viernes, 31 de diciembre de 2010

No todo es desesperanza

Ahí va una lista de tendencias o procesos observables que hacen pensar que no todo tiene que ser necesariamente pesimismo con la que está cayendo, mezcla de Orwell y Huxley. Quitando alguna de las tendencias que es demasiado local, las restantes son mundiales aunque el grado de maduración es muy variable. En algunos casos, se trata de reacciones muy incipientes y aisladas (e interpretadas muy benévolamente) como es el caso del ecologismo boliviano, y más en medio del "gasolinazo". Otras llevan ya tiempo y se van articulando, como los nuevos movientos sociales.
La he leído con el propósito de quitarme los malos augurios que acompañan este 2011. Algo es algo.
Feliz año.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Cualquiera tiempo pasado

media
Esta es la tumba de Sadam Husein en su pueblo natal según foto de Fatma Kizilboga al día de hoy y que reproduce RFI. Me recuerda a los nostálgicos que, en España, decían "Con Franco vivíamos mejor" y más de uno lo habrá dicho en los países ex-comunistas cambiando el nombre del dictador o gobernante que correspondiese. No comparto las ideas de los nostálgicos franquistas, pero sí entiendo a los nostálgicos iraquíes que recuerdan los viejos tiempos, cuando no había tantas muertes (aunque se hayan reducido este año hasta no llegar a las 4.000, la cifra más baja desde la invasión en 2003) y algunos servicios mínimos eran asequibles. Primun vivere, deinde philosophari podrían decir, y más sabiendo que la invasión fue (los cables de wikileaks son claros) por cuestiones internacionales (Israel, pero no solo) y no por cuestiones locales (democratización).

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Si no puedes cambiar la realidad...

... cambia la estadística. Si el desempleo de larga duración está alcanzando niveles excesivos y no se sabe qué hacer para reducirlo (las empresas prefieren crear empleo fuera del país), la solución es sencilla: cambiar los criterios estadísticos que definen el desempleo de larga duración. Por ejemplo, en lugar de considerar desempleado de larga duración al que lleva cinco años sin empleo, se considerará tal tipo de desempleado a quien lleve siete años sin empleo. Automáticamente, la estadística se reduce. Todo un éxito. Lo acaba de hacer el gobierno de los Estados Unidos. Pero ya lo hicieron antes muchos otros gobernantes.

Libertad religiosa

Tuve que reírme (es un decir) el otro día al ver el mapa que un periódico daba sobre los países con problemas de libertad religiosa según el Departamento de Estado. Diré que, en su descargo, sus fuentes eran la Agencia Efe y no el informe directamente. Y en su contra, que era un relleno ya que el informe se presentó en noviembre. Pero el mapa era enternecedor. Los países con problemas según dicho mapa eran: Venezuela, Corea del Norte, Irán, la China y, para disimular, Birmania. Nada sobre un país al que el informe se refiere en los siguientes términos:
Freedom of religion is neither recognized nor protected under the law and is severely restricted in practice. The country is an Islamic state governed by a monarchy; the king is head of both state and government. Sunni Islam is the official religion. The country's basic law declares the Holy Qur'an is the constitution, and the legal system is based on the government's application of the Hanbali school of Sunni Islamic jurisprudence.
Arabia Saudita, por supuesto. País que tampoco aparece en las listas periodísticas de "poco democráticos", listas en las que sí están los malos citados antes (menos Birmania, que nadie sabe dónde está).

martes, 28 de diciembre de 2010

Mercenarios

Un informe demoledor, escrito desde el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre los Mercenarios, sobre qué están haciendo las empresas privadas pero legales de violencia. O, mejor dicho, actividades privatizadas de violencia más o menos indiscriminada.
Como se sabe, hay muchos tipos de violencia combinando estos elementos: legal, legítima, estatal y privada. La definición tradicional de Estado era la de detentador de la violencia legítima. Pero podría ser también ilegal (la del Estado y sus cloacas) o podría ser privada (es decir, subcontratada mediante "outsourcing").
Total, que la violencia practicada por estas empresas es diferente de la violencia ilegal privada, pero no por ello menos ilegítima en muchos casos o incluso ilegal tout court. Detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones, ejecuciones sumarísimas...
Claro que, al ser empresas privadas (pagadas con dinero público, eso sí), no se le puede pedir cuentas al Estado por estos desmanes (en Falluya ha habido más muertes por cáncer, leucemia y mortalidad infantil que en Hiroshima y Nagasaki, los otros genocidios). Como truco, es bueno, eso de subcontratar. Pero asqueroso.

lunes, 27 de diciembre de 2010

La palabra populista

Sirve para un roto y un descosido. Por ejemplo, para describir la deriva "populista" del líder político de la derecha española, Mariano Rajoy, o para referirse a Anonimous y a Assange y su "ciberpopulismo". Por supuesto, también sirve para el Tea Party y, cómo no, para Chávez y hasta para Kirchner. La lista podría extenderse a Evo Morales, Silvio Berlusconi, Rafael Correa, Ahmadineyad... Pero sí parece que Berlusconi raramente es llamado tal, cosa que sí sucede con los otros tres. A José María Aznar sí que se le ha llamado
Caben dos opciones por lo menos. Una es asumir que la "verdadera" definición de populismo es la propia y rechazar los casos en los que no se aplican. Hasta hace poco, populista era un insulto en boca de la derecha, como fascista lo era en boca de la izquierda, cada cual con su definición más o menos laxa para que sirviese para la gente que no les gustaba. Pero la cosa ya no está tan clara.
La otra opción es la de preguntarse qué tienen en común esos y los muchos otros casos en los que aparece la dichosa palabra. En general, se refieren a políticos que toman o pretenden el poder usando para ello la movilización de sentimientos políticos básicos (nacionalismo, negación de las diferencias sociales, entusiasmo por determinados valores, "unidad de las tierras y de los hombres" de España y una cierta fascinación por la violencia por lo menos verbal). Son un "cambio" que refleja el cambio que se está produciendo en el mundo y responde a las inseguridades que produce la acumulación de crisis mundiales. Por lo general, proporcionan un odioso enemigo sobre el que descargar todas las frustraciones producidas por dichas crisis y las agresividades que lleva consigo la frustración. Eso sí: generan reacciones muy parecidas por parte de los contrarios y por eso pueden ser llamados "populistas" por los mismos motivos que sus adversarios del otro extremo, tal vez igualmente populistas. Casi parece que se trate de uno de los "signos de los tiempos". Mal augurio.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Todavía hay clases

Esta es la foto de un minero chino que muestra la placa de rayos equis como prueba de su enfermedad profesional inatendida por los poderes públicos. Viene en el People's Daily online.
Y esta es la foto del tercer encuentro chino-estadounidense de alto nivel para el diálogo económico y comercial. Misma fuente.
Si no quieren llamarlo clases sociales porque hiere su sensibilidad marxista (los mejores marxistas en la actualidad están en la derecha; la mayoría de los de izquierdas se dedican a la exégesis del texto sagrado), llámelo "estratos sociales". Y si le disgusta la palabra "Lumpen-proletariat" por marxista, úsela en inglés, "underclass", según la terminología de los sociólogos estadounidenses de la escuela más conservadora. Significa lo mismo. Y cuando digo "significa" me refiero a que ambas palabras señalan la misma realidad, que es lo que a mí me interesa. Si quiere hacer carrera académica dedíquese a las palabras.
A todo esto, hoy es el 117 aniversario del nacimiento de Mao Zedong y se celebra así en su provincia natal:

sábado, 25 de diciembre de 2010

Contaminación lingüística

Lo habitual, en la historia reciente de la humanidad, es que las lenguas se hayan contaminado mutuamente. Basta ver la cantidad de vocablos que hay en cada lengua y que se han originado en otras con las que han estado en contacto. Contra esta contaminación, poco pueden hacer los puristas, sean o no académicos. El habla se acaba imponiendo sobre la lengua.
En la actualidad (ya de años) el fenómeno consiste en la invasión del inglés. En Francia, en tiempos del ministro Lang, se hablaba del "combate lingüístico" a llevar a cabo contra dicha invasión y los medios depuraban su vocabulario para no cometer pecados de contaminación. En el otro extremo, y sigo pensando en los años 80, estaba Italia donde la presencia de palabras inglesas hasta en las primeras páginas de sus periódicos era muy frecuente. 
Precisamente ahora se ha llevado a cabo un estudio del vocabulario al que se refiere La Repubblica en el que se constata que ya son de uso habitual numerosos vocablos ingleses y ya no sólo en el siempre denostado lenguaje "periodístico" (que no sé por qué se tiene que echar las culpas a lo que no es más que reproducir lo que la gente dice). Es el caso del vocabulario empresarial y no sólo por lo que se vende sino también por cómo se expresan determinadas prácticas de gestión.
Cierto que, en el caso francés, ha habido una mayor resistencia a aceptar lo que en las Españas es normal: internet, e-mail, software y así sucesivamente. Pero se ha acabado imponiendo en muchos otros ámbitos como puede verse hasta en sus periódicos más "serios" (si es que tal calificativo tiene sentido).
Como anoche estuve escuchando un programa de Radio China (en castellano) con clases de "mandarín" (puton hua), me pregunto si dentro de 20 años, si la hegemonía de los Estados Unidos ya ha desaparecido y si la China es la estrella naciente, comenzará a producirse una contaminación de dicha lengua (hablada, porque si es la escrita...).
Pero que ahora el inglés es, en la peor de las hipótesis, una lengua imperial (como lo fue primero el quechua y después el español en los Andes ) o, en la mejor, una "lingua franca" de comunicación, es algo innegable. Como es innegable el papanatismo de algunos universitarios que creen que si tienen el seminario interno en dicha lengua, aunque todos los participantes sean españoles, la calidad de lo producido aumenta exponencialmente. Y no te digo si se cree que tiene más valor publicar en una hoja parroquial de un oscuro lugar estadounidense, pero, eso sí, en inglés, que publicar en una buena revista en la propia lengua, sea en el propio país o en otro.
Sin necesidad de tocarles el wiwichu, wiwichu a Merry Christmas and a Happy New Year. 

Codicia poco navideña

Estos son los diez más codiciosos de los Estados Unidos. No estaría de más hacer un ejercicio parecido para los distintos países que componen el mundo. Para el caso español, se me ocurren algunos, pero son tan cutres, tan cutres...

viernes, 24 de diciembre de 2010

Más que mentiras

Wikileaks, con todos los matices y sospechas que pueda generar, ha probado algo que ya se sabía: los gobiernos mienten y los gobiernos absolutos -y no por ello menos "democráticos"- mienten absolutamente. 
Pero, de ser cierto este cable, cosa que es legítimo plantearse como cuestión metodológica, además de mentir entrenan a batallones de la muerte para que practiquen violencia "ilegal" o, en todo caso, ilegítima. Se trata del gobierno inglés y de batallones de la muerte pakistaníes.
Algo huele a podrido en la política en el mundo mundial.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Sobre la paz imposible (o muy dificultosa)

Vicenç Fisas, director de la Cátedra Unesco de Cultura de Paz en la Autónoma de Barcelona me hace llegar un comentario sobre los casos en los que el conflicto no lleva a la violencia (o es mínima) y, sin embargo, es de complicada solución por empecinamiento de las partes y a pesar de los esfuerzos de los mediadores. Está colgado en la web de la Escola, que, por cierto, siempre es bueno visitar. En todo caso, vale la pena  leer el análisis concreto de estas cinco situaciones concretas y sus posibilidades, más o menos remotas, de resolución (o trascendencia) del conflicto. Este es el cuadro (no he podido copiarlo en castellano):


Start of conflict
Ceasefire
Mediation
Western Sahara
1975
1991
UN
Cyprus
1974
1974
UN
Moldavia
1992
1992
OSCE, Russia, Ukraine, USA, EU
Armenia-Azerbaijan
1991
1994
USA, France, Russia
Georgia (Abjasia)
1992
1992
UN, OSCE, EU

Tendría que ser obvio que hay conflictos que no tienen solución, del mismo modo que han enfermedades que no tienen cura. Hablar, como si fuese un mantra, de lo buena que es la paz o lo buena que es la salud, no soluciona el problema de las poblaciones enfrentadas  o del enfermo. Lo más que se podrá hacer, como desgraciadamente creo que es el caso de Israel-Palestina, es mitigar el dolor y procurar que las violencias no sean tan brutales como lo han sido en algunos momentos. Analgésicos y reducción de los síntomas. Ya es mucho, pero sin "falsas esperanzas" de una curación. 

miércoles, 22 de diciembre de 2010

No son divinos

Es decir, omnipotentes. Documentos legalmente desclasificados y publicados hoy por el National Security Archive muestran los intentos del gobierno Carter para evitar que Pakistán acabase teniendo el armamento nuclear que ahora tiene. El argumento que usaron los militares pakistaníes es el mismo que ahora usa el gobierno de Ahmadineyad: nadie tiene derecho a meterse en nuestras cosas y a decirnos qué tenemos que hacer y qué no; si los vecinos tienen la bomba (la India), y estamos enfrentados con ellos, la mejor forma de hacer inútil tal bomba es que nosotros la tengamos.
El argumento es comprensible. Si sólo un país tiene armas nucleares, su amenaza es creíble. Así fue con los Estados Unidos en Hiroshima y Nagasaki, aquel genocidio impune. Pero cuando ambos enemistados disponen de tal instrumento, las armas nucleares generan un bloqueo de comportamientos: nadie se atreve a usarlas porque la respuesta del otro llevaría a la "destrucción mutua asegurada" (MAD en inglés, es decir, locura). Si uno la tiene, puede amenazar con utilizarla; si los dos las tienen, ya no se atreven a amenazarla. 
Israel tiene armas nucleares y puede amenazar con ellas a sus vecinos. Irán quiere tener armas nucleares para hacer inútiles las armas israelíes y porque "nadie tiene derecho a meterse en nuestras cosas y decirnos qué tenemos que hacer y qué no", mucho menos los que incumplen sistemáticamente el Tratado de No Proliferación que han firmado como lo ha firmado los Estados Unidos y no lo ha firmado Israel. Irán, por cierto, sí que lo ha firmado.
¿Donde está la diferencia entre Pakistán e Irán? Pakistán acabó siendo apoyado por los Estados Unidos como los Estados Unidos apoyaron la nuclearización de la India (la cosa, según cuentan, se complicó al principio y ahora). Pero business is business, y el gobierno estadounidense apoyó en su momento, cuando el Sha estaba en el poder persa, que Irán se nuclearizase en lo energético, aunque intentaron que no lo fuese en lo armamentístico. Lo dicho, business is business, la pela es la pela. ¿La diferencia, entonces? Israel.

sábado, 18 de diciembre de 2010

En el principio creó Dios al crédulo

1982-2010 Trend: Views of Human Origins (Humans Evolved, With God Guiding; Humans Evolved Without God's Involvment; God Created Humans in Present Form)
Entre los creacionistas (opción 3) y los del diseño inteligente (opción 1), ya tenemos al 78 por ciento de los estadounidenses. Los creacionistas, solos, ya llegan al 40 por ciento y dice la pregunta que si es que Dios los creó más o menos como ahora y no más allá de hace 10.000 años. Lo cuenta Gallup.
Un 16 por ciento tiene la peregrina idea de que ha habido evolución, pero que en ella Dios no ha tenido arte ni parte. Signo de los tiempos, estos descreídos van aumentando. No sé dónde vamos a llegar. Acabarán imponiendo la democracia a bombazos allí donde les interese, Irán incluído, no donde no les interese, como es el caso de Arabia Saudita, la China, los Emiratos y demás democracias liberales y pluralistas.
Pero es mucho más sencillo: cuestión de educación

December 2010 Views of Human Origins (Humans Evolved, With God Guiding; Humans Evolved Without God's Involvment; God Created Humans in Present Form) -- by Education
A más estudios, más evolucionistas; a menos estudios, más creacionistas. No hay relación lineal para los del diseño inteligente, pero se ve que los postgraduados presentan mayor porcentaje en esta opción.

