sábado, 30 de abril de 2011

Potemkin

Parece que la política es un sector en el que el cambio puede ser muy rápido: por ejemplo, un golpe de Estado. La economía, en cambio, presenta ritmos algo más lentos: compras ya hechas, compromisos adquiridos, inercia de los consumidores y los productores hacen que, aunque pueda haber una "crash", lo normal es que las cosas cambien algo más lentamente que la política. Finalmente, la cultura, las mentalidades, cambian a ritmo mucho más pausado. Cambian, eso sí. No hay culturas eternas ni siquiera en la práctica de los nacionalistas o en las elucubraciones de los indigenistas andinos que hablan de sus ancestros y costumbres ancestrales (que, por lo general, no lo son tanto). 
Un ejemplo de la relativa estabilidad de las mentalidades lo acabo de encontrar a propósito de las "aldeas de Potemkin". El nombre de Potemkin no sólo tiene que ver con el famoso acorazado y la correspondiente película de Eisenstein (la única película, por cierto, en la que me dormí, de aburrido, y eso que dicen que es una cumbre en el séptimo arte). En realidad, el acorazado tomaba el nombre de un valido de la emperatriz Catalina. El tal prohombre tenía la costumbre de "embellecer" las apariencias de las aldeas por las que pasaba la zarina para que esta viese lo bien que vivían sus súbditos. 
El efecto Potemkin duró durante la época soviética. En la única visita que hice a la URSS (en tiempos de Gorbachov), me comentaron un caso más: los almacenes Gum, en la Plaza Roja, frente al Kremlin  y el mausoleo de Lenin, tenían excelentes y vistosos escaparates... y casi nada dentro.
Pues bien, Medvédev acaba de criticar que se siga practicando el tal efecto y que se limpie la cara de las localidades que  van a ser visitadas por los correspondientes líderes. Curioso ¿no? Curiosa versión de "Bienvenido, Mr. Marshal" que nada tiene que ver con "bienvenido, jeque -y jequesa- de Catar" a España. Por cierto, nadie se ha rasgado las vestiduras porque el tal jeque sea un polígamo público (la jequesa en cuestión es su "segunda" esposa, que en todo hay jerarquías). En  todo caso, supongo que la situación de las Cajas de Ahorro ha sido convenientemente embellecida y se han limpiado la cara a sus contabilidades. Pero, con cuatro esposas, seguro que el jeque se dará cuenta mejor que Catalina la Grande.

viernes, 29 de abril de 2011

Gobiernos en bacarrota

Puedo entender que del Estado de Illinois a la Comunidad Valenciana, sus respectivos gobiernos hagan gastado tan por encima de lo que ingresan, pueden ingresar o les puede ser transferido que lleguen a estar técnicamente en bancarrota. Ya pasó en la antigua Yugoslavia, cuando los gobiernos locales, tan irresponsables o más que el central, se endeudaron tan por encima de sus posibilidades que llevaron a la desmembración de la Federación. Menos mal que la deuda pública estadounidense coincide más o menos con su PIB: 14 billones de dólares. Y se asustan por que la griega sea de algo más del 10 por ciento...
El caso extremo lo acabo de encontrar en Zimbabue: su gobierno central no tiene dinero ni para convocar elecciones. Claro que uno siempre puede sospechar que la excusa es buena: sin elecciones, el actual gobierno seguirá en el poder, que es de lo que se trata. Lo gracioso es que el de la Comunidad Valenciana vaya a seguir en el machito después de las elecciones a las que se somete por imperativo legal el mes que viene. Si por ellos fuese, afirmarían (con razón) no disponer de fondos para tal fruslería. Algo así como hacen con la sanidad o la educación y no hacen con fastos y fiestas.

jueves, 28 de abril de 2011

Qué fue de Assange

Ipsos acaba de publicar un informe sobre la opinión acerca de las filtraciones de WikiLeaks y de Julian Assange. Sobre las filtraciones, esto es lo que se opina en los países encuestados: proporcionaron un buen servicio público, hicieron daño, fueron unos criminales, unos héroes, otras cosas, y no lo tienen claro:


Obsérvese (aunque no se vea bien -en cuyo caso, ir al original-) el porcentaje de encuestados en los Estados Unidos que consideran la publicación de las filtraciones como cosa de malandrines o, peor, de criminales y quiénes obtienen los porcentajes más altos en cuanto a no tener clara la respuesta. El entusiasmo sudafricano es igualmente notable. Pero ahora los datos sobre la persona de Assange:


Lo mismo digo. Pero ahora me pregunto yo: ¿qué fue de Julian Assange? ¿No news, good news o está en Guantánamo?

miércoles, 27 de abril de 2011

Países en vías de subdesarrollo

Un país subdesarrollado suele tener problemas con su deuda externa, problemas que llevan a crisis de deuda en las que interviene el Fondo Monetario Internacional con sus “condicionalidades”. Esa deuda ha sido generada por mala gestión interna, pero también por presiones externas que van desde el exceso de liquidez en bancos extranjeros a la generación de dependencia política planificada (el libro de John Perkins, “Confesiones de un sicario económico”). Las presiones para las “condicionalidades” vienen de fuera (con apoyo interno, claro).
Un país subdesarrollado, sometido a dichas “condicionalidades”, tiene que reducir su gasto público, mejorar su balanza comercial (exportar más, importar menos) y contener la inflación. Los efectos sociales de dichas políticas son devastadores. América Latina los ha conocido al gestionar su deuda.
Un país subdesarrollado suele ser un país en el que se disparan los índices de percepción de la corrupción de Transparencia Internacional y en el que las encuestas de Gallup muestran una generalización de comportamientos corruptos (sobornos, “mordidas”, comisiones ilegales). Y el que no se corrompe es porque es tonto o porque no puede. El prestigio de su clase política, en consecuencia, está por los suelos.
Un país subdesarrollado sufre una sangría continua en su fuerza de trabajo: los más dispuestos se van y, en particular, se produce una fuga de cerebros, de jóvenes, aunque sobradamente preparados, que se trasladan a donde esperan obtener empleo de acuerdo con su titulación.
 Un país subdesarrollado suele tener un modelo económico que puede llamarse “comodón”, es decir, se especializa en sectores que tienen poco impacto en otros sectores y con relativamente escaso valor añadido. Por ejemplo, se dedican a lo que en América Latina se llama extractivismo (minería, petróleo, materias primas en general) o a lo más parecido al mismo que es el turismo de “sol y playas”.
Un país subdesarrollado, como efecto de dicho modelo, es particularmente vulnerable hacia fuera por las fluctuaciones internacionales o medioambientales y, hacia dentro, por aumentos de la desigualdad social que se convierten en freno al crecimiento económico necesario para generar empleo en una economía que no sea sumergida (los “informales” en América Latina) con empleos mayoritariamente no precarios.
Un país subdesarrollado presenta una presión fiscal muy baja, razón por la cual el gasto social es igualmente bajo. En general, los ricos no sólo cotizan menos, comparativamente hablando, sino que si se reduce algún impuesto, resulta ser el que mejor satisfaga la codicia y poder de los ricos, por aquello reaganista de que disminuir los impuestos (de los ricos) genera mayor recaudación fiscal (curva de Laffer).
Un país subdesarrollado suele tener un sector público sanitario y educativo de poca calidad, no universal. Como hay que reducir gastos para pagar la deuda y compensar lo que se pierde por bajar impuestos (como el de sucesiones), esos gastos se compensan con una reducción del presupuesto de la sanidad y de la educación y su consiguiente privatización, supresión de su gratuidad o introducción del copago.
Un país subdesarrollado puede tener una cruz más: la de la entrada de dinero que nada tiene que ver con su actividad económica, que incluye la repatriación de beneficios de sus empresas fuera del país (que haberlas, háylas). Ese dinero genera liquidez por encima de lo producido y lleva a la especulación y puede provenir, como se ha dicho, de empresas propias pero también de “ayudas al desarrollo” o de “fondos de cohesión” europeos enviados a su periferia (los PIGS, Portugal, Irlanda, Grecia y España).
La vieja distinción “Norte-Sur” ya no funciona. Por un lado, surgen los países emergentes, los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), saliendo del subdesarrollo con mucho ímpetu. Por otro, entre países desarrollados y países subdesarrollados aparece una nueva categoría: la de los países en vías de subdesarrollo, países que estuvieron en el centro, pero que se van pareciendo cada vez más a los llamados “subdesarrollados”.
Manfred Max-Neef, economista chileno, ha publicado con Philip Smith un libro (“Economics Unmasked”) con un capítulo titulado “Estados Unidos, un país en vías de subdesarrollo”. Discutible. No es tan discutible, en cambio, que su hegemonía está en crisis, aunque no puede descartarse que el proyecto neoconservador triunfe y vuelva a ser hegemónico. Lo que es todavía menos discutible es que sea de países en vías de subdesarrollo la situación de Grecia (China comprará parte de su deuda), Portugal (Brasil hará lo propio) e Irlanda (bien evaluada por las agencias de “rating” justo antes de venirse abajo). ¿España? España va bien y, si no lo cree, repase lo dicho sobre el subdesarrollo.
(Publicado hoy en el diario Información - Alicante -)

Desigualdad y crecimiento

La relación entre desigualdad y crecimiento parece que no es sencilla. Se puede decir que si el crecimiento se produce, la desigualdad... se reducirá o aumentará, depende de qué políticas redistributivas se pongan en práctica. Y se puede decir que si aumenta la desigualdad, probablemente se ralentice el crecimiento. En todo caso, la relación no es lineal sino que posiblemente tenga forma de U. Ni idea.
Lo que sí se sabe es que la desigualdad de rentas está aumentando en la China. Los datos son de Beijing y es difícil extrapolarlos al conjunto de la China, sobre todo sabiendo las ya existentes desigualdades entre costa e interior, entre campo y ciudad. Hablando en yuanes, la distancia entre salarios ha aumentado, han aumentado los millonarios y los mil-millonarios (en torno a 10.000, en yuanes y sólo en Beijing) y la sociedad se polariza. 
Si eso es bueno o malo para ellos y para el sistema mundial, está por ver. Pero resuena el dicho de Lin Piao en los años 80: si queremos crecer, hay que pagar el precio de una mayor desigualdad. Dicho curioso para un comunista. Como buenos socialdemócratas, la solución es revisar el sistema fiscal, aunque la moda esta temporada consiste en reducir los impuestos de los ricos, digan lo que digan los que proponen el impuesto Robin Hood. Habrá que ver si también en la China se recortan los impuestos de sus multimillonarios. De momento, ya hay multimillonarios chinos dedicando importantes sumas a la beneficencia, "a beneficio de los huérfanos y pobres de la capital" como cantaban en España algunos alternativos. O, si se prefiere algo más clásico:
El señor don Juan de Robles,
de caridad sin igual,
hizo este santo hospital,
pero antes hizo a los pobres.
No sé si se aplica al caso.

