miércoles, 30 de septiembre de 2009

Impuestos según convenga

Me referí el otro día a los distintos argumentos que juegan en anunciar y/o aplicar una bajada o una subida de impuestos.
Ahora tengo dos ejemplos: el de Merkel y el de Sarkozy.
Merkel hizo campaña electoral prometiendo, como los liberales-ahora en el nuevo gobierno-, rebajar los impuestos. Ahora dice que lo hará "cuando las circunstancias lo permitan", es decir, ad kalendas graecas. Si no sube los impuestos, tendrá problemas adicionales para pagar su deuda, contraída salvando Bancos y grandes empresas (eso se llama Estado del Bienestar para Ricos). Una cosa es predicar y otra dar trigo. En campaña todo vale. En el gobierno, algo menos. No podrá saltarse demasiado las promesas electorales, pero a estas alturas nadie piensa que un mitin sea un contrato entre el político y sus electores, así que se saltará las promesas probablemente, hasta que "las circunstancias lo permitan".
Sarkozy, para sus presupuestos del año que viene, va a aumentar unos impuestos y bajar otros. Inteligente. Los impuestos que bajan serán anunciados sobre los tejados a bombo y platillo como argumento electoral y los que suben serán puestos en práctica para mantener el estatalismo y, sí, sufragar la deuda del Estado en una tendencia disparada al alaza.
Si Merkel es un ejemplo de lo que podría pasar con el Partido Popular temporalmente en la oposición en España (una cosa es predicar y otra dar trigo), Sarkozy es un ejemplo de lo que podría haber hecho el Partido Socialista en el gobierno. Habrá que esperar a las próximas elecciones, cuando pierdan los socialistas y vuelva a haber un gobierno "popular", para ver en qué quedan unos y otros.

OTAN, de salida ¿qué?

El Partido Socialista (Obrero) Español hizo, estando en la oposición, una brillante campaña bajo el lema "OTAN, de entrada no". Con la ambigüedad calculada, a lo que parece, quería decir que no querían entrar o, también, que, de momento, que no lo tenían tan claro. Se entró con la promesa, de nuevo con los socialistas en la oposición, de que, una vez llegasen al gobierno, organizarían un referéndum para ver si era entrada o era salida.
Los socialistas llegaron al gobierno por la primera vez (después de muerto Franco, claro) y cumplieron su promesa del referéndum, sólo que ahora los que habían dicho que no, decían que sí. Felipe González amenazó con aquello de que si ganaba la salida, a ver quién era el guapo que gestionaba tal opción, que él, "sabiéndose" imprescindible, no lo iba a hacer y que mejor votar que sí. El joven socialista que había hecho campaña por el "de entrada, no", Javier Solana, terminó de secretario de la OTAN. Cosas de la vida.
Ahora les toca otro marrón. Rodríguez Zapatero había prometido sacar las tropas españolas de Iraq y en domingo (cosa poco católica, por cierto), justo el domingo siguiente a su triunfo electoral, decidió sacar las tropas de Iraq, razón por la que alguno de mis amigos pacifistas (no-españoles, no se crea) lo tienen en un pedestal.
Pero si la entrada en la OTAN había sido como resultado de complejas presiones de todo tipo desde el Mercado Común a ETA (le dediqué un librito al asunto), la salida de Iraq se hizo también con un precio: el de enviar tropas al vietnam del nuevo presidente estadounidense, que también querría sacar sus tropas de Iraq y que tiene que contentar al armamentismo con la guerra de Afganistán.
Entre una y otra hay diferencias. Lo de Iraq es cosa de los "gringos" explícitamente  y lo de Afganistán, formalmente, es cosa de la OTAN, esa institución que cumple ahora 60 jóvenes añitos.
Hay muchos motivos para suponer que la OTAN va a seguir existiendo otros 60, pero no todo está tan claro y Afganistán puede ser el principio del fin. Según una encuesta que citaba el Wall Street Journal, los partidarios de reducir o incluso de retirar sus propias tropas de Afganistán son en Rumanía, el 71%; en Polonia, el 68%; en el Reino Unido, el 60%; en Alemania, el 57%; en Italia, el 55% (y un gobierno dividido entre los que ya quieren irse y los que aguantan); España, 54%; Francia, 51%; Holanda, 50%; y los Estados Unidos, el 30 y creciendo. ¿Podría quedarse solo Obama?
Lo que ahora algunos como John Feffer piensan es que si Afganistán fue un desastre para el imperio británico y para el imperio ruso, ahora podría serlo, por lo menos, para el presidente Obama (su vietnam) y, con él, para la OTAN. Con tanto éxito sobre sus espaldas, incluído el de Kosovo, su ataúd sería el fiasco continuado de la guerra de Afganistán. Los chicos de la OTAN habían ido a lugares "amenos y graciosos", lejos de los enfrentamientos, pero los talibán y los señores de la guerra han extendido sus dominios y no hay más remedio que enviar más tropas para proteger las tropas que ya están desplegadas... con un aumento de ataúdes que vuelven a los países de origen generando un peso que, como bien vió Berlusconi, no es fácil de soportar por parte de un político en el gobierno y respecto a una guerra incomprensible para muchos, entre ellos yo.
Así que si, por fin, resultó que "de entrada, sí" y luego el pacifismo de los que creen que "si quieres la paz, haz la guerra" (y si defiendes la virginidad, no dudes en practicar cuantos más coitos mejor) les ha llevado a este callejón sin salida (porque no hay quien sea capaz de explicar en qué consistiría la "victoria"), los socialistas españoles podrían entrar en su segunda paradoja: defendiendo la OTAN y entrando en su estructura militar (que, si no recuerdo, no estaba previsto en el referéndum del "de quedarnos, sí"), colaborarían en el fin de la OTAN. Que, de entrada, no.

martes, 29 de septiembre de 2009

Plutocracia, teocracia

Es un lugar común hablar del "régimen de los ayatolá" en Irán, donde los Guardianes de la Revolución deciden quién va y quién no va de candidato a unas elecciones "libres" (libres de votar a uno o a otro, pero no libres como para que cualquiera pueda ser candidato). Es menos frecuente hablar del "régimen del dinero" en los Estados Unidos, donde los lobbies y las aportaciones dinerarias de las grandes empresas deciden no quién va o no va de candidato sino quién puede disponer del dinero necesario para llevar una campaña tan costosa como la de los Estados Unidos.
Open Secrets publica los datos. En el último ciclo político, los candidatos al Congreso que ganaron el escaño (de los 403 que querían ser reelegidos, 380 lo fueron) gastaron en media 1.372.539 dólares. Los perdedores, en media, gastaron 492.928. El Senado es un poco más caro: la media de los ganadores fue de 8.531.267 y la de los perdedores fue de la mitad (de los 30 que buscaron la reelección, 25 lo fueron, ya que lo "normal" es perpetuarse en el poder como un Uribe o un Chávez cualquiera).
Por supuesto, también aquí hay clases: para el Congreso, la campaña más costosa subió a más de 7 millones de dólares; para el Senado, a casi 22 millones.
Los Comités de Acción Política (los lobbies, PAC) estuvieron presentes, aproximadamente, con la mitad del gasto medio para el Congreso y con una cuarta parte para el Senado.
Estos datos también los ha comentado Tom Engelhardt que ha añadido un artículo de Arundhati Roy sobre qué está pasando con la democracia (y qué puede pasar en Cachemira entre la India y Pakistán).

Como se tendría que saber, España se encamina a ese sistema, sólo que se hará a la latino-católica y no a la anglosajona-protestante, es decir, se hará de tapadillo, con financiación ilegal de lobbies y empresas, amén de la corrupción política. Según Murphy, si algo puede empeorar, lo hará inexorablemente.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Nucleares, sí, gracias

Chomsky citaba hace unos días a Tucídides en un artículo de La Jornada que, como suele pasar, vale la pena leer. Decía Tucídides: Los fuertes hacen lo que quieren, y los débiles sufren como es menester.
Ahora véanse estas dos noticias que vienen juntas en el Financial Times de hoy, en Yon Kipur, día del perdón o del arrepentimiento:
  1. La India, que ya es potencia nuclear, va a aumentar su capacidad en ese terreno militar. De hecho, dice la noticia, va a disponer de una capacidad destructiva semejante a la de las grandes potencias y se corre el riesgo de una escalada armamentística con su vecino, también potencia nuclear, el Pakistán, con quien mantiene un viejo contencioso territorial. La India, por cierto, no ha firmado el Tratado de No-Proliferación Nuclear.
  2. La otra noticia, justo después de la anterior en la edición digital de dicho periódico, se refiere a Irán. Habla de las crecientes presiones sobre el gobierno de Teherán para que negocie su programa nuclear con la Banda de los Seis (las cinco potencias nucleares con poder de veto en el Consejo de Seguridad más Alemania). Desde Irán se sigue diciendo que su programa no está dirigido a la creación de armas nucleares (que todavía no tiene) y que respeta el Tratado de No-Proliferación Nuclear que sí ha firmado.
No es que Irán sea un país débil que "sufre lo que es menester", pero es comprensible que quiera ser un país fuerte para poder "hacer lo que quiera". Si hay confrontación nuclear entra la India y Pakistán, lo más que puede suceder es un "invierno nuclear" que acabe con una parte importante de la población mundial en el hemisferio norte, si no con toda. Una fruslería. Pero si Irán llega a ser potencia nuclear, Israel no se sentiría a gusto siendo la única potencia nuclear en la zona. Y eso sería intolerable, como es intolerable el armamentismo nuclear de Corea del Norte, tan cerca del ejército de los Estados Unidos en Corea del Sur y del Japón, aliado militar de los Estados Unidos hasta el punto de pagar las bases estadounidenses en el propio territorio.
Eso sí, hay una gran alegría por la propuesta de Obama ante Naciones Unidas sobre  el abandono de las armas nucleares. El Times of India lo cuenta con mucho desparpajo. Hay gente pa' to'. Y, por supuesto, hay una gran alegría, en la industria nuclear alemana-con fines pacíficos, por supueso- por el triunfo de Merkel y su coalición con los liberales: se acabó la moratoria que el antiguo socio en el gobierno, el SPD, había impuesto.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Vocabulario poco inocente

