encuentra, a escala individual, en el Japón: según lo que se tercie, se echa mano de una religión o de otra: patriotismo (shintoísmo), alivio en las penas (budismo), bodas (cristianismo), buena sociedad (confucianismo). Siempre recuerdo la primera vez que entré en un templo en el Japón. Mis acompañantes me explicaron que era budista-shintoísta-confuciano (algo así como mezquita-iglesia-sinagoga), me mostraron cómo había que purificarse antes de entrar (cosa que hicieron, y yo con ellas), después de lo cual dijeron que los japoneses no eran un pueblo religioso.

Trickle up

Ya sé que no existe tal giro en inglés, pero lo tomo como contrario de "trickle down", esa curioso mito de economistas que creen que si enriqueces a "los de arriba", esa riqueza goteará (trickle down) hacia el conjunto de la población. Si se prefiere, aquel mito asumido por el español Felipe González cuando afirmaba que, para repartir, primero había que crecer.
Sin embargo, lo que estoy observando en este país en vías de subdesarrollo es lo contrario. Cierto que "los de arriba", a lo que parece, se están enriqueciendo mientras "los de abajo" ven deteriorarse sus condiciones de vida. Hasta en Alemania. Pero lo que me atrevo a llamar impúdicamente "trickle up" es que este empeoramiento de "los de abajo" está ascendiendo hacia "los de en medio". 
En una sosegada sobremesa en la que participaban empresarios, financieros, políticos y funcionarios del sector medio-alto. No eran de "los de arriba", pero tampoco de "los de abajo", altos ejecutivos, pero no demasiado, de empresas relativamente importantes, pero no demasiado; altos cargos de entidades financieras relativamente importantes, pero no tanto; políticos en segunda fila (salen en los medios, pero no tanto) y funcionarios que, sin llegar a lo más alto, tampoco están en lo más bajo. Pues bien, había una cosa en común en todos ellos (e insisto en que se hablaba sin tapujos, entre amigos y como amigos). Era la inseguridad y la intranquilidad. No sabían qué podía pasar y qué podía pasarles a cada uno de ellos: pensiones, salarios, condiciones de trabajo estaban entre las preocupaciones de estas personas que, por supuesto, pueden considerarse en el lado "bueno" de la sociedad. Y, sin embargo, ahí están: preguntándose, inquietándose, agitándose. 
Parece que esa es la tendencia: ricos más ricos, pobres más pobres y sectores intermedios vacilantes, inseguros, titubeantes, y pasan de ser la válvula de seguridad para la estabilidad de una sociedad a ser un elemento más que aumenta el desequilibrio.  Y ya se sabe: o revolución desde arriba (que es en lo que parece que estamos) o revolución desde abajo (que no parece tener sujeto activo viable) o...

domingo, 23 de septiembre de 2012

Dinero poco nacionalista

Lo pone ya en el título: el problema no es el gasto, sino el ingreso. Se puede seguir recortando indefinidamente el gasto, sin tener el  éxito en lo que se dice que se está buscando, cuando, encima, el gobierno se está quedando sin liquidez. Lo que hace el artículo es recordar la otra cara del problema: los ingresos, que es donde se ha originado la segunda fase de esta crisis (primero crisis financiero-económica, ahora crisis de la deuda). Y propone el tantas veces mentado impuesto Robin Hood (que robaba el dinero a los ricos para dárselo a los pobres) en lugar del sistema actualmente vigente, sobre todo en los Estados Unidos, pero también en otras partes, a saber, el impuesto Hood Robin (quitar el dinero a los pobres -parados, minorías, jubilados, currantillos- para dárselo a los ricos en forma de rescates bancarios o incluso recortes en su tipo impositivo, manteniendo y hasta incrementando sus beneficios personales, no los de sus empresas).
Otra carta a los Reyes Magos. Los políticos realmente existentes y con capacidad de decisión o de influencia en la decisión no lo van a poner en práctica ni de vainas. Primero, por el conocido sistema de "business politics", política orientada por los grandes capitales que han financiado las campañas electorales y tienen capacidad de movilizar también la opinión pública por su acceso privilegiado a (si no por su propiedad de) los medios de comunicación. Y, después, porque amenazan, en medio de un paroxismo nacionalista un poco por todas partes, con irse del país, que es una curiosa forma de ser nacionalista 
No me cansaré de repetirlo: se equivocaba radicalmente el Manifiesto Comunista cuando decía lo de que "los proletarios no tienen patria": es justo al revés ya que son precisamente los proletarios los que son engañados por "todas las patrias del mundo" mientras que "los de arriba", fomentando ese nacionalismo de "los de abajo", practican, como siempre, el "después de mí, el diluvio" sin llegar al cosmopolitismo -que es cosa para intelectuales- y quedándose en apátridas prácticos.
Como tampoco me cansaré de repetirlo, una de las funciones del nacionalismo es, precisamente, la de negar esa diferencia entre "los de arriba"  y "los de abajo". Muy cristianos, recogen el dicho de Pablo de Tarso (creo): "Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús" (sustitúyase Cristo Jesús por "nación" y se entenderá lo que quiero decir, al margen de las similitudes que hay entre el pensamiento religioso y el nacionalista -lo conté en un librito al respecto, sobre, ay, "el nacionalismo dentro de los límites de la mera razón").
Entre "los de arriba" y "los de abajo" están, por seguir con Orwell, "los de en medio", por ejemplo, los pequeños y medianos empresarios que se creen ser de "los de arriba" aunque no lo sean: no pueden deslocalizar sus empresas (eso se deja para las subvencionadas grandes empresas, subvencionadas, sí, nada de Robin Hood, para que se deslocalicen), su acceso al poder político es limitado, su capacidad de influir en la opinión pública es nula y, encima, son vistos por algunos de "los de abajo" como "el enemigo" -¿para cuándo buenos análisis por parte de esa izquierda?-. La prueba de que no están entre "los de arriba" es que son los primeros afectados por el Hood Robin, con IVAs, IBIs, IRPFs y demás instrumentos del Hood Robin. Al fin y al cabo, no son "too big to fail", es decir, no son suficientemente grandes como para que el poder político corra en su ayuda si están con problemas.
Sintomática la división en el empresariado catalán a propósito de proyectos soberanistas: una cosa son los valores nacionalistas y otra los intereses económicos. La pela es la pela.
Y sintomático que en el cantón suizo de Berna, sus ciudadanos hayan decidido en referéndum democrático dejar en paz, fiscalmente hablando, a los millonarios extranjeros que tienen su residencia (y sus dineros) allí. Son todos nacionalistas. En cambio, en Basilea, han decidido cambiar las leyes que afectan a este colectivo. En total, 5.500 mil-millonarios "nacionalistas" exiliados en el paraíso.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Pepe Corrochano

