miércoles, 30 de junio de 2010

Sentir la crisis

Gallup hizo una encuesta en 117 países preguntando qué pensaba la gente sobre la situación económica y sobre las perspectivas que pudiera tener en el futuro. Esta es la respuesta por regiones:


Es obvio que no llueve igual para todo el mundo (en particular, para la China, que destroza la media al tener un porcentaje superior al 80 por ciento de personas que dicen que las cosas irán mejor). Por lo que respecta a Europa, estos son los datos:



Mal deben de ir las cosas en Rusia cuando, en optimismo, está después de España (y España va después de Grecia, lagarto, lagarto).

martes, 29 de junio de 2010

Para qué sirve una Constitución

Digan lo que digan los expertos en la materia (que, por definición, no lo soy), uno puede sacar sus conclusiones a partir de los siguientes casos recientes (pido disculpas si no doy, como acostumbro, los enlaces):
  1. El Tribunal Supremo de los Estados Unidos dictamina que la Segunda Enmienda de su longeva Constitución se aplica a todos los Estados del país. Es decir, que aunque algunos de esos Estados propongan leyes restrictivas sobre el uso de las armas de fuego, una Constitución como la estadounidense tiene prioridad y todo ciudadano tiene derecho a portar armas para la defensa personal. Lo que hagan con ellas no viene a cuento. En la práctica, poco cambia en el país, excepto en los Estados poco armamentistas. Obvio: no obliga a llevar armas ni a disparar, sino que sólo salvaguarda el derecho constitucional a llevarlas. Derecho que, a mí, me parece fuera de lugar, pero que no hay quien cambie, dada la fuerte incidencia de los lobbies armamentísticos como la National Rifle Association.
  2. El Tribunal Constitucional de España (también llamada "del Estado Español" y, probablemente, con más razón en este caso) dictamina que el Estatuto de la Comunidad Autónoma de Cataluña contiene algunos elementos que son contrarios a la Constitución del Estado (central, por definición). No importa que haya sido votada en y por dicha Comunidad ni importa que dicho Tribunal se encuentre en precario dada su irregular composición. Por ejemplo, Cataluña, constitucionalmente, no puede ser una nación, aunque lo sea social, cultural o políticamente. Sin embaargo, en la práctica, poco cambiará en la aplicación del Estatuto, pero levantará mucho polvo político dentro de Cataluña (no hay nada mejor para un nacionalista que encontrar un enemigo fuera). También habrá lío fuera de ella, sobre todo para saber "quién ha ganado" en la porfía, que es lo que menos me interesa en este contexto que casi se parece  al parto de los montes: las deliberaciones del alto tribunal han durado cuatro años.
  3. Alberto Acosta, que presidió la Asamblea Constituyente del Ecuador, ha hecho unas declaraciones en la prensa de dicho país en las que expresa su juicio de que algunas leyes (de Comunicación, del Agua) son manifiestamente inconstitucionales y, en todo caso, los plazos previstos por la Constitución para algunas otras leyes se están incumpliendo sistemáticamente. En otras palabras, que hay elementos en dicha Constitución (yo añadiría algunos más a los que él indica) que la hacen "papel mojado" y no parce que nadie vaya a denunciar dichas prácticas ante el Tribunal correspondiente.
Digamos, entonces, que las Constituciones sirven para un roto, un descosido y para nada. Táchese lo que no proceda y aplíquese a cada caso el calificativo correspondiente.

lunes, 28 de junio de 2010

Crisis: naturaleza y conspiración

Leo con mucho interés los artículos que caen en mis manos sobre la omnipresente crisis, qué la ha producido y, ya más escasos, qué podría/debería hacerse para salir de ella. Por lo general, los abandono a mitad de lectura si veo que encajan en uno de los siguientes tipos de diagnóstico-pronóstico-terapia:
1.- Estamos ante un problema que refleja leyes económicas que el ser humano puede conocer y esas leyes no se diferencian mucho de las leyes que rigen en la Naturaleza: pueden ser conocidas, traducidas a fórmulas matemáticas, calculadas y es posible, gracias a dicho sistema de ecuaciones, predecir qué sucedería si se introdujese un determinado cambio en alguna de sus variables (estímulo, recortes, regulación o impuestos bancarios  y cosas por el estilo). Casi no parece que el problema tenga actores o agentes concretos en situaciones concretas, sino que se trata de algo general que todo el mundo, con el conocimiento apropiado, tiene que aceptar como se acepta que si dejo caer un cuerpo, éste caerá y hasta podría calcular la velocidad con la que llegará al suelo en el supuesto de que caiga en el vacío. Muchos supuestos son, por cierto, como muchos son los de las leyes económicas que parecen regir según los expertos que hacen su diagnóstico-pronóstico-terapia. Pero aquí sucede como con el darwinismo-creacionismo-diseño inteligente: que hay varias escuelas, por no decir religiones, que difieren en sus fórmulas y ecuaciones ya que nadie, absolutamente nadie, es capaz de construir un mapa a escala 1;1, es decir, nadie, absolutamente nadie puede introducir en sus sistemas de ecuaciones todas, absolutamente todas las variables, así que tendrá que escoger y nunca sabrá si se ha dejado fuera la más importante... hasta que la predicción falle y se le pueda echar la culpa a la realidad, no a las fórmulas o a la teoría "natural" que las sustenta.
2.- La otra opción que igualmente abandono por inútil tiene una cosa en común con la anterior: los supuestos. De hecho, acabo de leer una de ellas en la que abundan afirmaciones que, en realidad, son suposiciones, más o menos fundadas, pero suposiciones. Aquí lo que hay es un exceso de actores o agentes, algo míticos (todo hay que decirlo -incluyen los "gnomos de Zurich"-), a los que se les atribuyen intenciones, planes y estrategias de las que no se tiene la más mínima información más allá de lo que su teoría (no natural, sino histórica) les indica. La falta de prueba para las propias afirmaciones se compensa repitiéndolas varias veces como forma de hacerlas más creíbles incluso para el autor de las mismas. Y repetirlas cargado de razón y de la forma más apodíctica posible. Desgraciadamente, tomar la propia suposición como dato, no parece que sea un buen camino para entender qué está pasando porque, además, y con independencia de lo bueno que sea el diagnóstico, no lleva aparejado ni un pronóstico ni, por lo general, una terapia concreta más allá de generalidades sobre lo que habría que hacer pero sin bajar nunca a detalles sobre "quién le pondrá el cascabel al gato".
Perdón por la cita pedante a Ortega: "No sabemos lo que pasa, y eso es lo que pasa". Pero eso es lo que acaba por decir Paul Krugman: cada uno dice una cosa, pero el efecto previsible es millones de desempleados de larga duración.
Claro que siempre se puede decir que lo que se pretende es interpretar lo que pasa más evidente, para lo cual sí que son válidas las conjeturas, pero dándolas como tales, no como datos empíricos probados. Incluso las comparaciones históricas son una forma de conjetura: la Historia no se repite, ni en comedia ni en tragedia.

