domingo, 1 de febrero de 2009

Mundo musulmán

Un fantasma recorría el mundo, el del "mundo musulmán", y ha sido exorcizado por el presidente Obama en su discurso inaugural prometiendo al "mundo musulmán" un nuevo estilo, basado en el respeto mutuo y el interés común. Después, repitió intento asegurando a la emisora Al Arabiya, haciendo referencia al pasado musulmán de su familia paterna -Barack Hussein, nada menos-, que se acercaba con nuevos bríos al "mundo musulmán". 
Algunos creyentes cristianos, poco sospechosos de no serlo -jesuitas, en concreto, por tanto católicos-, han puesto en duda la existencia de tal "mundo" y, en todo caso, han hecho ver, comparativamente, las profundas diferencias que atraviesan al mundo cristiano e incluso al mundo judío y que es de suponer que atraviesan también al "mundo musulmán", bien lejos de ser esa unidad de destino en lo universal que algunos islamófobos interesados pretenden. La población musulmana es cualquier cosa menos homogénea.
De entrada, hay de todo entre los millones de musulmanes que viven en Europa y, en concreto, en la Unión Europea. Desde Chechenia a Granada hay muchos musulmanes que, como ya he dicho en otras ocasiones, no tienen las mismas ideas sobre el contenido y práctica de su religión ni sobre cómo debe traducirse en comportamiento político. Pero es que incluso dentro de los dispuestos a la práctica del terrorismo en Inglaterra, según dijo su servicio de espionaje, son religiosamente muy diversos y, en su mayoría, poco creyentes y menos practicantes. Pero supongamos que sólo hablamos del "mundo musulmán" en el sentido de países de mayoría musulmana.
Primero hay una notable heterogeneidad en cuanto a creencias y prácticas  como las puede haber entre católicos y protestantes o, entre éstos, entre metodistas y anglicanos. Chiítas, sunitas, wahabitas, sufíes... De homogéneo, nada. Además, hay países de mayoría musulmana y árabe (Marruecos, por ejemplo), pero con minorías musulmanas no árabes (bereberes) o países musulmanes y no árabes (Irán, Indonesia) o países musulmanes sin ningún tipo de minoría religiosa  porque está prohibida (Arabia Saudita). Tal vez vendría bien recordar a los periódicos españoles que árabe no es lo mismo que musulmán. Son diferentes aunque a veces vayan juntas las dos palabras.
Por supuesto, también está la heterogeneidad de individuo a individuo, como sucede con las demás religiones: los hay que pertenecen al "islamismo sociológico" y los hay profundamente creyentes como los hay que, viviendo en un determinado contexto ortodoxo, tienen sin embargo actitudes y comportamientos bastante alejados de dicha ortodoxia.
Pero volviendo a los países, el "mundo musulmán" es heterogéneo en cuanto a su PIB: hay países pobres (Marruecos) y hay países muy ricos (Arabia Saudita, Kuwait, los Emiratos). Heterogéneos en cuanto a su política: monarquías más o menos constitucionales, dictaduras, dictaduras electorales, democracias más o menos relativas (como casi todas), monarquías pre-feudales... Nada homogéneo, de nuevo. Kuwait es más democrático que Arabia Saudita. No hace falta mucho. Y Turquía es más democrática que Irán e Irán más que Libia. Y con mucha distancia de unos a otros.
Y, para lo que aquí nos ocupa, heterogéneos en cuanto a su posición en el sistema mundial o, si se prefiere, en su geopolítica o sus relaciones internacionales. Es obvio que Arabia Saudita y Egipto, fieles aliados de los Estados Unidos, no son Irán, asignado al "eje del mal" ahora en revisión.  Y que Turquía, miembro de la OTAN y que ha pedido su ingreso en la Unión Europea, es también de mayoría musulmana (si se me dice que sí, pero que Turquía es diferente, diré que "más a mi favor": no hay tal cosa de un homogéneo "mundo musulmán"). Y es notorio que se puede pasar de una categoría a la otra (de bueno a malo) casi por arte de magia, como ha sucedido con Libia, que era un país paria y terrorista (recuérdese Lokerbie) y que ahora su líder máximo (no muy democrático a lo que parece, pero en este caso es un pecadillo menor) cena con Aznar en Andalucía, es recibido por el ministro de Asuntos Exteriores español y recibe la familiar visita del rey Juan Carlos (por cierto, el día en que anuncia que tal vez nacionalice el petróleo, es decir, Repsol, o sea,  los intereses de La Caixa; no es un ataque de locura sino una jugada muy calculada). Y todo eso sin cambiar de estilo, creencias y, si me apuran, prácticas.