Hoy ha muerto un hombre excepcional. Era el masón más antiguo y más viejo de España, y ambas cosas están relacionadas. Hijo de exiliado republicano en Marruecos, su padre también masón, se inició muy temprano. Por eso era el más viejo. Pero era también el más antiguo porque en España la masonería estuvo perseguida durante el franquismo (dicen que porque Francisco Franco quiso ser masón y su hermano Nicolás, que sí que lo era, puso bola negra -voto negativo- para que no lo fuese). Los masones, entonces, tienen que ser relativamente recientes y, los que venían de fuera, tenían fundados temores de ser descubiertos. Pepe contaba que había tenido un amigo en la España franquista (volvió a España antes de la muerte de Franco), también masón, y no se habían reconocido mutuamente como tales. De su etapa marroquí guardaba recuerdos relacionados con su adhesión a la causa de la libertad frente a Francia y España, cosa que le hizo bienquisto en la casa real posterior, pero no tanto como para quedarse con la independencia.
Fue socio fundador del primer club rotario en la provincia de Alicante. En realidad, se trataba de recuperar ese tipo de asociacionismo que también durante Franco estuvo prohibido. Eso ya fue después de 1975, aunque en Alicante había habido rotarismo antes de la última guerra civil. 
Sagaz, listo, buen negociador y mejor vendedor, de excelente buen humor y de todavía más asombrosa capacidad de narrador. El último año, después de la muerte de su esposa -justo un año y doce días atrás y también en sábado-, su salud había desmejorado y un cáncer se lo llevó rápidamente, con una muerte tranquila y sin saber que se estaba muriendo.
Añado, en plan personal, un éxito y un fracaso en su vida. El éxito es que consiguió convencerme para que fuese rotario. De hecho fue mi padrino en la organización en la que ahora disfruto de la amistad y compañerismo de los restantes socios de mi club y de muchos otros socios por el mundo. Su fracaso es que, a pesar de que lo intentó varias veces, no consiguió que yo aceptara dar el paso para hacerme masón. Nadie es perfecto.
(Añadido el 25: Un amigo masón me escribe a propósito de este post. Dice así:

me vas a  permitir que te recuerde que no fue Nicolás quien puso la bola negra, sino, Ramón que además  era compañero de armas del padre de nuestro amado Pepe. Lo cierto es que Nicolás padre era masón, no el hermanísimo del dictador.
Como él me recuerda "nadie es perfecto")


Declaración universal de los deberes humanos

Eso me proponía mi viejo amigo en una cafetería universitaria. Bien es verdad que él recurría al clásico "derechos del hombre" para construir sus "deberes del hombre".  Se le puede perdonar ese pequeño desliz políticamente incorrecto y me perdono a mí mismo el dejarme llevar por lo correcto. Pero tiene razón en el fondo, aunque lo que se discutiría, como suele suceder, sería la forma (que si hombre, que si mujer, que si varón, que si humano, que si vaya usted a saber). Tiene razón en el fondo, y se lo he dicho, viendo los estudiantes que poblaban la cafetería y pensando que son muy conscientes de sus derechos (que con razón defienden y reivindican), pero prescinden olímpicamente del reconocimiento de sus deberes. Como dice mi amigo, viejo luchador, marcado por la última guerra civil española, no hay derechos sin deberes. Pero no hay forma de tener un reconocimiento de estos últimos.
Me sucedió hace un tiempo a propósito de los "derechos de la Naturaleza" que, obviamente, comportan unos deberes muy específicos para los miembros de la especie humana. A lo más que llegaban mis contertulios progresistas es a reconocer un "derecho medioambiental", pero no es eso, no es eso (que, además, también es buena cosa que exista). "Deberes respecto a la Naturaleza" consideraban que era volver a antes de la Ilustración: el hombre (ahí sí) como dominador de la Naturaleza, sin restricciones ni responsabilidades.
La cosa es que si no hay una difusión de la idea de la propia responsabilidad, mal vamos. Con la crisis económica, pero también con la medioambiental (vamos a ver qué pasa con los casquetes polares), con la alimentaria (la burbuja está en marcha, los muertos por hambre también) y con la energética (la transición a un mundo post-petrolero y las peleas sangrientas que la preceden).
Caso reciente: el derecho a la información (y a la libre expresión) debería llevar incrustado el deber de no hacer estupideces.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Leído y oído sobre España

El Financial Times, Le Monde , The Guardian, The Washington Post y hasta el People's Daily, entre ayer y hoy coinciden: la situación económica española es preocupante, está al borde de pedir ayuda y, de momento, los efectos son catastróficos. Ninguna referencia a Cataluña, que es el tema interminable en las tertulias radiofónicas de esta mañana. Igual se trata de una maniobra distractiva ¡del gobierno central! No lo excluiría, aunque no parece probable.
Añadido después: Eso sí, el New York Times lo que dice es que Rajoy no consiguió un trato con los de Cataluña.

Romney puede ganar

Robert Reich, nada sospechoso de republicano, da cuatro razones por las que, a pesar de que, ahora, es Obama el que puede ganar, todavía podría ganar Romney.
La primera es la que me ha hecho pensar durante tiempo que Obama las tenía crudas, a saber, la economía en general y el desempleo en particular. Quedan todavía varias publicaciones de la tasa de desempleo y todo parece indicar que, por encima de los afeites estadísticos, la tasa va a aumentar y eso juega contra Obama.
La segunda es que, de ahora a las elecciones de noviembre, va a haber tres debates presidenciales. No tengo tan claro que esto sea definitivo. Primero, porque el "piquito de oro" de Obama parece superior al de Romney. Y si se trata de encantar serpientes, Obama puede hacerlo mejor. Pero es que me parece que una cosa es el impacto mediático que pueden tener los debates (después de los cuales siempre hay un "ganador" y un "perdedor", aunque se suelen ver según el color del cristal -ideológico- con que se miran), no creo que tengan un peso determinante en la decisión de voto. Incluso constantes muy respetables, como la de que después de la convención hay aumento de intención de voto, este año no han funcionado con los republicanos.
La tercera es fuerte: de aquí a noviembre, los anti-Obama (que no quiere decir pro-Romney en cuanto tal) van a dedicar una montonada de dólares en publicidad directa, indirecta y mediopensionista. Y tienen muy buenos agentes, como Rove. No se crea, de todos modos, que todo es dinero. Se puede perder unas elecciones habiendo gastado mucho más que el vencedor. Pero es obvio que el dinero ayuda. Y algunos, en los Estados Unidos, llegan a decir que ayuda a que los estadounidenses sigan siendo estúpidos (sic!)
Y la cuarta, en otros países, se llamaría fraude electoral. En los Estados Unidos se llama "disenfranchising", las manipulaciones del censo electoral para que los colectivos que suelen votar en una determinada dirección tengas dificultades para votar si son "de los contrarios" o tengan todas las facilidades del mundo si son "de los nuestros". La operación, a lo que dicen, ya está en marcha y forma parte de todo aquello que hace que Jimmy Carter hable de este proceso electoral como "el peor del mundo"
La ventaja de estas elucubraciones es que tienen fecha de caducidad que, todo sea dicho, no coincide con el día de las votaciones como bien se vio con el fraude de la primera presidencia (no se le puede llamar "primera victoria") del segundo Bush. Sigo pensando que veremos al tercero. Dentro de cuatro años. Pero eso sí que es un "largo me lo fiáis".
(Añadido el 29: Un artículo en la línea de mi desconfianza sobre la capacidad de los debates para cambiar la intención de voto)

jueves, 20 de septiembre de 2012

Europa, tenemos un problema

Wealth-X ha publicado un informe sobre los ultra-ricos del mundo, esos a los que no hace falta gritar "ricos del mundo entero, uníos": no les hace falta. Uno de sus gráficos


