domingo, 31 de mayo de 2009

L, U, V, W

El otro día era Jürgen Schuldt el que jugaba con las letras para explicar las distintas predicciones que se hacen sobre la presente crisis aunque él las aplicaba a los Estados Unidos. Voy a generalizar: 
L significa que nos hundimos y ahí nos quedamos. Cierto que, como siempre (y es válido para las siguientes letras), no todos se van a hundir ni todos se van a hundir de la misma forma. La desigualdad es el pricipio básico del funcionamiento del sistema mundial y de sus componentes.
U significa que nos hemos hundido, que vamos a estar un tiempito fastidiados allá abajo, pero que nos levantaremos y volveremos a las andadas. La parte baja de la U puede ser más o menos larga: mitades de 2010, 2012 o vaya usted a saber. Pero hay siempre una oscura noche para cada amanecer ed il giorno verrà.
V es la preferida por los optimistas que no pueden negar que nos hemos hundido, pero están convencidos de que vamos a recuperarnos, como quien dice, ya (recuérdese lo dicho a propósito de L: la desigualdad podrá ser incluso mayor en el futuro). En todo caso, estos de la V se pasan el día mirando hacia los "brotes verdes" que anuncian el fin del vértice profundo y el comienzo de la recuperacion.
Finalmente W es para los sofisticados: bajada (conocida), subida (probable), pero caída inmediata con su correspondiente subida. Demasiado complicado para mí, pero ahí está dicho.
Pero cuando ya creía que había recorrido el alfabeto relevante, me aparece una nueva posibilidad que me resulta simpática por dos razones. La primera es porque se sale del "paradigma" del alfabeto. Y la segundo porque tengo las mismas razones para creeérmela que las anteriores, es decir, ninguna, ya que sigo convencido de que nadie sabe suficiente como para predecir una cosa como la que tenemos delante. Esta es la forma y se presenta en el Financial Times


No hace falta dedicarle mucho tiempo para darse cuenta de que las consecuencias sociales, políticas y militares de cada una de las letras no son las mismas para cada una. Tampoco para este extraño dibujo. Chi vivrà, vedrà.

sábado, 30 de mayo de 2009

Para interesados en el desarrollo

ALAI - América Latina en Movimiento acaba de publicar una serie de artículos bajo el título genérico de La agonía de un mito ¿Cómo reformular el "desarrollo"?, con autores como Gustavo Esteva, Arturo Escobar, Eduardo Gudynas entre los que conozco. 
Bueno, también me conozco a mí mismo, aunque no demasiado. Gnoti te auton también se aplica al desarrollo. No sólo a mí.

viernes, 29 de mayo de 2009

Curiosa información sobre la gripe

Antes de hacer teorías fáciles sobre por qué y cómo informan los medios, véase esta tabla tomada del Pew Rerearch Center
Se han seguido periodicos de 12 países a propósito de la gripe A (H1N1 o gripe estadounidense, o mexicana o porcina) . En la primera columna está el país y, para los Estados Unidos se distingue entre periódicos en inglés y periódicos en español. En la segunda columna aparece el número de casos que la OMS reconoció hasta la fecha de cierre (10 de mayo). En la tercera está el número de noticias referentes al tema en la primera página. Finalmente, la cuarta columna proporciona la relación entre número de noticias con respecto al número de casos.

Exagerados estos anglosajones cuando escriben en inglés a no ser que sean neozelandeses donde, probablemente, no hay masa crítica. 
Por cierto, más casos en los Estados Unidos que en México. Tal vez se podría llamar la gripe TLC (Tratado de Libre Comercio, NAFTA, entre los Estados Unidos, México y Canadá originalmente).

miércoles, 27 de mayo de 2009

Democracia petrolera

Interesante este artículo de The Economist sobre las elecciones en Kuwait que ya en el título reconoce lo difícil que es democratizar a un país en el que las élites están encantadas con que no sea democrático, las clases medias están encantadas con el reparto de la tarta (que es grande) y "los de abajo" no tienen por qué contar (sólo un tercio de los habitantes del país son indígenas). Pero el paso dado es espectacular, sobre todo por la llegada al parlamento de cuatro mujeres. Cierto que los partidos políticos están prohibidos y que los candidatos tienen que presentarse como independientes. Una brillante democracia, pues.
Pero lo interesante viene al final, cuando compara la "democracia" kuwaití con la saudita donde, como dice el articulista, esas cuatro mujeres no podrían haberse presentado, primero, por ser mujeres que no pueden ni conducir un coche, y, segundo, porque las únicas elecciones son para la mitad de las concejalías de los gobiernos locales, que, por lo visto, tampoco es que sirvan para mucho.
Podrían comparar ambos sistemas con las denostadas dictaduras venezolanas o iraníes que, aunque no guste a los críticos, cumplen con los mínimos requeridos en una democracia. Eso sí, en la OPEP, estos segundos han propuesto que las transacciones petroleras dejen de hacerse en dólares y pasen a hacerse en otras monedas (euro, yen, libra, unidad de cuenta ad hoc), cosa a la que se han opuesto las dos anteriores. Por esa razón, hay que "democratizar" a Venezuela e Irán y seguir comerciando con Arabia Saudita y Kuwait.
Pero no nos engañemos. Ahí van las importaciones de petróleo de los Estados Unidos desde Arabia Saudita y Venezuela, según datos publicados este enero por el Ministerio de Energía estadounidense con los datos de octubre de 2008.
Primero, el ránking de exportadores a los USA:



Venezuela será malo malísimo (dictatorial) y Arabia Saudita será lo que sea, pero ahí están satisfaciendo la insaciable sed de petróleo del sistema estadounidense que lo hace, según el libro de la CIA, el primer importador de petróleo del mundo que consume una cuarta parte de todo el consumo mundial, bien por encima incluso de toda la Unión Europea junta. Pero lo curioso, para lo que ahora comento, es otra cosa. 
Ahí puede verse la importación mensual de petróleo desde Arabia Saudita:



Hay una extraña anomalía en torno a 2003 que no parece tener explicación a no ser que se compare con este otro gráfico, con las importaciones estadounidenses desde Venezuela:



Con independencia de cómo las exportaciones venezolanas a los Estados Unidos parecen tener una tendencia a la baja, sobre todo a partir de 1997, la caída de las exportaciones en torno al 2003 coinciden perfectamente con la "anomalía" saudita: se trató de la huelga petrolera contra Chávez por parte de Pdvesa.
A estas alturas, y al margen de los problemas de Irán con Israel, parece que el petróleo cuenta algo más que otras consideraciones políticas a la hora de aceptar o rechazar un régimen como el iraní, mucho más democrático que el kuwaití y, por supuesto, el saudita. La comparación con Venezuela es algo más complicada porque la retórica agresiva de unos contra otros y viceversa no excluye que business is business, para unos y para otros.
Pero precisamente, lo que el caso venezolano da que pensar en este contexto de repúblicas petroleras es que no todo es petróleo, pero que tampoco hay que olvidarlo.
(P.S. No me asombra la facilidad que tiene Rusia -e Irán- para establecer buenas relaciones con Venezuela, Bolivia y el Ecuador: maniobras conjuntas ruso-venezolanas, brazos abiertos en Rusia para el vicecanciller boliviano y apoyo explícito al régimen de Correa. ¿Política? ¿Ideología? No, ni ahora ni cuando Rusia tenía su propio imperio regional, la URSS. Economía. Petróleo para ser exactos, visto desde una perspectiva geopolítica que Putin conoce y sobre lo que escribió su tesis doctoral).

