domingo, 30 de noviembre de 2008

Hubo otras crisis

Hace unos pocos días Paul Krugman, en su columna del New York Times, hacía notar que esta crisis ha tenido precedentes y que, por tanto, todos los que dicen que se trata de "una crisis sin precedentes" anda o equivocados o mintiendo. Añado que me he encontrado, en años pasados, comentando con colegas economistas su extrañeza al ver que la crisis no se producía, cuando había todo tipo de indicadores de que vendría. Como el Fin del Mundo evangélico, no se sabía el día ni la hora, pero sí se sabía que vendría... excepto por los que tenían que tomar decisiones que prefirieron pensar que nada iba a pasar.
Un amigo me ha prestado The Coming of the New Deal, un libro de Arthur M. Schlesinger Jr, publicado en 1959. Una joya. Comienza con una cita de Maquiavelo, sobre lo difícil que es iniciar un nuevo orden de cosas y con la constatación de que la crisis que comenzó en 1929 no empezó a tener respuestas en los Estados Unidos hasta el 33-34. El libro trata, como su título indica, del New Deal iniciado por Franklin D. Roosvelt, aquella "refundación del capitalismo" que recuerda algunas cosas actuales.
Por ejemplo, que (pág. 4) "la principal prioridad fue el sistema bancario". Me suena. Y  que se hizo con un "corralito", con un "feriado bancario" y una legislación restrictiva (Emergency Banking Act). Tal vez, a medida que avance en el libro, encuentre alguna referencia al rescate bancario, pero me temo que es un punto más en el que no se ha aprendido mucho de las lecciones del pasado.
Otro ejemplo, "la confrontación entre nacionalismo e internacionalismo respecto a la política monetaria" y el patrón oro (pág. 195 y sigs.).
Espero llegar al capítulo VI sobre la trasformación del movimiento obrero y, en particular, al VII sobre el resurgir de la derecha.  Al fin y al cabo, estamos hablando de los años en que Hitler comenzaba su andadura, Musolini ya estaba en marcha y faltaba poco para la última guerra civil en España.
Robert Reich, que ha sido Secretario (ministro) de Trabajo y es profesor en Berkeley, habla de un "renacimiento" de Keynes. 
Es más que evidente que me faltan conocimientos de historia económica para entrar a fondo en el asunto, pero sí me parece que, dando por supuesto que la Historia no se repite ni en comedia ni en tragedia, algo se podría aprender del pasado. No para estar condenados a repetir los errores, sino para aprender a evitarlos. Aún así, se cometerán por necesidad. Somos humanos, es decir, sujetos de equivocación segura.
(En el próximo número del New York Review of Books Paul Krugman hace abundantes referencias al New Deal)
P.S. Un TomDispatch recoge algunas referencias más a Franklin D. Roosvelt en la prensa estadounidense de estos días, tanto "progre" como "conservadora").

sábado, 29 de noviembre de 2008

Más sobre Mumbai

Sigo haciéndome preguntas a partir de los periódicos, en este caso Le Monde,  que, además, cita prensa india con sus correspondientes enlaces.
La primera es común con otros medios: quiénes son estos. Sigo con mis dudas de ayer.
La segunda es más maliciosa: por qué tanto hablar del Taj y del Oberoi y no se habla casi nada de hospitales, estaciones, restaurantes o centros judíos atacados igualmente hasta un total de diez objetivos. Puedo suponer que, una vez más, "los de arriba" son los importantes y los que merecen foto y reportaje. En esta misma dirección está la constatación de que entre los casi doscientos muertos, sólo hay 22 extranjeros y, de ellos, sólo 4 estadounidenses (dos de ellos supongo que son los judíos asesinados en el Centro Judío). Falso, pues, que los atacantes buscaban anglosajones en general y estadounidenses en particular. Ni siquiera subiendo la cifra de estadounidenses a 6. Y si es eso lo que buscaban, fueron unos chapuceros. En cambio, han matado a banqueros, allegados a estrellas de Bollywood, periodistas y altos cargos de la policía antiterrorista. Todos indios, por supuesto.
La tercera, unida a la anterior, es que si es verdad lo que dicen que dice el detenido "de origen paquistaní", es aún más difícil de entender el asunto. Según dicen que dice, querían un 11-S indio y por eso quería que el Taj Mahal y el Oberoi saltaran en pedazos convertidos en cenizas. Pero, entonces, ¿por qué atacaron los otros lugares de los que se habla menos? Hay algunos buenos reportajes, como este en el Washington Post de ayer que sitúan estos atentados en el contexto de la política india, las campañas electorales en curso, los riesgos (afortunadamente no producidos) de reacciones violentas entre comunidades religiosas, la posible manipulación (tampoco producida) por parte los los políticos del Partido del Congreso (más secular) frente al partido Bharatiya Janata (más nacionalista hindú) y, sobre todo, el riesgo de caer en la misma trampa en que cayó el gobierno de los Estados Unidos con el 11-S: aumentar las detenciones indiscriminadas e ilegales, producir limbos legales (como Guantánamo), incrementar la vigilancia y represión de los "disidentes" y demás violaciones de derechos humanos que entran en la dinámica acción-reacción bien conocida. De hecho, el gobierno indio ya estaba en esas con los atentados anteriores, pero el riesgo ahora sería mayor: la gente que pide (ley y) orden, puede pedirlo a cualquier coste, incluído el de saltarse la ley o hacer leyes "ad hoc" que sólo agravan el problema como una Ley de Partidos.
La cuarta, de nuevo, es la participación exterior. Se ha llegado a decir que entre los atacantes había ingleses (de Leeds y Bradford), pero se ha desmentido. Se ha dicho que había "paquistaníes" o, en todo caso y como ya he dicho, "de origen paquistaní" que hablaban inglés (esto último no es nada raro: indios y paquistaníes de clase media y alta presumen de la calidad de su inglés; las muy numerosas lenguas locales se dejan para "los de abajo"). Todavía no hay respuestas.
La quinta, es la "calidad" de los ataques frente a la mala calidad de la policía local, el excelente equipamiento de que disponían (hasta un blackberry, por lo que cuentan, que tampoco es para asombrarse: en mi universidad lo tienen todos los cargos de la misma y pagado por la universidad), la soltura con que manejaban las armas, el despliegue milimetrado (esto último es algo más discutible y la prueba es que el asunto ya se da por zanjado en este sábado), la preparación que demostraban y el conocimiento del terreno "superior al que tiene la policía india" (?). Es lo que más lo asemeja al 11-S: no son unos mindundis enloquecidos sino personas que ponen muy fríamente sus medios para lograr...
...Y esta es la sexta: sigo sin tener claro qué pretendían estos relativamente pocos atacantes. Los medios están claros, pero los fines no. Por eso es tan difícil, además de rechazar los medios por cuestiones morales, rechazarlos por cuestiones empíricas: ¿llevan esos medios a sus fines? Lo que se dice sobre los fines no me suena verosímil: que se trata de poner dificultades al turismo, que se trata de dificultar el crecimiento económico de la India, que se trata de... Sólo hay un fin que me encaja: aumentar las tensiones con Pakistán siempre que se dé como única versión posible el que fue hecho por paquistaníes (o de origen paquistaní, aunque no necesariamente sus servicios de espionaje ni su gobierno) y se relacione con la disputa sobre Cachemira, asunto este último que se presenta como cosa de musulmanes-hindúes como si la India fuese hindú (es mucho más pluralista), aunque en el Pakistán el Islam sea mayoritario. 
Soy de los que piensa que el mayor riesgo para una confrontación nuclear (peligrosa para la especie por producir un "invierno nuclear") es el de la zona: la bomba "musulmana" contra la bomba "hindú". No es, pues, un asunto que quede distinto y distante, con independencia de las anécdotas de los políticos y empresarios españoles que se encontraban en los hoteles de lujo centro de una parte de los ataques. De todos modos, parece que hay una clara voluntad por parte paquistaní de evitar cualquier escalada, pero ya ha avisado de que si la hubiese, quitarían sus tropas en la frontera con Afganistán, que tanto interesa en la ocupación occidental de la zona, y las movería a la frontera con la India. Por su parte, el gobierno indio propone leyes más duras y un sistema policial parecido al FBI. 
Sea como sea, se trata de un caso más en el que se han proyectado los propios fantasmas y se han manipulado los detalles en función de los propios intereses a partir de una matanza, que es el único hecho cierto. Los muertos entierran a sus muertos.
(P.S. En el caso de que todos los atacantes fuesen paquistaníes, como se afirma desde el gobierno de la India, tendría que ser un argumento de tanto peso como el de que la mayoría de atacantes del 11-S en los Estados Unidos fuesen de Arabia Saudita).

