jueves, 30 de abril de 2009

Respuestas a la crisis

Hace su diagnóstico de la crisis (porque además de gripe, hay crisis). Parte de los fracasos de los pretendidos remedios a la sobreacumulación (neoliberalismo, globalización, financiarización) y ve cómo entra el desencadenante o precipitante de las suprime y colapso siguiente de la economía real.
El artículo termina diciendo:
Aquí la lucha es, por un lado, contra los esquemas capitalistas tecnocráticos de reestabilización capitalista de la socialdemocracia global y, por el otro, contra los esquemas con base de masas de la reestabilización capitalista del populismo nacionalista y fundamentalista. Las ideas no bastan, y lo que será decisivo es el modo de traducir nuestras ideas y nuestros valores y nuestra visión a una estrategia y a unas tácticas con vocación ganadora que puedan triunfar democráticamente. Tenemos que salir del economicismo al que quedó reducida la izquierda global en la era neoliberal: la política tiene que volver a tomar el mando.
Varios puntos a reseñar. Primero, su desconfianza ante lo que llama la socialdemocracia global. Segundo, su rechazo a la "reestabilización capitalista del populismo nacionalista y fundamentalista". Ha hablado de Sarkozy, pero se podrían poner otros nombres más problemáticos de populistas nacionalistas (tal vez no fundamentalistas) que ni siquiera consiguen lo que la socialdemocracia global pretende. Y, tercero, que, para la izquierda que él defiende (está hablando ante el Partido de la Izquierda alemán), las "ideas no bastan" (y eso que todavía no se tienen, más allá de las retóricas). Una vez más, las tres ideologías que ha producido el sistema contemporáneo: resistirse al cambio, gestionar el cambio y acelerar el cambio. Pero el cambio es innegable.
(Al margen: he pasado un corrector ortográfico y me he quedado asombrado de la cantidad de palabras que el corrector no reconoce: fundamentalismo, globalización, desencadenante, socialdemocracia, neoliberal, populismo, tecnocrático o economicismo. Comprendo que no le guste reestabilización o sobreacumulación, e incluso que su purismo lingüístico le lleve a preferir mundialización -que tampoco la acepta- antes que globalización, pero que rechace fundamentalismo... Encima, las nuevas realidades van a traer consigo que aparezcan nuevas palabras, así que no podré fiarme de un corrector tan, con perdón, tecnocrático)

Qué mide un Barómetro

He estado viendo el Barómetro del Real Instituto Elcano de este marzo-abril. Discutible, como siempre, ya que pregunta cosas que pocos conocen y, por tanto, los entrevistados disparan respuestas al buen tuntún. Mira que preguntar sobre la comparación entre la cumbre de Washington y la de Londres... ¿Qué interés puede tener la opinión sobre algo sobre lo que se sigue discutiendo? ¿Seguro que los que opinan saben de qué va el asunto? Y no digamos nada de la parte dedicada a Chávez: inefable. Y de la del liderazgo de los Estados Unidos: fantástica.
En algunas preguntas, además, el porcentaje de los que "no saben - no contestan" casi llega a un tercio de las respuestas. Preguntas raras y contestaciones raras. 
Como no estoy en el mundillo madrileño ni me interesa, no sé quiénes hacen este estudio. La empresa que encuesta tampoco la conozco, pero lo importante no es tanto quiénes dirigen la recogida de datos sino, sobre todo, quiénes redactan las preguntas. Y eso tampoco lo sé.
Sí sé que en algunas preguntas el porcentaje de los "no sabe - no contesta" casi llega a la tercera parte de las respuestas. Se trata de los casos en los que los entrevistados han sido algo más sinceros que en otras, en las que ha contestado lo que se esperaba que hiciesen. La prueba del algodón se obtiene cuando lo que se pregunta no es si creen que algo va bien o mal o está bien o está mal (que contestar es gratis) sino cuando se pregunta por una información concreta, por ejemplo, se pregunta por qué país tiene la presidencia de la Unión Europea en el momento de hacer la encuesta. Ahí no valen trucos: o se sabe o no se sabe (y hay motivos para haber seguido los líos de esta presidencia, con un gobierno patas p'arriba en su país y con un presidente dicharachero y no muy al gusto de los europeístas). Bueno pues esta fue la respuesta:


Pues eso: acierta una quinta parte y ya me parece una cifra elevada para el interés que suscitan las cosas del mundo mundial (y eso que la Unión Europea es algo cercano -y tan cercano!!!-). Por contra, cuatro quintas partes o son sinceros y dicen que no lo saben o dicen lo primero que se les ocurre y no aciertan (con lo que habría que descontar algunos aciertos casuales en el caso de ese 19 por ciento).
Sin embargo, no hay libro malo que no contenga algo bueno. Me ha interesado ver las palabras que los encuestados asocian con la palabra "globalización" y me ha interesado este otro dato:


Primero porque es fascinante de un 12 por ciento diga que hay principios universales y no hay principios universales a la vez. Eso es dialéctica y lo demás son cuentos. Pero, sobre todo, porque el grado de universalismo que manifiestan los españolitos encuestados es bajo: un 28 por ciento cree que hay principios universales (yo pensaría desde la declaración universal de los derechos humanos hasta la pretensión católico-universalista del Vaticano) frente al 55 por ciento, mayoría absoluta, que cree que cada pueblo (nación, religión, cultura, "raza", lengua, "etnia" o lo que sea) tiene sus propios principios. No sé dónde queda la jurisdicción universal que se arrogan los tribunales españoles que han perseguido a Pinochet o quisieron encausar a los invasores de Iraq o podrían ponerle un pleito al gobierno de Israel por lo sucedido en Gaza. Cada pueblo tiene sus principios y si quieren hacer la ablación del clítoris (según sus principios y su cultura, no tanto según su religión) pues nada que objetar. 
No hace falta que diga que estoy con la minoría: universalista de principios propios de cada pueblo.
Con esto quiero decir que tampoco esta perla esté bien resuelta y que si la pregunta está mal hecha (y lo está) las respuestas no tienen ningún valor. Ese "metro" del "barómetro" no sé exactamente lo que mide.

miércoles, 29 de abril de 2009

Multinacionales y gripe

Aconsejo dar un vistazo a los datos sobre Granjas Caroll (de donde parece que nació el virus de esta gripe) que proporciona Julio Hernández López en su "Astillero" de La Jornada de hoy. Las Granjas serían una "joint venture" de Agropecuaria de México y de Smithfield, una de las principales productoras de carne de cerdo a escala mundial. La historia de las acusaciones a las Granjas (y a Smithfield) por violación de reglas de higiene es espectacular. 
Me he tenido que acordar del desastre de Bophal, India, en 1984. Una empresa de país enriquecido se salta algunas precauciones básicas en una de sus fábricas en país entonces empobrecido y mueren entre 6.000 y 8.000 personas. La seguridad es para los países enriquecidos y con sindicatos. Así que, por lo menos, domestiquemos a los sindicatos.
Todo lo cual no excluye que la gripe se haya podido producir en los Estados Unidos o, como dicen algunas autoridades mexicanas, en la China, que de allí pasara a los Estados Unidos y que de los Estados Unidos haya pasado a México.

Tres continentes, un momento








No son para colgarlas en Facebook.

Más gripe porcina

Esta mañana, en algunas radios españolas, ya se habla de la "gripe mexicana" (no de "gripe norteamericana" como proponía la OIE), supongo que como efecto de la industria del cerdo, cuya variante ibérica tanto aprecio. Es chocante que, desde el punto de vista de algún ultraortodoxo judío, se apoye la iniciativa ya que lo de "porcino" implica una referencia a un animal impuro, razón por la que un viceministro israelí se ha apuntado a lo de "gripe mexicana": para no nombrar al animal impuro. A la espera de que algún ultraortodoxo cristiano diga lo que ya dijeron en el 11-S (castigo de dios por los pecados de los Estados Unidos, por supuesto en el terreno de la sexualidad, no de la injusticia), también ha habido algún ultraortodoxo musulmán que ha visto en la gripe un argumento que da la razón al Corán que prohibe comer cerdo (como si esta gripe tuviese algo que ver con la ingesta del noble animal).
Las cifras siguen aumentando (véase el gráfico del New York Times, no más de 10 países) y las alarmas van todavía más en alza, aunque los gobernantes intentan apaciguar los ánimos al tiempo que muestran y demuestran que se ocupan diligentemente del caso. Eso sí, todos procuran demostrar que el origen está fuera de su alcance y, por tanto, de su responsabilidad. Si ha sido en "Granjas Caroll" (la mayor pocilga del mundo, un millón de cerdos cerca del Distrito Federal) o ha sido en Asia, dependerá del peso que tenga el interés de echar balones fuera en la declaración oficial. Y sí parece que inicialmente las autoridades locales mexicanas intentaron evitar que se conociese la existencia de gripes "atípicas" bajo su jurisdicción. Interesante la crónica de Flores d'Arcais yendo a México tras las huellas de la "febbre suina" ("swine flu".
Sólo recuerdo que el mal de Chagas, el que trasmite la temida vinchuca en toda América Latina, es posible que haya afectado a más de 15 millones causando la muerte de 50.000 personas al año.
Y si en Argentina se están preocupando por esta gripe, tal vez vendría bien recordar el problema que hay allí con el dengue, con más de 20.000 afectados, enfermedad también difundida en otros países.
Y, puestos a recordar, recuérdese el peso que tiene la malaria en las muertes en los países periféricos. Doscientos millones de casos al año, entre uno y tres millones de muertes al año.
¿Por qué, entonces, este pánico? Puede ser el miedo a lo desconocido (no saben cómo puede evolucionar), o los sectores a los que afecta (el turismo), o el que haya tocado al país hegemónico (tan cerca de Dios y tan cerca de México) y esté afectando a los países centrales con turismo masivo o, como ya he dicho, porque haya intereses farmacéuticos de por medio. Si, para obtener beneficios, no se ha dudado a lo largo de la historia, por parte de las grandes empresas,  en provocar guerras sangrientas (la guerra del Chaco entre Bolivia y el Paraguay pudo llamarse "la guerra de las multinacionales", Standard Oil, Royal Dutch Shell), los paranoicos amantes de las teorías conspiratorias pueden pensar que ahora también. Con el agravante de que no hay peor paranoico que aquel que, realmente, está siendo perseguido. Porque aunque las teorías conspiratorias no son el primer recurso para explicar la realidad, las conspiraciones existen. No hay por qué excluir esta hipótesis.
(El mapa que publica hoy El Mundo en edición en papel -no lo encuentro en la virtual- es más "estentóreo" que el que reproduje ayer aquí. Cuestión de estilo)