Se puede aprender mucho de ese mapa. Pero, para mi gusto, mucho más informativa es esta tabla que también proporciona el informe sobre cómo están funcionando los diversos indicadores de "ultra-riqueza" en los continentes tal y como ellos los clasifican. Ahí va:


No es por sumar mis jeremiadas con las del público en general que me rodea, pro ¿no es curioso que lo que llaman "Europa" sea el único grupo en que todas (todas) sus flechas van para abajo? Para pensarlo, incluso si se rechaza su metodología.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Renta e intención de voto en USA

Curiosa tabla sobre las preferencias electorales de los ya registrados para votar. En general, cuanto más sube la renta anual más sube el porcentaje de los dispuestos a votar por Romney (con una anomalía a la mitad, que no sé cómo interpretar). Al final, va ganando Obama aunque, como es sabido, para ganar esas elecciones no es preciso tener la mayoría del total de votos emitidos, sino que tales votos se han de traducir en "votos electorales" que son los que, como manda la tradición, se trasladan a Washington para contar qué ha pasado en sus estados. También ahí va ganando Obama, pero todavía las encuestas no han dicho su última palabra que, además, será irrelevante: lo que cuenta es lo que vayan a votar los estadounidenses en noviembre. Y parece que me tendré que hacer a la idea de que gana Obama: una excepción más a la regla general de que la crisis de los países centrales se ceba en sus gobernantes del momento.
Voting preferences by annual household income.gif

martes, 18 de septiembre de 2012

Menos mal que hay perspectiva


Si no hubiera perspectiva, el hombre del fondo estaría meando encima de Obama, cosa muy fea donde las haya, pero que los anti-políticos encontrarían encantador.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Invertir en guerra

El libro de Paul Kennedy (Auge y caída de las grandes potencias) comparaba lo sucedido con tres potencias: España, Inglaterra y los Estados Unidos. Un asunto en común: el hiper-gasto en el terreno militar para compensar las pérdidas producidas en lo político por los "mil cortes" generados, dentro,  por el agotamiento y, desde fuera, por los molestos competidores. El problema con los dos primeros fue que el dinero para tales gastos tiene que venir de algún sitio y ambas potencias se vinieron abajo precisamente por la dificultad de financiación que tuvieron para sus ejércitos y armadas.
¿Estados Unidos? El hiper-gasto viene aquí y en sus enlaces. Un montón de guerras activas y un montón de bases tanto para sus tropas como para sus "drones", esos aviones no tripulados y teledirigidos desde un cómodo despacho a muchos kilómetros del teatro de operaciones. Hay una pequeña diferencia con los dos anteriores: los Estados Unidos no solo se financia imprimiendo moneda (millones al mes) en lo que púdicamente se llama QE, facilitación cuantitativa, que antes se llamaba "darle a la maquinita" y no sin problemas. En el artículo que cito se incluye esa diferencia: la exportación de armas. Esas ventas (un buen porcentaje a Oriente Medio) son una fuente más de financiación de sus hiper-gastos militares. Me descubro.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Feliz Año Nuevo

Mañana es el Rosh Hashana, comienzo del año judío que será el 5773. En Ha'aretz lo celebran preguntando si este año será el año de la bomba o el del ataque a Irán como lleva Netanyahu anunciando los cuatro años que lleva de nuevo en el poder.
El 26 será Yom Kippur, de merecida memoria. Y hoy es el aniversario de la conversión de Shabbetai Zvi, que había sido judío, al Islam. Estábamos en 1666. No sé qué importancia tiene, pero también lo recuerda Ha'aretz junto a alguna de sus excentricidades más allá de su interés por la kabala (en mi experiencia, los que se interesan por la kabala no suelen ser muy empiristas que digamos), como la de haberse casado con la Torah, en una ceremonia matrimonial.

Doble rasero

Algunas cosas me han llamado la atención en este artículo de el Independent escrito por quien conoce bien el mundo árabe-musulmán.
La primera se refiere al director de periódico que se atrevió a publicar aquellas caricaturas de Mahoma, las de 2005, en las que el profeta aparecía con una bomba por turbante. Cuando el autor del artículo que cito le preguntó si haría lo mismo con una caricatura de rabino con una bomba en la cabeza, contestó que no, que eso sería "antisemitismo". Añado: cosa que, evidentemente, está muy fea, pero no la "islamofobia" que es "meramente defensiva".
Otra se refiere al hecho de que ha habido quien se ha preguntado si no se habrían sincronizado las protestas en diversos países musulmanes (se incluye la India) con el aniversario del 11-S. Pero nadie se ha preguntado si la publicación del bodrio (lo he visto) de la "Inocencia de los musulmanes" se aireó sincronizado con el 11-S. Se puede discutir interminablemente sobre la reacción, pero algo habría que decir sobre la provocación y más cuando los supuestos atacantes al embajador en Libia, causantes de su muerte, hablan de represalia por el ataque estadounidense (asesinato extra-judicial como el del embajador)  que causaría la muerte a un jerarca de Al Qaeda. Ojo por ojo.
La tercera es que, en consecuencia, no solo hay que mirar hacia aquel lado, sino también hacia el de aquí y recordar los casos de extremismo violento como aquel por una película en la que Jesús de Nazaret hacía el amor con una mujer (un cine incendiado, una persona muerta). Sucedió en París, hace años, pero sucedió. Y darse cuenta de que en la medida en que se queman ejemplares del Corán, se publican esas caricaturas o se hacen tales películas lo que se consigue es una profecía que se autorrealiza: se hace enmudecer a las voces que en el mundo islámico hablan de otra forma y se la pábulo a esta reacción (con todas las salvedades contextuales que hice aquí) de vuelta atrás que se retroalimenta. 
Cualquier fobia es mala consejera y trae consecuencias negativas para unos u otros o para ambos.
(Añadido el 22: más ejemplos del doble rasero traducido aquí, que contiene, además, esta sugestiva frase:
"Estados fallidos" (países difíciles de explotar) y "Estados canallas" (países resistentes a la dominación occidental).
Que el régimen sea una democracia o una dictadura es irrelevante.
)