viernes, 17 de diciembre de 2010

El temor a las filtraciones

El director del National Security Archive, un grupo que, desde la George Washington University, se dedica a pedir que se desclasifiquen documentos oficiales estadounidenses y los publica legalmente en su propia página, compareció ante una comisión del Congreso de los Estados Unidos constituida para discutir el asunto de Wikileaks y sus flecos (y no tan flecos) legales. Su intervención puede leerse aquí y vale la pena porque no tiene desperdicio. En algún momento parece que ve a Wikileaks como si fuese la competencia en un mercado muy competitivo (el de los secretos de Estado), pero al final he superado esa sospecha. Vayamos a la intervención.
En primer lugar, constata lo irritables que se vuelven los gobiernos cuando se producen estas filtraciones que, por lo que se ve, no eran deseadas. Cierto que hay filtraciones interesadas y hay globos sonda, pero tal como van las cosas, las de Wikileaks eran indeseables. Pero también, añade, vaya manía la de los gobiernos de hacer secreto lo que no tiene por qué ser secreto o incluso lo sabe todo el mundo.
En segundo lugar, eso no es novedad. Si hay que creerle, Nixon se planteó bombardear la Brooking Institution, lugar donde se encontraban las filtraciones llamadas "papeles del Pentágono" sobre la guerra del Vietnam. No es de extrañar, entonces, que haya habido voces pidiendo un assanginato, es decir, que se asesine al fundador de Wikileaks ya que es, como ya cité el otro día, un "enemigo combatiente" como los que hay en Guantánamo. Pero, al no ser novedad, tampoco tiene mucho sentido hablar de la mala calidad actual de las democracias: el gobierno del pueblo suele ejecutarse a espaldas del pueblo desde tiempos de Maquiavelo por lo menos.
En tercer lugar, que la tendencia a exagerar en la reacción ante las filtraciones lo que produce es más filtraciones y más peligrosas. La actual, dice, es cualquier cosa menos terrorista ya que Assange ha tomado precauciones para no dañar personas y determinados intereses (estadounidenses, por supuesto). Es el punto que más me ha sorprendido: las llamadas de Assange antes de enviar los documentos a la "banda de los cinco" que, además, se han cuidado muy mucho de "contextualizar", pro domo sua, los documentos que iban recibiendo (hay algunos ejemplos chocantes con respecto a El País).
En cuarto lugar (y eso es parte de la propaganda mediática sobre el asunto), hay documentos "clasificados" que no lo eran y que ya estaban a disposición del que estuviese interesado en el asunto. Cierto que hay cosas que no se sabía que se habían dicho por parte de embajadores o miembros de embajadas (otro asunto es que lo que decían fuese cierto y no un refrito de periódicos locales o invenciones del funcionario o rumores interesados que le llegaban). Cierto que de los supuestos 250.000 documentos, no se han procesado más de 2.000, o sea que la cosa va para largo (y ya no se llaman "documentos de wikileaks" sino "documentos del departamento de estado". Cuestión de imagen).
Y en quinto lugar, lo enternecedoras que resultan algunas de las reacciones de los gobiernos cuando se ve cómo son vistos por otros o se dejan claras las intenciones de quien hizo la pregunta. Por ejemplo, dice, prohibir que los funcionarios públicos estadounidenses puedan acceder a la página de Wikileaks desde sus despachos cuando pueden hacerlo cómodamente desde sus casas, son ganas de marear la perdiz.
Viendo ayer las imágenes de Assange saliendo libre (bajo fianza y con chip incorporado, eso sí), me pregunto (porque las fotos en los periódicos no me lo aclaran) quién era la chica rubia que, a su derecha, lo miraba arrobada y casi con ojos codiciosos. Pido disculpa por esta frivolidad, pero es que el asunto está lleno de ellas y se me ha debido de contagiar por la epidemia de las mismas.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Ahora el enemigo es el terrorismo

En los viejos tiempos, cualquier "subversivo" era calificado inmediatamente de comunista (o de judeomasónico en boca del franquismo). Eso evitaba cualquier análisis de la realidad. La etiqueta es lo que contaba y lo que permitía facilonas interpretaciones. Ahora le toca al "terrorismo". Reproduzco el ramillete de citas que hace el Tom Dispatch sobre Wikileaks:
  •  Senate Republican Leader  Mitch McConnell ("I think the man is a high-tech terrorist");
  • former speaker of the House and possible 2012 presidential candidate  Newt Gingrich (“information terrorism… [Assange] should be treated as an enemy combatant”);
  • Republican Congressman Peter King, the next head of the House Homeland Security Committee (“…asked the Obama administration today to ‘determine whether WikiLeaks could be designated a foreign terrorist organization’”); 
  • former Republican Senator and possible 2012 presidential candidate  Rick Santorum (“We haven't gone after this guy, we haven't tried to prosecute him, we haven't gotten our allies to go out and lock this guy up and bring him up on terrorism charges, because what he's doing is terrorism, in my opinion.”);
  • Fox News host, Iran-Contra figure, and bestselling author  Oliver North (“This is an act of terrorism. It’s information terrorism instead of a bomb going off in Times Square, but it’s still terrorism.”) 
  • senators Joe Lieberman and  Diane Feinstein calling for Assange to be prosecuted under the Espionage Act of 1917   
  • Sarah Palin calling for him to simply be taken out as a terrorist, pure and simple (“Why was he not pursued with the same urgency we pursue al Qaeda and Taliban leaders?”)
La desventaja de llamarle "terrorista", a diferencia del viejo cliché de "comunista" que es lo que habría sido de no haberse hundido la URSS, es que, como dice el mismo Engelhardt, ninguno de ellos explica a quién ha aterrorizado. Porque parece que ni siquiera aterrorizó a las chicas con las que se acostó.
Lo que sí está claro es que la élite estadounidense necesita un enemigo (real o ficticio) para justificar su posición dentro de su sociedad y para legitimar unos gastos militares que suponen la mitad de todos los gastos militares del mundo. Es preferible legitimarlos con un enemigo como este (eterno, invisible, inasible) que decir que es para mantener la plutocracia estadounidense.

martes, 14 de diciembre de 2010

Economía mundial: algo se me escapa

Si no fuera porque me afecta y me afectará, prescindiría de esos temas como prescindo de tantos otros que tampoco comprendo. Pero sigo dándole vueltas a las cantidades: el producto mundial puede estar en torno a los 70 billones, lo dice la CIA y verdad será; la deuda pública mundial está en 40 billones, lo dice The Economist y verdad será (habría que añadirle la privada, pero no la encuentro por ningún lado); y los "derivados", como dije ayer, están "estabilizados" en torno a los 600 billones todo ello de dólares, lo dice el Bank of International Settlements y verdad será.
¿La deuda pública, 60 por ciento del producto mundial? ¿Los "derivados", 10 veces el producto mundial? Efectivamente, algo se me escapa. Igual es mi inveterada tendencia casi instintiva a pensar que el ser humano es un "animal racional" cuando, evidentemente, no lo es. O que los datos son incorrectos, que también puede ser sin por ello entrar en contradicción con lo anterior.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Misterios económicos no tan misteriosos

Las fuentes son unánimes: los "derivados", esa especie de seguro que protege las inversiones y que casi nadie entiende cómo funcionan (yo tampoco, claro), han crecido de manera desmesurada hasta 2008. En 2006 ya eran muy desproporcionados con la producción mundial cuando los activos financieros era cuatro veces la producción mundial. En 2008 se han estabilizado en torno a los 600 billones de dólares aunque con ligera tendencia a la baja (recuérdese que el Producto Mundial debe de estar por los 60 billones de dólares). No intento comprender tales cifras ni, mucho menos, tales productos que, guste o no guste, están detrás de la inestabilidad económica mundial al ser un mercado poco transparente, difícil de comprender (no me acomplejo, entonces) y que implica transacciones entre bancos de modo que si uno cae, podría caer el otro. Lo cuenta un artículo del New York Times del pasado día 11. Y añade algo que me interesa particularmente: el que un grupo de grandes banqueros se reúna, periódicamente, para coordinar los esfuerzos por mantener ese lucrativo negocio. El primer miércoles de cada mes, dice el periódico que sabe que se reúnen pero no sabe quiénes son: secreto. 
De ser cierto, es el primer caso que encuentro de reconocida conspiración para manipular el mercado y con capacidad de hacerlo. Siempre me he sonreído cuando he leído de conspiraciones del tipo Foro Económico Mundial (Davos), la Trilateral o el grupo de Bilderberg. De estos de Wall Street no me sonrío porque ahí sí que le veo sentido. 
La parte positiva es que da seguridad saber que esto no está en manos de fuerzas oscuras llamadas oferta y demanda o de dioses omnipotentes y omniscientes llamados "mercados", sino que hay personas concretas que llevan el timón. La parte negativa es que pueden ser una pandilla de madoffs dispuestos a enriquecerse y el que venga detrás que arree. No hace falta decir que me parece que esta segunda opción es más verosímil: se reúnen no aquejados de un síndrome de madre teresa de calcuta, es decir, pensando en el bien de la Humanidad, sino que se reúnen para mantener el negocio en sus manos y según sus reglas con el propósito de cumplir con la regla básica de este sistema que es la acumulación incesante de capital. Y después de mí, el diluvio.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Errores de medición