Mi primer salto al oír una palabra ha sido con el noticiario de una radio española de tendencia conservadora: se referían a Micheleti como "presidente de Honduras" y a Zelaya como "ex-presidente". Hay formas alternativas, como he podido oír en otra radio, algo menos conservadora (aunque todas lo son): Micheletti sería el "presidente de facto" y Zelaya sería el "depuesto presidente". Hay más posibilidades que se encuentran en la prensa escrita tanto en papel como digital: respectivamente, "golpista" y "presidente" o, por lo menos, "presidente accidental" y "presidente constitucional". El elegir una u otra es ya una declaración de principios y no viene tanto determinada por la realidad cuanto por la ideología de quien escribe o habla.
Y en un periódico español en papel leo que Ahmadineyad está dispuesto a permitir el acceso de la AIEA al "laboratorio clandestino". Ahí hay también una declaración de principios, pero es obvio que el susodicho laboratorio nuclear ya no es "clandestino". Lo fue: secreto, oculto, encubierto. Pero ahora el laboratorio es patente y público, cerca de la ciudad santa de Qom y con una serie de accesos bien visibles. Bien está que la Agencia acceda al laboratorio, pero no será ya (ni es) clandestino. Lo que, de momento, escapa a la observación es si el enriquecimiento de uranio es para conseguir energía o para construir bombas atómicas, que es un juicio de intenciones de momento aunque lo haga suavemente el New York Times, algo mejor que el español al que me estoy refiriendo (a todo hay quien gane, aunque la palabra sea "secret" o "covert"). Pero el laboratorio no es "clandestino".
Y eso que parece tan obvio, a no ser en caso de extremo pro-sionismo, deja de serlo en el caso de Honduras: cada una de las palabras es vista como obvia por sus defensores. Pero de inocentes, nada. Vuelvo a uno de mis textos favoritos que ya publiqué a propósito de la "globalización":¿Que vocabulario se terminará usando? Humpty Dumpty se lo contestaba a Alicia en el capítulo 6 de Alicia a través del espejo:
--No sé qué es lo que quiere decir con eso de la «gloria»-- observó Alicia.
Humpty Dumpty sonrió despectivamente.
--Pues claro que no..., y no lo sabrás hasta que te lo diga yo. Quiere decir que «ahí te he dado con un argumento que te ha dejado bien aplastada».
--Pero «gloria» no significa «un argumento que deja bien aplastado»--objetó Alicia.
-- Cuando yo uso una palabra --insistió Humpty Dumpty con un tono de voz más bien desdeñoso-- quiere decir lo que yo quiero que diga..., ni más ni menos.
--La cuestión --insistió Alicia-- es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.
--La cuestión --zanjó Humpty Dumpty-- es saber quién es el que manda..., eso es todo.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Calentamiento global

Le Monde de hoy publica la referencia a un estudio llevado a cabo por una institución dependiente del ministerio de ecología. Va en la línea del informe Stern y de los que periódicamente publica el IPCC de Naciones Unidas, pero sólo se aplica a Francia. Se trata, en los tres casos, de modelizar el comportamiento del medio ambiente en lo que respecta al agua, los bosques, las costas, canículas, la agricultura etc. y preguntar al modelo cómo reaccionaría si las temperaturas media se incrementasen, en media, una serie de grados. Estos modelos son, por definición, muy complejos y problemáticos. Complejos porque tienen que introducir numerosas variables y problemáticos porque nunca se sabe si se ha dejado fuera una variable demasiado importante y nunca se puede estar seguro de que la relación observada históricamente entre variables va a seguir en el mismo sentido y con el mismo peso. El artículo que cito es muy cauto en sus afirmaciones que recoge el informe que, por lo visto (no me he puesto a buscarlo), también reconoce que hay campos en los que la incertidumbre es máxima. Nada nuevo.
Pero lo que más me ha interesado es la reacción de un lector. Lo copio y lo pego:

Le Monde journal militant de la religion Réchauffiste... Quelle déception de voir le quotidien autrefois sérieux de Beuve-Méry promouvoir ces supputations pseudo-scientifiques à relent millénariste. Les uns "prévoient" une hausse des températures (de fait bienvenue pour la note de chauffage), les autres prophétisent carrément l’arrêt du Gulf Stream suivi d’hivers canadiens. Du grand n’importe quoi. Pour tenter d’avoir raison quoiqu’il se passe. Le plus rationnel est qu’il ne se passera rien.
 Frente a las matizaciones del periódico, la reacción desdeñosa de quien ve religión (religión del cambio climático) desde una postura mucho más extrema: rechaza el "pseudo-cientifismo", tacha de milenarista y termina con una afirmación gratuita: "lo más racional es que no pasará nada".
No tiene mucho sentido afirmar, sin más, que va a haber cambio climático. Pero el informe, tal como se cita, no lo afirma: simplemente calcula qué pasaría si cambiase la temperatura. Es racional, me parece. Lo que es irracional es negarlo sin más. Y si el informe está financiado por un gobierno (que puede encontrar interesante generar inseguridad en los ciudadanos para tenerlos más controlados), el negacionismo sabemos que está financiado por empresas que, en su cortoplacismo, no quieren que se hable de un asunto que podría reducir sus beneficios en el próximo trimestre. Y el que venga detrás, que arree. ¿Cuál es más religioso -en el mal sentido de la palabra-?

viernes, 25 de septiembre de 2009

Globalización y desglobalización

Un colega, "referee" para un artículo mío sobre el "auge y caída de la globalización", hace los siguientes comentarios para probar que sigue habiendo globalización y que es poco probable la desglobalización:
1. Para evitar o colapso do sistema financeiro, foi gasto um valor superior a toda o financiamento ao desenvolvimento do Terceiro Mundo durante mais de 50 anos. A salvação de empresas norte-americas e européias terá um custo muito grande para as finanças públicas e, especialmente, para políticas públicas destinadas às populações pobres e vulneráveis mesmo nos países centrais. A pesar disso, o sistema financeiro especulativo permanece sem controles. Inclusive, os CEOS e altos executivos continuam recebendo bonus milionários e golden parachutes mesmo quando as empresa não são rentáveis. O comportamento criminoso dos responsáveis pela crise não recebeu críticas públicas contundentes. Ou seja, a legitimidade do sistema não foi abalada.
2. As classes abastadas que aumentaram suas fortunas nos últimos 25 anos continuam com seus privilégios e pagam proporcionalmente menos impostos que os pobres.
3. Os paraísos fiscais que são estratégicos para a globalização neoliberal não foram afetados. Isle of Man, Gersey, Bahamas, Islas Cayman, Monaco, Liechtenstein, Luxemburgo e tantos outros continuam operando contas financeiras das grandes corporações internacionais.
4. As invasões militares dos Estados Unidos no Iraque e no Afganistão estão consolidadas.
5. A condenação do golpe de Estado em Honduras pelos Estados Unidos foi apenas verbal. A pressão sobre Cuba e Venezuela continua e o aumento das bases militares na Colombia é um exemplo de como o poder imperial continua se manifestando. A considerar, também, a recriação da IVª Frota Naval para atuar no Atlantico Sul.
6. A hegemonia cultural nas artes, no cinema e na música não foi abalada.
7. As práticas filantrópicas de ongs dos países centrais continuam prejudicando as populações nativas da África, América Latina e Ásia.
8. As grandes corporações não quebraram as patentes de medicamentos essenciais para o combate de doenças no Terceiro Mundo.
9. O dumping e o protecionismo do Primeiro Mundo no comércio internacional continuam existindo com muita força.
10. Persiste o patentamento genético dos recursos naturais no Terceiro Mundo o que trará custos muito altos para suas populações no futuro.
11. Estados Unidos e Europa Ocidental continuam sendo responsáveis por mais de 80% da poluição ambiental do planeta e, recentemente, “exportando” produtos tóxicos para o Terceiro Mundo ou jogando-o no mar da costa oeste da Africa.
12. Por fim, o mais importante: o modelo industrial intensificado pelas grandes corporações e baseado no hiperconsumo, no transporte individual e na exploração predatória da natureza não foi alterado.
A discussão sobre esses e muitos outros processos permite avaliar o real sentido da globalização ou de uma improvável “desglobalização”.
Dejando de lado las matizaciones que ya he hecho aquí sobre el caso de Honduras, no tengo ningún problema con las observaciones que hace el anónimo colega y que no afectan para nada a mi artículo. En él no sostengo que el sistema mundial esté dejando de funcionar con las reglas con las que viene funcionando estos últimos siglos. Creo, más bien, y como él, que algunas de las medidas que se están aplicando en esta crisis se hacen según esas reglas del juego, sin alterar su lógica básica.
Podemos discutir si el vaso está medio lleno o medio vacío: es cuestión de apreciación, no de hechos. Como lo de Honduras. Lo que sí puede verse es si el vaso se está llenando o vaciando y si, desde ese punto de vista, se están produciendo cambios importantes en el sistema. Se han producido en estos 25 años y se están produciendo ante nuestros ojos si no nos ciega la ideología o la inercia intelectual. Esos cambios podrían llevar a su cambio más profundo si hubiese grupos sociales con capacidad de producirlo. Pero que no los haya no quiere decir que el sistema permanezca inalterable. Sí que cambia y algunos de los sentidos en los que se ha usado la palabra globalización muestran hasta dónde se está cambiando. No en la lógica básica, pero sí en elementos relativamente importantes.
Lo que no tiene sentido es pretender que alguien monopoliza el significado de la palabra globalización o desglobalización, ambas suficientemente polisémicas como para desconfiar de los que afirman conocer el "verdadero" significado de la palabra. Diga lo que diga el DRAE, es cuestión de poder, como sucede con Humpty Dumpty y pongo a un lado de este blog con el dibujo de Alicia.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Impuestos

