domingo, 31 de octubre de 2010

Lo llamaban globalización

  1. Globalización: Existe una única economía en el mundo, una economía mundial, y lo único que se puede hacer es adaptarse a ella. Es una bonita ideología.
  2. Contra la globalización: La mayor parte del comercio es local y lo que no es local, es decir, lo que es mundial (global) está compuesto entre un tercio y la mitad por comercio intra-empresa.
  3. Como si la globalización no existiese: El otro extremo está ocupado por los que ven la economía como algo únicamente local, con causas locales y posibilidades únicamente locales para afrontarlas.

La realidad parece que es una mezcla de 2 y 3. Tengo que pensarlo al ver que Severstal (empresa rusa) va a comprar participación en Berkeley (empresa australiana) para tener mano en la explotación de uranio en Salamanca, España (Berkeley también explora dos minas de uranio en la provincia de Cáceres y otra en la de Barcelona), pensando que el interés por la energía nuclear va a tener que volver en cuanto se sea consciente del pico del petróleo. 
Igual España termina como cualquier otro país extractivista, una vez abandonados los últimos coletazos de la corrupción inmobiliaria (que es de lo que ahora se discute y se denuncia) y con serias dificultades para mantener el modelo turístico de "sol y playa" (el primero, gratuito; la segunda, barata). Tengo una lista de economistas latinoamericanos que pueden explicar en España qué pasa con una crisis de la deuda, con la corrupción y con modelos comodones como el extractivista con sus malos resultados. En los tres elementos hay un componente internacional innegable por obvio. Globalización será: debes a alguien que normalmente está fuera, te corrompes con alguien que puede estar fuera -es la corrupción más importante, la local es más vistosa- y extraes para exportar, muchas veces sin tener plantas de refino y sin controlar los stocks de lo que extraes, con lo que tampoco controlas los precios.

sábado, 30 de octubre de 2010

¿October surprise?

Pido disculpas por mi actitud conspiranoide, pero no puedo evitarla. Se llama "October surprise" a la "sorpresa" que los presidentes de los Estados Unidos reservan a sus conciudadanos cuando en noviembre hay elecciones. Cierto que se aplica, sobre todo, a las elecciones presidenciales, pero no se puede negar que las del próximo día 2 son muy importantes, si hemos de hacer caso a gente como Paul Krugman, y no es el único "progre" (liberal) que tal cosa dice, cuando avisa de lo muy asustado que hay que estar si ganan los republicanos (como parece que van a ganar en el Congreso y hasta podría pasar en el Senado).
Por otro lado, tenemos la manipulación que el gobierno Bush II hizo de las "alertas" multicolores de un posible ataque terrorista para distraer la atención o provocar reacciones favorables al líder máximo o querido líder. Asustar, por lo visto, era (y es) rentable políticamente hablando.
Ahora la narración es como sigue: el gobierno de Arabia Saudita -no se dan detalles- avisa de que la cosa está en marcha, el presidente de los Estados Unidos en comparecencia dramática dice que la cosa es creíble, el fraternal gobierno ("special relationship" entre anglosajones) del Reino Unido convoca "gabinete de crisis" y afirma que los paquetes podían haber explotado durante el vuelo y el gobierno de Yemen dice que va a colaborar. La cosa parece ser la existencia de dos paquetes de tonner de impresora convenientemente tuneados como para contener explosivos, acompañados de un teléfono móvil como temporizador. dirigidos a centros judíos en los Estados Unidos. Por lo visto, los paquetes viajan en dos vuelos diferentes y por lo menos he visto cómo en uno de ellos (de Emirates), una vez en la pista, se hace descender a los pasajeros directamente a un autobús después de que, dicen, el vuelo haya sido escoltado por dos cazas del ejército desde que han entrado en territorio nacional. Qué tengan que ver los cazas y el autobús en el asunto de los paquetes es algo que se me escapa. Doctores tiene la iglesia. Pero es lo que se puede ver y lo que las televisiones muestran. No van a mostrar los paquetes, claro, pero podrían haber derribado un avión, aunque el avión llegó a los Estados Unidos. Juzgue cada cual y espere a que aparezcan los "expertos habituales" explicando la tremenda amenaza que Al Qaeda supone para Occidente, y más con la última amenaza de Bin Laden a Francia por la cosa del velo, no por la de las pensiones. Que lo que está sucediendo en Iraq y Afganistán poco tiene que ver con Al Qaeda es algo que se disimula como se puede.
Así que podemos escoger:
  1. Todo es cierto.
  2. Sólo es cierto en parte, pero se aprovecha que el Pisuerga pasa por Valladolid para arrimar el ascua del miedo ("to be afraid" que dirá Krugman sobre la posible victoria republicana) a la sardina electoral local. En este caso, los que se añaden desde fuera al coro de la alarma:
    • o lo hacen porque son la voz de su amo
    • o lo hacen porque creen tener idea ya que son expertos en el tema
    • o lo hacen por pereza mental ("lo estás viendo", luego "está pasando")
  3. Estamos ante la enésima manipulación de la "public diplomacy" de los Estados Unidos.
No voy a ser yo el que sepa cuál de las opciones es la correcta, porque no tengo la más mínima idea. Pero prefiero tener abiertas las opciones antes de entrar a trancas y barrancas en cualquiera de ellas sin pensarlo antes.
Detalle curioso y marginal: si se busca en la wikipedia la palabra "special relationship" se encontrará, obviamente, en inglés, pero también en noruego y en hebreo (recuérdese: hebreo es una lengua; judío es una religión y, dicen, un pueblo; israelí, hasta ahora, es ciudadano del Estado de Israel aunque no se sea judío y aunque el proyecto sea el de hacer de Israel un Estado judío, que ya funciona en hebreo... y en inglés)
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Llegada la noche, me declaro poco impresionado por las fotos de los "paquetes" que se han mostrado en todos los telediarios que he visto y vienen en muchos periódicos como este (hay que citar la fuente). Acostumbrado, por lo menos desde la I Guerra del Golfo, a que las fotos no tengan nada que ver con la realidad, mantengo mis dudas. Pájaros embadurnados por el petróleo de los pozos que Sadam Husein había hecho saltar, resultaban ser pájaros de un accidente de un petrolero a miles de kilómetros; la pobre enfermera kuwaití que se quejaba de que los invasores iraquíes se habían llevado las incubadoras del hospital resultaba ser  familiar del embajador de Kuwait en Washington en escena grabada en un estudio; hasta las palestinas que mostraban su alegría por los ataques del 11-S en realidad lo estaban haciendo en una boda que nada tenía que ver con las Torres Gemelas.
Mis dudas se extienden a qué hacían los aviones, primero canadienses y después estadounidenses, escoltando un avión cuando la caja había sido descubierta en el Norte de Inglaterra ni cómo se insiste en que iban dirigidas a dos centros judíos junto a la afirmación de la ministra de que podían haber explotado durante el vuelo. Tampoco me ha impresionado que hayan detenido en Yemen a una sospechosa (¿sospechosa habitual, como en la película Casablanca?) y que hubiese hasta 26 paquetes más a la espera de ser enviados convenientemente preparados. Muchos son.
Sí me ha impresionado, como para dudar de mis dudas, el largo, inusualmente largo reportaje de Aljazeera (tal vez tendría que decir Alyazira, la península, aunque en su edición en inglés transliteran para que suene como lo que pongo en castellano -no se olvide que en la provincia de Valencia hay un pueblo llamado Alzira, la isla). Por lo visto han sabido de una fusión de dos ramas de Al Qaeda para formar el Al Qaeda de la Península Arábiga (suena a Al Qaeda en el Magreb Islámico, pero parece que ha sido una evolución muy diferente). Si tienen razón, Al Qaeda hay más de una.
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Añadido el 31: Ahora sé que el paquete encontrado iba en un vuelo y que el vuelo escoltado era otro. Veo que no soy el único que ha pensado en la posibilidad de una "October surprise", pero con un electorado, preocupado sobre todo por la economía (bienestar) y con el Tea Party vs. Restore Sanity (libertad e identidad), el asunto de la seguridad, de haber sido escogido para la sorpresa, no parece que sea el más apropiado, aunque, en esta confusión que también la prensa estadounidense reconoce y yo he reflejado, se va abriendo paso la hipótesis de que, "aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid", el gobierno de los Estados Unidos va a utilizar el hecho para otros propósitos, menos electorales y más estratégicos.

viernes, 29 de octubre de 2010

Seguridad en las calles

Gallup ha publicado, con mucho retraso, los resultados de una encuesta realizada en un centenar de países el año pasado. Esta es una de las tablas:


Se me ocurren muchas interpretaciones de estas diferencias. La riqueza de los ricos que viven en ambientes muy seguros sería una siempre que sean suficientemente numerosos. Los guetos al revés que son las residencias de los muy ricos (pero no muy numerosos) latinoamericanos son, ciertamente, seguros: amurallados (sólo falta un foso con cocodrilos), con puerta vigilada (sólo falta el puente levadizo) y toda la parafernalia tecnológica y los medios convencionales (helipuertos, coches blindados y con cristales ahumados) para no tener contacto con la inseguridad exterior, que se deja a los muy numerosos de clase media que temerán salir por las noches.
Son medianas, no se olvide. Y el hecho de que el sitio donde más miedo he pasado en la calle en toda mi vida haya sido en Washington no rompe ni la mediana ni la media.  Y son países agrupaciones de países (por ejemplo, los Estados Unidos con Canadá) sin entrar en las disparidades internas. Pero es curioso y no acabo de entender lo que significan esos datos que son los que son.