martes, 26 de abril de 2011

Neocolonialistas del mundo entero, uníos

Mi interés por reducir en algo mi profunda ignorancia sobre los países "emergentes" me ha llevado a este artículo escrito DESDE África y con la misma ironía, casi sarcasmo, que yo podría usar si me dejase llevar por mis "bajos instintos". Apabullante la descripción que hace el autor sobre las nuevas políticas colonialistas de "Occidente" (ahí no me acaban de gustar esas palabras tan generales), ONU (Organización de Neocolonialistas Unidos, no de Naciones Unidas) y la Corte Colonial Internacional (CCI, aunque supongo que se refiere a la Corte Penal Internacional, demasiado complicado para mí) y sus particulares racismos, sobre todo en el caso de la Corte Penal Internacional, siempre contra africanos y sólo contra africanos, y eso que, según dice ElBaradei, algunos gobernantes estadounidenses como Bush II (y sus acólitos,  europeos o no) podrían ser igualmente acusados ante la misma.
El truco neocolonialista de eso que el autor llama "Occidente" es sencillo: 
  1. se localiza la zona o país en el que "Occidente" tiene intereses importantes (económicos, políticos, energéticos)
  2. se buscan los conflictos latentes o no tan latentes en dicha sociedad
  3. se apoya descaradamente (se acepta la doble moral) a uno de los bandos con armas, expertos, asesores militares o incluso con intervención directa (como la francesa en Costa de Marfil, de cuyos efectos poco se sabe. Por ejemplo ¿dónde está el presidente que perdió y cuya renuncia se consiguió después que sus contrarios se desarmaran para las elecciones y se volviesen a armas después de las mismas? por cierto, el articulista no ha leído lo que yo he leído)
  4. se consiguen unos gobernantes que deban favores a "Occidente" de modo que los intereses del punto nº 1 puedan satisfacerse con más facilidad.
El autor hace diversas referencias, pero está centrado, sobre todo, en Costa de Marfil, aunque la aplicación a Libia también la ve evidente. Y su grito es "digamos no, si no queremos que después vayan a por nosotros". Por lo visto, instituciones ya tienen. Y armas, claro. Y, desde una perspectiva menos irónica, pasado colonial, que siempre ayuda.
Sin embargo, la cosa parece más complicada que el grito anticolonial: Los Estados Unidos (a través de gobierno, agencias, fundaciones, instituciones oficiales y paraoficiales), y ya no "Occidente", ha estado financiando a los gobiernos autocráticos del norte de África (el caso extremo es el de Egipto: miles de millones) al mismo tiempo que financiaba a los opositores; enviaba dinero a Tahrir mientras había una reunión en los Estados Unidos con los militares egipcios, algunos de los cuales se pasarían a la oposición. Encima, estos dobles juegos de la potencia hegemónica van acompañados por creciente desafección por parte de las élites y por creciente rechazo de sus políticas de cooptación de unos y otros. Esa política, como sucedió con la caída del Imperio británico cuando perdió el apoyo de sus caballos de Troya en las colonias, está fracasando y eso (o tal vez por) que ha usado mucho más de la potencia militar que su antecesor en la hegemonía mundial.
Las generalidades son muy sufridas: convenientemente torturadas, acaban confesando lo que su autor quiere que confiesen. Desgraciadamente, el mundo es algo más complicado si se quiere entender. Eso sí: si se quiere cambiar, hay que ir a simplificaciones. La teoría es sobre lo que las cosas son, la praxis sobre lo que deberían ser. Pero intentar saber lo que son no es inútil. Incluso puede tener su utilidad saber si, en el caso concreto, se está financiando a un grupo o a los dos o a más. Y lo que es todavía más útil es saber que, al no ser divinos, estos neocolonialistas no son omnipotentes, omniscientes y omnipresentes. En todo caso, más fácil es que los neocolonialistas se unan que los antineocolonialistas se pongan de acuerdo en algo: siempre tendrán exquisiteces ideológicas que les separen.

lunes, 25 de abril de 2011

Estúpidos pájaros

En el rincón aquel de mi patio sombrío y encalado suelo dejar los restos del pan del día anterior para que los pájaros, gorriones en su mayoría, den cuenta del mismo. Me fascina observarlos e intentar comprender su comportamiento. Una parte, la entiendo: temen a los gatos (una de las gatas que merodea por los patios está ahora preñada y no está para muchos trotes, pero quedan varios ágiles cazadores dispuestos a lo que haga falta). Por eso suelen tomar en el pico el trozo que pueden y vuelan rápidamente al granado, al lilo o a los olivos buscando cobijo y seguridad frente a los gatos depredadores. 
Lo que sigo sin entender es que, habiendo pan para todos, se quiten unos a otros el pedazo de pan que llevan en el pico y al que están haciendo los honores. No es cuestión de escasez, de lucha por la existencia o de supervivencia del más listillo o ladronzuelo. Es que pelean por pelear, tal vez como un rasgo genético de tipo darwinista. No lo sé. Pero si fuesen racionales, se pondrían de acuerdo para repartirse el pan y más habiendo como hay pan para todos. Pues no. No son racionales. Son como los humanos: Animales.
Yo me iré / y se quedarán los pájaros / cantando

domingo, 24 de abril de 2011

Opiniones sobre el cambio climático

La verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero. Vaya por delante. Una vez más, lo que digan las encuestas refleja estados de opinión, pero no necesariamente lo que la gente piensa coincide con lo que las cosas son realmente. Gallup acaba de publicar una encuesta llevada a cabo en 111 países. Esta es una de sus tablas a partir de haber preguntado si el aumento de las temperaturas, sea parte de un calentamiento global o de un cambio climático, se deben a las actividades humanas (que podrían cambiarse), a causas naturales (en cuyo caso, lo único que se puede hacer es gestionar sus efectos), a ambos factores, no sabe / no contesta, o no tenía ni idea de qué estaba diciendo el encuestador. Ahí va:

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Primero, obsérvese dónde están los mayores porcentajes de los que no son conscientes del cambio climático: África y el Asia en desarrollo (en torno a la mitad de los encuestados). Segundo, véase que el mayor porcentaje en el sentido de que la cosa se debe a factores naturales se obtiene precisamente en los Estados Unidos (47%). Y, tercero, el elevado porcentaje que se produce en el Asia desarrollada en la dirección de atribuir el fenómeno a causas humanas (76 %).
Se puede atribuir a muchas causas la diferencia entre países y regiones. Pero no se puede excluir la insistencia de publicidad en una dirección o en otra. No cambia la realidad (ya he dicho que tanto da Agamenón como su porquero), pero sí cambia la percepción que se pueda tener sobre el fenómeno. Por eso los cambios a lo largo del tiempo son tan interesantes, y no precisamente porque la realidad haya cambiado. En esta tabla se han agrupado las respuestas sobre la actividad humana y las que dicen que ambas (actividad humana y fenómeno natural, que es lo que yo hubiera contestado, por cierto) y se han dado los resultados de hace un par o tres de años y los de la última encuesta, la de 2010.

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En los Estados Unidos es donde más ha disminuido esa opinión en estos pocos años. Las fuerzas políticas que lo han conseguido pueden estar contentas. Todo un éxito de relaciones públicas y de campañas en todas las direcciones.

sábado, 23 de abril de 2011

Banalidad política

Me han llegado, de manera casi simultánea, dos recortes. En uno, Chomsky, entre otras cosas que vale la pena leer (como la "privatización del Planeta" o la duda de que el mundo sea "too big to fail" -traducido al castellano, días después, aquí), recuerda que el triunfo de Obama fue el triunfo de las relaciones públicas, del márketing político, de la venta de un producto llamado "candidato". Y vender no es informar sino convencer para que se compre un producto, con un buen envoltorio y haciendo palanca en sentimientos lo más primarios posible de los compradores, electores en este caso. La imagen antes que la idea. Lo que haga después, es lo de menos.
En el otro, tomado de la CBS y reproducido en la revista Time, se cuenta el resultado de una reciente encuesta en los Estados Unidos según la cual el 42 por ciento de los encuestados identificados con el Partido Republicano creen que Obama nació en otro país, 22 por ciento dice que no saben dónde nació y, finalmente, 32 por ciento dice que nació en los Estados Unidos. Los datos son estos:


El segundo, resumido en el gráfico, refleja lo que, en términos del márketing político, forma parte de la campaña para que Obama no sea reelegido en 2012. Ha sido una campaña sistemática poniendo en duda la nacionalidad del presidente y, por tanto, la legalidad (no se diga la legitimidad) de su presidencia. Así se está jugando ahora, pero no por eso hay que olvidar los peligros que conlleva ese juego. Eso sí, el gráfico también muestra que cada cual cree lo que quiere creer.
Puede parecer extravagante (como el amigo Gadafi, al decir del expresidente Aznar), pero no es tan distinto y distante de numerosas campañas en el mundo mundial, sea contra un gobierno o contra una oposición. 
En primer lugar, calumnia, que algo queda.
En segundo lugar, plantea asuntos sentimentales, no asuntos que requieran reflexión y análisis. Imágenes, no ideas.
En tercer lugar, "story telling", cuenta historietas lo más infantiles posible, ajenas a cualquier actividad intelectual que vaya más allá de la emoción primaria.
Los entusiasmos que se perciben en sectores de la opinión pública española y la "santa indignación" que les suscitan asuntos relativamente secundarios, serían ejemplos de que en todas partes cuecen habas. Para colmo, también en España se lleva ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio: el otro día, sin ir más lejos, un candidato por el partido A criticaba, en una charla de sobremesa, a los políticos de los partidos B y C por tener cargos sin preparación y sin experiencia. Olvidaba que la persona que había fundado su partido (el A) había ocupado su primer cargo político a los 27 años, después de tener puestos internos en otro partido (supongo que menos remunerados), y seguía hasta hoy en política, 32 años después. Nada que objetar a la situación de esta persona, pero sí al uso "marketinero" que de otros casos hacía el candidato cumpliendo con las tres reglas enunciadas más arriba.
Cuanto más superficial sea la supuesta discusión política, peor nos irá y a cuanto más revuelto ande el río, mejor pescarán los que saben hacerlo y no precisamente a beneficio de la colectividad. Chomsky, a este respecto, es pesimista desde su punto de vista ideológico. Obviamente, desde las posiciones opuestas, el futuro, políticamente hablando, es muy prometedor. Sepa entonces cada cual en qué dirección anda remando.

viernes, 22 de abril de 2011

Difícil perdonar

Un artículo recorriendo casos que muestran lo difícil que es perdonar. Se refiere, en particular, a Sudáfrica donde todavía hay venganzas en marcha entre partidarios y contrarios del legalmente desaparecido apartheid, aunque todavía vivo en los resquemores de unos y otros. Está presente también en Irlanda del Norte, donde los intentos de tender puentes entre católicos y protestantes son todavía minoritarios cuando hasta las escuelas siguen estando segregadas (unas para unos, otras para otros) y quedan vivos los recuerdos de los familiares de las víctimas. Y recuerdo cómo todavía están vivos los agravios producidos por la pasada guerrilla colombiana del M-19 que siguen pidiendo venganza y hace que destacados miembros de la misma, que dejaron las armas y pasaron a la reinserción, hayan tenido que ir con guardaespaldas para evitar el "ojo por ojo".
Si la violencia de ETA llega a desaparecer, como parece, no vendría mal plantearse el problema no sólo de la reinserción de los etarras sino el todavía más complicado  de la reconciliación. 
Y donde creo que hay que decir, con Dante, "lasciate ogni speranza voi ch'entrate", es en el caso palestino-israelí.
Es muy difícil perdonar. Y lo veo hasta en detalles nimios de la vida local e inmediata donde se practica el dicho "la venganza es un plato que se sirve frío". Lo cual, en boca de católicos militantes, no deja de tener su encanto. Será porque, como dice el artículo que cito, después se confiesan y se les borra el pecado.

Cristianismo histórico

El primer fundador del cristianismo existió. Hay pequeñas referencias al Jesús histórico en textos ajenos a los evangelios. El problema son los textos sagrados mismos. Veamos.
Parece razonable reconocer que los evangelios no son un documento histórico sino religioso. Hasta el papa Ratzinger ha afrontado el espinoso asunto de las contradicciones entre los textos reconocidos. Por ejemplo, respecto a qué día se produjo la última cena de Jesús con su círculo más íntimo y si fue una ceremonia judía (la de la cena pascual) o fue una despedida de quien se sabía objeto de odio por parte de las élites judías. Los sinópticos (Mateo, Marcos, Lucas) dicen una cosa y Juan dice otra. Así que hay motivos para dudar de la historicidad de otros episodios narrados en dichos libros, incluidos los milagros que justifican la fe, pero en cuya existencia no se puede creer si no se tiene fe.
Los problemas con los textos sagrados creo que se aclaran con lo que los exegetas llaman Sitz im Leben, es decir, cuando los situamos en su contexto y es que ese contexto fue cambiante en los primeros siglos.
1. En una primera etapa, lo que ahora llamamos cristianismo fue una secta judía más y de las más contestatarias como seguidores iniciales de Juan el Bautista y con alguna que otra connivencia con otras sectas violentas, como aquella en la que militaba Judas. El "establisment" judío era su objeto de ataque pero desde perspectivas judías, la Ley y los Profetas a los que no se venía a abolir sino a "darles cumplimiento". Los judíos actuales se quedan en esa descripción del fenómeno y reconocen en los evangelios los elementos mesiánicos del mismo en un personaje como el "Hijo del Hombre". Esta primera etapa es después difundida entre las comunidades judías de la diáspora con el mismo celo misionero que tenían los judíos en su tiempo. La figura de Pedro, el pescador, es central en este contexto.
De esta etapa vienen ideas como la del pecado y la necesidad de redención. Es el rito del cordero pascual que lleva  sobre sí los pecados del pueblo y es enviado a que muera en el desierto para que mueran con él los pecados del pueblo.
2. Pero Pedro encuentra un oponente que es Pablo, judío también, pero ciudadano romano y buen conocedor del Imperio. Pablo introduce en la secta judía un universalismo diferente: el que proviene de las religiones mistéricas de la época, en particular, la del culto de Mitra, pero  también otros cultos mistéricos griegos. Ya no hay judíos ni gentiles sino que todos son uno en Cristo Jesús. Las bases sociales ahora ya no son únicamente las comunidades judías sino que son las clases bajas urbanas del imperio (los no-urbanos seguirán siendo paganos, es decir, campesinos). El mesianismo de la primera etapa es ahora milenarista: el mundo se acaba y se va a renovar todo en una especie de palingenesia. Hay una lectura del Padre Nuestro que va en esta dirección: se pide al Padre que venga ya a hacerse notar y a reinar en la Tierra como ya reina en el Cielo. Esa religión responde a las necesidades de grupos sociales en crisis que encuentran en la comunidad una defensa frente al sinsentido de la decadencia.
De esta etapa viene la idea de que es posible identificarse con el Hijo de Dios que, como el sol, nace y muere y renace, mediante ritos simbólicos como comer su carne y beber su sangre. Las semejanzas con el mitraísmo llegan hasta unir la Natividad con el solsticio de invierno.
3. Si en la etapa primera los seguidores de Jesús son vistos como una amenaza al orden establecido judío, en la segunda etapa los seguidores del Cristo son vistos como una amenaza al orden establecido romano: no sólo ponen en duda algunos elementos que "los de arriba" consideran esenciales para mantener su dominio sino que se están extendiendo de manera excesiva. Roma es ahora la Bestia y el Apocalipsis puede leerse como un texto anti-imperial. Contra el imperio que está respondiendo con persecuciones y con ejecuciones de los que serán considerados como "mártires" por parte de los cristianos condenados a las catacumbas. Curioso, a este respecto, que los evangelios subrayen en algún caso que son los judíos los que han matado a Cristo mientras que en otros casos se subraya que han sido los romanos. En realidad, se trata, respectivamente, de un grupo de ex-pertenencia y de un grupo de referencia negativa, pero grupos diferentes.
4. Constantino es la etapa que más marcará al cristianismo  cuando pase a ser religión  del Imperio (romano, por supuesto). Se eliminarán  los llamados evangelios apócrifos, es decir, los que ya no encajan con las nuevas necesidades de legitimación.
De esta etapa viene el legalismo del derecho canónico relacionado con el derecho romano y que poco tiene que ver con la Ley, la Torah judía inicial aunque revisada por Jesús el Reformador.
La historia no se detiene y el poder temporal de la Iglesia organizada jerárquicamente al modo romano tendrá efectos sobre la interpretación de este o el otro texto, como la pérdida de los Estados Pontificios hará que aparezcan nuevos dogmas y nuevos comportamientos en la Iglesia Romana, como antes los excesos romanos habían dado pie a la Reforma y a nuevas formas de leer los textos, ahora bajo el "libre examen".
Las nuevas circunstancias mundiales están trayendo consigo desde reacciones fundamentalistas defensivas hasta "fugas hacia adelante" pasando por nuevas fragmentaciones organizativas. En todo caso, el cristianismo ya no es un fenómeno europeo como empezó a serlo en la etapa 4 aunque, en el caso de la Iglesia Romana, sus jerarquías lo sigan siendo en origen o en mentalidad. El futuro, tampoco en este caso está escrito.

jueves, 21 de abril de 2011

Políticos sin electorado

La última oleada de Transatlantic Trends proporciona, entre sus datos, el siguiente gráfico:

Las tres líneas se refieren a las opiniones sobre lo deseable que pueda ser un liderazgo fuerte por parte de los Estados Unidos. La línea inferior (la más larga, pues tiene más tiempo de recogida de datos) es la de los encuestados en la Unión Europea: una fuerte caída con Bush II que se estabiliza entre 2004 y 2008; le sigue la fascinación con Obama y un primer indicador de que no sólo en los Estados Unidos, sino también en la Unión Europea, las cosas ya no son como eran respecto a la primera impresión del "yes, we can", aunque en los Estados Unidos la cosa es menos halagüeña para Obama:


Como se ve, los encuestados en la Unión y, sobre todo, sus líderes muestran porcentajes muy superiores a sus contrapartes estadounidenses cuando se trata de aprobar la política exterior de Obama.
La siguiente línea es la de los parlamentarios europeos, relativamente estable o, si se prefiere, moderadamente ascendente y, en toco caso, lejos del sentir de los ciudadanos.
Pero lo fascinante es la otra línea, la de los dirigentes de dicha Unión, cada vez más favorables al liderazgo estadounidense (Durao Barroso estuvo en las Azones con Bush II, Blair y Aznar) y distantes incluso de los parlamentarios.
Algo no funciona en la Unión Europea, tan democrática que si un país con sus instituciones quisiese pertenecer a la misma, sería rechazado por no ser democrático.

