lunes, 28 de febrero de 2011

Personalidad y contexto

En su artículo "Sobre los tipos libidinales", Freud hacía la siguiente clasificación según qué instancia de la personalidad predominase. Pertenezco al segundo grupo.

PREDOMINIO
TIPO
DESORDEN
Ello
Erótico
Histeria
Superyo
Obsesivo
Neurosis obsesiva
Yo
Narcisista
Psicosis

No es que me haya dado un desorden propio de los narcisistas, sino que es una de las cosas que me han venido a la cabeza cuando me he dado cuenta de que una visita a la comisaría me ponía nervioso. El predominio del superyo en los obsesivos hace que tengamos una curiosa relación con la autoridad, en este caso, la policía; que tengamos un temor reverencial hacia la misma pensando en qué habremos errado y si no estaremos en falta; y que algunos reaccionemos (sobre-reaccionemos) contra la autoridad de forma libertaria.
Estas consideraciones para explicar mi nerviosismo no encajan con mi deformación profesional, que lleva a buscar en el ambiente o en el contexto razones para esa desazón. Las hay. 
Sucede que todavía hoy, cuando paso por delante de la comisaría de policía de Vía Layetana en Barcelona, no puedo evitar un ligero estremecimiento. Viví en Barcelona los últimos años de franquismo y aquella comisaría era un lugar de detención y tortura de los disidentes políticos de la época. Ahora esa policía ya no va de gris (ya no son "los grises") sino de azul oscuro, como el policía que me atendió educado y distante cuando fui a pedir una "carta de invitación" para un muy querido amigo ecuatoriano. El funcionario aplicó la ley tal vez pensando que yo era un traficante de inmigrantes, pero no voy a entrar en ese tema ahora: lo dejo para cuando regrese del Ecuador el mes que viene.
Lo que uno encuentra en la comisaría para el NIE o para la "carta de invitación" no es de echar cohetes. Y eso daba por supuesto que lo encontraría, aunque el temor que he percibido ha resultado ser menor del que me esperaba. O no he sabido percibirlo. Pero sí sé que en asuntos de inmigración la España plural, abierta y pizpireta, con Casa abierta a todos (Casa Mediterráneo, Casa Asia y Casa de Bernarda Alba), no está a la altura de las circunstancias y se han promulgado leyes y órdenes presidenciales de muy dudoso gusto y sí de un positivo mal gusto. Que es ante lo que temía que iba a enfrentarme, como así ha sido.
Puedo, volviendo a Freud, racionalizar mis desasosiegos y convertir mi reacción en un caso de "personalidad y cultura", un tema que se discutía en los años 50 y que a mí me interesó cuando era estudiante en los 60. Tampoco pasa nada. pero lo que resulta es que algo tan sencillo y concreto como una ansiedad o nerviosismo es efecto de un cruce de factores que impide atribuir uno solo el peso definitivo. Y si eso es para una cosa tan nimia, ¿qué no será para asuntos complicados de esos que únicamente los ignorantes dicen "eso está muy claro"?

domingo, 27 de febrero de 2011

Felicidad y nacionalismo

No he podido verme el artículo porque es de pago y no tengo acceso al mismo, pero su resumen (http://pss.sagepub.com/content/22/2/166.abstract) me ha resultado interesante.Claro, no sé qué muestra han hecho y de dónde (no vaya a ser como algunas "alocaciones no proporcionales" que me cuentan de las encuestas pre-electorales valencianas), pero el resultado digno de mención es que el sentido de pertenencia (puede llamarse nacionalismo, pero creo que no es necesario) es uno de los mejores predictores del sentimiento de bienestar subjetivo. Pertenecer a algo (un club, una parroquia, una banda, un lugar, un país) es gratificante para ese ser gregario que es el humano. Por encima de su bienestar material.
No tengo tan claro que pertenecer a la especie humana sea tan gratificante pero hay una larga tradición de cosmopolitas desde los estoicos a los bahá'í pasando por los humanistas del Renacimiento y no todos parecen haber sido igualmente felices. Pero tampoco tengo tan claro que "the pursuit of happiness" sea algo tan absoluto. Será porque acabo de leer un texto sobre el peruano José María Arguedas, el autor que debería haber leído antes y no después de mi tesis doctoral.

Para entender lo que pasa

He escuchado todo tipo de interpretaciones de lo que sucede en el mundo árabe. Me han interesado, sobre todo, las opiniones de los no-especialistas (como yo al fin y al cabo) que intentan aclararse en la maraña de imágenes y escasez de noticias. Se me ocurren algunas sencillas reglas para entender lo que pasa, que, obviamente, se extienden a otros sucesos sean o no vistosos.
1. No confundir causa con precipitante. Una solución de sales en el agua puede ir aumentando su densidad mientras añadimos más y más sales sin que por ello se produzca una precipitación de la solución. Sin embargo, hay un granito de sal que hace que la solución se precipite. Pues eso: ese granito no podría haber causado la precipitación de no existir la concentración previa. Tal vez sin el granito, nunca se habría precipitado. Eso, traducido al mundo social y político, no lo sabemos. Pero sí sabemos que no hay que confundir lo que ha desencadenado los sucesos con las condiciones previas que lo han causado. Un muchacho que se quema a lo bonzo en Túnez y la extensión de la protesta en dicho país a otros países son precipitantes. Las causas hay que buscarlas en otro lado: el endurecimiento de la opresión, la escandalosa corrupción de las élites, el aumento de los precios de los alimentos por reducción de los subsidios...
Freud lo tenía claro a propósito de las neurosis (donde ponga neurosis, cámbiese por violencia) y decía que "bien sabemos que las condiciones etiológicas de la neurosis aún no han sido establecidas con certeza. Sus factores desencadenantes son frustraciones y conflictos internos; conflictos entre las tres grandes instancias psíquicas, conflictos producidos en la economía libidinal a causa de nuestra disposición bisexual; conflictos entre los componentes instintuales y agresivos".
2. Dos resultados iguales no son necesariamente idénticos. Las condiciones previas pueden ser muy diferentes. Es obvio que no eran las mismas en un pequeño Túnez, en el gran Egipto o en el próspero Bahréin. Pero el efecto contagio o imitación puede hacer pensar que se trata de lo mismo. Y no lo es. Porque tampoco son iguales las reacciones de las respectivas élites. Gadafi no es Mohamed VI. Y no digamos las de los gobernantes chinos, que no es árabe aunque sí hay importantes minorías musulmanas en particular en la problemática Xinjiang (petrolera, musulmana, separatista por parte de los uigures; petrolera, sí).
3. Beneficiario no es causante necesariamente. Cuando el detective (y todos lo somos al intentar comprender lo que nos rodea) se pregunta "cui bonum", a quién le beneficia, cuando pretende interpretar un crimen, sólo introduce un elemento en su pesquisa. No es el único, ya que el que se beneficia de un hecho puede que haya sido ajeno a la producción del mismo y que lo único que ha hecho haya sido aprovecharse de la situación. Quién se aprovecha de los cambios (¿Israel? ¿Los Estados Unidos? ¿Irán? ¿Los "fundamentalistas"?), además de no estar claro, no quiere decir que haya sido el promotor de los hechos que, a lo que parece, les pilló de sorpresa y se subieron al carro como pudieron (y en el caso de la Unión Europea, tarde y mal).
4. El tiempo es un buen juez. Los juicios sobre hechos tan vistosos como los que ahora me ocupan tienen muchos ingredientes para ser apresurados. Precisamente porque hay lagunas en la información, procuramos llenarlas con los que suponemos o imaginamos y, sin darnos cuenta, proyectamos nuestros prejuicios (coloniales, racistas, egoístas) para entender qué sucede. Además, lo que muchos sabemos es lo que hemos visto una y otra vez en televisión y algunos retales de corresponsales que dramatizan los acontecimientos desde la ventana de su hotel (eso fue lo de Tiananmen, por ejemplo). Así que no es mala idea suspender el juicio hasta ver qué pasa. Como sabemos por otras "revoluciones", lo importante no son las relaciones públicas que los revolucionarios establecen o las expresiones que los medios trasmiten "en tiempo real". Lo interesante es ver qué sucede al cabo de un tiempo. Es entonces cuando se calibra el alcance de la "revolución". La Grand Révolution, la de 1789 en Francia, no se ve igual en la toma de la Bastilla, con Robespierre o con Napoleón. Y no digamos con Luis Bonaparte. Claro que hubo revolución, pero el tiempo ayuda a calibrarla.
5. En resumen: no dar por supuesto nada. No se excluye, a priori, la posibilidad de que estemos ante un caso de gatopardismo: se vogliamo che tutto rimanga com'è, bisogna cambiare tutto. No lo creo, pero no sería sensato negarlo a priori y menos sabiendo que hay petróleo de por medio. Ni afirmarlo a priori. Chi vivrà, vedrà.