jueves, 28 de octubre de 2010

Para un argumentario

Todos somos políticos, pero me refiero a los que se dedican a la política. Como esta se ha convertido en una sucesión de acusaciones, no vendrá mal recoger algunos principios que es aconsejable que rijan cualquier argumentario al respecto. Son tres y los pongo en latín para darles más empaque, aunque reconozco que en inglés sería más adecuado dada la admiración que existe respecto a dicha lengua en el mundo científico y en el del marketing (antes mercadotecnia) político o relaciones públicas (“public ralations”). Vamos con mis consejos.
1. Fac et excusa. Es muy sencillo. Lo que importa no es lo que hagas o hayas hecho sino el tipo de razonamiento con que lo vas a legitimar. Hay quien dijo que "son los líderes los que determinan la política y siempre es un asunto fácil arrastrar a la gente... El pueblo puede ser atraído por el mandato de los líderes. Eso es fácil. Todo lo que hay que hacer es decirles que están siendo atacados y denunciar a los pacifistas por su falta de patriotismo y por exponer al país al peligro. Funciona del mismo modo en cualquier país". Haz ver que no es que tú hayas hecho algo, sino que “los otros” nos están atacando y, al hacerlo, están demostrando su falta de patriotismo. El grupo que se siente atacado, incrementa su cohesión interna y, en términos electorales, mejora sus perspectivas, más si de lo que se trata es de sentimientos y no de hechos o razonamientos.
2. Si fecisti, nega. Es todavía más sencillo que lo anterior: si has hecho algo reprobable, niégalo con la mayor rotundidad posible. No importa que haya sentencia firme o que las pruebas sean abrumadoras. Niégalo y, de paso, aplica el primer principio, es decir, convierte a los que denuncian en atacantes a los tuyos y enemigos de la Patria. Claro que, “si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que les distraigan”. Es el principio de la transposición que puede ser completado por el de la exageración: consiste en convertir una anécdota intrascendente en algo grave y, a ser posible, en una nueva amenaza al propio grupo.
3. Divide et impera, divide y vencerás. Es clásico desde los romanos. Consiste en debilitar al contrario “agudizando sus contradicciones internas”. El político sutil lo combinará presentando al enemigo, con todas sus contradicciones, como un enemigo único y, mejor, individualizándolo: es la persona concreta la que será blanco de todos los dardos.
Se puede aplicar a las reacciones ante el cambio de gobierno o respecto a Wikileaks, pero en las Cortes Valencianas ha habido abundantes ejemplos de los principios 1 y 2. El modo con que Camps se ha envuelto en la bandera y ha mostrado el carácter antivalenciano de los que le acusan, es bastante claro, aunque un político “debe inquietarse poco por las conspiraciones cuando goza del favor popular, pero si el pueblo es enemigo suyo y le odia debe temer todo y a todos”.
La manera con que Blasco ha ido tratando lo de las ONGD es ejemplo de 2, aunque en ambos casos haya que aplicar un coeficiente corrector, a la baja, de lo que se les acusa: no parece que todo lo que se está diciendo sea fundado, por más que algo sí parece haber habido. Eso sí: el mejor ejemplo es Fabra. De todos modos, “el primer juicio que se establece sobre el talento” del político “reside en el examen de los hombres que tiene alrededor. Así, cuando son fieles y competentes se le puede considerar inteligente porque ha sabido tanto concederles bien como mantener su fidelidad, pero cuando son de otro modo siempre es posible formar sobre él un juicio desfavorable, pues su primer error estriba, precisamente, en su elección”.
 Una aplicación del principio 3 es la política de comunicación del Partido Popular personificándolo todo en Zapatero en un “remake” del “Váyase, señor González”. Cierto que los jefes hacen y deshacen aunque no sean omnipotentes y tengan limitaciones a su posible decisión desde múltiples frentes. Pero el truco consiste en convertirlo en un muñeco de pimpampum, a ser posible ridículo incluso en el nombre, ZP, “buenista” y “mentiroso”. O convertir la pulsera de Pajín en algo peligrosamente trascendente.
Para terminar, quiero expresar mi agradecimiento a los colegas que me han prestado sus frases para construir esta columna: Maquiavelo, Kant, Goering y Goebbels, que siguen vivos después de quinientos, doscientos y cien años. “Agudizar las contradicciones” es del marxismo, pero, por lo que veo, lo practica cualquiera.
(Publicado ayer en el diario Información - Alicante -) 

Más cambio climático

Pew Research Center acaba de publicar los resultados de una encuesta aplicada en los Estados Unidos sobre la creencia en el cambio climático por parte del público en general, incluyendo la opinión que pueda tener sobre lo que opinan los que saben del tema. Estos son los resultados:


Van cayendo los que creen en que tal cosa se está produciendo y los que creen que es grave y si en 2006 eran más los que creían que los científicos estaban de acuerdo en que la Tierra se está calentando a causa de la actividad humana eran más que los que no lo creían, ahora hay empate (nótese que la pregunta sobre la posible o deseable intervención del gobierno en el asunto se ha hecho sólo a los que han dicho que el calentamiento global es un problema muy serio, serio o no muy serio, pero no a los que no creen que sea un problema). Como supongo que los encuestados saben del asunto lo mismo que yo, es decir, muy poco por no decir nada, el cambio que se observa en sus opiniones tiene que deberse a algo. ¿Al triunfo de los que patrocinan el escepticismo? Tal vez.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Es peligroso ser civil

Los datos de Wikileak reproducidos en The Economist confirman lo ya sabido en muchos puntos. En particular, confirman que las guerras son mortales sobre todo para los civiles. Las fuerzas de ocupación casi no han tenido bajas si se las compara con la de los civiles. Este es su gráfico:


Lo peor ya pasó.

martes, 26 de octubre de 2010

Corrupción: Esse non est percipi

George Berkeley lo tenía claro: "el ser es ser percibido". Tal vez, pero, diga lo que diga Transparencia Internacional, la corrupción no es percepción de la corrupción, aunque los medios sean los primeros en sacar conclusiones sobre la realidad a partir de la percepción. Por ejemplo, España, donde la crisis habría hecho reducir la corrupción (que no, que no: ha hecho reducir la percepción de la corrupción), mientras Italia cae todavía más en el índice de (percepción de la) corrupción y algo parecido sucede con los Estados Unidos: que cae a niveles históricos en su corrupción (que no, que no: que aumenta la percepción de que allí hay corruptos).
Todos los años se produce el mismo equívoco con el índice que publica Transparencia Internacional. Ellos, por más que de origen sospechoso (el Banco Mundial), y con donantes igualmente sospechosos, se encargan de decir que es percepción de corrupción, no corrupción misma. Y hace relativamente pocos años han empezado a describir lo que, en mi opinión, desde que publiqué un librito dedicado al tema, es lo primero que hay que reconocer en el caso de la corrupción: que, como el tango, es cosa de dos, un corruptor y un corrompido. De hecho, T.I. ha comenzado a analizar a los países corruptores y no sólo la percepción de los países corrompidos (todos, en mayor o menor nivel). Pero sí parece fácil de entender que los países corruptores son países centrales (y/o que venden armas, grandes equipamientos, medios de transporte) y los corrompidos están un poco por todas partes. Todo ello una vez se distinga lo que es corrupción en el comercio internacional, que es la más importante, y la corrupción en la vida cotidiana (sobornos a policías de tráfico o aduanas, a funcionarios en general), que es la más visible y, probablemente, abundante. Pero me gustaría saber qué afecta más al bienestar de los ciudadanos si la gran corrupción entre grandes empresas y grandes funcionarios de Estados o la pequeña corrupción de ciudadanos a pequeños funcionarios.
(Añado lo mejor que he leído sobre el asunto, publicado el 28)

Über alles

Ha tenido que ser el presidente Piñera, el "héroe de los mineros" como lo llama irónicamente el periódico en el que leo la noticia, el que me haya hecho salir de mi error. Resulta que mi padre cantaba el himno alemán con la letra de su tiempo, es decir, con el texto nazi en el que se dice "Alemania sobre todos en el mundo" y exalta a las mujeres y al vino alemán, según recuerdo. Por lo visto han cambiado la letra aunque han dejado la música, cosa que Piñera no sabía (ni yo tampoco).
Hasta ahí no hay problema, pero la cosa se complica cuando el presidente, en visita de Estado, deja lo de "Deutschland, Deutschland über alles" (no añade "in der Welt", eso sí) sobre su firma en un libro de honor que le presenta el presidente alemán. La frase, escrita con la mejor voluntad del mundo, desconoce que huele a nazi y que no queda bien recordar esas cosas que se han convertido en tabú para la memoria histórica de los alemanes.
A lo que parece, todos los países tienen algún cadáver en el armario y muchos prefieren no hablar de ello. En buen psicoanálisis, mejor sería no reprimir esos recuerdos y sacarlos a la luz. Cuanto antes mejor, aunque sea con WikiLeaks. Intentar hacerlo a más de 50 años, como se hace en España, es mucho más problemático y más cuando prácticamente ya no quedan protagonistas de aquellos hechos. No creo que exista la "memoria colectiva", pero sí los que guardan recuerdos de sus padres (como yo del mío) y los usan en una dirección o en otra. Al fin y al cabo, aunque los adolescentes crean que van a ser tan, tan diferentes de sus padres, al final, de viejos, acaban pareciéndose a ellos más de lo que creían de jóvenes. No necesariamente en contenidos pero si en modos. Quiero decir que, aunque padres e hijos acaben, por ejemplo, votando de la misma o de diferente manera, lo que les va a asemejar no va a ser el contenido del voto sino cómo afrontan la realidad política.
Tomo nota  de lo del himno y ya no sacaré esa letra cuando quiera quedar bien con amigos alemanes. Eso sí, me descubro a mí mismo habiendo aprendido a cantar varios himnos, aunque en castellano. El boliviano, el peruano y el ecuatoriano para ser concreto. No el español, que sólo lo puedo tararear o silbar al carecer de letra.

