lunes, 30 de abril de 2012

Otra vez el falso antisemitismo

En un mundo que funciona en términos de "o blanco o negro" "y el que no está conmigo, está contra mí" y en el que hay "verdades" intocables que no pueden ser puestas en duda (no digo negadas, digo, simplemente, puestas en dudas), el que llega diciendo "blanco Y negro" (yin Y yang), "puedo estar a favor de ambos, pero también en contra de ambos" y reivindica su derecho, como intelectual, a poner en duda cualquier proposición, va a tener problemas. Los ha tenido un muy querido amigo. Es humano y, como tal, comete errores. Pero no es error estar en un campo diferente al dominante. Y creo que los que le atacan no han entendido de qué va ese planteamiento.
Antisemita, en efecto, es, incluso para un medio progresista como el que cito, cualquiera que no vea a los judíos, los israelitas y los sionistas únicamente con una luz: la positiva. Empíricamente, esa observación está llamada a la equivocación: no hay nada humano (ni mi amigo, ni yo) que pueda ser visto únicamente bajo un prisma positivo (de paso, recuerdo que semita es una familia de lenguas que incluye al árabe).
Antisemita también es el que no se pone incondicionalmente del lado de todos los judíos, israelitas y sionistas. Ya he contado en otros contextos que esa incondicionalidad es imposible si se ponen los tres términos al mismo nivel y se suponen que los tres son un único gentilicio. Porque, creo, se puede estar contra los sionistas y a favor de los israelitas, sean o no judíos, teniendo la judeidad como irrelevante, como es mi caso (tengo suficientes amigos judíos, practicantes y laicos, como para saber lo que quiero decir).
También dicen que antisemita es el que pone en duda el exacto número de asesinatos cometidos por los nazis en el Holocausto, la shoa. Me parece que es una cuestión empírica que no tendría que ser delito someterla a verificación intersubjetiva.
Lo que no he oído es que se llame antisemita al que incluye entre las atrocidades de los nazis el "homocausto" (los homosexuales en las cámaras de gas) o el "porrajmos" (la "devoración", como llaman los gitanos a su intento de holocausto) y se asombra de que no haya habido compensaciones económicas para dichos colectivos (recuerdo que holocausto, en su raíz griega, significaría algo así como "cremación total" y es obvio que ninguno de los colectivos perseguidos por los nazis fue hecho desaparecer totalmente).
Y siempre es legítimo preguntarse por otras opciones explicativas más allá de la dominante, sean o no sean controlados los medios estadounidenses por los judíos.
Afectivamente, estoy de su lado: es mi amigo, como de mi familia. Intelectualmente, también, aun reconociendo que hay puntos en los que no estamos de acuerdo. Pero no parece que Ha'aretz esté en esta última onda a pesar de haber publicado cosas como las que siguen:
- “Social activists move to stir up Israeli public ahead of planned mass protests”, Ha’aretz , 26 de octubre de 2011, sobre los "indignados" que, allí, incluyen también a supervivientes del Holocausto que ahora no tienen qué comer
A.B. Yehoshua , “Dividing the Land of Israel into two states is a moral imperative. The concept of the Jewish homeland has dominated the discourse for millennia, but now we need to reach definitive conclusions”, Ha’aretz, 9 de octubre de 2011.
Ilan Lior, “Following court ruling, hundreds of Israelis to declare themselves 'without religion'”, íbid., id., es decir, no todos los israelíes son judíos (también los hay árabes, como ya he comentado
Gideon Levy, “Jewish people are just that, people, and far from chosen. The idea that we are members of the chosen people is deeply ingrained, not only in the Jewish tradition, but also among modern and ostensibly secular Israelis”, ibid., id.
Ninguno ha sido acusado de antisemita. ¿Por qué mi amigo sí, diciendo cosas menos extremas y, simplemente, planteando dudas?
Ya puestos, la página de The Black Jews, Beta Israel (Casa de Israel), puede consultarse en http://robtshepherd.tripod.com/falasha.html. Suponen ser descendientes de “la tribu perdida”.

El pueblo en armas

Una de las teorías para explicar la aparición de esa curiosa ideología llamada nacionalismo (es decir, la creencia en que existen las naciones, en que éstas deben tener su propio Estado si no lo tienen todavía y en que todos pertenecemos, por nacimiento o elección, a una de ellas) se basa en la necesidad que tuvieron los reyes en recolectar impuestos para pagar sus aventuras militares y, simultáneamente, en la necesidad de tener ejércitos poderosos para enfrentarse a otros reyes. Todo ello en Europa, claro, que es donde se origina dicha ideología. Si pertenecemos a una nación a la que debemos todo (hasta la vida, en una especie de martirio, si hace falta), ya no hace falta un "sheriff de Nottingham" que recoja violentamente los impuestos ni se hace tan costoso mantener el ejército de mercenarios. Los patriotas pagarán sus impuestos voluntariamente ("Hacienda somos todos") y se irá al cuartel cuando llegue la edad de la testosterona para enfrentarse a los enemigos ("qui viennent jusque dans nos bras égorger nos fils et nos compagnes", así que "aux armes, citoyens"). Conviene recordar que tanto Maquiavelo como Clausewitz desconfiaban de los ejércitos mercenarios y preferían los ejércitos conscriptos. "El pueblo en armas" es frase de Clausewitz. Ejército y nación van íntimamente unidos (y cuando, ahora, son mercenarios, se inventan mitologías sobre "our boys" incluso cuando ya se aceptan mujeres, porque "nuestros hombres" ha tenido históricamente una evidente connotación machista). 
Viene a cuento a propósito de las discusiones en el Israel contemporáneo a propósito del servicio militar, su exentos y sus excluidos. Porque los judíos ultra-ortodoxos (los haredim) han estado exentos hasta ahora y se discute si dicha exención ha de ser revisada. El Tribunal Constitucional dice que es inconstitucional la "ley Tal" que los exime, pero los partidos ortodoxos que forman la coalición de gobierno dicen que hay cosas por encima de la Constitución. De mantenerse la norma, significaría que una parte del "pueblo" no se encuentra "en armas", cosa que se añade a las reticencias de los judíos seculares ante este grupo que, a su vez, se ha manifestado por sentirse excluido.
Pero igualmente curioso es que se discuta si los israelíes árabes (es decir, ciudadanos, pero no judíos) deben prestar servicio de armas como todos los demás ciudadanos excepto, hasta ahora, los haredim. Se trata, en efecto, de los palestinos que tienen la “ciudadanía” (ezrahut) israelí, pero no tienen la “nacionalidad” (le’um) que se reserva a los judíos, en esa pretensión de que el Estado de Israel sea un Estado Judío. ¿Solución posible? Prestación social sustitutoria, servicio civil.
Si un haredi, en edad de prestar servicio de armas al Estado Israelí, queda exento precisamente por sus creencias religiosas (judías), quiere decir que no todos los judíos tienen que formar parte del "pueblo en armas". No sería, pues y por defecto, un Estado Judío. Pero peor resulta para tal proyecto el que los no-judíos, pero sí israelíes, formen parte del "pueblo en armas". Estas cosas simbólicas suelen tener difíciles acomodos y resulta enternecedor cómo lo solucionan los estados como el de los Estados Unidos o España que han optado por la otra versión, a saber, la de los ejércitos mercenarios, también llamados profesionales o voluntarios: su composición por "razas", clases sociales y países de origen seguro que hace removerse en su tumba a Maquiavelo y a Clausewitz. Sobre todo a este último.