Decía Johan Galtung que un economista hablando sólo de crecimiento del Producto Interno Bruto sin añadir los datos sobre cómo se distribuye ese crecimiento, es decir, sin alguna medida de la desigualdad, es como un geógrafo que sólo da la longitud y no añade el dato de la latitud.
Lo he recordado al leer este suelto criticando a Paul Krugman y sus críticas al Japón primero y a Alemania ahora. Efectivamente, lo hace por no considerar la desigualdad y los efectos de la desigualdad en la mortalidad infantil, la esperanza de vida y otras fruslerías parecidas y concentrarse en el consumo, en las transacciones monetarias de las que tiene conocimiento el gobierno y demás elementos que componen el PIB.
Dando por supuesto que el PIB mide algo, cosa que hay motivos más que sobrados para dudar, parece claro que Galtung tiene razón al decir que sólo con el PIB no nos enteramos mucho de cómo funciona una economía. Pues nada, a seguir con el PIB.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Políticas económicas: Deos fecit timor

Leo en un periódico español que una autoridad financiera extranjera apremia al gobierno español para que tome determinadas medidas políticas para "apaciguar los mercados".
Me he tenido que acordar de algunos pasajes de una de mis novelas favoritas: Huasipungo, del ecuatoriano Jorge Icaza. En concreto aquel en el que el cura del lugar explica a los pobres indios que si pagan más por su sepultura, les enterrará más cerca de la iglesia y, por tanto, llegarán antes al cielo, cosa que no ocurrirá si pagan menos y su tumba queda lejos del edificio religioso.
Que ¿por qué? Muy sencillo: la frase del titular del periódico citado no puede ser más religiosa. Tenemos, en primer lugar, unos dioses lejanos y desconocidos: los mercados. Son terribles: a veces premian a los buenos, pero, por lo general, castigan a los malos e incluso a algunos de los buenos. Temibles, entonces, porque su castigo es impredecible. Hagas lo que hagas, pueden caer sobre ti todas las plagas pensables: crisis de deuda, terapias de choque, decrecimiento (sic), estancamiento, ataques especulativos, quiebras de cajas de ahorro...
¿Qué hacer, entonces, ante estos dioses olímpicos, lejanos, omnipotentes y crueles? Muy sencillo: ofrecerles sacrificios para "apaciguarlos", para tenerlos propicios, para que no hagan caer sobre el pobre país, fiel entre los fieles, el peso de su ira, sea o no sea motivada, que eso no cuenta. Lo que cuenta es que los dioses, los mercados, tienen que ser apaciguados mediante el sacrificio. Puede ser de un cordero o de unos pensionistas, eso es lo de menos. Lo importante es que corra sangre. Un sacrificio sin sangre no apacigua a los dioses. Podría ser una ofrenda o un rito mistérico, pero esa lógica no es la que cuenta ante el temor. La ofrenda es un agradecimiento; el rito mistérico (como los de Mitra o los neopitagóricos) es una comunión. Pero esas son ideas diferentes de lo que es la divinidad. Este Señor de las Batallas quiere sangre. Y que sea fresca.
Los indios, entonces, preguntan al sacerdote. Los políticos, entonces, preguntan, a la autoridad financiera que actúa como intermediario, como pontífice (puente) entre los indios y los dioses, entre los políticos y los mercados. Y los sacerdotes responden no según la realidad de las cosas, sino según sus intereses. Es lo más probable. Por lo menos es lo que sucede en la novela de Icaza y es posible que suceda también en el caso que cito. Las llamadas instituciones financieras internacionales no tienen como función salvar la estabilidad del sistema financiero internacional sino defender los intereses de "los de arriba" dentro del sistema financiero internacional. Lo mismo que el sacerdote de Huasipungo tiene como función defender los intereses de los dueños de la hacienda, sin pensar en  ningún momento en el bienestar de los indios.
Claro que hay otras opciones. Por ejemplo, el culto del cargo. No se trata de lo que aqueja a algunos universitarios que buscan el cargo universitario de manera desmedida ni a los militantes a la búsqueda del cargo político. Se trata, más bien, de los cultos religiosos que aparecieron inicialmente en las islas de Pacífico. Los indígenas, al ver que unas luces en la planicie permitían aterrizar a los aviones cargados de bienes (eso era antes de lo de los controladores), comenzaron a creer que, si ponían luces en la misma disposición que veían en los aeropuertos de los blancos, también a ellos llegaría el pájaro de hierro cargado de bienes. Traducido a nuestra ignorancia actual, el culto del cargo consiste en creer que si copiamos lo que han hecho otros países, también nosotros recibiremos esas bendiciones que vienen del cielo.
Pero, por lo visto, no basta. Hace falta el sacrificio para aplacar a los dioses que, siento decirlo, no existen. No existen los mercados. Existen personas concretas que en contextos concretos toman decisiones concretas. Un viejo sociólogo francés explicaba que los rituales de iniciación consisten, básicamente, en que el adolescente que temía aquellos ruidos que escuchaba en el bosque por la noche y que tanto le asustaban deje de temerlos porque cambia de posición y pasa a formar parte de los que emiten sonidos aterradores por las noches para que los niños (y las mujeres) se asusten.
Ya que muchos no tenemos ningún interés en ingresar en el grupo de los que se esconden bajo el nombre de "mercados", lo que nos queda por hacer es, sencillamente, llamar las cosas por su nombre y no con tanta metáfora religiosa como he hecho en estas líneas. Repito: los mercados no existen. No se deje engañar por sacerdotes que cobran por hacerlo ni por los que les pagan ni por los que no tienen más remedio que hacer caso a unos y a otros. Sean del partido que sean.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Vendetta

Creía que la venganza era una práctica, según las películas, de sicilianos, con sus "luparas", sus escopetas de cañones recortados y todo aquello de El Padrino (no es nada personal). Después he visto que se da en las mejores familias y en la élite de la élite de la élite, es decir, en el gobierno de los Estados Unidos, urdiendo una acusación contra Assange y demostrando que sí ha dañado los intereses no del país sino de su élite más distinguida.
Claro que en ambientes universitarios, tan educados y pulidos ellos, eso no se da. La búsqueda de la verdad, el respeto a la ciencia y las políticas liberales llevadas a sus últimas consecuencias harían imposible la vendetta entre sus miembros.¿Cierto? Pues no mucho.
Tengo delante de mí tres ejemplos muy recientes de tres universidades diferentes e intento hacerme una idea de cuáles han sido los procesos mentales que han llevado a tales prácticas y si hay algo en común entre las tres, más allá de la obvia enfermedad profesional de los docentes universitarios que es el narcisismo.
En los tres casos ha funcionado la regla "arrieritos somos". Es decir, alguien recibe lo que percibió como una ofensa a su Ego (que es lo peor que se le puede hacer a un universitario) y espera pacientemente a que llegue el momento de responder al ofensor como merece según el ofendido. 
Se pueden resumir de la siguiente forma:
1- tú me aplicaste la norma, ahora te la aplico yo de manera literal y contra ti, aunque todos sabemos que habría otras interpretaciones de la norma que te serían favorables.
2- tú me ninguneaste en una ocasión, ahora que yo tengo capacidad de decidir voy a hacerlo, respetando la norma, faltaría más, pero contra ti y de la manera más humillante posible.
3- tú has estado sometido a mis dictados y has pretendido volar con tus propias alas, pues te vas a enterar de lo que vale un peine y vas a ver que la gente como tú sólo tiene algo que hacer "bajo mis alas", aunque no sean precisamente protectoras sino opresoras.
Supongo que hay un placer personal en el que tales cosas hace y supongo también que es un aviso para navegantes para que se tienten la ropa ante quien es capaz de hacer uno, dos o tres. Como la élite de los Estados Unidos o como los otros mafiosos: el mundo debe saber que no se tolera la desobediencia (y, en nuestro caso, el ninguneo).
Pero tienen que darse condiciones ambientales para que tales comportamientos se produzcan. Se me ocurren varias:
1. la autoridad debe ser siempre "vertical", marcando muy claramente el arriba y el abajo. Quién manda aquí, "who is in charge".
2. las normas deben ser suficientemente flexibles como para permitir interpretaciones y reinterpretaciones. O ser irrelevantes, como la Carta de las Naciones Unidas.
3. la posibilidad de ejercer control sobre las acciones de los de arriba debe ser escasa: hacen y deshacen y nadie se atreve a decir ni pío, sea porque un día esperan estar en su puesto o porque temen un doble castigo contra ellos y sus descendientes (porque la venganza es familiar, según la mitología cinematográfica sobre los sicilianos hasta el punto de creer que lo del "familismo amoral", aquel trabajo antropológico, fue llevado a cabo en Sicilia y no en otros lugares, como fue el caso).
El marxismo no proporciona un nombre para este modo de producción, ciertamente pre-feudal y que muchos desearían que, por lo menos, fuese capitalista. Llamarlo modo de producción asiático sólo lo es por la existencia de mandarines en todos los casos que he mencionado (El Padrino, los Estados Unidos y las tres universidades).
Tal vez los psicólogos tengan mejores interpretaciones de esta curiosa satisfacción que obtienen devolviendo mal por mal y habrá religiones que pedirán a los suyos, con escasos visos de ser seguidas, que pongan la otra mejilla. Igual es que así creen que se restablece el orden mundial roto por el mal comportamiento de un desviante. Porque lo normal (en el sentido de lo más frecuente), en este mundo, es la obediencia. Y contra la obediencia no hay venganza. Y ya que estamos, ni castigo ni siquiera cuando los golpistas aducen "la obediencia debida". Curioso mundo este.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Predicar con el ejemplo