lunes, 25 de octubre de 2010

No sabemos lo que pasa, y eso es lo que pasa

Buscando aquí y allá he encontrado las siguientes "sorpresas" a decir de sus correspondientes titulares en la prensa o de sus entradillas:
- En agosto, inesperadamente aumenta el número de los que reclaman el seguro de desempleo en los Estados Unidos (23 de septiembre)
Inesperadamente, el Banco Central de Singapur promueve una apreciación de su moneda y mejoran las bolsas asiáticas (14 de septiembre)
- Inesperadamente, aumenta en los Estados Unidos en septiembre la construcción de viviendas (10 de octubre)
- Inesperadamente, disminuye a primeros de octubre el número de los que se acogen al seguro de desempleo en los Estados Unidos (7 de octubre)
- Inesperadamente, se incrementa el número de los que piden el seguro de desempleo en los Estados Unidos (14 de octubre)
- La China, por sorpresa, sube los tipos de interés (19 de octubre)
- El desempleo en Rusia, inesperadamente, cae en septiembre (20 de octubre)
- La confianza del empresario alemán crece contra toda expectativa (22 de octubre)
- Las compras a la industria de la zona euro superan las expectativas (25 de octubre)
No me preocupa tanto la bondad de cada dato sino el hecho de que fuese "inesperado" en todos ellos. Como para fiarse de las predicciones de un pronto fin de la crisis económica.

domingo, 24 de octubre de 2010

Católicos poco fundamentalistas

Fundamentalista es el que lee su texto sagrado de manera literal, sin ningún tipo de contextualización. Por ejemplo, los que dicen que si en el Génesis se dice que Dios (Elohim, no Yahweh, pero esa es otra cuestión) creó el mundo en 6 días y el séptimo descansó, eso significa días de 24 horas y excluye las hipótesis de Darwin. El fundamentalismo no es propio de una sola religión. Cierto que hay musulmanes fundamentalistas. Pero los creacionistas estadounidenses (protestantes en su mayoría) son igualmente fundamentalistas. Y si se me perdona el salto argumental, también hay fundamentalistas marxistas que siguen leyendo el Capital como si ahí estuviese toda la verdad revelada por el, por cierto, judío Marx y se dedican a la exégesis erudita y devota para llegar a la literalidad del texto a "lo que Marx quiso decir". 
Ahora, los obispos reunidos en Roma en el sínodo para Oriente Medio, han hecho una declaración bien poco fundamentalista y eso siempre es bueno para la salud mental. Lo malo es que la declaración la han hecho contra los judíos que, en su fundamentalismo, afirman que Dios (Yahweh, Adonai) les dio Israel en herencia con lo que tienen derecho divino para exigir su "tierra prometida" excluyendo a los no judíos (gentiles, goyim, raza inferior). Dicen que no, que no se puede recurrir a la Torah (el texto sagrado que tienen en común) para justificar las injusticias que comete el gobierno del Estado de Israel contra los palestinos. No estaría de más que ampliasen su no-fundamentalismo a otros asuntos (papel de la mujer, sexualidad, autoridad pontificia) en los que su recurso a su texto sagrado se hace en términos literales. O inventados.
(Como era de esperar, el gobierno de Israel, por boca de su viceministro de asuntos exteriores, ha denunciado la declaración de los obispos católicos como producida por quienes han quedado atrapados por un prejuicio anti-israelita -me parece que no ha dicho anti-judío ni, mucho menos, anti-semita. Y, como era de esperar, el gobierno del Vaticano nada y guarda la ropa)

sábado, 23 de octubre de 2010

Anfetas en Georgetown

Pasé un par de noches en la universidad de Georgetown hace casi 40 años. Me ha venido a la memoria al saber que, al parecer, se ha descubierto un laboratorio de "anfetas" ("meta", "tiza") en uno de los dormitorios de estudiantes de dicha universidad. 
Todo es posible en la universidad en la que han dictado cátedra recientemente personajes como el español Aznar y el colombiano Uribe, asunto este último que ha generado alguna protesta entre los estudiantes. Espero que los protestones no fuesen los fabricantes del "meth" a los que ahora se les castiga haciéndoles responsables de producir droga ilegal. 
No sería el primer caso (me consta de México y por experiencias directas) en el que la policía, por ejemplo de tráfico, introduce droga al levantar la tapa de un coche que detienen en una carretera poco transitada para así poder acusar al conductor y, ya puestos, exigirle una modesta mordida. Las drogas dan mucho de sí.
Puestos a recordar, recuerdo que, en mi ignorancia, y al ver que Notre-Dame University estaba relativamente cerca de la de Georgetown donde residía, decidí ir caminando a la otra universidad. Pasé el miedo de mi vida al atravesar un barrio deprimido (sucio, destartalado, solitario) en el que el único blanco era yo y los pocos habitantes visibles me miraban con no reprimido asombro. Regresé en taxi.

Terrorismo islámico

Otra entrada que muestra que el auge de ataques suicidas en Iraq y Afganistán no tiene mucho que ver con el Islam y su pretendido carácter violento (como ha dicho un obispo libanés). Al margen de que una constante (una religión) no puede explicar una variable (la variación temporal en ataques suicidas), el análisis cuidadoso de los hechos hace pensar que la "causa" (si es que hay una) es la ocupación extranjera. Si acaso, la religión legitima acciones motivadas por otras razones, pero en muy pocos casos parece ser la "causa" de la acción.
Se sabía, pero se olvida. Y vale la pena recordar la reacción de furibunda venganza que se produjo en los Estados Unidos ante el ataque del 11-S. No fue la religión lo que les movió a bombardear Afganistán, sino la venganza, cosa que ya había pasado con el presidente Bill Clinton y las bombas en varias embajadas estadounidenses. ¿Por qué suponer que "ellos" son fanáticos religiosos y "nosotros" no?

viernes, 22 de octubre de 2010

Abrumados por el crimen

En buena lógica, la criminalidad ha tenido que aumentar en 2009 como efecto de la crisis. En particular, tienen que haber aumentado los robos y hurtos ya que, en buena teoría, esa criminalidad no es otra cosa que buscar otros medios (en este caso ilegales) para conseguir los mismos fines (la subsistencia) que antes se conseguían por medios legales (el empleo). Fuentes muy autorizadas del Consejo del Poder Judicial corroboraban lo que la lógica y la teoría anunciaban, aunque en su caso, podía haber una motivación adicional para encontrar tal posible incremento: el del colapso de los juzgados producido por ese incremento y, en consecuencia, lo razonable de la huelga de jueces pidiendo más medios para afrontar la que se les venía encima aunque no fuese más que en términos de trabajo.
Pues no. La Fiscalía General del Estado, en su informe anual, reconocía que los hurtos y robos no sólo no habían aumentado de manera exponencial sino que incluso habían disminuido en 2009. Claro que aquí también puede haber una motivación subrepticia para "maquillar" los datos: el de afirmar que "España va bien". Pero el dato no puede ser más oficial.
Como estos enlaces me los proporciona un colega y, a pesar de ello, amigo después de una amigable charla en una comida después de una tesis doctoral y los hemos comentado en la comida con otros miembros del tribunal, no me resisto a añadir el comentario de otro de ellos (igualmente colega -por definición- y amigo): "De momento", dice.
Tenemos, pues, tres motivos para dudar: el que unos pueden exagerar, el que otros pueden disimular y el que, aunque ambos tengan razón, la cuestión no sea tan automática y la crisis se tome su tiempo para incidir de forma significativa en la criminalidad. Por suerte, el tiempo pasa y puede verse si el tercer hombre es el que tiene razón. Si no la tiene, el primero se equivocó.

jueves, 21 de octubre de 2010

Fannie y Freddie, pozos sin fondo

Si yo entiendo bien (y hay motivos de sobra para suponer que no es así y que no entiendo nada, pero eso no me diferencia de los gurus que van predicando soluciones contradictorias según sople el viento), la crisis económica comenzó cuando los bancos comenzaron a desconfiar unos de otros por no saber quiénes tenían más productos "tóxicos" en su cartera provinientes de las hipotecas "subprime" y dejaron de practicar el préstamo interbancario y el préstamo en general. Como quien más quien menos se había ensuciado las manos con la burbuja inmobiliaria en los Estados Unidos (y en España), hubo que echarles una manita para que no cayesen y, con ellos, todo el tinglado.  Fannie Mae y  Freddie Mac son el caso extremo y tuvieron que ser nacionalizados (temporalmente, por supuesto, pero todo en esta vida es temporal y nada es irreversible, excepto la muerte). La noticia de hoy es que van a necesitar una inyección adicional de dinero público que oscilará, en los próximos tres años, entre 73.000 y 215.000 millones de dólares. El que tampoco se sepa exactamente cuánto necesitarán es un dato más de lo claro que está todo en este asunto en el que la palabra más frecuente en las noticias es "inesperadamente". Casi todo es inesperado por los bellos modelos econométricos que legitiman las políticas que se están aplicando.