domingo, 27 de junio de 2010

Conferencias en el mundo

Mi primera conferencia fue en Cochabamba, en su Escuela Normal. El título me lo pusieron ellos (Sociología de la historia en visión filosófica) y reconozco que ahora no me atrevería a hablar en público bajo un tema del que, ahora, no sabría decir prácticamente nada, más allá de su sinsentido. Pero lo hice. Cosas de la juventud, hace algo así como cuarenta años. Los estudiantes se pusieron de pie para recibirme (como, muchos años después, me sucedería en la Academia General del Ejército, en Zaragoza, España). La diferencia estuvo en que los cochabambinos no discutieron nada (después me dijeron que había defendido tesis contrarias a las del profesor que me había invitado) mientras que los cadetes sí: querían encontrar motivos económicos en todas las guerras habidas y por haber, los muy marxistizantes.
Pero la conferencia más rara fue en Chengdu, en la Universidad de Sichuán, un año antes de los feos asuntos de Tiananmen. Estudiantes muy participativos que iniciaban su intervención (en inglés) haciendo un breve resumen de lo que yo había dicho y que tenía que ver con su comentario. Muchos tenían un plato debajo del pupitre, para la comida, y no consigo recordar si escupían en clase como escupían por la calle. En el descanso, la sala de profesores disponía de un servicio de agua caliente que, con mi habitual mala educación poco confuciana, servía a los jóvenes presentes, con escándalo de los viejos que saben que son los jóvenes los que tienen que servir a los viejos. Por lo menos en aquellos viejos tiempos del final de Deng Xiaoping.
Entre una y otra, una conferencia en un colegio religioso de chicas cuando todavía no había cumplido los 30 años. Las niñas me recibieron con un oohhh no por mi hermosura sino por mi edad. Y les solté un rollo de sociología de la religión (que es lo que entonces me interesaba). Comencé comentando lo que había visto en el bar antes de entrar en el colegio. Probablemente, tampoco me atrevería a dar esa conferencia, no por las niñas, sino por el tema.
El tema chino, en cambio, ha seguido siendo el mío: intentar aclararme con lo que está sucediendo en el mundo. Cierto que ellos querían saberlo para dedicarse al comercio y al márketing, mientras que yo sería incapaz de encontrarle la utilidad que ellos le encontraban y, si no se la encontraban, por lo menos se entretenían viendo a un tipo de ojos grandes y nariz grande (así nos veían los niños de la guardería de la universidad) intentando hablar con algo de orden sobre un asunto por definición desordenado y caótico.
En ese mismo tema, pero con evidente desinterés por parte de los estudiantes, estuve en la conferencia más informal que he dado en mi vida: pantalón corto, camiseta, chanclas. Era la Universidad de Hawaii en Manoa. Un desastre.
Pero ningún desastre comparable a la única conferencia en la que tuve nervios como para que me temblaran los papeles. Valladolid, congreso de sociología. Siempre he disfrutado hablando en público, menos esa vez. No tengo muy claro por qué, si fue cosa física -medicación- o cosa psicológica -relaciones personales muy frustrantes-, pero el caso es que no he vuelto a ninguno de esos congresos, de tan mal cuerpo que me quedó después de aquel mal rato.
Justo lo contrario de una conferencia en Pamplona, para un encuentro que organizaban unos "sin fronteras" que ahora no recuerdo. Fue después de comer (cordero, por cierto) y me propuse que nadie se me durmiera y lo conseguí. Fue de esas veces en las que se genera una conexión con un auditorio entregado que permite algunas licencias que en otros contextos (como el de Valladolid) no. La prueba es que algún colega, que no entró en el juego, se extrañó muchísimo de cómo había resuelto yo la papeleta. Creo que fue la conferencia más satisfactoria de mi vida.
Otras han sido anecdóticas: una en Sheffield, con un asistente profesor de catalán, o la de Setúbal, con diapostivias en portugués y exposición en portuñol o la de Argel (que después vino la traductora a decirme lo valiente que había sido diciendo lo que había dicho). O la que di en Florencia, en italiano, después de 30 años de no usarlo en público: mis colegas se tuvieron que sonreír ante el carácter arcaico que tenía mi lenguaje: de hecho, las hablas evolucionan con el tiempo, los vocabularios cambian y algunas reglas de sintaxis que la lengua da por obligatorias, de hecho ya no se usan (algunos subjuntivos, por ejemplo). Pero es que yo seguía hablando el italiano cotidiano de 30 años antes...Words, words, words.

sábado, 26 de junio de 2010

Día del gilipollas

En Argentina se las pintan solos para inventarse "días de..." y más si los declaran, unilateralmente, "día internacional del..." amigo, por ejemplo. Pero esta vez estoy de acuerdo. Mañana, un grupo de inteligentes argentinos lo ha declarado "día nacional del boludo". Boludo es el que tiene pocas luces, algo así como el gilipollas en las Españas o el gil en el Ecuador. Pero los organizadores le han dado la vuelta y han convertido el día en el día de los boludos que cumplen las leyes, se preocupan por los demás, pagan sus impuestos, respetan las normas de tráfico, ven la política como algo que se refiere a la "res-pública" y no al enriquecimiento personal, unos gilipollas en suma. Y los oponen a los "vivos", a los "listos" que se diría en las Españas, listillos incluso, a los aprovechados, oportunistas, abusones, egoístas, mañosos y demás especímenes que pueblan la especie humana, por lo general encantados de haberse conocido.
No es mala idea, digo, la de celebrar que existan boludos (o gilipollas, o pánfilos, o panolis, o buenazos) gracias a los cuales el daño que perpetran los "listos" no se convierte en definitivo y terminal para dicha especie. Bien es sabido que si sólo existiesen los "listos", la Humanidad no sería viable. Lo sabía hasta Darwin (en "La descendencia del hombre", no en "El origen de las especies" cuando todavía no había leído "La ayuda mutua, factor de evolución" de Kropotkin, que puede leerse como un alegato en pro de la boludez que Darwin aceptó como compensación a sus listillos que luchan por la supervivencia caiga quien caiga, ya que "el más apto" que sobrevivirá es el listo). Razón, pues, para celebrar con agradecimiento a los boludos.

G-20 contra la chusma

En Toronto dicen que se han gastado como mil millones de dólares para proteger de la chusma a los altos dignatarios que se reúnen en el llamado G-20, dignatarios que se supone que son representantes legítimos de dicha chusma. Y esta mañana las radios que he escuchado incluían en sus noticias que Obama va con su plan de apoyos y subvenciones mientras los "europeos" (es decir, los de la Unión Europea) van con sus planes de reajustes y recortes. La verdad es que no sé por qué se preocupan tanto por quién saldrá ganando. Si hay que hacer caso a la historia de dichas cumbres (que comenzaron en Washington hace un par de años), no hay que preocuparse: ya en la primera, los altos dignatarios, representantes de la chusma, se saltaron a la torera los acuerdos adoptados en dicha cumbre. Bueno, no todos: sólo 17 de los 20 incumplieron sus compromisos alcanzados. ¿Y la chusma? Bien, gracias. Distinta y no sólo distante sino, además, distanciada física, intelectual y políticamente. Todo ello al margen del carácter bien poco democrático que tienen algunos de los gobiernos allí representados. En fin, que dirían los radiopredicadores españoles después de explicar brillantemente lo mal que estamos sólo aquí y por culpa sólo del gobierno de aquí.

viernes, 25 de junio de 2010

Xenofobia miserable sobre Castelldefels

Esta mañana he escuchado una emisora madrileña que, para bien de mi equilibrio emocional, todavía no se puede escuchar en el Alicante donde vivo habitualmente. Madrid es que es mucho Madrid. Es una emisora reciente, pero que mantiene las costumbres de la emisora episcopal de donde provienen muchas de sus "estrellas". En este caso, se trata de que unas voces femeninas dan la noticia y un varón hace el comentario ad hoc. La noticia era el desgraciado accidente en Castelldefels: en la noche de San Juan, un grupo de jóvenes que acudían en el tren de cercanías a la fiesta en la playa atravesaron las vías justo cuando otro tren venía a toda velocidad. De momento, 13 muertos y 14 heridos. De los primeros, a estas horas, bastantes por identificar. Hasta ahí, la noticia, aunque los datos que daban en la radio, siempre inmediata, ya eran viejos y todavía decían que había habido 12 muertos en el primer impacto (con independencia de los heridos que se encuentran muy graves y que, por tanto, podrían añadirse a la lista). Pero hasta ahí la noticia. Vayamos al comentario.
El comentarista ha subrayado que se trataba básicamente de inmigrantes, que los inmigrantes tienen que adaptarse a las costumbres de aquí y no ser tan poco cívicos como si estuviesen en el Altiplano, y que de seguir así vamos a volver a la selva. Con independencia de que los indígenas españoles también tienen esa mala costumbre (y yo lo he visto en más de una estación de las Españas), aprovechar un accidente como ese para lanzar una soflama xenófoba, anti-inmigrante, separando a los civilizados españoles de los salvajes inmigrantes me parece digno de una denuncia ante un tribunal, aunque supongo que no se trata de un delito tipificado por los civilizados que todavía no tienen que defenderse de los salvajes. Como las leyes ad hoc son ya costumbre entre los civilizados, se podría dictar una que distinguiese a los que atraviesan temerariamente las vías, sea individualmente sea en grupo, según sean indígenas (buenos) o inmigrantes (malos). 
Como miembro de la comunidad andina me he sentido insultado por el energúmeno que, eso sí, no hacía más que añadir que el suceso era luctuoso y lamentable, pero aprovechando que el pisuerga pasa por valladolid se lanzaba al vomitivo comentario. Mal van las cosas cuando la xenofobia española es azuzada por manipulaciones como la que he tenido la desgracia de escuchar esta mañana. Cuando vengan a por mí, podré decir que ya avisé que habían ido contra los inmigrantes y dije algo. No servirá de mucho, pero por lo menos habré hecho lo que estaba a mi alcance.

jueves, 24 de junio de 2010

Extremos tertulianos

Los más viejos del lugar recordarán aquel programa de “la” televisión titulado La Clave. Un tema diferente cada semana, una película alusiva al mismo y presencia de conocedores del asunto para discutirlo que, por tanto, cambiaban semanalmente. Tonos tranquilos, turnos de palabra respetados por personas que sabían de qué hablaban y sosiego general para ver las diferentes caras del problema que se tratase.
La radio también tenía su referente. Se trataba de La Linterna de la Cope (hablo de los años 80, claro). Por las noches, periodistas de diversa orientación política intentaban aportar datos y explicaciones sobre la política (madrileña, por supuesto) introduciendo informaciones y criterios que, efectivamente, servían de “linterna” para aclararse en lo que entonces sucedía. Tal vez no fuese la “tertulia decana de la radio”, pero sí creo que marcó una tendencia que después se ha generalizado: la de la proliferación de “tertulianos”.
Aquel extremismo podía producir abundantes dosis de aburrimiento. El extremismo actual tiene otros efectos secundarios.
La que se venía encima podía haberse adivinado cuando, en una de aquellas noches radiofónicas, hubo un rápido y desagradable cruce de insultos entre Emilio Romero y otro periodista cuyo nombre no recuerdo. El director del programa cortó rápidamente el incidente (“vamos a publicidad”, que siempre es una buena excusa) y no hubo nada. Pero las cosas no se veían venir: venían.
El corte abismal puede situarse en el programa de Canal 9 llamado “Tómbola”. Colores chillones, tertulianos que se quitan la palabra unos a otros, gritos, aplausos de un público más o menos real, superficialidad absoluta y banalidad extrema. Ha hecho escuela. Los insultos de aquella noche en la radio, también, pero con sus matices, como siempre.
Las tertulias radiofónicas ahora suelen ser militantes. Tratan de “ofrendar nuevas glorias” a quien corresponda o, mucho más frecuentemente, quitárselas. La información es sustituida por la valoración o evaluación, eso sí, arrimando el ascua a la propia sardina. Frente a un político como el “mentiroso compulsivo” de ZP o el “mari-con-plejines” de Rajoy (según aparecía en el vocabulario losantiano cuando todavía podía escucharle), si se está en su contra  y hace una declaración, se le desdeñará por su afán de protagonismo. En cambio, si no la hace, se le acusará de cobarde por no haberla hecho.
Los “tertulianos” ahora, van con su agenda mucho más clara que la de los viejos tiempos: van a opinar sobre lo que sea, lo conozcan o no, de forma que la noticia sea la opinión, no el hecho. Obvio: no pueden conocer todos los temas posibles que el director pone encima de la mesa –porque ahora también entran las cuestiones internacionales-, pero eso no hace al caso. Supongo que se habrá removido en su tumba el pobre Wittgenstein que dijo aquello de que “de lo que no se puede hablar, mejor callarse”. No importa: hay que levantar la voz, quitarse la palabra mutuamente y soltar la andanada que corresponda.
Claro que veo programas televisivos de los llamados “del corazón”. No siempre de manera voluntaria, pero los veo. Su estructura, no su contenido, se parece a algunas tertulias igualmente televisivas (y a sus hermanos radiofónicos). En ambos casos, el modelo “Tómbola” es el que parece dominar con más o menos fuerza. Algunos se parecen más, otros menos. Pero quedan lejos de aquello.
Probablemente, si ahora se emitiese La Clave o se repitiese el modelo de aquella Linterna, no duraría mucho en antena, conocida la dictadura de la audiencia. La gente huiría despavorida de tal extremo. Lo que no sé es la razón: si es porque, efectivamente, los gustos han cambiado y la gente ahora no quiere aburrirse con temas serios y más o menos profundos, o es que los productos producidos desde este otro extremo han destrozado el gusto de la gente. Algo así como la comida basura, que es difícil para mí saber si es la causa de un gusto estragado o el efecto de un cambio en el gusto, movido, tal vez, por cambios en la sociedad, el trabajo y la oferta variada.
Suelo saltar, a principios de la mañana y de la noche, de una tertulia radiofónica a otra. No me suele interesar lo que dicen: ya conozco, de antemano, las valoraciones previsibles, cosa que abunda y se sabe con relativa facilidad. Me interesa saber de qué tema tratan (no cómo lo tratan que, como digo, ya lo sé por anticipado) y me divierte ver qué es “noticia” para unos y para otros.
Sobre los artículos de opinión como éste, mejor otro día.
(Publicado ayer en el periódico Información -Alicante-)

miércoles, 23 de junio de 2010

Otro modelo de crecimiento

Lo llaman desarrollo, pero quieren decir crecimiento económico. Y lo hacen en referencia a los países "subdesarrollados" en el contexto de la ayuda o de la cooperación. Y, oh sorpresa por mi parte, lo hacen desenpolvando a un autor japonés, Kaname Akamatsu -este último es el apellido, en el Japón se le llamaría Akamatsu Kaname-, que prácticamente no está traducido a ninguna lengua europea que yo sepa, pero que estuvo detrás del auge del Japón en los años 70-80 antes de que el país cayera bajo la bota de su propia burbuja inmobiliaria en los 90 y dedicarse a imitar a los Estados Unidos en el siglo XXI. También estuvo detrás del auge de los "cuatro tigres" o los "cuatro japoncitos" (Corea -del Sur, por supuesto-, Taiwán, Singapur y Hong Kong antes de que ésta volviese al seno materno y recuperase la tradición corruptógena confuciana de la China continental). En Europa se conoció a través de los escritos de un ex-ministro de asuntos exteriores japonés, Saburo Okita. Cuando en 1990 escribí sobre los problemas internos de los cuatro modelos socio-económicos (capitalismo, comunismo, sociademocracia y sociedad gestionada -kanri shakai-) me las vi y me las deseé para encontrar fuentes sobre este último modelo y su idea de los "gansos voladores". Pero eso fue en una era (kairos) anterior. Events are dust.

martes, 22 de junio de 2010

Economía: no se aclaran

A lo que dicen, no saben cómo detener la crisis mediante la reducción del gasto público y, al mismo tiempo, promover el crecimiento económico. Lo veo en Alemania y lo he escuchado esta mañana sobre Inglaterra (el gobierno dice que hay que reducir el gasto y la oposición dice que eso va a dificultar el crecimiento económico). En las Españas la cosa está más calmada, pero se parece a la Inglaterra que he escuchado, sólo que los papeles están cambiados: los conservadores en el gobierno dicen que hay que recortar y los laboristas en la oposición dicen que el crecimiento económico se va a resentir.
Una vez más, la democracia es el sistema mediante el cual los ciudadanos podrían escoger entre respuestas alternativas a los problemas concretos. Bella idea. Pero, primero, no pueden responder inmediatamente sino que tienen que esperar a las elecciones, cuando el problema ya ha pasado o cuando lo que se presenta es otro problema. Segundo, las ofertas electorales son suficientemente ambiguas como para que hoy se pueda votar en un Parlamento como el español en contra de lo que el partido ha venido defendiendo durante mucho tiempo, es decir, que las ofertas electorales no son de respuestas a problemas concretos sino medios para conseguir votos coyunturales: aprueban o rechazan o se abstienen por cuestiones tácticas. Y, tercero, en el caso europeo, las elecciones son locales, pero muchas decisiones son "europeas", con muy escaso control popular, si es que tiene alguno. Y no digamos qué democrático es que sea el FMI el que dé la solución o que sea el presidente Obama el que la "sugiera" primero y después la apoye.
No es de extrañar que las ofertas politicas se parezcan cada vez más no al equipo de fútbol que genera aficionados/votantes sino a la religión fundamentalista que genera hooligans/forofos con rasgos más o menos de misioneros militantes de sectas machaconas. Y si, como está sucediendo en los Estados Unidos, eso viene acompañado por visiones religiosas bien poco racionalistas, mejor para la oferta. Pero no mejor para el mundo, me temo.

lunes, 21 de junio de 2010

Vuvuzelas

El símbolo del mundial de Sudráfrica, la insoportable vuvuzela, se fabrica en la China. Todo un símbolo de qué está pasando en el mundo. Lo que no creo es que existan normas oficiales que regulen su tamaño, color y sonido. 
Sin embargo, en la provincia de Hunan se han publicado por parte del Bureau of Quality and Technical Supervision (oficial, por supuesto) las características y niveles que debe cumplir toda estatua del presidente Mao que se ponga a la venta en mercados y mercadillos del llamado "turismo rojo" (que haberlo, háylo). Se trata de evitar la proliferación de estatuas y bustos de mala calidad sea por el material de que están hechos sea por lo desproporcionado de sus dimensiones.

Feliz año nuevo

Mis amigos aymaras celebran ahora el comienzo de un nuevo año. Felicidades, pues. Jallalla.
Los pueblos del Sur celebraron el comienzo del año justo cuando lo hacían los del Norte, sólo que, astronomía mediante, lo hacían al contrario. O sea, que unos y otros han tendido a celebrar el año nuevo con el "sol naciente", cuando el sol que parece que cada día dura menos, sin embargo comienza a remontar en su duración. El solsticio de invierno, vamos. Diciembre en el Norte, junio en el Sur. El problema de los pueblos en torno al ecuador es algo más complicado, ya que la duración del día y la noche es prácticamente la misma todo el año.
El problema con todos ellos (y con los que no son solares sino lunares)  es cuándo comenzar la cuenta para saber qué año (qué número) comienza exactamente ahora. Es arbitrario. Los musulmanes, por lo menos, tienen la Éjira para comenzar la numeración. Los cristianos (julianos y gregorianos) se inventaron la fecha del nacimiento de Jesús, aunque, por supuesto, coincidía con el solsticio (como Mitra, el competidor entre las clases bajas romanas en general y la soldadesca en particular). Los judíos, es puro invento. Pero lo mismo se puede decir de los mayas o los chinos.
Por eso, y al margen de lo poco que me interesa el tema, no me preocupa que el 2012 vayan a pasar cosas tremendas. Primero, porque no sé en qué calendario es la cosa y, segundo, porque sí sé que la fecha es arbitraria.
Eso sí: como hoy pierda España en Sudáfrica, el mundo se acaba sin duda alguna.

domingo, 20 de junio de 2010

Tráfico de drogas

Ya publiqué este gráfico tomado del Guardian.


Me servía para hacer ver que uno de los problemas de este tráfico está en el aumento de precio en el punto de consumo y que, por tanto, el problema de fondo no es la producción (que siempre tendrá alternativas químicas) ni el punto intermedio en su trasporte (el caso de Ciudad Juárez, por ejemplo). Al mismo tiempo, que el problema es mundial, aunque nadie duda de la parte local que tiene en cada caso (los pequeños productores, los cárteles que trasladan y tienen que lavar su dinero), los drogodependientes, sean de clase baja (drogatas) o de clase alta (ejecutivos, nadie habla mal de ellos mientras paguen). 
Este nuevo gráfico vuelve a incidir en el carácter mundial del asunto (Financial Times), aunque no deja tan claro el problema del consumo y del lavado de dinero en el punto final del trayecto.


Tiene, de todas formas, una ventaja sobre el anterior: que incluye otro de los tráficos globales que afectan al sistema económico mundial, a saber, el de personas. Y el de drogas legales, también llamadas medicinas. Y el de productos falsificados. 
Son cifras anuales y se basa en un informe de Naciones Unidas, siempre sospechosa, pero con datos públicos, que algo es algo. No acabo de entender la diferencia entre lo que sale y lo que llega y se me ocurren demasiadas hipótesis, todas infundadas. Pero que la cifra del comercio de cocaína y heroina alcance los 105.000 millones de dólares al año (que habrá que "lavar", claro) indica que no se trata de un sector económico secundario, como el de boinas o de fundas de gafas. Incluso los 6.600 millones que supone el tráfico de migrantes económicos  (más los 3.000 millones de dólares del tráfico de mujeres para la prostitución) son una cifra nada despreciable si se la compara con las reservas de divisas que cité el otro día: las reservas del Banco Central Europeo ascienden a 69.000 millones.
(Añadido el 23 de junio: parece que el Perú va a desbancar a Colombia como primer productor de coca en Latinoamérica; si a eso se añade que Afganistán, protectorado estadounidense, es el primer productor de amapola, tenemos que los principales productores son, precisamente, los amigos de los Estados Unidos. Curioso).

sábado, 19 de junio de 2010

El Golfo como metáfora

Estoy pensando escribir un artículo para el periódico con un título como el del presente post. Lo que está sucediendo en el Golfo es una excelente metáfora de qué sucede en el sistema mundial en términos de empresas irresponsables, gobiernos complacientes, demandas disparatadas de los ciudadanos, desastres producidos por las empresas, gobierno con problemas, empresas culpables, gobiernos en apuros. Sirve para lo energético como para lo financiero y, en particular, para aquellos países, como los Estados Unidos o España, que están sufriendo los efectos de sus respectivas burbujas inmobiliarias.
Como el periódico me pide 750 palabras, hay cosas que acabo de encontrar aquí que no podré contar en el artículo por falta de espacio.
La primera tiene que ver con el petróleo. Se dice (y digo) que una parte del problema del Golfo tiene que ver con la sed de petróleo que hay en el mundo, cosa que hace que las empresas lo busquen en sitios cada vez más problemáticos. El presidente Obama aprovecha el clamor levantado en los Estados Unidos sobre el asunto para decir que hay que abandonar ese apego al petróleo. Lo que no dice es que el gran consumidor de petróleo es el Departamento de Defensa: el ejército, vamos. Los datos en el artículo que he citado son espectaculares si se los compara con las cantidades que el Deepwate Horizon ha estado lanzando al mar diariamente. Curiosa esa manía de los gobernantes de echar sobre los hombros de los ciudadanos de a pie las cargas de las decisiones gubernamentales. Abandonar el apego al petróleo también tendría que significar abandonar la política imperial de presencia militar en todo el mundo en general y en determinadas zonas como Afganistán en particular.
La segunda tiene que ver con BP, empresa que ya había tenido sus problemas con la justicia estadounidense y que, sin embargo, ha sido uno de los grandes proveedores de petróleo para la guerra de Afganistán gracias a sucesivos y jugosos contratos con el Departamento de Defensa, cuyas cifras también vienen en el artículo en cuestión (y el autor sabe de petróleo).

viernes, 18 de junio de 2010

La crisis como sucesión de estafas

Imprescindible artículo de Juan Torres López sobre los procesos empíricos que han llevado a la actual situación, bien alejado de la mitología religiosa de "los mercados" o de "los gnomos de Zurich". Trece estafas, una detrás de otra, de actores bien concretos y humanos, con sus cómplices o sus engañados. Lo dicho: imprescindible. Y con un punto más a su favor: que no se queda en describir brillantemente lo mal que estamos sino que aporta la necesidad de reacción y en qué sentido.
(Publicado el día 20: Y una serie de reportajes del periodico Público que también evita la mitología de "los mercados" o "el gran capital" y sube a detalles muy concretos sobre los intereses personales y empresariales detrás de los rumores alemanes sobre España, con nombres y apellidos incluso. Excelente)

Escribir

- "Yo no escribo para agradar ni tampoco para desagradar. Escribo para desasosegar" (2009)
- "Sigo escribiendo, intentándolas comprender (las cosas), porque no tengo nada mejor que hacer y sabiendo que llegaré al final sabiendo lo mismo que sabía antes, es decir poco o casi nada" (2007)

Mercado internacional de divisas

Hay que recordar qué volumen tiene el forex para entender las penurias que pasa el euro. Según el Triennial Central Bank Survey el mercado internacional de divisas movía al día, en 2007, 3,98 billones de dólares. La encuesta de este año (son trianuales) todavía no se ha publicado, pero habrá que ver en cuánto ha aumentado o disminuido. Ni idea. Pero sí me hago una idea de la tremenda debilidad de los Bancos centrales (incluído el europeo) frente a ese enorme flujo, insisto que diario. Véanse las reservas de divisas de los primeros países del mundo según el CIA World Factbook: Dinamarca, Polonia y ¡Hungría! son las europeas entre las 25 primeras, aunque faltan muchos países en la lista de 138 (no encuentro a los Estados Unidos ni a la mayoría de países de la UE para 2009. En el caso de 2008, Alemania tenía 130 millardos, los Estados Unidos 77,65, el Reino Unido 52,98 y España 20,25 millardos de dólares). Cierto que la China alcanza los 2 billones a diciembre de 2009, pero aun así es un enanito (no te digo los otros) frente al flujo DIARIO que, si en plan ciencia-ficción, se pusiesen de acuerdo, acabarían en un mes con la gallina de los huevos de oro.

  • 1 China        $ 2,206,000,000,000
  • 2 Russia         $ 439,000,000,000
  • 3 Taiwan        $ 352,100,000,000
  • 4 India           $ 287,500,000,000 
  • 5 Hong Kong $ 257,000,000,000
  • 6 Korea, S.    $ 245,900,000,000 
  • 7 Brazil          $ 238,000,000,000 
  • 8 Singapore   $ 187,800,000,000
  • 9 Algeria       $ 149,200,000,000 
  • 10 Thailand   $ 138,400,000,000 
  • 11 Malaysia     $ 98,020,000,000 
  • 12 Mexico       $ 90,800,000,000 
  • 13 Libya         $ 89,740,000,000
  • 14 Iran           $ 81,310,000,000 
  • 15 Turkey      $ 75,300,000,000 
  • 16 Denmark   $ 72,660,000,000 
  • 17 Poland      $ 67,290,000,000 
  • 18 Indonesia $ 62,590,000,000 
  • 19 Israel        $ 60,600,000,000 
  • 20 Argentina $ 48,200,000,000 
  • 21 Iraq          $ 46,760,000,000 
  • 22 Nigeria     $ 46,540,000,000 
  • 23 Australia   $ 44,980,000,000 
  • 24 Philippines$ 44,200,000,000 
  • 25 Hungary    $ 44,180,000,000

Si nos quedamos en sólo las reservas de divisas, la relación entre dólares y euros, en 2008 y 2009, es de 2 a 1, siendo los dólares, aproximadamente, una cuarta prte de todas las reservas de divisas del mundo. Pero no te puedes fiar de las listas. Ahí va otra, algo más puesta al día y completa, algo mejor que la de la CIA que es la de ¡wikipedia!:

Rank↓ Country/Monetary Authority↓ Foreign exchange reserves
(Millions of USD)
↓
Figures as of↓
 World (sum of all countries) 9,007,505 --
1  People's Republic of China
2,447,000 Mar 2010[1]
2  Japan 990,513 April 2010[2]
European Union Eurosystem
(EU member states which have adopted the euro, incl. ECB)
668,428 Feb 2010[2]
3  Russia 458,020 Jun 2010[2]
4  Saudi Arabia 395,467 May 2009[3]
5  Republic of China 360,123 May 2010[4]
6  South Korea 278,800 April 2010[5]
7  India 273,364 May 2010[6]
Hong Kong Hong Kong 259,248 Apr 2010[7]
8  Brazil 251,344 Jun 2010[8]
9  Singapore 203,436 May 2010[9]
10  Switzerland 189,302 Apr 2010[2]
11  Germany 189,100 Apr 2010[2]
12  Thailand 150,000 May 2010[10]
13  Algeria 149,000 Dec 2009
14  France 140,848 Apr 2010[2]
15  Italy 133,104 Mar 2010[2]
16  United States 124,176 May 2010[2]
17  Mexico 98,035 May 2010[11]
18  Iran 96,560 Dec 2008[12]
19  Malaysia 96,100 May 2010[13]
20  Poland 85,232 Mar 2010[2]
21  Libya 79,000 Sep 2007
22  Denmark 76,315 Feb 2010[2]
23  Turkey 71,859 Feb 2010[2]
24  Indonesia 69,730 Feb 2010[2]
European Union European Central Bank
(ECB, not owned by any single EU member)
69,710 Feb 2010[2]
25  United Kingdom 69,091 Mar 2010[2]

Obsérvese, de paso, el peso que, en el conjunto, tiene el Banco Central Europeo y, antes, el conjunto de países que comparten el euro y recuérdese la cantidad que se mueve al día en los mercados de divisas..

jueves, 17 de junio de 2010

Divisiones en Israel

Al leer la noticia sobre la manifestación de 100.000 judíos ortodoxos (varones, por supuesto) en el centro de Jerusalén, es preciso levantar acta de las muchas divisiones que atraviesan dicha sociedad. Sin salir del Estado de Israel, la primera y más evidente (y, por eso, olvidada) es la división entre judíos y palestinos (11 parlamentarios de estos últimos en la Knesset). Dentro de los judíos, entre ateos y creyentes, que es una disisión que no coincide exactamente con la que se da entre laicistas e integristas, con todas las variantes intermedias: en un extremo, los que quieren una separación entre religión y política y, por otro, los que quieren que su Ley (la Torah) sea la única ley, incluso civil, y, en cualquier caso, por encima de la civil. En otras palabras, los que quieren un Estado de Israel como otras democracias, es decir, sin ingerencia de las religiones y los que quieren un estado religioso y hasta étnico. Pero tampoco esta distinción es tan clara: hay religiosos que rechazan la existencia del Estado de Israel (consideran una abominación su existencia ya que no puede existir hasta que no se produzca la venida del Mesías, del Enviado) y hay religiosos que quieren que el Estado de Israel, legitimado directamente por Dios, el innombrable, recupere las fronteras que ese Dios les concedió. Seguimos: hay racismo interno ya que, al margen de los judíos negros, la diferencia entre sefardíes y askenazis es también una diferencia de razas inferiores y raza superior aunque se presenta como una diferencia entre tradiciones religiosas diferentes y, probablemente, refleje diferencias de clase social, que las hay en todas las sociedades y supongo que también en ésta.
Como sucede con todo nacionalismo (y el sionismo es una forma de nacionalismo, aunque muy particular), las diferencias internas se niegan sistemáticamente. Cuando se dice "som una nació" se oculta la cuestión de las diferencias internas, sobre todo la perspectiva de clase. Es una tradición probablemente judía que refleje Pablo de Tarso cuando dice (cito de memoria) que "entre vosotos no hay judíos ni gentiles, sino que todos sois uno en Cristo Jesús".

El problema es el euro

Escribo para aclararme. No acababa de entender por qué países tan serios como Alemania, Inglaterra o Francia tenían que aplicar politíticas de ajuste propias de los GIPSIs que, ya se sabe, son de segunda división (y ya lo eran hace 10 años, así que no tiene sentido echarle la culpa al gobierno saliente o al entrante). Repasando la colección de artículos del Finacial Times al respecto, vuelvo a encontrar la razón que Paul Krugman dió desde el principio: el euro tiene problemas. Según él, por ser una moneda común sin una política económica, fiscal y "monetaria" común. Según algunos otros, porque el euro estaba poniendo en cuestión la primacía del dólar como divisa para el comercio internacional (en especial, el del petróle), para las reservas de divisas y para algunas inversiones. Ver el problema como algo local (la coalición de Merkel, el hundimiento de Zapatero, las piruetas de Berlusconi) es condenarse a no entenderlo. Incluso hay que poner en el esquema al franco suizo, claro. Decir, como en Inglaterra, que lo que hay que hacer es crear nuevas condiciones para una relación trasparente entre sus bancos y la sociededad, es como decir que con la reforma laboral española (o con su desconocida alternativa por parte de los diferentes partidos que se oponen a ella) va a solucionar el problema del euro y el de un mercado mundial impredecible. Lo cual no quita para que, en medio de este pánico, cada susto nuevo (como ahora el de España) se viva con su particular dramatismo. Hasta el próximo. Porque el problema no es el susto, por más que la deuda soberana de España que vence en julio, la falta de solvencia en su sistema financiero (como el de otros países "serios" del área euro) y la explosión de la deuda privada hagan del país una presa apetecible para mercados de futuros más o menos manipulados "pro domo sua" ("sua" en quechua, no en latín, significa ladrón).
Como dijo el economista-jefe del Banco Central Europeo, Jürgen Stark, en mayo pasado “cuando los mercados se vuelven locos nadie puede prever las consecuencias”. Immanuel Wallerstein (Commentary, nº 271, 15 de mayo 2010) iba en la misma dirección: cuando las fluctuaciones de un sistema se hacen más grandes y rápidas, no hay modo de anticiparse a lo que puedan producir. Por eso una fluctuación concreta puede ser importante para el que la sufre, pero sólo se entiende en el conjunto de las mismas.
Pero los intelectuales que se han dedicado a entender el mundo no tienen nada que ver con los agentes económicos que querían sacar beneficio del mismo, cambiándolo si hacía falta y si tenían poder para ello, con independencia de la locura que introdujesen o de la amplitud de las fluctuacones que creaban. Es mi versión particular de la Tesis 11 sobre Feuerbach, con todos los respetos, que decía "los filósofos se han dedicado a entender el mundo; lo que hace falta es trasformarlo". Ahora bien, ¿qué hacían los que querían trasformarlo?. Hablar, simplemente hablar. Words, words, words. Y sin mucho interés en entenderlo.

miércoles, 16 de junio de 2010

La mano invisible

A España le puede la retórica

Un error de concepto dejó a España en una situación angustiosa , por inesperada y porque ahora corre el riesgo de que se inflame el viejo fatalismo español, que ya parecía desterrado.
Un acertado diagnóstico. Lástima que se refiera al fútbol. Otros hablan del "descenso de Zapatero a los infiernos". Y no se refieren al fútbol, sino a las decisiones que ha tenido que tomar ese gobierno, empujado desde fuera y con muy pocas probabilidades de sobrevivir a las mismas.

Más rumores sobre España

Dice Reuters, citando a El Economista, que ya está montado un plan para dotar de liquidez al Reino de España:
The European Union, the IMF and the U.S. Treasury are drawing up a liquidity plan for Spain which includes a credit line of up to 250 billion euros ($335 billion), newspaper El Economista reported on Wednesday, citing sources which it said were "close to the issuing entity".
Claro, concreto en intención y en actores. Debe de ser cierto. Y lo confirma Market Watch
Rumblings around a potential rescue package for Spain continued on Wednesday, with Spanish daily newspaper El Economista reporting that the European Union, the International Monetary Fund and the U.S. Treasury are drawing up a liquidity plan for Spain involving a credit line of up to 250 billion euros ($335 billion).
Aunque ambos tienen la misma fuente, pero uno y otro le han dado crédito, luego debe de ser cierto. Pero Bloomberg dice que la UE dice  nones, diga lo que digan Reuters y MarketWatch e insista El Economista relacionándolo con la intervención de Merkel ya comentada aqui:
The European Union today ‘firmly’ denied a report that the International Monetary Fund, the EU the U.S. Treasury are putting together a credit line of as much as 250 billion euros for the Spanish government. “I can firmly deny it,” European Commission spokesman Amadeu Altafaj said this morning in response to the report in El Economista. He said no such plan is being prepared for Spain.
En otra de sus páginas cita a un portavoz del ministerio de economía:
Spain does not require and has not asked for financial assistance from the International Monetary Fund or the European Union, a finance minister spokeswoman said.
Así que Reuters comienza a tener dudas de la veracidad del informe de partida y comienza a fiarse del portavoz de la UE: no hay que creer a El Economista. Pero, pero...algo debe de haber cuando Strauss-Khan (FMI) viajará a España el viernes, dicen que en una gira algo más amplia pero que incluirá entrevistas con el primer ministro para ver cómo va la cosa. Algo habrá. Sin embargo,  sin embargo, según dicen en otra fuente, no tiene nada que ver con un posible salvataje o rescate "a la griega":
Talks between the Spanish prime minister and the International Monetary Fund chief set for Friday are unconnected with media reports Madrid may seek a Greek-style bailout, a government spokesman said on Tuesday.
 Varias moralejas se imponen. La primera, y en honor a Braudel, que los eventos, las noticias puntuales, son polvo que se lleva el viento: hay que fijarse más en las tendencias y en las estructuras. La segunda, que, de todas formas, la acumulación de dichas noticias indica el nerviosismo con que se está viviendo la coyuntura.. Es la acumulación de eventos como este lo que es significativo Y, tercero, que alguien miente y, por tanto, vuelve a ser un canto a la duda metódica. Los que mienten lo hacen por intereses diferentes a los de los que dicen la verdad, pero no hay datos para saber quién hace una u otra. Se sabrá en su día. Tal vez.
Eso sí, los que quieren hacerse con un capitalito a partir del evento, o quieren salvar lo que se pueda de la quema, tendrán que tener su propia fuente de información o, lo más probable, ser ellos mismos la fuente de información o intoxicación. Por suerte, no estoy en ninguna de esas categorías, pero sigo perplejo por lo que estoy viendo. Tendré que hacer como un amigo empresario al que no le va del todo mal y que dice que va a dejar de oír a las tertulias radiofónicas que insisten en lo mal que va todo. Es por su salud personal, dice. Porque, para el conjunto, y con una clase política impresentable, la cosa va mal y podría ir peor.
(Añadido el 17 de junio: Esto sí se sabe)

Crisis: deos fecit timor

El origen de los dioses está en el miedo de los humanos que necesitan, primero, entender el origen de ese temor y, segundo, ahuyentarlo. Saber de dónde viene la amenaza es una forma de exorcizarla. Los dioses, pues, serían uno de esos instrumentos. Pueden adquirir connotaciones de fatalismo (dios lo quiere, “deus le volt” que proclamaría la primera guerra santa, a saber, la primera cruzada) o pueden buscar ayuda para superar el miedo pidiendo socorro o creyendo que se controla a la divinidad.
No sé si es cierta esta teoría que ya tiene como veinte siglos de existencia y, por supuesto, tiene alternativas neurobiológicas más recientes, pero sí me parece que está siendo aplicada ante el pánico que produce la crisis y más en esta tercera fase que es la crisis de la deuda europea, del euro y de la misma idea "europea" (no hay que creerse lo dicho en la reciente conmemoración).
Para que este miedo nos atenace hacen falta algunos ingredientes. El primero consiste en perder cualquier perspectiva histórica: lo importante es lo inmediato, no tiene antecedentes ni es fruto de una secuencia. El segundo, consiste en exacerbar el localismo (sea nacionalismo o europeísmo, aunque este último suele ser retórico): lo que pasa, sólo nos pasa a nosotros, y nosotros somos esa "unidad de destino en lo universal" que es "España, lo único importante". Si tuviésemos en cuenta los antecedentes, las culpas se atribuirían con menor mala fe electoralista. Y si viéramos qué sucede o ha sucedido en otros lugares (no sólo al grito de "no somos Grecia" o "no somos Hungría") nos daríamos cuenta de dónde están los problemas. Por ejemplo, que cuando cae la Bolsa española es que caen otras muchas más.
La historia no se repite, pero los antecedentes, como el corralito argentino, son fuente de enseñanzas o, por lo menos, de preguntas relevantes. Por ejemplo, quién manda cuando manda el Fondo Monetario Internacional, como ha sido el caso. Y la respuesta es sencilla: en Europa ahora mandan los Estados Unidos. En España ya mandaban: Bush en Aznar, Obama en Zapatero. De hombre a hombre.
Pero a lo que iba, a lo del miedo y a la búsqueda de dioses implacables que, desde el Olimpo, "traman la perdición de los mortales para que los siglos venideros tengan algo que contar". Como siempre, las religiones nunca vienen solas.
Por un lado, tenemos a los que creen en los “gnomos de Zurich”, unos extraños duendecillos que, desde sus covachuelas, urden sus conspiraciones para acabar con el Estado del Bienestar y lo intentan, aunque todavía no puedan, con todos los elementos del Estado Social de Derecho. Quieren imponer su norma y dejar claro su poder. Siendo, como es, una fantasía más propia de izquierdas, es un avance desde las abstracciones más o menos marxistizantes con las que se había intentado explicar qué diablos (nunca mejor dicho) estaba pasando. Ahora son “gnomos”. Y no invento, sino que estoy recordando textos leídos en la blogosfera.
La derecha también tiene sus diosecillos. Se llaman “los mercados”, entidades tan abstractas como la “subsunción del trabajo en el capital” en el marxismo. Por lo visto, estas deidades vaporosas vagan por las Bolsas intentando seducir al inversor y llevarle por el sendero que lleva a la perdición, razón por la que hay que hacerles un caso relativo porque, como las meigas, “haberlas, háylas”. A diferencia de la izquierda, que no sabe qué hacer con sus gnomos más allá de insultarles e echarles piedras como los musulmanes al diablo cuando hacen la peregrinación a la Meca, la derecha sí sabe qué hacer ante los “mercados” divinizados: sacrificios, a ser posible cruentos, que son los que más aplacan a los dioses.
No está bien visto ser ateo. Ni siquiera agnóstico. Pero me cuesta creer en divinidades tan borrosas. Prefiero pensar que lo que está sucediendo es el resultado de decisiones concretas de personas concretas que no necesariamente perseguían lo obtenido, pero que, una vez se lo han encontrado, han tenido la capacidad y el poder de aprovecharse de la nueva ola. Gestores de fondos de pensiones, “brokers”, directores de oficina con objetivos, banqueros ambiciosos, “madoffs”, políticos irresponsables desregulando, ciudadanos que juegan en Bolsa, todos subidos al juego de la “acumulación del beneficio” del que no se pueden apear. Existen, tienen planes, no siempre ganan.
Cada religión tiene sus mandamientos y difieren de los que se deducen de la descripción que acabo de hacer. Lo malo es que no están claros cuáles son los “buenos” mandamientos.
(Publicado hoy en el periódico Información -Alicante-; El latinajo es de Estacio y de Petronio, más o menos contemporáneos del Jesús histórico del que, fuera de los evangelios, sólo habla el judío Flavio Josefo)

martes, 15 de junio de 2010

La riqueza de Afganistán

Fue a principios de este año que Karzai anunció las inmensas riquezas que yacen en el suelo afgano. Ahora es el gobierno de los Estados Unidos el que lo hace, haciéndome pensar que no se trata de un descubrimiento reciente sino de una estrategema todavía más reciente.
Como es más que obvio, no sé por qué lo "descubren" ahora. Si el hecho es un hecho, da más motivos a los talibán para luchar por el poder (y el control de los minerales, en particular del litio) y a los corruptos que pueda haber en el gobierno para repartirse la rapiña. Pero mal tienen que ir las cosas para que la "noticia" signifique que el gobierno de los Estados Unidos va a decir "ahí os quedáis, ahí queda eso". Igual lo que quieren es dar un argumento a los codiciosos para quedarse indefinidamente. Sigo sin saber qué pinta el ejército español en todo eso.
(P.S. Mis dudas no son sólo mías: otros las tienen más claras. Y el 16 más escépticos)

Rumores y titulares sobre España

Los periodistas le preguntaron al obispo de Dublín a su llegada a Nueva York: "¿Qué piensa usted de los prostíbulos irlandeses de Nueva York?". El obispo contestó: "Ah, pero ¿hay prostíbulos irlandeses en Nueva York?". Y al día siguiente se pudo leer el siguiente titular en algunos periódicos: "El obispo de Dublín quiere saber si hay prostíbulos irlandeses en Nueva York".
He tenido que recordar el viejo chiste al oír esta mañana cómo las emisoras de radio reproducían la respuesta de la canciller Merkel a una pregunta de los periodistas sobre la situación económica de España. La canciller contestaba, más o menos, con un "España y los demás países con problemas saben que hay un escudo de la Unión Europea ante cualquier problema que puedan tener". Si le quitas la pregunta, la respuesta es: España tiene problemas, según la canciller alemana.
Claro que los tiene. Y, a lo que parece, más en el sector privado que en el público. El Financial Times de hoy recoge también las declaraciones del ejecutivo del BBVA al respecto. Pero también añade:
1. Que aunque tenga el desempleo que tiene, su deuda pública es de las más bajas del área euro
2. Que el plan de ajuste va a reducir la posibilidad de una recuperación
Lo primero es un hecho. Lo segundo una predicción con muchas probabilidades de convertirse en realidad, según otras muchas fuentes.
Pero lo que me interesa del artículo del FT es que recuerda que el jueves no sólo hay reunión de alto nivel de responsables económicos europeos sino que vence una subasta de bonos a tres años, y una buena ola de rumores (interesados no, interesadísimos) se convertirá en un elemento más (y tanto) de su precio previsible, razón por la que puede haber interés en aplicar la regla de oro: compra barato, vende caro. Con sus variantes: compra la apuesta que más te convenga, no la cosa en sí.
Y un dato más: según el BIS (Bank of International Settlements) la deuda de España es, primero, a bancos en Francia y, segundo, a bancos en Alemania (si es que la nacionalidad de un banco cuenta algo a estas alturas)
La crisis nos ha hecho a todos economistas aficionados ya que algunos de los profesionales con peso específico, sobre todo en su variable aúlica, son todavía más aficionados. Vean, si no, las diferencias sobre el "qué hacer" dentro de la coalición que lidera la canciller Merkel. Supongo que cada uno tiene su economista de cabecera que le dice que es lo mejor para el  mundo y para el país (y para sus electores y para sus financiadores y para sus relaciones personales).

lunes, 14 de junio de 2010

Boycot a Israel

Una asociación de médicos israelíes y otra de médicos palestinos ha publicado un llamamiento para boycotear todo producto que pueda venir de Israel (código de barras que comienza por 729). Se intentó hacer, muchos años ha, con el apartheid de Sudáfrica, cuando Nelson Mandela estaba en la cárcel. Ahora lo intentan con el aparheid de Gaza.  Y lo de "apartheid" es frase de Jimmy Carter en su libro de 2006.
Por cierto, un caso más que demuestra que no todos los judíos son iguales ni tampoco todos los israelíes.

Crisis: tercera fase

No están todos los factores, ni las relaciones entre los que presento tienen necesariamente que ser así, ya que me faltan datos para muchas de las flechas del gráfico que adjunto. Pero es el modo con que me he aclarado al procurar encajar las piezas del puzle y es lo que voy a intentar exponer de la forma más breve posible. Me refiero al Reino de España, pero es obvio que me ocupan los factores externos al mismo y que quedan por encima de la línea diagonal que divide el gráfico.
La primera fase fue la de la crisis financiera visibilizada a partir del colapso del Lehman Brothers en los Estados Unidos. Tenía sus propios antecedentes, entre ellos su propia burbuja inmobiliaria, pero no voy a entrar en ellos ahora. La segunda fase se produjo cuando la crisis financiera se convirtió en crisis económica, con recesiones, riesgos de depresión, decrecimiento (sí, decrecimiento, es decir, reducción del consumo y aumento del desempleo), mayores ataques al medio ambientes y demás elementos que tampoco voy a tratar ahora. La tercera fase, en la que estamos, es la crisis de la deuda.
Las dos primeras fases tuvieron sus efectos en las Españas. Primero, en el sistema financiero local, "pillado" con productos tóxicos e inversiones que en realidad eran estafas (del tipo Madoff, pero seguro que ha habido más). Las dificultades para el interbancario (nadie se fiaba de nadie) se vieron acrecentadas por el reventón de la propia burbuja inmobiliaria, dejando a Bancos y Cajas cargados de morosos y al borde de la bancarrota. Segundo, el Estado vio reducirse de forma notable sus ingresos por causa de lo que le venía de fuera y, encima, acudió en socorro del sistema financiero local en programas de salvataje digamos que generosos, tal vez por aquello del "too big to fail" (o "to fall") o por aquello de "no muerdas la mano que te da de comer".
Las empresas morosas y el aumento del gasto público en socorrer a unos y a otros (y sólo minoritariamente desde el punto de vista cuantitativo, a "los de abajo") produjeron déficit público y consiguiente deuda pública, aunque en proporciones menores a la deuda privada. Ambas se convirtieron en un problema más para la crisis bancaria (Bancos y Cajas de Ahorro), sobre la que comenzaron a albergarse dudas sobre su solvencia (ya ha habido quien ha retirado sus fondos de algunas de esas instituciones).
La situación de España (como la de los PIGS o GYPSIS) no era, desde un punto de vista solamente económico, tan tremebunda. Era peor la de los Estados Unidos (pero tenía poder para jugar con otros factores políticos e institucionales y lo mismo podía decirse de Alemania). Pero las deudas eran con Francia y Alemania, supuestos socios de la Unión Europea y del euro.
Y es que, para encajar el puzle, hacen falta fichas de fuera de las Españas (todo eso sin entrar en la incompetencia de su gobierno y la irresponsabilidad de la oposición, pero no por ello negándolo). Está, efectivamente, los Estados Unidos, su geopolítica y su preocupación por que el euro no le haga sombra al dólar y porque el hundimiento del euro no se lleve detrás el del dólar.
Esa ha sido su Scilla y Caribdis y la ha jugado con una institución que estaba muy desprestigiada pero que fue resucitada por el G-20, a saber, el Fondo Monetario Internacional, que, controlado por los Estados Unidos, "aconsejó" lo que viene aconsejando desde los años 80.  Y a esto se unieron las agencias de "rating", conocidas por sus aberrantes errores y reconocidas por su poder para hacer reyes y destronarlos basadas en modelos macroeconómicos obsoletos, en intereses de las empresas en las que tienen participación y en conocimiento de qué necesitan los Estados Unidos si hace falta.
El FMI impuso sus recetas para la deuda soberana (un déja-vu) y las agencias de evaluación de riesgo emitieron su veredicto sobre las variadas deudas del sistema agudizando el problema, por un lado, por sus efectos favorables al decrecimiento y, por otro, por la señal que daban a inversores varios sobre el "qué hacer".
Hace ya mucho tiempo que George Soros hacía ver el error que suponía el creer que en la economía real se aplican los modelos lineales. Él hablaba del carácter reflexivo que tiene dicha economía (bien diferente de la académica), al venir mezclada con sentimientos, intereses de clase, programas geoestratégicos. En general, decía Soros (en La crisis del capitalismo global) que de eso debe de saber bastante, que lo que se dice sobre la economía, si se dice desde el sitio apropiado, tiene efectos sea o no sea cierto. Decir de manera creíble que un país es insolvente lo convierte en insolvente pues los inversores tenderán a sacar dinero del sistema, después de que otros inversores, con más poder, hayan hecho apuestas (swaps) sobre la futura baja.
Que la situación de los GYPSIS (más Hungría y, ahora, más Bélgica) va a afectar a la Unión Europea, es una afirmación a estas horas banal. Que el euro está en peligro, también. Sea porque los "mediterráneos" se tienen que salir para poder seguir una política monetaria propia (devaluación) o porque la que se va es la Alemania competitiva y exportadora.
Todo lo dicho tiene su cita apropiada. Lo he leído de forma más o menos fragmentada y este es mi dibujo. Con esas piezas, seguro que se puede hacer otro dibujo y, con más razón, si se incluyen otras piezas. Lo que, en cambio, no he encontrado con tanta abundancia (digamos que ninguna) es una buena referencia a quiénes salen ganando con ésta. El famoso "cui bonum", "a quién aprovecha". Hay respuestas implícitas en lo dicho: las élites estadounidenses y su proyecto de "un nuevo siglo estadounidense", con el dólar "über alles in der Welt". Y las hay demasiado genéricas (el gran capital, los Bancos y cosas por el estilo). Tal vez. Pero me gustaría saber quiénes ganan en esta y a escala local. Porque seguro que los hay.
(Aconsejo leer el Commentary nº 283 publicado por Immanuel Wallerstein el 15 de junio que incluye alguna observación sobre España, pero también sobre un país que podría salir ganador de esta depresión: la China. Interesante también este artículo del Guardian sobre la burbuja inmobiliaria en los Estados Unidos -a partir de la constatación de cómo andan perplejos los economistas de profesión por algunos datos estadounidenses-)

domingo, 13 de junio de 2010

Otro reality show

Se trata de emparejar personas en un reality show.  Un grupo de jóvenes mujeres analizan, preguntan e indagan sobre el candidato a dejar de ser soltero. Y, en este caso, el muchacho de 24 años se siente muy mal porque las muchachas, bien vestidas y engalanadas, le rechazan, valorándole muy por debajo de la media. Dice  en su descargo que el motivo del rechazo es, básicamente, por el dinero, por su no excesivamente elevado salario, argumento que es el dominante en su sociedad: tanto tienes, tanto vales; todo por la pasta.
Podría ser en las Españas. Sin embargo, es en la China comunista, según cuenta el People's Daily on line, poco sospechoso de dedicarse a la propaganda anti-china y/o anti-comunista. El descarnado materialismo de las muchachas llega a niveles insospechados, según cuenta el periódico. Materialismo-materialismo, no materialismo-dialéctico, claro.
Añado: los programas de emparejamiento o casamenteros (matchmaking -una "matchmaker" sería una celestina-) son populares hace ya diez años en la China. Hay una razón adicional: la política de no permitir más de un hijo por pareja y la costumbre ancestral de evitar tener hijas ha hecho que haya más varones que mujeres y que, para aquellos, no sea tan fácil encontrar pareja.
Lo de evitar tener hijas (infanticidio, aborto selectivo) no es sólo propio de la sociedad china, sino que también se da en otras sociedades sudasiáticas, pero en el caso chino sus efectos se ven agrandados por la política del hijo único. De lo que levanta acta  el periódico, sin embargo, es de la erosión de los valores tradicinales. Supongo que se refiere a los valores confucianos, no a los de la Gran Revolución Cultural.

sábado, 12 de junio de 2010

Efectos de la burbuja inmobiliaria

Algunos insensatos estuvieron un tiempo advirtiendo, en España, de los peligros que se corría entrando en la dinámica de la burbuja inmobiliaria: Los Bancos y Cajas querían prestar, las empresas querían endeudarse para vender sobre plano, los consumidores se lanzaban sobre las hipotecas sin pensar que las cosas se podía torcer y los políticos o miraban hacia otro lado o, incluso, como los valencianos, fomentaban la locura de pensar que los precios de las casas crecerían indefinidamente y la demanda de las mismas también, dijese lo que dijese la demografía y la economía. La responsabilidad, por tanto, está repartida aunque no de modo equitativo ya que hay quien se ha enriquecido y hay quien se ha quedado sin la casa (me enteré la otra noche  de que en España la casa hipotecada es del hipotecado y, por tanto, si no puede pagar, tiene que seguir pagando como sea; en América e Inglaterra la casa es del hipotecador, de modo que tiene sentido presentarse en el Banco con las llaves y dejarlas, como han hecho algunos inmigrantes creyendo que aquí la ley era la misma que en su país). Así es el sistema: los listos e inteligentes salen ganando y los tontos salen perdiendo, como piensan los que ganan, mientras que los que pierden piensan que los que ganan son unos ladrones y abusones y ellos unos cándidos inocentes engañados. Los listos incluyen a las instituciones financieras que ocultan al Banco de España el número exacto de casas que se han quedado por haber fallado el deudor.
Como suele suceder (y Howard Zinn ya incluía entre las razones por las que su país era tan fácil de engañar), el no tener un mínimo de perspectiva temporal y el encerrarse en las propias fronteras sin querer ver qué pasa fuera no es el mejor medio de comprender qué sucede dentro. Seguro que sirve para hacerse con unos dinerillos en el corto plazo, y el que venga detrás que arree, que no es precisamente el mejor lema cristiano pensable. Los que se preocupaban por los efectos de la evidente burbuja española tenían un antecedente importante: la burbuja inmobiliaria de los años 80 que duró algo más de 10 años y que terminó de forma catastrófica. 
Dos efectos que los pesimistas españoles intentaban que alguien les escuchase (alguien con responsabilidad, no alguien que sólo piensa en su beneficio personal y en ir a misa los domingos). El primero es que el Japón vió reducir de forma tremenda el número de bancos que tenía entre los primeros del mundo en recursos. Su sistema financiero dejó de ser el que era. El español, tal vez algo menos desregulado que el estadounidense, sin embargo era mucho más débil, incluyendo a los internacionalizados mientras que los estadounidenses disponían de instrumentos políticos para defenderse internacionalmente (comenzando por el FMI). El caso es que si debes un millón, estás perdido; pero si debes mil millones, el que está perdido es el Banco que tiene que pasar a pérdidas a los fallidos y hasta declararse en bancarrota (y no te digo si se corre el rumor de que el Banco o la Caja han dejado de ser solventes: los impositores correrán a sacar sus dineros de allí, haciendo real una predicción estuviese o no estuviese fundamentada inicialmente: profecía que se autorrealiza).
El otro efecto lo acabo de leer, aunque dudo que lo que añade su autor sea aplicable a España:
"El empleo de por vida" es algo del pasado para los jóvenes trabajadores que se enfrenta a la temporalidad y un futuro incierto. Uno de cada tres trabajadores es temporal. Aproximadamente el 44 por ciento de la fuerza laboral del país trabaja a tiempo parcial, mientras que proliferan los contratos a corto plazo que han creado una generación de trabajadores por cuenta propia que a menudo están "entre varios empleos". Son conscientes de que cuando la recesión golpee ellos serán los primeros en la línea de fuego.
Es decir, el modelo japonés pasó a mejor vida: aumenta el desempleo, aumenta la pobreza que no tenían, aumenta el desasosiego social. También el español que, encima,  no era industrial-competitivo sino que era mucho más enclenque, basado en turismo de "sol y playa" que al más mínimo soplo de recesión se viene abajo.
Así parece que han venido las cosas y todo hace pensar que irán a peor si sigue por sus fueros el ataque, igualmente especulativo pero también geopolítico, contra el euro. Por supuesto que se le puede echar toda la culpa al gobierno, pero eso es propio de la oposición. Tiene culpa, pero no toda. La oposición también está en el ajo. Y las empresas (las inmobiliarias crecieron como hongos en un país en el que dicen que es muy complicado administrativamente crear una empresa) Y las instituciones financieras. Y los incautos que creyeron que el dinero fácil les permitiría eternamente tener una vivienda, disponer de una segunda vivienda, alquilar una vivienda, especular con la vivienda. Y el dólar, compañero, el dólar. No caigamos en el error de pensar que todo el problema está dentro. Tiene efectos electorales, claro. Pero también desastrosos para el conjunto. Pero, ¿quién se preocupa del conjunto?

viernes, 11 de junio de 2010

Periodismo exótico

La corresponsal del periódico madrileño El País, de paso por Cochabamba y habiendo leído Los Tiempos, hace un reportaje sobre un problema que, en Bolivia, puede ser complicado: el de la coexistencia de dos códigos y dos procedimientos de justicia, el del Estado y el tradicional. Me tendré que ver La Razón, periódico boliviano del grupo Prisa, para ser si, además de plantear el problema, no incurre en algunos errores en su afán de reflejar su conocimiento sobre la cultura tradicional (aymara en particular). Lástima que adjudique a jilakata, mallku y ayllu el mismo significado: autoridad indígena. El primero lo es formalmente, el segundo ya no está tan claro y el tercero ciertamente no lo es sino que se refiere a una unidad de pertenencia, algo así como "comunidad". En el artículo se dice "jilakata (autoridad indígena)", "mallku (autoridad indígena)" y "autoridad ayllu" que sería como "autoridad pueblo". El exotismo era innecesario para describir el problema real, pero ya se sabe que el complejo de explorador no se pierde así como así.
Pues bien. Visto lo que dice al respecto La Razón, periódico de la misma empresa como digo, vengo a saber que los linchamientos de los que parte el artículo madrileño han dado pie, en opinión del vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, a un brote racista al no distinguir entre delincuentes y ciudadanos. Dice así:
“Un crimen tiene que ser investigado y castigado. Pero permítanme defender a las organizaciones indígenas y campesinas porque, a raíz de un linchamiento, se ha desatado una oleada racista en contra de los ayllus”
“Salgo en defensa del ayllu porque sé que en la comunidad campesina no se maneja el lenguaje de la muerte. Se maneja el del consenso, de la sanción preventiva y del castigo simbólico”
Releer el artículo de El País después de haber leído el de La Razón puede ser una experiencia reconfortante.
Acabo de hablar por teléfono con un amigo boliviano que me llamaba desde La Paz para otro asunto mientras yo escribía lo que antecede. Se lo he dicho y se ha quedado perplejo de que esa sea toda la noticia que se da de Bolivia en un periódico chapetón y q'ara (los adjetivos los he puesto yo y él se ha reído). Por ejemplo, podría haber reproducido, la de Madrid, lo que el periódico de su empresa cuenta en La Paz y que reproduzco:

Aunque se ve con dificultad (el gráfico no sé reproducirlo de manera suficientemente clara), sí se aprecia (con datos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y del Ministerio de Planificación boliviano) que la pobreza y la mortalidad infantil se han reducido en el país, pero que los peores datos se obtienen precisamente en el departamento donde se produjeron los sucesos que motivan el reportaje: Potosí. Insisto en que se trata de periódicos pertenecientes a la misma empresa.