viernes, 28 de noviembre de 2008

Bombay/Mumbai

Voy a especular como especulan los periodistas profesionales, es decir, voy a proyectar sobre un hecho violento espectacular (más de un centenar de muertos, centenares de heridos) las propias ideas sobre qué está pasando en el mundo.
De entrada, no me creo que haya sido Al-Qaeda por más que se diga que "tiene su estilo". Suena a residuos de una pasada campaña publicitaria para generar un enemigo de "Occidente" que unificara a los ciudadanos euro-estadounidenses bajo el liderazgo del líder máximo en su "guerra contra el terrorismo". Pero ese tiempo pasó. Al Qaeda creo que sigue existiendo, pero el uso que se ha hecho de su existencia y la manipulación a la que ha sido sometida parece que está en decadencia.
También me cuesta creer que hayan sido los paquistaníes como algunos altos cargos indios han anunciado con excesiva rapidez. Cierto que es una forma, semejante a la anterior, de arrimar el ascua a la propia sardina y conseguir unificar a la población india frente a un enemigo exterior. Pakistán claro que existe y es bien sabido que atraviesa una profunda crisis económica, política, cultural y militar y puede tener la tentación de proyectar sus problemas internos hacia el exterior para lo cual la disputa fronteriza con la India puede ser sumamente útil. Pero me cuesta creer que hayan sido los paquistaníes. Más me parece que es fruto de manipulación india el afirmarlo.
No tengo claro que se trate de una agresión xenófoba. Es cierto que parece que los ataques hayan buscado a estadounidenses e ingleses, a extranjeros en general, incluyendo empresarios y políticos españoles que se encontraban en los hoteles de gran lujo objeto de las bombas, los disparos y los secuestros. De pasada, añadiré la rapidez con que sólo algunos de los políticos han podido salir de la India que contrasta con la lentitud con la que han salido (o no han podido salir) otros. 
Mi prejuicio me lleva a pensar en una agresión clasista. Me explico. En esos hoteles se reune la alta burguesía india (no se olvide que hay varios indios entre las 25 primeras fortunas del mundo, según documenta la revista Forbes y he contado aquí más de una vez) y esa burguesía pertenece a la misma clase que la burguesía que les visita. La visión del problema en términos de razas, lenguas o nacionalidades es engañosa: son élites a escala mundial en un país que se está haciendo cada vez más desigual, en el que sigue habiendo masas de población en la miseria más absoluta, donde se producen suicidios masivos de campesinos ante su situación económica desesperada y donde, con algunas excepciones en algunos Estados de la federación india, la clase política practica el divisionismo por otros criterios. El Baratiya Janata es un partido hinduísta que hace de la religión un criterio divisor... que oculte la división, la brecha, que se está produciendo en un país que puede crecer al ritmo del 9 por ciento (nada de recesión por el momento) pero que tiene la característica de que esa media oculta que algunos se están enriqueciendo muchísimo más que otros mientras otros se está empobreciendo más de lo que lo estaban.
La violencia de este tipo puede tener objetivos. Políticos normalmente: conseguir llamar la atención sobre un asunto, intentar cambiar el comportamiento de una clase dirigente, dificultar las relaciones diplomáticas (es decir, económicas) con otros países como los Estados Unidos, Reino Unido o Israel... Pero también puede tener motivaciones ajenas al objetivo político, sea el que sea. Frustración, desesperación, angustia, exasperación, tormento, temor a la marginación o a la exclusión... 
Los pobres no suelen practicar esta violencia, pero la pobreza es un caldo de cultivo para que se practique. El miedo a la pobreza es mal consejero.
Sin embargo, hay algo que me hace dudar de mi propia especulación (que no es más que eso: especulación, pero yo lo reconozco). Y es lo aparentemente bien preparado, organizado y desarrollado que ha estado el caos. 
Nada de "choque de civilizaciones" ni de yihadismo, por más que aparezcan estos mujaidines, pero locales. Terrorismo local, pues, en mi opinión ignorante, pero con ayudas externas. El problema es de quién. Y no excluiría a nadie. Ni a los servicios secretos de los Estados Unidos. Y, si me apuran, visto qué ha pasado con algunos judíos en Mumbai, tampoco excluiría al Mosad, experto en producir inquietudes a los judíos que viven fuera de Israel para moverlos a emigrar a la Tierra Prometida y legitimar así la ocupación de nuevos territorios basándose en la "presión demográfica" (lo hicieron con Pamyat,  en Rusia).
Eso sí, en algunos periódicos españoles se mantiene la costumbre de llamar Bombay a la ciudad cuyos habitantes prefieren llamar Mumbai. Bombay les suena a la palabra usada por los colonialistas ingleses y por eso la rechazan. El argumento para usar Bombay en el sentido de que es la palabra que se ha utilizado habitualmente en castellano (supongo que es lo que dice el diccionario panhispánico de dudas) oculta el hecho de que se usó como colonialistas o asimilados sin pedir permiso a los habitantes "de raza inferior". Pero esa es otra historia.
(P.S. Veo que no soy el único paranoide que no descarta la hipótesis del Mossad o de los servicios secretos estadounidenses como involucrados en el asunto. Eso sí, son iraníes)

jueves, 27 de noviembre de 2008

Los mil cortes

A los países del Norte en general y a su potencia hegemónica, los Estados Unidos, en particular les crecen los enanos. Son pequeños fracasos, pequeñas decisiones en partes muy dispersas del Planeta que, en la medida en que se van acumulando, pueden llegar a tener efectos catastróficos o, como antes se decía por parte de los marxistas de catecismo, producir un salto dialéctico de la cantidad a la calidad. Ahora los países del ALBA (Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) más el Ecuador han decidido dar los pasos para la creación de una moneda común, el SUCRE (Sistema Único de Compensación Regional). No se sonría. El euro comenzó como ECU, unidad de cuenta europea y hay propuestas para una ACU, unidad de cuenta asiática, para las transacciones entre países aliados económicamente al margen (o en contra) del dólar. 
No hace falta especular mucho para comprender el interés ecuatoriano por una moneda alternativa al dólar. La dolarización (el que la moneda corriente en el Ecuador sea el dólar estadounidense) pudo haber tenido efectos anti-inflacionarios, pero da a los Estados Unidos una capacidad de maniobra excesiva mientras deja a los ecuatorianos sin posibilidad de política monetaria (devaluaciones para mejorar las exportaciones, por ejemplo). El SUCRE (al fin y al cabo, es el nombre de la moneda ecuatoriana que precedió al dólar) puede ser una buena alternativa para que el país se des-dolarice. El presidente Correa no fue muy partidario de la dolarización y tal vez haya visto aquí una buena salida para cumplir con su propósito sin grandes traumas.
Pero si el proyecto llega a buen término, los Estados Unidos habrán perdido un pequeño apoyo más a la capacidad que tienen de imprimir moneda sin efectos inflacionarios ya que la demanda de su moneda excede con mucho a su economía. Ecuador, por ejemplo.
Entiéndase ahora por qué Ahmadineyad y Chávez, intentaron que la OPEP decidiese abandonar el dólar como moneda de transacción. 
Muy crudo lo va a tener Obama. Entre la herencia de Bush y el contexto internacional que se está alterando profundamente, lo va a tener difícil para satisfacer a los que le financiaron la pre-campaña, las primarias y la campaña propiamente dicha. Alfredo Jalife-Rahme e incide en la posibilidad del hundimiento del dólar (que podría ser sustituido por el "amero", moneda común con el Canadá y México y que explica el interés del Ecuador por salir del barco que se desvanece) y la balcanización de la Unión Europea. 