sábado, 26 de febrero de 2011

El que tiene boca, se equivoca; y si es político, más

Esto es lo que decía el presidente Chávez (pinchar) hace un par de años escasos a propósito de Gadafi. Hay quien se lo echa en cara. Y con razón. Pero la lista es algo más larga y me sigue fascinando.
Empiezo por las maniobras que ordenó el presidente Reagan a la VI Flota en el Mediterráneo frente a Libia. Decía que estaba a punto de atacar a Gadafi, es decir, al suelo de Libia. Era 1986. Gadafi era un paria. Y se atacó Trípoli.
Su situación empeoró con el atentado de Lokerbie, que ahora conocemos algo mejor gracias a WikiLeaks. Se trata del avión que explotó en vuelo en 1988. El autor de la explosión fue detenido y condenado por terrorismo, aunque fue liberado posteriormente y fue recibido como un héroe en Libia, de donde había partido la idea de la bomba.
Pero es que, para entonces, Libia había dejado de ser un país maldito y su líder absoluto y supuestamente eterno había dejado de ser un paria. El 11-S, su "conversión" al anti-terrorismo, su destrucción de armas de destrucción masiva (esperemos que no las desentierre ahora la OTAN si es cierto lo que dijo Fidel Castro de que la OTAN quiere invadir Libia), su mea culpa por Lokerbie, no le evitaron ser un "hijo de puta", pero fue "nuestro hijo de puta" (aunque no está muy claro quién fue el primero en usar tal apelativo para qué presidente latinoamericano, ¿Roosvelt? ¿Anastasio Somoza? no lo sé).
En 2003 dejó de ser malo y fue bendecido por los Estados Unidos. Y Gadafi cenó con José María Aznar, y recibió el abrazo del rey Juan Carlos y fue visitado por el entonces ministro de Asuntos Exteriores Moratinos. Nadie exponía que era un régimen basado en el miedo, decreciente por cierto en estos días, y todas las lindezas que ahora se airean. Había que democratizar Cuba, pero no Libia (ni Egipto, ni Túnez, ni Argelia, ni Marruecos, ni Bahréin, ni siquiera Arabia Saudita, ni tampoco Irak). 
Lo que ahora está sucediendo es claro: se ha caído la hoja de parra que ocultaba las vergüenzas no de un régimen, sino de los opulentos y civilizados europeos y estadounidenses y su "realpolitik". Hasta el realismo tiene sus limitaciones y ahora las descubren y quieren romper relaciones con quien fue maldecido, bendecido y ahora maldecido de nuevo sin que cambiase tanto. Son los de la "realpolitik" los que han ido cambiando según les convenía y corren ahora a ponerse de parte del que prevén será el vencedor. Ellos sabrán por qué. Ah, sí, cortan las relaciones porque AHORA hay violencia.

viernes, 25 de febrero de 2011

Historia de dos ciudades

Gallup hizo una encuesta a finales de 2010 en las dos principales ciudades libias (si hubiese hecho en la tercera, tendríamos datos sobre la ciudad que tiene el mismo nombre que el lugar en que yo nací: Albaida, Albayda, Al Baida, La Blanca, sea como sea la transcripción). Los resultados tienen dos puntos interesantes desde mi punto de vista, pero, primero, los datos, añadiendo que ese "thriving" se refiere a una de las tres posibilidades que usa Gallup para resumir una serie de respuestas sobre el bienestar. "Thriving" son los que se encuentran muy bien, los boyantes, los encantados de la vida:


El primero es obvio: en Bengasi, en general, se encontraban peor que en Trípoli. En segundo lugar, el porcentaje de los que o "no saben" o "rechazaron" contestar es muy alto. Pero como no sabemos cuántos es que realmente no sabían y cuántos eran los que rechazaron contestar, no podemos saber realmente el error de esas muestras. En cualquier caso, y es la tercera observación, son muy altos y hace pensar en el temor a contestar a un extraño sobre temas vidriosos. Tal vez esta última interpretación esté motivada por el hecho de que, a día de hoy, la insurrección en Bengasi ha llevado a que los que allí mandan se estén enfrentando a los que mandan en Trípoli. Pero obsérvese que el porcentaje de "thriving" era mayor en Bengasi que en Trípoli. Es muy poca diferencia y probablemente no sea significativa, pero los que estaban bien en Bengasi han podido desear independizarse de los centralistas de Trípoli. Y han aprovechado la situación. No sé si la cosa se parece a lo de Santa Cruz en Bolivia, con la Nación Camba encantada de tener el petróleo en su territorio. Si no me equivoco, hay más petróleo en la zona este (Bengasi) que en los alrededores de Trípoli.
Por supuesto que el petróleo no tiene nada que ver con esto. Véase, si no:


Pero hay más. Compárese este mapa, con yacimientos de petróleo y gasoductos:


Con este otro que muestra quién controla cada territorio:




Amenazas a la paz


Estos son los dos países que podrían entrar en guerra en la próxima década y las situaciones más peligrosas en el mundo a decir de los expertos consultados por Foreign Policy. Es muy convencional y la misma revista proporciona argumentos para ver las cosas de otra manera:
Cierto que la innovación militar más importante es la creación de los "drones", aviones no tripulados, que pueden ser muy mortíferos y que dejan tranquilo a quien los pilota a distancia, que no tiene que ver los horrores producidos por su actividad. Pero la más peligrosa es la de la "ciberguerra" y eso puede entablarse desde cualquier punto y sin necesidad de estar territorializado: no hace falta que sea un país que ataca a otro. Puede ser un Anonymous violento.


Dinero político

El American Petroleum Institute va a apoyar económicamente a los candidatos que seleccione. Todo parece indicar que no es el bien de la Patria lo que les motiva, sino las posibles normas sobre ayudas y contaminación. El año pasado esa rama ya dio algo más de 27 millones a diversos candidatos, normalmente Republicanos. Allí es legal y transparente. En España es ilegal e invisible.
Pero volviendo al petróleo, es obvio que el temor al pánico crece. El gobierno saudita ha hecho todo lo posible para evitarlo, una vez que, al parecer por causa de Libia, el petróleo había llegado a los 120 dólares el barril.
Para un país como España que no tiene petróleo, aunque sí alguna que otra empresa petrolera, este último asunto es crucial y supongo que esas empresas y su gobierno están buscando alternativas. No sería la primera vez que un ministro de Asuntos Exteriores corre a un país (digamos, Bolivia) sencillamente porque los intereses de una empresa petrolera con sede en España está teniendo problemas con el gobierno del otro país. No hace falta "lobby": basta pensar en la repatriación de beneficios. Pero, como se dice en Italia, tutto fa brodo, todo ayuda para hacer un caldo.

jueves, 24 de febrero de 2011

Es la economía, estúpido

El gobierno saudita parece que ha hecho el siguiente diagnóstico
- el movimiento pro-democrático, se podría llamar panarabista, es real y podría alcanzar al poco democrático gobierno saudita (véase lo que dice el libro gordo de la CIA al respecto: en particular, número de partidos, existencia de un poder legislativo, independencia judicial, legislación laica etc.)
- la solución no es la del gobierno marroquí (dar soguilla a los "pro-democracia", relativamente hablando) ni la del gobierno libio (aplastar a los disidentes, sean "tribales" o "pro-democracia"). La primera deja sin resolver el problema de quién manda aquí y la segunda "agudiza las contradicciones". Y ninguna mejora las condiciones de vida de los súbditos, sobre todo la segunda que, evidentemente, las empeora en aras de seguir en el poder.
- la solución es dedicar 36.000 millones de dólares para que la gente pueda tener un préstamo para vivienda pero sin intereses, ayudas generosas para el desempleo, aumento de salario para los funcionarios y revisión igualmente generosa de las posibles deudas.
La democracia, en efecto, no es un fin sino un medio para tener una vida mejor, un Buen Vivir que dirían en el Ecuador. Y si el fin se consigue por otros medios...