miércoles, 20 de abril de 2011

Libia y el imperio

Los que dicen que la guerra de Libia ha sido una agresión provocada por el “imperio”, deberían ver los datos con algo más de detenimiento. La inercia mental es mala consejera si se quiere entender qué está sucediendo. Otra cosa es si lo que se pretende es movilizar la opinión manipulando. Doy algunas referencias para que cada cual saque sus conclusiones.
Petróleo. Es la primera opción para los que “huelen a azufre” en cualquier lugar que les interese. Obviamente me refiero al presidente Chávez y los bolivarianos. Obvio también que olvidan que Venezuela es el cuarto proveedor de petróleo para los Estados Unidos, que si es cierto que Arabia Saudita ha llegado al “pico del petróleo” entonces Venezuela sería el primer país en reservas (aunque en ese tema todos mienten) y que alineamientos como el del gobierno argentino tienen que ver con sus necesidades de crudo. Sin embargo, si de petróleo se trata, no es del acceso al mismo ya que ese ya se tenía por parte de empresas “occidentales” (desde ENI a Gazprom, pero también Hess y Conoco) y, con la guerra civil ya planteada, ha sido Catar la que se ha llevado el gato al agua con la exportación del petróleo en manos rebeldes. El asunto es algo más complicado que una rápida y cómoda referencia al “imperio”.
La historia reciente. Todavía más complicado. Hace un par de semanas, en “McClatchy papers”, se leían (ventaja de la edición electrónica) una serie de cables de los diplomáticos estadounidenses destacados en Trípoli (el último, de diciembre de 2009). Interesante uno de enero de dicho año en el que el embajador afirma que “Libia podría perder su ventana de oportunidad para expandir su cooperación y compromiso con los Estados Unidos debido a la desorganización del régimen y a su persistente ambivalencia sobre la naturaleza de las relaciones que quiere Libia”. No hace falta recordar las buenas relaciones del régimen que recibía a Aznar y a Blair primero y después al Rey, y era bienvenido en todas partes a bombo y platillo (incluyéndose la entrega de las llaves de la ciudad de Madrid).
La actividad clandestina. Cierto que, cuando se ve la lista de los jefes rebeldes, aparecen nombres que se pueden relacionar con la CIA. Como suele suceder, ni son todos los que están ni están todos los que son. Eso no es novedad y se puede estar seguro de que hay infiltrados de la Agencia en otras instancias incluso del gobierno de Gadafi. Pero la “versión CIA” de la teoría del “imperio” tiene los mismos defectos: demasiado genérica y excesivamente olvidadiza de los problemas que ha atravesado la Agencia no sólo por sus evidentes fracasos sino también por su complicada relación con las muchas otras instituciones de espionaje y acción encubierta de los Estados Unidos. En todo caso, no conviene meter en el mismo saco lo que se hacía contra Libia cuando Gadafi era “malo” y lo que se hacía cuando se hizo “bueno” y “de los nuestros”, “guardián de la paz” y todo aquello que terminó apresuradamente.
Las finanzas. Que lo del “imperio” es demasiado genérico y que conviene distinguir, tendría que ser evidente cuando se lee la carta que el senador estadounidense Bernard Sanders (independiente) dirigió el 31 de marzo al presidente de la Reserva Federal y al secretario del Tesoro de su país. En la carta pregunta por las relaciones económico-financieras de bancos libios o de propiedad libia con la Reserva Federal y con instituciones gubernamentales estadounidenses. Es mucho dinero el que se ha movido en un evidente trato de favor como para pensar que "los Estados Unidos" estaban, simultáneamente, segando la hierba a los pies del gobierno de Trípoli y de sus instrumentos financieros internacionales. La cuestión bancaria y monetaria podría ser más importante que el petróleo mismo, pero algo más que sencillamente “imperial”.
Los actores. Sí parece probado, en cambio, que Arabia Saudita ha jugado un papel central en esta guerra usada (inútilmente) como “distracción” de qué está pasando en el mundo árabe. Los datos de Pepe Escobar en “Asia Times” parecen documentados a este respecto. Entiendo que los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) y Alemania se abstuviesen  en la resolución 1973 (aunque tres podrían haberla vetado). Entiendo que Estados Unidos haya pasado a segundo plano (saben que no se puede ganar esa guerra) y haya dejado la acción a esta parte de la OTAN (obsérvese que no están todos). Lo que no entiendo es qué hace España allí. Pero esa es otra historia.
(Publicado hoy en el diario Información - Alicante - )

martes, 19 de abril de 2011

Sobre la revolución cubana

El compañero Fidel terminaba sus reflexiones sobre los debates el VI Congreso del Partido Comunista cubano diciendo que:
La nueva generación está llamada a rectificar y cambiar sin vacilación todo lo que debe ser rectificado y cambiado, y seguir demostrando que el socialismo es también el arte de realizar lo imposible: construir y llevar a cabo la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, y defenderla durante medio siglo de la más poderosa potencia que jamás existió.
 Parece claro el papel de los Estados Unidos en el mantenimiento del régimen. Respondiendo a las demandas de los cubanoamericanos (bien organizados política, es decir, electoralmente, en especial en Florida), el gobierno de los Estados Unidos ha tenido gestos cuyo resultado efectivo ha sido afianzar a los actuales dirigentes que han sabido usar con mucha inteligencia la amenaza exterior para unir al país en términos muy nacionalistas, aunque la referencia a los humildes tenga otra connotación, no necesariamente socialista.
Otros efectos no parece que haya tenido tal política estadounidense. Si se ve el "Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revoluciónen el mismo número de Granma en el que aparecen las anteriores reflexiones del compañero Fidel, se encuentra el siguiente diagnóstico sobre la situación económica cubana y sus posibles soluciones:
  • Poner en explotación las tierras todavía ociosas, que constituyen cerca del 50 % y elevar los rendimientos agrícolas.
  • Buscar alternativas de fuentes de financiamiento para detener el proceso de descapitalización de la industria y la infraestructura productiva del país.
  • Eliminar las “plantillas infladas” en todas las esferas de la economía y producir una reestructuración del empleo, incluidas fórmulas no estatales, aplicando un tratamiento laboral y salarial a los trabajadores interruptos que elimine los procedimientos paternalistas.
  • Incrementar la productividad del trabajo, elevar la disciplina y el nivel de motivación del salario y los estímulos, eliminando el igualitarismo en los mecanismos de distribución y redistribución del ingreso. Como parte de este proceso, será necesario suprimir gratuidades indebidas y subsidios personales excesivos.
  • Recuperar la capacidad exportadora en rubros tradicionales; incrementar sostenidamente y diversificar las exportaciones de bienes y servicios, así como, reducir la elevada dependencia importadora con vistas a revertir la situación financiera externa.
  • Otorgar mayores facultades, en los marcos del plan, a las empresas, e impulsar con efectividad la iniciativa de los territorios para potenciar de manera sostenible su desarrollo económico.
  • Realizar los estudios para la eliminación de la dualidad monetaria.
Estas soluciones implican reconocimiento de problemas, a saber, escasos rendimientos agrícolas, descapitalización, plantillas infladas, baja productividad y escasa ética del trabajo, igualitarismo excesivo, bonocracia, poca competitividad exportadora, falta de iniciativa "de las empresas" y dualidad monetaria con la que no se sabe qué hacer. 
No encuentro en la lista nada que pueda atribuirse al bloqueo y sí a los efectos inerciales de la "fraternal ayuda soviética": cuando dicha ayuda se fue al traste con el hundimiento de la URSS, se produjo el "periodo especial" y lo que ahora se ve es un mal gobierno con peores políticas, rentistas mientras duró la "ayuda". De momento, los humildes no parece que sean los más beneficiados. Y no me sirve que humildes de otros países estén en peores condiciones (lo cual es cierto). Los lineamientos son sintomáticos: 
129. Continuar preservando las conquistas de la Revolución, tales como el acceso a la atención médica, la educación, la cultura, el deporte, la recreación, la seguridad social y la protección mediante la asistencia social a las personas que lo necesiten

lunes, 18 de abril de 2011

Lo que trasmite el silencio

Siempre he pensado que la ética profesional no se enseña, por más que haya asignaturas dedicadas al tema, sino que se aprende. Y se aprende no escuchando al que "predica", sino viendo los comportamientos de las personas de referencia e imitándolos. No es, por tanto, lo que se dice lo que realmente importa, sino lo que se hace. Viendo lo que se hace en algunas Facultades universitarias, uno puede hacerse una idea de cuál será el comportamiento dominante en los futuros profesionales salidos de tales aulas.
He recordado eso al ver una información sobre un reciente estudio que parece demostrar que los titubeos de los padres buscando la palabra apropiada no trasmiten dudas a los infantes, sino que les anuncian que lo que viene a continuación es importante y, en consecuencia, merece ser atendido. Una vez más, lo que se trasmite va por otro lado.
Y, ya puestos, lo que están trasmitiendo los partidos políticos españoles enzarzados en estupideces o "daños colaterales" y lo que vocean sus respectivos palmeros es que lo que les interesa es el poder y no solucionar los problemas de los electores. Lo importante es aquello de lo que no hablan ni está en las tediosas tertulias radiofónicas.

domingo, 17 de abril de 2011

Libia y sus finanzas

Interesante artículo. Parte del asombro ante la facilidad con que los "rebeldes" libios han montado su propio Banco Central, antes que muchas otras instituciones necesarias para el buen funcionamiento de una guerra civil. Añade (y yo no lo veo tan claro tomando los datos de Gallup y Silatech) que el gobierno dedicaba ingentes cantidades al bienestar social. Pero su punto no es qué explica la rebelión, sino qué explica la intervención primero de Francia, después de los Estados Unidos y ahora con parte de la OTAN. Las cuestiones humanitarias se dejan para la retórica o la justificación a posteriori.
La primera respuesta, casi automática, es el petróleo. Tal vez. Pero no es lo más importante dado su volumen y el acceso que ya se tenía antes de la rebelión. Cierto que el tema explica por qué Catar ha corrido a hacerse cargo del petróleo de los rebeldes. Pero, para ser explosivo, este cóctel necesita de otros ingredientes.
Y el que sugiere y describe el autor es el del sector financiero: la amenaza de Gadafi y su régimen era la amenaza del dinar y su intento de llegar a una moneda común con otros países de la zona. Me hace recordar el intento de Sadam Husein de vender su petróleo en divisas que no fuesen el dólar (Irán ya lo hace y Ahmadineyad y Chávez lo propusieron sin éxito a la OPEP con la oposición frontal de Arabia Saudita). Y hace ver el papel que el Banco Central libio (directamente gubernamental, no al estilo de los Bancos Centrales "occidentales") podía tener en la desestabilización de un sector ya de por sí muy desestabilizado por explosiones sucesivas de sucesivas burbujas (no sólo la inmobiliaria, también la financiera y, próximamente, la alimentaria). 
Todo muy confuso. Como para aceptar sin más las versiones simplistas que dan los gobiernos.

