domingo, 31 de julio de 2011

Confianza en los medios

Esto es lo que acaba de publicar Gallup sobre qué se piensa, en diversos países, sobre la calidad e integridad (moral) de los medios de comunicación (si no aparece la tabla, también puede verse aquí -supongo-):

EU confidence in media.gif
Estados Unidos, Grecia y Hungría en un extremo, con menos de un tercio de los encuestados mostrando opiniones positivas a este respecto. En el otro extremo, los ingenuos de Irlanda, Luxemburgo, Eslovenia y España que no saben, como ahora se ha visto con el murdoch-gate, que los dueños llaman a los consejos de redacción y dicen de qué se puede hablar y de qué no. Un miembro de uno de esos consejos y de un periódico de los llamados "de referencia" me contaba hace años que la práctica era habitual en España. Y lo contaba con nombres, apellidos y detalles. En todo este tiempo, tengo motivos para suponer que ha aumentado tal ejercicio de la "libertad de expresión".

sábado, 30 de julio de 2011

La guerra de Afganistán

El próximo 7 de octubre se cumplirán 10 años de aquella guerra de venganza que inició Estados Unidos contra no se sabe bien qué, aunque ellos decían que Al Qaeda ya que Al Qaeda se suponía que había llevado a cabo el acto por el que se estaba practicando la venganza (ya se sabe que somos "nosotros" los que tenemos derecho a vengarnos: los "otros", no, que son unos salvajes fanáticos).
A pocos días del evento, una noticia y una encuesta al respecto:
La noticia, del Washington Post, es que Al Qaeda se encuentra al borde del colapso gracias a la muerte (asesinato) de Ben Laden y al uso (y abuso) de "drones" (aviones teledirigidos) contra el territorio de... Pakistán. Si uno se lee el artículo (no hace falta hacerlo con detalles) se encuentra dos cosas: una, que uno no es el único en sospechar aviesas intenciones en dicha noticia; y, dos, que Afganistán aparece como Pilatos en el Credo cristiano. No es lo que ahora importa. O, por lo menos, importa menos que Pakistán o Yemen.
La encuesta (de GlobeScan) se refiere, en cambio, al hecho evidente de que algo habrá que hacer con Afganistán (hacia donde parten 200 soldados adicionales del ejército español -no necesariamente españoles- que se unen al contingente allí ya desplegado "bajo mando de la OTAN", es decir, de los Estados Unidos que dicen que se van). En la encuesta se preguntaba ¿qué hacer? y las opciones era "irse, no más", "más de lo mismo" y "negociar con / permitir el acceso al gobierno por parte de / los talibán". Para el conjunto de los 24 países encuestados, la opción que más respuestas suscitaba era esta última (40 por ciento), seguida por la de abandonar el país (29) y, finalmente, por la de los que preferirían que se siguiese (16 por ciento). 
Por países, estas eran las respuestas:

No hay muchas sorpresas. En los Estados Unidos predomina la respuesta en el sentido de continuar con el esfuerzo hasta derrotar militarmente a los talibán (si es que tal cosa fuese posible, añado). Alemania y Pakistán dan los mayores porcentajes en la línea de irse de allí ya. Y en las Filipinas y en  el Brasil  se opina mayoritariamente a favor de la negociación unida a la opción de dar entrada a los talibán en el gobierno (no me parece una buena agrupación de respuestas -son demasiado diferentes entre sí-, pero ya se sabe cómo son estos sociólogos metidos a periodistas o viceversa).
A estas alturas parece que el argumento fundamental para estar allí es que se está allí.
El miércoles pasado, un comentarista (anónimo, por supuesto) al artículo que publiqué en el diario Información y que reproduje aquí, decía que con los terroristas no había que negociar nunca (y aprovechaba, ya que el Pisuerga pasa por Valladolid, para pedir la dimisión del presidente socialista y el futuro candidato a la presidencia por dicho partido). Cualquiera de las partes puede pensar lo mismo, pero también cada una de ellas puede pensar que la rendición de la otra está a la vuelta de la esquina (que no parece probable). Así que lo que queda es continuar con las cosas tal y como están. Con lo fácil que sería para todos precisamente lo que el comentarista niega de plano... Pero la opinión es la opinión.

viernes, 29 de julio de 2011

Extrema derecha europea

El resumen está aquí, con los partidos ordenados de mayor a menor porcentaje de votos en sus últimas elecciones legislativas y una breve reseña de los mismos. Austria y Suiza tiene al mayor partido e Inglaterra y Alemania los menores. Hay sitio para Grecia, Lituania, Letonia o Rumanía y, claro, para Francia e Italia. No hay datos sobre España. Pero no recuerdo de dónde era el tal Hitler, que algo tuvo que ver con el lío que se montó en la crisis del 29. ¿Austriaco?