Paul Krugman, ante las dudas sobre la eficacia de una devaluación del dólar, opone su lista de éxitos a la lista de fracasos de otros. No tiene mucho sentido argumentar con ejemplos del tipo "la prueba de que la lotería me va a tocar es que a una tía mía de Cuenca le tocó una vez". Pero sí contra-argumentar. Si tú tienes buenos ejemplos, yo también los tengo ("a mi amigo Manolo, algo mayor que yo, y que viene jugando a la lotería desde su lejana juventud, nunca le ha tocado, luego nunca toca y nunca me va a tocar"). En realidad este contra-argumento sólo prueba que el argumento del otro es mucho más débil de lo que parecía.
El virus de la gripe no se propaga sólo en condiciones de determinada temperatura. Hace falta una concreta combinación de temperatura y humedad. Por lo menos, dos variables que mejorarán su capacidad predictiva en contextos en los que o no ha habido inmunización anterior por anteriores cepas o las defensas de los individuos están, mayoritariamente, bajas. Supongo que es el abc de la medicina preventiva y de la epidemiología más o menos científica, es decir, sometida a examen empírico controlado y riguroso. No vale decir "a mi tía de Cuenca le vino bien tomar el té que se ha dejado macerar con un determinado hongo" (el "hongo milagroso" de mi niñez) si no se tienen en cuenta, primero, más gente; segundo, se compara con los que no han tomado el hongo; y, tercero, se intenta individuar los casos en los que con hongo hubo gripe y sin hongo no la hubo y se procura responder al "por qué".
Pero argumentar con ejemplos, como se hace en política, puede ser vistoso y hasta dar titulares en la prensa escrita. Pero no por eso mejora el argumento.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

El peso de la justicia y la verdad

Al Capone cayó frente a la policía no por matanzas, tráficos y estafas sino por defraudar a Hacienda, todo ello sin salir de los Estados Unidos. El australiano Assange va ante un tribunal de la Gran Bretaña no por las filtraciones (leaks) sobre los Estados Unidos sino por violación y acoso sexual en Suecia. Evidente: cuando la justicia va a por ti por lo malo que eres, ya encontrará razones para pillarte, aunque sean diferentes a las que le mueven originariamente a ir a por ti. El caso es pillarte. Y, eso sí, la cosa se ha globalizado. En todo caso, la justicia desvelará la verdad.
¿La verdad siempre gana, como dice el mismo Assange en un periódico australiano? No sé, no sé y su caso es el primer ejemplo que se me ocurre. Y tampoco se trata de la verdad ("¿qué es la verdad?", se preguntaba el escéptico Pilatos) sino de versiones que los actores dan del gran espectáculo del mundo. Que es bueno que se conozcan, no lo dudo. Pero tampoco hay que tomar lo que dice un embajador como la verdad. De hecho, tengo a mano el caso de un viceministro (de un país latinoamericano), citado en Wikileaks, que me ha dado su versión de primera mano y lo que dicen los medios que dicen los documentos no acaba de coincidir incluso en detalles relativamente importantes. Y de mi amigo me fío más que del embajador estadounidense en su país, por más que lo que dijese este sea interesante e indique una determinada actitud ante el país de sexta (el de "quinta" sería España, a decir del ex-ministro Moratinos). Pero esa actitud yo ya la conocía. No me revela nada.
La palabra griega (alezeia) para "verdad" connota "quitar velos" detrás de esa alfa privativa. Y eso, como dicen ex-espías al respecto, es siempre molesto para el desvelado cuyas vergüenzas conocíamos pero ahora vemos directamente. No es de extrañar que se enfade y quiera matar al mensajero. O por lo menos practicar el dulce sabor de la venganza. Personal, por supuesto.

martes, 7 de diciembre de 2010

Miedo y engaño

"Nos han hecho creer que cacheándonos, privándonos del cinturón, haciéndonos extraer los ordenadores de los maletines mientras observan cansinamente en una pantalla el contenido de éstos, viajamos plenamente seguros. Saben que la plena seguridad es inalcanzable; pero nuestro miedo les ayuda a engañarnos".
Esto dice Alberto Piris en su blog y subrayo la última frase, porque también me ronda a mí esa idea. Tuve un estudiante guardia civil al que dejé perplejo cuando le dije cómo habría atacado yo el vuelo que me había permitido llegar a la hora de clase. Y yo no soy un profesional del asunto. 
Pero parece claro que el miedo es mal consejero: en condiciones de miedo e inseguridad, cualquier carismático puede contar cualquier cosa y será creída y el carismático seguido. Es tiempo del "retorno de los brujos" en general, de las religiones en particular y de los dogmatismos en concreto. Pero el engaño, como el tango, es cosa de dos: uno que engaña y otro que es engañado. Lo interesante es conocer a ambas partes y darse cuenta de la relación.

lunes, 6 de diciembre de 2010

España al borde de un ataque de nervios

Eso dicen aquí. Se trata de otro país en vías de subdesarrollo (deuda externa, condicionalidades del FMI, terapias de choque, fuga de cerebros, bajo gasto social, economía poco productiva -ladrillo, sol y playas-). Mientras tanto, una huelga que todavía empeora las condiciones de esa economía -las pérdidas en el turismo deben de ser notables- y una clase política discutiendo de gilipolleces con tal de rascar poder. El verdadero ataque de nervios lo van a tener los españolitos ya que la dicha España no es una señora que pueda tenerlos. Y sus políticos demuestran que, para ellos, el poder es un fin en sí mismo (a mantener o a conseguir) y no un medio para resolver los problemas de esos españolitos. Por eso se dedican a esas gilipolleces que consideran rentables para su posición en el mercado del poder.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Desnudos ante el mundo

No me refiero a las nuevas técnicas utilizadas en algunos aeropuertos para, con gran alegría de los voyeurs, desnudar al viajero no sea cosa que lleve alguna bomba pegada a la piel. Me refiero al modo con que se reconoce que para obtener determinados empleos (y no sólo en los Estados Unidos, añado), el empleador hace antes una investigación en Facebook y Twitter  para ver qué ha dicho, que enlaces ha utilizado y qué tipo de personas se relacionan con el candidato. Por lo visto, avisan, si has puesto algún enlace a Wikileaks en tu blog, cuenta de Facebook o Twitter, puedes despedirte de obtener un puesto de trabajo en la burocracia estadounidense. El Gran Hermano te está mirando. Bueno, pues como no pienso pedir un trabajo en los próximos siglos, esta es la dirección que ahora me funciona de Wikileaks. Aviso que puede cambiar debido a múltiples factores que van desde los hackers institucionales (gobiernos) a las presiones de estos para que no se le dé cobijo.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Deuda mundial

