lunes, 16 de noviembre de 2009

Highly motivated and quite aggressive

Así define Wallerstein, en su último Commentary, a los partidarios del Partido Republicano. Cuenta que hubo un tiempo en que los dos partidos se parecían mucho y, por tanto, se disputaban a los "independientes", más o menos centristas. Pero que ahora, aunque el Partido ´Demócrata sigue con sus bases y su tendencia de centro-izquierda, los republicanos se han movido muy a la derecha. En teoría les tendría que haber restado votos y no ha sido así. ¿Por qué? Su respuesta está en el título de este post: la reducción de base social se ha compensado con unas bases muy motivadas y algo agresivas.
Curioso que algo semejante se pueda decir del Partido Popular en España, ejemplificado en esas personas que, venga o no venga a cuenta, con ocasión y sin ella, repiten machaconamente los eslogans del Partido que, sí, parece que se ha movido algo más a la derecha.
Algún caso así me he encontrado en Quito entre los anti-correístas, muy motivados para proponer argumentos contra el Presidente Correa y con tonos bastante agresivos. Como sucede con el Partido Popular en España, olvidan que algunas de las cosas de que acusan a Correa vienen de antes y, en el caso del Partido Popular español, vienen de cuando gobernaba el Partido Popular en España.
Este tipo de motivación y entusiasmo apostólico explica por qué va a ganar el Partido Popular en las próximas elecciones generales si nada cambia: sus bases se van a lanzar a las urnas, mientras que muchos que antes votaron al Partido Socialista se irán a la abstención.
En el caso del Ecuador la cosa es algo más complicada cuando se pasa de este diagnóstico a un pronóstico electoral: la base de Correa sigue siendo sólida, su popularidad, aunque menguante, es muy alta y no hay figura visible que le pueda hacer sombra como alternativa. Cierto que hay muchas cosas que puedan cambiar. Pero no descarto un segundo mandato o, en todo caso, el mantenimiento de Aliznza País en el poder.
Y en el caso estadounidenses, muchas cosas me hacen pensar en el fracaso de Obama en su intento de obtener un segundo mandato. La crisis le está pasando factura y los más progresistas no ven por ninguna parte, a lo que dicen, ni el cambio ni el "yes, we can".
Lo que me resulta más sugestivo es la presencia de estos votantes y militantes tan motivados y tan "agresivos" (cierto, no físicamente, pero sí verbalmente). Cierto que, en el caso del Ecuador, he hablado con gente de todo tipo: desde el que votó nulo y ahora apoya a Correa hasta el que votó por Correa y ahora votará nulo. Y gente que matiza, evalúa y no reduce su análisis a un simplón escenario de blanco (nosostros, los buenos) y negro (los otros, los malos), sino que ve lo que de bueno y de malo, desde su propia perspectiva, están haciendo los diferentes gobernantes. Pero sería preocupante que aumentaran estos hinchas de los partidos. Porque la agresividad podría pasar a otro nivel y eso, una vez más, me recuerda lo sucedido en la Gran Crisis del 29.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Estar informado

Una semana hablando en Quito con gente de todo tipo sobre la situación ecuatoriana, que será seguida otra semana en Cuenca, no me garantiza acabar entendiendo qué sucede aquí.
Quizás mi error sea el intentar cubrir enfoques tan heterogéneos. Por supuesto, las cosas no se ven de la misma forma en la capital que "en provincias", pero no hay argumentos sólidos para preferir una versión a otra, aunque, en mi caso, tienda por ideología, a favorecer la perspectiva provinciana.
Entre la gente con la que me he visto y con los que he charlado (las mäs de las veces en torno a un café o con mesa y mantel si no incluso con un par de roncitos en el cuerpo) no están todos en el mismo lugar en la escala social  ni comparten la misma ideología. Desde correístas a muerte a los anticorreistas furibundos pasando por los correistas pragmáticos y los que ven la cosa con distancia, he recibido todo tipo de apreciaciones. Desde lo bien que lo está haciendo el gobierno a lo mal que lo está haciendo y esto último desde los que lo critican por no haber sido radical a los que lo hacen por serlo tanto.
Ha charlado con ministros, ex-ministros, altos funcionarios, políticos extranjeros, profesores universitarios, oenegeros, profesionales y jubilados. Y el mosaico que me resulta carece de sentido.
Bien es verdad que, al ser conversaciones de café, el discurso no tiene ninguna lógica sino que los temas van saliendo y se salta de uno a otro. Además, se da por supuesto que el interlocutor (chapetón en mi caso y, por tanto, ajeno a las claves locales) conoce los personajes y asuntos de los que se está hablando y que si se dice "lo que pasó con Pepito", se comprende a qué se está refiriendo el que habla. Lo primero, lo de la acumulación incesante y desordenada de sucesos y personas es lo que proporcionan los medios de comunicación. De ahí que las personas busquen aquellos medios que les dan la interpretación adecuada del caos que es el acontecer.
Lo segundo es propio del paso de la lectura de periódicos de un país a otro. Los periódicos dan por supuesto que el lector sabe a quién se refiere el periodista que dice "ayer en Carondelet", pero no todo extranjero sabe que se está refiriendo al palacio presidencial. Peor todavía cuando son historias que se suceden en el tiempo. Normalmente, lo que uno lee resulta incomprensible al carecer de los antecedentes.
El problema de producir orden (cognoscitivo) a partir de un caótico fluir de elementos no se resuelve fácilmente. Una opción es quedarse en la narración de esos hechos consuetudinarios que acontecen en la rúa. Con un olímpico "no están maduras", el ciudadano se contenta con repetir en la tertulia lo que dicen que han dicho. Si tiene algo más de información podrá añadir "creo que tal ministro va a caer" o "el asunto con Colombia parece que se cierra" o "la crisis energética puede acabar con el régimen", mezcla de información y predicción que puede llegar a "podríamos tener un referéndum revocatorio en un año". No añaden necesariamente comprensión a lo que sucede y muchas veces añaden mayor confusión.
La otra opción es la de buscar un principio explicativo que introduzca un mínimo de orden. Algunas ideologías son particularmente útiles a este respecto aunque, por lo general, practican una brutal "navaja de Ockham": borran todos los datos que no encajan con la ideología y ensalzan los que la refuerzan. Cercanas a las ideologías son la mayoría de supuestas "teorías", es decir, dichos y aforismos de clásicos que permiten organizar el caos. En este caso, suele haber modas: ahora se llevan las interpretaciones culturalistas aunque parece que esta temporada vuelven las interpretaciones clasistas.
En todo caso, no parece un buen principio de ordenación del caos el confundir datos con interpretaciones. Dato es lo que pasó (y ya se las trae determinar si pasó realmente y si no hay una infra-historia -como la que me dan en la cena de que Felipe González cayó en España por manejos de la CIA con la corrupción-). Interpretación es lo que suponemos que pasó y las cadenas causales que creemos que han dado.
Sigo buscando el factor que me introduzca orden en este caos, pero reconozco que todavía no lo he encontrado. De todos modos, instalarse en el caos tampoco está tan mal. En todo caso, no es peor que aferrarse a una interpretación preconcebida.

jueves, 12 de noviembre de 2009

La amenaza afgana

Aunque el embajador estadounidense en Kabul desaconseja que se envíen más tropas a Afganistán, todo parece indicar que el gobierno de los Estados Unidos, en lugar de dejar Iraq y olvidarse de Afganistán, va a quedarse en Iraq e incrementar su presencia en Afganistán. Así que los recogedores de opinión se han puesto a preguntar por ahí, entre otras cosas, si los encuestados creen que será una amenaza o no para el bienestar del propio país si los talibán vuelven al poder en Afganistán (que es lo que, supuestamente, se trata de evitar). Estas han sido las respuestas obtenidas por el Pew Research Center.


Vamos a olvidarnos de la segunda parte del grafico. Está ahí porque no he podido borrarlo. La primera parte indica que, efectivamente, la opinión mayoritaria en casi todos los países encuestados es que el retorno al poder por parte de los talibán es, realmente, una amenaza para el bienestar de los ciudadanos de los respectivos países ¿Sin duda?
Bueno, se calcula que hay unos 40.000 talibán armados que se enfrentan a 100.000 soldados entre estadounidenses y de la OTAN en Afganistán (curiosamente, el aumento que se pide es de 40.000. Será por empatar). La probabilidad de que la victoria ocurra "manu militari" es escasa. Otra cosa sería que el gobierno "legítimo" de Karzai se hundiese y su vacío fuese ocupado por estos insurgentes. Pero 100.000 soldados parece que pueden ser un buen dique en un país que no llega a los 29 millones de habitantes.
Por otro lado, la pregunta da por supuesto algo muy discutible: que los 40.000 talibán son una unidad homogénea. Al parecer, una parte de los insurgentes viene de la noche de los tiempos. Son los llamados "señores de la guerra" y, probablemente, ya estaban, como organización, cuando Alejando Magno o el Imperio Británico. Otra parte, en cambio, forman parte de la creación, por parte anglosajona, de una fuerza yihadista que se opusiese al ejército rojo. Estos frankenstein son, según dicen, los más duros. Se comprende: inicialmente fueron apoyados por la CIA. Pero la heterogeneidad talib no termina ahí: es probable que haya grupos que han aparecido gracias al apoyo, posterior a lo anterior, por parte de Pakistán. Y, finalmente, hay talibán que son simples bandidos que actúan bajo la franquicia talib pero que en realidad actúan como una franquicia de los susodichos.
El problema de estas "guerras asimétricas" es que no se pueden ganar por parte del fuerte. El débil (los 40.000 divididos) vence resistiendo, manteniéndose en activo, cosa que pueden hacer comprando armas a cambio de opio. Pero ¿en qué consistiría la victoria del fuerte, de los 100.000 hijos de los Padres Fundadores? No pueden aniquilar a los talibán, ni pueden imponerles un armisticio o un tratado cuando, además, el gobierno es el que es, al margen de su corrupción rampante y de su dudosa legitimidad democrática -el gobierno de Obama ha reconocido a "nuestro hijo de puta"-.
Pero, aun así, supongamos que los talibán retoman el poder (un poder al que accedieron con la ayuda de los Estados Unidos, con la lógica de la Guerra Fría -eran enemigos del enemigo de los Estados Unidos, luego eran amigos de los Estados Unidos- y que perdieron por la intervención de los Estados Unidos después del 11-S) . ¿De verdad que sería una amenaza para el bienestar de, pongamos, los españoles? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Habría más opio en el mundo del que ya hay? ¿Se produciría un ataque suicida contra la Alhambra, un momumento que todo wahabita debe despreciar? Se me escapa. Como se me escapa que alguien haya contestado que sí o que no. La pregunta es lo que es absurdo.
Es un uso abusivo de las encuestas de opinión. No parece que esta se haya hecho para ver qué pasa sino que se hace y se presenta para legitimar la decisión de aumentar las tropas extranjeras en Afganistán, es decir, aumentar la amenaza contra los afganos. Que es sencilla propaganda puede verse ya en el título con que se encabeza el estudio en cuestión y que es una manipulación aunque no sea más que porque evita referirse a Rusia, Hungría, Eslovaquia o Ucrania:

Americans and Western Europeans Agree on Afghanistan-Pakistan Extremist Threat

Pues nada, a por ellos, que son unos extremistas.

martes, 10 de noviembre de 2009

Venezuela, Colombia, USA o viceversa

El chófer que me ha traído al hotel lo tiene claro: lo ha dicho la radio y es que Chávez quiere entrar en guerra con Colombia porque Colombia ha dado cobijo a las siete bases estadounidenses en su propio territorio y que son , dice, antivenezolanas o, mejor, antichavistas.
Como el viaje me ha supuesto 24 horas entre mi cama de San Juan y la de Quito, no sé más que lo que vi en los periódicos el día antes, lo que he visto en los dos que me han dado en el vuelo y los que he podido ojear (de ojo) por internet hoy. Como siempre, hay para todo.
Tenemos, en primer lugar, la versión dominante y es la que refleja el título de este post. Son manías de Chávez que usa el   señuelo de Colombia para mantener sus posiciones antiimperialistas. Sea. No sería la primera vez en las que un mandatario utiliza asuntos internacionales para hacer olvidar asuntos internos. Franco lo hacía, lo hizo el "loco" Velasco en el Ecuador y lo hizo la Junta argentina con las Malvinas/Falklands. Está loco este Chávez que ve cómo se le hunde el sistema por él construido a base de clientelismo y subvenciones.
Hay, como siempre, una versión alternativa y sería la que tomaría un orden contrario al título: los Estados Unidos usan a Colombia para provocar a Chávez; van a usar las bases no contra el terrorismo y el narcotráfico como dice la versión dominante sino para invadir Venezuela y acabar con el chavismo.
Ambas tienen sus argumentos a favor y dependerá de qué medio se haya usado para decantarse por una o por otra o, para ser exactos, dependiendo de hacia cuál se haya decantado uno, se elegirá el medio apropiado que dé razón de la verdad innegable de la propia opinión previa a cualquier argumento.
No se olvide que Uribe no necesita más popularidad: podrá ser elegido por tercera vez y de manera holgada. Ni se olvide que Venezuela es el cuarto proveedor de petróleo de los Estados Unidos y que los Estados Unidos no están para permitirse el lujo de un aumento del precio del crudo o una suspensión momentánea (mientras duran las operaciones) del suministro de petróleo.
Total, que la realidad, una vez más, tal vez no sea ni blanca ni negra sino desconsoladoramente gris.

lunes, 26 de octubre de 2009

Las izquierdas latinoamericanas

Terminada una breve suspensión de mi obligación autoimpuesta de escribir cada día, adjunto para los que lean francés una excelente entrevista con Marc Saint-Upéry, periodista afincado en el Ecuador y autor de El sueño de Bolívar. Es un recorrido sobre las izquierdas latinoamericanas, escrito desde la izquierda. No es apto para la izquierda que se cree su propia propaganda ni para los que caen en la fascinación por el "exotismo familiar" ni, mucho menos, para los que, ya que no pueden hacer la revolución en su casa, se van de safari político a ver cómo se hace en las Américas. Está aquí y la segunda parte está aquí.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Más sobre el miedo

He comprado en la estación de tren, para leer en el trayecto Barcelona-Lérida, un librillo estadounidense de esos que dicen que te enseñan a vivir bien. Una especie de Guía a la buena vida (Michael Flocker, el de los metrosexuales): Como vengo a hablar del Buen Vivir en el sentido en que aparecen en la constitución ecuatoriana y boliviana, lo tenía que comprar. No hace falta que diga que se trata de un manual de hedonismo bastante egoísta y, sin negar algunos de los puntos en los que estoy de acuerd,o paso a copiar un par de párrafos que me han interesado en el contexto de mi interés actual por la inseguridad y el miedo. Va el primero:
"La verdad es que vivimos en una era de miedo prefabricado. La televisión asegura que nos amenazan escaleras mecánicas asesinas, amantes alérgicos y cámaras indetectables en la ropa interior. ¡Un hombre se fuma un porro y se tira por la ventana! ¡A una mujer le salen arrugas de tanto reirse, y perde por ello el trabajo! ¡Una chica pide un postre con muchas calorías y su novio la deja por gorda! Bueno, sí, hay un mundo muy traicionero ahí afuera, pero a veces no queda más remedio que arriesgarse"

Dejando los adorables sarcasmos (me encantan), lo del miedo prefabricado parece cierto. Hay como una conjura de los listos para que nos asustemos en general. Y sigue nuestro autor más adelante:

En resumen, el mundo entero se encuentra en una época precaria. Abundan los peligros, los desastres naturales amenazan, y a veces azotan. Se diría que la estructura mundial parece más inestable que un castillo de naipes. Pero es demasiado simplista creer que, en estos tiempos, los ciudadanos del mundo buscan evadirse fumando en pica turca. Ante la inestabilidad, la gente reacciona de maneras muy diferentes. Algunos se agarran aún más fervientemente a su fe, otros bajan la cabeza y siguien adelante, creyendo que pueden controlar el mundo si dominan sus carreras, cuerpos y finanzas. Y también están aquellos a los que su instinto les lleva a salir a la pista de la vida para bailar muy despacio, durante mucho rato.
No hay una reacción única ante el miedo y los que lo provocan por motivos propios (poder, enriqucimiento), no siempre pueden estar seguros de que la reacción dominante vaya a ser la misma y unánime e uniforme. Continuará.

martes, 20 de octubre de 2009

Coste de las guerras de Iraq y de Afganistán

Un entretenido contador que marca cuánto está costando al contribuyente estadounidense la guerra de Iraq y de Afganistán desde 2001. Se puede ver también el gasto por persona o se puede imaginar cuánto corresponde a cada uno de los Estados de la Unión. Como se queda bastante por debajo de los 3 billones ("trillions" en inglés) que calculó Joseph Stiglitz que costaría sólo la guerra de Iraq, me quedo con el divertimento informático y con la certeza de que supone un gasto enorme que podría incrementarse si se conceden los 5.000 millones de dólares adicionales al mes para la guerra de Afganistán durante los próximos 10 años que es lo que propone un general retirado, de los que frecuentan las pantallas de televisión estadounidenses.
Que la guerra tiene para el gerrero (no para el atacado) un efecto keynesiano, parece claro: es dinero público que se bombea  (demand side economics) a la economía "nacional". Pero no está claro cómo se financia y menos si el dólar sigue bajando y las reservas de divisas mundiales en otras monedas van creciendo mientras sigue cayendo el dólar. Ya recogí  algunos argumentos que abonan esa hipótesis y otros que la debilitan. Se verá. Pero si se hunde el dólar, ya veo a mis amigos ecuatorianos teniendo más facilidades para la exportación.
Pero ¿quién pagará esta Armada Invencible? ¿Los semitas?

lunes, 19 de octubre de 2009

Más sobre la peste


Yersinia pestis, causante de más de 200 millones de muertes, la Peste, podría volver. Se fue sin despedirse, pero los expertos (espero que no sean pagados por la industria farmacéutica) dicen que podría volver en cualquier momento.
Menos mal que la Gripe A (o, para ser exactos, esta versión de las gripes A, H1N1 para los amigos), de momento, no está siendo tan tremebunda como se auguraba (y se esperaba con obvia alegría por parte de las farmacéuticas). De momento, por lo menos en los Estados Unidos donde se decían tantas cosas que iban a pasar, no está siendo tan diferente de las anteriores gripes estacionales según Gallup. Ahí van las respuestas a la pregunta de si el entrevistado tenía gripe el día anterior a la encuesta:




Y compárese con lo que se decía oficialmente en agosto. Habrá que reconocer que hay motivos para mantener una saludable y poco griposa duda metódica.

domingo, 18 de octubre de 2009

Sospechas petroleras

Hace unos días era Repsol la que anunciaba el descubrimiento en Venezuela de un fabuloso depósito de petróleo con el que se podría abastecer a España durante cinco años. Que estaba en Venezuela y que el hallazgo se hizo en sociedad con una petrolera italiana, ENI, se dejaba un poco en la sombra. De hecho, algunas fuentes hablaban de que esperaban a evaluar los resultados antes de informar oficialmente al ministerio de energía y petróleo venezolano, reconociendo que en Venezuela se encontraba la mayor concentración de reservas del Continente. Una vez hecho oficial, se añadía que Pdvesa, la empresa petrolera estatal venezolana, adquiriría el 35 por ciento del consorcio para la explotación y que Repsol-YPF (curioso que en la prensa española no aparezcan los Yacimientos Petrolíferos Fiscales argentinos, por cierto, recientemente multados por abuso de posición) se encontraba muy confortable en Venezuela a pesar de las nacionalizaciones que se estaban produciendo en el país.
Ahora es la China la que anuncia que ha encontrado, precisamente en el Tibet, un yacimiento de metano capaz de abastecer a la China "durante largo tiempo". Precisamente en el Tibet, zona "china" a la que China dedica particular atención informativa, por ejemplo con el People's Daily,
Los descubrimientos, que no tengo por qué dudar de su veracidad, tienen lecturas internas en cada caso y, probablemente, su anuncia tiene un par de lecturas más retorcidas. Una, bursátil, como modo de mejorar el valor de sus acciones. La otra, medioambiental, porque, a medida que se acerca el encuentro de Copenhague sobre el medio ambiente, habrá que convencer a la ya de por sí indiferente opinión pública al respecto para que no se preocupe por el "pico del petróleo", la crisis enérgética, la transición a una economía post-petrolera y demás zarandajas que, desde el punto de vista de las petroleras, distorsionan el debate sobre el calentamiento global, cuando todo el mundo sabe que igual ya se ha detenido y tampoco hay por qué preocuparse por el asunto. No hay problema, pues, con el petróleo. Larga vida y larga marcha.

sábado, 17 de octubre de 2009

Robo de identidad

Ando buscando inseguridades en las sociedades contemporáneas: las que se dan realmente y las que son utilizadas y manipuladas para o mantenerse en el poder o para llegar a él o para producir un cambio mucho más general, "afascistante". Encuentro esta tabla de Gallup que muestra qué es lo que preocupa a los estadounidenses y que me fascina: lo que más les preocupa es el robo de identidad, cosa que se incrementa con la renta familiar, es decir, a más renta, más preocupación.


El terrorismo sigue estando muy alto (para algo han tenido que servir las "alarmas" que ahora se sabe estaban motivadas políticamente) pero lo que pesa, además del robo de la identidad, es el robo del coche y en la casa, estando presentes o ausentes sus dueños.

viernes, 16 de octubre de 2009

Las dos banderas

Habría que recomendar a los gobernantes de los países centrales que hiciesen los Ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola, fundador de los jesuitas, y, en particular, que hiciesen la meditación llamada de "las dos banderas" en la que el ejercitante tiene que pensar y visualizar dos ejércitos, cada cual bajo su bandera, digamos el del Bien y el del Mal, y tiene que hacer sus opciones. Planteado así es fácil, y más si el ejercitante sale de haberse visto pecador y ante la muerte: con la personalidad suficientemente inquietada por estas consideraciones negativas, se aferrará con facilidad a la opción del Bien y la Luz que se le propone. El esquema es el mismo (descenso, ascenso / desestructuración, estructuracion) que otros sistema de intervenir en la personalidad y hasta de lavar el cerebro.
Y lo digo porque una lectura del Financial Times me lo ha hecho recordar. En ella se cuenta que el presidente Obama se encuentra, en medio de las consideraciones negativas de la crisis económica, entre el deseo de que Wall Street se recupere y el de que la gente común vea mejoradas sus espectativas y situación económica. El problema, como en las dos banderas, es que, generalizando, parece que los objetivos del sistema financiero (Bolsa y Banca) mundiales son independientes de los objetivos de reducir el desempleo, la pobreza, el hambre. Esa es la mejor hipótesis. La peor es que son objetivos contradictorios, probablemente de clase en el más marxista sentido de la palabra.
Ampliando, los gobiernos tienen que elegir entre favorecer al sector financiero y favorecer a los castigados por el funcionamiento del sector financiero. Claro que puede haber la tentación de poner una vela a dios y otra al diablo, pero el esquema de las dos banderas no permite estar en misa y repicando. Si de dar dinero se trata, podría pensarse que la tarta pública puede repartirse entre el "salvataje" del sector financiero para que se autoadjudiquen "bonus" y planes de pensiones extravagantes y para que exporten parte de ese dinero a paraísos fiscales, por un lado, y, al otro lado, la atención a las necesidades de los más necesitados que, incidentalmente, son los que se supone que van a votar al gobierno (o a la oposición).
Pero supongamos que se trata de optar como en "las dos banderas" a las que suprimiremos el elemento del Bien y el Mal y dejaremos en bandera A y bandera B con objetivos incompatibles. ¿Qué haría, en ese caso, un gobierno "normal", es decir, el frecuente?
Es obvio que no va a actuar para perder votos, como tampoco lo hará la oposición. Así que, a primera vista, tendría que optar por la bandera de los ciudadanos de a pie. Sin embargo, hay otra posibilidad: que opte por la bandera del sector financiero que es el que, como su mismo nombre indica, financia las campañas (cuando no las fortunas personales o familiares) de los partidos en el gobierno o en la oposición. Con ese dinero, se financian campañas para distraer la atención de los ciudadanos, para convencerles de que es por su bien y no por el bien de los altos ejecutivos financieros y para convertir la política en una competición deportiva en la que el ciudadanos se convierten en hinchas (tifosi, hooligans) de sus respectivos partidos y quedan impermeabilizados al análisis sereno de las políticas que practican, quedando atrapados en la lógica de "my party, right or wrong" o, si se prefiere, "aúpa er Beti manque pierda".
Encuentro una excepción muy notable y es en los Estados Unidos: la reforma de la sanidad que propone el gobierno federal a favor de los ciudadanos y contra los intereses de las aseguradoras. Así que, como observador, también tengo dos banderas: o me olvido de este dato que no encaja con mi "teoría" o reviso la teoría. Porque intentar cambiar el dato, por mi parte, sería una solemne estupidez.
Por suerte, Maquiavelo viene en mi ayuda cuando aconseja al Príncipe que, si tiene que hacer un daño, lo haga al principio de su mandato. Pero no es suficiente. Lo siento por mi teoría. Tal vez sea que hay políticos y políticos. Los hay que sucumben con facilidad a los intereses inmediatos de una de las banderas (y ya he dicho a cuál se suelen inclinar) y los hay que saben que "se vogliamo che tutto rimanga com'è, bisogna che tutto cambi", el Gatopardo, hay que cambiar algo si queremos que nada cambie. Frente a la extrema dicotomía de "las dos banderas" del vasco, una visión más matizada, sutil y sofisticada del florentino y el siciliano.
Así que mejor que los gobernantes no hagan los Ejercicios Espirituales.

jueves, 15 de octubre de 2009

Afganistán

Lo publiqué ayer en el diario Información -Alicante- y añado ahora cómo lo ven algunos estadounidenses. Qué tenga que ver un texto y otro con lo que han dicho en Washington los presidentes estadounidense y español, es un misterio. Ahí va mi texto:

Leí el mes pasado, en la columna de un reputado comentarista de Madrid, las razones por las que la retirada de la guerra de Afganistán no era una opción para España. Eran, básicamente, dos. Por un lado, había que proteger la seguridad de Occidente. Por otro, defender los valores de la civilización occidental. Igualmente, añadía, se trataba de una guerra, dijese lo que dijese el gobierno español. Pero vayamos a los antecedentes.
La ocupación de Afganistán se inició a poco del 11-S,  el 7 de octubre de 2001. Se trataba de proporcionar a la frustrada opinión pública estadounidense un objeto sobre el que descargar su agresividad después del ataque de las Torres Gemelas. El motivo explícito era detener a Osama bin Laden que se ocultaba en una red de cuevas subterráneas y, en todo caso, era cuestión de pararle los pies a Al Qaeda.
Pero se puede dar un paso más atrás. Parece ser que las cuevas en las que ahora se suponía que se escondían Al Qaeda y su líder Bin Laden habían sido construidas siguiendo indicaciones de la CIA cuando los talibán y Bin Laden eran fieles aliados de los Estados Unidos contra el Ejército Rojo (soviético, por supuesto) que acudía a Kabul a defender al fraternal gobierno comunista afgano de entonces. En aquellos años, Jimmy Carter gobernante, no le hicieron ascos a fomentar, por parte anglosajona, el “yihadismo” violento a partir de versiones muy particulares del islamismo político que llevaron a la creación de una especie de “brigadas internacionales” que acudieron a detener al ateismo o, lo que era peor, el laicismo comunista.
Donald Rumsfeld, ministro de Defensa en aquel 2001, quería dejar de lado a Afganistán e ir directamente contra Iraq, que era lo que realmente les interesaba después de tener aquella especie de Pearl Harbor que les podía justificar cualquier cosa que hiciesen. Como viene bien recordar, en la web neoconservadora se había estado esperando un nuevo Pearl Harbor (el ataque japonés al puerto de Honolulu, Hawai, que movilizó a la pacifista opinión pública estadounidense para entrar en la llamada II Guerra Mundial) para legitimar una intervención en toda regla en el Medio Oriente tanto en términos de control de los yacimientos petrolíferos como en los de apoyo a la política del Likud en Israel.
El resultado fue que se hicieron las dos cosas: se invadió Afganistán en busca de un elusivo Bin Laden y se ocupó Iraq, primero contra Al Qaeda (lo cual no deja se ser un sarcasmo, como posteriormente se ha sabido y documentado) y después en pos de la democratización del país, ya que los Estados Unidos promueven la democracia en el mundo a no ser que se trate de aliados como Arabia Saudita, Kuwait o los Emiratos.
El efecto de tales despropósitos es conocido. La democracia, en uno y otro de los países invadidos, es deplorable y, en todo caso, los ataques terroristas (si es que se buscaba acabar con el terrorismo) han aumentado a escala mundial, excepto en 2008, que se redujeron ligeramente, aunque todo hace suponer que cuando en abril de 2010 el Departamento de Estado publique los datos de 2009, volveremos a encontrar un incremento.
Pero volvamos a nuestro comentarista. Si se trata de garantizar la seguridad de Occidente, lo primero que habrá que definir es quién es, exactamente, ese “Occidente”. A lo que entiendo, “Occidente” es todo aquel cuyo ejército está presente en Afganistán, con lo que la pescadilla se muerde la cola: estamos en Afganistán para garantizar nuestra seguridad amenazada porque estamos en Afganistán. Pero aun suponiendo que haya definiciones algo menos abracadabrantes de “Occidente”, hay medios mucho más eficaces de garantizar esa seguridad: Deja de amenazar y matar civiles y verás como te amenazan menos.
De todos modos, lo que resulta más difícil de digerir es que se esté en Afganistán, supuesto el origen de este embrollo, para defender los “valores occidentales”. Desconozco cuáles sean, visto lo que sucede en Italia con Il Cavaliere o cómo gestiona Alemania el problema de Opel o cómo adulamos al líder libio indiscutible, visitado por el rey de España y comensal del ex-presidente Aznar. Si esos valores son la democracia, no entiendo por qué Arabia Saudita no genera ningún problema ni por qué el Pakistán de Musharraf fue tan bien visto o por qué el gobierno español es ahora amigo del gobierno guineano.
Todo parece indicar que el ejército español está en Afganistán porque está allí. Y necesita mayor presencia militar precisamente para defenderse. No tengo mejor explicación.

(Y añado ahora: igual está allí -y lo va a incrementar con guardias civiles- porque quiere seguir siendo el fiel servidor de su amo imperialista con el fin de salvaguardar las inversiones españolas en los Estados Unidos, productivas allí, huidizas de aquí. Socialismo puro. Pero no sé de qué siglo).

miércoles, 14 de octubre de 2009

Pena de muerte

El sábado dicen que es el "día contra la pena de muerte". No me gustan esos días, que nunca sé quién los convoca ni quién los sigue (el mejor es el "día internacional del amigo", declarado unilateralmente en Argentina no sé por quién). Contra la pena de muerte creo que hay que estar siempre, sin días, y la practican países como la China, Pakistán, Irán y Arabia Saudita. Ah, y los Estados Unidos de América. Los cinco componen el "Top Five" de la liga cuyos resultados presenta cada año Amnistía Internacional.
Claro que siempre hay clases. La China ha cometido esos asesinatos judiciales más de mil veces en 2008 mientras que los Estados Unidos "sólo" lo hicieron 37 veces. Cierto que la población de la China no es la de los Estados Unidos, pero la diferencia sigue siendo abismal. Como también la trasparencia: de los Estados Unidos sabemos que el año pasado fueron liberados 4 presos que esperaban la ejecución de su sentencia y lo fueron por una sencilla razón: se demostró que eran inocentes (desde 1975 ha habido más de 120 casos parecidos, además de los ya ejecutados que, "afortunadamente", fueron encontrados inocentes).
La opinión pública estadounidense está a favor de la pena de muerte. No lo ha estado siempre, pero sí casi siempre, por lo menos según estos datos de Gallup:



Ah, los años 60... Pero en las últimas encuestas, la opinión permanece inalterada (se trata siempre de ajusticiados -es un decir- por asesinato, uno por otro:



Seguimos con la transparencia: para los Estados Unidos sabemos que el asesinato judicial es clasista (contra "los de abajo", claro) y racista (negros e hispanos más que blancos WASP). Sexista también: prácticamente sólo varones. Pero el dato que más me impresiona es que el 34 por ciento de los encuestados cree que han sido "ajusticiados" personas inocentes y, al mismo tiempo, está a favor de la pena de muerte. Pero es que hay más: hay fallos judiciales que reconocen que algunas confesiones se han obtenido bajo tortura allí (y en muchos otros sitios, me temo, pero que no son tan transparentes). Para los demás países en la liga no tengo datos.

martes, 13 de octubre de 2009

Frustración popular

La opinión mostrada en las encuestas estadounidenses hace aparecer a los estadounidenses como cada vez más frustrados al comparar lo que desearían (y la publicidad les mueve a desear) y lo que efectivamente consiguen (dadas las limitaciones de la crisis económica en términos de desempleo, aumento de empelos de mala calidad, reducción de salarios y recortes en el gasto público de muchos Estados en quiebra o al borde de estarlo). No es una situación privativa de los Estados Unidos.
Al comentar este hecho se apuntan las dos posibilidades que puede producir  allí una situación como la descrita por las encuestas: o la gente se pone a pedir respuestas más progresistas más allá de la retórica o, "sabiamente" guiados, encuentran objetos sobre los que descargar la agresividad que produce la frustración, objetos que, por lo general, son los más débiles de "los de abajo" y que, a principios del siglo pasado, en la otra crisis, se llamó fascismo o nazismo.
Cierto que el premio nobel de la paz concedido a Obama a los pocos meses de ocupar el cargo (y con el agravante de que el plazo para presentar candidaturas terminó a los 11 días -sic- de que tal cosa sucediese) ha hecho subir ligeramente la popularidad del presidente hasta un 56 por ciento de aprobación. Y cierto también que hay algunas exigencias, como la de Michael Moore, para que se gane el premio con políticas más progresistas. Pero la aprobación es un "sí" tibio mientras que el rechazo es rabioso contra este "racista a la inversa", mezcla de nazi y comunista, no estadounidense. El terreno parece sembrado para la segunda de las opciones.
No sería importante (no lo es que a Berlusconi le estén abandonando sus apoyos y que la alternativa sea un neo-fascista) si no fuese porque los Estados Unidos, una vez corregidos los datos que sistemáticamente ocultan en sus presupuestos, gasta en "defensa" (es decir, en "ataque") la mitad de todos los gastos militares de todo el mundo. Second to none. El que, al mismo tiempo, se observen tendencias semejantes en otras partes del mundo no le quita importancia al dato estadounidense, sino que se la añade. Pienso en Uribe, reelegido por tercera vez, o en el sucesor de Berlusconi una vez huido al extranjero à la Bettino Craxi. Y pienso en la creciente frustración en otros países europeos y latinoamericanos, que son los que sigo con algo más de atención. Pero también en la aparente apatía generalizada, según dicen, en Francia.

lunes, 12 de octubre de 2009

Mal uso de los indígenas

Los españolistas celebran hoy su fiesta nacional que también llaman Día de la Hispanidad y llamaron Día de la Raza en tiempos de Franco. La narrativa al respecto era clara: España descubrió América llevando allí la religión verdadera, la lengua española y las costumbres. Ahora estas alegrías están un tanto aminoradas, pero el fondo sigue siendo el mismo, digan lo que digan los "descubiertos" y "civilizados" por los españoles. A lo más, se queda en un "Encuentro", pero nunca en una ocupación militar.
Las narrativas dominantes en los nacionalismos latinoamericanos son también discutibles: llegaron los invasores españoles y arrasaron con lo que encontraron, explotando a los indígenas además de infectarles con enfermedades para ellos desconocidas y terriblemente mortíferas como la viruela.
Como buenas narrativas nacionalistas, tienen muchos defectos ya que ambas han realizado, previamente, un "lifting" o "toilette" de la Historia.
De entrada, no fue España la conquistadora/civilizadora sino los reyes de España que, muertos los Católicos, serían los Habsburgo que poseían otros reinos además de los peninsulares (y que llegaron a unificar Portugal y España bajo un mismo cetro). Y si es por zonas geográficas, no fueron los españoles sino los nativos de determinadas zonas de la Península (si no recuerdo mal, extremeños, castellanos, vascos y andaluces. Por cierto, la Cuenca que dió su nombre a la Cuenca ecuatoriana probablemente fuese la Cuenca de la provincia de Córdoba, casi ya en la de Badajoz, pero eso habría que demostrarlo). La figura del indígena es usada para justificar la Colonia, civilizadora y cristianizadora: eran unos paganos, salvajes, que hacían sacrificios humanos y practicaban la sodomía y hasta, en algunos casos, eran antropófagos (hay una tesis doctoral sobre esa imaginería del antropófago americano que no he leído, pero que espero leer).
Yendo al otro lado del Atlántico, estamos ante nacionalismos criollos y sólo muy raramente ante nacionalismos indígenas.
El nacionalismo criollo es particularmente contradictorio. Por un lado, tiene que afirmar su negación de España y, por tanto, tiene que afirmar su indigenismo (la inscripción a la salida de la sala maya en el Museo de Antropología de la Ciudad de México es lo mejor que he visto, aunque hace tiempo que no estoy por allí y no consigo una foto del mismo ni tener el texto completo que sólo recuerdo vagamente). Pero ser indígena es ser de clase baja, luego tienen que decir que no pertenecen a los pueblos originarios sino que... son descendientes de españoles. Por supuesto, de los españoles buenos, los criollos, y no de los españoles malos, gachupines o chapetones. Lo que procurarán ocultar (todo nacionalismo tiene cadáveres en su armario) es qué hicieron con los indígenas una vez conseguida la Liberación o la Independencia respecto al gobierno de Madrid. Porque, en varios casos, la Independencia supuso genocidios sistemáticos de indígenas o, en muchos más, despojos adicionales de tierras de indígenas para el enriquecimiento de los libertadores y nuevos opresores de los indígenas. Algunos de los indígenas se preguntan ahora qué es lo que tendrían que celebrar en este bicentenario y no lo encuentran. Sin embargo, el uso de los indígenas es como legitimación de la Independencia, subrayando los elementos explotadores, marginadores (las dos repúblicas) y colonizadores en la política y la cultura que incluye la religión por parte de los españoles malos.
El incipiente nacionalismo indígena es muy interesante: somos los pueblos originarios y fuimos machacados por los conquistadores españoles y por los libertadores criollos sin que nuestra situación mejorase, cuando no empeoró, con la República; ambos nos arrebataron la cultura, la religión y la política que habíamos tenido antes de su llegada, situación civilizada, ordenada y progresista como fueron ejemplificados por los imperios mexica e inca.
Como acabo de leer el primer volumen de la "Historia de la vida cotidiana en México", dedicado a "Mesoamérica y los ámbitos indígenas de la Nueva España", salgo de dicha lectura fascinado por dos cosas. Por un lado, los equilibrios de los autores para pasar como sobre brasas sobre un hecho histórico que creo importante y extrapolable: si Cortés se retiró de su primera invasión a Tenochtitlan, su triunfo en su segundo ataque se debió a que llegó acompañado por una fuerte presencia de indígenas que lucharon junto a él contra el poder mexica. No es sólo cuestión de la Malinche que le hacía de intérprete  a Cortés y le dió descendencia. Es una fuerte presencia de indígenas que no tenían tan claro lo que sucedía en Tenochtitlan. Los incas, por su parte, se encontraban en guerra civil y fue fácil usar a unos contra otros. No de otra forma se explica el éxito de aquella pandilla de desarrapados frente a dos imperios fuertemente estructurados y dotados de ejércitos poderosos (la viruela ayudó, no se dude, pero el apoyo indígena también). Sin  el apoyo de algunos indígenas no habría habido conquista.
Cuando el nacionalismo indígena idealiza el pasado pre-hispánico, además, está olvidando episodios terribles como los "mitimaes" que llevaron a poblaciones enteras desde el actual Potosí (Bolivia) al actual Azuay (Ecuador), como lo harían cinco siglos más tarde los soviéticos en su imperio, la URSS. Y, qué quieren, no me resultan simpáticos los sacrificios humanos como tampoco la crueldad de los colonos (frailes incluídos) ni de los criollos que puede leerse novelada en la boliviana "Raza de bronce" o en la ecuatoriana "Huasipungo".
La otra cosa que me ha fascinado del libro en cuestión es el capítulo dedicado a la "nobleza indígena". Si los conquistadores habían tenido fuertes apoyos indígenas para la conquista, también los tuvieron para el mantenimiento del imperio en indígenas que obtuvieron títulos de nobleza, escudo de armas (cosa que no me preocupa mucho, pero parece que a ellos sí, como suele suceder con todas las colonias con los que se pasan al bando del colono) y, lo que sí me preocupa, tierras, haciendas, posesiones y poder político. Ando buscando qué fue de aquellos hispano-indígenas (que, tal vez, siguieron los pasos de los "galo-romanos" de la invasión romana a las Galias), pero, en general, el análisis que usa genéricos como "españoles", "libertadores", "indígenas" suele ser engañoso por una razón muy simple: evita reconocer sus diferencias internas de clase y sexo al sumergirlos en un universal que niega las diferencias internas. Porque esa es, al fin y al cabo, una de las cosas que hacen los nacionalismos. Incluso cuando recurren al "mestizaje" sin especificar en qué grupos sociales se dió y cómo.

domingo, 11 de octubre de 2009

National Security Agency

Una excelente recensión por parte de James Bamford del libro de Matthew M. Aid sobre la National Security Agency publicada en el New York Review of Books.
Por un lado, los escalofriantes datos sobre la capacidad de la Agencia (mucho mejor dotada en personal y fondos que la CIA) de espiar teléfonos, correo electrónico, búsquedas en internet, acceso a parkings o libros leídos en bibliotecas abiertas al público. Edificios mastodónticos (de 2.000 millones de dólares) y proyectos todavía más mastodónticos:
"the data volumes are increasing with a projection that sensor data volume could potentially increase to the level of Yottabytes (1024 Bytes) by 2015."[1]
Mezcla de la "biblioteca de Babel" (Borges) y del "Gran Hermano" (Orwell), bien haríamos en preocuparnos por el fin de nuestra intimidad. De hecho, los ingleses se opusieron enérgicamente a que se les vigilase así por parte de su propio gobierno, pero nadie parece estas dispuesto a oponerse con la misma energía a que le vigile un gobierno extranjero o, en el caso de los estadounidenses, propio. Total: estamos controlados y muy controlados.
¿Cierto? Pues relativamente. El libro de Aid narra, cronológicamente, los errores, despistes, fallos, chapucerías y meteduras de pata de la National Security Agency desde Pearl Harbor a nuestros días. La razón, para la que no hace falta mucha información adicional, es que son humanos, demasiado humanos. Cierto que disponen de complejos algoritmos para analizar su increíble "biblioteca" que podrá llegar, en 2015, al equivalente a algo así como
1.000.000.000.000.000.000.000.000 páginas de texto. Hace falta una valoración humana y una selección previa para poder digerir un material como ese. Y no se puede.
En otras palabras, si quieren saber algo sobre mí, lo pueden saber todo (incluyendo mi libreta de ahorros, mis gastos, mis aficiones y mis pecadillos). Pero resulta prácticamente imposible que puedan saber si yo soy importante para ellos o no y, por tanto, que soy digno de ser vigilado. Les resulta muy difícil encontrar la aguja en el pajar (y esa es su debilidad), pero una vez encontrada, pueden saberlo todo sobre dicha aguja (y esa es su fortaleza). De momento. Ya se verá qué pasa en diez años y si tienen dólares para pagar tal Armada Invencible.
(Añadido el 12 de octubre: Hay una interpretación adicional de este delirio inútil por controlar y viene de Inglaterra. Hoy entra en vigor la ley que obliga a todo ciudadano que tenga alguna relación con niños -maestros, dentistas, porteros- a inscribirse en un fichero. Se trata de evitar casos en los que un portero resulta haber sido en el lejano pasado un agresivo pederasta. El fichero incluiría a uno de cada cuatro británicos, 11 millones de fichas. La interpretación de esta sobreactuación del gobierno sería la siguiente: quieren tranquilizar a la opinión pública -muy sensibilizada por la cuestión de los niños desde hace muchos años- y hacerles ver que están al tanto, vigilan y evitarán que se repita. ¿Con éxito? Dudo que con un fichero así se eviten cuando el problema está en otra parte y cuando va a ser complicado desarrollar el algoritmo que permita encontrar la aguja en el pajar). 
(Añadido el 13: también hay ficheros en Francia que se amplían aprovechando cualquier hecho luctuoso con impacto mediatico y tienen como diana a las izquierdas. Los Estados Unidos vienen desarticulando a las izquierdas desde el Red Scare)

sábado, 10 de octubre de 2009

Nobel de Economía

En todas partes cuecen habas. El Nobel de Economía, como el de la Paz, no fue pensado por Nobel y, probablemente, no le hubiera hecho ninguna gracia.. Por lo que cuentan, fue más un ejercicio de relaciones públicas del Banco de Suecia como el de la paz es un ejercicio de relaciones internacionales del parlamento de Noruega. Ninguno de los dos se concede por la Fundación Nobel. El artículo citado hace recordar lo dicho ayer sobre el de la Paz y Obama, Kissinger, Arafat, Peres y demás reconocidos pacifistas. Incluye la historia del Nobel de 1997 a dos economistas por haber inventado una cosa que, puesta en práctica por ellos mismos, resultó un fracaso descomunal.
In 1997, the award went to two economists – Robert Merton and Myron Scholes – who were supposed to have discovered a method of valuing derivatives that could reduce or eliminate risk in financial investment. When the hedge fund they ran (Long Term Capital Management) went bust within the year and had to be rescued by the US federal reserve, there was some embarrassment
Jürgen Schuldt, gracias al cual he leído el artículo del Guardian que cito, ha convocado un premio, lleno de humor, para el, la o los que adivinen quiénes obtendrán este Nobel que se anunciará el próximo día 12, fiesta de la Raza, by the way, o de la Hispanidad, o del Descubrimiento, o del Encuentro, o fiesta nacional de España, vaya usted a saber (táchese lo que no proceda).
(He dudado en etiquetar esta entrada como "Economía" o, como tal vez debería haber hecho, como "Política". He optado por lo obvio y no por lo sarcástico)

viernes, 9 de octubre de 2009

Nobel de la Paz

El día en que, con vergüenza ajena, me entero del Nobel de la Paz para Barack Husein Obama, la revista Foreign Policy publica los nombres de los que, a juicio de su autor,  David Kenner, deberían haber recibido dicho premio y no lo obtuvieron o no lo han obtenido, a saber, Gandhi, Eleanor Roosvelt, Vaclav Havel, el nigeriano Kan Saro-Wiwa, Sari Nusseibeh, rector de la universidad Al Qud, Corazón Aquino y el anticomunista chino Liu Xiaobo. La lista es discutible y hasta podrían entrar algunos nombres y podrían salir otros.
La concesión a Obama pertenece justo a lo opuesto: a los que lo han recibido y no deberían haberlo recibido. Pero ninguno como Henry Kissinger. Después de él, cualquiera puede ser premio Nobel de la Paz. Hasta Yasir Arafat.
No están locos estos noruegos, pero los caminos de los parlamentarios noruegos (que son los que lo conceden) no son los caminos de la paz. Ni, a lo que parece, recuerdan  la voluntad de Nobel.
(Añadido el 13: dos buenos comentarios al respecto, éste - hay que bajar hasta la entrada de Thomas G. Mahnken - y éste particularmente interesante viniendo de Johan Galtung, fundador de la "Peace Research" o los "Peace Studies")

Musulmanes en el mundo

Los declarados tales son casi una cuarta parte de la Humanidad. Es la conclusión a la que llega el Pew Research Center que añade este mapa en el que el tamaño de los países es proporcional al número de musulmanes que viven en él (redondeando hacia el millón más cercano, porque cada cuadrito es un millón, por ejemplo en España).



Obsérvense los 22 millones de la China (muy pequeña en proporción al resto y a sus tal vez 1.300 millones de habitantes, pero que son muchos millones).  Y 16 millones en Rusia. También hay que notar que el país con más musulmanes no es árabe: Indonesia. Y que Pakistán casi tiene tantos musulmanes como ... ¡la India!

jueves, 8 de octubre de 2009

Mentiras en política

Se trata de tres actividades diferentes: la propaganda, la descripción y la contrapropaganda.
1, La propaganda puede ser la de una larga lista que me envía un amigo con frases de políticos del Partido Socialista, ahora en el gobierno de España. Las doy por buenas aunque no vengan con la fuente (que siempre viene bien para ver el contexto del que se sacan) y mezclan aparentes errores con evidentes mentiras o engaños. Doy por supuesto que tal lista se ha confeccionado para convencer al electorado de que no deben votar a los socialistas ya que no son de fiar: mienten y algunos más que otros.
2. Lo primero que se me ocurre es una lista, aunque no tan larga, de frases de políticos del Partido Popular, ahora en la oposición en España pero en varios gobiernos autonómicos como el valenciano. Van de Aznar pidiendo que se confiase en él y que había armas de destrucción masiva en Iraq hasta las ocurrencias de Camps sobre si sus trajes habían sido pagados por otro o no. También aquí (y no voy a dar las fuentes) hay mezcla de errores y mentiras. Pero confecciono la lista (que no envío) para hacer ver que el problema no es el de los socialistas o los "populares" sino el de una clase política que, en campaña, dice lo que mejor le parece y, como están en campaña perpetua, acaban mintiendo con una frecuencia mayor de la que sería de desear en una democracia en la que el electorado decida con conocimiento de causa. No hay que exagerar. También Cicerón engañaba (eso sí, con mejor oratoria) y de eso hace mucho tiempo. Pero el caso es que la clase política (y no sólo la española) tiene esa tendencia a mentir que la hace tan digna de desconfiaza como, encuesta tras encuesta, parecen mostrar cada vez más electores.
3. Pero mi intento de completar la primera lista con una segunda que permita hacerse cargo del problema con que nos encontramos en muchas democracias y que es el de la mala calidad de la democracia debida en muy buena parte a la mala calidad de la clase política, tiene un riesgo evidente que también se observa en esta clase política: la de usar la segunda lista como una contra-lista. Si alguien habla de la corrupción del Partido Popular y se enumeran los elementos del caso Gürtel, siempre habrá alguien que hable de la corrupcíón del Partido Socialista y enumere los elementos del caso Filesa. Al grito de "y tú, más", la discusión consiste en lanzarse los cadáveres en los respectivos armarios.
Mal servicio a la democracia en 1, 2 y 3. Pero parecería obvio que lo que se pretende no es mejorar el sistema sino ganar en él y, para eso, todo vale. Ética política que, ciertamente, no tiene mucho que ver con la ética cristiana. Porque se miente (contra el octavo mandamiento) tanto al falsear la información que se da como al ocultar parte de la información que se tiene. Y el que venga detrás, que arree.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Empieza la guerra del dólar

Parece que, una vez más, los días del dólar como divisa internacional están contados. Los países BRIC y alguno más (europeo y del Medio Oriente), se habrían reunido para hablar de ello. Todas las demás guerras son de broma: esta es la de verdad. Que el gobierno de los Estados Unidos y su Reserva Federal tengan el privilegio de imprimir dólares sin efectos inflacionarios puede que deje de ser así. Se basaba en el comercio internacional en dólares, en particular en el petrolero, en la sed insaciable de dólares por parte de algunas élites (por ejemplo, en América Latina) y en las reservas de divisas en dólares. Esto último ya hacía tiempo que era menguante: cada vez se confiaba menos en el dólar y sólo la China se veía atada para maniobrar. El que en la reunión que cito estuviese el gobierno chino, es un dato a tener en cuenta. Y si la ola "anti-yanki" latinoamericana se trasforma en ola "anti-dólar", la cosa se pone fea para el billete verde aunque Venezuela sea el cuarto proveedor de petróleo de los Estados Unidos (dato a tener en cuenta también).
La verdadera pelea en este momento es la del dólar como moneda de referencia. El resto es anecdótico. Y el resultado que pueda tener esta pelea será espectacular. Dicho sea pensando en un país dolarizado como es el Ecuador, es decir, que tiene como moneda propia a la estadounidense.
(Añadido al día siguiente: Foreign Policy trae un artículo que añade, como he dicho, la cuestión del comercio y las reservas de divisas al tema del petróleo. Sin duda que son sabios y yo provinciano, pero me huele a intentar apaciguar a las huestes que ayer y hoy han estado nerviosas con el dólar. Guste o no guste, la economía, además de "fundamentals", es psicología y, por tanto, la confianza, el pánico, el nerviosismo, las prisas, la incertidumbre, el rumor en suma, cuentan tanto o más que dichos "fundamentals" y cuando la gente comienza a inquietarse, hay que tranquilizarla como sea. Hasta con teoría económica de esa que no ha funcionado ante la crisis).
(Y añadido a los dos días: los más interesados en que el dólar no caiga están en Asia que temen no poder exportar con tanta facilidad a los Estados Unidos y, en concreto la China, tiene demasiados bonos del tesoro estadounidense -es el primer tenedor de tales bonos-)
(Añadido el 9: Alberto Acosta, que de esto y de otras cosas sabe mucho, aconseja a su país el Ecuador que "tome distancias" frente al dólar)
(Añadido el 17: viene en Le Monde un comentario explicando por qué casi nadie -excepto los antiamericanos (frase sospechosa, pero que la usa)- desean que caiga el dólar y harán todo lo posible por mantenerlo. ¿Razón? TINA, There Is No Alternative. Pero que no haya alternativa no quiere decir que no se produzca).

Lo llamaban desarrollo

Sin comentarios
http://www.estrelladigital.es/ED/diario/235934.asp
Comienza a ser difícil asombrarse.

domingo, 4 de octubre de 2009

Codicia y avaricia

1. Dicen que uno de los elementos a considerar en la actual crisis ha sido la codicia y la avaricia de los "bancarios" en general, avaricia que se mantiene con los "bonus", contratos blindados y fondos de pensiones hiper-generosos con que se han dotado sin necesidad de pasar por juntas de accionistas y dejándolo en una partija dentro de los consejos de administración en la mejor de las hipótesis, cuando no ha quedado en una merienda entre altos ejecutivos sin control de nadie.
2. Al ir de Valencia a Alicante por la costa son bien visibles las brutales agresiones al paisaje producidas por la codicia y avaricia de los propietarios de aquellas tierras, de los agentes urbanizadores (una brillante idea del gobierno local), de los inmobiliarios en general, de los constructores y de los especuladores que compraban para vender más caro a alquien que compraba para vender más caro... hasta que el cuento de la lechera se terminó.
3. Probablemente esa agresión al medio ambiente y ese riesgo de quedarse sin agua en dos años (estos dos años que las pasadas lluvias garantizan como abastecimiento) hubiese sido imposible sin la sed insaciable de Bancos y Cajas de Ahorros de prestar en condiciones cada vez más leoninas con seguros y reaseguros que también se ha llevado por delante el tropezón de la lechera, con la diferencia de que aquí SÍ sabían la que se nos venía encima.
Con lo que volvemos al punto primero, el de la codicia y avaricia de "bancarios" en general.
Lo de la propiedad privada de los medios de producción se deja para los que no leen los periódicos porque ya poseen la verdad inmarcesible.

sábado, 3 de octubre de 2009

Diagnósticos

He ido al dentista porque se me había caído un trozo de emplaste en la parte superior derecha de mi boca. Ya echado en el potro de tortura se me ha ocurrido decir que resultaba curioso que con la caída hubiese disminuido una molestia sin importancia que tenía en la encía de la parte inferior izquierda. El dentista me ha dicho que ésa era precisamente la razón por la que debería haber ido a visitarle antes de que se cayese el implante y, de hecho, ha dedicado dos horas a la encía inferior izquierda y ha pasado olímpicamente del emplasta de la parte superior derecha que, dice, puede esperar lo que haga falta, mientras que lo otro, no.
Como nos gusta pegar la hebra, nos hemos puesto a filosofar sobre el autodiagnóstico. Con otros médicos me ha pasado no saber qué hacer, porque si dices "me duele esto", va a decir que hay que aguantarse y no ir al médico por tonterías, pero si le dices "me duele lo otro", te dirá, seguro, que no hay que esperar tanto tiempo para recurrir al médico. Mi amigo dentista (la única persona que consigue dejarme con la boca abierta) me ha reconocido que no tiene sentido el autodiagnóstico y que, si uno no sabe del asunto, lo más probable es que se equivoque. Y me ha puesto el ejemplo de un colega suyo, médico reputado (me ha dado el nombre), pero no odontólogo. Cuando mi amigo le preguntó que qué creía más importante si esto o lo otro, el médico demostró su ignorancia y no acertó ni una. Y era médico también. Qué no se podrá esperar del no-médico...
La mayoría de diganósticos que hacemos en la vida cotidana son sobre asuntos que desconocemos. Tenemos impresiones, sensaciones, informaciones fragmentarias y por terceros, manipulaciones, suposiciones... y de ahí construimos el diagnóstico. No hay más remedio: hay que diagnosticar. Pero tal vez tendríamos que ser algo más cautos al dar el nivel de certeza a lo que no puede, casi por naturaleza, tenerlo.
Como el tipo que venía ayer en el tren. Después de dos horas roncando de manera ostentosa, se dedicó, otras dos horas, a mostrar sus certezas absolutas ("que te lo digo yo") sobre casi todo lo divino y lo humano. Es un caso extremo, pero no creo que los demás nos alejemos demasiado de ese modelo. Ni en los ronquidos.

viernes, 2 de octubre de 2009

Prejuicios

Los prejuicios de los viejos cuestan más de quitar y, supongo, aumentan con el tiempo. Pero me imagino que los prejuicios de los jóvenes, varones por supuesto, son más fácilmente convertibles en violencia. La causa de la violencia no está en la testosterona, pero es obvio que ayuda.
Y ahora pasémoslo a la teoría de la conspiración, por ejemplo, la española. Uno escucha al PP y es obvio que la policía está actuando al dictado del gobierno para machacar al PP. Y uno escucha al PSOE y es obvio que la policía actúa a las órdenes de los jueces sin que el gobierno intervenga para nada. ¿Quién tiene razón? La respuesta dependerá de los prejuicios de quien contesta, más dispuesto a creer a unos y desconfiar de los otros o viceversa. Los argumentos que Perry Mason llamaría "pruebas circunstanciales" sólo son útiles para cimentar los propios prejuicios, es decir, eso que es anterior al juicio y que lo orienta en una dirección u otra. Así es la vida.

jueves, 1 de octubre de 2009

Petróleo para la China

Si la CNOOC, empresa petrolera -estatal, por supuesto- china, entra en la producción y distribución del petróleo negeriano, la presencia china en África (donde ya supera o se empata con los inversores estadounidenses) adquiere un nuevo tono.
No es de extrañar que haya manifestaciones en Nigeria contra tal presencia. Un paranoico se preguntará "a quién beneficia" que se dificulte la operación y un conspiranoico querrá saber "quién financia o promueve" tales manifestaciones. Que tienen base local, parece fuera de discusión. Pero que pueden tener "ayudas" externas es algo que no es enfermizo preguntarse. Y la respuesta sería: los Estados Unidos y su política de control del petróleo para garantizarse el abastecimiento el mayor tiempo posible y para controlar la distribución como fuente adicional de poder mundial. Como ambas cosas las puede suponer (y saber) el gobierno comunista chino, no me extraña que quieran garantizarse el abastecimiento el mayor tiempo posible y evitar que los Estados Unidos controlen una mercancía que, tarde o temprano, será escasa y, en todo caso, cada vez más costosa de extraer y conseguir.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Impuestos según convenga

Me referí el otro día a los distintos argumentos que juegan en anunciar y/o aplicar una bajada o una subida de impuestos.
Ahora tengo dos ejemplos: el de Merkel y el de Sarkozy.
Merkel hizo campaña electoral prometiendo, como los liberales-ahora en el nuevo gobierno-, rebajar los impuestos. Ahora dice que lo hará "cuando las circunstancias lo permitan", es decir, ad kalendas graecas. Si no sube los impuestos, tendrá problemas adicionales para pagar su deuda, contraída salvando Bancos y grandes empresas (eso se llama Estado del Bienestar para Ricos). Una cosa es predicar y otra dar trigo. En campaña todo vale. En el gobierno, algo menos. No podrá saltarse demasiado las promesas electorales, pero a estas alturas nadie piensa que un mitin sea un contrato entre el político y sus electores, así que se saltará las promesas probablemente, hasta que "las circunstancias lo permitan".
Sarkozy, para sus presupuestos del año que viene, va a aumentar unos impuestos y bajar otros. Inteligente. Los impuestos que bajan serán anunciados sobre los tejados a bombo y platillo como argumento electoral y los que suben serán puestos en práctica para mantener el estatalismo y, sí, sufragar la deuda del Estado en una tendencia disparada al alaza.
Si Merkel es un ejemplo de lo que podría pasar con el Partido Popular temporalmente en la oposición en España (una cosa es predicar y otra dar trigo), Sarkozy es un ejemplo de lo que podría haber hecho el Partido Socialista en el gobierno. Habrá que esperar a las próximas elecciones, cuando pierdan los socialistas y vuelva a haber un gobierno "popular", para ver en qué quedan unos y otros.

OTAN, de salida ¿qué?