sábado, 16 de abril de 2011

Si hay crisis, hay beneficio

Ha habido una oscilación cuando se trata de negar el cambio climático. Ahora aumentan significativamente las voces de los que proponen "industrializar" los efectos en lugar de evitar las causas. Por lo que dicen, sí que hay "cambio climático" (en buena parte, ajeno a la acción humana) y lo que hay que hacer es dedicar dinero para que empresas preparadas para ello afronten las consecuencias nocivas del mismo mientras esperamos que escampe. Son las reglas del juego del capitalismo: buscar el beneficio allí donde esté. Dar respuestas sin hacer preguntas. Algo  así como las agencias de "rating" del tipo Moody's o Standard&Poor`s que han hecho caja con sus "vaticinios" interesados (y tan interesados).
Pero también se aplica la segunda regla del capitalismo actual: afirmar la obsolescencia del Estado, proponer políticas poco estatales (menos Estado, más mercado)... y que las grandes empresas utilicen al Estado cuando les convenga (si pintan bastos, viva el Estado benefactor de los ricos; si la cosa va bien, que los demás no accedan a los bienes del Estado pero nosotros sí). Se aplica al caso y Wikileaks lo documenta.
Gracias a esos documentos sabemos cómo el gobierno de los Estados Unidos presionó y hasta manipuló a los demás gobiernos para que en Cancún las cosas quedaran como quedaron. Eso no es "libre mercado" sino uso del Estado por parte de las empresas con capacidad para presionar a un gobierno que pueda presionar a otros gobiernos. Me parece una descripción bastante mejor que otras angélicas teorías.
El esquema es sencillo: empresas con sede en un país (o, sencillamente, que han hecho sustanciosas donaciones a las respectivas campañas electorales, donaciones que hay que pagar) explican a su gobierno que es en "interés nacional" (es decir, de las empresas) que se tome (o no se tome) una determinada decisión. Los argumentos para lo del "interés nacional" van desde la necesidad de crear empleo en el país, la posibilidad de que el beneficio de las empresas "gotee" ("trikle down") al resto de la economía o el simple chantaje, eso sí, presentado como una cuestión entre caballeros de trajes oscuros, camisas blancas y corbatas de seda. Los gobiernos acceden y hacen el trabajo sucio de presionar a los gobiernos para que se sumen al "interés nacional" de dicho gobierno (aunque no sea en "interés nacional" de los que sufren la presión, pero se les explica que "todos vamos en el mismo barco"). Eso no quiere decir que las empresas no hagan también su propio trabajo sucio y presionen con sus sicarios económicos para conseguir el objetivo (minimizar costes, maximizar beneficios y cobrar sueldos espectaculares en el bolsillo de sus directivos, no necesariamente propietarios -la propiedad ha dejado de ser un robo-). Ni tampoco quiere decir que alguno de ellos (gobiernos o grandes empresas) sean omnipotentes ni que todo el mundo pase por el aro. Las reglas del juego me parecen claras, pero eso no permite predecir el resultado de cada mano ni, mucho menos, de la partida. Nadie es dios en esta Tierra.

viernes, 15 de abril de 2011

Groupthink en el FMI

La evaluación independiente del "desempeño" del Fondo Monetario Internacional en los años inmediatamente anteriores a la crisis se puede leer en español aquí. Vale la pena darle un vistazo como yo he hecho, que ni loco me lo leería con detenimiento: no me fío. Se publicó en enero de 2011 y no dejaba demasiado bien a Rodrigo Rato y a su entorno.
No voy a defenderles. Ya se defienden ellos guardando un clamoroso silencio al respecto. Pero hay un punto que me interesa (y a él se refiere el capítulo V con más que evidente candor) y es el del "groupthink". Es una de las fuentes más habituales de error en nuestra apreciación de lo que nos rodea.
Es bastante obvio que no tenemos experiencia de todo y no somos expertos en todo. Sin embargo, todo está relacionado mientras que lo que sabemos es siempre parcial y desde perspectivas igualmente parciales. Es decir, que las probabilidades de que nos equivoquemos son muy altas. La inseguridad ante lo que no conocemos y ante lo que sabemos que no sabemos se compensa "anclando" nuestras creencias (porque son creencias, no resultado de observación empírica, muchas veces imposible) en un grupo, una teoría, una escuela o un departamento... o en los colegas del FMI. Es el "groupthink", las creencias (fe es creer en lo que no se ve) compartidas que, por compartidas, damos por ciertas.
Hace unos días, en un congreso, nos encontrábamos frente al mar un pequeño grupo de colegas y, a pesar de ello, amigos. Colegas porque estamos interesados en los mismos temas, pero había antropólogos, economistas y sociólogos. Todos confesaron que leían materiales de las otras disciplinas: sociólogos leyendo economía, economistas leyendo a antropólogos y hasta antropólogos leyendo a sociólogos (mirabile dictum). La razón quedó clara: nos interesa la realidad, no la disciplina, y somos conscientes de la ceguera que imponen las disciplinas, todas parciales por definición. Cierto que, como he dicho, no podemos conocerlo todo, pero sí podemos ser conscientes de los límites de nuestro conocimiento.
El problema con los economistas del FMI es que han hecho mucho daño en el mundo. Ya lo contó Stiglitz al referirse a esa extraña creencia  que han demostrado de conocer las "leyes" de la economía que rigen por igual en Benin y en Bolivia y en Birmania (perdón, Myanmar). Por eso hubiera sido de desear un capítulo V más eficiente y eficaz a la hora de evitar el "groupthink" inevitable pero, por lo menos, que debe intentarse reducir decentemente. 
Se les podría exigir un juramento hipocrático del tipo siguiente:
Jamás daré a nadie medicamento mortal, por mucho que me soliciten, ni tomaré iniciativa alguna de este tipo; tampoco administraré abortivo a mujer alguna. Por el contrario, viviré y practicaré mi arte de forma santa y pura.
En cualquier casa que entre, lo haré para bien de los enfermos, apartándome de toda injusticia voluntaria y de toda corrupción, y principalmente de toda relación vergonzosa con mujeres y muchachos, ya sean libres o esclavos.
 Lo del abortivo se puede suprimir, lo de medicamento mortal se puede sustituir por "terapia de choque", lo de "apartarse de toda injusticia voluntaria" puede sustituirse por "no imponer injustas condicionalidades", lo de "para el bien de los enfermos" puede decir, al contrario, que "en cualquier país que visite, no lo haré para el bien de mis financiadores sino para el bien de los ciudadanos de a pie". Lo de usar de prostitutas o prostitutos o de ligues, se puede dejar como está, pero no es lo más importante. Sólo para puritanos.
Pocas esperanzas. Es la especie humana la que funciona así y no sé por qué los economistas del FMI van a ser diferentes.
Eso sí: los hechos son tozudos y el Planeta contraataca.

jueves, 14 de abril de 2011

No me lo puedo creer

No me puedo creer que Goldman Sachs se aprovechase de la crisis para incrementar sus beneficios ni que engañase a sus inversores y a los poderes públicos. Imposible: la crisis no la han creado las empresas financieras y, en todo caso, G.S. no tiene nada que ver en ello.
No me puedo creer que eso que no me puedo creer esté documentado en un informe de un subcomité del senado estadounidense que encima les acusa de delitos. No puede ser: en los Estados Unidos campea el comportamiento llamado "business politics", la sumisión de la política a los intereses empresariales.
Pero lo que ya llega al colmo de mi incredulidad es que eso se cuente en un periódico estadounidense, Los Angeles Times o en una revista como Forbes. Se supone que los medios estadounidenses son "corporate media" y se someten a los políticos y  empresarios, a los peces gordos. Y no digamos la revista Forbes.
Eso sí, si mañana lo veo en un periódico español, me puede dar un síncope de perplejidad.
Síncope que confieso, ya que he visto el asunto en las ediciones digitales de Público, El Economista y Expansión. Sic transit gloria mundi.

Apatía política

Los gobernantes de países BRIC que hoy se reúnen en Sanya, en la isla china de Hainan, representan sistemas políticos bien diferentes. 
1. La China, por su lado. Socialismo con rostro chino, capitalismo con rostro comunista, libre mercado bajo el control del Partido, vaya usted a saber. Yin y yang del centralismo descentralizado y de la libertad controlada y el capitalismo comunista. Pero partido único.
2. La India, por otro. Democrática, con un gran partido (el del Congreso) en el gobierno, pero con el siguiente partido (Baratiya Janata) con un machacón fundamentalismo hinduista y una estructura social que revienta las simplezas de los sociólogos que creen conocer "la" sociedad, como si sólo hubiese una. Las castas existen (no he encontrado datos del último censo en el que, por fin, se preguntaba por la casta del entrevistado para saber exactamente cuántos hay en cada una de ellas y poder reconfigurar las cuotas para las mismas en función de su peso real en la sociedad -peso social o peso cuantitativo, eso ya no lo sé-). Y las clases sociales convencionales, también. Y se mezclan. 
3. El Brasil tendría que ser el más sencillo. Democrático, con elecciones costosísimas (parece que son más caras incluso que las estadounidenses, lo cual explica el hambre de los partidos por conseguir dinero para las mismas, sea como sea, corrupción incluida) y con partidos suficientemente claros. Chomsky decía que su sistema favorito para los Estados Unidos era el Brasil, donde alguien como Lula (y ahora como Dilma) pueden ser elegidos y son elegidos, cosa impensable en los Estados Unidos.
4. No tengo datos sobre la apatía política de los ciudadanos de estos tres países y me encantaría compararlos con los que he encontrado referidos al cuarto jinete del encuentro, Rusia. La situación, desde el punto de vista democrático, es desoladora (pero en la línea del desencanto que se encuentra en otras partes con la democracia realmente existente).  Dos tercios de los encuestados reconocen no tener interés por la cosa política y el tercio restante básicamente manifiesta su interés depositando su voto en una urna y poco más. ¿Que por qué no están interesados? Pues porque sí (36 por ciento; en 2007 fueron un 20), porque cualquier activismo sería inútil (20 por ciento) o porque no tienen información suficiente sobre el tema (18 por ciento). En la misma encuesta se constata que el porcentaje de los que creen que la política es una "negocio sucio" permanece inalterado en 2011 comparado  con 2007: en torno al 58 por ciento de los encuestados. Siempre hay un malicioso que añade que este desinterés es provocado por  los que mandan para así seguir mandando. Y seguro que este desencanto incluye a los que piensan que "con Stalin vivíamos mejor". Y es que es una sociedad  bien peculiar. En los tiempos del PCUS, ya tenía una desigualdad de renta superior a la de cualquier otro país comunista y cercana a la de algunos países capitalistas industriales. Ahora, probablemente haya aumentado, como han aumentado el número de hiper-millonarios (más de mil millones de dólares de fotuna) en las listad de Forbes. Eso sí: estos  magnates piensan en el bien del país. Algo es algo.
0. Resulta que los BRIC ya son BRICS porque han incorporado a Sudáfrica y la agenda es de lo más interesante. No tengo información sobre Sudáfrica. Habrá que buscarla.