Elecciones en vacas flacas

Gallup ha publicado estas dos tablas. La primera presenta el grado de satisfacción de los estadounidenses mientras se estaba en campaña electoral de elecciones de "mid term".
Satisfied in U.S.gif
Hay muy pocos satisfechos ahora. Algo así como lo que había en 1982 o en 1994 e incluso 1990, ya lejos de 2006. Pues bien. La otra tabla indica cuántos puestos y escaños perdió el partido del presidente del país en aquel momento. Es esta:
National Satisfaction and Seat Changes.gif
¿Qué se puede esperar? Una debacle para los demócratas. Es fácil gobernar cuando se tiene el viento a favor. Y lo más que pueden pretender es parar el golpe y reducir el impacto.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Silencios clamorosos

Es un argumento que suelen utilizar los “columnistas militantes” de una determinada idea u opción. Consiste en que critican a “los otros” por no referirse a los mismos casos que ellos tratan. Así, por ejemplo, un “carca” echará en cara a los “progres” por no criticar a Cuba o a Irán y un “progre” criticará a los “carcas” que no obsesionarse con Arabia Saudita o Libia.  Eso cuando se trata de criticar, pero lo mismo sucede con la pomposa y falsamente llamada “discusión política”: si alguien critica los gritos contra Zapatero siempre habrá quien le diga que por qué no criticó los gritos contra Aznar. Lo de siempre, entonces.
Pero incluso, si nos olvidamos de la noble tarea de criticar, se puede usar el argumento del “silencio clamoroso” cuando sencillamente se trata de describir algo. A estas alturas ya deberíamos saber que nunca nadie será capaz de reproducir exactamente lo que sucede. Sobre ello ironizaba Borges cuando atribuía en El Hacedor a un supuesto Suárez Miranda el siguiente texto: “En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal Perfección que el mapa de una sola Provincia ocupaba toda una Ciudad, y el mapa del imperio, toda una Provincia. Con el tiempo, esos Mapas Desmesurados no satisfacieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio, que tenía el tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos Adictas al Estudio de la Cartografía, las Generaciones Siguientes entendieron que ese dilatado Mapa era Inútil y no sin Impiedad lo entregaron a las Inclemencias del Sol y de los Inviernos. En los desiertos del Oeste perduran despedazadas Ruinas del Mapa, habitadas por Animales y Por Mendigos; en todo el País no hay otra reliquia de las Disciplinas Geográficas”.
Un mapa a escala 1:1 no sólo es inútil, sino que es imposible. Lo mismo puede decirse de la narración de los hechos acaecidos y más si son dramáticos. Se me ocurren tres ejemplos con sus respectivas fechas emblemáticas: 11-S, 11-M y 30-O, es decir, el ataque contra las Torres Gemelas de Nueva York, las bombas en Atocha y la asonada del mes pasado en el Ecuador. Las tres tienen en común la dificultad que hay de dibujar un mapa a escala 1:1 de lo allí sucedido y la prueba es que siguen apareciendo detalles previamente desconocidos y que arrojan su propia luz sobre los tres hechos.
Los mapas (las narraciones) a escalas más manejables necesariamente tienen que seleccionar. No hay escapatoria. Un mapa “político” de un país podrá ser mejor o peor, pero es evidente que ha dejado fuera un montón de variables y por eso se indica la escala y el carácter del mapa. Cuando se hace una descripción de un hecho o se habla de problemas del mundo mundial sucede lo mismo: se selecciona y, sí, la selección puede ser en función de las propias preferencias o de los propios valores.
Por eso la primera pregunta no es la de saber si el firmante es “progre” o “carca” (clasificación, por cierto, demasiado imprecisa y que viene a una escala casi galáctica en la que se pierden todos, absolutamente todos los matices). La primera pregunta tendría que ser la de saber si lo que dice se corresponde con la realidad o no. Después vendrá lo de la intencionalidad, pero sólo después. Y, sí, es válido preguntarse qué es lo que ha dejado fuera de su descripción, pero sin que eso signifique, necesariamente, un argumento contra lo que se ha dicho. Todos, absolutamente todos, tienen que dejar cosas fuera si se olvidan del mapa a escala 1:1 que coincida punto por punto con la realidad que se pretende reflejar. Es imposible y es inútil pretender meterlo todo en 750 palabras.
Volviendo a los tres casos señalados, ¿llegaremos a saberlo todo? Creo que no. La razón es que tal vez los datos sean contrastables, pero las opiniones (que es lo que uno dice en ausencia de certeza) y las especulaciones pueden ser interesadas precisamente para conseguir no que se aumente la escala del mapa sino, incluso, que se distorsione y deforme su contenido. Claro que, en los tres casos, los intereses políticos hacen desfigurar el mapa en una dirección o en otra sin que el observador pueda saber si están mejorando la escala o van distorsionando más los contornos del mapa. Así que, muy frecuentemente, lo que uno hace es aceptar la versión que dan los propios y rechazar la versión que dan los otros, incluso antes de ver los datos relevantes.
(Publicado hoy en el diario Información - Alicante -)

Muerte en la mina

Son 37 los muertos en la mina de carbón de la provincia de Henan. Hay foto de los rescatados.

martes, 19 de octubre de 2010

De sorpresa en sorpresa

Cuando ya me había recuperado del sobresalto al saber que la crisis de la deuda (a la latinoamericana) que azota en la actualidad a algunos de los PIIGS (veremos cómo acaba eSpaña) podría extenderse al Japón y a los Estados Unidos según Niall Ferguson, me tomo el aperitivo de una posible burbuja financiera (para burbujas estamos) esta vez en Asia donde, ya en los 90, el Japón tuvo una de tipo inmobiliario. Se trata, según el Banco Mundial, del efecto del capital internacional que acude presuroso a aquella zona emergente y que explica que el Brasil se esté cerrando progresivamente, tal vez porque ya se habían dado cuenta sus astutos gobernantes, al tiempo que supera a los Estados Unidos como principal inversor en América Latina. Como para seguir pensando el mundo en términos de la Guerra Fría.

lunes, 18 de octubre de 2010

Forofos y furibundos

Doy por supuesto que todo el mundo tiene derecho a estar a favor de Cuba como también a estar en contra. O a favor del actual gobierno de Israel o en contra del mismo, e incluso contra la mera existencia del Estado de Israel. Y lo mismo se puede decir de Libia o de Palestina. Cada cual dará sus razones y las suelo escuchar con atención aunque mis opciones las tenga suficientemente claras (aunque esté dispuesto a cambiarlas si se me demuestra algo). Pero no me parece de recibo confundir esas opciones con la recogida de datos de modo que el favorable (a lo que sea) sólo recoja los datos que le confirman en la bondad de su opción, al tiempo que le hace ver la intrínseca maldad de los que tienen la opción contraria.
Eso es, al fin y al cabo, lo que pomposamente se llama "lucha política" o, mejor, "lucha ideológica": la tortura sistemática de los datos hasta que confiesen lo que quiere el torturador, ocultando de manera sistemática los que van en dirección opuesta. Sea. Aunque tampoco hay por qué negar que haya quien tenga los datos que sostienen su opción y no exista de hecho dato alguno que la pueda debilitar.
El político podrá someter la verdad a su causa, pero también hay derecho a tener como causa la verdad. Eso sí, sin pretender que la distinción entre "el político" y "el científico" (por citar a Weber) tenga que ser tan extrema. La causa de la verdad no carece de motivaciones y de opciones. Por ejemplo, el sesgo a favor de las víctimas o, sin duda, la elección de un tema u otro.
Pero déjenme que intente aclararme con qué sucede en todos esos sitios (y algunos más) sin que el resultado de mi indagación sea despreciado por unos por ser favorable o por otros por ser contrario a lo que ellos quieren encontrar.
Por poner un nuevo ejemplo, puedo tener todas las simpatías hacia el hecho de que Evo Morales sea presidente de Bolivia y, al mismo tiempo, puedo levantar acta de las numerosas barbaridades que está haciendo su gobierno (y las que se nos vienen encima). En el Ecuador, entre Correa y Noboa no habría dudado (bueno, tal vez hubiera votado en blanco o nulo), pero si hubiese tenido que elegir, Correa, sin duda. Lo cual no quita que el personaje no me caiga simpático y que algunas de las cosas que ha hecho (y las que se nos vienen encima) no me parezcan bien.
Un excelente y admirable ejemplo de opción clara y manifiesta y, al mismo tiempo, intento de respetar la realidad sin arrimar el ascua a su propia sardina está aquí.
No sé por qué hay que adoptar actitudes maniqueas como si la realidad fuese una lucha titánica entre Ormuz y Arimán, entre arios y no-arios, sin posibilidad de matización alguna. Me suena a religión en el peor sentido de la palabra. Y con religión, la política adopta tintes muy peculiares y dispuestos a pasar a la violencia del tipo que sea. Y aunque "la violencia sea la partera de la Historia" (cosa que, por cierto, no creo), no parece que los muertos innecesarios por la misma puedan haber tenido la misma opinión.

sábado, 16 de octubre de 2010

11-S., 11-M. y 30-O

Los tres casos, los de las Torres Gemelas, los de los trenes de Atocha en Madrid y los de la conjura en el Ecuador, muestran la verdad parcial de la broma que hacía Borges sobre los mapas a escala 1:1 y es que, además de imposibles, son inútiles. Este es su texto en "Del rigor de la ciencia" (El Hacedor):


En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal Perfección que el mapa de una sola Provincia ocupaba toda una Ciudad, y el mapa del imperio, toda una Provincia. Con el tiempo, esos Mapas Desmesurados no satisfacieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio, que tenía el tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos Adictas al Estudio de la Cartografía, las Generaciones Siguientes entendieron que ese dilatado Mapa era Inútil y no sin Impiedad lo entregaron a las Inclemencias del Sol y de los Inviernos. En los desiertos del Oeste perduran despedazadas Ruinas del Mapa, habitadas por Animales y Por Mendigos; en todo el País no hay otra reliquia de las Disciplinas Geográficas.
Suárez Miranda: Viajes de varones prudentes, libro cuarto, cap. xlv, Lérida,1658.


Tal vez conocer qué sucedió exactamente en los tres casos tenga utilidad a la hora de establecer responsabilidades, pero es una tarea imposible aunque cueste aceptarlo. Periódicamente, van saliendo datos, opiniones, especulaciones que van componiendo un mapa cada vez más exacto.Van desde cuestiones técnicas al "yo estuve allí y lo vi", que es el aporte que hay que tomar con más cuidado ya que el "haberlo visto" no suele ser un buen criterio de "verdad", sobre todo cuando se lo compara con lo que "han visto" otras personas igualmente presentes.
¿Llegaremos a saberlo todo? Creo que no. Y la razón es que tal vez los datos sean contrastables, pero las opiniones (lo que uno dice en ausencia de certeza) y las especulaciones pueden ser interesadas precisamente para que NO se aumente la escala del mapa sino, incluso, para que se distorsione su contenido. Claro que, en los tres casos, los intereses políticos hacen tirar del mapa en una dirección o en otra sin que el observador pueda saber si están mejorando la escala o van distorsionando más los contornos del mapa. Así que, muy frecuentemente, lo que uno hace es aceptar la versión que dan los suyos y rechazar la versión que dan los otros, incluso antes de ver los datos relevantes.

jueves, 14 de octubre de 2010

Los medios en la mina

No sé cómo traducir "surmédiatisation", pero es una buena palabra para describir lo sucedido en la mina San José. Y, claro, cuando hay un exceso de medios dispuestos a trasmitir el "lado humano" de la noticia, su impacto emotivo, el entusiasmo colectivo, los abrazos familiares, la explosión de nacionalismo y todo lo que hace de un telediario un buen telediario con imágenes que mueven al asombro y al humedecimiento de los ojos, cuando hay eso, digo, siempre viene bien preguntarse por lo que no cuentan o lo que atraen.
Primero, no cuentan (sugieren, eso sí, aunque sólo algunos) la malas condiciones en que trabajaban los ahora héroes y hasta hace poco muertos seguros. "Sudor de sangre minera tiene el oro del patrón", de Yupanqui,  cantaba Víctor Jara antes de que la "ley y orden" de Pinochet produjera la ola de privatizaciones y cierre de empresas y acabara con Víctor Jara y miles de opositores. "Si hay una cosa en el mundo / más importante que Dios / es que naide escupa sangre / pa' que otros vivan mejor". Ya se sabe que, igual que en el Golfo de México con el derrame de petróleo, el beneficio de algunas empresas (privadas y públicas) se obtiene reduciendo gastos, sea de personal, de calidad o... de seguridad.
Segundo, resulta desagradable ver cómo los políticos acuden como moscas a la miel para hacerse la foto. El boliviano Mamani, con Piñero a su derecha y Morales a su izquierda, era el mejor ejemplo. Hay hasta quien dice que el boliviano, que en un primer momento se había dicho que saldría el primero, salió el cuarto para dar tiempo a Morales, que venía de apoyar a Correa en el Ecuador, a estar presente en el emocionante momento y salir en el telediario. Y ya el colmo de búsqueda estúpida de foto es la de la visita de los mandatarios a los hospitalizados antes de su traslado en helicóptero. Pero ¿qué hacen los mandatarios, de la derecha de siempre y de la nueva izquierda, llevando un caso protector para entrar en una habitación de una clínica? La foto, compañeros, la foto. Hay que ir disfrazado de lo que toque. Penoso.
Viví en Uncía, pueblo minero de Bolivia, cuando a penas tenía 20 años. Mi respeto a los mineros es otro. Mueren. De silicosis, como sucedía con el estaño de Uncía y sucede en San José, y por accidentes. Nadie es inmortal, pero las muertes evitables duelen más.
Dediqué uno de mis libritos al minero Eustaquio Picachuri, con el que probablemente coincidí en Uncía, pero al que no conocí: se hizo volar de un dinamitazo en el parlamento boliviano, desesperado por no recibir el pago de su pensión.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Spain is different

Un colega y sin embargo amigo comenzaba hace poco su lista de elementos sombríos en la realidad actual (española) con estos cuatro puntos: Primero, “la crisis económica continúa”. Parece que sí y que va para rato. Tal vez las Bolsas mejoren y hasta es posible que el PIB crezca pronto, pero parece que se mantiene el desempleo, precariedad, salarios bajos y servicios deficientes. Segundo, “la gente culpa de la crisis al gobierno y a la izquierda en general”. Volveré a este punto de inmediato. Tercero, “los grupos racistas crecen, y lo hacen en lugares de la realidad próximos al PP, que no hace nada por contener a los grupos mediáticos que lo apoyan, cada día más fascistizados”. Me referí a las versiones españolas del Tea Party la semana pasada. Y, cuarto, “la corrupción no puntúa en la ética cívico-electoral”. Muchos corruptos, siguiendo la tradición, afirmarán que su victoria electoral significa una declaración de inocencia por parte de la ciudadanía o, por lo menos, un perdón explícito.
Quiero decir que estoy de acuerdo por lo menos con estos bloques del blog de mi amigo. Pero me gustaría evitar el peligro que nos vuelve a acechar en estos análisis. Son tentaciones en las que yo también he caído en otras ocasiones (por ejemplo, cuando traté del “desencanto”, poco antes del 23-F) y consisten en pensar que lo que sucede aquí, no sucede en otras partes, cuando el problema es, precisamente, que estén sucediendo, de manera simultánea, en muchas partes del Globo.
Vámonos al otro lado del Atlántico para verlo. Se trata de una monumental encuesta llevada a cabo en toda América (es decir, desde Alaska a Tierra de Fuego, sin pasar por Cuba), aunque, eso sí, con el sospechoso marchamo de haber sido co-financiada por USAID, los malos de la película para alguna izquierda latinoamericana que ve conspiraciones omnipresentes. Pero la verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero. Que el que hable sea de derechas o de izquierdas no es un argumento determinante para saber si lo que dice es verdad o no, al margen de que tales distinciones ideológicas carecen de significado alguno en sistemas políticos que abarcan más de un tercio de la Humanidad. Pero esa es otra historia.
Vamos a la encuesta y a lo más sencillo. Allí, la percepción de la corrupción y haber sido víctima de la misma es un factor que claramente deslegitima la democracia. Se podrá seguir votando, pero pensando que si uno estuviera en el lugar del corrupto, también se corrompería. Es, si se prefiere, la putrefacción del sistema político, como posiblemente nos encontremos en España también. Y en el resto del Continente y en otros continentes de los que no tengo datos (África, Asia). Pero eso no quita para que se manifiesten niveles relativamente altos de satisfacción con la democracia, sobre todo entre los que saben que los sistemas no-democráticos suelen ser todavía más corruptos.
Vamos a las causas de la crisis. La opinión más frecuente en el continente americano está dividida entre los que creen que la causa reside en el gobierno anterior y los que piensan que la causa está en el gobierno actual. Aproximadamente, un 20 por ciento para cada opción. Detrás viene, con un 13 por ciento cada uno, la respuesta que la achaca al sistema económico del país o a “nosotros, los ciudadanos del país”, que no deja de ser una respuesta curiosa. De inmediato, con un 7 por ciento en cada caso, los que creen que se debe a los países ricos y los que opinan que se debe a los ricos del propio país. Finalmente, con un 4 por ciento, los que dicen que la crisis se debe a los problemas de la democracia.
Es fácil darse cuenta de que lo común es echarle la culpa al gobierno anterior (el caso de Grecia) o al gobierno en curso (el caso español). Sin duda que la mala gestión de una tempestad  puede hundir un barco, como un gobierno poco hábil puede hundir un país. Pero la tempestad no ha sido causada por un gobierno aislado. Y, sí, aunque el informe que tengo no desglosa por países en este caso, los encuestados norteamericanos  también se dividen entre los que le echan la culpa de la crisis al actual gobierno y los que se la echan al anterior. A los capitanes, no a la tormenta que siguen sin explicar: si es mundial, la causa no es local. La opción de cambiar de capitán puede “dar confianza”, pero deja intacta la tormenta.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-, añadiendo ahora link y gráfico)

