viernes, 31 de agosto de 2012

La otra China

Un artículo que comienza recordando los errores de percepción sobre las alternativas a la hegemonía de los Estados Unidos. Primero estuvieron muy preocupados por la URSS sin ver sus debilidades. Sí que las vieron Andrei Amalrik desde dentro y Emmanuel Todd desde fuera, que yo leí y algunos de mis estudiantes recuerdan -y me lo han recordado- que seguí esos pasos y tenía claro, no por mis estudios sino por los de esos dos, que la URSS se venía abajo. Después las élites estadounidenses estuvieron muy preocupadas por el Japón sin tampoco ver sus debilidades. El artículo avisa de las debilidades de la China de ahora y que son:
a persistent slowdown of economic growth, a glut of unsold goods, rising bad bank loans, a bursting real estate bubble, and a viciouspower struggle at the top, coupled with unending political scandals. Many factors that have powered China's rise, such as the demographic dividend, disregard for the environment, supercheap labor, and virtually unlimited access to external markets, are either receding or disappearing.
Desaceleración, acumulación de stocks, problemas bancarios, burbuja inmobiliaria, lucha por el poder y escándalos políticos. Lo del Japón tuvo algo parecido: explosión de la burbuja inmobiliaria que generó hundimiento de bancos que produjo una desaceleración en sus exportaciones. Menos mal que tenían el "just in time" y que la lucha por el poder se gestionaba mediante elecciones, aunque no se libraron de algún que otro escándalo. Pero volviendo a la China y al artículo, se constata que algunos de los factores que ayudaron al auge de la China (población, desinterés por el medioambiente, mano de obra barata, fácil acceso al mercado exterior) podrían estar en retroceso o desapareciendo. Lo de la mano de obra es conocido: huelgas, manifestaciones, boicots. El resto, habrá que ver si está en revisión. Lo del medioambiente parece que no, que siguen con la misma confuciana falta de respeto a la Naturaleza. 
¿Vamos entonces hacia un mundo con varios polos? Galtung trabaja sobre un mapa "hexagonal" de un mundo multipolar. Todo menos quedar atrapado de visiones intencionadamente simplistas sin por ello caer en la "complexité de la complexité", en el mapa a escala 1:1, imposible e inútil.
Pero al volver la vista atrás, queda la sospecha de que los enemigos fueron exagerados consciente y voluntariamente: no hay nada como un buen enemigo exterior para conseguir consensos en el interior. Eso lo sabe cualquier nacionalista, sea estatal o subestatal.

jueves, 30 de agosto de 2012

Democracia made in USA

Un artículo que me hace pensar que me quedé corto en mi librito con dicho título. Los autores lo resumen con una palabra: corrupción. Compra de políticos o, por lo menos, alquiler. Descalabro del sistema judicial. Abuso del espectáculo estos días (de Tampa a Charlotte, las respectivas convenciones) sin entrar en los asuntos realmente importantes.
Aconsejo la lectura del artículo -eso sí, en inglés-, no del libro que, como digo, publicado en 2004, ha quedado dépassé par les évènements. De aquel libro solo me queda la broma con su índice: se podía leer como si fuese una sola frase. Ahí va:
Para empezar
Por qué escribo
A favor de los americanos
Fundamentalistas
Bajo un gobierno "neocon"
Y con riesgo de fascismo
Porque algo hay que hacer
Después dirán que soy pesimista.

Vendiendo muerte

Tres cuartos del comercio mundial de armas está en manos estadounidenses. El segundo en ventas, Rusia, le llega de lejos y, encima, las de los Estados Unidos han pegado una subida espectacular. Una parte muy importante de las mismas va a países "amigos" del Golfo Pérsico. Lo cuenta el New York Times que atribuye las ventas a un incremento de la demanda, debido a la preocupación local por las ambiciones armamentísticas de Irán. Es posible. Pero también sería posible (puestos a especular) que se debiese a un aumento de la oferta, con rebajas por un lado y con aumento del miedo (que viene el Coco) inducido desde Israel-Estados Unidos.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Un solo país: la Tierra

Supongamos, como alegaba John Lennon en su “Imagine”, que no existen los países, “nada por lo que matar o morir”. La idea parece buena: “La Tierra es un solo país y los seres humanos son sus ciudadanos”, como decía el fundador de la Fe Bahá’i. Lennon seguiría con un “tal vez pienses que soy un soñador, pero no soy el único; y tal vez te unas a nosotros y el mundo será solo uno”. Me encantan esos hermosos ideales, pero la rugosa realidad inmediata es muy otra. Supongamos, entonces, que consideramos la Tierra como un solo país: sería inviable. Y por varias razones.
El planeta Tierra, tal como existe ahora, sufre una crisis alimentaria extrema. No es la primera que sufre. La tuvo con el fin del feudalismo europeo y con la revolución industrial. Pero ésta es complicada. En primer término, porque los precios se han disparado. Se habían ralentizado estos últimos meses, pero han vuelto según la FAO de la que no me fío (no quieren dar su estimación del número de hambrientos porque “están revisando la metodología para hacerlo”). Si la Tierra fuese un solo país, el desfase entre salarios y precios de los alimentos haría imposible (o muy difícil) la reproducción de la fuerza de trabajo. Por suerte, hay países y se reparten, y no precisamente de un modo equitativo, las cargas y las ventajas.
En segundo lugar, porque, vista esa desigualdad realmente existente, se está produciendo una compra de terrenos productivos en los países periféricos (y con mayor índice de malnutrición) por parte de las élites mundiales y algunos países enriquecidos (en algún caso, por el petróleo). No hace falta ser un lince para darse cuenta de que, de cara al futuro, el acceso a los alimentos va a ser todavía menos equitativo llegando al caso, ya presente, de países exportadores de alimentos y con notables tasas de malnutrición en su interior. Probablemente esa situación lleva implícito el problema de fondo por el que el Planeta no podría ser un solo país de manera inmediata: la desigualdad mundial.
Hay varias formas de calcular esa desigualdad. Puede hacerse entre países. Así, sin más. Pero es obvio que no se puede comparar el Estado Vaticano con la República Popular China, así que hay una segunda forma de calcularla y es comparando en función de las poblaciones de cada país. En el primer caso, la tendencia de la desigualdad de rentas habría sido a crecer, mientras que en el segundo habría sido a disminuir. No hay que cantar victoria en esta última hipótesis ya que esa disminución se debía a la correspondiente disminución de la desigualdad en la China... que ha vuelto a crecer y de forma disparatada (ricos más ricos y pobres más pobres).
Hay, de todos modos, una tercera forma de calcular esa desigualdad y es, efectivamente, suponiendo que la Tierra es un solo país, es decir, comparando no países (con o sin introducir su población), sino comparando familias. Vaya por delante, como bien saben algunas feministas, que comparar familias excluye percibir las diferencias internas en las mismas y, normalmente, en contra de la mujer. Pero aceptemos ese cálculo, tal y como lo hace Branko Milanovic, trabajando para el Banco Mundial. La tendencia en los últimos años no es muy clara, pero sí se sabe algo importante: el nivel de desigualdad es altísimo, que es una de las características de los llamados “estados fallidos”. Efectivamente, un exceso de desigualdad hace prácticamente inviable la democracia. Por suerte, ahora como con los alimentos, están los países para repartir desventuras.
Pero hay algo más. Los cálculos de Milanovic tienen otro fallo y es que no tiene acceso (nadie lo tiene) a las rentas hiper-altas de las que solo tenemos estimaciones y algunos datos indirectos sobre los paraísos fiscales en los que encuentran cobijo. Y ahí reside una razón adicional para lo dicho: el mundo es un solo país para los hiper-ricos... que son una de las causas (no la única, por favor) de los problemas actuales.
Pues bien, hasta ese argumento tiene sus detractores que o niegan la existencia de una “clase global” (como Michael Hartmann) o creen constatar (y es la hipótesis que veo más probable con Mijail Jazin -Mikhail Khazin para los anglosajones-) que esa élite mundial se está fragmentando, en cuyo caso la Tierra está dejando de ser un solo país incluso para los que se suponían miembros de una especie de “cosmocracia” que sí podían campar a sus anchas, física y económicamente, por todo el Globo.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