miércoles, 13 de abril de 2011

Democracia: mayorías y temas

El juego democrático no es el de las adhesiones inquebrantables sino el de la regla de la mayoría para decidir sobre temas concretos. Dos casos al respecto.
El primero se refiere a las elecciones presidenciales del domingo en el Perú. Las encuestas habían ido dando a diversos candidatos como mejor situados pero, al final, todo parecía indicar que Ollanta Humala podría pasar a la segunda vuelta habiendo dudas sobre quién más lo haría. En lo que no había dudas es en que, de ser así, Humala perdería la segunda vuelta ya que los restantes unirían sus votos contra él. La mayoría es la mayoría, guste o no guste. No es de recibo, en efecto, defender la regla de la mayoría cuando se está en mayoría y rechazarla cuando se está en minoría... por poco democrática.
El segundo tiene que ver con un correo electrónico que he recibido. En él se me explicaban los motivos para no votar al PSOE en las próximas elecciones. Y las razones eran, todas ellas, de política nacional: las cosas que el gobierno del PSOE habría llevado a cabo y que el autor consideraba execrables y convertía en argumento para no votarles.
Comprendo que, en política y en la acción, el mundo se vea en blanco y negro. “Los míos” y “los otros” forman dos grupos tan diferenciados como “lo que hago” y “lo que no hago”. Pero se supone que el pensamiento (eso que tendría que caracterizar a los intelectuales) tiene, necesariamente, que entrar en matices. Pensar es considerar las distintas opciones, actuar es optar por una de ellas.
Claro que el oportunismo es mal común en política y sea frecuente correr “en socorro del vencedor” igual que es habitual el desencanto con opciones tomadas con anterioridad. Para el caso del PSOE se ha comentado repetidamente el desencanto de sectores de su electorado, cosa que explica que algunos que defendieron aquellas posturas, hoy ya no las defiendan. Pero también es perceptible que los vergonzantes del PP ahora anden eufóricos y ya no se recaten en mostrar sus preferencias de forma cada vez más clara.
Ya he dicho en colaboraciones anteriores que pienso votar de una forma en las municipales y de otra en las autonómicas. Las razones son muy variadas, pero lo digo para hacer ver lo fuera de foco que están los intentos de convertir las municipales y autonómicas de 2011 en una primera vuelta de las generales de 2012.
No. En las municipales se está discutiendo quiénes van a formar la corporación municipal y, por tanto, qué partido va a obtener la alcaldía. Por supuesto, y hay numerosos ejemplos recientes, obtener la mayoría de concejales no significa, automáticamente, que dicha mayoría vaya a decir quién es el alcalde. Como se ha visto (tránsfugas aparte), el juego de las mayorías trae consigo que partidos situados en segundo y tercer lugar (o incluso, más abajo) pacten una mayoría suficiente para lograr la anhelada alcaldía. También sucede (y ha sucedido) en algunas autonomías. Pero lo que se discute y se somete a votación no es el partido “nacional” y si lo ha hecho bien en el gobierno o la oposición, sino la composición del Ayuntamiento. Uno puede estar de acuerdo con lo que ha hecho el partido gobernante de su ayuntamiento (y si el pueblo es pequeño, la persona de los candidatos puede contar más que su adscripción política) y votarles, puede estar en desacuerdo y votar por otros para lo cual puede optar entre votar por quien crea que tiene posibilidades de lograr la alcaldía o por quien considera que representa lo que uno cree o espera y supone que es suficiente con que obtengan representación para hacer actividad opositora tan importante como la gobernante aunque no igualmente remunerada con sueldos, dietas, coches oficiales, guardaespaldas, viajes y mariscadas. Que coincidan o no con las propias opciones respecto a lo que votará en 2012 es (tendría que ser) secundario porque no es eso lo que está en discusión.
Lo mismo puede decirse de las autonómicas allí donde las haya (el correo recibido no parecía considerar esa realidad). Los argumentos para no votar al PSOE basados en qué han hecho (y bastante mal, todo sea dicho) en el gobierno de Madrid son tan poco válidos como para no votar al PP o a IU o a cualquiera de los restantes candidatos basados en su comportamiento o sus silencios a escala nacional. Insisto en que democracia es la regla de la mayoría aplicada a casos concretos. No engañemos.
(Publicado hoy en el diario Información - Alicante - )
(24 de abril: pues parece que es Ollanta el que podría ganar frente a Fujimori. Como ha indicado Vargas Llosa sr., el peso del padre es excesivo)

España-Alemania

No se trata de fútbol, sino de relaciones económicas. El Finacial Times de hoy trae algunos comentarios y anécdotas a partir de estos gráficos y en torno a los mismos:


Claro. Visto en el aquí y ahora, los alemanes pueden constatar la nueva emigración española, fuga de cerebros para ser exactos, que nada tiene que ver con la mano de obra no cualificada que llegó como Gestarbeiter (trabajadores invitados) en los 60.Y unos pueden decir que hace unos años la economía española crecía más que la alemana y otros pueden decir que, después de la crisis, sucede lo contrario, aunque las diferencias no sean tan grandes como lo fueron en aquellos tiempos. En resumen, conmiseración de "el de arriba" hacia "el de abajo".
Pero, ya se sabe, si debes un millón, estás perdido; pero si debes mil millones el que está perdido es el banco. Si España va mal, se resienten las exportaciones alemanas y, sobre todo, se van a resistir los bancos alemanes, muy expuestos por la deuda española contraída con ellos.
Habrá que recuperar la dialéctica hegeliana de "el amo y el esclavo". Es obvio que las relaciones son mucho más dinámicas y, sí, dialécticas que lo que el mecanicismo automático hace pensar, y en este saco van buena parte de los periódicos y buena parte de la clase política que sólo verá la parte que les interesa en su noble tarea de arrimar el ascua a su sardina.
De momento, el precio de las casas tendría que bajar mucho más y eso será un problema adicional para las cajas de ahorro que verán que dieron hipotecas por un valor muy por encima de lo que ahora valen los bienes hipotecados. Y en eso no hay "amo y esclavo" que valga.

Derechos humanos para los humanos

"Los derechos humanos son para los humanos, no para las ratas", decía un candidato a gobernador por el Estado de México hace algunos años (creo recordar su apellido, Montiel, y le escuché decirlo en un espot publicitario, es decir, en algo no improvisado). Algo de razón tenía cuando se ve quién es considerado humano y quién no y qué derechos cuentan y cuáles no.
El etnocentrismo consiste en pensar que el propio pueblo es el de los humanos y que los restantes pueblos no acaban de serlo y que incluso pueden llegar a ser sub-humanos, Untermenschen, como los nazis consideraban a los judíos. 
Y en los tiempos de la Guerra Fría, los Estados Unidos denunciaban la falta de libertad en la URSS mientras los soviéticos denunciaban el racismo, la discriminación y, en general, la falta de igualdad en los Estados Unidos. Algo así sigue sucediendo, aunque en estos tiempos los rusos se contentan con denunciar (con razón) la  doble moral de los estadounidenses y recuerdan Guantánamo, Bagram, tráfico de personas, consumo de pornografía infantil a los Estados Unidos.
Ahora ha tocado al G-2, esa pareja de hecho formada por los Estados Unidos y la China. El primero, publica todos los años un informe  sobre los derechos humanos en el mundo. El hecho es que no deja demasiado bien a la China, razón por la que la oposición siempre critica al gobernante que visita China y no dice nada sobre los derechos humanos. La reacción china ha sido, desde hace ya años, publicar su propio informe sobre los derechos humanos, en especial en los Estados Unidos. Racismo, pobreza, agresiones a otros países y se puede añadir brutalidad policial indiscriminada (bueno, discriminada hacia las "razas" inferiores) y así sucesivamente.
Curioso: ninguno de los dos informes parece denunciar una de las más evidentes violaciones de los derechos humanos, a saber, la de la pena de muerte. La razón es obvia: ambos países la practican con entusiasmo, dedicación y con porcentajes supongo que semejantes en lo que se refiere a "asesinatos judiciales" de menores, disminuidos psíquicos y, sobre todo, comprobados inocentes (comprobados después de muertos, que es un gran consuelo para sus almas). Rusia mantiene la pena, pero no ha  habido ejecuciones desde 1996.
La próxima vez que escuche por radio o lea en prensa que cuando un gobernante "occidental" visita la China (o Cuba, para el caso) y es criticado por no hablar de los "derechos humanos", me sonreiré. Porque nadie dice eso cuando visitan Washington.

martes, 12 de abril de 2011

¿Se acabó WikiLeaks?