Thanksgiving

Una página en un periódico estadounidense resume algunos de los problemas de fondo. Por un lado, hoy es gran fiesta en los Estados Unidos, el Día de Acción de Gracias en el que los Padres Fundadores celebran el comienzo de su caza de indios y consiguiente expolio de los territorios de éstos, por aquello de que eran salvajes y no iban a saber organizar su vida como los puritanos ingleses que llegaban con el MayFlower. Es obvio que esta es mi versión: la versión oficial es otra aunque también con sus fallos: es la de la acción de gracias de un pueblo que sabe que en ese territorio se dan las condiciones para la realización del Sueño Americano. Vale. De acuerdo. Me retracto.
Art Buchwald, un reconocido humorista estadounidense que estuvo escribiendo en el International Herald Tribune hasta prácticamente su muerte, publicaba todos los años una columna (en inglés, por supuesto), pero plagada de palabras francesas para el dia de la MerciDonant. En ella reconocía que era el único día en que los estadounidenses comían mejor que los franceses. Ya se sabe: pavo (excepto los dos indultados por el presidente de turno) y todo tipo de acompañamientos culinarios, guarnición, postres...
Pero observo el banner que hay en la página del susodicho periódico. En él se hace publicicidad del "Detroit Rescue Mission Ministries", una ong muy organizada, con su página web como mandan los cánones. Se solicita un donativo de 1,99 dólares para pagar la comida de este Thanksgiving. Un donativo de 19,90, se dice, ayudará a dar de comer, en este día tan señalado, a los sin techo, pobres de solmenidad, abandonados, marginados de los que cuida el DRMM. Todo un símbolo. Porque van a aumentar. De hecho, el gobierno federal reconoce que se ha alcanzado un récord histórico en la demanda de "food stamps", la ayuda para que los estadounidenses que lo necesiten puedan comer: 140 dólares al mes en efectivo y 140 más en cupones canjeables por comida. 36 millones de hambrientos.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

CIA 2025

He contado aquí las dos versiones anteriores. Con algo más de detalle la que se refería a 2020. Se trata de los ejercicios de prospectiva que lleva a cabo la CIA. Este año es particularmente etnocéntrico. Tal vez por eso los periódicos españoles le han dado mayor relieve que en ejercicios anteriores. Manteniendo la estructura cuatripartita de los ejercicios anteriores, los escenarios serían:
  
1.      Un mundo sin Occidente en el que las nuevas potencias suplantan a occidente como líderes de la escena mundial.
2.      Sorpresa de Octubre en el que se produce el impacto de la falta de atención al cambio climático ampliando las opciones para el mundo bajo forma de impactos inesperados 
3.      Los BRIC se queman, es decir, disputas sobre las potencias mayores sobre recursos vitales, en particular entre la China y la India (Brasil y Rusia son los otros dos componentes del grupo BRIC) 
4.      La política no es siempre local en el que redes no-gubernamentales emergen para establecer una agenda internacional sobre el medio ambiente con lo que eclipsan a los gobiernos.

El informe completo está aquí (en inglés, of course). Y digo lo de etnocéntrico porque si usted no está muy versado en estadounidología, lo de la "sorpresa de octubre" le sonará a chino y, probablemente, no capte la ironía de que "la política no es siempre local". Lo de la sorpresa se sefiere a una relativamente frecuente costumbre de los presidentes estadounidenses de montar algún numerito en el octubre que precede al noviembre electoral para "mover" a la opinión pública en la dirección que le conviene. Manipulación se llama en otros lugares. Lo de la "política local" se refiere a un dicho de Tip O'Neil que fue "speaker" demócrata del Congreso durante diez años y que quería decir que todas las decisiones de los congresistas eran locales, es decir, que tenían como fuente y destino a sus respectivas circunscripciones (ventajas y desventajas del sistema mayoritario uninominal: el representante es responsable ante sus electores, no ante su partido). 
Pero lo que queda claro en todo el asunto es que los expertos de la CIA dan por cierto que los Estados Unidos pierden peso a escala mundial mientras asciende el peso de Oriente: se trata de un mundo menos "occidental", es decir, menos estadounidense. 
Interesante, en todo caso, la lista de "relativas certidumbres" de las que levanta acta el informe en su página iv. Se acabó la unipolaridad.

Pobre China

Me resulta enternecedor cómo los periódicos informan sobre las previsiones que hace el Banco Mundial sobre el crecimiento económico de la China. Ya conté el regustillo que parecía desprenderse al informar que este último trimestre "reduciría" su crecimiento de un 9,7 por ciento a un 9. Espantosa situación. Ahora el Banco Mundial anuncia que para 2009 el crecimiento podría reducirse a un miserable 7 por ciento. Horrible. 
Otra cosa es los crecimientos que se esperan para los países centrales (los Estados Unidos, la Unión Europea y el Japón): casi todos decrecerán, que eso es al fin y al cabo la recesión: dos semestres seguidos con crecimiento negativo. 
¿Pobre China? Pobres países centrales. Aunque, eso sí, tendrá que plantearse la China a quién va a vender sus productos. 
Tal vez estemos en plena desglobalización, pero eso no significa que no haya interconexiones importantes. En lo financiero, evidentes. Pero en lo comercial, aunque en menor medida, también.

martes, 25 de noviembre de 2008

Prioridades capitalistas

Si uno sólo puede hacer una cosa, eso que haga no significa nada. Pero si tiene que optar entre dos cosas que puede hacer y elige una, esa elección es un buen instrumento para conocer sus prioridades y los criterios que utiliza para decidir. Si uno sólo sabe hacer una cosa y resulta buena, no por eso es bueno. Puede ser, sencillamente, un pánfilo. Únicamente cuando alguien sabe/puede hacer varias cosas y elige una es cuando sabemos lo que realmente es. El Institute for Policy Studies acaba de publicar un informe sobre las opciones que se abrían ante los Estados Unidos y la Unión Europea. El que quiera vérselo, está aquí y hay que buscar el pdf de "Skewed Priorities". 
Creíamos que no había dinero para luchar contra la pobreza y para apoyar los magros esfuerzos en los países periféricos en pro del medio ambiente. El siguiente gráfico es una exageración. Pero igual significa algo:


La primera columna se refiere a los cuatro billones de dólares que han dedicado al rescate bancario. La segunda a los 90.000 millones que ha dedicado a la ayuda al desarrollo y la tercera barra se refiere a los 13.000 millones dedicados al apoyo a proyectos de defensa del medio ambiente que pueda influir en el "cambio climático". 
A mí me parece que es un buen ejemplo de lo que es el capitalismo, es decir, la primacía del capital por encima de cualquier otra consideración. 

lunes, 24 de noviembre de 2008

Lukoil y Repsol

Ya comenté lo de Gazprom. Ahora le toca a Lukoil.
Primero, que los pobres no han podido recuperar Qurna Occidental 2, de donde sacaban petróleo en Iraq. No hace falta que diga por qué. Pero recuerdo que el arbolito que acompaña este blog es precisamente de Qurna, donde hay quien cree que estuvo el Paraíso de los judeocristianos y donde hay un montón de petróleo, más importante que el paraíso.
Segundo, que el 6 de noviembre hubo un aucerdo, ante Medvédev y Berlusconi, Lukoil mediante, para crear una empresa mixta en Sicilia que podría exportar a España. La presencia mediática de Berlusconi en España debe ser tenida en cuenta para lo que sigue más adelante en este post.
Tercero, Lukoil lleva muy adelantados sus acuerdos con Venezuela para una posible integración en uno de los lugares con mayores reservas (aunque no sean convencionales).
Cuarto, el principal acreedor de Sacyr (al borde de la quiebra y que quiere vender cuanto antes) es el banco de Santander.
Quinto, que parece que se nos había olvidado quién privatizó Repsol y por qué y si creía en el libre mercado y la globalización. El inefable Blanco se ha encargado de recordárnoslo.
Y sexto, que no está tan claro que se trata de una empresa "española" si se tiene en cuenta la composición de su accionariado. Claro que está Sacyr (o estaba) y la Caixa (¿catalana?), pero también está Pemex y otros accionistas extranjeros. Por lo menos eso aparecía como datos para la asamblea de hace un par de años. He visto datos posteriores, pero no los he copiado, pero se mantiene la fuerte presencia no-española.
Vamos ahora a cómo reflejan los titulares españoles un asunto tan complicado:
Primero, el 21 de noviembre.
El País, "El Gobierno entreabre la puerta de Repsol a los rusos de Lukoil". Inefable ese "entreabre".
ABC, "El Gobierno y La  Caixa abren las puertas para que la rusa Lukoil entre en Repsol". No "entreabre" sino "abre" y no sólo el gobierno sino también la Caixa. Pase.
Pero ahora viene lo bueno: "Zapatero admite que un oligarca aliado de Putin compre Repsol". Naturalmente (¿naturalmente?) se trata de El Mundo (¿no tenía algo que ver Berlusconi en el accionariado del periódico? Ni idea).
Al día siguiente, la cosa sigue:
El Mundo, "Lukoil se hará con Repsol sin tan siquiera invertir un euro".  No está mal.
Ahora el ABC: "Lukoil negocia con los bancos asumir la deuda de Sacyr para entrar en Repsol".
Y El País "Lukoil acepta la condición de que Repson siga dirigida por españoles".
¿A dónde quiero ir? Pues a la evidente conclusión de que si se quiere saber de qué va un asunto, lo último que hay que leer es el titular. Los seis que he reproducido son de primera página y algunos a varias columnas y como gran titular de apertura.
El asunto es, como se ve, muy complicado y tiene muchas ramificaciones que se me escapan y ya se me escaparon cuando lo de Osetia y Georgia. Los periódicos juegan sus juegos no precisamente informativos sino desinformativos. Como siempre, sin perspectiva (los antecedentes) y con simplificaciones que pueden ser engañosas: lo de que será dirigida por españoles es tan significativo como que Lukoil se hace con Repsol. Y usted elige el periódico y, por tanto, la realidad.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Alta traición de Bush

