martes, 31 de julio de 2012

Terrorismo internacional

Hoy se ha publicado hoy el preceptivo informe sobre el terrorismo que el Departamento de Estado debe entregar al Congreso todos los abriles aunque su publicación se reserva para julio. Estos son algunos de sus datos a los que he añadido los de 2006 (y que aparecían en el informe del año pasado) con tal de que no se reduzca la cosa a "copiar y pegar":

 
2006
2007
2008
2009
2010
2011
Ataques
14.371
14.414
11.662
10.969
11.604
10.283
   En Irak
6.608
6.210
3.255
2.458
2.688
2.265
   En Afganistán
964
1.122
1.221
2.125
3.307
2.872
Muertos, heridos o secuestrados
74.695
71.795
54.263
58.711
49.901
43.990
   En Irak
38.817
44.014
19.077
16.869
15.109
12.192
   En Afganistán
3.534
4.647
5.479
7.582
9.016
9.171


Me llaman la atención algunas cosas que, por eso, he construido la tabla como la he construido. La primera es que tanto en ataques como en víctimas, Irak y Afganistán son, juntos, prácticamente la mitad de todo el problema mundial. La segunda, que las víctimas en Afganistán han aumentado (poco, pero han aumentado): misión fracaso. La tercera es menor: los datos de 2010 no coinciden exactamente según se tome como fuente el informe del año pasado o el de éste. No es un asunto importante, pero indica hasta qué punto hay que tomar con cautela estos datos.
Otra cosa. El embajador que lo ha presentado hoy a la prensa ha sido preguntado sobre lo que opina sobre el futuro y el embajador ha sido relativamente claro:
It’s folly to make predictions of what is going to happen over the next year and what the aggregate numbers are going to look like, but I certainly would not rule out the possibility that we would see increases in violence in any particular area
Traducido libremente: ni loco voy a hacer una predicción ni siquiera para el año entrante, lo cual no quita que la cosa se pueda poner marinera en algunos sitios concretos de este dichoso Planeta. Predecir se ha vuelto complicado, pero siempre Murphy puede venir en nuestra ayuda: si algo puede empeorar, empeorará necesariamente.

lunes, 30 de julio de 2012

Preocupaciones políticas

Las mías al ver esta tabla de Gallup sobre las prioridades que debería tener el próximo presidente de los Estados Unidos:

Next, how important a priority should each of the following issues be for the next president -- extremely important, very important, somewhat important, or not that important. How about -- [RANDOM ORDER]? July 2012 results
Crear empleos desde el gobierno es una buena prioridad para los que predicaron "menos Estado, más mercado". Y también reducir (que no suprimir, que es imposible) la corrupción del gobierno central (ya puestos, podrían haber preguntado por los restantes gobiernos del país, pero ésa es otra historia). Cuando el río suena, agua lleva, y aunque tachen de corruptos a los demás países, el caso es que en su casa, a calderadas. Reducir el déficit federal supongo que no será reduciendo los fondos dedicados a crear empleos. 
Dejémoslo ahí y vayamos al otro extremo. la última de las prioridades es la de aumentar los impuestos de los estadounidenses ricos. No les preocupa, a lo que parece. Tal vez porque se han creído la retórica de que bajando esos impuestos (como hizo Bush II y mantuvo Obama) aumentan los empleos. Ingenuos. 
Pero lo que más me preocupa es que el país más contaminador, con más huella ecológica y mayor productor de gases de efecto invernadero (la China le alcanza en cifras absolutas, pero no "per cápita") tenga tan baja la prioridad de tratar las preocupaciones medioambientales tales como el cambio climático. Será que no creen que sea un riesgo o que no saben qué es lo que están haciendo como país o piensen que lo que importa es lo que les suceda a ellos, no al Planeta. En cualquier caso, es preocupante.
Como es preocupante el tercer puesto por la cola que tiene el hacer la educación superior accesible, física y económicamente, para todos. Por lo visto, cuanto menos universitario haya, mejor. Y menos todavía si son de clase baja. Preocupante, digo.

domingo, 29 de julio de 2012

Conspiranoides

Un curioso estudio de más de un millar de usuarios de blogs en torno al cambio climático. Hay una clara correlación entre pensar que se trata de una manipulación y defender a capa y espada la economía de mercado, es decir, el capitalismo. Ser escéptico sobre el dicho cambio se convierte en un predictor de otras opiniones sobre conspiraciones y contra otros hechos que otros suponen científicamente probados. Un punto me ha dado que pensar y no había reparado en él: 
"Conspiracist ideation is, by definition, difficult to correct because any evidence contrary to the conspiracy is itself considered evidence of its existence"
Intentar convencer a un conspiranoide es tarea casi  imposible ya que cualquier prueba que se muestre contra su teoría de la conspiración es considerada en sí misma una prueba de la existencia de dicha conspiración. No son únicos en la tarea de "sostenella y no enmendalla": ya el viejo Popper se refería a las teorías que resultan infalsificables (incapaces de ser demostradas como falsas) ya que convierten la supuesta prueba en un argumento más a favor de la teoría en cuestión. Él se refería al marxismo y al freudianismo. Pero se podría añadir el cambio climático, algunos de sus defensores y muchos de sus escépticos populares. Los escépticos que practican la duda metódica, sí pueden cambiar de opinión si  los datos lo requieren.

sábado, 28 de julio de 2012

Los tres estados (y más) sobre la familia

Los clásicos "tres estados" de la Revolución Francesa han tenido sus visiones diferentes respecto a la familia.
Para empezar, el clero. Considera a la familia como célula fundamental de la sociedad y, obsesionados con el sexo, anatematizan los matrimonios de homosexuales como ataque frontal a la familia y, por tanto, a la sociedad.
Después, tenemos a la aristocracia. En realidad, tal estado ya no existe como existía antes de 1789, pero utilizaré el dicho de Lady Thatcher cuando afirmaba que no existía la sociedad, que lo que existía era el individuo. Se puede extender esa existencia a la de la familia como una cuestión de hecho. Das Sein.
Finalmente, el tercer estado, la burguesía. No sin cierta tortura a los hechos (como ya acabo de hacer con la aristocracia), la burguesía podría estar representada por el empresario Engels, mecenas de Marx, y su "El origen de la familia, la propiedad privada y el estado". Su base empírica (como la de los anteriores) es muy discutible, pero su idea es que la familia como institución se origina en la necesidad de garantizar la trasmisión de la propiedad privada, una vez en decadencia la propiedad comunal o colectiva que habría caracterizado al "comunismo primitivo".
Pero hay más estados. Para lo que aquí me ocupa, están las clases altas por encima de la burguesía nacional, estén constituidas en clase mundial o no (que eso se discute). Para esos hiper-ricos que no aparecen en los estudios sobre la desigualdad ya que su renta es desconocida, la cuestión de la familia adquiere tonos muy particulares. En varios países europeos se han producido peleas tremendas precisamente por la propiedad (privada, por supuesto): hijos o hijastros contra las madres o contra los padres hasta el punto de llevarles a los tribunales, denunciándoles o proponiendo su incapacitación. Algunos casos son de evidente codicia por parte de los hijos. Otros pueden entenderse como una defensa de la "propiedad familiar" puesta en peligro por las "originalidades" de la madre viuda. Pero si esa es la célula básica de la sociedad, apañados vamos. Y si eso es un grupo más allá de las leyes, habría que verlo. 
Quedan "los de abajo", los sans-culottes de la Grand Révolution. ¿Esos? Que se jodan, como expresó públicamente una destacada miembro de familia "de toda la vida" que no encaja en ninguno de los estados recién descritos. Complicada que es la vida.