Excelente post de Juan Torres López que muestra cómo la deuda mundial (pública y privada) supone un porcentaje enorme del producto mundial, lo cual la hace impagable. ¿Soluciones? Una quita (acuerdos para no pagarla), una hiperinflación (el impuesto contra los más pobres) o una guerra destructiva (una guerra "keynesiana"). No sé si el paso de nuevos países al grupo de "subdesarrollados" esté en la misma línea.  No es una época de cambios, sino un cambio de época.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Demanda contra la BP

Un grupo de ciudadanos de diversas nacionalidades ha presentado una denuncia, ante la Corte Constitucional del Ecuador, contra la British Petroleum. No es la primera vez que se denuncia a una petrolera por malas prácticas. Ni tampoco sería la primera vez que una de ellas denuncia a un gobierno por causas diversas. Para hacerse una idea de la desproporción entre estos demandantes y sus denunciados, los ingresos en 2005 de la Shell ascendieron a 306.000 millones de dólares mientras que el Producto Interno Bruto de Nicaragua era de 4.900 millones. Como es sabido, sólo en la Biblia David pudo con Goliat. Lo habitual es lo contrario. Sin embargo esta demanda en la dirección bíblica tiene interés porque, suceda lo que suceda desde su admisión a trámite al eventual fallo, el triunfo es que ya se haya presentado.
Se trata de una demanda presentada el 26 de noviembre por Vandana Shiva, india, y Nnimmo Bassey, nigeriano, Diana Murcia, colombiana, Ana Luz Valadez, mexicana, y diversos ciudadanos ecuatorianos entre los cuales está Alberto Acosta que presidió la Asamblea Constituyente después de haber sido ministro de Energía y Minas. El motivo es la violación de los Derechos de la Naturaleza perpetrada por la BP en el Golfo de México a partir del hundimiento de la plataforma Deep Water acaecido el 20 de abril pasado.
Los juristas seguro que encuentran fallos en esta demanda, pero ahí precisamente reside la fortaleza y carácter innovador de este texto cuyos firmantes reaccionan en pro de la descolonización del pensamiento jurídico y en contra de la tendencia habitual del sistema internacional de derechos a proteger los intereses de las multinacionales. Los demandantes parten de que el principio de jurisdicción universal que se aplica a los Derechos Humanos, con más razón debe aplicarse a los delitos contra la humanidad y, todavía con más razón, a los delitos contra la Naturaleza.
Los hechos son conocidos y ya hice alguna referencia aquí (el 14 de julio, para ser exactos). Se trataba de una explotación de alto riesgo, cosa conocida por la empresa que ya había producido otros derrames parecidos en el Brasil en 2001 o en el mar de Timor en 2009. Sin embargo, la empresa desestimó el riesgo, actuó de manera temeraria (estoy citando textualmente de la demanda), ignorando el hábitat en que actuaba y procurando paliar los efectos del derrame con dispersantes cuyos efectos sobre la vida acuática no acaban de estar claros pero son, en todo caso, nefastos. Para completar el cuadro, la empresa, que había llevado a cabo los pertinentes lobbies previamente que le permitieron algunas irregularidades en su licencia, bloqueó la posibilidad de observaciones independientes, pero es reconocido que el impacto sobre plantas y animales ha sido devastador. La cadena de efectos es imprevisible.
Los demandantes aducen, para presentar la demanda, no sólo que han sido dañados, como especie humana, por tales malas prácticas sino que las tales son perseguibles basados en la Constitución del país, la más ambientalista del mundo, que reconoce los Derechos de la Naturaleza (respeto integral a su existencia, mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales) y que los derechos consagrados en dicha Constitución son de inmediato cumplimiento y aplicación, “por lo que no se requiere que exista una ley que reconozca la jurisdicción universal en el derecho interno ya que sobre este principio se asienta el repudio contra los crímenes que ofenden la conciencia de la humanidad”.
No piden una reparación monetaria. Piden que la empresa se abstenga de continuar ese tipo de explotación tan arriesgada, que proporcione información sobre lo sucedido (dispersantes, instituciones científicas, detalles ocultados del desastre) y suspenda el uso de los dispersantes agresivos para el ambiente y la vida. En general, se defienden los Derechos de la Naturaleza reconocidos por su Constitución.
Como ya indiqué en su día, lo sucedido en el Golfo de México, no es un simple accidente ni es un hecho aislado. Tiene que ver con la creciente dificultad para extraer petróleo en momentos en que tal vez se esté alcanzando el “pico” del mismo, el momento en el que el aumento del consumo ya se hace a costa de las reservas y cuya extracción se hace más cara y, por tanto, se abarata en personal y seguridad.
Como dicen los denunciantes, “esta demanda es un reto para la descolonización del pensamiento jurídico y presenta también un reto cognitivo profundo al reconocer derechos a todos los seres vivos, empezando por la Madre Tierra. Es un llamado a recuperar la racionalidad en la justicia”. Efectivamente, queda mucho por hacer.
(Publicado el pasado miércoles en el diario Información -Alicante-, corrigiendo los errores con que se publicó ahí y en otros medios)

jueves, 2 de diciembre de 2010

Soberbia académica

He cenado solo en un restaurantillo (seis mesas) en el que he estado charlando con el dueño-cocinero-camarero. Yo era el único cliente y hablábamos en su lengua, con lo que el tono de la conversación se ha hecho más informal. Sean o no sean ciertas las historias que me ha contado, son dignas de ser tenidas en cuenta. Emigrante en Alemania y con buen alemán hablado, asistió en Verona a una proyección cinematográfica seguida de un coloquio con un tal Spielberg que entonces era poco conocido. Proyectaban el Luis II de Visconti. Mi interlocutor preguntó, en el coloquio, si podía hacer la pregunta en alemán, a lo que el judío Spielberg contestó que sí. La pregunta versaba sobre el papel que la música de Wagner (de fondo en el película) había podido tener en el nacionalismo alemán en general y en el nacionalsocialismo en particular. A lo que ahora cuenta, la conversación se alargó, el joven director hizo subir al joven interlocutor al estrado y el coloquio se convirtió en un diálogo en público. La pregunta final fue: "en qué universidad enseña usted". Pero no se trataba de un académico sino de un joven obrero sardo que había tenido que dejar sus  estudios de derecho en la Sapienza de Roma y había tenido que emigrar a Alemania sin por eso perder su afán de conocer. Y tanto que conoce. Si "cultura es aquello que queda después de olvidar lo que se ha aprendido", el que ahora me sirve una pizza es una persona cultísima que pasa de Clausewitz a Mahler y del Strum und Drang a Jenofonte o al Fedón.  Literatos, ensayistas, músicos y literatos. Sabe de qué habla. O así me lo parece.
Si he de creerle (y le creo), algo parecido le sucedió en una cervecería alemana. Leía con mucha atención en Der Spiegel una recensión sobre un determinado libro y tal no sería su atención que su vecino en el banco corrido de la cervecería no pudo menos que echarle un vistazo a lo que leía y comenzar una conversación sobre el contenido del artículo, que ahora no recuerdo cuál era. Pero sí recuerdo que también en este caso la conversación se elevó por los cielos de la jurisprudencia (no en vano había estudiado algo de derecho oficialmente, aunque después había seguido leyendo particularmente) hasta que su vecino de banco le preguntó, como Spielberg, que en qué universidad enseñaba. En ninguna, claro. Pero es que su compañero de banco era un magistrado del Tribunal Supremo.
Puede haber, en lo que trascribo y resumo, toda la fantasía italiana que se quiera. Algo debe de haber de verdad en lo que me cuenta este sardo emigrado a Alemania y recalado en España. Pero lo que le sigue enervando a él (como me sigue sacando de mis casillas a mí) es esa idea de que la gentecilla no puede tener la cultura que tienen los académicos. Primero, porque muchos académicos no tenemos la cultura que tiene mi interlocutor (me enseña el libro de Chateaubriand que está leyendo y me lo comenta en términos de Rousseau, con referencias a 1789 y la Grand Révolution). Y, segundo, porque para tener sus conocimientos (que los tiene, doy fe), sólo hace falta dedicarle tiempo a ello. 
Entra una joven pareja para encargar un par de pizzas para llevarse a casa y asisten atónitos a la conversación en la que saltamos del italiano al castellano por atención a ellos. Lo hacemos maquinalmente, pero, como después comentamos, sabiendo que no van a saber de qué diablos estamos hablando. Efectivamente, cuando se van con las pizzas en sendas cajas, le digo al dueño: "no habrán entendido mucho de lo que hablábamos". Y me dice que seguro que no, que ahora la gente prefiere ver los programas de banalidad que sueltan en la televisión. 
No estoy muy seguro de que su receta para la actual tormenta financiera que se cierne sobre Europa sea la correcta. Y no lo estoy porque no creo que alguien pueda estar seguro de la receta a aplicar. Pero sí sé que su propuesta es mucho menos simplista que la que proponen los medios "especializados" en economía. Tal vez los mismos medios que, faltos de toda cultura como él dice, le asediaron cuando salió de su conversación pública con Spielberg. No buscaban la verdad sino la noticia.
Como otros, académicos, buscan la carrera (o la satisfacción de su ego) y no la verdad. Que desde ahí pretendan mirar al resto del mundo por encima del hombro, sólo indica su ignorancia.
Eso sí: la digestión nocturna de la pizza ha sido de lo más pesado. Justo castigo, supongo.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Wikileaks: el ascua y la sardina

Al margen del interés que algunos periódicos muestran en hacer patente su importancia como para llegar a ser depositario de miles de documentos y prescindiendo de que, hasta ahora, no ha habido noticia que me abriese insospechadas posibilidades de entender mejor el mundo (a lo más, me confirmaban cómo funcionan las cosas, el resto es cotilleo digno de "salsa rosa" o oscuros asuntos sobre el golpe de Honduras), hay algunas cosas que sí me interesan del asunto:
La primera es que sirve tanto para pedir que se vaya Hillary Clinton como para dar por supuesto que no tiene por qué irse ya que, hasta ahora, no ha dañado a nadie.
La segunda, basado en mi particular actitud paranoide hacia los grandes ruidos mediáticos, es que no sé qué oculta. Obsérvese que no digo "qué muestra", al margen de que su recuento de muertos en Irak es menor al producido por Body Counting. Y, de nuevo, se me ocurren dos cosas: una, que distraiga nuestra atención de otros hechos que sí son importantes. Y, dos, que entre tanta "verdad" venga incluída alguna "mentira" que, al ir unida a las verdades, será tomada por verdad.
La tercera, que me extrañan las reacciones de Ahmadineyad y adláteres. Tal vez ahí esté una posible interpretación.
La cuarta se refiere a las carencias que, en todo caso, demuestran para el funcionamiento real de las democracias.
Si se trata de una maniobra directa (insisto, directa) del Departamento de Estado o de un auténtico chivatazo hecho por algún garganta-profunda o un nuevo autor de los "papeles del pentágono", sólo añade perplejidades ante el asunto. Y que el director de la página haya sido acusado y vaya de Salman Rushdie por el mundo, todavía me lo complica más. 
Eso sí: lo que más me asombra es la facilidad con que se evitan estas preguntas en el "periodismo de investigación".

lunes, 29 de noviembre de 2010

Religiones en perspectiva

Un excelente artículo de Galtung sobre las tres religiones abrahamíticas (judaísmo, cristianismo e islamismo), cada una de ellas fundada sobre la anterior (4.000, 2.000, 1.400 años ha).  Buen antídoto para las versiones intransigentes de cada una de ellas, basadas, por lo general, en una caricatura de la otra o las otras. Fascinante cuando se aplica a una religión lo que los intransigentes de la misma dicen de las otras. No hay por qué estar de acuerdo en todos sus puntos (por ejemplo, mi visión del Vaticano es otra), pero ayuda.
Añado, de todas maneras, mi perspectiva reciente. Resulta que en las madrugadas de los domingos, en Radio Nacional (de España, of course) hay tres programas seguidos de las dichas religiones: "Mundo protestante", "La voz de la Torah" e "Islam y convivencia" (los católicos tienen monopolio todos los demás días). Van después de "Voces con swing", un programa de música nostálgica que no viene ahora al caso. Lo que me fascina es lo diferentes que son, en su concepción, los tres programas.
"Mundo protestante" es universalista. Trata de problemas mundiales o generales desde la perspectiva protestante. El domingo pasado fue, nada menos, el quinto objetivo de desarrollo del milenio. Salud reproductiva, maternidad, bienestar y todo eso. Es su tónica y todos los que hablan lo hacen en castellano sin ningún tipo de acento.
"La voz de la Torah", en cambio, trata de un pueblo y su historia. El pueblo de Israel, a veces confundido con el Estado de Israel, pero eso es comprensible. El rabino, con un ligero acento que no localizo (yidish?) habla de lo buenos que hay que ser según la Torah. Y una voz femenina (centroeuropea) cuenta qué dice la Biblia sobre la historia del pueblo de Israel, sus reyes, sus logros y sus penas.
Finalmente, "Islam y convivencia" viene a tratar de una cultura, sus fiestas, sus costumbres y hasta su cocina, con voces masculinas de fondo árabe y voces femeninas totalmente castellanas. Y, sí, están muy preocupados por la segunda palabra del título de su espacio radiofónico: "convivencia".
No parece que los protestantes se sientan perseguidos en las Españas. A lo más, pedirían igualdad de trato con las demás versiones del cristianismo y, mejor, con las demás religiones. Los judíos se sienten perseguidos en Palestina (otra cosa es que, en realidad, sean los perseguidores, pero eso no es ahora tema del post). Los musulmanes, en cambio, parecen mostrar un deseo de que no se les vea como fundamentalistas.
Por cierto, en el artículo de Galtung hay algunas citas a la Biblia sobre lapidaciones que, de ser tomadas como precepto, deberían ser seguidas por los que creen que ahí se encuentra la palabra de Dios. Y, en todo caso, no conviene confundir costumbres locales con cuestiones religiosas. Pero lo hacen.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Conocimiento y creencia

La mayor parte de nuestros conocimientos son creencias, es decir, no se derivan de un análisis empírico de su contenido ni los hemos sometido a ningún tipo de prueba que permita la intersubjetividad. Creemos  por qué sí (credo quia absurdum) o porque siempre ha sido así, pero también por confianza en la fuente (autores, medios de comunicación, autoridades de diverso pelaje), o porque compartimos esa creencia con otros. En estos casos, "anclamos" nuestra creencia en otros y, precisamente porque compartimos, es por lo que creemos.
No hay escapatoria para la creencia. Por más que sigamos sometiendo a examen lo que creemos y abandonemos algunas creencias (por ejemplo, que la Tierra está fija y es el Sol el que da vueltas a su alrededor, como muestran los sentidos), la mayor parte de nuestros conocimientos seguirán siendo creencias y nada nos dice que sean verdaderas o falsas excepto esos criterios externos. Lo más que se puede hacer, en búsqueda de la verdad, es pertenecer a grupos diferentes (anclar nuestras creencias en grupos distintos) y, a ser posible, que esos grupos sean heterogéneos en su composición.
La ventaja de esta última opción es que genera una cierta tolerancia o, si se prefiere, un cierto respeto hacia las creencias de los demás. Cuando uno no sale de un grupo y, encima, es homogéneo, lo más probable es que sea intransigente ya que tiene asegurado el acceso a la Verdad.

sábado, 27 de noviembre de 2010

No es la política, estúpido

Ninguno de los partidos tiene la solución para los problemas que plantea la crisis. No hablo de España, que también, sino que otros hablan de los Estados Unidos. Después de haber pasado tiempos gloriosos predicando el "Estado mínimo" y que "el Estado no es la solución: es el problema", casi todos los que tal cosa decían se han lanzado en brazos del Estado esperando de su respectivo gobierno la solución de sus males... para encontrarse que el Estado ni era la solución ni era el problema. El problema venía de otro sitio y la clase política estaba inerme para responder al reto de la crisis. El problema venía de los que ganaban cuando en una fase diferente del ciclo económico sacaban todas sus ventajas del "Estado mínimo" y ahora, en una fase bien diferente, sacan igualmente ventajas de la ubre estatal a la que ordeñan de manera sistemática e inmisericorde. ¿Complicado? Pues sí. Y mucho más si se tiene en cuenta que los intentos de solución "nacional" no sirven de la misma manera e intensidad para los países centrales, para los emergentes, para los de "renta baja" y para los de "renta muy baja". Sin embargo, los que ganaban y ganan están por encima de los gobiernos: son los verdaderamente internacionalistas (la clase obrera es nacionalista: los proletarios son los que más patria tienen). Por eso no hay solución a escala gubernamental, sea quien sea el que gobierne. ¿No hay, entonces, solución? Podría producirse por efectos perversos de la codicia de esos internacionalistas (la cosmocracia, que la llaman otros). Por pura casualidad, como las veces anteriores, aunque siempre habrá quien se ponga la medalla de haber dado con la respuesta. Pero también podría darse que esta vez no hay solución ni siquiera por encima de los gobiernos. Tal vez sólo quedaría, como ya decía algún autor ya fallecido, organizarse a escala local para defenderse de los embates tan negativos del lío mundial. Y los que no sepamos o podamos organizarnos, pues tendremos que aguantarnos.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Fascinante China