Demografía israelí

Los ultra-ortodoxos y los árabes son los ciudadanos israelíes que tienen mayores tasas de natalidad, sobre todo los primeros. La predicción demográfica para dentro de cinco años sobre los escolares en Israel es curiosa:
According to the forecast, state secular pupils will still constitute the largest group, with 41 percent of the system in 2017. But by then Arab pupils will comprise 26 percent of the system, ultra-Orthodox pupils, 18 percent, and state religious pupils, 14 percent.
Los alumnos "seculares" seguirán siendo el grupo más numeroso (41 por ciento), los árabes serán el segundo (26 por ciento), los ultra-ortodoxos irían después (18 por ciento) y esa categoría que no entiendo ("state religious pupils"), será el grupo más reducido (14 por ciento). Por cierto, los árabes (en otras noticias llamados "palestinos") de Jerusalén oriental ya están incrementando su presencia en las universidades israelíes.
Cantidad no significa peso. De hecho, los autobuses israelíes van a dejar de llevar anuncios en Jerusalén que representen a humanos para evitar las objeciones de los ultra-ortodoxos, tan iconoclastas como algunos musulmanes y como algunos cristianos actuales (no precisamente los católicos, que siguen tradiciones barrocas).
Pero que una cuarta parte de los escolares sean árabes es una evidente dificultad para el proyecto judío de convertir Israel en un "Estado judío", es decir, "étnico". Es de esperar que la vida que espera a esos niños no sea la que espera a los árabes que viven en Gaza, lugar que, a decir de un informe de Naciones Unidas que no he podido localizar, no será habitable (¡sic!) en 2020: agua, comunicaciones, economía, fronteras... Encima, los colonos judíos atacan a los viejos árabes  y los soldados israelíes maltratan a los niños árabes. Curioso antisemitismo. Ahora la versión estadounidense es otra: terrorismo.
Palestinian youth

martes, 28 de agosto de 2012

Siria de un vistazo

Se agradecen informes como éste para un caso tan emborronado y sistemáticamente embarullado como el de Siria. No tendría que hacer falta que dijese que me falta información y me sobra desinformación mientras carezco de capacidad para distinguir una de otra. Pero confieso que resulta gratificante ver, en cuatro páginas, cómo se resumen los cuatro elementos a considerar: 
1. los puramente internos. Los hay. Hay una rebelión, alzamiento, guerrilla, sublevación con raíces en el interior. Hay facciones enfrentadas política, social y culturalmente y son más de dos. 
2. algunas de esas facciones tienen apoyos desde el exterior y estos apoyos no van todos a favor de los mismos grupos.
3. estos apoyos cristalizan en lo que el texto llama "Gran Juego", "'Great Game' of the Levant", tomando el nombre de lo que fue el "gran juego", en el siglo XIX hasta principios del XX, entre el imperio ruso y el imperio británico, cuando ambos imperios existían de aquel modo. Efectivamente, en "Levante" se está jugando un juego geoestratégico entre potencias muy diversas (los Estados Unidos, la China, Rusia, la Unión Europea) con sus acompañamientos cercanos (Israel, Irán).
4. pero el juego de estos otros se juega en los cuerpos de los sirios y de las "brigadas internacionales" que han acudido, engañados o no, ante la contienda, que son los que ponen el dolor, la destrucción y los muertos.
Todo menos simplismos. Pero sin caer en "la complexité de la complexité".

lunes, 27 de agosto de 2012

Traduttore traditore

Usted está 'vestido hecho na scullata,
Cappiello nu cu 'y nastre y cu' y rrose
bodegas 'mmiez'a tres o cuatro sciantose
y parlave francés? accuss?? 
Incomprensible ¿no? Pues sí: incomprensible. Es el resultado que proporciona "internet" (así, sin especificar) cuando se le pide que traduzca "Reginella", una vieja canción napolitana que, obviamente, está en napolitano, pero no en italiano. El traductor hace un rápido recorrido por el texto, piensa que es italiano (el pobre no da para matices) y se pone a traducirlo con los resultados que arriba reproduzco.
Por lo visto es mi destino encontrarme en agosto con barbaridades producidas por estos traductores automáticos. La del año pasado era del inglés al español y he encontrado cosas parecidas en "abstracts" de artículos académicos en los que el autor o autores, sin corregir al "traductor", han pasado el programa español-inglés y se han quedado tan panchos. A veces, algo así como con Reginella del italiano al español.
Este agosto ha sido porque, además de escribir y leer (por orden de mayor a menor intensidad), me he dedicado a la canción napolitana. Resabios de juventud: he estado pocas veces en Nápoles, pero el que probablemente ha sido mi mejor profesor es napolitano y fue capaz de trasmitirme, sin citarla casi nunca, el interés por la ciudad y su cultura. Y, además, he descubierto a Roberto Murolo. Tarde te conocí, hermosura tan antigua. 
El napolitano (he sabido este mes en mi política de aprender cosas poco rentables) tiene muchísimos elementos comunes con el italiano, faltaría más. Hay palabras que con oído castellano hacen sonreír: cum mico (conmigo), cum tico (contigo), cerasa (cereza). Otras que no hay modo de entender ni con oído italiano: 'mmiez'a, con la que comienza la "Strada 'nfosa" que he escuchado a Modugno. Pero no se puede negar que se trata de un aire de familia: in mezzo a (Dante habría comenzado su Divina Comedia, de haberla escrito en napolitano, con esa 'mmiez'a).
Y ahí va otra maravillosa "traducción" de la no menos maravillosa "I' te vurria vasá"
"Los conductos que vurria ...
"Los conductos que vurria ...
Sin embargo, "monja o núcleo m 'o
DDIC 'y Sceta.
No hace falta que diga que lo que debería decir es
Yo te quisiera besar
Yo te quisiera besar
Pero el corazón no me deja
despertarte
O algo así. Moraleja: hay que desconfiar algo más de internet, cosa que cumplo enviando este post por internet.
Ni se me ocurre ver cómo traicionan la canción Malafemmena, la de Totó.

domingo, 26 de agosto de 2012

La rugosa realidad

Si los medios que utilizo para defender mis ideas a lo que llevan es a que triunfen las contrarias, tendría que revisar esos medios. Pero así es la política: puedo votar por mis ideas y que así triunfen las contrarias o puedo votar para que no triunfen (el llamado "voto útil"). Obviamente, si todas las demás opciones son la misma (por ejemplo, les considero a todos "neoliberales") y la mía es minoritaria, haga lo que haga nada sucederá.
Claro que puedo abandonar el comportamiento instrumental (pongo medios para conseguir fines) y reducirme al comportamiento expresivo (expreso mi contento o descontento sin pensar en qué efectos pueda tener mi expresión que se agota en sí misma). 
Si me hago un corte, puedo poner un antiséptico y una venda o puedo gritar "ay, ay, ay". 
Como siempre, con excepciones: se puede tener un comportamiento expresivo (no instrumental directamente), pero pretendiendo que así los demás tomarán conciencia de qué está sucediendo y obrarán en consecuencia. Me quejo para que me ayuden, por ejemplo. No siempre es así: en la vida social hay bumeranes que hacen que cuando uno pretende influir en las percepciones de los demás para que las propias dejen de ser minoritarias, lo que se consigue es que sean todavía más minoritarias. Es una cuestión empírica que solo se resuelve con el paso del tiempo.
¿Es asaltar un supermercado un comportamiento instrumental puro, expresivo puro o instrumental de este último tipo? El tiempo lo dirá, pero me temo que el bumerán funcione.
¿Tiene Izquierda Unida que dar el poder al PP como en Extremadura o al PSOE como en Andalucía? No vendrá mal repasar los tres tipos de comportamiento y ver qué significan en cada caso. No es mal ejercicio mental para estos días de agosto que termina.

sábado, 25 de agosto de 2012

No es cosa de dos

Me refiero al "choque de civilizaciones". Para desgracia de los perezosos intelectuales (o interesados en el simplismo por motivos más o menos inconfesables), la cuestión no es "el Islam contra Occidente". Ni siquiera, como llegó a decir Huntington, un complot islamo-confuciano contra los judeo-cristianos. Las peleas entre cristianos son cosas del pasado, pero fueron cruentas. Y absurdas. Ahora le toca al Islam: ¿hay un ataque contra una mezquita? Pues igual se trata de otros musulmanes. Como acaba de suceder en Trípoli.  Como ya sucedió en Mali y ya conté. No me cansaré de repetirlo: el mundo se resiste a esos esquemas simplistas, dicotómicos y maniqueos. Eso sí: funcionan que da gusto para quien saca provecho de ellos.