Un fantasma recorre Europa, por lo menos desde Alemania a la Península Ibérica: el de si hay que subir o bajar los impuestos, aunque unos lo hacen en plena campaña electoral y otros, más cautos, lo plantean con mucha antelación. Son varios los argumentos que se utilizan por parte de tirios y troyanos.
El primero es, obviamente, el electoralista. A (casi) nadie le gusta pagar más impuestos y hay que edulcorarlo de alguna manera para que no se convierta en un argumento para votar a los que dicen que los van a bajar y es de esperar que no lo hagan como papá Bush que, en su campaña para llegar a la presidencia, dijo aquello de "read my lips: no new taxes" y así fue: no aumentó los impuestos pero aumentó las tasas.
Lo segundo es el estatalismo, la idea de que el Estado debe resolver muchos problemas para lo cual necesita más dinero. El Atlántico divide a la OCDE en dos grupos: a un lado, los que desconfían del gobierno central y no quieren que se meta en asuntos para los que necesita más impuestos, por ejemplo, una reforma sanitaria. Al otro lado, los que esperan que el gobierno central les resuelva una gran cantidad de problemas sobre todo de seguridad, aunque no siempre estarán dispuestos a aportar dinero. Es lo que se llamó la "crisis fiscal del Estado": las demandas al Estado aumentan y la propensión a sufrargarlas mediante impuestos disminuyen, así que el Estado tiene que recortar gastos (normalmente sociales) para solucionar la necesidad de gastar más porque se lo pieden los electores y la dificultad de financiar ese gasto.
El tercer argumento, muy usado cuando se trata de subir impuestos, es el clasismo: que los que más tienen paguen más. Eso es, al fin y al cabo, el pacto del Estado del Bienestar: los ricos pagan más y los pobres no hacen la revolución porque les "gotea" (trikle down) la riqueza de "los de arriba" mediante lo que han aportado a las arcas de ese Estado del Bienestar. Como últimamente, en la crisis, el Bienestar ha sido para Bancos y grandes empresas, las afirmaciones clasistas suenan a vacías de contenido y, a lo más, se queda en un intento de recortar los "bonus" que reciben los altos ejecutivos de nuevo con dos modelos: el que los corta para todos (en realidad, que dice que los va a cortar, pero del dicho al hecho hay un buen trecho) y el que los vincula al beneficio (que es de sentido común: una empresa que tiene pérdidas no debería aumentar los ingresos de los que no la han sabido llevar bien).
Pero el argumento que más me interesa (y encuentro a faltar) es el de lo que llamaría el "democratismo". Muy sencillo: ni los tirios ni los troyanos pueden asegurar que su receta vaya a funcionar para salir de la crisis y ninguno asegurará que va a favorecer a "los de arriba". Nadie posee la verdad y la teoría económica, a estas alturas, no es una gran ayuda. Se puede argumentar con ejemplos (qué sucedió en tal sitio en tal año cuando gobernaba Pepito como efecto de los impuestos), pero los ejemplos no prueban nada aunque no sea más que porque no hay dos situaciones idénticas, son muchas las variables que intervienen y nadie puede asegurar, a estas alturas, que las políticas de oferta (neoliberales) son mejores universalmente que las políticas de demanda (keynesianas). Ni para un mismo país. Se hace, sí. Y es entretenido ver la discusión. Pero, para nuestra desgracia y nuestra suerte, sólo queda un remedio: el voto. Y si no funciona, se vota al otro sin garantías de que la nueva receta, en la nueva situación, funcione como habría funcionado en el caso de que los anteriores la hubiesen aplicado. La grandeza de la democracia es que se puede cambiar de errores gubernamentales. La debilidad es que hay que esperar a las siguientes elecciones, y más en países, como los Estados Unidos, en los que se producen con fecha fija.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Cambio climático

¿Por qué no hay acuerdo sobre el "qué hacer" a propósito del cambio climático?
Primero, porque no hay un diagnóstico unánime: ni en qué consiste la cosa ni cuál es la causa que la produce. Como ya he contado en otras ocasiones, en parte gracias a los "buenos oficios" de las empresas que prefieren que no se hable del asunto y han "untado" a medios de comunicación, periodistas y radiopredicadores/ telepredicadores, fundaciones para el análisis social y departamentos universitarios.
Segundo, porque no hay unanimidad, en el caso de que el diagnóstico llegue a un acuerdo de mínimos, en qué se tendría que hacer y, sobre todo, quién tendría que hacerlo. El esquema de que el que emite paga no es el mismo que el de el Estado regula para que no se emita y casan mal con el esperar que la buena conciencia de los ciudadanos les lleve a portarse bien medioambientalmente hablando. Y tampoco está claro si es un problema de todos los países o sólo de los que realmente son los máximos responsables, a saber, la China y los Estados Unidos.
Tercero, porque se aplica la "teoría del gorrón". Dado que estamos todos en el mismo barco (sólo tenemos un Planeta), y visto que actuar en esos términos mínimos supone perder competitividad o, peor, reducir los beneficios (que es el motor del sistema), los actores de un país pueden pensar que si todos los demás se portan bien, ellos se pueden portar mal. Lo que hagan estos "malos", si todos los demás son buenos, no tendrá mucho impacto en el Planeta pero sí lo tendrá en la economia de los "malos". Pero como esto lo piensan todos, pues un bonito caso de "dilema del prisionero": lo óptimo sería que todos lo hiciesen, pero lo real es que, como cada cual piensa ser el más "listo" y "aprovechado" de la buena voluntad de los demás, pues unos por otros la casa sin barrer.
Y cuarto, porque la única ideología realmente dominante a escala mundial es el nacionalismo en todas sus variantes (económico, político, cultural, militar). Ya lo dijo papá Bush en la Cumbre de Rio: "si firmo ese protocolo perderé votos en Detroit. Y a mí me votan en Detroit". My country right or wrong.
A todo esto, la propuesta española de dedicar un 0,7 al asunto me parece un sarcasmo. En la mejor de las hipótesis, un brindis retórico al sol.

martes, 22 de septiembre de 2009

Complejo militar-industrial

La frase se debe al general Eisenhower. La utilizó en su discurso de despedida como presidente de los Estados Unidos. Lo que venía a denunciar (ex-presidente y general) era que un "complejo militar-industrial", un entramado de intereses militares y empresariales, tomaba decisiones por encima de los intereses del país. Al margen de que no era, ni es, infrecuente que los militares retirados pasen a empresas del armamento y allí se encuentren con ex-funcionarios del ministerio (departamento) de defensa, el sector del armamento tenía, y tiene, un peso tal en la economía del país que puede movilizar numerosos recursos para "orientar" convenientemente las decisiones de los parlamentarios cuando no de los ejecutivos mismos. Todo ello contando con que ese peso, en empleos y exportaciones, lo hace un sector particularmente digno de ser mimado y cuidado.
El esquema es sencillo: el dinero público va a las empresas privadas y éstas, en pos del beneficio, procuran sacarle todo el jugo posible a esa inversión, cosa que no excluye el sobrecoste y la corrupción pura y dura. Era (es) un sistema retóricamente antikeynesiano que practicaba un keynesianismo invertido y pervertido, pero keynesianismo: inyección de dinero público para crear demanda.
La Unión Soviética también, como Pascal, "avait son gouffre, avec lui se mouvant". Algunos detalles y anécdotas ha habido que esperar tiempo para conocerlos, pero la lógica de fondo era la misma: para defender al país, se defendían a sí mismos antes que a nadie. La gran diferencia consistía en que el complejo soviético era, por definición, estatal y en él estaba totalmente ausente la lógica del beneficio. Bastaba con la lógica de cumplir con el Plan para lo cual podía bastar corromper al funcionario encagado de justificar el cumplimiento, amén de la posibilidad de practicar la "pipriska", detrayendo del erario público alguna parte para el consumo.
En ambos casos el sector del armamento, en su funcionamiento real, era retardatario para la economía del país, pero mucho más lo fue en el caso soviético que en el estadounidense. Al final, los soviéticos tuvieron que optar entre "cañones y mantequilla" y se quedaron sin ninguna de las dos. En cambio, el complejo militar-industrial estadounidense sigue campando por sus respetos. El país es el primer exportador de armas del mundo, así que habrá que cuidar al sector, no se nos costipe. Y si hace falta montar alguna guerra en alguna parte remota del Planeta, pues se monta.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Informe Goldstone

Richard Falk, al que, si no recuerdo mal, se le negó el acceso a Israel aun yendo comisionado por Naciones Unidas, comenta el Informe Goldstone, cómo este último no acababa de decidirse a aceptar el encargo de la ONU y cómo lo hizo porque cree en las comisiones de investigación que buscan los datos y esperan el imperio de la ley. Me extraña que una persona de su trayectoria (Sudáfrica, ex-Yugoslavia) se crea lo del imperio de la ley.
Algún comentarista español, conocido por sus querencias pro-israelíes, desdeñaba el pasado día 18 en el ABC (que leí en papel) el informe por "antisemita" según el peregrino argumento de que todo lo que pone sobre el tapete las cosas que hace mal el gobierno de Israel se hace por oscuras motivaciones antisemitas. Conviene recordarlo: antisemita es el contrario a los semitas (y tan semitas son los judíos como los árabes, pero no los iraníes); antijudío es el contrario a todo lo judío y los judíos son una religión, no un pueblo (y algunos musulmanes o cristianos son antijudíos); antisionista es el contrario a determinadas políticas ocupacionistas y expansionistas de algunos judíos (no de todos y, de hecho, hay judíos contrarios al sionismo); anti-israelíes son los contrarios a la existencia del Estado de Israel (en cuyo parlamento se sientan algunos árabes y algunos israelitas de origen judío pero no practicantes; también hay judíos anti-israelíes); y anti-gobierno actual de Israel son algunos israelitas que no les votan, algunos informes como el de Golstone y algunas personas en el mundo que, como es mi caso, defiendo la existencia del Estado de Israel, respeto la religión judía mientras me respete y no se meta en mi vida, y no creo que exista una "raza" judía malvada, malévola, maldita, pero no comparto las ideas del sionismo y las políticas del actual gobierno israelí no me gustan nada. Eso no me convierte en un defensor a ultranza de los palestinos, peleados entre sí, con algunos muy enfurecidos, aunque, como no soy antisemita, me reduzco a defender su derecho a tener un Estado y, como David frente a Goliat, comprendo (pero no legitimo) las reacciones de algunos palestinos. Me cuesta más comprender, aunque lo hago (tampoco legitimo) los excesos de la reacción israelí, que es lo que denuncia Goldstone.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Los periódicos son empresas