sábado, 15 de septiembre de 2012

Para qué sirven las encuestas

No sirven para predecir el futuro (¿quién ganará las elecciones próximas?) ni para conocer la realidad de determinados hechos (¿es Fulano culpable o inocente?). Solo sirven para saber qué piensan los encuestados en un determinado momento. De ahí se pueden extraer suposiciones sobre el futuro (por ejemplo, cuando se ve una constante a lo largo del tiempo, aunque, eso sí, con precauciones porque la tendencia puede cambiar drásticamente y sin avisar) y suposiciones sobre lo que pensarán los que se dejan llevar por lo que juzga la gente. 
Un magnifico ejemplo de lo que pueden dar de sí las encuestas:
According to the good folks at Public Policy Polling — and why they asked this question, I never will know — 15 percent of registered Republicans in Ohio think Willard Romney deserves more credit for killing Osama bin Laden than does the president. Another 47 percent aren't really sure who does. In North Carolina, 29 percent of them give the credit to Romney while a whopping 56 percent of them find it too difficult to answer the question of whether the credit should go to the guy who actually gave the order, or to the guy who forgot to mention the troops in his acceptance speech not long ago.
No he visto el original del Public Policy Polling, pero este artículo parece que sí. Y resulta que el 15 por ciento de los que se han registrado como republicanos en Ohio piensa que el que tiene el mérito de haber matado a Ben Laden es Mitt Romney frente a un 47 por ciento que no sabe quién lo tendría. En Carolina del Norte llega a un 29 por ciento la respuesta de que hay que dárselo a Romney y un 56 por ciento no sabe a quién.
Si la democracia es un sistema para tomar decisiones (según la regla de la mayoría), pero no para que estas decisiones sean por necesidad acertadas ni, mucho menos, para encontrar la verdad, con las encuestas la cosa es todavía más marinera.
Y, como en toda obra humana, conviene hacerse alguna pregunta más. En este caso, sobre la pregunta que se les hace a los encuestados: "deserve more credit" se podría traducir por "merece mayor reconocimiento". ¿Reconocimiento? ¿Por haber asesinado a un posible terrorista? Se podría haber preguntado de otra forma: ¿quién es el mayor culpable de un asesinato extra-judicial como el de Ben Laden? No lo veremos.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Con motivos, pero sin razón

No está muy claro quién hizo el video que algunos musulmanes (no sé si lo han visto) afirman ofensivo para su fe. Algo así como lo que sucedió con las caricaturas del Profeta en el periódico danés Jylland Posten en 2005 (siento que el post de mi antiguo blog en Tercera Información sobre aquel tema se haya perdido).
Se puede achacar la reacción al fanatismo. Fanáticos hay, y en todas partes, incluidos los islamófobos tipo Terry Jones. Así que no lo voy a negar. Pero hay otras opciones algo más matizadas.
Para empezar, y como ha dicho Clinton, el vídeo no tiene nada que ver con el gobierno de los Estados Unidos que, además, lo encuentra rechazable de todas todas. Supongamos que miente y que todo forma parte de una conspiración para que Obama ("October surprise") muestre su liderazgo, envíe unos marines y ponga orden y, secundariamente (?), gane las elecciones de noviembre. No lo veo imposible pero lo juzgo improbable. Por una vez y sin que sirva de precedente, les creo. Pero tampoco hay que descartar sin más la conspiranoide hipótesis de que ha sido una tenebrosa conspiración para debilitar a Obama: hay egregios antecedentes en campañas electorales pasadas, como la de Nixon contra Johnson a propósito de Vietnam o la de Reagan contra Carter y la cuestión de los rehenes en Irán. Descartada también. Pero sí puede debilitar sus perspectivas de reelección si la cosa va a más.
Si ha sido un estadounidense, sea quien sea, pero no quien representa a los Estados Unidos, ¿por qué se la toman con los Estados Unidos, más allá de decir que son unos fanáticos? Pues porque en el mundo árabe se ha difundido la idea de que una buena parte de su mala situación se debe a la política internacional de los Estados Unidos que han estado buscando controlar el petróleo (ahora parece que se están yendo a otros lugares), que apoyan a Israel (otra cosa es la coyuntura Netanyahu-Obama, pero eso son sutilezas que los exaltados no consideran) y que han apoyado (y apoyan) a los gobiernos autoritarios -poco democráticos- que les son serviles, sean funtamentalistas como los de Arabia Saudita, sean moderados como el de Marruecos o sean, como fueron, laicos como los militares egipcios antes de Morsi. Y que han atacado sin motivo aparente a gobiernos como el de Irak amenazando con devolverlo "a la edad de piedra", después de haberlo apoyado contra Irán.
Tienen muchos motivos para estar contra los Estados Unidos (no encuentro las encuestas, pero las he visto) y la chispa de esta película lo que hace es explotar un ambiente ya recargado en el que las redes sociales (sobre todo las de las mezquitas - y hoy es viernes-) aportan inmediatez y ummah, comunidad de los creyentes. Ahora, como en el caso de las caricaturas nórdicas, los gobiernos (que saben lo que son las maniobras distractivas, como lo saben otros) utilizan esta movilización para 1. distraer la atención sobre otros asuntos más peliagudos y 2. unificar a la "nación" frente al enemigo común que hace que, entre "nosotros", no haya diferencias (ganadores y perdedores) sino que todos estamos unidos frente al Gran Satán que nos ataca (tampoco son originales, lejos y cerca de donde vivo).
No hay peor paranoide que el que es atacado de verdad. Se le puede manipular con más facilidad. Pero no convencer de lo contrario.
(Añadido el 17: ahí va la encuesta y ésta es la fuente, pero me da pereza comentarla:


jueves, 13 de septiembre de 2012

El peor proceso electoral del mundo

¿Quién puede haber dicho esto sobre el peor proceso electoral del mundo por causa casi enteramente del excesivo peso del dinero hasta considerarlo pura "corrupción financiera"? 
"we have one of the worst election processes in the world right in the United States of America, and it's almost entirely because of the excessive influx of money."
Pues sí. Un ex-presidente de los Estados Unidos, poco sospechoso de antiamericano: Jimmy Carter. Si él lo dice...

Alemania y Cataluña

Las comparaciones no son odiosas: son útiles. Pero, para ello, no hay que utilizarlas como prueba de nada. No solo porque comparatio non tenet in omnibus sino, sencillamente, porque funcionan mejor como instrumento para hacerse preguntas sobre las entidades que se comparan de modo que lo que se sabe de una se convierte en pregunta sobre la otra y viceversa. Mantengo mi manía de darle más importancia a las preguntas que a las respuestas (si fuese al revés, sería un experto o un técnico, cosa que no soy).
Vamos allá, advirtiendo de que alguna de las afirmaciones que siguen no están convenientemente fundamentadas en datos comprobables e intersubjetivos. Pero es preferible arriesgarse a especular que rendirse ante los tertulianos (españolistas) de esta mañana.
Las situaciones son muy diferentes. Cataluña tiene un gobierno en la periferia de un país en la periferia de la Unión Europea. Alemania tiene un gobierno en el centro y en el centro de la Unión Europea.
El gobierno de Cataluña está en bancarrota, sin liquidez y endeudado hasta las cejas y sus bonos, bonos basura. Alemania no.
Cataluña no tiene moneda propia: el euro es extranjero. Alemania sí tiene moneda propia: el euro, que controla a través del BCE en Frankfurt (Francfort en el viejo castellano, que si fuese en catalán sería "franco fuerte", ay).
Alemania no tiene muchos problemas en sus grandes bancos, pero sí en los numerosos pequeños bancos, llenos de productos tóxicos y malos préstamos hipotecarios. Cataluña tiene algo parecido: buenos grandes bancos (la "Caixa" es un banco ya), y problemáticos pequeños bancos, ex-cajas de ahorros.
Alemania se enfrenta a un nacionalismo balbuciente, el nacionalismo europeo, prácticamente inexistente y solo audible en algunos laboratorios (le dediqué un librito hace años). Cataluña se enfrenta a un nacionalismo en recuperación después de algunos años en que estaba feo declararse españolista (ahora sigue estando feo, pero se puede practicar).
Alemania aporta más a la Unión Europea que lo que recibe de la misma. Cataluña aporta a las arcas del gobierno central más de lo que recibe del mismo (de ahí su idea de "pacto fiscal").
En Alemania hay sectores que plantean romper la baraja de la Unión Europea y o expulsar a los indeseables o quedarse con los deseables. En Cataluña hay sectores que plantean romper la baraja de la constitución española y convertirse en un estado dentro de Europa.
PERO Alemania tiene su principal mercado en la Unión Europea, incluidos los indeseables. Cataluña tiene su principal mercado en (el resto de) España (úsese lo que proceda).
Dicen los eurócratas que la solidaridad entre países de la Unión es parte del bienestar de todos: el que aporta más que recibe fiscalmente, lo recibe comercialmente ya que lo que aporta se convierte en estímulo de la demanda. En España el recurso al principio de solidaridad está ausente y, encima, en los que la reciben se ha generado un cierto resentimiento contra el que lo da.
No es lo mismo la independencia de quien tiene el poder que la independencia de quien solo tiene el poder local. 
Alemania pudo practicar su nacionalismo "contra" la Unión imponiendo una (re)unificación de las dos Alemanias, catastrófica para todos en términos económicos. Cataluña puede practicar su nacionalismo sin considerar los efectos económicos que puede tener (sus empresarios parece que sí lo consideran, pero la ola nacionalista es fuerte y mejor callarse: genera menos pérdidas). Pero le va a costar más que lo que nos costó a todos el nacionalismo alemán (por cierto, palabra tabú en muchos contextos todavía) y no está muy claro que, con sus actuales finanzas y su bono basura, tengan capacidad para construir un estado. Ni con pacto fiscal. 
Es el Titanic del Reino de España lo que se está hundiendo. Cierto que la clase alta podrá salvarse en mayor proporción que la clase baja. Pero lo de país en vías de subdesarrollo, está claro. ¿Alemania también? Si todo sigue como ahora, en diez años.
(Sobre el euroescepticismo -secesionista- alemán, hay encuestas)

Retórica distractiva

Declararse algo no significa necesariamente serlo. Puedo declararme, por ejemplo, marciano, sin que ello influya para nada a mi condición de terrícola. Hace tiempo que vengo pensando algo parecido sobre los llamados "estudios postcoloniales" que consisten en encontrar un enemigo conquistador en el pasado y luchar denodadamente contra él y contra los resabios de aquél que se encuentran en el presente. Mi problema ha sido sencillo: no por mucho denostar al pasado se resuelve el presente. No es que no haya que afrontar las barbaries pasadas y sufridas. Es que los problemas están aquí y ahora y son esos los que hay que resolver. Encuentro un artículo, firmado por un cochabambino, en el que se plantea la cuestión de manera parecida a propósito de la convulsa situación de la Bolivia actual. El párrafo con el que no puedo estar más de acuerdo es el siguiente:
A pesar de lo que pudiera pensarse (lamentablemente parece predominar un criterio superficial en el gobierno), la descolonización no es (exclusiva ni principalmente) una tarea para deshacerse de taras y prácticas heredadas del pasado en diversas esferas, como si la condición colonial solo fuese un resabio y una herencia del pasado histórico. En realidad y quizás constituya lo más importante de este fenómeno que suele ser muy complejo y esquivo a la comprensión ciudadana, la descolonización consiste en romper la condición de país penetrado, ocupado y acosado, en diferentes niveles y grados, por el sistema imperialista predominante actualmente. Se trata por tanto de una tarea de liberación nacional, de recuperación de la soberanía y la dignidad nacional, que se traduce en la conformación de un Estado nacional independiente, pero ya no de los estados monárquicos de los siglos XVII y XVIII, sino del imperialismo capitalista predominante.
 En general, en la vida política hay que estar muy atento a las maniobras distractivas. Dando un salto sobre el Atlántico, empiezo avisando de que he dado por supuesto (desde que publiqué "El patio de mi casa. El nacionalismo en los límites de la mera razón") que Cataluña sería estado independiente y mi fecha era 2025. Ni me gusta ni me deja de gustar. Lo tomo como un hecho más que probable y "contra facta non sunt argumenta". Pero no puedo evitar la impresión de que la masiva manifestación del pasado 11-S en Barcelona es una de esas maniobras. Es fácil suscitar sentimientos identitarios primarios si, encima, se presenta un buen enemigo exterior ("Madrid", "España"). Y es fácil usarlos para ocultar la pésima gestión del gobierno local anterior (el "tripartito") y la evidente incapacidad del gobierno local actual para resolverlo. ¿Queremos ser un estado independiente? Si. ¿Cuándo? No se dice ¿Cómo? No se dice ¿En qué circunstancias? Ni idea. Total: un acto expresivo más, pero cuya instrumentalidad queda en manos de la clase política dirigente. Naturalmente, los españolistas se rasgan las vestiduras y utilizan esas manifestaciones de indignación (probablemente fundada) para arrimar, a su vez, el ascua a su propia sardina. Como los falsos post-coloniales que favorecen el colonialismo contemporáneo. 
Me cuesta entender que la cuestión sea "quién me manda" y no se plantee "cómo me manda" y, sobre todo, "por qué me manda". Los pos-coloniales no se plantean ni la primera pregunta.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Pezones

La gazmoñería estadounidense parece no tener límites. Por supuesto, se trata de puritanismo público ya que, en privado, hasta las vidas de los grandes defensores de la moralidad (pública) tienen sus defectillos como sucedió con alguno de los grandes telepredicadores.
Ahora ha sucedido con la primera página del New Yorker trasladada a Facebook: aparecían dos pezones. Los de Eva, por cierto. Y se armó el belén hasta que la revista, con cierto cachondeo, ha cambiado la imagen de Adán y Eva (por cierto, los pezones de Adán no son problemáticos para estos hipócritas) desnuditos en el paraíso por una imagen de los mismos vestidos hasta el cuello. Es lo más inteligente que se puede hacer con la estupidez. Los dos dibujos se pueden ver aquí, cortesía de La Repubblica.