miércoles, 23 de febrero de 2011

El poder de los medios

Está muy difundida la idea de la omnipotencia de los medios de comunicación para moldear las opiniones de la gente. Dudo de esa omnipotencia. Potencia, sí. Pero hasta ahí no más.
Primero, cuando en una reunión de jóvenes investigadores indiqué qué programas de televisión veía y qué radios escuchaba, hubo un cierto revuelo ya que los asistentes, que creen conocer mi tendencia ideológica, no podían entender que dichos programas fuesen de una línea opuesta a la mía. Los defensores de la omnipotencia de los medios se dieron cuenta de que uno busca el medio que dice lo que uno quiere oír. Tal vez etiqueten los problemas o refuercen las propias ideas, pero difícilmente van a crear etiquetas e ideas en personas que ya piensan lo que queda reflejado en la línea editorial de los medios a los que uno accede regularmente creyendo que los "otros medios", es decir, los contrarios  a los propios,  deforman la realidad.
Segundo, escuché en dos programas de radio diferentes (programas no locales) eso de que "los grandes medios han callado sobre este tema". Lo fantástico es que se dijese en dos de esos "grandes medios". En la marabunta de casos de corrupción (reales o simplemente denunciados a ver si cuela) que se dan en las Españas, es cierto que el espacio que se les da depende de si son "de los nuestros" (poco espacio) o son "de los otros" (mucho espacio). Pero, en general, están. No sé si están todos los que son ni si son todos los que están. Lo que cambia es el espacio que se les da, con excepción de las televisiones locales que sí reflejan la "voz de su amo".
Tercero, pero relacionado con lo anterior: internet, donde uno puede encontrar los temas más "frikis" o más "conspiranoides" con abundancia de material ficticio o apropiado.
Pero, sobre todo, el poder de los medios es mucho más real en términos de "los dos pasos de la comunicación": el que ya tiene la idea y recibe la información apropiada de "sus" medios es el que influye en otros como "líder de opinión" y más si al individuo le llega la "noticia" desde dos personas diferentes pero que la han leído, escuchado o visto en "su" medio. Me pasó hace poco: el argumento que utilizaba mi amigo para asegurar la veracidad de una noticia era que dos personas distintas se lo habían dicho (ejerciendo así el momentáneo minuto de gloria de ser líder de opinión). Lo que no sabía mi amigo es que esas dos personas trasmitían una noticia falsa que había difundido un determinado grupo mediático (prensa-radio-televisión que, además, añade credibilidad al dar la noticia en tres medios diferentes). El problema es que la noticia era falsa y eso sí que lo puedo asegurar.
En este asunto, siempre queda el elitismo ingenuo de quienes piensan: a mí no me influyen, influyen al vulgo. Odi profanum vulgus et arceo.

martes, 22 de febrero de 2011

Al Yazira censurada

He aquí otro atentado contra la libertad de expresión: Se trata de Al Yazira (los ingleses prefieren escribir Al Jazeera a lo que en árabe suena como he puesto, y significa "la península", qatarí, por supuesto). Y el atentado es que no puede verse ni por satélite ni por cable. Es una mala fuente, vendida, terrorista y lo que haga falta... según los sucesivos gobiernos estadounidenses que no perdonan la cobertura que dio a las aventuras en Oriente Medio. Porque la censura a Al Yazira es la que se da en los Estados Unidos, paraíso de la libertad de expresión.

Cortesía en política

Y en más campos. Pero ahora se trata del National Institute for Civil Discourse, co-presidido, honorariamente por supuesto, por Bill Clinton y Bush padre. Se trata de un instituto para promover las buenas maneras y el discurso educado en política y supongo que es una reacción a la mala educación, la insidia, la calumnia y el insulto que predomina en el discurso político convencional, que incluye el de palmeros y turiferarios en los medios de comunicación.
No es mala idea, aunque siempre dudo de estas iniciativas que van "de arriba abajo", de las ideas a los comportamientos sin entrar en motivaciones y condicionamientos. Pero sin duda que es mejor que existan a que no existan. Por lo menos sirve para levantar acta de una carencia. Y no solo en los Estados Unidos.

lunes, 21 de febrero de 2011

Los otros delincuentes

Intenté en clase (y era gente que se dedica al márketing puro y duro) explicar cómo se estaba desarrollando la crisis actual a partir de decisiones concretas de personas concretas. Uno de los asistentes me preguntó que por qué no estaban en la cárcel. Le dije que alguno sí (Madoff, que ahora dice que algunos bancos sí que debían de saber lo que él estaba haciendo), pero que la mayoría se iba a ir de rositas. Ahora lo encuentro en Rolling Stone. Casi en los mismos términos en que se me hizo la pregunta, pero con una respuesta todavía más dura: no sólo no están en la cárcel, sino que se está haciendo más por ayudarles y evitar enviarlos al juzgado que por conocer y reconocer sus culpas y hacérselas pagar. Pero ¿quién esperaba otra cosa de este sistema que premia al que compra barato -y abarata a lo bestia la compra- y vende caro -y encarece a lo bestia la venta-? Ninguno de los que me escuchaban tienen poder para hacer tales cosas. Están sometidos a las leyes del mercado (oferta, demanda y márketing). Pero por encima de ellos está una economía que nada tiene que ver con el mercado. Braudel la llamaba "economía capitalista" aunque mejor sería llamarla "economía de los capitalistas". Efectivamente, no sólo se irán de rositas por todo el dolor que han causado, sino que los que sufren tal dolor seguirán eligiendo, en el mejor de los casos de manera democrática, a los que van a defender a estos delincuentes. Podrá haber alguna que otra revuelta, pero no se vislumbra una revolución. Echarse a la calle, sí. Cambiar de sistema, no lo veo probable.

domingo, 20 de febrero de 2011

Ellos sabrán por qué

Este es el resultado de preguntar a los estadounidenses quién ha sido el más grande presidente en la historia de los Estados Unidos. Lo publica Gallup


Los ex-presidentes vivos, a los que supongo tan narcisistas como lo son los concejales que conozco, estarán rabiando al ver dónde queda cada cual. Por ejemplo, Obama por encima de los dos Bush y el segundo por encima del primero. De Carter, ni se le encuentra, aunque mejor que Papá Bush. Pero que Reagan esté el primero de la lista... Clinton y Kennedy, pase. Pero Clinton más que Kennedy y Reagan más que todos...
Eso sí, con la facilidad que suelen tener los ciudadanos para no tener ni idea de la propia historia y sí de la actual histeria, no me extraña lo de Reagan: ha sido objeto de una campaña espectacular, en torno a su centenario, para casi divinizarlo. Nada mejor, en efecto, que un buen documental hoy que un documento histórico de ayer.

sábado, 19 de febrero de 2011

Constitución - Prostitución

Ha habido manifestaciones en Italia en defensa de la Constitución frente a lo que ven como ataques del gobierno a la misma. Constituzione - Prostituzione permiten todo tipo de bromas y la ironía italiana ha estado a la altura de las circunstancias: cuando ya no puedes hacer otra cosa, siempre queda la ironía. Y más cuando los argumentos de Berlusconi son los que son y va a reformar el sistema judicial para que no vengan con argumentos de "inconstitucionalidad".
En el Ecuador se ha montado una organización, Montecristi vive (puede verse su blog aquí), frente a lo que ven como ataques del gobierno a la Constitución que se escribió en Montecristi, en particular frente a algunas de las preguntas del referéndum (consulta) del ejecutivo que, una vez aprobado por la Corte Constitucional, el gobierno va a convocar.
Curioso que los ciudadanos tengan que defender una Constitución que ven agredida precisamente por el gobierno del respectivo país.
En España, la agresión a la Constitución hay quien la ve por parte de los partidos mayoritarios (no solo del gobierno) y, por eso, los minoritarios piden que no se les vote a los mayoritarios: "consideramos que PSOE, PP y CiU han faltado a su principal obligación con la ciudadanía: defender la Constitución que juraron o prometieron acatar". No piden que se vote en blanco o que se vote a un determinado partido (por exclusión de los otros). Sólo que los electores se informen.
En Egipto, el gobierno militar (militar, por supuesto) promete una nueva Constitución.