Hay un cierto revuelo en España, a derecha e izquierda, por lo que se supone que es un cambio de orientación ideológica de un periódico de Madrid que habría pasado de "socialista" ("felipista" dirán otros) a criticar en páginas y páginas al actual gobierno del Partido Socialista. Hoy dedica seis o siete páginas al asunto y, eso sí, hay una columna del "defensor del lector" diciendo que no hay tal.
No sé de qué se extrañan. Se dan dos situaciones:
1- un periódico vende lectores a sus anunciantes y, para ello, estudia a qué nicho del mercado debe dirigir su producto para atraer lectores vendibles a los anunciantes. La línea ideológica no le preocupa si no es como imagen de marca con la que fidelizar a una clientela y mantenerla suficientemente estable como para hacer negocio con los anunciantes. Podrán cambiar, pero no mucho, a no ser que ya tengan al lector muy fidelizado. Pero, de todas maneras, cambiar el producto es siempre un riesgo y se correrá si el anunciante lo requiere, no si lo requiere el lector, que es el último de la fila aunque se le halague y adule de manera falsaria. Obsérvese que los cambios de propiedad de un periódico no suelen traer sino muy pequeñas modificaciones en su línea (editoriales, titulares, pies de fotos, que es donde se ve por dónde va el periódico).
2.- un periódico vende visiones de las cosas según los intereses de su empresa madre que, a su vez, tiene otros intereses al margen del periódico y más si es multinacional. Son frecuentes los casos (y tengo documentados algunos) en los que la misma empresa "defiende" una cosa en el país A y la "rechaza" en el país B. Para el caso en que estoy pensando, en A vende libros, además del periódico, que compra el gobierno y en B recibe anuncios de perjudicados por esa cosa hacia la que en un sitio es favorable y en el otro es contrario, sea una decisión del gobierno de A o algo parecido. Pero, como he dicho, nada es eterno y se puede cambiar siempre que no se pasen ciertos límites y se pierda la imagen de marca.
Se puede decir que la "ideología" es parte de una imagen de marca, pero que difícilmente se mueven los periódicos por ideologías realmente. Se mueven por intereses y el interés básico en el sistema en que vivimos es claro: el incremento del beneficio.
La prensa de partido fracasó en España. Y la prensa de religión también. Eso sí, hay periódicos que se dirigen al segmento católico del mercado y periódicos que lo hacen al segmento ateo/agnóstico/indiferente.
Pero el problema se plantea cuando una decisión tomada por razón de intereses empresariales extra-periódico cambia la imagen de marca del periódico para el que ya hay una alternativa que le disputaba ese espacio. La alternativa debe de estar frotándose las manos.

sábado, 19 de septiembre de 2009

La próxima crisis

Un amigo, de mi misma edad por cierto, pero que sigue trabajando en la empresa que dirige, me comentó, obviamente en broma, cuando supo de mi jubilación, que ya había que alimentar a otro parásito (o algo así) con el trabajo de los que seguían activos. La lógica, al margen de la broma amistosa, es clara: los que trabajan y cotizan pueden sentirse "explotados" por los que ya no trabajan y, sin embargo, perciben una pensión, contributiva o no contributiva, máxima o mínima, que esa es otra.
El problema es qué sucederá con los jóvenes que ahora cotizan para pagar mi pensión.
Extrapolemos ahora una situación como la presente suponiendo que las crisis son periódicas en el sistema mundial. Digamos que tomamos en serio los ciclos económicos de los que hablaba Kondratiev y recogió Schumpeter: hubo una larga crisis que comenzó en el 29 del siglo XX y ha habido una (larga?) crisis que comenzó en agosto de 2007. Como doy por supuesto, visto lo visto, que el sistema capitalista va a perdurar (todo lo que se hace en estas fechas para "solucionar" la crisis es, en realidad, un modo de afianzar el sistema en el que no hay fuerzas sociales organizadas para cambiarlo más allá del blablabla), tiene sentido preguntarse cómo será la próxima.
Respuesta: ni idea. Pero hay algo que sí puedo imaginar y es qué pasará con el creciente número de ancianos que puebla el Planeta. Si ahora mi amigo lo dice en broma (e insisto en que tiene mi edad), no es de excluir que en la próxima crisis se envíe a los ancianos directamente a la cámara de gas. "Cuando el destino nos alcance" o "Soylengreen". Ya se le ocurrió a otro antes que a mí. Problemas con la alimentación, problemas de financiación de la seguridad social (pensiones y sanidad) y muchos, muchos  ancianos. La cadena se romperá por el eslabón más débil.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Ius in bello

Una organización sueca ha protestado por la entrada del ejército estadounidense en uno de sus hospitales en Afganistán a la búsqueda de heridos talibán. Violencia sobre violencia, no han respetado nada. El derecho del más fuerte que, si le soplan suavemente, denunciará la violación de la convención de Ginebra. Vergüenza.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Cristianos sionistas

Un interesante artículo del director de CUFI, Cristianos Unidos a favor de Israel, Christian Zionists en breve, a los que me he referido alguna vez. Se trata de cristianos que encuentran en su Biblia el precepto de apoyar al gobierno de Israel en una muy peculiar y ucrónica manera de leer sus textos sagrados: Salmos 122:6, Isaías 62:1; ó Génesis 12:3. No invento: está en su página web. Y es ucrónico porque está fuera del tiempo pretender que la Biblia dé instrucciones sobre qué hacer 2.000 años después de ser escrita sobre asuntos bien concretos como Irán, la propuesta de paz-por-territorios o la de dos-estados o los asentamientos ilegales. 
En el artículo citado al principio, su autor niega que los Cristianos Sionistas sean fundamentalistas para lo cual hace su propia definición de fundamentalismo y así se escapa. Pero fundamentalista es el que lee su texto sagrado (sea la Biblia, el Corán o el Capital) literalmente, sin ningún tipo de interpretación histórica y suponiendo que tiene respuesta para todos los problemas que a uno se le pueda ocurrir.
Nada que objetar a que los creyentes se asocien para objetivos extra-religiosos. Hay Cristianos para el Socialismo y hay Cristianos Sionistas. Y forma parte de la necesidad de las religiones el asociarse para confirmarse en la propia fe, ya que no hay otro modo de "probar" la verdad de las propias proposiciones. Pero de ahí a pretender que porque se lee un texto sagrado de una determinada forma ya por eso se tiene la Razón y la Verdad de manera universalmente aplicable, hay un largo trecho. Los que no son de esa religión siempre podrán decir que con ellos no va la cosa.
Y siempre suena a una cierta estafa intelectual cuando lo que sucede es que se toma una posición politica (la que sea) y después, afanosamente, se encuentran textos que prueban que la postura es la que Dios quiere. Se puede hacer con la paz, la guerra, el anti-sionismo (hay judíos que leen su Torah de forma que el Estado de Israel se convierte en una abominación, ya que no puede existir antes de que llegue el Mesías), el hiper-liberalismo (enriquecéos), el izquierdismo, la homofobia, la tolerancia, la compasión, la intransigencia y así hasta nunca acabar.

Toda política es local

Tal vez haría falta una política mundial, pero no existe. Toda política es local, incluida la de los Estados Unidos y sus numerosas bases militares en todo el mundo. Hace años que Samuel Huntington explicó con mucha claridad que la política exterior estadounidense tenía que interpretarse en términos locales (“Intereses exteriores y unidad nacional”, Política Exterior, XII. 61 (1998) 177-198). Pensar localmente y actuar globalmente, que diríamos. Los problemas con Cuba no son con su régimen sino con los electores cubano-estadounidenses de Florida. Ahora ha sido Immanuel Wallerstein (Commentary 265) el que ha explicado que el militarismo mundial de los Estados Unidos tiene más que ver con las actitudes de los ciudadanos estadounidenses (su nacionalismo, su idea de "pueblo elegido" con derechos sobre todos los demás, su "destino manifiesto") que con el imperialismo en sí mismo.
Por eso lo dicho por el probable nuevo embajador de los Estados Unidos en España, Solomont, en su "hearing" para ver de nombrarlo, sobre la precipitada salida de Kososo del ejército español ha de entenderse en términos locales igual que, sabido su judaismo, deben entenderse en ese contexto sus propuestas de diálogo hacia los musulmanes.
Pero lo mismo pasa con las referencias de Evo Morales, en su visita a España, sobre la "invasión" española a América (Latina): el 6 de diciembre hay elecciones presidenciales en Bolivia y el presidente Morales venía de un mítin con posibles electores. El jesuita José Gramunt hablaba de ello ayer en su columna en La Razón (periódico de PRISA publicado en La Paz, Bolivia). Tal vez la neoconquista actual sea mucho más insidiosa y el "proyectorado" (como lo llama Rodríguez Carmona) sea igualmente discutible. Pero de eso no habla el presidente. Y a los radiopredicadores que ayer se encendían en plan despectivo, racista y clasista contra Morales habría que decirles que se comprende que ellos también hagan política local: la española, por supuesto.
Los gobiernos latinoamericanos no pedirán disculpas por lo que han hecho desde la Independencia contra los indígenas. Tampoco el gobierno boliviano, gobierno al fin y sucesor de sus antecesores. Y el gobierno español tampoco lo hará, aunque probablemente tenga menos motivos: no es sucesor del gobierno de los reyes Habsburgo. En ambos casos no pedirán disculpas por los mismos motivos que nada tienen que ver con la verdad histórica. Los motivos son locales. Política local.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Democracia y transparencia

Para que haya democracia que merezca tal nombre los ciudadanos deben tener un mínimo de información sobre el funcionamiento de su sistema. Así, por ejemplo, si un diputado se empecina en una determinada opción, debe ser posible saber por qué lo hace y, como sucede en los Estados Unidos, conocer si lo que está defendiendo con tanta pasión como para insultar a un presidente llamándole "mentiroso" se debe al dinero que ha recibido del correspondiente lobby. Este es el caso con el que comienza un Tomgram
Congressman Joe ("You lie!") Wilson is undoubtedly not completely ignorant about how our health care system actually works. After all, in the course of his career, according to the Center for Responsive Politics, he's received $244,196 in contributions from the health-care profession -- and that doesn't even count another $86,150 from the pharmaceutical industry or the $68,000 that came in from hospitals and nursing homes.
Primero, me parece muy bien que se considere poco aceptable ese tipo de insulto a quien representa al país en su conjunto. De hecho, debe de ser una de las pocas veces en que, en sede parlamentaria por lo menos, se ha interrumpido con un "you lie" a un presidente. Cierto que en otros parlamentos, como el inglés, se gritan más unos a otros, (y no te digo en Corea del Sur, Taiwán, Ucrania o Australia) pero la mayoría de comentaristas que he leído sobre el incidente estadounidense no estaban de acuerdo con tal comportamiento, en parte, también por sus componentes racistas en este caso. Las formas son las formas (otra cosa es que la gente se manifieste en las calles contra la política de dicho presidente al que se le insulta llamándole "socialista" y al que se le atribuyen aviesas intenciones sobre la eutanasia).
Segundo, me parece admirable que se sepa que sus posiciones sobre la reforma sanitaria pueden estar apoyadas por 400.000 dólares que ha recibido oficialmente (¡oficialmente!) de los implicados en el asunto.
Una democracia admirable, sin duda. Y si se me dice lo de que "business politics" y lo de cómo los medios de allí manipulan a la opinión pública y la distraen con tonterías para que no vean los problemas de fondo y lo de que la transparencia sea sólo formal ya que pocos acceden a la información relevante, mi contestación es sencilla: puede ser peor, por ejemplo España.