martes, 26 de mayo de 2009

Conflicto lingüístico

Mientras la lengua sirve para comunicarse (o, como decía el otro, para ocultar la falta de pensamiento), la cosa no tiene mayor problema. Se usa la lengua que mejor sirve a tal propósito y más de una vez he recordado un encuentro en Varsovia, en casa del malogrado Jan Danecki, en la que no teníamos una lengua en común y cada cual buscaba con cuál de las posibles se podía comunciar con el otro o la otra. Y éramos como una docena de personas y se habló polaco, francés, italiano, inglés y alemán. Sin problemas.
Cuando la lengua se convierte en un símbolo de identidad, la cosa comienza a complicarse. Forma parte de mi supuesta identidad el hablar en una lengua y no en la otra, y lo de supuesta viene por cuestiones de infancia (la patria es la infancia) o por cuestiones biográficas que pueden ser muy complicadas. Pero el problema todavía no es grave ya que la función comunicativa podrá tener prioridad sobre la identitaria y, cuando haga falta, se usará la lengua que se pueda para conseguir que en el restaurante te traigan un bistec con papatas. El camarero (business is business) se olvidará de su identidad y buscará entenderte y tú (el hambre es mala consejera) harás lo mismo.
El problema grave se produce cuando la lengua se convierte en un banderín político, porque entonces ya puede haber bofetadas porque se ha puesto un letrero en una lengua en una zona en la que la lengua políticamente aceptada es otra. Ha pasado en Bélgica hace poco, a mucha distancia de lo que los españolistas cerriles (que haberlos, háylos) juzgan sobre los catalanes cerriles (que haberlos, háylos). 
Los racionalistas pensarán en la primera de las funciones; los culturalistas pensarán en la segunda; y la cruda realidad de la estupidez humana nos obligará a encontrarnos casos que sólo encajan en la tercera.
Pero los hechos son tozudos y lo que uno encuentra realmente es una mezcla de las tres funciones aunque la función política haya hecho de la función identitaria una cosa que nunca fue. Las lenguas fueron medios locales para comunicarse hasta que entró el Estado y las codificó. Pero tampoco el Estado es omnipotente y esa mezcla de funciones es la que hace que la identidad sea algo "oficialmente" codificado y cosificado, pero "realmente" sea algo fluido, cambiante, desconcertante.
Y, para complicarlo, las lenguas tienen también una función social: hay lenguas de clase alta y lenguas de clase baja, lenguas de país "alto" y lenguas de país "bajo". Pero de eso, otro día.

lunes, 25 de mayo de 2009

Fundamentalistas judíos

Según veo en internet (RTL Info), ya están a disposición de los judíos fundamentalistas (fundamentalista es el que hace una lectura literal y estricta de su libro sagrado) tarjetas telefónicas "kosher", es decir, aprobadas por los rabinos ultra-estrictos. No se podrá llamar a números porno ni escuchar noticias por la radio (que son indecentes según dicen que dicen esos rabinos) y las llamadas serán supervisadas para que no se haga ninguna inapropiada. Llevarán fotos del Muro y otros lugares sagrados para los judíos y, por supuesto, no llevarán imágenes de mujeres.
Nada que objetar. Me parece muy bien. Son cosas de una fracción pequeña de los creyentes en la religión de Moisés y no representan a la totalidad.
Eso sí: 
1. tienen un fuerte peso en las decisiones políticas del Estado de Israel ya que, además de fundamentalistas, son integristas, es decir, luchan porque sus leyes particulares adquieran valor universal en todo el Estado como los obispos españoles luchan porque sus leyes particulares adquieran valor universal en todo el otro Estado, español en este caso. 
Y 2. no sé por qué hay esa tendencia a ver a todos los musulmanes a partir de las excentricidades de unas minorías y, en cambio, no se ve a todos los judíos a partir de las excentricidades de otras minorías que recortan el papel higiénico el viernes para no tener que cortarlo el sábado o que no pueden darle al botón del ascensor en sábado y echan piedras al que se atreva a entrar en sus barrios mostrando un comportamiento incorrecto.
Mucho más preocupante, de todas maneras, es el empecinamiento de Netanyahu que, aprovechando el Día de Jerusalén que fue el viernes pasado, vino a decir que van a seguir conquistándola hasta convertirla en una ciudad israelí. Nada de compartirla. Supongo que el plan será seguir con la expulsión de todos los árabes, sean o no musulmanes. Qué vayan a hacer con los cristianos, está por ver, aunque no creo que toquen a los estadounidenses cristianos (y menos a los Sionistas Cristianos, sus grandes defensores en USA). Ni siquiera con el aparente distanciamiento entre Washington y Tel-Aviv.
En toco caso, no parece buena mezcla la de la religión y la política, suceda donde suceda. En Israel, en Ryad, en Washington o en Madrid. Además, un estado confesional judío formado sobre todo por no-creyentes, pero bajo la presión de los fundamentalistas e integristas, no parece que sea la mejor forma de llevar la paz a la zona.

Contra los jueces

Esta mañana he escuchado a un radiopredicador bramar contra el juez que dictó la sentencia de los atentados del 11-M por no haberlo hecho en la dirección que le hubiera gustado al susodicho radiopredicador. Ya puestos, ha bramado contra el juez (me parece que no era el mismo que el anterior, pero no estoy seguro), digo que ha bramado contra el juez que le condenó por injuriar a un político al que, de paso, a vuelto a insultar y declararlo insensible al dolor de las víctimas y desinteresado por el castigo a los verdaderos culpables que, por supuesto, son los que el radiopredicador dice y no los que dice el juez. 
Banal. Como fue banal la condena, ya hace bastantes años, a un alcalde andaluz por haber dicho que "la justicia es un cachondeo". En general, las sentencias se aceptan según encajen con las propias preferencias. Se "acatan" en el mejor de los casos, pero se está en contra si no hacen lo que a uno (o a su partido) le hubiera gustado. 
Humano, demasiado humano. Por parte de los jueces, porque son objeto de presiones y no siempre son capaces de resistirlas: hay algún que otro juez condenado por corrupto en Cataluña, que ya es lo más visible, pero son pensables situaciones en las que no ha sido "sentencia-por-dinero" sino que ha sido "sentencia-como-pago-por-favores-previos", y más cuando en determinadas instancias judiciales se está porque un partido político te ha nombrado. En todo caso, humano porque los jueces no sólo pueden prevaricar sino que, simplemente, pueden equivocarse como todo ser humano.
Y humano también porque nunca llueve a gusto de todos: una sentencia se aplaude por unos y se pita por otros que, recurrida y desautorizada por la instancia superior, es objeto de rechazo por los que aplaudían y de aplauso por los que pitaban. 
Pero todavía no hemos llegado a la situación de los Estados Unidos en la que algunos jueces tienen que preocuparse por su seguridad, temen por su vida y tienen que tomar medidas protectoras con ayuda policial. ¿O sí?

