Una curiosa fórmula para reducir el impacto de la deuda soberana que no es la primera vez que se pone en práctica: obligar a los ciudadanos a que presten a su gobierno y que este se comprometa a devolverlo en un año. Lo proponen egregios economistas y los antecedentes son dignos de mención (Giscard, Mitterand y en California). Mi problema es el consumo: ¿lo reduce en un país con los desempleados que tiene España?
Vitoria-Gasteiz (Este), Álava-Araba. 2001-2011
Hace 9 horas

Algunos padres necesitan romper las huchas de los hijos para pagar al cobrador del OCASO, normalmente no suelen recordar cuánto cogieron de la hucha y los niños siempre acaban perdiendo.
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