El político y el científico

Se presenta como un informe científico (objetivo, desapasionado, empírico), pero es un informe político. Con todo su derecho, faltaría más. Pero ya no está tan claro que sea aceptable el que dé por científico lo que es político.
Se trata de un informe sobre el pleito entablado por el presidente ecuatoriano Rafael Correa, a título personal si tal cosa tiene sentido, contra un periódico (El Universo) y un periodista (Emilio Palacio) y el fallo a favor de aquél y contra estos. Recurrido por estos, pero esa es otra historia. El elemento político se observa en dos puntos por lo menos:
1. La dicotomización. El informe pretende, contra toda objetividad, que la vida política ecuatoriana se desarrolla entre la derecha (Nebot, empresario y alcalde de Guayaquil a la cabeza) y el presidente Correa. Olvida a los sectores a la izquierda de Correa a los que desdeña como minoritarios y reduce a una sola persona de la que se extraña que, en esta porfía, no esté a favor de Correa... como los autores del informe.
2. La desautorización. La pelea entre Correa y los medios es entre el presidente revolucionario y los "medios empresariales" (sin alusiones a los "medios gubernamentales"). No voy a ser yo quien defienda las malas prácticas de los propietarios de medios y más en pleno murdoch-gate. Pero no es esa la pelea... excepto para los que, según el primer principio, tienen que ver las cosas entre el Bien (presidente Correa -obsérvese que no es un partido o un movimiento sino una persona-) y el Mal (los que se le oponen).
El informe recoge el anuncio del presidente Correa de que la indemnización que pide la ingresará a las arcas públicas. No es una cuestión inocente: el fruto de una querella anterior, en este caso contra un banco, la dedicó, en parte, a comprarse un apartamento en Bélgica después de haber criticado a los que sacan dinero del país e invierten en el extranjero. 
No es una cuestión local. El informe es un ejemplo más de malas prácticas científicas por exceso de política. Sé bien, por experiencia personal, que es difícil salirse del problema weberiano. Pero hay que señalarlo con el dedo cuando se observa. Ninguna suspicacia cuando el señalado soy yo.

Comunidad imaginada

Del "groupthink" de ayer he pasado a "Les veus de les places", una colección muy reciente de artículos cortos escritos por participantes en las acampadas de la Plaza de Cataluña en cualquiera de sus tres versiones (Islandia, Tahrir, Palestina). Muy interesante. Y muy recomendable para los que no hayan tenido contacto con el tema y quieran tener información de primera mano sobre qué quieren y por qué lo quieren.
Hay un punto que recorre prácticamente todas las intervenciones, pero me temo que se trate de mi deformación profesional que me hace encontrar lo que no buscaba. Veamos.
Un viejo sociólogo distinguía dos formas de asociación humana: la comunidad y la sociedad (si perteneciese al gremio de sociólogos pedantones, pondría las dos palabras en alemán aunque sea la lengua en la que he fracasado un par de veces y no he logrado incorporármela). La comunidad se basa en relaciones primarias, directas, afectivas mientras que la sociedad se basa en el contrato, el intercambio más o menos interesado, son relaciones más distantes que las de la comunidad. Esa es una. La otra idea, de otro sociólogo, en este caso francés, es la que apunta al hecho de la progresiva "anomía" en las sociedades modernaas (anomía, del griego, significa "ausencia de normas", aunque el francés parece que se refería más a la "ausencia de normas compartidas"). Por fin, otro colega, noruego en este caso, ha introducido (con poco éxito, todo hay que decirlo) la palabra "atomía", la ausencia de relaciones estables entre los "átomos" sociales, es decir, los individuos aislados.
Pues bien. Para muchas personas, la situación de "atomía", de soledad, había sido acrecentada por la "anomía" que produjo una prédica constante del principio "todo vale" y "cada uno a la suya", prédica que se llevaba a cabo a través del ejemplo de "los de arriba". A lo más que daba la situación era a formar parte de asociaciones.
Y, de repente, la indignación. No voy a entrar otra vez a motivos y alternativas. Pero sí me ha impresionado la constante en los textos leídos desde la mayor simpatía posible: hemos descubierto la comunidad, hemos superado la anomía y ya no hay atomía. El riesgo de "groupthink" es real, pero las funciones que cumple la inmersión en la masa  son también evidentes. 
He estado en un par de manifestaciones en toda mi vida y estaba más como observador que como participante. Y sólo una vez he estado en un "fondo sur" de un estadio de fútbol coreando insultos al árbitro y al equipo visitante. Por lo general, como decía un ex-amigo, soy un contemplativo: contemplo.
De todos modos, la comunidad imaginada del 15M es un elemento más para entender el movimiento. No la única, pero no despreciable.

jueves, 28 de julio de 2011

Políticos irresponsables

Me encanta la metáfora: los republicanos, en los Estados Unidos, actúan como si pensaran que, llevando al Titanic a chocar contra el iceberg, podrán tomar el poder de manos del capitán que se hunde; pero lo que olvidan es que están en el mismo barco que el capitán. Y si la economía estadounidense se hunde por politiquería (envuelta en el oropel del populismo y el extremismo), les va a costar levantar lo que ya de por sí está bastante hundido. Lo sensato y razonable sería remar todos en la misma dirección para evitar el iceberg de este 2 de agosto. Y no lo piensan hacer ni en un lado ni en el otro, y eso que Obama ya ha hecho más concesiones de las que sus votantes estaban dispuestos a aceptar.
Celtíberos: ¿os suena? A mí, sí. Y más viendo el espectáculo que han dado estos días los "responsables" de economía del gobierno central y de los periféricos. Como si la deuda no existiese. Como si no pudiese haber un inmediato "ataque" contra el Reino de España. Como si cambiando de capitán el iceberg desapareciese y la tormenta amainase. 
Claro que hay motivos para estar indignados con estos irresponsables.

Groupthink

Es un fenómeno que me fascina y que se encuentra en muchos contextos muy diferentes. Su lógica sería esta:
1. Es obvio que nadie sabe de todo o, si se prefiere, que todos tenemos enormes lagunas en nuestros conocimientos.
2. Es muy frecuente que tengamos que tomar decisiones sobre asuntos que o desconocemos o tenemos un conocimiento muy escaso sobre los mismos.
3. De hecho, la mayor parte de las cosas que sabemos, las sabemos porque creemos a los que nos las dicen y las adoptamos en la medida en que las compartimos con otros.
Pues bien. Tendría que ser frecuente que nos encontremos en situaciones en las que los participantes afirman con mucha seguridad cosas que caen bajo los tres puntos anteriores. O no tienen en cuenta todos los componentes del caso o, incluso, tienen en cuenta tan pocos de ellos que, prácticamente, no tienen en cuenta ninguno de los importantes.
Me ha pasado hace poco en un encuentro con amigos con los que tengo muchas afinidades. De repente me di cuenta de que estaban afirmando cosas cuyo análisis era tan incompleto que asombraba la seguridad con que se mantenían las opiniones. Eso es el "groupthink", cuando el que piensa no es el individuo (la caña más débil del universo, pero es una caña que piensa) sino el grupo: precisamente porque pertenecemos al grupo es por lo que afirmamos tal o cual cosa. En este caso era sobre si hay que estar a favor o en contra del euro (yo, por mi parte, no lo tengo claro).
Es inevitable ese anclado de nuestras creencias. Creencias no suficientemente sometidas a verificación (muchas veces, porque es imposible). En la wiki dan este esquema que me resulta sugestivo y más pensando en situaciones recientes (ver, especialmente, la columna D):



¿Solución? La más obvia: no hacer problema de lo dicho y tirar p'alante. La más complicada: procurar pertenecer a varios grupos diferentes entre sí y de composición suficientemente heterogénea como para imposibilitar el "groupthink". Bueno, nunca se imposibilita, dado el punto 1 enumerado arriba. Pero, por lo menos, se reduce su probabilidad mientras aumenta la del escepticismo, que, para nuestra desgracia, no suele ser la mejor guía para mejorar las cosas y sí para dejarlas tan mal como estaban si de escéptico se pasa a positivista. 

miércoles, 27 de julio de 2011

Terrorismos

Algunos creemos que no hay ninguna idea, por trascendente que sea, que valga más que una vida. Otros, evidentemente, practican lo contrario: sus ideas podrán tener consecuencias atroces en términos de muertes, pero vale la pena defenderlas, aun a costa de la vida de otros. A tenor de lo que dicen que decía en su blog, es el caso del joven noruego acusado de la matanza de un centenar de personas la semana pasada en Oslo. Por decirlo todo, también los hay que, por defender sus intereses, están dispuestos a sacrificar las vidas que haga falta: el control del petróleo, los intereses económicos particulares, el poder en general, son más importantes para ellos que las vidas humanas anónimas. Irak, Afganistán o Libia no se diferencian mucho de la actitud de Napoleón ante las posibles pérdidas de soldados: todo con tal de conseguir la gloria y la victoria.
A lo más que llegan algunos de los que ponen los intereses por encima de la vida humana es a valorar monetariamente la vida de esas personas anónimas. Ya se le echó en cara a Nicholas Stern, autor de un estudio encargado por Tony Blair para evaluar el impacto del posible cambio climático. Lo que hacía el ex-funcionario del Banco Mundial era aplicar un modelo al funcionamiento de algunas variables (alimentos, agua, ecosistemas) y ver qué sucedería si la temperatura media aumentaba diversos grados. Algo así como haría, de inmediato, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático puesto en marcha por Naciones Unidas. Lo peculiar del estudio de Sir Nicholas era que uno de los instrumentos que utilizaba para evaluar el impacto de los posibles cambios de temperatura media en el Planeta era asignar un valor monetario a la vida humana. Es la forma que el economista encontraba de poder hablar con seriedad del impacto del cambio climático. Pase. Pero lo que era más espectacular en tal intento era que el “valor” (más bien, “precio”) de la vida humana era diferente si se trataba de personas del llamado “mundo en desarrollo” o del “mundo desarrollado”. La vida, en los países “subdesarrollados”, “valía” menos que en los países “desarrollados”, con independencia de que, si el tal cambio climático se produjese, sería causado más por los habitantes de los países “desarrollados” contaminadores mientras que los “subdesarrollados” serían los que más sufrirían las consecuencias.
Lo pongo como otro ejemplo de insensibilidad hacia la vida humana, tanto por el intento de asignarle un valor monetario (las empresas de seguros lo hacen habitualmente y las penas judiciales por asesinato también recurren a ello) como por la repugnante división entre vidas con más valor que otras, vida “valiosas” y vidas “prescindibles”. Cierto que en Somalia están muriendo a miles, pero, evidentemente, no son vidas “valiosas”.
Vuelvo a Oslo y tengo que recordar lo sucedido en Oklahoma, en 1995, con una bomba en un edificio federal. El mismo día en que sucedió, escuché “La Voz de América” y su diagnóstico: “muslim fanatics”. Después resultó que el condenado por el atentado era rubio, de ojos azules y cristiano. Fanático, sí. Pero de otro orden: de las Milicias de la extrema derecha estadounidense. Aunque la Historia no se repite ni en comedia ni en tragedia, resulta curioso que ahora la primera reacción de los islamófobos haya sido atribuir la masacre a los islamistas hasta saber que el autor podría ser, a su vez, un islamófobo, contrario al “marxismo cultural” que, afirma, ha hundido a Europa y, ya puestos, contrario a la inmigración de “diferentes” de menos “valor”. Antiguo militante del segundo partido de Noruega, el Progresista o “del Progreso”.
Las prácticas terroristas aparecen como irracionales para los que tienen la vida humana como valor supremo. Sin embargo, tiene su racionalidad: el terrorismo es una práctica (no una ideología, por cierto) que se aplica como medio para un fin. Y es ese fin el que hay que conocer para, entre otras cosas, hacer ver que el medio elegido no lleva al fin. En otras palabras, la práctica terrorista no sólo es rechazable desde el punto de vista de los valores sino que, además, es estúpida porque sólo consigue el mal sin mezcla de bien alguno ni para el que la practica ni, mucho menos, para los que la sufren. Lo dicho se aplica, obviamente, a las prácticas de ETA.
Pero hay más: las prácticas terroristas pueden ser expresión de frustraciones que generan una agresividad que se convierte en agresión contra el diferente ideológico, religioso o extranjero. Como pasó en la crisis de 1929.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

martes, 26 de julio de 2011

Gasto social europeo

Estos son los datos que da Eurostat para el gasto social por habitante en la Unión Europea y asimilados para 2008. Son los que publicaron en 2010 y no los he visto posteriores. Permiten algunas observaciones sin acritud, al margen de la tontería de dar seis cifras decimales para datos tan problemáticos como estos. Pero, en fin, así se creen que son más exactos. 
Luxembourg           16.339,193580
Norway                 14.401,669589
Denmark               12.602,753483
Switzerland           11.832,447501
Sweden                 10.640,902641
Netherlands           10.314,315266
Austria                    9.568,975029
France                     9.338,811276
Finland                    9.141,416419
Belgium                   9.112,655665
Ireland                     8.995,218450
Germany                 8.388,089530
Italy                        7.281,767103
Iceland                    7.132,247968
United Kingdom       7.013,515576
Greece                    5.446,104108
Spain                      5.424,961780
Cyprus                   4.005,620850
Slovenia                 3.965,524014
Portugal                 3.942,350926
Czech Republic      2.656,037135
Malta                     2.628,984294
Hungary                 2.406,115887
Slovakia                1.919,225176
Estonia                  1.808,581715
Poland                   1.767,673708
Lithuania               1.553,519905
Latvia                   1.283,029218
Romania                  925,979161
Bulgaria                  719,223645
La lista, que he hecho ordenar de más a menos, está encabezada por los países de tradición socialdemócrata (ay, Noruega) y tiene en la cola a los países de tradición comunista, pero cuyo comunismo se vino abajo y fue sustituido por el "mercado" con políticas duramente neoliberales.
Se podría decir que la lista tiene a su cabeza los países desarrollados, a su cola los subdesarrollados y, en medio, a los países en vías de subdesarrollo como se verá, si Eurostat sigue existiendo y, en su caso, si sigue produciendo estas estadísticas "a su debido retraso", se verá, digo, cuando se publiquen los datos "post-crisis" o, para ser algo más precisos, datos posteriores a las políticas de ajuste a las que han sido sometidos casi todos estos países. Unos más (y lo notarán más) y otros menos. Porque la reducción del gasto social es selectiva. Y, con esos datos, también se podría decir que, igual que para una moneda común haría falta una política económica y fiscal común, para una sociedad común haría falta una política social común que, evidentemente, no existe, teniendo Noruega (Luxemburgo es particular) un gasto social per cápita veinte veces mayor que el de Bulgaria.
La cosa cambia ligeramente, pero no de forma irrelevante, si lo que se ordena es el gasto social en porcentaje del respectivo PIB. Francia sube en este nuevo cuadro y Noruega baja (vaya manía la de dar los porcentajes con ¡seis! cifras decimales: en una tesis, la suspendería. Por pedante).

France                    30,762858
Denmark                29,694997
Sweden                  29,352896
Netherlands           28,449782
Belgium                 28,284181
Austria                   28,180851
Italy                       27,788606
Germany               27,758620
Switzerland           26,395850
Finland                  26,305045
Greece                   25,966840
Portugal                 24,332607
United Kingdom   23,718214
Spain                     22,712305
Hungary                22,705968
Norway                 22,438136
Ireland                  22,117971
Iceland                  22,031309
Slovenia                21,486818
Luxembourg         20,141845
Malta                    18,856274
Czech Republic    18,722995
Poland                  18,557958
Cyprus                  18,418220
Lithuania              16,157619
Slovakia                16,018534
Bulgaria                15,475162
Romania               14,253289
Latvia                   12,620748
Me he dejado llevar por el feo vicio de convertir estos problemas en una cuestión de quién va primero y quién va último, cuando ese no es el problema, sino el de saber quién hace las cosas bien, para así tomar ejemplo. No necesariamente es el primero cuando, además, se puede elegir entre Noruega o Francia y es obvio que son modelos diferentes.

lunes, 25 de julio de 2011

Cambios de política

Algo pasa cuando los que se supone que deberían decir A, dicen No-A en general. También sucede en Inglaterra donde hasta se está poniendo en cuarentena la independencia del Banco Central (el Reino Unido sí tiene banco central ya que no depende del Europeo de Frankfurt) y un ministro aboga por imprimir más moneda, "darle a la maquinita" que ahora se llama púdicamente QE, facilitación cuantitativa. Ni se plantea que tal práctica pueda tener efectos inflacionarios. Lo que quiere es arreglar, de inmediato, la falta de liquidez del sistema bombeando nuevas monedas tengan o no base en la economía real.
La impresión es de pánico y de dar palos de ciego, lo cual no me extraña: desde que entramos en la Gran Depresión, se ha entrado, como decía Stiglitz, en una "terra incognita" de la que no hay mapas y en la que hay que moverse tanteando lo que se pisa. Y se propone reducir el impuesto de los más ricos (como es el caso) o se propone aumentar el circulante. 
Si reduces gastos públicos, se contrae el consumo y, por tanto, la demanda. Si aumentas los impuestos, se corta la inversión y, por tanto, la oferta. Y si haces las dos cosas a la vez en un esfuerzo desesperado por afrontar las deudas monstruosas que arrastras, ni te digo.
La actividad económica parece que se ha alejado mucho de lo que los manuales de economía han venido contando. Y, faltos de una teoría económica en la que confiar, ni siquiera de economistas muertos (ya no confían ni en los neoclásicos y temen a los keynesianos), se dedican a los palos de ciego a ver si aciertan con la piñata por pura casualidad, aunque en el intento puedan dejar sin ojo a algún que otro de los asistentes.
Para colmo de males, ahora se ve con mucha más claridad que las llamadas ciencias económicas dejan de ser ciencia cuando evitan cuidadosamente cualquier otra variable que no haya sido etiquetada de antemano como "económica". Y la realidad, que no es sólo "económica", sino también política, geopolítica, cultural, social, psicológica y hasta "ética" (la cuestión de los valores), se venga. Los hechos son tozudos, con independencia de que la frase sea de Lenin o de John Adams: la verdad es la verdad la diga Agamenón o su porquero. Y como tales tozudos, no se dejan desmembrar en "hechos económicos", "hechos políticos", "hechos históricos", "hechos psicológicos" etc. Proyecto necesario e impensable: re-unificar las ciencias sociales.

domingo, 24 de julio de 2011

Climate-gate

Ahora dicen que lo del "climate-gate" (aquella serie de correos electrónicos entre científicos del Panel sobre el Cambio Climático) también se debió al hábito del grupo Murdoch de pinchar teléfonos y controlar e-mails. No quita nada de aquel asunto y tiene toda la pinta de hacer leña del árbol tambaleante (no caído) en lo que ahora se llama el Murdoch-gate. Pero indica hasta qué punto es "normal" que "todo valga" con tal de sacar adelante los propios intereses. También se supo que los mensajes de los teléfonos móviles usados el 11-S desde las Torres Gemelas se pudieron conocer.
El primer caso, me tranquiliza: no soy importante como para que me vigilen. El segundo, no: nos vigilan a todos. Big Brother watches you (no lo pongo en castellano porque lo de Gran Hermano ha adquirido otras connotaciones). Eso sí: esa vigilancia no sirve para prevenir  todos los atentados.

sábado, 23 de julio de 2011

Oslo

Incluso reportajes como el de Associated Press que quieren ser equilibrados (y que, de todos modos, caen en el vicio de incluir "el caso personal" para darle vida) acaban diciendo lo que se dijo de la bomba en Oklahoma en 1995: que es cosa de los "yihadistas", extrañándose de que el sospechoso sea rubio y de ojos azules.
Para el caso de los Estados Unidos, escuché entonces las primeras reacciones en The Voice of America: "muslim fanatics". Resultó que también McVeigh, el condenado por el atentado, era rubio y de ojos azules y cristiano.
En algún suelto que leí anoche había una alusión a la posible pertenencia de LOS atacantes a grupos de extrema derecha. Pero la primera reacción, ayudada por la pronta reivindicación "yihadista" después retirada, era la de "muslim fanatics" y son de esperar los que digan que se trata de Al Qaeda o de alguna de sus franquicias. 
No puedo saber quiénes (porque me extrañaría que fuese uno solo, más o menos loco) lo hicieron. Constato el prejuicio sobre los "muslim fanatics" y la lista de hechos por los que los tales "fanatics" podrían buscar venganza y que los medios recuerdan desde extradiciones de líderes yihadistas a la participación del gobierno noruego en operaciones militares contra países árabes. Obviamente, tampoco puedo saber si esa idea de la venganza está en los yihadistas o es una proyección de los medios que saben que es lo que harían sus respectivos países "occidentales" si hubiese algo así con ellos (lo hizo el presidente Clinton en 1998, vengando el ataque a sus embajadas a golpe de misiles y sin preocuparse mucho de los objetivos, civiles o militares).
También constato, en el artículo que cito, la contraposición que se hace sobre las enormes medidas de seguridad de la embajada estadounidense en Oslo y la política de relativa apertura por parte de las autoridades noruegas cuando se trata de medidas de seguridad en sus instalaciones. Otra contraposición: las políticas antiterroristas estadounidenses que van hacia la represión y las políticas antiterroristas noruegas que van hacia la prevención.
Ninguna causa justifica esas muertes. Como ningún interés justifica las muertes de civiles en Paquistán, Libia o Afganistán. La vida humana es el bien supremo. Pero levanto acta de las curiosas reacciones primarias de los medios y la semejanza entre las primeras reacciones oficiales de los primeros ministros o presidentes de Noruega y, antes, Estados Unidos, Inglaterra y España: no podrán con nuestra democracia. ¿Es eso lo que está en discusión?
(Añadido por la tarde: Efectivamente, parece que se trata de un "fundamentalista cristiano". Curioso que  el periódico El País haya suprimido de su edición digital un artículo de opinión sobre Al Qaeda. El artículo, que está en la edición impresa que he leído, se puede ver reproducido aquí, aunque el blog es un tanto raro, por decir lo menos)

viernes, 22 de julio de 2011

Crisis: dos diagnósticos

Esta vez el localista es el francés, mientras que el estadounidense es capaz de ver que el Atlántico tiene dos costas, la oriental y la occidental. 
El francés, Saint-Etienne, se queda en la Unión Europea y su euro, baja a detalles sobre su Norte y su Sur, sobre la diferencia entre el modelo exportador alemán y el  consumidor francés, italiano y español y termina diciendo, implícitamente, que la ceguera de la clase política augura lo peor en un próximo futuro, en particular para los países del Sur que están en la lista de "sospechosos habituales".
El estadounidense, Krugman, creo que con más sentido, hace ver que el problema es algo más amplio y que habría exigido medidas que no se tomaron y exige medidas que probablemente no se van a tomar. Tampoco augura buenos tiempos para España, dicho sea de paso, al tiempo que muestra que la preocupación por el empleo ha desaparecido prácticamente para dejar paso a las consideraciones financieras sobre deuda y "mercados". La Gran Recesión ya pasó, pero la Depresión Menor parece que se va a quedar un tiempo en... ¿dónde?
Y ahí es donde tengo problemas con ambos: qué pasa con los países emergentes y qué pasa con la bifurcación que se ha producido dentro de los hasta hace poco llamados "países en desarrollo" y que ahora tiene una subcategoría: países menos desarrollados. Es decir, que mientras la Unión Europea se lame sus heridas (producidas, entre otros factores, por políticos de mala calidad), los países emergentes crecen como crece su empleo y algunos países "en desarrollo" conocen una bonanza económica que no comparten con los "menos desarrollados". 
La política cambia muy rápidamente. La economía es algo más lenta. Pero lo que suele ser muy lenta es la adaptación del modo que tenemos de ver las  cosas a esas cosas. Tendemos a una notable pereza mental o, si se prefiere, a una notable inercia en nuestro modo de ver las  cosas mientras esas  cosas corren desaforadas y nuestro modo de verlas está todavía en 20 años atrás. "Cultural lag" creo  que se llamaba a ese fenómeno de la lentitud con que las mentalidades, las ideologías, las percepciones de la realidad se adaptan a esa realidad a la que se supone responden o se supone reflejan.

Argumentar con ejemplos

Es obvio que no quieren entender qué sucede sino arrimar el ascua empírica a su sardina ideológica. Me refiero a la mayoría de "tertulianos" y pobladores de "talk shows". Por ejemplo, no quieren entender qué está sucediendo con la crisis europea sino que, muchos, quieren tomar selectivamente un ejemplo u otro para probar que su opción ideológica es la correcta.
Vaya por delante que lo de correcto no se tendría que aplicar a las ideologías, que son ideas que llevan a la acción a partir de determinados valores y los valores no son demostrables sino asumibles o inasumibles por el interlocutor. Cuando digo valores, me refiero a los criterios reales que se utilizan para elegir realmente entre alternativas reales, no al blablabla del marketing político.
Sin embargo, las ideologías se suelen presentar como "científicas" o "basadas en la realidad de las cosas" o "fundamentadas en el análisis empírico" y uno de los trucos que se usan para tal propósito es argumentar con ejemplos.
Esta mañana, haciendo mi habitual recorrido por las "tertulias" radiofónicas españolas -cosa que hago para divertirme, aunque hay veces que, confieso, consiguen irritarme-, me he encontrado con la siguiente situación en una de esas emisores, reputada como conservadora. Hablaban de la "cumbre" europea para afrontar la situación económica europea a partir del caso griego. Y la primera en la frente: porque hay quien lo presenta como si se tratase del caso griego y nada más que del caso griego, cuando lo que está en discusión es algo más amplio.
En ese contexto de la "tertulia", uno de los "tertulianos" ha recordado que el problema griego se originó durante el gobierno anterior, conservador (aunque rápidamente ha corregido: "de centro derecha"). Intolerable para algunos de sus compañeros que han corrido a aportar los casos de Andalucía (hay quien ha cobrado desde su nacimiento, decían) y el caso Faisán de los acusados por un "chivatazo" a intermediarios de ETA. 
Por supuesto (estaba implícito) que todo eso es responsabilidad de la izquierda, de los socialistas españoles y, por tanto, se desactiva el dato de lo que hizo el gobierno "de centro derecha" griego (y, para no caer en la misma argucia, los anteriores).
En otras palabras: no quieren entender qué está sucediendo sino reconducir los datos a algo todavía más concreto que su respectiva ideología y es su opción política local de cara a las próximas elecciones generales en cuya campaña ha de quedar claro que un gobierno "de centro derecha" en España lo hará mejor que un gobierno de "izquierdas", "socialista", que siempre lo hace mal aquí y fuera.
Es una anécdota, pero que se puede elevar a categoría: un ejemplo (o varios) no prueba nada. Es eso: un ejemplo, una forma de entender lo que se está queriendo decir, pero no es una prueba. Nada que hacer. Los académicos también lo hacen cuando, inevitablemente, se dejan contaminar por su propia ideología. Lo hacemos todos. Yo también.

jueves, 21 de julio de 2011

Se levanta la veda de las ONG

De Israel al Ecuador, pero recuerdo (aunque sin enlaces) casos parecidos, las ONG comienzan a ser vistas con malos ojos por los gobiernos. 
Mientras cumplieron con su papel de sustituir a los gobiernos en los cumplimientos de los deberes de estos, no hubo casi problema. Así los gobiernos podían dedicar a otros objetivos los dineros que deberían haber dedicado a sanidad, educación e infraestructuras productivas. Había quien decía entonces que la "cooperación era el dinero que iba de los pobres de los países ricos a manos de los ricos de los países pobres". 
Además, mientras duró la Guerra Fría, eran un buen aliado para proseguir la política exterior (clientelismo político, clientelismo económico) por otros medios. Acabada la Guerra Fría se decubrió que muchos de los gobernantes beneficiados que antes "eran unos hijos de puta, pero eran nuestros hijos de puta", ahora eran, simplemente, unos hijos de puta:  ya no había dos bandos y el dinero ya no iría a los gobiernos sino a las ONG que, como su mismo nombre indica, se definían por esa N de NO-gubernamentales.
Pero algunas ONG se han vuelto respondonas y recuerdan ahora a sus respectivos gobiernos que hay derechos humanos que respetar o, simplemente, derechos a respetar en los gobernados por parte de gobernantes que se creen por encima de todo derecho. Así que leña a estas ONG molestas con dos argumentos básicos: quién les paga (que no es mala pregunta) y que están politizadas (lo cual no sería tan malo: lo que era malo era negarlo contra toda evidencia).
¿Menos Estado, más mercado? Eso ya terminó: ahora el Estado abomina de lo que sea No-gubernamental. Mala señal.
(Añadido el 27: Ahí va un interesante artículo del vicepresidente boliviano sobre el "oenegismo, enfermedad infantil del derechismo". Matiza, no mete a todas en el mismo saco, pero señala las que, en su opinión -y se presenta como más que opinión-, están *** fuera de tiesto)

miércoles, 20 de julio de 2011

Cambio climático

Definitivo: somos una especie de animales, pero no de animales racionales. Con tanto tiempo negando el cambio climático, lo mejor que ha sabido hacer el gobierno francés no es dedicarse a evitarlo (si es que es evitable) sino dedicarse a adaptarse al susodicho. 170 millones de euros en cinco años para mejor adaptarse al cambio climático.
Igual es que los que dicen "cambio climático" no se refieren a la misma cosa (y aquí hay una guía para los escépticos escrita por escépticos).

Millonarios del mundo entero, uníos


Sabemos que hay pobres en el mundo, pero no sabemos cuántos hay. De hecho, no se puede ir por ahí preguntado a la gente si es pobre porque, como demuestra estudio tras estudio, la autoestima de muchas personas les impide reconocer su situación. Ser pobre es algo mal visto. Se trata de tener insatisfechas de manera continua, involuntaria y grave las propias necesidades básicas. El problema es cómo medirlo y los que lo hacen suelen tirar por la calle de en medio.
Por un lado, está el Banco Mundial que con la peregrina definición de “no llegar a 1,25 dólares al día a paridad de poder adquisitivo” calcula de vez en cuando cuántos de dichos “pobres” pueda haber en el mundo. La última vez que publicaron el dato (2005) calculaban que habría 2.597 millones de pobres en el mundo “en desarrollo” y suponían, antes de la crisis, que para 2015 serían 2.060 millones. Poniéndose optimista, se puede deducir, de dichos datos, que la pobreza, aun alcanzando cifras tan monstruosas, se estaría estabilizando.
Hay una forma menos monetarizada de medir la pobreza y es lo que hace la FAO estimando el número de subnutridos que pueda haber en el mundo. Serían 1.020 millones en 2009 y 903 millones en 2010 aunque el aumento espectacular de los precios de los alimentos hace pensar que se quedaron cortos en la estimación. Si prescindimos de ese cálculo, probablemente errado, se puede decir que el número de subnutridos está aumentando a escala planetaria.
Vayamos al otro extremo. Primero, los que tienen más de mil millones de fortuna. La revista Forbes da una lista de dichas personas todos los años. En el corriente, la lista era de 1.210 personas, con dos particularidades. Una, que aunque en 2008 disminuyó la cantidad de hiper-ricos, la tendencia ascendente se ha recuperado y se puede decir que cada año hay más hiper-ricos. La otra, que sumando en la lista los componentes estadounidenses y los europeos (sin Rusia), tenemos ya la mitad de los hiper-ricos del mundo, con el detalle de que el porcentaje de estadounidenses ha ido decreciendo mientras aumentaba el de los europeos.
Capgemini y Merrill Lynch, por su parte, hacen una estimación de los millonarios del mundo. En la publicación del mes pasado calculaban que habría 10,9 millones de personas que disponen de más de un millón de dólares. También aquí la tendencia, después del bache de 2008, es ascendente.
No tienen nada que temer de los “parias de la Tierra”. Primero, porque bastante tienen estos con sobrevivir. Segundo, porque los “proletarios del mundo entero” están todo menos “unidos”, siendo pasto de todo tipo de nacionalismos, tribalismos, sectarismos y fundamentalismos, cosa que los ricos no tienen. Y tercero, porque “los de arriba” tienen capacidad para comprar o, en su defecto, alquilar a los líderes de opinión y políticos que intervienen y moldean impuestos, policía y servicios sociales. Poder cultural, político, remunerativo y militar con el que pueden contar y así convencer a la  “clase media” estabilizadora.
No son omnipotentes, ni omniscientes ni omnipresentes. De existir Dios, no son ellos. Pero como la tendencia divergente se mantiene, es lógico que haya quien busque explicaciones para esta permanencia de un resorte que cada vez se estira más pero no se rompe. La tendencia conspiranoide es inevitable: habría un “gobierno mundial” de estos poderosos que se reunirían en Foros Económicos, Comisiones Trilaterales, Clubes de Bilderberg donde confabularse para mantener el poder.
Sin embargo, me parece que no hace falta recurrir a eso. Es mucho más sencillo: mientras “los de abajo” carecen de conciencia de clase, los de arriba la tienen muy elaborada y no les hace falta reunirse para saber qué les conviene y qué no. Si, como digo, tienen capacidad económica y política para defender sus intereses de clase, la cosa no precisa de reuniones más o menos vistosas o clandestinas.
Hay otro elemento para explicar por qué la polarización del mundo no lleva su ruptura y es que “los de arriba” tienen su conciencia de clase a escala planetaria. Son internacionalistas. “Los de abajo”, en cambio, se quedan atrapados en lo local que no por ser secundario deja de ser importante. Pero, para lo que estoy exponiendo, el internacionalismo de unos y el localismo de los otros da a aquellos una ventaja en esa lucha de clases de “los de arriba” contra “los de abajo”. No hace falta pedirles que se unan: ya lo están. Unidos, incluso, para mantener la discusión a escala local, garantía de triunfo para ellos.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante- )