domingo, 24 de mayo de 2009

Marcha de la locura

Se me cruzan dos artículos. Uno, en Le Monde, describiendo los excesos de unas ciencias económicas como ciencias (in)humanas. No se trata, dice la autora, de dar un bandazo y, reconociendo los fallos de la cuantofrenia que ha dominado durante tiempo la economía, dejarla convertida en pura colección de anécdotas. Los indicadores, como su mismo nombre indica, indican, apuntan, señalan. Hay que tomarlos en lo que valen, pero no convertirlos en fetiches. Y si, con la crisis actual, el abuso de las cifras ha quedado parcialmente desacreditado, la solución no es prescindir de las cifras sino la de tomarlas como medios para hacer conocible una realidad tan multifacética que precisa de alguna forma de simplificación (no simplista) para poder conocerla.
El otro artículo es de Norman Salomon y en él se cita el libro de la historiadora Barbara Tuchman, que da nombre a este post. Se trata de un libro que compara diversas situaciones históricas en las que líderes políticos aparentemente inteligentes, sin embargo cometieron inmensas estupideces, prisioneros de la caja en la que ellos mismos se habían metido y desechando, en buena disonancia cognitiva, cualquier dato que no coincidiese con la lógica de la acción que ya habían emprendido. Salomon teme que las políticas sobre Af-Pak sean de ese tipo: un desastre.
Una actitud y otra se pueden llevar al extremo. El economicismo extremista trabajará con muy pocas variables aplicadas a muchos casos, las modelizará, es decir, simplificará el asunto, y quedará atrapado por la belleza de su modelo por encima de lo que pueda ser la realidad. Un viaje de Alicante a Madrid se convertirá en un punto que, sin fricción alguna, se desplaza a lo largo de una línea imaginaria que une ambas ciudades, con lo que, conocida aquella y conocido el tiempo transcurrido, se podrá establecer la velocidad media con la que se ha hecho el trayecto. No es mucha información, pero algo es algo. Otra cosa es que el resultado sea relevante para algo más que verificar el modelo.
El historicismo extremo trabaja con muchas variables aplicadas a un solo caso, único e irrepetible. De vez en cuando, se lee a historiadores que se niegan a comparar la actual crisis con la del 29: son dos casos únicos, inconmensurables, dicen. Es posible. Pero sí parece que algo se puede aprender de una para interpretar la otra. Por lo menos, eso es lo que se podía esperar de Bernanke, experto en tales materias.
Por seguir con la caricatura, el riesgo de esa economía (y de toda una sociología), es la de pensar que el ser humano, al ser racional, todas sus acciones son racionales, son medios que se aplican para obtener fines. Hay perspectivas marxianas que van en esa línea: si conocemos los intereses de un grupo, sabremos su acción ya que procurará poner los medios que satisfacen sus fines, sus intereses. Obvio que no siempre es así, ni para "los de arriba" ni para "los de abajo" (ni para "los de en medio"): o no conocen sus intereses, o no conocen los medios que llevan a dichos fines, o sólo tienen otros medios a su disposición, o su búsqueda de esos fines, racional al máximo, se imposibilita cuando se combina con las búsquedas de otros. 
El riesgo de esa historia es el verso de Shakespeare que acompaña a este blog: la historia es una locura, contada por un idiota. Podemos intentar hacer un mapa a escala 1:1 de lo que sucede ahí fuera, pero no tiene sentido que intentemos comprenderlo. Seamos detallados al máximo, pero no intentemos ningún tipo de comprensión más allá del "tat twan asi": eso eres tú.
Las llamadas "ciencias duras" no dedican ni un segundo de su actividad a estas cuestiones. Pero es que su objeto es muy sencillo y tienen a su disposición medios muy complejos. Sin embargo, las ciencias humanas tienen un objeto muy complejo y, sin embargo, los medios que tienen a su disposición son muy simples. Se pueden intentar acercar las unas a las otras, sobre todo las ciencias humanas tienen de vez en cuando la nostalgia del paraíso perdido de las ciencias "duras". 
Pero cuando lo que se afronta es una situación tan compleja como la presente crisis o incluso las decisiones de Obama sobre Guantánamo o sobre Afganistán, algo intermedio entre el racionalismo de los economistas y el totalismo de los historiadores no vendría mal. 

sábado, 23 de mayo de 2009

Pena de muerte

Conviene, de vez en cuando, tomar distancia frente a los estados de opinión circundantes. En el caso español, cuando hay un atentado particularmente sangriento o un crimen particularmente cruel, es frecuente que se pida un aumento de las penas (eso es venganza, al fin y al cabo) o incluso que se reinstaure la pena de muerte o se garantice el cumplimiento completo de la pena. La respuesta que se suele dar, desde los poderes públicos contrarios a tales medidas, es que van contra la última Constitución, a lo que los partidarios responden, no siempre de viva voz y en público, que entonces lo que hay que hacer es cambiar la Constitución.
Los Estados Unidos sí tiene la pena de muerte en la legislación de varios Estados y en algunos de ellos se sigue practicando. De vez en cuando se recuerda que George W Bush ha sido el gobernador de Texas que más penas de muerte ha firmado.
Una encuesta de hace unos pocos días volvía a poner sobre el tapete la cuestión de la pena capital y los estadounidenses aparecían más divididos de lo que suelen estar los europeos en general y los españoles en particular que, por más que en momentos de rabia crezcan los partidarios de la misma, sin embargo no parece que haya alcanzado los niveles que obtiene en los Estados Unidos.



Algo más de la mitad a favor de la pena de muerte y algo menos de la mitad a favor de la cadena perpetua para los casos de asesinato. Pero lo que me ha interesado es la siguiente tabla:


La encuesta recurre a la Constitución y recuerda que, según la misma, no puede usarse un castigo que sea cruel e inusual sea cual sea el delito cometido. La pregunta es si el entrevistado considera que la pena de muerte es un castigo cruel e inusual (es decir, es inconstitucional) o no. 73 por ciento no lo cree así y un 26 por ciento, implícitamente, dice que la pena de muerte es inconstitucional. Cifra esta última mucho más alta de la que yo me hubiera esperado y eso que es lo que yo creo. Para más inri (nunca mejos dicho), la pena de muerte es irreversible y hay suficientes antecedentes de errores judiciales al respecto como para que, antes de lanzarse a gritar "quiero castigo", se tiente la ropa el que tal cosa propone: el próximo podría ser él o ella.

viernes, 22 de mayo de 2009

Optimistas, pesimistas y otros animales

"The pessimist complains about the wind; the optimist expects it to change; the realist adjusts the sails.”—William Arthur Ward
Vale. El pesimista es un quejica, el optimista espera tener razón un día y el pragmático decide en función de los datos y ajusta las velas. Sólo el estúpido niega que haya viento.
Y, como añadiría un relativista -a lo Einstein-, no vendrá mal preguntarse si es el viento el que se mueve o lo que se mueve es el vehículo en el que uno va. No conviene fiarse de las sensaciones. Estas deben pasarse por el tamiz de la observación razonable.
Como no conviene fiarse de lo que uno ve por una televisión que miente cuando dice "está pasando, lo estás viendo", ya que hay cosas que pasan y no se ven, y cosas que se ven y no pasan.

Reunión de rabadanes

Cuenta Adam Smith, que es poco sospechoso de marxismo, y lo hace en La riqueza de las naciones, que si se produce una reunión de empresarios, lo más probable es que acaben conjurándose para subir los precios. Por supuesto al margen del mercado de competencia perfecta (que se duda que exista). 
He tenido que recordar el dicho del liberal por antonomasia al saber de una reunión (tan secreta que se ha publicado, pero cuyo contenido parece que quedaron en gardarlo secreto) de un pequeño grupo de los hiper-ricos estadounidenses: Gates, Buffet, Soros, Turner, Rockefeller son los que me suenan. Los otros, no, que uno no lleva al día el fichero de altos cargos.
No ha trascendido el contenido de esa larga conversación del día 5 de mayo, que comenzó a las 15 horas, y  siguió en la cena (dinner). Dicen que han dicho que parece que hablaron de "charities", de fundaciones benéficas y oenegismo. Hay libertad para creérselo.
El dicho es "reunión de rabadanes, oveja muerta". Es una exageración y, en todo caso, un proverbio no prueba nada. Pero igual sí. Igual ellos también están buscando salidas a la crisis ya que casi todos ellos han perdido fortuna según se puede suponer por los datos de Forbes. Claro que no es lo mismo perder 5 millones de dólares para alguien que tiene una fortuna de 50.000 millones, y que prácticamente no va a notar mucho, que perder 3.000 euros depositados en un banco que se viene abajo cuando uno ha perdido el empleo. Pero seguro que estos hiper-ricos también tienen su corazoncito. 

jueves, 21 de mayo de 2009

Aprender a matar

Los seres humanos tenemos dificultades para matar a un semejante. Cierto que hay desajustes de la personalidad que llevan al asesinato, pero no es lo más frecuente. Lo más frecuente es que, empezando por el ejército y terminando en el pandillismo callejero de "West Side Story", se tenga que trabajar para conseguir de los soldados o de los miembros de la "mara" que maten a otras personas, sean militares o civiles.
Son cuatro los campos en los que se trabaja: el individuo mismo, haciéndole reaccionar maquinalmente a una orden recibida, ayudándole con inhibidores (alcohol, por ejemplo) y aprovechando la posible predisposición de la persona. En segundo lugar, la autoridad. Como ya mostraron los experimentos de Milgram, la tendencia a obedecer a la autoridad es mucho mayor de lo que se cree y puede ser reforzada. Después está el grupo, el pelotón, la pandilla, a la que también se someterá (y ahí son interesantes los experimentos de Ash sobre la sumisión al grupo, de lo que ya he hablado en otra ocasión). Finalmente, el etiquetado de la víctima y su cercanía-lejanía física o moral (eso también estaba en los experimentos de Milgram). Por supuesto, las condiciones ambientales también cuentan, pero esas no son fácilmente manipulables por los que enseñan a matar.
En gráfico, esta sería la situación:



Viene todo esto a cuento a propósito de un sargento estadounidense que un día, en Iraq, se puso a disparar contra otros soldados estadounidenses. Su expediente era impecable y nada hacía pensar que sucediera una cosa así. El articulista que cito habla de la deshumanización a la que se ven sometidos los soldados: sus posibles víctimas son todas infrahumanas (Untermenschen, como catalogaban los nazis a los judíos y gitanos), tal vez incluso inhumanas y la predisposición se extrema en contextos de vida humana devaluada. Habría que hablar de los cambios producidos, efectivamente, en el sujeto mismo. Y preguntarse qué pasa con sus jefes y compañeros.
El tratamiento del asunto no está exento de los temas que analiza: se puede extrañar de que ataque a compañeros de armas y parece como si eso fuese algo peor que disparar contra civiles iraquíes. El etiquetado de la víctima está latente, pero es real.
Pero, con independencia de ese clasismo larvado con respecto a las víctimas, hay un punto en el artículo que tendría que llamar la atención en las Academias del Ejército: después de la Segunda Guerra Mundial, el énfasis en el entrenamiento de los soldados se orientó más hacia la "des-sensibilización", hacia el aprender a matar a semejantes pero no en términos técnicos (por dónde se dispara y cosas de esas) sino en términos psicológicos. Este sargento es un caso más en una larga lista de enloquecidos soldados que disparan indiscriminadamente. El caso de My Lai, en el Vietnam ocupado por los estadounidenses, tampoco fue único ni el más atroz. Hace un mes que se conmemoró su aniversario, junto al de Katyn, otra salvajada, en este caso rusa.
(Nota: en la violencia doméstica -contra mujeres, niños y ancianos-, lo que predomina es el individuo, la víctima y las condiciones ambientales)

miércoles, 20 de mayo de 2009

Democracia global

Las razones a favor de una democracia cosmopolita son muy claras y ha tenido autores conspicuos defendiéndola, además de ser un elemento central en la Fe Bah'a'i, la religión universalista más reciente. 
Básicamente: si los problemas son mundiales, la respuesta política tiene que ser mundial. Los Estados son demasiado grandes para los problemas pequeños y demasiado pequeños para los problemas grandes, planetarios. La crisis económica es un caso claro y la Comisión Stiglitz ha planteado que la respuesta tiene que ser mundial, global, planetaria o como se quiera llamar, aunque la Comisión se queda discretamente (y de manera tal vez realista) en proponer que se afronte desde Naciones Unidas y no desde los nacionalismos rampantes del G-20 (sea cual sea el número de sus componentes).
Y es que las dificultades para una democracia cosmopolita son inmensas y, probablemente, insuperables, por lo que predicar a su favor son ganas de perder el tiempo o hacer carrera académica (que, a veces, es lo mismo, excepto desde la perspectiva de la propia carrera, claro).
Primero, están los intereses de las clases políticas, que piensan en su parcela de poder y temen perderla. Al revés, los líderes de nacionalismos subestatales quieren tener su Estado para aumentar sus competencias y tener más satisfechos sus egos. En ambos casos, bien lejos de lo que sería el ideal predicado por otros sobre la democracia cosmopolita, un viejo programa que ya arranca en el subcontinente europeo desde los estoicos (homo sum et nihil humani alienum a me puto) y que se articula con los humanistas del Renacimiento... antes de ser arrastrados por las aguas de los nacionalismos (estatales, por supuesto). Y no deja de ser una ironía de la historia que algunos de los cosmopolitas de entonces sean hoy figuras de algunos nacionalismos subestatales más o menos vengonzantes.
Después, se puede suponer que los intereses de la “cosmocracia” (la élite mundial, "los de arriba" a escala planetaria, que haberlos háylos) no van a favor de una democracia cosmopolita. Saben bien que el Estado es un elemento central, de momento insustituible, del sistema mundial en el que mandan y, aunque de vez en cuando se afirme la "obsolescencia" del mismo, necesitan de esa institución para resolver algunos pequeños problemas menores como el orden público, la reproducción de la fuerza de trabajo y otras menudencias.
En tercer lugar, basta pensar que la democracia cosmopolita dificultaría el control ciudadano a los gobernantes. Si ya resulta difícil (por no decir imposible) controlar la corrupción a escala local (y hay suficientes ejemplos de ello desde la Cámara de los Comunes a Benalmádena pasando por la Italia de Berlusconi), no hace falta mucha imaginación para ver que el control a un gobierno mundial lejano sería todavía más dificultoso.
Pero, para mí, la razón de más peso para dudar de la viabilidad del proyecto es que los ciudadanos no están por la cuestión. Indirectamente, hay algunos datos al respecto.
Se acaba de publicar "World Public Opinion and Global Citizenship", un estudio sobre 24 países que suponen algo más del 60 por ciento de la población mundial (si eres español y ya te has preguntado si incluye a España, dos respuestas: una, que no; y, dos, que si te lo has preguntado es un argumento más a mi favor ya que planteas los problemas "desde tu Estado" -o desde tu "nación", en su caso-). 
Al preguntar por los sentimientos de ciudadanía, estas eran las respuestas:



Estadounidenses y rusos, entre los países enriquecidos (sean centrales o emergentes), dan porcentajes muy altos de personas que se sienten ciudadanos, respectivamente, de los Estados Unidos de América y de Rusia, "narodniki" según el viejo vocabulario. Por lo menos, por encima de la media, que es de 66 por ciento. Curiosa la China (y Taiwán), dando los porcentajes más bajos de los que se sienten ciudadanos de uno u otro Estado.
En cambio, italianos y alemanes dan los porcentajes más altos de "cosmopolitas", "zapadniki", aunque la opción más aceptada sea la de sentirse ciudadanos italianos o alemanes. La media de cosmopolitas es de un 10 por ciento de los encuestados (en Indonesia, un 2). y los que dicen que ambas cosas (ciudadanos de su país pero también ciudadanos del mundo), un 20 por ciento. Y en la India, un 6 por ciento dice que no se sienten ciudadanos indios ni ciudadanos del mundo ni ambas. Total, que, yendo a la media y sumando los "cosmopolitas" y los que se sienten tanto ciudadanos de su país como ciudadanos del mundo, llegamos al 30 por ciento. Si se quiere, una tercera parte de los encuestados.
Con ese entusiasmo difícilmente se va a construir una democracia, entendida como respuesta a las aspiraciones del pueblo. Eso sí, si se trata de una nueva forma de "despotismo ilustrado" (todo por el pueblo, pero sin el pueblo), la cosa cambia. Sólo que esta vez no son los reyes los déspotas sino los intelectuales que "saben" lo que el pueblo necesita aunque el pueblo piense lo contrario. Proponerlo es gratis.

martes, 19 de mayo de 2009

Inch'allah, ojalá

Más de una vez me he referido aquí a la enorme estupidez del arsenal nuclear de las superpotencias capaces de destruirse mutuamente más de cinco veces (y ya me dirá usted para qué sirve la tercera, cuarta y quinta vez, y siguientes) y la indecente doble moral de los que seguían almacenando armas de destrucción masiva "de manera responsable" y negaban a los demás el derecho a almacenarlas "de manera irresponsable" como lo haría Irán, cuando lo que querían estos, viendo lo sucedido con Corea del Norte por un lado y con Iraq por otro, era que les dejaran en paz.
Ahora, según cuentan,  se abre una ventana de esperanza con el cambio de vocabulario por parte del gobierno de Obama rompiendo así la prisión del dilema del prisionero que se rompe hablando e introduciendo terceras partes que "verifiquen" hasta qué punto hay desarme o no. 
La situación sería la siguiente: dos salvajes (A: Estados Unidos; B: Rusia) se encuentran en medio del bosque, hambrientos y armados, con un jabalí enzarzado entre uno y otro. Son salvajes pero no estúpidos y parlamentan. Es obvio que si pelean, ambos pueden acabar mal, así que es mejor desarmarse y repartirse el jabalí. La escena puede formarlizarse de la siguiente manera:



Hasta ahora, cada uno de los salvajes (A, por ejemplo) pensaba que el otro (B) se iba a desarmar con lo que, si A no se desarma, B perdería, huiría y A se quedaría con todo. Eso justificaba el inmovilismo de unos y otros, e incluso el aumento de armas de unos y otros o el aumento de "escudos" "defensivos" por parte de los que, si defendidos, podía atacar con más tranquilidad de no sufrir represalias.
Bueno, es obvio que quedar atrapado en el dilema del prisionero era una forma de quedar prisionero del armamentismo. Y ahora es obvio, porque es observable, que es posible liberarse del dilema: se introducen más actores, se hace hablar a A y B más los que haga falta y se hace intervenir a entidades verificadoras del desarme con fecha fija y objetivos cuantificables.
Y ahora vienen las rebajas, al margen de que una cosa es predicar el desarme y otra es dar el trigo del desarme real: y es que no queda claro si la reducción de armamento es para poder destruirse sólo un par o tres de veces o es para no poder destruirse o sólo es para poder destruirse mutuamente sólo una vez (?). Porque lo que hay que discutir no es tanto los medios (y mira que son importantes, sobre todo si pueden caer en manos de "irresponsables" como los que bombardearon Hiroshima y Nagasaki o pueden producir accidentes imprevisibles, algunos bastante idiotas, todo hay que decirlo), sino los fines: para qué quieren esas armas, que se supone son medios y no fines. Y para qué las han querido Corea del Norte, Israel, Pakistán, la India, Francia, Inglaterra, la China y, por supuesto, Rusia y los Estados Unidos.
Para mayor dificultad, mientras Obama cambia su vocabulario con Rusia, acepta tácitamente que Pakistán esté incrementando su arsenal nuclear, precisamente en el sitio en el que con mayor probabilidad se podría usar, vistos sus problemas internos, fronterizos con la India y Afganistán y su tensión con la India.
Pobre Hegel, que en gloria esté, que decía aquello de "si es racional, es real". Casi da ganas de decir o "si es real, es irracional" o "si es racional, es irreal". Seguimos pensando como si el ser humano fuese racional y sólo racional. Las armas nucleares tienen tal componente de irracionalidad, que es previsible que tengan una larga existencia. Lo cual no quita el pío e ingenuo deseo de que desaparezcan. Ojalá, Inch'allah.

lunes, 18 de mayo de 2009

Animales racionales

Akerlof y Shiller, el primero Nobel de Economía, han publicado un libro (Animal Spirits) del que he leído una recensión que me ha parecido muy inteligente (inteligente en el sentido de que comprende y, sin criticar por criticar, aporta su perspectiva con tranquilidad y simpatía). Algunas de sus reflexiones (de autores y recensor) se aplican, creo yo, también a las restantes ciencias sociales en la medida en que piensan que el ser humano es, básicamente, racional, es decir, que pone contínuamente los medios que cree que llevan a los fines que persigue.
La cuestión no es si esos medios llevan, efectivamente, a esos fines. Por ejemplo, si la violencia de ETA lleva al fin proclamado de una Euskal Herria independiente y socialista. Puede ser un error de cálculo, pero podría ser un comportamiento racional.
La cuestión es la cantidad de casos en los que el ser humano actúa muy, pero que muy alejado de los parámeros de esa racionalidad medios-fines. Pero incluso alejado de la racionalidad con respecto a valores. 
La investigación para la paz puede tener el mismo escollo: ante una situación de violencia, puede buscar la respuesta racional al conflicto como si se tratase de se un sistema de ecuaciones del que el investigador tiene que hallar la solución.
La hipótesis de la racionalidad (falsa, en mi opinión) permite planteamientos "científicos", intersubjetivos, unívocos. Pero no por ello da paso a una mejor comprensión de la realidad. 
Lo que hacen Akerlof y Shiller es mostrar los casos en los que no ha habido comportamiento racional y que han sido particularmente importantes como puede ser la actual crisis económica.
El recensor añade los cinco comportamientos no-racionales que son importantes para entender la actividad económica (y yo añadiría, social en general) según dichos autores:
Akerlof and Shiller identify five distinct elements in what they call "animal spirits": confidence, or the lack of it; concern for fairness, that is, for how people think they and others should behave—for example, that a hardware store shouldn't raise the price of snow shovels after a blizzard despite the increased demand; corruption and other tendencies toward antisocial behavior; "money illusion," meaning susceptibility to being misled by purely nominal price movements that, because of inflation or deflation, do not correspond to real values; and reliance on "stories"—for example, inspirational accounts of how the Internet led to a "new era" of productivity. The omission of these five aspects of "animal spirits," they argue, blocks conventional economics from either understanding today's crisis or providing useful ideas for dealing with it.
La "reliance on 'stories'" puede ampliarse a las modas intelectuales que periódicamente azotan la percepción de la realidad, dando por "racional" lo que simplemente encaja con los prejuicios del investigador.

Democracia en peligro

Asombrosa la facilidad que tienen algunos políticos para culpabilizar a las víctimas al tiempo que se van de rositas como si ellos no tuviesen nada que ver. Ahora es un ministro británico el que teme que la "democracia esté en peligro". ¿Razón? Por supuesto que poco tiene que ver el comportamiento irresponsable de los políticos, profesionales o no, en el manejo de fondos públicos o en la toma de decisiones que afectan a los ciudadanos. La razón es que estos, hartos hasta la coronilla de la pésima calidad de su clase política pero afectos a la democracia, opten por votar a partidos no-mayoritarios como forma de castigar a los mayoritarios impresentables y, al mismo tiempo, ejercer su derecho democrático al voto. 
No hace falta ser muy sagaz para saber que esos políticos preferirían que los hartos no votasen y que los partidos mayoritarios, aunque con mayor abstención, mantuviesen sus puestos. Porque eso es lo que llaman "democracia": que los partidos mayoritarios sigan en el poder para poder manejar como se les antoje los fondos públicos o para tomar las decisiones que les vengan en gana o para entretenerse en polémicas estériles que nada tienen que ver con los intereses de los ciudadanos. Por cuestiones locales de la Comunidad Valenciana en la que vivo, añadiré que los intereses de los ciudadanos incluyen que la clase política no se venda por un plato de lentejas (ni por un jaguar, ni por un palacio en el campo, ni por una cuenta en paraísos fiscales, ni por un futuro cargo en una empresa multinacional; ni por una campaña electoral del propio partido).
Echar la culpa a los que están hasta las narices sin explicar por qué están hasta las mismas, es una bonita forma de echar balones fuera. Si, encima, lo publicas, entonces hay que "matar al mensajero". Todo menos reconocer que, como hombres son como nosotros, y como políticos son por nosotros y para nosotros. A lo que creen, se encuentran "au dessus de la melée" y nada humano les afecta. Y menos los propios comportamientos, todos ellos buenos, bonitos y baratos.

domingo, 17 de mayo de 2009

El fin de los Tigres Tamiles

Tras 37 años de lucha (en realidad, algunos menos de lucha armada) los Tigres Tamiles han decidido "silenciar las armas" en Sri Lanka. Han reconocido que los medios militares no conducían a los fines que perseguían (la creación de un Estado independiente respecto a Colombo). El ejército srilanqués los había arrinconado en una pequeña franja de terreno y la capacidad de recuperación parecía tan reducida que ya era más un sueño que una posibilidad. Y con los sueños no se vive: los hechos son tozudos.
No sé si habían perdido apoyo popular y, por no saber, no sé si realmente lo tenían. Tampoco sé si la ofensiva del ejército del gobierno central había tenido suficientes "daños colaterales" como para que la gente común pensase que aquella violencia contra los civiles no era un precio a pagar por el acceso al poder de una nueva clase política tamil y no cingalesa en una pequeña parte de una pequeña isla de 20 millones de habitantes (algo más de 2 millones tamiles).  Pero que el ejército ha sido duro con los civiles parece cierto.
Sí se que es un caso más de solución militar a un problema político-cultural-religioso. Queda por ver si va a ser también uno de esos casos que se reproduce a los pocos años de "terminado" oficialmente. Antecedentes hay. Véase si no:



Puede que el conflicto subyacente fuese falso, puede que fuese verdadero y que se reproduzca o puede que "descabezado" el movimiento los cingaleses de Colombo puedan seguir con sus prácticas marginadoras de los tamiles. Se verá. Pero si el ejército quiere borrarlos del mapa, lo previsible es que los enfrentamientos vuelvan a producirse antes de una generación. Primero, porque es imposible borrarlos totalmente. Y, segundo, porque eso es garantía de un proceso de acción-reacción.
Visto lo visto, hay una forma terrible de terminar con estos enfrentamientos: pasar a cuchillo a todos los contrarios o, por lo menos, reprimir y amedrentar de tal forma a los perdedores que difícilmente levanten cabeza. Antecedentes, en la España imperial, los hay.