domingo, 29 de abril de 2012

Balance 69

Ni siquiera los cumpleaños son un momento objetivo para hacer balance: Los pro-vida extremos (y muchos japoneses) cuentan la edad desde la concepción y no desde el parto. Pero, de todos modos, tiene más sentido que el hacerlo los 31 de diciembre o 1º de enero de la era actual. Como no me canso de repetir, podrían tomarse otros "años nuevos" (chino, iraní, aymara, judío, musulmán...) con la misma base empírica. El nacimiento, en cambio, hecha la salvedad de la concepción, sí parece algo más apropiado. Vaya pues.
Fortuna y virtù, esa extraña mezcla de suerte y esfuerzo que marcan una vida en proporciones cambiantes de persona a persona y de etapa a etapa. En general, creo que he tenido mucha suerte.
Lo cual no quita haber cometido numerosos errores. Algunos subsanados, otros irremediables. Vaya una lista de asuntos que me han ocupado y cuya evolución ha sido muy dispersa. No me refiero a errores de interpretación, que seguro que son numerosos, discutibles o irrelevantes, sino a errores (y aciertos) de predicción, que sí son constatables.
Un antiguo alumno (que, por cierto, anda ahora saliendo en los periódicos por cuestiones legales) me recordó, cosa de la que no me acordaba, que en clase había hablado de la caducidad de la URSS. Acerté. Y él fue alumno mío en el 75.
Por aquel entonces comenzaba a darme cuenta de que "conocer es comparar" y que no tenía sentido centrarse en un país como si no tuviese nada que ver con otros. De hecho, me estaba equivocando en lo que había publicado sobre el "desencanto", la desilusión que aquejó a muchos en la transición política española a partir de la democracia (desencanto que terminó con el 23-F, el intento de golpe de Estado). Tardé en darme cuenta de que era un fenómeno más general y que, por tanto, no tenía explicaciones únicamente basadas en lo local. Fue el paso de lo comparado a la perspectiva del sistema mundial.
No tengo tan claro haber acertado sobre el papel de América Latina como espacio en el que se iba a producir el siguiente "milagro" económico, fruto de la inversión del capital internacional por definición. No pensé, cuando lo comenté en un Foro del Parlamento Andino en Cuenca, Ecuador, en 1997, que llegase a través de la China. Que ahora el capital chino está entrando a raudales en América Latina (Venezuela, Brasil, Argentina, Ecuador) es evidente, aunque su significado no está del todo claro.
Pero mi mayor error queda para mí mismo: a principios de este siglo me hice para mí la pregunta de si España podría repetir su decadencia. No tanto en el sentido de lo que fue la generación del 98, sino en el de dejar de ser un país central con lo que ello comportaría para el nivel de vida de los españolitos, incluido el mío. A pesar de tener buenos ejemplos de países que habían subido o bajado en el "orden de picoteo" mundial, es decir, en la capacidad de beneficiarse de los males de otros, pensé que España no iba a caer. Me equivoqué. No pensé que entre errores internos, delirios ideológicos e imposiciones externas de élites que querían que su país de residencia siguiese siendo central (alemanas básicamente), España iba a ser un país en vías de subdesarrollo con los efectos consiguientes en pensiones, servicios públicos, seguridad, calidad de vida política y demás. Lo había sospechado en un trabajo sobre el Estado del Bienestar en un libro caótico, pero no saqué las consecuencias del "retorno del Estado" en el cambio de época.
No dejo una obra importante. Con suerte (con suerte, sí), he hecho lo que podía. Yo, de mí, no me fiaría de lo que yo digo.
En un librito de 1996 planteaba la posibilidad de que Cataluña (pero  no el País Vasco) fuese independiente para 2020.
Y ahora pronostico un PP, en España, para rato: se cambiará el funcionamiento del BCE, se "creará" dinero, se taparán los agujeros financieros y el gobierno podrá decir que han sido ellos. Los males vinieron de fuera (el gobierno anterior, pero, sobre todo, los dictados de la Troika), los bienes se presentarán como debidos a los desvelos del PP. Y el electorado se lo creerá como se creyó la campaña de 2011.

Política vacía

Un estadounidense asiste a un mitin en la Francia que se prepara para la primera vuelta de las presidenciales. Podría haber sido como un marciano que aterriza en una reunión de obispos y, obviamente, no entiende nada cuando les oye hablar de la homosexualidad como "comportamiento objetivamente desordenado" y de que los gays van a "clubes de hombres nocturnos". Y, sin embargo, este visitante encuentra en Francia demasiadas similitudes con lo que sufre en su país: discurso vacío, abundante en palabras de esas que llenan la boca, puesta en escena algo horterilla, música, banderas, aplausos, "vivas". Espectáculo, al fin y al cabo. Pero sin contenido.
El contenido va por otro lado. A pesar de las diferencias entre Bush-Sarkozy por un lado y, por otro, Obama-Hollande (yo añadiría a Rajoy y a  Zapatero, respectivamente), el estadounidense desgrana las semejanzas que los unen por debajo de sus enfrentamientos espectaculares (de espectáculo): sumisión a determinados intereses que dictan legislación y cuyos detentadores no contribuyen proporcionalmente a las arcas públicas. De eso sí se podría hablar. Sin embargo, los expertos en marketing político aconsejan someterse a las reglas del espectáculo: dan respuestas sobre cómo ganar, sin hacerse preguntas sobre el para qué ganar. Si, bajando a lo concreto, los políticos tienen que mentir con tal que hacer una buena "story telling", pues que mientan. En las Españas ya es costumbre inveterada.

sábado, 28 de abril de 2012

Intención y contenido

Un ex-director del Shabak, acrónimo de Sherut Bitachon Klali, Servicio de Seguridad General en hebreo, Shin Bet cuando se escribe en inglés (en castellano, lo que digan los anglófonos), se ha descolgado con unas declaraciones sobre la pretendida bomba atómica iraní y los verdaderos motivos de Netanyahu y Barak para hacer sonar los tambores de guerra. No puedo saber si lo que dice es cierto o no.
Por parte del bando de Netanyahu, se responde diciendo que el tal Yuval Diskin, el ex-director, se habría sentido maltratado al no ser nombrado director del Mossad, el servicio secreto israelí, y que las declaraciones son una venganza movida por el despecho. Tampoco sé si lo que dicen es cierto o no.
Pero, una vez más, se trata de distinguir entre la verdad o falsedad de una afirmación (es decir, si se corresponde o no con la realidad de los hechos) y la motivación que se ha tenido para hacerla (es decir, si se ha hecho "en honor a la verdad" o para cumplir otro tipo de propósitos desde la venganza al logro de objetivos políticos o del tipo que sean). Y, una vez más, se usa el juicio de intenciones para desacreditar la verdad de una afirmación. U otros argumentos parecidos.
Pongamos que la acusación contra Dominique Strauss-Kahn por haber intentado violar a una empleada del hotel en el que se alojaba hubiese venido extraordinariamente bien a los intereses electorales de Sarkozy que sabía que DSK iba a ser un contrincante todavía más  peligroso que Hollande. Si hubo manipulación mediática o no, tiene poco que ver con saber si el hecho se produjo o no. Que el bando de Sarkozy lo niegue y no guarde silencio es sintomático, pero no prueba nada. Tampoco que el bando de DSK niegue que se hubiese producido la entrevista del Guardian.
Leo muchas noticias al cabo del día. Me divierte. Pero no tengo por qué creérmelas todas porque sí sé que puede haber intención de engañar como cuando, pomposamente, PressTV pone en titular lo que, en el texto, está en boca de un oscuro intelectualillo de provincias que podría ser yo. Desgraciadamente, no dispongo de instrumentos para saber si me están engañando o no. Históricamente, me han engañado muchas veces. Y me han mentido muchas más.