martes, 19 de julio de 2011

Irán: que viene el lobo

Recuérdese que el cuento de Esopo termina cuando el lobo viene realmente y nadie se lo cree. Se ha usado, en Foreign Policy, para decir que tal vez ahora sí que ha llegado el fin de la hegemonía de los Estados Unidos y se me ha ocurrido a mí al leer la noticia en Al Yazira sobre un posible ataque de Israel a Irán el próximo otoño.
Tengo dudas sobre el primer lobo. No veo quién pueda sustituir a los Estados Unidos a no ser que a lo que vayamos sea hacia un mundo con seis o siete centros (USA, UE, el Japón, la China, la India, Brasil, Rusia y Sudáfrica). No me parece un mal escenario el de un mundo sin mandamás... y, por fin, con la necesidad de unas Naciones Unidas que ejerzan como tales y no como correa de trasmisión de la Banda de los Cinco nucleares. De todas formas, el lobo todavía no ha venido.
El segundo lobo, el del ataque a Irán, en cambio, me produce menos dudas. Algunos recuerdos: Seymour M. Hersh, "The Next Act", The New Yorker 27 noviembre 2006, ya contaba, según sus habitualmente buenas fuentes, que la CIA no encontraba pruebas de un programa nuclear bélico por parte de Irán.
Lo que decía entonces (uniéndolo a un artículo de Johan Galtung cuya cita he perdido) en otro artículo (Seymour M. Hersh, “The Iran Plans”,The New Yorker 17 abril 2006) era que las razones par el ataque podrian ser: 
1.Cambio de régimen en Irán, como en 1953
2. Eliminación de cualquier amenaza iraní a Israel.
3. Control político del Oriente Medio petrolero
4.Proteger al dólar ante bolsa de petróleo iraní prevista para marzo (que nunca se produjo)
5. Venganza por los 52 rehenes, 1979-1981 (entre presidencia de Carter y la de Reagan y con manipulación por parte de este último para conseguir la presidencia a toda costa)
6. Fin de la amenaza iraní a ocupación de Iraq (ahora el problema es Paquistán)
7. Asegurar el flujo de petróleo iraní a precios asequibles
8.Expandir bases militares que rodean a Rusia y China
9.Poner a prueba armas nucleares tácticas “revienta- búnkers”
10. Eliminar cualquier capacidad nuclear iraní (sí, pero en último lugar)
 Pero el Sunday Times del 7 de enero de 2007 ya daba este texto sobre el ataque a Irán que no se haría por los Estados Unidos sino por Israel como ya antes había atacado a Osirak en Irak  (1981) y después atacaría a otros países. Pero para el caso de Irán, este era el texto
Israel has identified three prime targets south of Tehran which are believed to be involved in Iran's nuclear programme:
Natanz, where thousands of centrifuges are being installed for uranium enrichment ,
A uranium conversion facility near Isfahan where, according to a statement by an Iranian vice-president last week, 250 tons of gas for the enrichment process have been stored in tunnels
A heavy water reactor at Arak, which may in future produce enough plutonium for a bomb 
Israeli officials believe that destroying all three sites would delay Iran's nuclear programme indefinitely and prevent them from having to live in fear of a "second Holocaust".
Si ahora se lee lo de Al Yazira, se verá que la cosa no ha mejorado, que la cosa nuclear es más un señuelo que un motivo y que el tsunami en Israel a proposito del "Estado palestino" puede llevarse por delante muchos civiles iraníes. Por eso mis dudas son menores: proyectar hacia fuera las cuestiones internas es un viejo truco.