Mapas del tiempo

Estos son los datos del Servicio Nacional de Meteorología / Centro Nacional para la Predicción Climática de los Estados Unidos sobre lo que se puede esperar de aumento o disminución de las temperaturas en los próximos meses a escala mundial.

No hay que creérselo a pie juntillas. Véanse, si no, las diferencias entre distintas predicciones para el caso concreto de El Niño (ENSO): dos grados de distancia final son muchos. Y también las tendencias, que son muy heterogéneas.



Pero volviendo al mapa, y para los nacionalistas españolistas (confieso que he pecado, mea culpa), añado que lo importante no es el calentamiento cercano a la Antártica que puede traer consigo un aumento de los niveles del mar por descongelación de los hielos australes o la más que probable alteración de El Niño de consecuencias imprevisibles excepto para el Perú, que tendrá que ver con  cómo organiza algunas cuestiones desde la pesca de anchoveta al aprovisionamiento de agua (algo he contado al respecto en el post anterior). Lo importante tampoco es que buena parte de Europa queda fuera del mapa con lo que carecemos de información que vendría bien tener. Lo importante es que España está en una esquina y casi no se ve. La culpa, Zapatero. Seguro. Pase con que España esté en el G-20 (que son algo más de veinte) o que la inviten al G-7 (lo de siete es por razones bíblicas, no por el número de componentes que es mayor). Pero que no esté en el mapa es imperdonable. Señor, qué crús.

Desigualdad climática

Un colega, y a pesar de ello amigo y que, encima, me consta gracias a StatCounter que entra de vez en cuando en este blog, me envió hace un par de días un artículo de The Lancet  (www.thelancet.com) del 16 de mayo en el que se veía el gráfico que reproduzco:


 
En el mapa superior, la superficie de los países se ha trasformado en su respectivo aporte a las emisiones de gases de efecto invernadero: ya se ve que son los llamados "industriales" o, si se prefiere, los países centrales y, sólo parcialmente, los emergentes. El de abajo se ha hecho lo mismo pero con los efectos sanitarios que se pueden atribuir al cambio climático en términos de enfermedades relacionadas con el mismo: países periféricos y algunos emergentes.
La desigualdad no puede ser más evidente para África, aunque América Latina, como continente, mantenga su tamaño aunque no sus países (tiene que ver con los más afectados por los cambios en El Niño).
Eso sí, si el calentamiento continúa, haya o no haya cambio climático inmediato, parece que aceleraría el deshielo de la Antártida, aumentando el nivel del mar en 11-13 pies que, me parece, corresponderían a 3-4 metros (aunque no estoy muy seguro de mis equivalencias). Eso dicen que dice un artículo de la revista Science. Ya he comentado aquí que hay islas que ha habido que desalojar. Algo más habría que ir pensando, sobre todo si se ha optado por un modelo económico de "sol y playas".

sábado, 16 de mayo de 2009

Obama: promesas incumplidas

Pasados los supuestos y míticos 100 días de gracia, hay un cierto desencanto en sectores (minoritarios, creo) de la población estadounidense que ven cómo algunas promesas electorales de Obama están quedando definitivamente incumplidas. Ahora ha tocado a Guantánamo y a los tribunales militares. Pero insisto en que la lista ( y esta es moderada) contiene más elementos tanto de política exterior como interior.
El incumplimiento de promesas no es una anomalía sino que suele ser frecuente, aunque no se me ocurren ejemplos de candidatos que haya incumplido todas sus promesas previas.
Existen dos interpretaciones de este hecho, válidas para la clase política mundial y, por tanto, también para la estadounidense:
  1. que una cosa es predicar y otra es dar trigo, es decir, que en campaña se prometen muchas cosa que, cuando se toca poder después de no haberlo tocado nunca, uno se encuentra con sapos y culebras que se tiene que tragar.
  2. que en campaña se miente desaforadamente con tal de conseguir votos de segmentos de la población que reaccionan ante determinados temas y no ante otros y a los que, por tanto, hay que darles su "comidita" para que voten.
Como no hay dos sin tres, la tercera es que las dos anteriores sean válidas, ambas a dos, aunque con porcentajes diferentes de caso a caso: algunos más especializados en el punto 1 sin olvidar el 2, mientras que otros han tenido mayor componente de 2 sin olvidar 1. Este último caso es el de los que repiten mandato y tal vez el más cercano fuese el de la segunda campaña de Rodríguez Zapatero en España: le pilló la crisis, es decir, le cambió la realidad (1) y contó lo que quiso (2).
Personalmente, estando más cerca de estos estadounidenses críticos que de los europeos encandilados con el nuevo presidente, creo que ambas han sido ciertas en Obama. Primero, se entusiasmó prometiendo sin haber visto lo que había debajo de las alfombras y sin calcular lo que los financiadores de su campaña le iban a exigir como pago de la financiación. Y, segundo, y creo que es la más importante, habiendo sido un ejemplar excelente de márketing político, no se paró en gastos a la hora de envolver el producto con los colores apropiados para pillar al consumidor incauto o deseoso de tener una esperanza en medio de una crisis. Yes, we can. Change, change, change.

Madres solteras

Este es el último dato comparativo disponible con el porcentaje de madres solteras entre 1980 y 2006-2007. Los proporciona el estadounidense National Center for Heath Statistics

Figure 6 is a bar chart showing the percentages of births to unmarried women in 14 selected countries for 1980 and 2007.

A vista de pájaro aparecen dos grupos claros: los nórdicos con altas tasas (más de la mitad de los nacimientos lo son de madres solteras) y los católicos con bajas tasas pero con fuertes incrementos. En España el porcentaje se multiplica por 7. El de Holanda, por 10. 
Japón sí es diferente. Pero, de alguna manera, también los latinos España e Italia que, aunque a distancia, le preceden en sus bajas tasas comparativamente hablando.
No tiene nada que ver con las respectivas leyes sobre el aborto. Es difícil saber cuántos de esos nacimientos fueron queridos (probablemente muchos más en los países nórdicos) y cuántos fueron aceptados aunque no buscados (los países católicos).
Pero si queremos tener una imagen más completa, se puede añadir el cálculo siguiente: el 80 por ciento de los abortos se producen en países de la periferia, frente al 20 por ciento en los países centrales. Cierto que la población en los países de la periferia es mucho máyor que la de los centrales, pero no exluiría yo el dato sobre el nivel de vida. Este dato puede resultar instructivo:

INCIDENCE AND RATES
Global and regional estimates of induced abortion, 1995 and 2003
Region and SubregionNo. of abortions (millions)Abortion rate*
1995200319952003
World45.641.63529
Developed countries10.06.63926
   Excluding Eastern Europe3.83.52019
Developing countries†35.535.03429
   Excluding China24.926.43330
Estimates by region
Africa5.05.63329
Asia26.825.93329
Europe7.74.34828
Latin America4.24.13731
Northern America1.51.52221
Oceania0.10.12117
*Abortions per 1,000 women aged 15–44
†Those within Africa, the Americas, excluding Canada and the United States of America, Asia, excluding Japan, and Oceania, excluding Australia and New 
No es fácil argumentar sin datos. Pero siempre se acaba haciendo suposiciones.
Una más: ¿qué sucederá con el feminismo? Obviamente, cada generación de feministas lleva consigo su experiencia histórica. No soy el único que se pregunta por las hijas de las que, de éstas, sean feministas.

viernes, 15 de mayo de 2009

Guerra contra las drogas

Voy a tener que revisar mi mala opinión del gobierno Obama (por cierto, opinión mejor que la que tenía sobre el gobierno anterior). En este caso, a propósito de lo que dicen sobre la "lucha contra las drogas". La máxima autoridad en el tema dentro del gobierno ha pedido se deje de hablar de "war on drugs": según dice, el término tiene la connotación de encarcelamiento, represión y, en general,  "solución policial-militar" que diría yo, cuando lo que hace falta es prevención, prevención y prevención. Por supuesto que es importante el control del tráfico, pero si se cierra un canal se abrirá otro y si se deja de producir en un país, se producirá en otro si no se ha incidido en las causas que llevan a la drogadicción. Porque el problema es de demanda, no tanto de oferta. Si se cierra una oferta y se mantiene la demanda, esa demanda buscará dónde satisfacerse. 
Claro que hay que paliar los efectos, terribles en muchos casos. Pero teniendo en cuenta las causas.