¿Existen los mestizos?

Me refiero a Bolivia, mi país de elección, lejano en el espacio y el tiempo. Y ajeno a mi pasaporte.
Una retórica indigenista no significa necesariamente que la práctica lo sea. Se puede discutir eternamente si hay que introducir la categoría "mestizo" en un censo o si hay que optar entre indígena y blanco (q'ara en aymara -que dicen incluye a los mestizos-, pero no en las restantes lenguas del Estado Plurinacional). Pero lo que hay que ver es cómo se plasman leyes retóricamente indigenistas, pero que reciben el rechazo de grupos indígenas organizados.
Las categorías con que clasificamos a los seres humanos son siempre convencionales. Clasificamos para entender, pero también para manipular y ejercer el poder. Las clasificaciones, desde este punto de vista, no son inocentes y entiendo a los que, como Albó, rechazan el uso de "mestizo" por no ser una "nación" y por ser un término equívoco. Pero no comparto esa idea esencialista como si los "pueblos indígenas" no hubiesen sido resultado de intercambios culturales y biológicos a lo largo de los siglos y, por tanto, ya antes de la conquista (y no se diga, después).
El que un determinado ser humano, persona, "runa" en quechua (de ahí "runa simi", lo que hablan ¿quiénes? -en cualquier caso, ajeno a elaboraciones exageradas) sea clasificado en una u otra de esas categorías socialmente construidas (y políticamente utilizadas), sobre todo cuando no hay criterios unívocos de inclusión, es siempre problemático. La lengua habitual es un criterio, el lugar de residencia otro, la lengua  de los padres también puede servir, pero la autoidentificación acaba siendo el determinante en última instancia. 
Pero entonces el problema no es qué categorías existen realmente, en la rugosa realidad, sino qué opciones, determinadas por la ideología y la política, se le dan al individuo para que se autoclasifique.
Dicho lo cual, lo niego. Quiero decir que algunas de esas categorías arbitrarias con que se clasifica a las personas ("runas") adquieren con el tiempo una cierta cristalización debida a factores externos (exclusión, marginación) o internos (élites con proyecto, intelectuales que elaboran dicha pertenencia). En todo ello es importante  la relación con "el otro" (sea amenazador, sea a imitar -cosa no siempre reconocida-) y la organización de algunas élites internas para alcanzar determinados objetivos. Éstos pueden ser propios de ese grupo pero presentados como intereses colectivos o pueden ser, efectivamente, intereses colectivos. Una vez más, serán las prácticas, no las retóricas, las que determinarán qué intereses está defendiendo esa élite. Pero esta organización cristaliza todavía más la categoría, aunque nunca resolviendo coherentemente el problema de los que están en los márgenes y las fronteras que separan al propio grupo haciéndolo diferente de "los otros".
Lo dicho vale para los indígenas, para los nacionalistas (estatales o subestatales, tanto da) y para los pueblos sin territorio (el caso de los judíos hasta la creación del Estado de Israel o el caso todavía actual de los gitanos algunos de cuyos integrantes de su élite llegaron a hablar de un territorio: el del Punjab de donde parece que se originaron antes de su nomadismo).
El núcleo duro de "lo que somos" suele estar claro. Ya no queda claro lo de cómo adscribir a una persona a ese "lo que somos". Y, todavía menos, cómo resolver el problema de las fronteras. Para las naciones hay una respuesta: el criterio administrativo de las fronteras físicas más o menos consensuadas con "el otro" (aunque los problemas fronterizos en el mundo son muy numerosos, algunos sin mayor trascendencia como entre España y Portugal, otros emocionales pero con un "no hubo nada" al final como entre la China y el Japón, otros recurrentes en su violencia como el aparentemente solucionado entre el Perú y el Ecuador). Para los indígenas estaba la categoría intermedia de "mestizo", pero no es aceptado por los que quieren definir de una determinada forma  la pertenencia. Además, la dificultad de establecer fronteras vuelve a presentarse (¿qué separa al mestizo del blanco?). Pero, insisto, no queda resuelto cuando se suprime esta categoría intermedia: las elaboraciones intelectuales de "cosmovisiones" indígenas (por cierto, con bibliografía extranjera básicamente) se pueden aplicar a los indígenas que viven en el campo y mantienen las estructuras sociales agrícolas que encajan con dicha supuesta "cosmovisión". Pero comienzan  a chirriar cuando el individuo deja el campo y se va a la ciudad. Y no digamos a sus hijos. Si las naciones, como los dioses, no existen excepto en la mente de sus creyentes, darles una entidad metafísica puede ser rentable, pero con fundamentos problemáticos. Sobre todo para los descreídos.
Anoche un buen conocedor de Centroamérica (espacio que desconozco a niveles enciclopédicos) se refería a la dificultad de clasificar por "raza" lo que era, más bien, clase social: misma  "raza", pero unos, pobres y en el campo, y otros, clases medias urbanas, no eran clasificados, desde fuera, como integrantes de la misma "¿qué?". Las razas es que no existen, excepto como una forma más, muy cambiante además, de clasificar a las personas.
No es una cuestión cultural. Es, obviamente, política, de grupos organizados y sus intelectuales. Legítima, por tanto. Pero que hay que entender sus términos para no dar gato por liebre.
Otra cosa es defender (o luchar por) los intereses de aquellos que han sido clasificados como "inferiores". Para eso están las organizaciones, los movimientos y los partidos. Pero ésa es otra cuestión. La más importante, en mi opinión (poniéndome del lado de "los de abajo"). Pero que se resuelve mejor rebajando el culturalismo y más si se trata de una maniobra distractiva. Paraman tukuspa jamun.

viernes, 24 de agosto de 2012

Es la crisis, estúpido

En realidad, no es la crisis en general sino la posición que ocupa el país. Me refiero a la caída de popularidad de Hollande en Francia, comparable a la de Rajoy en España sin que, en este último caso, vaya acompañada de una subida de la oposición socialista. Es incorrecto (aunque sea útil políticamente) adjudicar a la ideología del gobierno (o de la oposición) un papel determinante. 
En general, parece que en los países bien situados (emergentes, laterales o, mejor, centrales), sus respectivos gobiernos pueden tener el normal desgaste del poder (y de la oposición, según el dicho de Andreotti: il potere logora chi non ce l'ha, el poder desgasta a quien lo no tiene). El problema lo tienen los partidos en gobiernos de países en decadencia o en vías de subdesarrollo. Tienen a la ola en contra y, por muy buenos surfistas que sean, mucho harán si se mantienen (a no ser que la oposición lo haga todavía peor, que puede ser el caso español).
Ejemplos: 
Merkel se desgasta, pero no como para perder. Es país relativamente central. De momento.
Hollande y Rajoy se hunden. Más el último que el primero y es que la decadencia es más obvia para las Españas que podrían incluso romperse a la yugoslava (recuérdese que Yugoslavia desapareció, entre otros factores, por la deuda acumulada irresponsablemente por los gobiernos de sus repúblicas federadas). En el caso español, el gobierno repetiría en las próximas elecciones, aunque sin mayoría absoluta.
Italia: podría volver Berlusconi.
Obama se desgasta mucho, pero Romney comete errores tras errores. Empate, de momento. Ya no tengo clara la victoria de Romney en noviembre. Lástima que Obama no tenga un hermano como gobernador de un estado (Florida en el caso de Bush II) que le pueda echar una mano por encima de las urnas. Más bien los Republicanos tienen Ohio que sí podría dar la victoria a Romney.
China, sin desgaste. Solo lucha interna por el poder. Y sin elecciones, claro.
Rusia, con algo más de desgaste (lo de Pussy Riot es sintomático hacia dentro), pero con victorias sucesivas cambiando los papeles de presidente y primer ministro.
Correa en el Ecuador y Chávez en Venezuela: desgaste, sí, pero escaso, y  previsible victoria "petrolera" y "movilizadora" en las respectivas elecciones del año que viene y de dentro de unos meses.