Identidades y desigualdades

En Palestina-Israel hay un enfrentamiento entre árabes y judíos. Los primeros son musulmanes y los segundos practican el judaísmo. ¿Cierto? Pues no, aunque la manipulación política en cada uno de los lados consiste precisamente en hacer ver que el otro lado es homogéneo. Truco habitual: un enemigo monolítico fuera hace que el grupo se cohesione dentro (en Cataluña, ahora, es "Madrid" o, mejor, "España" el enemigo que hace que se unan "de todo corazón" aunque no necesariamente de toda racionalidad). Funciona también allí: ¿quiénes son los enemigos de los judíos? Los árabes. Y ¿quiénes son los enemigos de los árabes? Los judíos.
Pero la realidad es muy otra. En otras ocasiones ha hablado de las diferencias entre judíos laicos, judíos practicantes y "haredim", por poner una distinción a la que hay que añadir los falashas (negros) y los rusos que, a su vez, se subdividen en laicos, creyentes y fundamentalistas. Y los askenazis (en general, clase más alta) y los sefardíes (en general, clase más baja). Ahora me encuentro una referencia en Ha'aretz a un estudio sobre cómo ven las cosas los palestinos que viven en Israel (con ciudadanía, cosa a la que también me he referido en otras ocasiones). 
Probablemente para leer este artículo de Ha'aretz hay que darse de alta, cosa que te permite leer 10 artículos al mes (algo es algo). Lo siento.
Pero lo que el estudio al que se hace referencia en el periódico añade nuevas distinciones dentro de Israel: los árabes de 1948 (que quedaron en el Israel de la conquista, la nakba, la catástrofe) y los árabes de 1967 (que quedaron en nuevos territorios conquistados -territorios ocupados- después de la Guerra de los Seis Días). La visión de la política y la sociedad es muy diferente de unos a otros. Pero la cosa no queda ahí: es todavía más divergente la visión de los árabes-musulmanes de 1948 y los árabes-cristianos de 1948, estos últimos minoría "inferiorizada"  por todos los demás (razón por la que emigran a tasas importantes).
Pero, eso sí, si se les pregunta por cómo ven las cosas, las diferencias son, como digo, constatables. En cambio si se les pregunta lo mismo introduciendo el tema "judíos", el grupo se homogeneiza.
El artículo continúa observando que algo semejante sucede con los judíos: son heterogéneos en sus visiones (las diferencias entre un secular, no digamos un ateo, y un "hared" son abismales), pero si se les presenta el tema "frente a los árabes" (sin distinciones), entonces las percepciones se homogenizan.

martes, 11 de septiembre de 2012

Dudas sobre el 11-S

Una larga lista de puntos oscuros en la versión oficial sobre lo sucedido en Nueva York el recordado "11 de septiembre". 
Algunos son patéticos: el que se encontrara, entre tanto desorden y cascotes, un impoluto pasaporte que "demostraba" que uno de los atacantes en uno de los aviones era Fulano. 
De paso, me entero de que existe una "Revista de Estudios del 11-S" (en inglés, claro).
Y recuerdo que ya entonces hubo que recordar que algunos conspicuos neoconservadores habían expresado su deseo de que hubiese un  nuevo Pearl Harbor. Decían (y el texto completo se las trae):
the process of transformation, even if it brings revolutionary change, is likely to be a long one, absent some catastrophic and catalyzing event – like a new Pearl Harbor.
Si aquel ataque real de los japoneses a los barcos fondeados en Hawaii fue utilizado para convencer a una ciudadanía pacifista de que había que entrar en la II Guerra Mundial, ahora, decían estos neocons, hacía falta un ataque para convencerles de que había que cambiar de rumbo, aumentar el peso del sector militar y, ya puestos, atacar Irak (que fue lo primero que Donald Rumsfeld dijo que había que atacar; aunque se prefirió un tipo de "venganza" en Afganistán antes de entrar en el plato fuerte).
Diga lo que diga la Revista que cito, creo que nunca se sabrá toda la verdad. Entre otras razones porque es imposible conocer "todo" lo que sucedió entonces (de nuevo, un mapa a escala 1:1 es imposible). Pero sí se puede suponer como muy verosímil que o sabían del ataque y lo esperaron para aprovecharse del nuevo Pearl Harbor o no lo sabían y corrieron a aprovecharse. De que se aprovecharon, no se duda. Si lo sabían, eran unos irresponsables. Y si no lo sabían, unos ineptos. En todo caso, hicieron oídos sordos.

Territorialidad

Hay un perro que ha tomado la costumbre de venir a mear a mi puerta. Le comprendo, aunque no comparta sus costumbres: es un animal territorial y marca sus "dominios" dejando esas marcas corporales que indican posesión. Por lo menos no es tan insensato como sus congéneres que dejan el "recuerdo" en las ruedas de los coches aparcados, con lo que, al ponerse estos en marcha, dejan la delimitación del territorio como mucho más confusa de lo que lo era antes de depositarlas.
Los humanos también son territoriales. Somos animales, al fin y al cabo. Pero la cultura interviene de inmediato y, de una sociedad a otra, la idea de "espacio personal" cambia. No es igual la idea del propio "territorio personal" que se encuentra en el Japón que la que se observa en Marruecos, por poner extremos.
Los gobiernos también son territoriales, mezcla de animalidad y socialidad. Los Estados son, precisamente, espacios físicos en los que se ejerce un poder. Los delimitan las "meadas" que llamamos fronteras y aduanas y, como los perros que dejan sus marcas en los coches, pueden tener sus problemas precisamente en las zonas de contacto con otros perros. El gobierno español los ha tenido hace poco a propósito de unas diminutas islas pegadas a las costas marroquíes. Bien es verdad que el problema no era tanto de soberanía territorial cuanto de cuestiones migratorias. Pero tenía una lógica parecida a la disputa sobre las islas Senkaku-Diauyu (recuerda el doble nombre Malvinas-Falklands), solo que aquí el elemento animal es menos determinante aunque se trata de islas deshabitadas (no como las anglo-argentinas, habitadas por mayoritarios defensores de su pertenencia a la Corona británica -aunque no sea una isla, el territorio de Cataluña, sea cual sea su frontera, está habitado al parecer por dos mitades: los soberanistas y los unionistas). En las lejanas islas sino-japoneses, lo que hay es pesca y, como en las Malvinas-Falklands, posibles yacimientos de petróleo o gas. Estamos lejos del perro que viene a mear a mi puerta. Pero el parentesco animal, aunque lejano, es perceptible.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Otro que tal

Le toca ahora a Jeffrey Sachs reconocer que, si la crisis es estructural, ninguno de los dos partidos (por supuesto, en Estados Unidos) está dando la solución, aunque los republicanos sean más dañinos que los demócratas. El artículo que cito está plagado de "se los dije", cosa que no siempre es de recibo y menos en quien fue el autor de las terapias de choque bolivianas, polacas y rusas de hace algunos años, antes de convertirse en adalid de desarrollo y de la lucha contra la pobreza. Pero pelillos a la mar.
El error de Obama (dice) es creer que se trata de una marea pasajera que hay que torear hasta que se vaya sola. El horror de los republicanos es creer que las políticas de austeridad van a producir algo diferente a más estancamiento y conflicto innecesario.
Si es estructural, dice, las soluciones no pueden ser inmediatas y no son a partir del consumo sino a partir de la inversión y a medio plazo. Educación, sanidad y esas cosas que, por el contrario, los republicanos van a recortar todavía más (me suena, me suena).
Parece razonable. Todos son razonables. Pero sigo pensando que no saben (no sabemos) por dónde salir realmente. Lo he constatado hablando estos días desde camareros en restaurantes vacíos, en un viaje reciente, a distendidas charlas con expertos en el asunto, sea desde la perspectiva económico-bancaria, la empresarial o la política. Comienza a haber un cierto consenso en qué ha producido esta debacle. La sucesión de hechos desde el verano de 2007 comienza a tener sentido. Pero sigo encontrando "soluciones" que tienen un pequeño problema: en su manual de instrucciones no se dice quién le pondrá el cascabel al gato (porque hay que ponérselo ya, aunque las medidas no vayan a tener efecto de inmediato, cosa que pone histéricos a los políticos que calculan en términos de las siguientes elecciones). O sigo encontrando respuestas (que no soluciones) para el pequeño ámbito personal en que se mueven unos u otros (es decir, respuestas a cómo puedo yo salir algo menos peor parado de ésta).
Pero si el problema es estructural (y, añado, sistémico), las soluciones locales, en el caso de que se le pusiese el cascabel al gato, no pueden ser soluciones excepto en el sentido de esos arreglos personales a los que me acabo de referir. Estamos atrapados.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Capital financiero y democracia