El Partido Socialista (Obrero) Español hizo, estando en la oposición, una brillante campaña bajo el lema "OTAN, de entrada no". Con la ambigüedad calculada, a lo que parece, quería decir que no querían entrar o, también, que, de momento, que no lo tenían tan claro. Se entró con la promesa, de nuevo con los socialistas en la oposición, de que, una vez llegasen al gobierno, organizarían un referéndum para ver si era entrada o era salida.
Los socialistas llegaron al gobierno por la primera vez (después de muerto Franco, claro) y cumplieron su promesa del referéndum, sólo que ahora los que habían dicho que no, decían que sí. Felipe González amenazó con aquello de que si ganaba la salida, a ver quién era el guapo que gestionaba tal opción, que él, "sabiéndose" imprescindible, no lo iba a hacer y que mejor votar que sí. El joven socialista que había hecho campaña por el "de entrada, no", Javier Solana, terminó de secretario de la OTAN. Cosas de la vida.
Ahora les toca otro marrón. Rodríguez Zapatero había prometido sacar las tropas españolas de Iraq y en domingo (cosa poco católica, por cierto), justo el domingo siguiente a su triunfo electoral, decidió sacar las tropas de Iraq, razón por la que alguno de mis amigos pacifistas (no-españoles, no se crea) lo tienen en un pedestal.
Pero si la entrada en la OTAN había sido como resultado de complejas presiones de todo tipo desde el Mercado Común a ETA (le dediqué un librito al asunto), la salida de Iraq se hizo también con un precio: el de enviar tropas al vietnam del nuevo presidente estadounidense, que también querría sacar sus tropas de Iraq y que tiene que contentar al armamentismo con la guerra de Afganistán.
Entre una y otra hay diferencias. Lo de Iraq es cosa de los "gringos" explícitamente  y lo de Afganistán, formalmente, es cosa de la OTAN, esa institución que cumple ahora 60 jóvenes añitos.
Hay muchos motivos para suponer que la OTAN va a seguir existiendo otros 60, pero no todo está tan claro y Afganistán puede ser el principio del fin. Según una encuesta que citaba el Wall Street Journal, los partidarios de reducir o incluso de retirar sus propias tropas de Afganistán son en Rumanía, el 71%; en Polonia, el 68%; en el Reino Unido, el 60%; en Alemania, el 57%; en Italia, el 55% (y un gobierno dividido entre los que ya quieren irse y los que aguantan); España, 54%; Francia, 51%; Holanda, 50%; y los Estados Unidos, el 30 y creciendo. ¿Podría quedarse solo Obama?
Lo que ahora algunos como John Feffer piensan es que si Afganistán fue un desastre para el imperio británico y para el imperio ruso, ahora podría serlo, por lo menos, para el presidente Obama (su vietnam) y, con él, para la OTAN. Con tanto éxito sobre sus espaldas, incluído el de Kosovo, su ataúd sería el fiasco continuado de la guerra de Afganistán. Los chicos de la OTAN habían ido a lugares "amenos y graciosos", lejos de los enfrentamientos, pero los talibán y los señores de la guerra han extendido sus dominios y no hay más remedio que enviar más tropas para proteger las tropas que ya están desplegadas... con un aumento de ataúdes que vuelven a los países de origen generando un peso que, como bien vió Berlusconi, no es fácil de soportar por parte de un político en el gobierno y respecto a una guerra incomprensible para muchos, entre ellos yo.
Así que si, por fin, resultó que "de entrada, sí" y luego el pacifismo de los que creen que "si quieres la paz, haz la guerra" (y si defiendes la virginidad, no dudes en practicar cuantos más coitos mejor) les ha llevado a este callejón sin salida (porque no hay quien sea capaz de explicar en qué consistiría la "victoria"), los socialistas españoles podrían entrar en su segunda paradoja: defendiendo la OTAN y entrando en su estructura militar (que, si no recuerdo, no estaba previsto en el referéndum del "de quedarnos, sí"), colaborarían en el fin de la OTAN. Que, de entrada, no.

martes, 29 de septiembre de 2009

Plutocracia, teocracia

Es un lugar común hablar del "régimen de los ayatolá" en Irán, donde los Guardianes de la Revolución deciden quién va y quién no va de candidato a unas elecciones "libres" (libres de votar a uno o a otro, pero no libres como para que cualquiera pueda ser candidato). Es menos frecuente hablar del "régimen del dinero" en los Estados Unidos, donde los lobbies y las aportaciones dinerarias de las grandes empresas deciden no quién va o no va de candidato sino quién puede disponer del dinero necesario para llevar una campaña tan costosa como la de los Estados Unidos.
Open Secrets publica los datos. En el último ciclo político, los candidatos al Congreso que ganaron el escaño (de los 403 que querían ser reelegidos, 380 lo fueron) gastaron en media 1.372.539 dólares. Los perdedores, en media, gastaron 492.928. El Senado es un poco más caro: la media de los ganadores fue de 8.531.267 y la de los perdedores fue de la mitad (de los 30 que buscaron la reelección, 25 lo fueron, ya que lo "normal" es perpetuarse en el poder como un Uribe o un Chávez cualquiera).
Por supuesto, también aquí hay clases: para el Congreso, la campaña más costosa subió a más de 7 millones de dólares; para el Senado, a casi 22 millones.
Los Comités de Acción Política (los lobbies, PAC) estuvieron presentes, aproximadamente, con la mitad del gasto medio para el Congreso y con una cuarta parte para el Senado.
Estos datos también los ha comentado Tom Engelhardt que ha añadido un artículo de Arundhati Roy sobre qué está pasando con la democracia (y qué puede pasar en Cachemira entre la India y Pakistán).

Como se tendría que saber, España se encamina a ese sistema, sólo que se hará a la latino-católica y no a la anglosajona-protestante, es decir, se hará de tapadillo, con financiación ilegal de lobbies y empresas, amén de la corrupción política. Según Murphy, si algo puede empeorar, lo hará inexorablemente.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Nucleares, sí, gracias

Chomsky citaba hace unos días a Tucídides en un artículo de La Jornada que, como suele pasar, vale la pena leer. Decía Tucídides: Los fuertes hacen lo que quieren, y los débiles sufren como es menester.
Ahora véanse estas dos noticias que vienen juntas en el Financial Times de hoy, en Yon Kipur, día del perdón o del arrepentimiento:
  1. La India, que ya es potencia nuclear, va a aumentar su capacidad en ese terreno militar. De hecho, dice la noticia, va a disponer de una capacidad destructiva semejante a la de las grandes potencias y se corre el riesgo de una escalada armamentística con su vecino, también potencia nuclear, el Pakistán, con quien mantiene un viejo contencioso territorial. La India, por cierto, no ha firmado el Tratado de No-Proliferación Nuclear.
  2. La otra noticia, justo después de la anterior en la edición digital de dicho periódico, se refiere a Irán. Habla de las crecientes presiones sobre el gobierno de Teherán para que negocie su programa nuclear con la Banda de los Seis (las cinco potencias nucleares con poder de veto en el Consejo de Seguridad más Alemania). Desde Irán se sigue diciendo que su programa no está dirigido a la creación de armas nucleares (que todavía no tiene) y que respeta el Tratado de No-Proliferación Nuclear que sí ha firmado.
No es que Irán sea un país débil que "sufre lo que es menester", pero es comprensible que quiera ser un país fuerte para poder "hacer lo que quiera". Si hay confrontación nuclear entra la India y Pakistán, lo más que puede suceder es un "invierno nuclear" que acabe con una parte importante de la población mundial en el hemisferio norte, si no con toda. Una fruslería. Pero si Irán llega a ser potencia nuclear, Israel no se sentiría a gusto siendo la única potencia nuclear en la zona. Y eso sería intolerable, como es intolerable el armamentismo nuclear de Corea del Norte, tan cerca del ejército de los Estados Unidos en Corea del Sur y del Japón, aliado militar de los Estados Unidos hasta el punto de pagar las bases estadounidenses en el propio territorio.
Eso sí, hay una gran alegría por la propuesta de Obama ante Naciones Unidas sobre  el abandono de las armas nucleares. El Times of India lo cuenta con mucho desparpajo. Hay gente pa' to'. Y, por supuesto, hay una gran alegría, en la industria nuclear alemana-con fines pacíficos, por supueso- por el triunfo de Merkel y su coalición con los liberales: se acabó la moratoria que el antiguo socio en el gobierno, el SPD, había impuesto.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Vocabulario poco inocente

Mi primer salto al oír una palabra ha sido con el noticiario de una radio española de tendencia conservadora: se referían a Micheleti como "presidente de Honduras" y a Zelaya como "ex-presidente". Hay formas alternativas, como he podido oír en otra radio, algo menos conservadora (aunque todas lo son): Micheletti sería el "presidente de facto" y Zelaya sería el "depuesto presidente". Hay más posibilidades que se encuentran en la prensa escrita tanto en papel como digital: respectivamente, "golpista" y "presidente" o, por lo menos, "presidente accidental" y "presidente constitucional". El elegir una u otra es ya una declaración de principios y no viene tanto determinada por la realidad cuanto por la ideología de quien escribe o habla.
Y en un periódico español en papel leo que Ahmadineyad está dispuesto a permitir el acceso de la AIEA al "laboratorio clandestino". Ahí hay también una declaración de principios, pero es obvio que el susodicho laboratorio nuclear ya no es "clandestino". Lo fue: secreto, oculto, encubierto. Pero ahora el laboratorio es patente y público, cerca de la ciudad santa de Qom y con una serie de accesos bien visibles. Bien está que la Agencia acceda al laboratorio, pero no será ya (ni es) clandestino. Lo que, de momento, escapa a la observación es si el enriquecimiento de uranio es para conseguir energía o para construir bombas atómicas, que es un juicio de intenciones de momento aunque lo haga suavemente el New York Times, algo mejor que el español al que me estoy refiriendo (a todo hay quien gane, aunque la palabra sea "secret" o "covert"). Pero el laboratorio no es "clandestino".
Y eso que parece tan obvio, a no ser en caso de extremo pro-sionismo, deja de serlo en el caso de Honduras: cada una de las palabras es vista como obvia por sus defensores. Pero de inocentes, nada. Vuelvo a uno de mis textos favoritos que ya publiqué a propósito de la "globalización":¿Que vocabulario se terminará usando? Humpty Dumpty se lo contestaba a Alicia en el capítulo 6 de Alicia a través del espejo:
--No sé qué es lo que quiere decir con eso de la «gloria»-- observó Alicia.
Humpty Dumpty sonrió despectivamente.
--Pues claro que no..., y no lo sabrás hasta que te lo diga yo. Quiere decir que «ahí te he dado con un argumento que te ha dejado bien aplastada».
--Pero «gloria» no significa «un argumento que deja bien aplastado»--objetó Alicia.
-- Cuando yo uso una palabra --insistió Humpty Dumpty con un tono de voz más bien desdeñoso-- quiere decir lo que yo quiero que diga..., ni más ni menos.
--La cuestión --insistió Alicia-- es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.
--La cuestión --zanjó Humpty Dumpty-- es saber quién es el que manda..., eso es todo.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Calentamiento global