Un muy buen amigo en el que confío me ha enviado dos recortes del New York Times que me han hecho saltar del asiento. El primero explica con todo lujo de detalles un hecho trascendental en la historia de los Estados Unidos y, me atrevería a decir, de la Humanidad: George W. Bush habría sido acusado de alta traición y un juez habría aceptado la demanda. Razones, muchas: mentiras, engaños, manipulaciones y hasta, si me apuran, corrupción, sobre todo a propósito de Iraq. Delitos de los que ya he dado buena cuenta aquí y que por fin encuentran su castigo o, por lo menos, la probabilidad del castigo (queda por ver qué sucede con el juicio).
La segunda noticia es igualmente impactante: los Estados Unidos y su coalición dejan definitivamente Iraq y Afganistán y dejan el "embolao" en manos de Naciones Unidas. Se podía esperar lo primero ya que el gobierno iraquí está cada vez más duro respecto a la presencia de tropas estadounidenses en su territorio y, en concreto, en las ciudades, ejército que, encima, el gobierno estadounidense impide sea llevado ante los tribunales por los muchos desmanes cometidos por la soldadesca.  Lo segundo puede ser una forma de zancadillear a Obama que ha prometido aumentar la presencia en Afganistán.
Me ha extrañado el origen informático de la noticia (nytimes-se), pero habituado a la página web del New York Times, y sabiendo que mi amigo me envía materiales generalmente de primera calidad, me lo he creído. Bueno, no me lo he creído del todo. Pero me lo he creído. Sin excusas.
De repente se me ha encendido una lucecita (y no precisamente la de El Pardo) y he recordado una broma que ese Times habría gastado hacía poco. He vuelto a los textos y he visto la fecha de publicación de ambas noticias: el 4 de julio (hasta ahí, ningún problema, aunque es extraño que un par de noticias de ese calibre no hayan tenido más eco) pero ¡de 2009!. El 4 de julio (además del aniversario de mi cátedra) es la Fiesta Nacional de los Estados Unidos (y por eso me acuerdo de lo de mi cátedra), y lo de 2009 es, obviamente, una broma.
¿Por qué me lo he creído? Por lo que normalmente nos creemos casi todo: por confianza en la fuente. No podemos verificar todo lo que nos rodea. Casi me atrevería a decir que no podemos verificar casi nada. Así que lo que creemos es porque confiamos en quien nos lo dice. Y yo confío en mi amigo y, a pesar de que me ha tomado el pelo de manera miserable, seguiré confiando en él. Pero he aprendido una lección: hay que leer todo el texto desde el principio al final. Como lector de lectura rápida, me salto esos engorrosos detalles de la fecha de publicación y, normalmente, el autor del reportaje. Pues no: hay que leerlo todo. Y, segunda lección, hay que dudar más. He dudado, pero no suficientemente. Demasiada poca duda y nada metódica.
Dude, pues, de lo que yo le diga y ganaremos todos. La credulidad puede ser muy peligrosa para la especie humana ("el miedo a la libertad" cabalga de nuevo) y eso a pesar de que no tenemos más remedio que ser crédulos ya que no podemos contrastar casi nada directamente. Así es la vida.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Percepción, no corrupción



Un año más Trasparencia Internacional proporciona el Índice de (PERCEPCIÓN) de la Corrupción. Lo que pongo en paréntesis es lo que los medios suelen poner igualmente entre paréntesis: no es un índice que mida cuánta corrupción hay sino un índice que dice cúanta corrupción se ve.  Como esto último es demasiado complicado, los medios se van a lo del "Índice de Corrupción" y se olvidan de que es de percepción de la misma.
No es un asunto secundario. Se puede percibir mucha y haber poca y, viceversa, percibir poca y haber mucha. España, este año, ocupa un puesto 28 después de haber ocupado el 25. Estas olimpiadas no significan mucho, pero eso es lo que hay.
En general, en los países ricos se percibe menos corrupción que en los países pobres. Lo cual no quiere decir que en unos haya menos corrupción que en los otros sino que se ve menos. Imaginemos un país en el que hay mucha "mordida", "jeitinho", "pipriska" cotidiana: los polícias de tráfico piden sus "donativos" a cambio de no poder la multa, los aduaneros exigen un "peaje", los funcionarios "agradecen" que se "aceite" el procedimiento administrativo y así sucesivamente. Sin duda que se trata de un país pobre. 
En cambio, imaginemos un país limpio e impoluto a esa escala cotidiana que, además, es muy pequeña escala, porque no va a implicar más de unas pocas monedas. En ese país podría producirse, a gran escala, un connivencia entre los grandes empresarios y la alta política de forma que los gobiernos (del color que sea) conceden un trato de favor a esas empresas. Por ejemplo, contratos a dedo, que se incumplen y que, encima, tienen sobrecostes, que ya sería el colmo. El dinero que movería esa corrupción puede ser de miles de millones de dólares en cada movimiento.
¿Cuál de los dos países, el Ecuador o los Estados Unidos, es más corrupto? Podemos discutirlo. El primero tiene "democratizada" la corrupción (uso del cargo público para el propio lucro) mientras que en el segundo se reserva a unas pocas personas bien situadas. No sabemos, en cambio, cuál de los dos casos es más dañino para el Estado y para los ciudadanos, ni sabemos a cuánto asciende la suma total de dinero ilegal e ilegítimo. Sí sabemos que el Ecuador aparecerá en peor lugar si se trata de PERCEPCIÓN de la corrupción mientras que los Estados Unidos aparecerá, si no entre los buenos-buenísimos, pero sí cercano a los limpios-limpísimos. Si España está este año en el 28, los Estados Unidos están en el 18 y el Ecuador en el 151 sobre el total de 180.
Todo ello sin volver a mi eterna cantinela: la corrupción es cosa de dos (como el tango). Hay un corruptor y un corrompido. Y no es aventurado pensar que, para la gran corrupción, la de los equipamientos, las armas y las infraestructuras, hay más corruptores en los países ricos aunque en los países pobres (empobrecidos) haya más corruptos. 

viernes, 21 de noviembre de 2008

Piratas y corsarios

Uno puede tener un sesgo hacia "los de abajo" y pensar, en el caso de los piratas del Golfo de Adén y alrededores, que no se trata de tales sino de gente que defiende su pesca frente a los esquilmadores extranjeros. Algo hay de verdad. Los países centrales (en particular el Japón y España) recorren los mares sobre-pescando y agotando los caladeros. Dicen estar en su derecho porque, a partir de no-sé-cuántos kilómetros (distancia decidida por ellos, no por los pobres), el mar es suyo, es decir, de sus potentes barcos que pueden llegar hasta allí mientras que los pobres tienen que contentarse con los peces que se despisten y se acerquen a la costa al alcance de las artes artesanales de los menos pudientes y poderosos. Así que hay que enviar la Armada Invencible para proteger no el medio ambiente ni los derechos legítimos (aunque no sean legales) de "los de abajo" sino "nuestros" intereses, es decir, los intereses de los "nuestros" aunque acaben con la pesca en el mundo. 
Esa es una versión. La otra es que los piratas han encontrado un interesante medio de conseguir dinero y es el secuestro. Si lo que secuestran es un petrolero y cosas parecidas, el elemento romántico de piratas defendiendo a los pobres queda, por lo menos, bastante reducido si, como sucede ahora, se contentan con pedir 25 millones de dólares de rescate por el Sirius Star
Y reducido a un acto más de piratería como el que han ejercido los altos ejecutivos de las empresas financieras y aseguradoras estadounidenses. La diferencia es que a estos piratas no sólo no van a ver cómo se envían barcos para detenerlos sino que se les envían dineros para que puedan seguir "con diez cañones por banda, viento en popa, a toda vela". Eso es lo que se llama desigualdad.
Y ahora vendrán los expertos en derecho internacional (público) y me explicarán que estas cosas se refieren al derecho del mar. Vale. Pero permítaseme la metáfora y distingamos entre pirata y corsario. Digamos que los que secuestran barcos para su lucro son piratas según predica la inefable Wikipedia:
La piratería es una práctica, probablemente tan antigua como la navegación misma, que consiste en que una embarcación privada o una estatal amotinada ataca a otra en aguas internacionales o en lugares no sometidos a la jurisdicción de ningún Estado, con el propósito de robar su carga, exigir rescate por los pasajeros, convertirlos en esclavos y muchas veces apoderarse de la nave misma. Su definición según el Derecho Internacional puede encontrarse en el artículo 101 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar
Y que corsario es otra cosa... ¡según el color del cristal con que se mira! Drake era pirata para los españoles y corsario para los ingleses, ya que
los corsarios, un marino particular contratado que servía en naves privadas con patente de corso para atacar naves de un país enemigo. [...] Sin embargo, el disponer de una patente de corso sí ofrecía ciertas garantías de ser tratado como soldado de otro ejército y no como un simple ladrón y asesino; al mismo tiempo acarreaba ciertas obligaciones.
Los ejecutivos de las financieras a las que han hecho quebrar llevándose los resultados de unos magníficos contratos blindados (mientras defendían el despido libre para los demás y que justo el día en que quebraban se iban a jugar al golf en un lujoso "entourage"), no son, técnicamente, ni piratas ni corsarios. Pero, metafóricamente, podemos dejar lo de piratas para los que secuestran petroleros (y ya no sólo pesqueros, perdiendo así el halo romántico) y lo de corsarios para los que secuestran mis ahorros, aunque mantengan el halo romántico de creadores de riqueza y tiburones de Wall Street. Al fin y al cabo, hay películas sobre unos y otros y éstas se parecen más de lo que uno está dispuesto a reconocer. Entre "Wall Street", la película del 87 que ahora sería políticamente incorrecta, y los "Piratas del Caribe" percibo algunas intrigantes analogías. Políticamente incorrectas, por supuesto. En todo caso, no mucho en común con "Moby Dick", mi querido Ishmael.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Obama: comienzan las rebajas

Los grupos pacifistas estadounidenses comienzan a preocuparse por los nombramientos de Obama. Su análisis tiene datos preocupantes: la mayoría de miembros del futuro gobierno Obama son, en terminología estadounidense, "halcones", no "palomas", y han apoyado las medidas bélicas del gobierno Bush saliente. Todo ello por no hablar de la doble nacionalidad de Emmanuel, su jefe de gabinete, estadounidense e israelí. Sin necesidad de ser pacifista, hay motivos para pensar que no va a haber mucho cambio, sobre todo viendo cómo aparecen hasta  neoconservadores, clintonianos belicistas y gente sospechosa de ser más del "establishment" que el "establishment" mismo.
Que le insulte y menosprecie el supuesto Bin Laden no es importante, por muy desagradable que sea el asunto. Pero que frustre las esperanzas de un cambio importante (un cambio de estilo, un cambio de época) sí que sería importante. Los entusiasmos pre- y post-electorales ya se van calmando y la constatación de los márgenes en que se mueve la política estadounidense se impone por encima de los deseos, de la infantil omnipotencia de las ideas típica de las campañas electorales y ese "wishful thinking", pensamiento ilusorio, pensamiento en el que predominan los deseos sobre los datos, que tantas veces ciega a los mortales para que los siglos venideros tengan algo que contar.
De alguna forma, una campaña electoral (y más una de tanta calidad manipuladora como la de Obama) se parece a las sirenas que intentaban atraer a los navegantes, a las que escuchó Ulises, pero ante cuyos encantos no sucumbió porque se había atado al palo mayor de la nave. No hay más: o te haces sordo (no "el" sordo) o procuras no poder moverte. Si no, caes. Y cuando te estrellas contra la costa de la realidad, ya no hay sirenas.

Desglobalización jerárquica

He contado otras veces que la palabra "globalización" significa muchas cosas y que mezclarlas o dar por supuesto que se sabe lo que significa puede oler a intención de dar gato por liebre, es decir, a intención de trasmitir una ideología, una falsa conciencia sobre la realidad que lleve a decisiones o actitudes ante las cosas en la línea de los intereses de los que trasmiten tal ideología.
Una de las denotaciones de la palabra se refiere a un largo proceso que se inició en "el largo siglo XVI" (entre finales del XV y principios del XVII, que las cifras de los siglos no tienen por qué coincidir con los eventos). En ese proceso, ya descrito en el Manifiesto Comunista de 1848, se extendieron por todo el mundo las reglas de juego de un sistema que busca la acumulación incesante del capital (por eso se llama capitalismo, es decir, que supedita sus decisiones a los intereses del capital, o sea, de los que lo tienen, los capitalistas).
El Manifiesto reconoce que ese proceso no es igualitario sino jerárquico: están los burgueses y están los proletarios, cada uno con sus intereses y cada uno con sus posibilidades de influir en el conjunto. Algún "globalblabla" se ha hecho ocultando la desigualdad dentro del mundo "globalizado" y presentándolo de una homogeneidad e igualitarismo en las oportunidades que rayaba en el delirio. Porque creo que es evidente (por lo menos lo es para mí) que el mundo tal y como lo conocemos es profundamente desigual. No sólo por sus clases sociales, que es lo primero que creo que hay que considerar aunque después haya que añadir otras desigualdades como el género o la "raza" pero, a ser posible, desde aquella perspectiva y, ciertamente, sin que la oculte haciendo de ser mujer o ser indígena un absoluto que impida ver las diferencias de clase entre las mujeres o entre los indígenas. Pero también por sus territorios. 
La "globalización" que describe el Manifiesto tendría que verse también como jerarquía de países, no sólo de clases. Países del centro y países de la periferia. Debe de ser algo también evidente cuando George Soros utiliza esa jerarquía en su análisis de la presente crisis (se trata de un artículo en el New York Review of Books en el que aprovecha para hacer publicidad de su último libro). Además de hacer un diagnóstico de la crisis (mezcla de burbuja inmobiliaria y de super-burbuja financiera -que él debe de conocer bastante bien-) y de proporcionar algunas generalidades sobre su remedio (tan generalidades como las del G-20+3), indica el carácter desigual y jerarquizado que tiene esta crisis y que la hace tan peculiar.
Hasta ahora habíamos tenido crisis que se daban en la periferia o en la semiperiferia. Esta última palabrita la usan otros autores que creen que entre centro y periferia hay que situar algo intermedio, cosa que pone muy nerviosos a los marxistas ortodoxos que no creen que una mujer pueda tener un estado intermedio entre embarazada y no embarazada ni que un país pueda estar entre explotado y explotador, aunque sí se puede pensar que entre un hombre gordo y uno flaco pueda haber algo intermedio y que entre los que tienen mucho poder y los que no tienen poder pueda haber algo intermedio, con algo de poder, pero sin tanto como "los de arriba". Y no hace falta ser un rojo irredento para reconocer que esta "globalización" es desigual en sus efectos. Lo hacía Kissinger.
Pero, a lo que íbamos. La crisis actual ha mostrado con mucha claridad el carácter jerárquico del sistema en el que vivimos: se inició en los Estados Unidos. Eso sólo lo dudan, retóricamente, los partidos en la oposición en Europa, interesados en echar la culpa a sus respectivos gobiernos -el caso español raya en lo patético-. De ahí pasó al resto de países centrales. De ahí a los emergentes y de ahí comienza (y, a lo que dicen, va a continuar) "goteando" hacia los países periféricos ya no tanto como crisis financiera sino como crisis económica, como ya he contado aquí.
Una de las posibilidades de cara al futuro (ese futuro que, por definición, nadie conoce empíricamente) es que ese proceso de "globalización" jerárquica lleve a un proceso de fragmentación del sistema. No es la única posibilidad (también lo he comentado), ya que los Estados Unidos pueden seguir siendo la potencia hegemónica o puede ser sustituido por otro país (la China es una posibilidad como antes lo fue el Japón, pero si nos equivocamos pensando que sería el Japón, podemos estar equivocándonos ahora pensando que será la China). Pero la posibilidad de la fragmentación no es descartable y hay indicadores de que el centro (ya no sólo los Estados Unidos) ya no es lo que era y que tiene que tener en cuenta a las potencias "regionales" emergentes: básicamente BRIC (Brasil, Rusia, la India y la China).
Los procesos de regionalización latinoamericanos son visibles: UNASUR reuniéndose en Santiago para discutir la cuestión boliviana y haciéndolo sin los Estados Unidos o el Banco del Sur son dos detalles (político y económico respectivamente) que hacen pensar en una relativa "desconexión" frente a los Estados Unidos en particular pero también frente a los países centrales en general (no me extraña que Obama piense en Rodríguez Zapatero para evitar ese proceso de "desconexión"). Petróleo (más brasileño que venezolano), energía nuclear (brasileña), armas (brasileñas), diplomacia (brasileña, Itamaraty) y proyecto (brasileño también). ¿"Matrioshkas", muñecas rusas o cajas chinas? Lo parece. Pero eso es especular demasiado hacia el futuro aunque en la Argentina habrá más de uno que se esté planteando esa posibilidad (negativa para su nacionalismo) de caer "bajo" los brasileños. 
Parecería que un sistema jerárquico se puede fragmentar en "fractales", en estructuras semejantes pero a menor escala. No lo sé. Pero si así fuese, la situación de los actuales países centrales sería bastante problemática y habría que ver qué tipo de explotación interna se genera en las nuevas regiones, con una Unión Europea como "fortaleza Europa" pero con centro y periferia en su interior. 
Si el mundo se desglobaliza (en el sentido de que se fragmenta la jerarquía que la crisis ha puesto de manifiesto y puede llevarse por delante), puede hacerlo en términos de un mundo menos jerárquico (otro mundo es posible) o en términos fragmentados y fractales de igual (o mayor) jerarquía interna (otro mundo es probable). Aunque igual, como digo, no se desglobaliza. Se verá. Es cuestión de tiempo.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Deflación