Una curiosa observación: si el capital financiero está dominando cada vez más a los gobiernos, tal vez su último reducto a batir sea precisamente la eurozona, donde ya domina, pero no suficientemente. Así que si la eurozona se hunde, el capital financiero podrá decir aquello de "la guerra ha terminado". De hecho, ya había terminado la guerra euro-dólar con la victoria de este último. Vienen tiempos interesantes. Y eso, según el dicho, es una maldición.

jueves, 6 de septiembre de 2012

¿A buenas horas?

La CIA cometió errores de estimación respecto a Irak y sus armas de destrucción masiva. Eso cuentan hoy en Foreign Policy a partir de documentos desclasificados de la Agencia y que ha obtenido el National Security Archive. Se puede decir, a buenas horas mangas verdes.
Pero también se puede decir: buena manera de exculpar a los gobernantes (los cuatro de las Azores más Berlusconi y alguno más que no recuerdo) de haberlo afirmado con tanta vehemencia. Igual no es que mintieran, como acusa Desmond Tutu, sino que, los muy tales, "habían sido engañados" por un espionaje ("inteligencia" lo llaman) de mala calidad.
Usted elige. Porque los datos no dan más de sí.
Y se añade: hoy se dan noticias, en Ha'aretz, de un informe de fuentes no muy bien identificadas que hablan de las armas químicas que tiene Siria repartidas en no menos que 20 lugares diferentes. Medítese lo dicho.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Sobornos diferidos

Hace un par de sábados, un editorial del “New York Times”, partiendo del cierre del caso judicial contra Goldman Sachs, levantaba acta de algo que puede extenderse a otros países: ni los grandes bancos ni sus ejecutivos van a tener que rendir cuentas por el papel que han jugado en esta crisis. Han podido rodar algunas cabezas, pero ha sido más por abusos o fraudes que por haber llevado, irresponsablemente, a una parte importante del sistema financiero mundial a la situación presente. Y lo de irresponsable en un doble sentido: en el de no haber tenido en cuenta las consecuencias de sus actos y en el de la ulterior falta de exigencia de responsabilidades por los tales. Especulemos.
Lo primero que se me ocurre es ir a ver cómo va la campaña electoral estadounidense. No me refiero a los espectáculos, con o sin huracán, montados en torno a eso que llaman “convención”, un “show” que busca notoriedad y entusiasmar a los ya entusiasmados. No en vano, después de una convención, las intenciones de voto hacia el partido en cuestión, sea Republicano o Demócrata, aumentan en torno a un cinco por ciento. Pero esa exhibición no me interesa lo más mínimo. Se las lleva el viento. En cambio, las donaciones que reciben los partidos no se las lleva el viento: hay que devolverlas con intereses. Por supuesto que no las pequeñas donaciones que, por lo general, rondan la cuarta parte de lo que ingresa el candidato. Me refiero a las grandes y, sobre eso, hay algunos datos interesantes. Unos, como los del Center for Responsive Politics, más sistemáticos; otros, puntuales y solo sintomáticos.
De entrada, estamos hablando de cifras considerables. Se calcula que el coste total de esta campaña podría alcanzar un total cercano a los 2.500 millones de dólares (500 millones solo en anuncios de radio y televisión). Y para eso hace falta ingresar muy por encima de los fondos federales que se proporcionan a los partidos una vez conocidos los resultados.
Pues bien, a finales del mes pasado, antes de la convención republicana por cierto, el primer contribuyente a la campaña de Mitt Romney era Goldman Sachs (676.080 dólares entre los comités, ejecutivos y empleados de dicha empresa). Los otros cuatro, hasta tener la lista de los cinco primeros, eran entidades financieras (JPMorgan, Morgan Stanley, Bank of America y Credit Suisse Group que, para hacerse una idea “solo” había contribuido con 427.560 dólares). Lo de Obama, en cambio, comenzaba por la Universidad de California, seguía con Microsoft y Google, después  iba una bufete jurídico internacional (DLA Piper) y llegaba al quinto puesto con otra universidad: Harvard. Los cuatro primeros donantes a Romney lo hacían con más “esplendidez” que cualquiera de los de Obama.
Los ingresos de campaña son, en realidad, mayores que los que reconocen los respectivos candidatos aunque su nivel de trasparencia, a decir de “Open Secrets”, es aceptable. Hay, de todos modos, otras formas de apoyar la campaña, por ejemplo a través de anuncios en televisión pagados directamente por las empresas o los individuos y que no pasan por la contabilidad de los comités electorales. En todo caso, la diferencia entre los dos candidatos es sintomática y, por más que, de momento, la carrera va muy empatada, sigo pensando que la crisis tendrá el mismo efecto que en otros países: una cosa es castigar a los causantes (se irán de rositas) y otra cosa es hacer pagar a los gobiernos su gestión de la crisis. Es decir, sigo pensando, aunque la cosa ya no esté tan clara, en la derrota de Obama.
Añado un dato sintomático: Sheldon Adelson y su esposa, habían dado, ya en junio, 10 millones de dólares a Restore Our Future, un “super lobby” que apoya a Mitt Romney, lo cual convierte al promotor de Eurovegas de Madrid en el mayor donante en esta campaña.
Para algunos sectores concretos, como el de las finanzas, se ha hecho, en los Estados Unidos, un seguimiento de las decisiones políticas en función de las donaciones recibidas. Así,  un informe de “Global Exchange”, concluye que hay “cimarrones”, pero que, en general, el “agradecimiento” al donante es la norma. Y hay casos extremos, como en el gobierno de Bush II, de sospechoso apoyo a la industria química claramente relacionable con donaciones anteriores.
No les critico: les admiro. Me encantaría disponer, para las campañas españolas, de tantos datos aunque fuesen tan problemáticos como los anteriores. Saber quién contribuye (Banco, empresario) y cuánto, aunque no sea más que con préstamos impagables.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-. La convención republicana ha sido excepcional -solo ha habido dos casos así en la historia demoscópica del país- y no ha ido acompañada de un incremento notable de la intención de voto hacia Romney. Añadido el 11-S: en cambio la convención demócrata ha cumplido con la regla general y, según Gallup,  la intención de voto hacia Obama ha aumentado -¿temporalmente?- según ha sucedido en anteriores convenciones. Queda todavía un largo trayecto hasta noviembre)