Le Monde de hoy publica la referencia a un estudio llevado a cabo por una institución dependiente del ministerio de ecología. Va en la línea del informe Stern y de los que periódicamente publica el IPCC de Naciones Unidas, pero sólo se aplica a Francia. Se trata, en los tres casos, de modelizar el comportamiento del medio ambiente en lo que respecta al agua, los bosques, las costas, canículas, la agricultura etc. y preguntar al modelo cómo reaccionaría si las temperaturas media se incrementasen, en media, una serie de grados. Estos modelos son, por definición, muy complejos y problemáticos. Complejos porque tienen que introducir numerosas variables y problemáticos porque nunca se sabe si se ha dejado fuera una variable demasiado importante y nunca se puede estar seguro de que la relación observada históricamente entre variables va a seguir en el mismo sentido y con el mismo peso. El artículo que cito es muy cauto en sus afirmaciones que recoge el informe que, por lo visto (no me he puesto a buscarlo), también reconoce que hay campos en los que la incertidumbre es máxima. Nada nuevo.
Pero lo que más me ha interesado es la reacción de un lector. Lo copio y lo pego:

Le Monde journal militant de la religion Réchauffiste... Quelle déception de voir le quotidien autrefois sérieux de Beuve-Méry promouvoir ces supputations pseudo-scientifiques à relent millénariste. Les uns "prévoient" une hausse des températures (de fait bienvenue pour la note de chauffage), les autres prophétisent carrément l’arrêt du Gulf Stream suivi d’hivers canadiens. Du grand n’importe quoi. Pour tenter d’avoir raison quoiqu’il se passe. Le plus rationnel est qu’il ne se passera rien.
 Frente a las matizaciones del periódico, la reacción desdeñosa de quien ve religión (religión del cambio climático) desde una postura mucho más extrema: rechaza el "pseudo-cientifismo", tacha de milenarista y termina con una afirmación gratuita: "lo más racional es que no pasará nada".
No tiene mucho sentido afirmar, sin más, que va a haber cambio climático. Pero el informe, tal como se cita, no lo afirma: simplemente calcula qué pasaría si cambiase la temperatura. Es racional, me parece. Lo que es irracional es negarlo sin más. Y si el informe está financiado por un gobierno (que puede encontrar interesante generar inseguridad en los ciudadanos para tenerlos más controlados), el negacionismo sabemos que está financiado por empresas que, en su cortoplacismo, no quieren que se hable de un asunto que podría reducir sus beneficios en el próximo trimestre. Y el que venga detrás, que arree. ¿Cuál es más religioso -en el mal sentido de la palabra-?

viernes, 25 de septiembre de 2009

Globalización y desglobalización

Un colega, "referee" para un artículo mío sobre el "auge y caída de la globalización", hace los siguientes comentarios para probar que sigue habiendo globalización y que es poco probable la desglobalización:
1. Para evitar o colapso do sistema financeiro, foi gasto um valor superior a toda o financiamento ao desenvolvimento do Terceiro Mundo durante mais de 50 anos. A salvação de empresas norte-americas e européias terá um custo muito grande para as finanças públicas e, especialmente, para políticas públicas destinadas às populações pobres e vulneráveis mesmo nos países centrais. A pesar disso, o sistema financeiro especulativo permanece sem controles. Inclusive, os CEOS e altos executivos continuam recebendo bonus milionários e golden parachutes mesmo quando as empresa não são rentáveis. O comportamento criminoso dos responsáveis pela crise não recebeu críticas públicas contundentes. Ou seja, a legitimidade do sistema não foi abalada.
2. As classes abastadas que aumentaram suas fortunas nos últimos 25 anos continuam com seus privilégios e pagam proporcionalmente menos impostos que os pobres.
3. Os paraísos fiscais que são estratégicos para a globalização neoliberal não foram afetados. Isle of Man, Gersey, Bahamas, Islas Cayman, Monaco, Liechtenstein, Luxemburgo e tantos outros continuam operando contas financeiras das grandes corporações internacionais.
4. As invasões militares dos Estados Unidos no Iraque e no Afganistão estão consolidadas.
5. A condenação do golpe de Estado em Honduras pelos Estados Unidos foi apenas verbal. A pressão sobre Cuba e Venezuela continua e o aumento das bases militares na Colombia é um exemplo de como o poder imperial continua se manifestando. A considerar, também, a recriação da IVª Frota Naval para atuar no Atlantico Sul.
6. A hegemonia cultural nas artes, no cinema e na música não foi abalada.
7. As práticas filantrópicas de ongs dos países centrais continuam prejudicando as populações nativas da África, América Latina e Ásia.
8. As grandes corporações não quebraram as patentes de medicamentos essenciais para o combate de doenças no Terceiro Mundo.
9. O dumping e o protecionismo do Primeiro Mundo no comércio internacional continuam existindo com muita força.
10. Persiste o patentamento genético dos recursos naturais no Terceiro Mundo o que trará custos muito altos para suas populações no futuro.
11. Estados Unidos e Europa Ocidental continuam sendo responsáveis por mais de 80% da poluição ambiental do planeta e, recentemente, “exportando” produtos tóxicos para o Terceiro Mundo ou jogando-o no mar da costa oeste da Africa.
12. Por fim, o mais importante: o modelo industrial intensificado pelas grandes corporações e baseado no hiperconsumo, no transporte individual e na exploração predatória da natureza não foi alterado.
A discussão sobre esses e muitos outros processos permite avaliar o real sentido da globalização ou de uma improvável “desglobalização”.
Dejando de lado las matizaciones que ya he hecho aquí sobre el caso de Honduras, no tengo ningún problema con las observaciones que hace el anónimo colega y que no afectan para nada a mi artículo. En él no sostengo que el sistema mundial esté dejando de funcionar con las reglas con las que viene funcionando estos últimos siglos. Creo, más bien, y como él, que algunas de las medidas que se están aplicando en esta crisis se hacen según esas reglas del juego, sin alterar su lógica básica.
Podemos discutir si el vaso está medio lleno o medio vacío: es cuestión de apreciación, no de hechos. Como lo de Honduras. Lo que sí puede verse es si el vaso se está llenando o vaciando y si, desde ese punto de vista, se están produciendo cambios importantes en el sistema. Se han producido en estos 25 años y se están produciendo ante nuestros ojos si no nos ciega la ideología o la inercia intelectual. Esos cambios podrían llevar a su cambio más profundo si hubiese grupos sociales con capacidad de producirlo. Pero que no los haya no quiere decir que el sistema permanezca inalterable. Sí que cambia y algunos de los sentidos en los que se ha usado la palabra globalización muestran hasta dónde se está cambiando. No en la lógica básica, pero sí en elementos relativamente importantes.
Lo que no tiene sentido es pretender que alguien monopoliza el significado de la palabra globalización o desglobalización, ambas suficientemente polisémicas como para desconfiar de los que afirman conocer el "verdadero" significado de la palabra. Diga lo que diga el DRAE, es cuestión de poder, como sucede con Humpty Dumpty y pongo a un lado de este blog con el dibujo de Alicia.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Impuestos

Un fantasma recorre Europa, por lo menos desde Alemania a la Península Ibérica: el de si hay que subir o bajar los impuestos, aunque unos lo hacen en plena campaña electoral y otros, más cautos, lo plantean con mucha antelación. Son varios los argumentos que se utilizan por parte de tirios y troyanos.
El primero es, obviamente, el electoralista. A (casi) nadie le gusta pagar más impuestos y hay que edulcorarlo de alguna manera para que no se convierta en un argumento para votar a los que dicen que los van a bajar y es de esperar que no lo hagan como papá Bush que, en su campaña para llegar a la presidencia, dijo aquello de "read my lips: no new taxes" y así fue: no aumentó los impuestos pero aumentó las tasas.
Lo segundo es el estatalismo, la idea de que el Estado debe resolver muchos problemas para lo cual necesita más dinero. El Atlántico divide a la OCDE en dos grupos: a un lado, los que desconfían del gobierno central y no quieren que se meta en asuntos para los que necesita más impuestos, por ejemplo, una reforma sanitaria. Al otro lado, los que esperan que el gobierno central les resuelva una gran cantidad de problemas sobre todo de seguridad, aunque no siempre estarán dispuestos a aportar dinero. Es lo que se llamó la "crisis fiscal del Estado": las demandas al Estado aumentan y la propensión a sufrargarlas mediante impuestos disminuyen, así que el Estado tiene que recortar gastos (normalmente sociales) para solucionar la necesidad de gastar más porque se lo pieden los electores y la dificultad de financiar ese gasto.
El tercer argumento, muy usado cuando se trata de subir impuestos, es el clasismo: que los que más tienen paguen más. Eso es, al fin y al cabo, el pacto del Estado del Bienestar: los ricos pagan más y los pobres no hacen la revolución porque les "gotea" (trikle down) la riqueza de "los de arriba" mediante lo que han aportado a las arcas de ese Estado del Bienestar. Como últimamente, en la crisis, el Bienestar ha sido para Bancos y grandes empresas, las afirmaciones clasistas suenan a vacías de contenido y, a lo más, se queda en un intento de recortar los "bonus" que reciben los altos ejecutivos de nuevo con dos modelos: el que los corta para todos (en realidad, que dice que los va a cortar, pero del dicho al hecho hay un buen trecho) y el que los vincula al beneficio (que es de sentido común: una empresa que tiene pérdidas no debería aumentar los ingresos de los que no la han sabido llevar bien).
Pero el argumento que más me interesa (y encuentro a faltar) es el de lo que llamaría el "democratismo". Muy sencillo: ni los tirios ni los troyanos pueden asegurar que su receta vaya a funcionar para salir de la crisis y ninguno asegurará que va a favorecer a "los de arriba". Nadie posee la verdad y la teoría económica, a estas alturas, no es una gran ayuda. Se puede argumentar con ejemplos (qué sucedió en tal sitio en tal año cuando gobernaba Pepito como efecto de los impuestos), pero los ejemplos no prueban nada aunque no sea más que porque no hay dos situaciones idénticas, son muchas las variables que intervienen y nadie puede asegurar, a estas alturas, que las políticas de oferta (neoliberales) son mejores universalmente que las políticas de demanda (keynesianas). Ni para un mismo país. Se hace, sí. Y es entretenido ver la discusión. Pero, para nuestra desgracia y nuestra suerte, sólo queda un remedio: el voto. Y si no funciona, se vota al otro sin garantías de que la nueva receta, en la nueva situación, funcione como habría funcionado en el caso de que los anteriores la hubiesen aplicado. La grandeza de la democracia es que se puede cambiar de errores gubernamentales. La debilidad es que hay que esperar a las siguientes elecciones, y más en países, como los Estados Unidos, en los que se producen con fecha fija.