martes, 28 de abril de 2009

La izquierda e Israel

Encuentro un artículo sobre el apoyo inicial de la URSS de Stalin al naciente Estado de Israel. Eran los tiempos del macartismo estadounidense, se dice, y en aquellos tiempos judío y comunista eran la misma cosa para la ultraderecha estadounidense en su hegemonía interna (y externa). De hecho, inicialmente, los Estados Unidos no apoyaron al estado de Israel. Incluso lo vieron con mucha desconfianza. Cuestiones internas, como digo, pero también aplicación de "el amigo de mi enemigo es mi enemigo".
Sin embargo, prosigue el artículo a partir del libro del ruso Leonid Mlecin, Stalin acabó haciendo purgas antii-judías so capa de luchar contra el cosmopolitismo y el sionismo, pero temiendo alianzas entre el Frankestein que había contribuido a crear y los propios judíos rusos.
El "socialismo en un sólo país" tenía como resultado el sometimiento de las causas mundiales a los intereses de la Patria Socialista, como bien se encargó Orwell de denunciar en su Homenaje a Cataluña a propósito del papel contrarevolucionario de la URSS en la última guerra civil española (1936).
Ni la URSS de Stalin ni, a lo que cuenta, la izquierda europea se preocuparon excesivamente del destino de los palestinos que iban siendo desplazados y exiliados. Pero es que la ideología no consiste en principios inamovibles sino que se adapta a las condiciones ambientales con bastante oportunismo. Si la política es el arte de lo posible, la ideología es la posibilidad de la política.
Ahora son los Estados Unidos los aliados naturales del Estado de Israel y las jóvenes izquierdas europeas pasean su kefiyeh como signo de su apoyo inquebrantable a los parias de la Tierra.
Bien está que se defienda el papel movilizador de la ideología, pero que se haga a costa de deformar consciente y voluntariamente la realidad... Es como cuando Santiago Carrillo, secretario general del PCE, sabiendo de la buena salud del franquismo, predicaba la inminente caída del mismo, con el sano propósito de mantener elevada la moral de los militantes (lo muestra Fernando Claudín en sus Documentos para una disidencia comunista). 

Pánico, alarma, interés

Esto es lo que hay, según se ve en el Financial Times de hoy (para ver el gráfico completo, se pincha encima y ya está). Tenemos los casos confirmados y la proporción de población protegida por los antivirales almacenados. Obsérvese que en el caso de México se dan 146 muertes, de las cuales 20 son muertes causadas por la gripe porcina (las otras 126 supongo que son muertes que se sospecha tienen algo que ver, pero que todavía no se ha demostrado que tengan una relación directa con esta gripe; no creo que sean muertes puestas aquí de relleno, cosa que había pensado esta mañana escuchando la radio, que todas abrían con la noticia).



Ahora observe la fuente (en el gráfico, abajo a la izquierda). La OMS, vale. Noticias, vale. ¿Roche? Bueno, es la más interesada en que se genere una alarma (mejor si es pánico) porque su interés es vender Tamiflu, el antigripal.
El dibujo se las trae por otras razones: la foto es de "personal médico del hospital La Fe, en Valencia, España, donde está siendo tratada una persona con posibles síntomas de gripe porcina".
Anécdotas a un lado, hay una predicción que se puede hacer y que será prácticamente imposible confirmar: los pobres serán los más perjudicados por esta posible pandemia. De hecho, parece que los muertos en México tienen que ver con los que no tienen acceso a los cuidados médicos, marginales, excluidos, pobres. Y, en el caso de los Estados Unidos, serán los que ni siquiera tienen Medicaid y Medicare, es decir, los que no tienen ningún tipo de seguro médico ni ninguna cobertura de beneficencia. Pero esos datos no van a ser fáciles de obtener (el de no asegurados, sí; me refiero al de muertos por clase social).
Un artículo de Mike Davis en Sin Permiso termina así:
...el bosque, no los árboles: la fracasada estrategia antipandémica de la OMS, el progresivo deterioro de la salud pública mundial, la mordaza aplicada por las grandes transnacionales farmacéuticas a medicamentos vitales y la catástrofe planetaria que es una producción pecuaria industrializada y ecológicamente desquiciada.
Asombra, en efecto, que los intereses de algunas empresas grandes se hayan impuesto para NO evitar muertes mientras otras empresas se dedican a exaltar los peligros del "terrorismo internacional", mucho menos mortífero y desestabilizador que las gripes de origen animal.
Mientras tanto, una conversación con el médico de una empresa relativamente grande me ha dejado perplejo: no saben qué hacer con la que se nos viene, a lo más darán unos días de baja a los que vuelvan de México y sabe que los "medicamentos" de los que se está hablando (habla de Roche) no sirven para nada y nos los tragaremos por vía oral, intravenosa y hasta rectal si hace falta. 
Así que, una  vez más, lo interesante de este árbol de la gripe es el bosque del sistema mundial en que vivimos. Pero podemos seguir hablando del árbol lo que haga falta.

lunes, 27 de abril de 2009

Gripe porcina: no es cuestión de nombres

No ayuda mucho a resolver el problema, pero se discute si se debe llamar "gripe porcina" (como puede verse en todos los periódicos que he consultado -swine flu o swine influenza en inglés-) o "gripe norteamericana". El argumento lo esgrime la OIE, organización mundial de la salud animal, que explica que los cerdos tienen poco que ver con el asunto (mucho menos comer su carne, cosa que se ha prohibido en algunos países tendentes al prohibicionismo) y que si otras gripes se llamaron "gripe española"(1918-1919, de la que murió mi abuela a poco de nacer mi madre) o "gripe asiática" (1957-1958) por su origen geográfico, ésta también tendría que ser llamada por su origen geográfico norteamericano (el inicial Tratado de Libre Comercio, NAFTA). Que las otras gripes fuesen gripe aviar o aviaria (que se discutió cuál era la forma correcta de decirlo) no hacía al caso para llamarlas por su origen local. Pero es que en ésta hay varios casos en los que la relación con los cerdos es totalmente inexistente.
No ayuda en nada al problema ni, mucho menos, a la alarma que está sacudiendo a mis amigos que, en México, han visto suspender las clases en la universidad y no han podido ir a misa el domingo ni visitar museos y ven las calles de Toluca (Estado de México) vacías y vacíos los sitios de reunión. Como ha dicho Obama, con ese peculiar estilo de decir sin decir diciendo -me recuerda a Felipe González-, hay motivos para preocuparse, pero no para alarmarse.
En estos días (23 de abril) en que he recordado a Andre Gunder Frank, que fue mi amigo, en el cuarto aniversario de su muerte, tengo que recordar sus observaciones sobre el "nombre de la cosa". Él decía que llamáramos como llamáramos al sistema en que vivimos (sistema mundial, sistema-mundo, capitalismo, capitalismo avanzado, imperialismo, globalización, globalización neoliberal, post-capitalismo, sociedad post-industrial, sociedad líquida...) eso no comportaba particular información sobre cómo funcionan realmente las cosas. Llámese ordenador o computadora, lo que importa es saber a qué tecla hay que darle para archivar este fichero sin que se me pierda el trabajo. 
Cierto que llamarla "porcina", desde el punto de vista de los defensores de los animales no humanos, es introducir una lacra, un estigma en la dicha gripe (o influenza, pero ¿todavía no pandemia?). Y puedo comprender que los norteamericanos no deseen el baldón que los españoles llevaron con la gripe del 18. 
Pero si lo que se quiere es evitar que muera mucha gente, el tiempo dedicado a estas disquisiciones es tiempo perdido. No por ti (que me lees) ni por mí (que te escribo), sino por organizaciones cuyo objetivo es precisamente evitar que muera mucha gente. Tú y yo podemos no desearlo, pero no está entre nuestras competencias. En las suyas, sí.