Los periódicos que aireaban, pomposos, su acceso a los documentos de WikiLeaks, ahora callan. Y no porque los papeles se hayan terminado sino por razones desconocidas para mí que habría que preguntarse y que van desde la obsolescencia del tema a la llamada desde la superioridad para detener tal desaguisado.
Sin embargo, WikiLeaks (leído, supongo, en su página propia a la que no accedo) sigue dando que hablar y actuar. El gobierno ecuatoriano ha expulsado a la embajadora de los Estados Unidos en el país al conocer las cosas que la señora había dicho sobre el gobierno, los cargos policiales y la corrupción. Como buen latino, el presidente Correa ha aprovechado para quejarse de su honor herido. El gobierno estadounidense, por su parte, ha hecho lo propio con el embajador ecuatoriano en Washington.

Racismo ambiental

El ambiente en que nos movemos es uno de los factores que explica el racismo. Eso dicen que dice una investigación publicada en Science. Ignoro su base empírica, pero es de sentido común.
La xenofobia, el rechazo al diferente, parece ser un comportamiento común a otros animales. Por lo que dicen, se encuentra en la parte más "primitiva" del cerebro y es fácilmente controlada por la parte más "civilizada" del mismo. Donde los fundamentalistas freudianos seguro que sitúan al SuperEgo. Las personas somos educadas a evaluar esa desconfianza inicial que tiene que ver con la autodefensa (son los extraños los que atacan -ingenuos que somos-). Pero también somos educadas en etiquetar a algunos grupos como amenazantes o como rechazables.
Y eso es el racismo. En primer lugar, la peregrina idea (sólo se le podía ocurrir a un europeo buscando legitimación a su comercio de esclavos) de que las características externas-físicas de las personas pueden agruparse en "razas". Pase. Pero lo realmente peregrino es pensar que esas características externas permiten jerarquizar a dichas razas en superiores (la nuestra, por definición) e inferiores (las de los demás), lo cual da derechos a las superiores a someter, vender, vejar, violar, oprimir, explotar y agredir a los de raza inferior.
La (mala) educación de la xenofobia animal da paso al racismo cuando somos xenófobos hacia alguien por su aspecto físico que lo clasifica entre las "razas" inferiores.
Lo que añade el estudio (y es interesante) es que esa actitud es más probable que aparezca en contextos degradados que en contextos "chic". Es posible. No es impensable que en condiciones de creciente desempleo y reducción de servicios públicos, la frustración genere agresividad y esa agresividad se proyecte hacia objetos pre-definidos por grupos sociales, medios y la política: las "razas" inferiores.
De todas maneras, desconfío. El racismo de la gente bien, que vive en idílicas urbanizaciones y tiene ingresos seguros probablemente sea de otro tipo: no tendrán agresiones racistas, pero igual las fomentan entre los que tienen inmediatamente por debajo. Habría que ver los datos. Inexistentes, me temo. 

lunes, 11 de abril de 2011

Pequeñas resistencias y grandes cambios

Diez pequeñas resistencias, desde el "Tiranos temblad" uruguayo contra la junta al boicot irlandés contra el sr. Boycott (que dio nombre al acto), pasando por Nigeria, Polonia, Liberia, Dinamarca (ahora sé por qué sobrevivieron tantos judíos daneses) y así hasta diez. Seguro que hay más y cabe preguntarse si la rebelión de un bloguero tunecino encaja en el esquema de actos más o menos espontáneos que han tenido efectos más que visibles. Seguro también que hay muchos casos en los que las pequeñas resistencias han sido aplastadas o no han tenido los efectos deseados por sus participantes o, incluso, han tenido los efectos contrarios a los pretendidos.
Nadie conoce las "leyes" sociales que explican por qué unas funcionan y otras no. Por qué unas son  simples revueltas, otras son rebeliones y otras, finalmente, se trasforman en revoluciones. Probablemente, porque no existen tales leyes (regularidad que permite la predicción) o porque los sociólogos nos dedicamos a tonterías y no a encontrarlas. 

domingo, 10 de abril de 2011

Paradojas de la política (económica, por supuesto)

La derecha dice que los recortes presupuestarios producirán más empleos. Robert Reich dice que no, que los reducirán. Claro que se refiere a los Estados Unidos y no a la Unión Europea y a los recortes impuestos a los países periféricos dentro de la Unión. Así que:
  • De entrada, parece que no existen unas leyes económicas generales aplicables a cualquier situación, de modo que lo que se puede recetar a un país, no necesariamente se puede recetar a otro. Lo que no sabemos es qué se puede aplicar a cada cual "au dessus de la mêlée". No es ciencia: es ideología, ahí resumida en "derecha" e "izquierda", pero que también puede decirse "a favor de los de arriba" y "a favor de los de abajo". 
  • Generalmente, lo que se dice "derecha" es porque pretende que trabajar "a favor de los de arriba" redundará en algo "a favor de los de abajo" (que es lo que Reich niega para su país y es lo que pretenden las autoridades europeas). En teoría, la "izquierda" se reduciría a trabajar "a favor de los de abajo" y no siempre añadiendo que eso redundará en algo "a favor de los de arriba".
  • El lío se establece cuando se pretenden esos efectos de "trikle down", de goteo "de arriba abajo" como los que denuncia Reich. Hay que recordar la "curva de Laffer" con que Ronald Reagan explicaba que reduciendo los impuestos se aumentaba la recaudación fiscal. Ya sé que no es el mismo argumento, pero me recuerda lo que ahora se pretende: empeorando la situación de "los de abajo" se mejora la situación de "los de abajo".
  • Ya queda dicho que el Banco Central Europeo trabaja para los intereses de los países centrales europeos aunque, según se dice, "complique la recuperación de los países periféricos europeos" (los PIGS). Supongo que de la misma forma que el Banco Mundial trabaja a favor de los intereses de los países centrales mundiales y complique la de los países periféricos mundiales. No es ciencia: es política. Y con la misma justificación: defendiendo a los países centrales ("los de arriba"), se obtiene una mejor defensa de los países periféricos ("los de abajo").
  • Pues tampoco me lo creo. ¿Por qué lo llaman ciencia o política cuando lo que quieren decir es ideología y clasismo? Al pan, pan.

sábado, 9 de abril de 2011

Libia y los Estados Unidos

Los Estados Unidos han cedido a parte de la OTAN (no a toda la OTAN, porque hay clamorosas ausencias como la de Turquía) el control de esta guerra que el gobierno de los Estados Unidos niega que sea una guerra, que necesite aprobación de las Cámaras y que afirma, en todo caso, que su participación en un "interés vital" de los Estados Unidos, a saber, la estabilidad en la zona.
Dennis Kucinich, congresista demócrata, ha rebatido esos argumentos que, leídos desde los miembros de la OTAN que sí participan en las acciones (se incluye a España), pueden tener su interés.
Podemos pasar la discusión bizantina sobre qué es una guerra y qué no lo es y si una "zona de exclusión" (no-fly zone) aprobada da como para matar civiles como efectos colaterales y, encima, dudar en pedir disculpas por el "error". Al fin y al cabo, la resolución 1973 da, entre los objetivos de la acción, el de proteger a los civiles. 
Lo que me interesa es la cuestión de los "intereses vitales" de los Estados Unidos. Y no tanto porque, de hecho, si esos son los intereses, las acciones, como dice Kucinich, están llevando exactamente a lo opuesto, a la inestabilidad mayor en la zona y al "barra libre" para otras acciones que se están produciendo de manera simultánea y que tienen menor cobertura mediática (Yemen, Gaza, pero también Egipto y Túnez -¿recuerda que existen?- y, en general, este "mayo del 68" del mundo árabe). Lo que me interesa es el reconocimiento de que son los "intereses" de los Estados Unidos los que cuentan. No los de España o los de los miembros de la OTAN implicados, a no ser que los intereses vitales de España sean gastar dinero en defender los intereses vitales de los Estados Unidos. 
Claro, podrían ser los mismos: la estabilidad de la zona. Pero si Kucinich tiene razón (y creo que la tiene), la participación en la guerra civil libia no produce más estabilidad sino más rechazo a los "Cruzados". Por suerte, el islamismo violento radical (tipo Al Qaeda y semejantes -no todo es Al Qaeda como por fin ya reconocemos-) andaba de capa caída. 
Interesante que una carta que firmábamos varios colegas rechazando la intervención española en esa guerra haya sido rechazada por un periódico "progre" (pero menos) porque no encajaba en su línea editorial y por otro periódico supuestamente más "progre" con el argumento de que eso ya no está en discusión. Como si el tema de la participación en la guerra de Irak se hubiese desvanecido al mes de producirse los primeros bombardeos en la II Guerra del Golfo. En fin, eso hay.
(Añadido el 13 de abril: Me dicen que la dichosa carta ha sido publicada, como "carta al director" y convenientemente recortada, en uno de dichos periódicos y hace unos días. No la he visto, así que no puedo decir si el recorte fue malévolo o cosmético o pragmático)

viernes, 8 de abril de 2011

Cuando un gobierno suspende pagos

Hoy viernes podría pasar. Que el gobierno de los Estados Unidos no pueda aprobar su presupuesto y tenga que confesar que no tiene dinero para pagar a sus funcionarios que tendrán que esperar a ver si cobran o no cobran. No es la primera vez que tal cosa sucede y lo cuenta en primera persona quien estuvo implicado en situaciones anteriores (Robert Reich), y ahora ve los toros desde la barrera y es capaz de desentrañar los complejos mecanismos personales, políticos y económicos detrás de tal situación.
Algunos de los Estados federados ya se han declarado en quiebra, así que el que ahora lo haga el gobierno central tampoco es novedad, aunque supongo que la culpa la tendrán los funcionarios a los que se les echará en cara todo lo que haga falta. Supongo que las operaciones militares no se verán afectadas, lo cual no deja de tener su gracia.
En las Españas la campaña contra los funcionarios sigue su marcha. Es fácil incitar a la crítica de los tales sobre todo entre personas que tienen empleos precarios y pueden envidiar la estabilidad laboral del funcionariado. El truco es bueno: divide a "los de abajo" y vencerás.
Porque en ambos casos, a pesar de las diferencias, lo que está en discusión son las malas prácticas de los gobiernos que han gastado por encima de sus posibilidades. Que la universidad en la que trabajé hasta hace poco haya tenido que pedir varias veces créditos puente para pagar a sus funcionarios ya que el gobierno autonómico no honraba sus presupuestos es un caso más de mala práctica por parte de dicho gobierno y mala cosa para una universidad que tendrá que pagar los intereses de esos créditos y, por tanto, detraer inversiones y reducir otros programas (el dinero no es elástico ni para el gobierno de los Estados Unidos que tiene el dólar para juegos artísticos que no quedan ocultados ni por una contabilidad creativa).
Volviendo a los Estados Unidos, lo que puede pasar hoy será usado (¿y azuzado?) en el contexto de la lucha política por la presidencia que se juega el año próximo. Un caso más de la profunda irresponsabilidad de la clase política mundial que tiene sus intereses por encima de los intereses de la institución política a la que dicen servir. El caso de los europarlamentarios sólo es anécdota. Pero igualmente significativa. Si el gobierno de la Unión Europea tuviese esos problemas de riesgo de bancarrota, seguro que lo último que haría sería reducir los dispendios del exilio dorado de los europarlamentarios.
(De momento, hubo acuerdo para que el gobierno federal pueda realizar sus pagos. Pero las espadas siguen en alto. Así es la política).