Nacionalizar o privatizar

Se me acumulan las citas, así que las voy a evitar. Pero me resulta digna de mención, después de leídos unos y otros, la facilidad con la que se critica/alaba la decisión de nacionalizar (por ejemplo, de YPF en Argentina) mientras que la crítica a la privatización de tierras (por ejemplo, de "La Impenetrable" en Argentina) se deja para ecologistas (como GRAIN), pero no entra en la dimensión derecha/izquierda. Porque, encima, algunas privatizaciones de tierras (que conllevan la expulsión de sus habitantes indígenas tradicionales) no son tales, sino que se vende la tierra a ¡gobiernos extranjeros!. Como el sector energético es cada vez más estatal (que se lo digan a Arabia Saudita), también la producción de biocombustible se hace cada vez más estatal, con lo que los gobiernos necesitan comprar tierras privadas en otros países.
No me puedo resistir a la impresión de que la discusión sobre las "nacionalizaciones" es un asunto entre criollos/blancos que difieren en el camino más corto hacia la modernización y el mejor instrumento de defensa de intereses particulares (incluso cuando se "nacionaliza" para élites criollas). En cambio, la misma idea de "territorio indígena" (o incluso "parque nacional", que eso es lo que significan las cuatro primeras letras del boliviano TIPNIS cuyos habitantes vuelven a ponerse en marcha en su defensa) se ve como un obstáculo absoluto (desde el punto de vista criollo, de derechas e izquierdas) a la modernización. Lo del Buen Vivir / Vivir Bien, Sumak Kawsay, Suma Qamaña etc. se deja para los que Krugman, para otros asuntos, llamaría "talmúdicos", no para describir lo que, efectivamente, están haciendo los gobiernos "progresistas" latinoamericanos. Claro que hay excepciones que, como siempre, NO confirman la regla. Pero es que en esto tampoco hay regla.
(Añadido el 2 de mayo: Aquí un caso interesante, el de Sarayaku, Ecuador, y la propuesta de declarar el territorio indígena como Kawsak Sacha, que traducen como "selva viviente" pero que yo traduciría Árbol de Vida -o de la Vida, que en kichua no hay artículo-)

Austeridad que mata

Se acusa a Goldman Sachs, gobierno en la sombra de Europa, pero ya son muchos los que, desde el otro lado del Atlántico, lo advierten: las políticas de austeridad están matando a Europa (a la Unión Europea, para ser exactos, como ven algunos de sus altos cargos aunque con otros argumentos). Lo ha afirmado Krugman. Y Stiglitz que, además, hace del asunto cuestión de política, no de ortodoxia económica. Cierto que una golondrina no hace verano y que unos economistas están peleados con otros, sin que los profanos tengamos criterios para saber quién tiene razón (por ejemplo, en las discusiones entre los "economistas de agua dulce" y los "economistas de agua salada" en los Estados Unidos, que es donde aprenden los economistas periféricos, no hay consenso que valga, por ejemplo sobre la capacidad de los bancos para "crear" dinero). Pero si estos que cito tienen razón, también la tiene el periodista que cito al principio: Habría que saber por qué siguen con esas políticas, ya que sus efectos son más que visibles. Y, en el caso de España, lo reconocen por lo menos a corto plazo sin indicar qué es lo que, a medio plazo, cambiaría la tendencia hacia el subdesarrollo. ¿Exceso de ideología? ¿Economistas de cabecera equivocados -no sería el primer caso español-? ¿Sometimiento a los intereses de los bancos Alemanes -la exportación alemana al resto de Europa comienza a resentirse-? ¿Goldman Sachs? No sé cómo responder.

viernes, 27 de abril de 2012

De universidades

He leído con mucho provecho el borrador de ¿La mejor universidad del mundo?, un libro de Alberto Jorge y Joan Cortadellas que Amat Editores publicará en septiembre. Planteado como una entrevista de los autores a la supuesta rectora de la Mejor Universidad del Mundo (MUM), los autores van desgranando lo que, basados en su experiencia internacional, sería eso: la mejor universidad del mundo, imaginada, pero no inventada. Dos cosas me han llamado particularmente la atención.
La primera se refiere a cómo relativizan (en mi opinión, acertadamente) la cuestión de la propiedad de las universidades, si pública o privada. Los autores (citando a una tercera) distinguen entre de quién es la universidad y para quién es la universidad concreta. En efecto, puede haber universidades de propiedad privada pero de efectos públicos (pienso en la PUCE ecuatoriana) cuando se podría llamar malversación a las universidades de propiedad pública pero de efectos privados. Público, además, no significa necesariamente "gubernamental" (central o autonómico). Puede ser una cooperativa y sería más pública que algunas de las universidades "públicas".
La segunda no está directamente en el texto, pero he tenido que pensar en ello al leerlo. Del libro se extraen propuestas muy creativas (cubanas, se podría decir) y propuestas muy pragmáticas (de mucho seny catalán). Pero estoy seguro de que ese pragmatismo será mal visto por algunos "pensamientos críticos". Sin embargo, ese pragmatismo es revolucionario en la medida en que supere el modo de producción feudal que domina en muchas universidades. Don Carlos Marx (q.e.p.d.), junto a su mecenas Engels, elogiaban a la burguesía por la revolución llevada a cabo por dicha clase contra el Antiguo Régimen. Cierto que, después, avanzaban la predicción de que "la burguesía crea a sus propios sepultureros": la clase obrera, claro. En esa línea, creo que las propuestas del libro, de ser llevadas a la práctica, serían tan revolucionarias como lo fue la burguesía en su momento. Lo que pueda venir después, y en el libro se insiste por activa y pasiva, tendrá que ser abordado con flexibilidad, creatividad y rigor. No hay fin de la historia para las universidades.

jueves, 26 de abril de 2012

Finanzas globales y políticas locales

Sigo con mucho interés el blog de Robert Reich y, en particular, me ha interesado este post que acaba de subir. En algunos puntos, coincide con los que, desde el otro lado del Atlántico, constatan que el problema europeo no es la deuda y vaticinan que el problema más importante vendrá, para la zona euro, con las políticas de austeridad y recortes varios. Desde ese punto de vista, el gráfico que adjunto es excesivamente optimista para la zona euro en lo que se refiere al crecimiento del PIB (como siempre, sin añadir qué sucede con el reparto igual o desigual del mismo):


Reich advierte de lo que podía suceder en los Estados Unidos (gane o no gane Obama) cuando se pongan en práctica sus correspondientes políticas de austeridad.
Lo curioso, de todas formas, es que, reconociendo que ciertos sectores de la economía son mundiales y que no conocen fronteras (lo cual es obvio en el caso del sector financiero), las políticas sigan siendo locales en más que evidente desigualdad de condiciones. Asombra lo voluntariosos que son algunos politicos (como Merkel) defendiendo a su gente y sus bancos o intentando salvar los muebles de la quema (como los gobernantes de los países GIPSI). David y Goliat a mucha mayor escala (David mucho más pequeño y Goliat mucho más grande, pero sin que David tenga a mano una honda con la que derribar al gigante). Para algo en lo que realmente sí que hay globalización, resulta que se actúa como si no la hubiese. Están locos estos humanos.

martes, 24 de abril de 2012

Sueldo de "los de arriba"