Curveball

Cuando escribí un librito sobre la guerra de Irak  en sus comienzos, tuve la sospecha de que Colin Powell, en su penosa comparecencia ante Naciones Unidas explicando las maldades del gobierno de Sadam Husein, no mentía sino que se equivocaba. Mentir es cuando alguien dice algo que sabe que no es cierto; equivocarse puede ser decir lo mismo creyendo que es verdad pero que en realidad no lo es.
Ahora ha pedido que la CIA y el Pentágono (él era secretario de Estado, no de Defensa, que eso era Donald Runsfeld) le den explicaciones de por qué le indujeron a equivocarse sobre las armas de destrucción masiva al confiar en fuentes muy dudosas como la de "Curveball".
Curioso: lo que desde fuera, desde lejos y desde la periferia veíamos como un vulgar "cocinar" los datos para que encajasen con una decisión tomada de antemano, ellos no lo veían. O no querían verlo y se obstinaban en su "group thinking", esa curiosa manera de equivocarse que consiste en anclar las propias opiniones en los grupos a los que uno pertenece por encima incluso de los datos constatables.
No hay peor sordo que el que no quiere ver.

viernes, 18 de febrero de 2011

Lenguas minoritarias

Hay dos opciones extremas respecto a las lenguas minoritarias. Por un lado, se las puede dejar morir, ahogadas por el peso de las lenguas mayoritarias. Por otro lado, se las puede defender en aras de la identidad de sus hablantes y de la "riqueza cultural" que, dicen, se basa en la heterogeneidad.
Hace ya muchos años que escribí Política lingüística y lenguas minoritarias. He recordado el librito al leer en el People's Daily unas referencias a la primera minoría china después de los Han, a saber, los Zhuang. La Comisión Estatal sobre Asuntos Étnicos ha comenzado a ocuparse del asunto y levanta acta de que la televisión que ven en la región autónoma de Guangxi Zhuang o no se emite en la lengua de la región o ni siquiera lleva subtítulos en la misma.
Qué sea una lengua minoritaria es siempre una cuestión del término de referencia. El catalán es mayoritario en Cataluña, pero minoritario en España (como los negros -afroamericanos-, y espero que no se me malinterprete, son minoría en los Estados Unidos y mayoría en Washington). El zhuang es mayoritario en Guangxi Zhuang pero minoritario en la China. Solo que solo lo hablan 17 millones de personas.
Las opciones siguen siendo las mismas: la identidad de unos frente a la libertad de otros y hasta la identidad frente al bienestar. La jerarquía de valores define las diferentes ideologías sobre las lenguas minoritarias. Pero estos gobernantes chinos parece que saben que no se puede estirar un resorte indefinidamente sin que acabe por romperse, y el peso de los sentimientos identitarios, convenientemente fomentados, puede hundir el entramado. Si entiendo bien, se trata de dar soguilla (como cuando se pesca un pez grande con una caña), cambiar algo para que nada cambie. Lo contrario es demasiado arriesgado, cosa que parece que no saben en Madrid, sobre todo los que se erigen en defensores de la "otra" identidad.

jueves, 17 de febrero de 2011

Pobres hasta la muerte

Los pobres no sólo lo son durante su vida, sino también en la muerte. Por lo menos en algunos lugares de los Estados Unidos donde se llega a meter 26 cuerpos de niños pobres en una única caja y se apilan las cajas bajo tierra. Me tiene sin cuidado lo que vayan a hacer con mi cuerpo una vez esté muerto. Por mí, que me echen a la basura, entero o incinerado (ya no hay la neura de que te entierren vivo). Pero encuentro terrible, como el sheriff del que habla el artículo que cito, que esas cosas puedan suceder en el país todavía más rico del mundo, con dinero para numerosas aventuras militares en medio mundo y con capacidad para producir más hiper-millonarios que nadie.

Relativo auge de la China

La opinión pública estadounidense lo tiene claro, según Gallup: la China es la primera potencia económica mundial.

Allá por el 2000, todavía eran más los que creían que el Japón lo era. Viejos tiempos en que el 65 por ciento de los estadounidenses creían que se trataba de los Estados Unidos.
Como siempre, opinión pública es una cosa (por real que sea), pero no es toda la realidad. Los Estados Unidos siguen siendo la primera potencia y lo que sí ha sucedido es que la China haya adelantado al Japón. Lo reconoce el gobierno del Japón y el artículo que cito añade que el Banco Mundial calcula que la China podría alcanzar a los Estados Unidos en 15 años. Hay que añadir que se trata de PIB, no de renta per capita.
En todo caso, para ser potencia hegemónica le queda un trecho que no parece fácil recorrer: poderío militar, potencia monetaria y reconocimiento cultural.
La distancia entre el gasto militar estadounidense y el chino sigue siendo abismal. En primer lugar, en la opinión pública estadounidense (Pew Research Center), que distingue liderazgo económico y liderazgo militar:


En segundo lugar, la distancia es medible en términos de gasto militar, según el SIPRI Yearbook 2010. Estos son los porcentajes sobre el gasto militar mundial (España ocupa el puesto 15, por cierto):


En términos monetarios, el yuan (o el renminbi) no está a la altura del dólar ni siquiera del euro o del yen a la hora de las transacciones internacionales, comercio, reservas de divisas y todo ese mundo de las divisas y las finanzas internacinales. Los datos de abril de 2010 del Bank for International Settlements (especialmente tabla 3) sitúan el renminbi por debajo del vigésimo puesto en lo que se refiere al flujo diario en el mercado de cambios mundial. El dólar sigue el primero, aunque disminuyendo su peso sobre el total, el euro el segundo y el yen el tercero, ambos creciendo, y la libra el cuarto, disminuyendo.
El ascenso de los Estados Unidos como potencia hegemónica, iniciado a finales del XIX y logrado a mitad del XX (la fecha simbólica del acta de nacimiento como potencia hegemónica puede establecerse en 1945), fue acompañado por una espectacular y muy lograda campaña de relaciones públicas internacionales. La China no sabe cómo hacerlo. Y mira que sus élites lo han intentado.
No puedo resistirme a la tentación de trascribir lo que me contó mi amigo Albarrán:
El centro es el “zhong” 中  
China es el “país del centro” (zhong guo) 中国
“Guo” es el estado que está compuesto por un rey (wang ) dentro de unos límites (
El problema es que esto no era muy políticamente correcto y cambiaron al rey, por el “jade” (yu ) que es parecido pero con un trazo más, por eso el “guo” de país / estado ya no es rey dentro de unos límites como tenía que ser sino jade dentro de unos límites.
El cielo podría caer sobre nuestras cabezas. Pero eso no va a suceder mañana.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Estados Unidos revolucionario

Esta carta fue escrita a finales de 1864 y enviada a principios de 1865 dirigida el ya presidente Abraham Lincoln. Copio el comienzo