Lo que pienso no es tan raro

Me llevé una muy agradable sorpresa en el taxi de Sevilla a Cádiz: el taxista. Tienen fama, en muchas ciudades, de extremadamente derechistas. Hay quien usa la palabra fascista para referirse a algunos de ellos. No era mi caso. 
Fuimos charlando (yo iba en el asiento delantero) durante la hora que duró el trayecto. Cierto que no todo fueron trascendencias: también comparamos la situación del Hércules, equipo de fútbol de Alicante, con el Cádiz, aunque no pudimos evitar referencias a sus mentores y a su historial reciente. Pero creo que hicimos un buen repaso de la actualidad: Japón, Libia, los partidos políticos españoles -y en Andalucía-, la crisis y sus antecedentes, la  burbuja especulativa, los que salen ganando con esta crisis, la situación de algunas cajas de ahorros, el papel de los Estados Unidos... pero también la educación de los hijos (hijas en su caso, hijos en el mío), la deseducación de los más jóvenes (no todos, claro).
Hubo un momento en que, para cuestiones de política internacional, me dijo: "bueno, usted de esto sabe más que yo". Y le contesté con toda sinceridad: "no. Sé igual que usted". Y de verdad que era verdad. Lo cual quiere decir dos cosas. Una, que con internet de por medio (él también usuario de la Red), no es imposible estar informado. Y, dos, que cuando se comparten enfoques sobre la realidad (pre-juicios, opciones previas al juicio), es fácil llegar a conclusiones parecidas si se tiene un mínimo de información.
Obvio: ni él quería convencerme de nada, ni yo a él. Íbamos recorriendo los temas compartiendo diagnósticos y reconociendo el mismo tipo de crítica. También él, como yo, se dejaba caer de vez en cuando por medios de desinformación en los que prima la opinión (e incluso la manipulación) por encima de la información, y ambos mostrábamos el mismo tipo de disgusto. Pero me produjo un cierto placer darme cuenta de que las cosas que yo pensaba y que me cuesta documentar, otro podía pensarlas sin que fuese trabajo. Como ciudadano del mundo viviendo en una determinada localidad.
No cambiamos el mundo ni lo pretendíamos, pero evidente que no perdimos el tiempo en la tonta tarea de discutir. Probablemente, de haber notado enfoques diferentes nos habríamos sumido en el más profundo de los silencios. Porque el enfoque es más importante que los datos y eso que mi amigo el taxista disponía de ellos.
El regreso a Sevilla desde Cádiz, con otro taxista, ha sido diferente: había puesto una determinada emisora en la que el locutor comenzó a lanzar negros augurios sobre lo mal que va a ir España por culpa de lo mal que lo está haciendo el gobierno. El taxista ha cortado y se ha ido a una emisora de música clásica después de decirme si quería seguir escuchando aquello a lo que le he dicho que no. Ha dicho que estaba harto de tanta crisis y tanta crisis. Con sueño los dos, nos hemos sumergido en una serie de piezas del barroco.

jueves, 7 de abril de 2011

Hegemonía USA

The Economist utiliza esta caricatura para ilustrar qué está sucediendo con la política exterior de los Estados Unidos. "Lexington" discurre por las reacciones que suscitan los cambios que se perciben en dicha política y, creo que razonablemente, supone que son más fruto del rechazo de las anteriores (las de Bush II y su corte) que de una proposición realmente nueva. Y todo esto a propósito de la intervención en Libia.
De todas formas, lo que más me interesa es el implícito que recorre el texto, a saber, que los Estados Unidos ya no están "al mando" (in charge). O, en otras palabras, que la crisis de la hegemonía de los Estados Unidos es ya perceptible a simple vista, aunque se venga hablando de la misma desde hace, por lo menos, veinte años. Manfred Max-Neef va mucho más allá y habla de los Estados Unidos como país en vías de subdesarrollo.
Vaya usted a saber. Nada es irreversible en estos temas y los Estados Unidos podrían renacer como potencia tan hegemónica como lo eran en los años 50 del siglo pasado. Vaya a pasar lo que vaya a pasar, lo que sí está claro es que dicha hegemonía está en crisis y cuando una hegemonía está en crisis pasan las cosas que pasan. Arrighi y Silver, comparando lo que había pasado con la crisis de hegemonía de España y de Inglaterra, concluían que eran ocasiones en las que se daba:
“La intensificación de la competencia interestatal e interempresarial;
la escalada de los conflictos sociales;
y el surgimiento intersticial de nuevas configuraciones de poder”
Tiempos interesantes, sin duda.

miércoles, 6 de abril de 2011

Inaugura que algo queda

La semana pasada terminaron las inauguraciones. Siempre ha sido así, pero este año parece que han sido especialmente abundantes. Lo que ya no sé es si tiene algún sentido. La razón es simple: no he encontrado ninguna prueba de que las inauguraciones influyan significativamente en el voto. Y que me corrijan los expertos si me equivoco, que doctores tiene la iglesia. Voy a intentar razonar mi escepticismo.
Tenemos, en primer lugar, los que van a votar a un partido haga lo que haga. No parece que sea gente que vaya a cambiar su voto si su partido inaugura cosas a no ser que crea que le están tomando el pelo. Pero ni por esas: No creo que haya hecho cambiar la intención de voto el que se inaugure un aeropuerto en el que no va a haber actividad de vuelos y se dé como razón que así los ciudadanos podrán pasear por las pistas, cosa que sería imposible si ya hubiese actividad aérea. Se trata de Castellón, claro. Pero tampoco es creíble que los que ya piensan votar a otro partido se dejen seducir por el corte de cinta ejecutado por otro partido diferente del propio.
Lo de partido propio se refiere a la actitud de los que ven la política como si fuese fútbol: aúpa mi equipo, “manque” pierda. Ya pueden inaugurar (fichar, ganar partidos) los contrarios, que el hincha seguirá en sus trece.
Pero, claro, en el caso que se nos echa encima hay dos características particulares. Una, el que se quiera presentar la elección local (municipal o autonómica) como primera vuelta de las generales de 2012. Si así se percibe, más a mi favor: las inauguraciones, aunque sean del gobierno central (en el caso del aeropuerto de Alicante, por ejemplo), no van a ser un argumento decisorio a la hora de votar para el ayuntamiento de Elche o de Alicante.
La segunda característica todavía podría tener algún peso. Se trata de que se lleva dando, desde hace tiempo, una desafección en capas importantes de los que han votado regularmente por el  PSOE que se manifiesta o en la intención de abstenerse o votar en blanco o en la de pasar su voto a otros partidos a su derecha o a su izquierda o a no se sabe bien dónde (que de todo hay entre el PP, IU y UPyD). Sin embargo, cuesta esfuerzo imaginar que la enésima inauguración de un tramo de carretera o la oportunista de un centro cultural por parte de un alcalde del PP sirva de argumento para que le vote quien está reduciendo su fidelidad al PSOE como también sería difícil de entender que esa inauguración por parte de un alcalde del PSOE sirva para retener a los que huyen de sus pasadas prácticas.
No creo ser tan raro. Sin embargo confieso que no pienso votar al mismo partido en las municipales y en las autonómicas, así que me convierto en un caso en el que la inauguración por parte del gobierno central, autonómico o municipal difícilmente me puede convencer.
Si los expertos no me corrigen y me demuestran que lo que llevo dicho, aunque sea de sentido común, no se corresponde con la realidad, resultaría que las inauguraciones pre-electorales son inútiles. Bueno, inútiles del todo no. De hecho, soy de los que piensa que tendría que haber elecciones cada seis meses en todos los ámbitos de la administración aunque las campañas tendrían que ser baratas y la financiación ilegal de las mismas duramente perseguida y reprimida. La razón de desear tantas elecciones es que tal iniciativa se convertiría en un factor de recuperación económica ya que produciría una avalancha de inauguraciones. Sin embargo, mi inveterado y casi genético pesimismo me lleva a dudar hasta de tal medida: los políticos, sabiendo que somos estúpidos, inaugurarían las mismas cosas una y otra vez, creyendo que no recordamos la vez anterior que ya inauguraron la cosa en cuestión. Y es una lástima: la obra pública es un instrumento clásico (desde el resucitado Keynes a nuestros días con el inevitable Krugman) para salir de crisis como la que padecemos.
Una vez más: no sé si el sentido común se corresponde con la realidad. Pero no debe de ser así cuando se ve cómo se pelean las distintas administraciones de diferentes partidos por “ponerse la medalla” de la inauguración y salir en la foto. Igual es que la campaña pre-electoral es un momento en el que el narcisismo de los políticos se les pone a cien.
(Publicado hoy en el diario Información - Alicante -)