Para los de abajo

Soy de los que cree que el nacionalismo es un invento histórico (la nación es una "comunidad imaginada") que resulta muy útil para mantener la lucha de clases de "los de arriba" contra "los de abajo" (sigo orwelliano ahora que se acerca el aniversario de la publicación de Mil novecientos ochenta y cuatro, en junio). No hace falta que se lo hayan inventado "los de arriba", es decir, no hace falta que lo hayan inventado ellos: es suficiente con que sean los beneficiados con esa propensión de los proletarios a tener patria, en contra de lo que proclamaba el Manifiesto Comunista (1848, escrito un siglo antes que la novela de Orwell), cuando decía "los prletarios no tienen patria". Y vaya si la tienen.
Ahora encuentro algo parecido con la "cultura de la empresa", esa serie de símbolos con los que los ejecutivos consiguen la lealtad de los currantes. Banderas, estilos, himnos, principios, símbolos, personajes más o menos heroico y costumbres forman parte de ese conjunto de elementos que conforman la cultura de una empresa, cultura que es cuidadosamente elaborada precisamente para que "los de abajo" se entreguen a la causa de la empresa. 
Si el nacionalismo no afecta a "los de arriba" que, ellos sí, son internacionales, cosmopolitas, van a Davos o están en Bilderberg o en la Trilateral, hablan inglés y van de vacaciones a cualquier parte del mundo, es decir, si los que se benefician del nacionalismo (para españoles: tan nacionalista es el abertzale como el españolista) son los primeros en no ser nacionalista, no me extrañaría que si los que se benefician de la "cultura de la empresa" son los ejecutivos, sean estos los primeros en olvidar cualquier tipo de lealtad hacia la empresa. Los seis ejecutivos de la General Motors que han vendido sus acciones antes de que el barco de hunda (cualquier metáfora sobre los que abandonan el barco en cuanto se huelen el naufragio se puede aplicar, incluso la zoológica de las ratas) son un buen ejemplo de esa actitud pragmática hacia la empresa/nación bien diferente de la emocional, afectiva y hasta extrema que se espera de los respectivos que se encuentran "abajo". Para "los de arriba" son medios, puros instrumentos que se espera que, para los de abajo, sean fines, valores, religiones por las que dar la vida: "que morir por la patria no es morir, es vivir". Por supuesto "los de abajo". "Los de arriba" no morirán ni por la patria ni por la empresa.
Obviamente, hablo de grandes empresas en las que los empleados son números. Las pequeñas empresas tienen otra lógica: la lógica familiar aunque no sean empresas familiares por el hecho de que todos se conocen. Y ahí sí es frecuente que el capitán se hunda con su barco. Si se tratase del Titanic, ya se sabe que el porcentaje de muertos de primera clase ("los de arriba") fue muy inferior al porcentaje de muertos de clase turista ("los de abajo"). Así es la vida.

jueves, 14 de mayo de 2009

Rêverie

Es el nombre de una pieza de Debussy que escuché un montón de veces durante una corta estancia en Tarma, Perú. Es que no había muchos más discos (de vinilo, por supuesto, porque estoy hablando de finales de los 60).
Me he acordado al leer una referencia a una investigación publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences. Utilizando resonancia magnética han podido constatar dos cosas que me parecen interesantes. Una, que el cerebro tiene mucha mayor actividad durante "sueños despiertos" que cuando el individuo se concentra en una tarea determinada. Si no entiendo mal, eso quiere decir que los aparatitos para que el cerebro no "envejezca" tal vez sirvan para algo, pero mucho más sirve el soñar despierto, la "rêverie" (Claro, tengo que recordar las cosas de Bachelard que yo leía entonces sobre las ensoñaciones del agua, del aire, de la tierra y que me aconsejaba mi inolvidable profe José Luis Rouillón, limeño hasta las cachas, pero que me hizo leer casi todo lo que he leído).
La otra cosa que me resulta interesante de esa investigación es que si se quiere resolver un problema o se quieren tener ideas nuevas sobre un asunto, el concentrarse en uno u otro será menos eficaz que dejar volar la imaginación sobre temas ajenos a lo que se está tratando. Kekulé reconoció en público que la solución a la estructura de la molécula de benceno la obtuvo en una ensoñación en la que vio una serpiente que se mordía la cola. Claro que hay que tener un problema, pero encerrarse en él tal vez no sea la mejor manera de resolverlo. Salir mentalmente, pasear mentalmente, "rêvasser", soñar despierto es una estrategia tan válida como la atención en clase. Cosa que recordaré cuando vea estudiantes que ponen cara de no estar atendiendo y estar en otra cosa. Igual es mejor para ellos.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Recuperación

El Financial Times de hoy reproduce estos gráficos de la OCDE (como siempre: si no se ve completo, se clica encima y se abre en nueva pantalla). Se trata de que "con las lluvias de abril y el sol de mayo / algunas hojas verdes le han salido"... a la China, Francia y al Reino Unido, pero no a los Estados Unidos, cuyo "olmo centenario, en la colina, un musgo amarillento le lame la corteza blanquecina".

Ya he jugado otras veces con los gráficos, que son muy sufridos. Al margen de que en los Estados Unidos no se ven esos "brotes verdes" que anuncian el fin del invierno y la llegada de la primavera o, si se prefiere, que no se ve que se haya tocado fondo en la depresión. Los tres otros gráficos pueden verse como pesimista (el vaso no es que esté medio vacío: es que está vacío) y como optimista (el vaso está medio lleno: no estamos a cero y hay sectores que funcionan). Pero la cuestión no es de talante sino empírica: ¿se está rellenando el vaso o es un rebote "técnico" que durará poco? Digan lo que digan, creo que nadie lo sabe. Ni siquiera Trichet aunque su obligación sea decir que ya va todo p'arriba p'arriba mientras el Fondo Monetario Internacional dice que la cosa no se va a levantar antes del próximo año y que, en todo caso, la recuperación será gradual. 
"Mi corazón espera, / también hacia la luz y hacia la vida,/ otro milagro de la privamera".
 
(Añadido el 14 de mayo: este es el "mapa del tiempo" (económico, por supuesto) que dibuja de nuevo el Financial Times en la suposición habitual de que la unidad de análisis es el Estado: el desempleo de España es el peor aunque hay caídas del PIB mucho peores -Islandia, Irlanda, Ucrania o Letonia-. Predicción del tiempo bastante mala para Islandia, Irlanda, Reino Unido y España.