Mujeres en el Parlamento

He intentado "copiar y pegar" (sin éxito) la tabla que la Inter-Parlamentary Union porporciona con el número y porcentaje de mujeres en los respectivos parlamentos (cámaras altas y cámaras bajas en el caso de que las haya).  Hay cosas curiosas.
Comencemos por los países con mayor porcentaje (cámara alta) y que son, de más a menos, Ruanda, Suecia, Cuba, Finlandia, Holanda, Argentina, Dinamarca, Angola, Costa Rica y España (seguida de Noruega y Bélgica).
Los anglosajones del Reino Unido ocupan un puesto n. 60 y los Estados Unidos el 71. Francia está en medio, en el 66.
Se puede discutir si éste es un buen indicador del grado de igualdad alcanzado por las mujeres en sus respectivos países. Pero tomándolo a beneficio de inventario, es digno de mención el caso de estos tres últimos países en los que el movimiento feminista ha sido tan activo y ha producido tantas obras clásicas de dicha ideología.
Si no me equivoco, el primer país de mayoría musulmana que aparece en la tabla es Afganistán (puesto 28), seguido de Iraq (35), Túnez (44) y Pakistán (45). 
No entro en los porcentajes (que se pueden ver en la tabla junto a los números absolutos) y me quedo en esta especie de olimpiada que gana Ruanda y pierde de manera absoluta Arabia Saudita con sus cero mujeres en el parlamento. ¿Por qué las feministas se manifestaron contra los talibán de Afganistán y nunca lo han hecho a propósito de Arabia Saudita? ¿Porque tiene petróleo y es de los primeros proveedores de los Estados Unidos? Tal vez.

domingo, 26 de abril de 2009

Religión en la escuela

¿Se debe enseñar ética a todos los estudiantes o cada cual debe recibir clases de su propia religión? Los funcionarios de las religiones mayoritarias en cada país dirán que lo segundo es lo que pide la "ley natural", es decir, su propia religión. Y los defensores de una cierta idea de nación, como plebiscito cotidiano, dirán que hace falta trasmitir valores comunes de la nación por encima de los particulares de cada religión.
Como no hay modo de ponerse de acuerdo, lo sensato es someterlo a votación. Claro que los que saben que tienen la razón absoluta negarán tal posibilidad: ¿cómo someter a votación la "ley natural"? Pero los que tengan otra idea de la "ley natural" objetarán que nadie debería tener el monopolio de la verdad ni, mucho menos, imponerla a los demás. Así que vótese, hágase lo que diga la mayoría y respétense los derechos de las minorías. 
¿España en el futuro? Inch'allah. Sin embargo se trata de Berlín hoy mismo donde se somete la pregunta inicial a referéndum.

(Añadido el 27: el resultado del referéndum -en Berlín, por supuesto- ha sido a favor de la ética o, si se prefiere, contra la obligatoriedad de la religión de cada cual)

Crisis no, elecciones

El gobierno dice que la crisis es real, pero que se está abordando bien y que no se va a reducir el gasto social. La oposición dice que hay que acabar con el despilfarro y hay que reducir el gasto, porque la cosa es seria y no se puede afrontar con tanta incompetencia.
¿España? No, el Ecuador que hoy elige presidente y, por un lado, el actual presidente, Rafael Correa, virtual ganador incluso en la primera vuelta, sigue en sus trece y, por otro, Lucio Gutiérrez, ex-presidente por movilización popular, usa de la crisis para desgastar al gobierno y mejorar sus expectativas. 
Parece claro que si gana Correa en la primera vuelta, "les jeux sont faits". Si hubiese una segunda vuelta Correa-Gutiérrez, la cosa se pondría interesante: enfrentaría (como de hecho ya lo está haciendo) al perjudicado con el beneficiado de la "revolución ciudadana" que echó a Gutiérrez de la presidencia. Y se puede suponer (no he visto encuestas al respecto) que no todos los votos de los perdedores (Noboa, Roldós) irían a uno de ellos. Ni siquiera está claro que repitan opción electoral los "forajidos" que echaron a Gutiérrez (fue él el que los llamó así y, en un ejercicio de "black is beautiful", fue adoptado por las clases medias urbanas entonces movilizadas). Por cierto, Gutiérrez no es el único presidente que llega al cargo en el Ecuador pareciendo una cosa y después siendo otra bastante distinta. Creo que Correa es del mismo tipo. Y, si no, al tiempo.
Pero lo que me resulta digno de mención, porque tiene la misma lógica que otros países -incluyendo, claro está, a las Españas-, es el planteamiento del problema como si fuese local. Hoy el ex-presidente Aznar dice en un suplemento semanal de varios periódicos que si él hubiese seguido en el poder no se habría producido la crisis. Mica male. No comments. Eso es omnipotencia divina y lo demás son cuentos.
Cierto que los efectos de la crisis mundial no son iguales en todo el mundo ya que las condiciones de cada país aceleran o retardan los efectos de algo que ya es mundial. Es el caso de Francia, menos expuesta, según Sarkozy. Y cierto también que dependiendo de qué políticas se apliquen los efectos serán mayores o menores. Pero declarar con absoluta certeza que más gasto social o más austeridad son la receta milagrosa es mentir electoralmente: Correa, Gutiérrez, Zapatero o Rajoy. Palos de ciego, como decía Hobsbawm. Lo de Aznar es otra cosa: parece megalomanía.
No hablan, pues, de la crisis (de la que, diga lo que diga Aznar, no saben tanto como pretenden). Hablan de lo que les interesa: de elecciones. Presidenciales en el Ecuador, inicio de las europeas en España. Y, claro, el Partido Popular sabe que si hubiese elecciones generales en España, el Partido Socialista las perdería. Como las han perdido los gobernantes conservadores en Islandia
 y las ha ganado la izquierda. Por eso plantean las europeas como una primera vuelta de las generales: porque saben que las van a ganar y que va a haber un voto de castigo contra los socialistas. No es la derecha o la izquierda la que gana las elecciones, sino el gobierno el que las pierde. Pero no en el Ecuador. Luego algo tendrán que ver las condiciones locales. Sin las exageraciones delirantes de Aznar, pero las cosas son como son, lo diga Agamenón o su porquero.

A/H1N1

En la guerra entre los virus y los humanos ya se sabe quién será a la larga el vencedor: los virus. Con su capacidad de adaptación y mutación y con su oportunismo ante cada error de los humanos, tienen todas las de ganar ante esta especie tan tonta que se creen los "reyes de la creación".
En octubre de 2005 la Organización Mundial de la Salud recordaba la “gripe española” de 1918, la “gripe asiática” de 1957 y la “gripe de Hong Kong” de 1968. La primera causó entre 40 y 50 millones de muertes. La segunda, dos millones y la del 68 un millón. Si la peste aviaria mutaba en pandemia y comenzaba a transmitirse de humano a humano, la OMS hacía una estimación conservadora de entre 2 y 7 millones de muertes en el mundo debido a tal pandemia. Por su parte, el Banco Mundial estimaba que una pandemia de ese tipo entre humanos le costaría a la economía mundial aproximadamente un 3,1 por ciento del producto interno bruto mundial, es decir, entre 1,25 y 2 billones de dólares USA en un PIB mundial de 40 billones.
Aquella alerta hizo que varios gobiernos (Estados Unidos, Inglaterra y, si no me equivoco, España) compraran cantidades masivas de un antigripal perfectamente inútil para afrontar la pandemia (no puede haber vacuna para un virus que todavía no existe) pero que coincidía con la casualidad de que un miembro del consejo de administración de la empresa que tenía la patente resultaba que había sido Donald Rumsfeld, entonces miembro del gobierno Bush, con lo que las compras masivas hicieron subir las acciones de Gilead (lo comercializa Roche) convirtiendo a Rumsfeld en el miembro más rico de un gobierno que ya tenía bastantes ricos entre sus componentes.
La amenaza se olvidó aunque el enriquecimiento no, y ahora se presenta una nueva amenaza, esta vez porcina, no aviar, pero que ya parece que se trasmite de humano a humano, virus resistente a algunos antivirales aunque no a todos. La OMS ha vuelto a dar su alarma porque esta vez la cosa es algo más rara: no es cosa del sureste asiático y Medio Oriente, sino de México (Distrito Federal, San Luis de Potosí y Mexicali-frontera con los Estados Unidos-), Estados Unidos (Texas, California, Kansas) y ¿Canadá?, afectando no tanto a jóvenes y viejos (que es lo habitual con las gripes) sino a los adultos que gozaban de buena salud. Es "como" una influenza, pero no acaba de estar claro.
Las diferencias con la peste aviaria y su riesgo de pandemia es que ahora la difusión es más rápida y no es sólo cuestión de personas que viven en condiciones deplorables de miseria y abandono, rodeadas de excrementos de las gallinas, sino de urbanitas.
Y ahora vienen las preguntas: si esto sigue, ¿cuántas muertes son previsibles? ¿cómo afectará al PIB mundial que ya estaba en retroceso, a diferencia de 2005? ¿quién se aprovechará de la alarma para hacer caja? Conteste a la última pregunta. Y dese cuenta de que, como parece que esta vez los Estados Unidos van a estar más afectados, vamos a tener más noticias en los telediarios sobre el asunto que con la peste aviaria aunque las imágenes sean de México: al ser de los Estados Unidos, es noticia mundial. Eso sí: sin contestar a mis preguntas (excepto aquí, que dicen que lo que valía para la peste aviaria también vale para la porcina, para un roto y un descosido, sospecho, pero es que se trata de un antiviral, no de una vacuna; la OMS lo explica en castellano aquí).
De momento, si sigue las pautas temidas para la pandemia de origen aviar, es exactamente lo que le faltaba a esta maltrecha economía mundial.
(Añadido el 27: Las acciones de Roche y de Glaxo, han subido. Ya sabemos quiénes están haciendo caja. Pero también sabemos que, al mismo tiempo, las Bolsas, en general, han caído por el temor al impacto económico que pueda tener el asunto)

sábado, 25 de abril de 2009

Violencia doméstica, de género, machista

Aunque el tamaño sí que importa, presento este gráfico para hacerme entender (olvídese del tamaño por un momento):

Me lo sugiere una reciente entrada de una publicación estadounidense que recuerda la promesa de Obama de enfrentar la Violencia doméstica, es decir, la "violencia contra las mujeres", como una de las prioridades de su mandato.
Como suele suceder, un problema mal planteado es un problema no resuelto y ahí viene mi gráfico.
Por un lado, está la violencia doméstica, es decir, la violencia producida dentro del hogar. Por lo general son varones contra mujeres, pero no de manera exclusiva ya que hay: violencia contra los niños (que puede ser ejecutada por la madre, aunque sea de forma minoritaria), violencia contra los ancianos (de la que se habla menos, pero que existe igualmente aunque la que llegue a los periódicos sea la producida en residencias y asilos) y violencia contra la propia pareja del mismo sexo (en España, recientemente, ha habido un caso de un varón asesinando a su marido). Tiene su propia lógica y, probablemente, tiene que ver con frustraciones extra-domésticas, disfunciones personales, uso de deshinibidores (drogas legales -alcohol- y no legales) e historia personal.
Por otro lado, está la violencia de género, es decir, la violencia producida precisamente por el sexo del que la padece. Puede llamarse "violencia machista" como suelen hacer los medios porque tiene un elemento ideológico: la mujer es un ser inferior y el varón tiene derechos sobre todas ellas. 
Como intento decir, la violencia de género puede producirse dentro de la casa o fuera de ella. La de dentro de la casa es la que implica esa idea del varón machista de que "la mujer es mía" o "antes muerta que de otro" y es la que yo llamaría violencia machista. Es la del marido o ex-marido contra la mujer o ex-pareja y es el área común de las dos anteriores y no debe confundirse con la violencia contra las mujeres fuera de la casa y sin referencia a la relación jurídica o consuetudinaria entre agresor y agredida (por ejemplo, violaciones en grupo). Tampoco debe confundirse con la violencia contra niños, ancianos o pareja del mismo sexo. Tiene rasgos en común con una y otra, pero es diferente precisamente por esa mezcla.
La razón es que la prevención es diferente para los tres casos del gráfico: la violencia de género (sin más) tiene una prevención educativa... que será inútil si no se afrontan las causas de la violencia doméstica que, como repito, no siempre tiene que ver con el machismo.
El feminismo ha señalado, creo que correctamente, la lacra de la "violencia machista" que ahora se denuncia más y, es posible, ahora es más frecuente. Que se denuncia más, es obvio: los medios ayudan a ello. Que sea más frecuente ya no es tan obvio aunque creo que si se atienden a las motivaciones y causas de la violencia doméstica se puede creer, como creo, que también está aumentando (como aumenta la violencia contra niños y ancianos).
En el movimiento por la paz (que es contra la violencia y no sólo contra la guerra) se está abriendo camino la idea de la "paz en positivo". Nada que objetar. Incluye la difusión de la "cultura de paz" y la defensa de la paz como derecho humano. Pero si el trabajo se queda ahí, es decir, aucomplaciéndose de lo buenos que somos porque defendemos la paz, los resultados observables pueden ser muy, pero que muy escasos.
Si con las violencias a las que ahora me refiero hiciésemos lo mismo, o sea, si nos dedicáramos a la trasmisión de valores igualitarios o de los valores de la identidad femenina tal vez estaríamos afrontando una parte del problema aunque no necesariamente la parte más importante si no conocemos las causas de esas violencias que, como digo, resultan muy heterogéneas y no se dejan encasillar en una sola categoría, en este caso, la de violencia machista.
También aquí, como sucede con otras violencias, la tentación policial-militar es inmediata: endurézcanse las penas, póngase policía en la vigilancia y créense juzgados ad hoc. No sirve de mucho: el problema no son las penas sino la probabilidad de ser juzgado por tal delito y de serlo de forma justa. No me imagino a un maltratador evaluando críticamente los efectos que pueden tener sus actos en términos de las posibles penas, mayores o menores. La pena de muerte o la cadena perpetua pueden servir para satisfacer el deseo de venganza, pero no para disuadir del delito. En todo caso, sirven de bastante más que la repetición del mantra "hay que ser buenos y portarse bien" que, aislado, como puede estar aislada la "cultura de paz", no tiene muchos efectos observables. Y menos aún convertir el problema en una cuestión ideológica entre pacifismo y belicismo, entre machismo y feminismo.

(Dicen que van a aumentar los barcos de países ricos para luchar contra la piratería en Somalia. La típica solución militar-policial que no tiene en cuenta la pesca abusiva por parte de países ricos -en concreto, las Españas-, los barcos que hacen contrabando de armas para grupos enfrentados, los barcos que buscan descargar material tóxico y residuos peligrosos, la venganza por maltratos recibidos y las condiciones socio-políticas de la zona. Por lo visto, todo se solucina con más patrulleros, más soldados y algunos misiles. Supongo que endurecerán las penas. Y llevarán a expertos en "paz en positivo" para que difundan la "cultura de paz" que los ejércitos de los países de los expertos no practican)

viernes, 24 de abril de 2009

Sí, pero no

Foreign Policy proporciona una lista de cinco esperanzas que se abren ante la crisis que van desde la recuperación de los bancos estadounidenses a la coordinación internacional pasando por la mejora en la manufactura china y el posible cambio en las expectativas alemanas. Para cada uno de estos elementos para ponerse contento en esta primavera del hemisferio Norte (estos etnocéntricos no saben que la primavera es hemisférica, que en el Sur es otoño), la revista proporciona los datos para no echar las campanas al vuelo.
Es un buen ejercicio. Los optimistas se quedarán con la primera parte del argumento, añadiendo que, por responsabilidad, hay que generar expectativas de que esto va a mejorar y evitar el pesimismo que se autorrealiza. Los pesimistas se quedarán con la segunda parte, con las rebajas, y se olvidarán de la primera parte. Mezcla de "cuanto peor, mejor" y de ese gusto por la catástrofe que parece ser muy frecuente en medios sobre todo académicos, explicarán brillantemente lo mal que estamos. 
Con independencia de los argumentos concretos de la revista, parece que ninguno de ellos, ni optimistas ni pesimistas, cumple suficientemente con un requisito de la observación de la realidad: el desapasionamiento, la distancia crítica, la duda metódica. Y teniendo ambos razón (o pudiéndola tener), la pierden cuando no ven la otra cara de la moneda, siempre yin y yang en sucesión dialéctica 
No se olvide que la dialéctica fue un invento chino, taoísta para más señas, que los jesuitas trajeron de la China y que, a través de otros filósofos, llegó a Hegel que, buen etnocéntrico, olvidó sus raíces chinas y las adscribió a Grecia, y de Hegel pasó a Marx, que le dió la vuelta y de ahí a Mao que le devolvió sus orígenes. El "fin de la historia" hegeliano o marxista no es fiel a sus orígenes taoístas. En cambio "De la resolución de contradicciones en el seno del pueblo", de Mao, es chino-chino.
Otra cosa sería que lo que se pretenda sea no conocer la realidad sino cambiarla (sí, sí, la tesis 11 sobre Feuerbach). Me temo que la tal tesis ha sido objeto de malas interpretaciones: si se quiere cambiar la realidad, primero hay que entenderla. Con sus luces y sus sombras. Encerrarse en la "ominipotencia de las ideas" puede permitir una decente carrera académica, pero inútil y, además, inadecuada para entender las cosas y, por tanto, para cambiarlas.

jueves, 23 de abril de 2009

Respondo a la encuesta

El eurobarómetro acaba de publicar una encuesta sobre la crisis (Eurobarómetro, EB71.1) De ella saco dos gráficos y digo qué habría contestado yo. En el primero, estoy con la mayoría: los gobiernos europeos han tendido a reaccionar individualmente, con retóricas que hablaban de la coordinación, pero sin ponerla en práctica con el mismo entusiasmo con que estaban en desacuerdo sobre qué se tendría que hacer (regulación, salvatajes, intervención, impuestos). Todo un preludio para las elecciones europeas que se supone se refieren a un gobierno común o por lo menos para una coordinación entre los gobiernos que tienden a ser bastante asilvestrados o cimarrones.


La segunda es más complicada, porque se pregunta qué tendrían que haber hecho, si coordinarse o ir cada cual por su lado. Obsérvese que si se trata de decir qué han hecho, el 44 por ciento dice que han tendido a actuar individualmente, mientras que si se pregunta cómo se habría sentido más protegido, la respuesta mayoritaria (61 por ciento) es en el sentido de que hubiera sido mejor que actuaran coordinadamente. Sin embargo aquí estoy con la minoría:



Quiero decir que estoy con los que "no saben-no contestan". Aunque, eso sí, contesto que no sé. Lo peor es que los gobernantes tampoco saben y también contestan. La diferencia es que ellos sí que actúan. Y salga el sol por Antequera.

miércoles, 22 de abril de 2009

Para salir de la crisis

La semana pasada comenzó con frenéticas reuniones del nuevo gobierno. A lo que dicen, en esta “segunda fase” se trataría, frente a la crisis, de un “cambio de ritmo”, no de un “cambio de rumbo”. La semana siguió con la presentación de la propuesta por parte del Partido Popular de “un plan anticrisis completo y global contra la parálisis del Gobierno de España”.   
 
Es muy de agradecer lo del “ritmo” e igualmente lo es el brindis al sol que supone presentar un “plan anticrisis” y no hacerlo mediante un voto de censura. Pedir que el gobierno se haga el harakiri proponiendo el voto de confianza no deja de tener su gracia y más que Soraya Sáenz de Santamaría añada que las mociones de censura se presentan “para ganarlas”, lo que no parece ser el caso en sede parlamentaria.   

Si salimos de España, encontraremos cosas parecidas: gran decisión en pequeñas políticas posibles y probablemente ineficaces por un lado y, por otro, exaltación de las imposibles pero taumatúrgicas (pienso en la III República que propone una parte de IU). Y esfuerzos desesperados de los gobiernos por crear expectativas de que “se empieza a ver la luz al final del túnel” y los denodados esfuerzos de las oposiciones por negarlo ¿Tiene sentido esta situación? Pues no mucho. Unas citas al respecto.   

La primera es de Dennis C. Blair, director de la Inteligencia Nacional, en las primeras frases del documento que presentó ante una comisión del senado estadounidense el pasado 12 de febrero. Dice así: “La preocupación principal a corto plazo de la seguridad de los Estados Unidos es la crisis económica global y sus implicaciones geopolíticas. La crisis ya lleva más de un año y los economistas están divididos sobre si y cuándo tocará fondo. Algunos incluso temen que la recesión se puede profundizar más y alcanzar el nivel de la Gran Depresión”. Dos contenidos: que la crisis es una amenaza y que los especialistas no se aclaran. Tampoco los políticos del G-20, divididos entre partidarios del “estímulo” y partidarios de la “regulación”. O, en general, entre partidarios de bajar los impuestos y de no hacerlo.   

Podemos irnos ahora al otro extremo ideológico y citar a Eric Hobsbawm, historiador inglés, que el 13 de abril decía en “The Guardian” que “no sabemos cómo superar la actual crisis. No hay nadie, ni los gobiernos, ni los bancos centrales, ni las instituciones financieras mundiales, que lo sepa: todos ellos son como un ciego que intentara salir del laberinto dando golpes en las paredes con todo tipo de bastones en la esperanza de dar con el camino de salida”. Si tuviese razón, las propuestas del gobierno del PSOE o de la oposición del PP tendrían que presentarse con algo más de humildad.   

Hay enfoques alternativos: los que dicen que se está produciendo un desplome de los Estados Unidos que, aunque no haya dejado de ser quien más manda, ya no es lo que era. Pues bien, en un libro de Giovanni Arrighi y Beverly Silver que se publicó en España en 2001 se afirmaba que los cambios de hegemonía suelen ir acompañados por “la intensificación de la competencia interestatal e interempresarial; la escalada de los conflictos sociales; y el surgimiento intersticial de nuevas configuraciones de poder”. Algo hay de eso, no se puede negar. La crisis supone competencia entre los países centrales y los “emergentes”, en particular los BRIC (Brasil, Rusia, la India y la China), acompañados de las repúblicas petroleras y sus “fondos de riqueza soberanos” (sovereing wealth funds) en un contexto de creciente divorcio entre las clases políticas de los distintos países y sus ciudadanos que cada vez toman más la calle y son reprimidos con creciente violencia. Si la Gran Depresión supuso el paso de la hegemonía inglesa a la estadounidense, esta Depresión puede suponer cualquier cosa, desde la recuperación de los Estados Unidos hasta un mundo con varios centros y sin potencia hegemónica.  
 
No sabemos lo que pasa, y eso es lo que pasa. Igual resulta que si la crisis vino porque los gobiernos no hacían nada, ahora se va a pesar de lo que hacen. Sin embargo, la fortuna de los mil-millonarios que recuenta Forbes ha caído este año un billón de dólares mientras los ingresos de las 2.000 empresas globales se redujeron en un 30 por ciento mientras su valor de mercado lo hacía un 40 por ciento. Que las personas que pasan hambre lleguen a mil millones parece que no tiene que ver con las propuestas que se hacen.

(Publicado hoy en el periódico Información -Alicante-)

Sumak Kawsay

Evento que se organiza en Alicante con el sano y peculiar propósito de que los del Norte (países centrales o, por lo menos, España y sus componentes) puedan aprender del Sur (países no centrales). La excusa es esa palabrita en quechua ecuatoriano, que significa "buen vivir", y que aparece en su nueva Constitución, al igual que "suma qamaña", que significa lo mismo pero en aymara, aparece en la nueva Constitución boliviana. ¿Es una idea mejor que la de "desarrollo"? ¿O "decrecimiento"?  Pues de eso se trata.

Partido único

Por lo general, si el partido único es "de los nuestros" es una buena cosa. Permite llevar adelante nuestro programa sin tener que soportar críticas y zancadillas de la oposición legal (a la ilegal, el peso de la ley que dicta el partido único). Si el partido único es "de los otros", no es una buena idea ya que permite abusos, agudiza la corrupción y el clientelismo, genera una "nueva clase" y, tendencialmente, se convierte en un instrumento para satisfacer los intereses del partido (cuando no sólo los del líder y en quien él delegue) y no los de la colectividad.

El partido único se puede legitimar de muchas maneras. La más sencilla es el mesianismo, de posibles raíces judías y cristianas. El partido es el instrumento providencial para afrontar los problemas graves que tiene el país y lo es porque tiene LA respuesta que le dicta Dios, la Historia, la Raza (o lo que proceda). Poseer la verdad y de manera monopolística es un buen argumento para legitimar el partido único. La más complicada es la de la provisionalidad ante la crisis tremenda que atraviesa el país. Se supone que el partido único es una etapa en un proceso de mejora generalizado que, en un momento determinado, exige que se asuman todos los poderes para afrontar un problema excepcional (por ejemplo, una crisis económica aguda). Que alguien pueda conocer la Verdad hasta ese punto es algo que se puede discutir... excepto con los que la poseen, claro. Los "Chicago boys" de la dictadura de Pinochet sabían perfectamente lo que se tenía que hacer y lo hicieron y sólo cuando se vió lo que habían producido, el guru Friedman negó que hubiesen estado aplicando sus recetas.

Hay varios sistemas de partido único en este momento. Cuba es el más obvio. Otros se están montando o podrían llegar a ello (si es un riesgo o una oportunidad, dependerá de si los consideramos "de los nuestros" o "de los otros"). Son los casos, respectivamente, de Venezuela o del Ecuador. Hay sistemas que son o han sido, simplemente, sistemas de partido dominante, que tiene algunos problemas comunes con el de partido único. Eso fue el México del PRI, antes de "democratizarse" (sic). Otros, finalmente, son sistemas de aparente pluralismo pero de partido único en la práctica. Pienso en los Estados Unidos, por supuesto.

Viendo los tremendos errores para el bien de la colectividad que se producen en sistemas pluralistas, temo siempre que los errores en los sistemas de partido único o incluso dominante puedan ser mayores. La enorme dificultad que tienen para asumir observaciones críticas sobre lo que hace el partido es un argumento más para desconfiar del partido único. Pienso en las airadas respuestas de González Casanova y del mismísimo Comandante a las observaciones, nunca desdeñables, de Petras.

La ventaja de los pluralistas es que, por lo menos en teoría, se puede cambiar de gobierno después de una gran metida de pata (como la del Partido Popular el 11-M en España) y, ya que nadie monopoliza LA respuesta apropiada y correcta, se puede ir tanteando y trampeando (que eso es la vida humana, al fin y al cabo). Aunque no guste y suene a desmovilizador, no se trata de conocer la verdad (¿qué es la verdad? se preguntaba Pilatos) sino de intentar evitar el error.

(Publicado originalmente en mi antiguo blog, el 27 de septiembre de 2007, y exportado ahora para evitar que sigan cayendo spam, después de haber borrado cinco de ellos. Señor, qué crús)

martes, 21 de abril de 2009

Cumbre de las Américas

Dos enfoques, cada uno de ellos con tres versiones en la prensa española que he visto.
Primero, tenemos el enfoque personalista y, como sucede a veces, hay para todos los gustos. 
  1. La estrella ha sido Obama, que ha demostrado con su talante el anquilosamiento de los líderes latinoamericanos, todavía anclados en propuestas "antiamericanas", es decir, "antiestadounidenses". Abierto, dialogante, dispuesto, inteligente, relaciones públicas de primera calidad.
  2. La estrella ha sido Chávez que ha liderado la oposición a los Estados Unidos y el apoyo al gobierno de Cuba. Tal vez no haya eclipsado a Obama, pero sí a Lula. Le regaló el libro de Galeano (columnistas conspicuas lo tratan de "idiota latinoamericano", siguiendo el vocabulario de Vargas Llosa hijo y compañeros mártires) y tomó decisiones diplomáticas inmediatas.
  3. La estrella ha sido Lula, tal vez no tan visible e histriónico como Chávez, tal vez no tan rutilante como Obama, pero marcando tiempos y temas con un servicio exterior de primera calidad (lo cual es cierto) y con una visión continental progresiva y posibilista.
Es una versión poco interesante aunque sirva para sacar fotos y hacer reportajes de los que convierten estos eventos en obras de teatro (quién jugó mejor su papel) o en partidos de fútbol (quién ganó por goleada). No niego el papel que el star-system tiene en la política, lo que me aburre es que hablar de política se reduzca a eso. Porque se podría hacer otro enfoque, el enfoque de los proyectos sobre la mesa para la integración americana/latinoamericana/sudamericana. Y también aquí hay tres versiones y, así como saber quién fue la estrella no me importa nada, saber cuál va a salir adelante sí que creo que es importante.
  1. Tenemos la integración del ALCA, área de libre comercio americano, presentada como "Alianza de iguales" pero que, evidentemente, tiene connnotaciones muy jerárquicas. Cuando Obama dice que Venezuela no es una amenaza a la seguridad estadounidense basado en la mera comparación de los respectivos presupuestos militares, tiene razón. Pero el implícito es que el grande mandará sobre los chicos y, como se sabe, el pez grande se come al chico, como se ha visto en las sucesivas incorporaciones latinoamericanas al TLC (tratado de libre comercio, North American Free Trade Agreement, NAFTA), en particular la reciente del Perú. George W Bush engañó menos que Obama y ya lo comenté en mi anterior blog. Si la alternativa al ALCA es que cada gobierno, por separado, negocie con el grande, como podría haber sucedido con Gulliver en el país de Liliput, el resultado es obvio: gana el grande.
  2. Tenemos, en consecuencia, al ALBA (alternativa bolivariana para los pueblos de nuestra América), promovida desde Caracas y con el apoyo de Bolivia, Nicaragua, Honduras, Martinica, Cuba y con el Ecuador como observador. Es lo mismo que ALCA, como proyecto, pero sin los Estados Unidos. Aquí el "grande" es Chávez y eso es lo que genera algunas reticencias por parte de otros gobiernos.
  3. Finalmente, tenemos Unasur, proyecto más brasileño, de generar estructuras sudamericanas alternativas al dominio estadounidense. No parece que México, tan lejos de Dios pero tan cerca de los Estados Unidos, pueda jugar esa carta. Aquí el liderazgo es el del Brasil, con las reticencias de Argentina. 
Tres américas y un sólo Estados Unidos. Las Américas 
  1. las américas con gobiernos sumisos a los Estados Unidos (básicamente, México, Colombia, Perú, con la incógnita de Chile)
  2. las américas "bolivarianas" en torno al ALBA, ahora menos antiestadounidenses pero con proyectos "bolivarianos" de distanciamiento frente a los Estados Unidos (la incógnita es el Paraguay de Lugo y qué vaya a suceder con Correa en el Ecuador, no porque pueda perder las elecciones presidenciales del próximo domingo -que parece que gana a la primera vuelta- sino por la deriva de su gobierno, poco predecible)
  3. las américas pragmáticas que saben que los Estados Unidos ya no son lo que eran aunque sigan mandando mucho y quieren una distancia progresiva, pero no de golpe traumático para las dos partes, para el orgullo estadounidense y para las élites criollas hiper-proestadounidenses.
Son visibles las maniobras de unos y otros y la participación de 1 en los proyectos 2 y 3. Pero tanto si estos últimos salen adelante (imaginemos un subcontinente con el sucre como moneda única, con un Banco del Sur alternativo al Banco Mundial y con una estructura política tipo Unión Europea -que también tiene sus líderes y sus gregarios-, y nos haremos una idea de qué se piensa en los Estados Unidos sobre esta huida del patrio trasero -backyard-). 
Visto así, quién fue la estrella es una pregunta estúpida, luego mediática.
Lo más curioso es que el más criticado en su país haya sido precisamente Obama. Están locos estos estadounidenses.

Holocausto

Hoy se conmemora el Holocausto, la Shoah, la matanza de seis millones de judíos a manos de los nazis y sus colaboradores. Fue algo execrable. Pero sin hacerle el juego a Ahmadineyad cuando ha hablado a propósito de la Conferencia sobre Racismo (Durban II) sobre el "estado racista" de Israel (que algo hay de eso) o sobre los "crímenes de guerra" de dicho Estado (que también parece probable), sí quisiera añadir algunas observaciones.
La primera es que resulta curioso que sea ilegal en algunos países negar el hecho o discutir sus detalles (si fueron seis millones o fueron menos los asesinados) y que no sepamos a ciencia cierta cuántos gitanos (roma) sufrieron las mismas circunstancias. La cifra más baja es de 220.000 gitanos muertos en campos de concentración en los que se les dio su propia "solución final". La más alta es de millón y medio. La más probable, a lo que dicen, es de 500.000. No es ahora cuestión de hacer porcentajes sobre la población respectiva y ver cuántos se salvaron y cuántos perecieron en un caso y en el otro, pero asombra que la cifra de judíos sea tan sagrada y la cifra de gitanos sea tan variable.
La segunda es que todavía sabemos menos sobre el homocausto: los muertos homosexuales en los campos de concentración nazis donde llevaban como distintivo un triángulo rosa. De hecho, es un tema que no se discute (y después dicen que hay una conjura homosexual en nuestras sociedades). Que hubo homosexuales a los que se les aplicó la "solución final", parece cierto. Pero no he conseguido una estimación del número (¿siete mil? ¿once mil?), es decir, que están peor que los gitanos. 
Eso sí, hay monumentos por Europa que recuerdan el holocausto gitano (en romanó tiene un nombre: "porrajmos") y el homocausto, alguno atacado de vez en cuando. Detalles. Lo que cuenta es la capacidad de generar sentido de la culpabilidad entre los alemanes por parte judía, pero no por parte gitana y homosexual cuya tragedia no se ha reconocido sino hasta hace muy poco.

lunes, 20 de abril de 2009

Hambre

El secretario (ministro) de agricultura de los Estados Unidos, Tom Vilsak, lo tiene claro: si no tienes qué comer tienes tres posibilidades, a saber, disturbios, emigración o muerte. Y este último "o" puede sustituirse por una "y" ya que las tres opciones no se excluyen.
Lo ha dicho a propósito de la reunión del G8 de estos días en la que se discuten temas relacionados con la alimentación, la agricultura y el hambre que afectaría ya a mil millones de personas en el mundo según contaba el poco sospechoso Financial Times hace unos días: la parte de arriba del gráfico es, en millones, la evolución del número de "subnutridos", es decir, de hambrientos, en el mundo "en desarrollo", es decir, que no incluye a los "subnutridos" en el mundo "desarrollado" (para los hambrientos en los Estados Unidos, pinchar aquí). La parte de abajo es en porcentajes. Como se ve, el porcentaje había caído en los últimos años aunque el número, hasta el 2005, estaba relativamente estable: simplemente, aumentaba la población que no pasaba hambre. Los últimos años dan aumento en absolutos y en relativos.
Añado un gráfico más, esta vez ya no del Financial Times sino de la FAO, como ejercicio adicional de sano escepticismo sobre la "verdad" de los gráficos. En éste, puede verse cómo ha evolucionado el número de subnutridos sin incluir las estimaciones para 2009 y quedándose en la última valoración de la FAO, la de 2007. Como puede comprobarse, no ha aumentado tanto como el dramatismo del Financiasl Times podría hacer creer. Eso sí, una inspección más detallada llevaría a otras conclusiones, que no son ahora del caso y que dejo para otra ocasión. El efecto, como puede apreciarse, se consigue reduciendo la distancia de la base, la del eje en que aparecen los años, o estirándola: más pequeña en el Financial Times, más grande en el informe de la FAO de 2008 sobre la inseguridad alimentaria en el mundo, que ésa es otra lindeza del vocabulario internacional que ya se avergüenza de decir "hambre" y llama "subnutridos" a los hambrientos y utiliza esa bella "inseguridad alimentaria" que es todavía más suave para hablar de estos asuntos.



Según cuenta el reportaje del que he partido, poco se espera de la reunión del G8 a este respecto. Espero retórica. Pero el hecho es, continúa el texto, que el año pasado hubo disturbios relacionados con el hambre en unos 30 países "desde Haití a Bangladesh", dice el periódico.
Con razón Dennis Blair, responsable de Inteligencia Nacional en los Estados Unidos, afirmaba ante un comité de su Senado que la mayor amenaza a la seguridad no viene del "terrorismo" sino de la crisis económica.
Pero, todo hay que decirlo, la crisis económica ha tenido un efecto positivo para este tema: los precios han dejado de crecer de la forma notable que había crecido antes de que reventaran la burbujas financiera e inmobiliaria. Y es que también había una burbuja alimentaria jugando en el panorama mundial: los precios se disparaban porque aumentaba la demanda (de los países emergentes, por parte de los productores de biodiésel) y disminuía la oferta (catástrofes, sequías, inundaciones), pero, sobre todo, aumentaban porque eran objeto de una burbuja especulativa. La buena noticia es que esta burbuja reventó, como se ve en el gráfico de la FAO que adjunto. 
Como puede verse, los precios, comparados con 2002-2004 subieron de manera espectacular a partir de finales de 2006 y, sobre todo, durante 2007. Sin embargo, a partir de que la crisis económica se hizo oficial, los precios dejaron de acelerarse y así han seguido hasta el último dato, de enero de 2009.
La mala noticia es que, a pesar de ello, los pobres no tiene cómo acceder a la alimentación básica: el reventón de la burbuja económica les ha afectado más que a nadie.


domingo, 19 de abril de 2009

Aprender del error ajeno

(Otra importación de mi antiguo blog que es objeto de spam y que prefiero pasar al nuevo. Lo publiqué el 24 de marzo)

La crisis estadounidense no ha terminado, ni han terminado sus secuelas en el resto de economías uncidas a la suya. La buena noticia que da el Financial Times, aunque temo que sea más un buen deseo que una realidad, es que los Estados Unidos podrían aprender algunas lecciones de lo que sucedió en el Japón cuando también allí les explotó la burbuja inmobiliaria. Las diferencias son obvias: en el Japón se trataba de una crisis ceñida al sector bancario y la "explosión" fue más gradual que lo que ha sucedido en los Estados Unidos aunque tal vez, con algo más de perspectiva, también se vea lo gradual ahora.