viernes, 27 de julio de 2012

Zonas de sacrificio del capitalismo

Un periodista estadounidense llama así (sacrifice zones, que supongo que traduzco bien) a los grupos que pagan la codicia de otros con su reducción de bienestar, pobreza y demás círculos viciosos de los sectores vulnerables en las sociedades capitalistas, es decir, en todas, no solo en los Estados Unidos.
La lógica es siempre la misma: si hay problemas, que los paguen "los de abajo"; estos solo estarán bien mientras venga bien a una "demand side economics", pero cuando toque "supply side economics", que caiga quien no tiene fuerza para defenderse.
Cierto que hubo en otros tiempos algo de defensa de esos más débiles. Se llamaron, por ejemplo, sindicatos. Pero eso pertenece al pasado. O hay modos de demostrar la indignación (manifestaciones, marchas, "ocupaciones") que se agotan en sí mismas si "los de arriba" hacen lo previsible: mantenerse en sus trece (son actos expresivos, no instrumentales). O hay otras maneras de organizarse en defensa de los propios intereses.
Porque se trata de intereses, no de cuestiones "identitarias" eternamente elaboradas por intelectuales que conocen lo que pensaban nuestros antepasados (sean ancianos o autores de renombre o, sencillamente, seres inventados). Pero esa pelea por la identidad puede ser un medio de impedir que se plantee el tema real: el de los intereses y el de los medios de defenderlos cuando uno se encuentra en una zona de riesgo o zona de sacrificio.
En los países que fueron centrales (los Estados Unidos y la Unión Europea) es perceptible: "los de abajo" vamos a ver cómo se deterioran nuestras condiciones de vida. Claro que me incluyo. Lo anuncian para dentro de unos días y estoy seguro de que Murphy volverá a tener razón: "Si una situación puede empeorar, empeorará necesariamente". La reducción en mis ingresos va a ser notable y en dos etapas y la reducción de los servicios públicos a los que tenía acceso también. Comprendo la desesperación de los que están todavía más abajo que yo.

jueves, 26 de julio de 2012

Violencia en Irak

Hace un par de días un experto en el tema terrorista (o, para ser exactos, un experto en exponer la versión oficial del Departamento de Estado estadounidense) publicó un texto en un periódico "de difusión nacional" y hasta "global" en el que demostraba que el terrorismo en Irak no se debía a la ocupación estadounidense según habían afirmado algunos ("Is the occupation, stupid"). 
Su argumento era impecable: si la causa del terrorismo en Irak es la ocupación, terminada ésta, tendría que terminarse el dicho terrorismo; es así que la ocupación ha terminado desde diciembre y el terrorismo sigue produciéndose allí, luego la causa del terrorismo en Irak no es la ocupación.
El argumento podría haber sido otro. Por ejemplo: si la causa del terrorismo en Irak es la ocupación, habría que ver si había terrorismo antes de la misma; es así que antes de la ocupación no había terrorismo, luego la causa es la ocupación ya que el terrorismo ha aparecido "después" de la misma.
Ambos argumentos son más que discutibles. El segundo es una variante del "post hoc, ergo propter hoc" (se puede deducir -ilegítimamente- que si A viene después de B es porque A ha sido producido por B). El primero pasa por alto la variable temporal y lo que podría llamarse la "inercia social": una vez puesto en marcha un proceso, no es tan fácil detenerlo; de hecho, es más fácil pegar un frenazo con un coche que con un barco.
Hay, pues, otra versión: bajo Sadam Husein (como, por cierto, bajo Tito), el sistema político mantenía determinadas tensiones religiosas, étnicas, sociales y hasta "raciales" bajo control. Las tensiones existían, pero su manifestación era mantenida como en sordina. Una vez suprimido el régimen (insisto, vale también para la extinta Yugoslavia), afloran las tensiones y, en el caso de Irak, vienen exacerbadas por una ocupación extranjera (como sucedió con la ocupación francesa de territorios de la Península Ibérica a principios del siglo XIX, con el consiguiente "cabreo" por parte de algunos indígenas). La violencia genera violencia: es como un círculo vicioso de acción-reacción, como pretendían los militantes violentos de la ETA vasca. Pero como en el "aprendiz de brujo", ese afloramiento de tensiones no puede detenerse así como así una vez puesto en funcionamiento, de modo que si alguien pretendió hacerlo desaparecer gracias al fin de la ocupación (en la extinta Yugoslavia fue por otros caminos), se equivocaba. La ocupación fue la causa en la medida en que cambió el régimen; el fin de la ocupación no ha podido evitar que la violencia siga. 
Las cosas, desgraciadamente, son algo más complicadas de lo que la propaganda quiere hacernos creer.

miércoles, 25 de julio de 2012

Hoy puede ser un gran día

Me entran tres historias sobre la situación española que van desde la prensa brasileña a la editorial del Financial Times pasando por el primer artículo de Le Monde (La Repubblica también se preocupa pero uniéndola al caso italiano, por motivos obvios). Situación insostenible, negros presagios y política gubernamental que no acaba de generar confianza, desmentidos incluidos. 
Qué lejos quedan aquellos mantras de "menos Estado, más mercado". Y, sin embargo, dicen que el neoliberalismo sigue en alza. O la definición de este último no es la que yo tengo o se está usando un cliché a falta de algo mejor con que caracterizar "la que está cayendo".
No tiene por qué ser hoy, pero La Folha sugiere que no acabarán las Olimpiadas sin un cambio en España. The Guardian comparaba, el lunes pasado, el verano griego de 2011 con el agosto español de 2012, con la diferencia de que en España (que no es "too big to fail") la cosa sería peor:
For Greece in August 2011 read Spain in August 2012. Same problems. Same failed answers. Same crisis. Only bigger.

martes, 24 de julio de 2012

Hay más desigualdad

Escuché ayer una excelente conferencia sobre la desigualdad, primero mundial y, después, latinoamericana (la región del mundo más desigual en términos de renta). El autor se cuidaba muy mucho de dar sus datos como definitivos ya que los disponibles lo son a partir de encuestas de hogares o de presupuestos familiares y cosas así, es decir, que los datos que tenemos sobre desigualdad de rentas la estiman a la baja ya que no tienen acceso a las rentas de los hiper-ricos que se suponen (como hace Forbes), pero no se constatan.
Me encuentro ahora información sobre una cifra más que no puede aparecer, por definición, en datos como los de Branko Milanovic (la cita obligada al tratar estos temas, y aquí sus diapositivas): el dinero opaco que se encuentra en paraísos fiscales en el mundo: 21 billones de dólares (el PIB estadounidense está por los 15 billones, para hacerse una idea, o, como hace Le Monde, diez veces el PIB de Francia).
Lo interesante, para mí, es ver de dónde salen esos dineros y el mapa de los 20 primeros países que lo practican resulta de lo más instructivo:


Así, a ojo de buen cubero, se trata de los BRIC (menos la India) y los petroleros (Kuwait, Costa de Marfil y Nigeria se llevan la palma, pero no se pierdan a Argentina y Venezuela).
Por supuesto que se trata de estimaciones. El dato pertenece, por derecho propio, a lo que se puede llamar el "sistema oculto", realidades a las que no se tiene acceso estadístico, pero que distorsionan cualquier estimación que se haga relacionada con las mismas. En este caso, con la desigualdad de renta. Y si Milanovic ya decía que si el Planeta fuese un solo país sería inviable dada su extrema desigualdad, con mucha más razón habrá que decirlo al imaginar el peso que estos dineros tienen en los bolsillos de los más ricos.
Hay un punto más sobre la desigualdad y es que los datos "oficiales" (es decir, que no consideran este pequeño detalle de los 21 billones de dólares) todavía no llegan al impacto que ha podido tener la crisis económica de los países centrales en la desigualdad propia y ajena. Habrá que verlo cuando se pueda y espero que no pase como los datos de la FAO sobre el hambre reciente: no se publican de momento.
No es una frivolidad, sino una cita erudita de El Roto:


domingo, 22 de julio de 2012

Miedo en España

Editorial de Le Monde, digno de ser leído aunque, por definición, no se compartan todos sus extremos.

viernes, 20 de julio de 2012

Para mejorar la economía

Esto es lo que piensan los estadounidenses según Gallup:

What is the Most important thing that could be done to improve the economy?