We congratulate the American people upon your re-election by a large majority. If resistance to the Slave Power was the reserved watchword of your first election, the triumphant war cry of your re-election is Death to Slavery.
From the commencement of the titanic American strife the workingmen of Europe felt instinctively that the star-spangled banner carried the destiny of their class. The contest for the territories which opened the dire epopee, was it not to decide whether the virgin soil of immense tracts should be wedded to the labor of the emigrant or prostituted by the tramp of the slave driver?
Los firmantes se congratulan de la reelección de Lincoln y la vinculan al final de la esclavitud. Subrayo el comienzo de su segundo párrafo en el que se constata que la clase obrera europea ha comprendido instintivamente que la bandera estrellada (la de la Unión) era portadora de su destino, del de la clase obrera. La epopeya decidió que los vastos territorios vírgenes fuesen dedicados al trabajo de los inmigrantes y no al de los esclavos. Sin referencias a los indígenas, por supuesto, que en esa época no se preocupaban por esas minucias. Entre los firmantes estaba Karl Marx y se supone que es el autor de la misiva.
En 1918, Lenin mantenía retazos de esa posición: 
The history of modern, civilised America opened with one of those great, really liberating, really revolutionary wars of which there have been so few compared to the vast number of wars of conquest which, like the present imperialist war, were caused by squabbles among kings, landowners or capitalists over the division of usurped lands or ill-gotten gains. That was the war the American people waged against the British robbers who oppressed America and held her in colonial slavery, in the same way as these “civilised” bloodsuckers are still oppressing and holding in colonial slavery hundreds of millions of people in India, Egypt, and all parts of the world.
 Pero la cosa había cambiado y la carta a los obreros estadounidenses comenzaba de otra forma:
...the American revolutionary workers have to play an exceptionally important role as uncompromising enemies of American imperialism—the freshest, strongest and latest in joining in the world-wide slaughter of nations for the division of capitalist profits.
Algo fallaba. Pero pongo ambos casos como ejemplos de las relaciones públicas que la élite estadounidense practicó incluso sobre estos revolucionarios. Después vino de lo "fabricar el consenso" y la Comisión Creel, pero la línea de su "public diplomacy" (relación entre su gobierno y las opiniones públicas extranjeras) corre hasta nuestros días. Y eso es lo que la China no acaba de saber hacer, más allá de sus relaciones económicas y su peculiar idea de la "cooperación al desarrollo". Pero, de eso, mañana.
De momento, un magnífico artículo comparando el síndrome de "pueblo elegido" que campa por sus respetos en los Estados Unidos de hoy y el que se observaba en la España imperial desde los Reyes Católicos a Felipe IV. ¿Tiene China posibilidades de sentirse "pueblo elegido"? Parece que no. El Japón, sí, y por una diosa (Amaterasu) eligiendo las islas creadas por Izanami e Izanagi. Tal vez en la China hay suficiente arrogancia como para no creer que pueda haber alguien por encima que la pueda elegir (sucede con algún otro país, europeo en este caso. Tal vez Francia).

martes, 15 de febrero de 2011

Foro Social, Egipto y más

Aconsejo leer el Comentario 299 que acaba de colgar Immanuel Wallerstein. Está en inglés, pero pronto lo traducirán en La Jornada (México) tal y como acostumbran.
En el artículo plantea la división interna del FSM entre los que ven lo sucedido en Egipto como parte de lo que significa el FSM y los que creen que lo de Egipto demuestra que la cosa va por otros derroteros bien diferentes de los del FSM.
Después de narrar el boicoteo por parte del gobierno senegalés (sobre todo a partir de lo sucedido en Egipto), hay un par de párrafos que quiero subrayar. El primero se refiere a otra división interna en el FSM, entre la izquierda neodesarrollista (crezcamos para distribuir) y la izquierda que quiere repensar las premisas de un mundo futuro en términos de "cambio civilizatorio":
There are those who believe that what the world needs is more development, more modernization, and thereby the possibility of more equal distribution of resources. And there are those who believe that development and modernization are the civilizational curse of capitalism and that we need to rethink the basic cultural premises of a future world, which they call civilizational change.
El debate implica decidir a qué opciones hay que apoyar cuando se trata de partidos que buscan alcanzar el gobierno. Desde la izquierda es obvio que no se apoyaría a los de la derecha. Eso es fácil (relativamente, ya que la distinción no es tan sencilla y más si viene encubierta por retóricas muy variadas). Pero ya no es tan fácil elegir entre dos modelos "de izquierda", uno neodesarrollista (extractivista, más o menos populista con subvenciones, clientelismo y bonos) y otro realmente alternativo. Por eso Wallerstein termina diciendo que: 
(...) it is the crucial debate of the coming decade. If the left cannot resolve its differences on this key issue, then the collapse of the capitalist world-economy could well lead to a triumph of the world right and the construction of a new world-system worse even than the existing one.
Un debate nada irrelevante ya que de cómo se resuelva podría llevar a que el colapso del sistema actual lleve a algo peor y no necesariamente lo que venga después sea mejor que lo que había antes, como supone la ideología del "progreso" que, como habitante de un país en vías de subdesarrollo, no puedo compartir visto lo que estoy viendo.

Un kilo pesa menos de un kilo

La barra de platino e iridio que servía para "medir" el kilogramo, ha perdido peso. No parece que sepan todavía por qué. Pero sí sirve para ver que ni eso es inmutable e irreversible y, sobre todo, para darse cuenta de lo arbitrarias y convencionales que son muchas cosas que damos como "normales".

Riesgos petroleros

Ya hay un fallo (que será recurrido, supongo que por ambas partes) sobre las andanzas de la empresa petrolera Texaco en el Ecuador (Ver el libro Las palabras de la selva aquí). El fallo es contra la Chevron, que la compró después de los hechos. Se trata de los posibles 30.000 millones de galones que habrían estado contaminando el Oriente ecuatoriano en lo que se ha llamado el "Chernobil amazónico" que habría comenzado en los años 70.
Para hacerse una idea, el derrame del Exxon Valdez, en 1989, fue de 10,8 millones de galones, el del Prestige en 2002, de 20 millones y el reciente de Deepwater Horizon, de 205 millones.
Todas esas cifras se pueden discutir, pero ahora que nos acercamos (si no estamos ya) en el "pico del petróleo" sí sirven para constatar dos cosas: el potencial carácter contaminante que tiene la explotación y transporte de la sangre que corre por las venas de esta civilización, a saber, el petróleo. Y la progresiva necesidad de buscarlo en sitios cada vez más complicados y hacerlo con el máximo de beneficio (que es la regla básica de esta civilización) lo cual puede significar (y significa) reducir costes, por ejemplo de seguridad, y abusar de países periféricos. En este último caso, los sucesivos derrames y tragedias humanas en Nigeria son otro ejemplo de "chernobil" petrolero.
Es sintomático, de todas formas, que Petrobras, empresa petrolera semi-pública brasileña, haya visto que algunas de sus prospecciones se han prohibido precisamente por los peligros reconocidos.
Y no se olvide que parte de la preocupación por la salida de Mubarak del gobierno (no necesariamente del poder) en Egipto era, para los estadounidenses, Israel, pero para los europeos (comenzando por los de la Unión Europea) era sobre todo la de saber en qué manos podía quedar el Canal de Suez. Ahora ya están tranquilos todos... menos los egipcios que sufren no sólo el alza de los precios de los alimentos sino haber llegado al pico del petróleo aunque puedan pasando por el Canal 3 millones de barriles al día.

lunes, 14 de febrero de 2011

Mentiras petroleras


Parece que en Arabia Saudita hay una cierta tendencia a ocultar los datos sobre sus reservas y el hecho es que unos dan cifras altas y otros bajas. Pero parece también que su producción podría alcanzar el pico en 2020, dentro de muy pocos años, y comenzar a descender rápidamente a partir de dicha fecha.
Las reservas probadas de Venezuela podrían doblar las de Arabia Saudita según fuentes estadounidenses. El presidente Chávez en todo caso afirma, modesto, que son superiores a las saudíes. El gráfico que adjunto está tomado de Wikipedia.
No es un asunto intrascendente para una civilización del petróleo como la que ha existido hasta ahora y que está llamada a desaparecer. No me extraña que unos exageren por arriba y otros por abajo, pero que todos acaben mintiendo. Unos, a corto plazo, porque quieren ser tenidos por más importantes de lo que son (tanto tienes -petróleo-, tanto vales) y otros, pensando en el medio plazo, porque no quieren ser invadidos por ladrones que quieren controlar las últimas briznas del poder que da el petróleo (y el que venga detrás, que arree). Esos ladrones pueden ser los inmaculados, honrados e impolutos países centrales en general y el hegemónico en particular que tiene claros sus intereses.
La locura de esta civilización hace que sea una locura intentar mantener el petróleo bajo tierra: los locos que mandan acabarán arrancándolo de las manos de quienes sean, encontrándolo donde haga falta y utilizando los medios que hagan falta para extraerlo, como sucedió en el Golfo de México y el Deepwater Horizon (Petrobras, que es pública, no le han dejado). Si fuésemos sensatos, otro gallo nos cantara. Pero como no lo somos...

