martes, 31 de enero de 2012

Prensa: si es izquierdoso, tiene problemas

Pero hace falta que se publique en un país del Sur de Europa (Italia, Grecia o España -y Francia-). Aquí está la crónica. De las tres P (papel, publicidad y público), el primero no es tan problemático. Pero la relación entre publicidad y lectores sí. Y el caso es que los llamados periódicos "de izquierda", estos no tienen suficientes lectores como para vender esos los lectores a las agencias publicitarias (los periódicos no venden ejemplares, sino que venden lectores a los anunciantes: los lectores son un medio, no un fin, incluso para la "izquierda anticapitalista" si es que se mete en la liza). No tiene tanto sentido achacar a los anunciantes el supuesto boicot. El verdadero boicot es el de los lectores, que prefieren otros medios en el caso de que sean lectores de periódicos y no prefieran "informarse" por "su" radio o "su" televisión (es decir, la que trasmite lo que uno espera que trasmita). La izquierda que hace de un periódico "su" periódico es escasa. Y sus votos también. Y explicarlo por la intoxicación que los electores sufren por parte de los medios es demasiado fácil.

lunes, 30 de enero de 2012

Crisis general, gestión local

La llamada "crisis" es un problema iniciado en los Estados Unidos y que afecta sobre todo a los países centrales y, en particular, a los de la Unión Europea y, muy en particular, a los países periféricos dentro de dicha Unión. Cierto que la tal "crisis" parece estar "goteando" (trikle down) hacia los países periféricos que ven reducir sus posibilidades de exportar a los países otrora enriquecidos y ahora en contracción, ven que las remesas de sus emigrantes decrecen como decrece una parte de la inversión que venía de aquellos países. Pero, de momento, y en particular los de América Latina, han aguantado bien el tirón, han mantenido tasas positivas de crecimiento y han reducido los datos sobre pobreza.
La "crisis" en la Unión Europea es también un ajuste de cuentas entre grupos sociales y entre historias de unos países y otros y, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, un medio de que algunos grupos dominantes mejoren todavía más sus posiciones en sus respectivas sociedades y en el conjunto.
Como no se trata de un fenómeno "natural" (como podría ser la salida del sol por el Este o una tormenta en el mismo) no es algo que tenga que tomarse como irremediable, aunque las decisiones que se tomen al respecto sí que lo hagan. Viendo cómo están gestionando la situación los diferentes gobiernos, sí parece claro que no hay únicamente una forma de hacerlo: siempre hay alternativas y ahora son visibles como siempre lo han sido (otra cosa es que se hayan consciente y voluntariamente invisibilizado).
A estas alturas, parece claro que el anterior gobierno español gestionó mal el temporal. Primero, negándolo. Después (mayo de 2010), ocultando las razones. En esas están. Pero el nuevo gobierno no mejora necesariamente aquella gestión por el mero hecho de ser nuevo y de echarle todas las culpas al viejo. Viendo de parte de quién están (las trayectorias empresariales del gobierno son notables), no se descarta que su gestión aumente el ajuste de cuentas  y mejore todavía más la posición de los grupos dominantes en la sociedad española y en los países en los que ellos (no "la nación") han realizado inversiones.

Petróleo iraní

Todavía no sé qué países serán los "agraciados" por la suspensión de ventas de petróleo iraní a los mismos. Todavía lo discuten en Irán y me parece una movida inteligente: si la Unión Europea, siguiendo los dictados de su jefe y maltratador Estados Unidos, decide suspender las compras a partir de junio (o julio, tanto da), qué menos, por parte de Irán, que suspender las ventas mucho antes. Si la suspensión de compras es para hacer presión sobre Irán, pretendidamente a propósito de su programa nuclear, realmente por su indisciplina con el dólar, qué mejor, por parte de Irán, que adelantar dicha suspensión y dejar a los países de la UE que no son productores de petróleo (creo que solo lo es Escocia, la futura independiente, porque Noruega no está en la UE por voluntad propia manifestada en referéndum) con el trasero al aire.
Lo que no entiendo es a estos de la UE, a no ser que recuerde que Barroso formó parte del cuarteto de las Azores donde, junto a Blair y a Aznar, mostraron su sometimiento servil a los dictados de Bush II y lo que ahora sabemos (y entonces sospechábamos) que eran mentiras. Los argumentos estadounidenses manifestados para atacar a Irán son muy endebles. Pero mucho más lo son los motivos de la Unión Europea para unirse al embargo, a no ser que lo que pretendan sea, precisamente, que los Estados Unidos NO ataque a Irán (de momento, el ejército estadounidense está pidiendo dinero extra -por encima de los recortes- para bombas que puedan penetrar en el suelo como para destruir los lugares en los que (no) se está fabricando la bomba atómica).
Entiendo que atacar a Irán pueda ser catastrófico para los Estados Unidos y que apoyar a Israel para que lo haga sea problemático. Pero el tal ataque sería el golpe final contra el maltrecho euro. Eso sí, el embargo es el golpe previo. 
Algo se me escapa. No puedo creer que los políticos sean tan burros (no solo los Republicanos, que dice Krugman). Igual es que van a la suya. Suya personal, claro. O es que el burro soy yo (no excluye la hipótesis anterior) al ser incapaz de encontrarlos razonables.

domingo, 29 de enero de 2012

Buena idea: No a los corruptos

Leer aquí.

Sobre el Jesús histórico

Debió de ser un personaje complejo, hecho todavía más complejo por el conjunto de evangelistas en general y los cuatro elegidos por Roma en particular. Incluso después de elegir los que mejor encajaban con sus ideas, la heterogeneidad es abrumadora y no se excluyen las contradicciones entre ellos (como la que recoge Benedicto XVI sobre el día exacto de la última cena, asunto menor sin duda, pero no por ello menos interesante: no se trata de libros de historia).
Por eso es fácil escoger de entre lo que dicen los evangelios que dijo aquello que mejor encaja con los propios prejuicios. Hay, ciertamente, una versión que hace de Jesús un conservador y que legitima en sus seguidores la búsqueda del beneficio y el enriquecimiento. Al fin y al cabo, el éxito económico, como se supone que leían algunos calvinistas, sería una señal de la predestinación. Me parece una versión exagerada aunque la diera Max Weber, que no era precisamente un teólogo. 
Pero también me parece exagerada la del que hace del Jesús de Nazaret histórico un izquierdista, partidario de la noviolencia, justiciero e inconformista. Se puede leer aquí.
Por lo que se refiere a la paz, se puede encontrar el "mete la espada en su vaina", "la paz os dejo, mi paz os doy" junto al "no he venido a traer la paz sino la espada". Elegir es creer. Pero probablemente, el personaje complejo al que me estoy refiriendo asumiría la contradicción con relativa facilidad. No sé.
(Lo que sí sé, y lo añado el 2 de febrero, es que la salida de Obama diciendo que Jesús habría aprobado aumentar los impuestos a los ricos no viene a cuento).

sábado, 28 de enero de 2012

Crisis: "ya no", pero "todavía no"

Se trata de una metáfora tomada de la medicina (Gramsci insistía en ella): una enfermedad "hace crisis" cuando se encuentra en un punto de inflexión y el enfermo "ya no" está como estaba, pero "todavía no" se puede ver hacia dónde se dirige, si hacia la curación, hacia otra enfermedad o hacia la muerte. Un elemento a considerar en la situación actual es la posible crisis de hegemonía de los Estados Unidos. 
Simplemente constato que, por un lado, hay argumentos para afirmar que "las noticias sobre su pérdida han sido muy exageradas". Por supuesto que está el tema militar y el hecho de que sus presupuestos armamentísticos (eufemísticamente llamados "de defensa") vienen a ser la mitad de todos los presupuestos militares del mundo. Pero ése no es un buen argumento: el libro de Paul Kennedy (Auge y caída de las grandes potencias) ya analizaba los paralelismos entre la pérdida de hegemonía por parte de España y de Inglaterra y la posible pérdida por parte de los Estados Unidos y encontraba que uno de los factores comunes era precisamente la sobre-reacción militar. En cambio, los argumentos de tipo económico son mucho más pertinentes, como los que se recogen aquí: la recuperación está en marcha. Claro que, en campaña electoral, estos argumentos serán rechazados por los Republicanos que achacarán todos los problemas a Obama como los Populares achacaban todos los problemas a Rodríguez Zapatero en el reino de España. Pero, si se prescinde de la contienda partidista, no son argumentos a echar en saco roto.
Sin embargo, y por otro lado y como se explica aquí, el dólar ya no es lo que era y lo que hay que mirar no es la cuestión militar (ni siquiera para el caso de Irán) sino los componentes de una economía que ya no funciona como funcionaba, de una política que ya no genera la "obediencia ciega" que generaba (hay muchos disidentes ahora) y de una geocultura que ya no valora lo "americano" (es decir, lo estadounidense) como modelo a seguir, sino que mira hacia otros sitios que van desde los países nórdicos (siempre situados en buenas posiciones en indicadores juzgados como positivos en lo económico y lo social) a las propias raíces ancestrales (del tipo indigenista, por ejemplo) pasando por gloriosas revoluciones basadas en la desconexión.
Como es el tiempo el que dará la razón a unos o a otros, lo que queda es levantar acta precisamente de este "ya no", pero "todavía no". Porque incluso los que defienden que se ha exagerado la decadencia del poder mundial de los Estados Unidos tienen que reconocer que está en crisis: puede, efectivamente, recuperarse (como dicen ellos reconociendo que "ya no") o, como dicen los otros, podría perderse en cuyo caso "todavía no" se ve qué podría suceder después: nueva hegemonía o fragmentación mundial al no conseguirla nadie. Y, claro, también están los que proponen como salida de la crisis no un cambio en el sistema, sino un cambio de sistema, no exento de muchas dificultades para conseguirlo y sin saber muy bien qué lo sustituiría o por qué sería sustituido por diversos actores sociales. Chi vivrà, vedrà.