martes, 15 de septiembre de 2009

Nacionalismo económico

La burguesía, al explotar el mercado mundial, da a la producción y al consumo de todos los países un sello cosmopolita. Entre los lamentos de los reaccionarios destruye los cimientos nacionales de la industria. Las viejas industrias nacionales se vienen a tierra, arrolladas por otras nuevas, cuya instauración es problema vital para todas las naciones civilizadas; por industrias que ya no transforman como antes las materias primas del país, sino las traídas de los climas más lejanos y cuyos productos encuentran salida no sólo dentro de las fronteras, sino en todas las partes del mundo. Brotan necesidades nuevas que ya no bastan a satisfacer, como en otro tiempo, los frutos del país, sino que reclaman para su satisfacción los productos de tierras remotas. Ya no reina aquel mercado local y nacional que se bastaba así mismo y donde no entraba nada de fuera; ahora, la red del comercio es universal y en ella entran, unidas por vínculos de interdependencia, todas las naciones.
Tal vez a alguien le suene, aunque eso de la "burguesía" suene a raro. Pero si se quitan algunas peculiaridades de vocabulario, el texto podría ser una descripción de esa novísima "globalización" que nos invade. Sí: el texto es de 1898, y quitando algunas palabritas podría servir para los que siguen hablando de "globalización". Y sin embargo...
El caso de Opel es bastante significativo. Tal vez el comercio de mercancías sea universal, pero el empleo es local, el impacto en las empresas subsidiarias es local y la "imagen" del país es local. Es decir, que afecta a los gobiernos locales haya o no haya globalización. El "globalblabla" se viene abajo cuando se ve cómo reacciona el gobierno de Aragón ante la posibilidad de que Figueruelas esté entre los más de 10.000 empleos que la empresa (ahora Magna) va a cerrar en Europa. Puro nacionalismo económico en lo que se está discutiendo hoy en Alemania al respecto. Ni el "globalblabla" ni el Manifiesto Comunista (que no otro es el texto inicial). Claro que hay cosas globales, pero lo local está en auge visible. Buy American!
Y que hay cosas globales, parece que sí es cierto, pero no se refiere tanto a las mercancías, el empleo, las migraciones o el comercio. El dinero es global y se mueve irrestricto de un lugar a otro... para encontrar las políticas fiscales locales y la lucha local contra la evasión de capital y los abusos en los "bonos" a brokers y bancarios. 
Si con Thatcher y Reagan la moda fue bajar los impuestos a los ricos (y hay quien dice que ahí reside la raíz última de la crisis que se hizo visible con las "subprime" en 2007 y reventó con Lehman Brothers en 2008), la moda ahora es subir los impuestos a los ricos y controlar sus abusos bien poco coherentes con el supuesto mercado de infinitos ofertantes e infinitos demandantes, todos ellos con libertad para elegir y con información completa. Vaya mito. Pero el caso es que en los Estados Unidos, Reino Unido, la India, Alemania, Holanda, Francia, Irlanda, Italia o Bélgica o se les van a subir los impuestos a los más ricos o se ha hecho ya o, en cualquier caso, se les acabó el "free lunch". Decisiones locales para un problema mundial. Eso sí, en España parece que aumentarán los impuestos indirectos y se dejará tranquilos a los hiper-ricos que, pobres (e inocentes), bastante tienen con sufrir la crisis.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Sequía general

California, México, Iraq, la India, Kenia tienen en común haber tenido este año una sequía fuera de lo habitual mientras se abre un paso navegable en el Ártico. Si la tendencia va a seguir o no, eso está por ver. Los partidarios del cambio climático (ecologistas fanáticos) dicen que sí, los contrarios a la hipótesis del cambio climático (vendidos a las empresas interesadas en el negacionismo) dicen que no. Por suerte o por desgracia, se verá.
Pero, mientras tanto,  y aunque ayer llovió en mi pueblo por encima de lo habitual, parece que las guerras del agua van a ser reales. Pienso en el río Litani, en el Líbano junto a Israel, o en el Éufrates y Tigris. O, si se prefiere una previsión menos vistosa, se van a ver los "refugiados de la sequía" yendo de un sitio para otro e incrementando la demanda de agua allí a donde vayan. Un interesante Tomgram al respecto.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Tres pensamientos, no uno

Tenemos, en primer lugar, a los continuadores, inasequibles al desaliento, de la ortodoxia del mercado, la competitividad en la globalización y todo eso a lo que ya he hecho una referencia a propósito del informe del Foro Económico Mundial de Davos.
Hoy he leído la traducción al castellano de un artículo de Walden Bello sobre la desglobalización publicado orginalmente en Foreign Policy in Focus. Está en las antípodas. Estos son sus 11 puntos convenientemente aligerados y que pueden leerse como una negación sistemática de los 12 pilares de la competitividad del antedicho informe. Esto es lo que propone Bello que habría que hacer:
1. La producción para el mercado interior (...) antes que (...) para los mercados de exportación.
2.(...) producción de bienes a escala comunitaria y a escala nacional (...)
3. política comercial (...) para proteger a la economía local de la destrucción (...)
4.La política industrial (...) para (...) robustecer al sector manufacturero.
5.(...) redistribución equitativa del ingreso y de redistribución de la tierra (... para) crear un mercado interno (...)
6.Restar importancia al crecimiento, dar importancia a la mejora de la calidad de vida y maximizar la equidad reducirá el desequilibrio medioambiental.
7.(...) desarrollo y la difusión de tecnología que se compadezca bien con el medio ambiente (...)
8.Las decisiones económicas estratégicas no pueden abandonarse ni al mercado ni a los tecnócratas. En cambio, (...) sujetas a la discusión y a la elección democráticas.
9.La sociedad civil tiene que controlar y supervisar constantemente al sector privado y al Estado(...)
10.(...) "economía mixta" que incluyera cooperativas comunitarias, empresas privadas y empresas estatales y excluyera a las corporaciones transnacionales.
11.Las instituciones globales centralizadas (...) substituidas por instituciones regionales fundadas (...) en principios de cooperación
 ¿Hay vía media entre los extremos aparentemente tecnocráticos pero igualmente ideológicos y las utopías explícitamente ideológicas, no positivas sino normativas? El informe del Foro Económico Mundial es ideológico bajo capa de empirista. Al elegir unas variables y no otras (que son numerosísimas las posibles), ya está optando e, implícitamente, está diciendo: "Si quieres ser competitivo, haz lo que tu estadio de desarrollo (es decir, el informe, es decir, los autores) te pide". Bello no se esconde detrás de las estadísticas y las fórmulas matemáticas (mucho menos con integrales). Dice directamente lo que cree que habría que hacer. Dos extremos, pues. ¿La alternativa?
Se me ocurre una para los que lean inglés: el discurso del primer ministro Wen Jiabao en el Davos de Verano celebrado estos días en Dailan, China (no busque en los periódicos españoles, que están dedicados a tonterías). Hay referencias aquí (discurso completo) y aquí. Ya puestos, véanse los eslogans que el Partido Comunista Chino propone para celebrar los 60 años de la Revolución. Por supuesto que hay mucha retórica en todo ello y no siempre va acompañada por prácticas correlativas. Pero como sucede con las cosas de Sala-i-Martin para el otro Davos o lo de Bello para la progresía.
La propuesta de Stiglitz, Sen y Fitoussi, aun teniendo implícitos mucho más sensatos que el fundamentalismo del Foro y, por tanto, siendo más aceptable, se queda en una propuesta para medir no tanto el Producto Interno Bruto cuanto la Felicidad.
Si lo que se trata es de elegir retóricas, prefiero la de los chinos. Será porque hoy me he jubilado voluntariamente y nadie ha compartido mi júbilo.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Error (in)voluntario

El "peligro ruso", se decía. O el oso ruso, o el peligro soviético, o la amenaza comunista. En la Guerra Fría no se jugaba: la cosa iba de MAD, Destrucción Mutua Asegurada, como demostraron Carl Sagan y sus colegas en un lado, y su contraparte soviética por el otro. Terminada la Guerra Fría ambos equipos se encontraron y contrastaron sus estimaciones sobre el "invierno nuclear", el número de megatones que harían falta para reducir drásticametne la población humana en el hemisferio norte. Para empezar, 80 millones de soviéticos.
No se niega. Pero lo que ahora se sabe, y lo acaba de publicar el National Security Archive, es que la CIA, por un lado, exageró el peligro soviético y, por otro, subestimó el grado de temor que tenían los líderes de la URSS. 
Es posible elegir. Una posibilidad es que se equivocaran. Efectivamente, la CIA y demás agencias de espionaje no son precisamente dioses omniscientes y omnipresentes en su "inteligencia". Se equivocan como todo ser humano, y más en asuntos muy complicados para los que hay datos auténticos, datos ficticios, globos sonda, maniobras de distracción, dobles agentes, estadísticas y enormes mentiras, y no resulta tan fácil separar las voces de los ecos.
La otra posibilidad, en una tradición de la "casa" que llega hasta nuestros días con la ocupación de Iraq, es que la CIA "cocinase" sus informes para que coincidiesen con los intereses políticos de sus jefes políticos. Lejos de hacer un informe profesional sobre cómo son las cosas realmente, más allá de intoxicaciones y ocultamientos, la CIA hacía un informe político que demostrase lo que sus jefes políticos querían que se demostrase: en el caso de Iraq, que tenía armas de destrucción masiva, que tenían lazos estrechos con Al Qaeda y que tenía planes para atacar a Inglaterra en 45 minutos. Todo mentira.
La Guerra Fría fue una construcción. Insisto en que no se puede negar la MAD. Pero tampoco se puede evitar darse cuenta de que la URSS era sumamente útil para los Estados Unidos, que tenía así un enemigo estable, poderoso, pero no demasiado peligroso, que justificase su propio armanentismo. Y para la URSS, los Estados Unidos eran útiles porque explicaban todos los fracasos posibles de una dirección más bien chapucerilla, fracasos que, en algún caso, podían deberse a las malas artes de la CIA, pero que en muchos  otros se debían, sencillamente, a la mala gestión de los dirigentes. Como en Cuba y el bloqueo estadounidense: sirve para que el Partido Comunista pueda echar la culpa a los Estados Unidos de lo que se puede atribuir fácilmente a su propia ineficiencia, corrupción e ineptitud.
Los documentos que ahora se publican sobre los errores de la CIA también podrían ser resultado de la adhesión inquebrantable no a la verdad sino al poder, cosa, por otro lado, comprensible en política.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Revoluciones clasistas

La Revolución Rusa que dió paso a la URSS se hizo con los obreros de las ciudades y los perjudicados fueron los campesinos. Casi se podría decir que la revolución se hizo "contra" los campesinos. Por lo menos, puede decirse que hubo muchos muertos en las colectivizaciones forzosas. Millones tal vez.
La Revolución China se hizo con los campesinos y casi se podría decir que se hizo "contra" los obreros. 
Ya sé que ambas cosas pueden verse como exageraciones ya que ambas revoluciones eran igualitarias y contra "los de arriba". Pero estas matizaciones permiten entender, creo yo, muchas cosas, incluido qué paso con la caída del Muro y el colapso de la URSS (Se conmemoran los 20 años de la caída del Muro y los 60 de la creación de la República Popular China). 
La URSS, previa a Gorbachov y su perestroika, padecía pésimas cosechas que la prensa de aquel momento que yo leía atribuía, año tras año, a "condiciones climatológicas inusualmente adversas". En otras palabras, diría yo ya entonces, que los campesinos seguían sin colaborar con la revolución y no se fiaban (con buenas razones históricas) de las consignas de un partido que no les era propio. No sería exagerado decir que los campesinos se sentían explotados por los obreros de las ciudades: el precio se fijaba según los intereses de estos y no según los de los campesinos, así que, corte de mangas.
Los dirigentes chinos (se conmemoran los 100 años de Deng Xiaoping) lo entendieron bien y dijeron a los campesinos: producid, vended y enriquecéos. Llevadlo a los mercados de las ciudades y que lo disfrutéis con salud.
Como en aquellos años hice el transiberiano, lo pude vivir hasta en mis carnes. En Moscú, los mercados eran una tristeza, las colas para comprar el pan eran patéticas (una para pagar y otra para retirar lo que se había comprado), la ley seca estaba vigente (el alcoholismo se suponía que era una de las causas de la baja productividad y del aumento de la mortalidad) y en el tren no había modo de conseguir entrar en el restaurante si no estabas bajo el paraguas de Intourist (cosa que nosotros no estábamos). 
Cuando cruzamos la frontera con la China, el restaurante se abrió a todo el mundo, había todo tipo de alimentos y bebidas (alcohólicas) y todo anunciaba los mercados que encontraríamos en Beijing y Chengdu, que es donde vivimos aquel mes.
La revolución china se hizo con los campesinos y la Nueva Política Económica se hizo también con su complicidad. 
De todo esto me he tenido que acordar cuando he visto que ahora los trabajadores de cuello blanco (servicios en las ciudades) expresan su envidia hacia los campesinos en cuanto se refiere a modo de vida y nivel de vida ya que se consideran inferiores a los del campo. 
No creo que en la Rusia de Putin pase algo parecido. Si algo tienen en común es el increíble aumento de hiper-ricos en un país y en otro. La revolución fue el camino más largo de la desigualdad a la desigualdad.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Uso político de la futura inversión

Cuando un periódico o sus políticos usan la futura inversión como argumento, hay que desconfiar por principios. Dos casos en direcciones opuestas:
Con los diversos Tratados de Libre Comercio entre los Estados Unidos y su "patio trasero", América Latina, se anunció que su firma traería un incremento de las inversiones estadounidenses en el país que fuese bueno y firmase el "diktat" (porque no fue una negociación, sino una imposición). Ahora se sabe, por los firmantes, que no hubo ni ha habido tal aumento de inversiones. Era eso: un argumento para convencer a las dubitativas clases medias de que dejaran su oposición casi instintiva al tratado, por otro lado, fácil de entender en sus consecuencias como el mismo George W Bush se encargaba de anunciar ante Alan García y lo conté en mi antiguo blog.
El otro caso es el opuesto y venía el otro día en el Financial Times: si el gobierno de Lula, en el Brasil, o el de su sucesora, llevan adelante sus planes con respecto a la enorme reserva de petróleo descubierta hace un par de años, "la inversión extranjera podría caer". El contraargumento por parte de Dilma Rousseff es que si se llevan adelante tales planes, el Brasil podría dejar de ser el país más desigual del mundo (que, por cierto, según los datos que he visto, no lo es, aunque sí lo sea en América Latina). Porque el plan es mantener una fuerte presencia del Estado en la prospección y extracción, es decir, mantener la tendencia general en el mundo hacia el carácter público (estatal, gubernamental, táchese lo que no proceda) de las grandes compañías petroleras, mal que le pese a Repsol. Y Petrobras es una de ellas. Lo de la inversión suena a lo del TLC sólo que al revés: si te portas mal y no nos dejas que nos comamos tu pastel, te castigaremos. Si es tan cierto como lo del TLC, se quedará en eso.
Y suponiendo que dichos planes sigan adelante, y se añade la compra de submarinos y acuerdos para constuir uno nuclear más compra de aviones franceses Rafale por parte del Brasil y se tiene en cuenta que Petrobras es ya una multinacional con todas las fortalezas y sombras de cualquier otra multinacional, sólo que esta es estatal, la era del Brasil como primera potencia regional ha comenzado.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

"Caída" de competitividad

Hablaba hace un momento de lo que a mí me interesaba del reciente informe del Foro Económico Mundial sobre la competitividad en el mundo. Pero, por lo visto, lo que interesa en España (como supongo que interesará en otros países) es qué ha pasado con el país, si ha subido o ha bajado. De hecho, el titular que citaba hablaba de la "caída" de los Estados Unidos y ya hice una referencia a la "caída" de la competitividad española. ¿Es así? Pues no. 
Estos "rankings" se construyen a partir de numerosas variables, no de una sola. Como decía un amigo, "para ser exactos, varias decenas y pico". En torno al centenar. Es discutible que incluyan unas y excluyan otras y es discutible el peso que se le asigna a cada una (y que el informe explicita para cada uno de los países) en la calificación final, peso que dependerá de qué puesto ocupe el país en un rango menos continuo: tres estadios de desarrollo, discontinuos, en los que el peso de las variables depende de en qué estadio esté el país y el estadio es construido a partir de las variables. Pero no es ese el problema.
Tampoco lo es la tendencia a arrimar el ascua a la propia sardina, y yo el primero. Del centenar de variables hay quien elige la rigidez en el mercado laboral como LA causa de una determinada situación (el informe dice que es un asunto preocupante). Pero si uno se va a lo que es el 7º pilar de la competitividad, se encuentra que, sí, esa variable cuenta, pero entre una decena de variables de la misma familia como puede ser el porcentaje de empleo femenino cuya inclusión es un tanto discutible: un aumento de empleo femenino puede significar un empeoramiento de las condiciones laborales, con aumento del empleo a tiempo parcial y precario. Pero, en cualquier caso, no es sólo cuestión de la dicha rigidez a la hora de ganar o perder puestos.
Por otro lado, una constante no explica una variable. Si una determinada variable (la rigidez del mercado laboral)  no ha variado en varios años, no se le puede atribuir un papel determinante en el cambio de otra (la "caída" en el ranking de competitividad). 
Pero, sobre todo, lo que me parece importante es no atribuirle un significado a estas jerarquías que realmente no tienen en sí mismas consideradas, con independencia de cómo han sido construidas. Veamos.
Supongamos que tenemos una clase con, digamos, un centenar de estudiantes y que decidimos clasificarlos por su altura (podríamos clasificarlos de otra forma, por ejemplo, varones y mujeres, pero volveré a ese asunto). Se mide en centímetros y permite ordenarlos de bajitos a altitos. Y ahora supongamos que, al cabo de un año, volvemos a tallarlos y comparamos el puesto (no la altura) que ahora tienen con el puesto que ocupaban el año anterior. Podremos decir que Pepito ha subido tres puestos y que Julilla ha bajado dos. Como es obvio, no significa necesariamente que Julilla haya encogido. Significa, sí, que Pepito ha crecido más que tres de sus compañeros que, por cierto, también han crecido. Y, en el caso de Julilla, puede significar que dos compañeros han crecido MÁS que Julilla que, por cierto, también ha crecido. Perder puestos es algo muy relativo. 
En realidad, perder puestos en el ranking del Foro no significa que se ha perdido competitividad, sino que otros han mejorado significativamente en alguno o algunos de los (discutibles) componentes del índice final, bastante más complicado que la mera medición en centímetros.
Y, por supuesto, igual que con los estudiantes que pueden clasificarse mediante criterios que no admiten rangos (por ejemplo, estudiantes embarazadas y no embarazadas, ya que, como bien se sabe, no se puede estar más o menos embarazada que otra persona), los países pueden clasificarse de otras formas. Centro, emergentes y periferia, sería un ejemplo. No es fácil ver quién va en cada sitio, pero ahí sí que pasar de una categoría a otra significa mucho. Los estadios de desarrollo que aparecen en el informe son otro ejemplo, aunque más parece que han convertido en discontinuo lo que es continuo y hablan de estudiantes altos, de estatura media y bajos, poniendo fronteras realtivamente arbitrarias entre el estado 1 (factor driven), el 2 (efficiency driven) y el 3 (innovation driven).
Pero, volviendo a la competitividad, qué no se habrá tenido que oír hoy al respecto como si la cosa estuviese tan clara. Por mi parte, me he negado a escucharlo porque el trabajo no permite saber si TODO el sistema ha perdido competitividad. Estadocéntrico, como buen sometido a la ideología nacionalista dominante, lineal,  economicista como si los seres humanos no importasen, no permite saber qué está pasando en los asuntos que sí me interesan sobre el mundo mundial. Y, cierto, más que saber si un país es competitivo o no, cuando lo que son competitivas son las empresas.
Una broma final: El oficial China's Daily recoge, como es su obligación, el cambio producido en la posición de la China en el susodicho rango: pasa del 30 al 29. Pero esa no es la broma. La broma es que el periódico tiene mucho cuidado en decir que se trata de la China continental (Chinese mainland). Adivine quién se queda fuera: Hong Kong que sigue en el undécimo puesto y Taiwán que ha "subido" al duodécimo.
Y una tontería de ignorante: competitividad se podría definir sin grandes complicaciones estadísticas como la capacidad de vender más de lo que se compra. Según el informe del Foro, los Estados Unidos no podrían tener este déficit:

Países competitivos

El Foro Económico Mundial, el de Davos, ha publicado su índice de competitividad. La fuente por la que me llega subraya que los Estados Unidos han perdido el primer puesto a favor de Suiza. Este es el "ranking"
Switzerland
United States
Singapore
Sweden
Denmark
Finland
Germany
Japan
Canada
The Netherlands
No me preocupa tanto la "caída" de los Estados Unidos, que supongo mayor que la que reflejan estos índices. Lo que creo que hay que subrayar es que la competitividad de estos diez primeros es la de países realtivamente igualitarios, excepto los Estados Unidos, es decir, que para ser competitivo hay que ser o igualitario o cargar sobre "los de abajo" el precio de la competitividad.
Pero no. Eso es arrimar el ascua a la propia sardina. Hay que hacer una lectura menos escueta del listado de los 120 países analizados. Por ejemplo, España está en el puesto 33 y ha caído desde el 28 o por deméritos propios o porque otros han mejorado, que esto es una olimpiada. La lista completa hace ver que lo que es válido para nueve de los diez primeros, tiene sus excepciones importantes en lo que sigue. Por ejemplo, Noruega en el puesto 14 o los petroleros Qatar, Emiratos y Arabia Saudita, respectivamente en los puestos 22, 23 y 28. Quita, quita igualitarios. Todo ello al margen de darse cuenta de qué criterios usa el Foro para establecer tal orden y que no permiten llevar la conclusión más allá de las premisas. El trabajo que dirije Sala-i-Martin tiene su propia definición de competitividad, con muchas variables. Sea. Pero no se puede decir, como algún periódico español hoy que la "caída" de España se debe a la rigidez de su mercado laboral.
De todos modos, los países no son competitivos: son las empresas las que lo son. Pero esa es otra historia de la que el Foro no parece haberse enterado.

Salir de Afganistán

Algunos gobiernos de países, miembros de la OTAN, están reconsiderando su participación en esa guerra o quieren discutir de qué va el asunto. El gobierno español quiere incrementar la suya con el argumento de defender mejor a sus soldados (si quieres defender a tus soldados, envía más soldados y así hasta el infinito). Mientras tanto, el número de muertes de soldados estadounidenses se ha disparado:

Obsérvese que el gráfico no dice nada sobre muertes de otras nacionalidades, incluida la afgana. Al fin y al cabo, las numerosas muertes afganas causadas por la OTAN están siendo un argumento electoral contra Merkel en Alemania y un argumento en más de un país para el abandono de una empresa de la que no se tiene  una clara imagen de qué es eso de ganar esa guerra y en la que los gobiernos empiezan a sentir el peso de sus respectivas opiniones públicas, comenzando con los Estados Unidos a los que no gusta eso de que se vean ataúdes de soldados regresando a casa.
Sí, sí, ya sé: si estos soldados se van, habrá, dicen, más terrorismo internacional. Puede ser. Pero el que la rompe, la paga. Y más apoyo al terrorismo internacional hay en países no invadidos.

martes, 8 de septiembre de 2009

Poderoso caballero es don petróleo

Ya se sabe por qué soltaron al condenado por el atentado de Lockerbie y hasta se sospecha que el certificado médico fuese "facilitado" por política y economía. Y se sabe por qué Libia ha dejado de ser un "estado canalla" y ha pasado a recibir visitas del rey Juan Carlos y su líder a cenar en la intimidad con José María Aznar. Gas y petróleo.
Y si había alguna duda de por qué el reino pre-feudal de Arabia Saudita no recibe ningún impulso para democratizarse ni para "modernizarse" (es decir, para dejar de apoyar al fundamentalismo wahabita por todo el mundo, desde Xinjiang, China, a Granada, España), la respuesta está en este artículo del Finacial Times: petróleo, petróleo y petróleo.
Y aún dicen que el petróleo es caro.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Curioso comunismo capitalista

Las mayores empresas chinas están teniendo un beneficio mayor que sus contrapartes estadounidenses. Lo veo en el People's Daily y la noticia la toman de la agencia oficial  Xinhua. Desmenucemos la noticia.
Primero, estos oficialistas se miden con los Estados Unidos. Igual que en los 60-70 el Japón quería superar a los Estados Unidos y no lo logró, ahora es la China la que está en ello. A partidad de poder adquisitivo, podría alcanzarles en Producto Interno Bruto si no les han alcanzado ya. No es muy significativo porque si se divide por el número de habitantes, la distancia es enorme cuando, además, las cifras chinas, como buen Estado, están convenientemente "cocinadas". Y como Estado comunista, todavía más.
Segundo, hay que resaltar que, como comunistas, les preocupe tanto el beneficio. Cuánta razón tienen los que afirmaron, en tiempos de la URSS, que los comunistas se habían dedicado con mucho entusiasmo a difundir la "ley del valor". Digamos que, como Estado capitalista, la China no se preocupa mucho por la igualdad y sí por el crecimiento, tanto del PIB como de los beneficios en sus grandes empresas. El dato se refiere a las grandes 500 y se ha publicado desde asociaciones empresariales, es decir, de extractores de la plusvalía, explotadores de proletarios, propietarios privados de los medios de producción aunque algunos pertenezcan al Partido Comunista e incluso estén en su Comité Central -otros están acusados de robar, pero de eso ya traté otro día-.
Tercero, y aunque venga en un rincón, es interesante que reconozcan que aunque estas empresas (no todas, supongo) están ganando a los Estados Unidos, todas han reducido sus beneficios este primer semestre de 2009: la crisis les golpea también ya que no hay modo de conseguir "el socialismo en un solo país" o un "socialismo con características chinas" ni siquiera "un país, dos sistemas" como proponía Deng Xiaoping sin reconocer que todos están en el mismo barco. Cierto que unos en primera y otros en turística, como en el Titanic. Y no está claro si va a pasar lo mismo que pasó con su hundimiento: que el procentaje de salvados de primera clase fue muy superior al de "los de abajo".
Y cuarto,  que sus autoridades están apostando por una crisis en forma de V, cuando otros podrian tenerla en L (España, por ejemplo) o en W (Francia, Alemania) o en U (en general, América Latina). Pero estas especulaciones sobre un futuro cuyos mecanismos nadie conoce, son eso: especulaciones.
En este Titanic que, por cierto, no parece que se vaya a hundir, aunque sí va a tener algunos reacomodos, está por ver quiénes se quedan arriba y quiénes se vienen abajo. Pero parece claro que el análisis debería comenzar en el barco mismo, no en sus camarotes. Lo que pasa es que los que mandan políticamente lo hacen desde sus camarotes y nadie manda realmente en el barco, que va sin capitán, probablemente por suerte. Claro que hay "clase preferente" o "primera clase", pero no mandan como para evitar que algunos se hundan. Desde los camarotes, discuten cómo seguir mandando en los mismos. y hay una cosa que llaman derecha y una cosa que llaman izquierda. Los problemas del barco no los abordan ni los supuestamente internacionalistas, es decir, los que defendieron la globalización o los que gritaron "proletarios de todos los países, uníos". De una forma u otra, todos practican el nacionalismo incluso en lo económico: my country, right or wrong. Por seguir con las metáforas, que no sean peleas después del naufragio intentando conseguir un puesto en una balsa, pelea que lo que consigue es que nadie se salve.
Y, a todo esto, ¿quién tiene el monopolio para certificar quién es comunista y quién no lo es, quién es de izquierdas y quién no lo es, quién es de derechas y quién no lo es?

domingo, 6 de septiembre de 2009

Religión y generosidad

Gallup ha publicado el resultado de una larga serie de encuestas en 145 países. Uno de los resultados es este:



La balanza es clara: como indica el comentario que he citado, los que han asistido en la semana anterior a la encuesta a un lugar de culto (en general), tienden a responder que han dado dinero, han hecho de voluntarios o han ayudado a un desconocido en mayor porcentaje que los que no dicen que han asistido.
Extraer conclusiones sobre el papel benéfico de las religiones (medidas en términos de asistir a un lugar de culto la semana anterior a la encuesta) parece, de todos modos, muy apresurado. Esos 10 puntos de diferencia entre un grupo y otro de encuestados es un peso muy pequeño sobre todo con respecto a ayudar a un extraño y practicar el voluntariado. En mi opinión, son las razones comunes las que hay que buscar y aunque en algunas la ideología (ya no religiosa) pueda tener su peso, creo que las razones son más bien materiales y muy materiales. Animales, diría yo.
Y para más inri (nunca mejor dicho), ni la asistencia ni la no asistencia explica que la mayoría de encuestados en el conjunto de esos 145 países NO haya llevado a cabo ninguna de las actividades "generosas" sobre las que se preguntaba. Igual es que la mayoría ya se ha civilizado y ha dejado atrás comportamientos animales instintivos. 

sábado, 5 de septiembre de 2009

La que nos espera

La Jornada (México) publica este artículo de Immanuel Wallerstein sobre la que se podría estar avecinando en Oriente Medio. La conclusión es que todo el plan de Obama se puede ir al garete, lo cual dará nuevas fuerzas a la hiper-oposición interna que está teniendo el presidente. Si, como creo, Obama no conseguirá un segundo mandato por cuestiones económicas, los argumentos de Wallerstein añaden más nubes negras al horizonte: perderá también por cuestiones geopolíticas, pero, siendo el único país que puede "pensar localmente y actuar globalmente", el fracaso global será usado, pienso, por los ultraconservadores locales para avanzar sus agendas neofascistas. Una nueva conjunción planetaria nos espera: los conservadores en Europa (y, por supuesto, en España) y en los Estados Unidos. La que nos espera... y siempre con la esperanza de que estas previsiones sean equivocadas.
(Por cierto, Wallerstein ha abierto página: http://www.iwallerstein.com/)

"Se" recupera la economía

Lo que más me gusta de artículos como este (Wall Street Journal, no se crea) que tratan sobre la recuperación de la economía son los verbos. En castellano, queda como el título de esta entrada. La economía "se" recupera. Curioso.
Se sigue discutiendo qué es lo que produjo la crisis. He leído cosas desde Soros a Salama pasando por Juan Torres. En todas hay algún elemento en común, pero cada una pone el énfasis en uno u otro y añade pesos a factores que otras ni consideran. Pero la imagen está relativente clara: hay factores que se han encadenado, se han generado retroalimentaciones, ha habido reacciones psicológicas y estamos donde estamos. Hasta se puede hacer un gráfico simplificado para hacerse una idea de la secuencia y hasta puede verse cómo lo que se inició en los Estados Unidos se puso a gotear ("trikle down") de manera diferenciada hacia los distintos países, sus heterogéneas economías y sus variadas conexiones con la locura financiera estadounidense. Vale.
Lo que me fascina es que todo lo que he leído (periodístico solamente, nada algo más extenso que un artículo de prensa) sobre la posible recuperación usa los verbos como si la recuperación se produjese sola. No hay causas, no hay factores, sólo indicadores de "brotes verdes", incrementos de PIB, aumentos de producción y exportación y cosas parecidas. Es decir, hay indicadores de la recuperación, pero no hay referencias a qué la está produciendo. Bueno, sí las hay: el G-20. Pero no es creible la fábula. Es como decir que la crisis fue resultado de una conspiración tenebrosa. Lo del G-20 y sus planes de estímulo, primero no hay acuerdo entre ellos y, segundo, cuando hay acuerdo ellos son los primeros en volver a casa y hacer lo contrario. Además, si se lee el artículo que acabo de citar del Finacial Times, se verá que la recuperación "vendrá". No se dice, en ningún momento, que la traiga alguien o que la produzca algo. Y si la tuviese que producir el "gran" tema de la limitación de salarios, como parece que discuten los ministros de economía que preparan la siguiente fotografía del G-20, apañados estamos.
Me intrigan las Bolsas, porque parecen volver a las andadas: funcionan con independencia de la economía real, con lo que dan pie a reacciones psicológicas y no basadas en "fundamentals". 
Sobre todo, me intrigan estos anuncios de recuperación que "se" produce sin causa conocida. A no ser que la "causa" sea la necesidad, precisamente, de volver a las andadas. Porque si la crisis ha tenido nombres y apellidos (desde Clinton -él- a Madoff pasando por Greenspan) de sucesivas decisiones concretas, la recuperación tendría que tenerlos también. Y no los tiene. 
Igual es que, como toda ciencia social, se trabaja bien prediciendo el pasado, se ve con dificultad el presente (la lechuza de Minerva sólo levanta su vuelo al atardecer) y los estudios del futuro (los empíricos, no los normativos) son ejercicios vanos.
Para complicarlo, me fascina que Bush en los Estados Unidos, Correa en el Ecuador y Rodriguez Zapatero en España coincidieran en negar la gravedad de la crisis. Hay dos hipótesis a cual peor. La mala es que antepusiesen los intereses electorales a la resolución del problema. La peor es que no tuviesen ni idea de qué estaba pasando ante sus irresponsables narices. Y no se excluye una mezcla de las dos hipótesis. Como para que "se" recupere.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Fundamentalistas, ultraortodoxos, coherentes

Los judíos ultraortodoxos que quieren que su ley religiosa respecto al Sábado sea también no sólo ley civil sino ley universal son gente curiosa. Comprendo que quieran observar sus preceptos literalmente y si su Libro dice que "siempre tendrán ante tus ojos la Ley", nada mejor que ponérsela en miniatura entre ceja y ceja. O si no pueden usar un ascensor en sábado, pues que suban a pie. O si no pueden cortar el papel higiénico en sábado, pues que lo corten en viernes de manera previsora. O si no pueden llevar ropa que mezcle materiales, pues que no lo lleve. O si, para tomar algo, el rabino debe certificar que es "kosher", pues me parece bien que exijan a CocaCola que les cuente su receta secreta para que el rabino pueda emitir su certificado. Y si no pueden tomar cerdo, marisco, animal que no ha sido desangrado, pues que no lo coman.
Pero esa idea de ultraortodoxos judíos y los llamados fundamentalistas musulmanes (no confundir a unos y otros: no hay musulmanes ultraortodoxos ni judíos fundamentalistas, cosa curiosa) de que todo el mundo debe practicar sus reglas, es un tanto curiosa. La entiendo, sí. Si su Dios es el único verdadero (Yo soy el que soy; No hay más Dios que Dios), todos los seres humanos caen bajo su jurisdicción. Pero, evidentemente, el problema, visto desde fuera, son las reglas de uno de los dioses que no estén incluídas en el reglamento del otro. ¿Cómo saber cuál de los dos catálogos es el que viene directamente del Dios verdadero?
Los cristianos lo tienen claro: ninguno. Y la razón es meridiana: porque el catálogo que vale es el de los cristianos integristas que se creen con derecho a dictaminar qué leyes civiles valen (el recurso a la "ley natural" es un mal truco) y hasta qué se ha de enseñar en las escuelas.
Las tres religiones se pueden jerarquizar: los cristianos van primero y, por eso, incluso en su variante católica romana, lo que muestran es la coherencia con sus valores. Los judíos van después y se convierten en una forma extrema de ortodoxia, de buen juicio o juicio correcto, que eso es la ortodoxia al fin y al cabo. Y los musulmanes, son unos fundamentalistas que, en el vocabulario corriente, es sinónimo de fanático. No hay fanáticos cristianos ni judíos. Curioso.

Sobre el mundo mundial

"My worldview has changed a lot in the last 12 years. We still haven't absorbed that the world has become one global village. We talk about it, but we don't act like it. We continue to put an emphasis on border, language, and ethnicity. That's wrongheaded."
Seguimos, dale que te pego, con fronteras, lenguas y etnicidad cuando el mundo se ha convertiro en la llamada "aldea global". Lo dice ElBaradei, que ha sido director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA), y lo resalta el Bulletin of the Atomic Scintist. Paciencia. O resignación. O fatalismo. Porque la única ideología realmente dominante es el nacionalismo en todas sus variantes (estatal, sub-estatal, irredentista, independentista, todos más o menos violentos, pero violentos) a partir del material de las fronteras administrativas (el lunes pasado renové el pasaporte: ya sé en qué país sigo administrativamente fichado), las lenguas y las culturas. El medio ambiente no sabe nada de fronteras, ni los virus se preocupan de las mismas. La lluvia ácida o el H1N1  no necesitan pasaporte. La crisis económica, como el capital, no tiene patria (los obreros sí que tienen patria, y repúblicas, y estados y naciones por las que dar la vida). Hablar del mundo mundial es como arar en el mar, citando, con perdón, a Bolívar.

Americanos raritos

Una senadora estadounidense, Olympia Snowe, republicana, parece que antepone sus principios y lo que se piensa en su circunscripción a las directrices de su partido, el republicano. Vamos, como en tantos otros países en los que no hay "partidocracia" y los políticos no anteponen las directrices de sus partidos a lo que dicta su conciencia o piensan los ciudadanos. Cada palo, que aguante su vela. Porque tampoco creo que el posible comportamiento de Snowe sea mayoritario entre la clase política de aquel país. Y menos sabiendo que los fondos para las campañas de congresistas y senadores vienen de fuera de su circunscripción, de empresas financieras, de telecomunicaciones y... armamentísticas, razón por la que dos sucesivos congresos con mayoría demócrata, elegida para detener la guerra, no la han detenid.
De todas formas, ventajas del sistema electoral mayoritario y uninominal: el político depende directamente del voto de sus electores (y de las "ayudas" a las que me he referido). En el sistema proporcional con listas cerradas y bloqueadas, el político depende de su partido (que es el que le sitúa en la lista), así que se cuidará muy mucho de tener principios y pensar en su circunscripción si quiere seguir en el puesto. Y el partido tendrá que buscar fondos donde sea: en empresas "amigas" que dejen un porcentaje (¿15 por ciento?) del contrato público en las arcas del partido que lo adjudica.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Honduras: poderoso caballero

Los que se pusieron a gritar que el golpe de Estado en Honduras era cosa de los Estados Unidos cometieron dos errores. Uno, el dar la parte por el todo. Cierto que hubo apoyo estadounidense al asunto, pero no todas las instancias del país apoyaron el golpe. 
El otro error fue el de suponer que el gobierno de Obama estaba detrás de la intentona. No niego el carácter experimental que podía tener la intentona, vista desde Washington, pero dede un principio pareció que el elemento local era determinante, unido a apoyos locales estadounidenses, pero no gubernamentales.
Ahora el gobierno de los Estados Unidos amenaza con cortar fondos a Honduras mientras Zelaya no vuelva al puesto para el que fue elegido democráticamente. Tal vez la forma más clara y explícita de apoyar al presidente electo. Indirectamente, se probaría que no estuvieron a favor del golpe ni, mucho menos, los provocaron o lo favorecieron, sea quien sea el embajador en Tegucigalpa y haya habido la historia que hubo en Centroamérica con las guerrillas.
Pero, claro, no hay dato que, convenientemente torturado, no acabe confesando. Los que están convencidos de que el gobierno estadounidense estaba detrás del golpe dirán que ahora se retiran al ver la total falta de apoyo que el gobierno de Micheletti ha recibido. Rechazo frontal de los restantes países latinoamericanos y de la Unión Europea. No les ha salido bien, y ahora se van de buenos. No lo niego. Pero la interpretación más sencilla es que los gobernantes estadounidenses nunca estuvieron detrás del golpe, que estuvieron calculando para ver qué hacían, pero que no había sido cosa suya, por más que fuese cosa de otros estadounidenses ligados con "los de arriba" hondureños.
Hay algo más: Hic Rodas, hic salta. Los fondos todavía no se han retirado. Igual es un bla, bla, bla retórico que no será seguido por actos concretos. Veremos.Porque otras fuentes dicen que los 22 millones de dólares ya se han acabado (que tampoco es tanto). y  otras que se terminó toda la ayuna no-humanitaria. Un embargo como el que puede terminar ahora contra Cuba sería más significativo, aunque no necesariamente más efectivo. Quizá sí, visto el comercio hondureño con los Estados Unidos y visto que el nuevo gobierno carece de medios para entusiasmar a su gente.
Obviamente, siempre estamos con suposiciones y se procura extraer sentido de noticias dispersas. El sentido a veces viene del "parti pris", del pre-juicio,anterior a la recogida de datos. Así que hay que ser cautos si lo que se quiere es conocer la realidad. Si lo que se quiere es trasformarla, allá cada cual. Igual tanto da la realidad.