domingo, 13 de febrero de 2011

Gatopardo egipcio

La prueba del ácido es sencilla: el gobierno de Israel ha recibido con alegría la noticia de que el "nuevo" gobierno cumplirá con sus compromisos internacionales, es decir, con Israel, según cuenta Ha'aretz. Por eso me cuesta entender el entusiasmo "democrático" con que se ha recibido el hecho de que Mubarak dimitiese. Porque eso es lo que ha sucedido. Confieso mi ignorancia, pero hay cosas que sí me parecen claras hasta para alguien como yo, que no habla árabe y que sólo ha estado una vez en Argelia (en encuentros académicos) y otra en Marruecos (de turista).
1.No se ha tratado de una toma revolucionaria del poder sino de manifestaciones que han llevado a dicha dimisión.
2. No excluyo la posibilidad de que la dimisión del enfermo Mubarak fuese una dimisión programada y anunciada. Ni se excluye la posibilidad de que dicha dimisión hubiese sido acordada con el gobierno de los Estados Unidos con anticipación a los hechos.
3. Recuérdese que el ataque "musulmán" a los "coptos" (cuando ambas comunidades conviven pacíficamente) fue un montaje.
4. Tampoco excluyo que lo que ha movido a los manifestantes haya sido el haber encontrado un chivo expiatorio (justificado, sin duda) para la frustración que produce el alza del precio de los alimentos.
5. Hay pequeñas purgas en la cúpula dirigente y dominante, pero son los mismos perros con los mismos collares.
6, "Se vogliamo che tutto rimanga com'è, bisogna cambiare tutto" sigue siendo el precepto aplicado por Tancredi en El Gatopardo, de Lampedusa. Creo que es el caso.
7. Lo cual no quita para reconocer el deseo de democracia en amplias capas de la población en el mundo árabe. Las encuestas ya lo decían, como esta del Pew Research Center de hace unos meses..


8. Ni para reconocer el potencial de auto-organización pacífica de las demostraciones y manifestaciones. Lo del Islam como básicamente violento es como decir que el cristianismo es básicamente violento, visto lo que hay que ver en el Antiguo Testamento.
9, En todo caso, produce desagrado (por no decir asco) las fotos de los líderes "occidentales" dando la mano al que ahora tildan de dictador. Efectivamente, era un hijo de puta, pero era nuestro hijo de puta. Y lo de "nuestro" es lo que cuenta. Si después es demócrata o cleptócrata, ese es su problema, no el nuestro. Lo nuestro es la democracia en... Cuba.
10. En esa misma línea se inscribe la visita "de Estado" librada por el presidente del Parlamento español al dictador de Guinea. De momento, no es dictador, sino que es "nuestro hijo de puta", como cuando Mubarak era recibido en Madrid por Aznar, entonces presidente del gobierno, o como, este último, ya de ex-presidente, cenaba amigablemente con el demócrata Gadafi. Esto último es geopolítica: lo que manda Washington.  Pero el resto tal vez tenga algo que ver con el déficit de energía que tiene España en esta particular coyuntura energético-petrolero-gasística que atraviesa el mundo y, en particular, los países que, encima, han reducido sus subvenciones a las energías renovables. Si Lampedusa levantara la cabeza...


Añado lo curioso que es, una vez más, ver cómo cada cual arrima el ascua a su sardina. Glenn Beck, maestro de proselitistas mediáticos, es un caso rutilante, ejemplo para muchos otros sabios que en el mundo han sido.

sábado, 12 de febrero de 2011

Bancarrota subestatal, es decir, nacional

A ver si se reconoce una situación que tiene componentes como los que siguen:
1. Las entidades administrativas por debajo del gobierno central han recibido de este mucho dinero en los últimos dos años como parte de un programa de estímulo económico, de cara a la recuperación, sobre todo del empleo.
2. A pesar de ello, dichas entidades se encuentran al borde de la bancarrota, si no es que algunas ya han llegado a tal situación: deudas por encima de ingresos e incluso de patrimonio. La facilidad con la que se han endeudado es pasmosa.
3. La clase política central se debate entre permitir refinanciaciones indefinidas o admitir las bancarrotas que se atribuyen a los gastos, evidentemente injustificados, de los gobernantes en dichas entidades, uno de los cuales se refiere a los costes de personal, con plantillas hinchadas y pagadas por encima de la media.
4. Los gastos en salud y las pensiones intervienen a favor de dicha bancarrota. Y los proyectos extravagantes, también.
5. Declararse en bancarrota supondría incrementar los gastos de financiación. ¿No hay salida?
Mi admirado Michael Barratt Brown atribuía al endeudamiento excesivo de las entidades federativas de la ex-Yugoslavia un papel importante en la implosión de aquel Estado: las repúblicas se habían endeudado y el gobierno central no sabía qué hacer con dicha deuda soberana.
En las Españas es uno de los temas de estos días y bien harían los telepredicadores y radiopredicadores en dedicarle más tiempo a esa posibilidad de implosión debida a causas económicas que a la exaltación patriótica de los valores inmarcesibles de la nación española.
Sin embargo, los cinco puntos que anteceden se refieren a los Estados Unidos. De ahí la ambigüedad del título, porque allí la "nación" (estadounidense) está compuesta de "Estados" mientras que en España, desde algunas perspectivas, el "Estado" está compuesto de "naciones". Pero tanto da cómo se llamen. El caso es que el endeudamiento de dichas "entidades administrativas por debajo del gobierno central" es extremo en ambos casos. En el de los Estados Unidos, particularmente en  Illinois, Nueva York, Nueva Jersey, California y Texas. En el caso español, según el Banco de España, aunque no me fío mucho de esos datos, Comunidad Valenciana, Baleares, Castilla-La Mancha, Cataluña y Galicia tienen una deuda que supera el 10 por ciento de su respectivo PIB (datos de septiembre de 2010). La opción del gobierno ha sido la de permitir que se endeuden más, que, en términos menos brutales, se llama "permitir la refinanciación de su deuda", como si la refinanciación fuese gratis. Los gobiernos de Cataluña, Castilla-La Mancha y Murcia ya pueden respirar tranquilos: a diferencia de los Estados Unidos, el gobierno central no les va a dejar hundirse. Los españolitos, no sé si pueden respirar tranquilos.

viernes, 11 de febrero de 2011

Peligro para las democracias

Frances Fox Piven, una de las frecuentemente atacadas por la derecha mediática estadounidense como base de todos los males sucedidos en los últimos años, publica un artículo sobre qué están haciendo algunas estrellas de los medios, televisivas en su caso y, en concreto, Glenn Beck, uno de los inspiradores del Tea Party. Copio y pego el final porque lo encuentro aplicable, con las convenientes correcciones, a otros contextos:
By telling simple fairy tales that trace these big and complex changes to the machinations of particular people, Beck makes the changes comprehensible in a way, and also makes the people who are presumably responsible the targets of his listeners' frustration and outrage. Partly because it is utterly irrational, and partly because it is an effort to bully and intimidate his political opponents, this is dangerous for democratic politics.
1. Se trata de que el telepredicador presente como cosas sencillas algo que es complicado, casi acercándose al cuento de hadas.
2.  Una de las formas de dicho cuento es la de presentar lo que sucede como efecto de las maquinaciones de personas concretas.
3. Gracias a estas versiones paranoides de la realidad, la gente cree entender qué sucede realmente, ya que siempre resulta difícil abarcar situaciones con muchas variables, muchos actores, demasiadas casualidades y confusos antecedentes. 
4. Como la gente que escucha lleva arrastrando sus propias frustraciones, nada mejor que ofrecer a la audiencia un objetivo sobre el que descargar la agresividad que es producida por la frustración.
5. Es muy peligroso para la democracia (es pre-fascista o, si se prefiere, pre-totalitario, para así incluir a la izquierda) el nivel de irracionalidad del discurso y el intento de intimidar a los oponentes.
Y añado: un poco de miedo, de asustar a la gente con amenazas no concretadas, es la aceituna del dry martini: no es estrictamente necesaria, pero queda bien. O ayuda.
Mutatis mutandis, como digo, puede aplicarse a otras situaciones que no son los Estados Unidos. Y ese es el verdadero problema. Los bárbaros no están ad portas: están dentro. Afortunadamente, parece que su audiencia está disminuyendo. No está todo perdido.

jueves, 10 de febrero de 2011

¿Cambio de rumbo en Egipto?