Desigualdad y democracia

Un buen artículo sobre la impugnación de las recientes elecciones presidenciales en México que se anunciaban complicadas. Reconoce, entre otros pros y contras, lo que sospeché: que la compra de votos se produjo no solo por parte del PRI vencedor. Pero, sobre todo, introduce un tema importante, aunque sea de refilón: la dificultad de tener una democracia "aceptable" en países con una muy alta desigualdad. O, si se prefiere, que a medida que aumenta la desigualdad, la democracia se hace más problemática.
Se puede hacer un discurso colonialista sobre la debilidad del estado en México y lo cercano que se encuentra el sistema a ser estado fallido. El mismo vocabulario ya es colonialista. Así que el antídoto es ver qué dicen algunos estadounidenses sobre su sistema. Lo hizo Chomsky
Noam Chomsky, Failed States: The Abuse of Power and the Assault on Democracy, Hamish Hamilton, 2006. Véase el epílogo de dicha obra para “una pocas sugerencias sencillas” para que los Estados Unidos deje de ser “estado fallido”
y se preocupa el menos sospechoso Jimmy Carter
Jimmy Carter, “A Cruel and Unusual Record”, The New York Times, 24 de junio de 2012, disponible en http://www.nytimes.com/2012/06/25/opinion/americas-shameful-human-rights-record.html?_r=1). 
Dos cosas más  a resaltar en la comparación México-USA:
Una, que en los Estados Unidos no hay compra de votos, pero sí expulsión de probables votantes del contrario: que no puedan votar ("disenfranchisement"). Es mucho más limpio y barato. Una fuente estadounidense sobre el fraude electoral en dicho país, con su correspondiente base de datos, se puede consultar aquí. Y caso tras caso, aquí: se trata de cambiar el acceso al voto precisamente en los estados que suelen decidir el resultado. Y, obvio, hacerlo para que no ganen "los otros".
Y, dos, el peso que los más ricos tienen sobre el resultado, de modo que los problemas de democracia y desigualdad se plantean casi de la misma forma que en México (y, en la medida en que aumenta la desigualdad en otros países como España, también en esos países).
Referencias recientes al respecto, nada sospechosas de "un-american" (anti-estadounidense)
Glenn Greenwald, With Liberty and Justice for Some: How the Law Is Used to Destroy Equality and Protect the Powerful, Nueva York, Metropolitan Books, 2011
Lawrence Lessig, Republic, Lost: How Money Corrupts Congress--and a Plan to Stop It, Nueva York, Twelve, 2011.
Joseph E. Stiglitz, The Price of Inequality: How Today's Divided Society Endangers Our Future, Nueva York, W. W. Norton & Company, 2012.
Martin Gilens, Affluence and Influence. Economic Inequality and Political Power in America, Princeton, Princeton University Press, 2012 (con muchos datos cuantitativos)
Sarah Anderson, Chuck Collins, Scott Klinger y Sam Pizzigati, Executive Excess 2012: The CEO Hands in Uncle Sam's Pocket, Washington, Institute for Policy Studies, agosto 2012, disponible en http://www.ips-dc.org/reports/executive_excess_2012.
“Never Mind Super PACs: How Big Business Is Buying the Election”, The Nation, 17 de septiembre de 2012, disponible en http://www.thenation.com/article/169639/never-mind-super-pacs-how-big-business-buying-election (sí, sí, 17 de septiembre)
En contra de mi costumbre, he puesto las referencias de manera explícita. No defiendo así la presidencia de Peña Nieto. Simplemente, pongo sus problemas en un contexto más amplio de forma que el árbol no nos impida ver el bosque y de forma que no se crea que esos problemas políticos son propios de "subdesarrollados" o, si se prefiere, de "emergentes", pero no de la "comunidad internacional", es decir, de los países centrales que se ocultan detrás de definiciones colonialistas.

martes, 4 de septiembre de 2012

Criminales de guerra

Si hay que hacerle caso a Desmond Tutu cuando dice que habría que llevar ante el Tribunal de La Haya a Bush y a Blair por su participación en la invasión de Irak, habría que añadir también a los otros dos de las Azores, a saber, Aznar y Barroso, este último el único en activo y el que se fue más de rositas. 
Me parece un enternecedor "wishful thinking". Antes se mete en la cárcel sin juicio previo a un mindundi por haber robado 15 euros que a esta gente. No me extraña que la confianza en la justicia no sea esplendorosa en este mundo.
Pero el tema de Tutu no es la justicia sino la moralidad:
Leadership and morality are indivisible. Good leaders are the custodians of morality. The question is not whether Saddam Hussein was good or bad or how many of his people he massacred. The point is that Mr Bush and Mr Blair should not have allowed themselves to stoop to his immoral level.
Como está sucediendo en las Españas con la excarcelación de un etarra: mala cosa es que los caníbales se coman a los misioneros, pero sería peor que los misioneros se comieran a los caníbales, que decía Bernard Shaw, creo. La idea es que si alguien es malo (como Sadam Husein, si es que lo era), no es razón para que los "misioneros" de las Azores digan mentiras, engañen y se pongan al nivel de los malos. El que asesinó, hizo mal; pero el que debe defender la ley se pondría a su nivel si se la saltase a la torera solo porque dice que el otro tiene armas de destrucción masiva o porque, efectivamente, asesinó y secuestró.
The immorality of the United States and Great Britain's decision to invade Iraq in 2003, premised on the lie that Iraq possessed weapons of mass destruction, has destabilised and polarised the world to a greater extent than any other conflict in history.
 Encima, ha sido peor el remedio que la enfermedad, así que, si no van (los cuatro) a La Haya, por lo menos que vayan al purgatorio, como buenos cristianos que son tres de ellos que yo sepa (Barroso no lo sé).

lunes, 3 de septiembre de 2012

Hiper-ricos rusos

Tiene gracia leer esta descripción de la vida de Boris Berezovsky y  Roman Abramovich, dos hiper-multimillonarios rusos enzarzados en una pelea legal de miles de millones. No acaba de estar claro cómo se pasó de una sociedad oficialmente igualitaria a estos extremos, pero la referencia a las "conexiones" (al "techo") me hace ponerme en guardia. De todas formas, Rusia no era el país más igualitario dentro del Comecon. Según algunos cálculos, la desigualdad de rentas no tenía nada que envidiar a la de algunos países "capitalistas" de aquellos años 90. Pero el caso es que esa desigualdad se ha disparado con el "capitalismo" y más al ver que, entre los emergentes BRICS, Rusia es la peor parada. No se olvide: crisis significa aumento de la desigualdad y viceversa. Y si lo de viceversa parece excesivo, véase el informe de expertos encargado por Naciones Unidas (capítulo 2, párrafo 20).
En ese último contexto, véase la foto que trae La Repubblica
Follie cinesi: la limousine colossale
Se trata de una hiper-limusina de super-lujo en un aparcamiento vip en un país comunistamente igualitario: la China.