martes, 12 de octubre de 2010

Guerra de divisas

Vistos los antecedentes (Kissinger, Arafat, Peres, Menachem Begin, Al Gore, Obama) ya veo que nunca me darán el premio nobel de la paz. Y visto que alcancé mi nivel de incompetencia hace más de diez años, tampoco el de economía. Lo digo sin salirme de los premios que poco tienen que ver con Nobel. Pero mi incompetencia no me impide distinguir entre artículos que hablan del problema en términos casi únicamente locales y con ribetes cospiranoides y los que lo hacen en los términos que creo más apropiados, a saber, los geopolíticos y no sólo geoeconómicos.
El primero se ha publicado en The Guardian, pero lo he leído, traducido, en el Sin Permiso. Cierto que aclara muchas cosas sobre la supuesta "guerra de divisas" que aqueja al mundo, es decir, a los Estados Unidos. El déficit comercial  (importan más que exportan) y el déficit federal (el gobierno central gasta más que ingresa) estaría detrás de la situación negativa del dólar frente al yuan y al euro, así que hay que recortar el déficit federal, dirán algunos:
Lo que levanta la fundada sospecha de que a los halcones del déficit les importa realmente un higo el déficit, y de que lo que realmente les mueve es la voluntad de recortar la Seguridad Social, Medicare y otros programas públicos que benefician a la clase media asalariada y a las gentes con ingresos modestos.
Lucha de clases, en definitiva, de "los de arriba" contra "los de abajo" (o, para ser exactos, "los de en medio"). Y la lógica es complicada para "los de arriba" que saben que si tienen un dólar débil, podrán exportar más y mejorar el empleo, es decir, mejorar el déficit comercial, mientras que si tienen un dólar fuerte, podrán recibir inversión, compra de Bonos y deuda, es decir, financiarán el otro déficit. Claro que la fortaleza o debilidad es relativa a otras divisas y, así, pueden "exigir" (inútilmente, por cierto) a la China que devalúe su yuan (o el renminbi).
El otro artículo, en el Foreign Policy, plantea otro tipo de problemas. Termina así:
3) The source of China's rising power is not its hard currency reserves or its command over scarce rare earths, but its burgeoning domestic market.
4) Ironically, the United States and other countries want China to accelerate the growth of its domestic market, which would in turn give it more power. Even more ironically, China doesn't want to do this right now.
5) The sum effect of all of this will be a series of uncoordinated interventions into currency markets that will increase market volatility, political posturing, and eventually lead to the erection of capital and/or trade controls. 
Developing… in a very disturbing manner.
Me quedo con que el problema es de poder y que la fuente del mismo, en el caso de la China, no son sus reservas de divisas (ni, añado, su yuan infravalorado) sino el aumento de su mercado interior (de más de 1.000 millones de personas) y que estas peleas van a llevar a menor "globalización" (cierre de fronteras -también se ha comentado en el Brasil, pero no tengo ahora la cita-) y mayor volatilidad.
Lo que, sin embargo, me falta en ambos (cuyas ideas he reproducido pero, sobre todo, he comentado), es algo que se ha publicado en el Rolling Stone, a saber, que la Reserva Federal, en su respuesta a la crisis financiera, habría imprimido un billón (trillion en inglés) de dólares "de la nada", sin base alguna, para comprar sus propios bonos y deuda y prestarse dinero a sí mismos. Lo llaman, púdicamente, "quantitative easing" (QE, "darle a la maquinita" que se diría en otras latitudes) y parece que estarían dispuestos a una segunda hornada de pura impresión de moneda. 
Ahora bien, para que esa enorme producción de billetes no tenga efectos hiperinflacionarios, la moneda debe ser "deseable" y fuerte, tener mucha demanda en el mundo (para el comercio, en particular para el del petróleo, para las transacciones en muchos países periféricos e incluso para países que tienen el dólar como moneda como es el Ecuador)... y no tener competidor creíble para las reservas de divisas y el comercio. Que es lo que podría ser el euro.
Los Nobel de Economía de este año son por haberse metido en el mundo del desempleo (también llamado "mercado de trabajo"). Los IngNobel de economía fueron para todas las instituciones que inventaron nuevos productos financieros que ya casi nadie entiende (esto último se ha dicho en el Financial Times) y que produjeron la actual crisis mientras enriquecían a esos inventores. 
Pero no quisiera estar en una situación como la que parece es la de Bernanke y que se parece a la del asno de Buridan: por un lado, un dólar débil es necesario para reactivar la economía y ayudar en las elecciones de "mid term" que se avecinan y garantizar la problemática reelección de Obama, así que hay que darle a los chinos para que devalúen su yuan. Por otro lado, un dólar fuerte atraerá compra de bonos y deuda (básicamente por parte de japoneses y chinos), así que habrá que hacer todo lo posible para debilitar al euro atacando a los PIGS siempre que se pueda.
¿Qué sucedería si la Unión Europea y la China se pusiesen de acuerdo? Pues algo hay de eso y no tengo ni idea de lo que puede producir. Pero lo está produciendo.
En todo caso, la "guerra" no está donde dicen que está.

lunes, 11 de octubre de 2010

Estado judío y democrático de Israel

Un Estado étnico al que sus ciudadanos no judíos (aunque no nacionales) deberán prometer lealtad. Así lo aprobó ayer la mayoría del consejo de ministros a la espera de lo que diga el parlamento (Knesset). Conviene saber que los palestinos que tienen la “ciudadanía” (ezrahut) israelí no tienen la “nacionalidad” (le’um) que se reserva a los judíos, en esa pretensión de que el Estado de Israel sea un Estado Judío. La decisión de ahora añade sal a la herida y confirma el temor a la "etnicización" de un Estado y, por tanto, su situación contradictoria con la democracia que se autoadjudica.
Obsérvese, de todos modos, que algunos ministros votaron en contra y que hay un rechazo en Israel a tal propuesta por parte de representantes de otros partidos políticos (por supuesto, de los palestinos, pero también no-palestinos como Kadima). Pero son precisamente los partidos minoritarios los que, al tener la balanza del poder en sus manos, imponen decisiones irresponsables como esta. Son los mismos partidos que, junto al Hamás excluido de las conversaciones "de paz", hacen tan difícil la paz en ese territorio.

domingo, 10 de octubre de 2010

Obsoleto Norte-Sur

A propósito de la conferencia preparatoria para la cumbre de Cancún sobre el cambio climático, me encuentro con un reportaje sobre la falta de acuerdo entre los dos contaminadores máximos en el Planeta, a saber, los Estados Unidos y la China (aprox. 20 por ciento de las emisiones globales cada uno) y la ausencia de la India (5 por ciento) en tales discusiones. El asunto no es sólo para ambientalistas (si podrá resistir y cuánto la especie humana en esas condiciones), sino que tiene evidentes tonos empresariales que explican los dineros que las empresas contaminantes dedican a que no se les vean las vergüenzas. Pero, como deduzco del reportaje, también tiene aspectos geopolíticos que explican otras frecuentes campañas para que se vea lo "malo que es el otro". No es, pues, un asunto de serena discusión de los datos sino de arrojadizos reportajes contra el otro que demuestran que ese otro es malo-malísimo. Todo ello al margen del fervor misionero que afecta a algunos partidarios y contrarios de una u otra religión ambiental.
De todas formas, los intereses en juego llevan a seguir planteando una división del mundo que ya quedó obsoleta hace tiempo. Me refiero a la clasificación de países en "desarrollados" (también llamados "industriales") y "subdesarrollados" (púdicamente llamados "en vías de desarrollo"). Lo de "industriales" quedó obsoleto mucho antes gracias a una "nueva división internacional del trabajo" que llevó empresas contaminantes o intensivas en mano de obra a países "subdesarrollados". Y lo de "en vía de desarrollo" impide ver que algunos de ellos no lo están (siguen sin ningún tipo de "desarrollo", es decir, de crecimiento significativo) y otros dejaron de estarlo hace tiempo y se encuentran ahora en la categoría, más apropiada aunque suena raro el vocabulario, de "emergentes". 
Si de intereses se trata, los de los países emergentes pasan por ser clasificados con los países "subdesarrollados" para así negociar con los "desarrollados" ayudas para dejar de contaminar. En la India, como he citado, lo tienen claro. Los dirigentes de la China, también.
Pero el que sea útil para determinadas políticas no significa que se corresponda con la realidad. La vieja dicotomía metrópoli-colonias, sustituida después, con la descolonización, por Primer, Segundo y Tercer Mundo, aunque, en realidad era Primero-Segundo y Tercer Mundo, es decir, "desarrollado" y "subdesarrollado", sustituida, con la caída de la URSS, por Norte y Sur, ya no sirve para entender qué sucede. Y como entre Norte y Sur es difícil introducir un tercero geográfico que tenga algo de sentido (Norte y Sur tampoco lo tenían: Australia en el Sur geográfico y Mongolia en el Norte geográfico), habrá que recurrir a centro-semiperiferia-periferia que ya lleva cuarenta años en circulación, aunque no muy aceptado por los centros controladores de vocabulario. Si no gusta, pues entonces "países ricos" ("enriquecidos" dirán otros), países pobres y, en medio, países emergentes, básicamente los BRIC, Brasil, Rusia, la India y la China, países con problemas medioambientales bien diferentes de los países pobres. Y de los enriquecidos, no se crea. De todas formas, para este asunto ambiental cuentan, más que los BRIC, los BASIC (Brasil, Sudáfrica, la India y la China), que la jerarquía no está consolidada a estas horas.
En la China, con humildad confuciana, se clasifican como "pobres" aunque su economía haya superado a la del Japón. Eso sí: su renta per cápita no es la segunda del mundo y no me resisto a dar los datos para un mundo que tiene una rpc de 10.400 dólares: los Estados Unidos ocupan el 11º lugar -46.000 dólares-, España el 38 -33.600- y la China el 128 -6.600- aunque separada de Hong Kong que ocupa el puesto 15 con una rpc de 42.800.
Y todos los emergentes a una, en el Fondo Monetario Internacional, bajan los humos a los países enriquecidos, hacen oír su voz y, siendo como son los motores de la economía mundial, se permiten tirar de las orejas a los enriquecidos. Vivir para ver.
Las dicotomías simplificadoras son muy útiles en política, pero no por eso coinciden con la tozudez de los hechos, que diría Lenín, nada sospechoso de no haberse dedicado a la política.

sábado, 9 de octubre de 2010

Las multinacionales tienen patria

Existe una curiosa tendencia, en medios muy heterogéneos, a buscar "la" causa de todos los males. En el reciente caso del Ecuador, "la" causa, como ya conté a propósito de Telesur, era el imperialismo yanqui, cosa que no creo. Comentando el otro día "Nero's guests", la película sobre el suicidio de agricultores en Maharashtra, India, encontré que "la" causa eran las multinacionales. Hasta ahí, pase, pero en la película en ningún momento se recuerda, como también he comentado otras veces, que entre las cinco primeras fortunas del mundo hay dos indias (aunque uno vive en Inglaterra) y que hay multinacionales indias campando por sus respetos por el mundo sin grandes diferencias a lo que hacen las multinacionales que se suponen "occidentales" o "del Norte".
Un caso curioso es el de Petrobras, la multinacional pública brasileña. Desde un punto de vista por ejemplo boliviano, no hay muchas diferencias en el comportamiento depredador de dicha multinacional pública brasileña y el comportamiento depredador de la multinacional privada (ex-pública) española Repsol. El negocio es el negocio caiga quien caiga. Son las reglas del juego. Si se prefiere una ong caritativa, hay que ir a otro campo. En el campo del negocio, las reglas son las de la bicicleta: si dejas de pedalear, te caes; y pedalear quiere decir tener muy claro el interés de la empresa en seguir corriendo y creciendo... y el interés del país de la multinacional en seguir apoyando la bicicleta.
Si Repsol tiene algún problema en Bolivia, hasta un ministro español acudirá a La Paz para intentar resolverlo y eso que el accionariado de la empresa es internacinal. Si Petrobras tiene algún problema (incluso "especulaciones" sobre su comportamiento en el Brasil), Dilma Rousseff, la candidata por el Partido dos Trabalhadores a la presidencia en la segunda vuelta, saldrá a defenderla. Su argumento, el esperable para una multinacional que controla, sin ir más lejos, una parte muy importante del PIB boliviano: "Isso se chama especulação contra a maior empresa do Brasil" y contra la mayor empresa del Brasil no se especula, sino que se la defiende a capa y espada, haga lo que haga por el mundo.
Así que, me parece, ni todas las multinacionales son transnacionales (las hay muy, pero que muy nacionales) ni todas están en el Norte depredador. La depredación que viene del Sur también existe, la apoye la derecha o la izquierda.

viernes, 8 de octubre de 2010

Atrapados en la crisis

Si el problema es el desempleo, Paul Krugman levanta acta de que no hay una receta sino varias teorías que compiten entre sí y que pretenden tener la solución. Simplificando: demanda agregada (estímulo, entonces) o desconexión entre la demanda de trabajo y las capacidades de la posible oferta (reforma, entonces, y no inmediata sino con efectos a medio plazo). Con toda mi distancia hacia la clase política mundial, no niego que me produce una cierta ternura verles bregar con este toro sin saber por dónde tirar. Aunque más ternura me producen los damnificados directos sin los sueldos y jubilaciones de los políticos.
Porque si sólo fuese cuestión de desempleo, tendríamos a unos por una política y a otros por otra y su resolución, en países con elecciones libres, en términos de votaciones y que la gente decida cuál de ellas es la que quieren. Desgraciadamente, la política tampoco es eso y la gente no decidirá entre políticas sino contra el que dan por causante de la debacle: Obama y Zapatero sin ir más lejos. La racionalidad, si alguna vez lo estuvo, ya no está en la política.
El caso de este último es particularmente enternecedor porque no sólo tiene que enfrentarse al dilema que plantea Krugman (y en el que Obama hace lo que puede), sino que tiene a afrontar la crisis de la deuda, cosa que Obama no. El Financial Times de hoy es claro:
Doubts persist over the health of the eurozone amid fears that, should its fourth-largest economy seek financial assistance, it would spark a sell-off in other bond markets
Se refiere a España, claro ( "Higher yields demanded from Madrid", reza el titular). Y ahí entiendo que, economistas y políticos, anden perdidos como ya lo estaban con el problema más "sencillo" que es el desempleo. Si yo entiendo bien, el asunto no tiene nada de local aunque las elecciones sean locales (es otra de las paradojas del momento) y lo más que se puede hacer es defenderse de los embates del temporal y... caer bajo el peso de los intereses externos, que no son de países sino de clase social internacional (la "cosmocracia" que la llaman algunos). No me extrañan los palos de ciego. Serían los mismos, desde esta perspectiva, que los que darían otros partidos en el gobierno. Porque la cuestión es "que no sabemos lo que pasa, y eso es lo que pasa" porque tampoco tenemos recetas mágicas para la que está cayendo. Mientras, registradores de la propiedad reconocen que están a niveles de actividad como la de hace 25 años, un buen indicador del bajo nivel de la salud general.
Los síntomas se conocen (desempleo incluido), hay variedad de diagnósticos (seguro que alguno es certero, pero no hay modo de saber cuál) y, en consecuencia, hay una notable confusión en las terapias. Que es de lo que levanto acta.

jueves, 7 de octubre de 2010

Saber de religión

Aunque esté yendo a la baja la tendencia a atribuirle a la cultura y, dentro de ella, a las diferentes religiones, un papel causal único en determinados comportamientos (incluido el terrorismo), todavía se ven casos en los que se supone que una determinada religión (o ausencia de ella) tiene que ver directamente con algunas otras variables.
Repito por enésima vez la metáfora: en los años 60, en España se daba una fuerte correlación entre el número de cigüeñas por municipio y su correspondiente tasa de natalidad. La cosa ahora ha cambiado, pero ni siquiera entonces se podría concluir que las cigüeñas son las que traen a los niños.  Lo que entonces sucedía es que había una tercera variable que explicaba la correlación: el continuo urbano-rural. A más rural, mayor natalidad y más cigüeñas (que serán animales, pero no son tontos) y a más urbano, menor natalidad (los hijos como bien de cosumo, no como bien de equipo como en el campo de entonces) y menos cigüeñas.
El Pew Research Center hizo una encuesta para ver qué sabían los estadounidenses sobre religión. Estas son las preguntas y el porcentaje de respuestas:


Confieso que no habría contestado correctamente a todas ellas, en particular las que se refieren a costumbres locales. Creo que sí podría haber contestado a lo de que "ateo" significa "no creer en dios" ("a", alfa privativa, negación y "theos", dios).  Pero lo interesante, por una vez, no son las preguntas (aunque algunas se las traen). Tampoco que la media quedara tan baja. Lo interesante, para mí, es  quiénes eran los que más sabían y mejor contestaban a este examen de conocimiento religioso: los ateos y agnósticos.

Los católicos hispanos daban, en media, con un tercio de las respuestas correctas. Y los protestantes negros les iban a la zaga. 
A pesar de todo, parece que la "causa" de la ignorancia no está en la religión o en la no-religión, sino en el nivel de instrucción. Desgraciadamente, la fuente no me permite mostrarlo, pero tengo la impresión de que no ando desencaminado. Por lo general, atribuimos a las religiones un factor causal que realmente no tienen, aunque sería insensato, por escasamente empírico, irse al otro extremo y decir que las religiones no cuentan para nada. Cuando tienen un papel importante en la socialización de los niños, parece claro que quienes han sido educados en la creencia de que si uno hace algo mal, basta con confesarse y su culpa (una idea muy judeocristiana, por cierto) quedará borrada y podrá volver a pecar tranquilamente, no tendrán la misma actitud ante las leyes que quienes saben que cada palo ha de aguantar su vela y que el que la hace la paga. Es la diferencia entre países de predominio católico y países de predominio protestante. Pero hasta ahí no más.

Desigualdad de renta: preferencias, creencias y realidades

La encuesta preguntó a más de 5.000 estadounidenses en qué sociedad preferirían vivir si en la A, en la que el 20 por ciento más rico posee el 36 por ciento de la riqueza, las "clases medias" poseen el 18 por ciento y el resto (casi cincuenta por ciento) va para los menos pudientes, o preferirían vivir en la sociedad B, en la que los ricos poseen el 84 por ciento de la riqueza, los de en medio el cuatro por ciento y "los de abajo" algo así como el 10 por ciento. Un 92 por ciento dijo que prefería la sociedad A y un 8 por ciento la sociedad B. El problema es que la sociedad B es la de los Estados Unidos y, sin embargo, no acaba de sentirse ni cristalizarse la conciencia de que los Estados Unidos son la sociedad B ni el deseo de llegar a la sociedad A.
La cosa seguía: se les preguntó cuál creían que era la distribución de la renta y este es su gráfico con la distribución real, la estimada por los encuestados y la preferida por los mismos:
Dos cosas curiosas: los encuestados creen que "los de abajo" (el "bottom 20%", el 20 por ciento que está en el fondo) están mejor de lo que están realmente y, por encima de ello, tienen como preferencias una mejor situación para ellos. La otra se refiere al "top 20%", al 20 por ciento que son "los de arriba". Los encuestados no se hacen una idea de lo ricos que son sus ricos y, a lo que parece, preferirían que no lo fuese tanto. 
Supongo que no son una excepción y que esa encuesta, llevada a cabo en otros países y tratando los resultados de la misma forma, daría resultados semejantes en cuanto a las cosas curiosas y a la preferencia por una sociedad más igualitaria. La desigualdad real, en cambio, es seguro que cambia mucho de una sociedad a otra y a lo largo del tiempo. Por ejemplo, es mayor en los Estados Unidos (muy cerca de la China) que en la India y en la India mayor que en España. Y también se sabe que aumentó por ejemplo en Inglaterra y los Estados Unidos gracias a las políticas de Thatcher y Reagan respectivamente. Y que se ha incrementado en España en estos últimos años.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Relaciones públicas guerreras

Me asombro de que no consiguieran engañarnos a la mayoría de españoles a propósito de la invasión de Iraq. Y me asombro cuando veo los enormes esfuerzos de relaciones públicas que hicieron los gobiernos de Bush II y de Blair para convencer de la necesidad de quitar de en medio a Sadam Husein mediante la entrada triunfante de los ejércitos anglosajones. Los nuevos documentos desclasificados me impresionan por eso. Tal vez no nos engañaron porque no se dirigían a nosotros. Les preocupaban los anglosajones, la Oceanía de Orwell y a esos sí que les engañaron de manera que, incluso cuando ya se supo que todas aquellas razones eran mentira podrida, siguieron creyendo lo que las relaciones públicas les habían contado. Los españolitos, comenzando por Aznar, eran comparsas fácilmente comprables con unos pies encima de la mesa de un rancho y un hermanísimo (Jeb) prometiendo bienes incalculables para el país. Ya entonces seguían siendo irrelevantes, aunque, según dicen, la irrelevancia vino después, con el gobierno socialista.
Me suena un texto, creo que de Goebbels, en el que explica lo fácil que es convencer a la gente que hay que ir a la guerra. Se trata de tocar uno o dos sentimientos muy básicos con las correspondientes falsedades, et voilà. Lo busco de vez en cuando, pero no lo encuentro. No importa.
Lo que sí me importa, como buen paranoide, es saber en qué me estarán engañando ahora. Porque, obviamente, el buen engaño es aquel del que el engañado no es consciente, claro.

Spanish Tea Party

En los Estados Unidos discuten si el movimiento del Tea Party es algo que ha crecido desde las bases o ha sido algo promovido desde los medios en general o desde la Fox o a través de la agitación mediática de Glenn Beck. Podemos pensar que algo hay de todo en ello, cosa que no se puede decir de la otra cosa que se discute: si va camino de convertirse en un tercer partido o va a ser el sector que aglutine a los más conservadores del Partido Republicano secuestrando su agenda política. Lo que comenzó siendo una cosa un tanto “friki” se está convirtiendo en un asunto de interés nacional.
Sí se sabe, más o menos, qué tipo de gente lo forma. Varones, blancos, clase media, resentidos con los ricos y temerosos de los pobres, partidarios del derecho constitucional a llevar armas, nacionalistas que rechazan lo que sea diferente, con tendencias racistas (aunque ha intervenido algún negro en sus actos), muy religiosos en el sentido sexual de la palabra (aborto, homosexualidad) y en el científico (células madre, darwnismo), contrarios al gobierno federal y, en concreto, a los impuestos, es decir, preferirían que no hubiese ningún impuesto, frontalmente anti-Obama por negro, socialista, vendepatrias, mentiroso, pero no por masón (que eso sí que lo es).
Problema de ellos, se dirá. Pero es que también se está convirtiendo en un asunto internacional. No haría falta decir que, en cada sitio, el movimiento adquiere coloraciones propias del terreno en que se mueve, pero hay curiosas analogías con el Tea Party (sic) británico, el Partido de la Libertad holandés, el Partido del Progreso noruego y hasta el Seitokukai japonés que ha tenido algunos encontronazos con los que no pertenecen al “minzoku” japonés (etnia, raza, nación), en este caso los nietos y biznietos de coreanos que viven en las Islas desde la II Guerra Mundial.
En España no lo hay. Todavía. Algunos pequeños partidos están jugando la baza del progreso, la democracia, la ciudadanía, la españolidad. Además, hay facciones dentro de los mayoritarios, en concreto en el Partido Popular, que coquetea con esas ideas y planteamientos. Pero no existe un Tea Party aunque el contexto sea propicio, tengamos excelentes radiopredicadores y telepredicadores tipo Glenn Beck y aunque parece que aquí sería más un fenómeno de mujeres y no de varones como en los Estados Unidos. Clase media, sí. Media-alta, para ser exactos, de misa dominical que es a lo que reducen su religión (y a lo de la homosexualidad y el aborto y esas cosas), envidiosos de los que tienen más y temerosos de los que tienen menos que, encima, podrían intentar robarles. Resentidos se llamarían.
Unos días que he estado en Madrid he aprovechado para escuchar emisoras de radio que no puedo oír en San Juan. La verdad es que esta en concreto que me cautivó no sé si es radio.es o alguna concesión recién estrenada, pero el asunto iba de lo siguiente. El locutor volvía de vacaciones y todas (llamaban mujeres) estaban muy contentas de volverle a escuchar o, mejor, a volver a sentirse animadas a decir algunas cosas que ellas sabían que a él le encantaría oír. Temas: el gobierno es un gobierno cobarde y entreguista (se afirma, no se dan detalles); Zapatero quiere romper la unidad de España; uno de los motivos por los que va a dar la independencia a Cataluña y al País Vasco y va a entregar Ceuta y Melilla a Marruecos es el de quedarse indefinidamente en la Moncloa; algo debe de estar recibiendo personalmente de Marruecos, aunque la señora no sepa qué pueda ser, pero algo debe de haber; los sindicatos no sólo son inútiles sino perjudiciales; el laicismo está acabando con España. No invento nada y no consigo recordarlo todo, pero era de este calibre modelo “Tea Party”. No sé si las señoras saben de Sarah Pallin, pero seguro que estarán encantadas con ella.
No es política (conjunto de propuestas con las que prudente y tentativamente se quieren arreglar cosas comunes). Es religión: misioneros monotemáticos, están absolutamente convencidos de que la razón y la verdad sólo está de su lado, motivo por el que se lanzan a encontrarse con los que comparten su fe (que es el mejor medio de confirmarse en ella) y a conseguir conversos que se adhieran.
Comprendo el dilema de los que no saben si montar un anti-Tea Party, igual de extremista pero del otro lado, o prefieren provocar dudas en la gente para ver si así razonan un poco más. 
(Publicado hoy en el diario Información - Alicante-)

martes, 5 de octubre de 2010

Gripe y golpes

Pensar por analogía tiene sus riesgos. Comparar es otra cosa. Pero se contaminan mutuamente. Vayan tres ejemplos.
Uno viene del Guardian, donde todavía reverberaba anteayer la reciente crisis del Ecuador. El argumento es comparativo: lo que pasó en el Ecuador y lo que había pasado en Honduras con el golpe que echó a Zelaya. Es legítimo buscar paralelismos. Por ejemplo, viendo la reacción estadounidense ante el asunto hondureño, preguntarse por la reacción ante el asunto ecuatoriano. Y parece que hay diferencias. Pero lo que ya no tiene sentido es decir "si pasó en H., es que ha pasado en E" y buscar todos los datos que confirmen la hipótesis de partida, a saber, que se trata de un golpe más de los tramados por el imperio para mantener el control de su "patio trasero" como se hizo en Honduras y se había hecho antes en Venezuela (línea Telesur, como he venido comentando aquí). En el Foreign Policy descartan esa hipótesis.
La ventaja de este tipo de razonamiento es que no deja ver si tal vez Zelaya entonces y Chávez antes habían cometido algunos errores y si Correa los había cometido a pesar de su elevado porcentaje de aceptación en las encuestas que cita el artículo que cito. Paco Moncayo, general de cuatro estrellas (retirado), ex-alcalde de Quito por Izquierda Democrática y actualmente diputado independiente se refería ayer en El País a que "ahora, Correa, con su manejo irresponsable de la rebelión policial, fuerza al Ejército a salir en su defensa y enfrentarse a los agentes" (he añadido el subrayado). Pero si toda la culpa la tiene el imperio y sus secuaces y sicarios, ya no hay más que buscar y no hay que decir estas cosas que dice Moncayo. Y esa es la razón por la que pongo el otro ejemplo, comparación y, sí, también analogía.
Se trata de la gripe inicialmente "porcina" (H1N1). Cuando se declaró, algunos sospechábamos (aquí)  que había intereses creados: los de las empresas farmacéuticas cuyas acciones subieron en cuanto se desató la alarma y se supo que los gobiernos iban a hacer compras masivas de las supuestas "vacunas".  Y teníamos que sonreírnos (aquí) por las estériles disputas terminológicas de si había que llamarla "porcina" o "mexicana" o "estadounidense". Fuera de estas cuestiones sobre si fue un golpe o una asonada o una protesta gremial, que son inútiles, lo importante es saber si se estaba haciendo un diagnóstico correcto de la situación y si el pronóstico que se derivaba del mismo era el apropiado, porque de eso dependía el tratamiento o la terapia o las políticas que se iban a derivar. Pensar en que una pandemia generalizada y mortífera iba a asolar el Planeta (perdón por este humanocentrismo, pero debería haber dicho "asolar a la especie humana" y no confundir el todo con una parte), llevaba a las compras masivas que después ha habido que tirar a la basura o revender a países "del Tercer Mundo" amenazando con que este próximo invierno sí que va a hacer falta (esta reventa está pasando, pero no tengo el dato ahora a mano; si no recuerdo mal, de España a Bolivia). Otro diagnóstico y otra política que se deriva del mismo.
Carezco de competencias para saber si esta vez (¡que viene el lobo!) es correcto. Pero sí puedo levantar acta de que un diagnóstico equivocado lleva a decisiones igualmente equivocadas... y más si hay intereses creados como después se ha sabido: los de funcionarios de la OMS convenientemente "conectados" con las empresas farmacéuticas (que eso sí que es corrupción: mucho más que las coimas que la policía de tráfico ecuatoriana puede pedir -me consta- a los infractores para así mejorar sus magros salarios).
También puedo decir que carezco de competencias para saber si lo del Ecuador fue esto o aquello. El secretario jurídico de la presidencia, Alexis Mera, da su versión aquí y no hay que perdérsela. Pero sí sé que un diagnóstico equivocado puede llevar a decisiones igualmente equivocadas... y más si hay intereses creados por parte de los que están en el poder y aprovechan una gripe que ellos no crearon (aunque esa cosa también se dijo de la H1N1: que era una creación estadounidense) para arrimar el ascua a su sardina. En mi opinión, en la que me reafirmo, hubo una gripe utilizada inmediatamente por los que quieren derribar a Correa y por Correa mismo, que es el que más claramente sale reforzado de la misma, por lo menos a corto plazo. Aquí no se trata de multinacionales farmacéuticas y la comparación no debe llevar a analogías apresuradas: no es lo mismo. Aquí hay más actores, más intereses creados. Pero se mantiene la necesidad de hacer diagnósticos completos (en el caso de la gripe, introducir la variable de la pobreza por ejemplo) si se quieren aplicar terapias apropiadas.
El tercer ejemplo de analogía o comparación es el ya mentado golpe en  Honduras el año pasado. Pero para no hacerlo largo, me remito a lo que escribí sobre la personalización de la política sea en Zelaya sea en Correa o Chávez y sobre el papel de los Estados Unidos en el golpe de Honduras (que incluye la posibilidad de que se tratase de un ensayo general de lo que vendría después en otros países) o sobre el papel de las oligarquías locales más visible en Honduras y de difícil visualización en el Ecuador. 
Digan lo que digan los hegelianos (y Marx el primero), la historia no se repite y no seré yo el que diga que, si lo hace, lo hace en comedia de lo que fue tragedia.