Véase esta entrada de noticia qye publica el People's Daily on Line
The Economic Crime Investigation Department (ECID) of the Ministry of Public Security (MPS) has conducted more than 10 special anti-money laundering campaigns since 2002 and has solved more than 100 major cases and cracked down on more than 500 illegal private banks, with the amount of money involved topping 200 billion yuan. 
Para un país que se supone llevado con férrea mano por un llamado Partido Comunista, no deja de ser curioso, primero, que hayan existido tantos bancos privados e ilegales (aunque vaya usted a saber qué se entiende por tales) y, segundo, que en su vía china hacia el neoliberalismo se hayan puesto a controlar el lavado de dinero y los dichos bancos. Lo del lavado de dinero no es mucho. Los otros países centrales no creo que sean más eficientes en tal cometido. De hecho, si hay que hacer caso a las cifras del crimen transnacional, el mundo, a estas alturas, es una lavandería.
Y no hay por qué sonreír cuando se lee lo de un "llamado Partido Comunista". De hecho, es lo más frecuente en este mundo traidor. Por ejemplo, en Portugal todos los partidos tienen un nombre más a la izquierda de lo que realmente son. De las Españas, mejor no hablemos. Italia es una fiesta (y no sólo de bunga-bunga), Por eso son preferibles los nombres de partidos que no significan nada. 

martes, 23 de noviembre de 2010

Justas reivindicaciones

Los buenos prestidigitadores consiguen que miremos justo lo que es irrelevante. Por ejemplo, agitan una mano para que no miremos lo que está haciendo con la otra. Aplico ese principio a la política y me levantan sospechas de prestidigitación que la presidenta Kirchner vuelva a reivindicar la Malvinas (lo hizo el sábado, en el Día de la Soberanía Nacional). Cuando lo hicieron, en 1982, los militares de la Junta argentina pudo haber sido algo parecido, sólo que entonces hubo muertos. Las "recuperaciones intermitentes" son sospechosas. Como el ataque de Reagan a Granada (la isla, no la ciudad) al año siguiente, para "defender a unos estudiantes estadounidenses", tuvo todos los ingredientes de maniobra distractiva para asuntos presupuestarios internos.
Lo que ya no tengo claro es si se aplica el principio de la prestidigitación al asunto del Sáhara y Marruecos. Que el gobierno de Marruecos ha practicado la "reivindicación intermitente" es claro con Ceuta y Melilla. Pero que un representante del Frente Polisario diga ahora que podrían volver a la guerra me deja perplejo.

lunes, 22 de noviembre de 2010

FMI: como para fiarse

Se deben a Joseph Stiglitz algunas cáusticas observaciones sobre el funcionamiento del Fondo Monetario Internacional. Aunque, reconozcámoslo, reflejan las consabidas peleas entre instituciones hermanas (Stigltiz trabajó para el Banco Mundial), la historia que, creo recordar, cuenta en El malestar de la globalización  es sintomática: los técnicos del FMI acaban de entregar un informe sobre el país A, pongamos africano, al gobierno de dicho país. El informe incluye un buen diagnóstico de la situación y una serie de medidas que, según se desprende del trabajo empírico llevado a cabo por los expertos, deben aplicarse para que el país se "desarrolle". Hasta ahí, ningún problema. Pero es que resulta que esos expertos tienen que proseguir su trabajo en el país B, pongamos latinoamericano, y, llegados allí y después de arduos esfuerzos e investigación incansable, acaban haciendo las mismas recomendaciones al gobierno de B que las que habían hecho al gobierno de A. Hasta ahí, ningún problema aunque llame a asombro la coherencia ideológica de estos expertos. Lo que cuenta Stiglitz es que los expertos lo que han hecho es sustituir el nombre de A por el nombre de B, maquillar algunos detalles y dar exactamente el mismo informe a los dos gobiernos... con el agravante de que el procesador de textos utilizado no ha cambiado todos los nombres y todavía quedan párrafos, en el informe entregado en B, que siguen hablando de A.
Me he tenido que acordar de esta anécdota que refleja el universalismo neoclásico (la "ciencia" es universal y sus proposiciones valen para cualquier lugar del mundo, ya que son leyes científicas) o la pereza y prepotencia de unos bien pagados funcionarios al ver el informe de 2004 sobre Irlanda que publicó el dicho FMI. En él, aun reconociendo algunos pequeños problemas por ejemplo con la burbuja inmobiliaria, se presentan las políticas de su gobierno como ejemplares para otros países. El Tigre Celta de los años 90 ya había perdido alguno de sus dientes y los expertos daban algunos consejos (estereotipados) para adaptarse a la desaceleración del crecimiento irlandés. Ni una palabra sobre lo que ahora se ven como profundas debilidades del sistema. O no las vieron o no las quisieron ver.
El informe lo he visto a partir de un post de Juan Torres en el que añade que la situación presente tiene un antecedente inmediato (y posterior al brillante informe del FMI), a saber, un drástico programa de austeridad que, por lo que parece, no funciona. Y hay quien dice que no puede funcionar porque no está diseñado para resolver el problema sino para responder a los intereses de capas de la sociedad que siguen practicando la "lucha de clases" desde arriba: después de mí, el diluvio.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Camisinha

Me encanta la palabra portuguesa para referirse al preservativo. Hoy la "camisinha" es noticia hasta en las emisoras de radio al anunciar un inminente libro del actual Papa en el que se reconoce que el uso del preservativo es aceptable en "determinadas ocasiones" y, si lo que dicen es cierto, esas "ocasiones" podrían ser las del sexo en contexto de prostitución (supongo que femenina, pero también la hay masculina). Curioso que se acepte el preservativo al cometer un pecado mortal contra el sexto mandamiento, pero no es eso lo que me preocupa. Lo que me preocupa es la alharaca montada al respecto cuando es más que sabido que son muy pocas personas en el mundo (y muy pocos católicos) las que han hecho caso a la prohibición pontificia de la "camisinha". Antes, recuérdese su discurso en África, ni siquiera se podía usar para prevenir el VIH. Ahora, hasta en el sexo pecaminoso aunque, eso sí, si hay VIH de por medio.
Por lo que sé por investigaciones que he visto sobre los transexuales dedicados a la prostitución, uno de sus problemas es que los clientes no quieren usar el condón y no creo que sea porque piensan en Benedicto XVI ni que ahora vayan a cambiar de opinión.

Atentado inminente

Lo publicó Der Spiegel pero lo cito en lenguas que sí leo: el atentado terrorista contra Alemania, con detalles bien concretos de objetivos y medios, era inminente. Ahora la policía misma lo niega: no hay tal (cito dos y dos fuentes, para una y otra opción).
Siempre queda la duda de qué fue lo que produjo la primera noticia que después ha resultado falsa. Puede ser, sencillamente, un error de la revista que se lo inventó, que se creyó lo que le decía un "pirao" o que malinterpretó lo que "una fuente generalmente bien informada" insinuaba. También puede ser, en relación con esto último, una maniobra gubernamental para asustar a la gente y distraerla de otros asuntos más importantes. 
Pero también puede ser que el desmentido sea lo falso o porque ya se ha detenido a los posibles terroristas y se prefiere callarlo o porque no se quiere dar sensación de inseguridad por parte de un gobierno "fuerte". 
Como siempre, antes de aceptar la versión que encaja con los propios pre-juicios (anteriores al juicio, teorías, ideologías), conviene pensar en las alternativas y quedarse con la más verosímil, no con la que mejor encaja con dichos pre-juicios. Mi impresión es que Der Spiegel se precipitó y que los medios que confían en dicho medio se precipitaron al creérselo. Al fin y al cabo, una noticia como esa vende. O siempre viene bien tenerla a mano mientras dura la cumbre de la OTAN en Lisboa y, cuando termina, pues se acaba la noticia. Vaya usted a saber. Como con el nuevo complot para asesinar a Chávez.