jueves, 23 de agosto de 2012

Acción-reacción

Es un viejo principio que Kucinich recuerda ahora a propósito de las intervenciones "occidentales", es decir, lideradas por los Estados Unidos, por muy bienintencionadas que hayan podido ser (cosa, por cierto, harto discutible). Si las intervenciones en Afganistán o Irak han podido ser un remedio peor que la enfermedad en la medida en que han generado reacciones en un mundo cuya lógica parece desconocerse, algo parecido puede suceder con Siria y tal vez haya sucedido en Libia. Hay reportajes periodísticos (los accesibles) que hablan de la "internacionalización" de los "rebeldes" sirios contra su gobierno. Ninguna novedad incluso en atribuir a Al Qaeda un papel preponderante (no en Libia, por cierto, donde, si no recuerdo mal, Al Qaeda luchó "de nuestro lado"). Pero, dejando a parte este recurso al comodín de Al Qaeda que permite no tener que pensar mucho, no es tan difícil entender lo que sucede "en el otro lado". Los españoles viejos que recuerdan lo que sus padres les contaban sobre las Brigadas Internacionales o los que siguen un poco la propia  historia y saben cómo reaccionó el "pueblo" ante la invasión napoleónica en el siglo XIX, tendrían que entenderlo con facilidad.
Pero lo habitual es que se cuenten las propias bajas (2.000 estadounidenses en Afganistán) y que las de "los otros" vengan "under-reported". Lo que "nosotros" hacemos por su bien no tendría que tener ningún tipo de reacción a la contra. Pero lo tiene. Luego en algo "nos" equivocamos. Y me temo que "nos" equivocamos, una vez más, confundiendo legitimación de "nuestras" decisiones con "análisis concretos de situaciones concretas". Por ejemplo: la relación entre los talibán y Al Qaeda es mucho más compleja de lo que se cuenta. Culpa, en parte, de los "expertos" que dan como análisis empírico lo que es legitimación ideológico-política.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Preocupante, aunque ganado a pulso


Cuando a un niño, entretenido con su juguete favorito, se le quita éste de manera intempestiva, suele tener una de estas dos reacciones: o se pone a llorar desconsolado o la emprende a patadas con lo primero que encuentra, sea humano, animado o inanimado. En otros términos: cuando se produce una situación de frustración, la reacción defensiva es la de agresividad y esta agresividad  puede dirigirse contra uno mismo o contra algo exterior.
No hace falta insistir en que nos encontramos ante una situación socialmente frustrante. O se teme perder el sueldo por caer en el desempleo o el sueldo es reducido de forma sensible o se ve uno abocado al cierre de su establecimiento por impagos variados de clientes o impagos propios o está sopesando una indeseada reducción de personal para intentar salvar lo salvable en este naufragio o se encuentra uno ante la imposibilidad de acceder a lo que tanto deseaba y la imposibilidad viene dictada por el alza del precio de la cosa o por la negativa de la cosa a ser accedida. Miles de situaciones que tienen en común el ser tremendamente frustrantes. Como frustrante es ver que uno ha prometido algo que no va a ser capaz de procurar.
A la primera de las opciones ya me he referido en otros artículos. Se trata del incremento del suicidio, en particular en los países GIPSI (Grecia, Italia, Portugal, España e Irlanda), pero también constatable en otros países como Inglaterra. Claro que “la” causa del suicidio no es atribuible a un solo factor. Pero la frustración-agresividad-agresión tiene aquí uno de los caminos posibles. No sé qué dirán los psiquiatras y neurólogos, pero estoy convencido de que, además de los suicidios, están aumentando las depresiones. En ambos casos, la agresividad se convierte en agresión contra uno mismo.
La otra opción es igualmente ominosa. Se trata de encontrar, fuera de uno mismo, un objeto sobre el que descargar la propia agresividad. El niño, si no tiene a mano un peluche al que golpear, dará patadas contra la pared. ¿Cuál podría ser el objeto típico en las actuales circunstancias?
En primer lugar, hemos tenido a los inmigrantes, que atentaban contra nuestra identidad cultural y venían a quitarnos nuestros trabajos (“British jobs for British people”, los trabajos británicos para los británicos, que se decía en el Reino Unido). Es obvio que se elegía a los inmigrantes “de abajo”, no a los “residentes”, que son gente bien, respetan nuestra identidad, aprenden nuestra lengua, comparten nuestras costumbres y asisten a nuestras iglesias. El problema es que los inmigrantes se están yendo, aunque todavía sirven para movimientos populistas por parte de concejales y alcaldes dispuestos a imitar lo que también es creciente en el resto de Europa: el auge de partidos xenófobos.
Después, hemos tenido al Islam, al que ya me referí hace poco en esta misma sede. No me refiero a los inmigrantes musulmanes, es decir, magrebíes y por supuesto, no me refiero a los jeques que nos visitan y dejaban propinas. Tienen la misma lógica que lo dicho en el párrafo anterior. Me refiero ahora a ese rechazo total a todo el Islam considerado una amenaza inminente no solo para nuestra identidad sino, sobre todo, para nuestra integridad física.
Últimamente está proliferando un tercer objeto de agresividad. No es nuevo, pero lo que resulta nuevo es su intensidad. Me refiero a los “powerpoint” contra los políticos que llegan de manera repetitiva o las peroratas, incluso cultísimas, contra la “clase” o “casta” política. Claro que los políticos son criticables, pero lo que viene a cuento no son sus más que visibles errores y barbaridades cometidas, sino el tono con que se hace la crítica y que es a través de insultos, exageraciones y exabruptos.
Ganado a pulso, todo hay que decirlo, ya que los primeros que han recurrido en estos tiempos a insultos, exageraciones y exabruptos han sido los miembros de tal “clase” o “casta”. Han dado ejemplo y han mostrado el camino a seguir: no razonar y sí recurrir al sentimiento, la imagen y lo visceral.
La cosa no tendría mayor importancia y se enmarcaría en esa costumbre que prolifera igualmente en internet que consiste en infamar ferozmente escudándose en el carácter “anónimo” del insulto. Así es la vida. Sin embargo, le doy importancia porque este descrédito de los partidos políticos y de sus militantes, reflejado además en encuesta tras encuesta, y, como digo, ganado a pulso por sus protagonistas, contiene negros presagios no precisamente “progresistas” sino, como ya he contado, “regresistas”.
(Publicado hoy en el diario Información - Alicante -)

martes, 21 de agosto de 2012

Para el pueblo, pero sin el pueblo

Siguen sonando los tambores de guerra en Israel respecto a Irán. Para ser exactos, los tambores los toca una parte del gobierno. Ni siquiera a completo. Y tiene en contra al 46 por ciento de los encuestados en Israel (a favor, el 32 por ciento, aunque el margen de error de la encuesta es muy alto para lo habitual), a una parte del propio gobierno -como digo-, a la mayoría de militares de alto rango (a ser posible, jubilados), a parte de los sionistas en sus discusiones y a buena parte de la clase política estadounidense de esos que sí saben que el mundo es esférico y que, por tanto, su centro no puede estar en la superficie. El artículo de Foreign Policy que desgrana estas oposiciones, pero también las razones que puede haber detrás de las declaraciones y la espiral del gobierno Netanyahu, añade un apoyo importante al ataque: Mitt Romney.
Cierto que ese apoyo puede ser una de tantas mentiras que se dicen en campaña electoral y que Romney lo que quiere es el dinero del lobby israelí. Pero es un dato a tener en cuenta porque apoya la hipótesis de un ataque antes de noviembre, para dejar al candidato Obama con el alma al aire. Igual esa es la "sorpresa de octubre" que no será la decisión presidencial para mejorar sus perspectivas electorales, sino la decisión extranjera para mejorar las perspectivas electorales del candidato opositor. Recuérdese que, en los años 80, el candidato opositor Ronald Reagan pactó, por debajo de la mesa, con los ayatolah iraníes para que no liberasen a los rehenes estadounidenses y, así, mejorar su opción electoral frente a Carter que, efectivamente, perdió. Fue el caso Irán-contra. No sé.
Sí sé que se trataría de un caso más en el que la decisión del gobierno poco tiene que ver con lo que los electores quieren. Obviamente, "son muy ignorantes como para saber lo que realmente necesitan" y para eso está el gobierno y su dictadura benevolente. No son un caso aislado, pero los efectos de la posible violencia pueden ser tan devastadores como la violencia simbólica del "diktat" de la "troika", o incluso más.

lunes, 20 de agosto de 2012

Plaza Sión

En Jerusalén. Un grupo de jóvenes (algunos de ellos menores de edad) atacaron a otro grupo produciendo heridas importantes en alguno de estos últimos mientras numerosos viandantes en Plaza Sión contemplaban el incidente sin intervenir. Lucha de bandas tal vez. West Side Story, pero con victimarios judíos y víctimas palestinos, todos israelíes, supongo. ¿Un caso de antisemitismo? Al fin y al cabo, los palestinos también son semitas. Racismo hay, contra los árabes. Pero el nombre de la plaza es ominoso: Sión. Junto a los ríos de Babilonia nos sentábamos y llorábamos mientras nos acordábamos de Sión (as we remember Zion, que dice la canción de Boney M, tomada del salmo 136). De Sión viene sionismo, esa ideología que llama antisemita a quien no sea suficientemente sionista.

Acabar con la universidad

Se puede hacer en cinco cómodos pasos:
1. Reducir la financiación pública de las universidades (Hay mucho despilfarro).
2. Reducir los ingresos de los profes y "desprofesionalizarlos" (Cobran mucho para lo poco que trabajan y, al fin de cuentas, cualquiera puede hacer lo que ellos hacen: basta con que se vean un manual y lo cuenten en clase)
3. El gobierno de las universidades hay que dejarlo en mano de profesionales de la gestión (Los equipos de gobierno formados por profes son una fuente adicional de clientelismo interno y de politiquería interna, cuando no externa también)
4. Introducir la lógica empresarial y el dinero empresarial (Hay que formar para el mercado con criterios de mercado -oferta, demanda, precio-; Hay demasiadas carreras inútiles, es decir, con licenciados inempleables no por el mercado de trabajo externo sino por las características de su formación).
5. Acabar con los estudiantes poniendo precios altos, reduciendo las becas y haciendo que su formación sea cualquier cosa menos crítica (Las tasas universitarias son monstruosamente bajas, las becas son para todos con independencia del rendimiento y de las notas y las carreras deben dejar de enseñar a hacer(se) preguntas y, en cambio, deben enseñar a dar respuestas a lo que les demande el mercado).
Pues bien, una vez más, estos cinco puntos los encuentro para los Estados Unidos. Por mi parte, he añadido entre paréntesis algunas facetas, razonamientos y justificaciones comunes y no comunes con las Españas. Y con eso que llamaron "Bolonia" y que murió de muerte natural debido al punto 1.
Repito: cuando algo se da en más de un país o hay imitación de uno hacia otro (obvio que los Estados Unidos no imitan a España) o ambos están en el mismo lado de una ola más general, como creo que es el caso.
(A añadir en 2: Acabar con las "plazas en propiedad", "tenure" en los Estados Unidos)

domingo, 19 de agosto de 2012

Futuros para el mundo

He estado viendo los ejercicios de prospectiva que la CIA publica cada cuatro años. Son éstos:
1.National Intelligence Council (1997). Global Trends 2010. http://www.foia.cia.gov/docs/DOC_0000516933/DOC_0000516933.pdf.
2.National Intelligence Council (2000). Global Trends 2015: A Dialogue About the Future With Nongovernment Experts. http://www.foia.cia.gov/docs/DOC_0000516933/DOC_0000516933.pdf .
3.National Intelligence Council (2004). Mapping the Global Future: Report of the National Intelligence Council's 2020 Project http://www.foia.cia.gov/2020/2020.pdf .
4.National Intelligence Council (2008). "Global Trends 2025: A Transformed World“ , http://www.acus.org/files/publication_pdfs/3/Global-Trends-2025.pdf
He podido consultar el borrador del ejercicio que se hará público en diciembre de este año (Global Trends 2030), pero no hay todavía una página a la que dirigir al interesado, aunque ya lo tengo en el disco duro. En el primero de los ejercicios todavía no se construían escenarios y trataban, más bien, de tendencias. En los restantes sí se ha hecho: en 2, 3 y 4 se han construido cuatro y en el del presente año se ha cambiado y se ha optado por tres escenarios. Excepto el ejercicio 4, los escenarios de los otros tres pueden resumirse recurriendo a un cuadro que publiqué en 1982, en un librito al que le tengo un cierto cariño. Usando aquel cuadro, los escenarios de la CIA (insisto, excepto los de 1, que son inexistentes, y los de 4, que tienen otra lógica) pueden agruparse de la manera siguiente, según ese mundo futuro sea un mundo políticamente fragmentado o unificado y según se haya, desde un punto de vista cultural, homogeneizado o heterogeneizado (uf):

Homogéneo
Heterogéneo
Fragmentado
1. Taifas
(Competencia regional, Nuevo Califato, Fragmentación)
2. Babel
(Mundo post-polar, Ciclo del miedo, Marcha atrás)
Unificado
4. Mundo Feliz
(Globalización inclusiva, Pax Americana, Fusión)
3. Pentecostés
(Globalización perniciosa, Mundo de Davos. ?)

Las palabras subrayadas son las que utilicé en 1982 (al fin y al cabo, el subtítulo del libro era "De Babel a Pentecostés", tratando, como estaba, el problema de las políticas lingüísticas). Las que están entre paréntesis son las de los ejercicios que he indicado: el mundo para 2015, 2020 y 2030. No hacía falta mucho trabajo para esos resultados. Sin embargo, en todos ellos hay una ausencia clamorosa: la del tema de la desigualdad que, a lo que dijeron los expertos convocados por la ONU, ha sido uno de los factores que ha llevado a la crisis de 2007 y siguientes que, a su vez, está produciendo, en círculo vicioso, mayores tasas de desigualdad, por lo menos en los países hasta ahora centrales.


viernes, 17 de agosto de 2012

Expertos en terrorismo

Lo sospechaba, pero no había encontrado documentación sobre el vidrioso mundo de los "expertos en terrorismo", su obsesión con un único terrorismo (el "islámico") y con un único actor (Al Qaeda). La he encontrado aquí y trata de ese conjunto de "expertos" que forman una industria autocontenida y cuya función (manifiesta o latente) es justificar la política (¿terrorista? -eso ha dicho Chomsky muchas veces-) de los Estados Unidos. En el texto que cito se dan nombres, acciones y publicaciones. 
Claro que existe el terrorismo "islámico" y claro que existe Al Qaeda, pero, de entrada, ya resulta sospechoso ese intento de relacionar con Al Qaeda cualquier cosa que no guste a Washington como en tiempos de la Guerra Fría se relacionaba cualquier cosa que no gustara a Washington con el comunismo (o su versión cañí del "complot judeomasónico", es decir, comunista).
Después, resulta sospechosa tanta exageración de la amenaza que, insisto, es real, pero no tan enorme como para justificar políticas represivas y gastos enormes en los presupuestos del gobierno central. Que la amenaza de los "expertos" justifica los gastos, parece obvio. Y que dicha amenaza mantiene a los ciudadanos quietecitos, también. 
Cuando implosionó la URSS, hubo un momento de desasosiego en las élites estadounidenses que necesitaban un enemigo exterior para legitimar decisiones gubernamentales que poco tienen que ver con el partido en el gobierno (lo contaba Albright en sus Memorias). El "choque de civilizaciones" fue un primer intento (fallido, por cierto). La "guerra contra las drogas" fue otro (todavía más fallido sobre todo cuando Clinton, como secretaria de Estado, reconoció que el problema no era la producción, sino el consumo). Hasta que apareció el "terrorismo", eterno, inasible, fugaz, enorme. Ideal como enemigo legitimador.
Obsérvese que los enemigos han sido siempre reales, pero exagerados. Y que han tenido sus "expertos" y sus propagandistas y agitadores. Si entiendo bien, este terrorismo llegó para quedarse mucho más tiempo que la URSS.
(Puede verse  en Foreign Policy una dura respuesta al artículo con el que se inicia este post)
(Añadido el 21 de agosto: tal vez por los motivos indicados, pocos "expertos" bajan a detalles sobre las veces en que Al Qaeda ha estado "de nuestro lado" y demás "cuentos de un imperio que ha enloquecido")