Cuando uno ve que hay mucho tipos de musulmán por su tipo de creencias y por el nivel de las mismas, que hay muchos tipos de países con mayoría musulmana por su nivel de riqueza, por su estructura política y por sus relaciones internacionales, uno tiene que pensar que "mundo musulmán", en el vocabulario del presidente de los Estados Unidos, es una de esas generalidades que sirven para no decir nada pareciendo que dicen mucho. El "cambio" (yes we can) consistiría en no utilizar el "mundo musulmán" para manipular a la opinión pública propia y ajena sino para otros propósitos. Pero en ambos casos, con escasa base empírica para tal generalización.
Y no digamos nada de cuando se oye que el "mundo musulmán" no puede ser democrático casi por sus características intrínsecas. Irán es una democracia (limitada por la religión como la de los Estados Unidos está limitada por el dinero), pero democracia en la que Ahmadineyad tiene que "moverse" porque está perdiendo apoyo electoral en elecciones limpias y puede perder frente a otros partidos realmente diferentes del propio. Llamar dictador a Ahmadineyad, como hizo un "president" de universidad estadounidense en un bochornoso espectáculo de mala educación, es faltar a la verdad o demostrar una profunda ignorancia o hacer ver que se han tragado las píldoras desinformativas que en ese momento se distribuyen en los medios obedientes al poder.
Sin comentarios cuando se oye que el "mundo musulmán" es necesariamente violento: basta leer el Corán, dicen. Pues lean la Biblia común a cristianos y judíos y reconozcamos que de los textos sagrados se pueden extraer las consignas que cada cual precise, pero que de ahí a afirmar que todos los judíos (practicantes o sólo circuncidados) son violentos o que todos los cristianos (practicantes o sólo bautizados sin su consentimiento) son violentos porque hay textos violentógenos en su texto sagrado es una tontería. Primero, porque pocos los han leído. Y, segundo, porque son como un supermercado en el que uno compra lo que necesita (y algo más), es decir, que uno lee lo que precisa para legitimar o justificar lo que ya tenía pensado y decidido. Lo mismo con el "mundo musulmán": que hay de todo y, por lo tanto, existe como existe el "mundo cristiano".

Añadido el 7.02.09: Más datos sobre la heterogeneidad del "mundo musulmán", traducido al castellano, insistiendo en que no es lo mismo musulmán que árabe y mostrando que puede haber partidos "laicos" muy reaccionarios en el tema de la mujer y partidos "islamistas" de derechas y de izquierdas según se alíen con unos u otros. 

1 comentario:

  1. Omitió destacar, que cuando los republicanos decidieron atacar a Irac,destruyeron un estado laico como Turquía-aunque ambos con religión preponderantemente musulmana- convirtiéndole, aunque lo quieran disimular hablando de democracia, en un estado teocrático chiita, que, en un tiempo no lejano, tratará de restaurar la "pureza islámica", mediante la aplicación estricta de la ley coránica. Claro, que ésto no impedirá que USA se quede con la riqueza petrolera de la que antes se ufanaban los iraquíes.

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Pido disculpas si no respondo a los comentarios. No sé por qué, pero este programa no me lo permite. Lo siento.
José María