Las manifestaciones pueden estar costando al país 310 millones de dólares al día. Supongo que el cálculo de Crédit Agricole todavía no incluye las pérdidas que puede suponer el cierre del Canal de Suez por parte de sus trabajadores en huelga. Pero sólo con las pérdidas en turismo ya hay para un buen pellizco. Y la huelga se añade a las manifestaciones.
Ya no tengo tan claro que la cosa quede en agua de borrajas en la medida en que ya no sólo hablamos de Tahrir en El Cairo y Alejandría sino que el descontento se está extendiendo, aunque una parte de los nuevos escenarios (ante el parlamento, por ejemplo) se deben a que se ha cerrado el acceso a la plaza Tahrir. 
Sin embargo, todavía podría suceder que "fuese y no hubo nada": sigue sin aparecer quien lidere la revuelta (Wael Ghonim no parece un líder) y los revoltosos comienzan a darse vacaciones excepto martes y viernes (día de descanso musulmán). Y comenzamos a saber de manipulaciones muy maquiavélicas, por ejemplo respecto al ataque a los cristianos coptos, que hacen pensar en una "desestabilización programada" que busca que todo cambie para que todo siga igual.
La posibilidad de un golpe de Estado tampoco es unívoca. Puede significar que eso es lo que los militares estaban programando (Mubarak es militar, no se olvide) y puede significar que "hasta ahí hemos llegado". Las acusaciones de que el ejército tortura y ya no sólo se interpone entre los opuestos, no suenan bien.
En todo caso, es obvio que hay miles de personas que valoran la libertad (o el castigo al gobernante que consideran responsable de sus problemas con los precios de los alimentos) antes que el bienestar. Tienen todo el derecho, faltaría más.
Un Islam pacífico. No es eso lo que contaban hasta hace poco los autodenominados islamólogos (es decir, los que han leído el Corán en alguna de sus traducciones y, fundamentalistas ellos, toman al pie de la letra lo que encaja con sus prejuicios antimusulmanes).

miércoles, 9 de febrero de 2011

El clamor de la calle

Se suele confundir la voz de la calle con la voz de toda la población y se ha vuelto a hacer en Egipto con las movilizaciones masivas actuales. Tal vez valga la pena, entonces, recordar otras movilizaciones no tan lejanas y los problemas de análisis e interpretación.
Tenemos, primero, las manifestaciones de “No a la guerra” que se llevaron a cabo en 2003 en muchas partes del mundo y, concretamente, en España donde, además, se convirtió en un rechazo a la política del Partido Popular, entonces en el gobierno, respecto a la ocupación de Irak. Es posible que participaran hasta ocho millones de personas  en toda España ¿Resultado? El Partido Popular ganó las siguientes elecciones municipales y se siguió adelante con la política de las Azores contra Irak.
Después, tenemos las diversas manifestaciones, igualmente masivas, en defensa de la familia (en varios años) por parte de los integristas católicos que quieren que las normas de su religión sobre sexualidad y aborto sean también normas para todos los ciudadanos (la diferencia con los wahabitas saudíes es que allí sí que tienen poder para imponer la “sharia” como ley civil). ¿Resultado? El programa electoral del Partido Popular no ha cambiado ni, mucho menos, el del Partido Socialista todavía en el gobierno.
Finalmente, tenemos, en 2010, las manifestaciones contra las políticas de recortes del Partido Socialista en el gobierno central  el día de la huelga general. en ambos casos, un éxito según los convocantes. ¿Resultados? Después de preguntarse si los gobernantes serían capaces de escuchar el clamor de la calle, esos mismos sindicatos firmaron el pacto social en 2011, recortes incluidos.
Elementos comunes: Antes que nada, las contradictorias estimaciones sobre el número de participantes en las manifestaciones. En la del 29 de septiembre madrileña, entre los 500.000 según los convocantes y los 40.000 según la policía. En la plaza de la Libertad de El Cairo, el “Día de la Salida” pudo haber un millón de manifestantes o unos “centenares de miles”.
Sea cual sea la cantidad de personas que participan en la manifestación, conviene no olvidar que “manifestación multitudinaria” no significa necesariamente que recoja a una mayoría de la población, que puede haberse quedado en casa y no estar por la labor de manifestarse. Si, con independencia de los saltos en las estimaciones, se calcula el porcentaje que supone la valoración más alta sobre el total de la población que podría haber asistido, uno se encuentra con que, en realidad, “masivo” significa en realidad “escaso”. El Cairo debe de tener unos 8 millones de habitantes, es decir, que, calculando muy por lo alto, se manifestaba un 10 por ciento de la población, considerando el hecho de la presencia minoritaria de mujeres. Es exagerado, entonces, titular con “la voz del pueblo”.
Pero es que, además, lo más importante es la heterogeneidad de las motivaciones de los manifestantes como ya describió Gustave Le Bon, a principios del siglo XX, al referirse al comportamiento de las masas o de la multitud. En la de “No a la guerra” había desde pacifistas, “alternativos”, gente de orden a gente que, sencillamente, pasaba por allí y se unió a la “mayoría”. Esperar que aquello tuviese efectos electorales era no saber de qué iba la cosa, con independencia del mínimo caso que el gobierno hizo al “clamor de la calle” que sus sucesores socialistas olvidaron al enviar las tropas a Afganistán y aquí no ha pasado nada.
Para el caso egipcio las interpretaciones, como suele suceder, han ido arrimando el ascua a la propia sardina. Así, por ejemplo, y basándose tal vez en la entrada de los Hermanos Musulmanes en las manifestaciones (y en la detención de 260 de sus activistas), en Irán se ha visto como un resurgir del islamismo frente a un gobierno laicista. Otros, en cambio, han visto un grito a favor de la democracia, que es lo único que puede solucionar el problema, como diría Obama. Pero es posible que lo que quiera la mayoría de manifestantes (que no es, como he dicho, la mayoría de la población necesariamente) es que se vaya Mubarak... que es lo que probablemente quieren los que desean que todo cambie para que todo siga igual y, encima, divididos en el “quítate tú”.  O que los que sufren el aumento de los precios de los alimentos, problema mundial, toman a Mubarak como causa de todos los males.
Las manifestaciones son vistosas, pero mejor no dejarse encandilar por su espectacularidad. Lo cual no quita para que se les imite en otros países.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

La decadencia de Occidente

Un artículo en La Repubblica, a propósito de un nuevo libro sobre el "desastre" que es la escuela italiana, en la que los asistentes (excesivo es llamarles "estudiantes" ya que no ejercen de tales) van sin interés alguno para enfrentarse a sucesivas reformas educativas que lo que consiguen es reducir su interés. 
El artículo tiene dos puntos dignos de mención. Primero, hacer ver que ese "desastre" no es italiano sino occidental. Pone el ejemplo de la Inglaterra donde se ha suprimido el estudio de lenguas extranjeras por el simple hecho de que "todo el mundo habla inglés", es decir, por la reducción del aprendizaje de las lenguas a lo puramente instrumental-económico (¿les suena, a los antibolonios?). Pero se podría ampliar a España en general y a la mayoría de sus comunidades autónomas en particular. Vocabularios que se reducen, desinterés por el aprendizaje de lo que no tenga utilidad inmediata y, a ser posible, económica (van "daos") e incapacidad para la lectura comprensiva, para el análisis y para la distancia crítica ante los medios.
Segundo punto, que me interesa todavía más (ya no protesto por la "calidad" e "interés" de los que llegan a la Universidad y miran a quien está en la tarima con la misma disposición con que una vaca miraría al Guernika de Picasso), relacionar el "desastre" de la escuela occidental con la progresiva desindustrialización de Europa, la pérdida de interés por hacer cosas y la igualmente progresiva presencia de lo financiero, a ser posible especulativo y de información privilegiada. No recuerdo ahora los "rankings" de PISA, pero me parece que "Oriente" salía mejor parado que "Occidente".
Un caso más en el que vale la pena mirar al conjunto antes de quedar pegado, como las moscas al papel antimoscas, al detalle local. Que, por cierto, se las trae en la Comunidad Valenciana donde se pretendió enseñar "Educación para la Ciudadanía" en inglés y se ha introducido el chino en algunas escuelas. Gran visión de futuro que no viene acompañada con inversión paralela. De buenas intenciones (si es que lo son y no son patochadas) está lleno el infierno.