Se lo oí ayer a Guillermo de la Dehesa, el sospechoso globacionólogo pero no por ello ignorante o falto de información (ideología tenemos todos). Ahora viene en Le Monde. y, después, en el Financial Times. Se acabó el tiempo en que el petróleo, los alimentos, todo subía. Ahora todos los precios podrían bajar, lo cual, según dicen los enterados, agudiza la crisis. Pienso en quien tiene una tienda, ha comprado el material a 10 pensando venderlo a 12 y que ve que los precios caen a 8. Venderá, sí, pero no para reponer la mercancía. 
Y parece que el asunto comienza a hacerse presente en los medios "especializados".  The Economist lo mide así:



Menos mal que el petróleo vendrá a ayudarnos en cualquier momento. No me puedo creer que siga bajando. Pero, ya se sabe, si los que saben no saben, cómo voy a saber yo, que no sé.

Credulidad

Los gobernantes han podido mentir sobre Iraq y, por lo que sabemos, lo han hecho. Los ciudadanos han caído en la campaña de "información" y tienen ideas un tanto curiosas sobre el asunto según los datos de Harris Poll 

WHAT THE PUBLIC BELIEVES TO BE TRUE AND NOT TRUE - 2008

"Do you believe that the following statements are true or not true?"

Base: All Adults

%

True

NotTrue

NotSure

Decline to Answer

The Iraqis are better off now than they were under Saddam Hussein.

%

70

22

6

2

Saddam Hussein had strong links with Al Qaeda.

%

52

37

11

1

History will give the U.S. credit for bringing freedom and democracy to Iraq.

%

48

45

6

*

Iraq had weapons of mass destruction when the U.S. invaded.

%

37

54

8

1


He subrayado las respuestas mayoritarias para cada opción. La que recibe mayores porcentajes de opiniones de que es verdadera es la de que "los iraquíes están mejor ahora de lo que estaban bajo Sadam Husein": 70 por ciento. Es discutible. Sobre todo para los muertos y los millones de desplazados, pero eso los encuestados no lo ven. Lo que ven es que el malo-malísimo ya no está y hay elecciones libres, luego están bien. Sea.
La segunda opinión mayoritaria es que Sadam Husein tenía fuertes lazos con Al Qaeda: lo cree un 52 por ciento. Es mucho. Porque si lo anterior era discutible, esto es falso. Osama bin Laden no tenía muy buena opinión de este laico e izquierdoso que venía de una región de mayoría sunita y Sadam no tenía muy buena opinión del barbudo fundamentalista wahabita, derechoso y arcaico Bin Laden.
Vayamos a la tercera que, creo, hay que relacionar con la primera: se pregunta ahora si es verdad que "la Historia pondrá en el haber de los Estados Unidos el llevar la libertad y la democracia a Iraq".  Ya no estamos ante mayorías absolutas, sino ante mayorías relativas: 48 por ciento piensa que es verdadero mientras que el 45 por ciento dice que es falso.
Y llegamos a la cuarta, que ya no da ni mayoría relativa a los que dicen que es verdad que "Iraq tenía armas de destrucción masiva antes de que los Estados Unidos la invadiera". 54 por ciento piensa que es falso, pero lo fantástico es que, a estas alturas de la película, un 27 por ciento todavía crea que fue cierto. Nada más falso. No sólo: ahora sabemos que los políticos que afirmaban tal cosa mentían, "cocinaban" la información para que encajara con sus designios y no es cierto que se equivocaran. Mintieron por lo menos en esto.
La evolución de estos pareceres también es interesante. Por lo menos eso creo:

WHAT PUBLIC BELIEVES TO BE TRUE - TREND

"Do you believe that the following statements are true or not true?"

Total saying "True"

Base: All Adults

October2004

February2005

July 2006

October2008

%

%

%

%

The Iraqis are better off now than they were under Saddam Hussein.

76

76

72

70

Saddam Hussein had strong links with Al Qaeda.

62

64

64

52

History will give the U.S. credit for bringing freedom and democracy to Iraq.

63

64

55

48

Iraq had weapons of mass destruction when the U.S. invaded.

38

36

50

37


El que los iraquíes estén ahora mejor que antes es una opinión que pierde adeptos. No muchos, pero sí suficientes como para que en cuatro años (la primera vez que Harris Poll hace la pregunta es en octubre de 2004), pasara de 76 a 70.
Lo de Al Qaeda ha bajado todavía más: de 62 por ciento a 52 por ciento. A veces la realidad se impone a la opinión pública, pero no siempre, como bien sabemos.
Y todavía ha bajado más el porcentaje de los que creen que Estados Unidos podrá apuntarse el tanto de haber llevado la democracia y la libertad a Iraq: de 63 por ciento a 48 por ciento.
En cambio, el porcentaje de los que creen que Iraq tenía armas de destrucción masiva antes de la invasión es muy estable (aunque hay una curiosa anomalía en la encuesta de julio de 2006 que, probablemente, sea un error). Las otras tres encuestas vienen a coincidir en otrno a 36-38 por ciento de inasequibles al desaliento y a la información. No hay peor sordo que el que no quiere ver.
La opinión pública no es un criterio de verdad, no se olvide.

martes, 18 de noviembre de 2008

Mentiras, no errores

Un vigoroso artículo de Marc Ash sobre qué ha hecho ese gobierno que terminará el 20 de enero en los Estados Unidos. Recuerda algo que tendrían que tener bien presente los que quieran huir del engaño. Lo de Iraq no fue un cúmulo de errores ni el efecto de informaciones de espionaje de mala calidad. Se hizo sabiendo lo que se hacía y se hizo "cocinar" los informes de los espías hasta que su contenido coincidía con la decisión ya tomada. Los gobiernos mienten y aquél, mucho.
Ya puestos, los que conocen la zona (incluídos los viejos soviéticos que también intentaron invadirlo), saben que Afganistán puede convertirse en "la guerra de Obama" como Iraq fue la de Bush. Si Iraq ha sido un tremendo fracaso nacido de la mentira, Afganistán puede ser otro basado en el error. Al fin y al cabo, hay que darle los 100 días de rigor antes de afirmar que también ahí ha habido mentira.
Y no vendrá mal recordar que Rahm Emmanuel, jefe de gabinete de Obama, tiene relaciones familiares con Israel (su padre militó en el Irgun, el grupo sionista considerado terrorista por algunos), es judío practicante y tiene la doble nacionalidad israelí-estadounidense. No esperemos, por tanto, cambios en favor de la paz sino cambios a favor de Israel tal y como lo ven sus gobernantes, no tal y como lo ven muchos israelíes y, en concreto, el movimiento por la paz en Israel. 

lunes, 17 de noviembre de 2008

Para ser líder de audiencia (o de lectura)

Un periodista estadounidense relata su experiencia profesional y analiza los medios que utilizan los "talk shows", los programas de radio con tertulianos y participación de la audiencia. El truco básico que detecta en los programas de éxito consiste en convencer a la audiencia (a los escuchantes) de que son víctimas de un poderoso enemigo y de que el medio mejor para defenderse del mismo es escuchar el programa y, eventualmente, participar en él. El enemigo puede ser un partido, una ideología, una persona, no importa. Lo importante es que el devoto crea que ahí hay un enemigo y que la radio le defiende porque contraataca al enemigo y porque fortalece al escuchante. 
Algunas tertulias radiofónicas españolas que escuchaba hasta el año pasado encajan perfectamente en este esquema (este año he decidido que mi salud mental está por encima de mi curiosidad de cotilla académico y la he borrado de las emisoras presintonizadas aunque sí que la escucho desde Malcocinado por cuestiones de un mínimo de variedad). Otras no encajan tan exactamente, pero el elemento del enemigo sí que aparece. Algunas (como la que he dejado de escuchar) incluso tienen varios enemigos a los que vapulean, insultan, ningunean, satirizan y pretenden machacar. Todo un espectáculo.
Este blog, para tener éxito,  tendría que tener un enemigo y darle caña continuamente para que los lectores se sintiesen a gusto y fortalecidos. Pasa con otros ¿Lo tiene éste? Sí, pero no sirve. El enemigo a batir es el engaño y se aplica al blog mismo donde, seguro, he trasmitido mis propias manipulaciones inconscientes, pero movidas por mi ideología, por mi falsa conciencia (todos tenemos algo parecido a una ideología, más o menos elaborada y libresca; no voy a ser yo una excepción y voy a estar libre de ver el mundo con mis propios sesgos y trasmitirlo). Así no hay quien tenga éxito. Reconocer que el problema es el color del cristal con que se mira son ganas de complicar la vida. Pero es que la vida es muy complicada.

Obras son amores

El Financial Times comienza su crónica sobre la pachanga del G-20+3 diciendo:

World leaders pledged to shore up global growth, avoid protectionism and move quickly on regulatory reform at the conclusion in Washington at the weekend of the Group of 20 summit to address the economic crisis.

Nada. Que se van a dedicar a promover el crecimiento global, evitar el proteccionismo e introducir rápidamente las reformas regulatorias que se precisen. No han sido muy concretos, todo hay que decirlo. Y, encima, mienten.
Si la crisis es global, que no lo es (no afecta a todos los países, los que estaban muy mal siguen muy mal), la solución tendría que ser global, es decir, mundial. Y lo que estos dicen es que cada cual se arregle como pueda, eso sí, de manera sincronizada. Pero es que, además, cuando dicen que hay que evitar el proteccionismo, cada gobierno está pensando en el proteccionismo de los demás, no en el propio, que consideran legítimo. Es el proteccionismo de los demás, obvio, el que es malo-malísimo. Así que los que tengan dinero o, como Obama, estén dispuestos a tener un buen déficit -lo ha dicho tal cual-, se dedicarán a proteger a sus bancos (en primer lugar), a sus aseguradoras y reaseguradoras (en segundo lugar) y a sus empresas automovilísticas (en tercer lugar). Qué vaya a proteger el que quiera y pueda en cuarto lugar, se verá en su momento. Lo que sí se ve es que una cosa es predicar y otra dar trigo. Dicen una cosa y hacen otra. Vaya novedad.

La guerra como engaño

Una página excelente por sus enlaces. Recuerda el lado más terrible de las guerras (véanse los enlaces a fotografías de algunos casos extremos, desde Hiroshima a la actualidad), algunas matanzas salvajes (desde las de aborígenes en Canadá hasta la que se está produciendo en Darfur) y buenas referencias a quienes se aprovechan de ellas. Porque esas cosas no se producen por el odio humano. De hecho, a los humanos nos cuesta matar a un semejante y hay que manipularles para conseguirlo (aunque, no hace falta decirlo, hay enfermos que disfrutan matando, pero son muy pocos y con ellos no se haría una guerra). Engañan los que no van a la guerra pero ganan económicamente o políticamente. Pierden todos los demás.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Misión cumplida

No sé si el G-20+3 habrá conseguido de Bush lo que Giscard d'Estaing y Helmut Schmidt consiguieron de Ford en la crisis de 1975: que no la agudizara. La de ahora es mucho más grave y la reacción primaria de Bush se parece a la primera que tuvo Ford. Si mantiene su trayectoria, lo más probable es que la empastre. Como con el fisco de Iraq. 
Veamos. Las razones reales para invadir Iraq fueron "OIL", a saber, O por oil (petróleo), I por Israel y L por logística. Lo del petróleo no incluye a las empresas petroleras, que no estuvieron muy entusiastas por el asunto pero que han trincado sus contratos estos meses, es decir, cinco años después del inicio de la ocupación. Pero tampoco ha sido tanto, mientras Brasil se convertía en el gigante que es. Lo de Israel no es discutible y es un argumento también para Irán. Lo de la logística es lo que ahora está en crisis. Se suponía que construyendo grandes bases y mayores embajadas se dejaba claro que habían invadido para quedarse y tener un apoyo logístico para operaciones en la zona que tuviesen que ver con O (petróleo) y con I (Israel). 
Pues bien, aunque la coalición ocupante (es decir, los seguidores de los Estados Unidos) inició sus actividades contra toda legalidad, hubo después un vergonzoso apaño de Naciones Unidas para legitimar la estancia de fuerzas extranjeras (es decir, estadounidenses) en territorio iraquí. Pero ese permiso, que daba legalidad a dicha presencia, tenía fecha de caducidad, fecha que fue prorrogada hasta diciembre de este año a expensas de lo que dijese el gobierno iraquí. 
Como gobierno marioneta, se suponía que diría que se podía quedar mientras quisiesen, que para algo se habían gastado el dineral con las bases y la embajada. Sin embargo, el gabinete ministerial, consejo de ministros, ha puesto fecha a la salida de todas las tropas extranjeras: 2011. Por lo visto, las divisiones internas entre los iraquíes no permiten una absoluta sumisión a los designios del ocupante y hasta los kurdos están diciendo "que se vayan".
Total, Oil un poco tarde, Israel como siempre, y Logística en dificultades en especial a partir de 2011, con la amenaza de que si no se van, la violencia se pondrá a mil.
Siempre se dirá "cuán largo me lo fiáis". Cierto. De aquí a 2011 puede llover mucho. Y, de momento, se quedan  legalmente (¡viva el derecho internacional!). 
¿Qué hará Obama, que ha prometido el oro y el moro al respecto? Creo que reducirá las tropas, pero no las sacará, y cuando termine este nuevo plazo ya estará pensando en la reelección. Algo se le ocurrirá. Mientras, lo que reduzca en Iraq irá a Afganistán, donde pedirá mayor presencia de aliados muy aliados como Rodríguez Zapatero, cuyas tropas ya están en el lugar bajo la OTAN, es decir, bajo los Estados Unidos.

Valores e intereses en política

Hace unos días comenté uno de los resultados de las pasadas elecciones en los Estados Unidos: que se había aprobado, en tres Estados, una ley que prohibe el matrimonio entre homosexuales, asunto que ha motivado manifestaciones posteriores de gays, lesbianas y transexuales.
Ahora tenemos detalles sobre los homosexuales ricos que financiaron la campaña a favor del NO, con nombres y apellidos, y con datos sobre la cantidad de dinero que aportaron a dicha campaña. Al parecer, están suficientemente organizados como para intervenir con su dinero en cualquier campaña que les afecte en cualquier Estado. Nada que objetar. Al fin y al cabo, no soy la reina de España.
Lo que me interesa es levantar acta de lo que en inglés llaman  campaña de "single issue", es decir, la existencia de grupos organizados, movimientos sociales y lobbies cuya función es influir en la política en un único tema. Pueden ser los derechos de los homosexuales o cualquier otro asunto por disparatado que pueda parecer a los distintos tipos de bienpensantes que pueblan el Planeta. Insisto: nada que objetar; hacen bien defendiendo aquello en lo que creen o aquello que les interesa (porque se puede actuar por valores o por intereses y, a veces, por puro sentimiento).  
Lo que convierte el asunto en complicado es la perspectiva que tiene que adoptar el político que tiene que responder al conjunto y, por tanto, tiene que reunir todas estas demandas particulares en un todo medianamente coherente. Normalmente no lo consiguen y no solemos darnos cuenta. Pero suele haber un cálculo de intereses que se procura no chirríe demasiado con respecto a los valores que el candidato o partido dice defender o haber defendido. Simplemente: se calculará el peso electoral que tienen los de la "single issue" y si es importante (como votos o como contribuciones a la campaña) se los pondrá en un lugar visible como Obama con los judíos pro-Israel (hay judíos pro-palestinos, no simplifiquemos antes de tiempo).
Hasta ahí hasta se podría decir que todavía no es suficientemente complicado. El problema gordo se plantea cuando hay que elegir entre los "single issue" y ¡los anti-"single issue"!, en este caso los homófobos o los religiosos conservadores (no es un problema sólo de cristianos: también lo tienen los musulmanes).
 Cómo defender una cosa y su contrario o defender verbalmente una cosa y hacer prácticamente la contraria es algo que sólo un político de pura cepa sabe hacer, sobre todo si pone sus intereses (electorales, por supuesto) por encima de sus valores ideológicos. Si hace lo contrario, si sus valores le llevan a defender una cosa con coherencia, lo más probable es que sea engullido por la ola de los políticos con intereses y pocos valores que, me temo, son la mayoría en este mundo. Después se extrañan de la mala calidad de nuestras democracias. Cuando alguien coherente con sus principios acaba siendo llamado "noblemente ingenuo" como ha sucedido en el Ecuador de estos días, algo no va bien allí. Ni aquí. Ni allá. Porque quiere decir que la mejor opción para el político es la del engaño y la mentira.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Crisis económica y de seguridad

Me llegan con pocas horas de diferencia una noticia de periódico (Washington Post)  y un informe de Paul Rogers del Oxford Research Group que coinciden en un punto: el actual crisis económica puede tener efectos demoledores sobre el nivel de violencia en el mundo.
La lógica es aplastante. En la medida en que la crisis bancaria de los países centrales gotea sobre los periféricos, las condiciones para que aumente el nivel de violencia crecen. No necesariamente, pero sí en términos de probabilidad. El goteo, incluso para los países que se creen más seguros porque no tienen remesas de emigrantes ni petróleo estatal cuyo precio se haya hundido, puede venir por los bancos extranjeros que operan en el país y por las multinacionales que pueden también despedir efectivos, sobre todo en países de débil tradición sindical defensiva. La contracción del consumo en los países centrales también puede afectar a las exportaciones de los países periféricos. 
El resultado es doble: aumenta la pobreza y crece la desigualdad. Insisto en que son dos cosas con lógicas diferentes: la pobreza es la insatisfacción de necesidades básicas y la desigualdad es la distancia en poder, privilegio y acceso a los bienes entre grupos sociales. Puede aumentar la desigualdad y no aumentar la pobreza porque todo el país aumenta sus niveles de satisfacción de necesidades básicas aunque algunos van más deprisa que otros. Pero también puede suceder lo contrario: que se reduzca la desigualdad (una revolución igualitarista, aunque hay pocas) y, sin embargo, por embargos, malas gestiones y caída de la ética del trabajo, aumente la pobreza. 
Pues bien, si la actual crisis económica de los países centrales (no "mundial", por tanto, ni en las causas ni en los pretendidos remedios por parte del G-20, 21 ó 22, táchese lo que no proceda), digamos que de los centrales y los emergentes (los que se reunen en Washington suponen más del 80 por ciento del PIB mundial), sigue goteando en los países periféricos, vamos a ver cómo se agravan las condiciones de estos. En general y en particular.
Desorden público, problemas fronterizos, caldo de cultivo para actividades terroristas (la primera National Security Strategy for the United States que firmó George W Bush reconocía que, aunque los pobres no sean los terroristas, la pobreza y los Estados frágiles son un caldo de cultivo ideal para que aparezca un determinado tipo de terrorismo). En general, se agravan los efectos de la consigna que primó hace unos años ("menos Estado, más mercado" o, también, "el Estado no es la solución, es el problema"). Menos Estado puede significar más mafias (que se lo digan a la Rusia de Yeltsin) o, en términos menos específicos, menor capacidad para ejercer el "uso legítimo de la violencia".
Hay más efectos, según los expertos -dentro y fuera de la CIA- consultados por el Washington Post. Uno es el de que se afianza el auge de la China o, si se quiere, de Asia como centro del sistema mundial, con la consiguiente decadencia de "Occidente", es decir, de los Estados Unidos y los que le bailan el agua. Y ahí es donde me salta la duda sobre los expertos. 

Partiendo del supuesto de que las noticias oficiales nunca son inocentes y de que, por tanto, conviene preguntarse por las intenciones de quien las suelta, no tengo argumentos para dudar de Paul Rogers y más leyendo todo el informe y las propuestas que hace al final del mismo. Será cuestión de confianza, pero de Rogers me fío desde hace años. Pero sí hay motivos para dudar de los expertos de los que desconfío casi visceralmente: temen los recortes en Defensa por parte del gobierno que pueda llegar con Obama el 20 de enero y ya avanzan argumento tras argumento para que no sólo no se reduzca sino para que se aumente el dinero que ha hecho de los Estados Unidos el primer presupuesto militar del mundo (la mitad de todo el presupuesto militar mundial). El militarismo propio de civiles (creer que la solución militar está al alcance de la mano para casi cualquier problema mundial) es rampante, con cierto horror por parte de los militares profesionales que saben de su oficio y no siempre tienen que ver con la industria armamentística, asunto en el que los militaristas civiles suelen tener intereses creados. Si uno ya duda de la ética empresarial  general (no de que se puedan hacer códigos, sino de que se practique), ni te cuento lo que dudo de la ética empresarial de los capos de las empresas (privadas o públicas, tanto da). El posible escándalo de Blackwater haciendo contrabando de armas hacia Iraq es un buen ejemplo de "pecadillo". En cualquier caso, siempre podrán decir, con argumentos "científicos" que lo avalen, que las crisis de esta envergadura se han solucionado, históricamente, con una guerra (como si ahora no hubiese ninguna guerra) y que el sector del armamento puede ejercer de locomotora para la recuperación. Extraño tipo de keynesianos que haría volver a la tumba rápidamente al mismísimo Keynes si levantara la cabeza.
(Para evitar otros pecadillos, el autor del dibujo es David G. Klein en The New York Times)

viernes, 14 de noviembre de 2008

Repsol, Gazprom y otras minucias

Al ministro español Solbes le "chirría" que Repsol pueda ser comprada por una empresa pública. Son los tiempos que corren.
Recuerdo que las "Siete hermanas", las grandes empresas petroleras de los años cuarenta, eran todas privadas: las estadounidenses Exxon, Gulf, Texaco, Mobil y Socal y las británicas BP y Shell, después reducidas a 4 por fusiones, que controlaban el 10 % de la producción y el 3 de las reservas de petróleo mundiales. En 2007 son estatales o gubernamentales: la saudita Aramco, la rusa Gazprom, la china CNPC, la iraní NIOC, la venezolana PDVSA, la brasileña Petrobras y la malaisia Petronas, controlando un tercio de la producción y de las reservas. 
El Petroleum Intelligence Weekly Top 50 de este año es de pago y mis finanzas no me permiten acceder al mismo. Sí sé que los Estados Unidos sigue siendo el mayoritario en la lista de los Top 50 con nueve empresas en la cumbre, seguido de Rusia con siete y el Reino Unido con tres. El ranking de 2007 (el publicado en 2008), como digo, no he podido verlo, pero sí el publicado el año pasado. Voy a intentar pegarlo:



Gazprom ocupa el puesto 12 en esta especie de olimpiada y Repsol YPF el 25. Pero lo interesante es la última columna: de las 25 primeras hay ocho totalmente privadas. El resto tiene participación estatal (dice que el gobierno brasileño sólo tiene una participación del 32 por ciento en la propiedad de Petrobras; así será si así lo dicen) y en torno a la mitad, con participación al cien por cien. Esa es la tendencia, que es lo que Alfredo Jalife-Rahme llama "globalización petrolera". Estatal, por supuesto.
Ya puestos, véase qué mundo tenemos si se consideran los países productores, consumidores, exportadores, importadores y con reservas de petróleo (y de gas), según el CIA World FactBook 2008.


 He añadido una interrogación a la U.E. (Unión Europea) como segundo exportador del mundo. Me extraña (el dato es de 2001). Que sea la segunda en consumo y la primera en importación, me encaja, porque USA está entre los productores muy por encima de la U.E. (que, básicamente, es Inglaterra, porque Noruega va por otro lado). Cierto que no es U.A.E. (Emiratos árabes) que ya aparece en otros sitios. Pero tómese nota del papel que ocupan Irán, Venezuela, Nigeria y Libia en las distintas olimpiadas. Y dónde aparecen la China y la India. Añádase por qué nos resulta tan simpática Arabia Saudita, pre-feudal, anti-mujer, wahabita, financiadora de terroristas y otras lindezas que no se le toleran a nadie más. Por suerte, no hace falta invadirla. Ni probablemente se podría.
Al margen de lo que parecen ser errores de la CIA (no es le primero ni será el último), sí se puede concluir que igual que en otro tiempo fue moda privatizar empresas públicas y regalárselas a los amigo, incluso a los compañeros de pupitre en la infancia, ahora la moda (igualmente moda) es nacionalizarlas o, como se dice púdicamente, desprivatizarlas.