"Los de arriba" no son necesariamente los propietarios de los medios de producción, sobre todo cuando esa propiedad está repartida entre sus accionistas. Tampoco son los propietarios del poder político, sobre todo cuando se piensa que "como hombre sois como nosotros, pero como cargo político sois por nosotros y para nosotros". Sin embargo, "los de arriba" se asignan alegremente sueldos, compensaciones, "stock options" y jubilaciones. Se ha visto, en las Españas, hasta en las Cajas de Ahorro que se supone no tienen ni propietario ni accionistas.
Por lo visto, es enorme la tentación de hacer de su capa un sayo y dedicar a pingües salarios una jugosa parte de los fondos aportados para el salvamento de la entidad en lo que se puede llamar Estado de Bienestar para Ricos (que ese nunca dejó de existir, ni siquiera cuando existía el Estado de Bienestar para todos). Y las tentaciones están para eso: para caer en ellas, no vaya a ser que no vuelvan a presentarse.
El escándalo de los sueldos de "los de arriba" (en el Reino de España se incluye la mísera reducción de un dos por ciento en el presupuesto de la Casa Real) no ha tenido mucho eco ya que sus relaciones públicas y sus buenas conexiones (cuando no accionariado) en los medios de comunicación impiden que se monte una indignación generalizada al respecto.
Por eso me resulta de lo más simpático que los accionistas de Citigroup se han negado a aprobar el salario de sus altos ejecutivos. Cierto que estos últimos tienen otros vericuetos para mantener sus legítimas pretensiones salariales mientras despotrican contra los sindicatos que piden aumentos de sueldo "con la que está cayendo" y cuando "todos estamos en el mismo barco" y "tenemos que remar en la misma dirección" y "aportar todos nuestro granito de arena". No llegará la sangre al río, pero es un buen ejemplo que podría extenderse a no votar a los partidos que, una vez en la poltrona, no se aplican los recortes (perdón, reformas) que aplican al resto de la ciudadanía empezando por los más débiles y fáciles de controlar. Por lo visto, el "orden de picoteo" también se observa en este caso. No es desigualdad de renta: es desigualdad de poder.
(Añadido el 28: un reportaje en francés sobre dichos sueldos, en este caso sobre Barclays, y su rechazo por parte del accionariado)

domingo, 22 de abril de 2012

Cosa nostra

Antes de que Kim III sucediera a Kim II que, a su vez, había sucedido a Kim I en Corea del Norte, y antes de que Obama ganara la presidencia de los Estados Unidos, tuve la fantasía de que quien sucedería a Bush II iba a ser Clinton II, es decir, Hillary, que solo duraría un mandato por causa de la crisis que castigaba a los gobernantes (como sucederá hoy en Francia contra Sarkozy) y que sería sucedida este año de 2012 por Bush III, es decir, Jeb, el que tuvo la gentileza de llamar a José María Aznar "presidente de la república española". La fantasía no se cumplió. Ganó Obama que sigo pensando que no volverá a ganar. Pero me he tenido que acordar de aquella fantasía al ver que Bush III se propone para ir de vicepresidente con Mit Romney, aunque duda que se lo pidan. Algo es algo, salvada las distancias.

sábado, 21 de abril de 2012

Emigrantes: destino deseado

Gallup ha ido recogiendo encuestas sobre el destino deseado de los que quisieran emigrar (no necesariamente emigrantes efectivos). Aunque la suma de encuestas es problemática por el método de recolección -teléfono y cara a cara- y la fecha de la misma -de 2009 a 2011-, ésta es la tabla que proporciona:

Top desired destination for potential migrants worldwide
 Obsérvese el puesto que ocupa Arabia Saudita y los Emiratos y la distancia entre los Estados Unidos y el resto de países deseables. España baja puestos. 


viernes, 20 de abril de 2012

Taqiyya

Este artículo informa de un curioso aspecto de las relaciones entre los Estados Unidos e Irán. Por un lado, parece que las conversaciones entre sus respectivos gobiernos avanzan y que la cuestión nuclear puede ser satisfactoriamente abordada (en mi opinión, de mejor manera que con Corea del Norte, aunque los hay pesimistas sobre el encuentro en Turquía). Por otro lado, resalta las opiniones expresadas en el New York Times sobre la falta de credibilidad del gobierno iraní ya que, al estar compuesto por chiítas, estos tienen la posibilidad de mentir (taqiyya) para satisfacer sus intereses (Por cierto, nadie dice que cuando el gobierno iraní amenaza con cortar el petróleo a más países de la Unión Europea esté practicando una taqiyya). 
Por lo visto, la tal taqiyya se referiría a la licencia que se le da al chiíta, que vive en un contexto no-chiíta, de mentir sobre su religión si con ello se salva o le conviene. Nada tiene que ver con lo de tener conversaciones de gobierno a gobierno. Pero es que ya Jomeini se opuso a tal idea y abolió tal licencia para el creyente.
Curioso, entonces, que un periódico como el NYT recurra a tal argumento sin base empírica para desautorizar la posibilidad de llegar a acuerdos entre ambos gobiernos, generando desconfianza entre los que se crean tales propósitos. ¿Es porque "amigos de la verdad, pero más amigos de Platón", es decir, amigos de la información pero más amigos del gobierno de Israel? Es posible. Porque lo expuesto por el NYT es como decir que los católicos, como tienen la posibilidad de hacer una "restricción mental", ya por eso no deben ser creídos cuando afirman algo como, por ejemplo, cuando un político, que lo es por elección, nombramiento y/o herencia, expresa un inusual "no lo volveré a hacer".

jueves, 19 de abril de 2012

Cáncer

Tengo amigos que han superado su cáncer y amigos a los que el cáncer se los ha llevado por delante; amigos que lo han superado sin mayores problemas y amigos que, para superarlo, han tenido (y tienen) que sufrir bastante. Yo mismo fui operado de un tumor en 2004.
Es curiosa, a este respecto, la lista de frases que una enferma de cáncer, inglesa y periodista, publica en su periódico, The Guardian y que La Repubblica traduce al italiano. Son las diez frases que, según ella, no se deberían decir a un enfermo en tales circunstancias. Según mi experiencia, no las subscribiría todas. Unas, porque no me preocupa nada que me digan "qué bien te encuentro". Puede atribuirse a la edad (un ex-presidente internacional de Rotary lo contó en Alicante hace ya años: los varones pasamos por cinco etapas en la vida, a saber, infancia, adolescencia, juventud, madurez y "qué bien te encuentro") y me produce una sonrisa. Otras, porque son demasiado dependientes de una determinada cultura (la británica) que no tiene que coincidir necesariamente con los esquemas de comportamiento esperables en una cultura mediterránea sobre la ayuda mutua o las visitas de cortesía. 
Pero lo más interesante es que el tabú sobre el cáncer está desapareciendo a marchas forzadas y ya es frecuente leer que "murió de cáncer" donde antes se habría escrito "murió de una larga enfermedad". El intermedio es "murió después de una larga lucha contra el cáncer". El tabú ha desaparecido, entre otras razones, porque ya son más los que salen de dicha enfermedad que los que se quedan en ella.

Traduttore traditore

El dicho no debería referirse a los "buenos" traductores ni, mucho menos, a los traductores "buenos" (he traducido algunos libros en mi vida; lo digo por la parte que me toca) sino a los traductores que traducen de forma que lo dicho originalmente por el traducido suscita reacciones adversas a éste y, sin embargo, la traducción no ha sido fiel a lo traducido ni a su autor. Para entendernos: el iraní Ahmadineyad fue acusado de haber dicho, en un discurso, que "Israel tendría que ser borrada del mapa". Se tomó como un ejemplo extremo de su antisemitismo.
Pase que se confunda antisemitismo (prejuicio negativo contra los semitas judíos y no contra otros semitas como los árabes) con ser contrario a la existencia del Estado de Israel. Como repito frecuentemente, hay judíos ultra-ortodoxos que, por motivos religiosos, también son contrarios a dicha existencia ya que consideran una abominación que se intente construir dicho Estado antes de la venida del Mesías. Eso no les convierte en antisemitas. 
Tampoco los que son contrarios a las políticas concretas del gobierno de dicho Estado se convierten por ello en antisemitas: los parlamentarios en el Knesset que están en la oposición tendrían que ser considerados, entonces, como antisemitas. Y no lo son. Unos, por ideología; otros, porque son palestinos. Entre estos últimos los podría haber, pero no por estar en la oposición sino por otros argumentos.
A lo que iba. De ser cierta la frase de Ahmadineyad, sería un ejemplo extremo de contrario a la existencia del Estado de Israel (cercano, por cierto, al de los judíos ultra-ortodoxos a los que me he referido más arriba).
El problema es que Ahmadineyad se expresó en farsi, su lengua, y no hay muchos buenos traductores de dicha lengua a otras como el inglés. Y algunos pudieron hacer una traducción malintencionada (en cualquier caso, equivocada) de dicho discurso porque donde dijo que igual que un hecho forzado como el de la Unión Soviética terminó porque se lo llevó el viento de la Historia, no de otro modo el Estado de Israel sería borrado por dicho viento. Cuestión de tiempo: acabaría colapsándose por su propia naturaleza y dinámica.
La mala traducción había sido denunciada por otros conocedores de la lengua farsi y, aunque se había producido tal denuncia, se seguía usando aquella supuesta frase como argumento adicional para demonizar al tambaleante Ahmadineyad (tambaleante por la política interna, electoral, claro). La mala traducción se aireó hasta la saciedad y la traducción que parece correcta (no soy quien para dictaminarlo) estuvo en blogs y mail, pero no en primeras páginas como la anterior. Lo curioso es que ahora ha sido reconocido por el viceprimer ministro israelí: fue una mala traducción. Una traición al texto. Esas cosas pasan. La narración de los hechos está aquí.

miércoles, 18 de abril de 2012

Recuperación económica

La lista de signos positivos que hace el People's Daily (aunque parte del aumento del precio del petróleo) contrasta con la publicación del Fondo Monetario Internacional que habla de recuperación, pero frágil. Una más coyuntural, la otra menos. Pero hay cosas que me faltan: Caso de producirse, cómo va a afectar a los distintos componentes del sistema mundial:
1. Países, en primer lugar. No está claro que lo que quede después de esta tormenta sea "lo de siempre". Más bien da la impresión de que el mundo va a cambiar mucho más de lo que se puede suponer. Países que suben (emergentes y no solo los BRICS) y países que bajan (USA y los PIGS o, si se prefiere, los GIPSI y, en general, "Occidente" y, en particular, la Unión Europea cada vez más irrelevante). Los dos textos citados hablan de conjuntos y, a lo más, de algunos países. Sin embargo, hoy, sin ir más lejos, las bolsas asiáticas han ido por un lado y las europeas parecen ir por otro. Pero hay más.
2. Clases sociales, en segundo (¿o en primer?) lugar. La recuperación, de producirse, no se reparte equitativamente entre todos los grupos sociales y, de nuevo, da la impresión de que la desigualdad entre grupos sociales (no solo la desigualdad entre países) va a aumentar ya que el "crecimiento" va a ser para "los de arriba" (el 1% en la terminología de los alternativos estadounidenses, ex-soldados incluidos) y el "decrecimiento" para "los de abajo" (correspondiente al 99% -y ya he dicho que esta simplificación es movilizadora pero poco útil para el análisis, así que reproduzco otra vez uno de mis cuadros favoritos)


PAÍS / TERRITORIO
Central
Emergente
Periférico

CLASE
Alta
Élite imperial
Élite ascendente
Élite subordinada
Media
Autocentrada
Ascendente
Ambivalente
Baja
Proletariado
Parias
Hiper-marginados

Está por ver qué países acabarán ocupando el puesto de "centrales" ya que algunos pueden estar en vías de subdesarrollo. Pongo en azul los grupos sociales que podrían verse beneficiados por la recuperación (algunos, incólumes ante la crisis; algunos, incluso, muy beneficiados por la misma), en rojo los que podrían sufrir el "decrecimiento" (y que suponen la mayoría de la población mundial) , y en verde los que quedarán divididos entre azules y rojos (una parte, sin novedad, y otra parte en caída libre) . Es una impresión, no una predicción y espero que sea más seria que la del FMI. Por lo menos la mía sí que no tiene intereses creados. Ni comete la insensatez de afirmar crecimientos o decrecimientos con cifras decimales como si supiesen de qué va la cosa a esa escala de precisión. Basta ver los antecedentes de sus "aciertos" incluso en su "predicción del pasado", que tendría que ser tarea fácil para quienes manejan tantos y buenos datos.
En todo caso, vuelvo al dicho de Johan Galtung que cito de memoria: un economista hablando de crecimiento sin hablar de desigualdad es como un geógrafo que solo da la latitud y no da la longitud.

martes, 17 de abril de 2012

Nacionalizar una petrolera

Lo ha hecho el gobierno argentino suscitando un clamor nacionalista en su territorio y en el español. El de allí, lo entiendo, aunque no lo comparta. El de aquí, ni lo entiendo ni lo comparto.
En ambos casos, no puedo compartirlo porque es un sentimiento provocado con motivaciones probablemente de engaño. Los que sienten su orgullo nacional satisfecho o mancillado (según corresponda) se quedarán en eso: en un sentimiento que nada tiene que ver con los beneficios o maleficios que vayan a sufrir los ciudadanos de a pie. La nacionalización (por lo menos no lo han llamado "desprivatización") puede provocar mejoras económicas para determinadas élites argentinas, pero no para el gaucho o el piquetero. Y, para los españolitos, ninguna diferencia ente el antes y el después aunque sirva para excitar el patrioterismo.
Entiendo la tendencia general al retorno del Estado como agente económico (se acabó el "menos Estado, más mercado" como moda) y, en particular, entiendo la tendencia a que de las antiguas "siete hermanas" petroleras, todas privadas, se haya pasado a un sector cada vez más estatalizado a medida que nos acercamos (si no estamos ya en ello) al "pico del petróleo" convirtiendo esta fuente de energía en estratégica para los Estados. Y no digamos para los Estados Unidos.
¿Que por qué no entiendo el clamor nacionalista español? Pues porque no sé por qué piensan que se trata de una empresa "española". Ni por accionariado ni por estrategia se la puede llamar "española". Otra cosa es que alguno de sus principales accionistas (peninsulares o, para ser exactos, del noreste de la Península) pueda tener sus conexiones político-económicas con los sucesivos gobiernos españoles, cosa que hace que los intereses, no de Repsol sino de la Caixa, sean intereses "españoles" (pero no viceversa). Puestos a sentir su orgullo nacional herido, los españolitos podrían haberlo hecho cuando se privatizó la empresa y pasó de ser estatal (del Estado Español) a ser privada y a tener la composición del accionariado que he citado. Es decir, cuando se la quitaron de verdad.
Y no deja de ser curioso que en la Argentina se hable de YPF y en las Españas de Repsol, obviando, así, en la Argentina, un episodio parecido al de la privatización de Repsol en su día que fue apoyado por los que ahora lo denuestan. Porque, como dice el Financial Times, se trata de una "renacionalización" y lo ha dicho el gobierno argentino (Más datos, aquí). 
(Añadido el 18: Hoy Juan Torres López sigue una línea parecida, aunque mejor argumentada, sobre la "españolidad" de Repsol)

lunes, 16 de abril de 2012

Contra los funcionarios

Ya es moneda común, en boca de políticos, el despotricar contra los funcionarios (enseñantes incluidos), su seguridad en el empleo y en la jubilación. El hacerlo suscita el apoyo de los envidiosos que no pueden tolerar tal situación en otros, sobre todo cuando sus salarios son escasos y precarios.
Pero no, no estoy hablando de España sino de los Estados Unidos.
Valdría la pena preguntarse por qué esa semejanza entre los dos países. ¿Es una ola que aqueja a los países en vías de subdesarrollo y que, por tanto, ha de entenderse mediante los elementos que pueda haber en común o es una pura casualidad o es que los españolitos siguen aprendiendo de los estadounidenses?
(Añadido el 18: un caso más de paralelismo:
Como destruir el sistema educativo
Hacerse con sus fondos, aterrorizar a los profesores y enviar a los niños a otra parte
Sin embargo el artículo no trata sobre España sino sobre los Estados Unidos)

Etiqueta: anarquista

 
En las Españas la etiqueta es "antisistema". En cambio, en Palestina/Israel es "anarquista". Si se lee hasta el final la narración de la agencia palestina Ma'an, se puede ver un ejemplo. Se trata de un incidente en el que un soldado israelí golpea con su rifle a un manifestante danés. La etiqueta que se atribuye al danés por parte israelí es la indicada. Y está implícito que "anarquista" y "violento" pertenecen al mismo campo aunque el carácter violento de la manifestación es más que dudoso y el soldado en cuestión ya ha sido castigado. Se ha visto todo en youtube aunque la versión oficial es que el vídeo ha sido manipulado.
Otras veces la etiqueta de anarquista es autoatribuida según cuenta el diario israelí Ha'aretz a propósito de las "Anarquistas contra el Muro" y los problemas de su relación con los palestinos en Cisjordania a la que habían cruzado para protestar por el dicho Muro.
Como se ve, se trata de una zona confusa en la que la autoidentificación roza con el etiquetado malintencionado sabiendo que los bienpensantes aborrecen del antisistema y del anarquismo como sinónimo de desorden y caos, cosa que los anarquistas responderán diciendo que el anarquismo es la forma superior del orden y los antisistema responderán que es el sistema el que está contra sí mismo.
(Puesta al día el 18, según Ha'aretz: El atacante ha sido apartado del servicio durante dos años y confiesa el error de haber golpeado "delante de las cámaras" -¡sic!- aunque afirma que usó el arma más como un bastón que como algo para matar; el atacado, por su parte, repite que la manifestación no era violenta, restando fuerza a los argumentos del militar; los superiores de este último deploran lo sucedido y dicen que tendría que revisarse el entrenamiento de los soldados para casos semejantes)
(Añadido el 20: Ahora hay videos que muestran que el soldado en cuestión tuvo más actos de violencia injustificada ese mismo día y "delante de las cámaras". Lo trae, también, Ha'aretz y se pueden ver allí)

sábado, 14 de abril de 2012

Capitalismo en estado puro

Vale la pena leerlo. Se trata de la mejor defensa que he visto sobre el papel de los "especuladores" llamándolos tales. Había leído cuentos sobre cómo la absoluta libertad de los infinitos ofertantes y los infinitos demandantes, todos ellos con libertad absoluta y todos ellos con información completa, llevaban a los precios a encontrar su equilibrio en ese mítico lugar llamado "mercado", del que todos hablan pero que nadie ha visitado todavía.
Lo que es nuevo es que se les llame "especuladores" a los que usan de su poder para abaratar lo que van a comprar y usan de su poder para encarecerlo una vez lo van a vender o a los que "apuestan" por un determinado precio futuro haciendo que su apuesta forme parte de la formación de dicho precio o corren a comprar cuando ven que los precios aumentan para así vender cuando hayan subido suficientemente gracias precisamente a sus compras previas. En todos los casos se obtiene el beneficio, que es de lo que se trata.
El caso de los "especuladores" que he citado es el del sector energético en general y del petrolero en particular. Obvio: no hay infinitos ofertantes sino que son pocas empresas, la mayoría estatal o, como en el caso de YPF, en proceso de nacionalización; los demandantes no son infinitos porque entre las petroleras y el que llena el depósito de su coche hay unos pocos intermediarios que terminan en las estaciones de servicio... muchas de las cuales propiedad de las petroleras; la información la tienen unos pocos; la capacidad de influir en el proceso la tienen unos todavía más escasos, pero no por ello irrelevantes. Y, más que por supuesto, no hay "mano invisible" que logre que estos manejos se conviertan en bienestar, felicidad y seguridad de los mindundis de la Tierra, sino en beneficio, altísimos sueldos, stock options, jubilaciones y tren de vida espectaculares.
¿Está bajando el valor de YPF ante la eventualidad de su nacionalización? De eso nada: en un primer momento subió su precio. Y no me extrañaría que hubiese habido información privilegiada ("insider trading") que permitió comprar esas acciones a la baja para venderlas ahora que están en alza ante la seguridad de que tendrá que ser pagada por el nacionalizador que, a su vez, hará todo lo posible por abaratar lo que tiene que nacionalizar. Ahí se me escapa el argumento: si nacionalizas, no pagues. Pero parece que se trata de un juego entre damas y caballeros. Pero de "mercado", nada.

viernes, 13 de abril de 2012

De nuevo Irán

Seguimos especulando sobre las complejas relaciones Irán-Estados Unidos-Israel. Aquí algunas reflexiones sobre los efectos que podrían tener las por ahora sanciones económicas. La primera, y más evidente, consiste en reconocer que los Estados Unidos, políticamente, ya no es lo que era: ya no es obedecido con tanta prontitud como lo era en los años ¡de la Guerra Fría!. De hecho, Irán está encontrando alternativas en los emergentes que hacen menos dolorosos los efectos de las sanciones.
Pero la peor consiste en el temor de que una guerra económica como la iniciada dé paso a una guerra militar como esa de la que habla el gobierno de Israel y que podría producirse antes de las elecciones presidenciales.
Por lo visto, y una vez más, no saben historia los que tal cosa pretenden. Volverse a empantanar en una guerra por parte del país que, militarmente, es el primero del mundo, no es garantía de éxito y, de nuevo la historia, puede acelerar su decadencia económica.
Se dirá que ése es su problema. Lo es. Pero no para ellos solos. Piénsese en el precio del petróleo para los europeos, hayan encontrado o no alternativa al suministro iraní. De hecho, esta vez sí que hay un interés petrolero en la guerra, pero no tanto por acceder a los pozos y controlar su distribución sino para realizar las compras a futuros y hacer caja por parte de las grandes petroleras. Y piénsese en la todavía mayor desestabilización de la zona y el aumento de agresividad por parte de los que se saben agredidos innecesariamente e injustamente. Hace ya tiempo que se sabe (con los datos del Departamento de Estado) que la mayor parte de ataques terroristas en el mundo se producen en Afganistán e Irak ("es la ocupación, estúpido", dirá un especialista) a los que hay que añadir los que se producen a causa de dichas ocupaciones. Cierto que chiítas no son sunitas, pero no parece que eso vaya a ser determinante.
Claro que los políticos de los tres países implicados lo saben perfectamente. Pero no será la primera vez que un político toma una decisión trascendente y equivocada o trascendente y de consecuencias incalculables.

miércoles, 11 de abril de 2012

Errores sobre la corrupción

No se trata de fraudes, estafas, timos, robos o adulteración de productos. Se trata de un uso del dinero público, es decir, de todos, para enriquecimiento personal o financiación, al margen de la ley, de instituciones como ONG o partidos. Encuentro ciertas inercias en el modo de hablar de este tema que creo merecen algo más de reflexión.
1. Es cosa de políticos. Falso. Por supuesto, no es de todos los políticos. Conozco a muchos de ellos (y en más de dos partidos) que me merecen toda confianza y por los que me sometería al ritual medieval de poner la mano en el fuego. Pero es que tampoco es únicamente de políticos. Basta dar un vistazo a la punta del iceberg que emerge en los medios para ver que los cargos de libre designación no están exentos del peligro de cometer tal abuso. Pero tampoco los funcionarios por oposición: jueces, policías, aduaneros, expendedores de carnets ocupan también este panteón de ilustres.
2. Esto en otros países no pasa. Pues sí que pasa. Y de nuestro entorno. Hay un montón de encuestas que lo muestran y otras tantas noticias que lo confirman. En algunas encuestas, al preguntar si la corrupción es más o menos frecuente en la clase política, se responde mayoritariamente que es “el modo habitual de actuar el Congreso”. Se trata de los Estados Unidos. Y si se pregunta si en los últimos meses ha tenido que pagar una coima para conseguir un determinado “favor” por parte de quien tiene en sus manos concederlo, el porcentaje de los que responden afirmativamente cambia de país a país, pero en ninguno es cero. Transparencia Internacional publica todos los años un índice de percepción de la corrupción del que no se salva nadie.
3. De todas formas, es cosa de grandes cantidades. Pues no necesariamente. Existe la corrupción-dinosaurio, la que tiene que ver con grandes equipamientos, obra pública o armamentos (que son sectores muy “corruptógenos” a escala mundial), pero también existe la corrupción-mosquito, el regalo que hay que hacer al político o al funcionario en pago por los servicios prestados o para facilitar que los preste en el futuro. En el Brasil se le llama “jeitinho”, el pequeño gesto que sirve para “aceitar” una relación o acelerar un trámite o generar amistades duraderas con quien puede.
4. Es preocupante. Eso dijo Robert Zoellick como presidente del Banco Mundial: "La corrupción les roba a los pobres, mina la competencia justa, distorsiona la asignación de recursos, destruye la confianza del público y socava el estado de derecho”. Pero no parece que preocupe a votantes que siguen votando a evidentes corruptos o porque no le dan importancia al asunto o porque no se lo creen. Y, a pesar de las apariencias, no preocupa a los políticos que utilizan el tema como arma arrojadiza contra la corrupción de los demás, mientras callan sobre las corruptelas en el propio patio. Si de verdad les preocupara, habrían puesto en práctica (no en papel) alguna de las numerosas medidas que hay para evitarlas y, en su caso, detectarlas. Lo más que han hecho son, sin mejorar prevención y detección, códigos de conducta que no obligan o leyes restrictivas y aumento de penas que, por lo general, lo que hacen es proporcionar nuevos caminos para los corruptores profesionales (porque la corrupción, como el tango, es cosa de dos. Al menos).
5. Es inevitable. Pues ahí sí que estoy de acuerdo. Entre las imperfecciones del ser humano está la codicia, más frecuente de lo que sería de desear. Codicia que, curiosamente, no se distribuye igualmente en todos los estratos sociales. Desde ese punto de vista, siempre habrá demanda de “favores” que permiten el enriquecimiento rápido y abundante. Por otro lado, como dicen algunos de sus defensores, la corrupción es un medio de introducir eficiencia en el sistema, saltándose trámites engorrosos y dándole al dinero una aceptable velocidad de circulación. Como he dicho, ese “jeitinho” seguirá existiendo y se seguirá usando nuestro dinero como si fuera de “ellos” (y “ellas”). Si, encima, el votante no reacciona ante el asunto y hasta hay destacados miembros de no menos destacados partidos que dicen que no es un tema del que hacer bandera, los argumentos para intentar reducir su nivel pierden fuerza. No es un asunto importante por más que, desde algunos puntos de vista, sea preocupante. Así que mejor dedicarse a otros asuntos y no al modo con que se gestionan nuestros dineros. Pero no me cansaré de repetirlo: se trata de nuestros dineros.
(Publicado hoy en el diario Información - Alicante-)

miércoles, 4 de abril de 2012

Vacaciones

Vuelvo después de Pascua.

En tiempo real

El tiempo es algo más que eso que miden los relojes atómicos con total exactitud. Es también un fenómeno cultural y no solo porque hoy es el 12 de Nisán del año 5772 a partir de la creación del mundo o el 12 de Jumada I del año 1413 a partir de la Hégira o el 22 de marzo en el calendario juliano (el del Papa Julio, no el del ministro del mismo nombre que ahora está retornando - el calendario, no el ministro-). Son cifras arbitrarias que, más o menos, intentan dividir el año según le va al Sol o a la Luna.
Tampoco lo digo únicamente por la experiencia subjetiva asociada a la edad. De hecho, y en términos generales, el tiempo pasa con una insoportable lentitud en algunos momentos de la infancia cuando algunas circunstancias añaden pesadez al ya de por sí parsimonioso paso del tiempo (Machado lo cuenta bellamente). Los ancianos, en cambio, sienten cómo el tiempo se les escapa entre las manos como los granos de un reloj de arena (“omnes vulnerant”). Entre unos y otros, un más o menos angustioso “carpe diem”: aprovecha el momento. En todo caso, experiencias muy diversas con el tiempo que nada tienen que ver con lo que marca el reloj que ni atrasa ni adelanta.
Lo veo como fenómeno cultural por otro motivo. Pienso, más bien, en el tiempo que medía el trabajo agrícola: estaciones para saber qué hacer y posición del Sol para saber si se podía hacer. Un tiempo cualitativo que permitía hablar de “el tiempo de la siega” sin especificar el día o de quedar “a tomar café” sin decir la hora y los minutos. Eran frases muy usadas: “después de comer”, “a poqueta nit” o “prima sera”. Aquel tiempo fue desbancado por la sociedad industrial, el taylorismo, la organización científica del trabajo en cadena (¿cómo no recordar las escenas de “Tiempos modernos” al respecto?), donde un retraso de un segundo mío podía producir efectos incalculables en los restantes obreros sometidos al cronómetro de la cadena de montaje. Tiempo cuantitativo donde los haya.
El sentido de la puntualidad no podía ser el mismo para los educados en un tiempo cualitativo que para los educados en uno cuantitativo. No era el mismo sentido para los que vivían en una cultura campesina que para los que venían de una sociedad industrial y cuando España ingresó en la entonces Comunidad Económica Europea ya hubo quien vaticinó que el sentido de la puntualidad de los españoles de tradición campesina iba a mejorar por presiones de sus nuevos socios industriales. Es difícil, en efecto, negar que ahora, en España, generalizando, se sea más puntual aunque el sentido de la puntualidad no sea el mismo en Bilbao que en Córdoba, en Barcelona que en Badajoz.
Por eso me parece digno de reflexión el cambio del sentido de la puntualidad universitaria. En sus tiempos de Sancho el Fuerte o Sancho el Bravo, muchos profesores no dejábamos entrar a los estudiantes pasado un tiempo prudencial, aunque los había que no dejaban entrar a partir de la hora oficial de comienzo de la clase. Cierto que, llegados a Sancho el Bueno o incluso a Sancho Panza, las exigencias iniciales se hayan podido ir edulcorando. Pero eso es, como en lo dicho sobre la edad y el tiempo, fruto del paso de los años.
Lo que tengo observado (y no puedo generalizar porque solo se trata de masters y no de cursos de grado) y en contextos muy heterogéneos dentro de la Península (Bilbao, Barcelona, Madrid, Castellón, Santiago, Granada) es la sistemática falta de puntualidad de los estudiantes tanto indígenas como visitantes. Es cierto que en los cursos regulares se había ido adoptando, poco a poco, un comportamiento que hace de la clase un taxi y no un autobús. Quiero decir que se toma no como algo que tiene paradas fijas (comienzo y fin) sino como algo de lo que uno se puede apear cuando mejor le venga y tomarlo cuando le parezca. Juventud, divino tesoro, se podía haber pensado. Sin embargo, la gente de los máster se supone que es otra cosa. Pues no: se suponía.
No me preocupa (ahora ya como Sancho Panza) el asunto en sí. Me da igual que entren y salgan (cosa que no se hace en los conciertos de música clásica). Lo que me intriga es qué puede significar o, si se prefiere, de qué es síntoma este dato nimio, tan nimio como un 38 y medio en un termómetro.
(Hoy en Información -Alicante-)