Ricos, pobres y terroristas

Los datos lo decían con claridad: el número de ricos estaba aumentando a escala mundial y, si el precio de los alimentos seguía creciendo de la manera en que lo estaba haciendo, el número de pobres (hambrientos) tenía que aumentar también en paralelo. Polarización se llamaba el fenómeno. Si eso tenía que ver con el terrorismo internacional, podía discutirse. Pero sí estaba claro que, datos en mano, la ocupación de Iraq lo que había conseguido era un aumento de actos terroristas y, correlativamente, de muertes producidas por tales actos. Veamos los datos.    
El número de ricos se podía saber a través de dos fuentes que, aunque muy discutibles, son las que hay. La primera consistía en cálculos que Merrill Lynch y Capgemini hacían anualmente sobre el número de personas que, según sus modelos, disponían de una fortuna superior al millón de dólares. El último dato (después la empresa dejó de publicarlos) era de 2007 y establecía en 10 millones las personas que cumplían tal requisito. Comparándolo con 1998, se habían duplicado. La otra fuente, que todavía sigue, es la de la revista “Forbes” que todos los años proporciona la lista de los que tienen más de mil millones de dólares de fortuna. En 2008 la lista incluía 1.125 personas, cinco veces las que había en la lista de 1998.    
Lo de los pobres es algo más complicado. Los datos más recientes del Banco Mundial (que calcula cuántas personas no alcanzan los dos dólares al día) terminan en 2005 y, comparados con 1999 (por mantener el paralelismo), presentan una reducción de 300.000 personas, aunque en África se había pasado de 500 millones a 556. Al mismo tiempo, los precios de los alimentos que observa la FAO habían tenido un crecimiento espectacular sobre todo en 2007 y así se habían mantenido en buena parte de 2008. Con ello, el número de hambrientos habría aumentado hasta los 900 millones, aunque el incremento no fuese muy alto.   
Llegamos al terrorismo internacional. Hasta 2007, ascenso hasta llegar a los 14.000 ataques y los 22.000 muertos. La fuente es poco sospechosa: los datos son los del informe que, por imperativo legal, el Departamento de Estado presenta todos los 30 de abril: “Country Reports on Terrorism”.    
Pues bien. Por comenzar por el final, el informe que se presentó este 30 de abril muestra que el fenómeno está disminuyendo. Se trata de 11.000 ataques y 15.000 muertos (redondeo mío). A qué se pueda deber, es, por ahora, algo que desconozco. Todo se andará.   
Pero no creo que se deba a que ha disminuido el número de ricos. Y ha disminuido: la crisis, que se ha llevado por delante más un billón de dólares. En la lista de este año, los ricos (los que tienen más de mil millones de dólares) han bajado a 793, unos 300 menos que en la lista de 2008. Eso después de salidas y entradas. Lo de los nuevos es interesante: son 178, de los cuales 19 rusos, 14 indios, 13 chinos y 10 españoles acompañados de los primeros mil-millonarios de Chipre, Omán, Rumanía y Serbia. En el caso español, Amancio Ortega, el primero clasificado, sube puestos hasta ocupar el octavo de la lista general.   
No hay puesta al día en el número de pobres. Por lo visto, no tiene tanto interés y, además (¿por tanto?), es más complicado calcular su número. Pero sí tenemos los datos de la FAO sobre precios de alimentos: se han desacelerado notablemente. A partir de mitad de 2008, el incremento ya no es tan rápido y los datos de estos primeros meses de 2009 lo confirman. Se terminó esa otra burbuja especulativa de la que no se habló tanto, pero funcionó igual que las demás burbujas, incluyendo el reventón final. No todo era burbuja, claro, ya que también había aumento de la demanda (el biodiésel y los nuevos ricos) y disminución de la oferta (efectos del clima), pero la especulación fue real y, controlados los precios,  los hambrientos tendrían que disminuir.
Pues tampoco. Según cálculos de la FAO, el número de “subnutridos” en el mundo habría llegado a los 1.000 millones de personas en el primer trimestre de 2009, pero no por causa de los altos precios, que ya no lo son, sino porque los pobres han visto empeoradas sus condiciones de vida y su acceso al alimento por falta de recursos o de acceso al mismo.    
En general, parece que algunas cosas que se decían tendrán que ser revisadas. En este torbellino, difícil es saber si volverán.

(Publicado hoy en el periódico Información -Alicante-)

martes, 12 de mayo de 2009

Azores: del trío al cuarteto

Encuentro en el blog de Martínez Abarca la foto que andaba buscando y que muestra no al "trío de las Azores" sino al "cuarteto de las Azores". 
Admirable Barroso y no sólo porque habla más lenguas y mejor que los otros tres juntos. Admirable porque consiguió que las fotos dieran un "trío"  y no un "cuarteto" con evidente manipulación soviética de la realidad fotográfica (en los buenos tiempos soviéticos, se borraba al que convenía; aquí ha sido suficiente cortar "por la izquierda").
Desapareciendo del "cuarteto" convertido en "trío", Barroso podía reservarse para la presidencia de la Comisión Europea, egregio favor al atlantismo, es decir, a la sumisión a la política exterior estadounidense imperial y unilateral de aquel entonces (si ahora va a seguir así o no, hay retórica en contra y falta ver decisiones a favor).
El poco europeista papel de Barroso ahora podría reafirmarse si es reelegido para tal cargo con el apoyo, como cuenta Hugo en el blog que cito, de los populares y una parte de los socialistas de la Unión Europea que incluye al Partido Socialista Obrero Español y a los laboristas británicos.

lunes, 11 de mayo de 2009

España en internet

Resulta una visita curiosa: Se trata de la página de google en la que se da, para una determinada palabra, el "tráfico" generado en internet a lo largo del tiempo, en qué ocasiones ha habido "picos", qué ciudades son las que más han entrado en él y en qué lenguas se ha producido el tráfico. La de Spain está aquí y los picos son el 11-M, cuestiones deportivas, noticias sobre ETA y, por supuesto, la gripe/influenza H1N1.  (Como siempre, si no se ve el gráfico completo, se pincha sobre el mismo y se abre entero en una ventana nueva. De nada).



Madrid es la cuarta ciudad en entradas y Barcelona la décima. Y, por países, en Irlanda se ha ido por delante de Spain. Porque estamos hablando del inglés, que es la lengua en la que más se ha "traficado". De todos modos, las lenguas del tráfico son estas:

1.English
2.Spanish
3.Dutch
4.Italian
5.German
6.French
7.Portuguese
8.Chinese

Pero supongamos que en lugar de buscar "spain" buscamos "españa". Este es el resultado. Como era de esperar, los primeros países (siete para ser exactos) son hispanohablantes, seguidos, a mucha distancia, por el Reino Unido, Francia y Alemania. 
Estas son las ciudades de más tráfico con respecto a esa palabra:

1.Valencia, Spain
2.Madrid, Spain
3.La Coruna, Spain
4.Sevilla, Spain
5.Barcelona, Spain
6.Bilbao, Spain
7.Lima, Peru
8.Bogota, Colombia
9.Caracas, Venezuela
10.Buenos Aires, Argentina

Pero mi sorpresa viene con las lenguas del tráfico. Aquí están:

1.Catalan
2.Spanish
3.Portuguese
4.French
5.English

Cosas que pasan.
Pero, para completarlo, supongamos que ponemos "espanya" en la grafía catalana para ver qué pasa. Pues pasa esto. Las ciudades son:

1.Andorra La Vella, Andorra
2.Barcelona, Spain
3.Granada, Spain
4.Madrid, Spain
5.Makati, Philippines
6.Valencia, Spain
7.Rabat, Morocco
8.Amsterdam, Netherlands
9.Brussels, Belgium
10.London, United Kingdom


Y las lenguas estas:

1.Catalan
2.Tagalog
3.Spanish
4.Dutch
5.Italian
6.German
7.French
8.Turkish
9.English

Una aclaración: hay quien ha tecleado "espanya" porque su teclado no tiene la eñe. Si, para evitarlo, hubiésemos preferido "espanha", también hay resultados que incluyen a Portugal y Brasil, pero también a los que evitan la eñe. De hecho, cuando yo sé que mi receptor no tiene eñes, es esta grafía la que utilizo, sea cual sea la lengua en la que escribo.
Ahora bien, si de lo que se trata no es de tráfico sino de búsquedas, los temas "españoles" (spain) son estos:


Sol y playas y algo más. Pero mucho más reducidas son las búsquedas sobre "españa":

Para acabar, estos son los términos de la búsqueda que incluyen "espanya". Nada que objetar: