martes, 31 de marzo de 2009
Ya hay cambio climático
Censura en internet
lunes, 30 de marzo de 2009
Darwin y Kropotkin
domingo, 29 de marzo de 2009
Violencia de género
Las esencias nacionales
Es comprensible que se recurra a las esencias de la propia nación, pero así no se resuelve nada: cada cual tiene sus propias esencias. En el caso español, los españolistas y los nacionalistas periféricos (nacionalistas vascos y catalanes básicamente) tienen las suyas. Recurrir a una ley hecha por los hombres para legitimar o desletigimar una entidad metafísica como la nación tampoco lleva a mucho. En el caso boliviano, los nacionalistas bolivianos y los nacionalistas de la media luna. Son dos casos dignos de compararse, como ya he hecho otras veces. Un referéndum al margen de la ley vigente pero aduciendo derechos previos a esa ley. Cada cual elegirá lo que más le convenga: los nacionalistas cambas y los nacionalistas vascos saben que sus derechos como nación son inalienables, diga lo que diga la Constitución de rango superior, rango que no reconocen. Los jacobinos de uno y otro país saben que su respectiva nación es el sujeto de la soberanía y, por tanto, que los cargos políticos cambas y vascos los ejercen por la ley que deriva de esa soberanía. En el caso español, el gran argumento para decir que existe la nación española y que es indivisible es que así lo dice la Constitución de 1978. Los nacionalistas vascos niegan la mayor: no existe la nación española sino el Estado español, formado por naciones que tienen el derecho de autodeterminación (lo que, eufemismo al canto, se llama "derecho a decidir"), que es lo que también dicen los cambas.
Aceptemos por un momento ese derecho a decidir. No es fácil ya que no es tan sencillo saber quién es exactamente el que tiene derecho a decidir y con qué porcentaje puede decidir. Pero asumámoslo como no problemático. ¿Qué consecuencias tiene? Pues que Vitoria, ahora, podría plantear, a partir de sus Juntas, separarse del País Vasco que quiere separarse de España ya que ellos, democráticamente, quieren seguir como están. ¿Impensable? Siempre hay un antecedente: Si Kosovo quiere separarse de Serbia, Mitrovica (se pronuncia Mitrovitsa) quiere tener su parlamento separado del de Kosovo, ya que sus serbios no quieren separarse de los otros serbios.
Recurrir a las esencias no ayuda mucho. Todo el mundo recurre a las propias para legitimar sus intereses políticos.Y la invención de nuevos derechos (los lingüísticos, sean individuales o colectivos) tampoco va más allá del banderín de enganche. En la Bélgica europea, hay una protesta de los francófonos por determinadas políticas supuestamente aplicadas por los flamencos entre las que están las de la obligación a rotular los negocios en una de las lenguas (que parece una manipulación a partir de casos concretos) y algunas, locales, más bien curiosas. Al fin y al cabo, los flamencos sienten que sus derechos lingüísticos deben ser defendidos ante la amenaza francófona. Si ahí lo tienen más fácil, donde no hay modo de aclararse es en España con los derechos individuales o colectivos, con la libertad frente a la identidad, con la legítima defensa del castellano o del catalán y así sucesivamente.
Son caminos que no conducen a nada y, si lo hacen, lo suelen hacer mediante la imposición de unos sobre la voluntad de otros. Y si, como sucede en el caso vasco, su parlamento (como su sociedad) está dividida fifty-fifty, el recurso a las esencias es perfectamente inútil. El caso de las lenguas tendría que ser una cuestión más pragmática y menos esencialista. Y reconocer que la mayoría de materiales que uno encuentra en internet están en inglés (los que enlazo hoy, para cambiar, están en francés). El problema es otro. Y para las naciones dejarse de mandangas que ocultan otros intereses (bastante espúreos en el "media luna" boliviana y de política a corto plazo en el caso vasco) y plantear con claridad la cuestión de que se trata: del poder por parte de una clase política dividida y no demasiado preocupada por el "pueblo" (o la "nación") de la que tanto hablan.
En el caso vasco, las tácticas son visibles: el PNV quiere ser el mediador entre ETA y los nacionalistas españoles vascos; el PSE quiere ser el mediador entre los nacionalistas vascos (ETA y PNV) y los nacionalistas españolistas propios y de Madrid (el PP). ¿Por qué? Porque quieren ganar las próximas elecciones locales. ETA queda en su sitio de siempre: violencia terrorista. Y el PP intenta recomponer sus posibilidades de lograr el poder en el gobierno central reduciendo sus pasados excesos españolistas que tantos votos les han costado en las últimas elecciones generales en las comunidades autónomas vasca y catalana. Sólo ETA sigue apegada a sus esencias de las que se creen los únicos auténticos representantes. Inútilmente. Son los únicos que es evidente que no pueden ganar, es decir, lograr sus objetivos declarados de una Euskal Herria (con Navarra y los departamentos vasco-franceses) libre y socialista. Tal vez por eso sólo les queda la violencia, que es la mayor expresión de su fracaso.
(Importado de mi antiguo blog, donde lo colgué el 28 de junio de 2008, y de donde lo bajo ahora por sucesivos ataques de spam vende-viagra)
sábado, 28 de marzo de 2009
Los nombres de las cosas
Primer modelo: ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? El título de la película de Gómez Pereira es el primer acercamiento. Hay que buscar, viene a decir, el nombre auténtico de las cosas. No se puede llamar amor a lo que tendría que llamarse (porque es) sexo. Las cosas, ahí fuera, son una cosa y las palabras lo reflejan. Hay que buscar, pues, la palabra apropiada para la cosa apropiada. No se puede llamar dictadura a lo que es una democracia, ni populismo (como explicaba Enrique Iglesias -el político, no el cantante- esta mañana) a lo que es popular, ni globalización a lo que es neoliberalismo. Como hay partidarios y contrarios de la cosa, la elección de la palabra (sobre todo si tiene connotaciones peyorativas) es cuestión capital: no podemos usar una palabra que implica algo negativo para algo que nos gusta y a favor de lo cual estamos. Pascual Serrano lo ha expresado muy bien: llamamos democracia a lo que hay en España y llamamos dictadura a lo que hay en Cuba cuando podríamos llamar democracia deficiente a lo primero y auténtica democracia a lo segundo. ¿Por qué lo llaman una cosa cuando tendrían que llamarlo con otra palabra?
Segundo modelo: What is this thing called love? Es la simpática canción de Cole Porter en la que se pregunta qué es eso que llaman amor. Tenemos las palabras ("nomina nuda tenemus", como termina El nombre de la rosa) y se trata de saber qué significan exactamente. Qué significa democracia, globalización, populismo, neoliberal es una cuestión no tan sencilla. Ahí no hay más remedio, en contra de la canción de Porter, de recurrir al uso que se hace de las palabras. Descubrimos que cuando decimos una palabra (amor, por ejemplo, o, por seguir con el ejemplo de Serrano, democracia), unos entienden una cosa y otros otra. De la palabrita globalización hay recogidos hasta un centenar de significados. Si se pregunta "What is this thing called globalization?" la respuesta es: muchas cosas y diferentes. Digo como contenido, porque las valoraciones que suscita la palabrita son también variadas desde los que lo ven como la panacea universal (Guillermo de la Dehesa, por ejemplo, y, en su momento, Manuel Castells) a los que lo ven como la causa de todos nuestros males (altermundialistas, antes llamados "antiglobalización" -¡sic!-). No es obvio que se estén refiriendo a cosas diferentes (cada cual cuenta la feria según le ha ido), pero el hecho es que, atendiendo al uso e incluso a las definiciones que se dan de esas palabras, estamos en el reino de la polisemia, de los muchos sentidos para una sola palabra con la que, de hecho, la gente se refiere a muchas cosas que están ahí fuera. Una variante de este primer modelo es la de los que buscan a la "verdadera" democracia, al "auténtico" comunista, al "genuino" de izquierdas o al intelectual "puro". Se supone que tienen la definición correcta y lo que buscan ahí fuera es quién se adecua, en su comportamiento o en su lenguaje, a la definición. El problema es que todas son palabras polisémicas, así que tenemos que recurrir al tercer modelo.
Tercer modelo: Humpty Dumpty en A través del espejo. Alicia se maravilla de que use una palabra con tantos significados diferentes y Humpty Dumpty le responde que es cuestión de saber quién manda en cada caso, porque el que manda es el que da significados a las palabras. También podría ser el modelo orwelliano de Mil novecientos ochenta y cuatro, con el "newspeak" y el "doublethink". El que manda es el que da el significado. Es, si se quiere, la tradición judía que recoge Bob Dylan: "Man gave names to the animals, from the begining, from the begining". Una de las tareas que tenía Adán en el Paraíso (el de la fotografía que acompaña este blog) era el de dar nombre a los animales como signo de poder. Como no existe una real Real Academia de la Lengua para estos menesteres, la lucha, en muchos casos, es por las palabras. Pero cuando sólo cuentan las palabras, se trata de charlatanería.
(Importado de mi antiguo blog, donde ha recibido más de un centenar de spam de un soplagaitas que, en inglés, después de decir que le gusta el blog, aprovecha la ocasión para intenter venderme viagra... como si uno la necesitase...)
Conflicto y hostilidad
viernes, 27 de marzo de 2009
Capitalistas poco liberales
Varios "ismos"
- Capital. Cierto que el sistema en que vivimos estos últimos siglos se llama capitalismo por algo. Se trata de ese sector de la actividad económica, ocupada por personas concretas y clases sociales concretas, que está por encima de la "economía de mercado" (pequeñas y mediocres empresas, que diría Ferdinand Braudel) y de la "economía material" (trueque, autoabastecimiento, economía sumergida). Ahí no hay competencia sino acuerdos para meximizar los propios beneficios a costa del resto de la sociedad, y eso ya estaba en Adam Smith, en La riqueza de las naciones.
- Trabajo. Yo no hablaría de "humano-ismo", aunque esa dimensión espiritual de la actividad humana a la que se refiere Galtung no tiene por qué ser descartada. Y es que ya hay un nombre para los intentos de someter la actividad económica a los intereses de este factor de producción: se llama "laborismo" en su versión blanda (de "labour") y "socialismo" en su versión dura. Me refiero a los que lo hacen, a los que han pretendido ese sometimiento, no a los que se autodenominan tales como el Labour inglés o los socialistas españoles.
- Materias primas. Se puede generalizar a "Naturaleza" pero también ahí disponemos de un nombre al respecto: el ambientalismo o el ecologismo son intentos de dotar a la Naturaleza de derechos propios (como, por cierto, reconoce, por primera vez en la Historia, la nueva Constitución ecuatoriana, lo que, de nuevo, no significa que se esté llevando a la práctica como demuestran las discusiones allí sobre minería, extractivismo, cierre de pozos petrolíferos -Yasuní- y demás)
- Gestión. No disponemos de un nombre, pero sí ha habido interesantes intentos intelectuales de someter la actividad económica los intereses de sus gestores inmediatos. Y prácticas interesantes como las producidas por la "rebelión de los gerentes" en la Venezuela reciente y la más clara asunción de poder por parte de los gestores y no propietarios, haciendo saltar por los aires la idea de que, en definitiva, se trata de la "propiedad privada de los medios de producción". Como ya indicara Djilas, la "nueva clase" comunista consistió, precisamente, en esta preeminencia de los gerentes, como también ha sido el caso en los Estados Unidos. ¿Gerencialismo?
- Tecnología. Tampoco aquí hay un nombre disponible, pero algunos blablabla sobre la "sociedad del conocimiento" y sobre la sociedad post-capitalista apuntan en esa dirección del "tecnocratismo" propio de la tecnocracia. Tiene algo que ver con el punto 4, pero también tiene características propias.
jueves, 26 de marzo de 2009
Internautas antiamericanos
miércoles, 25 de marzo de 2009
Kosovo y Afganistán
"Etnia" y clase
martes, 24 de marzo de 2009
Kosovo
lunes, 23 de marzo de 2009
ONU ó G-20
domingo, 22 de marzo de 2009
Patrón dólar / dólar patrón
- First, to take whatever action is necessary to stabilise financial markets and enable families and businesses to get through the recession.
- Second, to reform and strengthen the global financial and economic system to restore confidence and trust.
- Third, to put the global economy on track for sustainable growth.
Deuda externa ¿deuda eterna?
Un editorial de Le Monde sobre las lecciones que hay que sacar de la actual crisis financiera (no fiarse de las agencias de calificación de riesgos y, sobre todo, saber que, pase lo que pase, los poderes públicos acudirán a salvar a los bancos en dificultades) unida a un artículo de Damien Millet y Eric Toussaint publicado en el mismo lugar me han hecho ver lo equivocado que yo estaba cuando pensaba que la deuda externa no se podía cancelar así como así porque pondría en peligro la estabilidad financiera mundial y, al final, pagarían los de siempre: "los de abajo". Ni hablar. Lo que sucede es que el interés de los gobiernos en resolver los problemas de los bancos es mucho mayor que el interés en resolver los problemas de los parias de la Tierra, les damnés de la Terre. Así de simple.
(Importado de mi antiguo blog debido a los repetidos ataques de spam. Lo publiqué el 20 de marzo del año pasado)
sábado, 21 de marzo de 2009
Guerra dentro del Ejército (israelí)
Capitalismo
The present economic crises do not, I would argue, call for a "new capitalism," but they do demand a new understanding of older ideas, such as those of Smith and, nearer our time, of Pigou, many of which have been sadly neglected. What is also needed is a clearheaded perception of how different institutions actually work, and of how a variety of organizations—from the market to the institutions of the state—can go beyond short-term solutions and contribute to producing a more decent economic world.
viernes, 20 de marzo de 2009
Gobernantes mentirosillos
jueves, 19 de marzo de 2009
Lo que diga la mayoría
Detengamos Bolonia
Suponiendo que se sepa de qué se está hablando (cosa que es razonable pensar que no), es un objetivo inútil: eso que llaman "Bolonia" se detendrá solito: para lo central de dicho plan, no va a haber dinero ni privado ni público. ¿Nueva pedagogía? ¿Otro ratio profesor-estudiantes? Ni de vainas.
Eso sí, mientras en el día de ayer, en otra universidad pública de la ciudad, había encontronazos entre la policía y los estudiantes, en esta en la que estoy es como si no pasase nada. Caso de desproporción entre los implicados y su impacto mediático y los indiferentes que no aparecen en los medios.
Plan Estados Unidos
a) Hechos
- La situación interna de los Estados Unidos amenaza a la estabilidad mundial, sobre todo después de las recientes elecciones presidenciales que han dado como resultado una presidencia débil que fácilmente puede tener la tentación de hacer demostraciones de fuerza hacia el exterior para así mostrar “who is in charge” hacia el interior. La historia de dicho país ya incluye algunos ejemplos en esa misma dirección. No sería, pues, la primera vez que tal cosa sucede.
- La raíz última, aunque no única, de sus problemas está en el consumo masivo de drogas del que se deriva la criminalidad, la tenencia masiva de armas y la alienación. Los Estados Unidos son, de hecho, el país que consume la mitad de las drogas ilegales del mundo. Es particularmente preocupante la relación entre consumo y criminalidad, sobre todo cuando esta última se convierte en criminalidad organizada y exporta sus actuaciones al resto del mundo y, en particular, a sus vecinos. Estas mafias, en efecto, son las causantes de la aparición de cárteles (Medellín, Cali) y de mafias subordinadas que han llegado a infiltrarse y corromper incluso la fiscalía anti-droga mexicana.
- La criminalidad interna se ha reducido en los últimos años pero sigue siendo preocupante en muchas zonas del país y lo mismo puede decirse del consumo de drogas que sólo conoce descensos coyunturales y efímeros. Otra cosa es la criminalidad internacional del país que, en cambio, sí parece seguir incrementándose.
- El consumo de drogas permite la acumulación en los Estados Unidos de riqueza derivada de la comercialización de aquélla. El lavado de estas ingentes cantidades de dinero es un factor más en la inestabilidad financiera internacional y en los riesgos de una repetición del crash del 29 como punto final de la burbuja especulativa que se ha padecido en los últimos años. El sector de las drogas ilegales es el cuarto por cifras de ventas a escala mundial después del petróleo, los coches y el turismo y por encima del sector farmacéutico. Para el caso del comercio de drogas ilegales entre Estados Unidos y Colombia, es sabido que la mayor parte del beneficio de tal comercio queda en los Estados Unidos mientras que Colombia no llega al 10 por ciento del total.
- En paralelo a este enriquecimiento, en los Estados Unidos se observa con preocupación el aumento de la desigualdad y la pobreza de masas que carecen de los medios para el acceso a drogas, a su vez encarecidas artificialmente por el hecho de su ilegalidad. Esta desigualdad es, a su vez, un factor más en la inestabilidad general del país y este factor social refuerza la inestabilidad política de la actual presidencia débil y las incertidumbres económicas, creando la situación explosiva que se trata de evitar.
b) Definiciones
- Países garantes: son los cinco países que componen la Comunidad Andina de Naciones (Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela) y que son, junto con México, los máximos perjudicados por la demanda de droga en los Estados Unidos. Esta demanda es la que genera la producción (la oferta) y es organizada, básicamente, en los Estados Unidos, pero con efectos devastadores sobre la economía y la sociedad de los países garantes y sin ningún efecto positivo en los mismos, cosa que no sucede en los Estados Unidos.
- Certificación: es el acto administrativo mediante el cual los países garantes evalúan el éxito de las políticas estadounidenses contra el consumo de drogas, políticas a las que se ha comprometido públicamente. En el caso de que el país no consiga la certificación, los países garantes dejan de comprar los productos de aquél y dejan de seguir las políticas del mismo.
c) Acciones que se proponen
- El Plan pretende erradicar el consumo de drogas en los Estados Unidos mediante el “peinado” del país por una fuerza de 130.000 hombres aportada por los países garantes. Dicha fuerza, que podrá contar con soldados pertenecientes a fuerzas militares privadas, procederá a la detención de cualquier consumidor de droga que se encuentre ciudad a ciudad, barrio a barrio, casa por casa y habitación por habitación. La función de estas fuerzas privadas es desresponsabilizar a los gobiernos de los países garantes ante cualquier eventualidad o cualquier exceso cometido aunque sea exceso de celo, cosa que no sucedería si fuesen fuerzas regulares. También se evitan así las penosas situaciones en las que los féretros de los soldados regulares muertos en acto de servicio vuelven a su país de origen.
- Los detenidos por consumo serán internados en campos de concentración construidos ad hoc por empresas radicadas en los países garantes y que hayan contribuido a las campañas presidenciales recientes de los países garantes o que tengan entre sus accionistas a destacados miembros de las respectivas clases políticas. La compra del material militar necesario para estas operaciones (aviones, radares, armas inteligentes etc.) se hará también según este mismo criterio.
- Los delincuentes internacionales detenidos en Estados Unidos por pertenecer a bandas armadas y organizadas para la distribución de drogas serán extraditados, juzgados según la ley andina y, eventualmente, recluidos en las prisiones de los países garantes según un sistema de cuotas que asigne un número de presos en función de la población de cada país receptor.
- En el caso de que la invasión por tierra fuese insuficiente, se procederá a bombardear con napalm, ya puesto a prueba en Vietnam, las zonas de alto consumo de drogas según el principio que dice que si desaparecen los consumidores, desaparecerá el consumo. El napalm será proporcionado por empresas que se encuentren en las mismas condiciones que las indicadas en la sección 9 del presente Plan.
- Paralelamente, se procederá a incautar los bienes de los grandes distribuidores de droga estadounidenses y dichos fondos se dedicarán al desarrollo de las zonas subdesarrolladas del país, por ejemplo el Bronx, donde la esperanza de vida es semejante a la de Bangladesh.
- La duración del Plan es indefinida mientras no se consiga erradicar totalmente el consumo y los países garantes certifiquen positivamente los esfuerzos del gobierno de los Estados Unidos en pro de la erradicación del consumo. Es cierto que los sucesivos gobiernos estadounidenses han hecho, aparentemente, mucho por erradicarlo, pero quedan serias dudas sobre si el evidente fracaso de esas políticas ha sido intencionado o no. No obstante, mientras dure el Plan, las fuerzas de los países garantes permanecerán en los Estados Unidos asumiendo cuantas tareas policiales, administrativas y contrainsurgentes sean necesarias.
d) Acciones complementarias
- Ante el posible rechazo de este Plan por parte del pueblo estadounidense, es preciso explicar los beneficios que de él se derivan para la población local que tendría mayor esperanza de vida y mejor salud y vería una clara disminución de la criminalidad (“la droga mata, las balas no”). Lo mismo sería preciso hacer para la población mundial: convencerla de lo conveniente y deseable que sería un descenso de la belicosidad estadounidense, una menor tendencia a la desestabilización de otros países entre ellos algunos de los garantes y la reducción del intervencionismo estadounidense sea o no humanitario. Al fin y al cabo, buena parte de los problemas que causan los Estados Unidos al exterior no son más que proyecciones hacia fuera de patología internas, algunas muy profundamente enraizadas.
- Como este es un Plan “pro-paz y anti-droga”, irá acompañado de políticas de democratización del país fomentando la participación electoral, claramente insuficiente en la actualidad, las elecciones limpias, transparentes y con recuento fiable de los votos y la rendición de cuentas transparente y clara por parte de los gobernantes a sus ciudadanos. Es contrario a la democracia que unas elites tomen decisiones sin contar con el pueblo, engañándole o manipulándole o de espaldas al conjunto de la ciudadanía.
- Se fomentará el respeto escrupuloso a los derechos humanos por parte de los Estados Unidos para lo cual tendrá que revisar sus prácticas contra los mismos que van desde algunas esporádicas como la brutalidad, a veces racista, de la policía, hasta otras continuadas como la extensión de la pena de muerte sin suficientes garantías jurídicas para el reo.
e) Recomendaciones
- Se pedirá a la Unión Europea que aporte fondos adicionales para la aplicación de este Plan, aunque hay pocas esperanzas de que lo haga ya que la Unión Europea parece más preocupada por las causas que provocan el consumo (desigualdad, pobreza, violación de derechos humanos, alienación) que por el consumo mismo.
- En el caso no deseado de que el Plan se convierta en una guerra convencional y de larga duración semejante a la que se produjo en la antigua Indochina, hoy Vietnam, se pondrá particular cuidado en que no se internacionalice y acabe implicando a Canadá y a México o incluso a Cuba.
Dudar para saber
Dubitando quippe ad inquisitionem uenimus; inquirendo ueritatem percipimus.
Y, antes,
Haec quippe prima sapientiae clauis definitur assidua scilicet seu frequens interrogatio.
(Pierre Abélard, Sic et non, 1120)
El bueno de Abelardo creía que se podía llegar a la verdad de las cosas (que eso es la sabiduría) preguntándose frecuentemente sobre ellas y dudando siempre. La duda, decía, llevaba a la búsqueda y sólo buscando podemos percibir la verdad.
Pongámoslo con peras y manzanas. Se suele oír o leer: “La globalización es tal o cual cosa”. El que dice eso está convencido de que la palabra globalización sólo tiene un sentido: el que le da el que lo dice. Eso es autoritarismo del tipo Humpty Dumpty en “A través del espejo”: lo que importaría es tener poder para que las palabras significaran una cosa u otra. Nadie tiene esa autoridad, aunque muchos trabajan por tenerla (y muchos trabajamos por defendernos de ese autoritarismo). “Globalización” es una palabra que usamos para denominar determinados fenómenos materiales, pero tiene tantos significados que es inútil proseguir una discusión sin saber a cuál de ellos se está refiriendo el que tal cosa pronuncia. Pasa lo mismo con pueblo, nación, clase…
Si para las cosas materiales el asunto puede ser claro, mucho más lo tendría que ser para las cosas políticas, económicas, sociales, hechas por los hombres y en las que el humano deja sus huellas de falsedad y engaño. “Globalización”, en efecto, fue un banderín de enganche, en tiempos de Bill Clinton, para mover a los países periféricos a hacer las cosas que convenían a los países centrales y, en particular, al país hegemónico. Después, acabado aquel banderín con la llegada de los neoconservadores, “globalización neoliberal” se ha convertido en un banderían de enganche, en tiempos de George W. Bush, para mover a hablar a personas de clases medias de los países centrales (y algunas de la periferia), pero sin que se sepa bien qué tipo de comportamiento (más allá del verbal) tendría que acompañar a la palabra.
El realismo (las palabras son cosas) no es un buen principio que lleve a mejor conocimiento. El nominalismo (nomina nuda tenemos, como termina El nombre de la rosa) parece mejor principio metodológico porque se asocia mejor con la duda metódica.
Todo esto, hay que repetirlo, para los preocupados por comprender la realidad. Los que creen que pueden cambiarla (a recordar la Tesis 11 sobre Feuerbach) pueden obviar las dudas y el nominalismo sólo si tienen poder para cambiarla. Si fuese así, si tienen poder, no hay duda que valga y la palabra significa lo que dice el que manda. Pero los que no tenemos poder, ni nos interesa lo más mínimo tenerlo, no nos queda más remedio que buscar, dudar, buscar, dudar y, para buscar, usar palabras de las que dudamos.
(Comencé por el latinajo para disuadir al lector de periódicos -como yo- de que siguiese leyendo. Si hubiese buscado lectores ávidos, me habría dedicado a contar chismes de “aquí hay tomate” sobre Abelardo y Eloísa y cómo quedaron los órganos sexuales del primero por culpa de su relación íntima con la segunda, que había sido su alumna: cortados por orden de Fulberto, un tío furibundo por el embarazo de la sobrina y el posterior nacimiento de Astrolabio y, seguro, por algún que otro asuntillo más que contaré después de la publicidad)
(Importado de mi antiguo blog, en donde lo he borrado harto de que me entrara correo basura. Lo escribí el 16 de diciembre de 2007)
miércoles, 18 de marzo de 2009
Al rescate
Lo que sí sé es que dicen que tamaña operación ha debilitado al dólar. Nada, ni idea.
Expresivo/Instrumental
Conviene distinguir una cosa de otra: lo que se hace para conseguir un fin y lo que se hace para expresar una emoción sin ánimo de trasmitir nada. Instrumental y expresivo.
Algunas pintadas que observo en esta universidad son puramente expresivas: "acabemos con el patriarcado", "no a Bolonia" son buenos ejemplos. Poniéndolas en las paredes de la universidad no se consigue ni que acabe el patriarcado ni que se detenga el llamado proceso de Bolonia. Expresivos, no instrumentales.
Pero es que lo mismo se puede decir de algunas "luchas" que consisten en la sola manifestación, ocupación ritual y simbólica de territorios o manifiestos "exigiendo" el inmediato cese de algo y la "inmediata" disolución de los cuerpos represivos. El carácter instrumental no es evidente y sólo queda el carácter expresivo.
Nada que objetar. Sí objetaría, pero por pura gana de hacerlo, a la confusión entre un comportamiento y otro en los que piensan que esas "luchas" expresivas son instrumentales. No lo son de hecho: no son un medio para obtener un fin (a no ser que el fin sea la propia satisfacción de sentirse importante, parte de una ola de opinión que va a detener algo -el patriarcado, Bolonia-) No es tan evidente y ese autoengaño lleva a ulteriores frustraciones que pueden generar innecesarias agresividades y terminar en todavía más inútiles violencias.
Para el caso de los antisistema antibolonios (puedo compartir lo primero, no acabo de entender lo segundo, que más me parece un cajón de sastre en el que los objetivos para el comportamiento instrumental no están muy claros), el medio que utilizan, si es que es comportamiento instrumental, no lleva al fin que persiguen. Más frustración. Y, de hecho, ya comienzan a aparecer visiones críticas desde dentro mismo del movimiento y que no parecen propias de infiltrados (que seguro que los hay, como los ha habido en el movimiento por la paz estadounidense).
Personalmente, me molesta el simplismo casi tanto como "la complexité de la complexité". Prefiero quedarme entre ambos.