lunes, 2 de abril de 2012

Otros terrorismos

Copio y pego. Hay terrorismos y terrorismos. Si hay musulmanes de por medio y, en el caso estadounidense, Panteras Negras, tendrá eco en los medios. Si se trata de terroristas cristianos anti-abortistas, silencio:
Speaking of Wisconsin – the war on women has turned hot there. A homemade explosive device was detonated at a Planned Parenthood clinic Sunday night in Grand Chute, Wisconsin. No one was at the clinic at the time – so there were no injuries, but the firebomb did cause some damage. Police are now investigating the matter – which should be considered a form of terrorism, but likely won't get any coverage on the mainstream media since there's no evidence of Muslims or the Black Panthers being behind the attack.

domingo, 1 de abril de 2012

Democracia participativa

Es defendida por renombrados intelectuales, a algunas de las cuales respeto mucho. Pero no encuentro buenos ejemplos en la realidad. Ahora parece que la Unión Europea, que no se caracteriza precisamente por su democratismo, la va a poner en práctica. Bienvenida seas, democracia participativa.
Recuerdo al posible lector que hoy es el "primero de abril" (April fool's day, pesce di aprile, poisson d'avril), que viene a ser lo que para los españoles es el 28 de diciembre: día de los inocentes.

Huelga y feminismo: Hechos e interpretaciones

Tendemos a confundir lo realmente observado con la interpretación que hacemos de los hechos, de forma que, en muchos casos, la interpretación asume un papel prioritario sobre la observación. Cuando "mi" interpretación deja de ser intersubjetiva y hay otras interpretaciones disponibles, es que "el color del cristal con que se mira" ha adquirido una preponderancia sobre la observación que casi hace inútil ésta. Van dos ejemplos recientes:
Caso 1. Hechos: En una mesa redonda que forma parte de unas jornadas, cuando le toca el turno a una colega se producen intercambios en voz baja entre los restantes miembros, todos ellos varones, que comienzan a moverse en sus asientos y acaban dirigiéndose a la interviniente en ese momento con gestos que señalan la pantalla en la que están apareciendo sus diapositivas.
Interpretación A (no invento: recuerdo). Se trata de machismo. Los varones no están interesados en lo que una colega expone y que se refiere a la violencia de género. Por eso hablan entre sí y muestras su desinterés moviéndose en sus asientos. Patriarcales al fin y al cabo, terminan indicando a su colega (en feminino) algo sobre lo que está diciendo.
Interpretación B: No tiene nada que ver con el machismo. El problema está en que las dispositivas que aparecen en pantalla no se corresponden a lo que los restantes colegas están siguiendo con la atención que merece, por eso se hablan unos a otros por si están equivocados y no hay tal, y se mueven inquietos en sus asientos porque no saben qué hacer para que el acto se desarrollo convenientemente. Por fin, el más cercano a la interviniente le hace un gesto sobre la diapositiva mientras le dice, en voz baja, que no se corresponde con lo que está exponiendo.
Un exceso de feminismo hará que algunas personas de la sala se acerquen después a la mesa para mostrar su malestar por el caso que ellas interpretan según A y que los restantes miembros de la mesa interpretan como B. No hay modo de que estas personas acepten que es posible otra interpretación que no sea la suya. ¿El color del cristal con que se mira? Puede ser. Pero también la cosa puede ser más complicada: la colega en cuestión, primero, no es consciente para nada de haber sido tratada de forma machista por los restantes miembros de la mesa (cosa que podría interpretarse, por A, como un triunfo más del machismo que consigue que algunas mujeres se sometan) y, segundo, que las diapositivas en cuestión estaban bien, con lo que los B estaban equivocados.
Caso 2. La huelga general convocada en España el pasado 29 trascurrió con tranquilidad en toda la Península excepto en Cataluña, donde hubo alborotos, incendios, carreras, heridos y destrozos de mobiliario público. No me refiero, pues, a la habitual diferencia en las estimaciones de participación según las hagan los convocantes o los "contrarios" o los supuestos "independientes", sino a esos hechos violentos visibles y reproducidos en televisiones y youtubes.
Interpretación A. Se trata de sectores violentos de los mismos manifestantes, que no respetan nada ya que son antisistema. Un caso más que se añade a los muchos existentes para rechazar a los sindicatos que, ya que no han conseguido el apoyo deseado, se dedican a la algarada.
Interpretación B. Los que montaron los disturbios son "los de siempre" y, como tales, no tienen mucho (tal vez nada) que ver con los convocantes de la huelga. Han hecho eso ahora como lo han hecho para celebrar algunas victorias del Barça y, más o menos, por los mismos sitios.
Pero aquí hay una interpretación C: sí formaban parte del conjunto ya que expresaban su rechazo, angustia, desesperación, inseguridad, frustración ante un sistema que los excluye, margina y, con suerte, los explota (lo de "con suerte" se refiere al dicho de Marx de que hay algo peor que un proletario explotado y es un proletario no explotado).
Ya puestos, habría una interpretación D que también he leído como hipotética. Estos desórdenes serían cosa de infiltrados (Cataluña tiene una larga tradición de ese tipo de acciones, como eran las bombas que ponía la policía para atribuirlas a los anarquistas que, por su parte, también las ponían). Aquí se trataría de situar estos hechos en la campaña sistemática para desprestigiar a los sindicatos y que todo el poder no vaya precisamente a los soviets sino en dirección contraria. A y D irían en la misma dirección en sus posibles efectos.
Los hechos observables son los que son. Las interpretaciones, en cambio, difieren mucho entre sí como para recurrir a los "hechos" para probarlas. Cierto que se las puede hacer más o menos verosímiles aportando otros hechos, pero difícilmente las probarán. Observable es una cosa, verosímil es otra, cierto es otra más. Curioso, de todos modos, el peso del cristal con que se mira. Y más cuando el cristal se usa para conseguir determinados objetivos, decentes por supuesto.