Razonable. Lo que más respuestas recibe es lo de crear más o mejores empleos. Políticas activas de empleo, se diría en otros sitios. La segunda es problemática porque junta "reducir impuestos" con "mejorar las exenciones tributarias" (traduzco: acabar con los recortes fiscales a los más ricos que comenzaron con Bush II y se han mantenido con Obama). La tercera incluye detener el "outsourcing", la salida de empresas del país en busca de mejores condiciones de producción (básicamente, salarios más bajos) y el devolver al país los empleos que ya se fueron con anteriores salidas al exterior. Me asombra, a este respecto, que en la Comunidad Valenciana (España) se sigan manteniendo las subvenciones a las empresas para que destruyan empleos en dicha comunidad creándolos fuera (la China, Marruecos etc.). Mejorar el funcionamiento del gobierno es un pío deseo, aunque muy recomendable. El control del gasto y equilibrio del presupuesto van después, pero muy después. Y el cambio de presidente encaja con la situación general en países centrales de gobiernos que pierden el poder "gracias" a la crisis que les supera. De todas formas, ya no tengo tan claro que Obama vaya a perder, aunque sigo creyendo en la ley general de gobiernos perdedores. De ahí para abajo las respuestas son demasiado escasas aunque no por ello menos interesante el que se hayan propuesto.
Que esa sea la opinión pública no significa que se vaya a poner en práctica. Y que sea razonable es, tal vez, el argumento definitivo para que NO se vayan a poner en práctica en dicho orden.

jueves, 19 de julio de 2012

Bancos años 30

Tengo una discreta colección de comentarios contra bancos y financieros... ¡de los años 30! Mi favorito es "El moderno Midas" de Bertrand Russell donde fustiga la irresponsabilidad de los financieros, su desprecio por la democracia y el modo con que imbuyen al profano de un temor reverencial a los arcanos producidos por dichos profesionales con tal de aumentar sus beneficios contra los intereses de la comunidad. No sé qué habría dicho ahora si se hubiera encontrado con los CDS, los derivados que muchos financieros no entienden pero que son apuestas sobre las apuestas que han hecho otros.
El asunto del LIBOR en la actualidad y los oscuros vericuetos del lavado de capitales que llega hasta el Vaticano me han hecho pensar en Russell.
Es como si en estos 80 años no hubiera pasado nada, dando así la razón a los que piensan que los que mandan son los banqueros, capaces de abortar cualquier intento de realmente acabar con su oligarquía, aunque, a veces, dejen caer algún pez para que sirva de carnaza pero que no altere el funcionamiento real de las cosas.

miércoles, 18 de julio de 2012

Regresistas: haberlos, háylos

“El eterno retorno”, en versión Nietzche o en elaboración de Eliade, se refiere a otra cosa: a que todo vuelve, a que el tiempo es cíclico. Pero hay retornos salvadores que, a lo más, se repiten una sola vez: algo del pasado vuelve a restaurar el orden.
Eso sí, hay retornos trágicos. Como el de Wiracocha en los Andes: esperaban el retorno de un héroe civilizador, barbado, y se encontraron con los conquistadores a los que confundieron con Wiracocha, con gran entusiasmo por parte de los que llegaban con otros propósitos y que no desdeñaron ser llamados wiracochas, que ahora significa “caballero” en quechua.
Otros retornos son fallidos. Como el que dio origen a los Adventistas al ver que el 22 de octubre de 1844 Jesús no regresaba a la Tierra como se había anunciado. Es lo malo de ponerle fecha al evento, cosa que será digna de ver cuando llegue el “fin del mundo” maya el próximo diciembre. El consejo, para quienes quieran hacer estas profecías, es que no digan “ni el día ni la hora” si no quieren generar más problemas de los que resuelven.
Los retornos son muy frecuentes, en religiones y en nacionalismos. En religiones, además del americano ya citado, está el Mesías para los judíos que, en realidad no es un retorno sino una primera venida. De hecho, hay sectas judías que suponen que Israel no podrá ser Estado hasta que no venga el Mesías, razón por la que niegan a Israel el estatuto de Estado, considerado una abominación. Jesús de Nazaret fue visto por sus seguidores como ese  Mesías esperado cuya Segunda Venida quedaría para los cristianos (véase lo dicho sobre los Adventistas).
Hay más retornos: el Iman oculto para los musulmanes que difieren entre chiítas, sunitas e ismaelíes en el cómo imaginar al Madhi, aunque su regreso podría coincidir con el de Jesús. Y está el bodhisattva Maitreya para los budistas, el próximo Buda histórico, sucesor de Siddhartha Gautama.
Por lo general, se trata de retornos supuestamente inmediatos para que así surtan efectos en sus creyentes. El “largo me lo fiáis” no tiene tanto impacto o, con el tiempo, traduce en esperanza lo que era espera fervorosa inmediata. El Padre Nuestro, por ejemplo, pudo haber sido una oración de los primeros cristianos que esperaban el regreso inmediato del Padre para que triunfase y se hiciera su voluntad en la Tierra. Después quedó en la oración “que Jesús nos enseñó”.
No todos los nacionalismos tienen el mito del retorno entre sus dogmas y es raro que su mitología incluya a un ser mítico que regresa. Pero el modelo tiene interesantes parecidos. Un ejemplo puede ser el españolismo franquista. La letra que José María Pemán compuso para el Himno Nacional pedía un “alzad los brazos hijos del pueblo español que vuelve a resurgir”. El “Cara al Sol” falangista y su “en España empieza a amanecer” se parece al “It’s morning again in America” o “America is standing tall again” que proclamaba Ronald Reagan. Volviendo a los falangistas, nada mejor que “Nuestra España gloriosa nuevamente ha de ser la Nación poderosa que jamás dejó de vencer”.
La idea general es la de proponer un futuro glorioso que consiste, básicamente, en el retorno del pasado igualmente glorioso. Si fue glorioso o no, eso no se discute. Lo que se sabe es, por ejemplo, que “Catalunya, triomfant, tornarà a ser rica i plena” del mismo modo que los escolares peruanos, en la Sierra, cantaban que volvería a relucir “el Sol de los Incas en el porvenir”. Por lo menos, Els Segadors se canta en catalán, que lo que escuché en castellano chirriaba un poco con el quechua que se suponía habían impuesto los incas como lengua imperial, antes de que se impusiese el español.
Estas ideas mesiánicas aparecen donde menos te lo esperas. La idea del tópico marxista de que el proletariado salvará al sistema llevándolo al paraíso no se diferencia mucho de lo que he escuchado a algunos  “indignados” seguros de que el futuro es suyo o en los mexicanos del “Yo soy 132”. Sí eran de esperar en sectores indígenas en los Andes (sobre todo en Bolivia) que están convencidos de que su brillante futuro coincidirá con su no menos brillante pasado ancestral. Pero, como todos los que esperan el retorno (o venida) del mesías que instaurará el paraíso en la tierra, para ello tienen que efectuar una espectacular manipulación de los datos históricos. Y hasta del presente si hace falta. Hoy es 18 de julio.
(Publicado en el diario Información - Alicante-. Para ajenos a ese mundo, por edad o nacionalidad, el 18 de julio se conmemora en España el comienzo de la última guerra civil)

Crisis de la deuda

Los efectos de la crisis de la deuda son conocidos:
Esta situación fue aprovechada por la derecha política para la eliminación de cualquier posibilidad de redistribución de la riqueza mientras que hacía que  amplios sectores de la población quedaran excluidos económica y socialmente. Se agudizó  la pobreza, el desempleo y se produjeron crisis políticas sucesivas. 
¿España? ¿Los GIPSI? No: el Ecuador en los años 80, tomado de una tesis doctoral que estoy leyendo ahora. Antes, el doctorando ha dicho:
Sin embargo, pronto afloró el excesivo endeudamiento externo que alcanzó su culmen en la crisis de la deuda de 1982. Las expectativas creadas por la bonanza petrolera y el gasto público encontraron sus límites cuando el endeudamiento externo se tornó excesivo, lo que condujo a la demanda de nuevos créditos de los organismos financieros internacionales, cuya concesión solo era posible bajo la aceptación de las condicionalidades del FMI y del BM.
Si en lugar de "petrolera" se pone "inmobiliaria y al FMI y BM se añade, en la "troika", el BCE y los hombres de negro de Bruselas, la cosa está clara. Y la "troika" es lo que es porque los prestamistas ya no son solo los bancos a los que defendía el FMI y el BM, sino que se añaden, además de bancos alemanes, fondos soberanos, inversores internacionales y el problema del euro.

martes, 17 de julio de 2012

Spread / prima de riesgo

Me gusta leer periódicos porque suelen proporcionar abundante literatura de ficción, casi de ciencia ficción. Como, entre otras muchas carencias, desconozco cómo funciona eso de la prima de riesgo (España) o spread (Italia), lo único que puedo hacer es dar un vistazo a qué se dice o, mejor, se comenta, sobre las causas de las subidas o bajadas de tan arcano indicador y sobre las igualmente arcanos datos sobre subidas o bajadas de las bolsas.
Aquí van dos referencias que, además, están cruzadas: la italiana y la española. Aceptando que el dato signifique algo, lo que resulta más divertido es cómo se interpreta. 
Es obvio que spread / prima de riesgo (sp) es el resultado de numerosas decisiones no necesariamente conectadas entre sí (lo están en el caso de una estampida, un pánico bursátil). Sin embargo, su interpretación se hace basándose en suposiciones más allá de la obvia: el sp aumenta porque el bono alemán mejora, ya que se trata de una "distancia" y, por tanto, el sp puede aumentar porque se baja de un lado o porque se sube del otro o por ambas a la vez, que es lo primero que se tendría que ver.
Así que, obviada esta obviedad, las interpretaciones pueden ser para todos los gustos.
Y, sin embargo, lo que debería ser más preocupante, para el caso español, es el caso de los CDS (credit default swaps), esas apuestas sobre las apuestas de otros. La fuente española que he citado es ominosa:
Por su parte, los seguros de impago de deuda ("credit default swap" o CDS), relativos a los bonos a diez años de España para cubrir la posibilidad de impago de 10 millones de dólares, se cambiaban a 506.910 dólares anuales, con lo que se sitúan como los sextos más caros del mundo por detrás de Argentina, Venezuela, Ucrania, Portugal y Croacia.
No se trataría, entonces, únicamente de buscar buenas interpretaciones (sin fantasías, sin suposiciones extremas), sino de buscar los datos que son más significativos para el diagnóstico, aunque no lo sean tanto para la terapia.

lunes, 16 de julio de 2012

Poca memoria

En La Gaceta de ayer, diario españolista "orgulloso de ser de derechas", vi una viñeta contra los que ahora se van a manifestar contra los recortes del actual gobierno, pero que no se manifestaron contra el anterior presidente (llamado ZP en el chiste) cuando redujo el salario de los funcionarios, aumentó el IVA, congeló las pensiones y una cuarta cosa que no he podido recordar ya que en la edición electrónica no aparecen los humoristas gráficos del periódico.
Es cierto. Es curioso que no se movilizara la gente contra aquellas imposiciones del exterior. Incluso no parecían imposiciones del exterior, sino veleidades del presidente que pagó con una sonada derrota en las elecciones de noviembre de 2011. Todavía se creía en la democracia y se suponía que, cambiando de gobierno, se terminarían todos esos problemas ya que se generaría la confianza que ZP había malgastado (de hecho, según me cuentan diputados de la ahora oposición, eso creían incluso algunos parlamentarios del partido que ahora ha llegado al gobierno y... no se ha generado confianza).
De todas formas, lo que resulta asombroso no es que los que ahora se movilizan no se movilizaran entonces. Lo que es asombroso es que los que entonces estuvieron más vociferentes contra esas medidas son ahora las que, corregidas y aumentadas, las están promulgando, legislando y apoyando incluso a grito "pelao" en el Parlamento. 
Si se pide a los potenciales manifestantes coherencia a lo largo del tiempo, con más razón habría que pedirla a los gobernantes de ahora que criticaron entonces lo que ahora están poniendo en práctica.
Personalmente, no les critico tanto por lo que están haciendo ahora (que motivos hay, pero mucho mayores para los que se lo imponen), sino por lo que hicieron entonces. Y si entonces no apoyaron al gobierno con tal de conseguir el poder (muy irresponsables, sí), es enternecedor que ahora, con mayoría absoluta, pida que la oposición les apoye.
Mejor cantar.

Decreciente islamofobia

Las actitudes irracionales tienen, casi por definición, múltiples causas y la islamofobia es una de ellas. Entre las causas está la posible manipulación interesada por parte de gobiernos o, en general, centro de poder con capacidad de difundir dichas actitudes a través de medios propios, afines o serviles. Susan George lo documentó a propósito del "pensamiento único" y se ha intentado hacer respecto a la islamofobia estadounidense y, por tanto, "occidental".
Pero el mundo cambia y el interés de los gobiernos cambia también y de forma más o menos paralela. El caso es, parece, que la islamofobia está pasando a un segundo plano en las posiciones estadounidenses demostrando así que lo que les preocupaba no era el Islam y su terrorismo generalizado (parte de la islamofobia consistía en identificar Islam y violencia) sino la actitud que los gobiernos pudieran adoptar frente a los intereses estadounidenses que no se reducían a la defensa del hiper-aliado Israel sino que también tenían que ver con el petróleo, la adopción del dólar como medio habitual de comercio internacional (claro: en especial en el caso del petróleo) y la existencia de un Banco Central independiente del gobierno. Restricciones petroleras, propuesta de otra moneda alternativa al dólar como medio de pago -como propusieron Ahmadineyad y Chávez en una reunión de la OPEP fracasada a este respecto- y existencia de un Banco Central controlado directamente por el gobierno eran argumentos mucho más importantes que el mayor o menor islamismo de los gobernantes. Que se lo digan a Sadam Husein, Gadafi o, tal vez, al citado Ahmadineyad que, por lo menos, ve su estrella política interna muy menguada últimamente.
La visita de Clinton a Egipto y su entrevista con Morsi y con Tantawi indican hasta qué punto importa que el primero sea Hermano Musulmán (aunque supongo que hablaron en inglés, dado el tiempo que Morsi pasó en universidades estadounidenses). No importa. Ni importa que Mubarak fuese lo que fuese "hacia dentro". Lo que importa es qué hacen "hacia fuera".
Y las proclamaciones de "centrismo" y "moderación" por parte del tunecino Ennahda en el poder van en la misma dirección, me parece.

domingo, 15 de julio de 2012

Problemas con la democracia

Son de tres tipos.
1. Los que ya se arrastraban, a saber, la partidocracia, las campañas idiotizantes, el peso del dinero en las campañas, la banalización de lo que se presenta (incluyendo la estafa del "story telling"), el abuso del sentimiento sobre el razonamiento.
2. Los que ha añadido la crisis al aumentar la desigualdad (primer enemigo de la democracia), dar poder a los poderes extra-políticos (FMI, BCE, OMC, BM ETC), llegando, en algunos casos a la imposición de gobernantes desde fuera (caso griego e italiano), intervención pura y dura.
3. Los que se nos vienen respecto al medioambiente: hace falta afrontar el tema, pero no hay apoyo popular al mismo ya que se prefiere crecimiento.

sábado, 14 de julio de 2012

Todo va mejor con el capitalismo

Aunque la pregunta del Pew Research Center es si todo va mejor con la "economía de mercado" (ya conté lo del vocabulario orwelliano a este respecto; otros prefieren que se llame "sistema de libre empresa"). La respuesta, en los países encuestados es ésta:

 La erosión es evidente, excepto en el batallón franco-alemán donde ha habido una recuperación respecto a lo que se pensaba en 2007.
Hago notar, también, que los emergentes son muy diferentes entre sí: Rusia va por un lado (hay mucho "con Marx vivíamos mejor"), pero, por otro, el Brasil y la China proporcionan los porcentajes más altos, aunque la India tampoco está mal, pero no es lo de los dos anteriores. En Italia y en España es donde mayores retrocesos tienen las opiniones positivas sobre la "economía de mercado". Ellos sabrán por qué.
Comparando acuerdos y desacuerdos con la idea y para 2012, éste es el gráfico:


Los desacuerdos más fuertes en Mëxico, el Japón, Jordania, España y Grecia. Interesantes los máximos en acuerdos y mucho más que Rusia (BRIC al fin y al cabo, o país tirando a central si se prefiere) esté tan bajo en la valoración de sus encuestados sobre las bondades de lal "economía de mercado" como ya dicho.

jueves, 12 de julio de 2012

Más recortes

Puedo entender que los bancos fuesen una pandilla de ignorantes irresponsables y puedo entender que los gobiernos corriesen en socorro de los tales con lo que pasaron de tener cuentas boyantes a ser deficitarios. 
Puedo entender que, para responder a los gastos corrientes -algunos de dudosa legitimidad-, se recurriese a pedir préstamos que, a la hora de pagarlos, tuvieron que serlo mediante nuevos préstamos y así sucesivamente.
Puedo entender que los que mueven grandes capitales a escala mundial (hablo de los anglosajones y menos de los fondos soberanos) hayan encontrado en el futuro del euro una buena pieza en la que hacer presa y que, en concreto, vean que los GIPSI (Grecia, Italia, Portugal, España e Irlanda) son el eslabón más débil y, al mismo tiempo, más sabroso.
Puedo entender que las élites alemanas quieran conservar su moneda (el euro, básicamente suyo) y quieran recuperar los préstamos irresponsables e ignorantes que hicieron a la burbuja inmobiliaria española, para lo cual se encuentren en un complicado dilema: hundir su moneda (pero tienen las alternativas o de las dos velocidades o de expulsar del euro a los GIPSI) o exprimir a los GIPSI, en particular a España, para recuperar sus préstamos.
Puedo entender que puedan sopesar la eventualidad de expulsar del euro y mantener la exprimidora de manera simultanea. Desde el punto de vista de los bancos, nada mejor que les sigan pidiendo préstamos siempre que se garantice la devolución.
Puedo entender que, como buenos capitalistas europeos (no asiáticos, que ésa es otra estirpe), piensen en el corto plazo y no en el medio o largo plazo y, por tanto, opten por exprimir a los GIPSI aunque con ellos pongan en peligro al euro.
Puedo entender que los gobiernos españoles (por lo menos desde mayo de 2010) no tengan opciones más allá de aceptar la exprimidora "europea", es decir, alemana. O aceptan las condiciones o dejan de recibir préstamos para pagar préstamos con que pagar préstamos, manteniendo, así, sus problemas "estructurales" y sin poder crear empleo (crecimiento, sí, no "decrecimiento").
Lo que ya no entiendo es 1. que lo carguen sobre los más débiles y tiren por el camino más fácil y 2. sigan diciendo que, así, generarán empleo en el futuro.
Sobre 1, es enternecedor (es un decir) el ministro que dice que suben el IVA porque mucha gente no lo paga, diciendo con ello que los que lo pagan pagarán más y los que no lo pagan seguirán sin pagarlo.
Sobre 2, es indignante el insulto sistemático a la inteligencia recurriendo a los trucos más burdos de la "psicología de masas" (por ejemplo, filtrando la posibilidad de cortar dos pagas y, después, cortando ¡solamente! una: qué alivio) y afirmando lo inexorable de las decisiones sin explicar por qué son inexorables.
La especie humana no aprende de sus errores. Dos veces con la misma piedra, solo que el burro antes fue América Latina y ahora son los GIPSI.

Se acerca octubre

En los Estados Unidos se llama "October surprise" al gesto, acción o decisión espectacular que toma el presidente, en octubre de año electoral, con el objetivo de "orientar" el resultado de las elecciones presidenciales de noviembre, obviamente a su favor o del candidato de su partido, no necesariamente en beneficio de la ciudadanía.
Este año se lleva la economía: si habrá empleos, si habrá crecimiento, qué pasará con los bancos y cómo quedará la balanza comercial. Sin embargo, hay quien ha hecho la lista de las "sorpresas" que podrían alterar las decisiones de voto de los estadounidense. Son cosas que podrían pasar de aquí a octubre y que tendrían grandes consecuencias para el funcionamiento del sistema mundial (cosa que a casi nadie interesa) y, sobre todo, para los Estados Unidos y, ahí, ahí, para el resultado de las elecciones. Esta es la lista y no es mala:
  1. Will Europe continue to paddle along with its head just above water, or will the eurozone capsize?
  2. Will international pressure on Iran continue to tighten, or will Israel lose patience and attack?
  3. Will Syria descend into full-scale civil war that spills over its borders and engulfs the region?
  4. Will North Korea take some provocative action against South Korea that it cannot ignore?
  5. Will a terrorist slip by, despite our robust defenses?

Pues sí: Europa (la Unión Europea, claro) se podría colapsar, Israel podría atacar a Irán, Siria podría desestabilizar la zona por su guerra civil abierta, Corea del Norte podría hacer algo provocativo hacia Corea del Sur y el terrorismo internacional podría cometer un atentado suficientemente importante como para poner a prueba al "comandante-en-jefe".
Es difícil saber en qué dirección irían los efectos de cada una de esas posibilidades en el caso de producirse: nadie es dios como para saberlo. Pero seguro que, si se producen, siempre habrá alguien que atribuirá al ganador en ese caso el haber complotado para conseguir tal efecto. A priori, creo que 2 iría contra Obama, pero las restantes dependería de cómo se tratasen. Algo así como el 11-M español: es difícil creer que fue una conspiración de los socialistas ya que nadie podía saber cómo iba a reaccionar la gente ante el atentado ni, mucho menos, ante el intento gubernamental "popular" de dar versiones interesadas del asunto (no exactamente "October surprise").

miércoles, 11 de julio de 2012

Genocidios

Unos amigos mexicanos (mexiquenses por más señas) me preguntaron, en plena campaña electoral y por motivos obvios, si lo de la Plaza de las Tres Culturas en el Distrito Federal y lo de Atenco (bajo el gobernador Peña, mire usted por dónde) habían sido genocidios. Les dije que no, que ahí no había habido un intento de "solución final" para un grupo humano.
Que no toda masacre (y los dos casos lo fueron) es un genocidio. Para que haya genocidio hace falta que se intente suprimir a todo un grupo humano con características cultuales, religiosas, lingüísticas y hasta supuestamente raciales comunes.
Que los genocidios clásicos fueron los de los armenios bajo los otomanos, los de los judíos (y homosexuales y gitanos) bajo los nazis (no solo alemanes), los de tutsis bajo los hutus y los de los bosnios musulmanes a manos de los serbios (Mladic mediante).
Y que lo que habían hecho los conquistadores no fue un genocidio por más que muriesen millones de indígenas en el "contacto entre las dos culturas" o, más bien, en el intercambio de microbios (yo te doy la viruela, tú me das la sífilis) unido a la explotación y a la alienación cultural. Pero no hubo un proyecto sistemático de aniquilación. Incluso hubo intentos de defensa con Leyes de Indias que los conquistadores acataron pero no cumplieron.
Los proyectos importantes de aniquilación de indígenas (genocidio, por tanto) se dieron ya en la República, con la independencia y por el interés de los criollos (descendientes de españoles, por cierto) por las tierras ocupadas por indígenas. El genocidio que logró el mayor éxito fue el uruguayo (Salsipuedes). El argentino, unido a los nombres de los generales Rosas primero y Roca después y muy distintos entre sí, no fue completo, pero la "campaña al desierto" encaja bien con la definición habitual de genocidio que después se ha extendido al politicidio, también practicado en Argentina por las Juntas militares, pero que , a pesar de su carácter masivo y dirigido contra personas de una determinada característica cultural -su ideología política-, no me acaba de convencer el incluirlo en la lista. No por nada. Prurito.

martes, 10 de julio de 2012

Carbón

He escuchado por radio opiniones de tertulianos y ciudadanos de a pie (de los que opinan sin cobrar) sobre la "marcha negra", la marcha de los mineros que llegan a Madrid después de un accidentado viaje y con imágenes impactantes de enfrentamientos pasados con la policía. Que si solo piden que se respeten los acuerdos, que si a ellos les caen también los recortes que están diluviando sobre otros colectivos y si es que son excesivos, que si la culpa de todo la tiene, por supuesto (nunca mejor dicho), el gobierno anterior, que si son protestas asimilables a las del 15-M, que si es el principio de la revolución. Mucho ejercicio de arrimar el ascua a la propia sardina y mucha expresión de descontento proyectado sobre el actual o sobre el anterior gobierno.
Dos temas no aparecen: si el sector tiene futuro y si el medioambiente tiene algo que ver en todo esto. Además, conocer es comparar.
La huelga de los mineros (la "disputa del carbón" como la querían llamar los que deseaban imparcialidad a los medios de comunicación -cosa que, en algunos de los que he escuchado, brilla por su ausencia-) me pilló en Inglaterra en 1984-1985. Era otro fervor por parte de mis amigos laboristas y ex-comunistas y era una actitud más dura por parte de la Sra. Thatcher que parece ser la que acabó ganando en la porfía, cerrando minas juzgadas poco productivas. Pero lo primero que salta a la vista es que aquí no hay un Arthur Scargill aglutinando ni una organización visible como la NUM (National Union of Mineworkers). ¿Más asambleario ahora tal vez? Es posible. Con sus fuerzas y sus debilidades.
Hay estos días otra "disputa del carbón", pero en los Estados Unidos, en los Apalaches, para ser exactos, en Charleston, West Virginia. Hay, ahí también, una defensa de los puestos de trabajo por parte de los mineros y sus familias. Pero hay un enfrentamiento entre ambientalistas por un lado y, por otra, mineros, la industria del carbón y los políticos asociados con ella. Los ambientalistas dicen que el carbón es la fuente principal de energía en el mundo... y de CO2, razón por la que el problema es cómo reducir la dependencia del carbón. Y los periodistas que he citado antes apuntan a que el primero en reducir los empleos es la industria del carbón y que lo hace a través de la mecanización (si entiendo bien, es minería a cielo abierto) que, en buena lógica luddita, es el primer enemigo del empleo aunque mejore las condiciones higiénicas de los mineros que siguen trabajando, condiciones que parece ser no son muy halagüeñas.
Por mejorar en lo posible el contexto, es interesante añadir la huelga petrolera en Noruega resuelta al parecer. La patronal (dicen que Statoil -pública, supongo- es la empresa más trasparente del mundo) había amenazado un "lockout" para provocar que el gobierno interviniese ante las reivindicaciones sobre condiciones de trabajo. Pero el petróleo es otra cosa y Noruega tiene un peso en el comercio mundial del mismo (y del gas). 
Quedan, pues, algunas preguntas más sobre la "marcha negra" y su "disputa del carbón". 

lunes, 9 de julio de 2012

Más regulaciones

Curioso que el escándalo de Barclays esté llevando a que también en este sector vuelvan las regulaciones, según cuenta hoy el Financial Times. Se sabía que las empresas petroleras mienten. Ahora hay datos como el que comento que muestran hasta qué punto las empresas financieras mienten y manipulan el mercado (en este caso el Libor) en su beneficio. 
La mitología del "mercado libre" (infinitos ofertantes, infinitos demandantes, todos con información completa y con libertad de acción) sigue siendo eso: mitología. Por lo menos para los grandes sectores de la economía mundial: armas, energía, finanzas. Son oligopolios que manipulan la información. Los "mercados", en ese caso, no se autoregulan. 
No hay novedad. Lo decía Braudel hace mucho tiempo al distinguir la "economía material" (trueque, sumergida), "economía de mercado" (las pequeñas y medianas empresas) y lo que él llamaba "economía capitalista" (lo que sucede "arriba", con las grandes empresas). Hablando en favor de las pymes, las grandes empresas se vieron muy favorecidas por la desregulación iniciada por Reagan-Thatcher, impulsada por Clinton y refrendada por Greenspan (que es el que ha reconocido que se pasaron, como Camdessus reconoció que la propuesta de "estado mínimo" por parte del FMI había sido desastrosa). En esas estamos.

sábado, 7 de julio de 2012

Textos escolares: la lucha por el enfoque

En España se ha revisado el contenido de una asignatura que se llamaba "Educación para la ciudadanía" y que no sé cómo se llama ahora. Había problemas con algunos de sus contenidos, vocabulario y enfoques. No voy a entrar en los argumentos ni si en estaban basados en análisis concretos de situaciones pertinentes o eran, más bien, fruto de la ideología del corrector, como parece que era.
A lo que voy es a lo sucedido con el Consejo de Educación en Texas y cómo han introducido cambios interesantes en contenidos, vocabulario y enfoques de algunas de las asignaturas. La lista está aquí. Y algunos son particularmente significativos.
Hay uno que ya es una constante en los planteamientos conservadores: no hay que hablar de "capitalismo" (fea palabra, dicen), sino de "sistema de libre empresa" (que queda mucho mejor). Los expertos en marketing verbal ya lo aconsejaron hace mucho tiempo en esa vieja tradición que consiste en cambiar los nombres de las cosas, pero no la cosa misma.
Pero hay otros, en la larga lista de modificaciones "pedagógicas", que vienen cargados de futuro: se trata de poner en sordina el tema de la separación de "Iglesia y Estado" o, traduciendo, de religión y política. La parte más conservadora de los conservadores (del tipo Tea Party) no se sienten cómodos con dicha separación y les gustaría que la religión tuviese un mayor peso en los asuntos públicos. Con independencia de que, en una sociedad pluralista como la estadounidense, con muchas religiones practicadas, no queda claro qué religión de iure tendría que tener su peso en la política (aunque de facto sería, supongo, el protestantismo blanco más conservador), el hecho es que, para los "progres", en la mayoría de los Padres Fundadores fue un principio innegociable.
Para hacerse una idea del problema, véase la tabla, tomada del Pew Research Centre (eso sí, 2006; ahora podrían haber cambiado los datos aunque no sé en qué dirección),  sobre qué tendría que tener más peso en la legislación estadounidense si la voluntad de pueblo o la Biblia, y, en el primer caso, aunque contradijese lo que dice el Libro:

El que avisa no es traidor. Y pensar que uno de los clásicos de la sociología (Max Weber, para más señas) anunció la progresiva secularización en el capitalismo (perdón, en el sistema de libre empresa)...

viernes, 6 de julio de 2012

Nivel vs tendencia

El coeficiente o índice de Gini pretende medir la desigualdad de rentas: cuanto mayor es (más se acerca a 1 ó a 100, según se esté usando la unidad o la centena), mayor desigualdad hay. Un valor de 1 (ó 100) sería el de una situación en la que toda la renta estuviese concentrada en una sola persona, mientras que un valor de 0 significaría la más completa igualdad. Pues bien, véanse estos dos gráficos. Primero el A:

Tenemos una tendencia descendente que termina con un 0,47, a mitad camino entre el 0 y el 1. 
Veamos ahora el gráfico B:
Aquí, como se ve, la tendencia es al aumento de la desigualdad aunque el nivel final sea de 33,9 (ó 0,339 para poderlo comparar con A que, en ese año de 2010, había alcanzado el 0,505). Como se ve en el gráfico, B presenta los datos españoles. El gráfico A, por su parte, está construido con datos ecuatorianos. 
La cuestión es ¿en cuál de los dos países la gente estará más contenta, sobre todo si están aquejados del igualitarismo? En pura comparación año por año, los españoles tienen una sociedad más igualitaria que los ecuatorianos. Sin embargo, la tendencia ecuatoriana, como se ve, es a un aumento de la igualdad mientras que la española es a un aumento de la desigualdad. 
Podría seguir con otros indicadores (por ejemplo, pobreza, aunque el modo de "medirla" sea muy diferente de un país a otro, o empleo y subempleo que, de nuevo, presenta dificultades de comparación). En general, los niveles españoles tendrían que ser más satisfactorios, pero la tendencia ecuatoriana lo es mucho más incluso en gasto social (educación y sanidad). 
Satisfacción e insatisfacción no es tanto con el nivel logrado o alcanzado sino con las expectativas que produce la extrapolación inconsciente de lo que uno encuentra a su alrededor. El Ecuador es un país "en vías de desarrollo" mientras que España es un país "en vías de subdesarrollo" que, igual dentro de algunos años, tendrá que recibir la cooperación al desarrollo por parte de los países que antes recibieron el español. No hay nada eterno bajo el sol.


jueves, 5 de julio de 2012

Universal

"Doit d'honneur" en francés, "peineta" en castellano, lo encuentro en un policía que la hace en la provincia de Sichuán y tengo la imagen de la que dedicó el ex-presidente Aznar a los estudiantes que le abucheaban.
 Me he tenido que acordar de un viejo texto (1947) de Weston Labarre ("The cultural basis of emotions and gestures"). En él se aportaban ejemplos de cómo una misma emoción tiene expresiones diferentes en los gestos de personas de culturas diferentes. El caso, para mí, más evidente es la forma con que en Sri Lanka se hacía el gesto de asentimiento: exactamente al revés del que yo habría usado, a saber, moviendo la cabeza de derecha a izquierda, de un lado para otro. 
Hay un montón de comportamientos que tienen que ver con la cultura (o la mentalidad dominante, si se prefiere otro vocabulario). Por ejemplo, la distancia a la que hay que hablar con un desconocido al aire libre: muy pequeña en el Magreb, muy alta en el Japón. De hecho, fue muy divertido ver cómo hablaban un mexicano (en Guadalajara, México, por cierto) y un español (gachupín). Aunque la distancia "aceptable" no tiene la diferencia que habría entre un japonés y un magrebí, hay diferencias: el español se acerca como forma de mostrar su confianza mutua mientras que el mexicano se aleja porque ve su espacio personal invadido. De hecho, comenzaron a conversar en un punto y terminaron relativamente lejos de él ya que el gachupín avanzaba, el mexicano retrocedía, el gachupín volvía a avanzar y el mexicano volvía a retroceder, y todo ello sin darse cuenta de qué estaba sucediendo mientras yo me divertía observándoles a una discreta distancia (aceptable para ambos).
Por eso me ha extrañado encontrar esta "peineta" y precisamente en la provincia en cuya universidad pasé una temporada y en la que tuve problemas para interpretar las emociones y los gestos de mis colegas y de los estudiantes.
Probablemente (especulo) este gesto tiene otra base cultural: la de los medios de comunicación mundiales que trasmiten modos y formas que se ven como "modernos" y, por tanto, se aceptan. En mi televisor no tengo acceso a emisoras chinas, pero sí en el restaurante chino-chino ("como en casa" se llama, pero en chino estándar) al que he ido con cierta frecuencia. Tal vez ahí esté la interpretación. 
Me baso en otro gesto: el de unir pulgar e índice hasta hacer una "O" y mostrarlo así al interlocutor con los restantes dedos de la mano erguidos. 
En Alemania ha significado (no sé ahora: las cosas cambian) un insulto referido a una parte íntima del cuerpo del otro. En el Japón, oro. En Argelia, "te mato". ¿Y en España? Pues significó "cero" hasta que las series estadounidenses lo han convertido en "ok". De hecho, los más viejos del lugar todavía dudan entre uno y otro significado, mientras que los jóvenes no lo dudan: lo que diga el televisor.

miércoles, 4 de julio de 2012

Más petróleo

Ya hice referencia aquí al aumento de la producción de petróleo en Norteamérica (no solo en los Estados Unidos), convirtiéndose en un nuevo Oriente Medio. Me encuentro ahora este trabajo que se enfrenta directamente con la idea del inmediato "pico del petróleo": la producción de petróleo en el mundo está cualquier cosa menos en decadencia; hay petróleo abundante aunque sus precios sigan siendo volátiles; no necesariamente vamos hacia una etapa de "petróleo barato"; y, lo que es más importante desde mi punto de vista, no hay todavía una mitigación de los efectos medioambientales que tiene la extracción y el sobre-consumo. Sigue siendo preocupante el asunto, pero por otros motivos.
Me interesa en particular este gráfico que compara la capacidad de producción de petróleo de los 23 primeros países entre 2011 y 2020:
Obsérvense los enormes aumentos de Irak por un lado y de los Estados Unidos, Canadá y Brasil por otro. Pero también la disminución en el Reino Unido y Noruega por un lado y en México e Irán por otro. Que sí, que sí, que el mundo está cambiando también desde este punto de vista.

martes, 3 de julio de 2012

Lecciones mexicanas

Algunos temas que me han dado que pensar una vez vistos los resultados y reacciones ante los comicios mexicanos del domingo:
1. El desencanto que se ha palpado en algunos "yo soy 132" o simpatizantes que habían confundido "masivo" con "mayoritario", es decir, se habían dejado seducir por la inmersión en la masa (dicho sin ningún sentido peyorativo, como hacía Gustave Le Bon) hasta perder el sentido de la proporción. Los trabajos de psicología social mostrando cómo la presión del grupo impide muchas veces una correcta percepción de la realidad son relevantes a este respecto.
2. El tesón de los que saben que han perdido en su porfía contra Peña, pero que siguen pensando que hay que trabajar por lo que los gachupines llamarían "democracia real ya".
3. La confusión, entre los perdedores, entre datos, interpretaciones y suposiciones. Los primeros han de ser tomados con cautela (viene ahora, en el punto 4), las interpretaciones son legítimas si se quedan en tales, pero no si se dan como datos. Y las suposiciones suelen ir en consonancia con los pre-juicios de quien las hace. Ya no está tan claro el juicio que se emite a partir del trío recién indicado.
4. La compra de votos. No es el único país en el que he oído o leído referencias a los métodos para comprarlos. En las Españas se llama "voto cautivo" y, en la pasada historia, caciquismo. La cuestión es saber si solo la ha llevado a cabo el ganador o también ha habido comportamientos discutibles en otros candidatos. Si solo se acusa al ganador (acusación que no dudo puede tener fundamento), tengo motivos para sospechar de su carácter sesgado.
5. Lo que resulta más complicado de asumir, aunque se afirma, es que el gobierno y sus instituciones hayan laborado contra sus intereses y hayan apoyado al candidato ganador con medios más o menos legítimos. Me cuesta creer que el PAN haya trabajado para el PRI. El argumento de que ambos son neoliberales tiene un exceso de ideología (aunque probablemente sea cierto).
6. Como la cabrita tiende al monte, me resulta curioso el argumento de que Peña habría ganado gracias (entre otras cosas, supongo) a la campaña mediática que le daba como ganador desde el principio, campaña ayudada por encuestas supuestamente amañadas para reforzar tal impresión (algunas las he reproducido aquí). Es casi imposible predecir si el electorado va a reaccionar apostando a caballo ganador o va a tener la reacción de subirse al vagón de cola. Que ese haya podido ser el caso con AMLO, es posible. Pero eso se sabe a toro pasado.
7. Buscarle intencionalidad a partir del hecho de que las encuestas fallaron tampoco tiene mucho sentido. Es habitual y en todos los países que las encuestas fallen. Afirmar, primero, que en un determinado momento hay una determinada intención de voto es complicado técnicamente. Pero, segundo, extrapolar de dicha intención hacia lo que será el comportamiento efectivo es igualmente difícil. Que se hayan equivocado en las cantidades no tiene mayor significado.
8. ¿Es menos democrático el México del domingo pasado que los Estados Unidos cuando Bush II se enfrentó a Gore y obtuvo el triunfo como lo obtuvo? ¿Hizo mal o hizo bien Al Gore al aceptar dicho resultado a pesar de saber que era él el que había ganado? En el caso de México, resulta difícil demostrar que AMLO haya ganado aunque se puedan demostrar (como se puede) irregularidades que reducirían su margen de victoria pero ¿se la dan a AMLO? La diferencia entre el primero y el segundo clasificados no permite, dicen, afirmarlo, por mucha irregularidad que haya habido.
(Añadido el 6 de julio: Una razón para el fallo de las encuestas que no necesariamente se debe a deseos de manipulación por más que Consulta Mitofsky trabaje para Televisa y ésta para Peña la aporta Julio Botvinik en su columna. Se trata del problema que supone hacer una muestra representativa del conjunto del país cuando las diferencias entre las intenciones de voto son tan heterogéneas y, en algún caso, tan bajas. Éste es su gráfico aunque no se vean bien los colores:

Foto

lunes, 2 de julio de 2012

Sin generalizar sobre las religiones

Tengo un amigo islamófobo: cree, a pie juntillas, en el carácter intrínsecamente violento del Islam y, por tanto, de todo musulmán que, en consecuencia, podría atacarle en cualquier momento. Ni se me ocurre "luchar" contra tal prejuicio y, mucho menos, mediante una estrategia islamófila haciéndole ver el carácter pacífico del Islam y, por tanto, de todo musulmán. Porque ambas posiciones tienen en común un error frecuente: el de generalizar.
Cierto que necesitamos generalizar para conocer. La palabra "árbol" es una generalización: atribuimos a pinos, higueras, olivos y palmeras (por quedarme en el Mediterráneo) características comunes que les hacen merecedores del término "árbol". Es legítimo. Lo que ya no es legítimo es atribuir a un grupo de árboles (por ejemplo, olivo o palmera) lo que es propio de otro (perder la hoja en otoño o florecer a finales de primavera). De hecho, el "comportamiento observable" de la higuera no es el mismo que el de la jacaranda y, no digamos, el de la palmera. El problema, pues, consiste en qué incluimos en la definición de "árbol", no la generalización.
Claro que hay una "cosa" ahí fuera que puede llamarse Islam (o, si se prefiere, musulmanes). Es una generalización como lo es cristiano. Características comunes que le hacen merecedor de tal término. Legítimo también. Pero no es legítimo atribuir a los sufíes lo que es propio de wahabitas como no lo sería atribuir a los protestantes lo que es propio de católicos u ortodoxos. Lo mismo: no es lo mismo el musulmán laico que el musulmán salafista como no se puede atribuir a los pacifistas cristianos lo que es propio de fundamentalistas cristianos que matan para evitar el aborto (son casos muy raros, pero reales).
Se puede recurrir a porcentajes. Lo digo para seguir con el argumento de mi amigo. Lo sabemos para Europa: a partir de la Encuesta europea sobre valores y la Encuesta social europea se describe la heterogeneidad de la población de religión musulmana que vive en Europa. Así, los musulmanes tradicionales serían el 40 por ciento. Tienen muchos puntos en común con los conservadores de otras religiones, incluido el cristianismo, con respecto a la sexualidad, el matrimonio, la investigación científica y demás argumentos controvertidos por ellos. Después están los que creen que la Ley de Dios tiene prioridad sobre las leyes hechas por el hombre: son el 20 por ciento. Ambos estarían de acuerdo en que el Islam es religión de paz. Pero hay más: los radicales, que son el 6 por ciento, asociados con tendencias wahabitas y similares. Finalmente están los salafistas, los que quieren pasar a la acción y que ésta sería violenta: no son más del 1 por ciento. Los restantes, hasta llegar al cien por cien, es de suponer que componen el “Islam sociológico” como en España la mayoría sigue siendo del “catolicismo sociológico”, es decir, bien poco practicante y casi nada creyente.
Todo esto para llegar a la noticia reciente: la destrucción en Mali de mausoleos musulmanes a manos de musulmanes después de que Tombuctu fuera declarado por la Unesco patrimonio en peligro. Si lo que se trata es de probar el propio prejuicio, cada cual tomará de esta noticia el aspecto que más le interese (atacantes musulmanes vs. atacados musulmanes). Pero se tratará de una generalización ilegítima a partir de un comportamiento observable violento por parte de unos musulmanes, no de todos. Y violento podría ser el comportamiento de los que están dispuestos a defender el arte, pero no las personas. Kenia es otra cosa.
(Añadido el 4 de julio: ahora les entiendo -aunque no comparta sus ideas-. Y es que son iconoclastas, como los hubo entre los cristianos. Creen que tener imágenes de santos -algunos grupos protestantes también lo creen, pero no se ponen, como los antiguos iconoclastas, a destruir imágenes aunque la Biblia prohíba hacerlas y adorarlas/venerarlas- no es compatible con la creencia en un solo dios)