viernes, 27 de enero de 2012

Pero lo local cuenta mucho

Hay un par de historias que sirven de metáfora para lo que quiero decir. La primera la he visto atribuida a Mao y dice que la diferencia entre un huevo y una piedra es evidente: solo el huevo podrá ser empollado. Pero que se necesitará un elemento común (el calor del sol) para que en un caso se produzca el pollito y en el otro no.
La otra es evangélica: es el sembrador que echa la semilla y una cae en buena tierra y fructifica, otra cae en tierra de menor calidad y a duras penas germina y otra cae entre espinos y piedras y jamás fructificará. Cierto, entonces, que hay que ver qué semilla se echa (si se echan perdigones, será indiferente en qué tierra caigan), pero las condiciones locales van a tener su peso.
Tuve que pensar en ambas parábolas cuando se ponía a Islandia como modelo de reacción ante el sol o la semilla de los planes de ajuste europeos. Su tamaño, su historia, su composición permitían (o favorecían incluso) lo que en otras tierras o en otras piedras no es tan fácil conseguir, si no es que es imposible. La freudiana "omnipotencia de las ideas" (creer que, porque deseemos algo ardientemente, lo vamos a conseguir por el mero hecho de desearlo, que es ese comportamiento infantil que los ingleses llaman "wishful thinking", pensamiento ilusorio con mayor componente de lo emocional que de lo racional) no es necesariamente un buen consejero.
Y lo he pensado al leer aquí un encendido artículo sobre el modo con que noruegos y suecos consiguieron romper el poder del "1%". Es cierto que cuando se ven esos listados en los que se ordenan a los países de más a menos (renta per cápita, desarrollo humano, igualdad de renta, igualdad de género, transparencia presupuestaria etc.), los países nórdicos en general y estos en particular aparecen siempre entre los primeros puestos, un modelo mucho más interesante que el que normalmente se nos propone. Y es cierto que eso tiene su historia y, desgraciadamente, sus condicionantes. El artículo los propone, justamente en mi opinión, como modelos. Pero, sin quererlo, también añade las condiciones del suelo que hicieron, en su momento, que una situación general del sistema mundial fructificase allí de una manera mientras en otros sitios fructificaba de otra. 
No es un argumento para no intentarlo (ayer participé en una masiva manifestación en Alicante), pero sí para no generar excesivas esperanzas. Y, peor todavía, como cuenta Roger Scruton, falsas esperanzas. Sería peor el remedio que la enfermedad, como ya se vio a principios del siglo XX.
Un comentario, entonces, sobre estas últimas manifestaciones: son sobre todo expresivas. Cierto que hay quienes van a "arrimar el ascua a su sardina" y salir en la foto, cosa que no harían si su partido fuese el que está haciendo lo que ahora critican. Pero la mayoría expresa (manifiesta) su descontento con determinadas políticas y su malestar por la situación actual y la que puede preverse. Difícilmente se puede pensar que son actos instrumentales, es decir, que sirven para conseguir detener dichas políticas o revertir esa situación. Muchos de los asistentes seguirán votando por partidos que no están por la cuestión o que son irrelevantes a la hora de tomar decisiones, cosa que, con mucha más razón, sucede entre los no-asistentes, de modo que "las urnas legitimarán esas políticas", como está sucediendo con casos extremos de corrupción y despilfarro.

jueves, 26 de enero de 2012

Lucha de clases

Vuelve la palabrita y, como solía, en sus dos versiones. Una, más estructural, supone que las sociedades (¿el sistema mundial?) están divididas en clases antagónicas en sus intereses y que cada una de ellas intenta satisfacerlos en una especie de juego de suma cero: lo que gana una, lo pierde la otra.
La otra versión es más coyuntural y se refiere a los enfrentamientos entre los perdedores y los que defienden a los ganadores, es decir, básicamente, la policía. A medida que la desigualdad aumenta, aumentan las tensiones entre unos y otros hasta que revientan y una de las partes toma las calles y la otra envía a la guardia nacional a restablecer "el orden".
Puedo citar a autores importantes que defienden una versión o la otra. Nada marxistas ninguno de ellos. 
A la primera teoría ya me he referido en otras ocasiones: es la versión de Warren Buffet: "Hay lucha de clases y, de momento, la estamos ganando la gente como yo". Buffet, no hace falta decirlo, está entre las personas más ricas del mundo y, además, entre los que piensan que su sistema fiscal es injusto ya que sus subordinados pagan, proporcionalmente, más de lo que paga él en impuestos.
La segunda teoría la acaba de defender otro poco sospechoso de estar montado en las barricadas, George Soros, en un artículo-entrevista en Newsweek que tiene su interés. Se recuerda su trayectoria personal, su cercanía al Partido Demócrata y su simpatía por el movimiento "Occupy Wall Street" para añadir que no tiene muy claro por dónde tirar en las actuales circunstancias, pero que sí sabe que si el euro se hunde el caos puede ser total y que, en los Estados Unidos, los enfrentamientos en las calles podrían aumentar en esa versión de la "lucha de clases".
Me resulta curioso el modo en que estamos atrapados por la única ideología que abarca a todo el Planeta: el nacionalismo. Seguimos pensando que la unidad de análisis última es el Estado-nación o, en su defecto, la nación sin Estado. Es comprensible porque ahí es donde los políticos pescan o cazan sus votos. Pero si hay lucha de clases, no se da únicamente a dicha escala (donde, a decir de estos prohombres, sí que se da) sino también a escala mundial. Y si es así, a dicha escala puede aplicarse con más razón la "boutade" de que "la lucha de clases ha terminado: hemos perdido".

miércoles, 25 de enero de 2012

October surpirse

En los Estados Unidos “sorpresa de octubre” se refiere a lo que un presidente puede hacer en octubre de un año electoral para influir en los votos de noviembre y en beneficio propio.  Este año podría haber un caso.
De momento, el presidente Obama arrastra, encuesta tras encuesta, niveles muy bajos de aprobación ciudadana como los que tuvieron sus antecesores Ford, Carter y Bush I que no lograban el 50 por ciento de aprobación y tampoco fueron reelegidos. Pero, ahora, se trataría de la tendencia en casi todos los países azotados por la crisis: que pierde el partido en el gobierno cuya oposición lo único que tiene que hacer es no hacer olas. De hecho, me decía un fino analista político de la Montaña, a propósito de la cabecera de lista del PP, “posen una granera i guanyen” en elecciones que son muy fáciles de ganar y que han podido tener ayudas externas para conseguir lo más “apropiado” que, si no se consigue por las urnas, siempre está el método griego o italiano para conseguirlo.
Sin embargo, no todo está tan claro. La “granera” que podría proponer el Partido Republicano (si han tenido presidentes como Nixon, Reagan o Bush II, sus cualidades no serán un obstáculo insuperable), ha estado planteando problemas. En Iowa, mostrando la división republicana entre un sector conservador (Romney) y otro aún más conservador (Santorum) al tiempo de que Paul podría ser aceptado por la “progresía” demócrata y los “anarcocapitalistas” republicanos (el “asilvestrado” Gingrich es caso aparte). Les podría resultar nefasto plantear una mala alternativa a Obama en un sistema en el que, en realidad, se vota a los Grandes Electores que, a su vez, elegirán por mayoría al presidente. De hecho, ha habido casos en los que el voto popular mayoritario en una dirección, no se ha traducido en mayoría electoral para ese candidato sino para el contrario.
Podría suceder que la teoría de la “granera” funcionase sobre todo por el abandono que ha sufrido Obama, muchos de cuyos votantes piensan ahora, defraudados, en abstenerse mientras los republicanos han sido capaces de “fidelizar” a los propios mediante todo tipo de movilizaciones incluida la del Tea Party (¿le suena?).
Y podría haber una “October surprise” sobre la que está permitido especular. Una espectacular recuperación económica es descartable. Primero, por poco probable y, segundo, porque su impacto electoral no sería inmediato. En cambio, algo de miedo sí que vendría bien: en esos casos, ante la posible amenaza de cualquier monstruo externo, el electorado se apiña en torno al líder actual.
La que estaba sobre la mesa sería el uso de una guerra contra Irán aunque tendría sus problemas. Cierto que permitiría entusiasmos nacionalistas siempre facilones y normalmente engañosos como el que usó la señora Thatcher con las Malvinas/Falklands. Pero los recortes en el presupuesto militar previstos en las “Prioridades para la defensa en el siglo XXI” firmadas este mes, no lo facilitarían aunque los candidatos republicanos expresan su parecer favorable al ataque a Irán tal vez porque esperan el apoyo del voto judío o, sencillamente, porque las promesas electorales, como bien sabemos, se las lleva el viento.
Con independencia de lo que pueda hacer Israel y sin olvidar que Panetta, secretario de Defensa, ya ha reconocido que Irán “podría” desarrollar una bomba nuclear, pero que no lo está haciendo (todavía), una alternativa a la guerra militar es la guerra económica. La sección 1245 del “Acta de Autorización para la Defensa Nacional” para el año fiscal 2012 es muy ilustrativa al respecto en su ataque al comercio y al Banco Central de Irán, como también es ilustrativo que Irán haya creado un banco con Venezuela para poder comerciar su petróleo saltándose las restricciones que el “Acta” impone.
Pero volviendo a las “Prioridades para la Defensa en el siglo XXI”, puede resultar sintomática la frase con la que comienza la introducción al documento firmada por el presidente Obama. Dice así: "Nuestra Nación se encuentra en un momento de transición". Y parece que está en lo cierto como se deduce del resto del párrafo en el que se recorren las últimas aventuras militares (Al Qaeda, Irak, Afganistán), pero también se reconoce la necesidad de poner en orden la cuestión fiscal doméstica, renovar (sic) su fortaleza económica a largo plazo y, sí, incluir el gasto militar entre los recortes exigidos por su situación económica. Tal vez la Historia no sea, en este caso, una buena consejera y no se repitan las “sorpresas de octubre” ni en comedia ni en tragedia. Se verá.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-. El seguidismo de la Unión Europea es enternecedor)

martes, 24 de enero de 2012

Mentiras en política

Un amigo se quejaba, no hace mucho, de las veces en que había sido engañado en política. Mi lectura de la historia del mundo desde 1945 escrita por Josep Fontana me lleva a la misma queja y eso que todavía no la he terminado.
La pregunta es siempre la misma: qué hacer para que no te vuelvan a engañar. Y la respuesta es doble: por un lado, reconocer que, siendo tan fácil engañar a la gente, no es de descartar que me vuelvan a engañar; y, por otro, que el único antídoto que se me ocurre es, primero, una cierta dosis de escepticismo y rechazo del entusiasmo y, segundo, buscar información, aceptando en particular la que no encaje con los intereses de quien la proporciona (por ejemplo, una ONG dedicada a salvar ornitorrincos tenderá a exagerar el número de ornitorrincos en riesgo de desaparición, por la sencilla razón de que un número suficiente de tales bichejos en peligro se convierte en un argumento a favor de la existencia de dicha ONG; así que si esa ONG dice que cada día hay menos ornitorrincos en peligro, habrá que creérselo, a no ser que se pueda sospechar que lo hace para ponerse una medalla a su propia buena conducta. Sin paranoia, pero con desconfianza).
Me encuentro ahora "siete verdades inconvenientes para la política exterior estadounidense". Lo que me interesa del texto es que esas verdades han sido sistemáticamente negadas por los gobiernos estadounidenses: no les convenían; les convenía, más bien, todo lo contrario, la falsedad o la mentira que el articulista de Counterpunch enumera y desgrana.
¿Son verdades o estamos otra vez en las mismas, con una campaña electoral en la que todo vale, incluida la mentira? Saque cada cual sus consecuencias.

lunes, 23 de enero de 2012

Equidistancia Palestina-Israel

No es equidistancia aunque podría plantearse como tal. Cuando Ha'aretz recoge los datos del informe anual de Human Rights Watch 2012, señala las violaciones de derechos humanos cometidas por el gobierno de Israel bloqueando Gaza, construyendo en Cisjordania y demoliendo en Jerusalem oriental pero se añade de inmediato las ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo por Hamás y las denuncias de torturas a detenidos bajo tan partido.
La equidistancia, en efecto, tiene mala prensa. La razón es que se supone que se le da el mismo peso a lo practicado, en una relación asimétrica, tanto por "el de arriba" como por "el de abajo". En otros casos algo más complicados como ha sido durante muchos años el de ETA, era equidistancia no reconocer que había "buenos" (con violencia legítima) y "malos" (con violencia ilegítima). Obviamente, cada cual se reservaba el derecho de otorgar el título de "bueno" a los propios y el de "malo" a los contrarios y si un españolista declaraba "malos" a los abertzaleak, para estos últimos era nvidente (era la razón que los convertía en gudariak) que los "malos" eran los "ocupantes". Rechazar ambas violencias e intentar entender (sin compartir) la lógica de ambos era considerado equidistancia y su práctica me supuso algún que otro problema de relaciones personales.
Pero es que, volviendo a Palestina-Israel, si ambos lados cometen violaciones de los derechos humanos, no queda más remedio, para una organización como HRW -conocí hace años a uno de sus dirigentes, judío por cierto-, que denunciar ambas prácticas.
¿Que unos son más comprensible que otros? Para mí, sí. Pero no me creo con títulos suficientes como para decir que mi asignación de "bondades" y "maldades" es la única posible o la única "justa".
Se puede sentir simpatía hacia uno u otro bando, pero no es mala idea intentar un mínimo de empatía (comprender no es justificar) hacia ambos y, ya puestos, adoptar el bando de ambos o de ninguno, en el sentido de pensar que mejor sería buscar medios de superar el conflicto, siempre en el supuesto de que lo que yo piense (tomando partido, con equidistancia o intentando superar la brega) no va a influir en la rugosa realidad.

domingo, 22 de enero de 2012

Impuestos y representación

No se puede estirar un resorte indefinidamente: se acaba rompiendo si el proceso no se detiene. Lo he tenido que pensar al dar un vistazo a este informe sobre "Representación sin impuestos" sobre algunas de las empresas estadounidenses que aparecen en las 500 de Forbes y que, por un lado, gastan sus buenos dólares en "cabildeo" (lobby) mientras que, por otro, procuran reducir sus impuestos al mínimo. Todo ello legal y, supongo, en opinión de los implicados, legítimo.
El título está tomado de una frase que los independentistas estadounidenses utilizaron en su revolución contra Inglaterra. "No taxation without representation", es decir, que si la metrópoli colonial les imponía impuestos tenía que ser con la condición de tener representación política. Lógico. Pero lo que sucede con estas "sucias treinta empresas" es conseguir "representación" (mediante el lobby) al tiempo que se reduce el impuesto. Un poco exagerado el asunto pero no por ello menos real.
Lo del resorte es porque este tipo de estudios acompañan una creciente insatisfacción de los ciudadanos estadounidenses con el funcionamiento de su economía y su política y sus conexiones (hay Gallups en dicho sentido). De momento, los "indignados" (protesters) se manifiestan, pero la mayoría se mantiene en su silencio (mayoría silenciosa, sí). ¿Hasta cuándo? Ya comenté aquí que las reacciones son diversas y, aquí, que no por tomar decisiones en asambleas las decisiones son más correctas. Pero me pregunto qué se puede hacer para reducir la tensión del resorte y, si no, cómo podría visualizarse su ruptura.

sábado, 21 de enero de 2012

El agua como arma militar

Cuenta hoy Le Monde que un informe en el Parlamento francés sobre el uso del agua por parte de Israel contra Palestina ha generado en fuentes gubernamentales israelíes una reacción en contra (una vez traducidos algunos de sus párrafos en la prensa israelí) precisamente por el uso de la palabra prohibida: apartheid. De hecho, la tal palabra causó el rechazo de las mismas autoridades hacia el libro de Jimmy Carter sobre Palestina, palabra que ya aparecía en el mismísimo título del mismo.
Se podrá evitar la palabra (las palabras no suelen ser inocentes), pero los hechos son los hechos, se llamen como se llamen. Y, por ejemplo, el consumo de agua por persona de los judíos que habitan en Cisjordania es bien diferente del que hacen los palestinos que viven en el mismo territorio. La situación de Gaza es todavía peor para los palestinos y no precisamente por cuestiones meteorológicas sino por decisiones humanas, demasiado humanas.
Por otro lado, se comentó, cuando Israel invadió el sur del Líbano, que una de las razones eran las aguas del río Litani. 
Petróleo mundial y agua local, fea combinación en la zona.

El factor religioso en las elecciones estadounidenses

Estos son los datos que proporcionaba el Pew Research Center sobre los que se declaran dispuestos a votar por los republicanos:

Romney's Mormon Faith Likely a Factor in Primaries, Not General Election

Obsérvense las respuestas de los protestantes evangélicos blancos que creen que los mormones no son una religión cristiana y por tanto no tienen muy claras sus preferencias por Romney, mormón, de cara a las primarias (anécdotas periodísticas en el Financial Times). Sin embargo, esos mismos protestantes evangélicos blancos van a dar un porcentaje muy parecido a los católicos si lo que se les presenta es, ya en la campaña electoral propiamente dicha, elegir entre Romney y Obama. Total que, una vez más, la religión pesa. Pero hasta ahí no más.
En este caso, la lógica de los simpatizantes y votantes de un partido no entorpece las posibilidades electorales del partido en cuestión, que tiene que buscar votos donde sea. No tienen la desgracia de otros países en los que la lógica interna entorpece las posibilidades externas del partido en cuestión.

viernes, 20 de enero de 2012

Desigualdad haitiana

Haití está entre los países latinoamericanos (y eso que la región es la más desigual del mundo) con mayor desigualdad. El terremoto lo supo y, como suele suceder en estos casos, devastó los barrios pobres y conservó a los ricos. Foreing Policy presenta fotos (vale la pena verlas) de cómo viven (no solo "vivían", sino "viven") los que la revista llama "el 1 por ciento" utilizando el lenguaje de los "Occupy Wall Street" y similares. Tal vez si los ricos haitianos pagasen impuestos, no habría que poner un "y no te olvides de Haití": este "1 por ciento" no se ha olvidado. Para completarlo, en el New York Times se asombran de que algunos pocos policías haitianos estén siendo condenados por abuso de poder. Con razón: cuando la desigualdad es tanta, lo normal es el abuso de poder.
Para la desigualdad en la India y el abismo entre los "parias de la Tierra" por un lado y los hipermillonarios indios por otro (algunos de ellos mucho más ricos, por cierto, que todos los ricos haitianos juntos), Arundhati Roy tiene un artículo aquí con la moraleja de que son esos hiper-ricos los que se convierten en sepultureros del sistema y no los proletarios que el Manifiesto suponía que iban a serlo causados por el mismo sistema ("el capitalismo crea sus propios sepultureros" resulta probable, pero esos sepultureros son también sus beneficiarios: los hiper-ricos).

Más o menos justicia social

No me acaban de convencer estos intentos de ordenar los países según variables que, convenientemente manipuladas aritméticamente, proporcionan un índice que permite adjudicar ganadores y perdedores. Pero siempre encuentras motivos de interés. Éste se ha hecho para los países de la OCDE. Las variables serían éstas:

No se ven muy bien, pero no es lo que ahora importa porque, seguro, se nos podrían ocurrir otras variables y, sin duda, otros medios de construir los índices. Pero lo interesante es el orden que resulta, de países con más justicia social a países con menos:


Es curioso que los países que se encuentran a la cabeza suelen estar también en el campo del desarrollo humano, la igualdad, la participación de la mujer o los bajos índices de pobreza. Algo debe de haber en esos países escandinavos o, si se prefiere, de tradición socialdemócrata. Ahora, véanse los 6 últimos: España, los Estados Unidos, Grecia, Chile, México y Turquía. Claro, la pobreza pesa mucho en este índice, pero no deja de ser llamativo.

jueves, 19 de enero de 2012

Algunos BRICS son más iguales que otros

El otro día un estudiante me negaba la existencia de clases medias con el peregrino argumento de que la gente de barrios pobres se declaraba de clase media. Le expliqué, primero, que eso ya lo habían observado algunos colegas en Mujeres pobres: que mujeres objetivamente tales -pobres, realmente pobres-, negaban serlo. Es una cuestión de autoestima: no vas a reconocerle a un extraño lo mal que estás. Y, segundo, que, para entender lo que sucede, necesitamos instrumentos un poco menos toscos que "burgueses y proletarios" o "el 1% y el 99%". La realidad, desgraciadamente para los que por lo menos pretendemos entenderla ya que no podemos cambiarla, es, por lo menos, algo más complicada que esta ya de por sí simplificación, pero sin el simplismo de solo dos elementos:

PAÍS / TERRITORIO
Central
Emergente
Periférico

CLASE
Alta
Élite imperial/central
Élite ascendente
Élite subordinada
Media
Autocentrada
Ascendente
Ambivalente
Baja
Proletariado
Parias
Hiper-marginados


La tabla intenta superar, por un lado, la fácil dicotomía de clases (alta-baja), pero también la igualmente fácil dicotomía Norte-Sur. Solo con eso hay cosas que se nos escapan. Pero lo que quiero subrayar ahora es que esta organización con 9 grupos diferentes, con intereses diferentes y con relaciones entre ellos, si existentes, siempre problemáticas, sigue siendo una simplificación que se justifica por su relativa utilidad.
Por ejemplo, es una simplificación poner a todos los países "centrales" en la misma categoría: no es lo mismo Estados Unidos, Alemania o Italia. O el Japón. Pero lo mismo puede decirse del otro extremo, los periféricos aunque no sea más que por las inmensas diferencias en crecimiento, reducción de la pobreza, sistemas políticos que hay entre ellos. Un artículo del periódico brasileño La Folha se encarga de recordarlo: por más que los "emergentes", reducidos a los BRICS, tengan sus reuniones periódicas públicas que les dan visibilidad, hay notables diferencias entre ellos. Así, Rusia no ha tenido la misma reacción ante la "crisis" que los otros, ni la desigualdad social está evolucionando de la misma manera en la China (donde crece) o en el Brasil (donde disminuye), ni el crecimiento que los diferencia de los estancados países centrales tiene las mismas connotaciones en la China y la India que en el Brasil, demasiado dependiente -a decir del artículo- de Asia y, en todo caso, con tasas de crecimiento inferiores a estos últimos aunque superior a Rusia.
Las clasificaciones y tipologías que hacemos (de clases y de países) no son "verdaderas o falsas" sino "útiles o inútiles" y, desgraciadamente, pueden ser útiles para una cosa e inútiles para otra. Encima, hay clasificaciones que no sirven para movilizar a la gente, como son estos argumentos que "se quiebran de sotiles", y, sin embargo, pueden servir para entender qué está sucediendo mientras que otros pueden servir para movilizar a la gente ("burgueses y proletarios", "1% y 99%", Norte-Sur, imperio-resto) pero cuyo valor analítico es, por lo menos, discutible... aunque podrían volver a tenerlo. En el caso de los Estados Unidos, por implosión de sus clases medias, según este gráfico:

Middle incomes
No hay que aferrarse a las teorías ni a los conceptos. En la medida de lo posible, a la realidad, separando cuidadosamente lo que es percepción de la misma (los a priori) de lo que las cosas son. Sí, el noumenon y el phenomenon del viejo Kant.

miércoles, 18 de enero de 2012

Migraciones: no generalizar

A mis amigos ecuatorianos que me han echado en cara, como si yo tuviese algo que ver, el trato que "los españoles" dan a "los ecuatorianos" en España les he tenido que decir que qué hacen "los ecuatorianos" con "los colombianos", "los cubanos" y "los peruanos" en el Ecuador y, ya puestos, podría preguntar qué hacen "los argentinos" con "los bolivianos" (a los que despectivamente llaman "bolitas" como en España llamarían a todos ellos "sudacas") en Argentina. La cuestión no es qué genérico reacciona frente a qué otro genérico. Por eso he puesto comillas, porque no se trata de "todos" los españoles, ecuatorianos o argentinos frente a sus respectivos inmigrantes.
La clave puede encontrarse en esta noticia de La Folha sobre la "ordenación del flujo migratorio" en el Brasil: se trata de dificultar la entrada de inmigrantes pobres en general y, en particular, de haitianos. Quiero decir que no se trata de qué pasaporte se tiene, sino de a qué clase se pertenece. Por lo general, los racistas españoles que usan en serio "sudaca" o "panchito" se están refiriendo a personas a las que consideran inferiores, con lo que recibe el que tal cosa dice una estúpida gratificación, pero no por ello menos real: se siente superior aunque no sea más que por una vez ya que, probablemente, es de los que quieren sentirse superiores. No todos los españoles son así ni, por tanto, consideran a todos "los ecuatorianos" iguales. Sucede lo mismo con la diferencia entre "moro" (clase baja) y "jeque" (clase alta, de dadivosas propinas). Ni todos los ecuatorianos, argentinos o brasileños comulgan con dichas ideas aparentemente racistas, pero que son clasistas. En todo caso, jerarquizadoras a favor del que las lleva a cabo.

martes, 17 de enero de 2012

Es el dólar, estúpido

Un sugerente artículo de Pepe Escobar haciendo ver el papel que tiene la situación del dólar en el comercio mundial en general y en el del petróleo en particular, para entender lo que está sucediendo desde Iraq a Irán, al tiempo que desmonta la falsa imagen del "aislamiento" iraní. El hecho es que, además de las reservas de divisas cada vez menos en dólares, los comercios a los que he hecho referencia comienzan a ser cada vez más en divisas que no son los dólares. Eso dificulta que los QE ("quantitative easing" que es como ahora se le llama a "darle a la maquinita", imprimir moneda) no tengan efectos inflacionarios dentro de los Estados Unidos. Y, sin embargo, hacen falta para afrontar las enormes deudas del país. Pinchando aquí se accede al reloj de la deuda pública estadounidense y aquí a la deuda pública global: la primera es creciente y la segunda descendente, con lo que el porcentaje de la primera sobre la segunda aumenta con claridad. En el caso estadounidense, sumando todas sus deudas (públicas, empresariales, familiares y de entidades financieras) se alcanza un 300 por ciento de su PIB.
Añádase lo dicho aquí sobre la "guerra económica" contra Irán y se tendrá una imagen más apropiada del exagerado problema de su energía nuclear.

Reforma laboral

En el contexto de la pre-campaña presidencial en los Estados Unidos y de las declaraciones de Mitt Romney sobre su pasado empresarial, un interesante artículo que llega desde un bufete en Washington. El argumento es sencillo: 
1. el objetivo del empresario no es crear empleo, sino conseguir el beneficio propio y el mantenimiento de su empresa para lo cual, muchas veces, lo que prefiere es reducir el empleo, no aumentarlo y
2. el papel del gobierno es crear las condiciones para que aumente la demanda, que es por donde puede aumentar el empleo.
Las consecuencias son claras:
1. si no se puede reducir el empleo, por lo menos que sea más barato, de forma que, en el caso de que haya un salario mínimo, éste se reduzca y, en general, se reduzcan los salarios (se puede usar el argumento de que reduciendo los salarios, aumenta la competitividad... en precios, no en calidad)
2. pero reducir los salarios supone reducir la capacidad general de compra, es decir, reducir la demanda, con lo que las empresas necesitarán menos trabajadores y si, encima, los gobiernos ponen en práctica políticas para reducir la demanda (por ejemplo, aumento de impuestos a los consumidores -no a las grandes fortunas cuyo consumo, además, no es tan importante-), el resultado será reducir el empleo aunque haya sido abaratado y se facilite el despido todavía más, que es algo que sirve para 1, pero no para 2.
En esas están en los Estados Unidos y en muchos otros países, sobre todo los que están en vías de subdesarrollo.

Elecciones francesas y no solo

La encuesta que hoy publica Le Monde tiene varias lecturas. De momento, el socialista Hollande recibe mayor intención de voto que Sarkozy incluso en una segunda vuelta en que ambos se enfrentaran, recogiendo cada cual votos de los perdedores en la primera (la encuesta también da a dónde irían esos votos). Se cumple, así, la regla general de que, en esta crisis, los gobiernos pierden. Pero si se ve la evolución de dicha intención, la de Hollande es descendente y la de Sarkozy ascendente. Supongo que, quién más, quién menos (que se lo digan a DSK), hay trucos para desacreditar al contrario (Gingrich lo está haciendo sistemáticamente contra Romney aunque éste sigue siendo el mayoritario dentro del Partido Republicano). No se puede decir "rien ne va plus". Y lo de la caída de una A en la "triple A" (¿qué pensarán los argentinos con memoria sobre lo de la "triple A"') no es lo relevante: es la tendencia la que es impresionante.
Así que se puede seguir una campaña en la que, como sucede con la estadounidense, se juega el poder de uno u otro, pero también, dada su influencia en otros asuntos, se van a ver sus efectos en el resto de países centrales.

lunes, 16 de enero de 2012

Destruir, pero no vencer

Un interesante reportaje sobre los "drones" o RPA (aéreos de control remoto) estadounidenses y sus limitaciones. Aviones o robots para operaciones de espionaje o de bombardeo teledirigidos, algunos de los cuales necesitan hasta 170 personas en varios países cercanos y lejanos para ser manejados las 24 horas y que están actuando en contextos bien concretos de Oriente Medio, de los Estados Unidos y de algunos lugares más que todavía son secretos.
La cosa va en serio. Se describen los planes para obtener más de ellos y de diferentes tamaños, se dan las descripciones de los que pueden ser conocidos (otros son de nombre desconocido ya que hasta eso está clasificado como secreto) y se proporcionan datos sobre precios y planes de compra por parte del ministerio de Defensa estadounidense.
Pero también se analizan los peros. En primer lugar, los fallos. Siempre se puede decir que es que todavía no se domina esa tecnología (o técnica), pero los experimentos se podrían hacer con gaseosa, como puede pensar el contribuyente estadounidense que ve que, por lo menos, cada uno de esos juguetes cuesta 2 millones de dólares. Pero el caso es que fallan por cuestiones técnicas, o porque se encuentran ante situaciones meteorológicas imprevistas o por sencillos fallos humanos.
En segundo lugar, y aunque el número de víctimas inocentes (niños, por ejemplo) se puede calcular y así se hace en el reportaje, pero no conocer oficialmente, el hecho es que las víctimas producidas por estos Predator, Reaper, Global Hawk o Sentinel se convierten en parte del problema que se quiere "resolver" de manera expeditiva: los familiares de los afectados encuentran motivos para, si no estaban contra las políticas de los gobiernos estadounidenses, estarlo.
El problema de fondo ya lo planteó el nada sospechoso The Economist hace muchos años (aunque no encuentro la referencia, pero espero que la memoria no me falle): estas "guerras tecnológicas" pueden destruir al enemigo, pero no vencerle, para lo cual siempre haría falta una actuación sobre el terreno (a ser posible que no incluya necesariamente orinar sobre cadáveres ni producirlos entre los que nada tienen que ver con la supuesta guerra). Como digo, tienen encima la debilidad de generar más adversarios de los que había antes de su uso.
Y, todavía más al fondo, vuelve a aparecer la sospecha de un keynesianismo invertido y pervertido practicado por el complejo militar-industrial (por usar la terminología que utilizó el general y presidente Eisenhower en su discurso de despedida). A pesar de los recortes en defensa anunciados por Obama (que está por ver cómo se aplican a fin de año y si ha habido modificaciones presupuestarias a lo largo del proceso), el sector militar sigue siendo uno de los medios con el que los gobiernos "bombean" (nunca mejor dicho) dinero al sistema económico a través de contratos con empresas privadas que, con ellos, no solo obtendrán beneficios (que es lo principal), sino que, además, tendrán fondos para investigar en nuevas tecnologías que, además de los fines militares, puedan tener utilidad en la vida civil y, por tanto, convertirse en un elemento más del que obtener beneficios adicionales ya totalmente privados (algunos de los juegos que aparecen en los salones recreativos del mundo -como los "mata-marcianos"-, tienen su origen en investigación privada pagada con fondos públicos para encontrar sistemas de simulación de vuelo aplicables a la guerra del Vietnam).
Y eso se ha hecho incluso cuando el mantra era "menos Estado, más mercado". El gobierno se saltaba cualquier criterio "mercantil". No te digo ahora que hasta la seguridad está siendo privatizada y los "contractors" campan por sus respetos. Financiados, eso sí.
Item más: Matar civiles es un "efecto colateral". Orinar sobre cadáveres es "cosa de muchachos de 18-19 años", una "equivocación estúpida", pero no un "acto criminal". Como no estoy en campaña para las presidenciales como el que dice esas cosas sobre los orines bélicos tendré que añadir que, por lo menos, los "efectos colaterales" tendrían que serlo. Tal vez una "equivocación" incluso de los "drones", pero de "estúpida", nada.

viernes, 13 de enero de 2012

Despilfarro y recortes: el polvo y los lodos

Este es un artículo que me habría gustado firmar yo. Viene en el diario Público de hoy y, tranquilamente, compara algunos gastos impresentables del gobierno de la Comunidad Valenciana con los recortes que se están produciendo por parte de dicho gobierno para afrontar el mayor déficit de todas las comunidades autónomas españolas (no sé qué proporción guardará con el déficit del ayuntamiento de Madrid, que también es faraónico). Vale la pena leerlo y "disfrutar" de los enlaces con que se documentan los datos que allí se presentan. Curioso mundo: que pueda ser delito el recibir unos trajes como regalo y que no sea delito el despilfarro al que se han sometido las arcas públicas, despilfarro que ha llevado a la necesidad de recortar gastos fáciles y de los indefensos.

Burocratismo

Un colega economista intentó convencerme de que "todo era mercado", desde las relaciones personales a las relaciones internacionales. A pesar de que algo así han dicho algunos egregios premios Nobel (de Economía, que son tan peculiares como los de la Paz: no son Nobel), intenté decirle que había todo un vocabulario que no acababa de encajar en su proposición: gratuidad, solidaridad, entrega, generosidad, heroismo, amor, sacrificio y tantos otros. Como suele suceder, ni le convencí (que no lo pretendía) ni me convenció (que no sé si lo pretendía o si, más bien, se trataba de una broma en el contexto de reunión en la que estábamos).
Hoy he tenido un ejemplo que no sé si le da la razón a él o a mí. En todo caso, habrá que torturar convenientemente los datos para que acaben confesando lo que convenga a uno u otro. El caso es que he comido en la cafetería de la universidad en la que estoy estos días. Como me esperaba una larga sesión vespertina casi inmediata, decidí no tomar el menú (ensalada, dos platos, postres y agua) sino reducirme a media pizza vegetal y una botella de agua. Aviso que la universidad, por supuesto, es pública, pero que la cafetería es una entidad privada que gestiona el servicio bajo una concesión de la universidad. Pues bien, la moza que iba delante de mí llevaba en su bandeja media pizza y un plato de arroz que llamaban "paella" (voy a dejar esa discusión para un contexto más cultural porque el caso es que estaba hecha en un caldero), y una botella de agua. Total, 4,75 eurillos (subvencionados, supongo). Cuando me ha tocado a mí: 5,25 euros. He preguntado a la cajera a qué se debía la diferencia (cómo era posible que llevando menos en la bandaja, pagase más que la chica). Respuesta: lo de ella es de menú, lo de usted se sale del menú y, por tanto, tiene otro precio.
Lo de subvención y concesión lo digo para evitar aplicar la mitología de la fijación de precios a través de la oferta y la demanda, porque no se aplica, con un mercado cautivo encima. Y he comido la pizza (las he tomado mejores) pensando en cuál podría ser el motivo para esa diferencia de más precio (50 céntimos) para menos material.
Diga lo que diga mi amigo, "mercado" no es. A lo más que se me ocurre es que han sido contagiados los de la concesionaria por el burocratismo universitario en el que lo que importa es el medio, no el fin. Si el reglamento (o los estatutos, o las normas, o las leyes) dicen que el menú a dos platos con agua vale tanto, pues vale tanto. Mientras, otro funcionario decide cuánto va a costar media piazza y eso se convierte en norma. Que sean poco compaginables, no importa. Lo que importa es la regla de cuánto cuesta un menú y cuánto cuesta media pizza.
Claro que también podría ser una forma de incentivar el menú ante los ojos de los codiciosos estudiantes que procurarán maximizar su beneficio con el mínimo de porte monetario. No sé. Pero lo que sí sé es que lo de mi colega, y a pesar de ello amigo, era un poco extremoso.

jueves, 12 de enero de 2012

Boko Haram, revisado

Escribí hace poco aquí sobre los ataques a cristianos por parte de este grupo musulmán. Me costaba atribuirlo todo al factor religioso y me preguntaba si no habría más cosas detrás. Ahora veo aquí que sí las hay.
Primero, que la historia del grupo es mucho más complicada que la de un grupo de musulmanes anti-cristianos. Que su líder inicial murió en manos de la policía y que los primeros actos de venganza fueron contra musulmanes.
Segundo, que Boko Haram se ha convertido en una franquicia a la que se acogen varios grupos que nada tienen que ver con la religión y sí con la delincuencia.
Tercero, que, como Al Qaeda, su existencia es útil para justificar lo que haga falta.
Cuarto, que la mitología del martirio es rápidamente utilizada por los cristianos de fuera de Nigeria para hacer de los cristianos un grupo perseguido "también" en Nigeria (alguna "línea editorial" de la emisora episcopal española ha ido en esa dirección).
Hice bien teniendo dudas sobre el papel básico de la religión en aquellos sucesos. Que ha intervenido, no lo dudo. Pero que los factores determinantes son otros, tampoco.

miércoles, 11 de enero de 2012

Capitalismo en crisis

La cosa es saber si se trata de un sistema que está en crisis (crisis DEL capitalismo) o se trata de una más de las habituales crisis que le afectan (crisis EN EL capitalismo). Reputados colegas, maestros y amigos piensan que es el capitalismo el que está en crisis.  Y en crisis terminal sin que haya posibilidad de saber qué vendrá después (en los viejos tiempos, cuando creían conocer las leyes de la Historia, hubieran dicho -y dijeron- que sería sustituido por un sistema tal y tal, socialista por ejemplo; ahora no hay quien se atreva, entre los que anuncian crisis terminal, a predecir qué tipo de sistema le sustituiría).
Dos observaciones. La primera, siguiendo al gran André Gunder Frank, que el nombre que se le ponga a un sistema no es lo más importante (aunque capitalista ya indica de qué va el juego). Lo importante es saber cómo funciona materialmente. Se puede discutir sobre las etiquetas, pero no es ahí donde tendría que estar la discusión a no ser que, como sucede con algunos "socialismos del siglo XXI", sean etiquetas engañosas).
La segunda, que el cuento de "que viene el lobo" trascurre mientras el pastorcillo sigue anunciando la enésima "crisis terminal del sistema" que no sucede hasta que la gente deja de creer en los gritos del pastorcillo... y viene el lobo efectivamente, que es cuando termina la historia (el fin de la historia, tal vez). Me ha costado creer en los anuncios de "crisis terminal", pero no rechazo la hipótesis de que "cette fois-ci est est bonne". Se verá.
Pero lo curioso es que una fuente tan poco sospechosa de alternativa o izquierdosa como el Financial Times haya dedicado una serie de artículos bajo el mismo título que yo he puesto a este post. Desgraciadamente, es de pago y no encuentro la manera de poner el enlace, pero créaseme.

martes, 10 de enero de 2012

Guerra económica contra Irán

La sección 1245 del Acta de Autorización para la Defensa Nacional para el año fiscal 2012 debería ser de obligada lectura. Explica las sanciones contra el Banco Central de Irán por la dedicación de sus sistema financiero al lavado de dinero, acto horrible y execrable si lo hacen los iraníes. Y contra quien comercie con ellos, que también es cosa fea. Se incluye sancionar a otros bancos centrales. Sobre todo si el comercio es de petróleo, proveedor que es de una cuarta parte de las importaciones de la Unión Europea.
Pero hay otras interpretaciones: se trata de sanciones inducidas por Israel y su AIPAC (el lobby judío) por la cuestión del uranio enriquecido y por las contra-amenazas a propósito del estrecho de Ormuz, por donde pasa un porcentaje significativo del petróleo mundial.  Y los efectos pueden ser desastrosos para la economía mundial: petróleo más caro, recesión asegurada.
De todos modos, hay algunas excepciones interesantes como estas que tomo de Pepe Escobar (originalmente en Asia Times, pero traducido en Rebelión):
  • Rusia ya dijo que la pasará por alto.
  • India ya está pagando el petróleo iraní a través de Halbank en Turquía.
  • Irán negocia activamente la venta de más petróleo a China. Irán es el segundo de China después de Arabia Saudí. China paga en euros, y pronto pagará en yuanes. Para marzo los dos países habrán sellado un acuerdo sobre nuevos precios.
  • Venezuela controla un banco binacional con Irán desde 2009; es como pagan a Irán por su negocio en Latinoamérica.
  • Incluso algunos aliados tradicionales de EE.UU. quieren quedarse afuera. Turquía, que importa cerca de un 30% de su petróleo de Irán, buscará una cláusula de escape que exima al importador turco de petróleo, Tupras, de las sanciones estadounidenses.
  • Y Corea del Sur hará lo mismo, para comprar cerca de 200.000 barriles diarios, un 10% de su petróleo, a Irán en 2012.

Probablemente, es la zona de mayor interés en este momento, con independencia de dónde esté Ahmadinayad en este momento. A todo esto, Panetta reconoce que el gobierno iraní "podría" construir una bomba nuclear, pero que no lo está haciendo (todavía) mientras la prensa iraní recoge opiniones estadounidenses que desaconsejan "técnicamente" un enfrentamiento armado. Las razones no son irrelevantes.

lunes, 9 de enero de 2012

Banco Mundial y cambio climático

Un texto interesante producido por el Banco Mundial del que destaco algunos elementos y añado comentarios.
1. Dan como un hecho el tal cambio climático, sus efectos y los que producirá. 
¿Vendidos a Al Gore? Igual es que no se puede negar la evidencia a pesar de todos los "clima-gates" producidos y todo el negacionismo. Si lo hay o no, lo dejo a los que saben del asunto. Pero el caso es que el BM lo da por hecho. Y el BM no es precisamente un peligroso ecologista infantil.
2. La carga la llevan los países "en desarrollo" (o "menos desarrollados") y "de renta media". Los países "desarrollados" tendrían que liderar la lucha. 
Curiosa reacción cuando los primeros emisores de carbono y de gases son los Estados Unidos, la Unión Europea y la China. La mejor estrategia sería que los países "desarrollados" redujesen sus emisiones y no que "comprasen" a países "en desarrollo" que no contaminan suficientemente el derecho a contaminar. Pero ya se vio en Durban lo que la cosa da de sí y es obvio que los "desarrollados" no reconocen la responsabilidad histórica de haber sido los mayores emisores de gases que siguen en la atmósfera. La "deuda ecológica" es de los países llamados "industriales".
3. El programa estrella, junto a otros programas de reducción de emisiones, es el  Programa Piloto sobre la Capacidad de Adaptación al Cambio Climático. 
Se abre así el camino hacia políticas que no llevan a enfrentarse al susodicho cambio sino que lo dan por hecho y, pragmáticamente, se dedican a vender medidas para adaptarse al mismo. Si las empresas no pueden reducir sus emisiones so pena de reducir sus beneficios, es realista ofrecerles la posibilidad de obtener beneficios vendiendo medios para adaptarse a la que se nos viene. Están, pues, en la línea de algunos gobiernos de países "desarrollados" y de algunas Fundaciones que, después de luchar contra la idea del cambio climático, venden ahora la idea de que hay productos para adaptarse a dicho fenómeno.
4. El cambio climático es muy malo, entre otras razones, porque dificulta el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Sin comentarios. 

domingo, 8 de enero de 2012

Más sobre decadencia

Vuelvo a las prioridades de defensa de los Estados Unidos, documento publicado este mes, y, en concreto, al primero de sus párrafos, firmado por el presidente Obama, captura que recorto y pego.
Ya hice anteayer un comentario sobre la primera de sus frases, la transición en la que se encuentra aquel país (y no solo allí: también los países en vías de subdesarrollo). Pero véase ahora lo que sigue del texto:
1. Gracias a los sacrificios de sus militares, se ha terminado responsablemente la guerra en Irak. Primera noticia. No creo que los iraquíes estén de acuerdo: fue irresponsable iniciarla y se han ido cuando les ha dado la gana con independencia de lo que sucediese en el país (véase el mapa al final de este post y el gráfico de Gallup sobre los iraquíes que se declaran "jodidos").
2. Al Qaeda se encamina hacia su derrota (y lo de "delivering justice" a Ben Laden, que se las trae). Es curioso que algunos de sus voceros, que antes atribuían a Al Qaeda cualquier hoja que se moviese en un árbol ahora ya se dan cuenta de que hay más organizaciones de las que hay que defenderse. Vamos a seguir teniendo enemigo construido, pero ya no va a ser únicamente Al Qaeda.
3.Con la misma responsabilidad (?) que en Irak, se ha iniciado la "transición" en Afganistán, que supongo significa que se van a ir retirando poco a poco y, es de suponer, con la misma responsabilidad que en Irak. Que se preparen los afganos.
4. Pero hace falta poner la casa en orden (por lo visto estaba en desorden) y tienen que renovar (¿renovar?) su fortaleza económica (en realidad, recuperar). No está claro (hay que leer todo el documento) si eso significa que hay que tener un ejército poderoso o hay que reducirlo. Más bien parece lo segundo. Tal vez han aprendido de la decadencia del imperio de los Austria, que murió, entre otras cosas, por sus excesos militaristas pagados con desigualdad interna y explotación externa.
5. Y, sí, hay que recortar gastos como en todos los países ex-centrales o en decadencia y entre los gastos a recortar están los militares. Quedará, entonces, una fuerza etérea enemiga (ver punto 2), se abandonarán las aventuras neo-coloniales (punto 1 y 3), pero se seguirá usando la fuerza militar (algo reducida pero todavía mayoritaria en el mundo) para mantener el orden interno y la fortaleza económica (punto 4) con bases en todo el mundo.
Me gusta. Aunque no me extraña que haya quien haya levantado acta de otras contradicciones en el texto. Y añado este bonito mapa de Irak, tomado de Al Yazira, con las empresas que siguen en el país controlando el petróleo:

sábado, 7 de enero de 2012

Años 60

"Por una de esas cosas tan absurdas de la vida" (que es de una canción de mi niñez) me he visto buceando por las canciones de los años 60, sobre todo las italianas, de cuando yo era estudiante allí de sociología y no me hubiera imaginado aparecer como "economista crítico" ni a este blog como de "relaciones internacionales en español". C'erano i giorni dell'arcobaleno (Nicola di Bari) o, si se prefiere, on était jeune, on était fou (Charles Aznavour). Años de profundos cambios personales. Pero como estudiante de sociología, no niego que ya entonces tenía una cierta manía para ver qué significaban algunas canciones. Por ejemplo:
1. C'era un ragazzo che come me amava i Beatles e i Rolling Stones. Gianni Morandi. Era la omnipresente guerra del Vietnam pero, como suele suceder, sin pensar en quién agredía por qué a quién sino centrándose en el pobre muchacho que tocaba la guitarra y fue llamado a filas y murió allí. Individuo, pena y hasta algo de compasión. Pero ahí terminaba todo. Y ya era mucho, porque por lo menos sacaba el tema.
2.Chi non lavora non fa l'amore. Adriano Celentano. Es el caso opuesto dentro de aquella lógica del show business. Porque también eran los días del "autumno caldo". Huelgas, huelgas. El ciclo económico largo sufría una inflexión y se pasaba de la Fase A (vacas gordas) a una Fase B (vacas flacas) que ha terminado hundiéndose en lo que llaman "crisis". La canción, si la entendí bien entonces, era precisamente contra los huelguistas. Sacaba el tema, sí, pero a la contra. Con sorna, pero a la contra.
4. Amore ritorna le colline sono in fiore (Gigliola Cinquetti) y Che non mi capirai, mamma, so già che non mi capirai ("La siepe", Al Bano). Dos versiones de otro fenómeno de la época, común para Italia y España: la emigración, tanto del campo a la ciudad como del país al extranjero (Alemania, por ejemplo). En la primera la mocita le canta a su amor emigrante pidiéndole que vuelva aunque no se haya convertido en alguien importante (perche sei importante per me). En la segunda, el mozo le canta a su madre (la mamma) diciéndole que se va aunque no le comprenda y se despide de los amigos, los campos y, claro, de la madre. Son temas más convencionales (habría que añadir el muy anterior zortziko "Maitetxu mía" -"buscando hacer fortuna como emigrante me fui a otras tierras etc.").
¿Qué ha cambiado? Primero, que no me interesan ya esas canciones que habían seguido a las de Los Chalchaleros, Los Fronterizos, Los Tucu-tucu, cuestiones de gusto motivado por el ambiente y que a su vez serían seguidas por Llach, Serrat, Montllor, Bonet, Raimon... que también dejaron de interesarme.
Segundo, que las guerras ahora no tienen esa oposición, entre otras razones porque o son más cortas o son más lejanas o tienen mejores relaciones públicas (el caso de Irak tuvo oposición a su inicio y ahí terminó todo, excepto cuando "c'era un ragazzo che come me etc", es decir, excepto cuando vuelven los ataúdes). Y se ve qué reacción suscitan las tensiones recientes en torno a Irán.
Tercero, que los "otoños calientes" van a ser la norma en países centrales donde ya comienza a haber una continuidad de huelgas generales (y las que van a venir). Si eso va a llevar a que "chi non lavora non fa l'amore", está por ver, pero no me extrañaría que los culpables de la que está cayendo "fuesen" los huelguistas, no los financieros avarientos y políticos irresponsables. 
Y, cuarto, que aquellos países de emigración se convirtieron en países de inmigración y, de nuevo, en países de emigración, cosa bastante más complicada ahora que entonces ya que el rechazo del inmigrante va a acompañado por la fuerza de expulsión de mano de obra muy cualificada (la de entonces era sin cualificar).
Remontándome todavía más en el pasado, penso che un sogno così non ritorni mai più. Pero volviendo a "La siepe" y aunque creamos lo contrario: il mondo non finisce oltre la siepe che circonda la nostra casa. "Mi" mundo no es "el" mundo. Ni en el espacio ni en el tiempo.

viernes, 6 de enero de 2012

Decadencia USA

El texto sobre las prioridades para la defensa de los Estados Unidos, documento que acaba de publicarse, se inicia con una frase firmada por el presidente Obama: "Nuestra Nación se encuentra en un momento de transición". El resto del párrafo es más discutible (por ejemplo, cuando habla de haber "ajusticiado" a Ben Laden -"delivering justice to Osaba bin Laden") o demasiado obvio: tienen problemas con los recortes presupuestarios sobre todo cuando se aplican al campo militar. Pero, en general, el párrafo contiene algunas afirmaciones que en Foreign Policy se tratan con su nombre: grandes mentiras.
Pero volviendo a lo que parece cierto: transición ¿hacia qué? Zbigniew Brzezinski responde también en Foreign Policy: hacia un mundo peligrosamente inestable ya que la decadencia de los Estados Unidos como potencia hegemónica no parece que vaya acompañada por el auge de una potencia alternativa. Brzezinski no cree que la China pueda serlo. Otra cosa es la retórica política estadounidense o que, de ser alguien, tendría que ser la China. 
Sin embargo, un mundo sin potencia hegemónica, es decir, sin el liderazgo que el documento estadounidense que cito al principio pretende mantener, no es necesariamente un mundo caótico. Buena parte del caos actual es más una reacción a ese liderazgo. De nuevo: tiempos interesantes.

miércoles, 4 de enero de 2012

El año del Dragón

Este año se acaba el mundo, así que vaya preparándose. Y no me refiero a que terminará el mundo de Obama (que perderá las elecciones presidenciales), el del PAN en México (creo que ganará Peña, del PRI), el de Sarkozy en Francia (que perderá frente a los socialistas) y, ya puestos, el del PSOE en Andalucía. Eso sí, Chávez perderá votos, pero seguirá en la presidencia de Venezuela. No. No me refiero a ese fin del “su” mundo. Me refiero al fin del mundo-mundo.
Algunos “New Age” dan el 2012 como principio de un gran cambio, aunque hay dos corrientes diferentes: la de los que creen que se trata del fin del Humanidad tal y como la conocemos y la de los que creen que nos elevaremos a un nivel superior de conciencia. Personalmente, no me parece que el que sea un año bisiesto que empiece en domingo se convierta en un argumento definitivo ya que los números de este calendario que usamos son convencionales y los años bisiestos no vienen forzados por la naturaleza, sino por los hombres, igual que el que empiece en el 0 ó en el 1 D.C. es una convención. De hecho, el día 23 del duodécimo mes lunar terminará el año y comenzarán las fiestas de primavera... en la China. ¿Por qué el calendario gregoriano/juliano va a tener un impacto sobre el mundo mayor que el chino o, ya puestos, el judío, el musulmán o el aymara?
Dicen también que los mayas dan igualmente el 2012 (no queda claro si el 21 ó el 22 de diciembre) como el del fin de una era, aunque, en este caso, tengo interpretaciones que seguro que los mayas (no sus esotéricos portavoces no mayas) aceptarían: el calendario maya consiste en dos ruedas dentadas, una más grande y la otra más pequeña, que giran una sobre otra marcando el nombre de los años según las sucesivas conjunciones de las ruedas. Y cuando se vuelve al principio, es decir, cuando la coincidencia se repite, pues se inicia otro ciclo. Nada más.
No es la primera vez que se anuncia el fin del mundo. El 22 de octubre de 1844 tendría que haber sucedido según William Miller. Los Adventistas del Séptimo Día se originaron a partir de la Gran Decepción que se produjo al día siguiente, al ver que Jesús no regresaba a la Tierra como se había anunciado.
Sin ir tan lejos, Joel Rosenberg, reconocido Christian Zionist, anduvo este año a la greña con el también telepredicador Harold Camping. Ambos estaban en la línea de analizar la Biblia en general y el Apocalipsis en particular para encontrar allí las claves del Fin del Mundo. Rosemberg, como Cristiano Sionista, cree que es labor de todo buen cristiano el promover la Segunda Venida de Cristo a la Tierra. Eso como cristiano. Pero como sionista, cree que una buena manera de conseguirlo es procurar que el Estado de Israel recupere sus fronteras bíblicas (supongo que las que se extienden del Éufrates al Nilo). Eso sí, son proisraelitas, aunque algunos son antijudíos por aquello de que fueron los judíos los que mataron a Jesús de Nazaret.
Pero el problema de Rosemberg no era ninguno de esos, que compartía con Camping. El problema era que este último puso fecha: el Día del Juicio tendría que haber sido el 21 de mayo y el Fin del Mundo el 11 de octubre. Los argumentos exegéticos, que incluyen la matemática del ingeniero Camping, eran muy elaborados a partir de la Biblia en inglés. Eso sí, mientras tal cosa sucedía se podían dejar donaciones en la web de Camping que no parecía muy preocupado por la inminencia del evento y seguía interesado en recibir algún dinero para aguantar hasta entonces. El problema de Rosemberg era que dice que el evangelio dice que "no sabéis ni el día ni la hora", así que sí que habrá fin del mundo y juicio final, pero seguimos sin saber cuándo, según Rosemberg.
Lo que sí tendremos es un par de versiones más del “o ahora o nunca” a que nos tienen acostumbrados los, es un decir, líderes europeos. Es un decir lo de líderes porque, entre ellos, son pocos los que mandan y uno habrá perdido las elecciones de 2012 y la otra perderá las de 2013. Lo de europeos es otro decir, porque son más nacionalistas que europeístas. Pero ese mundo sí que me parece que habrá tocado a su fin. Para bien o para mal. Así que felices 366 días.
(Publicado hoy en el diario Información - Alicante -)
Nota: si, a pesar de estas dosis de escepticismo, se sigue creyendo en el fin del mundo en 2012, aconsejo visitar Bugarach en Francia o Vilcabamba en el Ecuador: igual funciona)

Bancos: maravillosa coherencia

Hay motivos para desconfiar del director de oficina que te aconseja esto o lo otro para tus magros ahorros. El pobre sufre presión de su central para cumplir determinados objetivos y tiene que venderte la burra como pueda (algún conocido no ha podido resistir la presión y ha abandonado la porfía). Hubo un tiempo en que las Cajas de Ahorro españolas se dedicaban a la gestión de "patrimonios familiares" y el consejo de un director de oficina era como el de un padre. Pero ya no existen las Cajas de Ahorro desde hace mucho tiempo: antes, en la práctica; ahora, legalmente. Todo son Bancos que buscan el beneficio propio y ya no son "el interés más desinteresado", sino el interés propio, el de ellos, no el tuyo.
Aquí  se narran los motivos para desconfiar de las predicciones económicas de grandes Bancos como Lehman: son mentirijillas para mover a los inversores en una determinada dirección que resulta ser la contraria de lo que esos Bancos van a hacer. Habría que hacer lo que hacen, no lo que dicen. Es la mejor explicación de los clamorosos "errores" de predicción del Banco, que, por lo visto, no son errores sino mentiras intencionadas de quienes buscan el beneficio propio para el cual "todo vale", según reza el precepto capitalista (repito: capitalista significa "dedicado al capital" como economista significa "dedicado a la economía"; si se prefiere, capitalista significa "ideología que defiende al capital" como socialista significaría "ideología que defiende a la sociedad" -eran otros tiempos-)
Así que hay motivos para no asombrarse de que los Bancos reciban dinero a un interés bajísimo por parte de Bancos Centrales (financiados por los Estados miembros europeos o, directamente, por su propio Estado como sucede con la Reserva Federal estadounidense) o por parte de los propios Estados para que presten dinero a esos Estados a un interés mucho más alto, de forma que, según dicen, los Estados pagan 600 veces más que los Bancos. Beneficio asegurado.
Maravillosa coherencia entre la relación de ventanilla con el cliente, la del Banco con los inversores y la de los Bancos con los Estados. Supongo que no se trata de la "mano invisible", porque es obvio que en los tres casos se trata de una forma de estafa que nada tiene que ver con los "sentimientos morales" del bueno de Adam Smith, que en gloria esté.

martes, 3 de enero de 2012

Sigue la epidemia política

El artículo trata de los males que están causando los recortes gubernamentales haciendo ver la crueldad del gobierno que los practica. El artículo añade:
En toda mi vida política no ha habido un equipo dirigente más insensible o inepto ni un gobierno más hábil en disfrazar su naturaleza.
Lo grave es que habría muchos europeos que podrían decir lo mismo. Y se podría referir al gobierno de la Generalidad Catalana o Valenciana o al actual gobierno central español o al anterior. Se refiere al gobierno de Londres. Pero todos creen que lo propio es diferente. Y eso es parte del problema.

lunes, 2 de enero de 2012

Izquierda, desarrollo y elecciones

El último Comentario (el 320 de 1º de enero, traducido al castellano en La Jornada) de Immanuel Wallerstein parte de las protestas de 2011 (árabes, indignados, "occupy") y de cómo han cambiado la percepción de algunos problemas haciendo que capas sociales hasta ahora ajenas a la discusión entren a ver si el sistema es bueno o hay que cambiarlo (por cierto, Hobsbawm ha subrayado que, a pesar de las semejanzas, a diferencia de 1848, ahora se trata de clases medias, no del proletariado). Pero para cambiarlo hacen falta estrategias y tácticas que todavía no se perciben. Wallerstein añade un problema adicional: el de la división histórica de las izquierdas, normalmente peleadas entre sí, y la necesidad de buscar compromisos entre ellas, cosa, por cierto, harto difícil. Trasformados en tipologías, estas serían las izquierdas existentes según defiendan el desarrollismo (crecimiento a toda costa, incluso el medioambiental) o lo rechacen y según planteen el tema electoral: los que rechazan votar en un sistema básicamente corrupto, los pragmáticos que votan por el mal menor (piensan que los que sufren, lo hacen a corto plazo y es ahí donde hay que dar respuestas) y los que prefieren votar por la "verdadera izquierda" aunque su voto no tenga efectos reales sobre la situación de "los de abajo". Esta es mi combinación:


Desarrollistas
Anti-desarrollistas
Rechazan votar

1
2
Pragmáticos del mal menor

3
4
Votan por la “verdadera izquierda”
5
6

Aparecen 6, pero son 5 ya que la casilla 1 está vacía. Son, como se ve, diferencias en cuanto a objetivos y medios, pero también sobre plazos, siendo la mayor diferencia la que se da entre 3 y 6, aunque los "verdaderos" anti-sistema estén en 2. Las discusiones entre ellos (prosigue Wallerstein) son interminables y muy agudas en algunos contextos como los andinos que sigo con mucho interés y las descalificaciones mutuas son la tónica. Lejos, pues, del acuerdo que propone Wallerstein que, cierto, es posible y, también, es deseable, pero que es poco probable, condenando así a las distintas fuerzas a luchar contra las otras por "clientelas" muy parecidas. Y así la izquierda se hace irrelevante (que es lo que 3 dice de 6) o es cooptada por la derecha (que es lo que 6 dice de 3, negándole su carácter de "izquierda"). Y el que gane, gane.
Nota: en las Españas, el PSOE y sus votantes estarían en 3 mientras Izquierda Unida estaría en 5 con retórica 6 en algunos de sus miembros. En el Ecuador, el gobierno estaría en 3 y Montecristi Vive y demás componentes de la Coordinadora Plurinacional -MPD, Pachakutik etc.- en 6)