martes, 8 de febrero de 2011

Lenguaje del imperio

La lengua del imperio es otra cosa: es la lengua que los imperios imponen a sus colonias y que las élites de las mismas aceptan encantados. El latín, el quechua, el castellano, el inglés y hasta el ruso en los tiempos de la URSS (fue el detalle que la editorial polaca que tradujo un viejo librito mío sobre las lenguas pidió que suprimiese: el número de libros en ruso que había visto en una biblioteca de la Academia Polaca de las Ciencias de aquellos tiempos; algo así como el número de libros en inglés que veo en cualquiera de las bibliotecas españolas incluyendo mis propias bibliografía y citas).
Por no salirme de la norma, encuentro (en inglés, por supuesto) un texto interesante sobre el lenguaje de los imperios, es decir, sobre el modo con que las élites imperiales se dirigen a sus colonias. Lo llama "lenguaje de la tiranía", pero lo podemos dejar en lenguaje de los imperios y que es doble. Por un lado, el lenguaje de la fuerza, de los imperativos ("debes hacer", "hazlo"), del poder militar, del "hard power" del que habla Joseph Nye (en inglés, por supuesto). Este último lo opone al "soft power", pero Chris Hedges, que es el que he citado como texto interesante, no los opone sino que los ve como complementarios. Se trata de las legitimaciones con las que se dulcifica el lenguaje del imperativo haciendo que los que se someten lo encuentren razonable e incluso deseable.
Hedges hace un rápido recorrido por los imperios (habría que añadir, entre los que me interesan, el imperio inca que también uso de ambos lenguajes aunque los cronistas se distinguen por privilegiar uno u otro, generalmente el nostálgico del "poder blando"). 
Está el español que mejor habría que llamar el de los Austria, del mismo modo que no tiene mucho sentido llamar al imperio inca, imperio "peruano". Efectivamente, se trataba, en ambos casos del dominio del rey (en cuyos territorios - eran de su propiedad, no de la futura España-  nunca se ponía el sol) o del inca  (con cuyos territorios - eran de su propiedad, no del futuro Perú- se pretendía abarcar al mundo entero a partir de su centro, el Cusco u ombligo).
Está la barbarie del rey Leopoldo en el Congo, un asunto que los civilizados europeos, y supongo que por inclusión los belgas, procuran pasar como gato sobre brasas.
Y así sucesivamente empezando por los romanos hasta llegar al imperio estadounidense. 
Que practica el doble lenguaje, me parece obvio. Palo y zanahoria, ejército y democracia. Prepotencia y buenas voluntades.
Lo que es lícito preguntarse es si no habrá que buscar aquí a los Austria o a los Inca en lugar de hablar de españoles o peruanos. Cierto que, si hablamos de españoles o peruanos, estamos cayendo en el anacronismo: aplicamos a una realidad palabras que provienen de un tiempo diferente, en este caso posterior. Si algún nacionalista español pretende que España ya existía entonces en los términos en que existe ahora, pues qué le vamos a hacer. Claro que había un territorio así llamado, pero la facilidad con que se adquirían, heredaban, vendían o perdían territorios hace pensar que incluso esa geografía era problemática, amén de sus divisiones internas. En el caso peruano, va a resultad difícil decir que el Perú ya existía bajo Manco Capac. 
Pero ¿y los Estados Unidos? Igual habrá que hablar de sus élites y no del país, como en el otro caso, si se trata de describir su imperio. Ya no es lo mismo: no son monarquías absolutas con poder y legitimación (por la gracia de Dios, por la gracia del Sol) como las antiguas. Pero sí parece que seguir hablando de países donde lo que hay son clases es una forma de aceptar el lenguaje suave y legitimador de las élites que hoy dominan por la fuerza y la ideología. Y por la lengua, of course.

sábado, 5 de febrero de 2011

Promover la democracia

Por más que el gobierno de los Estados Unidos hable de promover la democracia, una de dos, o mienten porque les preocupa otra cosa pero no quieren decirla o no les preocupa lo que quieren sus ciudadanos que, según Gallup, han estado queriendo lo siguiente según recordaba ayer Gallup aunque los datos son viejos:
Las preocupaciones mayoritarias han sido la de protegerse frente a los ataques terroristas (una forma que han tenido los gobiernos de mantenerlos quietos y asustados), proteger los empleos de los trabajadores estadounidenses (algo que las grandes empresas NO han hecho ya que han exportado los puestos de trabajo al extranjero), detener la difusión de armas de destrucción masiva, reducir la dependencia respecto a la energía importada y combatir el narcotráfico (cuando el problema, según ya reconoció Clinton, es el consumo, no la producción). Esas son las opciones que obtienen respuestas mayoritarias. Lo de las Naciones Unidas, los derechos humanos, los países empobrecidos y la democracia queda para unos pocos.

viernes, 4 de febrero de 2011

Temores en Oriente Medio

¿Quién apoya a Mubarak? El gobierno de Israel.
¿Qué está pasando en Túnez? Ha desaparecido de las noticias.
¿Qué pasa en Libia? Que tienen un dictador bueno, que ya no se enfrenta tanto a Israel y ha suavizado sus soflamas al respecto.
¿Qué pasa con las filtraciones de Al Yazira  y The Guardian sobre el papel de Al Fatah y de Mahmud Abbas apoyados por el gobierno de Israel? Nunca más se supo.
¿Quién teme al Islam? El gobierno de Israel.
¿Seguro? Chomsky dice que lo que más temen los Estados Unidos en la zona no es el islamismo radical (al que han apoyado en más de una ocasión) sino al nacionalismo que promueva la independencia frente a los Estados Unidos e Israel (tanto monta).
¿Y la China? ¿Internet? Bien, gracias.

jueves, 3 de febrero de 2011

Oriente Medio y Norte de África: utilidad de unas encuestas

El estudio de Gallup que citaba ayer incluía esta tabla con los porcentajes de encuestados que se declaraban satisfechos con su vida y su bienestar:

Me parece que se pueden hacer tres grupos. El primero, que termina con Arabia Saudita, son países petroleros, no democráticos (Kuwait es la excepción), con gobiernos corruptos, pero que mantienen a la población tranquila con el "trikle down", el goteo de la hiper-riqueza de "los de arriba" y con la importación de mano de obra para los trabajos menos deseables (desconozco qué porcentaje pueda haber de economía sumergida en ese campo). El segundo grupo, entre Jordania y Argelia, son países con elementos comunes con los anteriores pero con un peso muy inferior en la geopolítica y en la geoeconomía del petróleo. Finalmente, de Libia para abajo, donde hay dictaduras como las de Libia (que nadie pretende "democratizar" y cuyos líderes confraternizan con el rey de España, sus ministros y ex-presidentes como Aznar) y situaciones como la de la corrupta Autoridad Palestina (las filtraciones de Al Yazira son demoledoras) y las ahora en ebullición como Túnez, Egipto y el Yemen. De Iraq, mejor no hablamos. Queda Marruecos, que tendría todos los números para unirse al trío recién indicado. De momento no lo hace.
Más interesante me parece indagar en esta dirección (economía, política, desigualdad, corrupción) que enzarzarse en disputas teológicas sobre el papel de la religión en estos hechos. Nunca una constante puede explicar una variable: todos de mayoría musulmana (y, en el primer grupo, wahabitas), pero no todos con problemas como los de ahora Egipto con Mubarak mientras Ben Ali ya ha dejado Túnez y las noticias nada dicen sobre qué ha venido después. Es como si sólo existiese Egipto.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Recetas económicas

Enésima receta sobre lo que habría que hacer para que España saliese de su crisis y volviese a tener brillantes tasas de crecimiento de su Producto Interno Bruto. Aunque muestra, una vez más, que cada cual dice lo que se le ocurre a este respecto y que no hay (ni probablemente pueda haber) unanimidad sobre el ¿qué hacer?, ahí va la razón de mi mayor duda: Túnez y Egipto. Gallup acaba de colgar un par de gráficos que muestran que mientras el PIB per cápita (renta per cápita) ha estado creciendo en ambos países, sin embargo el porcentaje de los satisfechos con la vida iban disminuyendo. El problema no es el PIB sino algo más, empezando por la mayor o menos equidad en su distribución, y los corruptos, por naturaleza, no son muy igualitarios. Estos son los gráficos:


Y ahí va el de Egipto:


Comentario malicioso adicional: a Gallup le ha intereasado Egipto desde antes de su interés por Túnez.
Y esta es definición de "thriving" que usa Gallup cuando clasifica las respuestas de sus cuestionarios:
Thriving -- wellbeing that is strong, consistent, and progressing. These respondents have positive views of their present life situation (7+) and have positive views of the next five years (8+). They report significantly fewer health problems, fewer sick days, less worry, stress, sadness, anger, and more happiness, enjoyment, interest, and respect.