En aquellos años 80, cuando creía que la potencia alternativa a los Estados Unidos iba a ser el Japón, estaba suscrito al Nikkei Weekly, que me llegaba con una regularidad que Novedades de Moscú (edición en castellano, of course) no alcanzaba. Es obvio que abandoné ambas suscripciones, pero eso no merece mayor comentario. Sí que las fuentes japonesas comenzaron a preocuparse por el impacto que la burbuja inmobiliaria podía llegar a tener en el sistema financiero. Y lo tuvo: el Japón pasó de tener la mayoría de grandes bancos mundiales a tener uno o dos situados entre los primeros del mundo. Claro: si debes un millón, estás perdido; si debes mil millones, el que está perdido es el banco. La lógica la puedo entender hasta yo: el banco ha concedido un préstamo hipotecario digamos que por 100, pero al no poder ser atendido por el endeudado y al ir el banco a realizar la hipoteca, se encuentra con que el valor del terreno, piso, casa se ha reducido a, digamos, 80. Una golondrina no hace verano, pero la acumulación de fallidos unida a la caída de los precios inmobiliarios llevó a los bancos a tener que reducir beneficios , reducir capital o... declararse en quiebra.

La solución del Japón, en su "década perdida" (que no sólo la tuvo América Latina) de los años 90 fue abandonar su particular modelo económico, el de los "gansos voladores" que había elaborado Akamatsu Kaname (el apellido va delante) y "americanizarse", con lo que la solución fue peor que la enfermedad y el Japón dejó de ser alternativa para los Estados Unidos. La guerra había terminado y los Estados Unidos habían vencido en aquella particular "guerra preventiva". El Nikkei Weekly de hoy anda preocupado porque el yen se cotiza a 98 dólares (la noticia completa es para subscriptores). Quien te ha visto y quien te ve.

Las potencias hegemónicas son, casi por definición, arrogantes: no sé si España llegó a ser potencia hegemónica, pero la arrogancia de un imperio en el que "no se ponía el sol" la pagó igualmente cara. Así que no sé si la arrogancia estadounidense permitirá aprender de los errores japoneses. Supongo que las élites estadounidenses, mucho más sofisticadas de lo que el antiamericanismo supone, sí que habrán tomado nota de lo que allí sucedió y de lo que puede suceder en los Estados Unidos.

Lo que no sé es si en España van a aprender la lección. Aquí siguen muchos pensando que los precios del sector inmobiliario nunca han bajado y, por tanto, que nunca bajarán. Supongo (temo) que son los mismos que hace unos meses negaban la posibilidad de que aquí hubiese un parón inmobiliario ya que, decían, la demanda de los extranjeros (comunitarios y extracomunitarios) va a seguir existiendo y tirando del sector. Ya lo hemos visto.

De todas formas, las sucesivas nacionalizaciones de bancos me siguen fascinando, como ya he contado en otros posts. No excluiría que en España se tuviera que correr al salvataje ("bailout", la palabra que comienza por b a que se refería Krugman hace unos días) de algún banco o caja de ahorros. Menos mal que las empresas españolas son fuertes (los "fundamentals" van bien) y hasta hay pequeñas empresas que se han internacionalizado, como cuentan los periódicos de hoy. Tal vez. Excede a mis competencias. Pero, con un mínimo de información, en esta extraña coyuntura en la que lo que ha sido central ha sido el sector financiero, los nuevos productos financieros y la especulación financiera, hablar de empresas no es lo importante. Veremos.

Spam

La energía que se gasta en afrontar la publicidad no deseada que entra por internet (spam) equivaldría a la energía que consumen 2,4 millones de hogares estadounidenses. Eso dice un estudio que acaba de hacerse público y que añade que se envían 62 billones de spam al año en este mundo traidor. Una amenaza más al medio ambiente: 17 millones de toneladas de CO2.



Este blog tiene buenos cortafuegos y no entran con facilidad. La razón es que pide una intervención humana escribiendo las letras y números, ligeramente deformados, que aparecen con cada intento de introducir un comentario. En cambio, en mi antiguo blog, siguen siendo frecuentes los spam. Los limpio por puro superego o neurosis de las manos limpias, no sé. Y, de vez en cuando, tengo que borrar el post de allí ya que ha sido descubierto por máquinas distribuidoras de spam y lo inundan de ídem.
Donde no puedo evitar el spam es en el correo electrónico. En la cuenta de google, hay una discriminación inicial que envía, por sugerencia mía, a la papelera lo que la máquina de google reconoce como spam. Claro que tengo que ir de vez en cuando a la papelera porque la máquina no es perfecta y, a veces, me ha enviado a la basura cosas que sí me interesaban. Por otra parte, también sucede que deje pasar a la bandeja de entrada mensajes que son spam.
Algunos son enternecedores: los del tipo phising -o como se escriba- que me avisan de los problemas de una cuenta corriente que no tengo en un banco o caja con los que no tengo ninguna relación. Hoy entró como mensaje normal (no detectado como spam) uno que me decía que mi dirección electrónica estaba siendo utilizada ilegalmente por otras personas, razón por la que un supuesto "administrador de correo" me pedía dirección, contraseña y un par de datos más que tampoco recuerdo. 
Eran enternecedoras también las "cartas nigerianas" que, esas sí, google reconoce como spam: la inconsolable viuda de un corrupto africano (presentado como tal pero sin usar tan tétrica palabra) te pide tu ayuda para sacar (ilegalmente, por supuesto) de su país el dinero que su difundo marido dejó en un banco. Conocedora de tu moralidad, ética y buenas costumbres, te propone el negocio: tú pones un dinero, ella saca el dinero y te paga con creces.
Por caminos que se me escapan, mi dirección está en algún paquete de direcciones que se vende en Chile, razón por la que, periódicamente, recibo anuncios chilenos que van desde restaurantes de sushi a compra de vino pasando por cursos de contabilidad para responder a la nueva legislación chilena. Qué vaya yo a comprar de esos anuncios es un misterio. Pero tampoco voy a comprar viagra o cialis o voy a alargarme el pene como me proponen otros spam. 
O sea, que por más que diga que no los veo, el caso es que los tengo clasificados (además de los que he enviado a la papelera porque me trasmiten información sobre eventos culturales y académicos a los que jamás podría asistir o me envían sesudos trabajos académicos sobre temas que no me interesan escritos por gente que no tengo "fichada" y, por tanto, tengo que tentarme la ropa antes de ponerme a leerlo, que hay que ser selectivo. Gracias por haber llegado hasta aquí: mal hecho ;-)

sábado, 18 de abril de 2009

Crisis: jugando con gráficos

El gráfico se refiere al sentimiento del consumidor en Alemania.




Permite tres interpretaciones diferentes: que, teniendo en cuenta los datos desde mayo de 2007 la cosa está siendo vista como que a peor; que, teniendo en cuenta los dados desde mayo de 2008, la cosa está fluctuante en torno a una opinión más bien baja; y que, teniendo en cuenta los datos desde octubre de 2008, las señales de que la opinión se está recuperando son innegables. Se puede elegir según gustos.
Pero vayamos a los Estados Unidos. La cosa es un poco distinta para la misma variable.


El sentimiento del consumidor se vino abajo en septiembre de 2008 (¡que viene la crisis!), se ha mantenido estable en niveles bajos, pero parece que desde marzo de 2009 la cosa va mejorando. 
Puede ser.
Sin embargo, otros estudios usando variables algo más complejas y siempre tratándose de los Estados Unidos, dan otra visión: 



La caída fuerte fue la de marzo-mayo de 2008 y desde el "¡que viene la crisis!", que, por cierto, no se aprecia, este índice ha seguido en valores bajos.
¿Por qué no, entonces, buscar otros datos menos dependientes de las opiniones públicas? Ahí van dos en los que Eichengreen y O'Rourke comparan la producción industrial mundial durante la Gran Depresión y ahora. Para ello, hacen igual a 100 la producción industrial mundial en junio de 1929 y en abril de 2008 y calculan cómo fue disminuyendo mensualmente.


De momento, la producción industrial de la eurozona ha entrado en barrena:



Si estamos condenados a repetir la historia, queda todavía mucho camino por recorrer. O no. Porque la historia no se repite ni en comedia ni en tragedia. Esta vez la cosa es más complicada y recuerdo lo dicho por otros (desde Dennis Blair a Eric Hobsbawn) sobre lo poco que sabemos sobre lo que está pasando. En definitiva: no sabemos lo que pasa, y eso es lo que pasa.
La prueba es que si lo que comparamos de hoy y ayer no es la producción industrial sino los mercados de valores mundiales, la cosa no es tan parecida: es peor.


Comprendo que los políticos y empresarios quieran trasmitir expectativas positivas ya que piensan, con razón, que las expectativas forman parte de la realidad económica como ya desmenuzaba George Soros en su La crisis del capitalismo global de finales de los 90. Pero no sólo de expectativas vive el hombre: los hechos son tozudos.

viernes, 17 de abril de 2009

Secesionistas del mundo entero, uníos

La lista de grupos políticos que reivindican el derecho de los habitantes de un determinado territorio a gobernarse dejando de pertenecer a otro más amplio que lo ha englobado reciente o eternamente, es una lista larga. Por supuesto que no son los territorios los que tal cosa desean ni, por necesidad, son todos sus habitantes los que están por la cuestión. Lo normal es que un grupo se arrogue la representación del todo y, en nombre de ese todo, pida separarse del territorio en el que estaba inscrito y bajo cuyo gobierno se encontraba. 
En España no se puede decir que "vascos y catalanes quieren separarse de España" sino que determinados grupos políticos, atribuyéndose la representación "natural" (como si en nuestras sociedades hubiese mucho de natural) de un "pueblo" o "nación" proponen como programa el separarse del gobierno de Madrid aunque callen sobre si quieren seguir dependiendo del gobierno de Bruselas.
Esos grupos políticos pueden recurrir a las armas, como los Tigres Tamiles en Sri Lanka, o pueden reducir sus medios a los estrictamente políticos como puede ser un referéndum de autodeterminación como en el caso del Parti Québecois en Canadá. Y todos disponen de la historia (convenientemente sometida a toilette historique) para legitimar sus pretensiones.
En mi antiguo blog hubo un "camba" (de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, no de la Santa Cruz de la Sierra de Badajoz, cerca de donde vivo ahora) que se molestó porque hubiese comparado las pretensiones de la Nación Camba con las del Partido Nacionalista Vasco. Algo he leído sobre la "Media Luna", ciertamente más que mi interlocutor sobre el País Vasco, y creo que sé ver las semejanzas y las diferencias. Una de las semejanzas,  y el comentario del "camba" lo remachaba, es que los secesionistas no siempre se atreven a declararse tales y, por lo general, procuran presentarse como algo homogéneo, sin reconocer las divisiones sociales y heterogeneidades culturales que los componen: pueblos originarios en Santa Cruz o araneses en Cataluña.
Ahora entra un nuevo miembro al club de los secesionistas sin fronteras: Texas. Pero, de nuevo, seamos exactos: no es Texas ni son todos los texanos. Es el gobernador de Texas el que recurre a la historia de la independencia estadounidense frente a Inglaterra, al Tea Party ("no taxation without representation") y a cosas parecidas para amenazar con la secesión de Texas respecto a la Unión y lo hace por motivos mucho más claros y explícitos que otros secesionistas. Se agradece la claridad. Y se verá hasta dónde llega el intento. Personalmente, creo que no muy lejos.

jueves, 16 de abril de 2009

Popularidad de Obama

Ando un tanto perplejo. Los datos que tengo son estos. El primero indica un mantenimiento de la aprobación de Obama dentro de los Estados Unidos aunque los que lo desaprueban han aumentado entre febrero y marzo. Y no se separa mucho de lo que dicen otras encuestas disponibles.


Podríamos bajar a detalles y ver quiénes son los que más desaprueban a su presidente (los republicanos, claro, o los blancos evangélicos o los de rentas más altas), pero lo que quiero subrayar es que la aprobación sigue siendo mayoritaria.
El otro dato viene de la prensa "progre" estadounidense que sigo con más o menos constancia, pero que sigo porque estoy suscrito y sus titulares me llegan regularmente (Common Dreams, TruthOut, que, a su vez, se nutren de TomDispatch que también recibo o de The Nation o el New York Review of Books que ojeo -de ojo- de vez en cuando). Pero lo mismo me sucede con la prensa "mainstream" como el Washington Post o el New York Times o incluso la conservadora que también recibo por internet como el Christian Science Monitor. Lo que detecto es una creciente desconfianza ante lo que está haciendo Obama, casi diría rechazo.
Y, como ya he dicho, parece que las tertulias (talk shows) conservadoras ya rayan en el histerismo a propósito de este marxista, socialista, musulmán, anti-patriota que es Obama. Sus trucos son conocidos y se parecen a las españolas, pero el contenido no refleja las encuestas.
Ahora es un pariente y, a pesar de ello, amigo, el que me lo comenta desde los Estados Unidos: en su ambiente (empresarial, supongo) es común ese rechazo a Obama y son comunes esos motivos. Así que no sé qué hacer con las encuestas, porque me fío más de estos otros datos.
Mi impresión superficial es que con Obama podría suceder lo contrario de lo que sucedió con Ronald Reagan. Era aquél un presidente con una gran popularidad en los Estados Unidos pero que era visto con disgusto, rechazo y hasta desprecio por amplios sectores de la opinión pública no estadounidense. Éste podría ser un presidente muy bien aceptado fuera de los Estados Unidos y no tanto dentro de los Estados Unidos. Y las razones no tendrían nada que ver unas con otras. Me extraña, además, que Obama consiga tan buenas relaciones públicas (provocadas, que no caen del cielo) con el G-20, los europeos y ahora con los latinoamericanos (por lo menos, compárese con lo que esperaba a su antecesor) y, en cambio, no lo consiga en su propio país. Pero igual se trata de un fenómeno de polarización: con amplias capas que le aprueban tácitamente aunque contesten así ante un encuestador, hay sectores muy vociferantes que lo rechazan por motivos que para ellos son serios. Algo debe de haber de eso. Inudirectamente, lo muestra esta tabla del mismo estudio:



Disminuyen los que creen que republicanos y demócratas trabajan juntos y disminuyen los que creen que el país ya no está dividido. En gráfico:



Me intriga.

miércoles, 15 de abril de 2009

El tema nuclear

Ahora que los Estados Unidos dicen que puede haber cambio climático, no sé qué va a ser de los que hasta ahora han sido escépticos por obediencia. Sucede que su gobierno reconoce el peligro y, además, pretende ponerse a la cabeza de los que luchan contra dicho probable fenómeno. Será interesante ver qué sucede con los que tanto dudaban y si, de repente, guardan silencio o persisten en las dudas.     
Algo parecido puede suceder ahora con la cuestión nuclear. Quitando los que siempre han sido contrarios a su uso, puede haber ahora una entrada de partidarios de la energía nuclear por los mismos motivos que algunos dudaban sobre el cambio climático: sus jefes ahora apuestan de forma inequívoca por la misma y, encima, como forma de afrontar el cambio climático. Triste cosa es que el tratamiento mediático de asuntos en los que tanto nos jugamos dependa de quién gane las elecciones en los Estados Unidos. Y, debo añadir, lo mismo puede decirse del tratamiento “científico” del asunto. Al fin y al cabo, los fondos para la “investigación” no siempre son dedicados a la búsqueda desinteresada de la verdad sino que, más de una vez, son fondos dedicados a la búsqueda de los argumentos que favorezcan los intereses de los financiadores, sean empresas o gobiernos.   
La semana pasada fue pródiga en sucesos paradójicos. Por un lado, el presidente Obama, en Praga, hacía un llamado a favor de un mundo sin armas nucleares. Por otro lado, el gobierno de Corea del Norte, que había condenado a su pueblo al hambre, se lanzaba a la aventura de un misil que no se sabía si era para colocar un inútil satélite en órbita o para vehicular un arma nuclear que pudiese llegar al Japón o a Alaska y, evidentemente, a Corea del Sur.   La paradoja residía en que los Estados Unidos, junto con Rusia, son los primeros poseedores de armas nucleares del mundo. Estamos hablando de algo más de 4.000 cabezas nucleares por cada uno de ellos. Inútiles porque no queda muy claro para qué pueden servir las 3.000 restantes cuando las 1.000 primeras ya habrían destruido el Planeta. Cierto que Obama venía de hablar con el presidente ruso Medvédev, sobre la necesidad del desarme. Pero no hubiera estado de más que ambos (o uno de ellos) hubiera anunciado la destrucción unilateral de sus armas. Pero de eso, nada.   
La otra parte de la paradoja es que el caso de Corea del Norte hacía ver cómo, de repente, el problema del programa nuclear iraní había dejado de ser objeto de atención... y rápidamente volvió a los titulares: Ahmadineyad saludaba los logros iraníes en la energía (no en el arma) nuclear. La ambigüedad con que se daba la noticia no tiene que ser, necesariamente, debida a que el nuevo gobierno militarista de Israel, por cierto potencia nuclear, con Netanyahu a la cabeza y seguido de Lieberman, está dispuesto a atacar las instalaciones iraníes como ya hicieran en Orisak, Irak, en los 80, y en Siria recientemente. No se descarta, pero lo de Irán más parecía un buena finta iraní y lo de Corea un medio de llamar la atención que un instrumento para la puesta a prueba de sus capacidades nucleares no se sabe muy bien contra quién. Porque tener armas nucleares no es sólo para el ataque inicial sino, sobre todo, para la respuesta a la respuesta que dicho ataque pudiese generar. Un cohete tan poco eficiente como el coreano, que parece cayó a pedazos en el mar, es, a todas luces, inútil como arma militar aunque utilizable como arma propagandística hacia fuera y, también, hacia dentro, con la evidente posibilidad de su manipulación en términos nacionalistas.   
En su discurso en Praga de la semana pasada, el presidente Obama tocaba un punto importante: “Si creemos que la difusión de armas nucleares es inevitable, estamos admitiendo entonces para nosotros mismos que el uso de las armas nucleares es inevitable”. No hace falta decir que el uso de las armas nucleares (por ejemplo entre la India y Pakistán, ambas escaladas bendecidas por los Estados Unidos) podría llevar a serios problemas de supervivencia para la especie humana. Pero lo que dice Obama es que la difusión de esas armas tendría que ser evitable y, añado, empezando por las 4.000 cabezas nucleares de que disponen los Estados Unidos: si creemos que la reducción de armas nucleares de los Estados Unidos es inevitable, estamos admitiendo que su uso es inevitable. Vulnerat omnes, ultima necat: todas hieren, la última mata.

(Publicado hoy en el periódico Información -Alicante-)