martes, 30 de junio de 2009

Tamiles en conflicto

Mañana voy a recibir clases particulares sobre Sri Lanka, que tal vez sea un caso de manual sobre qué sucede cuando se termina la violencia pero no se resuelve el conflicto: que tarde o temprano se vuelve a producir la violencia. Tamiles fuera de Sri Lanka están entre los que piensan que aunque la guerra haya terminado, el conflicto sigue vivo si el gobierno no sabe manejar las reivindicaciones tamiles y se aferra a su fundamentalismo cingalés (básicamente budista, por cierto).
Mi profe de mañana ha hablado con las partes y ha avanzado propuestas para trascender el conflicto que, obviamente, no han sido tenidas en cuenta ya que en lugar de intentar hacerlo, se ha preferido "ganar" la guerra por parte del gobierno y ahora se prepara para aumentar las fuerzas armadas. Tiempo al tiempo.
Y, sin que venga al caso, no hay por qué pensar que me interesa lo de Sri Lanka por las lecciones que pueden extraerse para el País Vasco. En realidad me interesan porque estuve allí antes de que comenzara la violencia, vimos que si no se atendían las reivindicaciones tamiles la violencia iba a comenzar y, de hecho, comenzó al poco tiempo que dejáramos la isla. Bueno, y lo del País Vasco también.

(Añadido el 1º de julio: Los Tigres han sido vencidos y cuando salieron con bandera blanca fueron masacrados. Pero eso no soluciona la cuestión tamil. Los tamiles parece que tendrán que optar
  1. por aceptar las "token positions" que les dará el gobierno cingalés (y será una minoría, pero funcionará la cooptación)
  2. por huir de Sri Lanka, tal vez a Tamil Nadu, en la India vecina
  3. por unirse a los srilankeses que ya han emigrado y a los que se refiere el artículo de Time citado
  4. por hundirse en la desorganización y desmoralización (con efectos impredecibles)
Pero sí parece claro que los Tigres NO representaban a su (¿supuesto?) pueblo aunque se atribuían el papel de auténticos representantes de los intereses de los tamiles. Tampoco ETA representa al publo vasco (a lo más, a unas 200.000 personas) aunque se arrogue la representación de los auténticos intereses de todos los vascos y las vascas.
Obvio que hay muchas diferencias entre un caso y otro, pero estas son las conclusiones que he sacado de mi conversación de hoy con un experto en el tema)

Yankees going home

No se van a casa después de seis años de ocupación. Quiero decir que no se van todos. Simplemente dejan las grandes ciudades iraquíes y está por ver si en esas se incluye Mosul. Parlamentarios en el gobierno y en la oposición coinciden en que llamarlo "día de la soberanía recuperada" es una evidente exageración ya que eso incluiría capacidad de decidir sobre territorio, agua, costas y, ay, petróleo.
Como entretenimiento, se puede comparar cómo titula hoy Al Yazeera (es prematuro hablar de soberanía) y cómo lo hace el Washington Post (fiesta, alegría, alegría).
Nada se dice de las bases militares (fuera de las ciudades, eso sí) que se mantendrán abiertas y ocupadas por 130.00 soldados ni de la enorme Embajada desde la que seguirá actuando un gobernador colonial. Para hacerse una idea, dicha Embajada tiene el tamaño de la ciudad del Vaticano. No está mal para una "pequeña" y "provisional" representación "sólo diplomática".
Pero reducirlo todo al petróleo me parece simplista. Por lo que se sabe, las grandes empresas petroleras no estaban por la cuestión y preferían contratos con un gobierno corrupto como el de Sadam. Pero sí puede ser un caso de "doctrina Carter": es interés nacional de los Estados Unidos controlar la producción y distribución del oro negro y más en épocas cercanas al "pico del petróleo". No es rapiña económica sino prepotencia geopolítica, que no excluye que, ya que estamos, nuestros amigos hagan allí algún que otro negociete. Pero como "beneficio colateral".

El Islam imaginado

No soy un islamólogo ni me las doy de tal. Pero me asombro cuando los que se las dan de tales hacen afirmaciones como las que soltaba un reputado estilita (por lo de la columna, no por su austeridad, que desconozco) el pasado 27 en el reputado El País. Vayan algunas de sus frases:
"La distinción entre islamismo y terrorismo no debe hacer olvidar la vocación violenta del primero cuando una vez logrado el poder se ve amenazado"
Vale. Por lo menos islamismo y terrorismo no son la misma cosa... pero tienden a serlo cuando el partido islamista ve que puede perder el poder. Sea.
"Irán es el mejor ejemplo: no cabe desde el islamismo -otra cosa es el Islam- dar vida a un auténtico régimen democrático"
Pues ya no lo tengo tan claro. Ni que Irán sea el mejor ejemplo de que el partido islamista recurra al terrorismo cuando puede perder el poder ni que el caso de Irán sea un ejemplo de lo difícil que es para el islamismo generar un régimen democrático (auténtico, por supuesto, aunque no se sabe qué es eso de auténtico -a la italiana? a la colombiana? a la saudita? a la paquistaní?-). Hay que repetirlo: no hay democracias perfectas, pero Irán es más democrático que muchos países que no tienen mayoría islámica ni tienen partidos que se refieren al Corán y a la sharia como fuente de legislación. A todo esto, ¿habrá que expulsar a Turquía de la OTAN? Al fin y al cabo el partido gobernante podría verse amenazado y, dado su islamismo, no tiene pedigrí democrático para pertenecer a la Alianza. No digamos a la Unión Europea, según este argumento tan elaborado. Pero sigamos.
"Y tampoco puede ser olvidado el papel de la cosmovisión islamista, y en particular de su satanización de Occidente, a la hora de engendrar conciencias yihadistas"
Es una afirmación gratuita. Nada la prueba excepto la contundencia con que la afirma el estilita. De entrada, los primeros ataques suicidas no fueron producidos por personas adscritas al Islam. Fue en Sri Lanka. Tampoco en la India muchos de los ataques terroristas han sido producidos por musulmanes. Pero es que, si hemos de hacer caso a lo que dicen los servicios de inteligencia británicos, el papel de la religión en los ataques terroristas es más bien limitado y, en muchos casos, prácticamente inexistente. Está en la mente del escritor el papel engendrador de Guerra Santa a lo Urbano II como se traduce yihad, que tendría que ser, caso de ser violenta, para la expansión del Islam.
Puestos a parafrasear se podría decir que
tampoco puede ser olvidado el papel de una cosmovisión como la del estilita, y en particular de su satanización del Islam (o el islamismo, no siempre distinguidos en la realidad), a la hora de engendrar conciencias islamófobas con encarcelamientos "preventivos" y detenciones arbitrarias (todo esto ya es mío, no del autor que comento, claro)
Que hay terrorismo practicado por musulmanes es evidente (y por católicos o hindúes) . Pero no se resuelve un problema (y más siendo tan grave como este) planteándolo mal. Incluso convirtiéndolo en un metaproblema: haciendo todavía más difícil la solución a base de confusiones y acusaciones sin fundamento.

lunes, 29 de junio de 2009

Adiós exámenes

Se supone que hoy he puesto mi último examen. Para celebrarlo, y por primera vez en mi vida académica, he llegado tarde al examen. Sencillamente, me equivoqué de hora y creí que era a las 12 lo que en realidad era de 9 a 12. A la vejez, viruelas.
Nunca he sabido examinar y siempre he quedado insatisfecho con esos rituales. Me ha resultado difícil saber qué es exactamente lo que había que medir y cómo había que hacerlo. Así que los exámenes, por motivos diferentes a los de los estudiantes, han sido para mí algo desagradable. El pensar que ya no voy a tener que hacerlos me llena de satisfacción, tal era el disgusto que me producían.
Comencé con exámenes con temas a desarrollar. Un desastre, sobre todo cuando se acumulaba un centenar de los mismos y las letras eran ilegibles. Qué estaba midiendo era un misterio. Así que pasé a abundantes lecturas, recensiones, resúmenes, trabajos y memorias de la asignatura. Fue el mejor momento mientras tuve una veintena de estudiantes, pero ya no pude cuando pasaron del centenar porque cambié de facultad, no porque aumentara la demanda de mi optativa (siempre he querido tener asignaturas optativas: el que quisiera, que viniese, y el que no, no). Ahora bien, si mantenía aquel ritmo (porque me leía lo que escribían), tenía que abandonar la investigación y las publicaciones (lejos de mí la funesta manía de usar a los estudiantes como carne de cañón para que hagan mis trabajos, cosa que pasar, pasa). Y uno de los absurdos del sistema universitario es que se valora más la publicación que la docencia, justificación al fin y al cabo de todo el tingladillo.
Me quedé entonces con proponer temas a desarrollar en plan trabajos. Pero, primero, no podía saber quién los había hecho realmente (podía, eso sí, pedir un examen oral y preguntar sobre el trabajo, pero las normas imponían tribunal y eso era demasiado). Y, lo peor, perdía cada vez más tiempo controlando cuántos y cómo habían incumplido la norma de no "copiar y pegar" de internet. En general, como un tercio de los trabajos había "copiado y pegado" y, encima, mal, sin darse cuenta de los latinoamericanismos o sin citar la obra que el autor plagiado citaba a final de trabajo que, al no ser reproducido, no aparecía en lo que se me presentaba. Si ellos habían usado google para "copiar y pegar", yo podía usar igualmente a google para encontrar la fuente del plagio (que, por cierto, en algunas universidades no se considera tal a no ser que haya un fallo judicial que lo dictamine -están locos estos humanos-). Inútil, pues, lo de los trabajos.
Pasé de Sancho el Fuerte a Sancho el Bravo y Sancho el Bueno, pero he terminado como Sancho Panza. Los exámenes ahora son tipo test: 30 preguntas en los parciales y 60 en los finales para los que no los hayan superado, con tres alternativas en cada una, penalizando los errores y las respuestas en blanco para evitar el puro azar (hoy había un caso que, casi con certeza, se ha dedicado a responder al azar y, claro, ha suspendido).
Son exámenes bastante idiotas. Lo reconozco. Tal vez sirvan para medir memoria, pero nada más. Eso sí, tienen una ventaja: el nivel de protesta es mucho menor. Prácticamente inexistente. En los exámenes con preguntas más generales a desarrollar, siempre había quien venía a decir que su nota tenía que ser mejor. Con los tests no sucede. Como es un ordenador el que corrige, el respeto reverencial hacia la tecnología hace que se tome como bueno lo que del ordenador viene, fuente de toda exactitud y justicia. Se equivocan: se podrían discutir las preguntas, pero eso supondría un trabajo extra que los que pueden hacerlo han aprobado y no lo necesitan.
En los cursos que dé a partir de ahora, y si tengo la desgracia de que me toca volver a poner notas, regresaré al sistema de los trabajos. Serán cursos más reducidos y cortos y con gente que ya ha pasado una cierta criba, aunque no me haga ilusiones: hace un par de años, en un curso de doctorado, un estudiante me hizo lo de "copiar y pegar". Pero preferiré cursos y charlas en las que no tenga que evaluar a nadie. Me basta con que me evalúen a mí.

Doble negación

Leí el otro día en La Razón (España, no Bolivia, 27 de junio) que unos profesores del País Vasco apoyaban "la decisión del rector (...) de recurrir la sentencia del Tribunal Supremo que anula el protocolo para matricular a los presos de ETA".
Confieso mis dificultades para entender la frase. Si entiendo bien, al rector no le gusta una sentencia que anulaba a un protocolo y los profes están de acuerdo con el rector. O sea, que el rector está a favor del protocolo y los profesores con él. Pero el tribunal está en contra y el rector está en contra del tribunal y los profesores siguen con el rector. ¿No se podría decir de una forma algo menos confusa? Apoyar el recurso contra algo que anula algo no parece que sea la forma más sencilla de decirlo. Ya sé que la realidad es compleja y el vocabulario jurídico ni te digo, pero que me haya costado entender la frase quiere decir que incumple un precepto básico del periodismo (porque no se trata de un artículo oscuro y erudito o una columna con el "oscurezcámoslo" de D'Ors, sino una sencilla noticia y en recuadro muy pequeño). Y es que sea de fácil lectura.

Golpe en Honduras

Un buen artículo de Boron en América Latina en Movimiento. Me falta información para tener una opinión propia, pero de éste me fío.

domingo, 28 de junio de 2009

Sospechas sobre Irán

Un buen artículo sobre las elecciones iraníes que me hace preguntarme de qué estamos hablando con todo este chunta-chunta a propósito de Irán, Ahmadineyad, Musaví y clérigos varios cuyo nombre no me he aprendido (o, mejor, no sé a quién se refieren Jatami, Jamenei...)
  1. Parecería, en algunos textos, que lo que ha pasado es la muerte de una muchacha, Neda, a manos de las fuerzas gubernamentales. Comprendo el interés informativo, dramático, personalizado y sangriento y "pro domo sua" del evento. No me preocupa que haya informaciones alternativas que dicen que no fueron las fuerzas gubernamentales. Simplemente, me niego a analizar las cosas en esos términos y a partir de ellos y eso que algunos amigos ya han dado el paso y han afirmado en la red que esa muerte les sirve para saber de qué parte están ellos. La muerte es real. El resto es discutible y, en todo caso, es muy sospechoso su uso. Yo no empezaría por ahí.
  2. Otros textos se refieren a las elecciones robadas. Pero nadie da un buen dato que lo demuestre. Si me apuran, ni siquiera son verosímiles los argumentos esgrimidos para hablar de pucherazo. Eso sí, no dudo que ha habido chapucerías electorales como la que hubo en la última votación para el parlamento europeo en España: en el lugar en que votó la vicepresidenta del gobierno su partido no obtuvo ningún (sic) voto, ni el suyo propio. Obviamente se trató de un error que no invalida las elecciones. El artículo de Esam Al-Amin va desmontando sistemáticamente los argumentos sobre el supuesto pucherazo. Pero supongamos que lo hubiese habido: ¿por qué no hubo en su momento una reacción tan extrema ante el robo electoral cuando en 2004 "ganó" las elecciones estadounidenses George W. Bush? ¿Y qué me dicen de lo que pasó cuando "el sistema se cayó" en México y Cárdenas no pudo ser presidente del país? Lo de AMLO, López Obrador, ha tenido más impacto interno, pero no ha suscitado reacciones como las de Musaví, si es que éste las ha ganado (y sí parece que tanto Cárdenas como AMLO las habían ganado y, de todas maneras, los argumentos son mucho más convincentes que los de ahora con Irán).
  3. A distancia del anterior, está el tema de la democracia. Ya he comentado otras veces la estupidez del rector de universidad estadounidense que recibió a Ahmadineyad, su huésped, con exabruptos sobre su carácter dictatorial (y, por decirlo todo, Ahmadineyad no fue muy hábil contestando y sí lo fueron, como suele suceder, sus traductores). Y no tengo muchas simpatías hacia los Guardianes de la Revolución como no la tengo hacia los que sufragan los gastos de las campañas electorales estadounidenses. Pero el hecho es que Irán ha tenido, después de la revolución, varios presidentes, cosa que no se puede decir de Egipto, Arabia Saudita, Kuwait. Las elecciones serán mejores o peores (son flojitas, para qué vamos a engañarnos), pero hay elecciones y el "incumbente" puede perder como ya ha sucedido anteriormente, cosa que no sucede en prestigiosas democracias petroleras o directamente aliadas a los Estados Unidos.
  4. Parece regla general que el que está en el poder hace todo lo posible por seguir en él directa o indirectamente (no hay nada más desagradable que un ex-presidente español -dos para ser exactos-, o un ex-vicepresidente estadounidense). Y entiendo que el que está en el poder se ponga a ello, como los Castro o Uribe (si va a ir a por un tercer mandato, parece que está bien; si lo hace Chávez, es "obvio" que está mal). Que a veces la democracia sufre en casos como esos, parece que es otra constante.
  5. Fascinante que se diga que los intereses de Israel estarían mejor cubiertos si en la lucha por le poder ganase Ahmadineyad y no el "moderado" Musaví que reduciría la fuerza de la propaganda israelí sobre los radicales islamistas antijudíos.
Lo que abre las carnes es que en este ejercicio de acoso y derribo de un régimen se eche mano hasta de un lloroso hijo del depuesto Shah de Persia. Pero todo vale en esta, por el momento, fallida "revolución verde" al estilo de otras "revoluciones". No digo que esta sea teledirigida, pero sí parece que es vista con buenos ojos desde fuera., con la salvedad del punto 5 arriba: se debilita, pero se mantiene Ahmadineyad. Una inmensa manipulación, pues. Y una urgente necesidad de tomar con mucha cautela las afirmaciones que se hacen que deberían estar probadas, ser sometidas a la criba del análisis racional y puestas en cuarentena cuando huelan a encajar demasiado con intereses ajenos al país (lo cual no quiere decir que tengan que ser necesariamente falsas: pueden ser verdaderas). Pero ni dejarse llevar por el dramatismo, ni por el etiquetado que no resiste un análisis histórico, ni por las descalificaciones que no resisten un análisis comparativo.
Me temo que el aumento de muertes en Iraq sea algo mucho más importante. Pero seguiremos mirando a Irán, claro. Donde lo que parece haber es una pelea entre matices dentro del régimen, unos apoyados más por las clases medias (Musaví) y otros por las clases bajas (Ahmadineyad), pero ya se sabe lo que dan de sí los análisis de clase aplicados a la sociología electoral. Que se lo digan a Izquierda Unida en España.
Sí parece claro que los Estados Unidos y la Unión Europea, por diferentes razones, quieren debilitar al régimen, gane quien gane y haya ganado quien haya ganado. Y lo hacen no por principios (deseos de libertad, elecciones limpias, democracia de calidad) porque, si no, tendrían que mirar hacia otro sitio incluyendo su propio patio. Lo que han en juego son intereses. Si fuese cuestión de principios, habría que hablar de Italia, Arabia Saudita, Egipto, Colombia...

(Añadido el 29: curioso que el tema haya dominado en los medios convencionales y en internet)

viernes, 26 de junio de 2009

Externalidades

Hay, en el Ecuador, una doble polémica. Una, estrictamente local, pero con ecos mundiales. La otra directamente mundial. La primera se refiere a los contratos de Fabricio Correa, hermano del presidente. Es local, pero se inscribe en el concienzudo trabajo de los políticos mundiales por conseguir que los ciudadanos miren con desconfianza, si no con desprecio, a la clase política. Pienso en las "veline" de Berlusconi o en los cambios de alianzas del Partido Socialista español a propósito de los impuestos a los más ricos. Lo de Correa está en esa línea.
La otra polémica es directamente mundial. Es la polémica sobre qué hacer con los recursos naturales cuya extracción agrede al medio ambiente. Cierto que esos recursos son dinero para el Estado (y para las empresas que consigan acceso a la tarta), pero no es menos cierto que, como sucede con el petróleo del Yasuní, hay pueblos originarios cuyas condiciones de vida empeoran y que la extracción trae consigo un deterioro del medio ambiente.
En esa misma línea está la posición del presidente peruano, Alan García, a propósito de las "riquezas naturales" de la Amazonía, en este caso, "su" Amazonía, es decir, la peruana. No puede haber, dice, tantos árboles que podrían ser talados y vendidos, digan lo que digan los indígenas que se oponen a las intervenciones "económicas" en lo que consideran (y, en buen derecho consuetudinario, es) su territorio. Y se oponen hasta ser masacrados por los poderes públicos limeños, como sucedió en Bagua.
Y, para terminar, lo escuché en una radio española a propósito de la discusión sobre el uso de la energía nuclear frente a la fotovoltaica o la eólica. Los partidarios de la primera esgrimían que era más barata, tutto sommato, que las otras dos. Pero los partidarios de las segundas, sin entrar a discutir tales extremos, añadían un criterio no-económico, es decir, una "externalidad" que un "buen" economista, inmerso en el coste-oportunidad o el coste-beneficio -económico, es decir, monetario-, no debería considerar, a saber, que no estaban en la lógica de lo no-renovable, es decir, que eran inagotables tendencialmente y, mucho más importante, que su impacto medioambiental era mínimo comparado con la atómica.
Es una cuestión de qué criterios utilizamos para "medir" las cosas. Si sólo es el dinero fresco, hay que explotar el Yasuní, talar toda la selva amazónica y llenar un país con centrales nucleares. Y el que venga detrás, que arree. Con estos amigos dentro de casa que velan por el bien común, no necesitamos enemigos externos que nos ataquen. Así que buscaremos esos enemigos externos para conseguir que no veamos lo que están haciendo los "amigos" internos.

jueves, 25 de junio de 2009

Pesimismo sobre Palestina/Israel

Es cierto que el discurso de Obama en El Cairo y el de Netanyahu en la Universidad Bar Ilan suponen un cierto "comienzo". Cierto también que la opinión pública estadounidense está retirando el apoyo mayoritario que mostraba hacia las políticas de los gobiernos israelíes. Pero me temo que hay razones para ser pesimista sobre la resolución efectiva de la terrible situación que se vive en la zona. Primero, porque en los discursos hay que leer también la letra pequeña. Y, sobre todo, porque por más que se haga publicidad de la cultura de paz y/o se busquen soluciones creativas al conflicto (como una especie de Unión Europea para el Oriente Medio que incluya a Israel -sic-), no parece que la realidad deje mucho espacio para esa "omnipotencia de las ideas" ajena a la tozudez de los hechos. Y los hechos son que, aunque se exagera la violencia palestina -incluída la interna, entre ellos mismos- y se minimiza la violencia israelí, la violencia sigue siendo la constante, alimentada por el fundamentalismo judío y la intransigencia palestina (obsérvese que hay más fundamentalistas judíos que fundamentalistas islámicos en la zona). La lógica de la aritmética política no permite muchas escapatorias en Israel y la lógica del poder no ayuda mucho a un acuerdo pacífico entre Hamás y Al Fatah y, por tanto, ambas lógicas se retroalimentan con la lógica del enfrentamiento entre ocupantes y ocupados.
Eso sí: la atención ahora está en Irán en lo que parece una no del todo exitosa campaña de intoxiación del tipo "revolución naranja", ahora "verde", contra el régimen islámico iraní que, una vez más, habrá que decir que es mucho más democrático que el de Arabia Saudita o incluso de Kuwait y nadie dice nada. Pero en la vieja Filistea la gente sigue muriendo de manera salvaje.

miércoles, 24 de junio de 2009

Only for Valencians

No voy a insistir en lo que considero un fraude de ley y, peor, una patochada. Me refiero a esa peregrina idea de dar “Educación para la Ciudadanía” en inglés en esta nuestra Comunidad (que no sé por qué, en castellano, se la llama Comunitat). Tampoco voy a entrar en la otra brillante iniciativa de la Consejería del ramo (también llamada Consellería) de, ya que no aprendemos inglés, por lo menos que aprendamos chino (mandarín, claro está).

Cierto que, a lo que cuentan, en las Españas hay mucha gente que siempre está volviendo a empezar a estudiar inglés. Y cierto también que, por aquello de Machado de que “desprecian cuanto ignoran”, hay un rechazo a dicha lengua “imperial” como si el castellano no lo hubiese sido nunca, aunque también hay un cierto papanatismo universitario de los que piensan que si está en inglés es que tiene nivel científico. A todo esto se añade la vergüenza que suelen tener, sobre todo las españolas, para hablar bien una lengua que no es la propia.

Los motivos para aprender chino son bien conocidos: la China sería el gigante que se despierta, tiene 1.300 millones de habitantes (aunque no todos hablen la misma lengua), es cliente potencial y socio actual de muchas empresas locales y, añaden algunos, tiene planes para convertirse en potencia hegemónica en lugar de los Estados Unidos. Así que, desconocida la lengua del imperio actual, mejor ir preparándose para conocer la lengua del imperio que viene, el “Imperio del Centro” por cierto.

Como, obviamente, se aprende antes una lengua recibiendo clases de la misma que haciendo el teatro absurdo de “Education for Citizenship”, no sería de extrañar que los jóvenes valencianos acabaran sabiendo chino antes que inglés. En ese caso, hasta tendría sus ventajas.

Pero antes, algunos detalles sobre el inglés en la China. Hace veinte años, cuando la visité, el inglés de los empleados del hotel era algo deficiente, pero respondían siempre con un sonriente “Yes” a cualquier petición mía, aunque no querían decir que sí, que lo iban a traer, sino que estaban encantados de hablar conmigo. Las lenguas, en efecto, son recibidas al modo del recipiente no sólo por las actitudes psicológicas previas (la vergüenza de las mujeres españolas) sino por la contaminación de la lengua propia con el inglés. Así, un chino dirá “I very like English” en lugar de “I like English very much” simplemente porque aquella es la estructura del “puton hua” o lengua común. Y si en los viejos tiempos había en Benidorm letreros que decían “Free Rooms” que querían decir “Habitaciones Libres” pero que en realidad estaban diciendo “Habitaciones Gratis”, a veces hoy se encuentra en un menú de casa de comidas en Beijing la oferta de “flesh”, que pretende ofrecer “carne”, pero que realmente significa “carne humana”.

En la China ha habido una fiebre por aprender inglés, la “lingua franca” de comunicación internacional además de lengua imperial. El inglés de mis estudiantes en Chengdu, Sichuán, era muy bueno como era de esperar en estudiantes de comercio internacional (no sé si se puede decir lo mismo aquí). Y querían practicarlo como fuese, de forma que era frecuente que se nos acercaran estudiantes en nuestros paseos y visitas a los templos (para comer, no para otras cosas) dispuestos a hablar en inglés como fuese. Y bien. Pero la furia por el inglés ha debido llegar al clímax en la preparación de los Juegos Olímpicos: había que conseguir que los taxistas pudiesen entender y ser entendidos y era preciso que los empleados de los hoteles medios y bajos contestaran correctamente y no dieran un “Yes” como respuesta estándar. Supongo que en los hoteles de alto nivel la cosa siempre habrá sido diferente.

Y aquí viene lo que los chinos pueden enseñar a los valencianos cuando estos ya sepan mandarín y quieran volver a empezar a aprender inglés: el sistema “Crazy English” desarrollado por Li Yang. Así lo describe Antonio Albarrán en su blog desde la China: Li Yang, “a través de campamentos bastante militarizados y con la consigna de ‘memorizar y recitar’ viaja a lo largo y ancho del país dando conferencias a jóvenes a los que arenga con un discurso nacionalista sobre la obligación de aprender la lengua de los otros, el inglés. La forma de trabajo de Li Yang es la catarsis colectiva de miles de estudiantes en estadios gigantes que escuchan sus palabras con el sueño de cambiar sus vidas con una receta simple: ‘si hablas inglés serás alguien en un futuro’”.

(Publicado hoy en el periódico Información de Alicante)

lunes, 22 de junio de 2009

Feliz año nuevo


Hoy es el primer día del año 5517. Con buen sentido, comienza con el solsticio de invierno, cuando parece que el sol vuelve a renacer (Willkakuti) y los días dejan de acortarse y no, como hacen algunos, con un día extraño a finales de diciembre y principio de enero, aunque, eso sí, cercano al solsticio de su invierno. Porque el verdadero solsticio de invierno es el de junio y en el hemisferio sur, que lo del hemisferio norte es una imposición colonialista.
Total que ayer fue fiesta en Bolivia por el comienzo del año aymara y algunos católicos bolivianos se han molestado por esta celebración que se añade a la ¿cristiana? de San Silvestre, 31 de diciembre que más suena a "bautismo" de la fiesta de Mitra, competidor del cristianismo en sus primeros años del imperio romano.
Pasado mañana es el Inti Raymi (Inti: sol; Raymi: fiesta) para turistas en el Cusco. Eso sí, el Inti Raymi, la Fiesta del Sol, en el Cañar, Ecuador, fue el día 19 (porque el pueblo cañari vive al sur del Ecuador, luego vive en el Sur aunque la diferencia de las estaciones en cuanto a duración del día no sea tan evidente como en Bolivia).
No hay que extrañarse por estas diferencias en el calendario: entre cristianos también las hay en cuando a qué día es la Natividad (otra fiesta solar, como la de San Juan, el Precursor, lo es): los ortodoxos no coinciden con católicos y protestantes. Y también en cuanto a la Pascua, que es fiesta lunar, también hay sus más y sus menos de una secta a otra. En cambio, no he sabido de diferencias en cuanto a la celebración del Ramadán (lunar) para los musulmanes y sí he asistido a discusiones sobre cuándo comenzaba exactamente en un determinado punto del Planeta la Pascua judía (lunar).
La astronomía es que tiene sus cosas.
(Foto Reuters)

Frustración, agresividad, violencia

El esquema se repite aunque no es una ley inexorable. Ahora aparece en la violencia contra los Trabajadores Sociales de una zona belga particularmente problemática por su nivel de precariedad y exclusión. Que la frustración produce agresividad, parece que es algo que llevamos de fábrica. La agresividad puede dirigirse hacia uno mismo y se convierte en depresión (una de las causas de muerte en ascenso en el mundo según la OMS). También puede descargarse sobre objetos alternativos (un equipo de fútbol, por ejemplo). O puede descargarse en violencia directa contra personas sean de manera aleatoria (asesinatos "incompresibles"), sea porque están a mano y se consideran débiles (violencia doméstica contra mujeres, niños y ancianos) o sea porque hay suficiente presión social como para saber que pertenecen a un colectivo de "merece" ser objeto de violencia. Esto último tiene que ver con el racismo (contra las razas "inferiores"), la xenofobia (todos los diferentes son peligrosos) o con profesiones que pueden generar un nivel adicional de frustración.
Este es el caso con los Trabajadores Sociales y con el personal sanitario que también está siendo cada vez más objeto de violencia por parte de clientes que llegan muy conscientes de sus derechos pero que se encuentran con una norma, costumbre o protocolo que las produce una frustración adicional. Si, encima, la cultura dominante (y sólo hay que ver algunos espots televisivos) es la de "lo quiero todo y lo quiero ya", es decir, es la cultura de la satisfacción inmediata (puro principio del placer y nulo principio de la realidad, por citar a Freud), la pequeña frustración adicional es la gota que colma el vaso y la violencia será posible.
Por supuestísimo que no todos los frustrados (todos lo estamos de una forma u otra) gestionan su agresividad deprimiéndose o agrediendo a otros. Se puede sublimar escribiendo en blogs, sin ir más lejos.

jueves, 18 de junio de 2009

Sumak Kawsay, Suma Qamaña, Buen Vivir

Sinónimos, respectivamente, en quechua ecuatoriano, aymara boliviano y castellano. En quechua aparece en la Constitución ecuatoriana de 2008 y en aymara en la boliviana de 2009 como ideales a los que el Estado debe responder y procurar alcanzar. El Buen Vivir como alternativa al desarrollo entendido como crecimiento económico y planteado desde el Norte. Alternativa planteada desde los pueblos originarios, más o menos idealizados, pero, en todo caso, con derechos que les han sido negados y conculcados secularmente: con la Colonia y, en algunos casos, de forma peor con la Independencia... de los blancos o criollos, no de los indígenas. Buen Convivir, sería la idea de fondo.
Y es la idea que emerge en el Perú después de la matanza de indígenas que defendían sus derechos mientras el gobierno defendía el "desarrollo" caiga quien caiga y, encima, en los términos dictados por los Estados Unidos que no hace falta ser muy sagaz para saber cuáles son: venían en la prensa peruana cuando se firmó el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre los Estados Unidos y el Perú.
Son curiosas las diferencias entre los tres países andinos. El indigenismo tiene raíces políticas muy distintas en un sitio y otro. Innegable el papel de la revolución boliviana del MNR en 1952. Innegable, también, a mucha distancia, de la CONAIE y de Pachakutik en el Ecuador. E innegable también el papel retardatario que tiene Lima en el resurgir del movimiento indígena peruano: en la Lima que conocí hace cuarenta años, los criollos limeños tenía muy claro que había dos perús, ellos y el resto. El Perú se componía de Lima (es decir, las clases altas limeñas) y el resto. Pero ya entonces comenzaba a producirse el fenómeno de los "pueblos jóvenes" (como llamó la Junta de Velasco Alvarado a las barriadas). Los criollos limeños añadieron a su percepción la idea de que el otro Perú estaba invadiendo Lima.
Bolivia y el Ecuador tienen ahora la dualidad "tierras altas / tierras bajas" y reivindicaciones de blancos, respectivamente, en Santa Cruz (Nación Camba) y Guayaquil. Se plantea como cultura y, después, como política lo que parecen ser clases sociales, pero con los tres componentes a los que se añade la economía (petrolero e industrial en las respectivas "tierras bajas" aunque las minas, en otros tiempos, estuvieron en las "tierras altas"). En el Perú no hay tal dualidad: la capital está en la costa, ahí están las élites (blancas, por definición) y ahí han estado desde el virreynato.
Ahora no se trata de indigenismo culturalista (aunque también tiene ese componente) sino reivindicativo: el indígena existe y tiene derechos. Lo primero ya se ha logrado. Lo segundo, está en proceso adelantado en Bolivia, balbuciente en el Ecuador (y creo que Rafael Correa, aunque hable quechua que aprendió de estudiante con los salesianos, no está por la cuestión) y embrionario en el Perú. Historias distintas y estructuras sociales diferentes. Pero el cambio es innegable: dejando de lado los discursos culturalistas estetizantes y nostálgicos de un pasado inventado, el gigante parece que despierta.
Pero, por lo que digo, el indigenismo tiene que sortear las dificultades de las clases altas cruceñas, guayaquileñas y limeñas, pero sólo con esta última ejerciendo suficiente grado de hegemonia como para haber firmado un tratado con los Estados Unidos totalmente contrario al Buen Convivir de los pueblos originarios.

miércoles, 17 de junio de 2009

Dos Estados en Filistea

Aconsejo el Comentario 259 de 15 de junio firmado por Immanuel Wallerstein que nunca ha negado su origen judío pero no por ello se convierte en pro-sionista. Plantea los asuntos no resueltos por la propuesta de "dos Estados" que parece estar tras el discurso de Obama en El Cairo y el reciente de Netanyahu en la Universidad Bar Ilan.
Afirmar la oportunidad de "dos Estados" es proponer una solución al conflicto en la que, de una forma u otra, todo el mundo (esta vez literalmente) estaría de acuerdo. Pero, como hace Wallerstein, lo que falta por ver es en qué consiste esos dos Estados. Ezcurra, el autor del dibujo que adjunto, lo tiene claro. Netanyahu todavía más: Jerusalén es de los judíos, Palestina tendría una soberanía muy limitada -y eso no es tener un Estado- y habría que reconocer el derecho de Israel a ser "la nación del pueblo judío", con lo que no queda claro qué sucedería con los no-judíos (incluso judíos no practicantes) que vivieran en el territorio del Estado de Israel (tengo un amigo noruego y ciertamente no judío que vive en Tel Aviv y no sé qué haría allí de ser "la nación del pueblo judío"). Tal vez esta última formulación es la más desafortunada (Israel, nación, pueblo, judío) pero, como con el discurso de Obama, hay un "comienzo": se reconoce el derecho a un Estado aunque quede mucho por discutir, por ejemplo, el derecho al retorno que tienen los judíos (que pueden pedir ir a Israel donde serán aceptados) y que no se reconoce a los palestinos expulsados del actual territorio de Israel. O la recuperación de territorios como muestra el mapa construido por Le Monde diplomatique sólo para Cisjordania, convirtiendo en mar los territorios ocupados actualmente por Israel.


Mucho camino por delante, pero todo largo camino comienza por un pequeño paso. Inch'allah. Y, para todos, shalom.

martes, 16 de junio de 2009

Tabaco: nadar y guardar la ropa

Comentaba el otro día aquí la correlación, en el sistema parlamentario estadounidense, entre donaciones de empresas tabaqueras a representantes del pueblo y comportamiento de dichos representantes con respecto a leyes que afectan a dichas empresas. No se puede decir que las empresas compren a los parlamentarios. Simplemente, los alquilan. Lo que allí hacía era situar aquella correlación en el contexto más amplio de la relación entre políticos y altos ejecutivos de grandes empresas (no necesariamente sus dueños).
Ahora me encuentro con que algunas grandes empresas aseguradoras estadounidenses, canadienses y británicas han hecho fuertes inversiones en el sector del tabaco, mostrando con su comportamiento, no con sus retóricas, que buscan rentabilidad y no salud, incluso poniendo en riesgo sus primas de enfermedad (cáncer de garganta y otros cánceres, enfisemas).
Como he sido fumador y mi cáncer sólo saben atribuirlo al tabaco (aunque temo que lo hacen porque no tienen ni idea de qué es lo que pudo producirlo), tengo todos los números de la rifa para ser fanático anti-tabaco. Creo que no lo soy, como tampoco soy "anti" de ninguno de los grupos organizados a los que he pertenecido en mi vida y que he dejado pacíficamente, desde la Iglesia Católica a Rotary Internacional. Sé que es frecuente que el "ex" genere fuertes sentimientos de rechazo al grupo al que perteneció. Encuentra así una justificación adicional para haberse ido del grupo. No es mi caso, como digo, y mantengo muy buenas relaciones con los grupos a los que pertenecí (dentro de poco, se incluirá la Universidad entre los grupos a los que he pertenecido).
Sin embargo, el caso del tabaco es particular: ahí sí sé que el tabaco es dañino para el que lo usa y lo siento por él y, en particular, por ella, ya que observo que si alguien va fumando por la calle es que es mujer y que si alguien se pone a fumar en la universidad en los descansos del examen de selectividad es casi seguro que se trata de una chica. Si son amigos o amigas, les daré la vara con lo malo que es el tabaco. Si no les conozco, mi reacción interior (que no se exteriorizará) será la de rechazo. Y seguiré asombrándome de que el gobierno quiera sacar impuestos de tal mal y del comportamiento de las empresas que lo producen, distribuyen y venden. Pero así son las reglas del juego. Del juego global, claro. Porque donde más se fuma es en países de la periferia y, muy en particular, en los emergentes. Lógico: los de abajo reciben más presión marketinera y los de en medio tienen más capacidad de compra.

La culpa, la prensa

Es frecuente achacar a la prensa la falta de información que tienen los demás ciudadanos, cosa de la que se excluye el autor de tal denuncia, lo cual es curioso.
Hablando de asuntos remotos, como es el del Irán, "se sabe" que la prensa, incluso la "progre", está deformando los datos. Así, por ejemplo, se afirma que los medios estadunidenses están dando por cierto que ha habido fraude sin presentar prueba alguna. Cosa que leo a pocos minutos de ver en el Washington Post un titular en el que se afirma que hay indicios de fraude (siempre los hay, incluso en las intrascendentes elecciones europeas en España) pero que no hay pruebas fehacientes.
Claro que hay campañas de intoxicación, globos sonda, intentos de distraer la atención y grandes mentiras en los medios, plantadas por los mismos, por los anunciantes o por la clase política que alquila periodistas (nunca los compra). Pero de ahí a negar la posibilidad de estar informado hay un largo trecho. ¿De dónde, si no, obtiene la información el que afirma que los medios manipulan? ¿De un medio que no manipula, es decir, afín a las propias deformaciones ideológicas de la realidad?¿Directamente de la realidad real cuando se encuentra a miles de kilómetros de lo sucedido o sin posibilidad de acceder a la observación directa? ¿O simplemente compara lo que dicen los medios con lo que él/ella piensa que debería decir, sea o no sea cierto? La respuesta, en próximos capítulos (cosa que, como se puede suponer, es falsa). De momento, vaya la viñeta de Mcfly en el Información de hoy.

lunes, 15 de junio de 2009

El mal común

En la retórica de los políticos es frecuente escuchar eso de que ellos se dedican, como servidores públicos, a buscar el bien común. Por lo visto, esa es la legitimación más evidente de su salario y privilegios, que incluye la posibilidad de decir tonterías y que las reproduzca la prensa mientras las cosas sensatas de los ciudadanos de a pie difícilmente llegan a los medios. Pues bien, no es cierto.
Por lo menos no es cierto en más de un caso en los que el político practica el "cuanto peor, mejor". Se trata de políticos en la oposición que creen que cuanto peor se pongan las cosas, mejor les irá a ellos en las siguientes elecciones en las que los ciudadanos castigarán al gobierno que ha llevado las cosas "a peor".
Hay profesiones que llevan consigo el riesgo laboral del narcisismo. Me refiero a profesores universitarios (controlan el aprobado), jueces (controlan el veredicto), médicos (controlan la salud) y, por lo que estoy comentando, políticos que creen que la nube de aduladores no es de tales sino de rendidos reconocedores de su innegable valía. Que un político salga del baño y se vea asediado por una nube de periodistas que le preguntan qué tal ha evacuado puede tener la tentación de pensar que dicho acto ES importante por el mero hecho de haberlo practicado él (o ella).
Una vez entrado en esa hinchazón particular del Ego, es difícil salirse. Algún ex me ha producido ternura al ver cómo paseaba como si no hubiese leído los periódicos y no supiese que ya no está en el cargo: convencido de ser él, el más él de los ellos posibles. Por eso suele suceder que los ex se ponen particularmente irritados cuando escuchan críticas a su gestión pasada. Es lo peor que les puede suceder y están dispuestos a lo que haga falta con tal de que su Ego quede a la altura que dicho Ego le ha situado. Incluso dispuestos a fomentar el mal común con tal de demostrar que los que vinieron después y le quitaron el cargo son unos ineptos.
No estoy hablando de José María Aznar sino de Dick Cheney de quien el director de la CIA ha llegado a decir que parece que desea un nuevo ataque terrorista contra los Estados Unidos para que se demuestre que su política (porque no era de George W. Bush, que era más aparente que real) era la correcta y no las barbaridades que hacen estos inexpertos e irresponsables. Tal vez sea una exageración de Leon Panetta, pero encaja con la observación del comportamiento de otros políticos en otros lugares distintos y distantes.
Tenemos, pues, dos casos en los que hay políticos que desean el mal común: el de los que desean una "agudización de las contradicciones" y que caiga quien caiga (normalmente, los demás) y el de los que desean que se "demuestre" que los que han venido detrás lo han hecho mal.
Pero los males no terminan ahí cuando uno escucha en boca de políticos bienintencionados (que haberlos, háylos) la cantidad de trepas incompetentes que les rodean en su propio partido. La crítica que hacen a estos últimos es unánime: es gente que busca su propio interés, su propio bien y que no necesariamente ha pensado alguna vez en su vida en el bien común. Y ese tal vez sea el mayor mal común que sufre la especie en estos tiempos.

domingo, 14 de junio de 2009

Política del mal menor

No me preocupa demasiado quién haya ganado "realmente" en Irán aunque me mosquea el corte de las comunicaciones sea por sms o facebook, que antes de las elecciones ya se hablara de "revolución de terciopelo" como en repúblicas ex-soviéticas para situar a alguien más afín a la política de los Estados Unidos y que los argumentos para demostrar el fraude aquí no sean muy consistentes. Sea como sea, los declarados perdedores suelen ser malos perdedores (lo fue en su día Berlusconi, lo fue el Partido Popular español). Además, hay sistemas políticos particularmente dispuestos al enjuague electoral desde el "gerrymandering" al afeite de los censos electorales pasando por el simple y sencillo pucherazo. Pienso, respectivamente, en México, Bolivia y los Estados Unidos, aunque este último es especialista simultaneamente en los tres trucos para "traducir" la voluntad popular en algo menos desagradable para el que manda.
Si hubiese tenido que votar en Irán, creo que habría votado por Musavi, al que han votado los de clase media más o menos urbana, como es mi caso. Y lo hubiera hecho como lo que yo consideraría un mal menor. Musavi forma parte del régimen y ha formado parte del gobierno, aunque ahora sea sospechoso de estar más cerca del gobierno de los Estados Unidos que Ahmadineyad. No es, por tanto, la alternativa alternativa. Pero es "menos peor" que Ahmadineyad, por lo menos desde el punto de vista del papel de la religión en la vida civil, la posición de la mujer en la sociedad persa (no árabe) y algunos detalles de las relaciones internacionales. Son tan diferentes uno y otro como el Partido Demócrata y el Partido Republicano en los Estados Unidos que claro que son diferentes, pero parece que hay más cosas que les unen que cosas que los separan. Aunque en la campaña electoral se presentan como el día y la noche, ambos forman parte de un crepúsculo (o un amanecer), matizado hacia un lado o hacia otro, pero sin ser el mediodía y la medianoche. Y, en cualquier caso, ajenos a la lógica de la "derecha" y la "izquierda" que preocupa a países de tamaño medio y de tradición cristiana y no preocupa nada en los otros países como la India o la China, una parte importante de la población mundial. Y si me apuran, tampoco preocupa en Rusia. Y puestos a exagerar, tampoco preocupa en España más allá de los partidos que se denominan tales (Izquierda Unida) o que les gustaría denominarse de izquierdas (PSOE).
Parece que, en el corto plazo, lo que se puede elegir en política es eso: elegir el mal menor. Eso sí: cada cual considera "mal" algo diferente, con lo que hay un cierto "pluralismo" en la atribución del mal. Excepcionalmente, hay segmentos del electorado que SABEN dónde está el bien y lo siguen sin vacilar. El bien puede ser religioso o puede ser ideológico y, por lo general, no tiene nada que ver con las prácticas efectivas y reales de sus líderes (pienso en los pactos de Izquierda Unida con el PP de Madrid para controlar ¡una caja de ahorros!). Son electorados fieles. Pero, en cambio, muchos votamos (o nos abstenemos) no porque consideremos que eso a lo que votamos o nos abstenemos es un bien, sino que se trata de un sencillo mal menor.
Es posible que los malmenoristas estemos en disminución y que los seguristas estén en aumento. Ya pasó en la crisis de principios del siglo XX: todos sabían que tenían la razón (y hasta a Dios -"Gott mit uns") con ellos porque conocían las leyes de la Historia, el destino manifiesto o la voluntad divina.
Me preocupa que ante el éxito de los partidos que ofrecen respuesta a las necesidades de identidad y después de viviseccionar muy inteligentemente dicha necesidad, militantes destacados de otros partidos piensen que lo que tienen que hacer es buscar a qué identidad referirse (la clase obrera como otros podrían pensar en la raza aria o en el Pueblo Elegido). Es decir, piensan olvidar que la identidad es algo muy fluido en la realidad personal y quieren convertirlo en una cosa fija, eterna e inamovible en la que el individuo encuentre seguridad y proporcione a los líderes políticos el apoyo electoral (o de masas) requerido. Me suena a "déja vu". Y la película, si es la que ya he visto, no acaba bien.

sábado, 13 de junio de 2009

Empresa afín

Todas las simplificaciones son sospechosas. Esta también. Pero vistas las cosas que llegan directa o indirectamente de los medios de comunicación (y alguna información directa), parece que la relación observable entre economía y política (así, en abstracto) o entre empresarios y políticos (que es mejor: en concreto) hace revisar algunas simplificaciones. Sobre todo la de "el gobierno es el consejo de administración de los negocios de los burgueses" que diría el Manifiesto de 1848 (y ha llovido desde entonces).
1.- Porque hay casos en los que parece que es el poder político (políticos concretos) los que crean empresas afines para gestionar asuntos públicos y, de paso, enriquecerse o, en la mejor de las hipótesis y no por ello menos ilegal, financiar al propio partido. El gobierno crea negocios y los financia.
2.- Otras veces se trata de "afinidades electivas", que diría Goethe, o, en términos menos pedantes, "dios los cría y ellos se juntan". Se trata de trayectorias paralelas que, cuando se prolongan, sí que se encuentran. Gobierno y negocios, aunque con autonomía relativa, se dan la mano. Ese parece ser el caso del "caso Gürtel" en España.
3.- También hay casos de "business politics" a la estadounidense (y no sólo en los Estados Unidos), donde el dinero que fluye desde el mundo del lobby (empresarial, por supuesto) o directamente desde las empresas (en particular, financiando campañas) consigue "orientar" las decisiones políticas en los términos que más interesan al mundo del dinero. Ahí sí que se podría aplicar lo del Manifiesto, pero con suficientes excepciones como para que se tenga que huir de las generalizaciones. Porque, por ejemplo, las políticas energéticas o medioambientales pueden ir en contra de los intereses de algunas grandes empresas que, faltaría más, dedicarán sus dineros para "reorientar" a los políticos pero sin triunfo garantizado. Cierto que el lobby energético y el farmacéutico tienen peso en las decisiones políticas. Pero mucho mayor lo tiene el poder financiero y tampoco es omnipotente. La industria del tabaco tampoco lo ha sido, pero la diferencia entre un sistema opaco como el español y uno menos opaco como el estadounidenses es que sabemos que los senadores que se han opuesto a la nueva ley anti-tabaco han recibido fuertes ayudas de las tabaqueras. Y si nos olvidamos del espejismo de la "propiedad de los medios de producción" y nos quedamos en la capacidad de decidir sobre la empresa, hay casos interesantes de intentos de control de los desmanes de los altos ejecutivos por parte de los gobernantes.
4.- Finalmente, están los casos en los que el gobierno es un departamento más del negocio. Se trata de los empresarios convertidos en gobernantes que hacen que un equipo de fútbol, una televisión o una fábrica de caramelos se lleve con la misma lógica que la de un gobierno y viceversa. El caso más evidente ha sido el de Berlusconi en Italia, pero ha habido muchos más intentos en los últimos veinte años que yo sepa. El más claro, frustrado, han sido las varias campañas de Álvaro Noboa para llegar a la presidencia del Ecuador. Algunos amigos empresarios de allá me explicaban por qué no podían hacer otra cosa que votar en blanco: a la izquierda, no podían votar pues temían sus intenciones; pero a Noboa le podían votar todavía menos pues "sabían" que acabaría utilizando el Estado para arreglar los problemas de sus empresas (multinacionales, claro, como algunas de Berlusconi). Seguro que hay casos españoles, pero no se me ocurren ahora.

viernes, 12 de junio de 2009

Dictador, pero menos

El rector de una universidad estadounidense recibió al presidente Ahmadineyad, en septiembre de 2007 y en aquella universidad, con una sarta de insultos y sandeces entre las que se encontraba la calificación de "dictador" al dicho Ahmadineyad. Lo comenté, entonces, aquí donde también se encuentra, con medios algo primitivos por mi parte, el enlace al discurso de bienvenida del estadounidense al iraní y la carta que le dirigieron a aquel un grupo de rectores iraníes y que no tiene desperdicio.
Llega el día de reflexión de esta campaña presidencial y se sabe que Ahmadineyad puede perder hoy la elección frente a Musavi ("dolat-e omid", gobierno de esperanza, como contaba ayer Al Jazeera). Vamos a ver qué pasa, pero lo que sí tengo claro es que un sistema político en el que el que ocupa el puesto puede perderlo mediante voto universal, directo y secreto es difícil que se le considere una dictadura.
Si ahora se vuelve a leer la carta de hace casi dos años, se verá que no hay "democracias perfectas" (Guy Hermet se ha encargado de subrayarlo estos últimos diez años por lo menos). La estadounidense no lo es. Democracia made in USA como titulé mi librito. Tampoco lo es la iraní. Pero ni una ni otra son una dictadura.
Otra cosa es que se utilice lo de "democracy building" como hoja de parra que cubra las vergüenzas de algunas políticas exteriores que tienen otras motivaciones. Y que no se utilice con sistemas claramente dictatoriales pero aliados, como es el caso de más de un país en Oriente Medio. Con estos últimos, hasta se les podría aceptar en una "Community of Democracies" como la que proponía McCain en su campaña electoral a la presidencia frente a Obama y que está en la agenda de los conservadores estadounidenses: un selecto club de amigos de los Estados Unidos que legitimen sus aventuras e intervenciones. Que sean realmente democracias no sería lo importante. Lo importante es que sean amigos de los Estados Unidos. Miren, si no, lo que pasa con Gadafi, el demócrata de toda la vida y nunca terrorista internacional: sólo falta que le reciba el Papa ahora en Roma y ya fue visitado por el rey de España. ¿Razón? Para Italia, los 70.000 millones de dólares de inversión en la industria desde fondos soberanos. Así cualquiera es demócrata de toda la vida.

Fichajes

Un fantasma recorre España y parte del extranjero (no te pierdas lo de Foreign Policy): el de un sustancioso fichaje de un futbolista (extranjero, como suele suceder sin que los españolistas se molesten). Los periódicos y las radios rivalizan en presentar cálculos de cuánto supone el fichaje en kilos de oro, en subsidios de desempleo o en centros educativos o sanitarios. Late el tufillo de que, "en tiempos de crisis" como se dice, se trata de un derroche exagerado, siendo como es el récord de millones dedicados a la compra de un ser humano que se dedica al fútbol y a la publicidad.
El contraargumento consiste en suponer que esa inversión va a dar unos beneficios y que, por tanto, no debe ser valorada en sí misma (ni, mucho menos, comparada con el peso del futbolista en oro, como si se tratase del viejo Aga Kan) sino resuelta con un ejercicio de análisis coste-beneficio, cosa que no se puede hacer hasta que no se conozcan los beneficios. Que esperen los interesados en el asunto.
Otro aspecto del contraargumento dice que es dinero privado y que con el dinero privado se hace lo que uno quiere. Bueno, casi lo que uno quiere, porque hay leyes que limitan (con poco éxito, reconozcámoslo) las posibilidades de ese dinero. Supongo que no es dinero del nuevo jefe del club sino dinero del club obtenido mediante un préstamo de esos que ahora están tan escasos. No lo sé. Pero si es del club, no es tan privado (de una persona) sino colectivo (aunque no sea dinero público, porque espero que no sea público). Y si ha obtenido ese préstamo, la cosa tiene sus pelendengues si todavía no se ha hecho el análisis coste-beneficio al que me he referido.
También se dice que el fichaje mueve dinero. Digan lo que digan, no es dinero productivo, pero sí interviene en su velocidad de circulación. Y, en todo caso, es dinero que se espera produzca beneficios igualmente dinerarios, cosa más que legítima.
Pero no deja de asombrar la cifra.

jueves, 11 de junio de 2009

Contra Corea (del Norte, of course)

Los cinco países con poder de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, a saber, los Estados Unidos, Rusia, Inglaterra, Francia y la China se han puesto de acuerdo en sancionar a Corea (del Norte) por sus experimentos nucleares. Es intolerable que un país como Corea (país gamberro, "rogue state") se dote de tal arma que puede llevar a cualquier tragedia en cualquier momento.
Sin que tenga nada que ver con lo dicho (y siempre recordando que el único país que ha usado el arma nuclear de forma innecesaria contra poblaciones civiles totalmente indefensas y rendidas ha sido los Estados Unidos, contra Hiroshima y Nagasaki), ahí va la lista de países nucleares según el anuario del SIPRI (Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo) que se acaba de publicar esta semana


Es de suponer que la India, Pakistán e Israel apoyan la moción de la "banda de los cinco" (que Israel tenga, según este cúmputo, más cabezas nucleares desplegadas que la India y Pakistán debe de ser irrelevante, supongo) . La cosa parece ser: ¿Cómo vamos a dejar entrar en tan selecto club a un irresponsable que, encima, trasmite a su hijo el trono que heredó de su padre, como si fuese un emir o un sultán o un jeque o un rey?

Air France

Me temo que vamos a estar mucho tiempo sin saber qué pasó con el vuelo Rio-París de Air France: que si se rompió en el aire (la mejor hipótesis para los muertos, que habrían perdido la conciencia inmediatamente) o que si la pilló un remolino que la tiró hacia arriba y la precipitó hacia abajo, habiéndose roto al estrellarse de frente contra el mar (la peor para los muertos y sus familias que sufren no sólo la pérdida sino también el horror de pensar en el horror que sufrieron los suyos antes de morir). Hay detalles para cada hipótesis: que los restos no parecen estar muy esparcidos o que la cola ha "sobrevivido". Y lo de los sensores pasa de ser "la" causa a no tener nada que ver con el accidente, según quién lo diga, ya que la empresa va por un lado y el sindicato de pilotos por otro. Se intenta hacer un resumen de lo que se sabe aquí.
Pero, como sucedió con otros accidentes como el de Spanair en Barajas, parece que es difícil encontrar expertos independientes. Así que va a ser difícil saber qué pasó, por qué y cómo. ¿La razón fundamental? El dinero: quién va a pagar cuánto y por qué a quiénes.

(Añadido el 2 de julio: Sigue sin saberse qué pasó exactamente visto el primer informe del BEA del que hoy se hace eco Le Monde. Parece ganar terreno la hipótesis del impacto contra el agua en aceleración vertical (la adoptan los periódicos estadounidenees como el Wall Street Journal) contra la hipótesis de la explosión en el aire. Pero los sensores de velocidad no habrían sido "la causa" sino un "elemento" del accidente. De todos modos, a estas alturas ya puede hacerse algún que otro análisis comparativo de accidentes aéreos con numerosos muertos. Y el Airbus no sale muy bien parado. Lejos de mí decir que es "la causa". Primero, porque no tengo ni idea de la materia. Y, segundo, porque hay demasiado dinero en juego).

Optimismo mundial

Leonardo Sciascia me decía, paseando por Alicante, hace ya muchos años: "Non è che io sia pessimista: è la realtà che è pessima". Pero la realidad está hecha también de percepciones. No sólo de percepciones (porque los hechos son tozudos), pero también de percepciones. Y parece que la percepción sobre la situación del mundo está cambiando.
Vaya por delante que creo que el vaso está vacío. Muy vacío. Así lo dejó la irresponsabilidad del anterior gobierno estadounidense y sus acólitos (Barroso entre ellos) y la hiper-codicia de una parte importante de la élite mundial. Creo que es un hecho. Pero creo también, como digo, que el vaso se está llenando, aunque siga muy vacío. Siempre se podrá dudar si son hechos o es resultado de la excelente capacidad para las relaciones públicas y el márketing político del gobierno actual de los Estados Unidos. Pero así me parece y supongo que así es.
En economía mundial, los brotes verdes parece que son reales. Vamos a ver cuánto duran. Pero son reales y es real la percepción de que la cosa no es que mejore, pero que ha dejado de empeorar a la velocidad en que lo estaba haciendo. La noticia sobre la muerte del capitalismo parece que fue un poco exagerada o, por lo menos, apresurada. La constatación de la enorme capacidad de recuperación que tiene el sistema ha de ser introducida en el esquema general. Recuperación que es "menos peor" que una depresión generalizada.
En la pre-condición para que exista esa economía de forma suficientemente duradera, en lo del medioambiente en concreto, parece que la cumbre de Copenhague de diciembre podría dar mejores resultados que las anteriores, gracias, sobre todo, al cambio producido en el mayor contaminador y agotador de recursos del mundo, a saber, los Estados Unidos. Si la China le sigue, la cosa no está bien, pero estará algo "menos peor".
En la geopolítica, ahora ya se ve a Irán como país en el que el gobernante (supuesto dictador hasta hace poco) puede perder las elecciones, cosa que sólo sucede en los países democráticos. Y sin abandonar su dignidad, parecen dispuestos a mirar la cuestión nuclear de otra forma. Los resultados en el Líbano son también una buena noticia para "Occidente". Y, por supuesto, está la nueva política anunciada por Obama en El Cairo. Hay motivos para dudar, pero hay un cambio, un "comienzo". Queda por ver cómo reacciona Israel y el discurso de Netanyahu será leído con lupa, aunque el peso que tiene en su gobierno el radical Lieberman hace necesario reducir los entusiasmos (como sucede con el jefe de gabinete de Obama, con la doble nacionalidad israelí y estadounidense).
Sin salirse de la geopolítica y sin negar problemas graves del subcontinente, América Latina parece que se serena y entra en una etapa en la que lo fundamental va a ser intentar resolver problemas desde la política y no causar problemas desde la política que ha sido la tónica durante muchos años. El retorno de Cuba es un indicador. No es muy importante el asunto en sí mismo, pero sí indica un cambio de actitudes... frente a los Estados Unidos, no tanto de confrontación cuanto de dignidad. Y las muertes de indígenas en el Perú podría ser, también allí, el comienzo de una nueva situación de sus pueblos originarios.
A pesar de brotes de violencia muy visibles, algo menos de violencia también parece que se observa. El llamado "terrorismo internacional" bajó en 2008 (hay dudas de lo que pueda suceder en 2009), las guerras inter-estatales e intra-estatales siguen reduciéndose y sólo queda la preocupación por la violencia cotidiana en la que ha incidido la crisis y que puede generar círculos viciosos complicados pero no por ello imposibles de abordar.
Quedan flecos (siempre los hay) en los que la mejora no se observa con tanta claridad. Por ejemplo, en el narcotráfico con sus secuelas de violencia e inestabilidad social y económica. Sin embargo, también ahí hay novedades positivas: el gobierno de los Estados Unidos ya no quiere hablar de "guerra contra las drogas" porque eso parece implicar sólo políticas represivas y su secretaria de Estado ha reconocido que el problema no es sólo de producción (en Colombia, en Bolivia o en Afganistán), ni de distribución (México, África occidental), sino que también es de consumo. Por cierto, España está entre los primeros consumidores de cocaína del mundo.
Y el hambre, que sigue creciendo hasta esos mil millones de personas subnutridas (hambrientas) que calcula la FAO que ha habido en el primer semestre de 2009. Claro que hay que tomar con cautela los datos que justifican la existencia de la entidad que los proporciona, pero tal y como van los precios de alimentos básicos, no es descartable aquella cifra.
Y la crisis energética con una producción que difícilmente va a poder responder a la creciente demanda y que tendrá que ir siendo sustituida por otras fuentes, no todas indiscutibles (me refiero a la nuclear), y por otro tipo de coche. Espero que las empresas automovilísticas estén aprovechando el parón en la producción para desarrollar nuevos modelos menos consumidores y menos contaminantes. Pero los precios del petróleo seguirán en diente de sierra dando sustos en un caso a los consumidores y en otros a las repúblicas petroleras.
Es lo más que da de sí mi intento de no ser pesimista. Pero es que la realidad es... Bueno, dejémoslo en un homenaje a Sciascia.

miércoles, 10 de junio de 2009

El Sur ayuda al Norte

Me extrañaba el eco que había tenido en la prensa francesa la muerte de Omar Bongo, en el poder de Libreville, Gabón, desde 1967 y con motivos más que suficientes como para pensar que no era un demócrata fundamentalista. Ahora tengo la respuesta: Bongo ha sido uno de los grandes financiadores de los partidos políticos franceses. Lo ha reconocido Giscard d'Estaing y lo reproduce Le Monde.
El esquema es fácilmente reconocible. Un país supuestamente pobre pero en el que una élite detenta poder y riqueza suficientes como para comprarse apoyos internacionales y lo hace de manera sistemática. Después llegan las ONG del Norte dispuestas a ayudar a los pobres del Sur mientras que los ricos del Sur ayudan a los políticos del Norte.
Hay otras opciones: acuerdos militares desde 1960 entre ambos países, una particular forma de neocolonialismo post-colonial francés.

Tres años de crisis

Reuters e Ipsos publicaron la semana pasada una encuesta realizada en 23 países. No representan a toda la población del Planeta, pero sí a los países más ricos, que suman el 75 por ciento del Producto Bruto mundial. Es la tercera vez que lo hacen, por lo que es posible ver qué ha pasado en estos tres años de crisis.
En mayo de 2007, lo que más preocupaba a ese conjunto de encuestados era “el crimen y la violencia”, seguido de “pobreza y desigualdad”, “corrupción” y “paro y empleos”. Ahora las cosas han cambiado ligeramente y esta última opción pasa al primer puesto: de un 32 por ciento de las respuestas a un 53 por ciento, que es un incremento notable. El caso es que el 71 por ciento de los encuestados en esos países afirma haber perdido su empleo o conocer a alguien que lo ha perdido en los últimos seis meses como consecuencia de la crisis.
Como era de esperar, hay diferencias entre países, estando España en el primer lugar a este respecto. De hecho, un 91 por ciento de los encuestados españoles reconoce que el problema del empleo es personal. Le siguen México, la China, Turquía, Italia y la India. En el otro extremo está el Japón con su 44 por ciento que dice que está afectado. Le siguen Holanda, Alemania, Bélgica y Australia.
Tres malas noticias. La primera es que si la cuestión del cambio climático ya estaba entre los últimos puestos de las preocupaciones de los años anteriores, ahora, en 2009, se encuentra en el último lugar. Por hacerse una idea, en 2007 el tema que menos preocupaba al conjunto era “el mantenimiento de los programas sociales” (9 por ciento) seguido del “auge del extremismo” (10 por ciento) y “cambio climático” (11 por ciento) que ahora, como digo, se encuentra en último lugar con un 7 por ciento de las respuestas. Y es mala noticia porque los gobiernos podrían dar prioridad al empleo y olvidarse del medioambiente. El riesgo es real.
Otra mala noticia es que los entrevistados, a la hora de plantearse las soluciones para el problema que les preocupa (básicamente, la crisis económica), piensan, en un 66 por ciento, que su gobierno no tiene ni idea de qué está haciendo con esos “estímulos” y que la economía está más allá de las posibilidades de control de dicho gobierno. También aquí hay diferencias de país a país. Los que más desconfían de su gobierno son los argentinos, húngaros, japoneses, coreanos y polacos. Y los que casi se salen del gráfico son los chinos: un 75 por ciento piensa lo contrario, que su gobierno sabe lo que se está haciendo. La mala noticia es que igual tienen razón aquellos y no estos.
Finalmente, la tercera mala noticia viene de las contradicciones internas de los encuestados. Por un lado, una holgada mayoría (54 por ciento) es partidaria de que su gobierno restrinja las importaciones de otros países. Lógico: importar tal vez mejore el consumo, pero dificulta el empleo local, sobre todo productivo. Pero por otro lado, un 62 por ciento teme que los demás países pongan dificultades a las exportaciones desde el país del encuestado, exportaciones que, probablemente, mejorarían las perspectivas laborales locales. La mala noticia es fácil de deducir: si todos los países hacen caso de sus respectivas mayorías, el problema es obvio. Es decir, si todos quieren exportar más y todos quieren importar menos, resulta difícil, si todos lo pretenden llevar a la práctica, que haya alguien que importe lo que otros quieren exportar si lo que quiere es exportar y no importar. Total, que la cosa se puede intentar resolver por la imposición. La retórica podrá cambiar, pero la práctica es evidente: el pez grande se comerá al chico y a eso se le llamará mercado.
Claro que también aquí ha diferencias y, en lo que a la restricción de importaciones se refiere, los más proteccionistas son Hungría, Italia, Australia, la India y Francia mientras que los más librecambistas son Suecia, Holanda, Alemania, Rusia y Polonia. En cambio, en el terreno de temer que otros países bloqueen las importaciones del propio país, los más preocupados son Brasil, México, Italia, Argentina y Corea del Sur. En cambio, los que dan porcentajes más bajos de preocupados son Suecia, Holanda, los Estados Unidos, Alemania y Gran Bretaña. En el caso de los Estados Unidos, porque tienen ya una larga experiencia de imponer sus exportaciones a los países más débiles y no precisamente mediante mecanismos de mercado.

(Publicado hoy en el periódico Información -Alicante-)

Judíos antijudíos

Muy interesante este artículo del Jerusalem Post. Para no iniciados, añadiré que el JP es un periódico conservador para el que trabajaron algunos de los conspicuos neoconservadores del primer gobierno de George W. Bush y, por tanto, puede tener también una lectura estadounidense y más sabiendo que el papel de AIPAC, el lobby israelí en Washington, está cambiando como están cambiando las relaciones políticas con el mismo. Pero lo que me ha interesado son dos cosas.
Por un lado, la insistencia en confundir, contra toda realidad, judío e israelí de modo que se suponga que todo judío debe ser pro-israelí tanto en el sentido sionista de defender ese Estado (y sus futuras fronteras) como en el sentido de defender a su gobierno actual identificando gobierno-Estado-religión-"raza". Sería como decir que todo católico debe ser españolista lo cual significa estar a favor del gobierno de Rodríguez Zapatero. Curioso en todo caso. Al darle dos significados a la palabra judío se puede obtener lo de "judío antijudío". En la Comunidad Valenciana en la que vivo se solía usar lo de "auto-odio" para los nativos de dicho territorio que no compartían las ideas de nacionalismo político o de valencianismo cultural o ambas de los que expedían el certificado de "auto-odio" para los que no comulgaban con sus ideas. Más circular, imosible.
Por otro lado, me ha interesado el reconocimiento de la tremenda heterogeneidad que hay en el "mundo judío", tan heterogéneo como el "mundo musulmán" o como "Occidente". Reconocer esa heterogeneidad de hecho, es el primer paso para que no te la den con queso llegando al absurdo recién señalado: la pretensión de absoluta homogeneidad, eso sí, arrimando el ascua a la propia sardina. Los judíos, se dirá, deben formar un conjunto homogéneo aunque, eso sí, homogéneo como a mí me gustaría que fuesen: todos de mi cuerda.
Anecdótico: curiosa la referencia a los judíos comunistas si se recuerda lo que he dicho sobre la relación del JP con algunos neoconservadores estadounidenses. A fin de cuentas, los Estados Unidos no vieron, en un primer momento, con muy buenos ojos la creación del Estado de Israel precisamente porque la URSS apoyaba dicha existencia, como ya he contado en otra ocasión. Pero cuando se trata de arrimar el ascua a la propia sardina, todo vale.

martes, 9 de junio de 2009

Polio

La India, Paquistán, Afganistán y Nigeria forman cuatro entidades muy diferentes ya que la India es uno de los países emergentes, forma parte del BRIC, es decir, está con el Brasil, Rusia y la China en un ascenso notable en la jerarquía mundial y tiene algunos problemas con el siguiente, Paquistán, país formado a partir de la India británica, ahora de mayoría musulmana, en plena efervescencia económica (un desastre) y política (otro) y con el fantasma de los talibanes asustando a los niños que duermen poco ya que va a ser difícil que las bandas de talibanes consigan algo más que escaramuzas en esa frontera difícil y arbitraria (como todas) que la une a Afganistán, país invadido por los "buenos" para castigar a los "malos" que se escondían allí, y que ahora forma un paquete (Af-Pak) hacia el que se orienta el militarismo oficial del nuevo presidente de los Estados Unidos, país al que se dirigen las exporaciones petroleras del cuarto país en la lista, Nigeria, hiper-desigual, inestable y violento.
Que los tres primeros sean contiguos es lo más significativo a la hora de entender que estén los cuatro en la misma lista: la de los países en los que la polio sigue siendo endémica a pesar de los esfuerzos de la Organización Mundial de la Salud, la Fundación Rotaria y la Fundadición de Melissa y Bill Gates. ¿El clima? No lo sé. Pero no acabo de encontrar en sus sociedades el o los elementos comunes que me expliquen esa anomalía. Me la contaron el sábado en una reunión de rotarios de varias provincias españolas.

lunes, 8 de junio de 2009

Paranoide razonable

Sólo en los Estados Unidos y sólo en el primer trimestre de 2009, los anuncios en internet han supuesto unos ingresos de 5.500.000.000 de dólares (cinco mil quinientos millones).


A pesar de la caída respecto al trimestre anterior, la cifra es suficientemente alta como para imaginar razonablemente que el perfil de cada usuario vale su peso en oro. Saber sus gustos y manías permite hacerle un traje publicitario a medida de forma que se le puedan enviar los anuncios no sólo del tipo spam sino también como anuncios en los márgenes que mejor encajen con su situación, aspiraciones y posibilidades.
Como el correo que uso habitualmente (igual que este blog) son de google, estoy acostumbrado a que en los márgenes de los mails que intercambio aparezcan anuncios. Normalmente me sucede lo mismo que con los anuncios en los periódicos: que no los veo. Pero a veces sí he querido verlos y he quedado fascinado por la evidente relación que guardan con el contenido del mail. No dudo que la selección de anuncios lo hace una máquina que ha analizado previamente el contenido. Pero también estoy seguro de que mis entradas y salidas en páginas y blogs habrán formado ya mi perfil de consumidor, alguien podrá acceder a él del modo que sea (la misma empresa o algún buen hacker) y podrá venderlo. Supongo que la máquina (o el analista) ya sabrá que soy poco interesante, pero no deja de tener su gracia que en el más democrático (dicen) de los medios, la vigilancia sea también mayor que en cualquiera de los otros. Nadie puede saber qué tipo de barrido de emisoras de radio hago por las mañana o qué periódicos compro en papel o qué programas de televisión veo habitualmente si yo no lo digo. Pero mis gustos de internet pueden saberse sin que yo diga nada. Paranoide sí, pero con cierta base razonable.
Item más: cuando acepté la invitación de un amigo para entrar en Facebook, el programa me sugirió una serie de personas que podían ser mis amigos y formar parte de la banda. Entre ellos aparecía un compañero de colegio al que no veo desde aquellos años y con el que no he tenido ninguna relación por mail. La única relación posible es la de una felicitación circular o la presencia de ambos en la lista de dichos compañeros, lista que está en "google documents". ¿Cómo lo supo la máquina? Misterio.

UE: así, no

Ayer acompañé a quien quiso votar, pero me quedé fuera. No voté. No me gusta el rumbo ultraliberal y poco democrático que ha tomado la Unión Europea y ninguna de las opciones respondía a mi cabreo por lo mal que lo están haciendo. Obviamente, desde mi punto de vista personal. Comprendo que los que se benefician de esos tres millones de euros al día que es lo que nos cuesta la "cosa" de Bruselas (porque no es gratis) estén muy contentos. Yo no. Por eso no voté.
Y los resultados no me preocupan mucho. La iniciativa legislativa y el nombramiento del ejecutivo no pertenecen a la enorme cámara elegida, donde, además, los abusos de los europarlamentarios se parecen a los de los MP ingleses. Sólo falta que el asistente limpie los zapatos de su EMP, por seguir con la nomenclatura inglesa. Ese supuesto parlamento no resiste un análisis coste-beneficio y no tenía modo de decir que eso no me gusta. Por eso me abstuve.
Podía haber buscado una candidatura alternativa, pero era como arar en el mar porque nunca se sabe a qué grupo va a ir la tropa que suele componer esas candidaturas. Recuérdese lo que pasó con IU en 2004: uno a un grupo y el otro a otro grupo. Lo mismo puede pasar con los nacionalistas "moderados".
Al ser un voto "europeo" pero leído en clave local, el votante ha aprovechado para darle un gusto al cuerpo y ha votado por su equipo de toda la vida (como en la Italia de Berlusconi) o lo ha hecho como castigo al gobierno local (como en el Reino Unido de Gordon Brown). No importan tanto.
¿Que ha aumentado el peso de los conservadores? Sí, pero donde cuentan es en la comisión y en el consejo. Total, para hacer "informes" como el que hicieron sobre el urbanismo español en general y el valenciano en particular, no hacen falta dietas, sobre todo sabiendo que no ha servido para nada. Para el caso que van a hacerle...
Los socialistas españoles (como es de rigor, arrimando el ascua a su sardina, en este caso la presidencia planetaria de 2010) han avanzado una iniciativa sobre "qué Europa queremos". Me llega justa y precisamente hoy. A buenas horas mangas verdes. Pero nunca es tarde si la dicha es buena y espero que otros partidos hagan lo mismo y, sobre todo, que lo hagan a escala de la Unión y no sólo por cuestiones locales.
Otra vez: tal vez el vaso se esté llenando y la cosa esté mejorando y el parlamento tiene mayores competencias (aprueba el presupuesto y los comisarios y puede revisar dos tercios de las leyes que vienen de la comisión). Veremos qué pasa con el horror de la nueva Constitución y qué hacen los irlandeses, pero toda ella tiene tal tufillo poco democrático que la hace sospechosa de partida. Pero, de momento, el vaso está medio vacío. Así no.
Probablemente, poco haya que hacer. Probablemente, las posibilidades de organizar esa "Europa" (léase, Unión Europea) terminaron con la "Europa de los 15". A partir de ahí, ya no hay quien organice un conjunto de nacionalismos desaforados (estatales, por supuesto), sin moneda común, sin política exterior común y sólo con normativas (algunas bastante estúpidas) comunes (que los gobiernos se encargan de saltarse alegremente). Los nacionalismos sub-estatales encuentran que seguir en la Unión puede ser interesante, así que siguen en la brecha.

domingo, 7 de junio de 2009

Cuando la religión es sociedad

Hace ya algunos años compartí habitación con un indio, bramán para más señas, con el que puede hablar largo y tendido sobre lo que él llamaba su "filosofía". Llegado a un cierto punto le pregunté cómo gestionaban la cuestión de las conversiones. Me contestó que sin ningún problema ya que un hindú podía convertirse a cualquier religión sin por ello dejar de ser hindú. Pero mi pregunta era otra: qué podía pasar con los que se pudiesen convertir al hinduísmo. En realidad, para esa cuestión él no tenía una buena respuesta. Y la razón, creo entender, reside en que, para él, hinduismo y sociedad india era lo mismo de forma que, sin dejar esa sociedad y su estratificación en castas, uno podía irse a la religión que quisiese, pero que resultaba muy complicado convertirse a esa religión sin mecanismos para pasar a formar parte de aquella sociedad.
La cuestión, como he comentado alguna vez, es algo más complicada y, de hecho, las conversiones de hindúes a otras religiones (en concreto al catolicismo) no están exentas de problemas. Pero sí parece que hay religiones que tienden más a identificarse con su sociedad mientras otras religiones quedan como independientes de la sociedad en la que se encuentran. El amaut'ismo de algunos amigos aymaras (Bolivia) es de difícil separación de la socedad del altiplano mientras que otras religiones no tienen territorio. Y si el judaísmo es también pertenencia a un pueblo, otras religiones no incluyen dicha pertenencia.
Puede que sean elucubraciones de "sociólogo vago" u "ocioso", pero me sirven para introducir una estadística que acabo de encontrar gracias el Pew Research Center sobre los matrimonios inter-religiosos en los Estados Unidos. Esta es la tabla en la que se presenta el porcentaje, para cada religión, de la religión de la pareja:


Como se ve, los más endogámicos (los que tienden a casarse con los de su misma religión) son, precisamente, los hindúes, seguidos de los mormones, los católicos y los judíos (empatados estos últimos con las iglesias protestantes que han sido históricamente de negros). En el otro extremo, los que no se adscriben a ninguna religión y los budistas, seguidos de los protestantes de las grandes denominaciones y los testigos de Jehová (casi empatados con los ortodoxos) son los que tienen menores porcentajes de emparejamientos con personas de su misma religión. Porque sociedad no es sólo la del país (esa funesta manía de confundir sociedad y Estado), sino los grupos inmediatos en los que se desarrolla la vida cotidiana.
No hay, pues, una regla general que relaciona la religión y la sociedad (iba a decir "su sociedad"). Hay que ver cada caso, pero sí parece que hay religiones que tienden más a confundirse con las relaciones sociales y religiones que quedan en lo personal, lo privado o en grupos particulares en los que se anclan las propias creencias, instrumento sin el cual es difícil creer las cosas indemostrables que sostienen las diferentes religiones y que algunas afirman que esa creencia se debe a la "fe". Tal vez. Pero mucho más claro se deben al grupo del que uno forma parte.

sábado, 6 de junio de 2009

Se acabó la campaña

Un amigo me suele enviar fotografías con señales de tráfico divertidas. De la última entrega retengo dos porque vienen a cuento.
Por un lado, el tolerante y permisivo, algo así como la mítica Córdoba de la que habló Obama en El Cairo o la Escuela de Traductores de Toledo en el siglo X.



Y, por otro, el represor, la "Inquisition" con la que se lió Obama en el dicho discurso:



Lejos de mí añadir el "you choose", tú elijes, porque no se trata de eso.