jueves, 16 de agosto de 2012

Assange: me equivoqué

Creí que el gobierno del Ecuador no concedería asilo a Assange y que la cosa se eternizaría en la embajada del Ecuador en Londres. El canciller Patiño dice que se le concede, según el Washington Post. Falta saber si el gobierno británico le concederá el salvoconducto para pasar de la embajada al avión que le llevará a Quito. Pero el paso dado por Correa me hace reconocer uno más de mis errores de prospectiva. De momento, añade El Comercio, el gobierno británico ya ha anunciado que no concederá el salvoconducto, con lo que tutti contenti: el gobierno del Ecuador queda como progre que es, el gobierno de Londres queda bien con el de los Estados Unidos (el problema no es la extradición a Suecia sino la re-extradición a los Estados Unidos aunque todavía no ha sido acusado allí) y Assange... bueno, sin novedad práctica porque el Foreign Office sigue diciendo que lo va a extraditar después de detenerle por no haber cumplido su arresto domiciliario. No es impensable un acuerdo diplomático entre los dos gobiernos (y los de Suecia y los Estados Unidos). Me lo hace pensar que, siempre según El Comercio, "Los exteriores de la embajada de Reino Unido en Quito amanecieron con resguardo policial". Antes, obviamente, de que el canciller diera la noticia y se publicara la declaración oficial. Total, que me equivoqué si se tiene en cuenta el dato de hoy. Pero podría ser que, con lo que suceda en un próximo futuro, no me haya equivocado tanto. No es sostenella y no enmendalla: es que me conozco el percal.
Pero, sí, "lo siento; me equivoqué", pero doy por supuesto que "volverá a pasar".

Trabajar, trabajar y trabajar

Un sugestivo gráfico del Pew Research Center con el porcentaje de entrevistados que dicen que se puede triunfar si se trabaja duro, según el entrevistado lo haya sido en los Estados Unidos, en las economías emergentes, en países árabes y en la Unión Europea (los países que componen cada grupo están al pie de gráfico):

PG_12.07.12_economicConditions_feature2
Parece que los países árabes muestran más confianza en el trabajo que los ocho de la Unión Europea entrevistados. O que los de la Unión Europea tienen una sociedad en la que la "meritocracia" es un camelo y, para triunfar, lo que hace falta es tener buenas conexiones o haber triunfado ya. Los de la UE puede que sean los más vagos o los más realistas. La encuesta no lo dice directamente.

miércoles, 15 de agosto de 2012

25 y más

Un artículo en The Guardian informa de las trayectorias de los 25 tipos que, en 2009, juzgaron como los que habían estado en el núcleo duro de la debacle financiera y después económica. ¿Qué ha sido de ellos? Bueno, pues fuera de una pareja que ha tenido problemas con la justicia por haber engañado miserablemente a sus inversores desde su institución, los demás gozan de buena salud, cobran sus buenos sueldos o tienen encargos millonarios para escribir libros de dudoso interés excepto por ser autor quien lo es (pienso en Bush II). En general, como se sabe por otras fuentes, siguen "au-dessus de la mêlée", de las leyes, en este caso. Algunas reflexiones.
La primera, ha sido el peso de la ideología en algunas decisiones que se han demostrado determinantes para esta debacle. Es el caso de Greenspan, por ejemplo. Cierto que todos tenemos ideología. Todos tenemos trucos para no estar sopesando cada una de nuestras acciones y tenemos estos atajos que nos dicen lo que siempre está bien y lo que siempre está mal. En este caso, la ideología trajo consigo lo de "menos Estado, más mercado".
La segunda, se refiere al papel que, a pesar del mantra anterior, han tenido los políticos tomando decisiones o no tomando decisiones o tomando no-decisiones. Clinton primero, sentando las bases; Bush II después, acelerando el proceso y Brown orientándose en la misma dirección. Obsérvese, de paso, que las raíces del problema no son tan inmediatas como para, en el caso español, echarle toda la culpa a Zapatero. Algo debió de tener que ver su antecesor, Aznar. 
La tercera es el papel que la codicia de "los de arriba" y "los de abajo" (sí, de estos también; y de "los de en medio") ha tenido en el problema. Al fin y al cabo, esas son las reglas del juego: la acumulación incesante de capital.
Podría haber sido otra ideología, otros políticos y un motor diferente (por ejemplo, la notoriedad ante los medios de comunicación sin mayores efectos sobre la "réalité rugueuse", por parte de alcaldes de pequeñas localidades y desde una ideología solidarista). No hubiera pasado nada.
Moi ! moi qui me suis dit mage ou ange, dispensé de toute morale, je suis rendu au sol, avec un devoir à chercher, et la réalité rugueuse à étreindre ! Paysan !

martes, 14 de agosto de 2012

No todos los candidatos son iguales

Yo creía lo contrario mientras seguía las idas y venidas de la campaña presidencial en los Estados Unidos. Incluso me había creído lo que respetables comentaristas decían sobre las banalidades de los candidatos y la falta de contenido en sus mensajes, más allá de meterse unos con los otros. He encontrado, de todas formas, un argumento para ver que no se trata de los mismos perros con distintos collares. El argumento es el origen de los fondos de sus respectivas campañas. OpenSecrets, reconociendo un nivel de transparencia aceptable (que ya lo quisiera yo para las elecciones españolas), daba esta curiosa lista de los primeros donantes a un candidato y a otro. Nótese que no son las empresas como tales las que hacen esas contribuciones a la campaña sino que se trata de sus respectivos lobbies, convenientemente registrados, y de sus empleados y directivos, pero el caso es chocante. Ahí va el dato:


Barack Obama (D)
Mitt Romney (R)
1
Microsoft Corp
$418,845
Goldman Sachs
$636,080
2
University of California
$411,386
JPMorgan Chase & Co
$502,874
3
Dla Piper
$314,977
Morgan Stanley
$476,300
4
Google Inc
$303,225
Bank of America
$465,850
5
Harvard University
$276,824
Credit Suisse Group
$421,310

Financieros a la derecha y universidades, informáticos y una multinacional de abogados (DLA Piper) a la izquierda. Sí que hay diferencias. Obviamente, estas donaciones es de suponer que no son totalmente desinteresadas y totalmente entregadas a la causa, sino que, en buenos capitalistas, esperan hacer caja con los intereses de las mismas que, al fin y al cabo, son una inversión. Si se tratara del Brasil, se diría otra cosa. Pero el caso se diferencia en el carácter público de unas donaciones y el clandestino de otras. ¿España? Bien, gracias.

lunes, 13 de agosto de 2012

Terroristas blancos

Impresionante lista de 10 diferencias en el tratamiento que los medios (y políticos) dan al terrorismo de los "pistoleros" (nunca llamados "blancos", ni terroristas) y los demás terrorismos (siempre con características étnicas y/o religiosas). 
Los primeros siempre actúan solos; los segundos, forman parte de una conspiración. 
Los primeros es que están locos, con posibles problemas de drogas; los segundos son fanáticos que actúan siguiendo sus ideas y/o ideales. 
Los primeros nunca son considerados como típicos de su sociedad (Breivik en Oslo, Page en Wisconsin); los segundos representan al conjunto de las suyas ("todos los musulmanes son iguales"). Ver, de todas formas, qué dice de los primeros (Aurora, Tucson) Michael Moore. Pero eso no es "mainstream".

domingo, 12 de agosto de 2012

El Islam heterogéneo

El estudio es muy sugestivo. Trata sobre los musulmanes de 39 países en los que el Islam es religión mayoritaria o alcanzan una población superior a los 10 millones. Faltan, en el estudio, muestras de Argelia, China, India, Irán, Arabia Saudita, Sudán, Siria y Yemen. Lástima que no esté ni Irán ni Arabia Saudita, hubiera visto sus datos con mucho interés.
Mi lectura, como suele suceder, no ha sido la de ver los porcentajes de musulmanes declarados que afirman creer una cosa y otra o practicar una cosa u otra, sino ver cuántos puntos hacen falta para llegar a 100. 
No hay ninguna referencia a la política o a la violencia, aunque sí muy interesantes datos sobre las opiniones mutuas. Las internas ya son significativas: entre suníes y chiítas y con respecto a los sufíes (si se les considera musulmanes o no).
Hay que echarle tiempo para leerlo completo, pero es fácil de navegar a partir del "resumen ejecutivo" que es lo que cito o el resumen con gráficos aquí. Y los habituales gráficos del Pew Research Center, que es el que ha hecho la investigación, ayudan la lectura o incluso la evitan.

sábado, 11 de agosto de 2012

Religión y violencia

Un estudio cuantitativo y, como tal, muy discutible (por juntar peras y manzanas bajo la categoría general de "frutas") sobre la relación entre religión y violencia (guerra sobre todo).
Algunas de sus conclusiones:
- En los últimos 100 años ha habido muy pocas guerras genuinamente religiosas
- A lo largo de la historia, han muerto más musulmanes a manos de cristianos que viceversa.
- Ha habido más guerras entre países llamados cristianos que entre estos y países llamados musulmanes.
- Países bajo gobiernos ateos/totalitarios han producido mayores matanzas que los religiosos.
Y una sorpresa al categorizar a los países (actuales) en países con la religión como dominante,  países en los que el papel de la religión se discute y seculares. En el primer grupo están Arabia Saudita, Irán y los Estados Unidos.

viernes, 10 de agosto de 2012

Informar y opinar

Informar tendría que ser: "ha sucedido esto y lo otro en tal sitio y a tal hora". Opinar, en cambio, tendría que ser "lo cual me parece una barbaridad" o, si se prefiere una forma de opinar más suave, "lo cual significa que podría suceder lo de más allá". Como se ve, prescindo de la desagradable manía de opinar mediante adjetivos/calificativos que se añaden a la información (el dictador Fulano, el mentiroso Mengano, la insoportable situación y cosas por el estilo).
Zapeando por las televisiones veraniegas y esperando que el resto de comensales se presentasen, vi un espectáculo en el que la frontera entre informar y opinar no era tan clara como la que acabo de intentar definir.
Se trataba de una de esas menguantes tertulias (talk shows, en el que el talk es menos importante que el show). Dos periodistas se han llegado a enfadar el uno con el otro hasta el punto que uno ha espetado un "mentiroso" al otro. Se supone que estaban informado y, en la peor de las hipótesis, estaban opinando en el sentido suave al que me he referido.
La cuestión era la siguiente: por un lado, se afirmaba que el déficit público español habría sido causado por la mala gestión del anterior presidente del gobierno. Por otro, se negaba la mayor, se afirmaba que el déficit no había sido causado por dicho personaje y que el problema real era el que ahora se estaba produciendo. Ya antes, este último había mostrado una foto de una situación con el presidente Obama como interlocutor del anterior presidente español, y había comentado los paralelismos y diferencias con la relación entre el presidente estadounidense y el actual español, cosa que ya había inquietado al contrario.
Porque se trataba de contrarios. Por un lado, los que quieren echar todas las culpas de la situación española presente al anterior presidente. Por otro, los que subrayan la mala gestión del actual gobierno.
¿Qué pienso? Equidistante. El anterior gobierno hizo muchas cosas mal, como el previo a éste había hecho cosas mal (por ejemplo, en el terreno inmobiliario). Y el actual gobierno está haciendo muchas cosas mal. La excusa de que "lo de fuera" manda, es válida para ambos. Y lo mismo puede decirse del miedo de ambos a que el sistema financiero local se fuera al garete, para lo cual ambos han tenido que mentir descaradamente ya que saben que una parte importante del funcionamiento de dicho sistema no se basa en datos sino en opiniones, rumores, sentimientos.
Fue un miserable (adjetivo calificativo que uso sabiendo lo que hago) ejercicio de arrimar cada cual el ascua informativa a su sardina ideológica, abandonando cualquier intento de informar en el sentido al que me he referido. Por ejemplo, nada sobre: cuándo empieza el déficit, por qué se produce (antecedentes, factores intervinientes, opciones que estaban abiertas) y cómo se afronta empíricamente (no en fantasías o mentirijillas políticas). Mi problema es que su opinión (y más en el sentido duro en que apareció en el percance que abandoné rápidamente, que para eso está el mando a distancia) me importa un bledo.

jueves, 9 de agosto de 2012

Día de los Pueblos Indígenas

Tomado de un artículo firmado con nombre y apellidos "indígenas" que coincide con lo que puede detectarse en muchos contextos en esta pelea entre la búsqueda de la identidad postmoderna y defensa de la igualdad, al hablar de las actividades en dicha fecha:
Como en otras fechas, dichas actividades están preñadas de racismo inocente, mistificaciones románticas, y muy pocas veces expresan el sueño emancipatorio de indígenas como pueblos.
Racismo inocente (o no tan inocente, como no era inocente la "Educación y Descanso" organizando "actividades", en tiempos de Franco, en la España "imperial", para el día del 1º de mayo, pomposamente llamado "día de San José Artesano" -ahí es na'-). Las razas no existen y, de existir, no pueden clasificarse de superiores e inferiores. Ni se puede atribuir al individuo el prejuicio sobre la colectividad (los "indios") a la que  se le adscribe. Es el punto más importante.
Mistificaciones románticas. Son comprensibles como lo son las que utilizan los movimientos nacionalistas: exaltación de un pasado glorioso, atribuyendo al individuo las características elogiosas sobre la colectividad ("nuestros antepasados") a la que se le adscribe. Son muy gratificantes para los intelectuales que las elaboran identificándose como "indígenas" u "originarios". También me recuerda el "feminismo de la identidad" como diferente al "feminismo de la igualdad".
Sueño emancipatorio. Ahí reside el problema. La liberación y la lucha contra las desigualdades que son sociales (educación, sanidad, renta, derechos etc.). Lucha política para la que la identidad puede ser un instrumento, un medio, pero no un fin.
El artículo citado incluye un "que no te llamen etnia". Y con razón. Si uso la palabra para referirme a grupos definidos por la cultura (lengua, religión, costumbres, símbolos) lo hago utilizando las comillas como un atajo para no usar lo de "grupos definidos etc". Porque "etnia" es siempre la de los demás. El hombre blanco no pertenece a ninguna, según su racismo no tan inocente. Etnia es para "los de abajo".

miércoles, 8 de agosto de 2012

Matar no es fácil

Es posible que, como decía Freud en su "La civilización y sus descontentos", el ser humano tenga una pulsión hacia la muerte y la destrucción (Thanatos como opuesto al Eros). Y es también posible que eso que llamamos civilización sea el esfuerzo colectivo y sistemático para evitar que el instinto de muerte lleve la delantera sobre el estilo de vida.
Por otro lado, es obvio que el entrenamiento militar lleva, precisamente, a que el soldado aprenda a dejarse llevar por el instinto de muerte y supere, casi de manera mecánica, el rechazo que siente ante el hecho de tener que matar a un semejante, sea este rechazo fruto de un instinto o fruto de la civilización.
Dejando de lado el asesinato en masa, acto de barbarie, que fueron Hiroshima y Nagasaki y que se explican precisamente por el carácter anónimo de las víctimas y el sometimiento del victimario al principio superior de "los jefes no se equivocan", y cuyo aniversario se está cumpliendo estos días, hay tres casos que merecen la atención a pesar de sus enormes diferencias, a saber, los asesinatos en masa en Siria, los producidos por Wade Michael Page contra el templo sij en Wisconsin y, hace algo más de un año, los de Breivik contra el campamento de jóvenes socialdemócratas en Noruega.
Los del Japón en la II Guerra Mundial, hace 67 años, era asesinatos indiscriminados: lo que tenían en común las víctimas era ser habitantes de dichas ciudades. Y ser inocentes. Es, probablemente, el peor de los asesinatos en masa, aunque no me atrevería a llamarlos genocidios. Pero no voy a ser yo quien convierta un análisis en "cuestión de nombres".
En cambio, los tres que cito tienen en común el etiquetado de las víctimas como enemigos. En Siria, enemigos del poder de unos y del contrapoder de otros. Es una guerra civil y en la guerra civil salen a flote desde viejas rencillas personales a etiquetados exagerados del contrario, todo ello a favor de cliques dirigentes o dominates que envían a los demás a morir. 
El caso  de Page es obvio: los sijs son percibidos por agunos como enemigos de los blancos por ser de otra raza y de otra religión y, en el colmo del delirio, co-responsables del 11-S. Estamos  ante un "blanco supremacista" con motivaciones para matar y con entrenamiento militar para hacerlo bajo ideas claras y distintas, dicotómicas y maniqueas. No es el caso de la matanza de Aurora. Pero sí, probablemente, el de los muertos en el Nigeria dentro de una iglesia cristiana, aunque aquí los victimarios lo perpetraron en grupo. Obsérvese, de paso, que ninguno de estos ejemplos se deja clasificar en categorías sencillas. Siempre hay una mezcla de motivaciones y de objetivos. Y diagnósticos equivocados (como el de asimilar sijs y musulmanes y reducir el 11-S a una cuestión de islamistas, cuestión religiosa al fin y al cabo, sin ver sus elementos políticos, geopolíticos e históricos).
El caso de Breivik, como se ve, tiene elementos en común con los anteriores. Enemigo claro y claramente etiquetado, ejercicio de autodefensa ("o ellos o nosotros"), autolegitimación del acto, inmersión de la acción en grupos más amplios (la "raza blanca", la "civilización europea") y mezcla por tanto de Eros (autosatisfacción) y Thanatos (asesinato de los que impiden dicha satisfacción). Mi resumen del texto que supuestamente habría escrito Breivik es el siguiente (de nuevo, dificultad de clasificar en categorías sencillas):

- El punto de partida es la constatación de que Europa está sufriendo una colonización islámica apoyada por parlamentarios y periodistas.
- Esta colonización viene acentuada por el multiculturalismo o “marxismo cultural” que no solo no se resiste a ella sino que la tolera y, de hecho, la apoya. Los socialdemócratas son los que más claramente se inscriben en esta tendencia.
- Frente a ella hay movimientos de resistencia, “anti-Yihad” cuya estrategia puede establecerse hasta 2083 y que incluye la “ejecución de los marxistas culturales / multiculturalistas” y la “deportación de los musulmanes”.
- La táctica consistiría en la “guerra asimétrica” “infligiendo daños inmediatos pero sobre todo daños indirectos de tipo psicológico e ideológico a largo plazo”. Son “shock attacks”, teatrales y, por tanto, llevados a cabo ante una audiencia: la de los “marxistas culturales, multiculturalistas / globalistas o humanistas suicidas” de modo que sepan que “vamos detrás de cada uno de ellos, si no hoy, mañana, y si no mañana, entonces en 10, 30 o incluso 50 años”.
- El lema es claro: “Luchemos junto a Israel, con nuestros amigos sionistas contra todos los antisionistas, contra los marxistas culturales y los multiculturalistas”. Esos son los enemigos y esos son los aliados.
Los paralelismos con el antisemitismo de "Mi lucha" (aquí islamofobia) son chocantes y los he desarrollado en otra sede. Pero hacen ver la diferencia entre las matanzas de Siria y las otras dos, pero no en este punto: lo fácil que resulta, en determinadas circunstancias personales o colectivas, superar la repugnancia a matar a los semejantes: basta con declararlos "no-semejantes" o, como hacían los nazis con judíos, gitanos y homosexuales, "sub-humanos" que atentan (maquinan) contra nuestra identidad y bienestar.

martes, 7 de agosto de 2012

Pussy Riot

Juicio extraño de estas chicas que hasta el nombre me resulta simpático (como el de Bush y el nombre de pila de Cheney, a saber, Dick). Una primera lectura trataría de la intolerancia que tienen las religiones para aceptar que los no creyentes no se las tomen en serio. Sean unas caricaturas, sea una película, sea una actuación en una iglesia (como las chicas que se quedaron desnudas de cintura para arriba en una capilla de la Universidad Complutense de Madrid), el caso es que el creyente "sabe" que su religión es la "verdadera" y, por tanto, tiene todos los derechos del mundo, mientras que las religiones de los otros, al ser, por definición, falsas, pueden ser tomadas en broma. Los ateos y los agnósticos tienen, entonces, el privilegio de no tomarse en serio ninguna religión, cosa que, por cierto, no suelen hacer y demuestran mucho más interés por las religiones en que no creen que muchos creyentes en las religiones en que sí creen. Y sus gobiernos pueden generar más violencia que los gobiernos "religiosos". Con algunas notables excepciones.
Pero, claro, estas chicas del Pussy (Riot) han cometido una blasfemia todavía peor: reírse de un político endiosado que ha reaccionado como todo buen creyente, en este caso en la religión de sí mismo. A por ellas. Porque el endiosado sabe que cuando se empiezan a cantar determinadas cancioncillas como 
"Louis, si tu veux voir / Bâtard, cocu, putain / Regarde ton miroir / La Reine et le Dauphin", es que está en peligro la cabeza del tal rey y de la reina (María Antonieta, por cierto, la que afirmaba que si el pueblo no tenía pan, que comiese bollos).
(Añadido el 20 de agosto: Sabida ya la sentencia de dos años para las tres Pussies juzgadas -el resto no se conoce ya que han actuado siempre con pasamontañas-, The Moscow Times informa, con un cierto desdén, sobre los logros artísticos del grupo. Es obvio, viendo los títulos de sus canciones y videos, que el problema no era la blasfemia religiosa, sino la blasfemia política).

País en vías de subdesarrollo

Un amigo latinoamericano que suele ir por España con cierta frecuencia por motivos de trabajo, me resume así sus impresiones de esta última vez en Madrid:
En esta ocasión la he vivido [la crisis] desde varios ángulos. Pordioseros en las calles. Protestas espontáneas. Locales cerrados. Suciedad, incluso en el Corte Inglés... Desesperación. Confusión extrema en los medios. Los gobernantes más perdidos que el hijo de Lindberg... En fin, mil y una manifestación de una crisis de múltiples facetas.
Si esto es en la capital, ¿qué no será en provincias y más en las más periféricas? Lo dicho.

lunes, 6 de agosto de 2012

Otro libro

Hoy, Fiestas Patrias en Bolivia y aniversario de la matanza-masacre-asesinato en masa de Hiroshima, he terminado de escribir mi tercer "último libro" (Desigualdad, conflicto, violencia. Cinco ensayos sobre la realidad mundial). Historia peculiar.
El primero de mis "último libro" (La inseguridad humana) se publicó en Colombia en una universidad cuyo rector tuvo problemas con la imprenta y ésta los resolvió confiscando (entre otras cosas) todos los ejemplares de dicho libro. Vi un facsímil, para la corrección, pero no lo he visto publicado. Aunque existir, existe. Supongo.
El segundo de mis "último libro" (Maldesarrollo y Mal Vivir. Pobreza y violencia a escala mundial) se publicó en Quito el año pasado. No era el primero que publicaba allí (hubo, antes, Violencias ocultadas, un trabajo sobre la violencia estructural,  y, todavía antes, Pobreza, desarrollo y prospectiva). Pero tenía la impresión de que iba a ser el "último" y no solo allí.
Y ahora va el tercer "último libro". Se publicará también en el Ecuador.
Intrigante historia porque demuestra que no soy de fiar. Tres libros enviados a la imprenta pensando que se trata del "último" (no el que ha llegado el último, sino el que no va a tener otro después) son muchos. Tal vez a la tercera va la vencida y éste sí sea "el último verso que yo escribo". Pero ya no me fío de mí.
Tampoco me fío por otra razón. Lo  he escrito en la presentación de este último "último libro", a saber:
Curiosa relación ésta la mía con un país del que, cuando, en los años 60, salí de él por primera vez y contra mi voluntad, me prometí no volver a él nunca jamás, cosa que, evidentemente, no he cumplido y hasta he hecho del Ecuador casi mi país junto a Bolivia, aunque mi pasaporte, por imperativo legal, siga siendo español. De todos modos, dicho incumplimiento de propósito es una demostración de que no es aconsejable confiar en demasía en lo que yo pueda decir y, menos, prometer.

Lo bonito de los libros es hacerlos. Es diferente del hacer hijos, que también es bonito. Pero con los hijos uno mantiene una cierta responsabilidad. Primero, cuando son indefensos. Después, por una comprensible inercia. En cambio, con los libros, es igualmente placentero hacerlos, pero, una vez hechos, si te he visto, no me acuerdo. Como los hijos, tienen vida propia. Como el unicornio azul, "se fue".